Está en la página 1de 11

LA ADOLESCENCIA

LA PUBERTAD

La pubertad, adolescencia inicial o adolescencia temprana es la primera fase de


la adolescencia y de la juventud. Normalmente se inicia entre los 9 y los 11 años
de edad, y finaliza a los 19 o 21 años. En la pubertad se lleva a cabo el proceso
de cambios físicos, en el cual el cuerpo del niño o niña adquiere la capacidad de
la reproducción sexual, al convertirse en adolescentes.

El crecimiento se acelera en la primera mitad de la pubertad, y alcanza su


desarrollo al final. Las diferencias corporales entre niños varones y niñas antes
de la pubertad son casi únicamente sus genitales. Durante la pubertad se notan
diferencias más grandes en cuanto a tamaño, forma, composición y desarrollo
funcional en muchas estructuras y sistemas del cuerpo. Las más obvias son
las características sexuales secundarias. En sentido estricto, el término
«pubertad» se refiere a los cambios corporales en la maduración sexual más que
a los cambios psicosociales y culturales que esto conlleva.

La adolescencia es el período de transición psicológica y social entre la niñez y


la vida adulta. La adolescencia abarca gran parte del período de la pubertad,
pero sus límites están menos definidos, y se refiere más a las características
psicosociales y culturales mencionadas anteriormente.

PUBESCENTE

Pubescente se origina en el latín. Proviene de pubescens, pubescentis, participio


del verbo pubesco, pubescis, pubescere, pubui cuyo significado es llegar a la
pubertad, crecer. A esa raíz se le añade el sufijo -entis, donde -nt- es un sufijo
con el concepto de agente.

ADOLESCENCIA

La adolescencia es un periodo de
desarrollo biológico, psicológico, sexual y social inmediatamente posterior a
la niñez y que comienza con la pubertad. Es un periodo vital entre la pubertad y
la edad adulta, su rango de duración varía según las diferentes fuentes y
opiniones médicas, científicas y psicológicas, generalmente se enmarca su inicio
entre los 11 y 13 años, y su finalización a los 19 o 21.

Anteriormente, la Organización Mundial de la Salud consideraba la adolescencia


como el período comprendido entre los 10 y 19 años, comprendida dentro del
período de la juventud —entre los 10 y los 24 años—.La pubertad o
adolescencia inicial es la primera fase, comienza normalmente a los 10 años en
las niñas y a los 11 en los niños y llega hasta los 14-15 años. La adolescencia
media y tardía se extiende, hasta los 19 años. A la adolescencia le sigue
la juventud plena, desde los 20 hasta los 24 años de edad.

Algunos psicólogos consideran que la adolescencia abarca hasta los 21 años de


edad e incluso algunos autores han extendido en estudios recientes la
adolescencia a los 25 años.

División de la adolescencia

Existen diferentes criterios para establecer en qué momento termina una etapa
de la adolescencia y en qué momento empieza otra. De hecho, no hay ningún
criterio enteramente objetivo y definitivo para establecer esas fronteras
temporales, ni lo puede haber; todo depende de en qué parámetros nos fijemos.

Sin embargo, eso no significa que no exista un cierto consenso acerca de cuáles
son estas fases. A continuación puedes verlas explicadas y descritas.

1. Pre-adolescencia

La pre-adolescencia va de los 8 a los 11 años, y consiste en la etapa en la que


se produce la transición entre la infancia y la adolescencia. Por eso, existe cierta
ambigüedad acerca de si esta fase pertenece a la infancia a la adolescencia. Lo
que sí es seguro es que en la mayoría de los casos, la pre-adolescencia coincide
con el inicio de la pubertad.
Cambios físicos

Los cambios físicos que se dan en esta etapa son notables y afectan a muchas
partes del cuerpo. Por ejemplo, es en este punto cuando los huesos empiezan a
crecer de forma rápida y de manera desigual, lo cual puede hacer que cueste un
poco más coordinar los movimientos (aparece una sensación de torpeza) y que
aparezcan ligeras molestias en algunas articulaciones.

Cambios psicológicos

En esta etapa de la adolescencia se producen grandes progresos en la


capacidad para pensar en términos abstractos. Es por eso que se es más capaz
de reflexionar sobre situaciones hipotéticas o sobre operaciones lógicas y
matemáticas. Sin embargo, normalmente al abandonar esta fase no se tiene un
total dominio en estos ámbitos.

Del mismo modo, se tiende a tratar de encajar en los roles de género, para no
salirse de los estereotipos relacionados con la apariencia y los comportamientos
diferenciados del hombre y de la mujer.

2. Adolescencia temprana

La adolescencia temprana ocurre entre los 11 y los 15 años, y en ella se dan los
principales cambios súbitos de tipo hormonal, hasta el punto en el que al
abandonar esta fase el cuerpo es muy distinto al que se tenía durante la pre-
adolescencia.

