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Caracas, 22 de marzo 2017

Practicas

5 CD

A. Gabriela Beens – Alba Palomo – Alyolis Roo.

ANALISIS SENTENCIA

INTERPONE RECURSO DE INTERPRETACION CON RESPECTO A LA FIGURA DEL


CONCUBINATO Y EL MATRIMONIO

ALEGATOS DE LA PARTE

1. El abogado representante de Carla Mampieri solicita la revisión del artículo 77 de la


constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela porque el juzgado noveno de
primera instancia de familia y menores le reconoció a su representada el carácter de
concubina con quien mantuvo una unión no matrimonial durante 23 años.
2. Que en virtud de que el artículo 77 de la constitución extiende los efectos del
matrimonio a los de la unión estable de hecho, es potestativo de la concubina utilizar
el apellido de su concubino, con lo cual, así mismo puede establecerlo en su
documento de identidad.
3. Que el artículo 77 de la constitución equipara al matrimonio a la unión estable de
hecho en tanto se cumplan con los requisitos establecidos en la ley.
4. Que el artículo 77 de la constitución establece que la unión concubinaria y el
matrimonio producen los mismos efectos y que ambos son expresiones del concepto
de familia.
5. Que el artículo 77 de la constitución es de aplicación preeminente a cualquier norma
subordinada.
6. Que todos los derechos sociales y de familia deben ser aplicados también a la unión
concubinaria.
7. Dicha acción de interpretación solo pretende esclarecer los hechos y no pretende,
en ningún caso, interferir en la reserva legal establecida.
8. Se plantean las interrogantes: “¿Corresponde a los concubinos la totalidad de los
efectos civiles del matrimonio establecidos en el CC y en otras leyes de la
República? ¿A qué efectos se está refiriendo la disposición Constitucional, a
aquellos derechos y cargas entre las personas o sólo respecto a sus bienes?
¿Cuáles son y cómo se aplican?”
9. La presente acción tiene como finalidad determinar cuál es el alcance de la norma
constitucional y su relación con las normas legales que regulan los efectos del
matrimonio civil para determinar su implementación en la vida practica y jurídica,
para así también evitar fallos contradictorios.
10. Se plantea que el artículo 113 del CC, que la misma constituye una limitante del
precepto establecido en el artículo 77 constitucional.
11. Se plantea la interrogante de que efectos son extensibles a las uniones no
matrimoniales, en cuanto a la obligación de contribuir al cuidado y mantenimiento del
hogar común y las cargas de la comunidad previstas en el CC.
12. Se plantea la interrogante de “¿cómo se les aplicará a estas uniones no
matrimoniales, si los concubinos no pueden disolver el vinculo que los une mediante
divorcio, nulidad o separación judicial de bienes por vía jurisdiccional, toda vez que
no han celebrado el matrimonio como tal, pero de hecho funcionan exactamente
igual?”.
13. Surge la pregunta de que, si en esta separación de la comunidad que existe entre ellos,
entrará a discutirse el valor de la plusvalía de los bienes propios que tenían antes de
unirse de hecho.
14. Que, al disolverse el vínculo de hecho que los une por la muerte de uno de los
cónyuges, el artículo 767 del Código Civil limita al concubino o concubina en los
derechos que se le otorgan al cónyuge en la sucesión de su causante, ya que esta
norma en específico, no reconoce la comunidad universal concedida a los que sí
contraen matrimonio, existiendo contradicción entre lo que dispone esta norma legal
y el artículo 77 de la Constitución, el cual extiende los efectos legales que nacen del
matrimonio a las uniones establecidas de hecho.
