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la división de la Habana: Conflicto territorial y la hegemonía cultural

Los seguidores de la religión lukumí de Oyo, 1850-1920

Ramos, Miguel Willie.

Estudios Cubanos, Tomo 34, 2003, pp. 38-70 (artículo)

Publicado por la Universidad de Pittsburgh Press


DOI: 10.1353/cub.2000

Para obtener información adicional acerca de este artículo

El acceso proporcionado por su institución local en 07/19/10 02:44 AM GMT

http://muse.jhu.edu/journals/cub/summary/v034/34.1ramos.html

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MIGUEL RAMOS W.

La división de la Habana:
Conflictos territoriales y Hegemonía cultural

Los seguidores de la religión lukumí de Oyo,

1850-1920

RESUMEN

La presencia yoruba en las Américas, especialmente en Brasil y Cuba, ha sido el tema

de muchas investigaciones en los últimos años. El papel de los individuos

que moldeados y guió a los

las nuevas tendencias de estas manifestaciones culturales, sin embargo, sigue siendo virgen

terreno. En particular, y sin lugar a dudas, las mujeres fueron los contribuyentes más
importantes a

estos procesos de aculturación. El presente artículo examina la influencia de tres Afri-

las mujeres pueden y su contribución a la evolución y la supervivencia de la religión en


lukumí

Cuba. De este modo, se pone de manifiesto otras cuestiones importantes que arrojan luz
sobre la vida de

-Cubano mujeres afro en la Cuba decimonónica obligados a vivir en una sociedad


eurocéntrica en

que ocupaban el escalón más bajo de la escalera. Estas cuestiones de relieve las dificultades

y los obstáculos que en muchos aspectos a todos los negros y mulatos tuvieron que superar
en su lucha

por el poder y el respeto incluso entre los miembros de sus propios grupos étnicos. Con el
tiempo,

esta lucha jugó un papel importante en las contribuciones hechas por estos grupos para

la cultura cubana y la sociedad.

RESUMEN

La Presencia Yoruba en las Américas, especialmente en Brasil y Cuba, ha Sido Objeto de

Muchas Investigaciones en Los Últimos Años. El Papel de los Individuos Que moldearon y

Las Nuevas Direcciones guiaron Tomadas Por estas Manifestaciones Culturales, Continua

siendo, SIN EMBARGO, virgen Terreno de la ONU. En particular, y sin lugar una Dudas,
Mujeres de Las
fueron Las Qué Más contribuyeron un Estós Procesos de aculturación. Este Artículo ejem-

ina la Influencia de Tres mujeres africanas y Su Contribución La Evolución y una super-

vivencia de la religión Lucumí en Cuba. El Estudio saca uno la palestra de Otros Temas

Importancia Que arrojan luz Sobre La Vida de las Mujeres afrocubanas en la Cuba del Siglo

XIX, forzadas a Vivir en Sociedad Una eurocéntrica en La Que ocupaban El Peldaño Más

Bajo de la escalera. Estós Temas Las Dificultades y enfatizan Los impedimentos Las Que af-

Que tuvieron rocubanas enfrentar En Su lucha párr Adquirir y Poder Ganarse El Respeto,

incluso de los miembros de Sus Propios grupos Étnicos. A la larga, ESTA lucha jugo de las
Naciones Unidas

Papel Importante en Las CONTRIBUCIONES de Este Grupo A y la cultura la Sociedad Cubana.

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La División de La Habana

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En la segunda mitad del siglo XIX, la sociedad cubana enfrenta controver-

sias que amenazaba con minar la expansión económica considerable, el

isla ha experimentado recientemente. Dos cuestiones importantes y dividió a la sociedad

subvertido sus fundamentos: la institución bárbara de la esclavitud y la ilegal de esclavos

el comercio que trajo tantos seres humanos a la isla. A mediados del XIX

siglo, después del triunfo de la revolución en la isla de Santo Domingo y

el establecimiento de la República de Haití en 1803, Cuba se había convertido en

posesión más preciada España en el Caribe. Con la destrucción de Haití

industria azucarera, Cuba se convirtió en el principal productor mundial de azúcar. Esta


súbita

expansión de la economía dependía en gran medida de la mano de obra proporcionada por


África

esclavos. En poco más de cien años, Cuba también se había convertido en Español

el mayor importador de Estados Unidos de los esclavos africanos en el siglo de la historia de


cuatro
trata de esclavos.

Becas que reconoce las contribuciones de los cubanos de origen africano

descenso en áreas como el arte, la música, la danza, la religión, el folklore y medicina a base
de plantas-

cine es una parte fundamental de los estudios cubanos.

A nivel individual, sin embargo,

es afro-cubana hombres que reclaman la atención, mientras que, con algunas notables
excepciones,

nes, las mujeres afro-cubanos son prácticamente invisibles.

