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CAPÍTULO 11

Thera / Matzah

¿Por qué se infiere siempre que la era de las religiones «paganas», la época del
culto a las deidades femeninas (en el caso de que se las llegue a mencionan. era
oscura y caótica, misteriosa y vil? ¿Por qué se la imagina privada de la luz del
orden y de la razón que supuestamente acompañó a las posteriores religiones
masculinas, cuando, de hecho, ha sido confirmado arqueológicamente que ley,
gobierno, medicina. agricultura, arquitectura, metalurgia, vehículos con ruedas,
cerámica, tejidos y escritura surgieron en sociedades que adoraban a la diosa?

Merlin Stone1.

VOLVAMOS al misterio que rodea la fecha del Éxodo. La primera vez que se menciona a Israel en
la documentación egipcia es en tiempos del faraón Merneptah, cuyo reinado comenzó en 1219 a.C.
Sus escribas anotaron cómo el monarca arrasó numerosas ciudades- estado en Canaán, incluida una a
la que identificaron con el nombre de Israel. Así pues, el Éxodo tuvo que ser anterior.
En la mayoría de los ambientes académicos, las fechas del Éxodo oscilan entre los siglos XIII a.C.
y XI a.C., aunque muchos de los misteriosos sucesos que rodean el nacimiento de la nación hebrea se
podrían explicar científicamente si la fecha del Éxodo se retrotrajese varios siglos.
Tal vez el hilo conductor para establecer la fecha correcta sea el conjunto de sucesos milagrosos
que se narran en el Éxodo. Supongamos por un momento, para apuntalar nuestra argumentación, que
se trata de hechos reales pero que no fueron resultado de una intervención divina. No tenemos razones
para dudar de que los hebreos escribieron fielmente lo que habían visto, pero debido a su carencia de
conocimientos científicos, debemos examinar con sumo cuidado la interpretación que dan de lo
observado. Cuando los aborígenes de Australia vieron por vez primera un avión en el cielo, lo
describieron con toda exactitud pero le adjudicaron un espíritu preternatural. Una confusión análoga
pudieron experimentar los pueblos antiguos del Mediterráneo.
Si suponemos que los sucesos que los hebreos describen en la Biblia son reales, hemos de
identificar una catástrofe, tanto en los datos históricos como en los arqueológicos, que pueda explicar
los extraños acontecimientos narrados en el Éxodo. Platón transmitió un relato, que él habría recogido
de fuentes más antiguas, sobre una antigua civilización a la que se llamaba «continente perdido de la
Atlántida». Según la leyenda, hubo una vez una cultura isleña muy avanzada que experimentó una
súbita y devastadora catástrofe, desapareciendo bajo las olas2.
Recientes investigaciones geológicas han aportado pruebas que corroboran que en el Mediterráneo,
durante la antigüedad, sucedió un desastre natural de enormes proporciones. Una erupción volcánica
mucho mayor que la fuerza conjunta de las erupciones del Etna, el Krakatoa y el monte Santa Elena
sepultó todas las regiones del Mediterráneo oriental. El volcán vomitó cenizas, rocas y lava que
destruyeron la isla de Tera (Santorín) al suroeste de Grecia, a unos cien kilómetros al norte de Creta.
Los humos y las cenizas se elevaron hasta las capas altas de la atmósfera. Desde la actual ciudad de
Zira, enclavada en un acantilado y encaramada al borde de la caldera volcánica, se ven los restos de la
antigua isla. En la investigación geológica de los restos de Tera —un cráter de siete kilómetros de
diámetro, lleno de agua, rodeado por un anillo de islotes— se ha podido reconstruir lo sucedido como
resultado de una erupción volcánica de enormes proporciones sucedida sin lugar a dudas en 1628
a.C.3.3

1
Merlin Stone, When God Was a Woman, xxiv.
2
Platón, Critias, 114a.
3
Martin Bernal, Atenea negra.
Como consecuencia de la erupción, los maremotos y los movimientos sísmicos pusieron abrupto
foral a muchas civilizaciones de la región*. Los deltas de poca profundidad, como el de la
desembocadura del Nilo, eran especialmente vulnerables. El caos y la anarquía que siguió a la ca-
tástrofe hasta hizo caer todos los regímenes políticos de la región, desde Creta hasta Micenas. La gente
temblaba de miedo bajo un cielo en el que se habían hecho las tinieblas. Al quedar oculto el sol por el
humo v las cenizas, las cosechas se perdieron. La lluvia de cenizas sulfurosas produjo enfermedades y
úlceras en los rebaños y en las personas. y el ganado caía muerto en los pastizales. Los biorritmos y los
ciclos reproductivos de ranas y de «insectos» como las langostas, dependen en muchos casos de los
ciclos del sol, y pudieron haberse visto alterados drásticamente por el súbito oscurecimiento del sol,
originando unas plagas que pudieron llegar a ser masivas. El alto contenido en mineral de hierro de la
lluvia de cenizas se oxidaría al entrar en contacto con el agua, tiñendo de rojo los ríos y acabando con
toda la vida marina; muy bien podría parecer que las aguas se habían convertido en sangre.
No existía nada en la memoria colectiva de los pueblos afectados que les permitiese poner el
mayor desastre natural de la historia en su adecuado contexto. Si un régimen político estable como el
minoico, en la cercana Creta, tuvo un final súbito debido probablemente a la erupción en Tera, ¿cómo
habrían de interpretar los pueblos que vivían en Egipto, a 800 kilómetros, los terremotos y las oscuras
nubes de pómez que estaban padeciendo?**
Muchos arqueólogos están persuadidos de que Tera era la mítica Atlántida ***. Las erupciones
volcánicas están relacionadas con un aumento en la actividad sísmica, y las pérdidas en vidas humanas
son mucho más elevadas entre pueblos que habiten en viviendas de piedra que entre los que posean
casas de madera. No sería de extrañar que los egipcios de las casas reales, incluidos los primogénitos,
perecieran en un terremoto que habría reducido a escombros sus palacios de piedra, y que hubiera
sobrevivido la población de esclavos, que vivían en humildes chozas de cañas y barro. Los egipcios no
pudieron haber sido testigos directos de la destrucción de Tera, por lo que sus consecuencias bien pu-
dieron achacarlas al vengativo Dios de los hebreos.
En las crónicas oficiales egipcias no se hace mención de un desastre de esta magnitud. pero en un
fragmento de papiro egipcio, el Papiro Ipuwer, de fecha incierta, se describe exactamente esta
calamidad natural.
2:8 En verdad, la tierra gira como lo hace el torno del alfarero.
3:13 ¡Todo está en ruinas!
7:14 La morada se hundió al instante.
2:5-6 La epidemia se ha extendido por toda la tierra. Por doquier hay sangre.
2:10 El río es sangre.
6:1 No hay frutas ni hierbas...
6:3 En verdad, el grano ha sido destruido en todas partes.
5:5 Todos los animales, sus corazones lloran. El ganado gime...
4:3 y 5:6 En verdad, los hijos de los príncipes son destrozados contra los muros4.
Si el Éxodo hubiera tenido lugar al final del dominio de los hicsos y la erupción de Tera hubiese
coincidido también en ese mismo momento, el relato bíblico tendría una explicación histórica. La
misma situación explicaría por qué los egipcios no corroboran la dramática narración de los hebreos.
Aplicando esta cronología, habría sido algunos siglos después del derrocamiento de los hicsos y de la
*
La erupción del monte Santa Elena, pequeña si la comparamos con la de Tera, oscureció el cielo en zonas situadas a mil
kilómetros de distancia. Asimismo, la erupción del Krakatoa en Indonesia. en 1888, mucho menos potente que la de Tera,
produjo unos maremotos con olas de 30 metros de altura. muriendo 36.000 personas. La explosión se oyó a 3.000
kilómetros de distancia.
**
Leon Pomerance, ejecutivo jubilado e historiador aficionado, fue el primero en relacionar los sucesos del Éxodo con la
erupción de Tera.
***
El interés en el continente perdido de la Atlántida se ha mantenido a lo largo de la historia: se han escrito 7.000 libros
sobre el tema, y más de 14.000 artículos.
4
Immanuel Velikovsky, Ages in Chaos, 43-49.
huida del pueblo hebreo cuando Akenatón instituyese su monoteísmo en torno al culto del sol. En su
obra Moisés y la religión monoteísta, Freud especula con la posibilidad de que los hebreos hubiesen
recibido la idea del monoteísmo de un antiguo sacerdote que aún permanecía fiel a la fe del dios único
de Akenatón. «Moisés» es, como señaló Freud, un nombre egipcio, no semita5.
Supongamos que todo sucedió al revés: que fueron los egipcios los que recibieron la influencia de
los hebreos. Poco después del dominio de los hicsos, la escritura egipcia experimentó su primera
transformación importante en mil quinientos años. ¿Podría haber sido la escritura hierática
simplificada, que surgió a comienzos de la XVIII dinastía, resultado de haber entrado los egipcios en
contacto con una nueva y abstracta forma de escritura introducida por los consejeros hebreos de los
hicsos? La invención del alfabeto es anterior al dominio de Egipto por parte de los hicsos. ¿Acaso no
hubiera sido posible que un faraón, que conociese el nuevo método de escritura y el culto al dios único
de los consejeros extranjeros, se hubiese visto influido por estas concepciones?*
Akenatón, cuya palabra era literalmente ley y cuyo nacimiento había sido divino, no podía
imponer a su pueblo el monoteísmo. ¿,Cómo pudo, pues, el tartamudo jefe de una tribu errante por el
desierto haber convencido a su grey de que adorase a un Dios invisible y sin nombre? ¿Cómo pudo
generar un amor y un respeto por la palabra escrita que hiciesen que su pueblo adoptase un código de
leyes democrático y universal basado en el bien y en la justicia? La respuesta, pienso, es la ventaja que
les habría supuesto su conocimiento del alfabeto.

Las analogías entre los caracteres de Moisés y de Abraham y las similitudes de sus respectivas
hazañas sugieren la posibilidad de que el Antiguo Testamento esté formado por dos relatos diferentes,
correspondientes a dos pueblos hebreos distintos fundidos de manera que parezcan uno solo. Tal vez
en Canaán hubiesen existido dos hermanos gemelos. Uno de ellos partió hacia Egipto, en tanto que el
otro no se movió de sus territorios. Al primer gemelo le fueron muy bien las cosas y luego habría sufri-
do grandes penalidades, cuya culminación serían una serie de milagros y manifestaciones divinas. De
regreso en Canaán, se habría reencontrado con su hermano, al que no había visto en muchos años, y
juntos vencerían a los cananeos, se apropiarían de sus tierras y a la parte conquistada la llamarían
Israel.
Sin embargo, un acontecimiento de gran alcance había sucedido al gemelo errante durante su
estancia en Egipto; el gemelo que se había quedado en Canaán ya no se sentía a gusto con él. El
hermano aventurero dominaba uña nueva forma de comunicación escrita, poseía unas ideas
completamente nuevas y tenía un nuevo libro sagrado que narraba su historia. Para aliviar el
descontento que sentía el hermano que se quedó en casa, su hermano incorporó al relato de su historia
una narración, quizá ficticia, sobre un tal Abraham. Este Abraham era aclamado como jefe del pueblo
que se había quedado en Canaán: en esta metáfora representa al hermano gemelo del que se marchó a
Egipto. En esta interpretación de un antiguo relato, Abraham representaba la promesa de Yahvé;
Moisés su cumplimiento.
Esta hipótesis de los hermanos gemelos es una manera convincente de interpretar la historia de los
primeros israelitas. La fusión de estos dos entes políticos, los hebreos cananeos (Abraham) y los
hebreos egipcios (Moisés) en una nación única, fracasaría con el tiempo. Pronto se escindirían en dos
organismos tribales enfrentados. El reino meridional, más cerca de Egipto y del desierto de Sinaí, se
adhirió a la radicalidad del monoteísmo en estado puro. El reino septentrional, más influido por la
religión y la ética de Cancán, mantuvo una actitud flexible hacia el politeísmo y el culto a la diosa. Tal
vez esta división explique los dos autores diferentes de la Biblia: el autor denominado J, que pone de
manifiesto un punto de vista estrictamente monoteísta, y el E, más pluralista. Estas irreconciliables
diferencias pudieron haber separado a ambos pueblos. Quizá ello explique también por qué Abraham

5
Sigmund Freud, Moisés y la religión monoteísta.
*
Resulta significativo que, de todos los nombres que Akenatón tuvo que haber considerado para su nuevo dios, eligiese el
de Alón. La palabra semítica que significa Señor era Adon. Los judíos siguen llamando Adonay a Dios.
parece un doble de Moisés.
El rasgo fundamental que separa a ambos patriarcas es la escritura alfabética. La escritura no se
menciona en el Antiguo Testamento hasta la aparición de Moisés. A partir de entonces, las alusiones a
la lectura y a la escritura se hacen muy abundantes. El rasgo crucial que diferencia a Moisés de
Abraham es que el primero era observante de la palabra escrita, y el otro, de un juramento oral *.
Teniendo en cuenta que la experiencia definitoria de la era de Moisés fue la introducción de un
conjunto de leyes escritas en forma alfabética, era de esperar que su relato estuviese acompañado de
muchas y sutiles historias morales, cuyo propósito habría de ser menguar el poder de la diosa, de las
mujeres y de las imágenes. Ciertamente, estas historias proliferan nada más comenzar los israelitas su
prolongado periplo por el desierto.
Una de las más veneradas tradiciones relacionadas con la travesía del desierto es que durante los
cuarenta años que estuvieron caminando bajo el sol abrasador del desierto de Sinaí, los hebreos
comían matzah, unas tortas ázimas, secas, planas y de intenso sabor, a las que llamaban «pan de la
aflicción». El matzah tiene el aspecto ondulado y quemado de los secos uadi del desierto que tuvieron
que haber cruzado los hebreos. Estos se vieron obligados a comer matzah porque, según el Antiguo
Testamento, salieron de Egipto de forma tan precipitada que las mujeres no tuvieron tiempo de
conseguir levadura para hacer subir el pan (Éxodo 12:39).
Sin embargo, cuando los hebreos estaban saliendo de Egipto, Moisés les dio instrucciones para que
fuesen a las casas de los más ricos egipcios y les pidiesen joyas y ropas.

Los egipcios por su parte instaban al-pueblo para acelerar su salida del país, pues decían:
«Vamos a morir todos.» Tomó, pues, el pueblo la masa, antes que fermentara y. envolviendo
en los mantos las artesas de la harina, se las cargaron a hombros.
Los israelitas hicieron lo que les dijo Moisés y pidieron a los egipcios objetos de plata, objetos
de oro y vestidos. (Éxodo 12:33-35)

Si habían tenido tiempo de reunir joyas, el no haber hecho provisión de levadura, elemento
fundamental de su alimentación, era una negligencia imperdonable en las obligaciones de las mujeres.
La levadura es una metáfora de todas las cosas de la tierra que nacen y crecen: el desarrollo de los
hijos, la germinación del trigo, la tumescencia que indica el deseo sexual de los machos; todos son
sucesos que implican crecimiento. El crecimiento está implícitamente vinculado con la hembra. La
masa, compuesta por cuatro elementos femeninos —agua, sal, grano y levadura— se convierte en el
alimento por antonomasia, el «pan de cada día». La masa, al levar lentamente en un horno, es una me-
táfora del crecimiento de un niño en el seno materno; «un bollo en el horno», como expresivamente se
dice en inglés cuando una mujer se ha quedado embarazada. En todas las sociedades agrícolas
emergentes, amasar y hornear el pan eran actos simbólicos de fertilidad. Hecho a partir del trigo —el
don sagrado de la agricultura—, el pan hecho por una madre para su familia aunaba tierra, fuego y
amor**.
Las comunidades judías de todo el mundo aplican versiones ligeramente diferentes de la ceremonia
de pascua, pero la comida del matzah y la privación de pan con levadura es una tradición que perdura
y que tiene varios miles de años de antigüedad. El simbolismo del pan ázimo mengua sutilmente la
aportación de la mujer a la cultura, e indirectamente degrada el papel de la diosa.
Prácticamente en todos los cultos, sectas, culturas y religiones existe un ritual de primavera que
celebra las cualidades femeninas de fertilidad, nacimiento, resurrección, renovación y retorno de los
dones de la naturaleza. El Éxodo señala el comienzo del renacimiento del pueblo judío y de su regreso
a los principios de su religión. Sin embargo, los temas recurrentes del relato de la pascua son la
*
Elohim es el nombre de Dios hasta que la escritura aparece en el relato. Hasta ese momento Dios no revela a Moisés su
nombre de la tradición «yahvista» en forma del tetragramatón YHWH (Pronunciado Yahvé) (Éxodo 3:13-14).
**
Demeter, la diosa griega, fue la que reveló el secreto del pan a los mortales.
privación, la liberación por parte de una divinidad masculina, el juramento de fidelidad
exclusivamente a Él, y las calamidades durante la marcha por el desierto, todos acontecimientos que
glorifican la ética y los valores masculinos. En el importantísimo mito que rodea el nacimiento de una
cultura diferente no hay ni una sola mujer protagonista ni mención alguna de resurrección, fertilidad,
sexualidad y generosidad de la tierra *. Incluso el hecho de que los Diez Mandamientos fuesen
otorgados a los hebreos durante el viaje por el desierto apoya una ética patriarcal: las tierras que
honraban a la diosa estaban dedicadas a la agricultura y por necesidad estaban pobladas por pueblos
asentados: las sociedades nómadas, compuestas de pastores y cazadores, poseían una ética basada en
la virilidad.
Otra tradición que ha sobrevivido a los siglos tiene que ver también con el trigo, aunque de forma
tangencia}. Para muchas personas, un rico y ondulante campo de trigo en plena sazón esta relacionado
con una cabellera sana y ondulada, de la misma forma en que el cabello largo, fuerte y lustroso, y la
vegetación exuberante, están conectados con la sensualidad y vinculados con el misterio de la mujer.
Las ondulaciones de los trigales y de los cabellos se mezclan en los sueños, en la poesía y en el
inconsciente. Las mujeres jóvenes dedican una considerable parte de su tiempo y de sus energías a su
pelo, intuyendo que una cabellera bella ha de realzar su atractivo sexual **. El proceso inverso se da en
el hecho de que muchas mujeres se cortan el pelo al llegar a la menopausia. La longitud de los cabellos
está entrelazada con la sexualidad, y las mujeres que se dejan el pelo largo están haciendo signos de
fertilidad a sus potenciales compañeros sexuales.
En el relato de Sansón y Dalila del Antiguo Testamento, la melena de aquél es la que le dota de su
extraordinaria fuerza. Dalila, una filistea, le priva de su fuerza al cortarle el pelo mientras duerme. Se
podría imaginar, metafóricamente hablando, que lo que corta Dalila no es el pelo. La castración
neutraliza la virilidad. Curiosamente, el pelo de Sansón gozaba de las cualidades que se suelen atribuir
a la testosterona. No obstante, el poder de la mujer no reside en las proezas físicas de que es capaz.
sino en su sexualidad, que representa la promesa de placer para el macho, pero también la capacidad
de engendrar una nueva vida.
Si Sansón le hubiese afeitado la cabeza a Dalila, su feminidad y atractivo se hubiesen visto
seriamente comprometidos y hubiese sufrido una profunda humillación. Las mujeres que se quedan sin
pelo al someterse a la quimioterapia dicen de manera unánime que sufren un súbito menoscabo en su
estado anímico principalmente porque su identidad sexual se ha visto alterada. Después de la
Liberación, durante la segunda guerra mundial, los ciudadanos leales a la Francia libre afeitaron las ca-
bezas de las jóvenes que habían colaborado o convivido con los nazis durante la ocupación; el castigo,
en realidad; se correspondía perfectamente con el crimen cometido: otorgar sus favores sexuales a los
invasores extranjeros.
¿Cómo hemos de interpretar entonces el antiguo mandato israelita de que las mujeres se afeitaran
la cabeza inmediatamente después de desposarse con un hombre? Nada parecido se le aplica al
marido. Tras afeitarse el cráneo, la mujer casada ha de llevar peluca o cubrirse con pañuelos la cabeza
por el resto de su vida. ¿Acaso una mujer joven que se sometiese a esta práctica en la flor de su
sexualidad no se sentiría como Sansón? ¿Acaso esta castración simbólica no la colocaba en una
posición de desventaja en la inevitable lucha de poder que se produce al establecerse una nueva
relación? El golpe que se produce por la pérdida de algo tan personal y vital como la cabellera habría
de volverla, con seguridad, más dependiente y dócil. Desprovista, literal y figuradamente, de un
símbolo tan poderoso de su fuerza femenina, la nueva esposa se haría maleable a la voluntad de su
marido. Los hombres de la primera cultura basada en el alfabeto fueron también los primeros de la

*
María (Miriam) es el único personaje femenino de esta función. A pesar de su heroísmo y valor, Yahvé la hace enfermar
de lepra por decir lo que pensaba (Números 12:10).
**
Todos los que tengan hijas adolescentes comprobarán la simultánea aparición de las hormonas de la pubertad y de la
obsesión de las adolescentes por el aspecto de sus cabellos. Si bien en los chicos se producen cambios similares, esta
preocupación está mucho más acusada eco las chicas.
historia que exigieron de sus esposas que se afeitasen la cabeza*6. Al igual que comer el matzah, este
extraño rito tiene unos remotos orígenes y se mantiene en la actualidad entre los judíos ortodoxos.
El acto de mayor generosidad de la gran madre tierra ha sido generar alimentos a partir de semillas
plantadas en la tierra. En el relato del viaje a través del desierto había poco alimento, pero el pueblo de
Israel no pasó hambre. En uno de los más extraños milagros recogidos por el Antiguo Testamento,
Yahvé, providencialmente, hizo llover maná del cielo. El maná era delicioso y nutritivo, y nació en
virtud de una inversión radical del orden biológico normal. En lugar de que el alimento creciese desde
el suelo, el maná caía desde el cielo hacia la tierra. Un dios masculino del firmamento, que puede
alimentar a toda una población desde lo alto, supone la usurpación de una función que antes era
desempeñada por la diosa. A medida que Yahvé desplazaba a la propia tierra, que había sido la que
hasta entonces les había alimentado, el suelo, anteriormente asociado a la diosa, se convirtió en algo
negativo. En la nueva religión israelita era muy importante la limpieza, manifestándose una curiosa
aversión por la tierra y otras cosas «impuras».
Los cerdos son animales inteligentes y pacíficos que disfrutan revolcándose en la tierra. El
Deuteronomio prohíbe a los fieles de la fe israelita que coman o críen cerdos, primera vez en la
historia que un grupo, mediante la fuerza de la doctrina religiosa, condena de forma colectiva a este
animal. Los apologetas sostienen que en el Antiguo Testamento se estaba protegiendo a los israelitas
para que no comiesen un animal que solía ser portador de la triquinosis. Sin embargo, las numerosas
culturas que basaban su dieta en el consumo de la carne de cerdo no experimentaron declive alguno.
Al otro lado del mundo, los pueblos de las costas del Pacífico consideraban sagrados a los cerdos por
la forma generosa en que les servían de sustento. Las tribus germánicas que invadieron Roma se
alimentaban de carne salada de cerdo. La intensa animadversión de los israelitas hacia este animal
doméstico no se puede explica exclusivamente por razones higienistas.
En todas las culturas, el suelo ha estado relacionado con la Madre Tierra **. Los animales que
disfrutan revolcándose en el barro han estado tradicionalmente bajo la esfera de influencia de la diosa.
El cerdo, símbolo de fertilidad en muchas culturas, era el animal favorito de Demeter: junto a ella se
solía representar una cerda. Los artistas egipcios representaban a Isis, diosa de la fertilidad, dando a
luz a lomos de un cerdo. En libertad, las piaras de cerdos van encabezadas por la cerda más vieja, lo
cual hace de los cerdos uno de los pocos animales sociales que están organizados de forma matriarcal.
Un animal voluminoso al que le encanta revolcarse en el barro, de rápido crecimiento, de gran
fertilidad, es una buena metáfora de la preñez. Prohibir el cerdo era otra forma de menoscabar el poder
de la mujer.
Antes del Antiguo Testamento no existía ninguna sociedad que impidiese á las mujeres administrar
los sacramentos, pero la primera religión basada en un libro, y todas las subsiguientes religiones
occidentales basadas en la escritura, prohibieron a las mujeres ser oficiantes en las ceremonias más
importantes*** Con el rápido desarrollo de la escritura, el tipo de espiritualidad necesaria para
desempeñar un ritual religioso se convirtió en feudo exclusivo de los hombres.
Hasta la aparición del Antiguo Testamento, la sexualidad desempeñaba el papel fundamental en
prácticamente todos los relatos de la creación. Tiamat y Apsu, Urano y Gea, El y Asherah, todos
copulan en el mito. Incluso el dios egipcio Atón se masturbó para crear el mundo. Pero Yahvé logró su
*
La segunda cultura alfabética. la griega, tenía un rito parecido. En el siglo IV a.C., la diosa Artemisa, en la tragedia de
Euripides Hipólito, ordena a las jóvenes «que se corten el pelo» la víspera de su boda.
6
C. M. Bowra, The Greek Experience, 116.
**
La asociación de la diosa con la tierra recién arada queda de manifiesto en un episodio de la mitología griega. Durante
las celebraciones por la boda de Cadmo y Harmonía, Deméter, primitiva diosa de la tierra y de la agricultura, y madre de
Zeus, llevó a Yasión, un apuesto joven, hasta un campo recién arado. Tumbada de espaldas en un surco húmedo, copuló
con él apresuradamente. Cuando los dos amantes intentaron unirse a los demás invitados, fingiendo que no había sucedido
nada, Zeus, viendo cómo su madre tenía los costados y las nalgas cubiertas de barro endurecido, comprendió lo sucedido y
mató a Yasión allí mismo. Aparte de los griegos, muchas culturas primitivas tenían rituales en los que las parejas copulaban
en surcos ya preparados para plantar, asegurándose así de que la diosa les bendecía con la fertilidad.
***
Hubo un insignificante número de excepciones a esta regla: Débora, Juldá y María (Miriam ), por ejemplo.
acto de creación sin mencionar siquiera cómo. No hubo un amasado de materias, no hubo unión de
sexos: fue una creatio ex nihilo, una creación a partir de la nada.
Todas las palabras y metáforas relacionadas con la creación —concepción, gestación, ingenio,
prolífico, seminal, prodigioso, génesis, genio y productivo— evocan la sexualidad o el parto, pero
Yahvé sustituye la sexualidad por un acto de la voluntad codificado en palabras. Las primeras líneas de
la primera lección de esta religión revolucionaria, cuando Yahvé ordena «Hágase...», están
relacionadas con la importancia suprema del logos.
CAPÍTULO l2
Adán / Eva

Como Adán y Eva han sido caracterizados de esa manera, la


historia humana y las relaciones sociales han sido ordenadas
de tal modo que ciertas posibilidades han quedado excluidas.