15. Surge la interrogante “¿cómo se regularía lo concerniente tanto a la disolución y
liquidación de la comunidad, y cómo haría el cónyuge que se vea afectado para
preservar ese patrimonio común? ¿Podría solicitar al Juez la cautela prevista en el
artículo 174 o la del 191? ¿Podría el concubino hacer extensibles a él los efectos del
artículo 195 del CC, sobre acordar pensión de alimentos al concubino que se
encuentre incapacitado para trabajar y carezca de otros medios para sufragar sus
necesidades?”.
16. Surge la interrogante “¿A partir de qué momento cesa la comunidad en una unión
estable de hecho al ser imposible que medie una separación judicial que determine
de manera precisa el momento en que la misma cesa?, ello debido a que en el fallo
mero declarativo que da certeza de la relación concubinaria, sólo abarca ese hecho,
al ser esa la función de los fallos declarativos, que no son de la naturaleza de los
fallos de condena o constitutivos”.
17. También surge una duda en cuanto a si los concubinos pueden celebrar
capitulaciones matrimoniales válidamente, “¿esas capitulaciones matrimoniales
serán oponibles a ellos por la extensión de los efectos del matrimonio? ¿Existió
comunidad entre ellos? ¿En caso de muerte solo le correspondería la legítima?”.
18. ¿será válida la actuación que un concubino realice disposición de los bienes propios
sin el consentimiento del otro?
19. “¿Podrá el concubino oponer en una acción judicial incoada contra el patrimonio
común, el litis consorcio necesario por ser la legitimación en juicio conjunta conforme
a esa norma?”, para luego indicar que con fundamento en el artículo 171 del Código
Civil, al no estar casado legalmente, pero siendo considerado como tal por la
Constitución, si ¿podría en vía jurisdiccional solicitar esta cautela provisional?
20. ¿Cómo quedan las uniones estables de hecho en relación a este supuesto
específico, cuando uno de ellos es declarado ausente?
21. Que, en materia sucesoral el Código Civil (artículos 796, 807, 823-825, 883-887)
reconoce al cónyuge sobreviviente una serie de derechos sobre el patrimonio de su
causante, los cuales por mandato constitucional deberían ser extendidos a los
concubinos, al encontrase éstos en idéntica situación con los que han contraído
matrimonio. Señaló que, además, el artículo 1481 del Código Civil establece que
entre marido y mujer no puede haber venta de bienes, como consecuencia de lo cual
surgió la interrogante de ¿cómo opera esa prohibición legal, si los efectos de esa
unión de hecho son exactos al matrimonio? ¿puede ser alegado por uno de los
concubinos o por un tercero que fue afectado por la venta realizada?
22. Que el Código Civil regula otros efectos del matrimonio que “…no se han citado en
este escrito, como las causales de disolución del vínculo matrimonial, o el delito de
bigamia, pero que podrían ser interpretados por esa Sala a la luz de lo preceptuado
en el artículo 77, por considerar quien suscribe este escrito, que las uniones estables
de hecho sólo producen efectos si la pareja es soltera, porque al estar uno de ellos
casado, tal extensión de los efectos se haría inaplicable, al proteger la CRBV a la
institución de la familia fundamentada en el matrimonio y a la luz de la Constitución,
estas uniones se están protegiendo en la misma dimensión que a la familia, por ser
esa su esencia”.
23. ¿En las uniones estables de hecho que se consoliden en contravención al CC, y en
las cuales se generan las nulidades del matrimonio (impedimentos dirimentes e
impedientes) cómo se manejan los efectos civiles que el mismo Código les
reconoce?”.
CONSIDERACIONES PARA DECIDIR

