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El buque petrolero Exxon Valdez (nombre compuesto formado por las palabras Exxon,

empresa petrolera norteamericana propietaria del barco, y Valdez, nombre del puerto con el que
operaba), salió de la terminal petrolera Valdez, en Alaska, a las 21:12 h. del 23 de marzo de 1989
(24 de marzo, según la hora local UTC) con destino a Long Beach, California. Uno de los
prácticos del puerto guio a la embarcación a través de los Valdez Narrows antes de abandonar
la nave y devolver el control a Joseph Jeffrey Hazelwood, capitán del barco. La embarcación
maniobró fuera de la ruta, a fin de evitar el choque contra los icebergs. Después de la maniobra
y poco después de las 23:00 h., Hazelwood dejó el puente de mando. Dejó al Tercer Oficial de
cubierta Gregory Cousins a cargo del puente de mando y a Robert Kagan en el timón, pero estos
dos miembros de la tripulación no habían descansado las seis horas que son obligatorias en su
trabajo antes de que comenzara su turno de 12 horas. El barco estaba en piloto automático, y
usó el sistema de navegación que había sido instalado por la compañía constructora del barco.
La vía de salida del barco estaba cubierta por icebergs, así que el capitán, Hazelwood, solicitó
permiso de la guardia costera para salir a través de la vía de entrada.

El 24 de marzo de 1989, alrededor de las 00:04 h., el buque petrolero Exxon Valdez golpeó el
arrecife de coral conocido como Bligh Reef, situado en el Prince William Sound, en Alaska, y
derramó cerca de 10,8 millones de galones de petróleo crudo (alrededor de 40,9 millones de
litros).

El incidente puso a prueba la capacidad de respuesta de organizaciones locales, nacionales e


industriales ante un desastre de gran magnitud. Muchos factores complicaron los esfuerzos del
gobierno y la industria que participaron en la limpieza del derramamiento, entre ellos el tamaño
del vertido y su localización remota en el Prince William Sound, accesible solamente en
helicóptero y barco. El derramamiento planteó amenazas a la delicada cadena de alimentación
en que se apoyaba la industria de la pesca profesional de Prince William Sound. También
estaban en peligro diez millones de pájaros y aves acuáticas migratorias, centenares de nutrias
del mar y docenas de otras especies de la orilla, tales como marsopas, leones de mar y diversas
variedades de ballenas.

Alyeska, la asociación que representa a siete compañías petroleras que funcionan en el puerto
Valdez, entre ellas Exxon, fue la que primero asumió la responsabilidad de la limpieza, de
acuerdo con la planificación de urgencia del área. Alyeska abrió un centro de comunicaciones de
emergencia en Valdez poco después del derramamiento, y las segundas operaciones se
centralizaron desde Anchorage, Alaska.