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OBJETIVO GENERAL:

 Investigar y analizar información sobre el sistema de post cosecha del


Sacha Inchi (Plukenetia volubilis L.) en la Región San Martín.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS:

 Conocer los diferentes sistemas de post cosecha del sacha inchi


utilizados en la región San Martín.

 Identificar los actores directos e indirectos que intervienen en el


sistema de post cosecha del sacha inchi en la Región San Martín.

 Proponer una estrategia integrada del sistema post cosecha del sacha
inchi en la región San Martín.
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I. INVESTIGACIÓN BIBLIOGRÁFICA

2.1. GENERALIDADES DEL CULTIVO

2.1.1. ORIGEN Y TAXONOMÍA

a) Origen

El sacha inchi pertenece a la familia de las euphorbiaceas, al


género Plukenetia, el cual comprende 17 especies que están
distribuidas en Centroamérica, América del Sur, África, Madagascar
y Asia (Gillespie, 1993; Jiménez 1993, Webster; 1994 y Missouri
Botanical Garden, 2007).

En el Perú se reporta la existencia de 06 especies de Plukenetia; P.


volubilis L.; P. loretensis Ule; P. brachybotrya Muell. Arg.; P.
penninervia Muell. Arg.; P. polyadenia Muell. Arg. y P. verrucosa
Sm. (Missouri Botanical Garden, 2007), siendo P. volubilis la
especie con mayor importancia económica dado su excelente
potencial agroindustrial.

En la actualidad, se mantiene y evalúan 48 accesiones de sacha


inchi, de las cuales se han seleccionado ecotipos promisorios,
principalmente por su rendimiento en grano seco.

Plukenetia volubilis L. posiblemente fue cultivada por los Incas


desde hace 3000 a 5000 años al haberse encontrado en la costa
peruana, en tumbas incaicas, huacos fitomorfos que representan al
fruto y a la planta trepadora que fue llevada del antisuyo (selva)
durante el Imperio incaico.

En el Perú se le encuentra en estado silvestre y tiene un rango de


distribución tanto en selva baja como en selva alta; se le encuentra
en diversos lugares de Amazonas, Cajamarca, San Martín, Ucayali,
Huánuco, Junín, Pasco, Loreto, Cusco y Madre de Dios. En San
Martín se encuentra en toda la cuenca del Huallaga, en la provincia
de Lamas, en los Valles de Sisa y del Ponaza, en Alto Mayo y Bajo
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Mayo, Shanusi y Pongo de Cainarachi. Su habitat se extiende


desde los 30 m. de altitud hasta los 2110 m.s.n.m

b) Taxonomía

Según el Missouri Botanical Garden (2007) y el Instituto Nacional


de Biodiversidad de Costa Rica (2004) , el sacha inchi se clasifica
de la siguiente manera:

Reino : Plantae
División : Magnoliophyta
Clase : Magnoliopsida
Orden : Euphorbiales
Familia : Euphorbiaceae
Subfamilia : Acalyphoideae
Género : Plukenetia
Tribu : Plukenetieae
Subtribu : Plukenetiinae
Especie : Plukenetia volubilis L.
Nombres Comunes : Sacha inchi, maní del inca, maní del
monte, sacha maní.

2.1.2. ASPECTOS BOTÁNICOS

Toda la descripción botánica se basa en un análisis de los caracteres


morfológicos evaluados en la Colección Nacional del INIA (Manco
1997-2006). Sin embargo, se debe indicar que la expresión de muchas
características es variable y está influenciada por el medioambiente.

a) Planta

Es trepadora, voluble, semileñosa, de altura indeterminada.

1).Acceciones : (derecho de accesión), que tiene atribuido el propietario del suelo.


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En la Figura 1A, se aprecia el cultivo de Sacha inchi con tutor de


guaba, mientras que la Figura 1B, se observa el cultivo con tutor
en espalderas.
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Figura 1A: Cultivo con tutor de Figura 1B: Cultivo con tutor
guaba. con espaldera.
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b) Hojas

Son alternas, membranáceas, de color verde oscuro, ovaladas y


pinnitinervias, de 09 – 16 cm de largo y 06 – 10 cm. ancho. La
longitud del pecíolo varía entre 3 a 7 cm. En la base del limbo se
observan 2 glándulas prominentes elipsoidales con los márgenes
brillantes lo cual se puede observar en la Figura 2. El margen o
borde es aserulado. El ápice es abruptamente caudado-acuminado
y la base es truncada, redonda o cordada.

Figura 2:
Hojas
ovaladas,
pinnitinervias.

c) Flores

Presentan inflorescencias axilares y hermafroditas. Las flores


estaminadas están agrupadas en los nudos distales y las pistiladas
se encuentran solitarias en los nudos basales; raramente se
localizan grupos de 2 o 3. La inflorescencia presenta una aspecto
cónico (los pedicelos de las flores estaminadas de la parte inferior
se desarrollan mucho más que las superiores).

Debido a su naturaleza florística presenta el fenómeno denominado


dicogamia, de la clase protoginia; es decir, los pistilos maduran
primero y son receptivos cuando los estambres aún no liberan polen
(la antesis femenina y masculina no se superponen). En las Figuras
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3A y 3B se aprecia la flor estaminada y la flor pistilada de sacha


inchi respectivamente.
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Figura 3A : Flor estaminada. Figura 3B: Flor pistilada de sacha


inchi.
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d) Fruto

Es una cápsula, de 3,5 a 4,5 cm. de diámetro, generalmente con 04


lóbulos alados (tetralobados) dentro de los cuales se encuentran 4
semillas. El peso de la cápsula seca varía según los ecotipos, de
5,0 a 7,5 g. Excepcionalmente, algunos ecotipos presentan
cápsulas con 5 a 7 lóbulos, en las Figuras 4A y 3B se puede
observar las características que presenta un fruto inmaduro y
maduro de sacha inchi.

Figura 4A : Frutos inmaduros. Figura 4B: Frutos maduros.


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e) Semilla

Son de forma lenticular, oblongas, reticulado-venosas, de 1,3 - 2,0


X 1,3 - 1,6 X 1,5 - 2,0 cm 0,75 - 0,9 cm. de diámetro, de color
marrón oscuro con manchas de color marrón claro o marrón oscuro
que varían según los ecotipos. El peso de la semilla varía de 0,6 a
1,1 g. Ver Figura 5.

Figura 5: Semillas y almendra de sacha inchi.


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2.1.3. ASPECTOS ECOLÓGICOS

Plukenetia volubilis Linneo, prospera favorablemente en los ambientes


de trópico como de subtrópico y presenta una amplia distribución a nivel
del trópico peruano. Entre los factores determinantes para su desarrollo
se mencionan los siguientes:

a) Altitud

Los reportes de colectas realizadas en diferentes lugares de la


Amazonía Peruana indican que el sacha inchi crece desde los 30
m.s.n.m., en la Selva Baja (Webster, G. L. & W.S. Armbruster,
1978) hasta los 2110 m.s.n.m., en la Selva Alta (Gentry, A. & D.
Smith, 1982).

b) Agua

Sacha inchi es un cultivo que requiere de agua para tener un


crecimiento y producción sostenida, siendo necesario realizar
riegos dirigidos en los meses calurosos ya que períodos
relativamente prolongados de sequía o de baja temperatura causan
un crecimiento lento y dificultoso del cultivo.

Asimismo, el exceso de agua es perjudicial para las plantas ya que


incrementa los daños por enfermedades fungosas, principalmente
Fusarium sp. (Manco, E. 2008).

c) Luz

Requiere abundante luz para el proceso de fotosíntesis. A bajas


intensidades de luz, la planta necesita de mayor número de días
para completar su ciclo vegetativo; asimismo, cuando la sombra es
muy intensa la floración disminuye y por lo tanto la producción se
reduce. (Arévalo, G. 1996).
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d) Humedad relativa

Preferentemente, la humedad relativa o humedad ambiental no


debe ser alta, debido a que las condiciones de alta humedad
relativa con fuertes precipitaciones pluviales favorecen el desarrollo
de enfermedades fungosas como manchas foliares como Alternaria
sp.; oidiosis en frutos y Fusarium sp. En el cuello de la planta.

A una humedad relativa del 78% y una temperatura media de 26 oC,


se observan plantas de sacha inchi prácticamente libres de
enfermedades. (Manco, E. 2008).

e) Actividad vegetativa continua

El sacha inchi a diferencia de otras especies de oleaginosas, tiene


una actividad de crecimiento vegetativo y fructificación continuada
durante todo el año. Esto a pesar de las variaciones limitantes que
puedan presentarse en uno o varios de los factores relacionados
con las características del clima o del suelo. (Arévalo, G. 1989-
1995).

f) Suelo

La textura del suelo es un factor decisivo cuando se quiere tener las


condiciones más favorables para la producción de este cultivo.

Los mejores suelos son los de textura media (franco arcillo


arenosa, franco arcillosa y franco arenosa). Preferentemente, se
debe elegir estos tipos de suelos ya que posibiliten el mejor
desarrollo y productividad del cultivo. Los suelos menos apropiados
son los muy arcillosos o muy arenosos.

Los suelos de textura arcillosa tienen problemas de compactación y


mal drenaje; además, tienen una gran capacidad de retención de la
humedad y cuando ésta es excesiva se presentan problemas de
19

enfermedades fungosas, principalmente las que afectan a las


raíces.

En cuanto a la reacción de los suelos, el pH adecuado para un


buen desarrollo de las plantas de sacha inchi es de 5.5 a 7.8.

g) Erosión de los suelos

En el Perú, la erosión es uno de los problemas más serios de


deterioro de las tierras, sus efectos no sólo están mermando la
fertilidad de los suelos, sino que afecta al propio bienestar y
existencia de sus habitantes (Problemas de deslizamientos en
épocas lluviosas).

En la Selva Alta un problema generalizado es la erosión hídrica por


las excesivas pendientes, las altas precipitaciones y la
deforestación incontrolada de laderas y riveras de los ríos, que
producen procesos erosivos graves en forma de deslizamientos y
huaycos. Hay pérdida de fertilidad por el empleo de prácticas
agrícolas que eliminan la materia orgánica y no la restituyen en
forma natural y las prácticas agroforestales están poco extendidas.

Una alternativa para reducir la erosión es la siembra de sacha inchi


en las laderas de los cerros, a curvas de nivel, utilizando tutores
vivos como Erytrina sp. o árboles forestales que no tengan mucho
follaje a fin de que la planta pueda recibir la radiación solar; entre
hileras de plantas se pueden sembrar cultivos de cobertura como
pastos (Poaceas ²┘ o fabáceas ³┘) de porte pequeño o cultivos
asociados. Asimismo, es recomendable cubrir los suelos con
residuos de cultivos o malezas deshierbadas a fin de formar un
mulch, principalmente en zonas de altas precipitaciones, para evitar
la proliferación de malezas. Las podas de las fabáceas
incorporadas como mulch que ayudan a retener el 50% de la
erosión mientras que sin ellas, solo se retiene el 10% de la erosión,

2).Poaceas : Son una familia de plantas herbáceas- Gramíneas.