John Phillips7.

LAS INNOVACIONES del monoteísmo y las leyes, a las que se añadió el rechazo de todas las
deidades femeninas; produjeron una considerable confusión acerca de la relación entre hombres y
mujeres. La Biblia se hace eco de esta disfunción. La obligación de crear una sociedad en la que todos
los individuos, incluidos los esclavos, debían ser tratados Con un nuevo sentido de la dignidad, tenia
que ponerse en la balanza con la necesidad de erradicar el poder femenino, del cual el culto a la diosa
era el paradigma fundamental.
Las mujeres que aparecen en el Antiguo Testamento destacan por su multifacética personalidad.
Por ejemplo, Sara, Raquel, Miriam, Débora, Judit, Jezabel y Dalila muestran unos rasgos auténticos
comunes ala condición humana. Sin embargo, en un libro fundamental, de más de setecientas páginas,
la demolición de la condición de la mujer comienza en la segunda página y está prácticamente
concluida en la tercera. Las relaciones de género son el primer tema sacado a colación y concluido tras
la creación del Universo, lo cual indica el grado de prioridad que tenía para el autor (o autores). J y E,
los más antiguos autores del Génesis, representan dos maneras de pensar diametralmente opuestas. En
la versión de E, escrita de cien a quinientos años después de la de J, el Ser Supremo crea de forma
simultánea al hombre y a la mujer a su imagen, ratificando la igualdad entre los sexos. Como el
Antiguo Testamento hace del monoteísmo y del aniconismo el tema de los dos primeros
mandamientos, la alusión a la creación de los mortales a imagen de Elohim, y no según su naturaleza,
revela la inclinación de E hacia un politeísmo más antiguo e icónico.
El autor yahvista (J), monoteísta intransigente, nos narra cómo Yahvé en principio no había
pensado en la mujer, creándola porque Adán no podía encontrar una «compañera» adecuada entre los
animales. Según J, Yahvé la modeló a partir de una de las costillas de Adán. Si consideramos la
anatomía humana, nada grave sucede si se elimina una costilla. Todos los humanos nacen con
veinticuatro o veintiséis; eliminar una de ella no tendría apenas efecto en la salud o en la función
muscular del individuo al que se le practicase esta extirpación. Si Yahvé hubiese decidido crear a la
mujer a partir de un ojo, un pulmón o la mano derecha, ciertamente su valor se habría incrementado.
El que Yahvé hubiese creado a la mujer a partir de una costilla sin importancia no presagiaba nada
bueno para ella en el nuevo régimen implantado por el alfabeto.
Prácticamente todos los edificios, desde los tipis hasta los templos, tienen elementos estructurales
que recuerdan las costillas humanas. Puntales, apeos, columnas o postes, todos ellos sirven para
sostener y reforzar un, edificio. Una única costilla contribuye muy poco a la resistencia de toda la caja
torácica.
Al emplear la costilla de Adán como materia prima para la creación de la mujer, el autor yahvista
influyó, todo lo subliminalmente que queramos, en todos los lectores posteriores de la Biblia. No
podían por menos que deducir de este popular relato que la función de la mujer en la vida era ser un
apoyo para el hombre. Anteriormente, en la cultura sumeria, más igualitaria, la palabra ti (vida),
también significa «costilla». En la nueva cultura basada en el alfabeto, otro significado posible para la
palabra tsela (costilla en hebreo) era «tropiezo», lo que parece rebajar aún más a la mujer8.
7
John Phillips, Eve: The History of an Idea, 57.
8
Anne Baring y Jules Cashford, The Myth of the Goddess: Evolution of an Image. 493.
Después de crear a la mujer, J cuenta la historia de la fruta prohibida, un relato que hace disminuir
más aún la posición de las mujeres en la sociedad. Yahvé da instrucciones ala primera pareja para que
se-instalen en el Jardín del Edén y disfruten de sus delicias, con una excepción: no han de comer la
fruta del árbol de la ciencia o «morirán». Aparece la serpiente, la mala de la historia, pero, en realidad,
único personaje que dice la verdad. La serpiente le dice a Eva que disfrutar de los frutos del árbol de la
ciencia no le causará la muerte; por el contrario, la serpiente dice: «El día en que comiereis de él, se os
abrirán los ojos y seréis corno dioses, conocedores del bien y del mal.» Picada en su curiosidad por la
promesa de un don tan extraordinario, Eva «tomó de su fruto y comió, y dio también a su marido, que
igualmente comió».
El omnisciente Yahvé finge no saber lo que ha acaecido. Cuando recrimina al primer hombre haber
transgredido la norma, Adán culpa a la primera mujer. Ella lo admite pero dice que la serpiente la ha
seducido. Ante los tres culpables, Yahvé maldice en primer lugar a la serpiente, sentenciando:
«Enemistad pondré entre ti y la mujer.» En todas las otras culturas anteriores, la serpiente era uno de
los símbolos de poder más fuertes de la diosa: el primer acto disciplinario de Yahvé es romper esta
antigua relación.
Volviéndose hacia Eva, Yahvé sentencia: «Tantas haré tus fatigas cuantos sean tus embarazos: con
trabajo parirás los hijos. Hacia tu marido ira tu apetencia, y él te dominará.» El destino de Eva y de
todas las mujeres a partir de ese momento sería sufrir dolores y tal vez la muerte en los partos, y, de
forma irrevocable, perder su libertad por toda la eternidad. Más tarde, en el Decálogo, el último
mandamiento la incluye entre las propiedades de su marido, junto con el asno y la casa. La palabra
hebrea para «esposa», beulah, significa «poseída»9.
Por último, Yahvé sentencia a Adán y a todos sus descendientes a trabajar por su alimento,
diciéndole que todos han de morir, «pues polvo eres y al polvo retornarás». El mensaje es muy claro.
Debido a la falta de Eva, los humanos conocerán el dolor, las penalidades, el sufrimiento y la muerte.
En un giro de graves consecuencias para la humanidad de Occidente, a la mujer, que en principio
estaba relacionada con la vida en todas las culturas anteriores, ahora se la culpa de la muerte de todos
los mortales.
De los tres, el castigo de Eva es el más severo. Ella, y sólo ella entre la multitud de especies del
planeta, habría de parir a sus hijos con dificultad y con una elevada proporción de mortalidad. Además,
había perdido para siempre su libertad *. El Antiguo Testamento determinaba que los amos habrían de
manumitir a los esclavos a los siete años de servidumbre (Deuteronomio 15:12), pero las mujeres
habían de estar sometidas a perpetuidad. Esta sentencia parece excesiva a la luz de las circunstancias
en que Adán y Eva desobedecieron a Dios. La decisión de Eva de transgredir la norma es anterior a
comer la fruta prodigiosa, cuando no podía saber la diferencia entre el bien y el mal. Unos párrafos
más adelante. Caín mata a Abel. Caín sabía la diferencia entre el bien y el mal (gracias a lo hecho por
su madre); sin embargo, Yahvé lo trata con la inconfundible compasión de un padre que castiga a un
hijo errado pero amado. Yahvé destierra a Caín, pero ante sus protestas lo reconsidera y le marca la
frente para protegerle del mal. En estos dos relatos morales a menos de una página el uno del otro,
Yahvé considera que el asesinato es un crimen menos execrable que la desobediencia de una mujer.
Yahvé sabía que Adán y Eva eran inocentes como los niños. Ante un menor, un juez tiene en
consideración la inexperiencia del reo. ¿Por qué Yahvé no adecuó en mayor grado el castigo de Adán y
Eva a los delitos cometidos? Si Eva hubiese permitido que su temor al castigo hubiese superado su
deseo de conocer, las tribulaciones y los triunfos a los que llamamos la experiencia humana jamás
habrían comenzado. La curiosidad es indispensable para adquirir el conocimiento, cuya busca es algo
9
Will Durant. The Story of Civilization, vol. 1, Our Oriental Heritage. 336.
*
En el capítulo 5 señalé que uno de los momentos cruciales del desarrollo de la humanidad se precipitó en virtud de la
limitación a la inteligencia impuesta por el tamaño de la pelvis de la hembra del homínido bípedo. La necesidad de crías
con cerebros cada vez mayores fue la causa de que las madres murieran durante el parto; también fue la causa de la
aparición de los animales más inteligentes. Un mayor grado de conciencia a cambio de una mayor tasa de mortalidad de las
madres.
fundamental en la cultura judía que surgió del Antiguo Testamento. Sin embargo, en la primera
relación directa entre los mortales y su divinidad, Yahvé considera la curiosidad femenina como el
mayor pecado de todos. Mucho más tarde, en el Nuevo Testamento, se haría una lista de los siete
pecados capitales: la curiosidad no forma parte de ellos.
Después de que Yahvé expulsase a la primera pareja del Paraíso por el «tropiezo» de la mujer,
Adán, ejerciendo el poder que tienen los que imponen los nombres, nombra a la mujer, «Eva», que
significa «madre de todo lo viviente». Este era un título honorífico que se utilizaba en relación con la
Gran Madre. Sin embargo, al contrario que la Gran Madre, está claro que Eva no es divina: es la madre
mortal de todos los mortales. Mediante este sutil artificio se priva a lo femenino de su sacralidad.
Eva, el nuevo nombre de la mujer, posee también una gran riqueza de significados. Eva en hebreo,
Haweh, y el tetragrama del nombre de Dios empleado por I en la Biblia, Yahweh, derivan del verbo
hebreo ser10. Haweh también se parece mucho a Hewya, que significa «serpiente» en hebreo, y Hawa,
que en hebreo quiere decir instruir11.
Aunque jamás se la menciona, la diosa —la inexistente compañera de Dios— está presente en el
Génesis. Cuando Yahvé dice que Él es un dios celoso, el lector se podría preguntar ¿de quién?: y
cuando Yahvé se refiere a sí mismo como «nosotros», ¿a quién se refiere? *. Toda la fuerza del
monoteísmo se fundamenta en la existencia de un solo dios: ¿por qué el Único habla de Él mismo en
plural? ¿Quién es la otra divina presencia que le obliga a conceder el «nosotros»? Una posibilidad es
que se trate de la Gran Madre.
A lo largo del Antiguo Testamento, Yahvé y sus profetas arremeten una y otra vez contra la diosa
Asherah. Asherah era la primitiva, todopoderosa Magna Mater de la antigua Canaán. Mientras ella
seguía manteniendo un lugar prominente en la religión cananea, El, su compañero, poco a poco se fue
apropiando de su poder hasta que, a comienzos del tercer milenio a.C., se convirtió en la divinidad
principal de Canaán. La hija de ambos, Astarté, reinaba junto con Baal, convirtiéndose ambos en la
pareja sucesora. Aún lo seguían siendo en tiempos del Antiguo Testamento. La devoción de la gente
por Astarté no irritaba tanto a Yahvé como el culto a Asherah, más antiguo y primitivo: existen
cuarenta momentos en el Antiguo Testamento en los que se condena el culto a Asherah, pero sólo
nueve en los que se condene el de Astarté12.
El relato del Génesis de la creación de la mujer y los problemas que causa parecen pensados para
convertir a aquellos miembros de la nación israelita que aún tenían en elevada consideración a la
diosa. Los arqueólogos han hallado gran cantidad de figuritas talismanes de la Edad del Hierro de
Israel; las figuras masculinas son prácticamente inexistentes13.
Su presencia sugiere que los valores femeninos estaban firmemente asentados en la cultura
israelita, así como las dificultades que una nueva religión basada en la palabra escrita habría tenido
hasta erradicar la influencia, las imágenes y el culto femeninos. Un libro sagrado que narra con detalle
lo perversas que son y el poco valor de las mujeres sería un medio poderoso de hacer progresar, a
expensas de las mujeres, el devenir del hemisferio izquierdo del cerebro y de la escritura.
Después de expulsar a Adán y Eva del Paraíso, Yahvé lleva a cabo una serie de milagros de
destrucción —lluvias torrenciales, inundaciones y tormentas de fuego—, prodigios que otros dioses
masculinos de la región eran también capaces de hacer. Pero a partir del relato de Abraham. Yahvé
atraviesa la línea que hasta entonces separaba las funciones divinas masculinas y femeninas. Yahvé
promete a los patriarcas que su semilla poblaría la tierra con herederos que serían tan numerosos como
los granos de arena de la playa o las estrellas del firmamento. Sin embargo, los tres primeros patriarcas
hebreos, Abraham, Isaac y Jacob, se casan con mujeres que en un principio son estériles. Defraudadas
10
Anne Baring v Jules Cashford, 492.
11
Elaine Pagels, Los Evangelios gnósticos.
*
Por ejemplo, después de saber que Adán y Eva han comido de la fruta del árbol del conocimiento, Yahvé exclama: «;He
aquí que el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, en cuanto a conocer el bien v el mal!.»
12
Anne Baring v Jules Cashford, 458.
13
Tikva Frymer-Kenskv, In the Wake of the Goddess, 158.
ante su incapacidad de cumplir su destino como madres, Sara, Lía y Raquel convencen a sus maridos
para que yazgan con sus siervas. De estas uniones nacen hijos, lo cual confirma que no eran los
hombres la causa de la infertilidad de las mujeres. Las Escrituras dejan muy en claro que a las futuras
madres de la nación hebrea, no a los padres, era a quienes había que achacar la anomalía.
En todas las demás culturas de la época, las mujeres estériles apelaban a una diosa para que las
curara de su anomalía, pero en el Antiguo Testamento Yahvé toma sobre sí la responsabilidad.
Comenzando con la muy improbable preñez de Sara, J continúa insistiendo en el mismo argumento.
«Isaac suplicó a Yahvé en favor de su mujer, pues era estéril, y Yahvé le fue propicio, y concibió su
mujer Rebeca» (Génesis 25: 21). «Vio Yahvé que Lía era aborrecida y la hizo fecunda» (Génesis 29:
31). «Entonces se acordó Dios de Raquel... y ella concibió...» (Génesis 30: 22-23). Incluso Eva
reconoce el papel de Yahvé en su concepción: «He adquirido un varón con el favor de Yahvé»
(Génesis4:1). La concepción, el acto más invisible y misterioso, anteriormente vinculado a la mujer y
a la diosa, es considerado desde entonces labor del hombre.

En todas las religiones anteriores y contemporáneas, las principales divinidades masculinas rigen
el mundo junto con sus consortes femeninas. Si el emparejamiento era lo normal entre dioses y diosas,
podríamos preguntarnos: ¿quién era la compañera de Yahvé? Como la historiadora Tikva Frymer-
Kensky ha señalado, era la propia nación de Israel. Comenzando con Moisés y continuando con los
profetas, se utilizan una y otra vez metáforas conyugales para referirse a las relaciones entre Yahvé y
su pueblo elegido. Tanto Jeremías como Deutero-Isaías identifican a Sión con el espíritu místico de la
nación israelita: ella está personificada en la hermosa ciudad de Jerusalén. Muchas veces utilizan las
palabras «Israel», «Sión» y «Jerusalén» como sinónimos de «novia», «mujer», «esposa», «prostituta»,
«amada», «adúltera», «madre» e «hija». Jeremías llama alternativamente a Israel «cariñosa y
delicada», «mi pueblo-muchacha» y «caprichosa esposa». El profeta Amós, lamentándose de la
destrucción del Reino del None, se refiere a él como «Israel-doncella». Refiriéndose a la cólera de
Yahvé por las relaciones «adúlteras» de Israel con los dioses extranjeros, escribe Oseas:
¡Pleitead con vuestra madre, pleitead, porque ella ya no es mi mujer, y yo no soy su marido! ¡Que quite de su
rostro sus prostituciones y de entre sus pechos sus adulterios, no sea que yo la desnude toda entera, y la deje como
el día en que nació... pues... se ha prostituido. (Oseas 2:4-7.)

Los profetas atribuyen las catástrofes que asolaban a Israel al castigo por su metafórica
«prostitución» con otros dioses.
Durante cinco generaciones a partir de Abraham, Yahvé participa de forma activa en las vidas de
su pueblo elegido, pero tras la muerte de José, por razones que nunca se hacen manifiestas, Él los
abandona a la esclavitud. Los egipcios esclavizaron a los hebreos sobre todo porque se negaron a ser
asimilados por la religión egipcia. Esta firmeza tuvo que haber complacido a Yahvé, pero a pesar de
las súplicas de los hebreos, durante 430 años permaneció indiferente, hasta que finalmente eligió a
Moisés para dar la libertad a su pueblo elegido.
Este es un ejemplo de cómo la relación metafórica entre Yahvé e Israel se parece a lo que Frymer-
Kensky llama «...una pesadilla de dominación en una relación punitiva»14. El marido es exigente,
vigilante y caprichoso; la mujer es resignada, obediente y leal. Yahvé colma a su esposa, Israel, con
promesas y atenciones, para luego abandonarla sin más explicación. Durante la servidumbre en
Egipto, ella es presa de unos extranjeros despiadados y sin escrúpulos. Esta situación se ha repetido a
lo largo de la historia. Los agentes que provocan la aflicción, la rapiña y la esclavitud a la
desventurada esposa-nación de Israel ni siquiera creen en Yahvé. Adoran a dioses extraños, a pesar de
lo cual Israel nunca pegunta por qué Yahvé, que dice amarla, no la venga ni destruye a sus enemigos:
por el contrario, ella espera pacientemente las enrevesadas explicaciones de los profetas y los rabinos
de Yahvé y se culpa a sí Misma de lo sucedido. A su vez, Yahvé tolera que asirios, egipcios y romanos
14
Ibid.
castiguen sin trabas a su nación elegida por haber violado sus principios contra el culto a dioses
foráneos. Las atrocidades cometidas por estas fuerzas de tinieblas contra el pueblo de Israel son
inmensamente desproporcionadas a los veniales pecados cometidos.
Si la diosa volvió a surgir en el sistema patriarcal hebreo en forma de la nación israelita, ¿qué
sucedió con su sexualidad? Bajo el nuevo sistema de la escritura alfabética, los hombres aprendieron a
sublimar: proyectaron su deseo sexual en la sofía, un nombre femenino que significa «sabiduría». A
partir del siglo IV a.C., después de que la influencia helenística se infiltrase en la cultura judaica, los
hombres comenzaron a escribir con pasión sobre su ansia de conocimiento, utilizando metáforas
relacionadas con las relaciones entre hombres y mujeres. El autor del Libro de la Sabiduría (siglo I
a.C.) sufre por hacer suya a la Sabiduría:
La amé más que la salud y la hermosura y preferí tenerla a ella más que ala luz, porque la claridad que
de ella nace no conoce noche. (7:10.)
Es ella, en efecto, más bella que el sol... comparada con la luz, sale vencedora. (7:29.)
Yo la amé y la pretendí desde mi juventud; me esforcé por hacerla esposa mía y llegué a ser un
apasionado de su belleza. (8:2)15.

De igual modo procede el autor de Proverbios:

Adquiere la sabiduría, adquiere la inteligencia, no la olvides, no te apartes de los dichos de mi boca.


No la abandones y ella te guardará, ámala y ella será tu defensa. (4:5-6.)
Haz acopio de ella, y ella te ensalzará; ella te honrará, si tú la abrazas: pondrá en tu cabeza una diadema
de gracia, una espléndida corona será tu regalo. (4:8-9.)

Tikva Frx mer-Kenskv comenta:


La figura literaria de la Sabiduría como mujer expresa la profunda influencia que la devoción tiene en la
actividad intelectual. El deseo de aprender es lujuria: es una atracción que puede absorber por completo a
una persona, que puede consumir su vida y sus deseos, y que puede (ya en palabras de hoy) suplantar o
reprimir la libido. Los intelectuales masculinos de la antigüedad expresaban el magnetismo de este impulso
representando a la sabiduría como una mujer. Pero la metáfora erótica va dirigida a los hombres, como la
Sabiduría dice expresamente en Proverbios 8:4: «A vosotros, hombres, os llamo, para los hijos de hombre
es mi voz».16

En tanto que la Sabiduría siempre es femenina, ninguno de estos escritores busca la sabiduría
femenina. Ninguno de ellos aspira a la intuición, a la profecía o al conocimiento propio de la mujer:
¡todos buscan la sabiduría de los libros! Con el auge de la escritura alfabética en la cultu ra judía. a los
jóvenes se les enseñaba a no mirar a las jovencitas atractivas sino, en su lugar, a estudiar
minuciosamente palabras escritas. En una de las más extrañas aberraciones que se han dado en los tres
millones de años de la existencia humana, los hombres sustituyeron la belleza de la mujer por unos
áridos rollos de pergamino.
Las sutiles y no tan sutiles metáforas del Antiguo Testamento y la literatura sapiencial posterior
sugieren que Canaán no fue lo único que conquistaron los israelitas: el aleph-bet rompió el espíritu de
las mujeres y desterró a la diosa.

Volvamos atrás y revisemos los últimos seis capítulos, en los que nos hemos referido a los judíos.
A lo largo de la historia, una nueva forma de comunicación originó una importante transformación en
la forma en que las gentes perciben la realidad. Los antropólogos consideran que la adquisición del
lenguaje hablado es lo que separó a los homínidos de los humanos; yo planteo que la introducción de
15
Anne Baring y Jules Cashford. 476.
16
Tikva Frymer-Kénsky, 181
la escritura cambió por completo las primitivas civilizaciones agrarias. La imprenta, y más reciente-
mente la fotografía, el telégrafo, el teléfono, la radio, la televisión y el ordenador han transformado
profundamente la civilización. Sin embargo, con la excepción de la palabra hablada, en tanto que todos
los avances en la transferencia de información cambiaron y siguen cambiando la dirección de los
empeños humanos, no fueron algo tan revolucionario como lo fue, en su momento, el alfabeto. La
posibilidad de que gran cantidad de gente corriente y trabajadora aprendiese a leer y a escribir fue la
base de la civilización occidental. Si fuésemos capaces de identificar con exactitud a los inventores del
alfabeto podríamos explicar gran parte de lo que se traslucía al comienzo de nuestro relato.
Los hebreos eran un pueblo más antiguo que el griego: el Antiguo Testamento es anterior a la
Ilíada. Moisés no sólo fue un gran legislador y defensor de Yahvé, sino que parece haber sido el
primer artesano de la palabra. Debido a las pruebas a que los había sometido Moisés, y a sus hazañas,
los hebreos legaron a futuras generaciones su historia, su peculiar concepción del monoteísmo y las
leyes. Mi tesis es que fueron ellos los que legaron el alfabeto a los cananeos que, a su vez, lo
enseñaron a los fenicios, que en última instancia lo transmitieron a los griegos.

CAPÍTULO 13
Cadmo /Alfa

Conocer las letras e. el mejor comienzo del conocimiento.


Antigua tablilla griega de estudiante '.

No existen sucesos mitológicos aislados. al igual que no existe la palabra aislada. El mito, como el lenguaje. da todo de sí
mismo en cada uno de sus fragmentos.
Roberto Calasso 2.

