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Mencionamos que estamos trabajando con la teoría del delito con el marco conceptual de Zaffaroni, Alagia y Slokar

presentado en el Manual.

El siguiente análisis tiene como guía el método dogmático jurídico utilizado para orientar las decisiones de los jueces
de modo racional. La teoría busca verificar si están dados los presupuestos para habilitar el ejercicio del poder
punitivo, particularmente interpretando las leyes penales manifiestas. El esquema general de la teoría es
estratificado, o sea, va del género, que es la conducta (como sustantivo), a los caracteres específicos, que son la
tipicidad, antijuridicidad y la culpabilidad (como adjetivos). A continuación, intentaremos verificar si se dan estos
caracteres para constituir el injusto penal reprochable al sujeto.

1 Determinamos si hay conducta.

Conducta: Es un hecho humano voluntario que produce una alteración en el mundo exterior. Está relacionado con
el principio constitucional nullum crimen sine conducta, no hay delito sin acción humana. En un estado de derecho
hay un derecho penal de acción, no de autor, es decir los sujetos son penados por lo que hacen y no por lo que son.
La acción tiene dos aspectos: uno positivo y otro negativo.

El positivo se divide en un aspecto interno y en uno externo.

 El aspecto interno se divide en proposición de un fin y la selección de medios.


 El aspecto externo se compone por la puesta en marcha del proceso causal.

El negativo se basa en los supuestos de ausencia de conducta, como la 1) involuntabilidad y 2) la fuerza física
irresistible.

1) Involuntabilidad: Hay un estado de inconciencia, una cancelación de la conciencia. El sujeto no opera con
voluntad (ej., estado de coma, ataque epiléptico, etc.). Por otro lado, están los casos dudosos, como el
sueño fisiológico o hipnótico, sonambulismo, y siempre se debe resolver a favor del reo, entonces debe
considerarse casos de involuntabilidad.
2) Fuerza física irresistible: Genera que el sujeto opere como una masa mecánica, que puede ser proveniente
de un tercero o de un hecho de la naturaleza. Se divide en interna (ej., parálisis histérica o acto reflejo) y
externa (ej., masa mecánica). Nunca debe confundirse este con la coacción.

Hacemos una breve explicación de si hubo conducta o no y en el caso de excluirse lo explicamos.

2 Pasamos al nivel de tipicidad. Seleccionamos el tipo penal que mejor se adecua (VER CONCURSO DE
DELITOS) y comenzamos a desarrollarlo. De antemano vamos a saber si el tipo penal es doloso, culposo u omisivo.

Tipicidad: Hay que encuadrar la conducta dentro de algún tipo penal, es decir, la fórmula legal necesaria al poder
punitivo para habilitar su ejercicio y al derecho penal para reducir las hipótesis de pragmas conflictivos y para valorar
limitativamente la prohibición penal de las acciones sometidas a decisión jurídica. Es una consecuencia de la
criminalización primaria del legislador. Las conductas que representan la característica de la tipicidad son conductas
típicas. Hay cuatro clases de tipos penales en función a su estructura:

Dolosas: se incorpora el resultado al programa causal dominado por el agente. El sujeto quiere el resultado y efectúa
los medios para realizarlo.

Culposas: El resultado se da en razón de una falta de cuidado en la programación final del agente. A diferencia del
dolo no se prohíbe la finalidad de la acción, sino que se está prohibiendo la selección de medios para alcanzar el fin.

Activo: El sujeto activo realiza una acción penada por el ordenamiento jurídico.

Omisivo: La acción o la no acción son contraria a un modelo de acción debida.

Después de seleccionar el tipo penal siempre se empieza con el tipo doloso activo.

TIPO DOLOSO ACTIVO: El tipo doloso es complejo y su análisis se divide en tipo objetivo y tipo subjetivo.

Objetivo. El tipo objetivo a su vez, está dividido en función sistemática y conglobante.


