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Caso práctico tratamiento de aguas

1. ¿Por qué la recogida selectiva es tan difícil de implantar en general y en América Latina en
particular? Razone la respuesta a nivel económico, técnico y social.

El manejo inadecuado de los residuos sólidos genera una problemática ambiental que rompe con
el equilibrio ecológico y dinámico del ambiente que se aprecia en mayor proporción en latino-
américa; donde la falta de cultura y educación ambiental hacia los residuos, hacen que la recogida
selectiva de dichos materiales se dificulte; ya que a nivel social, nuestros estilos de vida se
distinguen por el alto consumo y uso indebido de productos y envases desechables haciendo con
esto que la cultura del “desperdicio” se generalice bajo el auspicio de frases tales como “Úselo y
tírelo”, provocando de manera desmesurada, altas cantidades de residuos contaminantes (Annecca
et al., 1997).

2. ¿Está de acuerdo con la afirmación: “Los países que más incineran son los que menos
reciclan”? Matice la respuesta basándose en la información aportada en el video e indicadores.

Según lo que muestra el profesor Xavier Elias en su presentación, en especial la figura donde se
observa que los países que más incineran son los que más reciclan y estos tienden a tener cero
residuos, lo cual es una estrategia eficiente en el sentido de sustentabilidad pero, siempre y cuando
la recogida sea selectiva y exista un tratamiento diferenciado de los residuos, de igual manera se
debe tener en cuenta la prevención de residuos y finalmente lo que no se pueda reutilizar pasar a
ser incinerado controladamente, haciendo uso de nuevas tecnologías que no afecten o aumenten el
cambio climático.

3. Desde el punto de vista de la sostenibilidad ¿Es posible conseguir un residuo cero? ¿Qué
fracción de los RSU sería la más complicada de gestionar? Razone la respuesta

Para promover el “residuo cero”, sería no centrarse únicamente en la fase de reciclaje de los
materiales y la recuperación de la materia orgánica, si no en que los productos sean concebidos
desde un inicio para poder ser recuperados; en vez de ser pensados para su futura eliminación como
ha sucedido siempre.

Otro elemento clave para este cambio es el “vertido cero”, o lo que es lo mismo; el nulo depósito
en vertederos de residuos. Para conseguir tan ambicioso objetivo es imprescindible aplicar aquellos
procesos de tratamiento de residuos que permiten transformar los residuos generados en energía o
subproductos.

Diferentes empresas a nivel internacional, entre las que figura Condorchem Envitech; trabajan de
manera decidida en el desarrollo e implantación de tecnologías y procesos que permitan alcanzar
el vertido cero en el mayor de los casos posibles.
El vertido cero ha de dejar de ser una voluntad de futuro, para ir ganando terreno y convertirse en
una realidad para la administración en las diferentes industrias (COMAV, 2009).

4. Investigue la forma en que se gestionan los RSU en su localidad. ¿Cuál es la vía de gestión
predominante? ¿Qué alternativas se podrían proponer desde el punto de vista de la
sostenibilidad?

La gestión de RSU en mi localidad está dada por relleno sanitario o vertedero descontrolado, un
clásico botadero de basura en donde; no se observa ningún tratamiento de separación de los
residuos orgánicos e inorgánicos, no existe un verdadero aprovechamiento en función del reciclaje,
ya que dándole un manejo y mejor aprovechamiento a lo que sí sería un relleno sanitario se
obtendría un beneficio ambiental de lo que producen los residuos.

Desde el punto de vista de sostenibilidad, las alternativas serían incorporar el tema del manejo
integral de residuos al ordenamiento territorial de tal, modo que una sociedad bien ordenada no
genere grandes problemas ambientales

5. Existen otras soluciones avanzadas de gestión de los RSU, por ejemplo, las que hacen
referencia a la producción de alcoholes. A este respecto ¿Qué son los combustibles de segunda
generación? ¿A partir de qué tipo de residuo puede generarse? ¿Existe algún caso o economía
en que fuera imposible hoy día su implantación?

Los biocombustibles de segunda generación se obtienen a partir de biomasa lignocelulósica.


Esta biomasa procede de residuos de cultivos, de subproductos de las industrias alimentaria
y forestal, o de cultivos específicamente destinados a su obtención, tales como las algas o
la Jatropha. A diferencia de los de primera generación, estos residuos no sólo no tienen valor
económico en el contexto en el que se generan, sino que suelen provocar problemas ambientales
durante su eliminación. Los cultivos son abundantes y de rápido crecimiento en ciclos cortos, por
lo que las tierras se pueden recuperar fácilmente para el uso que se considere o dedicarlos
específicamente a la producción de biomasa con fines energéticos (González, 2013).

Producir biocombustibles a gran escala podría requerir enormes superficies de tierras. Muchos
países no pueden darse el lujo de desviar el destino de las tierras dedicadas a la producción de
alimentos.

La controversia “alimentos versus combustible” es compleja. Los alimentos y la biomasa requieren


los mismos recursos para la producción: tierra, agua y agroquímicos. Las necesidades de alimentos
y de combustible no necesariamente compiten, particularmente cuando hay una pensada planeación
de la conservación ecológica y los métodos de producción sustentables. Pero la situación real no
es tan clara.

En todo el mundo muchos estudios sobre la disponibilidad de tierras llegan a una gran variedad de
resultados, dependiendo de las fuentes de sus datos y de sus supuestos.