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CURSO DE DIBUJO DE LA FIGURA HUMANA ESBOZOS DE ROSTROS Y FIGURAS PAGINAS DEL CUADERNO DE APUNTES DEL ARTISTA para uso de estudiantes de escuelas de arte y de artistas GIOVANNI CIVARDI Novembre Giovanni Guglielmo Chard racié en Min en 1947. Tras dedicarse a n yla escutira, anatoma para artistas y di la usta fe hace muchos afos se interesa por ls ursos de duo dela figura humana The perception of solid Form is ently a mater of experi [La percepcién de la Forma sdlida es enteramente cuestién de experiencia} John Ruskin Dans Fesquise, les mouvem viwants par a seule it ts des personages sont rendu p ication de Vallure générale... La ibereé iplete dun rendu forcément sommaire [En el boceto, los movirnientos de los personajes los hace ‘mas vivos la mera indicaci6n del aspecto general. La libertad completa de un prayecto grafico forzosamente sumario ha fa lo esencial Auguste Rodin Changer de nourrture denne de Fappétit. [Cambiar de comida abre el apetito] Vincent Van Gogh Editor: David Domingo Coordinacién editoriak Lorenzo Siena raduccién: Joaquin Tolsd Revisin técnica: José Luis Martin de Vidales Disefio de portada: José M, Alcoceba No est permitida a reproduccin total o parcial de este bo, i tampoco su tratamient informatio, la trarsmisién de ninguna forma © por cualquier media, ya sea elecrrénico, mecénico, por fotacopia, or registro u otros métodos, sn el permis stulares del copyright vio y por escrito 6 los Los dbujos de fguras y de rostrs reproducides en este libro representan a modelos que han dido su consentimiento 0,n cualquier caso, personas infocmadas a posterior cualquier posible precido con otros indviduos es pura coincidencia {ndice Introduccién pag. 3 | Los soportes y los instrumentos 4 2 Consideraciones précticas 6 3. Rostros: repertorio iconogréfico 8 4. Figuras: repertorio iconogréfico 26 5. Dibyjar estatuas: las escutturas de! Museo Rodin de Paris 46 Publicado originalmente en italiano por Il Castello srVia Milano 73/75, 2010 Cornaredo (Min), con el titulo de: Schizzi ci vot e cf figure. Pagine dat taccuini dart © 2008 by I Castello srt © 2010 de la version espaiola by Editorial El Drac, SL. Marqués de Urquijo, 34. 28008 Madrid Tel: 91 599 98 32.Fax:91 S41 02 35, E-mail: info@editoraleldraccom wwweditorialeldracccom ISBN: 978-84-9874-134-6 Depésito legal M-31785-2010 Impreso por Artes Gréficas COFAS impreso en Espafia- Printed in Spain Introduccion El dibujo de las formas humanas ofrece al artista tanto una de las experiencias més ricas y completas como un camino igualmente arduo y laborioso, y ello no sélo cuando se limita al retrato del rostro aislado, sino también cuando se repre- senta el cuerpo entero, Normalmente, el estudio de figura se desarrolla estuciando e! desnudo del natural, es decir la estructura anatémica y la morfologla exterior de un modelo vivo. Sin embargo, unto a esto (que ha sido, durante siglos, €l itinerario basico de la formacién artstca) existe la posibilidad de extender la observacién de! modelo “acadérnico 2 los modelos “involuntarios”, por asf decirlo, que nos encontramos alrededor casi en cualquier parte, por la calle o en los lugares publicos. La gente, en fin, en los diversos y curiosos aspectos de conformacién fisica, de actitud 0 de expre. sin de sus components individuales. Para hacer este estudio colateral es importante adquirir el habito constante (nulla de sine jineo, armaba un antiguo consejo) de trazar dibujos veloces, los amados esbozes, bocetos © bosquejos, real zados de modo improvisado, directamente del natural, retratando personas concentradas en actuar en su acostumbra da vida cotidiana, El esbozo puede interpretarse de diversos modos y utiizarse para fines © para funciones diferentes. Ena acepcién comtin se entiende como un dibyjo esquematico de una realidad vista y representada répidamente, con poco trazos esenciales, Pero puede ser tambien una anotacién gréfica de puro experimento estético; el primer niicleo