3).Fabaceas : Son una familia del orden de las fabales-Leguminosas.

Poaceas o fabáceas:
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confirmando la importancia de las podas y del mulch como medidas


favorables para la conservación del suelo (Alegre, 2005).

En las condiciones de una agricultura con baja tecnología


constituye una alternativa el empleo de labranza cero con lo cual se
contribuye al control de la erosión de los suelos.

h) Drenaje

En condiciones de su hábitat natural, el sacha inchi se desarrolla


en terrenos con pendientes entre 20 a 45%, medios en los cuales
no se registran problemas de retención de humedad. Sin embargo,
en terrenos planos este cultivo requiere de un buen drenaje, siendo
necesario una buena nivelación del terreno, buena profundidad de
drenes y una buena textura del suelo a fin de prevenir daños en
plantas por exceso de humedad, principalmente por incidencia de
enfermedades radiculares. Es importante indicar que debido al mal
drenaje del suelo las raíces se vuelven más vulnerables al ataque
de nematodos.

i) Fertilidad del suelo

Un programa de manejo tendiente a obtener los más altos


rendimientos y beneficios de la producción de un cultivo debe
recomendar prácticas que condicionan un abastecimiento
adecuado de nutrientes a la planta a fin de obtener los rendimientos
deseados con un mínimo de pérdida de los nutrientes existentes en
el suelo o de fertilizantes orgánicos aplicados, debido
principalmente a lixiviación o fijación por el suelo.

A pesar de la buena adaptación del sacha inchi a diferentes


condiciones del suelo, como todo cultivo requiere de nutrientes para
lograr una buena producción, siendo importante el análisis de suelo
antes de su instalación.
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2.1.4. ASPECTOS FISIOLÓGICOS

Las especies anuales o perennes pasan por una serie de etapas o


fases de desarrollo (aparición, transformación o desaparición rápida de
los órganos de la planta) que tienen distintas características, duración e
importancia relativas para el rendimiento o el ciclo vida de las mismas
(Ortega, S. 1985). Este proceso comprende necesarios cambios
anatómicos y morfológicos que se producen a medida que los
individuos satisfacen necesidades y estímulos de los factores
ambientales; en el caso que no se cumplan no es posible el desarrollo
del cultivo en ese lugar ya que el ambiente climático no satisface las
necesidades mínimas de la especie.

a) Crecimiento vegetativo

La planta del sacha inchi de frutos comestibles y oleaginosos, es


trepadora, de abundantes hojas y ramas, alcanza la altura de la
planta soporte, por lo tanto no es recomendable que ésta tenga una
altura mayor de 2 m para facilitar la cosecha.

Si existe una suficiente humedad, la germinación se inicia


aproximadamente a las dos semanas de realizada la siembra. Una
semana después, aparece la segunda hoja verdadera y el tallo
guía.

b) Fructificación

La floración (Arévalo, 1989-1995), se inicia aproximadamente a los


3 meses (90 días) luego de realizado el trasplante, apareciendo
primero los primordios florales masculinos e inmediatamente
después los femeninos. En un período de 7 a 19 días, las flores
masculinas y femeninas completan su diferenciación floral.

A continuación, se inicia la formación de los frutos completando su


desarrollo a los 4 meses después de la floración. Luego se inicia la
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maduración propiamente dicha de los frutos, cuando éstos, de color


verde empiezan a tornarse de un color negrusco, que finalmente se
convierte en marrón oscuro o negro cenizo; indicador que está listo
para la cosecha. Este proceso de maduración del fruto dura
aproximadamente de unos 15 a 20 días, iniciándose la cosecha a
los 7,5 meses después de la siembra y/o trasplante, con una
producción continua.

En el período de formación del fruto, existe una fase que se podría


llamar "estado lechoso", pues es en este estadió en que se vuelve
muy apetecible a los insectos chupadores. Adicionalmente se ha
observado que antes de este estado, cuando los frutos han
empezado a diferenciarse y tienen aproximadamente 2,0 cm de
diámetro caen verdes o se necrosan y posteriormente caen; aún no
se ha investigado, si esto es producto de una reacción fisiológica de
la planta o es por efecto del medio ambiente.

2.1.5. MATERIALES GENÉTICOS PROMISORIOS DE SACHA INCHI

El INIA dispone de materiales genéticos promisorios que se han


seleccionado a través de la investigación generada en la Subdirección
de Recursos Genéticos y Biotecnología en la Colección Nacional de
Sacha Inchi que se conserva ex situ en la Estación Experimental
Agraria “El Porvenir”, ubicada en el departamento y provincia de San
Martín y distrito de Juan Guerra. Los resultados que se han obtenido
son producto de evaluaciones de caracterización morfológica y
agronómica (Manco, E. 2000 - 2007).

Estos materiales destacan por su alto contenido de aceite, buenos


rendimientos en grano seco, pero presentan alta susceptibilidad al
“nematodo del nudo”, Meloidogyne incognita, y a Fusarium spp. El INIA
a través de la Subdirección Nacional de Investigación en Cultivos y con
el financiamiento del proyecto INCAGRO en el año 2007 ha iniciado las
investigaciones en mejoramiento genético de esta especie con estos
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materiales y se espera a mediano plazo contar al menos con una línea


promisoria o variedad tolerante a estos problemas fitopatológicos.

2.2. EL CULTIVO DEL SACHA INCHI

2.2.1. SISTEMAS DE CULTIVO

En condiciones de la selva peruana, el cultivo de sacha inchi se


desarrolla adecuadamente en sistemas agroforestales, en cultivos
asociados o intercalados con otros cultivos anuales o perennes y en
monocultivo: Puede realizarse mediante 2 sistemas: siembra directa y
siembra indirecta.

2.2.2. ÉPOCA DE SIEMBRA

La siembra del sacha inchi en la Amazonía Peruana está


condicionada al régimen de lluvias. En la región San Martín se tiene 2
épocas muy marcadas; la época de lluvias se inicia de noviembre a
abril y la época de sequía o “verano”, entre mayo a octubre.

Por lo general, bajo condiciones de secano la siembra directa se realiza


al inicio de las lluvias (noviembre – diciembre) para garantizar una
buena germinación de las semillas y puede prolongarse hasta el mes
de marzo; en el caso de terrenos bajo riego, puede sembrarse en
cualquier mes del año.

La siembra indirecta o en trasplante debe realizarse preferentemente


entre 45 a 60 días antes del inicio de las lluvias, entre la quincena de
septiembre y la quincena de noviembre y puede extenderse hasta el
mes de febrero.

2.2.3. PREPARACIÓN DEL TERRENO

Para la instalación del cultivo, es primordial no tumbar bosques


primarios ni purmas adultas sino utilizar tierras deforestadas con baja
cobertura arbórea.
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Es importante conservar áreas altas con pendientes entre muy


pronunciadas y mayores de 45%, y respetar al menos una franja de 25
metros en los cursos de agua y quebradas, ya que estas prácticas de
conservación responden a los principios del biocomercio.

Para la preparación del terreno, se debe cortar toda la vegetación baja


y media, y limpiar el terreno dejando las estacas que sirven como
tutores. Ver Figura 6

No se recomienda hacer quemas, pues de esta manera se degradan


los suelos. Es preferible cortar bien la maleza, ya que sirve de abono
orgánico y protege el suelo.

Se recomienda utilizar los rastrojos picados de cultivos anuales como el


maíz y el frejol para incorporarlos al suelo. También el corte de purmas
bajas como adición de materia orgánica y como cobertura, para evitar
la proliferación de maleza y, de este modo, disminuir el riesgo de
erosión.

Es preciso respetar las áreas naturales protegidas y otras áreas con


bosques primarios, que deben ser conservados por su biodiversidad y
los servicios ambientales que ofrecen.

Figura 6: Terreno preparado y nivelado.


25

Según los criterios del biocomercio, es importante mencionar que en el


cultivo del sacha inchi no se recomienda el monocultivo, ya que
impacta sobre los ecosistemas y genera una alta incidencia de plagas y
enfermedades. Para el manejo agroecológico de acuerdo con los
criterios del biocomercio, se recomienda asociar al sacha inchi con
cultivos de panllevar como el maní, el maíz, el frejol, el plátano, la yuca,
las coberturas y las especies forestales nativas, entre otros. Esos otros
cultivos diversifican los ingresos del productor y dan seguridad
alimentaria mediante una forma de producción más amigable con el
medio ambiente y la biodiversidad amazónica.

2.2.4. SELECCIÓN DE SEMILLAS

Es necesario seleccionar semillas de frutos maduros de las mejores


plantas que tengan alta producción y no presenten problemas de
plagas ni enfermedades. Las plantas seleccionadas para la cosecha
deben tener al menos seis meses en producción. Los granos que se
van a usar como semillas deben provenir de frutos cosechados y no ser
recogidos del suelo.

2.2.5. SIEMBRA DEL SACHA INCHI

a) Distanciamiento de la plantación

Dependiendo de la topografía del terreno y de la fertilidad de los


suelos, los distanciamientos recomendados van de 3 metros x 3
metros a 3 metros x 2,5 metros, con densidades de siembra de
1,111 plantas a 1,333 plantas por hectárea.
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Figura 7: Instalación del Sacha Inchi al centro del tutor.

Las plantas deben estar a una distancia de 10 a 15 centímetros de


los tutores vivos instalados sin espaldera.

En el caso de tutores muertos con espalderas, la planta deberá


ubicarse en el centro de los dos tutores muertos. Ver figura 7

b) Siembra Directa

Consiste en la utilización de semillas para la siembra en el terreno


preparado. Se recomienda sembrar semillas frescas sin necesidad
de realizar tratamientos pregerminativos. En el caso de semillas
que tienen más de 60 días, es necesario hacer una escarificación
manual para acelerar la germinación en las semillas con testa
gruesa.

Para una hectárea, se necesitan 2 kilogramos de semillas utilizando


un distanciamiento entre hileras de 3 metros x 3 metros y 2,5
kilogramos de semilla con un distanciamiento de 3 metros x 2,5
metros.
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Figura 8: Siembra directa del sacha inchi.

Se deben sembrar dos semillas por golpe a una profundidad de 3


centímetros. Luego de 15 días de sembradas las semillas, se debe
seleccionar la planta más vigorosa y repicar en otras áreas las
sobrantes. Ver Figura 8

Una vez sembrada la semilla, es importante controlar eficazmente,


con productos orgánicos, la presencia de insectos como la hormiga
y el grillo. Para evitar pérdidas excesivas, se deben eliminar los
nidos de hormigas y aplicar quincenalmente productos para el
control del grillo.

c) Siembra Indirecta

La siembra indirecta con plantones provenientes de viveros,


consiste en pregerminar la semilla en almácigos y repicar a bolsas
negras para lograr plantones de calidad en 60 días.