Función sistemática: Permite la comprobación de la existencia del espacio problemático de discusión, es decir, del
pragma típico. Para determinar el pragma típico hay que analizar:

 Acción: Es el comportamiento típico habitualmente descripto por un verbo (ej., matar, lesionar, etc.).
 Resultado: Es la mutación física en el mundo que resulta lesiva de un bien jurídico (ej., homicidio, puesta en
peligro de la vida, etc.).
 Nexo de causación: Se establece mediante el principio de la conditio sine qua non, es decir, que causa es
toda condición que no puede ser mentalmente suprimida sin que con ello desaparezca el resultado. De no
ser así, la causa es otra y no hay causalidad física.
 Sujeto Activo: Es la persona que realiza la conducta prevista en el tipo.
 Sujeto Pasivo: Es el titular del bien jurídico tutelado penalmente.
 Elementos valorativos: Son aquellos que reclaman una valoración ética, jurídica o social (ej., no matarás).
Acá el derecho penal debe intentar reducirlos a elementos interpretables.
 Elementos descriptivos: Son aquellos que integran la descripción de la conducta (ej., el que matare a otro, el
que instigare a otro al suicidio).
Establecidos todos los elementos de la función sistemática se está ante un pragma típico, es decir, que en
este pragma se encuentran todos los elementos requeridos por el tipo.
 Referencias: Medio (ej., veneno del art. 80, incs. 2), lugar, tiempo (de noche), ocasión. Si no hay referencias
de este análisis se dice que es un tipo arreferenciado.
 Como clasificación secundaria del tipo penal también podemos reconocer: sujetos activos unisubjetivos (no
exige pluralidad de sujetos) o plurisubjetivos (si exige), delicta propria (cualidad específica) y delicta
comunia (sin cualidad), básicos o calificados, y estos últimos en agravados o atenuantes.

Se confirma el pragma típico y se procede al análisis de la función conglobante del tipo objetivo doloso.

Función conglobante: Trata de averiguar si la situación problemática es conflictiva o no. Permite comprobar que el
pragma típico, definido en la función sistemática, sea lesivo de un bien jurídico o que su afectación está prohibida
por la norma. Además se verifica si el agente que fue autor tuvo la dominabilidad del hecho o si fue partícipe,
entonces, si su aporte fue banal. Para determinar si el pragma es conflictivo hay que analizar: la lesividad y la
dominabilidad.

 Lesividad: Se exige que haya una ofensa o lesión a un bien jurídico producida por la acción del agente. Las
causas que excluyen la lesividad son:

- Falsas ofensas a bienes jurídicos: Son los casos de peligro de peligro o peligro abstracto (ej., prohibición tenencia de
marihuana para consumo propio).

- Insignificancia: Las afectaciones insignificantes de bienes jurídicos no constituyen una ofensa relevante (ej., no es
racional que arrancar un cabello sea una lesión).

- Cumplimiento de un deber jurídico: El cumplimiento de un deber jurídico tiene lugar cuando un mandato recorta
una norma prohibitiva, prevaleciendo sobre ella (ej.: la autoridad que allana no incurre en una violación de
domicilio).

- Aquiescencia: No hay lesividad cuando el titular del bien jurídico consiente o acuerda acciones que pueden ser
lesivas o peligrosas (ej.: perforación de orejas para aros o tatuajes).

- Acciones fomentadas por el derecho: Actividades que son materia de políticas de estado como educativas,
sanitarias, deportivas, científicas, médicas, etc. (ej., el boxeo).

 Dominabilidad: Es el presupuesto objetivo del dominio del hecho (dominar el hecho causal) y es el criterio
por el cual se le imputa objetivamente el hecho a su autor. Para esto se tienen en cuenta 4 reglas que
pueden excluir o afirmar la dominabilidad.

(1) Que el autor del hecho haya podido dominar el curso causal. Escapan del dominio humano los hechos de la
naturaleza y los hechos que aún con el avance tecnológico no se pueden dominar (ej., rayo).
(2) Tener en cuenta los cursos causales que son humanamente dominables por un conocimiento especial (a mayor
conocimiento, mayor dominabilidad del hecho).

(3) No hay posibilidad de dominar el hecho cuando los medios son notoriamente inadecuados para la obtención de
los fines.

La 1, 2 y 3 se da a la luz con un tercero observador.

(4) Cuando no hay dominabilidad, no es posible imputar objetivamente el delito doloso, pero nada excluye la
posibilidad de tipicidad culposa de la acción.

Cuando hay dominabilidad y no hay dolo, hay temeridad. Esto permite el tipo culposo.

 Exigencia no banal del aporte del participe secundario: Parte de la distinción entre participación banal o no
banal (ej., compro partillo en la ferretería y le digo que es para matar a mi suegra).