Cambios físicos

La adolescencia temprana es la fase en la que se producen los mayores cambios


en la voz. Del mismo modo, se desarrolla la musculatura y los órganos sexuales
hasta tener una apariencia mucho más adulta. El hecho de disponer de unos
músculos más grandes hay que se necesite comer más y dormir durante mayor
tiempo.
Del mismo modo, en muchos casos empieza a manifestarse el acné por la cara,
debido a un aumento de segregación de sustancia grasa en la piel.

Cambios psicológicos

En la adolescencia temprana se llega a conquistar la total capacidad para pensar


en términos abstractos, aunque esto solo se produce si se ha practicado esta
habilidad y se ha gozado de una buena educación.

Del mismo modo, el gregarismo ocupa pasa a tener un papel muy


importante tanto a la hora de relacionarse con los demás y de buscar referentes
fuera de la familia, como a la hora de construir la propia autoestima y
autoconcepto. En esta época se experimenta con diferentes elementos que
pueden conformar una identidad, como la estética relacionada a tribus urbanas.

Del mismo modo, tiende a valorarse mucho la opinión que los demás tienen de
uno mismo. Se considera que la imagen y la estética es un componente
primordial de la propia identidad y bienestar.

3. Adolescencia tardía

Esta es la tercera y última de las etapas de la adolescencia, y ocurre


aproximadamente entre los 15 y los 19 años, según la Organización Mundial de
la Salud.

Cambios físicos

Las personas que se encuentran en esta fase suelen mostrar más


homogeneidad en sus características que las que se encuentran en la
adolescencia temprana, porque la gran mayoría ya ha pasado por los cambios
más bruscos. Esto ha llevado a algunos investigadores a concluir que esta fase
no se diferencia sustancialmente de la adultez, y que tan solo es un constructo
social existente en ciertas culturas y no en otras. Sin embargo, hay que tener en
cuenta que el impacto psicológico de los constructos sociales es totalmente real
y, por consiguiente, puede influir en el proceso de maduración, como veremos.
Durante la adolescencia tardía se acostumbra a alcanzar la altura máxima
marcada por el propio crecimiento, y la complexión del cuerpo pasa a ser
totalmente adulta. Por otro lado, las aparentes desproporciones que podían
darse en la primera fase de la adolescencia desaparecen dando un aspecto
mucho más cohesionado a las dimensiones de brazos, piernas, etc. Por otro
lado, el cuerpo también gana masa muscular y la propensión a acumular grasas
se mantiene más o menos estable o incluso se reduce un poco, si bien la
adopción de mejores hábitos alimenticios también cumple un papel en esto.

Cambios psicológicos

En esta etapa termina de desarrollarse la conciencia social y se empieza a


dedicar mucho tiempo a pensar en situaciones y procesos que no están limitados
a lo que se puede ver, oír y tocar en el entorno inmediato. Es una renuncia al
egocentrismo típico de las etapas anteriores, si bien no desaparece del todo.

NECESIDADES EN LA ADOLESCENCIA

¿Qué es una necesidad?


La necesidad es un componente básico del ser humano, afectando al
comportamiento de éstos debido a la falta o ausencia de algo para poder vivir o
para estar bien.
Según Philip Kotler y Gary Armstrong , la necesidad es " un estado de
carencia percibida , incluyendo necesidades físicas básicas de alimentos, ropa,
calor y seguridad; necesidades sociales de pertenencia y afecto, y necesidades
individuales de conocimiento y autoexpresión.”
Algunos estudiosos han jerarquizado las necesidades. El psicólogo
estadounidense Abraham Maslow las dividió en necesidades fisiológicas (como
la comida, la bebida, la vestimenta y la vivienda); necesidades de seguridad (la
protección, el cuidado), necesidades de pertenencia, afecto, amor y amistad ;
necesidades de autoestima, autovalía, éxito y prestigio ; y las necesidades de
autorealización
Desde el punto de vista físico

Además de los problemas o enfermedades bien conocidas por los pediatras,


destacaríamos aquellos que afectan al funcionamiento saludable de la fisiología
y tiene su origen en conductas familiares o personales. Cuidar el sueño, hacer
ejercicio físico y comer de manera saludable son los factores protectores
fundamentales; mientras el sedentarismo, el dormir poco tiempo o mal y la
comida rápida o inadecuada son los mayores factores de riesgo.

Estos factores afectan además al Humor, las Emociones y los Sentimientos, ya


que el mundo emocional depende también en gran medida del estado del cuerpo.
También afectan a otros aspectos de la vida como el rendimiento escolar (dormir
mal se asocia a desayunar mal y a un mal rendimiento escolar, por ejemplo) y a
la estabilidad o inestabilidad emocional. Las relaciones entre ansiedad y
sedentarismo son bien conocidas, por poner un ejemplo más. A estos problemas
habría que unir el consumo precoz de alcohol u otras drogas y las conductas que
puedan conllevar riesgos de un tipo u otro, como es el caso de los riesgos de la
actividad sexual sin protección.