El juez competente para decidir este recurso de interpretacion comienza realizando una
separación entre uniones estables de hecho establecidas en el artículo 77 de la constitución
y del concubinato señalado en el artículo 49.5 eiusdem, pues señala que las primeras son el
género, y la segunda figura es la especie, pudiendo existir otro tipo de uniones estables
diferentes al concubinato que aún no han sido reguladas, pero que con el tiempo podrían
regularse. Y que por ende a los efectos del fallo, se trataran como sinónimos concubinato y
uniones estables, al no existir por los momentos otro tipo de unión estable de hecho.

Tambien define el concubinato, estableciendo como base legal el artículo 767 del código
civil venezolano, como la unión entre hombre y mujer solteros la cual no cuenta con los
requisitos para que se le llame matrimonio, estableciendo como elementos determinantes la
soltería de los concubinos y la permanencia de la vida en común.

Como primera diferencia, se señala la manera en que ambas figuras (matrimonio y unión
estable/concubinato) nacen, es decir señala la sala que el concubinato se trata de una
situación fáctica que requiere la declaración y clasificación del juez, que además es esencial
que cumpla con los requisitos del articulo 767 CCV, y así podrá ser identificado con la unión
estable de hecho a la que hace referencia el artículo 77 constitucional.

Al contrario de lo anterior mencionado, el matrimonio nace por medio de un acto matrimonial


recogido en el acta de matrimonio, y esto lleva a mencionar varios de los requisitos para
que las uniones estables de hecho sean reconocidas como tal. Debido a la poca facilidad
para determinar aquella unión, por falta de una fecha cierta y exacta de cuando comenzó,
se toman elementos relevantes que darán cabida a la existencia del concubinato o unión
estable como lo son la permanencia y estabilidad en el tiempo, la posesión de estado en
cuanto a la fama y el trato, el reconocimiento de la sociedad en donde se desenvuelve, así
como la necesidad de que la relación sea excluyente de otra de iguales características,
debido a la propia condición de la estabilidad.

Luego la sala hace mención a los efectos jurídicos del concubinato que se equiparan al
matrimonio y a los que no, determinando las diferencias en algunos aspectos de ambas
instituciones, comenzando que la unión estable, según la sala debe ser declarada por
decisión judicial en un proceso con tal fin, para así lograr la aplicación del artículo 211 del
código civil, al igual que la presunción durante el matrimonio.

Señala como otra diferencia la omisión de la vida en común como hogar en común, aun
siendo elemento determinante de la unión no es obligatorio, siempre y cuando estén
presentes otros aspectos como visitas constantes, socorro mutuo, ayuda económica
reiterada, vida social conjunta, hijos, etc.

Otro aspecto mencionado, se refiere a la duración que debe mantener dicha unión para que
sea tomada como tal la cual será de dos años mínimo ya que ese fue el término
contemplado por el artículo 33 de la Ley del Seguro Social, al regular el derecho de la
concubina a la pensión de sobrevivencia.

Por otro lado, el artículo 137 del código civil no aplica por completo al concubinato como lo
sería en el caso del matrimonio, pues como ya se dijo anteriormente la sala considera que
no es necesaria la cohabitación, pero si la permanencia y estabilidad de la unión. Tampoco
existe el deber de fidelidad, según lo expuesto por la sala y menos el de vivir juntos.

Con referencia, a los deberes de socorrerse y alimentarse durante el matrimonio, considera


la sala que estos si se aplican igualmente a las uniones estables de hecho. Por otro lado,
abarcan el tema de la opción que tiene la cónyuge en el matrimonio a utilizar el apellido del
hombre, y señalan que en principio la concubina no goza de esta facultad, al no existir el
estado civil de concubinato.

Con respecto al régimen patrimonial, la sala señala que se ve equiparado al régimen


patrimonial del matrimonio, pues se equipararan en lo posible pero sin llegar a ser lo mismo.

Ahora bien, en primer lugar muchas de estas facultades o derechos patrimoniales que
nacen del concubinato se encuentran regulados de manera dispersa en el ordenamiento
jurídico y así se menciona la ley que regula el sistema de pensiones donde se le otorga a la
concubina el beneficio de la pensión por sobrevivencia; la ley que regula subsistemas de
vivienda la cual prevé al concubinato elegible para préstamos de vivienda; ley de seguro
social establece al concubino el derecho de asistencia médica integral; LOTTT le da
derecho al concubino de reclamar las indemnizaciones que corresponden por parejas
fallecidas.

Además de lo ya mencionado, la sala también abarca la equiparación en las normas más


concretas de regulación patrimonial del matrimonio y señala que a diferencia del
matrimonio, en el concubinato no hay demanda para la liquidación de la comunidad de
bienes, pues al romperse la unión se rompe la comunidad sin necesidad de declaración
judicial, sucediendo lo contrario en el divorcio para terminar el matrimonio donde se le
solicita al juez de manera preventiva lo establecido bajo el articulo 174 Código Civil.