Subjetivo. El tipo subjetivo tiene como núcleo central al dolo. El dolo es la voluntad realizadora del tipo, guiada por
el conocimiento de los elementos del tipo objetivo necesarios para su configuración. El dolo tiene un aspecto
cognoscitivo y un aspecto volitivo.

 El aspecto COGNOSCITIVO es el conocimiento en el dolo, que puede ser actual o actualizable, es decir, que
debe referirse a contenidos reales existentes en la consciencia.
 El aspecto VOLITIVO tiene que ver con la voluntad del agente en la realización. Este puede ser:

- Dolo directo de primer grado (la voluntad abarca la producción del resultado típico como fin en sí).

- Dolo directo de segundo grado o de consecuencias necesarias (el resultado típico es una consecuencia necesaria de
los medios elegidos). Por ejemplo, estrellar un avión para matar a un pasajero.

- Dolo eventual (cuando, según el plan del agente, la realización del tipo es reconocida como posible, sin que sea
tomada como referencia para realizar la acción). Por ejemplo, voy en contramano por Panamericana para ganar una
apuesta.

En el dolo de primer grado y de segundo grado el resultado se representa como necesario, en cambio en el dolo
eventual sólo como posible.

El dolo también comprende los llamados elementos subjetivos del tipo, distinto del dolo (no todos los tipos lo
requieren) y pueden ser:

 Ultrafinalidades: Son los delitos de intención. Cada vez que el código “para” es una ultrafinalidad (80, incs. 7,
ocultar otro delito).
 Elementos de ánimo: Son los delitos de tendencia, los cuales comprenden actitudes o expectativas del
agente y que se manifiestan objetivamente de alguna manera. Por ejemplo, la alevosía u otro procedimiento
insidioso es un delito de tendencia.

Luego del análisis del aspecto subjetivo, se hace una breve conclusión de cómo se afirmó o no el dolo por parte del
sujeto. Y se verifica si hay algún error de tipo en el aspecto negativo del tipo doloso.

Aspecto negativo del dolo (errores). Se compone por los errores de tipo, que recaen sobre el conocimiento del que
hace la acción. Se clasifican por sus efectos:

 Error de tipo vencible: Cuando el sujeto, aplicando el cuidado debido, podría haber salido del error en el que
se hallaba. Acá se elimina el dolo, pero daa lugar al tipo culposo.
 Error de tipo invencible: Cuando el sujeto, aplicando el debido cuidado, no hubiese podido salir del error en
que se hallaba. La acción no será atípica del tipo doloso, sino que también de su eventual tipicidad culposa.

Los errores de tipo pueden recaer sobre:

 Dominabilidad: Falso conocimiento o ignorancia de la dominabilidad. Elimina la tipicidad dolosa.


 La banalidad del aporte en la participación secundaria: Quien cree estar haciendo un aporte banal al hecho
pero, en realidad, hace un aporte no banal. No actúa con dolo de participación.
 Los elementos del tipo objetivo: Interpretables, normativos, remisiones valorativas.
 La previsión de la causalidad: Pueden darse 3 (tres) supuestos.

- Error en el golpe (Aberratio ictus): El sujeto dirige su conducta contra un determinado objeto, pero no consigue
lesionarlo, produciéndose el efecto lesivo en otro objeto (ej., A quería matar a B, pero mató a C). Cuando los objetos
son equivalentes, como el ejemplo anterior, hay dolo, pero si son inequivalentes (ej., A quería matar a B, pero mata
a un animal), no hay dolo.

- Dolus Generalis: Es un error sobre la causalidad en que el autor cree haber alcanzado el resultado, pero en realidad
éste sobreviene dentro del curso causal con posterioridad (ej., lesión a alguien, pensar que murió, pero que haya
muerto por ahorcamiento cuando lo colgamos para simular un suicidio). En cualquier caso, es irrelevante la causa de
la muerte si hubo conducta.

- Error en el objeto o error en la persona: El autor intento lesionar sobre una persona distinta, suponiendo que es
aquella a la que se quiere herir. Hay un error basado en la confusión, no en el golpe (ej., A mata a C pensando que es
B). Si los objetos no son equivalentes, puede eliminar la tipicidad objetiva. Si son equivalentes, es irrelevante y no
elimina el dolo.