Enfoque Metodológico

Basándose en las metodologías de la historia, la antropología, la mitología, el folclore,

y en más de cincuenta testimonios orales recogidos en Cuba y fuera de la isla,

Este artículo reconstruye las historias de vida de tres sacerdotisas africanas importantes

de la religión Regla de Osha en el siglo XIX. Se elaborará en el

la literatura existente con el fin de ampliar y añadir profundidad a nuestra comprensión de la

Yoruba / lukumí la cultura, lo que representa una de las más importantes de África

grupos en el Nuevo Mundo. El antropólogo William Bascom acentuado la

importancia de este grupo étnico al señalar que''ningún grupo ha tenido mayor

influencia en la cultura del Nuevo Mundo de los Yoruba.''

Con respecto a la vida de

las tres mujeres se presentan aquí, la historia oral sobrevive mucho, contada por sus

descendientes, tanto en Cuba como en toda la diáspora cubana. Los individuos son,

quizá, la mejor depósitos para sus propias historias. Miguel Barnet-biografía

fía de un esclavo fugitivo y Rubiera Castillo Daisy historia de su madre,


Reyita, sencillamente, ilustran el valor de las fuentes orales y la importancia-

de hecho, la urgencia de documentar y preservar las crónicas y ac-

cargos de las personas que se fueron parte de esta historia.

En la defensa profunda

palabras de Reyita:

Algunas de las cosas que [] escritores dicen me molesta, yo no sé, creo que no

profundizar lo suficiente, no entrevistar a los ancianos, después de todo lo que fueron los
que

sufrido todas esas situaciones. Creo que como nosotros [los] ancianos mueren, los escritores
se

más alejado de la verdad. Porque no es sólo lo que se dice en esos papeles

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40:

Miguel Ramos

[Documentos primarios]: los] trabajos [, de acuerdo con el refrán'''sostener todo lo que es

se les da.'''Otra cosa es cómo estos documentos] [son interpretados por cada uno

persona que los utiliza. Yo reconozco el esfuerzo y la determinación que pusieron en él;

pero al final, los libros que resultan no reflejan correctamente la realidad.

A causa de su género, raza y estado de esclavitud, la tarea de reconstruir la

historias de vida de las tres sacerdotisas se presenta aquí fue un desafío. Nonethe-

menos, la investigación revela que estas tres mujeres, y otros, eran importantes con-

Duits de África creencias religiosas. No eran sólo responsables de la

preservación de sus creencias, pero a través de su rivalidad personal y profesional,

se convirtieron en la razón por la cual la religión se extendió desde La Habana a Matanzas.

Más importante aún, su rivalidad revela algo más que enemistad. Al observar el
causas de la controversia, hemos podido establecer que cada una de las sacerdotisas

estaba luchando por la supremacía de las tradiciones africanas en algunos de los religiosos

ceremonias que había traído con ella a Cuba. Una facción luchó por la

supremacía de tradiciones''corte'', mientras que otro a favor de la menos elaborada uso

de las tradiciones regionales''.''Con el tiempo, más ritualista''tradiciones tribunal''

llegó a ser predominante en La Habana, pero el conflicto entre las dos tradiciones

demuestra la vitalidad de la supervivencia cultural y político de África en Cuba.

Las cuentas que siguen son en su mayor parte a partir de historias orales

recopiladas por un sacerdote cuyo discernimiento lukumí presta la perspectiva de una


información privilegiada a este

trabajo.

Cuentan la historia de una privados de sus derechos, en su mayoría analfabetos. Estos

son las crónicas que los más ilustrados''''sectores de la sociedad cubana no tenía

deseo de documento y / o guardar. Como la mayoría de las historias orales, entregas lukumí

puede estar en desacuerdo sobre los detalles específicos, y la perspectiva del narrador y / o
em-

fases puede afectar a muchos aspectos de la historia. Si bien es innegable que hay

debilidades en estas cuentas, especialmente en la variable y varias versiones

que existen en Cuba y en la diáspora lukumí, hay una casi universal

consenso sobre los elementos importantes de la historia, lo que acentúa

su veracidad. Las tradiciones orales que se conservan en la comunidad son tan lukumí

fuerte de que podemos confiar en este consenso para confirmar la validez de la histórica

eventos. Irónicamente, esta es también la historia de un pueblo cuyos antepasados fueron

formidable historiadores orales. Lo más adecuado tributo a reunir y recuento

sus historias a través del mismo medio que emplearon?

Antecedentes de África
A partir del siglo XVIII, mientras que Cuba se estaba transformando

en una sociedad de plantación, los acontecimientos se desarrolla en el continente africano


que

también tendría repercusiones significativas a través del Atlántico. El Imperio de Oyo,

una poderosa entidad política en el África occidental durante al menos tres siglos, había
comenzado

a ceder bajo la presión de diversas fuentes: las luchas políticas internas y

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: 41

las luchas de poder, la revuelta de los Dahomey y sus consiguientes redadas de esclavos en

Yoruba territorios que previamente estaban bajo la protección de la Oyo, el

comercio de esclavos en sí y, por último, una jihad contra el Oyo realizado por sus

vecinos del norte, los fulani. Oyo El ascenso comenzó probablemente a principios de

el siglo XVII.