Por otro lado, según la sala, en el concubinato no existe separación de cuerpos ni mucho
menos divorcio y por ende no es aplicable los artículos 191 y 192 del CCV, sin embargo,
durante el proceso para el concubinato pueden tomarse previsiones con respecto a los
bienes comunes y a los hijos menores. Además de ello, se hace referencia a la existencia
de pleno derecho de la comunidad de bienes mientras exista concubinato/unión estable de
hecho, siempre y cuando se hayan adquirido bienes durante la unión, teniendo efectos ante
terceros (también terceros acreedores), y esto será así cuando el concubinato haya sido
declarado por vía judicial, teniendo como consecuencia que los terceros puedan pedir que
se reconozca esa unión judicialmente probando la comunidad mediante la demanda al
concubino que aparezca como dueño de los bienes.

La sala también señala, con referencia al punto anterior, la acción que tienen los
concubinos, al ser declarada judicialmente la unión y como defensa de sus intereses, y esto
se toma como equiparación al matrimonio, la aplicación del artículo 171 del CCV en
beneficio de los bienes comunes, mientras el juez se pronuncia mediante providencia con
respecto a la deuda del tercero.

Por otro lado, la sala señala que en el concubinato no existen capitulaciones matrimoniales,
en primer lugar, porque no es un matrimonio sino un hecho derivado de una unión
permanente de los concubinos dado por el transcurso del tiempo lo que califica a la unión
como tal y por ende no puede existir declaración registrada de las partes constitutiva de la
unión en el sentido de la regulación de bienes.

Volviendo a las semejanzas o equiparación de ambas figuras, la sala incluye en su análisis,


la figura del matrimonio putativo y señala la existencia del concubinato putativo, tomando la
buena fe de una de las partes, surtiendo los mismos efectos con respecto a los bienes. Lo
mismo sucede con los derechos sucesorales del concubino o concubina, pues se equipará
al régimen sucesoral del matrimonio y se da el orden para heredar establecido en los
artículos 824 y 825 del CCV, ocupando así el puesto del cónyuge.

Por otro lado, en los casos de ausencia de uno de los concubinos, la sala lleva al artículo
427 y dice que aplica igualmente a las uniones estables de hecho.

Como último punto y no menos importante, la sala abarca la falta de registro de la sentencia
que declara la unión estable por no tener este un procedimiento en la ley, y ello lleva a
plantear la nulidad o no de las ventas hechas entre concubinos cuya declaración no haya
sido registrada siendo así aplicable el articulo 1481 CCV (aplicado al matrimonio), tratando
de evitar el fraude ante los terceros acreedores, pues tampoco pueden vender bienes que
estén a nombres de uno de ellos, ya que estos también forman parte de la comunidad, y
frente a esto el tercero podrá pedir que se reconozca la comunidad o que se anule el
negocio realizado entre los concubinos.
ANALISIS/CRITICAS A LA SENTENCIA

Se considera, como punto en contra de la sala, que ésta no debe suplir la competencia de
la asamblea al legislar mediante jurisprudencia una institución que sería reserva legal según
lo establecido en la constitución, y como punto a favor de aquella, se piensa que el
concubinato o unión estable de hecho no es lo mismo que el matrimonio, así se vean
entrelazados en varios efectos jurídicos, ya que como la misma sala menciono tienen
aspectos muy distintos que traen como consecuencias efectos jurídicos distintos, y por ende
se debería crear una legislación más amplia y concreta que abarque todo el tema, sin
necesidad de acudir a este tipo de “interpretaciones” donde el poder judicial prácticamente
legisla cuando esto no le compete a el.

De ser el caso anterior, se deberá dejar claro en dicho cuerpo legislativo, en que aspectos
se equipara a la figura del matrimonio y en cuales no, creando así su propia regulación.

Se consideran dos instituciones totalmente diferentes, que por alguna razón existen ambas
por separados en la legislación venezolana, y cada una merece su regulación
correspondiente, que de ser el caso y tomarlas como una sola institución, se debería
eliminar por completo alguna de las dos instituciones con toda su regulación respectiva.

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