 Error en los agravantes: En estos casos no se elimina la tipicidad, sino que siempre debe jugar el tipo básico
por ser la definición genérica de la acción en la cual estaría incurso tanto objetiva como subjetivamente.

- Falsa suposición de agravantes: El que quería matar al padre, pero mata a una persona que en realidad no es el
padre, no comete parricidio (art. 80 CP), sólo homicidio (art. 79 CP).

- Ignorancia de las circunstancias clasificantes de la tipicidad objetiva: quien mata a alguien sin saber que es su
padre, comete un homicidio simple porque no tiene el dolo de parricidio.

- Falsa suposición de atenuantes: Cuando el agente cree que extorsiona con una amenaza contra el honor, cuando en
realidad lo hace con una amenaza contra la vida, en estos casos el agente es imputado bajo las circunstancias del
tipo básico no queridas por éste.

 Error de tipo psíquicamente condicionado: Cuando hay una incapacidad de la acción, o de reconocer
objetivamente las cosas. Supuestos:
 Alucinaciones: Existe un mundo real que el sujeto ve distorsionado (ej., cree que està hachando un árbol
pero en realidad está hachando a una persona).
 Ilusiones: El sujeto crea un mundo distinto, no ve lo que hay, ve otra cosa diferente.
 Error de tipo culturalmente condicionado: Este excluye la tipicidad.

Si se da algún error relevante para la tipicidad, la conducta es atípica y no se continúa analizando. Si el error es
irrelevante o no hay ningún error, se sigue con antijuricidad.

Entro a la tipicidad culposa por un error vencible de tipo o porque estoy teniendo una conducta atípica, pero
produce un resultado típico.

TIPO CULPOSO ACTIVO: El análisis que se realiza es a partir de la violación de un deber de cuidado y, debido a ello,
se produce un resultado no perseguido por el causante (es decir, su finalidad no perseguía la producción de ese
resultado). A diferencia del dolo, no se prohíbe la finalidad de la acción, sino que se está prohibiendo la selección de
medios para alcanzar el fin. La culpa se clasifica en consciente o inconsciente.

 Consciente: El agente se representa la posibilidad de producción del resultado.


 Inconsciente: Pese a tener los conocimientos que le permitirían representarse esa posibilidad, no los
actualiza (no piensa en ellos) y, por ende, no tiene consciencia de la creación del peligro.

La culpa será temeraria cuando el agente tenga la dominabilidad, si no la tiene, será culpa no temeraria.

Objetivo. Tiene dos funciones, la sistemática y la conglobante.


Función sistemática: Pregunta si la situación es problemática, y lo responde analizando dos componentes:

 Acción: Es el comportamiento típico habitualmente descripto por un verbo (ej., ejemplo: matar).
 Resultado: Es la mutación física en el mundo que resulta lesiva de un bien jurídico.
 Nexo de causación: Se establece mediante el principio de la conditio sine qua non, es decir, que causa es
toda condición que no puede ser mentalmente suprimida sin que con ello desaparezca el resultado. Esta
busca ver si la violación de conducta es determinante para que se produzca la mutación física.

Se pueden analizar los sujetos, los elementos y las referencias, pero lo importante son los componentes
anteriores.

Una vez finalizado el análisis de esta función se hace una conclusión parcial. Con la problemática de la función
sistemática afirmada, se procede al análisis de la función conglobante.

Función conglobante: Trata de averiguar si la situación problemática es conflictiva o no y para eso, se analizan 5
componentes:

 Lesividad: Averigua si la conducta realizada lesiona un bien jurídico (presenta los mismos supuestos que la
excluyen que en el tipo doloso).
 Violación del deber de cuidado: Se busca determinar cuál era el deber de cuidado que le correspondía al
sujeto.
 Nexo de determinación: Se hace un doble juicio hipotético; en concreto, se intenta imaginar la conducta del
sujeto sin violar el deber de cuidado (no habrá determinación cuando la acción así imaginada hubiese
producido igualmente el resultado), y en abstracto, tiene en cuenta el ámbito prohibitivo de la norma (ve si
tiene por finalidad prevenir determinados resultados) y es correctivo del juicio en concreto.
 Previsibilidad (de la producción del resultado): Imputación conforme a la capacidad individual de previsión.
Esta determina el límite de la culpa y las clasifica en conscientes (o con representación) o inconscientes (o sin
representación).
 Dominabilidad: Se aplica la 4ta regla (cuando hay dominabilidad y no hay dolo, hay temeridad; y si no hay
dominabilidad, la culpa es no temeraria).
Cuando la culpa no es temeraria, se la analiza por el criterio de imputación de Roxin: El aumento prohibido
del riesgo para el bien jurídico del que se trate (comprende las conductas no previstas y ocasionan riegos no
permitidos o aumentan el riesgo permitido).