La ventaja de utilizar plantones producidos en vivero es que se


pueden seleccionar los de mejor calidad para enviarlos a campo
definitivo luego de un proceso de aclimatación, lo que genera
menor mortandad y pérdidas por plagas.
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Se realiza en camas almacigueras de arena lavada o aserrín


colocando las semillas en hileras cada 10 centímetros a una
profundidad de 2 centímetros. La germinación dura entre 8 y 14
días. Se requieren 2 metros cuadrados de área en la cama
almaciguera para la producción de plantones de sacha inchi que
serán instalados en una hectárea.

En esta etapa se debe mantener una luminosidad menor de 50% y


el sustrato debe estar siempre húmedo, pero sin encharcamiento
de agua. Es importante una buena ventilación y aplicar fungicidas
orgánicos a la semilla, para evitar ataques de hongos.

d) Repique y/o almacigado en bolsas

Es importante mencionar que también se puede realizar la siembra


directa sobre las bolsas utilizando dos semillas por golpe y
repicando las plántulas sobrantes luego de 15 días.

Los plantones deben ser repicados a las bolsas con sustrato antes
de la aparición de la guía. Ver Figura 9

Para el sustrato, se recomienda utilizar 50% de tierra negra más


20% de arena lavada y 30% de humus de lombriz.

Se deben desinfectar los sustratos con agua hervida o por


solarización envolviéndolos totalmente en bolsas transparentes y
exponiéndolos al sol por 48 horas.

Las plantas tendrán un período en vivero de 45 a 60 días antes de


ser trasplantadas a campo definitivo. Se recomienda enviar las
plantas al campo antes de que generen guías, para evitar la
competencia entre plantas, que se enreden y sufran daños.

En el cuadro 01 se presenta la cantidad de semillas según


distanciamientos y sistemas de siembra.
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Cuadro 01. Cantidad de semillas según distanciamiento y


sistemas de siembra.

Fuente: Reforesta, sobre la base del muestreo de semilla proveniente


de Lamas.
30

Figura 9: Repique de plántulas.

2.2.6. ANÁLISIS FITOPATOLÓGICO

Se recomienda hacer un análisis fitopatológico de los suelos y la


vegetación o de los cultivos establecidos antes de la instalación de
nuevas áreas, ya que estos podrían contener nematodos y hongos del
suelo, lo cual sería perjudicial para el cultivo de sacha inchi.

2.2.7. ALINEAMIENTO

De acuerdo con las condiciones topográficas del terreno y el diseño, se


realiza el alineamiento con estacas o jalones y cuerdas, con la finalidad
de que cada planta tenga su espacio y que coincidan con los tutores.

2.2.8. POCEADO

Según las condiciones del suelo, se recomienda hacer hoyos de hasta


30 x 30 x 40 centímetros para garantizar un buen desarrollo de las
raíces. Ver Figura 10

El hoyo debe llenarse con una mezcla que contenga 1 kilogramo de


compost, 1 kilogramo de humus de lombriz o gallinaza compostada y,
de manera opcional, en suelos que tengan un pH inferior a 5, pueden
aplicarse 100 gramos de roca fosfórica a la mezcla. Para rellenar el
31

hoyo, se debe usar tierra superficial de los primeros 10 centímetros del


perfil del suelo.

El hoyo para siembra directa debe ser de 30 x 30 x 30 centímetros en


suelos sueltos, pero en suelos compactados o arcillosos se recomienda
realizar hoyos de las mismas dimensiones que en siembra por
trasplante, con el sustrato bien mullido y buen drenaje. Además, se
debe añadir materia orgánica a la capa superior de 5 centímetros, con
el fin de crear mejores condiciones de retención de humedad para la
germinación.

Figura 10:Ahoyamiento de 30x30x40 centímetros de


terreno para instalar sacha inchi.

2.2.9. SISTEMA DE TUTORAJE

a) Tutores Vivos

Este sistema de tutoraje es de menor costo. Las especies


recomendadas como tutores vivos son la Eritrina y el matarratón o
Gliricidia, por ser especies de rápido enraizamiento y crecimiento.

Sus hojas pueden ser utilizadas como alimento de cuyes y conejos,


y en algunos casos, mejoran la fertilidad del suelo.

Los tutores vivos deben instalarse dos meses antes del trasplante
de los plantones en el caso de siembra indirecta. En el caso de
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siembra directa, deben instalarse simultáneamente con la siembra


de semillas.

Se recomienda utilizar un tutor vivo por planta de sacha inchi; es


decir, si sembramos a 3 x 3 metros, necesitaremos 1111 tutores
vivos, y si sembramos a 3 x 2,5 metros, requeriremos 1333 tutores
vivos por hectárea. Deben sembrarse a una profundidad de 50
centímetros y a 15 centímetros de la planta de sacha inchi.

Otro sistema utilizado por los productores de sacha inchi es el de


tutores vivos con espalderas, combinándolos con tutores muertos.
Este método representa menor costo para el agricultor en
comparación con sistemas de tutores muertos con espalderas.

El sistema de tutores vivos con espalderas implica utilizar un


distanciamiento entre filas de 3 metros y entre tutores de 3 a 2,5
metros. El sistema de espalderas se puede implementar utilizando
alambre galvanizado o diferentes cuerdas o rafias que se
encuentran en el mercado. Este sistema se puede combinar con
tutores muertos rollizos, intercalando un tutor vivo y uno muerto en
la línea del cultivo.

Los tutores vivos deben tener 2 metros de largo y de 10 a 15


centímetros de diámetro, lo cual garantizará la estabilidad de la
planta de sacha inchi.
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Figura 11:Sacha inchi en tutor de cedro rosado de la India.

Actualmente en San Martín algunos productores de sacha inchi


vienen utilizando como tutor vivo especies forestales como la
bolaina o el cedro rosado de la India, entre otras Ver Figura 11.

b) Tutores Muertos

Para la instalación de un sistema de espalderas con tutores


muertos, se requieren postes de madera rolliza dura y alambre
galvanizado. Se recomienda colocar postes de madera de 2,5
metros de largo por 15 centímetros de diámetro.

Los tutores muertos deben ser instalados a una profundidad de 50


centímetros para asegurar que estén sólidos a un distanciamiento
de 3 x 3 metros o 4 x 3 metros, dependiendo de la resistencia del
alambre.

Para dar buen soporte a los postes, es necesario colocar


templadores, que son postes que se instalan inclinados en ambos
extremos sujetos al suelo Ver Figura 12.

Se recomienda templar dos filas de alambre: la primera, a 1,2


metros del suelo, y la segunda, a 2 metros.

Se sugiere utilizar entre líneas 3 metros de calle y 4 metros entre


postes en la línea, para lo cual necesitaremos 834 postes por
hectárea.

Asimismo, se recomienda utilizar madera proveniente de fincas o


bosques, extraída según los criterios de manejo forestal sostenible.

Este sistema de tutoraje permite asegurar un mejor manejo y


acomodo de las ramas en los alambres, lo que facilita las podas y
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cosechas e incrementa la producción en comparación con los


sistemas tradicionales sin tutoraje o con tutores vivos.

Figura 12: Sistema de tutores muertos con espaldera.

2.2.10. GUIAMIENTO

Cuando se trabaja con tutores vivos, se recomienda amarrar las


guías con una cuerda a las ramas del tutor vivo para que estas se
distribuyan de manera homogénea y faciliten las podas y la cosecha.

En el caso de trabajar con tutores vivos y espalderas, se acomodan


las ramas sobre el tutor vivo y las espalderas para lograr una buena
distribución de las guías de sacha inchi. Al igual que en el sistema de
tutores muertos con espalderas, se recomienda sembrar el plantón
en el centro.

En el caso de los sistemas de espalderas con tutores muertos, se


recomienda utilizar hilos, cuerdas y/o varas para lograr generar una
horqueta con tres a cuatro ramas en los primeros 50 centímetros del
tallo, lo cual permitirá distribuir adecuadamente la planta en la
espaldera. El adecuado guiamiento del sacha inchi determinará un
mejor y más fácil manejo, mejor sanidad y mayor producción Ver
Figura 13.
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Figura 13: Formación de la falsa horqueta en el guiamiento del


sacha inchi en sistemas de espalderas con tutores
muertos.

2.2.11. FERTILIZACIÓN

A pesar de que el sacha inchi crece en diferentes condiciones de


suelo, como todo cultivo, requiere nutrientes para incrementar las
cosechas. Es importante tomar en consideración la fertilidad del
suelo para la frecuencia y cantidad de abonamiento. Con este fin, se
deben realizar análisis de caracterización de suelos. Se recomienda
36

utilizar productos basados en materia orgánica: humus de lombriz o


composta. En el caso de suelos fuertemente ácidos, se recomienda
roca fosfórica. Para el crecimiento de la planta, se sugieren bioles┘
y otros productos aprobados para agricultura orgánica; las
aplicaciones se realizarán de acuerdo con la etapa en la que esta se
encuentre.

El uso de materia orgánica y de productos minerales orgánicos


contribuye a proteger el ecosistema, disminuye el uso de productos
tóxicos y constituye una buena práctica del biocomercio.

Fertilización del hoyo. La dosis de aplicación debe de ser de 1


kilogramo de humus de lombriz o compost y 100 gramos de roca
fosfórica por planta si es que los suelos presentan pH menor de 4,5 y
alta saturación de aluminio. Estas dosis pueden variar según los
resultados de los análisis de suelos.

Fertilizaciones complementarias del suelo. Se deben aplicar dosis


de 0,5 kilogramos de humus de lombriz o compost por planta dos
veces al año, al inicio y al final de la época de lluvias. De presentarse
suelos fuertemente ácidos, se recomienda al menos una aplicación
de 100 gramos de roca fosfórica por planta. Estas dosis pueden
variar según los resultados de los análisis de suelos. Ver Figura 14

Fertilizaciones foliares. Se recomienda utilizar productos foliares


como bioles, extracto de algas marinas, bioestimulantes,
desestresantes, ácidos húmicos, entre otros, al menos cada 90 días

como complemento de las fertilizaciones del suelo, para incrementar


las cosechas y disminuir las enfermedades y las plagas.
4).Bioles: Compuesto ecológico de fertilización natural para las plantas.
Es importante tener en cuenta que esta dosis puede variar según los
resultados de los análisis de suelos.

Cada vez que se apliquen plaguicidas aprobados para la agricultura


orgánica, se deben complementar con abono foliar para evitar el
37

estrés de la planta de sacha inchi. Los plaguicidas deben aplicarse


de forma preventiva en los cultivos dependiendo de la incidencia y
gravedad de plagas y enfermedades.