EL.At'€E QIE ha caracterizado a la cultura occidental en cuanto a derecho. artes, ética, ciencia y
filosofía se debió a la conjunción de dos razones muy diferentes. La primera tiene su origen en el
desierto de Sinaí: la segunda, en una serie de islas, muy alejadas unas de otras, salpicadas por todo el
mar Egeo. El pronunciado contraste entre la topografía de estas dos regiones y sus inmensamente
diferentes situaciones políticas habrían de determinar que, en muchas cuestiones, estuviesen
enfrentadas. Sin embargo, en una cosa estaban perfectamente de acuerdo: en la necesidad de eliminar
el poder de que estaban investidas las divinidades femeninas.
Israel y Grecia fueron las dos primeras culturas en adoptar sin reservas el alfabeto. Al igual que los
israelitas, los griegos hicieron una revisión de su historia mitológica para privar de poder a las
mujeres. Puesto que los alfabetos tienden a producir una desorientación en aquellas culturas que entran
en contacto con este nuevo y revolucionario sistema de
' Marti Lu Allen y T. Keith Dix, The Beginning of Understanding: Writing in the Ancient World. 1.
Roberto Calassc, Las bodas de Cadmo y Harmonía. comunicación. la mitomanía griega fue un proceso
no más consciente de lo que lo había sido para los hebreos. Existe una cierta sim,- ,-fa sekis:a entre
Homero y Hesíodo. por un lado, y los hebreos por otro. En lugar de comenzar a investigar su relato de
la creación en busca de cla' e, sobre la caída de la diosa. debemos comenzar por un mito mucho más
importante: el relato del príncipe Cadmo. el héroe mítico que enseñó el alfabeto a los griegos.
La historia comienza con una violación. Europa, hija del rey fenicio de Sidón, desapareció mientras
cogía flores en la costa. Atraído por su belleza e inocencia, Zeus. el primero entre los dioses del
Olimpo. se sintió atraído por ella. Utilizando uno de sus proteicos ardides. el dios de dioses se
transforma en un toro blanco. Deslumbrando a Europa con su esplendor y fingida docilidad. Zeus la
atrae hacia la orilla y la convence de que se monte en su amplia grupa. Entonces. Zeus descubre sus
verdaderas intenciones y se sumerge en las profundidades del mar con Europa aferrándose como puede
a su cuello. Indiferente a sus gritos de terror y a sus súplicas, la lleva hasta Creta. donde la viola. El
angustiado padre de Europa, conocedor tan sólo de que su hija ha sido raptada, envía a sus cinco hijos
por todo el Mediterráneo en su busca. El príncipe Cadmo se encarga de buscarla en Grecia.
Según el mito, Cadmo, mientras buscaba a Europa, tuvo un altercado cósmico. Zeus y Tifón, la terrible
serpiente, estaban enzarzados en una lucha a muerte; el vencedor habría de dominar el Universo. Tifón
había sometido a Zeus cortando los tendones del dios olímpico, y los demás dioses huyeron
aterrorizados al ver lisiado a su jefe. Llega entonces el enclenque Cadmo. Consigue distraer a Tifón
con sus halagos y su música. con lo que Zeus logra recuperar sus tendones. Y luego se aparta hacia
atrás mientras Zeus mata al monstruo con sus terribles rayos. De una manera que no tiene precedentes
en la mitología griega, un simple mortal, carente de la fuerza sobrehumana de Heracles (y además
extranjero), interviene en una batalla de dimensiones colosales, salva la situación de los dioses
olímpicos y se gana su respeto y gratitud.
En una versión diferente del relato, Cadmo estuvo meses recorriendo Grecia en busca de su hermana.
En su desesperación, consulta al oráculo, el cual le aconseja que abandone la búsqueda y que consiga
una vaca. Se le dice que habría de fustigar al animal para que no se detuviese. En el lugar en que la
vaca cayese muerta de cansancio, debería sacrificarla. El oráculo predice que, en ese lugar, Cadmo se
convertiría en un poderoso rey. Desviado del propósito original de su viaje. Cadmo hace lo que se le
ha indicado.
La exhausta s aca se desplomó cerca de un manantial. en un lugar llamado Tebas: allí. Cadmo le cortó
el cuello. Pronto supo que una atroz serpiente custodiaba las fuentes del agua de la ciudad. con lo cual
sus habitantes vivían en un permanente terror. Según esta versión del mito, Cadmo mata a la terrible
sierpe. Entonces. al examinar el sinuoso cuerpo del monstruo. le abre la boca y extrae sus dientes.
sembrándolos en un cainPo cercano. De cada uno de los dientes (símbolo de cada una de las letras)
surgió un feroz guerrero. Los tebanos. jubilosos por su liberación, recompensan al príncipe fenicio
haciéndole rey.
Este relato contiene los hechos esenciales de la llegada del alfabeto a Grecia. Herodoto repitió el
mismo relato en el siglo V a.C., pero despojado de sus adornos mitológicos. Los epigrafistas
contemporáneos han confirmado que fueron los fenicios los que llevaron el alfabeto hasta Grecia. El
mito de Cadmo, sin embargo, contiene unos ornamentos que subrayan la alianza entre las letras y el
patriarcado.
En el relato de Cadmo, al igual que en el Antiguo Testamento, la serpiente hace el papel del malo.
Recuérdese que hasta la aparición de la palabra escrita la serpiente enroscada había sido un símbolo
gráfico de la energía sexual femenina. Poco después de la adopción de la escritura en el mundo
antiguo, los héroes masculinos matan a las serpientes para adquirir el conocimiento o el poder. Marduk
se hizo omnipotente al denotar a Tia- mat, que tenia forma de serpiente marina. En Egipto, Ptah
derrotó a Apófisis, la terrible serpiente. En Canaán, El derrotó a Yam, un atroz monstruo marino. Más
tarde, Baal dio muerte a Lotan, otra serpiente marina. Apolo, el dios cuyo sagrado don era el alfabeto,
adquirió el importante poder de clarividencia al matar a la terrible serpiente hembra Pitón, guardiana
del oráculo de Delfos. Perseo mató a Medusa, una hechicera con serpientes por cabellos. El arma más
poderosa de Medusa era su imagen: todos los que la mirasen se convertían en piedra. Sin embargo, con
los comienzos de la es- critura Medusa seguiría el destino de todas las serpientes hembras.
Los expertos bíblicos han identificado los salmos 74 y 89 como los dos pasajes más antiguos del
Antiguo Testamento. Cada uno de los salmos narra un relato de la creación, anterior al Génesis, en el
cual Yahvé obtiene el dominio sobre el Universo al dar muerte a Leviatán (o Rahab), en ambos casos
serpientes marinas. El Universo, por tanto, debió haber sido creado por otro ser, tal vez Leviatán.

A todos estos mitos Cadmo añade un refinamiento peculiar: la e\- tracción de los dientes de la
serpiente. El miedo a la castración ha hecho especular a los hombres de que exactamente detrás de los
labios de la u1- va de la mujer hay una fila de afilados dientes. La vagina denrara aparece en la pintura
de Picasso y en la psicología de Freud.. es frecuente en numerosos chistes obscenos que los hombres
se cuentan entre sí en un intento de aliviar sus propias ansiedades neuróticas. El que estos dientes no
sean reales resulta irrelevante; los hombres, en sus pesadillas. sueñan que sí existen. En la mitología
griega. el héroe que llevó el alfabeto a Grecia también extrajo los temidos dientes del animal totémico
femenino.
Lós humanos tienen veintiocho dientes, más cuatro muelas del juicio que salen posteriormente. Hay
aproximadamente las mismas letras en cualquiera de los alfabetos existentes. Una línea de soldados
desfilando. una fila de dientes perfectamente alineados y las letras nítidamente dispuestas en una
página se parecen tanto entre sí que en nuestros mitos y sueños están relacionadas.
Simbólicamente hablando. las letras desempeñan la misma función que los dientes. La escritura puede
despedazar la totalidad de la naturaleza en pequeños bocados. Los científicos utilizan las palabras para
disecar y digerir el Universo. Los abogados y los jueces afilan las palabras para cortar mintisculas
peculiaridades de la ley. La proliferación de la ley, la ciencia y la investigación filosófica en Occidente
tiene sus raíces en el poder de incisión del alfabeto. Los incisivos realizan una función análoga durante
la masticación.
Las formas de pensamiento inducidas por el alfabeto impregnan todas las facetas de la cultura que
adopta esta forma de escritura, incluso aspectos que aparentemente no tienen nada que ver entre sí. Por
ejemplo, una innovación crucial en la forma de hacer la guerra de los griegos fue la falange. En lugar
de precipitarse desordenadamente sobre el enemigo, un método clásico de ataque, los hoplitas griegos
formaban filas horizontales en las que el escudo de cada uno de los soldados protegía el flanco del
vecino. Desfilaban con ensayada uniformidad, apareciendo ante el enemigo como un estrepitoso
ciempiés acorazado que marchase de lado, erizado de lanzas. Un escudo metálico tiene un
sorprendente parecido con un diente; una fila de escudos, unos al lado de otros (como sucede en la
falange hoplítica) recuerda una fila de dientes o una línea formada por letras.
El mito de Cadmo expresa asimismo una relación femenina. El héroe
\'a2in; dent:t;: : i<r Bañista sentada J< 1930).

veneno inducía un estado alterado de conciencia. inaccesible d otro modo al común de los mortales 3.
El diente de una: serpiente. a menudo mezclado con otras drogas alteradoras de la mente. permitía a
esza> mujeres llegar a comprender ciertos misterios y hacer profecías: La serpiente del Génesis.
debemos recordar. está enroscada en el árbol de la ciencia. La vinculación entre dientes, serpientes.
mujeres y sabiduría e> mu antigua*:
Cadmo «plantó» los dientes en la tierra. y con ello invirtió el ciclo de crecimiento y de continuidad de
la vida en un ciclo relacionado con la muerte. Enjugar de alimento, que hubiese repuesto las
provisiones de Tebas. de estas «semillas» nacieron soldados que surgieron de la tierra deseosos de
matar. En este mito. la obsesión masculina por la muerte hizo que los tallos del nutritivo cereal de la
Gran Madre fuesen sustituidos por guerreros: los cazadores/matadores se habían infiltrado en el
territorio ctónico de las recolectoras/ cuidadoras.

fenicio intuye que los dientes de la serpiente son el origen de su sabiduría y de su poder. A un nivel
profundo. nuestra psique asocia los dientes (enraizados en sus alvéolos) con el conocimiento profundo.
Los pueblos de la mayoría de las culturas alfabéticas llaman «muelas del juicio» a las muelas traseras
que salen en la edad adulta. El esmalte es la sustancia más dura que puede producir un ser vivo. ¿Por
qué uno de los conceptos más abstractos que existen —la sabiduría— está asociada con la parte más
dura de nuestro cuerpo? Muchos atribuirían esta denominación a la tardía aparición de estas muelas,
aproximadamente a los dieciocho años, cuando teóricamente se está capacitado para adquirir la
sabiduría. Por otro lado. muchos padres podrían pensar más apropiado llamar a estas piezas dentales
«muelas del ímpetu» o «muelas del dormitorio desordenado», o «muelas de la obsesión sexual». Muy
pocas veces los adolescentes poseen la sabiduría; es mucho más probable que la adquieran aquellos
que son ya tan viejos que empiezan a perder los dientes.
La conexión entre dientes y juicio o sabiduría está relacionada con el conocimiento intuitivo de las
mujeres. En el oráculo de Delfos de la antigua Grecia. la sacerdotisa pítica (siempre mujer) ingería el
veneno extraído del colmillo de una serpiente venenosa. En dosis éstabicr das, este
Después de que Cadmo se convierte en rey de Tebas. los dioses le ofrecen una diosa cómo esposa.
Harmonía era la hermosa hija de Ares y Afrodita. El que los dioses le dieran a Cadmo una esposa
inmortal habla de la importancia que los griegos concedían a su don inmortal. et alfabeto. En la
antigua Grecia abundaban los héroes inmortales: Heracles. Per- seo, Jasón, Ulises y Teseo. por
mencionar sólo unos pocos. Sin embargo, los dioses sólo recompensan de esta manera a Cadmo.
Durante los festejos que siguieron al compromiso entre Cadmo y Harmonía, Zeus humilló a su madre,
Deméter, dando muerte a Yasión, el joven con el que había yacido en un surco recién abierto. Durante
la celebración del triunfo del alfabeto, Zeus degrada a la diosa de la tierra.
Recordemos que el mito de Cadmo comienza con el rapto de Europa. Este es otro de los casos en que
los mitos se transforman a la estela del alfabeto. Junto con la serpiente, el toro era el animal totémico
más poderoso de la diosa. Para las mentes actuales esto ,puede parecer extraño: el
' Merlin Stone, When God Mas a Woman. 198-214.
* Parte del ritual iniciático de algunos indios del suroeste de América-del' erre consiste en ser
mordidos por and Serpiente venenosa ' s que logran sobrevivir adquieren "0 "rputación de poseer gran
sabiduría sobre el mundo.
voluminoso tórax y la virilidad del toro parecen paradigma de masculinidad. La acometividad que
muestran los toros bravos ante los toreros. o cuando persiguen a los mozos por las estrechas calles de
Pamplona. parece confirmar la masculinidad del toro. Pero si contemplamos de frente la cabeza del
toro. sus cuernos y su cráneo tienen un parecido sorprendente con los órganos reproductivos de las
hembras de los mamíferos: un útero con las dos trompas de Falopio.
Hace mucho tiempo, matar animales era una actividad habitual. Evis:cerar. limpiar y adobar un animal
recientemente muerto eran algunas de las técnicas que los mayores enseñaban cuanto antes a los
jóvenes. No es probable que alguien 'no conociese el maravilloso e intrincado sistema de túneles
ocultos y aperturas secretas de la pelvis femejina*. Las culturas animistas relacionaban el misterioso
seno materno, tan importante en sus vidas. con un tótem al que poder venerar. El toro se convirtió, así,
en tótem de la diosa.
En los mitos antiguos los toros vivían a menudo bajo tierra o bajo el mar. ubicaciones ambas
relacionadas con diosas. Pasífae, hija del rey Minos de Creta, se enamoró de un toro blanco que los
dioses habían dado a su padre para el sacrificio. Para conseguir salvar la vida del animal, ella y
Dédalo. el gran artesano, construyen un artefacto hueco en forma de vaca. en cuyo interior ella logra
apretujarse. Seduce al toro para que copule con ella. pero los dioses lanzan una maldición sobre el
resultado de su unión. El Minotauro de Creta era un ser terrible, mitad hombre, mitad toro. Confinado
en un laberinto situado a gran profundidad bajo el palacio de Cnosos. se alimentaba de seres humanos
vivos. La vinculación entre los oscuros conductos que caracterizan el aparato reproductor femenino v
los laberintos, como el del Minotauro. es muy antigua.
Posidón, el dios olímpico del mar, reinaba sobre lo que tradicionalmente se había considerado
quintaesencia de lo femenino, el agua, y fueron muchos los toros mitológicos que habitaban en las
profundidades del mar. La imagen de un toro en el interior de una masa de agua o en un laberinto
subterráneo recuerda los órganos reproductivos femeninos. En el mito que precipita el decisivo viaje
de Cadmo a Grecia, es un toro el que se lleva hacia el mar, sobre sus lomos, a una aterrorizada mujer
que inicialmente confía en las intenciones de un ser que había estado vinculado con lo femenino
durante mucho, muchísimo tiempo. Zeus decidió raptar-
' En la actualidad sucede todo lo contrario. La mayoría de las personas de una sociedad urbana sólo
tienen una vaga idea de la situación de sus órganos internos.
la en Creta, donde se daba una cultura isleña consagrada a la diosa. Así. la violación de Europa por
parte de un tótem femenino tiene Un valar alegórico: es el suceso que desencadena la mítica
transferencia de Fenicia a Grecia. Con el comienzo de la escritura alfabética. las mujeres tuvieren ra-
zones para temer al toro. que pasó a representarla virilidad la lujuria. En la representación que en el
siglo XX Picasso háce del Minotauro. su monstruo está más interesado en violar mujeres que en
devorar a l ps hombres.
A la pintora Georgia O'Keeffe se la conoce sobre todo por dos imágenes radicalmente diferentes. La
primera, sus sensuales flores que recuerdan los genitales externos de las mujeres exuberantes
orquídeas y lirios negros son representaciones anatómicamente correctas de labios mayores, labios
menores y clítoris. La segunda, sus vistas frontales de cráneos de toros con cuernos. A primera vista,
estos cuadros de huesos parecen no guardar relación alguna con sus sensuales flores genitales. Pero si
se piensa un poco, el cráneo del toro, con sus astillamientos que definen una cámara bucal tubular tras
la que se pasa a un cráneo que se ensancha en forma de pera, del que salen dos cuernos, guarda un sor-
prendente parecido con el sistema reproductor de las hembras de los mamíferos, con vagina, útero y
las dos trompas de Falopio. Las evocadoras imágenes de Georgia O'Keeffe, sus bucráneos decolorados
por el sol o sus morbosas vulvas florales, se pueden interpretar como la representación en el arte
moderno de la antigua conexión entre el toro y lo femenino.
Esquema de vagina. útero.
trompas de Falopio y ovarios.
Cráneo de buey-rojo, blanco y azul,
de Georgia O'Keeffe, 1931.

El altabeto semítico representaba un avance en relación con los anteriores si.ternas >;lábicos. el Lineal
A y el Lineal B. con que los griegos ya habían experimentado de forma titubeante*. No obstante. las
letras siguieron siendo difíciles de leer por la ambigüedad relacionada con la pronunciación. Los
_riegos perfeccionaron el alfabeto semítico consonante. inventando siete nuevas letras que
representaban las vocales y reduciendo el número de letras a veinticuatro. El nuevo alfabeto griego era
muy sencillo para el no experto. y permitió que los ;riegos alcanzaran unas altas tasas de
alfabetización**.
En el siglo VIII a.C. Homero transcribió la Ilíuda***. un poema épico de transmisión oral. En la obra
de Homero se glorifican los valores masculinos y se denigran los femeninos. Gira en torno a las
acciones de los hombres, y la línea argumenta) está imbuida de una conciencia de lo masculino y de la
muerte. El heroísmo, los engaños y las tribulaciones de los hombres están narrados con gran detalle.
con numerosas descripciones de muertes v batallas. Las mujeres mortales desempeñan papeles se-
cundarios que no influyen en los acontecimientos. A lo largo de todo el libro se vislumbra una especie
de pacto: si los hombres mueren como héroes, sus nombres habrán de ser inmortalizados en poemas
que serán contados mucho tiempo después de su muerte. Como todos los estudiantes saben, las
cláusulas de este pacto se siguen cumpliendo.
La Ilíada comienza en plena guerra entre los aqueos de Grecia y los troyanos. Aquiles y Agamenón
disputan entre sí quién ha de gozar en exclusiva de los derechos sexuales sobre una joven cautiva,
Briseida. Nacida en el seno de una familia noble troyana, ahora no era sino una esposa obtenida en la
batalla, que puede ser otorgada o negada por el mero capricho de Agamenón. La aparente razón por la
que los griegos atacan Troya se debe a otra mujer. Paris, príncipe troyano, rapta a Helena, esposa de
Menelao, caudillo de los espartanos. Menelao suplica a su hernia= no, Agamenón, que le ayude a
rescatarla****. Muchos historiadores piensan que la razón verdadera de la guerra fue el dominio de
Troya, situada en la ruta comercial hacia Oriente. Pero Homero no sitúa el relato en la historia real.
Por el contrario, culpa del conflicto a la imagen de una
* En los sistemas silábicos. los signos sustituyen a determinadas sílabas de las palabras. Por el
contrario. las letras sustituyen a fonemas individuales.
** Algunos historiadores piensan que las vocales fueron inventadas por los semitas.
*** Milman Parre ha explicado el proceso por el cual el poema oral se convirtió en epopeya escrita.
•**• Existen varia. versiones contradictorias para explicar las razones del rapto de Helena. mujer.
Helena. como diría Christopher Niarlowe. tenía «el rostro ,:ae hizo zarpar mil barcos» *.
La disputa entre Aquiles y Agamenón delata la frustración N. e; carácter irritable de los griegos.
Después de diez largos años de lucha. la c... - rra ha alcanzado un punto muerto. Para romperlo. Ulises
pro, ,ne er,_añar a los troyanos para que crean que los griegos se han cansado de la lucha y han
abandonado. Los griegos fingen levantar el asedio, abordan sus ::a- ves y parecen zarpar rumbo a su
tierra. Sin embargo. dejan un innte-so caballo de madera como ofrenda de paz frente a las puertas_de
Troya. En el interior se esconden unos _guerreros griegos **.
Casandra, hija del rey de Troya. insiste a su padre para que no introduzca el caballo en la ciudad. pero
él desoye su advertencia—*. Convencidos de haber ganado la guerra, los troyanos introducen el
caballo en su ciudad. Luego proceden a una gran celebración. Los griegos aguardan en silencio hasta
que la falta de sonidos les dice que los troyanos han caigo en el sueño etílico. Luego. salen de su
escondrijo, abren las puertas al ejército griego y se entabla una gran refriega.
La imagen de los guerreros esperando pacientemente, en silencio. en la panza de un caballo de madera,
es una construcción literaria muy peculiar. Los seres vivos dentro del abdomen son una imagen
fundamental de la preñez. En lugar de fetos que se nutren en el seno materno. se trata de guerreros
armados que se convierten en agentes de muerte nada más «nacer».
Hay además otras metáforas sexuales. Lós troyanos. que se configuran como las «mujeres» del relato,
abren sus «puertas» para permitir que un inmenso y rígido caballo de madera, que no es sino un rudo
conquistador, se °disponga a «violar» a Troya. Desde la rabieta de Aquiles al negársele Briseida, la
muchacha esclava, hasta el sometimiento a la esclavitud de las mujeres troyanas tras la destrucción de
la ciudad. gran parte de la Ilíada puede ser considerada como un relato sobre la necesidad de los
hombres de controlar a las mujeres y sus órganos reproductivos.
* Christopher Marlowe, Fausto. 5.1.101. (N. del T.)
** Los relatos del caballo de Troya. del final de la guerra, y de la esclavitud a la que son sometidas las
mujeres troyanas. no se narran en la Nada sino que forman parte de un ciclo de relato, relacionados
con la guerra de Troya. En la Eneida, de Virgilio. es donde mejor se relata el resto de esta antiquísima
leyenda.
*** Una serpiente sagrada del oráculo de Delfos introdujo su lengua en el oído de Casandra cuando
era niña. confiriéndole la capacidad de predecir el futuro. Temeroso de una mortal que tuviese este
don. Apolo le impuso tina maldición. Casandra habría de conservar su clarivt.iencia. pero el maleficio
'de Apolo haría ijui los mortales nunca siguieran su consejo.
172