de un proyecto; una recoleccién de informaciones visuales en previsién de una obra més elaborada; el estudio prelimi nar de un trabajo complejo y heterogéneo; o puede ser, por ultimo, un estudio de forma relativo a un tema examina do en su conjunto, o bien en cada uno de sus detalles. EI bloc de esbozos se convierte, entonces, en el instrumento mas precioso para el artista y su fuente de informacién y.de recuerdos mas rica. EI bloc, normalmente, no estd destinado a ser mostrado en publico, es muy intimo y personal y, Precisamente por ello, permite al dibujante una serie de experiencias muy libres, esponténeas, exploratorias.Y es impor- tante, para la formacion técnica y la mejora critica del artista, saber representar en esbozos a las personas desconoc. das sorprendidas en una acttud 0 postura cualquiera o en cualquier circunstancia. De hecho, el ejercicio asiduo de esbo- zar leva al artista a pulr algunos aspectos de sus dotes de observacién y de interpretacién: conduce a ver con agudeza, a hacer elecciones répidas y seguras, esenciales, sintéticas, por ejemplo, porque la capacidad de dibujar a las personas (€n los innumerables matices de rostros, de figuras, de gestos, de actitudes y posturas, de movimientos, etc.) procede, sobre todo, de una observacién aterta e inteligente, confrontada con los ineludibles conocimientos de anatomia o de roporcién, y modulada en la interpretacién estética personal. Los soportes y los instrumentos Los sopartes El esbozo es, esenciaimente, una “anotacién visual" y, por tanto, puede trazarse sobre cualquier hoja de papel o super- fcie lisa, sobre todo si se trata de un apunte répido y sintético improvisado de una situacién ambiental o humana inte- resante. Muchos artistas han hecho esbozos sobre servlletas de papel, recibos de pago, paginas de periddicos o libros, 4rozos de papel de embalaj...Incluso sobre las paredes del estudio © sobre el dorso de telas ya pintadas. Y sin embargo, es evidente que, al margen de situaciones de necesidad imprevista y de urgencia es preferible usar sopor- +s un poco més idéneos, como los biocs ya encuadernados, con paginas blancas, de pequefias © medianas dimensio- res (unos 9 x 14 cm y 13 x 2I em, respectivamente),o bien los habituales cuadernos de bocetos.Tanto éstos como los blocs puede también confeccionarlos y encuadernarios el propio artista, en las dimensiones y con la calidad de papel que Considere que mejor responden a sus exigencias, sencilamente plegando y uniendo entre ellas las hojas o lminas de pa- pel recogiéndolas por titimo en una tapa dura (apoyo indispensable cuando se dibuja sosteniendo el bloc con una mano), Los blocs que se encuentran en las tiendas tienen la ventaja de ser de dimensiones “de bolsilo”, y por tanto cémodos para evar siempre encima. Adems, se fabrican con papel de diverso gramaje, colores y calidac el ligero es adecuado para fos esboz0s a lépiz; el pape! algo mas pesado es idéneo para recibir los trazos de pluma y de lépices de colores; el de alin mayor gramaje esté destinado al empleo de técnicas himedas (acuarela, aguatinta, etc.) si bien el exceso de agua puede dejar ondulada la superficie. CCorwiene insertar, entre las piginas contiguas ya dibujadas, una hoja de papel fino, con el fin de evitar manchas 0 borro- res en las marcas trazadas, en especial i se ha usado lépiz blando, La misma precauci6n hay que aplicar también duran- te la fase de ejecucién del esbozo, a fin de proteger la hoja de los desplazamientos de la mano que se apoya en ella Los instrumentos El esbozo se realiza con rapidez y, en cualquier caso, debe tener caracteristicas formales de soltura, libertad y sintesis muy distintas que las propias de un dibujo elaborado o totalmente acabaco. Son adecuados, por esto, los instrumentos més sencillos y de uso inmediato, compatibles con las preferencias estistcas yy técnicas del dibujante. Ellépiz Se pueden usar los pices propiamente dichos, es decir,con el graito (0 lipi2) encerrado en una funda de made- ra, 