La gravedad de la culpa está determinada por su temeridad, y ésta se mide por sentido común.

Dominabilidad  Culpa temeraria

No dominabilidad  Culpa no temeraria

Pueden combinarse las culpas en: No temeraria e inconsciente


No temeraria y consciente
Temeraria e inconsciente
Temeraria y consciente

Una vez afirmada la dominabilidad, se afirmará que la acción es típica. Se hace una conclusión parcial de cómo
queda afirmada la función conglobante y, luego, se pasa al análisis del tipo subjetivo, sólo cuando la culpa es
consciente y temeraria a los fines de diferenciarla del dolo eventual.

Subjetivo. Se analizan dos componentes.

 Voluntad de realizar la conducta en la forma elegida: Que el sujeto haya decido libremente su accionar y el
modo.
 Aspecto cognitivo: Basta con que el conocimiento sea actualizable, no es necesaria la consciencia del peligro.

Dolo eventual Aun sabiendo que se puede representar el resultado, no le


≠ importa causar ese resultado. Hay una representación
efectiva (conocimiento efectivo).
Culpa consciente y temeraria
Aun sabiendo que se puede producir el resultado, el sujeto
confía en que lo puede evitar. Posibilidad de representación
(conocimiento potencial).
TIPO OMISIVO: La diferencia entre el tipo activo y omisivo se halla en la forma de enunciar la norma. La norma que
se deduce de un tipo activo asume un enunciado prohibitivo, la deducida de un tipo omisivo asume un enunciado
imperativo. La norma imperativa prohíbe toda acción diferente a la prescripta en ese mandato, es decir, que resulta
típico otro hacer. Se prohíbe las conductas distintasde las que se describe.

Los delitos de omisión pueden ser:

 Propios. puede ser realizada por cualquiera.


 Impropios. Requiere una calidad especial del sujeto.

El tipo omisivo presenta un aspecto objetivo (función sistemática y conglobante) y un aspecto subjetivo.

Objetivo.

Función sistemática: Se pregunta si la situación es problemática, a través del análisis de 4 componentes.

 Situación típica: Los tipos omisivos son circunstanciados, es decir, la acción indicada en el tipo es debida sólo
en esa situación típica (ej., art 108 CP, encontrarse frente a alguien en peligro).
 Realización de una conducta distinta a la ordenada: Se demanda la existencia de una conducta contraria al
fin ordenado (ej., se va retira del lugar en vez de auxiliar a la persona).
 Posibilidad física de realizar la conducta debida: Debe haber una efectiva posibilidad de realizar la acción
ordenada (ej., una persona se está ahogando, pero no la otra no sabe nadar).
 Nexo de evitación: Entre la conducta realizada y el resultado. Se explica que mediante el análisis de una
hipótesis mental de interposición de conducta debida. La acción no será típica cuando imaginando la
conducta debida en lugar de la realizada, igualmente se produce el resultado.
 Posición de garante: En las omisiones impropias el autor se encuentra en posición de garante, es decir, que
tiene un deber de actuar por diversas causas. Convierte a la omisión en delicta propia, porque el sujeto tiene
la calidad especial de autor. El límite es que el derecho no puede pedir actos heroicos, es decir, que ponga
en riesgo su vida.

Una vez finalizado el análisis del tipo sistemático, se pasa a la función conglobante.

Función conglobante: Trata de averiguar si la situación problemática es conflictiva o no. Permite comprobar que el
pragma típico, definido en la función sistemática, sea lesivo de un bien jurídico o que su afectación está prohibida
por la norma. Además se verifica si el agente que fue autor tuvo la dominabilidad del hecho o si fue partícipe,
entonces, si su aporte fue banal. Para determinar si el pragma es conflictivo hay que analizar: la lesividad y la
dominabilidad.

 Lesividad: Averigua si la conducta realizada lesiona un bien jurídico. Y presenta los cuatro supuestos que
excluyen la lesividad (ver en tipicidad dolosa).
 Dominabilidad: Cuando se haya tenido la posibilidad (objetiva del dominio del hecho, en límite con la
seguridad) de interferir la causalidad, evitando el resultado (ver las reglas del tipo doloso).