Al comienzo de la /liada, Agamenón sacrifica a su hija. Ifigenia. con el propósi:c de conseguir viento
favorable para que la ilota griega zarpe rumbo a Trova. Hornero compensa claramente el sacrificio de
Ifigenia al comienzo del poema con el sacrificio de Políxena. hija de Príamo, rey de Troya. al final. La
muerte de Ifigenia mantiene vigente el destino de la casa de Arreo: OresteS4 su hermano, matará a su
madre. Clitemestra. para :vengar la muerte a hChazos de su padre a manos de su madre. Esta lar- ':ya
epopeya comienza con un padre que sacrifica a su hija y concluye cuando un hijo mata a su madre*.
Menos de cien años después de la Ilíada. un adusto granjero dawmbre Hesíodo compuso la Teogonía,
una genealogía de los dioses**. Este tercer libro escrito en un sistema alfabético tiene un marcado
sesgo misógino. Un ejemplo lo tenemos en el relato que Hesíodo hace de Pandora, la Eva de los
griegos. Según narra Hesíodo. a Zeus no le complació que sin su consentimiento Prometeo otorgase a
los mortales el don del fuego, y quiso vengarse. Creó a las mujeres como malévolas e irritantes
compañeras de los hombres.
Pues de ella desciende la funesta estirpe de mujeres. Gran calamidad para los mortales; con los
varones conviven sin conformarse con la funesta penuria, sino con la saciedad.
Como cuando en las abovedadas colmenas las abejas alimentan a los zánganos, siempre ocupados en
miserables tareas —aquéllas durante todo el día hasta la puesta del sol diariamente se afanan y hacen
blancos panales de miel, mientras ellos aguardando dentro. en los recubiertos panales, recogen en su
vientre el esfuerzo ajeno—, así también desgracia para los, hombres mortales hizo Zeus altitonante a
las mujeres, siempre ocupadas en perniciosas tareas 5***.
[Zeus] ordenó al muy ilustre Hefesto mezclar cuanto antes tierra con
* La Odisea. de Homero, transcrita más tarde, trata mejor a las mujeres que la ¡liada. ** Hay algunos
filólogos que piensan que Hesíodo es anterior a Hornero.
Hesíodo. Teogonía. 591.
***Termina esta cita el autor con tres líneas que no guardan relación alguna con la versión castellana
que he consultado. Como para la narración es imprescindible hacer mención en la cita a la creación de
Paradora, incluyo por propia iniciativa la siguiente cita. que es pertinente, sirve de nexo y es del
mismo Hesíodo. (N, del,T.) ,c
agua. infundirle voz y vida humana y hacer una linda ' encar:.:dora t _ura de doncella semejante en
rostro a las diosas inmortales. Lt. _c! en. :eco a Atenea que le enseñara sus labores, a tejer la tela de
finos encales_ A la dorada Afrodita le mandó rodear su cabeza de gracia. irresis:;ble ser.suslidad y
halagos cautivadores: y a Hermes. el mensajero Argifonte. le en-
cargó dotarle de una mente cínica y un carácter voluble 6.
Esta creación era Pandora. Zeus se la otorgó como mujer a Epimeteo, el titánida de cortas
entendederas, y luego le confió una caja que contenía en su interior todos los males del mundo.
Desobedeciendo las órdenes de su marido de no tocar la caja, Pandóra levantó la tapa  dejó salir a los
espíritus del mal, que desde aquel día frieron los causantes de todas las desdichas del mundo*. En
castigo por la desobediencia, Zeus condena a Pandora y a todas sus hermanas a sufrir durante los
partos. Habiendo demostrado lo poco que se podía confiar en ellas, Pandora. y todas las mujeres a
partir de ella, habrían de ser dominadas por sus padres y luego por sus maridos. `
Pandora desobedeció la orden de no abrir la caja porque quería conocer. Sit crimen y sil castigó Son
homólogos a los de Eva en-el Paraíso. Ambos relatos comparten el mismo propósito: denigrar a las
mujeres. degradar a la Gran Madre y crear un mito que permitiese a los hombres dominar a las
mujeres. Las mujeres, antes de la creación de estos mitos. tenían que tener poder, ya que en caso
contrario ño hubiese sido necesario que los creadores de mitos intentaran alterar el sistema de
percepciones culturales **.
El mito que sigue es otro ejemplo de modificación de las percepciones culturales. Hera, diosa del
poder y de la prosperidad, esposa de Zeus; Atenea, diosa de la sabiduría y de la victoria en la batalla, y
Afrodita. diosa del amor y del deseo sexual, disputan entre ellas quién es la más bella. Incapaces de
llegar a una decisión, solicitan la opinión de Paris. joven príncipe troyano. Luego, cada una, a solas
con él, intentan decantar la decisión de su parte prometiéndole un regalo: Hera le promete poder y po-
Hesíodo, Los trabajos y los días. 59. Traducción de Aurelio Pérez y Alfonso Martínez. Madrid, 1978.
* Como pyxis, caja en griego. también era en argot la vagina de la mujer, el mito de Hesíodo contenía
además un juego de palabras nada halagador.
** Pandora es un nombre ambiguo. Puede significar «portadora de todos los dones« (un título
honorífico utilizado para dirigirse en oración a la Gran Madre) o, también, «tomadora de todos los
dones». En el relato de Hesíodo, su nombre asume el segundo y malintencionado significado.
174
173
sesiones: Atenea. sabiduría y victoria en el combate. v Afrodita. placer sexual. Parir. jox en inexperto,
elige a Afrodita.' a cambio de su voto se le premia con Helena. la más hermosa v deseable mujer del
mundo.
Resulta chocante la ausencia de Demeter. diosa de los cereales y la más antigua de las cuatro, en el
primer concurso de belleza del mundo. Su separa ión de las demás es una clara devaluación de la
regeneración de la tierra: las tres restantes quedan rebajadas de categoría al comportarse como un
grupito de maliciosas niñas de colegio que dilapidan el poder que poseen.
Los relatos de nacimiento de estas tres diosas —reminiscencias de la Magna Mater— son tan curiosos
que sólo pudieron haber sidó pensados por lamente de un hombre para cambiar las percepciones
vigentes en la sociedad. Todas estas diosas surgen del interior de un macho, aunque para ello el
argumento hubiera de tomar unos intrincados derroteros. Hera era hija de dos Titanes, Deméter y
Crono. Un oráculo había advertido a Crono que uno de sus hijos habría de asesinarle para vendar el
asesinato v castración de su padre, Urano. Para evitar el destino, Crono devoraba a sus hijos nada más
nacer.
No había hecho Hera sino dar su primer aliento de vida cuando su padre se la tragó. Cada uno de sus
hermanos. Posidón. Hefesto, Pan y Hades siguieron idéntica suerte. Sin embargo. Deméter logra
engañar a su marido. sustituyendo a Zeus nada más nacer por una piedra envuelta en pañales. Sin
percibir la diferencia. Crono se tragó la piedra, creyendo que era su hijo.
Deméter hizo desaparecer a Zeus y le crió en secreto. Al llegar a la edad adulta. Zeus asesina a Crono,
y raja el vientre del anciano. De él salen Hera y sus hermanos, sanos y salvos. La diosa del poder,
aunque nacida de mujer, ingresa en el mundo desde las entrañas de un hombre.
El nacimiento de Atenea es también muy peculiar. La primera consorte de Zeus fue Metis, antigua
diosa de la mente, la medida y el orden. Zeus anhelaba conseguir su poder, y para satisfacer su
necesidad la devoró.*. Sin que él lo supiera, Metis estaba preñada de su hija, Atenea. Aunque Metis
murió, la embrionaria Atenea siguió creciendo en el cerebro de Zeus hasta que su tamaño le originó
terribles dolores. Prometeo puso una cuña en la frente de Zeus, golpeándola con un enorme martillo.
• Mens en griego tiene dos significados distintos. Uno de ellos es «mente» o «sabiduría»; el otro es
«nadie«. Se podría sospechar que el primer significado es el auténtico. y que el segundo fue una
posterior'. sexista transformación.
De la profunda brecha surgió Atenea completamente desarm'.iada v monada. La diosa de la sabiduría
nació del cerebro de un hombre.
El nacimiento de Afrodita no resulta menos extraño. Después de que Crono matase a su padre. Urano,
lo castró y lanzó los divinos genitales al océano. El esperma y la sangre de Urano. al entrar en :ontactc
con el agua del mar. se mezclaron y se hundieron en las profundidades. donde es creada Afrodita.
Emergiendo impetuosamente del agua. la diosa del deseo sexual surgió plenamente formada, como
una doncella adolesente. entre espuma y neblina. Gestada en los dominios acuosos de Posidón.
Hesíodo nos presenta a Afrodita como creada por una mezcla de esperma, sangre de varón y espuma,
sin necesidad de placenta o de matriz.
Además de que las tres diosas, Hera, Atenea y Afrodita. ingresan en el mundo a través de un hombre,
en lugar de nacer de una mujer. ninguna de estas versiones de la Gran Madre fue amamantada por su
madre. De esta forma, se da la paradoja de que estas tres representantes de la Gran Madre carecían de
madre. Es frecuente que las clases dominantes impongan en la cultura nuevos mitos. ¿Qué mejor
forma puede haber de desacreditar el papel de la mujer en la creación de la vida, y por extensión de la
gran diosa, que hacer que las diosas nazcan de los dioses? La Piada, la Teogonía y el Antiguo
Testamento dan la vuelta al sentido común afirmando que el parto es cosa de hombres.
El Antiguo Testamento y el ciclo de la Ilíada son los soportes literarios más antiguos de la cultura
occidental. Prácticamente todos los adultos conocen la historia de Adán, Eva y la serpiente, así como
la leyenda del caballo de Troya. Aunque son menos conocidos, también son muchos los que han oído
hablar de los relatos de Hesíodo. ¿Qué efecto —podría preguntarse— tendrían estos relatos
fundamentales en las psiques de las chicas y de los chicos que los aprendiesen? ¿Acaso no se vería
disminuido el amor propio de las jóvenes? ¿No favorecería el concepto de patriarcado en las mentes de
los jóvenes? Los estertores mortales de la Gran Madre pueden leerse entre las líneas de estas creencias
sexistas.

CAPÍTULO 14
Safo / Ganímedes

Cali-enotos juré a Iones que nadie, hombre o mujer, sería más querido para él que ella..: Pero ahora él ha -sido caldeado per
el fuego masculino, y la pobre joven... ya no le interesa.
Meieagro. poeta griego del siglo IV a.C.'.

El sudor de los chicos huele mejor que todo lo que pueda haber en la caja de afeites de una mujer.
Aquiles Tacto escritor griego del siglo II d.C.=.

realizan sin vergüenza o falsa modestia. Medidas por el rasero actual. muchas de sus pinturas sobre
cerámica serían consideradas pornografía. Ningún otro pueblo de la antigüedad registró con tanta
inocencia sus inclinaciones sexuales como los griegos. Dado que la deuda de Ocs idente con todo lo
relacionado con la Grecia clásica —poetas. juristas. atletas. escultores, dramaturgos. médicos,
científicos, oradores. get cales. biólogos, geómetras. ingenieros. botánicos, arquitectos, polític .
historiadores, astrónomos, mitógrafos. filósofos, geógrafos y matemáticos- es tan enorme, solemos
pasar por alto sus inmoderadas costumbres sexüales,
Yahvé y Zeus eran polos opuestos en esta vital cuestión.-Yahvé jamás sintió necesidades sexuales y
nunca dejó embarazada a una mujer mor- tal. Zeus, por el contrario, era el más lascivo de todos los
seres celestiales. Comparados con él. Amón, Baal, Marduk y El eran modelos de moderación sexual.
Yahvé hacía profesión del amor pero no le interesaba la lujuria; Zeus, por el contrario, es incapaz de
sentir amor. pero constantemente da satisfacción a sus deseos sexuales. Zeus, en su papel de seductor,
suele emplear palabras suaves y comportarse con delicadeza. pero si el objeto de su deseo rechaza sus
proposiciones, recurre directamente al engaño y está dispuesto a imponer su voluntad por la fuerza.
Hoy diríamos que era un violador en serie. Zeus también violaba a los chicos, como en su tempestuoso
rapto del bello efebo Ganimedes. En el estudio de las religiones comparadas, ¿existe algún otro dios
supremo que sea un violador? ¿Por qué habría una sociedad de honrar a un dios en cuyas actividades
fundamentales se incluyen unos actos que, si fuesen imitados por un mortal, se castigarían al menos
con penas de cárcel? Si Zeus fuese un personaje secundario en la representación mitológica del monte
Olimpo, se podría comprender su permanente estado de excitación. Pero era el venerado dios supremo
del panteón olímpico. El ascenso de un dios soberano cuya principal actividad, a lo que parece, era
desflorar a hermosas jovencitas sólo pudo ser una respuesta a una apremiante necesidad cultural.
Otro rasgo de la sociedad griega exageraba este sesgo de su cultura. Los griegos fueron los primeros
en promover la relación sexual entre representantes del mismo sexo. Homero consideraba que la
relación entre hombres (por ejemplo, el amor entre Aquiles y Patroclo) estaba en un plano superior y
más puro que el de un hombre y una mujer. La homosexualidad era el tema de El banquete de Platón.
Safo de Lesbos fue la primera figura histórica en ensalzar la atracción sexual y el amor entre mujeres.
Por

LAS DOS PRIMERAS culturas en las que se instaló el alfabeto eran, en muchos aspectos,
radicalmente diferentes. Los israelitas despreciaban las imágenes porque estaban convencidos de que
el
arte figurativo manchaba la pureza de las palabras escritas de Yahvé. La israelita fue la única cultura
histórica importante que no ha dejado restos de urt estilo artístico nacional. Los griegos elevaron las
imágenes hasta una categoría tan sublime que se convirtieron en el modelo por el cual el mundo
occidental juzgaría el valor del arte durante la mayor parte de su historia.
Los israelitas intentaron encauzar la sexualidad por el más estrecho de los caminos: el Antiguo
Testamento condenaba cualquier otra cosa que no fuese la santificada unión entre marido y mujer;
todas las demás manifestaciones de la sexualidad quedaban prohibidas y casi siempre eran castigadas
con la lapidación. Por el contrario, la sexualidad desempeñaba un papel crucial en los rituales
religiosos griegos, y habitualmente no tenía traba alguna. Las representaciones gráficas del acto sexual
Se

Kenneth James Dover, Greek Homosexualip, 65 Aquiles Tacto. Las aventuras de Leucipo y Cleitofóe.

sus inm. ligaciones en las tasas de natalidad. podría suponerse que toda sociedad que abiertamente
favoreciese la homosexualidad experimentaría una dz_adencia_ Sin embargo. entre los siglos VIII a.C.
v IV a.C. los griegos le_aron a la posteridad una original y vigorosa cultura que era. y sigue siendo.
peculiar. Dadas las elevadas tasas de mortalidad entre losva- rones por Ia.s::c:onstantes guerras
intestinas. ,_por quZM
l.i ti- mosexuálidad se convirtió en algo perfectamente admitido en ese preciso momento y en ese
preciso lugar?
Aunque las causas de la homosexualidad no se conocen._cada vez son más los científicos que piensan
que las preferencias sexuales se basan en
la predisposición genética'. Cualesquiera que fueren sus'cáusas.-resulta
muy extraño que los griegos-fuesen contra la corriente de la evolución, sobre todo cuando sus
inclinaciones sexuales habrían de tener consecuencias para su continuidad. Tenía que existir una fuerza
enormemente poderosa para que una cultura desarrollase un comportamiento tan diferente de la mayor
parte de las demás civilizaciones.
Entre los israelitas no se toleraba la homosexualidad. La ley mosaica la declaraba «abominable», un
termino que la Biblia reserva para comportamientos absolutamente abyectos. La represión de todas las
formas de sexualidad cuyo resultado no fuese la procreación era comprensible entre un pueblo en
formación que se trataba de forjar una identidad nacional en un medio hostil. ¿Cuál es la razón de que
los griegos no adoptasen una actitud análoga? Tal vez fuese porque los griegos no estaban obligados a
obedecer un segundo mandamiento que prohibía las imágenes.
Los griegos tenían en tan alta estima a las imágenes que no podían prohibir este poderoso medio de
percibir la información a través del hemisferio derecho del cerebro. La escritura alfabética había
liberado, en Grecia, un impulso de creatividad tal que su resultado fue una incontenible actividad
artística. Al contrario que los israelitas, la representación pictórica floreció de forma paralela a la
palabra escrita. No queriendo menospreciar el conocimiento a través de las imágenes, los griegos (de
forma inconsciente) buscaron otra forma de socavar el prestigio de la diosa. Entronizara un violador
como dios supremo y ensalzar las virtudes del amor homosexual eran dos maneras diferentes de
alcanzar el mismo objetivo.
Todo indica que, a pesar de la homosexualidad presente en su arte y en su. literatura, los griegos
practicaban la bisexualidad. Los griegos ca-
Edmond O. Wilson, On Humeo, Nature. 147-153. - • lados consideraban a otro hombre o a un efebo
tan deseables como a una mujer. Los maridos cohabitaban con sus mujeres y engendraban hijos, pero
sus mujeres tenían que vivir con la inquietud de saber que no eran las únicas para su marido. Una
mujer sabe perfectamente cómo competir con otra mujer por el afecto de un hombre, pero se sentirá
abatida si. además, ha de competir con otros hombres.
El sangriento final de la cultura griega en el siglo IV a.C. se vio favorecido por los mismos atributos
que en un primer momento la hicieron florecer. Desde la exaltación de la batalla en la Ilíada hasta la
eliminación de las mujeres de la vida pública, la glorificación de las virtudes masculinas sobre las
femeninas fue la perdición de los griegos. Si hubiesen sido capaces de sobreponerse a sus odios
tribales y aliar sus fuerzas. hubieran podido resistir a los macedonios que desde el norte les invadieron
conquistando fácilmente sus ciudades-estado debilitadas por las luchas intestinas. Tras la batalla
decisiva entre macedonios y griegos. en la llanura de Queronea frente a Tebas, en 339 a.C., los
cadáveres tebanos se hallaban desparramados por las planicies en parejas. Eran parejas de guerreros
que habían encontrado la muerte luchando juntos, tratando de proteger la ciudad a la que Cadmo había
hecho famosa por haberle dado sus
preciadas letras 4.

Nadie ha sido capaz aún dr dar una e\plica,íón verosímil a la difusión de Id hotnosesualidad y de la
bisexualidad en la sociedad griega. Este fenomeno n.s se ha vuelto a dar en el'mismo grado en ninguna
otra cultura ".Aparejó en el preciso momento en quedos objetivos intelectuales se hicieron cruciales en
la sociedad grieta y en el momento en que la diosa fue relegada a la periferia de la cultura. Pienso que
los efectos masculinizadores de la escritura alfabética fueron responsables de todos estos fenómenos.
Podría haberse esperado que entre las dos primeras culturas alfabéticas se hubiesen dado ciertas
afinidades. Sucedió todo lo contrario. El amor de los griegos por la sexualidad y por la imagen chocó
con el rechazo por parte de los israelitas de la libertad sexual y de la belleza visual, y prepararon el
camino para la secular enemistad entre los dos principales agentes causales de la cultura occidental.
Nuestra civilización es el hijo unigénito v esquizofrénico de estos dos .padres», cada uno de los cuales
aportó sus peculiares rasgos a la unión.

~ ' Roberto Calasso, Las bodas de Cadmo r Harmonía.

TZnC IERDi. Zc ft> rapta aGcntin7edc's.


ABAJO. Hombre acariciando u un io:e,:.

CAPÍTULO 15
Dioniso / Apolo
;Un Dios loco! Un Dios parte de tina naturaleza: es la falta de cordura. ¿Qué tuvieron que sentir o ver estos hombres para
que se abriera pasc el horro de este concepto?
Walter Otto'.

Los más grandes avances de !a civilización son procesos que casi hunden las sociedades en las que ellos se producen.
Alfred Na h Whitehead=.

CUANDO EN EL SIGLO VIII a.C. Hornero transcribió el ciclo de la Ilíada a escritura alfabética,
desde hacía setecientos años e\istía una cultura griega oral diferenciada. En ese tiempo. los grie-
gos adoraron a toda una plétora de divinidades, cada una de las cuales era paradigma de ciertos rasgos
del comportamiento humano. Además del círculo dorado del Olimpo, compuesto por doce deidades.
en su panteón figuraban náyades, sátiros y ninfas, todos los cuales participaban en enrevesadas
aventuras e imaginativas relaciones. A partir de esta multitud divina los griegos confeccionaron un
grandioso tapiz mitológico.
Sin embargo, a pesar de su proteica variedad, después de la introducción del alfabeto los griegos se
dieron cuenta de que el Olimpo carecía de un dios que representase un tipo determinado de
comportamiento. En el siglo V a.C. los griegos rompieron el círculo dorado y expulsaron a Hestia,
diosa del hogar, de la familia y de los hijos. Fue sustituida por Dioniso, dios del vino, de la sexualidad
y de la danza. El tipo de comportamiento que faltaba era la locura. La vigorosa expansión de su culto

 La única que se le aproxima es el Renacimiento italiano. durante el siglo XV. De nuevo en este
caso se dan los mismos elementos: una explosión en la alfabetización. un punto culminante en
la creatividad masculina r una, ausencia total de protagonistas femeninas

Walter Ono. Dioniso: mito y culto.


Marshall McLuhan y Quentin Fiore, El medio es el masaje: un Inventario de efectos.

coincldb, con el surgimiento de la escritura alfabética. la racionalidad riega


 el florecimiento del arte clásico.
Dioniso nació de la unión entre Sémele. una princesa virgen. y Zeus. La historia de su concepción y
nacimiento es una alegoría del surgimiento del patriarcado en Grecia. La belleza de Sémele cautivó a
Zeus. Al haber detectado síntomas de infidelidad conyugal. Hera se disfrazó de vieja bruja y advirtió a
la joven de su inminente violación. Le aconseja a la joven princesa que insistiese ante Zeus para que le
otorgara un deseo: c erle-en su forma divina, con sus rasos cegadores. Hera sonrió entre dientes.
sabiendo que la petición de la muchacha sería su sentencia de muerte.
Como era de esperar, Zeus-bajó hasta el aposento de Sémele encendido de deseo y le pidió que
participara por propia voluntad en lo que en caso contrario sería otra de sus conquistas forzosas.
Aprovechándose de la paradoja de que un hombre nunca es más suave que cuando está más duro.
Sémele siguió el consejo de la bruja y le pidió un deseo. Zeus accedió gustoso y comenzó a seducirla.
Se transformó en una serpiente y se deslizó por el cuerpo de Sémele, lamiéndola con su lengua bífida.
Desconcertada por el nada habitual juego amoroso de Zeus, Sémele se olvidó de su petición.
Mirándolos desde lo alto. Hera no daba crédito. Su ardid había fracasado.
Siete meses más tarde, cuando Dioniso. el niño dios, crecía en el seno de Sémele. Zeus la vuelve a
visitar. Sin ser consciente de lo que hace, Sémele sella su destino al pedirle a Zeus que se aparezca
ante ella como poderoso jefe del Olimpo. Zeus intenta disuadirla de tal disparate, arguyendo que
ningún mortal podría sobrevivir al verle en su máximo esplendor. Pero Sémele insiste ante Zeus para
que cumpla su compromiso. Resignado, adquiere su verdadera forma y los rayos que acompañan a la
transformación carbonizan a Sémele al instante. Al ver su belleza quemada y desfigurada. Zeus sintió
un ataque de remordimiento nada habitual en él, le abrió su vientre y extrajo el feto, Dioniso, salvado
milagrosamente del fuego que había acabado con la vida de su madre.
Entonces Zeus convoca a Hermes, dios de los engaños, y hice coser el feto bajo la piel de su ingle,
cerca de sus divinos genitales, que se balanceaban suavemente encima del lugar donde había sido
implantado el feto, en la entrepierna. Estos peculiares vecinos habrían de influir fuertemente en el
carácter de Dioniso. Al cumplirse los nueve meses, Dioniso nació... de Juego. Los griegos le llamarían
«nacido dos veces» o «el vuel to a nacer». Al igual que había sucedido en los nacimientos de Hera.
Atenea y Afrodita. un macho se arroga la función principal de la hembra.
Hera sintió al instante odio por el niño. Percibiendo Zeus sus malévolas intenciones. hizo desaparecer
a Dioniso para que se criase en casa de unos reyes lejanos. Hera descubrió su escondrijo y lanzó Sobre
Dioniso v sobre sus padres adoptivos un hechizo de locura..-Los reses murieron. Dioniso se salvó.
pero desde entonces supo que habría de vivir con la eterna enemistad de Hera y de sus aliados. Más
aún. no siempre podría controlar su propio destino, ya que periódicamente perdería su cordura.
Dioniso era dios de la luna. de la noche. de la higuera. de la humedad. de la sexualidad inocente. de los
estados alterados de conciencia v de la exaltación orgiástica de la danza y de la música. Bajo sus
auspicios estaban el toro y la serpiente. Enseñó a los mortales el cultivo de la vid. conduciéndoles
inconscientes hacia su iniciación en los misterios de la fermentación, que desde entonces ha sido
bálsamo y ruina de la humanidad. Era el dios del presentimiento afortunado, de la comprensión
instantánea de las cosas, de la epifanía divina y del conocimiento intuitivo. Plutarco atribuía a Dioniso
el don de la adivinación'. Podía aguijonear la imaginación de los mortales y abrirles un diminuto
agujero por donde se derramaría su inspiración creativa. Pero este toque divino estaba muy cerca de la
locura.
La locura es la irracionalidad extrema. Cuando alguien está loco. decimos que está «desequilibrado».
El alfabeto. merced a la. importancia que atribuye a la linealidad y a lo secuencial, originó la
hipertrofia del lado iiquierdo del cerebro de los que lo aprendían, originando un marcado dominio de
un lóbulo cerebral sobre otro. Se podría decir que la mente se escoró hacia un lado, como el que lleva
una carga.desequilibrada. Parece alzo más que mera coincidencia que los griegos, que habían
codificado la lógica, al mismo tiempo elevaran la locura a un lugar de honor. Dioniso (locura) y Apolo
(razón) presidían por turnos el sagrado oráculo de Delfos *. Anteriormente. la irracionalidad se había
asociado tradicionalmente con lo femenino. Los antiguos reverenciaban la profecía_ la intuición y los
estados alterados de conciencia. Que ahora el dios de la irra-
R'alter Otto.
* Según una tradición. Delfos se convirtió en santuario de Apolo después de que éste lo usurpara de su
primitiva diosa titular. Temis. Según Plutarco. Apolo presidía Delfos durante nueve mess;y "después.
durantti el invierno. éste era el principal 'Santuario de Dioniso;
cionalidad. Dioniso. fuese un hombre vestido con ropas de mujer. no era sino otro burdo artificio que
permitía a un dio masculino usurpar los atributos temeninos.
Otra clas e concerniente al auténtico carácter de género de Dioniso era la composición de su
permanente séquito. Los seguidores del asedia- do v eternamente joven dios-niño eran principalmente
mujeres que se Ha-
_
maban a sí mismas nodrizas (Ilíada 6.132 ). Sus fanáticas sacerdotisas eran lis r,,énadcs. En su séquito
también estaban las musas-de las artes, todas ellas de carácter femenino.
El teatro. el arte en el que se combinaban poesía. música, gesto y espectáculo. surgió de los rituales
dionisíacos-. ysiendo el lado derecho del cerebro el que mejor lo percibe. El arte de la tragedia expresa
el carácter irracional de Dioniso. Obras como Antígona y Hamlet terminan con un escenario sembrado
de cadáveres, a pesar de lo cual la tragedia es uno de los espectáculos más estimulantes. ¿Por qué el
público se siente ennoblecido tras presenciar los angustiosos destinos de Medea, Edipo o El rey Lear?
¿Por qué la desesperación de los protagonistas se convierte en un estímulo para el público? Esta
paradoja es la clave del enigma dionisíaco.
Los primeros actores de teatro.se cubrían cara con enormes máscaras que exageraban el rostro de los
personajes. La doble máscara de la tragedia y de la comedia, logotipo del teatro en la actualidad, se
remonta al culto de Dioniso y representa la dualidad de la naturaleza humana. Los pintores griegos de
vasos cerámicos solían representar las caras de todos los demás dioses de perfil; Dioniso era el único
al que representaban
frontalmente'. Él era el dios de la confrontación, del sobresalto. Se dis-
tinguía también de los demás dioses por la rojez de su semblante y por llevar el cuerpo pintado de
rojo'. Fue el personaje favorito de los enmascarados hasta el Renacimiento y pervive en la actualidad
en las máscaras de Mardi Gras (martes de Carnaval) y Halloween.
De Apolo procedían las máximas más incisivas. «Conócete a ti mismo» y «Nada con exceso» eran
frases que se grababan en sus templos. En sus santuarios no había nada que pudiese atribuirse a
Dioniso. Aunque las palabras, habladas o escritas, desempeñaban un papel muy poco importante en su
culto, sí lo hacían las imágenes. Todas las demás deidades
• Walter Oao. s Walter Ono.