0 las minas de grafto que se introducen en el correspondiente portaminas con pulsador, 0 bien, asimismo, las minas ‘muy finas (microminas) de 0.5 6 0.7 mm de diémetro, bastante frgies, pero que no requieren afiado periédico. La gra- ddacién de! ldpiz se mide con una escala convencional que parte de la calidad més dura (9H) y lega a la mas blanda (9B), pasando por la intermecias, como, por ejemplo, HB y B. Los Idpices blandos dejan una huella ampla y pastosa, adecua- da para los dibujos realizados con impetu y “de un tirén”, pero de amplitud no demasiado limitada (por ejemplo, sobre hhojas o Kéminas de al menos 20 x 30 cm). Los lépices de dureza mediana y duros permiten, en cambio, esbozos mucho ‘mds ntidos y minuciosos (aun respetando las caracteristicas de rapidez y de sintesis) y de formato también muy pequefo. El grafto puro en barra o en lépiz, Estas barras estan constituidas integramente de grafto, y son de tal diémetro (entre nos 5 y 15 mm) que permiten empufiarlos directamente 0 con un mango metilico especial. Se fabrican, normalmen- ‘te, con pasta de grafito de graduacién blanda © muy blanda (de B a 9B, por ejemplo), y por eso se pueden usar de la manera mds conveniente slo sobre superticies més bien amplias. Permiten también realizar sombreados extensos con fpocos trazos vigorosos y sintéticos. Fl carboncilo. Es un instrumento muy delicado y blando, sobre todo el natural, proveniente de la carbonizacién de rami- tas de madera. Puede permitirdibujos de traza decidido, 0 bien extremadamente degradado en la consecucién de los ‘tonos, pero precisamente también por su friabilidad, es poco adecuado para trazar bosquejos de pequefias dimensio~ res, sobre el bloc de esbozos o el cuaderno de bocetos. Mas idéneas son, pues, las barritas de carbon prensado, que dejan una huella muy densa y tienen caracteristicas de trazo similares a las de la barra de grafito blando. Los pices de colores. Poseen caracteristicas andlogas a las de! Idpiz de grafito: son manejables,y dejan trazos nftidos y blandos.Al producirse en amplias gamas de tonalidades de cada color permiten una anatacién cromatica precisa y rép- da de temas complejos; por ejemplo, en los retratos o en la representacién de figuras vestidas con indumentarias de colores vistosos, Las plumas y ls tintas. También son instrumentos muy usados y muy adecuados para los esbozos répidos y sintéticos, Sin embargo, son mis dificles de manejar que el lépiz, porque dejan marcas indelebles y siempre muy evidentes. Requie~ ren, por ello, una propension a la "audacia’ por parte del dibujante y mucha seguridad en el trazo,a fin de no producir ‘esbo70s confusos, manchados o de huella incierta. El recurso a un leve trazado preliminar a ldpiz, que sirva como paula ¥ que se pueda borrar después, no es practicable en el esbozo de figura, el cual, por su naturaleza, debe ser (y parecer) 4 ‘esponténeo y fuido, incluso sin bastos “arrepentimientos”. El clésico instrumento constituido por el mango, el plumin © plumilla y a tinta (china, negra © de color), aunque de excelente versatiidad, no es muy adecuado para los esbozos Improvisados, sobre todo de figuras y de rostros captados en exteriores, por al menos un par de razones:a) la carga de tinta sobre la plumila se consume después de pocos trazos y ello frena la celeridad del esbozo; b) la punta metdlica se puede enganchar en el papel del bloc (normalmente, de poco gramaje y de no excelsa calidad) y producir manchas no Geseadas 0 desgarros. Andlogos problemas, algo atenuados, presenta la pluma de bambi. Ms convenientes, en cambio, son otros tipos de plumas o derivados como, por ejemplo, el boligrafo, a pluma estilogréfica, e| rotulador de feltro, la pluma para dibujo técnico (estildgrafo) 0 los rotuladores calibrados. El pincel ylatnta. En vez de usar la plumila metélica (u otros plurines anélogos) para aplicar la tinta sobre el papel, se puede utlizar un pincel pequetio de pelo natural o sintético. Con él, una vez que se halla mojado en la