La asociación cultural entre ocio-diversión y consumo de alcohol o drogas es uno


de nuestros problemas de salud más importantes desde la adolescencia. Desde
el punto de vista psicológico y social, es especialmente importante el tema de la
figura corporal, en la sociedad de la imagen. Nuestra cultura propone modelos
de belleza muy exigentes, que generan incomodidad a la mayoría, problemas
significativos a una parte importante de la población y clínicos a una minoría
(anorexia bulimia, etc.), modelos que tienen la finalidad de provocar en las
personas el deseo de cambiar consumiendo todo tipo de productos publicitados
por el mercado de la cosmética y la supuesta belleza. Tal es así que numerosos
adolescentes eligen cambiar una o varias características corporales antes que
cualquier otra cosa.

Analizar estos sufrimientos, descubrir los culpables y su valor relativo y


cambiante, a la vez que proponer valores de referencia adecuados (cuerpo
saludable, saber gozar y dar placer, tener gracia interpersonal y tomar decisiones
propias de una estética personalizada) es fundamental en esta sociedad de
consumo y presión publicitaria y cultural.
Desde el punto de vista mental,

Además de las posibles sintomatologías psiquiátricas o los problemas de


aprendizaje escolar, destacamos dos problemas frecuentes: el fracaso escolar y
la falta de una interpretación positiva del sentido y las posibilidades de la vida. El
fracaso escolar se asocia a peor relación con los compañeros, profesores y
padres, porque estamos en una sociedad en la que el “rendimiento académico”
es un valor dominante. Entre las consecuencias destaca la generalización de la
baja autoestima a otros campos, los conflictos con los profesores y padres y el
absentismo escolar, con el riesgo añadido de acabar teniendo amistades
peligrosas e iniciar un camino de marginación.

Prevenir el fracaso analizando las capacidades y dificultades de aprendizaje, no


generalizando sus efectos, aceptando bien a los hijos y alumnos, sea cual sea
su rendimiento escolar, y buscando alternativas profesionales, si fuera
necesario, es el camino adecuado.

El maltrato familiar o escolar, la falta de sentido de la vida, la inseguridad en las


relaciones de apego, los sentimientos de soledad, la inestabilidad emocional, la
desconfianza en los seres humanos y en las relaciones afectivas, etc. pueden
provocar sufrimientos emocionales y sociales que pueden favorecer el
aislamiento, la depresión e incluso el suicidio, un tema tabú en nuestra sociedad.

Favorecer una construcción mental positiva de las relaciones de apego y


amistad, una visión positiva del mundo, de las personas y sus relaciones,
favorece un sentido positivo de la vida, la biofilia o sentimiento de entusiasmo
por vivir, frente al pesimismo y el sentimiento del absurdo. Otros riesgos
asociados en relación a las necesidades mentales son el fundamentalismo, el
dogmatismo y el racismo, fuentes de prejuicios, odios y violencia. Sabernos
ciudadanos de un mundo diverso y, por ello, rico, interesante y valioso, fomenta
la tolerancia y la aceptación positiva de las diversidades.
Desde el punto de vista emocional y afectivo (Humor, Emociones,
Sentimientos, Afectos sexuales -Deseo, Atracción y Enamoramiento- y
Afectos sociales -Apego, Amistad, Sistema de Cuidados y Altruismo-)

La riqueza y las posibilidades de disfrutar de la vida y las relaciones son


inmensas porque somos seres para el contacto y la vinculación; pero también
son posibles grandes sufrimientos y problemas. Entre ellos destacamos, desde
el punto de vista sexual, las dificultades para vivir determinadas diversidades de
la orientación sexual (como la homosexual), la no aceptación de las diversidades
de identidad sexual (como la transexualidad), los riesgos asociados a la actividad
sexual (embarazo no deseado, enfermedades de transmisión sexual, abusos
sexuales a menores, acoso sexual, violación sexual, frustración sexual y
desengaños amorosos, el sexismo y el maltrato de género, entre otros).

Especialmente importante es, desde el punto de vista sexual y amoroso, cambiar


la tipología de maltrato, haciendo una clasificación menos sexofóbica y más
completa de las formas de Maltrato Sexual que incluyan además de los Abusos
sexuales a menores, las Prostitución infantil, la Pornografía infantil, las
Mutilaciones sexuales, los Matrimonios de menores forzados, el rechazo de la
Homosexualidad y Bisexualidad, la no aceptación de la Transexualidad, la
Violación de la Intimidad sexual de los menores en Internet, etc. (López, 2014).
Estas y otras posibles formas de maltrato sexual son tan graves y específicas
como los abusos sexuales a menores y deben figurar específicamente como
subtipos de maltrato sexual. Prevenir, Detectar y Denunciar estas formas de
maltrato es un deber también de los pediatras y sanitarios.