Figura 14: Aplicación de humus de lombriz en planta de Sacha inchi.

2.2.12. RIEGO

Se recomienda realizar la instalación en la época de lluvias. En el


caso de zonas muy secas, se deben utilizar riegos complementarios.
Los riegos deben realizarse en la época de sequía y en la época de
floración y fructificación de la planta.
38

Se debe asegurar un buen drenaje para evitar el encharcamiento del


agua y la proliferación de enfermedades radiculares que afecten el
cultivo.

2.2.13. PODAS

Las podas se realizan para obtener plantas bien conformadas,


vigorosas y fuertes. Distribuyendo las ramas en el tutor se obtendrán
buenas cosechas. Mejoran la aireación y permiten un buen ingreso
de los rayos solares a toda la planta. La materia orgánica (ramas y
hojas), obtenida como producto de las podas debe acomodarse
sobre las calles como colchón o «mulch» para abonar el suelo e
impedir la proliferación de malezas. Cualquier rama podada que
presente síntomas de enfermedades debe ser eliminada del campo.

Para las podas se deben utilizar buenas herramientas, debidamente


desinfectadas y limpias, a fin de evitar la transmisión de
enfermedades. Para las podas del sacha inchi se recomienda el uso
de tijeras de podar de mano.

La desinfección de las herramientas se puede realizar con soluciones


de sulfato de cobre al 5% diluido en agua. Asimismo, el uso de
ceniza en el ámbito rural logra muy buenos resultados en la
desinfección. Se usan 100 gramos de ceniza por litro de agua.

a) Poda de formación

Se eliminan las ramas o guías que crezcan a una altura menor de


50 centímetros del suelo. Se deben dejar dos ramas para guiarlas
sobre la espaldera o tutor vivo. Esta poda se realiza a 60 días en
siembra directa. Es importante mencionar que se debe formar una
horqueta con solo dos ramas que se guían sobre la espaldera o
tutor vivo.
39

b) Poda de producción

Se eliminan las ramas secas, enfermas e improductivas para


facilitar el crecimiento de ramas de buena producción. Se deben
cortar las guías y ramas improductivas que no presenten frutos
para impulsar el desarrollo de las ramas productivas. Se
recomienda realizar esta poda cuando la planta empieza a producir,
cada 30 a 60 días luego de la cosecha. Esta poda se debe realizar
principalmente con tijeras podadoras de mano. Hay que evitar que
las ramas lleguen al suelo; se debe dejar libre una altura despejada
mínima de 20 centímetros entre el suelo y la rama. Ver Figura 15

Asimismo, conviene evitar el crecimiento de guías que se enlacen


entre filas.

Figura 15: Poda de producción en plantas de sacha


inchi de un año.

c) Poda de brotes de los tutores vivos

En caso de utilizar tutores vivos, es necesario realizar una


eliminación de las hojas y ramas de estos, para impedir el
sombreado de la planta de sacha inchi, lo que disminuiría la
40

producción. Estas podas se realizan paralelamente a las del sacha


inchi. La frecuencia de poda de los tutores vivos oscila entre 30 y
60 días, dependiendo de las especies. En el caso de la Eritrina, las
hojas y ramas terminales pueden ser utilizadas para la alimentación
de animales menores (cuyes) o como insumos para la elaboración
de compost.

La poda se realiza principalmente con tijeras de podar de dos


manos. Se debe eliminar el exceso de ramas y toda la superficie
foliar de los tutores vivos que disminuyan la luminosidad sobre el
cultivo de sacha inchi.

2.2.14. LIMPIEZA Y CONTROL DE LA MALEZA

La maleza está formada por plantas que compiten por espacio, agua,
luz y nutrientes, dificultando el crecimiento del sacha inchi. Es
necesario realizar la limpieza manual de maleza con machetes y con
equipos mecánicos como las motoguadañas.

La materia vegetal cortada que no presente enfermedades ni plagas


se debe colocar en las calles del cultivo para hacer sombra y
disminuir la proliferación de maleza, mejorar la retención de humedad
y disminuir la erosión. Los residuos de cosechas, podas y control de
maleza deben utilizarse en la producción de compost.

2.3. SANIDAD DEL CULTIVO DE SACHA INCHI

El cultivo de sacha inchi, como cualquier otro, es atacado por diversas plagas
que causan daños y enfermedades. Se denomina plaga a cualquier organismo
- hongos, insectos, ácaros, virus, bacterias, fitoplasmas, etcétera - que cause
daño al cultivo.

Las enfermedades o daños en los cultivos son causados por diversas plagas
que son favorecidas por factores como la humedad y la temperatura, así como
por el mal manejo agronómico.
41

En la región San Martín se han identificado, en forma general, patógenos que


causan manchas foliares y del fruto, pudrición de raíces, agallas en los tallos,
además de algunos insectos de importancia secundaria.

2.3.1. HONGOS

a) Pudrición de raíces

La pudrición de raíces es ocasionada por un hongo llamado


Fusarium sp., que se encuentra en el suelo e ingresa a la planta por
las heridas formadas en las raíces de esta, ocasionadas
generalmente por nematodos. Este hongo afecta los tejidos
internos de las raíces generando una coloración oscura en su
interior (síntoma principal), por lo que la circulación de agua y
nutrientes no se realiza. Así, se marchita la parte aérea de la planta
(síntoma secundario) y se produce su posterior muerte. Ver Figura
16

La presencia de esta plaga se ve favorecida por un mal drenaje del


suelo, que produce una alta humedad, además de la falta de
aireación. Las altas temperaturas también favorecen su presencia.

Para prevenir la enfermedad, es necesario instalar plantaciones en


lugares con suelos de buen drenaje, en los que no existan
poblaciones de nematodos o estas se encuentren en niveles muy
bajos.

Si la enfermedad ya está presente, su control es muy difícil, pero


las adecuadas prácticas agrícolas - como el abonamiento y el
manejo de drenaje del suelo - contribuyen a que la planta tenga
mayor capacidad de tolerar la enfermedad.

La pudrición de raíces se previene utilizando un terreno con buen


drenaje y realizando prácticas agrícolas adecuadas como la buena
preparación del terreno y los abonamientos, y evitando
encharcamientos o deficiencia extrema de agua.
42

También se puede aplicar, en el cuello y el tallo de la planta, una


mezcla de sulfato de cobre y cal apagada (caldo bordalés).

Se debe mencionar la incidencia de hongos que causan nódulos en


los tallos en la zona de Alto Mayo, de la región San Martín.

Figura 16: Planta de sacha inchi muerta por


Fusarium sp.

b) Agallas del tallo

Las agallas del tallo son causadas por el hongo Cronartium sp. Las
agallas o tumores se forman en los tallos principales, las ramas y
las nervaduras de las hojas.
43

Las ramas o tallos afectados a partir de esta tumoración mueren.


En el campo se observan plantas parcialmente secas; de
presentarse en el tallo principal, toda la planta muere.
El manejo de esta enfermedad consiste en la detección temprana
de las agallas o tumores y su eliminación inmediata mediante una
poda de la rama afectada. La agalla debe ser quemada o enterrada
inmediatamente, a fin de evitar la diseminación de la enfermedad.
No se debe desplazar material de propagación afectada (estacas y
semillas) hacia campos libres de la enfermedad.

c) Manchas foliares y del fruto

Entre los principales agentes que causan manchas foliares


tenemos los hongos Cercospora sp. Y Rhizoctonia sp. Estos
pueden llegar a ser importantes siempre y cuando cubran gran
parte del área foliar, lo que disminuye la fotosíntesis de la planta.
El manchado del fruto, también llamado antracnosis, es causado
por el hongo Colletotrichum gloeosporioides. Esta enfermedad
produce la baja de la calidad del fruto y la pérdida en la producción
de la semilla.
Para evitar el incremento de estas enfermedades, es necesario
realizar podas y eliminación de maleza, con la finalidad de controlar
el exceso de humedad en el campo y disminuir la fuente de hongos.

2.3.2. NEMATODOS

Los nematodos que afectan a las plantas son organismos


microscópicos (muy pequeños, no visibles a simple vista).
44

Figura 17: Malformación de raíces por problemas de nematodos.

Para el caso del sacha inchi, se ha detectado la presencia de


Meloidogyne incognita, que vive en el suelo y se alimenta del contenido
celular de las raíces de las plantas. Para alimentarse, este nematodo
perfora las raicillas, causando heridas mediante un órgano especial
llamado estilete; ello ocasiona la formación de nódulos. A través de
estas heridas ingresa el hongo Fusarium sp., lo que ocasiona la muerte
de la planta. Ver Figura 17

Medidas de control. Se ha determinado que el sacha inchi es


susceptible al Meloidogyne incognita, es decir, no tiene capacidad de
defenderse contra su ataque, por lo que es necesario evitar siembras
en suelos infestados por la plaga.

Para disminuir las poblaciones del nematodo en el suelo, se


recomienda la aplicación de materia orgánica (guano) y el uso de
plantas trampa entre surcos como la Crotalaria sp., así como de
productos biológicos que se encuentran en el mercado.

También existen productos denominados bionematicidas, formulados a


base de hongos nematófagos que parasitan los huevos y las hembras,
reduciendo la multiplicación del nematodo.
45

En el mercado se cuenta con productos biológicos comerciales como


Biostat (Paecelomyces lilacinus), que se utiliza en dosis de 200
gramos/hectárea.

2.3.3. INSECTOS

El sacha inchi es también atacado por insectos que se alimentan


principalmente de las hojas y frutos, ocasionando pérdidas en la
producción.

¿Qué daños ocasionan los insectos masticadores?

• Cortan los tallos

Los grillos topo y las hormigas, que por lo general actúan por las
noches, cortan los tallos. Atacan el cuello de la planta, con lo cual
pueden destruirla total o parcialmente.

El problema se controla aplicando en las hojas y tallos tutores, los


caminos y los nidos o casas de hormigas 30 mililitros de extracto de

plantas repelente o extracto de nim o ricino por mochila de 15 litros. El


extracto de nim o ricino se consigue en distintas distribuidoras
comerciales de productos orgánicos.

También se pueden producir estas especies en la chacra, chancando


las hojas y los frutos para extraer la savia.

 Comen hojas, raspan las hojas, frutos y tallos

Estos problemas son ocasionados por hormigas, larvas lepidópteras


(mariposas), moscas minadoras y arañitas rojas. Todas ellas se
alimentan de los bordes de las hojas y ocasionan agujeros en la
cápsula del fruto, produciendo su destrucción total o parcial, Ver Figura
18.

El problema se controla aplicando en los caminos y nidos pastas a


base de ralladura de cáscara de naranja, 100 gramos de harina de
maíz, 30 mililitros de extracto de nim y 100 mililitros de agua. Se deben
46

identificar las áreas afectadas y aplicar la pasta en los caminos, de 50 a


150 gramos por nido, dependiendo del tamaño.