tinta china y es- Currido adecuadamente sobre un trapo 0 un papel absorbente, se puede dibujar sobre la hoja, bien con un trazo muy blando, fuido, variado en modulaciones de espesor, © bien pintando amplias zonas de fondo con sombras intensas y sbldas", o tenues y “‘desmenuzadas”. Es una técnica conocida también con el nombre de “pincel seco”. Para utiizarla con pleno éxito es necesario que el papel del bloc sea de suficiente gramaje, algo rugoso, y que las dimensiones del pin cel uarden relacidn con las del boceto que se pretenda realizar Después a ral del trabajo, debe lavarse el pincel ense- guida con agua cuidadosamente La acuarela y la aguada. Son medios expresivos no muy utiizados para los bocetos de figura improvisados. porque se prestan poco para estas anctaciones esponténeas € imprevsibles: requieren, en efecto, un equipo minimo, pero siem- pre complejo, no fécil de manejar si tanto el artista como el tema se encuentran en un lugar publico y en poses fuga tes, Como maximo, se pueden trazar amplios fondos sintéticos a todo color (con las acuarelas),0 bien de un solo color 6 en blanco y negro (con la aguada, que se realiza diluyendo con agua la tinta 0 un color cualquiera). Estas notas cro- miticas y tonales pueden también afadise y elaborarse a posterior, cuando el boceto a lépiz haya sido realizado y se tenga tiempo de integrarlo 0 enriquecerio, pero conviene estar atentos a no “recargar" el dibujo, quitindole rescura” ‘Otrs instrumentos se pueden utilizar para adquirir experiencia y experimentar efectos nuevos © curiosos, pero no son Jos mis cémodos a los que se recurre para realizar el tipo de esboz0 de! que estamos tratando. Por ejemplo, se puede usar (también para “cibujar’) las pinturas al dleo o las acriicas, sobre papel de color 0 sobre cartén entelado, o bien herramientas metalicas puntiagudas sobre la superficie recubierta de yeso de un cartén (placa de esgrafiado o scratch board) sobre el cual se ha realizado un dibujo a tinta, etc. Actualmente, incluso se puede usar una pluma electrénica sobre el tapete ticti (ouch-pad) de un ordenador portatl Equipo accesorio, Es bastante reducido, evidentemente. Papel y ldpiz bastan para hacer un esbozo improvisado de figu- fas en exteriores, Sin embargo, puede ser Ctl dsponer al menos de una goma de borrar (no tanto para borrar los tra- 208 equivocados, sino para limpiar el papel de trazos superfluos o de manchas de lipiz) y unas pinzas metalcas rever- sibles de ofcina, para fjar las paginas del bloc mientras se trabaja. Nota. Todos los dibujos reproducidos en este libro se han sacado de numerosos blocs que he recopilado en momen- tos y lugares dversos en estos tres 0 cuatro Litimes afios. Algunos son de pequefias dimensiones (9 x I4 cm), otros de mayor formato (I x 21 cm). He utiizade exclusivamente un portaminas con minas finas (0.5) HB, una graduacién de ddureza media y que considero muy versiti [a reproduccidn impresa de estos dibujos se revels enseguida bastante compleja, porque fabian sido realizados de manera muy varada,fuctuando entre un trazo sutlsimo y tenue, casi evanescente, y un trazo més denso y oscuro. Ello Bool a relativa falta de homogeneidad de los tonos, que he querido respetar intencionadamente, porque me parece ue puede sugerr bien Tanto la libertad como ls resricciones © la variedad connaturales en el acto de esbozar y en su resultado. Consideraciones practicas + El esbozo es, la mayor parte de las veces, el germen inicial de cualquier obra 0 proyecto figurativo. Puede interpre- tarse y utlizarse de maneras distintas, aunque, en el fondo, se caracteriza por ser sobre todo el resultado de la obser- vvacién meticulosa de un objeto o de una situacién ambiental, expresada y representada mediante pocos trazos funda- mentales y significativos «Hay que adquirr la costumbre de llevar siempre con nosotros un lépiz y un bloc de esboz0s, de bokilo y pequefias dimensiones sto para ser usado en toda ocasion que despierte nuestra curiosidad o interés. Los