eran invisibles en los festivales celebrados en su honor: sólo a Dioniso se le representaba mediante una
imagen concreta, una efigie que sus exaltados y ebrios fieles llevaban sobre unas andas6. Precediendo
a su imagen, en estas precesiones coribánticas solía haber uno o más falos de proporciones enormes.
La fiesta dionisíaca celebraba la lúbrica sexualidad de la flor de la juventud. Prácticamente todos los
rasgos dionisíacos que hemos mencionado: higos, toros, musas, luna, baile, música, humedad. serpien-
tes, sexualidad, regeneración de la tierra, cultivo de plantas y la expresividad no verbal de la máscara
pertenecían originariamente a los dominios de la diosa.
Los pueblos primitivos situaban lo irracional en el mismo nivel que la razón. En muchas culturas que
no conocen la escritura, el chamán goza de una categoría superior a la del jefe. Con pocas
excepciones. las subsiguientes culturas que conocieron la escritura han denostado la irracionalidad.
Debido a este prejuicio contra la irracionalidad, es saludable hacer una lista de las actividades
humanas que pertenecen a este ámbito.
La risa es irracional. La fe, también. Contemplar una puesta de sol es un acto irracional: no existe un
«propósito» evidente. La apreciación del arte y de la belleza son irracionales: la lógica no puede
explicar por corn-
e Walter Otto.
:ZQ:7ERDA. La
diosa Árteitris, representada con t]tacft(7s pechos.
DERECHA. Dioniso,
representado
como racimo de
uvas.
186
187
nieto el o de una obra de arte: la experiencia es fundamentalmen-
te inefable. La excitación sexual es irracional: ¿quién no se ha visto alterado por una persona en
concreto en un marco social totalmente inapropiado? E! amor es irracional. Muchas formas de baile y
música entran dentro de la categoría de la irracionalidad.
El nudo que se nos forma en la garganta cuando los soldados juran la bandera es irracional. al igual
que la euforia que sentimos cuando gana nuestroequipo. Todos los actos de altruismo son
esencialmente irracionales. Sin embargo. ¿cuántos querríamos :liminar el arte, el sexo. el amor. la fe.
la música. la danza. el altruismo. el patriotismo ola risa de nuestras vidas? Como la propia
irracionalidad. contribuyen a la textura rica y variopinta de la condición humana.
Dioniso volvía locos a algunos hombres cuando le encolerizaban, pero su demencia afectaba más a
menudo a las mujeres. Debemos imaginar el estado mental de las mujeres en la cultura clásica griega.
que se creía el ombligo del mundo, en la que muchos hombres menospreciaban y temían a la vez a las
mujeres. En.la mitología griega abundan los relatos de mujeres temibles. Las mujeres de Lemnos
mataban a sus maridos; las danaides hicieron tres cuartos de lo mismo a sus pretendientes nada más
desposarse con ellos; las amazonas odiaban a los hombres, y las ménades les descuartizaban. Había
muchos más seres míticos femeninos que ponían los pelos de punta a los hombres. como grifos,
quimeras y esfinges. que seres masculinos que atemorizasen a las mujeres. La desproporción entre el
poder atribuido a las mujeres fatales en la mitología griega y la situación de las mujeres normales en
Grecia era enorme. No sorprende. pues. que las mujeres griegas sufriesen frecuentemente de de-
presión. En los mitos griegos, muchas mujeres relacionadas con Dioniso se suicidaban. Erígone, hija
del primer mortal al que Dioniso enseñó el cultivo de la vid, se ahorcó. Ariadna, la princesa cretense
abandonada por Teseo en la isla de Naxos, se ahorcó después de desposarse conDioniso. Su hija,
Fecha, siguió análoga suerte. El suicidio era tan habitual entre las mujeres de la Grecia clásica que
Plutarco nos informa que en la ciudad- estado de Mileto había alcanzado proporciones de epidemia.
Para controlar la situación. el rey publicó un decreto según el cual sería paseado por las calles el
cuerpo desnudo de toda mujer que cometiese suicidio'.
Eran las mujeres, en mayor medida que los hombres. las que sufrían
Will Durant. Thí' . rnn of Cirili_ation, vol. 2, The Life o^ Greece°. 291. en realidad el dolor, el terror y
la muerte que acompañaba el indo más oscuro del dios en los rituales dionisíacos. Durante el festiva;
de .~grionlas. er, Orcómeno. un estruendo de trompetas daba la señal para a ue un ,grupo de
muchachas comenzasen a correr para escapar de la muerte. LLn sacerdote las perseguía blandiendo
una espada. A todas las muchachas que alcanzaba. las mataba'. En Alea. Arcadia. los festejos
comerz.:ban con la flagelación de unas mujeres 9. En Tenedos se hacía un sacrificio infantil en nombre
del dios 10.
Antes de la rápida propagación del culto a Dioniso, los griegos habían percibido el carácter dual de la
psique humana en virtud de su ' eneración a Apolo y a su hermana gemela Artemis. Ellos fueron los in-
cipientes yang y yin de Occidente. Apolo pronto se convertiría en hijo predilecto de Zeus. Dios de la
luz y de la razón, era,protector de jueces. abogados, arquitectos. ingenieros, médicos y filósofos.
Conocido como dios-sol, el «luminoso». era protector de la polis y de la cultura. Otorgó a la
humanidad la claridad de una mente ordenada. Platón ensalzó el ideal apolíneo.
Pero la escasa sensibilidad y el distanciamiento de Apolo hizo que las mujeres no le quisiesen. Por más
que lo intentase, no podía convencer a las doncellas de que accediesen a sus proposiciones sexuales:
tampoco podía hacer que le amasen. Corónide, una mujer mortal, le puso los cuernos. La ninfa Dánae
prefirió convertirse en árbol antes que permitir que Apolo la tocase. Apolo. el dios del alfabeto, sentía
especial pasión sexual por jovencitos u hombres como Jacinto o Admeto, relaciones caracterizadas por
el sadomasoquismo. Apolo, el dios olímpico responsable del conocimiento adquirido, nunca se regia.
Inteligente, agresivo, sin sentido del humor e imperioso, personificaba el hemisferio izquierdo del
cerebro.
Arternis era tan reservada como su hermano. Fiera e independiente cazadóra, gobernaba sobre todas
las cosas salvajes tie los bosques y era virgen por decisión propia. Además de proteger a las mujeres
durante el parto, se ocupaba de que los pequeños creciesen sanos y que sus miembros estuviesen bien
formados. Con la aparición de Dioniso, Artemis fue menos importante para los hombres, pero cada vez
más las mujeres se dirigían a ella en busca de consuelo e inspiración. Compartía con Deméter el
renombrado santuario de Eleusis, y en sus misterios eléusicos se inicia-
"
Walter Otto. Walter Otto. Waher Otto.
han las mujeres en los ritos secretos de su culto. De estos ritos se sabe muy poco. porque no fueron
puestos por escrito.
Con el tiempo. Dioniso. el nuevo y afeminado dios de la locura. se apropió de muchos de los rasgos de
Ártemis. En el siglo IV. Apolo/Dioniso habían suplantado a Apolo/Artemis corno personificación del
carácter dual de la condición humana. Cuando Dioniso fue admitido en el Olimpo. el advenedizo dios
se sentaría junto a Apolo.
Asociarnos la juerga dionisíaca con el ambiente de carnaval, pero los hombres también tenían razones
para temer a Dioniso: carnaval y carnívoro derivan de la misma raíz latina: comer carne. Envueltas por
la vegetación del bosque. en la oscuridad de la noche. sus ménades, después de beber vino o de ingerir
otro tipo de drogas psicotrópicas, se ponían a bailar hasta entrar en trance. Amamantaban a las crías de
los animales salvajes y a veces mantenían relaciones sexuales con éstos. Al llegar a un estado de
éxtasis hacían un sacrificio, habitualmente un cordero o un cabrito que previamente había sido
amarrado a un poste, aunque a veces se trataba de un hombre que había tenido la desgracia de
introducirse en sus festejos. Poseedoras de la fuerza sobrehumana que puede ir asociada a estos trances
delirantes, las ménades se abalanzaban sobre su víctima y la despedazaban ,miembro a miembro,
arrancándole la carne con las uñas. Todavía con su conciencia alterada, bebían la sangre de la víctima
y devoraban lo que de su cuerpo quedaba. Al alba se encontraban e inconscientes; poco a poco iban
recobrando su cordura.
El salvajismo de este aspecto del culto dionisíaco tiene pocas analogías con otros pueblos de cultura
oral. La cima de la popularidad de Dioniso coincidió con el cenit de la Edad de Oro de Grecia. Los
civilizados griegos de la época clásica, que nos ha legado a personajes como Solón, Pericles y
Jenofonte, rendían a la vez homenaje a un dios caníbal, pues Dioniso también participaba en sus ritos.
Él también descuartizaba los cuerpos de sus víctimas y bebía su sangre. Sin embargo, paradójicamen-
te, el propio Dioniso era cazado además de cazador.
Además de ser el sufridor dios del Olimpo, perseguido por los otros dioses, Dioniso era el único
miembro del círculo dorado que había muerto. Como Dioniso Zagreo, una de sus personificaciones,
fue atacado y brutalmente descuartizado por los Titanes, aliados de Hera *. Sin embargo, en una nueva
interpretación del antiguo relato de la diosa poseía el
* Los Titanes eran unos dioses muy antiguos. Representaban la era anterior al Olimpo, cuando las
diosas temían más poder queen tiempo de los patriarcales oiimpieos. poder de resucitar todas las
primaveras. Esta peculiar característica le distinguía de los anteriores dioses mortales.
Dioniso era el mago del r+lacer y del dolor, de la belleza' de la cruel- dad. del éxtasis y del terror. de la
creatividad y de la locura. Era el enigmático espíritu de los dos aspectos contrapuestos de la existencia
huma- na. Él representaba la co:nplementariedad entre intuición v razón. entre lo sacro y lo profano,
entre I, femenino y lo masculino. Él es lo más cerca que hemos estado en Occidente del símbolo
oriental del yin y el yang. Él era a la vez eI dios exultante que dota a sus fieles de una alegría in -
descriptible y les anima a que den rienda suelta a sus necesidades sensuales. v el dios mortal cuya
muerte ofrece la promesa de salvación mediante un nuevo nacimiento. En una época en que los
griegos perfeccionaron todos los aspectos de la intelectualidad y los vericuetos de la razón. Dioniso les
inició en el culto de la palpitante excitación y de la violencia demoníaca.
Aristarco de Samotracia. un estudioso de Homero del siglo III a.C., se pregunta por qué Hornero no
reconoció a Dioniso como introductor del vino, teniendo en cuenta las referencias existentes en la
/Nada al vino 11. Tal vez el silencio de Hornero sobre este tema, en el siglo VIII a.C.. se debió a que
Dioniso era tan insignificante en ese momento que apenas merecía ser mencionado. Tampoco Hesíodo
dice casi nada sobre el mito de Dioniso. Sin embargo, en el siglo V Plutarco dice que Dioniso era
adorado en toda Grecia tanto en las avanzadas ciudades-estado como en las zonas rurales. Pronto
proliferaron los santuarios dedicados al dios del vino, en sincronía con la elevación de las tasas de
alfabetización que siguió a la adopción, en 402 a.C., del alfabeto jónico por consenso entre las más im-
portantes ciudades-estado de Grecia 12.
A pesár de algunos casos aislados de resistencia, la mayoría de los griegos reconocían que debían
pleitesía al dios doblemente nacido. Si no lo hacían, los 'hombres se volverían locos y las mujeres
entrarían en delirios, momentos en los cuales confundirían a sus hijos por animales, los matarían y se
los comerían. Las características fundamentales del macho y de la hembra, humanos se habían forjado
durante los tres millones de años que habían sido respectivamente cazadores/matadores y recolecto-
ras/cuidadoras. Se suele considerar que las hembras humanas son más cariñosas, generosas, cuidadoras
y compasivas que los machos. Las mujeres mortales de la Ilíada eran pacientes y sumisas. Dado su
plácido
" Walter Otto.
'= Harold Innis, The Bias of Cammunication, 43.
carácter. .por qué. pues. había tantas furias. harpías y sirenas temidas por los ho::.brete:' Los hombres
griegos comenzaron incluso a temer a sus propia, mujeres. Las esposas griegas. cuando eran llamadas
por Dioniso. dejaban sus telares v salían por la puerta abandonando a sus hijos. A altas horas de la
noche. se unían a otras mujeres hechizadas en una orgía de sangre co:: los miembros de sus maridos
asesinados. Esta caracterización de las mujere. resulta tan anómala en relación con sociedades
anteriores o contentper._neas que hay que buscar un nuevo elemento catalizador que hubiere sido
capaz de influir en la cultura griega. La modificación de la percepción que trajo consigo la escritura
alfabética pudo haber sido ese elemento.
Cu ,ndo un grupo humano se prepara para la guerra. ya se trate de tribus. naciones o grupos étnicos,
primero ha de demonizar al enemigo. En la época en que los griegos adoptaron el alfabeto. las mujeres
se convirtieron en el enemigo. Con, certeza, después de millones de años las mujeres no habían sufrido
una siniestra metamorfosis. Sin embargo. para convencer al ciudadano griego común de que sus
mujeres no sólo eran capaces de asesinarlos a ellos, sino también de comerse a sus hijos, los griegos
achacaron a un nuevo dios la capacidad de volver locas a las mujeres. un estado en el que poseían una
fuerza sobrehumana y un poder diabóiico. No tenemos la certeza de que en el culto a Dioniso las
mujeres se comiesen de verdad a los hombres. Pero tan sólo la idea fue suficiente para que se
imaginasen cómo unas amas de casa normales y corrientes se convertían en vampiras sedientas de
sangre. La terrible realidad en relación con el culto a Dioniso no es que las mujeres se volviesen locas,
pero los hombres sí. La poderosa droga que consumieron no fue el jugo fermentádo de la uva, sino las
destiladas letras del alfabeto.
El nombre de la madre de Dioniso, Sémele, puede tener su origen lingüístico en un nombre tracio o
frigio que significa «diosa de la tierra» 13. Todas las diosas de la tierra anteriores a Sémele podían
realizar el acto fundamental del parto. Al caer en la trampa que Hera había preparado, Sémele trajo la
muerte sobre sí y estuvo a punto de provocar la del hijo que llevaba en su seno*. Su trágico fracaso
como madre era la condición previa para que Dioniso naciera de su padre. Zeus. Dioniso echaba de
me-
" Nalter orlo.
Er o:ro ejemplo de revisión por parte de los griegos del personase de la Madre Tierra. Hera, la
protector de las mujeres embarazadas. trama la muerte de una mujer embarazada. nos a l:::...,re que
nunca conoció. Después de ser admi:i c, .n e: f hmpo. Diot:.s, mide a Zeus que le deje resucitar a
Sémele del Hades tara llevarla co:::i a la montaña sagrada. Luego. Zeus le concede a rll:: la in-
mortalidaci ^.ira que permanezca en el círculo dorado hasta la eternidad: y por últtmc Ilioniso
convence a Zeus de que la siente junto :: su trono.
Este mit: de hija v madre tiene cierta similitud con la historia de Deméter. mas antigua. cuando ésta
logra rescatar a su hija Perséfone del Hades durante tna mitad del año. El recién llegado Dioniso. por
el contrario, recupera: a su madre desde la tierra de los muertos para toda la
eternidad.
Durante : inco mil arios después de la adquisición de la agricultura. las gentes creyeron fervientemente
que la Gran Madre era la que revitalizaba la tierra. del mismo modo que resucitaba a su amado hijo.
amante y hermano. todas las primaveras. Son los relatos de Inanna y Dumuzi. Isis y Osiris. (star
Tammuz. v Afrodita y Adonis. En el sagrado y antiguo rito de la hieres gamos --el matrimonio
sagrado— el hombre era un mortal. y la mujer, una diosa. Sin embargo, en la Grecia clásica surgió un
dios que tenía el poder de resucitarse a sí mismo y a la tierra sin la intervención de la imprescindible
madre. El hijo —un dios—resucitó a su madre que no era sino una mortal. Mil años después de
Dioniso; este mito relacionado con la naturaleza volvió a sufrir una nueva revisión. También en
primavera. María, la madre mortal de Cristo, contempla impotente la muerte de su hijo. Pero esta vez
sólo el padre puede resucitar a su hijo. Dioniso es el vínculo fundamental entre el mito de Osiris y el
relato de Cristo.
El instinto de protección de una madre para con sus hijos suele ser mayor que el de conservación. En
el mito de Dioniso, unas madres fuera de sí matan sádicamente a sus hijos. No existe ningún otro
crimen humano más macabro, inesperado y paradójico. No se puede explicar, si no es por los efectos
perturbadores de un nuevo medio de comunicación, un cambio tan drástico en la percepción de las
mujeres. Como si se tratara de castigarlas. todas las mujeres que cuidan a Dioniso sufren unas muertes
horripilantes: las mujeres han de sufrir por amar al dios que las ha vuelto locas.
En la Tebas actual, en la base de las ruinas de un antiguo santuario está tallado a cincel su nombre:
Dionisos Kadmeios. ¿Dioniso y Cadmo? ¿Qué tienen ambos en común? Es hora ya de develar el linaje
de Dioniso y de mostrar su inextricable relación con la llegada a Grecia del alfa-
beta. Sabemos aue Zeus fue su padre. Pero por parte de madre. ;los padres de Sémele no fueron sino
Cadmo Harmonía!
En la mitología griega, los dioses lanzaban maleficios sobre los linajes familiares. El más famoso fue
el de la casa de Atreo. Su fundador. Tántalo. era un rey que sacrificó a su hijo. Pelope. sirviéndoselo a
los dioses para cenar. Cuando los dioses. reunidos alrededor de la mesa. se dieron cuenta de lo que
Tántalo había hecho para darles satisfacción. se quedaron mudos. Zeus. entonces. con toda su cólera.
maldijo a Tántalo y a toda su descendencia. Los malhadados herederos de su casa. Agamenón,
Ifigenia. Clitemestra. Orestes y Electra. son nombres muy conocidos. relacionados con la tragedia. A
pesar de que el tema se convirtiera en obsesivo. los griegos. en este mito progresista. renuncian a la
práctica de los sacrificios de niños echando mano de una poderosa fábula moral.
El segundo linaje maldito fue el de Cadmo. en Tebas. Cadmo no había cometido pecado alguno: por el
contrario, además de haber traído a los griegos. desde Fenicia, un regalo de inapreciable valor, había
participado en un episodio decisivo en el que logró rescatar a los dioses olímpicos. Sin embargo. las
moiras condenaron a los herederos de Cadmo y Harmonía a un terrible destino: cada una de sus cuatro
hijas habría de sufrir una terrible tragedia que las vincularía estrechamente al culto de Dioniso.
Autónoe, la hija mayor de Cadmo y Harmonía, tenía un hijo, Acteón, consumado cazador. Cuando
inadvertidamente llegó al lugar en que Artemis. la diosa virgen se estaba bañando, ella. enojada, lanzó
un hechizo sobre sus perros, que le atacaron y le despedazaron.
Agave. su segunda hija, mató y se comió a su hijo cuando participaba como ménade en un rito
dionisíaco. Io, la tercera, cuidó a Dioniso tras la muerte de Sémele. Hera la volvió loca. La desdichada,
convertida en un ser salvaje, mató a su hijo y se lanzó desde un acantilado con el niño muerto en
brazos. Sémele era la cuarta hija.
Dioniso debe su existencia a la unión entre Cadmo y la hija de Ares, dios de la guerra. La unión del
alfabeto y de la guerra. una metáfora mítica pero real. produjo generaciones y generaciones de
sufrimiento ala humanidad. Siempre que se ha producido un avance decisivo en la ciencia y en el
conocimiento con la ayuda de la escritura alfabética, ha estado vinculado con la guerra. Los períodos
más admirados por los historiadores —la Grecia clásica, la Roma imperial, la Italia del Renacimiento
y la Inglaterra isabelina—nacieron con la guerra y llevaron consigo un estigma
de terrible locura. De hecho. siempre que aparece el alfabeto. también lo hace la locura. La historia de
Roma está plagada de gobernantes dementes. como Calígula y Nerón. Durante el Renacimiento y la
isabelina se produjeron grandes avances en las artes y en las ciencias. pero tamhirn las cazas de brujas
y las brutales guerras de religión. La ReN oución francesa. hija de la Ilustración. terminó con el delirio
del terror jacobino. En el siglo XX, en Alemania. país en el que en tan alta estima se tenía a la razón.
surgió el demencia] nazismo.
Más recientemente hemos sido testigos de asombrosos a‘ ances en la exploración de las fronteras del
conocimiento. Sin embargo. hemos estado peligrosamente cerca de destruimos a nosotros y a todo el
planeta en un holocausto nuclear. Resulta perfectamente coherente que el programa del Pentágono
encargado de la construcción masiva de armas termonucleares. en cantidad muy superior de las que
jamás se han de necesitar para destruir al enemigo, recibiese el nombre de Mutual Assured Destruction
(Destrucción Mutua Segura). más conocido por sus siglas, MAD («loco» en inglés).
En el siglo IV a.C.. en diurno culminante del triunfo del alfabeto en la Grecia clásica, su tan admirada
democracia se desintegró. En el período que va de 411 a 386. los atenienses atacaron a otros
atenienses* con una ferocidad desconocida hasta entonces entre miembros del mismo linaje. por sus
diferencias en sus ideas políticas abstractas. Este extraño episodio se puede diagnosticar con exactitud
como locura cultural. Fue durante esta etapa de demencia cuando Sócrates fue condenado a muerte por
sus ideas (399) y Eurípides escribió Las bacantes (406), la historia de la resistencia del rey Penteo al
extraño dios, Dioniso.
Penteo era un buen rey que creía que la ley era el fundamento del or- den social. Personificaba el ideal
apolíneo del gobernante. En un primer momento le preocupa la noticia de la llegada a su reino de
Dioniso, una visita no deseada. Cuando se da cuenta de que Dioniso y su bullicioso séquito han
comenzado a convertir a algunos de sus súbditos al nuevo culto, y se entera de que su esposa y su
madre han sido vistas saliendo a hurtadillas del castillo por la noche para participar en los rituales.
ordena arrestar al joven y pendenciero dios.
A pesar de las advertencias de Tiresias, viejo y sabio vidente. Penteo ordena que Dioniso sea arrojado
a las mazmorras del castillo, pero las ca-
* Así en el original inglés. Exactamente. debería decir: «los griegos atacaron a otro, griegos.. fl•'. del
T.1
denas die Dioniso y las mismas rejas de la prisión se convierten en zarcillos de hiedra. El sensato
Pentco cree que esta señal divina es un truco. De nuevo Tiresias advierte al rey de que se trata del
verdadero Dioniso. y que ha de honrarle como a un dios. No convencido por las advertencias. Penteo
manda traer al impostor ante su presencia.
Se entabla un diálogo en el que Penteo. obstinadamente, le vuelve a decir a Dioniso que nunca va a
creer que sea un dios. Sin embargo. revela a Dioniso que tiene gran curiosidad por saber qué es lo que
ha afectado a su madre v a su esposa. Como cuando alguien le pide a un mago que -explique sus
micos. Penteo le pide al dios que le revele lo que hacen las mujeres en el bosque toda la noche.
Dioniso. con sonrisa maliciosa, le contesta que no puede revelar estos secretos. pero que puede hacer
que el rey vea los ritos con sus propios ojos. El dios lleva a Penteo a un claro del bosque y le dice que
trepe hasta la rama más alta de un árbol.
Entonces. reunidas las ménades de Dioniso. comienzan su frenética danza. La madre de Penteo y la
reina, su mujer, pronto se les unen. Penteo las observa con los ojos como platos y cada vez más
preocupado al entrar las mujeres en un profundo trance. Ya en el punto culminante de su locura, una de
ellas descubre a Penteo en su escondrijo. Gruñendo, las mujeres rodean el árbol y empiezan a arrancar
trozos de la corteza. Entonces, temiendo por su propia vida. Penteo pide a gritos ayuda, pero nadie le
oye porque la ciudad está muy lejos.
Las ménades, fuera de sí, comienzan a mover el árbol. Penteo se suelta y cae. Al abalanzarse aquéllas
sobre él, llama a su madre, pero en su estado, ésta, con la mirada vidriosa; no le reconoce. Con la
fuerza de una fiera salvaje, su madre le arranca un brazo del cuerpo y le atraviesa la cabeza con su
tirso. Las demás mujeres lo descuartizan y se comen la carne de su cuerpo.
Esta historia adquiere mayor relevancia si sabemos que la madre de Penteo era Ágave, la segunda de
las cuatro hijas de Cadmo y Harmonía. Penteo y Dioniso eran primos hermanos. El mito es una
alegoría: todos tenemos naturaleza masculina y femenina, y cada uno de estos componentes está
dividido a su vez en un aspecto luminoso y otro oscuro. Ignorar los mensajes que proceden del lado
oscuro de cada una de las naturalezas es favorecer nuestra propia destrucción. El precio que hay que
pagar por n:. reconocer a Dioniso es. corno en el caso de Penteo, ser descuarti_ado. Existen dos
aspectos de nuestra psique —razón y locura—, y corremos un gran peligro cuando negamos alguno de
ellos.
Las bacantes se desarrolla en Tebas. lugar donde, según el ,mito. se introdujo el alfabeto en Grecia.
Fue en Tebas donde Cadmo. d: terma tan brutal. venció el poder de la serpiente, sustituyéndolo por ur,
r,t,<<, orden basado en leyes escritas surgidas de la facultad más elevada de s: s mortales: su razón.
Resulta coherente que los nietos de Cadmo sean Dioniso y Perneo. El primero, extranjero y
marginado, es el que trae al .,_,undo. que representa lo mejor de la palabra escrita. El argumento de la
obra de Eurípides aún está vigente *.
La tragedia del linaje de Cadmo no termina con la muerte de Penteo. La corona de Penteo pasa a
Menoceo, su hijo, y luego a su hija. Yocasta. En un intrincado episodio de confusión de
personalidades. Edipo. hijo de la reina Yocasta y del rey Layo, mata a un extraño en el camino sin ser
consciente de que se trata de su padre. Entonces, al igual que Cadmo. Edipo logra engañar a un
monstruo femenino, la Esfinge, y con ello adquiere el derecho de casarse con Yocasta y a ser
proclamado rey de Tebas.
En la primera tragedia de la trilogía tebana de Sófocles. Edipo Rey, Edipo, en su infatigable búsqueda
del asesino de su padre, descubre que ha sido él mismo. Yocasta. su mujer, tras darse cuenta de que se
ha casado con su hijo que es a la vez padre de sus hijos y asesino de su marido, se ahorca. Tras
enfrentarse a la verdad, Edipo se ciega con el prendedor que le quita al cuerpo sin vida de su madre y
comienza a vagar en un exilio voluntario. La segunda obra, Edipo en Colono, trata de la lucha entre los
dos hijos de Edipo, Eteocles y Polinices, y del terrible precio que tuvo que pagar su ciego padre.
La tercera tragedia. Antígona, narra la muerte de la última mujer del linaje de Cadmo, la amantísima
hija de Edipo. Creonte, autoritario tío de Antígona, se apodera del trono de Tebas a la muerte de
Yocasta, su hermana, y ante la deshonra de Edipo. Promulga un edicto que prohíbe que sea enterrado
el cuerpo de Polinices porque el joven ha atacado la ciudad con un ejército enemigo. Polinices muere
con las murallas de la ciudad ante sus ojos. Creonte quería que los buitres dejaran sus huesos limpios
como escarmiento para posibles usurpadores. Consciente de la injusticia del edicto de Creonte,
Antígona entierra a su hermano. Su desobediencia enfurece a su tío, que ordena su muerte.
" Euripides también anticipa proféticamente la conversión al cristianismo del Imperio romano: tanto
Cristo como Dioniso eran caudillos marginados y carismáticos a los que acomparlaban unos se-
guidores desarrapados. Ambos representan el lado místico de la naturaleza humana. Ambos triunfan
sobre la racionalidad y el pragmatismo al uso.
Las l; s es son el legado más preciado del alfabeto de Cadmo. No obstante. han de ser suavizadas por
la justicia. una facultad que desde hacía mucho tiempo estaba vinculada con lo femenino. La imagen
de la justicia es una diosa con los ojos vendados que lleva en la mano una balanza. La misericordia. la
imparcialidad y la compasión son cualidades que principalmente están vinculadas al lado derecho de
nuestro cerebro. Aun que la le representa el orden y es la mejor ins_itución para.impedir el caos,
falla cuando se basa exclusivamente en los valores masculinos. Es entonces cuando. muchas veces. se
convierte -en instrumento-de la tiranía.
Antígona cierra el círculo iniciado en el viaje de Cadmo a Grecia en busca de Europa. su hermana
raptada. Esta búsqueda le había aportado fama y fortuna. facilitando a los griegos lo que el poeta
romano Nono llamaba «regalos de la mente». pequeños fragmentos que cuando se entrelazan crean ••
un indeleble modelo de un silencio elocuente» '4.
El linaje de Cadmo sufrió una maldición tan terrible como la de la familia de Atreo. Todas las mujeres
y muchos de los hombres experimentaron tremendas tribulaciones durante seis generaciones. Cadmo,
el fundador de la familia. mató a la serpiente de muchos dientes, símbolo femenino del. poder y de la
sabiduría. y fue responsable de que los griegos tuviesen el instrumento que les permitiría dar inicio a
una sociedad gobernada por leyes. La última hembra del linaje sacrificó su vida porque la ley había
perdido su alma: justicia poética. El alfabeto fue un don inmenso. pero las mujeres fueron las que
pagaron el precio de su maldición.
Robeno Calasso.

CAPÍTULO 1 6
Atenas / Esparta

Somos herederos de la tradición inteie::ual grte_a. basada en la lógica de la clasificación un (va  del análisis racional. No
son sólo los argumentos formales de Aristóteles los que nos han sido ?e_ sd. >. es el propio alfabeto el que puede
desempeña- un pa;1el insospechado en la organización de nuestro cerebro.
Robert Omstein

LAS LEYES TIENEN una función dominante en todas las sociedades que adquieren la escritura
alfabética; las sociedades no alfabéticas se basan en mayor grado en las costumbres y en los tabúes.
Los egipcios y los chinos. por ejemplo, han hecho aportaciones fundamentales a la cultura de la
humanidad. Entre ellas no se cuentan los códigos legales.
Para los israelitas, su aceptación de los Diez Mandamientos es el acontecimiento fundamental de su
herencia cultural. Aunque los griegos también se sentían tremendamente orgullosos de sus leyes, no
poseían un mito de categoría comparable en el inicio de su renacimiento cultural. En el siglo V a.C.,
los atenienses habían convertido la tragedia en una forma artística que daba una explicación
retroactiva a sus tradiciones. Los autores teatrales embellecían los mitos para educar, además de para
entretener. En la trilogía de la Orestíada (458 a.C.), Esquilo nos relata cómo los griegos adquirieron un
sistema judicial. Su obra está imbuida de una misoginia que da forma teatral al conflicto entre el
alfabeto y la diosa.
La Orestíada narra con todo detalle las sangrientas luchas y desventuras que consumieron al linaje de
Atreo. Los dioses desataron esta avalancha de calamidades porque Tántalo les había servido a su hijo.
Pélo-
Roben Omstein. The Ruhr Mind. 41.

tdu
pe. come alimento. Atreo y Tiestes, los otros dos hijos de Tántalo, eran enconados rivales. Atreo
asesinó al hijo de su hermano y lo cocinó. Luego invite a su hermano a un banquete. en el que se
sirvieron al inadvertido padre las panes más tiernas de la carne de su hijo. En la siguiente generación.
el hilo de Aireo. Agamenón. sacrificó a su hija, Ifigenia. Clitemes:ra. su mujer. vengó el asesinato de
su hija dando muerte con un hacha a Agamenón. tras su regreso triunfante del saqueo de Troya. Este
regicidio es la primera parte de la trilogía. A2 menón. En la segunda. Las coéfora5. su hijo. Orestes,
asesina a su madre para vengar a su padre. En la tercera parte. Las euménides, se nos relata cómo
Apelo intercede por Orestes v le rescata de las erinias (furias o euménides). Estas diosas persiguen sin
piedad a todos los culpables del execrable crimen de matricidio: Acosado y aterrorizado, Orestes busca
refugio en el santuario de Apolo en Delfos. va que había sido Apolo. arquetipo de la influencia
masculina en la cultura. el que había ordenado a Orestes el asesinato de su madre.
En la escena inicial. las furias se hallan sumidas en profundo sueño por un hechizo de Apolo. Orestes
se aferra a la estatua de Atenea, implorando a la diosa la salvación. Apolo camina entre las diosas
yacentes, murmurando su repugnancia:
Ahora mismo, atrapadas. estás viendo a estas furias rendidas por el sueño. las despreciables vírgenes,
las viejas niñas antiguas, con quienes no se junta ningún dios ni hombre ni bestia.
A consecuencia del mal nacieron, por lo que habitan en las horrendas tinieblas del Tártaro, bajo la
tierra, como seres odiosos para los hombres y los dioses olímpicos2.
La aversión de Apolo se debe a la arcaica consideración de que gozaban las furias. Dado que
pertenecían a la más antigua categoría de seres divinos. escapaban al poder de la nueva generación de
dioses olímpicos. Vírgenes por decisión propia, las furias personifican el poder femenino aún no
subyugado por el masculino*. Hijas de la noche, las furias, con sus gritos. aventaban la terrible cólera
de la telúrica Madre Ser-
Esquilo. las eumrnidts. núm. 234.
Las tunas se corresponden con la judía Lilit. Aunque no se la menciona en la Torá. los auto- res.ludlos
posteriores (siglo II) comenzaron a escribir sobre la misteriosa mujer anterior a Eva que se negó a
reconocer la autoridad de Adán.
200 piente. que se enroscaba en una espiral continua en las mitole_ías de Mesopotamia y de Egipto y
que se pierde en las miasmáticas del Neolítico. La hegemonía de las furias en la administración de. la
justicia exasperaba a Apolo. paradigma del pensamiento del hemisferio izquierdo del cerebro. Era éste
responsable de dotar a los mortales de los medios para dominar y derrotar a las fuerzas salvajes de la
naturaleza anhelaba la victoria.
Cuando las erinias despiertan -y piden explicaciones a Orestes..Apolo desafía a las «Antiguas» a que
se sometan a un juicio presidido por- Atenea. Ella representa el nuevo orden apolíneo. Las erinias no
quieren ceder ante un tercero, ni siquiera ante una mujer. Sin embargo, la suave voz de Apolo las
convence y acceden a regañadientes, suponiendo que Atenea se pondrá de su parte. Atenea reúne un
tribunal de doce atenienses. sobre los cuales ha de presidir. Las furias logran la confesión de asesinato
de Orestes. Exponen su caso en la confianza de que el tribunal lo hallará culpable. Orestes dice
quejumbroso: «¿Y soy yo de la chisma sangre que mi madre?», ante lo que responde el tribunal
(corifeo): «.Pues con qué otra cosa te nutrió. asesino, cuando estabas dentro de sus entrañas?
¿Reniegas de lo que es más querido: la sangre de una madre'?»
Actuando como defensor, Apolo alega que Orestes no ha de ser castigado porque su deber para con su
padre anula la lealtad que pudiera sentir hacia su madre. Según explica Apolo, el papel de las madres
carece de importancia:
-También a esto voy a contestar, y entérate de que tengo razón.
No es la que llaman madre la que engendra al hijo, sino que es sólo la nodriza del embrión recién
sembrado. Engendra el que fecunda- mientras que ella sólo conserva el brote —sin qué por ello dejen
de ser extraños en-
tre sí—, con tal de que no se lo malogre una deidad3.
El semen del hombre, según Apolo, es el agente principal, la mujer es meramente un recipiente pasivo.
Por lo tanto, una madre no está relacionada por su sangre con su hijo, por lo que si un hijo mata a su
madre, la acción no ha de considerarse más grave que matar a un extraño.
Cuando el jurado regresa sin un veredicto unánime, seis a favor y seis en contra, Atenea rompe el
empate poniéndose (;el lado de Orestes. Alega
' Ibíd.. 260.

pe. come alimento. Atreo y Tiestes, los otros dos hijos de Tántalo, eran enconados rivales. Atreo
asesinó al hijo de su hermano y lo cocinó. Luego invite a su hermano a un banquete. en el que se
sirvieron al inadvertido padre las panes más tiernas de la carne de su hijo. En la siguiente generación.
el hilo de Aireo. Agamenón. sacrificó a su hija, Ifigenia. Clitemes:ra. su mujer. vengó el asesinato de
su hija dando muerte con un hacha a Agamenón. tras su regreso triunfante del saqueo de Troya. Este
regicidio es la primera parte de la trilogía. A2 menón. En la segunda. Las coéfora5. su hijo. Orestes,
asesina a su madre para vengar a su padre. En la tercera parte. Las euménides, se nos relata cómo
Apelo intercede por Orestes v le rescata de las erinias (furias o euménides). Estas diosas persiguen sin
piedad a todos los culpables del execrable crimen de matricidio: Acosado y aterrorizado, Orestes busca
refugio en el santuario de Apolo en Delfos. va que había sido Apolo. arquetipo de la influencia
masculina en la cultura. el que había ordenado a Orestes el asesinato de su madre.
En la escena inicial. las furias se hallan sumidas en profundo sueño por un hechizo de Apolo. Orestes
se aferra a la estatua de Atenea, implorando a la diosa la salvación. Apolo camina entre las diosas
yacentes, murmurando su repugnancia:
Ahora mismo, atrapadas. estás viendo a estas furias rendidas por el sueño. las despreciables vírgenes,
las viejas niñas antiguas, con quienes no se junta ningún dios ni hombre ni bestia.
A consecuencia del mal nacieron, por lo que habitan en las horrendas tinieblas del Tártaro, bajo la
tierra, como seres odiosos para los hombres y los dioses olímpicos2.
La aversión de Apolo se debe a la arcaica consideración de que gozaban las furias. Dado que
pertenecían a la más antigua categoría de seres divinos. escapaban al poder de la nueva generación de
dioses olímpicos. Vírgenes por decisión propia, las furias personifican el poder femenino aún no
subyugado por el masculino*. Hijas de la noche, las furias, con sus gritos. aventaban la terrible cólera
de la telúrica Madre Ser-
Esquilo. las eumrnidts. núm. 234.
Las tunas se corresponden con la judía Lilit. Aunque no se la menciona en la Torá. los auto- res.ludlos
posteriores (siglo II) comenzaron a escribir sobre la misteriosa mujer anterior a Eva que se negó a
reconocer la autoridad de Adán.
200 piente. que se enroscaba en una espiral continua en las mitole_ías de Mesopotamia y de Egipto y
que se pierde en las miasmáticas del Neolítico. La hegemonía de las furias en la administración de. la
justicia exasperaba a Apolo. paradigma del pensamiento del hemisferio izquierdo del cerebro. Era éste
responsable de dotar a los mortales de los medios para dominar y derrotar a las fuerzas salvajes de la
naturaleza anhelaba la victoria.
Cuando las erinias despiertan -y piden explicaciones a Orestes..Apolo desafía a las «Antiguas» a que
se sometan a un juicio presidido por- Atenea. Ella representa el nuevo orden apolíneo. Las erinias no
quieren ceder ante un tercero, ni siquiera ante una mujer. Sin embargo, la suave voz de Apolo las
convence y acceden a regañadientes, suponiendo que Atenea se pondrá de su parte. Atenea reúne un
tribunal de doce atenienses. sobre los cuales ha de presidir. Las furias logran la confesión de asesinato
de Orestes. Exponen su caso en la confianza de que el tribunal lo hallará culpable. Orestes dice
quejumbroso: «¿Y soy yo de la chisma sangre que mi madre?», ante lo que responde el tribunal
(corifeo): «.Pues con qué otra cosa te nutrió. asesino, cuando estabas dentro de sus entrañas?
¿Reniegas de lo que es más querido: la sangre de una madre'?»
Actuando como defensor, Apolo alega que Orestes no ha de ser castigado porque su deber para con su
padre anula la lealtad que pudiera sentir hacia su madre. Según explica Apolo, el papel de las madres
carece de importancia:
-También a esto voy a contestar, y entérate de que tengo razón.
No es la que llaman madre la que engendra al hijo, sino que es sólo la nodriza del embrión recién
sembrado. Engendra el que fecunda- mientras que ella sólo conserva el brote —sin qué por ello dejen
de ser extraños en-
tre sí—, con tal de que no se lo malogre una deidad3.
El semen del hombre, según Apolo, es el agente principal, la mujer es meramente un recipiente pasivo.
Por lo tanto, una madre no está relacionada por su sangre con su hijo, por lo que si un hijo mata a su
madre, la acción no ha de considerarse más grave que matar a un extraño.
Cuando el jurado regresa sin un veredicto unánime, seis a favor y seis en contra, Atenea rompe el
empate poniéndose (;el lado de Orestes. Alega
' Ibíd.. 260.

nio modo que a lo, niños. Las chicas espartanas vestían unas túnicas cortas suelta,. llamadas peplos.
Tenían mayor libertad de movimiento que las mujeres atenienses. que llevaban el ajustado c%;Irtur"
ateniense. Las espartanas competían en los juegos atléticos.
Los espartanos honraban el papel procreador de las mujeres y lo consideraban igual de importante que
el papel de sus guerreros. Para que un hombre espartano pudiera inmortalizar su nombre en la
inscripción de su tumba, tenía que morir en combate: para acceder al mismo honor. las mujeres
espartanas tenían que morir durante el parto 10.
Las mujeres espartanas eran las que gobernaban en ausencia de sus hombres. que solían estar en
campaña, eran dueñas de sus propiedades y podían disponer de ellas como quisieran. En el siglo I\'
a.C., las mujeres poseían dos quintas partes de todos los territorios de Esparta ". La virginidad. la
castidad y la fidelidad eran virtudes exigibles a las mujeres atenienses. pero estas imposiciones no eran
aplicables en el mismo grado a las mujeres de Esparta. Éstas eran libres de tener hijos con más de un
hombre, siempre que el padre perteneciese a la clase social adecuada '2.
Atenas y Esparta nos ofrecen una magnífica ocasión para comprobar la hipótesis de este libro. Ambas
eran griegas. Ambas adoraban a los mismos dioses. Hablaban y escribían una lengua común. Eran
contemporáneas. Ambas eran belicosas. Sin embargo, existía una pronunciada diferencia en la
consideración social de sus mujeres. Una notable diferencia que distinguía a ambas ciudades-estado
era su diferente actitud en relación con el alfabeto.
Si consideramos las actitudes de los tres filósofos más renombrados de Atenas –Sócrates. Platón y
Aristóteles— en relación con la escritura y los derechos de las mujeres, quedarán patentes los efectos
masculiniza- dores de la escritura. Sócrates prefería el lenguaje hablado y no puso sus ideas por
escrito. Las conocemos gracias a los escritos de su discípulo, Platón. Sócrates despreciaba la escritura,
calificándola de mero mecanismo para «hacer recordar a quien conoce el terna sobre el que versa lo
escrito» '3. Sócrates hacía participar a sus dos hemisferios cerebrales en su
" !bid.
"' Plut:rrrc l'ida de Lú urgo. 27
Sarah I Pomero). Diosas, rameras. esposas j esclavas. ' Ibfd.
" Platón. Fedro. 275e. búsqueda de la verdad. Pensaba que el toma y daca que se produ, e en un debate
era mejor camino hacia la sabiduría que sentarse en so edad discutiendo con uno mismo y con el
tintero.
El gran inconveniente de la escritura, según Sócrates. era que a un documento escrito no se le podían
hacer preguntas. En el Platón. Sócrates se mofa de muchos oradores contemporáneos: Son corno
libros. que no son Capaces ni de responder ni de preguntan -.
Como el dialbgd era para Sócrates el mejor modo de enseñar y de aprender, no sorprende pues que
estuviese favorablemente dispuesto hacia los principios del feminismo. Reconocía a la sacerdotisa
Diótima como mentora 15. Platón hace decir a Sócrates en la República:
Del mismo modo, si los sexos de los hombres y de las mujeres se nos muestran sobresalientes en
relación con su aptitud para algún arfe u otra ocupación, reconoceremos que es necesario asignar a
cada cual las suyas. Pero si aparece que solamente difieren en que las mujeres paren y los hombres
engendran, en modo alguno admitiremos como cosa demostrada que la mujer difiera del hombre con
relación a aquello de que hablbamos: antes bien,' seguiremos pensando que es necesario que nuestros
guardia-
nes y sus mujeres se dediquen a las mismas ocupaciones 16.
Tras contemplarla actuación de una joven y hábil acróbata en uno de los muchos banquetes que tenían
lugar en Atenas, Sócrates se preguntaba:
No sólo de esta joven, amigos míos, sino de otras cosas también, podemos deducir que el talento de
una mujer no es en absoluto inferior al del
hombre'7.
Platón también participaba en debates, pero prefería los diálogos interiores en solitario a la imprecisión
de la palabra hablada. Fue el primer gran escritor en prosa de la historia. Paradójicamente, aunque
Platón se benefició del sutil estímulo de la escritura hacia el pensamiento abstracto, estaba demasiado
enfrascado en la nueva forma de comunicación
"'Platón. Prop ,'o,as..7229a.
Platón. El banquete. 2111-2122b.
'^ Platón. República. 454e.
Edith Hamilton. The Greek Way. 126.
CAPÍTULO 17
Lingam / yoni

Una esposa fiel ha se servir... a su señor como si fuese un dios, y nunca deberá causarle
dolor, cualquiera sea su condición, aunque esté desprovisto de virtud alttuna.
Código de Manú (h.00 a.C.)

LA PALABRA HFt11SFERIO, que significa media esfera, tiene sólo dos usos habituales: denomina
los hemisferios del cerebro y los hemisferios del planeta. En la Tierra existen dos culturas dominan-
tes complementarias aunque totalmente diferentes: la del Este y la del Oeste. Sus características
diferenciadoras son un reflejo de las funciones hemisféricas distintas del cerebro humano.
Tradicionalmente, el Oeste ha sido más extrovertido y dualista; el Este, introvertido y monista. El Oes-
te considera su historia como una secuencia de acontecimientos; el Este tiende'a percibir los esquemas
o modelos. La medicina occidental tiende a ser mecanicista; la medicina oriental posee una
metodología globalizadora. Los rasgos de Occidente se corresponden fundamentalmente con el
hemisferio izquierdo; los del Este, con el derecho. Aunque este libro está centrado en la cultura
occidental, cualquier estudio de la relación entre la adquisición de la escritura y la modificación de la
situación de las mujeres no estaría completo sin hacer un repaso de las tradiciones orientales.
Comenzaremos en India.
En el antiguo ritual indio del sati, la viuda debía unirse al cadáver del marido en la pira funeraria.
Aunque no es frecuente, una [criminal] práctica actual que se da en India es que el marido prenda
fuego a la esposa para manifestar de forma ostensible su disgusto con ella, aunque con frecuencia el
motivo es quedarse con su dote. También el infanticidio feme-
' Arthur Coke Rumell (trad. ine. ). Ordinances of Manu (Londres. Trubner. 1884). 154-156. vino ha
sido un problema recurrente en la historia de India... io que hemos de agregar el purdah, nombre que
recibe la práctica hindú dr se_regación entre mujeres y hombres.
Hace mucho tiempo. antes de que en la cultura indiaur_:e er: la práctica del sati. el infanticidio
femenino o el purdah. existía un lu_ar:jamado Mohenjo-Daro. Situado en la rica planicie aluvial del
rio Indo al noroeste de India, este antiguo conjunto urbano, excavado en ion años veinte, es el
testimonio mudo de una cultura muy avanzada que tlorez.iá entre 2500 a.C. y 1500 a.C. Formada por
sólidos edificios de ladrillo. dispuestos en magníficas v anchas avenidas, la ciudad tenía un perímetro
de más de cuatro kilómetros y vivían en ella más de 35.000 habitantes..A esta antigua cultura se la
conoce con el nombre de Harappa, por la ciudad del mismo nombre, gemela de Mohenjo-Daro.
Aunque surgieron unos quinientos años más tarde que Egipto y Nlesopotamia, las ciudades del valle
del Indo constituyen una civilización en la que tiene su origen la sociedad moderna. La población
cono: fa perfectamente la artesanía y la metalurgia. Los harappa construyeron una compleja red de
canales de riego para llevar las aguas del Indo hasta cam- pos de cultivo muy lejanos. Ya en 3000
a.C.> sus marinos habían realizado viajes comerciales hasta Sumeria y Egipto'.
En torno a las ciudades harappa había unos asentamientos menores. cuyos habitantes se llamaban a sí
mismos nagas o «adoradores de serpientes». Se han encontrado abundantes representaciones de cobras
enroscadas unas en otras, de gran calidad de ejecución=. Cerca del extremo meridional de India, en un
lugar conocido como llanura del Decán. vivían los dravidianos. La propiedad heredada se transmitía
por línea materna. costumbre que persiste actualmente en algunas regiones4. En muchos yacimientos
dravidianos prehistóricos se han encontrado aliares de sacrificio decorados con cuernos de toro,
análogos a los encontrados en t atal Hüyiik y en Cnosos. La profunda veneración hacia los árboles y.
por extensión, a toda la vegetación, desempeñaba un papel fundamental en todas las culturas nativas
de India.
Un rasgo curioso de las ciudades del valle del Indo es la ausencia de grandes palacios o templos. Los
edificios públicos de mayor tamaño eran
Arthur Cottetell, .The Indus Civilization.. eri The Penguin Encyclopedia cf An,-,era Cit th:urtons. 180-
182.
' S. Radhaknshnan, Indian Philosophy. 1:75.
' L. I). Barnett, The Hear, of India. 112.
unos baños púbii.os revestidos de ladrillo. Las tumbas harappa de hombres y mujeres eran más o
menos iguales'. En las excavaciones de la cultura harappa se hallaron los lingam y voni más antiguos
descubiertos hasta la fecha: unas imágenes sagradas y abstractas en piedra que representan un falo \
una vulva. las fuerzas generadoras de la vida. La mayoría de los objetos antropomórficos encontrados
parecen ser imágenes de una diosa madre. A partir de las excavaciones arqueológicas y de los estudios
antropológicos actuales de remotas regiones del subcontinente se hizo patente un panorama que indica
que en toda India florecieron unas culturas relativamente igualitarias que adoraban-a la diosa°.
Los harappa probablemente hablasen una lengua que sería una forma primitiva de sánscrito. La
palabra sánscrito significa «sagrado y puro». Las avanzadas culturas que construyeron los sistemas de
irrigación de las llanuras del Indo y que navegaron hasta Sumeria fueron probablemente los que
compusieron los Vedas, poemas épicos que contienen complejas nociones religiosas y filosóficas. Los
pueblos indios más antiguos. por lo que sabemos. no transcribieron los Vedas, no haciéndose
referencia en sus fragmentos más antiguos a la escritura. Curiosa omisión, ya que los habitantes de
I\Iohenjo-Daro y de Harappa habían inventado una original forma de escritura compuesta de más de
quinientos caracteres pictográficos. La escritura harappa se resiste a ser descifrada. Su complejidad in-
dica que tenía que haber sido difícil de aprender y de utilizar. Hacia 1500 a.C., la cultura harappa
desapareció. Para ocupar su lugar, atravesaron las montañas que separan el subcontinente indio del
Oeste y descendieron sobre las ciudades de las llanuras del Indo unos fornidos guerreros de raza aria.
de la órbita de las civilizaciones del Creciente Fértil. En doscientos años, los arios conquistaron la
mayor parte del subcontinente iridio y subyugaron a los supervivientes.
Con estos guerreros llegarían las rudimentarias letras del alfabeto. Martin Bernal calcula que el
alfabeto llegó a Grecia en el siglo XVIII a.C. La Nada apareció mil años después. Dado que fueron los
arios hititas los que escribieron las cartas diplomáticas a Akenatón, en 1450 a.C., desde el territorio de
las actuales Persia y Turquía. los arios que conquistaron India tenían que conocer la escritura y
probablemente el alfabeto. Aunque es posible que la mayoría de los invasores no supiesen leer ni escri-
Jonathan Mark Kenoyer...Binh of a Civilization.. Arrhaeolot v (febrero / marzo de 1999),
58.59.
The .^'e' Encyclopedia Britannu a. Phillip Goetz (ed.1. Macropaedia. 21:2-30. bir. el cambio se pudo
producir gracias a unos cuantos sacerdo :es Jue conociesen la escritura. Como se suele decir. en el país
de los ciegos. el tuerto es rey. Los invasores arios adaptaron posteriormente el alfabeto semítico al
sánscrito que hallaron en India*. La escritura brah : resultante fue madurando y, pasados mil años,
habría de resultar apropiada para la expresión literaria. Los documentos .en brahmi más antiguos que
se conservan proceden del siglo III a.C., aunque pudieron haber existido escritos más antiguos.
Es probable que durante el período de transición del autogobierno de los harappa hasta el dominio ario
los Vedas se transmitiesen de forma oral de generación en generación. Los arios injertaron en estos
antiguos poemas su propia versión de los hechos cósmicos, como suelen hacer las culturas de los
vencedores. superponiendo sus valores sobre los de los harappa. Sin embargo, ante una'lectura atenta
de los Vedas comprobamos la absorción por parte de una sociedad militarista, patriarcal y alfabetizada
de otra que apenas conocía la escritura, agrícola pero muy refinada e igualitaria. Los relatos vedicos de
temas militaristas y heroicos. como el Mahahharata y el Ramayana. son probablemente adiciones
arias.
El Rig-Veda, el poema épico más antiguo de India, tiene atisbos de
la cultura existente antes de la llegada de los guerreros arios y de la escritura alfabética. Las mujeres
poseían un considerable poder y tenían el trascendental derecho de propiedad. Participaban libremente
en las fies-
tas y rituales. Las viudas podían casarse de nuevo '. Drapaudi. una heroí-
na del Mahahharata, estaba casada al mismo tiempo con cinco hermanos 8. Aunque se trata de un texto
posterior al Rig-Veda, sólo el hecho de que se mencione la poliandria sugiere que durante la época de
transición de la épica, india (2000-1000 a.C.) las mujeres gozaban de muchos derechas**.
Los Upanishads, la sección filosófica de los Vedas, fueron escritos por autores conocidos, entre los
cuales dos de los más notables son un hombre, Yajnavalkya, y una mujer, Gargi. La presencia de una
mujer tiene suma importancia, ya que las sociedades patriarcales en muy raras ocasiones permitían que
una mujer alcanzase una posición tan destacada.
* Los arios crearon el alfabeto arameo. una rama del semítico.
' L. Lajpat Rai. Unhappy India. 151. 176.
Serenity Young (ed.), An Anthology of Sacred Texts By and About Women. 283-2S6.
** La poliandria se mantuvo en Ceilán (Sri Lanka) hasta 1859, y aún se conserva en pueblos remotos
de las estribaciones del Himalaya y en Tíbet.
214
215
La multiplicidad de mitos védicos de la creación indica que los Vedas abarcan dos culturas
diferenciadas. El mito predominante hace pensar en que un pueblo ario sin imaginación hubiese
tomado el relato de la creación directamente de los babilonios, cambiando tan sólo los nombres. India
(Mardukl es el dios de la tormenta y de la lluvia. Mata a la serpiente de agua Vital tTiamat). madre
primigenia eLe domina las aguas cósmicas. v corta su cadáver en trozos.
Según otra versión, el honor de la creación se otorga a Agni, dios del fuego. En otra. se adjudica la
autoría al dios Soma, el espíritu de una planta que contenía una droga alucinógena. Existe. sin
embargo, un relato védico de la creación que por su dulzura tiene todas las características de un relato
preario. Atribuye la creación del mundo a un primer creador único e incontenible.
Este Ser primero era masculino y femenino a la vez y, en su forma, parecía «una mujer y un hombre
estrechamente abrazados». Deseoso de compañía. se escindió en dos partes.
.. como él tenía la amplitud de un hombre y una mujer que están abrazados. se dividió en dos; de ahí
surgieron el esposo y la esposa... «Somos individualmente cada uno mitad.» Por eso el vacío dejado lo
llenó la mujer. Él se unió con ella: de ahí nacieron los hombres. Entonces ella reflexionó: «Sómo
habiéndome engendrado de él mismo, se ha unido conmigo? Tengo que ocultarme!» Al decir esto, se
convirtió en vaca, él en toro; él se unió a ella: de ahí nacieron las vacas. Ella se convirtió en yegua, él
en caballo:... de ahí nacieron los solípedos.
La hembra y el macho continuaron esta encantadora danza, poblando el mundo con todos los seres
vivos. Entonces, el primer ser proclama orgulloso: «Yo soy esta creación, pues toda ha surgido de mí
mismo» 9.
Precioso relato. Sin pecado, sin culpa, sin desobediencia, sin caída en desgracia y sin imposición de
castigo. Los niños pequeños no se estremecerían al oírlo. No hay serpiente maldita, la mujer no es la
raíz de todo mal y no se expulsa a nadie de un lugar paradisíaco. Y, lo mejor de todo, no hay
asesinatos. La mujer es igual que el varón.
Los odas dejan patente que todos los seres vivos no son sólo creaciones de un dios, sino que son las
propias manifestaciones de dios, lo que
(ipdn:.tbads Cuarzo Brahmana. núm. 3, 21. implica la inexistencia de una dualidad. En india. el
universo la di\ i-
nidad. La fórmula hindú para la espiritualidad es • Yo soy tú.. En la cultura occidental. Dios es algo tan
enorme que escapa a toda compren ion y es algo distinto de su creación. de la cual es causa. Como en
el Oeste se imagina un Dios monoteísta. aparece la fórmula dualista. <- Yo A tú.. En el hinduismo se
plantea que todo el mundo visible. sant.cara, es Como una fascinante y providencial sesión de cine. La
gente no ha de dejarse deslumbrar por la profusión de sus formas, pues tras la pantalla está el Uno: el
Uno es el Todo. Mientras que la divinidad occidental se manifiesta a través de su logos, la primera
divinidad del hinduismo aparece siempre en el mundo de la imagen.
Los Vedas también legitiman un rasgo peculiar del sistema social indio: las castas. A lo largo de los
siglos, estas divisiones se convirtieron en estratos sociales de los que nadie puede escapar. De una
manera circular. confirmaban lo que su cultura creía: que el destino está determinado en el momento
de nacer. Los kchatriyas, la casta guerrera. estaban al principio en la cima de la pirámide y se creían
tan fieros que consideraban una desgracia que cualquiera de los miembros de su grupo muriese en
cama:0. En un principio, los kchatriyas dirigían los rituales religiosos. pero pronto crearon una clase
subsidiaria de ayudantes sacerdotales. llamados brahmanes*. Los brahmanes fueron dominando poco a
poco el valioso arte de la escritura. Los vaisyas eran agricultores, mercaderes y artesanos. Los sudras
eran la clase trabajadora. Los inferiores eran los «marginados», los parias; son los intocables de la
India actual.
Hacia 1250, después de conquistar la mayor parte de India. la casta guerrera se estableció para llevar
una vida dedicada a la agricultura y a la ganadería. La religión hindú generó un abundante y complejo
panteón. con multitud de dioses y diosas, y los rituales se fueron haciendo más y más complejos. Los
brahmanes controlaban la educación de los jóvenes y auparon a la casta sacerdotal a la posición de
mayor rango. Elevaron su posición jerárquica a costa de la de los guerreros, y hacia 1000 a.C. habían
desplazado a los kchatriyas como primera casta. La camarilla que controla el flujo de la información
en toda cultura obtiene, inevitablemente, el do-
1° N. K. Sidhanta, The Heroin Age oflndia. 2IK.
* El brahmanismo es una filosofía o religión. No se debe confundir con el nombre de la casta
sacerdotal.
minio sobre las otras clases. A partir de entones. la historia nos ha dado múltiples ejemplos de la
superioridad de la pluma sobre la espada.
Desde un comienzo. hubo sorprendentes diferencias entre las culturas de Oriente s de Occidente. Al
contrario que los israelitas y que los griegos. los sacerdotes arios. reconociendo el poder inherente de
las palabras alfabéticas. ejer, ieron un estricto control de los que podían leer y escribir. El Antiguo
Testamento ordenaba a los israelitas comunes y corrientes que leyeran las Escrituras, y todos los
hombres griegos se suponía habían de leer la Ilíada. Los brahmanes hindúes tenían severas leyes que
prohibían que otros entrasen en contacto con la escritura. Si a un miembro de la clase de los sudra se le
hallaba culpable de recitar los 1 odas, se le rajaba la lengua: por poseer un texto escrito, se le cortaba
el cuerpo en dos ".
A medida que los brahmanes, que sabían leer y escribir, fueron adquiriendo dominio sobre aspectos
importantes de la vida en India, las múltiples libertades de que disfrutaban previamente las mujeres
comenzaron a desaparecer. El sari comenzó a practicarse con mayor frecuencia y se hizo diferente al
de la anterior cultura. El Rig-Veda, más antiguo, mencionaba el sati. pero sólo exigía que la viuda se
tendiera sobre la pira del marido durante unos momentos antes de la cremación''. El Mahabharaza, una
obra posterior, obligaba de manera estricta al suicidio ritual de la esposa*. Los brahmanes no
permitían que las mujeres recibieran instrucción. ni que aprendieran a leer y a escribir. El Mahabharata
dice: «Que una mujer estudie los Vedas indica la confusión del reino»". La práctica del purdah
comenzó durante la Edad Heroica, a partir de la cual las viudas va no eran libres de volver a casarse
13.
La civilización hindú se desarrolló durante dos mil años sin códigos legales escritos. En los Vedas y
los Upanishad hay aforismos e instrucciones para realizar los rituales, pero no son un código legal
propiamente dicho. Cuando «hubo planchado» todas las arrugas del la escritura brahmi, la clase
sacerdotal compuso un código civil alfabético, al que se conoce como Leyes de Manu, hacia 300 a.C.
Como reflejo de su origen
" L. D. Barnett. 123: T. W. Rhys Davids. Dialogues of the Buddha. 3:285.
= R. E. Hume. Rig Veda X, 18: Sidhanta, 165.
* El historiador griego Estrabón. tras su viaje a India. durante la breve incursión de Alejandro en el
siglo IV a.C.. informó que el sati era bastante habitual. En un elocuente comentario sobre la situación
de las relaciones conyugales en la India de aquel tiempo. los brahmanes del Punjab justificaban la
práctica para asegurarse de que las esposas nunca envenenarían a sus maridos.
" R. E. Hume, Sidhanto. 160, Mahahharata. Libro 3, 33. 82.
'" August Bebe!. La miler v el socialismo, 52. ario. el código se parece sorprendentemente al código de
Hammurahi. muy anterior. Las Leyes de \lanu concedían gran importancia a la pena del talión. «ojo
por ojo y diente por diente». y también. de manera infatigable. promovía los pris iles los brahmánicos
en detrimento de las domas castas. Uno de los edictos dice: «Todo lo que existe en el universo e> pro-
piedad de los brahmanes» ".
Si bien hay muchos pasajes que honran a las madres y a las diosas. en las Leves de Manu se hacen
muchas afirmaciones denigrantes hacia la mujer. que no existían en anteriores textos védicos. Por
ejemplo: -La fuente del deshonor es la mujer: la fuente de la discordia es la mujer: la fuente de la
existencia terrenal es la mujer; evitad. pues, a las mujeres» ". Muchas de las Leyes de Manu parecen
pensadas para controlar el poder de las mujeres.
Todas las religiones se hacen la siguiente pregunta: ¿dónde vamos al morir? Prácticamente todas
responden de la misma manera: existe un mundo al otro lado de la vida, reflejo de éste, que espera a
todos los que lo dejan. Unos lo llamaron Hades; otros, Valhalla. y algunos otros más. País de los
Muertos. La doctrina hindú del karma —transmigración de las almas— daba una peculiar respuesta a
la cuestión. Los muertos no viajaban a otro mundo, sino que regresaban a éste mismo. En lugar de una
vida futura, a todo el mundo se le concedía una segunda oportunidad. una tercera, una cuarta, y así
hasta el infinito. El destino en la tierra de las personas, corno un afortunado príncipe o como un
despreciado paria, dependía tan sólo de la conducta anterior. Las calamidades que se sufrían en esta
vida eran resultado de las tropelías cometidas en anteriores encarnaciones. La ley del karma, aunque
formulada en el lenguaje del fatalismo. permitía elegir entre el bien y el mal. El concepto hindú del
regreso, quizá en una mejor situación, era un poderoso incentivo para obrar el bien. Sin embargo,
también servía como potente somnífero para impedir que la gente intentase modificar su situación en
la vida*. Por ejemplo, un sudra, condenado a una vida de pobreza, sobrevivía por la creencia de
" Arthur Coke Burilen (trad. ing.). Ordinances of Manu. núm. 100 (Londres: Truhner, 1884): Monier
Monier-Williams, Indian RSsdoen (Luzac & Co., Londres, 1893), 237.
6 August Bebel, 52
* Buda comparaba la comprensión del karma con la comprensión del origen del tiempo. En rni
explicación intento expresar en pocas palabras lo más esencial de un tema inmensamente complejo v
misterioso.
que si era persex erante podía volver a nacer como rajá. Para adornar aún más esta atractiva
posibilidad, los sudra se imaginaban el retorno del rajá como un suclra. Ciertamente. el pobre sudra
aceptaba la espiral mortal como algo más llevadero.
La creencia en el karma impedía que las mujeres renegasen de su suerte. La doctrina de la
transmigración de las almas les prometía la posibilidad de un retorno como hombres. Los brahmanes
advertían a las mujeres que las esposas que desobedecían a sus maridos se reencarnarían en chacales'
La primera migración o invasión de India de la que se tenga noticia tuvo lugar hace diez mil años,
momento en que se producen las primeras incursiones de los indoarios. Los arqueólogos creen que sus
descendientes fueron los harappa. la cultura agrícola de la que ya hemos hablado. La segunda oleada
de indoarios que atravesaron los mismos pasos en las montañas del oeste en 1500 a.C.. procedentes de
Mesopotamia, eran también agricultores. pero con ellos trajeron una cultura guerrera y unos dioses del
cielo masculinos. Un rasgo distintivo entre las dos oleadas de indoarios era que los últimos tenían un
mayor dominio de la palabra escrita.
La incursión a India que menor influencia tuvo fue la de Alejandro Magno en 327 a.C. Con él trajo, sin
embarco. auténticos refuerzos cádmicos: las letras y la gramática griega. Alrededor de 700 comenzó
otra oleada de invasiones, cuando los musulmanes llevaron a cabo una subyugación de India cruel y
patriarcal, basada en el alfabeto. Los efectos sobre las•costumbres y creencias hindúes de esta tercera
oleada, que se prolongó durante quinientos años, fueron considerables. Con todo, a pesar de la práctica
extinción de la primitiva e igualitaria cultura de India a manos de los guerreros arios, los misóginos
griegos y los patriarcales y antiicónicos musulmanes, la cultura hindú, sobre todo en el sur, logró man-
tener ciertos rasgos femeninos. India fue una de las últimas e importantes culturas de la antigüedad en
adoptar la escritura alfabética, por lo que no sorprende que en su religión siguieran abundando las
imágenes. Hombres y mujeres rinden culto a las diosas Kali, Durga y Parvati; los indios atribuyen a la
diosa Sarasvati el haberles enseñado la escritura 18. Siva, señor de los dioses, que destruye y crea el
mundo durante los ciclos del tiempo, es bailarín, al contrario que el Dios de Abraham, de Moisés o de
Lutero. En contraposición con las religiones occidentales, en el arte hin-
á~.
r E Westermark, Origin and Development of Moral Ideas. 2:650. " Merlin Stone. When god Nás u
Woman. 3.
dú existen representaciones de curvilíneas diosas y exóticos dioses que se ríen y copulan. En el
Kamasutra y en el yoga tántrico se celebra sin tapujos la unión sexual. La energía sexual kundalini
comienza en el dedo izquierdo del pie y sube en espiral, como una serpiente. hasta el b-.”,;‘,- ferio
derecho del cerebro. En muchos ejemplos del arte hindú. las mujeres participan activamente en el acto
sexual. Se podría decir que los hindúes sacralizan lo normal.
El tótem más elocuente legado por la primitiva cultura harappa es el culto de los hindúes hacia la vaca,
un animal capaz de proporcionar alimento sin tener que ser sacrificado. La ausencia de género en el
arte brahmánico, de contenido sexual explícito, la existencia de importantes diosas. el culto a la
naturaleza y la práctica del yoga para alcanzar la espiritualidad son rasgos que sugieren una cultura
con fuertes valores correspondientes al lado derecho del cerebro. Los hindúes veneran el lingam y el
yoni, formas escultóricas que representan, respectivamente. la'
Pareja de divinidades hindúes abrazadas.
igualdad de 1;:s fuerzas generativas masculinas y femeninas. A pesar de los intentos de arios. griegos y
musulmanes de imponer sobre la cultura india los valores masculinos correspondientes al hemisferio
derecho. su éxito fue sólo parcial. Podríamos preguntamos qué tipo de cultura se habría desarrollado
en India si el Himalaya la hubiese aislado respecto al Oeste en lugar de aislarla del Norte y del Este.

CAPITULO 18
Nacimiento / muerte

El no saber da lugar a las formas: las formas dan lugar a la conciencia; la conciencia da
lugar al nombre y la corporeidad; el nombre y la corporeidad dan lugar a las seis esferas
sensoriales: las sei, esferas sensoriales dan lugar al contacto: el contacto da lugar a la
sensación; la sensación da lunar al ansia: el ansia da lugar a la aprehensión: la
aprehensión da lugar al devenir; el devenir da lugar al nacimien:o; el nacimiento da
lugar a la vejez y la muerte. el dolor y la queja, el sufrimiento, la aflicción y la desesperación.
Las doce concatenaciones causa-efes.to de Buda'.

ORIENTE GUARDA MUCHOS misterios. Voy a relatar uno relacionado con Buda. Tras ver la luz, en
533 a.C., Buda comenzó a predicar su doctrina. Los nobles, los brahmanes, las mujeres y las clases
trabajadoras acudían en masa a oírle. En los siglos siguientes el budismo se entendería rápidamente
por toda India. Nunca antes. en ningún otro lugar del mundo, había sucedido que una nueva religión
lograse tal cantidad de conversos en un tiempo tan corto. Sin embargo, tras un auge espectacular, el
budismo entró en un profundo declive en su país de origen. En 500, sin necesidad de Torquemadas, sin
persecuciones } sin llevar herejes a la hoguera, el budismo ya casi se había extinguido. Cuando los
musulmanes invadieron India, se encontraron con que la religión casi había muerto por completo entre
el pueblo. En la actualidad los budistas representan menos de un 1 por 100 de la población de India.
Según se iba consumiendo el budismo hasta convenirse en una cáscara seca en su tierra de origen.
India. se desató como un monzón, inundando el resto de los países orientales. China, Laos. Tíbet.
Birmania. Co-
' Citado en Karl Jaspers. Los ,grandes fiOsoJns, vol I. Siferau's. Budu. (nnjucio. Jrs.43.. 147.
rea. Japon. Ce% Lin. Taiwan. Vietnam. Tailandia. Camboya. Mongolia. Indonesia  Singapur
adoptaron la nueva reIi_ión, aportando cada uno de estos rai,ses una interpretación ligeramente
diferente de la enseñanza del maestro, qua pudo deberse este fenómeno". .Cómo pudo una religión,
fundada por un indio, cuyos fieles se encontraban entre los mejores y más inteligentes de sus
habitantes, ser erradicada de su país de origen en me- nos de mil años.' ,Qué circunstancias
extraordinarias alentaron su meteórico auge y su abrupto declive? Y por último. .qué factores fueron
responsables de que su doctrina hallase una acogida tan buena en todos los demás países orientales? Es
un misterio. Antes de conjeturar las respuestas a estas preguntas, debemos narrar la historia de Buda.
Debido ala cuarentena a que había sido sometido por los sacerdotes brahmanes, el sánscrito se había
convertido en una lengua muerta ya en 500 a.C.: por consiguiente, sirvió de relicario para las sagradas
palabras de los Vedas. Durante este tiempo la gente comenzó a hablar muchos y diferentes dialectos
regionales. Estas transformaciones del lenguaje coincidieron con un suceso muy significativo en la
sociedad india: el auge de la escritura alfabética.
Todas las religiones son entidades orgánicas que cambian y evolucionan según las necesidades de la
sociedad. Después de mil años, cientos de brahmanes anónimos fueron agregando al hinduismo una
mezcla de ceremonias, divinidades y supersticiones esotéricas, y conceptos filo, sóficos antagónicos.
Algunas ceremonias del hinduismo se convirtieron en ritos' de enrevesada complejidad. El hinduismo
estaba destinado a tener su propia Reforma.
En el siglo VI a.C. surgieron los filósofos racionales, quienes intentaron desacreditar los ritos y
creencias védicos. Paralelamente al auge de la lógica, aparecieron unas prácticas de gran rigurosidad
cuyo propósito era ayudar al individuo a conseguir la unión con la divinidad sin la participación de la
clase sacerdotal. Lbs jaiira fueron una secta ascética que abogaba por la negación de todos los deseos
materiales como la más elevada manifestación de espiritualidad. Los más extremistas de sus parti-
darios creían que morir de hambre era un triunfo =. A pesar de la severidad de su credo. el jainismo
logró muchos adeptos. Como compensación al ascetismo, se fue haciendo cada vez más popular el
culto bhakti, que proclamaba que la comunión con la divinidad sólo se podía alcanzar a
Will Durant. The Stare ofCiri/i_atian, vol. I. Our Orienta: Heritgee, 419-420. través de los sentidos.
Los fieles elegían un dios o una diosa .pare tos, que proyectar sus sentimientos. y luego utilizaban
experiencias ; itaies relacionadas con la actividad del hemisferio derecho del cerehr: nana alcanzar un
estado de éxtasis. La danza, los cánticos. los gritos v una sexualidad sin trabas acompañaban los
rituales bhákticos. La hipertrofia de 1a ni/0n originada por la introducción de la lectura alfabética
favorece ines itablemente un movimiento opuesto que busque la exaltación del conocimiento sensorial.
Me atrevería a asegurar que la escritura alfabética fue el catalizador necesario para la aparición del
racionalismo, del jainismo  del bhakti en India. También dejó el terreno abonado para una nuera reli-
gión: el budismo.
Sidharta Gautama nació en 563 a.C. en el seno de una familia noble, cerca de las estribaciones del
Himataya. En su juventud, como joven príncipe, disfrutó de los placeres que la vida le ofrecía y
contrajo matrimonio con una hermosa princesa que le amaba. Promo tuvieron un hijo aI que Sidharta
adoraba. Su padre, el Rajá, sentía un gran orgullo por su hijo, que un día habría de heredar su reino.
Pero esta idílica existencia no duraría mucho. A los veintinueve años. Sidharta pasaba cada vez más
tiempo fuera del recinto real- observando las penalidades de la gente humilde. El dolor, la pobreza, la
enfermedad, la vejez y el sufrimiento que pudo observar le atormentaban profundamente. y una gran
tristeza se apoderó del apuesto príncipe. Se preguntaba una y otra vez, como un mantra que no podía
silenciar: «<Por qué hay sufrimiento en el mundo?» En virtud de la lucha interior que le consumía de-
cidió que debía encontrar la respuesta, por lo que un día, a altas horas de la noche, salió
inadvertidamente mientras su mujer y su hijo dormían plácidamente. .,
Sidharta viajó hacia la selva y allí encontró un grupo de ascetas. Convencido de que estos hombres
santos habrían de saber la respuesta, Sidharta les planteó de inmediato la cuestión. Respondieron con
palabras abstrusas, dándole a entender que para averiguar la respuesta tendría que unirse a ellos y
convertirse en un infatigable discípulo. Sidharta se despojó de sus vestiduras reales y con gran
entusiasmo adoptó la vida de mendigo errante. Creyendo que la vía más rápida a la verdad sería
someter su cuerpo a mayores privaciones que nadie. empezó a cometer todo tipo excesos masoquistas,
durmiendo entre cadáveres humanos en descomposición que habían sido abandonados a los animales
carroñeros. En las propias palabras de Sidharta,
`~C
Me pre__untaba qué pasaría si ahora apretaba los dientes, si apretaba ka lengua contra el paladar y
sujetaba. api:_ :aha y quemaba mi mente con nú mente. Lo hice.) Y el sudor caía de mis axilas...
Entonces me pregunté qué pasaría si intentaba entrar en trance sin respirar. Así pues. dejé de respirar
cop: la boca o con la nariz. Y al hacerlo se produjo un violento so= niúo de viento que salía de mis
oídos... como si un hombre fuerte me aplastara la cabeza con la punta de la espada.. Entonces me
pregunté qué pasaría si solo comiese pequeñas cantidades, únicamente lo que la palma de la mano
pudiese contener... Mi cuerpo se hizo enormemente delgado. La marca que hacía al sentarme era como
la huella de las pezuñas de un camello, por la poca comida. Debido a la poca comida, y cuando se cur -
vaban v se enderezaban, los huesos de mi espina eran como una sarta de husos... Cuando pensé en
aliviarme caí allí mismo, por la poca comida. Para aliviar mi cuerpo, me toqué los miembros con la
mano, y al así hacerlo los deteriorados cabellos cayeron de mi cuerfx,. por la poca comida 3.
Una joven le encontró moribundo y le cuidó con paciencia hasta que recobró las fuerzas.
Como la mortificación extrema no había logrado revelarle la respuesta que buscaba, Sidharta intentó
un nuevo sistema. Se sentó bajo un bodhi (árbol) para meditar y se prometió a sí mismo no moverse
hasta descubrir las razones del sufrimiento. Según una tradición, estuvo sentado sin moverse durante
siete años, durante las lluvias del invierno y bajo el tó- nido sol del verano. Los discípulos potenciales,
deseosos de oír lo que este peculiar personaje tuviera que decir, vigilaban desde una prudente dis-
tancia.
Cuando alguien intenta meditar, casi siempre la mente se convierte en una jaula de grillos que le
impiden concentrarse. Sidharta contaría después que había vencido a estas voces interiores que le
distraían mediante, su fuerza de voluntad exclusivamente. Cuando todo quedó en silencio, pudo
observar con serenidad un ciclo interminable de reencarnaciones. Nacimiento, dolor, pérdida y muerte;
nacimiento. dolor, pérdida y muerte; nacimiento dolor, pérdida y muerte desfilaban por su inmóvil ojo
interior en interminable sucesión. Se dio cuenta de que el factor que determinaba el invariable retorno
del alma a lo que él más tarde llamaría «mar de lá-
' E. J. Thomas. Life of Buddha as Legend and History. 65.
grimas» era la impersonal ley del karma. El deseo llevaba me' noblemente al egoísmo, que a su vez
conducía a mayores deseos  sufrimiento, un ciclo perpetuo de vida, muerte y renacimiento. La más
venial de fas faltas condiciona el propio renacimiento de los que la cometan. Todos están condenados a
permanecer para siempre en la rueda del karma.
Consternado por esta concatenación de sufrimiento. Sidharta se dedicó en cuerpo y alma a averiguar
cómo romper el ciclo. Llegó a la conclusión de que su origen último era el nacimiento, que es el que
inicia cada ciclo de deseo. Cuando los humanos son depositados en el mundo. quieren permanecer. La
inmensa mayoría no desea que la vida termine. A pesar del cáncer terminal, de la extrema pobreza y de
las enfermedades de la vejez, todos se aferran tenazmente a la vida. El agente responsable de este
impulso es la propia individualidad. Todos creen firmemente que son diferentes y distintos de los
demás. La inquebrantable certeza de la idea de diferenciación crea esta falsa ilusión. Cuando este
fantasma la individualidad»— se acoraza en su propia armadura, dedica todo instante en que
permanece despierto a atender a lo más importante: él mismo. el yo, el ego.
Sidharta pudo llegar a ver el ego como un niño mimado y egoísta que no se detiene ante nada para
continuar respirando. Para mantener el cuerpo necesita comida y bebida. Para hacer más fácil su
existencia, anhela posesiones; para reafirmar su identidad, ansía relaciones humanas. De todos los
deseos, la lujuria es el más pernicioso, porque la unión sexual alimenta inevitablemente el ciclo
kármico al generar la interminable secuencia de-cuerpos carnales que las almas, al regresar, han de
utilizar como vehículos para volver a entrar en este valle de calamidades. El ego, en definitiva, impide
que cada uno de nosotros pueda combinar el alma del mundo que todos tenemos dentro con el alma
del mundo en su conjunto. Situado entre las dos, el ego, pretendiendo ser superior, bloquea al
individuo para que no pueda darse cuenta de que ambas son en realidad una sola.
Para conseguir el estado de felicidad que surgiría de esta unión, Sidharta admitía que el ego tenía que
estar de acuerdo en su autodestrucción, una tarea nada fácil. Su desaparición permitiría al individuo
alcanzar la luz. El «despierto» percibiría que no hay división entre los individuos, que todos forman
parte indivisible de la unidad. El odio desaparece automáticamente porque la luz ofrece amor a todos
los demás seres vivos cuando se comprende que, en su nivel más profundo, son uno.

El sufrimiento que genera el ego, a partir del deseo y la ignorancia, desaparecerá. La rueda kármica
girará más lentamente. El afortunado individuo que se haya desprendido del egoísmo se verá liberado
del más envanecedor de los conceptos. el renacimiento. y se liberará de la rueda kárrnica al haber
alcanzado el estado de nin.•,: una palabra sánscrita que significa «extinto».
Sidharta se transformó en un buda. un despierto». Aunque entonces va se había liberado de la
inexorable cadena dula reencarnación, Sidharta era consciente de la obligación de compartir su
conocimiento. por lo que decidió-permanecer y enseñárselo a los demás como bodhisatra: un buda que
decide permanecer en el mundo. Según una tradición, al regresar de su viaje interior se puso en pie y.
cogiendo una florecilla, sonrien-do enigmáticamente y haciendo una reverencia, dio las gracias a la en-
mudecida multitud que le rodeaba.
A pesar del silencio de Sidharta, la noticia de su silenciosa consecución de la luz se difundió
rápidamente, y pronto grandes multitudes acudieron a escuchar sus enseñanzas. Jamás un guía
religioso se tuvo que enfrentar a una paradoja tan desconcertante. Si su comprensión era inefable y
sólo se podía llegar a ella por la reflexión interior, intensa y silenciosa, ¿cómo debería hacer para
transmitirla? A regañadientes. Buda comenzó a predicar.
La razón del sufrimiento, explicaba pacientemente Buda, es que todo cambia. Todos vivimos en un
mundo fugaz y transitorio, pero todos nos negamos tercamente a admitirlo. Nos aferremos a Jo
efímero: los padres intentan aferrarse a sus hijos; las mujeres intentan preservar su belleza; a los
hombres les preocupa mantener su posición; el amor, la fama, el dinero, la juventud, la salud, la suerte,
la reputación, y en última instancia la propia vida, son cosas que decaen y cambian. El sufrimiento
cesaría si pudiéramos hacemos indiferentes al dolor y a la ausencia. Si la gente no tuviese deseos,
podría ser libre. El precio, que Buda consideraba modesto, era que los iluminados serían indiferentes
también a la alegría de las relaciones y a la pasión.
Fundó la primera religión atea, en la que no había ningún ser divino al que adorar. Rechazaba el
ámbito sobrenatural de los dioses y diosas del hinduismo, explicando que eran simples poltergeists en
un inmenso sistema de falsas ilusiones construido por los humanos. Enseñó que rituales, sacctdotes,
oraciones, demonios, ángeles, devociones, sacrificios, súplicas y encantamientos carecían de valor
alguno. Explicó que las je- rarquías religiosas estaban pensadas para beneficio exciu : sa-
cerdotes. Se resistió a la tentación de promulgar un códi_,c leal. pues pensaba que todas las leyes
impuestas por una autoridad _ er _rar, finalmente, en tiranía.
Al igual que Sócrates. Buda despreciaba la palabra escrita.. por h, que dio instrucciones a sus
discípulos para que no transcribiesen <as palabras. En una época en que la escritura era una
innovación de carácter revolucionario, prefería las parábolas habladas y el diálogo, exhortando a sus
seguidores a que aprendiesen de memoria sus palabras y las transmitiesen oralmente a las
generaciones futuras. La doctrina de Buda se caracterizaba por su sencillez. Comenzó elaborando las
Cuatro Verdades Sublimes. Luego propuso las Cinco Reglas Morales. Ésta_ habrían de constituir el
sustrato rocoso de todos los comprometidos con el_ camino hacia la luz. A aquellos cuyas
circunstancias no les permitiesen abandonar su lugar en la vida para iniciar una vida de monje, ofrecía
la Vía de las Ocho Etapas: ocho guías basadas en aforismos hacia una vida justa y piadosa. El austero
credo de Buda sustituyó a los Vedas, a los L ;pan. shads, al Ramavana y a los otros muchos y largos
nombres de los textos dc1 hinduismo.
Detengámonos un momento en el estudio de esta doctrina a la luz de la tesis de este libro. Para impedir
confusiones, vamos a considerar sólo la doctrina de Buda, tal como se supone que la expresó. y no los
refinamientos y el embellecimiento que los expertos han identificado como adiciones posteriores. Al
haberse criado en un recinto regio, Sidharta habría tenido acceso a la nueva tecnología de la escritura,
y con su ansia de sabiduría parece lógico que aprendiese a leer y escribir a corta edad. Aunque
posteriormente desdeñase la escritura, la cognición lineal que inducela misma tuvo que influir
fuertemente en su percepción del mundo. Después de ver la luz, de su experiencia personal del nirvana
habría surgido la doctrina de Buda; la simple narrativa literaria jamás podría transmitir la autenticidad
de su conocimiento. Sin embargo, como todos los grandes maestros de la antigüedad, Buda empleaba
metáforas y la sencilla charla para explicar la naturaleza de su revelación.
Buda creía que una manera de comunicar su saber era a través de sus acciones; si era cortés, por
ejemplo, otros se verían compelidos a emularle. Él era amable, gentil, misericordioso y valiente.
Aconsejaba devolver amor a cambio de odio. La no violencia era una de las piedras angulares de su
credo. Buda era adalid de la doctrina de la igualdad. Si bien nunca propuso realmente desmantelar el
sistema jerárquico de castas, ofendió a los sa, rdotes brahmanes al hacer sus enseñanzas accesibles a
todos. t na ez .ompartió su mesa con una cortesana, ante el escándalo de sus discipulo, -. Para Buda no
había gente -elegida». no había castas privilegiadas, los reyes no tenían derechos divinos. Su mensaje
universal de liberación era que cada individuo, en virtud de un intenso esfuerzo personal, podría, como
él, conseguir ver la luz. Él era —había dicho a sus discípulos— un aimple mortal que había
descubierto una gran verdad.
A pesar de su cortesía. Buda no soportaba que nadie le hiciese preguntas incontestables. Rechazaba las
especulaciones sobre la creación, la naturaleza del alma y el significado del infinito como
distracciones de la auténtica tarea que se tenía por delante: volverse a unir al Uno en virtud de una vida
de contemplación interior. A todas esas cuestiones las llamaba «la jungla, el desierto, el teatro de
marionetas, el retorcimiento, la maraña de la especulación» `. En el húmedo invernadero de la religión
hindú, su mensaje resultaba de una extrema aridez.
En las enseñanzas originales de Buda había muchos motivos femeninos: la no violencia, la igualdad, el
amor universal, la organización horizontal de la sociedad y la voluntad de despojar del poder a la clase
sacerdotal masculina. El santo y seña de todas las sectas budistas es sabiduría y compasión, dos
conceptos vinculados tradicionalmente al principio femenino*. Pero Buda también enseñaba que el
deseo sexual, al que se debían los nuevos nacimientos, era lo que mantenía el giro de la rueda kármica.
En sus propias palabras: «¿Qué pasaría si yo, al ser sujeto de nacimiento, tuviese que buscar la
naturaleza del nacimiento... y al haber visto la lamentable naturaleza del nacimiento tuviese que buscar
lo no nacido. la suprema paz del nirvana?» 6. El peligro inherente de la se-
xualidad era el primer tema encarado en su primer sermón, o sutra. Ananda, el discípulo favorito de
Buda, preocupado por la actitud apropiada para conversar con las mujeres, preguntaba:228—Pero si
las viéramos. .qué habríamos de hacer? —No hablar. Ananda.
—Pero si nos hablan, señor. ¿qué hemos de hacer?
—Mantenerse muy despierto. Ananda
Entre los adeptos de Buda las mujeres estaban excluidas. y los monjes hacían voto de celibato. El
mensaje de que las mujeres estaban relacionadas con el caprichd v la ignorancia fue puesto a flote
sobre una hoja de loto por un hombre de gran dulzura, personificación de la piedad. Su razonamiento,
en ef que hacía equivaler el final del sufrimiento con la negación del nacimiento, vacía de contenido la
propia esencia de la condición de la mujer.
El nacimiento de un hijo es el acontecimiento más intensamente alegre que la mayoría de las personas
experimentan en su vida. Para muchas madres, a pesar del dolor físico, el nacimiento de un hijo es casi
una experiencia mística. ¿Quién no se ha sentido cautivado por el mita o de una minúscula mano al
aferrarse a nuestro dedo meñique? ¿Hay algo más maravilloso que llevar a un niño dormido, recién
bañado, envuelto en una toalla, acurrucado en los brazos? ¿Cómo podía considerar Buda el viaje de la
vida como algo tan inherentemente doloroso y terrible como para que fuese preferible «no haber
nacido?» 8. ¿Es posible que el nacimiento. el don femenino por excelencia, sea en realidad el origen
de todo el dolor del mundo?
Buda comenzó su melancólica interrogación porque tuvo la súbita iluminación de que la vida, a pesar
de sus placeres, era fundamental y recurrentemente ausencia y separación. ¿Pero qué sucedía con las
alegrías? ¿Dónde están el dolor y la pena en caminar muy de mañana por el borde del agua en la
playa? ¿Qué decir de la contemplación de los azafranes en primavera o el aroma de una cena de
Acción de Gracias rodeado por la familia? ¿Qué decir del placer del trabajo bien hecho, la lectura de
un buen libro o una comida informal con un buen amigo? ¿Cómo podía considerar repugnante la
sensación de eternidad que se experimenta después de hacer el amor con alguien a quien se ama,
cuando aún los cuerpos están entrelazados?
Sus adeptos están prestos a señalar que Buda no era un hombre des-
Rhys Davids. Dialogues. 3:101 E. J. Thomas, 145.
ya aparece un revisionista. Los discípulos más devotos de Buda se comprometieron a establecer una
jerarquía que se habría de encargar de custodiar la pureza de sus enseñanzas.
En la primera generación tras su muerte, los monjes de mayor rango confiaron su mensaje a unos
especialistas que memorizaron los sutras y que los enseñaban a grupos de iniciados: ellos, a su vez, los
recitaban diariamente. Según este plan, se suponía que el corpus de lo que Buda había dicho habría de
pasar intacto de una generación a otra: los responsables creían que al ser muchos los monjes que
participaban, quedaba asegurado que el mensaje del maestro se-mantendría en su integridad. Las pala-
bras de Buda no se pusieron por escrito hasta trescientos años después de su muerte. El canon pali, la
compilación de las palabras del maestro, no se hizo oficial hasta quinientos años después de su muerte.
Medio milenio es mucho tiempo. Durante los siguientes veinte siglos, el budismo se dividió en muchas
sectas diferentes. Si éste ha sido el sino de sus palabras escritas. ¿no es posible que se produjesen
alteraciones durante los siglos en que su mensaje se transmitió de forma oral?
Puesto que los intelectuales de la época de Buda utilizaban habitualmente la escritura, es probable que
alguno de los monjes hiciera unas cuantas anotaciones mnemotécnicas para ayudarse a recordar los
sutras más largos. Al pasar los siglos. y como cada vez más monjes utilizaban la escritura, ese acto
pudo haber cambiado de forma imperceptible el mensaje de Buda. Los que utilizaban la escritura
brahmánica pudieron haber inclinado las enseñanzas de Buda hacia lo masculino, porque la utilización
del alfabeto modifica las percepciones y los valores de cualquier cultura. No podemos saber qué diría
el canon pali en el caso de que, a través de los siglos. las mujeres se hubiesen unido a los hombres en
la transmisión del mensaje, o si hubiesen sido exclusivamente las mujeres las transmisoras. El episodio
del rechazo de Buda hacia su tía rechina excesivamente con su noble carácter como para no sospechar
que este relato sea una adición posterior. -
Tal como fue planteado por Buda, el budismo era una religión muy difícil de practicar, y alcanzar el
nirvana era tarea de mucho tiempo. Muchos prefirieron el camino fácil y trillado de adorar a Buda
como un dios. Buda, un filósofo humanista que no creía en los dioses, sufrió el innoble destino de ser
convertido en uno de ellos. Una de las razones por la que muchos de sus monjes favorecieron su
divinización fue que esta era coherente con la metamorfosis del budismo en una religión patriarcal
basada en un texto sagrado, escrito en sistema alfabético.
En el politeísmo hindú siempre abundaron las imágenes Según el canon pali, Buda rechazaba las
imágenes y las prohibió, por creer que favorecían la idolatría y distraían al pueblo de la autodisciplina
necesaria para alcanzar la luz. Su proscripción resulta extraña ante la enseñanza de Buda de que las
personas deben cultivar una distante indiferencia hacia la propia realidad: que según él era una ilusión.
Si pudiéramos aprender a ser indiferentes ante el sufrimiento y la muerte, ¿acaso no podríamos ser
también indiferentes ante las pinturas y las esculturas? Tal . ez la supuesta prohibición de Buda de las
imágenes le fuese atribuida por un escriba que hubiese hecho, una adaptación en fecha muy posterior.
v se puede deber a los cambios en el sistema de valores que lleva consigo la trascripción de la palabra
hablada a texto escrito. La percepción de la información de forma lineal y secuencial parece generar
desdén hacia las imágenes. Los nítidos y claros alfabetos tientan a los lectores a creer en religiones
austeras y sin imágenes. También llevan aparejado el patriarcado. El budismo fue la «reforma
protestante» del hinduismo.
La doctrina de Buda se basa en principios femeninos, pero aborrece la sexualidad, sospecha de las
mujeres y mantiene una actitud negativa hacia el nacimiento. Era predecible que la religión que
evolucionó a partir de estas posturas habría de delatar una considerable confusión en relación con el
género. Pienso que el budismo habría seguido prosperando en India si. no hubiese sido una religión
fundamentalmente femenina abrumada por la ola de patriarcado y escritura que estaba recorriendo eI
país. Su popularidad inicial estaría relacionada con el cambio de conciencia que se produce en las
primeras etapas de la escritura alfabética. Sin embargo, su negativa a adoptar el alfabeto fue un factor
crucial de su declive en India. Cuando finalmente, quinientos años más tarde, el budismo modificó su
posición en relación con esta importante innovación cultural, va era demasiado tarde. En todos los
países donde posteriormente el budismo encontró terreno receptivo, su población era mayoritariamente
analfabeta o utilizaba una escritura no alfabética. Hasta la edad contemporánea. el budismo jamás
prosperó en una sociedad basada en el alfabeto. En la época de Buda, India era la frontera oriental en
la difusión del alfabeto.
Durante los primeros años del budismo, los sacerdotes brahmanes, testigos de la rápida entrega de
muchos de los adeptos a la nueva religión, contraatacaron. A los doscientos años de la muerte de Buda,
agregaron a su pues o credo el arma más eficaz del patriarcado, un conjunto de leves escritas.
Impuesto sobre el pueblo desde arriba, el Código de Manu estaba escrito en escritura alfabética. Sólo
los varones sabían escribir, interpretar, administrar v juzgar según las leves. Ala larga, el budismo, con
su amor universal, igualdad para todos y extrañamiento de los asuntos de la sociedad no suponía
amenaza para este hinduismo vigorizado y alfabetizado. En la disputa entre la palabra hablada y la
escrita, el resultado iba a ser el evidente. El budismo aceptó su derrota a manos del alfabeto con
bastante dignidad. Los hindúes no mataron a los budistas. El budismo, sencillamente, se subió a la
rueda del karma v alcanzó el nirvana. En su tierra de origen, se había extinguido la luz del budismo.