Es preciso mencionar la incidencia de un gusano de mariposa que


afecta los frutos perforándolos.

Figura 18: Daños en frutos inmaduros producidos por


“curuhuince”.
47

¿Qué daños ocasionan los insectos picadores-chupadores?

 Pican hojas, tallos y ramas.

Este problema es ocasionado por chinches y queresas. Pican y chupan


el contenido líquido de las hojas, tallos y ramas, especialmente de los
que están en formación. Cuando la infestación es alta, la planta se
seca, Ver Figura 19.

Se controla realizando aplicaciones de 180 mililitros de aceite agrícola


en 15 litros de agua. Se debe aplicar en las hojas, los tallos y las
ramas. Dependiendo de la incidencia del ataque, la aplicación debe ser
semanal hasta que el problema disminuya.

Figura 19: Daños en hojas ocasionados por larvas de mariposas.

2.4. COSECHA

2.4.1. PERÍODO DE COSECHA

Una vez que la planta de sacha inchi ha cumplido entre 3.5 y 4 meses
de instalada en campo definitivo, esta inicia su floración y fructificación.
Por lo que estos frutos (cápsulas), alcanzan la madurez
aproximadamente a los 7 u 8 meses de edad de la planta. Desde esta
primera cosecha la planta no deja de producir, por ello, las cosechas se
realizan cada 20 a 25 días. Ésta tarea se realiza usando canastas;
recogiendo sólo las cápsulas que se encuentran de color marrón y que
48

aún permanecen en la planta. Evitar el recojo de las semillas


(almendras), que han caído al suelo por la característica de
dehiscencia que tiene el fruto (expulsión de las semillas cuando han
alcanzado la madurez); pues ella están contaminadas y dañarían el lote
producido, además no cosechar las cápsulas verdes o que aún no han
alcanzado la madurez completa. (Peña et al., 2008)

Según Valles (1992), la cosecha se estabiliza a partir de los 14 meses.


Generalmente, cuando se realiza la cosecha, se encuentran algunas
cápsulas inmaduras, que todavía conservan algo de color verde y si se
dejan en el campo para la siguiente cosecha, tal vez ya no se cosechen
debido a su dehiscencia. Por lo tanto, en estos casos, lo que se
recomienda es cosecharlas y poner las cápsulas inmediatamente al sol,
para evitar el ataque de hongos, y así no se deteriore la calidad del
producto.

Es importante también indicar que algunas cápsulas, una vez maduras


fisiológicamente caen, por lo que al momento de realizar la cosecha
éstas se recogerán del suelo.

Se ha observado en cultivos de huerto, especialmente en áreas rurales,


plantas que alcanzan 10 años de edad y aún continúan en producción.
Las siembras experimentales en condiciones inadecuadas para
cualquier cultivo nos reportan rendimientos de aproximadamente 250
kg/ha de semilla seca en el primer año.

2.4.2. PRODUCCIÓN PROMEDIO

La Oficina de Información Agraria del Ministerio de Agricultura reporta


que en San Martín los rendimientos son de 550 Kg./ha. y en Loreto de
1 105 Kg/ha. (MINAG, 2007). Sin embargo, algunos agricultores que
utilizan el sistema de tutores muertos con espalderas y otros sistemas
de tutoraje han logrado una productividad de semillas mayor de 2.000
kilogramos/hectárea en el segundo año de producción. La producción
en el cultivo de sacha inchi se estabiliza a partir del tercer año.
49

Se estima que con seleccionando adecuadamente el sitio, manejando


correctamente el cultivo y utilizando semillas de calidad, se pueden
obtener producciones como las que se muestran en el cuadro 2:

Cuadro 2: Producción promedio según sistema de tutoraje y


densidad de siembra.

Fuente: (Perú Biodiverso, 2009). Rendimientos promedio basados en entrevistas a


productores, empresarios y técnicos, así como revisión bibliográfica.

Nota: Las diferencias entre la productividad del sistema de tutores vivos con
espalderas y tutores muertos con espalderas se debe a que en estos últimos
no existe la competencia del tutor vivo por agua, nutrientes y luz.

2.5. POSTCOSECHA

La postcosecha de productos agrícolas se concibe como un conjunto de


procesos integrados y secuenciados, por los que atraviesa el producto
después de la cosecha en su camino hacia el consumidor y que se encuentra
estrechamente vinculado a los sistemas de producción (Pelayo, 1992).

2.5.1. SECADO

El secado es probablemente el más antiguo proceso de conservación


de alimentos. El principal objetivo de la deshidratación de alimentos es
aumentar su vida útil, reduciendo su contenido de agua hasta un
50

determinado nivel, en el cual las concentraciones de los otros


componentes sean suficientemente altas para reducir la actividad de
agua, impidiendo el crecimiento de los microorganismos responsables
por el deterioro de los alimentos. De un modo general, el proceso de
secado es una operación en la cual el calor es transmitido a un material
que contiene agua, a fin de evaporar cierta cantidad de humedad,
obteniéndose un producto sólido seco; se trata de un proceso con
transporte simultáneo de calor y masa, acompañado de cambio de fase
(Barbanti et al., 1994).

Según Arévalo, (1990-1995) con respecto al manejo poscosecha del


Sacha Inchi, el secado y parte de la trilla, son operaciones que se
realizan casi simultáneamente y de gran importancia para la
conservación de este.

a) Fundamentos y Mecanismos

El secado es probablemente el más antiguo proceso de


conservación de alimentos. El principal objetivo de la
deshidratación de alimentos es aumentar su vida útil,
reduciendo su contenido de agua hasta un determinado nivel,
en el cual las concentraciones de los otros componentes sean
suficientemente altas para reducir la actividad de agua,
impidiendo el crecimiento de los microorganismos
responsables por la deterioración de los alimentos. De un
modo general, el proceso de secado es una operación en la
cual el calor es dado a un material que contiene agua, a fin de
evaporar cierta cantidad de humedad, obteniéndose un
producto sólido seco; se trata de un proceso con transporte
simultáneo de calor y masa, acompañado de cambio de fase
(Barbanti et al., 1994).

La transferencia de calor ocurre durante la evaporación del


agua removida de la muestra, en cuanto que la transferencia
51

de masa ocurre durante la remoción del agua de la superficie


de la muestra por medio, generalmente, de una corriente de
aire (Dincer y Dost, 1995).

Los mecanismos de transporte de agua en el interior de los


sólidos durante el secado según Fortes y Okos (1980) son:

 Difusión líquida debido a la gradiente de concentración;

 Difusión de vapor debido a la gradiente de vapor, causada


por la gradiente de temperatura;

 Movimiento líquido debido a fuerzas capilares;

 Flujo de líquido o vapor debido a la diferencia en la presión


total, causada por la presión externa, encogimiento,
temperaturas altas y capilaridad;

 Flujo por efusión que existe cuando el camino libre medio


de las moléculas de vapor fuera compatible con el diámetro
de los poros;

 Movimiento líquido en consecuencia de la fuerza


gravitacional.

Los factores que gobiernan la velocidad de los mecanismos


de transferencia arriba descritos determinan la velocidad de
secado. Estos factores son: presión de vapor del material y
del aire de secado, temperatura y velocidad de aire, velocidad
de difusión del agua en el material, espesor y superficie
expuesta para secado (Van Arsdel, 1973).

b) Cinética de Secado

Dentro de los procesos industriales que dependen de la


difusión interna, se encuentra el proceso de secado.
Muchos trabajos fueron publicados en la literatura (Park
et al., 2002, Simal et al., 2005) con el intuito de
52

determinar las difusividades de los soluto y /o del agua


durante el proceso, y las soluciones para la 2a Ley de
Fick ha sido frecuentemente utilizada para determinar
tales parámetros (Aguirre et al., 1985).

El secado de alimentos sólidos es un caso complejo de


transferencias de calor y de masa a través de los tejidos.
Existen diversas teorías de secado que pretenden
explicar los mecanismos de migración de humedad en el
interior de los sólidos durante el periodo de tasa
decreciente, como también la utilización de un gran
número de modelos matemáticos para estimar las
transferencias simultáneas de calor e masa envueltas
(Pinto y Tobinaga, 1996).

El cálculo de la cinética de secado está relacionado a la


predicción del tiempo de secado que representa un dato
fundamental para el dimensionamiento y la optimización
de una planta industrial envolviendo este proceso. Las
tasas de secado deben ser relacionadas para un
determinado producto y para una determinada operación
(proceso y equipamiento), pudiendo ser establecidas,
según lo mencionado anteriormente, mediante estudios
de transferencia de calor y de masa, además de los
posibles mecanismos de la migración interna de
humedad.

c) Difusividad Efectiva

La difusividad efectiva de la humedad es una importante


propiedad de transporte, siendo útil en el análisis de las
operaciones de procesamiento de productos alimenticios,
como el secado. Sin embargo, debido a la compleja
composición y la estructura física de los alimentos, no son
53

conseguidas estimativas precisas de esta propiedad,


siendo así necesarias medidas experimentales
(Saravacos y Rouzeous, 1984). Se puede entender la
difusividad como la facilidad con que el agua es removida
del material (Brod, 2003).

La temperatura y la humedad son las variables más


relevantes en comparación a otras que afectan la
difusividad efectiva, mas sin dejar de mencionar algunas
como: la composición química y física del producto, forma
y tamaño, las cuales pueden adecuarse al modelo
matemático que describe el proceso de difusión (Brennan
y Wang, 1980).

d) Actividad de agua

El agua es el más importante componente presente en los


alimentos, siendo el agente controlador de la deterioración
de los mismos. Entretanto, diversos alimentos con el
mismo contenido de agua difieren significativamente en
perecibilidad. Esto es atribuido al fato de como las
moléculas de agua están asociadas a los substratos: agua
fuertemente ligada a los constituyentes sólidos del
alimento no está disponible para el crecimiento de
microorganismos y reacciones químicas (Fennema,
1996). La actividad de agua es una de las propiedades
más importantes para el procesamiento, conservación y
almacenamiento de alimentos. Ella cuantifica el grado de
ligación del água contenida en el producto y
consecuentemente su disponibilidad para actuar como
solvente y participar de las transformaciones químicas,
bioquímicas y microbiológicas (Labuza, 1995).
54

El valor máximo del actividad de agua es 1, en el agua


pura. En los alimentos ricos en agua (aw>0,90), se
pueden formar soluciones diluidas con componentes del
alimento en que los microorganismos pueden crecer bien.
En esa dilución, las reacciones químicas y enzimáticas
pueden tener su velocidad disminuida debido a la baja
concentración de reactivos, más sufren fácilmente
contaminación microbiológica. Cuando la actividad de
agua baja entre 0,40-0,80, habrá posibilidad de
reacciones químicas y enzimáticas rápidas por el aumento
de las concentraciones de los solutos, en cuanto que para
actividades de agua próximas a 0,60, se tiene un pequeño
o ningún crecimiento microbiano. En regiones de actividad
de agua inferior a 0,30, el agua está fuertemente ligada al
alimento, no siendo utilizada por los microorganismos y
para disolver componentes del alimento, lo que lleva a las
reacciones a tener velocidad tendiendo a cero, con
excepción de la oxidación de lípidos, que es
considerablemente más rápida.

e) Métodos de Secado

f) Secado Natural

El secado natural al ambiente se realiza a través de la


acción directa de los rayos del sol. En este proceso se
utiliza la “era” de cemento, donde se extienden las
cápsulas. El tiempo de secado depende mucho del
ecotipo o variedad, ya que algunas cápsulas son más
gruesas y menos dehiscentes que otras; lo que dificulta la
trilla. (Arévalo, 1990-1995).

a) Secado Artificial
55

Según Arévalo, (1990-1995) son efectuados a través del


calor artificial, proporcionando por secadores que
funcionan a base de energía solar, leña, petróleo u otra
fuente de energía, es poco utilizado debido a la
producción baja que existen eso quiere decir que el
agricultor solo lo utiliza cuando se cultivan grandes
extensiones.