objetivos de realizar esbozos son diversos. No son sdlo los de mantener la mano en constante ejercicio; recoger y anotar las informaciones importantes o analzar una estructura compleja, sino también (y especialmente) los de entrenar la vista a percibir co- rrectamente proporciones, rlaciones y formas; aguzar la capacidad de observvacién; seleccionar los elementos funda- mentales; realizar una sintesis gréfica coordinando observacién, juicio y gesto manual ‘© No hay que preocuparse de los resultados estéticos del esbozo: se trata de una,simple anotacién, de un “apunte visual” privado y personal, raramente destinado a ser expuesto 0 mostrado a los detnds. Debemos estar atentos, mas bien, a conservar la frescura y la inmeciatez del trazo: no retocar ni rematar nunca, a posteriori, un esbozo. ‘= No ha de intentarse dibujar sobre la hoja todo lo que se ve de una figura, sino concentrarse sdlo sobre lo esencial (0 que se considera como tal), en relacién con el tiempo limitado del que se dispone y la precariedad de la pose. En cambio, después de un planteamiento preliminar de la figura entera y de su actitud 0 postura, o bien del rostro, hay que repetir (5 las circunstancias lo permiten) el andlisis desde un punto de vista diferente, o bien investigar mas a fondo la estructura de detalles en particular « El rostro y la fgura humana pueden estuciarse en profundidad tinicamente recurriendo a modelos y a poses adecua- ‘damente prolongadas, en estudio. E| esbozo improvisado del natural, sin embargo, es insustituible, porque obliga al cibu- jante a concentrar su atencidn sobre pocos elementos verdaderamente tiles para describir una actitud © una forma anatémica.El tiempo limitado, como la necesidad,“aguza el ingenio’ « Realizar esboz0s de personas en la realidad, cuando los individuos no pueden intencionadamente ni, es més, saben siquiera que estan siendo observadios y retratados, puede parecer muy dificil y “paralzante”.Y sin embargo, no hay que desanimarse ni sertirse intimidados por trabajar en pulblico (casi nadie repara en nuestra actividad... a que el ejerci- cio asiduo reservard al artista sin duda muchas experiencias agradables, una buena dosis de seguridad y una decidida Imejora artstica. La respuesta técnica y emotiva a los obstculos que impiden un dibujo totalmente elaborado educaré al dibujante a perfeccionar las capacidades de sintesis y de exploracién y dard un cardcter mas personal a su estilo expre- sivo. * Las ocasiones de esbozar rostros y figuras del natural, en exteriores, pero también del entorno doméstico, son casi ilimitadas y ofrecen la més amplia gama de formas, caracteres, actitudes y posturas, La gente se encuentra casi en cual {quer parte, pero, para aprovechar al maximo las oportunidades, conviene colocarse en un lugar confortable, desde el cual se pueda observar con tiempo y sin cue te molesten,a la gente que nos rode. Sitios ideales son, por ejemplo, los restaurantes los parques, las playas, los medios publicos de transporte y los museos. En estos lugares la gente ralentiza el ritmo de vida 0 descansa un poco: os modelos y as actitudes se renuevan continuamente, pero se mantiene, en cual uier caso, el tiempo sufciente para retratarlos después de una observacién répida yfrucifera. Sila persona que se est dibujando cambia de posicién, se puede iniciar ex novo otro esbozo, esperando que ella, més tarde y como es proba- bile, retome la posicin ircial o una andioga. « Si esbozar del natural alas personas vvas intimida (hay que considerar que, si se dan cuenta de lo que estamos hacien- do, algunas lo agradecen, pero otras pueden molestarse y reaccionar alejéndose..), es posible entrenarse psicoldgica- mente y adquirir mayor seguridad dibujando estatuas y esculturas,en los museos 0 en los lugares urbanos que acogen monuments. Esta agradable practica preserta, ademds, grandes ventajas:el modelo’no se mueve, evidentemente, y esti disponible durante todo el tiempo que se desee, ofrece diferentes juegos de