El hecho de que en las tipologías solo sean reconocidos específicamente los


abusos sexuales a menores refleja la sexofobia del mundo anglosajón y de varias
religiones, empeñadas en reprimir y uniformar la sexualidad infantil y
adolescente. Desde el punto de vista emocional el “mal estado de ánimo” o
Humor negativo, las dificultades para expresar, comprender, compartir, regular y
usar socialmente bien las emociones son las deficiencias de inteligencia
emocional más frecuentes.

Dificultades para expresar y comprender emociones genera problemas de


comunicación, no compartir las emociones imposibilita la empatía, emoción
social básica para las relaciones de intimidad y no saber regular las emociones
se asocia con problemas en las relaciones sociales y laborales, incluso con la
mayor posibilidad de tener conductas violentas. Desde el punto de vista afectivo
y social los sufrimientos de soledad, frustración, inseguridad emocional e
interpersonal (caso de los estilos de apego inseguros) son los más frecuentes.
La necesidad de contacto y vinculación afectiva con cuidadores que se saben,
sienten y experimentan como incondicionales, cálidos y eficaces es la más
esencial desde el punto de vista emocional y social Es esta incondicionalidad la
que permite construir una adecuada autoestima y sentimiento de valía personal,
establecer relaciones íntimas y amorosos en la adolescencia y vida adulta y
saberse siempre acompañado, justo para no sufrir de soledad emocional,
sentirse atado a la vida, emocionalmente estable y con sentimientos
preponderantes de bienestar subjetivo.

El apego seguro es el mejor protector ante el riesgo de suicidio y otros muchos


problemas. El aislamiento social, los sentimientos de aburrimiento y marginación,
la falta de una red social más allá de la familia son los principales problemas de
la falta de amistades estables y saludables. Cuidar la formación y mantenimiento
de los amigos y amigas, relacionarse con padres y niños de otras familias,
facilitar las relaciones entre iguales en la escuela y fuera de ella, participar en
asociaciones infantiles y actividades de grupo ese muy importante para que no
sufran de soledad social o no acaben buscando relaciones con iguales que les
involucren en actividades de riesgo.
EMBARAZO ADOLESCENTE

Embarazo adolescente o embarazo precoz es aquel embarazo que se produce


en una mujer adolescente, entre la adolescencia inicial o pubertad –comienzo
de la edad fértil– y el final de la adolescencia. La OMS establece la adolescencia
entre los 10 y los 19 años. El término también se refiere a
las mujeresembarazadas que no han alcanzado la mayoría de edad jurídica,
variable según los distintos países del mundo, así como a las
mujeres adolescentes embarazadas que están en situación de dependencia de
la familia de origen.

La mayoría de los embarazos en adolescentes son embarazos no deseados.


Aunque la OMSconsidera el embarazo adolescente un problema culturalmente
complejo, alienta a retrasar la maternidad y el matrimonio para evitar los altos
índices de mortalidad materna y mortalidad de recién nacidos así como otras
complicaciones sanitarias –parto prematuro, bajo peso, preeclampsia, anemia–,
asociadas al embarazo en jóvenes adolescentes. En 2009 se estimaba que 16
millones de adolescentes, con edades comprendidas entre los 15 y 19 años,
daban a luz cada año, un 95 % de esos nacimientos se producen en países en
desarrollo, lo que representa el 11 % de todos los nacimientos en el mundo.

La OMS considera fundamental la promoción de la educación sexual,


la planificación familiar, el acceso a los métodos anticonceptivos y la asistencia
sanitaria universal en el marco de la salud pública y los derechos
reproductivos para evitar los problemas asociados al embarazo adolescente.

CAUSAS O FACTORES DE RIESGO:

Existen muchas y muy variadas causas, pero la más importante es la falta


de educación sexual. Los padres de familia, muchas veces evaden esta
responsabilidad y la dejan a cargo de los maestros.

Entre otras causas se encuentran también:

 La mala información que tenemos acerca de la sexualidad y


los métodos anticonceptivos.
 Falta de madurez
 Ignorancia o falta de cultura sexual
 Violación (en algunos casos)
 El temor a preguntar y/o a platicar
 Descuido por parte de los padres (negligencia)
 Carencia afectiva
 Inseguridad
 Baja autoestima
 Falta de control en sus impulsos
 simplemente por curiosidad

Otros factores de riesgo de embarazo pueden ser:

 Las salidas tempranas


 El consumo de alcohol u otras drogas incluyendo el tabaco
 Abandono escolar
 Pocas amistades
 Ser hija de una madre que tuvo su 1er parto a la edad de 19 años o siendo
aun mas joven