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Antecedentes nacionales

1.Autor : Mag. Sylvia Matos Marcelo y Lic. Diana Cordano Gallegos

Lugar : Centro de Investigación y Desarrollo (CIDE)

Año : 2001

En el año 2001, el Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual


(PNCVFS) a través de su área de investigación, realizó una primera
sistematización de las investigaciones sobre violencia familiar y sexual en el país,
con el objetivo de determinar de cuánta información sobre violencia familiar y
sexual se disponía a escala nacional, comprender esta problemática mediante
los hallazgos de las diversas investigaciones, como también contar con una línea
de base que permitiese señalar avances en la información y develar vacíos que
pudieran ser resueltos en el futuro. Como producto de ello, se publicó el primer
libro: Estado de la Investigación en Violencia Familiar y Sexual en el Perú.

Conclusión

2.Autor: Esperanza Reyes-Solari

Lugar : lima

Año:2004 -2007

Según la Organización Mundial de la Salud la violencia de la pareja contra la


mujer es la causa más común de lesiones o daño en la mujer, la causa de un
cuarto de todos los intentos de suicidio femeninos y el 20% de los motivos
por los que ellas solicitan atención de los servicios de salud pública. Las
secuelas de la violencia conyugal producen altísimos costos al Estado y a la
sociedad en general. De acuerdo al estudio realizado por el PNUD (1999) en
1997, del total de denuncias registradas en Lima, el 76.5% fueron por violencia
física y un 23.5% por violencia psicológica. El fenómeno de la violencia física
contra la mujer ejercida por su pareja ha alcanzado en nuestro país
una importancia y unas dimensiones que han permitido calificarlo como un
problema de salud publica.

Conclusión :

Las mujeres que informaron violencia física reciente comparadas con las que no,
son más jóvenes (mediana de edad 32,1 frente a 33,6 años), con edad más
temprana de inicio de relaciones sexuales (mediana de edad 19,3 frente a 20
años) y de primera unión de pareja (mediana de la edad 19,7 frente a 21,4 años)

En el Perú se ha identificado previamente un mayor riesgo de violencia física de


la pareja a lo largo de la vida de la mujer asociado con residir en lugares
diferentes a la costa . El considerar ámbitos geográficos de residencia en este
estudio permitió identificar una asociación a mayor riesgo de violencia física de
la pareja contra la mujer de ámbitos geográficos urbanos de resto de costa y
sierra peruanas. Este hallazgo coincide con información de estudios nacionales
cuantitativos y cualitativos sobre una mayor frecuencia de violencia física en la
sierra

3. Autor : ZORRILLA AREVALO, MARILU

Lugar : universidad san martinde porras lima

Fecha :2015

Las mujeres cumplen un rol importante en la actividad económica no obstante,


5 de cada 10 mujeres micro emprendedoras han sufrido algún tipo de violencia
por parte de sus parejas o exparejas (Ponce, 2012). El 45 % de las trabajadoras
del Emporio Comercial de Gamarra fueron agredidas (psicología, física, sexual y
económicamente) por sus parejas o exparejas. Asencios, (2014). El impacto que
tiene en las mujeres producto de la violencia que son víctimas de maltratos
físicos , verbales etc., se ve afectado en el Sistema financiero lo cual perjudica
notablemente es poder acceder a un crédito y morosidad. Impacto de la
violencia contra las mujeres en la morosidad financiera de dueñas de
microemprendimientos, según atestiguan las/os asesores de finanzas
empresariales de una caja municipal en Lima. Com Vo Mujer & USMP. Puente
Custodio, (2014). Se encontró que el presentismo laboral representa una
pérdida significativa de 3,725 millones de nuevos soles por año para Lima, un
equivalente a 1,433 millones de dólares americanos por año, o al 0.78% del
Producto Bruto Interno. Además, los costos del presentismo en el sector de
manufactura representan un alto porcentaje de los costos totales (75.2%), en
comparación de los costos por ausentismo (23.74%) y tardanzas (1.04%). Valera
Loza, (2012 )

Conclusión

La violencia familiar y la violencia sexual constituyen las manifestaciones más


graves de la violencia contra las mujeres peruanas. En 1993 se promulgó la ley
contra la violencia familiar y pocos años antes se crearon las Comisarías de
Mujeres; a pesar de ello, los riesgos y daños sufridos por las mujeres siguen
siendo parte de la vida cotidiana y requieren de una adecuada aplicación de las
normas (Vega, 2001).