claroscuro dependiendo de la iluminacién, puede analizarse desde puntos de vista diversos e insdlitos y estudiarse con calma en los detalles, ete. De este modo, ‘5 por tanto fécl aprender gradualmente y profuncizar en los conocimientos indispensables de anatomia, de propor- Cdn del cuerpo y de la cabeza, de perspectiva y de escorzo, o de claroscuro'.De hecho, para dibujar felmente una fgu- ra humana,entera o limiténdose solo al rostro, el artista debe considerar todas estas disciplinas técnicas, simulténeamen- ‘te, yaplicarias en el breve periodo de tiempo permitido por el esbozo. Sin embargo, después de haber realizado duran- +e cierto tiempo esta experiencia en los museos, hay que pasar sin demora a esbozar las figuras del natural. « Retratar una figura en movimiento es una empresa de auténtica difcultady sin embargo no hay que pasarlo por ato, Porque habitia a captar el fuir de los miembros, la direccin del movimiento y las actitudes de! cuerpo que lo deter- mminan o lo secundan. Es necesario observar con rmucho cuidado el cuerpo en accién y aprender también a recurrir a 1 Pir profindn evertutmente en eros teas se pueden corsularagunes otros de mis paquafes vollmenes ya aparecids en eta sre (I ebota Edesr hs Lf ves El ecu) u ras obras mie de major enpete publeads por eta mama editorial, 6 la memoria para recomponer las secuencias de! movimientos fundamentales. Se debe tratar de prever la fase posterior dde un movimiento dado: muchas acciones humanas (caminar, corre, bailar, por ejemplo) se repiten cicicamente y es posible, entonces,“reconstruir” de memoria la secuencia dindmica concentrando la atencién de vez en cuando sobre Una sola fase. La fotografia puede ser tf, a veces indispensable, en estas circunstancias, pero debe considerarse como. fuente de preciosas informaciones y no como imagen a reproducir acriticamente. Conviene también reflexionar sobre algunas consideraciones précticas relativas al procedimiento de representacién: representar lo que se ve del movimien- to, sin preocuparse demasiado del resultado puramente estético o de exacttud cientfica simplificar las formas y buscar las lineas directrices que mejor expresen la sensacién y la direccién del movimiento; trabajar con trazos de lépiz amplios y sintéticos, sindpticos; concentrarse sobre las lineas de flyjo y sobre los ejes fundamentales del cuerpo: tratar de "suge- rit" las formas de la fgura, més que intentar definiras; evitar reproducir los detalles "conocidos"” (se sabe que existen, pero es imposible percibirlos con la mirada..), en detrimento de la forrna global: el esbozo conlleva la necesidad de no estar acabado, pero no la de la aproximacién + El esbozo, por definicidn répido, sintético y simutténeo, no es fécilmente descomponible en distintas fases sucesivas de ejecucion.Y sin embargo, desde algin punto hay que empezar a trazar los primero rasgos sobre el pape! a) para la figura entera (desnuda o vestida), por ejemplo, se puede empezar con una répida y tenue indicacién del espa- cio que la figura ocupard sobre la hoja del bloc (altura maxima, anchura maxima, etc); se puede proseguir con la alu- sin a los pricipales segrnentos corporales (cabeza, tronco, extremidades) a su relacién proporcional;se puede termi- nar con la definicién de los perfiles mds signtficativos, reas de sombra, detales indispensables; b) para el rostro y la cabeza se puede proceder de manera andloga, de lo general alo particular 0 bien, después de haber ‘aleulado la superficie global del volumen sobre la pagina, se puede pasar a defnir la forma y las dimensiones de un detalle importante (un ojo la natz, etc.) y desde él, proceder a "construr” rdpidamente toda la estructura y las relacio- nes reciprocas; de lo particular ao general, La decisién de adoptar uno u otro de los dos modos depende de las act- tudes y de las preferencias del dibujante, pero también de las circunstancias de la posicién en las que se encuentra el individuo sobre el que se quiere hacer e! esbozo. Rostros: repertorio iconografico ‘A\ dibujar del natural, incluso con bocetos répidos. cabezas 0 rostros de personas desconocidas, conviene considerar ‘que hay que respetar la intimidad del modelo involuntario. Es obvio que no se trata de hacerle un “retrato” acabado, sino sélo de proceder a un estudio de estructura o de expresién: sin embargo, si el dibujo estd bien realizado, el “pare- cido'" se mantiene y ello podria no ser agradable para el modelo, en la eventualidad de que el esbozo se exponga en puiblico: aunque esto sea poco probable, no hay que pasar por alto, si se considera oportuno en vista de posteriores desarrollos, manifestar nuestras intenciones a la persona y pedirle su consentimiento. Asi se podré trabajar con més calma y tranqulidad. En la mayoria de los casos, no obstante, hay que considerar sobre todo la movilidad expresiva extrema o los desplazamientos répidos de la cabeza, y trabajar en consecuencia, sabiendo bien que el esboz0 podré interrumpirse en cualquier instante y etapa de elaboracién. Por tanto, hay que tratar de elegir situaciones en las que sea razonable prever al menos algunos minutos de relativo estatsmo (en restaurantes, salas de espera, parques, et) y cap- tar de inmediato los rasgos fundamentales, anotdéndolos también en nuestra “memoria visual’, a fin de poderlos com- pletar también si e! modelo se ha ido. "Sise tiene tiempo y oportunidad, conviene dibujar la cabeza desde distintos puntos de vista y, tal vez, analizar algunos s detalles. Hie e! esbozo de la persona de rasgos orientales durante una visita a una exposicién de arte, mientras a absorta contemplando una escultura, Las conmemorationes histéricas permiten ver a muchos figurantes vesti- -on los uniformes militares antiguos mas pintorescos. A menudo, estos personajes parece que “posen” realmente ppara los dibujantes y los fotégrafos (ver también las paginas 31 y 32). 9 El rostro de una enfermera: estaba tan absorta en su trabajo de medicacién que parecia casi inmévil, como una estatua, evento raro que me permitié estudiar su rostro con calma y en los detalles mas interesantes. Los nifios,en cambio, son te- rriblemente vivaces, se pueden esbozar sdlo de manera sintética, aproximada, trabajando mucho de memoria. Una foto- ‘rafia podria, en tal caso, parecer titi, pero recurrir a ella atenuaria a inmediatez de un dibujo "de campo (ver pag, 20). 10 Al esbozar el procedimierto técnico se vuelve casi estenografico y viene dictado por el tiempo disponible © que e! modelo nos oncede:los phmeros trazos son esencialmente lineales y tenues, de exploracién de las dimensiones y de la composicién, mientras {que una profundizacién posterior permite introducir una sintéti- ca modulacién tonal an) Paginas 2-23, Personas vistas en los jardines publicos de Milin: el sol de primavera incita a detenerse perezosamente ‘en estos lugares, Hay también muchos nifios que juegan y corren, pero es mucho més facil dibujar (un poco furtivamen- te) a las madres o las personas que les atienden: se mueven mucho menos y su mirada atenta crea expresiones y act- tudes interesantes. Desgraciadamente, es raro que se pueda elaborar a fondo un dibujo, también en estos ambientes tranquilos, y hay que limitarse a esbozos constituidos solamente por lineas o pocos tonos. La practica frecuente del esbozo conduciré répidamente a la eleccidn segura tan sdlo de los elementos esenciales 22 Paginas 24 y 25,Me parece que los dibujos aqut reproducidos son realmente adecuados para mostrar de qué modo el tiempo concedido, para hacer un esbo2o, por el inconsciente modelo determina inexorablemente su resultado. En esta ppégina,a la izquierda, se ve un dibujo de cabeza que pude llevar a un suficiente nivel de elaboracién (logré indagar y tra- Zar, al menos, el modelado supercial de la estructura dsea del juego muscular e indicar los correspondientes fondos de ‘laroscuro): el “modelo” estaba sumido en la lectura de un periddico, sentado a la mesa de un café En la pigina 25, en cambio, el mismo sujeto adopt6 poco a poco posiciones cada vez mas variadas y fugaces, hasta el Punto de dejarme trazar sdlo pélidos esquemnas lineales de toda la cabeza. 