Medina et al., (2008) hace referencia del secado de frutos


de sacha inchi bajo dos condiciones: ambiental y un
secador solar. El secado de los frutos de sacha inchi en el
interior del secador solar rural fue más eficiente que el
secador al medio ambiente.

2.5.2. Limpieza

Según Hernández et al.; (2005) es la eliminación de todo tipo de


material extraño a los del producto, que se revuelve con éstos en el
momento de la cosecha, como hojas, ramas, paja, polvo, tierra,
rastrojo, etc. La presencia de estos materiales extraños influye en
forma negativa en la conservación de los granos y acelera su
deterioro, puesto que el producto tiende a recalentarse y
rehumedecerse por lo que son fácil presa del ataque de insectos,
bacterias, hongos y mohos. Igualmente las impurezas son
perjudiciales cuando se va a efectuar el control de insectos, porqué
ocupan los espacios intergranulares y dificultan el movimiento del
aire.

2.5.3. Selección

Es el paso previo al almacenamiento y consiste en retirar de la masa


principal del producto aquellos granos que presenten muestras o
síntomas de ataque de insectos o de microorganismos, o que se
encuentren partidos. Mediante la selección se busca evitar la
56

recontaminación del grano que puede ser causado por medio de otros
granos que ya se encuentran deteriorados debido al ataque de
insectos o microorganismos. (Hernández et al.; 2005).

2.5.4. Trilla

La trilla propiamente dicha viene a ser el descascarado total de las


semillas. Las pocas cápsulas que han quedado sin descascarar
después del secado; son trilladas en forma manual generalmente,
para evitar chancar las semillas. Luego se ventilan en bandejas,
eliminándose así las cáscaras y otros residuos, quedando solamente
las semillas. (Arévalo, 1990-1995).

Finalmente, después del secado y la trilla, se obtiene un 52% de


semilla seca y un 48% de cáscara. Aún no se ha investigado sobre la
Humedad óptima de secado del grano del “sacha inchi”, pero se
estima que ésta debe estar entre 8 a 10%, para facilitar el
descascarado de la almendra; pues, a mayor humedad no se
desprende fácilmente la cáscara (Arévalo, 1990-1995).

2.6. EMPAQUE

Salas, (2007) afirma que los empaques de alimentos juegan un rol importante
en el proceso productivo. Existen muchos tipos de materiales de empaque que
se utilizan en alimentos, en algunos casos desde hace muchos años y en otros
casos relativamente de hace poco tiempo. Dentro de los materiales usados
están los clasificados por su naturaleza (naturales y artificiales) por el tipo de
uso que se les da, por la forma o dimensiones que producen, por sus
propiedades físicas tales como permeabilidad a los gases y/o vapores, su
resistencia, fragilidad, permeabilidad a la luz, material (metálico, vidrio o
plástico), etc.
57

2.6.1. EMBALAJE

Según De Lucia, et al. (1993) el deterioro y las pérdidas de productos


durante el transporte y el almacenamiento dependen de una serie de
factores físicos, químicos, biológicos y humanos. Un embalaje
adecuado contribuye en gran medida a la disminución de esas
pérdidas, sobre todo en las regiones tropicales, en las que las
condiciones climáticas aumentan considerablemente los riesgos de
deterioro de los granos. Las principales funciones del embalaje de los
productos son las siguientes:
 Facilitar la manipulación, sea manual o mecánica;
 Reducir las pérdidas de producto por hurto o robo;
 Proteger el producto contra ataques de agentes exteriores
(humedad, insectos, rayos de sol, etc.)
Existen diferentes tipos de embalaje para los productos agrícolas,
adaptados a la naturaleza del producto y al sistema de
comercialización. En cuanto a los granos, se utilizan esencialmente
los sacos, tejidos con fibras vegetales o artificiales. En la medida de lo
posible, tales fibras deben permitir la fabricación de sacos de costo
moderado sin dejar de garantizar las funciones antes descritas. La
elección del tipo de saco debe hacerse teniendo en cuenta no sólo su
resistencia mecánica y su resistencia a la acción de la humedad, del
sol y de los animales dañinos, sino también el tipo de manipulación
previsto.

a) Sacos de fibras vegetales

Las fibras vegetales utilizadas para la fabricación de sacos


son el yute, el algodón y el sisal. El saco de yute es el más
utilizado en el mundo; en efecto, reúne las cualidades de una
buena capacidad de resistencia y un costo relativamente
moderado. Puede ser reutilizado varias veces, ya que posee
una buena resistencia mecánica que reduce los riesgos de
58

desgarraduras; además, protege eficazmente a los granos


contra la acción del sol. La contrapartida es que se trata de de
una fibra relativamente pesada cuya textura no es adecuada
para el embalaje de granos de pequeñas dimensiones. Por
otra parte, el yute absorbe fácilmente la humedad y ofrece
poca resistencia a los ataques de insectos y roedores. Para
paliar parcialmente los inconvenientes que trae la penetración
de la humedad, pueden forrarse los sacos con material
plástico, o bien recubrirlos con lonas impermeables.

La manipulación de los sacos de yute es fácil, pues se trata


de una materia poco resbaladiza; es posible, por lo tanto,
levantar pilas de una altura relativamente importante. El saco
de algodón se utiliza todavía para el embalaje de productos
que al ser transformados han adquirido un cierto valor
añadido, como las harinas o el azúcar. En efecto, sus
características son prácticamente las mismas que las del yute,
salvo que el saco de algodón es más ligero, más difícil de
coser, y de un costo relativamente mayor. El saco de sisal,
más áspero que los demás sacos de fibras vegetales, apenas
se utiliza ya fuera de los países que producen esta fibra
(México, Brasil y ciertos países africanos). Sus características
son comparables a las de los sacos de yute (De Lucia, et al.
1993).

b)Sacos de papel

Son más vulnerables y de una manipulación más delicada.


Ofrecen muy poca protección contra la humedad y los
insectos, por lo que deben almacenarse en buenas
condiciones. Se utilizan en particular para el embalaje de
semillas. (De Lucia, et al. 1993)
59

c) Sacos de fibras plásticas

Según De Lucia, et al. (1993) estos sacos pueden fabricarse


enteramente de materia plástica (polipropileno) o presentar un
tejido mixto (fibra vegetal y fabrica plástica). Actualmente está
muy generalizado para el embalaje de granos el uso de sacos
de polipropileno, que compiten fuertemente con los sacos
tradicionales de yute. Estos sacos ofrecen la ventaja de ser
muy resistentes, imputrescibles e impermeables a los cuerpos
granos. Sin embargo, deben recibir un tratamiento para
resistir a la acción del sol, ya que el polipropileno sufre una
degradación por efecto de la luz. Bien tratado, un saco de
polipropileno puede reutilizarse durante 6 a 12 meses. Su
costo, por otra parte, es más elevado que el de los sacos de
yute. Su manipulación resulta más difícil, pues se trata de una
fibra muy resbaladiza, que no permite levantar pilas de altura
importante.

2.7. ALMACENAMIENTO

Se entiende por almacenamiento a la fase del sistema operaciones


postcosecha durante la cual los productos se conservan de manera apropiada
para garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones fuera de los
períodos de producción agrícola. (De Lucia, M. et al 1993)

Arévalo (1989-1995) las condiciones óptimas de almacenamiento del sacha


inchi no han sido aún determinadas con precisión, pero la práctica ha
demostrado los efectos deteriorantes de la luz, humedad y la presencia de
insectos, en la calidad de grano.

2.7.1. Influencias de los Factores Ambientales

Según De Lucia, et al. (1993) para una conservación cualitativa y


prolongada de los productos es preciso frenar o incluso detener los
60

procesos de degradación. La degradación de los granos durante el


almacenamiento depende principalmente de la combinación de tres
factores:
 La temperatura;
 La humedad,
 El contenido de oxígeno.

a) Temperatura y humedad

La temperatura y la humedad contribuyen de manera


determinante a acelerar o a retrasar los fenómenos complejos
de transformación bioquímica (sobre todo la “respiración” de
los granos) que están en el origen de la degradación de los
granos.

Tienen además una influencia directa sobre el ritmo de


desarrollo de los insectos y de los microorganismos (moho,
levaduras y bacterias) y sobre la germinación precoz e
intempestiva de los granos (De Lucia, et al. 1993).

b)Contenido de oxígeno

Los microorganismos y los insectos, igual que los granos, son


organismos vivos que necesitan oxigeno.

El almacenamiento de los granos en medios pobres en


oxigeno provoca la muerte de los insectos, la detención del
desarrollo de los microorganismos y el bloqueo, total o
incompleto, de los fenómenos bioquímicos de degradación de
los granos. Con ello se favorece por lo tanto la conservación
de los granos, pero se puede dañar su poder de germinación
(De Lucia, et al. 1993).
61

2.7.2. Métodos de Almacenamiento

Según De Lucia, et al, (1993) los métodos de almacenamiento son


esencialmente dos: en sacos y a granel. El primero se realiza al aire
libre o en almacenes, y el segundo en graneros o silos de mayor o
menor capacidad.

La elección de uno u otro de estos métodos y el grado de adelanto


tecnológico de las estructuras de almacenamiento dependen de
múltiples consideraciones de orden técnico, económico y sociocultural.

Tampoco hay que olvidar todos los sistemas de almacenamiento


tradicionales empleados por los pequeños productores. Valiéndose de
técnicas de construcción artesanales y de materiales locales, son ellos
los que prevalecen en las comunidades rurales de muchos países en
desarrollo.

Medina (2008) menciona que la influencia de las variables temperatura


de proceso y tipo de empaque, sobre los atributos sensoriales, de olor,
sabor, rancidez y crocantez de almendras de sacha inchi; se muestran
a los 75 días de almacenamiento.