Una vez analizada la dominabilidad, se afirma que la omisión pudo haber cortado el curso causal. Luego se pasa al
análisis del tipo subjetivo sólo en las omisiones dolosas (casos del art 106-108).

Subjetivo. Se analizan 2 aspectos: el cognoscitivo y el conativo.

 Aspecto cognoscitivo: Conoce la función sistemática y la dominabilidad, y en las omisiones impropias,


conoce la posición de garante.
 Aspecto conativo: Querer o voluntad que clasifica al dolo en de 1er grado, de consecuencias necesarias, y
eventual.
3 Comenzamos a analizar la antijuricidad, es decir, comprobamos que la conducta típica sea antijurídica. Es
la contradicción de la conducta con el orden jurídico. Buscamos si hay un precepto permisivo para la conducta
realizada.

Antijuridicidad: Es la característica que tiene una conducta de ser contraria al orden jurídico, y se utiliza para
saber si hay algún precepto permisivo que confirme la vigencia de un ámbito de licitud. El injusto penal es la
conducta que presenta los caracteres de ser penalmente típica y antijurídica. Nadie está obligado a soportar lo
injusto, por eso el Estado otorga permisos. La antijuridicidad puede ser excluida mediante las causas de
justificación, estas son:

 Legítima defensa: El derecho permite la legítima defensa cuando no es posible apelar a los órganos o medios
establecidos jurídicamente. Los requisitos que debe reunir son:
 Racionalidad: Se excluyen de la legítima defensa los casos de lesiones desproporcionadas. Cuando no hay
otro medio, aunque sea excesivo, se considera racional el medio.
 Defensa de un bien jurídico: Necesidad de bien jurídico que se defienda .
 Agresión ilegítima: Demanda que esta agresión sea una conducta humana, agresiva y antijurídica, ya que no
hay agresión ilegitima cuando no hay conducta, lo que es proporcional a decir que no se admite legítima
defensa contra lo que no sea una acción humana (ej., animal).
 Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende: Quien se defiende, no puede haber provocado
sufrientemente al atacante.
 Defensa a favor de terceros: La diferencia que media entre la defensa propia y la de terceros es respecto de
la provocación, en tanto que quien provocó suficientemente no puede defenderse legítimamente, pero
puede hacerlo un tercero a condición de que no haya participado en la provocación.
 Legítima defensa presunta: Se entenderá que concurre en legítimo defensa aquel que, durante la noche,
rechazare el escalamiento o fractura de los cercados, paredes o entradas de su casa, cualquiera sea el daño
ocasionado al agresor. Igualmente, respecto de aquel que encontrare a un extraño dentro de su hogar,
siempre que haya resistencia.

Exceso en la legítima defensa: El que hubiere excedido los límites impuestos por la ley será castigado con la pena
fijada para el delito por culpa o imprudencia”. Por ejemplo, si me pegan una piña, y devuelvo otra y después le doy
tres disparos, sólo hay legítima defensa en la piña.

 Estado de necesidad justificante: Se entiende como causar un mal menor para evitar uno mayor, que sea
inminente y extraño al autor. El sujeto pondera males (bienes jurídicos diferentes). Requisitos:
 El mal que se evita debe ser mayor: se toma en cuenta la jerarquía de los bienes jurídicos.
 El autor debe ser ajeno al mal amenazado: la amenaza no debe haber sido provocada por el autor.
 El autor no debe estar obligado a soportar el mal.

Se comprueba si se dio alguna causal de justificación o no. Si se dio alguna, acá termina el análisis porque “no
corresponde reprocharle ese hecho al sujeto porque actuó bajo el ejercicio de un derecho”. Si no se dio ninguna
causa, se dice que “queda configurado un injusto” porque la conducta se afirmó típica y antijurídica. Entonces, una
vez configurado el injusto.

4 Determinamos si hay culpabilidad, o sea, si el injusto se le puede reprochar al sujeto.

Culpabilidad: Es el juicio necesario para adjudicar, en forma personalizada, el injusto a su autor. Este juicio
funciona como limitador del poder punitivo que se puede ejercerse sobre el sujeto. Aquí se buscar ver si el injusto le
es imputable al sujeto y así, determinar la cantidad de poder punitivo que se va a poder aplicar sobre el autor.