24 Figuras: repertorio iconografico Respecto a los esbozos de rostros, los de figuras offecen, paraddjicamente, bien algunas dificultades posteriores, o bien una sencillez mas marcada. Las difcutades provenientes de la complejidad de estructura de la figura entera (casi siem- pre ocultada por la ropa) y de su moviidad més acentuada; la parte mds sencilla concieme a la “lectura” més inmedia- ‘a de la actitud y la ‘dspersién” de los puntos de interés (no sdlo la cara, sino también el tronco, las extremidades, las arrugas de las prendas, etc.) que permite una menor profundizacién en cada uno de los detalles. Muchas posiciones del Cuerpo, que parecen sugerentes e idéneas para un esbozo, se desarrollan demasiado répidamente para poder ser ano- tadas de manera directa y simultnea, incluso con pocos trazos. Més que valerse de la fotografia, a suple, entonces, una ‘observacién todavia mds atenta y repetida y un recurso intenso a la memoria (ver: por ejemplo, las paginas 28, 29,34 y 43),E] ejercicio constante conduciré, en poco tiempo, a una buena capacidad de sintesis y de representacisn eficaz, Otras posiciones, en cambio, se prolongan durante un tiempo sufciente para la ejecucién de un esbozo bastante elaborado y, tal vez, repetido desde distintos puntos de vista (ver; por ejemplo, las péginas 31, 37 y 38). Por vitimo, en otros casos la persona consiente conscientemente en ser “retratada" y, por tanto, los esbozos pueden ser realizados con relativa cama Y pasar en fin, del tipo de “esboz0" improvisado al “estudio” de profundizacién (ver, por ejemplo, las paginas 33, 35 y 36). Los esbozos reproducidos en esta seccidn fueron trazados en tiempos y en lugares diferentes (por la call, en el museo, en la playa, etc.) y en las condiciones més diversas, elementos que espero parezcan evidentes por los dibujos mismos. Los he reagrupado de manera miscelénea y sin comentarios, slo para sugerir al lector que considere la amplitud de las cocasiones de abservacién y la variedad de los resultados Mig, fein PL exe aire na Dibujar estatuas. Las esculturas del Museo Rodin, de Paris Ya he expuesto (ver pig. 6) algunas de las razones que pueden inducir a dibujar esculturas antes de afrontar el dibujo de esbozos del natural: es obvio que la inmovilidad del "modelo" permite calma y atencién, y ayuda en el trabajo. Sin embargo, el esbozo del natural tiene una connotacién de “riesgo” (por ejemplo: de obra inacabada, de fracaso, de inte- rrupcién, etc.) muy elevada, comparada con e! estudio ponderado y prolongado de un sujeto inmévilY precisamente a esta connotacién suya se debe la prodigiosa utilidad de la préctica constante, Asi se educa a la observacién atenta y fulminante,a la comprensién de lo que se ve, a la rapidez de sintesis a la seguridad de trazo, de composicién, de repre- sentaci6n. Yo (y conmigo muchos artistas.) elegi el Museo Rodin, de Paris, por mi preferencia estética y por mi “entre- rnamiento” personal, porque las estatuas de este gran escuitor ofrecen ocasiones Unicas y fascinantes, bien de andlisis tanto anatémico como compositiv y de proporciones, bien de modulacién de las superficies. Ademds, en ese museo las estatuas estin bien colocadas e iluminadas (algunas se encuentran al aire libre, en el jardin contiguo) y pueden est diarse con tiempo, desde diversas dstancias y desde distintos puntos de vista. a de dibujar obras de arte es una pri tica muy provechosa tanto para adquirir una formacién y un dominio técrico, de oficio, como para pulir la sensiblidad estética y crtica, La Edod del Bronce bronce, 18) cm de altura (1876) 8a £5 ag §5 &8 | - LaTolette de Venus - bronce, 46 cm de altura (1885) 2.- Fugit amor - mérmol, 31 cn de altura (1887, 1915) 51 La Danaide - mérmol, 36 cm de altura (1889) de Calais - bronce, 231 om de ottura (1889) & a 4 Detalle de La Edad del Bronce