2.8. COMERCIALIZACION

De hecho, la calidad de los productos en el momento de la venta depende


principalmente de los factores siguientes:
 Contenido de humedad,
 Adulteración y contaminación
 Infestación
 Normas de Calidad.

2.8.1. Contenido de Humedad

Si el contenido de humedad de los granos es elevado, ello implica,


como ya hemos indicado, un aumento de los riesgos de pérdidas por
aparición de insectos y moho durante el almacenamiento. En particular
62

los mohos, aparte de que modifican el olor, el gusto y el color de los


granos, pueden hacer que los productos no sean ya aptos para el
consumo humano o animal, a causa de la producción de sustancias
toxicas peligrosas (micotoxinas). Aparte de estos aspectos técnicos,
existen factores económicos que intervienen en el precio de los
productos que se venden húmedos. Algunos granos húmedos pueden
continuar secándose mientras están almacenados, con la consiguiente
pérdida de peso que se traduce necesariamente en una pérdida
monetaria en las transacciones comerciales sucesivas. Es pues
necesario establecer en las ventas precios diferenciados según el
contenido de humedad de los productos, tanto para reconocer los
esfuerzos de los que venden y para incitarles a efectuar mejor el
secado de los productos como para ofrecer una garantía a los
compradores. (De Lucia, et al. 1993)

2.8.2. Adulteración y Contaminación

Hay que considerar como una adulteración del producto toda presencia
de cuerpos extraños (arena, piedras, tallos, hojas, etc.) debida tanto a
causas accidentales como a actos deliberados y fraudulentos. La
presencia de impureza no sólo influye negativamente sobre la calidad y
la buena conservación de los productos, sino que puede provocar
además sorpresas desagradables en el plano económico, en la medida
en que las impurezas se compran al precio del grano. Para garantizar
los intereses de los compradores y para alentar a los que venden a
proceder a una limpieza cuidadosa de los productos antes de
venderlos, es preciso establecer precios diferenciados según la tasa de
impurezas de los lotes. Evidentemente esto sólo es posible con normas
precisas que establezcan los límites de aceptación y las eventuales
reducciones de precios aplicables, en función de la tasa de impurezas
mezcladas con los productos.
63

2.8.3. Infestación

En el momento de la compra, los productos deberían estar


completamente libres de toda forma de infestación por insectos. La
presencia de éstos, en efecto, puede tener graves consecuencias para
la conservación de los productos. Pérdidas de peso, pérdidas de
elementos nutritivos, mal gusto o mal olor, no son sino algunos de los
efectos nefastos provocados por la presencia de insectos.
Lamentablemente su acción con frecuencia invisible. En el momento de
la compra, es pues necesario efectuar un control cuidadoso y a fondo
para detectar toda forma o huella de infestación. (De Lucia, et al.
1993).

2.8.4. Normas de Calidad

Según De Lucia, et al. (1993) para que se desarrollen correctamente


las transacciones comerciales y para que queden enteramente
satisfechos tanto los vendedores como los compradores, es
conveniente establecer normas legales, realistas y prácticas, que fijen
de manera clara la calidad de los productos, las modalidades de
verificación y los criterios de comercialización.
64

II. METODOLOGÍA Y PROCEDIMIENTO.

Para la presente investigación se tomó información de diferentes fuentes


secundarias, consistente en estudios e investigaciones publicados por
instituciones públicas y privadas tales como: MINAG - INIA, IIAP, GTZ, UNSM - T,
etc. Así como también se obtuvo información de los actores directos e indirectos
que participan en el Sistema de Postcosecha del Sacha Inchi.

La primera parte de la Investigación bibliográfica, se ha basado en aspectos de


información teórica sobre Generalidades del Cultivo, poniendo énfasis en los
aspectos: botánicos, ecológicos y fisiológicos del sacha inchi.

En la segunda parte, se analizó, temas en, tecnología del cultivo, que consistirá
sobre sistemas de cultivo, establecimiento de una plantación, sistemas de
tutoraje, fertilización, sanidad del cultivo y cosecha. Posteriormente y el más
importante, la tecnología post cosecha, describiendo a nivel regional los
principales factores determinantes y actores directos e indirectos que participan
en el Sistema de Post cosecha del Sacha Inchi.

Además se presenta el planteamiento de las estrategias a aplicar para la Mejora


de la Competitividad Comercial e información sobre Criterios de calidad del sacha
inchi para la industrialización y el consumo, finalmente se presenta la discusión
de la información y la propuesta de mejora respectivamente para el sector.
65

III. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LA INFORMACIÓN

 El secado y parte de la trilla, son operaciones que se realizan casi


simultáneamente, luego de la cosecha, las cápsulas son transportadas para
su secado y trilla, en sacos de polipropileno, yute o mallas tipo "real" con
capacidad de 25-30 kg de cápsulas recién cosechadas. El secado puede
efectuarse en forma natural o artificial, según la fuente de calor, el secado
natural se realiza a través de la acción directa de los rayos del sol. En este
proceso se utiliza la "era" de cemento, donde se extienden las cápsulas. El
tiempo de secado depende mucho del ecotipo o variedad, ya que algunas
cápsulas son más gruesas y menos dehiscentes que otras; lo que dificulta la
trilla (Arévalo, 1990-1995).

 El secado, efectuado a través del calor artificial, proporcionado por secadores


que funcionan a base de energía solar, leña, petróleo u otra fuente de
energía, es poco utilizado. El agricultor prefiere esperar la época de verano
para secar su "sacha inchi" o mientras espera reunir un mayor volumen de
cosecha, va postergando el secado y trilla hasta el verano. Cuando se
cultivan grandes extensiones, se hace necesario el secado artificial, los
secadores artificiales y secadores solares utilizados para secar achiote,
cacao, café, maíz, cúrcuma y otros productos, son apropiados para secar
"sacha inchi" Arévalo, (1990-1995)

 Las cápsulas de "sacha inchi" en el proceso de secado natural necesitan


aproximadamente 2 horas de sol. Al secarse gran parte de ellas, o en algunos
casos todas, dejan al descubierto las semillas (por su carácter dehiscente). La
trilla propiamente dicha viene a ser el descascarado total de las semillas, las
pocas cápsulas que han quedado sin descascarar después del secado, son
trilladas en forma manual generalmente, para evitar chancar las semillas.
Luego se ventilan en bandejas, eliminándose así las cáscaras y otros
residuos, quedando solamente las semillas; esta operación requiere un
elevado uso de mano de obra y tiempo por lo que se recomienda probar las
trilladoras de granos grandes.
66

 El Instituto Superior Tecnológico Nor Oriental de la Selva y la Estación


Experimental El Porvenir, han logrado adaptar la trilladora artesanal de maní
para este fin; pero se continúan los ensayos para perfeccionarla, en apoyo a
los pequeños agricultores.

 El Programa Nacional de Investigación en Recursos Genéticos y


Biotecnología de la Estación Experimental El Porvenir, actualmente viene
utilizando la Trilladora Múltiple de Bandas, marca KOHLER 10 (motor de 2
tiempos gasolinero) para el trillado del germoplasma de "sacha inchi",
resultando ser muy eficiente, tal como cuando trilla caupí, frijol y maní,
finalmente, después del secado y la trilla, se obtiene un 52% de semilla seca
y un 48% de cáscara (ecotipo Pinto Recodo) (Arévalo, 1990-1995).

 Aún no se ha investigado sobre la humedad óptima de secado del grano del


sacha inchi, pero se estima que ésta debe estar entre 8 a 10%, para facilitar
el descascarado de la almendra; pues, a mayor humedad no se desprende
fácilmente la cáscara.

 Las condiciones óptimas de almacenamiento no han sido aún determinadas


con precisión, pero la práctica ha demostrado los efectos deteriorantes de la
luz, humedad y la presencia de insectos, en la calidad de grano.

 Los recipientes utilizados para la conservación del grano comercial son los
sacos de polipropileno o yute con capacidad de 50 a 70 kg colocados sobre
"parihuelas" de madera.

 El grano de "sacha inchi", por sus características de especie oleaginosa al


igual que la soya o el algodón, fácilmente se enrancia, de allí que las semillas
mal almacenadas bajan muy pronto su porcentaje de germinación y con la
consiguiente pérdida económica, para poder utilizar el "sacha inchi" es
necesario eliminar la cubierta o cáscara de la semilla y dejar al descubierto la
almendra, que es la parte comestible, el descascarado de la almendra es una
labor minuciosa, pues hay que hacerlo con mucha paciencia y delicadeza, de
lo contrario no se obtendrá una almendra entera. Una de las formas de
obtenerla es golpeando suavemente la semilla con un tenedor u otro cubierto,
de tal manera que facilite el descascarado manual; otra forma de obtenerla es
67

presionando la semilla con un alicate, esta labor se hace semilla por semilla.
Es necesario indicar que se ha observado el descascarado, cuando las
semillas fueron sometidas a hervor en autoclave; pero no se ha determinado
a que temperatura podría o no afectar el resultado final del producto deseado.

 En la Estación Experimental El Porvenir, se ha construido una máquina


prototipo descascaradora de almendras de "sacha inchi", cuya eficiencia de
descascarado es del 70%. Se continúa investigando para mejorarla, pero a
pesar de ello, ya podemos considerarla como una solución al problema del
descascarado de almendras.
68

IV.PROPUESTA DE APLICACIÓN Y/O MEJORA.

5.1. MEJORAMIENTO GENÉTICO.

El Instituto de Investigación de la Amazonía Peruana (IIAP-San Martín) y el


INIA-San Martín vienen desarrollando proyectos de mejoramiento genético para
obtener plantas con alta producción y resistentes al ataque de plagas y
enfermedades.

El IIAP, en San Martín, tiene un proyecto de investigación en propagación


vegetativa de plantas élite de sacha inchi para lograr incrementos significativos
en el rendimiento del cultivo.

5.2. PROPUESTA DE INVESTIGACIÓN ADAPTATIVA AGROFORESTAL.

Esta iniciativa de investigación es propiciada por el Proyecto Perú Biodiverso,


del Programa Nacional de Promoción de Biocomercio en el Perú.

La metodología incorpora el diseño de sistemas agroforestales de sacha inchi


asociado a especies forestales nativas como la bolaina blanca (Guazuma
crinita), la capirona (Calycophyllum spruceanum), el pino chuncho
(Schizolobium amazonicum), entre otras. Este trabajo permitirá validar los
sistemas agroforestales eficientes y competitivos a partir de la aplicación de
criterios e indicadores económicos, sociales, ambientales y tecnológicos.

Asimismo, esta investigación comprenderá temas relacionados con los


diferentes tipos de cultivo del sacha inchi en asociación con especies
forestales, para su validación. En la parcela de investigación se implementarán,
en la medida de lo posible, los principios y criterios del biocomercio, tales como
la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad nativa, las prácticas de
agricultura orgánica y ecológica, la sostenibilidad socioeconómica, la equidad
de la distribución de los recursos y la cooperación entre actores, entre otros.

Esta iniciativa se vinculará al enfoque de cadena de valor, lo cual contribuirá a


la articulación eficiente al mercado y al aumento de los ingresos y beneficios
familiares.
69

Las especies forestales nativas seleccionadas son aquellas que presentan


un adecuado crecimiento en el marco de sistemas agroforestales, buena
adaptación a los terrenos donde crece el sacha inchi, valor comercial, así
como fustes rectos y copas pequeñas, que evitan el sombreo del cultivo y
sirven como hábitat para la fauna silvestre, en especial las aves.

La parcela combina tres diseños agroforestales diferentes:

Diseño 1: linderos

El primer diseño propuesto permite incorporar a los predios rurales de


productores de sacha inchi hasta 160 árboles por hectárea. Los beneficios
de este sistema para el agricultor son múltiples. Entre ellos podemos
mencionar:

 Aumento de la producción de los cultivos de sacha inchi por


disminución de la afectación por acción del viento.
 Ingresos por venta de madera entre los 6 y los 30 años, de acuerdo
con las especies plantadas.
 Posibilidad de utilizar la madera rolliza para postes muertos o vivos en
el cultivo de sacha inchi.
 Delimitación física de los predios.
 Disminución de procesos de erosión y escorrentía superficial.

Las características del diseño se detallan en los siguientes puntos:

 Número de árboles por hectárea: 80 a 160.


 Distanciamiento: de 2,5 a 4 metros lineales.
 El diseño de las especies debe ser mixto, para evitar el monocultivo.

Especies propuestas:

 Bolaina blanca (Guazuma crinita)


 Capirona (Calycophylum spruceanum)
 Pino chuncho (Schizolobium amazonicum)
 Paliperro (Vitex sp.)
 Marupa (Simarouba amara)
70

 Caoba (Swietenia macrophylla): sólo 10 a 20 árboles por hectárea.


 Cedro nativo (Cedrela odorata): sólo 10 a 20 árboles por hectárea.

Diseño 2: franjas.

Este diseño es adecuado para el agricultor que pretende apostar más por el
cultivo forestal y plantar hasta 300 árboles por hectárea, en franjas de 3 a 5
líneas de árboles, entre las parcelas de sacha inchi cada 50 metros.

El diseño se aplica muy bien en áreas con pendientes mayores, que


requieren cultivos forestales que permitan conservar los suelos y minimizar
los procesos de erosión y escorrentía superficial.

Los beneficios de este sistema para el agricultor son múltiples. Entre ellos
podemos mencionar:

 Mayores ingresos por venta de madera entre los 6 y 30 años, de


acuerdo con las especies plantadas.
 Abundante madera en rollo para postes muertos o vivos en el cultivo
de sacha inchi.
 Disminución de los procesos de erosión y escorrentía superficial.

Las características del diseño se detallan en los siguientes puntos:

 Número de árboles por hectárea: 198 a 330.


 Distanciamiento: 3 x 3 metros.
 Número de líneas por rodal: 3 a 5.
 El diseño de las especies debe ser mixto, para evitar el monocultivo.

Especies propuestas:

 Bolaina blanca (Guazuma crinita)


 Capirona (Calycophylum spruceanum)
 Pino chuncho (Schizolobium amazonicum)
 Paliperro (Vitex sp.)
 Marupa (Simarouba amara)
 Caoba (Swietenia macrophylla): sólo 10 a 20 árboles por hectárea.
 Cedro nativo (Cedrela odorata): sólo 10 a 20 árboles por hectárea.
71

Diseño 3: árboles aislados.

Este diseño es adecuado para el agricultor que tiene poca área y la emplea
casi en su totalidad para el cultivo de sacha inchi.

En este caso, se instalan de 50 a 100 árboles aislados por hectárea.

Se trata de especies con valor comercial y que signifiquen ingresos para el


agricultor en el mediano y largo plazo.

En el terreno cultivado se instalan aleatoriamente árboles de mediano a alto


valor comercial, que tengan copa pequeña para que no generen sombra
importante que pueda influir en el rendimiento del cultivo. Las ventajas son
las siguientes:

 Ingresos por venta de madera entre los 15 y 30 años, de acuerdo con


las especies plantadas.
 Madera rolliza para postes muertos o vivos en el cultivo de sacha
inchi.
 Disminución de los procesos de erosión y escorrentía superficial.

Las características del diseño se detallan en los siguientes puntos:

 Número de árboles por hectárea: 50.


 Distanciamiento: aleatorio.
 El diseño de las especies debe ser mixto, para evitar el monocultivo.

Especies propuestas:

 Bolaina blanca (Guazuma crinita)


 Capirona (Calycophylum spruceanum)
 Pino chuncho (Schizolobium amazonicum)
 Paliperro (Vitex sp.)
 Marupa (Simarouba amara)
 Caoba (Swietenia macrophylla): sólo 10 a 20 árboles por hectárea
 Cedro nativo (Cedrela odorata): sólo 10 a 20 árboles por hectárea.
72

Diseño de la parcela afeoforestal con sacha inchi

Árboles forestales nativos


Áreas de cultivo con sacha inchi

5.3. BIOTECNOLOGÍA NO TRANSGÉNICA.

El objetivo de la biotecnología es el uso del conocimiento para el desarrollo de


tecnología eficiente, técnica y económicamente competitiva y ambientalmente
limpia.

Las tendencias en la agricultura se orientan hacia:

 La conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica.


 El incremento en el rendimiento, la productividad y la calidad de los
productos agrícolas, así como el desarrollo de cultivos con mayor calidad
nutricional o con mayor valor agregado.
 La disminución en el tiempo y el costo de los programas de
fitomejoramiento.
73

V. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.

6.1. CONCLUSIONES.
 La producción del Cultivo de "sacha inchi" en la región, se realiza
generalmente, en plantaciones asociadas o intercaladas con otros
cultivos anuales, bianuales o perennes, lográndose así una utilización
múltiple de los recursos disponibles. Dentro de este ámbito, el grupo
familiar agrícola actúa como una unidad de producción y consumo.

 Es necesario tener en cuenta los distanciamientos y los tipos de tutores


cuando se realizan las asociaciones. Los distanciamientos de mayor
proporción, deben utilizarse cuando éstas se realizan con cultivos
perennes, de manera que no dificulten las labores de campo, permitiendo
asimismo el libre ingreso de luz solar y evitar la competencia por los
nutrientes del suelo. Cuando se asocia con un cultivo anual es
aconsejable dejar una distancia de 50 cm alrededor de la planta y/o tutor
para disminuir la competencia por los nutrientes del suelo.

 La producción del Cultivo de “Sacha Inchi” en la región San Martin es


una alternativa para agricultores que además de la producción
agropecuaria en sus fincas buscan conservar los recursos naturales de
producción para las generaciones venideras. En unidades productivas
tradicionales, se pueden duplicar los rendimientos e ingresos desde el
primer año de conversión. Siempre y cuando se implementen prácticas
ecológicas como el abonamiento orgánico, el manejo de sombrío, la
renovación o rejuvenecimiento y otros.
74

6.2. RECOMENDACIONES.

 Ejecutar programas de investigación por parte del INIA, y otras


instituciones fijados al sector y subsector orientado básicamente hacia la
validación de campos semilleros; investigación sobre las variedades
existentes y su grado de adaptabilidad en la región, validación de
paquetes tecnológicos acordes a la realidad regional.

 Involucrar a los Gobiernos Regionales, municipalidades a insertar dentro


del Plan Operativo Anual de los programas sociales un rubro donde
exista el compromiso de adquisiciones de Sacha Inchi como parte de la
complementación alimentaria.

 Realizar investigaciones son los subproductos del proceso mediante


convenios con la Universidad Nacional de San Martín de Tarapoto,
Universidad Nacional de la Amazonía Peruana, UNAS) y otras institución
es abocadas a la investigación y generar mayor valor agregado en la
cadena productiva.

 Desarrollar actividades de fortalecimiento organizacional para buscar la


asociatividad del sector, aprovechando la ventaja comparativa de contar
con las condiciones edafoclimáticas adecuadas del ámbito de
abastecimiento de la materia prima.
75

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40 – 41.

6. VELA SAAVEDRA, LILEY (1995). Ensayos para la extracción y


caracterización de aceite de sacha inchic (Plukenetia volubilis L.) en el
departamento de San Martín. Tesis para optar el título profesional de: Ingeniera
agroindustrial. Universidad Nacional de San Martín.
79

VII. ANEXOS

ANEXO I: GLOSARIO

La utilización de semillas de buena calidad y con alto porcentaje de germinación


es de suma importancia para lograr resultados satisfactorios en el cultivo de
sacha inchi. Entre los aspectos importantes con relación a la calidad de la
semilla se deben mencionar los siguientes:

Pureza Varietal: La semilla de sacha inchi debe pertenecer a un solo genotipo o


ecotipo sin contaminaciones o mezclas de semillas procedentes de otros
ecotipos.
Pureza Física: Las semillas deben estar libres de semillas de malezas, materia
inerte, semillas de otros cultivos, insectos y su apariencia debe ser uniforme.

Buena Germinación: La buena germinación es el factor más importante para


que la semilla sea de buena calidad. Las semillas con buena germinación son
aquellas que tienen la capacidad para producir plantas vigorosas bajo
condiciones favorables. El poder germinativo de la semilla no debe ser inferior a
85%.

Vigor: Es la suma de aquellas propiedades de la semilla que determinan el nivel


de actividad potencial y el comportamiento de la semilla durante la germinación y
la emergencia de las plántulas.

Sanidad: La semilla deberá estar libre de organismos patógenos a fin de evitar


la diseminación de enfermedades fungosas. El estado de sanidad de las
semillas influye en el vigor de las mismas.
80

Desinfección de la semilla
Antes de proceder a la siembra del cultivo es importante la desinfección de las
semillas a fin de prevenir o controlar enfermedades fungosas que afectan la raíz
de la planta.

La desinfección consiste en impregnar las semillas con un fungicida e insecticida


disueltos en agua, en forma de una pasta acuosa en donde se mezclan las
semillas hasta que los productos queden uniformemente impregnados. Para ello
se pueden utilizar bolsas plásticas gruesas o un cilindro mezclador de semillas.
Se pueden utilizar los siguientes productos:

Cuadro 3. Fungicidas e insecticidas usados en la desinfección de semilla


de sacha inchi.

Producto Dosis (G/Kg) de


Ingrediente Activo
Comercial Semilla
Fungicidas
Tolclofos metil +
Rhizolex – T 3–5
thiram
Tiofanate metil +
Homai WP 3–5
thiram

Insecticidas
Orthene 75
Acefato 3–4
SP