Se analiza la culpabilidad por vulnerabilidad (reproche ético) para construir el reproche. A menor esfuerzo para
ingresar, mayor descuento de reproche; y a mayor esfuerzo para entrar, menor descuento de reproche. Se incluye
este juicio pero no puede definir la culpabilidad.

Por último, se analizan dos ámbitos: el de autodeterminación y el de comprensión normativa.


 Ámbito de autodeterminación: Es la capacidad de todo sujeto de elegir. Este ámbito tiene supuestos que lo
reducen (hacen que no se pueda elegir) y que, a su vez, excluyen la culpabilidad (inexigibilidad de otra
conducta por la situación) y son dos:
 Estado de necesidad exculpante: Puede provenir de un acto humano (ej., por una coacción) o de una fuerza
de la naturaleza. En este estado, el ámbito de autodeterminación está acotado a un bien o el otro. Elimina
todo el reproche pero queda configurado el injusto, es decir, eliminan la culpabilidad.
 Incapacidad psíquica: Son los casos de enfermedades mentales. Tiene que existir una perturbación
transitoria de la conciencia. Los casos pueden ser neurosis, patologías psiquiátricas, transtornos de la
personalidad o también, la intoxicación por consumo de estupefacientes o alcohol.

Luego de un examen psiquiátrico y psicológico, se establece que la persona no tuvo, al momento del hecho, la
capacidad de comprender la conducta que realizaba, ni tampoco de dirigir sus acciones en consecuencia, ergo, es
inimputable.

 Ámbito de compresión normativa: Es decir, comprender la antijuridicidad. Este conocimiento normativo


deriva del art 34 cuando dice “el que no haya (..) podido comprende la criminalidad”. Y existen dos
supuestos que excluyen la culpabilidad:
- Error de prohibición: Puede ser un error de comprensión sobre la norma prohibitiva (error directo de
prohibición), por ejemplo, ignora o desconoce la prohibición alguien que no sabe que existen, como un
turista, o sobre la norma de permiso (error indirecto de prohibición), por ejemplo, quien cree que actúa
frente a una causa de justificación pero en realidad no.
- Incapacidad psíquica: La oligofrenia (casos en los que hay una falta de inteligencia); la psicopatía (tiene
muerta la valencia afectiva, es decir, está impedido de hacer un juicio de valor, no tiene moral); la
esquizofrenia (se conoce como "locura"); la neurosis (altera la personalidad).

Los errores de prohibición se pueden clasificar en vencibles o invencibles. Los vencibles, disminuyen el reproche
(porque éste es mensurable y tiene que tener un correlato con la antijuridicidad) pero los invencibles, lo eliminan.

La capacidad psíquica en cualquiera de los dos ámbitos se traduce en comprender la antijuridicidad del acto, se
denomina IMPUTABILIDAD. Pero cuando falta (es decir, el sujeto no puede adecuar su conducta la comprensión de
antijuridicidad), se llama INIMPUTABILIDAD. Va a haber un injusto configurado pero no se va a reprochar.

Conclusión final.

Se le puede reprochar al sujeto (nombre) el delito del art. (artículo y delito) porque éste lo realizó con dolo. No tenía
ninguna causa de justificación que amparase su accionar y no se da ningún supuesto de error de tipo, ni se ve
reducido en ningún ámbito (de autodeterminación y de comprensión normativa).

5 Después de la conducta y antes de la tipicidad, debemos analizar el concurso aparente para derivar en el
concurso real, ideal o ambos.

Concurso aparente: Con frecuencia el aplicador del derecho, al encontrarse ante un determinado hecho que
debe calificar no sólo en base a un único tipo, sino que existe posibilidad de que la adecuación típica opere con
varios. El concurso aparente es un examen que nos permite que un tipo excluya a otro mediante tres principios:
especialidad, consunción y subsidiariedad.

 Principio de especialidad: La ley especial desplaza a la general. Por ejemplo, entre un homicidio calificado
por el vínculo y un homicidio simple, el primero desplaza a este último). Existen las “figuras dependientes”
de los tipos básicos. Le agregaron un plus. Matar a otro con veneno es una figura dependiente. Pueden ser
calificados por ser agravados (art. 80) o atenuados (art. 81).
 Principio de consunción: