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RESUMEN LA BESTIA DE SAULXERROTE

EPISODIO 1: VIENTOS DE INVIERNO


El invierno se empieza a posar en la ciudad de Gabriel, acompañada de fuertes
ventiscas que se cuelan por las puertas y ventanas. Los primeros copos de nieve se
empiezan a posar en los árboles del bosque que se encuentra junto a la ciudad de
Saulxerotte, mientras que los techos de las diferentes edificaciones de la ciudad se
empiezan a tornar de color blanquecino, el silencio reina en la ciudad y solo es
interrumpido por los pasos perdidos de algún guardia que realiza su vigilia por las
calles de Saulxerotte o por el chirriar de alguna ventana abierta.
Mientras se adentra poco a poco por el bosque de Saulxerotte, Talath conversa con
su acompañante místico, Haley un hada del aire con la cual ha tenido diferentes
aventuras y diatribas. Al llegar a un claro del bosque, se detienen al percibir la
presencia de un ser extraño, el cual luego de unos segundos sale de su escondite,
dirigiéndose directamente a Talath sin presentación alguna, le habla sobre el tema
al cual les ha tocado reunirse, este ser es un elfo oscuro perteneciente a la orden
de Samael, una organización a la cual Talath de cierto modo pertenece y debe
cumplir ciertas órdenes, en su breve conversación el elfo oscuro le cuenta a Talath
que debe investigar sobre la bestia que asecha la ciudad y saber su naturaleza,
además si esta bestia está libre o es controlada, para así evaluar su nivel de
conocimiento y poder con el objetivo de saber si puede ser incluida en la orden,
además le aconseja que lo haga pronto ya que después de 3 días la ciudad será
arrasada por un ejercito de elfos oscuros provenientes de las tierras oscuras. Ante
dichas novedades, Talath emprende su camino con el tiempo contado.
Por otro lado, uno a uno va llegando a la ciudad por diferentes caminos, pero todos
son conducidos hacia la casa de los guardias (cuartel) pues ahí son recibidos por
el canciller Ernest quien les da toda la información al respecto sobre la recompensa
sobre la bestia, pero este viejo canciller es un hombre ya muy cansado y ataviado
por todas las ocupaciones y tareas que debe cumplir así que es muy breve con los
detalles al respecto, así sin más, Casath, Gian, Safell, parten de ahí hacia la
taberna con el objetivo de obtener información y saber un poco sobre las personas
que se han quedado en la ciudad. Por otro lado, Dothrax y Farah se dirigieron al
cementerio para hablar con el sepulturero ya que la última muerte bajo las garras
de la bestia fue hace 3 días y fue encontrada en dicho lugar. Al entrar al cementerio,
Farah fue “abordada” por un extraño hombre que al parecer lleva algo de tiempo
en la ciudad tras la pista de la bestia, este le dice que va por buen camino y que en
estos casos dan mas información los muertos que los vivos, por ello, aquel hombre
le ofrece un intercambio de información para así juntar las piezas de dicho
rompecabezas.
La taberna, un lugar rustico con un ambiente bastante nauseabundo, se encuentra
el grupo de cazadores que se dedican a peinar el bosque de todo tipo de animales
salvajes como osos, lobos y hasta gatos monteses. Prácticamente han tomado el
lugar como su casa, a tal punto que no les importa volver el lugar un completo
retrete. Morgan es el líder de estos cazadores, un tipo grande, fornido y muy
confiado de sus habilidades ha encontrado su pequeña mina de oro al cobrar las
recompensas por traer sus trofeos del bosque, pero aún así, no han dado con el
paradero de la bestia, aunque eso no pareciese importarle.
El primero en llegar a la taberna es Talath quien decide observar un poco el lugar
y tratar de entablar una conversación con la taberna, la cual amablemente le va
contando un poco sobre la situación, pero a grandes rasgos. Al poco tiempo, Casath
una “mujer misteriosa” entra a la taberna y su mirada se posa en Talath quien para
ella es un tipo un tanto extraño, ya sea por su presencia o por el cuervo que tiene
como acompañante. Haley le insiste a Talath que se acerque a ella, a lo que él sigue
su consejo, pero es infructuosa la conversa, Casath termina por interesarse mas
por el cuervo que por él, además de llamarle mucho la atención los silencios largos
y las miradas extrañas que se lanzaban el cuervo y él. Dejando de lado su
interacción, los dos tratan de tener información por parte de la tabernera la cual
les revela que su marido murió a manos de la bestia y se nota que aún no supera
del todo la pérdida de su marido por sus largos y profundos suspiros acompañados
por un cambio en su actitud, Casath no tiene mucha empatía y tacto con dicha
situación y termina tocándole fibras más sensibles a la tabernera la cual rompe en
llanto y acto seguido se entra a la cocina.
Al poco tiempo, Gian y Safell llegan a la taberna y notan a la mujer misteriosa, pero
deciden sentarse al otro lado de la barra y comer algo, mientras Safell paga con
una jugosa moneda de oro al hijo de la tabernera para que le cuente varios detalles
sobre las muertes que han sucedido bajo las garras de la bestia. Uno de los detalles
que más le interesó fue la muerte de toda una banda de ladrones liderada por una
mujer llamada Nidia, quien fue hallada muerta cerca a una alcantarilla. Se dice
que este grupo les brindada alimento y ropa a los mas pobres de la ciudad,
producto de lo robado, pero que luego de los asesinatos por parte de la bestia, el
grupo se hallaba en otros movimientos e investigaciones que se relacionaban con
el paradero de la bestia.
Unos minutos después reaparece la tabernera algo calmada y se dedica a atender
a los recién llegados, Gian sin hacerse esperar la aborda con una serie de preguntas
a cerca de la bestia, la cual nuevamente vuelve a sufrir un estado de depresión
fuerte por los recuerdos de su esposo muerto, pero sin antes comentarles una
historia sobre los sucesos relacionados con la bestia. Hace 9 años atrás, en una
tranquila noche de abril, fue la primera aparición de la bestia, la cual asesinó a
una pareja que se encontraban cerca a una cabaña en el bosque en donde los
cazadores la usan para descansar. La mujer era conocida como Anna D’Belle una
joven humilde la cual vivía con su madre Violet D’Belle y su hermana Marie D’Belle,
según su madre ella no tenía novio ni estaba comprometida, por lo cual la gente de
la ciudad la tildó de puta al ser encontrada con dicho hombre en ese lugar. Del
hombre no se sabe absolutamente nada, se rumorea que era un forastero o una
persona que recién se había mudado a la ciudad. Luego del entierro de la bestia, el
Vizconde Edgard se ocupó de la señora Violet y de su hija menor Marie, de la cual
con el tiempo cayó profundamente enamorado de ella. Luego de unos meses es
casaron y viven juntos en la gran mansión de los Beaumont. Luego de contar esta
breve historia la tabernera se interna en su cocina para calmar su dolor y los
personajes quedan en la taberna analizando la información recopilada.
A pesar de sus intentos por acercarse a la mujer misteriosa, son infructuosos,
dicha situación incómoda hace que Talath decida levantarse de su puesto y se
dirige hacia Morgan, el cual lo recibe con chistes y burlas por su complexión y
vestimenta, aun así Talath trata de conversar con el sobre el tema de la bestia pero
nota que Morgan no sabe mucho o quizás casi nada ella, a cambio lo que recibe
son mas burlas, por lo que Talath de un modo retador le dice que él será quien
mate a la bestia, algo que pone a Morgan un tanto en burla ya que esto cuestionaría
a todos sobre que tan buen cazador es, por ello Morgan le propone una apuesta
muy floja por cierto para ver quien caza primero a la bestia poniendo en juego al
cuervo Haley.
Mientras tanto, Farah entra en la casa del sepulturero, que viene siendo un gran
salón de velación, aquí es atendido por el señor charles, un viejo encorvado que la
invita al cuarto de tanatología, que es donde organizan a los muertos para ser
entregados por sus familiares. Ahí le muestra el cuerpo de la chica, la cual ya ha
sido atendida, pero sin importar ello Farah analiza el cuerpo notando que le faltan
partes del cuerpo, como parte de una pierna y de un brazo, lo cual es confirmado
por el sepulturero, agregando que el pecho estaba completamente abierto y que fue
una ardua tarea coser y organizar el cuerpo de la mujer. Luego de esto, Farah es
llevada hacia el lugar donde fue encontrado el cuerpo, en camino por el cementerio
se encuentran con un hombre gigante el cual se presenta como Dothrax que
también está en busca de la bestia, así que es invitado a acompañarlos. Al llegar
al lugar de la muerte, el sepulturero les cuenta que la chica apuntaba con una de
sus manos hacia el mausoleo de los Beaumont, familia de nobles que por muchas
generaciones han dirigido la ciudad y como saben, pertenece al vizconde Edgard.
Pero no todo termina ahí, el sepulturero les cuenta que 9 años atrás tuvo que
arreglar los cuerpos de una pareja que fue hallada en el bosque, la mujer
identificada como Anna D’Belle y que tenían heridas muy similares a los cuerpos
que actualmente han sido encontrados muertos por parte de la bestia.
EPISODIO 2: EL MISTERIO ENTRE LA GÉLIDA CIUDAD
Luego de haber hablando con el sepulturero, Dothrax ve como se aleja poco a poco
hacia su casa, él pensativo y extrañado por la muerte de aquella mujer, también
decide retirarse del lugar, con más preguntas causadas por las respuestas y demás
información brindada por el viejo sepulturero. Siente que la mujer dejó un mensaje
al señalar la tumba de los Beumont, pero al no hallar ninguna otra pista, decide
concentrarse en despejar su mente por un momento, respira profundo y al enfocar
sus pensamientos en la mujer, en el lugar en el que se encuentra, siente un silencio
que solo es interrumpido por las ventiscas frías que pasan por la ciudad,
anunciando que el invierno ha llegado para quedarse por un buen tiempo. Al estar
en un estado de relajación, libera su mente y despierta su ojo místico, una visión
espiritual que tiene por la sangre Jayán que recorre sus venas, algo que él en su
niñez experimentó sólo una vez, por un corto periodo de tiempo y le asustó tanto
que decidió dejarlo atrás como un leve recuerdo, un producto de la imaginación de
un infante que vivió rodeado de guerra, matanzas y viajes por el desolado desierto.
Al observar de nuevo todo el entorno, Dothrax ve que el panorama es algo similar
a lo que con sus ojos mortales ve, pero con un detalle que cambia todo, lo material
se ve difuminado, borroso como si ello no tuviera importancia en su vista, a lo lejos
ve al anciano llegando a su casa, pero lo observa como un ser con una silueta
blanquecina, en ese momento, nota que lo que ve, son los espíritus, esencias de los
vivos y que ya no es el plano material si no el espiritual el que cuenta en este modo
de visión. Al darse la vuelta y ver en donde se encontraba la mujer muerta, ve que
a unos pocos metros se encuentra un espíritu femenino que le observa
detenidamente, Dothrax asombrado, trata de calmarse e intenta hablar con ella,
pero nota que las palabras no salen de su boca pero se escucha hablar, no es que
estuviese escuchando su voz en su cabeza, solo que no gesticula las palabras para
vocalizar, pero de cierto modo entiende que puede comunicarse, por otro lado, la
mujer no lo hace, es como si la voz de ella no existiera, o si los espíritus se
comunicasen de otro modo, por lo que ella solo puede asentir con la cabeza o
realizar cualquier otra acción de comunicación no verbal. Ella le indica que es la
mujer que murió en el cementerio gracias a la bestia y que, en el mausoleo de los
Beaumont, hallará información vital sobre la bestia. Al principio Dothrax se
encuentra temeroso, de hecho, ella al a acercarse un poco a él, este da unos pasos
hacia atrás, pero luego de comunicarse un poco, él decide tomarle de la mano, pero
esta se desvanece con el viento frío que recorre el silencioso cementerio. No hay
nada más que comunicar, así que Dothrax vuelve a su visión normal, con la que
durante toda su vida ha observado los diferentes sucesos que ha tenido que pasar.
Sorprendido y extrañado por lo que le acaba de pasar, decide que es momento de
dirigirse a la taberna, para así encontrar a alguno de los viajeros que hace poco
conoció y calmar un poco su estado de sorpresa, nerviosismo y demás emociones
que recorren por el cuerpo del semigigante.
Mientras tanto en la taberna, Talath toma su pedido de alimento y sale de la
taberna para dárselo a Haley la cual un poco hambrienta no piensa dos veces en
dirigirse al plato y comer, él le dice que lo espere afuera mientras paga y mira qué
más puede indagar. Al entrar observa que la extraña mujer se encuentra muy
entretenida conversando con los otros dos forasteros, lo cual concluye su
interacción con ella y su posible acompañante en esta misteriosa ciudad. Así que
rápidamente sin ser notado, sale del lugar. Ve que Haley no ha terminado su
comida, pero ella ya está satisfecha así que deciden dirigirse rápidamente al
cementerio.
Por otro lado, Casath, Gian y Safell se organizan como grupo y deciden que Casath
y Gian vayan a la casa de los ladrones comandados por Nidia para encontrar algún
tipo de información relevante, mientras que Safell se dirigió hacia el cementerio.
Mientras estaban finiquitando sus planes, Morgan se acerca por la espalda a
Casath y en un tono de casanova intenta ligar con ella llevado por los efectos de la
embriaguez, ella en un tono directo pasa de él, pero este sigue insistiendo
diciéndole que él le puede guiar por la ciudad, en ese momento Safell interrumpe
poniéndose en medio de Morgan y Casath, acto que no le gustó para nada a Morgan
el cual intimida a Safell con su complexión y habilidad de cazador, pero Safell
insiste en dejar tranquila a Casath, esto hace que Morgan se enfurezca bastante y
en ese momento Casath sale rápidamente del lugar y detrás de ella sale Gian.
Morgan al ver que la mujer ya no está se calma un poco pero antes de volver a su
mesa amenaza a Safell con partirlo en dos si vuelve a entrometerse en sus asuntos.
Luego de su pequeño encuentro con Morgan, Safell parte al cementerio, el recorrido
es silencioso y frío, algo que de cierto modo lo tranquiliza y hace que se enfoque en
su investigación. Faltando poco para llegar al cementerio, ve al horizonte el campo
santo y las vallas metálicas que lo separan de la ciudad, mientras camina siente
que lo observan, así que sin pensarlo dos veces se gira y mira hacia los techos de
la casas, en efecto se encuentra con la mirada gélida y penetrante de un hombre
misterioso que lo observa, un tipo completamente vestido de negro con una
pañoleta oscura que le tapa casi todo el rostro, dejando ver solo sus ojos cafés,
parte de su blanca frente y un poco de su cabello castaño. Esta situación no le
gusta a Safell así que, para estar a la altura de aquel hombre, hace una acrobacia
impulsado por la fachada de una casa hasta estar en el techo, el hombre no dice
nada, solo observa la habilidad y determinación que tiene Safell. Aquel tipo
misterioso le celebra a Safell su fuerza e inteligencia al dirigirse al cementerio ya
que este le afirma que en ese lugar encontrará valiosa información, información
que a él le interesa y que estaría dispuesto a realizar un intercambio de datos con
Safell, sin embargo, Safell no se fía del hombre y sigue estando precavido y alerta
ante cualquier movimiento extraño o sospechoso del hombre, al notar esto, el
hombre misterioso le suelta un pequeño adelanto de los datos informativos que le
pueden interesar a Safell, refiriéndose al paradero de su hermano y sobre su
“Maestra” Natja, algo que produjo en Safell que su compostura e inexpresividad
fuesen alteradas, tanto que le exigió a aquel hombre que le dijera quien era, quién
lo había enviado y cómo sabía esas cosas, sin importar la reacción que tuvo Safell,
el hombre le indicó nuevamente que si desea, pueden encontrarse para
intercambiar información y acto seguido se alejó rápidamente por los tejados de la
ciudad.
Mientras toman camino en búsqueda de la casa de ladrones, Casath y Gian
observan que una casa tiene una chimenea bastante particular, en el boquete tiene
la cabeza de un dragón metálico de color dorado de la cual sale un constante humo
gris oscuro, así que deciden dirigirse a dicho lugar. Al llegar se encuentran con que
es una herrería, por lo que optan por entrar y tratar con el encargado. André Xiao
es el herrero, un tipo joven de padre oriental y madre gabrielense el cual lleva gran
parte de su vida viviendo en la ciudad de Saulxerotte; él los recibe muy
amablemente y les muestra sus diferentes armas, incluyendo armas orientales de
su manufactura, pero Casath y Gian están mas interesados en conseguir
información de él, aunque lastimosamente no pudieron conseguir casi nada, salvo
que el herrero cambiara a una actitud más callada y reservada.

Al acercarse al cementerio, Talath siente que las corrientes de magia en ese lugar
son muy fuertes, así que decide quitarse la venda que tiene en la frente para poder
ver con su tercer ojo, al concentrarse ve con mucha más claridad el plano espiritual
que Dothrax ya que no solo puede ver espíritus, sino todo tipo de ser que se
encuentre en la Vigilia, además de las corrientes de magia que se encuentren en el
lugar. En efecto las magias de la creación y de la ilusión confluyen fuertemente en
el lugar y se concentran en un punto, el mausoleo de los Beaumont. Haley que se
encuentra sobrevolando el lugar también observa todo el panorama y en modo serio
y preocupada le indica a Talath que es importante indagar mas en ese lugar, a lo
cual él concuerda. Ella también observa al semigigante Dothrax y sin pensarlo dos
veces decide acercase a él posándose en su hombro.
Al entrar al cementerio, Talath ve como aquel “hombre gigante” está entretenido
con Haley, viendo como dicho cuervo está tranquilamente en su hombro
observándolo también, al llegar ante él, Talath se presenta y estrecha la mano de
aquel hombre que muy gentilmente le saluda y al mismo tiempo le habla sobre el
cuervo, haciendo que la conversación sea más amena entre dos desconocidos.
Talath en el poco tiempo que llevan hablando siente que aquel hombre no es un
tipo normal y que este tiene la mitad de su alma perteneciente a una raza antigua,
los Jayán, que también tienen un tercer ojo con la capacidad de ver en el plano
espiritual pero no del modo como un Devah puede hacerlo; y nota como esa parte
de su alma está encendiéndose, avivándose, como si tuviera una especie de
“despertar”.
Sin más preámbulos, Talath le empieza a hablar sobre la bestia y que él la está
buscando, algo que a Dothrax le anima a contarle sobre sus investigaciones.
Haciendo que los dos vean que pueden ser un equipo ya que pueden
complementarse con sus diferentes habilidades y características únicas.

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