Al igual que muchos otros reinos del África occidental durante ese

tiempo, Oyo no se había convertido en un imperio unificado política hasta principios de los
siete

del siglo XIX. Ayudados en gran medida por su situación geográfica-en una zona de gran

sabanas, así como por la introducción y adopción del caballo como uno de sus

principales recursos militares, por el siglo XVIII a finales del ejercicio Oyo

un control considerable en el oeste de África, y también se había convertido en un


importante proveedor

de carga humana para el comercio de esclavos. La ubicación estratégica de la Oyo a lo largo


del

Subsahariana rutas comerciales-transporte que atravesaba el continente contribuido al de-

rrollo del imperio también. El Oyo ganado un ingreso considerable de


la venta de cautivos de guerra del norte y otros infelices, que fueron comprados

de los comerciantes para quienes Oyo fue una importante parada en el sur de su

viaje.

10

Las primeras evidencias de la participación de Oyo en el comercio de esclavos se encuentra


en el

obra de un escritor neerlandés, Olfert Dapper, publicado en 1668, y claramente ilus-

ilustra la participación activa de Oyo en el comercio de por lo menos desde el siglo XVII

siglo. Citas su existencia a la década de 1640, Dapper descrito''un gran reino

en el interior, al noreste de Allada, llamado 'Ulkami' [Oyo], que envió grandes

número de esclavos para su venta a través de Allada y la sal importada, que se ex-

tracted local del agua de mar, a cambio''.

11

Posteriormente los autores también hablaron del comercio

entre la zona de Allada y el reino de Lucamee'','', que tenía fama de

ser una fuente de tela y los esclavos.

12

Sin embargo, en esta primera etapa de la trata de esclavos,

la participación de Oyo no era tan considerable, ya que se convertiría en la tarde

siglo XVIII.

Antes de la década de 1770, existe poca evidencia para identificar Oyo, ya sea como un
esclavo-

allanamiento del Estado o como una fuente importante de esclavos.

13

el interés de Oyo en directa participación

ción en el comercio de esclavos comenzó probablemente hacia 1774 durante el reinado de


Alafin

[Rey] Abiodun, después de que derrocó al tirano gaha, que había encabezado el Ala-

Consejo de Gobierno de la aleta, la Mesi Oyo. En el momento en que ascendió al Abiodun


el trono, gaha había sido el gobernante Bashorun, una especie de primer ministro

cuyo poder a menudo sobrepasado la del rey.

14

Gaha de mano dura dominación-

ción de Oyo y sus reyes subordinados se inició en 1754 y duró hasta los Abiodun

ascenso en 1774.

15

En 1776 los viajeros franceses De Chenevert y Bullet Abbé

informó de que el suministro de esclavos fueron Oyo en Badagry, Porto Novo, y

Whydah. Se describe como un''Oyo feria de entrada gratuita en diferentes naciones del
complejo

al comercio, es el Ayaux [Oyo] que en la actualidad son la clave para el comercio, ya través
de

cuyas manos pasa la mayor parte de los esclavos que se venden en esta costa''.

16

Abiodun se cree que han participado activamente en este comercio antes de su adhesión a

el trono, y para entonces había Oyo alcanzó su mayor expansión imperial.

17

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El número de esclavos suministrados por Oyo para la exportación, principalmente Hausas


comprado

de las caravanas comerciales del norte, alcanzó su apogeo en la década de 1780.

18

Pero los gaha

la tiranía y su desprecio despiadado imperio de las leyes había una fea prece-
dente que culminaría con la rebelión de los estados objeto de Oyo y el imperio

desaparición, algo Abiodun fue incapaz de evitar.

19

A mediados del decenio de 1830, Oyo

ya no existía.

Fue durante este período de inestabilidad en África y la intensificación de

la producción de azúcar en Cuba-que el pueblo Yoruba, entonces conocido como lukumí,

hicieron su aparición en las Américas en número considerable.

20

Aunque

algunos yorubas ha estado presente en las plantaciones de esclavos en el Nuevo Mundo, ya


que en

por lo menos el siglo XVII, no fueron una presencia considerable hasta que el

del siglo XIX.

21

A partir de entonces, la presencia lukumí en Cuba creció a una

ritmo impresionante. En un estudio, para el año 1760-69, el lukumí compuesto por 8,22

por ciento del número total de esclavos en Cuba (354 esclavos basado en una mues-

pio de la población 4.307 esclavos), e incluso entre 1800 y 1820, su nú-

bros se mantuvo relativamente sin cambios, a 8,38 por ciento de la muestra pobla-

ción (453 de 5.245). Cincuenta años más tarde, el aumento fue significativo. En 1850, menos

de veinte años después de la desaparición del Imperio de Oyo, el lukumí compuesto por un

pluralidad demostrables en Cuba: casi el 35 por ciento de la población esclava total

de la isla.

22

Este gran presencia yoruba en las Américas, en particular en

Brasil y Cuba, sería la importante progenitoras la mayoría de las reli-Orisha

regiones que se desarrolló en la diáspora: Candomblé en Brasil y en Regla de Osha


en Cuba.

23

Las sacerdotisas

Las mujeres siempre han desempeñado un papel fundamental en la religión lukumí.

24

De acuerdo con

Lukumí tradición oral, fundamental para la preservación de la lukumí reli-

región en Cuba fueron tres sacerdotisas (iyalorishas

25

): Monserrate Ma''''Apóto

González (Obá Tero), y Na Rosalía Abreu (Efunshé Warikondó),

26

ambos se-

campesinos mayas que ser de la región Egbado de Yoruba, y Timotea Albear (Ajayi

Lewú pero mejor conocido como Latuán), cree que fue un nativo de Oyo. Dentro de

los lukumí Orisha de la comunidad,

27

estas tres mujeres fueron muy estimados y

respetado por su posición dentro de la jerarquía religiosa y el conocimiento

que poseían. De los tres, sólo ha Latuán identificable sangre viva-descendientes

dantes. Sin embargo, los tres son bien recordados por sus descendientes-religiosos

dantes en Cuba y en el extranjero, que vívidamente mantener viva muchos aspectos de su


historia

en la preservación de determinados ritos o tradiciones religiosas que se observan

de acuerdo al linaje religioso. Una de las historias más tradicionales presentes en

los profesionales de hoy de Orisha es el conflicto sobre el territorio conocido por muchos
como

La división de la Habana, que resultó en la división de la juris-religioso


dicción de la isla entre Obá Tero y Latuán. No intencionales, pero importante

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consecuencias de este choque fueron la propagación de la Habana centrada en Oyo-lukumí

coordinación ceremonia para Matanzas y la reconciliación de los arará y la

Lukumí, dos pueblos de África occidental cuya relación ya tensa relación

se ha deteriorado aún más como resultado directo de la trata de esclavos.

Obá Tero (Ma Monserrate''''Apoto González)

De los tres olorishas,

28

las leyendas que rodean la vida y actividades de Obá

Tero en Matanzas representan la fuente más rica de la información. Con toda probabilidad,

Obá Tero era el mayor de los tres, aunque es imposible saber con exactitud

cuando ella nació. Muchos especulan que las cuentas que tenía más de un

cien años de edad cuando ella murió en 1907, de la mayoría de lo que eran naturales de
acuerdo

causas y la vejez.

29

Es muy probable que Obá Tero era de la Egbado

región de la antigua Yoruba y fue traído a Cuba como esclavo. Descendientes

de acuerdo en que su nombre de nacimiento era Apóto Yoruba, y que Tero-''the rey ha Obá

gran calm''-fue el nombre que se le dio cuando fue ordenado sacerdote en su ciudad natal

Egbado a Shangó, el Orisha del trueno, la deidad patrona de Oyo, y posiblemente un

de los primeros reyes del imperio.

Según la tradición oral, Obá Tero llegó a Cuba a mediados del

el siglo XIX, posiblemente en la década de 1840 o 1850. Debido a Gran Bretaña


los intentos de acabar con la trata de esclavos transatlántica, puede haber sido objeto de
tráfico

en la isla en uno de los barcos negreros muchos clandestinos que ilegalmente trans-

portado esclavos africanos en ese momento.

30

Si es así, su experiencia habría sido

similar a la de Soledad Crespo, una sacerdotisa Obatalá lukumí que probablemente

viajó a Cuba a través de Sierra Leona y se introducen de contrabando en la isla escondida

dentro de un barril.

31

Nada se sabe sobre los primeros años Obá Tero en la isla.

La mayoría de los informantes subrayaron que había sido un esclavo en una de azúcar sin
nombre

plantación, posiblemente en la provincia de La Habana, aunque una fuente insistió en que


Obá

Tero se había señalado directamente a Matanzas y La Habana no.

32

La dureza de

vida de la plantación puede haber sido una razón por la que se mostró renuente a discutir los
principios

parte de su vida en Cuba con sus descendientes. O, si lo hizo hablar de ello, no puede

se han considerado relevantes por sus descendientes, para cualquier detalle que pueda

Se sabe ya han sido olvidados.

Aunque los detalles de la vida Obá Tero bajo la esclavitud puede haber transcurrido desde

la conciencia religiosa de sus descendientes, el orgullo que tomar en su lugar

de origen sigue siendo muy fuerte. Es universalmente acordado que Obá Tero

se originó en Egbado. En Matanzas, donde su legado conserva mucho de su ori-

nal de pureza, el linaje y sus tradiciones fueron llevadas a cabo por Obá Tero de inme-

comió religiosa heredera Fermina Gómez (Oshabí) hasta 1950 y desde entonces por
los descendientes de Oshabí.

33

Incluso hoy, cuando los miembros del linaje discutir

cuestiones relativas a la autenticidad religiosa y el grupo de los enlaces para África, que

siguen siendo la fuente de muchos debates acalorados, hacen hincapié en que son

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Lukumí Egbado y que Obá Tero nació en Egguadó (Egbado).

34

Esta

punto de vista es apoyado por la existencia, dentro de Ilé Obá Tero osha,

35

de

orishas que se consideran de origen Egbado.

36

Aunque es el Yemojá

orisha que está más estrechamente vinculado a la Egbado, los dos orishas que en Cuba

son los más comúnmente asociados con Egbado son Oduduwa, el epónimo

progenitoras del pueblo yoruba, y Olokún, el orisha yoruba del mar.

Si bien estas deidades son conocidas en muchas áreas de Yoruba y no exclusivamente

entre los Egbado, la mayoría de olorishas en la isla consideran que son de Egbado

origen, posiblemente debido a que fueron presentados por el Egbado. Sin lugar a dudas,

estos orishas son de gran importancia en el siglo XIX Egbado. En su

revisión de los documentos primarios escrito por los europeos que viven en Yoruba en el

siglo XIX, Peter McKenzie señaló que en 1846'', todos los [Ado-un Awori
Egbado los ciudadanos la ciudad] se ve como dedicada a una u otra de estas

Orisa [Odua, Obatalá, o] Yewa''.

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Tan fuerte es la asociación entre los dos

deidades y este linaje religioso que Obá Tero, el más conocido entre sólo una

puñado de iyalorishas cubana con estos orishas,

38

es el que se acredita

de haber introducido el culto de Oduduwa y Olokún a la isla. Y

hasta alrededor de 1950, a través de sus descendientes, el linaje de Obá Tero continuaron

ser la fuente más importante para el culto y la difusión de Olokún en

la isla.

Hay muchos artefactos culturales en la casa de la calle Salamanca en Oshabí en

Matanzas, que se le encomendó Obá Tero tras su muerte en 1907, que

servir como una prueba más para apoyar Tero Egbado orígenes Obá. Entre estos

son de los tambores Obá Tero, la única conocida serie de''''Egbado tambores que todavía
existen en

Cuba.

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Estos tambores fueron con toda probabilidad, hecho para Obá Tero en La Habana por el

onilú famosos (fabricante de tambores) no Filomeno García (Atandá), que también se cree

que han esculpido el primer grupo de ortodoxos tambores batá en Cuba.

40

En muchos sentidos,

es irónico que los elementos de la vida Obá Tero se puede reconstruir a través de Musi-

instrumentos de cal que las mujeres se les prohibió jugar. Obá Tero probablemente tenía

estos tambores construidos mientras vivía en Guanabacoa, un suburbio de?La Habana, y

el vecino pueblo de Regla, el lukumí''cuna''. Regla fue un impor-


Tante en lukumí enclave XIX y principios del siglo XX en Cuba. Muchos

tradiciones lukumí que sobrevivieron en Cuba llegó a la isla a través Regla'sport.

Durante el siglo XIX, la influencia Egbado parece haber sido

fuerte allí. Fernando Ortiz señala que una celebración para Olokún tuvo lugar en

Regla sobre el seis de enero de cada año, junto con la celebración católica de

Los reyes magos día. Egbado tambores, según Ortiz, fueron interpretados por egguado

músicos que''sabía que los golpes y ritmos.''Con el tiempo, dice Ortiz, ya que estos

músicos murió, no había nadie para sustituir a ellos, que sabía tocar

los tambores Egbado. Con el tiempo, las tradiciones Oyo eclipsado los de la Egbado

y los tambores batá Oyo se convirtió en el instrumento musical dominante.

41

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Obá Tero probablemente adquirió su libertad en algún momento de finales de 1860, después
de

que llegó a La Habana, dejando atrás la plantación y los recuerdos de

su sistema de deshumanización del trabajo. La ciudad ofrece antiguos esclavos posibilidades


de muchos

vínculos en términos de empleo y la supervivencia. Ortiz fechas Tero la presencia en Obá

La Habana a principios de los años 1870, cuando ella y su marido no Julio dirigió un

Cabildo de Guanabacoa.

42

Alrededor de este tiempo, no Julio encargó un conjunto de

tambores batá para el cabildo de la famosa drummakers Habana Ño Juan''El

Cojo''(Añabí) y no Filomeno García (Atandá).

43
Ortiz ha demostrado claramente

que ninguna Julio y su esposa dirigen el cabildo.

44

Aunque Julio Ño fue

importante en la asociación, el olorisha principal en el cabildo era su esposa,

que la tradición oral se dice Ma Monserrate González-Obá Tero.

En el último cuarto del siglo XIX, Obá Tero vivía en

Dahoiz la calle en el barrio de Alturas de Simpson, en la ciudad de Matanzas, una

lugar que muchos consideraban olorishas el corazón de África Matanzas.

45

Cuando Julio

Monserrate y cerraron su cabildo en Guanabacoa y se fue a Matanzas, que

llevaron con ellos tanto los tambores Egbado y el conjunto de tambores batá y que Añabí

Atandá había construido. El misterio rodea el viaje de los tambores, y un

cuenta mantiene que después de la muerte de Julio, el conjunto


de tambores batá desaparecido

sin dejar rastro.

46

El misterio se complica por el testimonio de Obá Tero

descendientes religiosa, que no parecen saber qué fue de ellos. Algunos

incluso discuten o negar su función de llevar al tambores batá de Matanzas.

47

Pero, indiscutiblemente, los tambores batá se presentó en Matanzas. Documental evi-

dencia establece el uso más temprano de los tambores batá en una celebración que tuvo

lugar en el Cabildo de Santa Bárbara el 4 de diciembre 1873:

Un inspector de la ciudad de San Francisco informó al Gobernador Civil de la ciudad de

Matanzas acerca de un incidente importante en el Cabildo Lucumí Santa Bárbara, situado

Manzaneda en la calle, en la esquina de Velarde, donde no Remigio Herrera Addéchina


[Adeshina] jugó tres tambores batá extraña que llamó, en las celebraciones de diciem-

REC 3.

48

El baterista y babalawo

49

Adeshina fue probablemente el enlace a través del cual

Obá Tero vino a residir en Matanzas. Oyo nativos Ño Remigio Herrera, mejor

conocido por su nombre lukumí Adeshina, fue posiblemente una de las primeras baba-

lawos traídos a Cuba.

50

Adeshina entró en Cuba a través de Matanzas, probablemente

a finales de 1820, y se puso a trabajar como esclavos en un ingenio azucarero en la provincia.

Según la tradición, que poco después llegó a la fábrica, fue reconocido como un

importante sacerdote por un grupo de compañeros Lukumís que habían adquirido su


libertad

antes de su llegada. los compatriotas Adeshina unieron sus recursos y se crió

suficiente dinero para comprar su libertad. Al igual que la mayoría de los africanos liberados,
Ade-

shina buscado de la ciudad, en este caso de Matanzas, y específicamente de los Simpson

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barrio.

51

Poco después de adquirir su libertad, Adeshina estableció el Cabildo

Lucumí Santa Bárbara, a 175 Dahoiz Street, en la esquina de Manzaneda

Street, donde comenzó a ejercer como babalawo.


Adeshina tenían vínculos obvios a Matanzas, ya que era su punto de entrada a la

isla, pero es probable que se mudó de esa ciudad (¿o era al menos en el proceso de

hacerlo) a La Habana en algún momento alrededor de 1866, el mismo año en que fundó

el Cabildo Yemayá en Regla, que es confirmada por la puesta en marcha del

tambores para este cabildo en 1866.

52

Según los documentos de archivo, por

1872, se estableció Adeshina en Regla en una casa en la calle San Ciprián 23.

La casa estaba valorada en 1.800 pesetas españolas.

53

Todavía estaba en Regla en

1881, aunque para entonces se había trasladado a la calle San Ciprián 31, donde vivió

con su esposa Francisca Buzlet, sus veintiún años de edad, hijastra de Eugenia

Lausevio, su hija Norma Josefa, más conocido como''Pepa'', entonces diecisiete años,

y su hijo Teodoro, quince.

54

¿Por qué, entonces, nos encontramos de nuevo en Matanzas Adeshina


jugando tambores batá en

1873, cuando por aquel entonces ya había establecido su residencia en Regla?

Aunque es posible que vivió en ambas ciudades y viajó de ida y vuelta,

esto parece poco probable, teniendo en cuenta su avanzada edad y el período histórico en

que se trate.

55

Lo más probable es Adeshina, ya bien conocida en Simpson, hizo un viaje

a Matanzas para acompañar Obá Tero y los tambores que se utilizaría en su

c abildo allí, así como para introducir la sacerdotisa y los tambores batá a la

Orisha de la comunidad. Ortiz ha establecido que el uso de los tambores batá en Cuba

se originó en La Habana, en la localidad de Regla, donde se hicieron los tambores. Y


según los registros de archivo de Matanzas, hasta 1873 no fueron los bidones de

conocido en esa ciudad.

56

Por otra parte, la tradición oral de los bateristas batá ellos-

yo sostiene que fue quien entrenó Adeshina las primeras generaciones de batá

bateristas en esa ciudad.

57

Adeshina, entonces, era más probable es que la conexión a través del cual Obá Tero

vino a residir en Matanzas. En el momento de Tero se mueven Obá a Matanzas, el

dos habían establecido una relación estrecha y de confianza. Según todas las fuentes,

que fueron aliados inseparables. Tanto hizo Adeshina Obá Tero la confianza que

le permitió ordenar a su hija Pepa (Eshubí) como una sacerdotisa de Elegba, el

Orisha del destino y el cruce de caminos.

58

Lo más probable era que Adeshina

Obá Tero ayudó a establecer contacto con el lukumí de Matanzas. El cabildo

Obá Tero que se indica en Simpson fue el mismo Cabildo Lucumí Santa

Bárbara Adeshina que había establecido originalmente allí después de su emancipación.

El rápido crecimiento de la reputación del Obá Tero como una sacerdotisa fue ayudado en
gran medida por

La afirmación Adeshina de su estado. Muchos de los Simpson también siguió aso-

comió con el cabildo Adeshina y consideró que su residencia en Matanzas.

59

Tero se mueven Obá a Matanzas puede haber sido impulsado por una serie de

peleas competitivas entre lukumí olorishas de La Habana en la segunda mitad de la

del siglo XIX. En lo que se conoce como La división de la Habana, se dice


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: 47

que algunos de fricción desarrollada en La Habana entre Obá Tero y una sacerdotisa Oyo

de otro Ilé Habana osha, el distinguido Latuán. Durante este período,

los cabildos lukumí pocos que había en La Habana fueron principalmente encabezada por

iyalorishas emancipado, posiblemente de origen Egbado, quien representó a la oreja

Mientes yorubas traídos a Cuba durante el último décimo octavo y principios del XIX

siglos. En África, las mujeres han desempeñado un papel fundamental en lukumí / Yoruba re-

ligious ritual, en el palacio de Oyo, por ejemplo, ocho iyalorishas, titulado damas,

había tendido a los deberes religiosos Alafin y necesidades.

60

En la década de 1860, estos

iyalorishas, que habían sido transportados como esclavos a Cuba, ejerció mucho poder

en la comunidad lukumí y no hizo ningún esfuerzo por ocultarlo. La Regla de lukumí

Osha que se apoderó de la isla está en deuda con la persistencia, la rigidez y

robustez de estas mujeres.

61

Latuán (Timotea Albear)

Latuán, una sacerdotisa de Shangó Oyo, llegó a Cuba en 1863.

62

Sus descendientes

alegación de que había entrado en la isla a través de Matanzas, y en base a la fecha, se

Probablemente entró en la clandestinidad. No está claro si Latuán trabajado en cualquiera


de los

plantaciones en la provincia de Matanzas durante un período de tiempo. Se sabe, sin


embargo,

que con el tiempo ella y su marido Evaristo Albear, un Congo,


63

terminó como

esclavos domésticos en el hogar del coronel Francisco de Albear y Lara, un militar

ingeniero que es famoso por haber construido un nuevo acueducto para suministrar agua a

crecimiento de la población de entonces La Habana, un proyecto que duró desde 1858 hasta
1893.

64

Lo

Se cree que Latuán y Evaristo conoció en el barco de esclavos que los llevó al

el Nuevo Mundo, como sus descendientes insisten en que se conocieron y se casaron en


África.

65

Dado que comparten el apellido Albear, es muy probable que en algún momento

fueron coronel propiedad''''y no sólo a sus empleados. Sin embargo, su gran-

los niños afirman que Latuán no era un esclavo, sino un emancipada, e insistir en que

legislación obligó coronel Albear para enseñar a leer y escribir y que le pague una

salario por su trabajo. Dicen que en la serie de leyes que llevaron a la progresiva

abolición de la esclavitud, tuvo que trabajar como un emancipada por un período de diez
años,

después de lo cual se habría dado la libertad.

66

Latuán al parecer era un esclavo favorecido en la casa de Albear, algo su-

gested por su alfabetización, ya que el hecho de que existía una ley que requería a maestros

instruir a sus esclavos no significa necesariamente que todos lo obedecieron. Ser

leer y escribir Latuán ofrece un alto grado de respeto entre sus contemporáneos,

que refuerza además su jerarquía religiosa.

67

Las fuentes orales hincapié en que

Latuán era un ávido lector, después de su emancipación, los familiares dicen, no habría
moverse de su casa hasta que ella había leído el periódico del día. Estaba muy

orgullosos de este logro y alardeó de ser''Una negra lukumí Pero yo

Sé Las Cuatro Reglas. Yo Sé leer y Escribir!''(Una mujer lukumí negro, pero sé que

las cuatro reglas [de] la alfabetización. Sé leer y escribir!).

68

Página 12

48:

Miguel Ramos

Latuán y Evaristo tuvo seis hijos: Rosa, Isabel, Dominga, Martín,

Eligio, y Herminio Severino. Su nieto Martin Zurria Albear, Do-

El hijo de minga y el mayor de los familiares supervivientes, recuerda que Latuán

reúnen a todos sus hijos y nietos a su alrededor en el piso para que ella

podía contar historias de África y de los orishas. En el ámbito religioso,

Lukumís de lugares tan lejanos como Santiago de Cuba viajará a La Habana para

solicitar sus servicios como una sacerdotisa y Obá Oriaté-maestro de ceremonias

69

especialmente para los rituales de ordenación. Era muy conocida por su profundo conoci-

borde de la adivinación, oraciones y cantos a los orishas, y que compartía gran parte de

este conocimiento con sus descendientes y seguidores religiosos.

70

A pesar de su

la naturaleza inflexible en materia religiosa, que fue descrito como una muy suave, suave-

hablado, y de modales mujer bien que trataba a todos con el máximo

respeto.

En algún momento durante la década de 1870 Latuán se afilió a un cabildo en


La Habana, donde finalmente tuvieron una importante repercusión en su calidad de

como Obá Oriaté. El cabildo era conocido sólo por su dirección, San José 80, que

estaba en la sección de La Habana Atarés. Se consideró una autoridad lukumí

la casa de culto, y muchos sacerdotisas poderosos de la época estaban asociados con él. En

los siglos XIX y XX, Atarés era un enclave africano en

la ciudad de La Habana. El Cabildo de San José 80 probablemente había sido fundada por el

primera ola de Lukumís que se radicó en la ciudad en el último décimo octavo

siglo. Muchos de los fundadores de la Cabildo son recordados en las oraciones o

saludos que se recitan en el inicio de la mayoría de los rituales. También fue


presumiblemente en

el Cabildo de San José 80, que se reunió Latuán Efunshé, la sacerdotisa otros importantes

que estarían involucrados en la lucha posterior por el poder y el territorio.

71

Efunshé (Ña Rosalía Abreu)

Al igual que Latuán, Efunshé fue un muy respetado y venerado en olorisha lukumí

La Habana. Ella era una Egbado, como Obá Tero, y posiblemente de origen real. Algunos

de sus descendientes religiosos insisten en que Efunshé era una princesa de África. Ellos

hincapié en que los discípulos no le permitió a caminar en la ciudad, sino que

transportó alrededor de La Habana en una silla de manos.

72

Este énfasis en los Efunshé

raíces reales, posiblemente, se justifica por el hecho de que ocupaba el papel de

''Reina''del Cabildo de San José 80. Su importancia fue Efunshé incuestionable-

capaces. A veces, su presencia allí incluso personales ensombrecido la importante

papel del Cabildo como institución. En la década de 1950, por ejemplo, el investigador

Lydia Cabrera confundir el nombre con el de Efunshé el cabildo dirigió,

escrito que''Efuché [era] el nombre de uno del siglo XIX a finales de cabildo

La Habana''.
73

Efunshé llegó a Cuba es un misterio, ya que la mayoría Cómo

fuentes de estrés que no vino a la isla como un esclavo. Efunshé puede tener

sido uno de esos afortunados pocos africanos que, habiendo sido objeto de tráfico en la

Página 13

La División de La Habana

: 49

isla antes de la emancipación de los decretos, sin embargo, obtuvieron su libertad

inmediatamente después de la llegada. Otra posibilidad es que Efuché puede tener com-

persiguió su libertad en otras partes del Caribe y luego viajó a Cuba en

busca de trabajo.

Los hechos que rodean la llegada Efunshé no son sólo los enigmas, como los diversos

otras preguntas sin respuesta la rodean. Efunshé parece haber dejado ningún rastro

alguna de su vida antes de llegar a La Habana. Para empezar, hay una cierta confusión-

sión sobre su apellido español: Abreu, Agramosa, Gramosa, Rosalía, y

Rosarena han sido mencionados como posibles apellidos para el lukumí prin-

proceso. La mayoría de olorishas refieren a ella como Ña Rosalía, o por su nombre lukumí,

Efunshé, pero rara vez mencionan un apellido español. pensamiento actual es que

Abreu fue probablemente su nombre.

74

Dos fuentes dicen que ella fue originalmente

llevado a un ingenio azucarero en la provincia de La Habana, el Agramosa Ingenio (o Gra-

mosa), que pertenecía a una familia del mismo nombre, pero hasta ahora, no hay registros
de

esta fábrica de azúcar se han encontrado.

75

Roque Duarte, el más antiguo Obá Oriaté en el


Estados Unidos, en un trabajo en progreso en la religión lukumí, Rosalía utiliza como su

apellido, en referencia a Efunshé como Ña Rosalía Victoriana.

76

Rosarena, otro

nombre que ha aparecido, puede haber sido derivado de Rosalía.

Además, no tiene descendientes Efunshé sangre viva. Sólo una hija

se ha identificado con algún grado de confianza: Calixta Morales (ODE DEI).

En cumplimiento aparente con las normas sociales, los africanos dieron a sus hijos-Span

nombres ish, pero muchos lukumí cubano también les dio extra-oficiales de África

nombres.

77

Oda Dei, por lo tanto, es también conocida por su nombre lukumí, Atikeké

(''''Pequeño regalo), un nombre que se le dio por lo general en el reconocimiento de una


deidad entre

intervención en persona del parto. Lukumí nombre de nacimiento Dei Oda sugiere que

Efunshé puede haber tenido problemas para concebir al niño y que ella se consi-

debería ser considerada como un regalo de los dioses.

78

El registro oral también menciona otros dos

familiares, ya sea hijas o sobrinas, dependiendo de la variante de la historia.

Estas dos mujeres se conocen sólo a nosotros por sus nombres lukumí, y Ashijú

Ashijú'rolá. Una posible relación Kaínde otro, un babalawo asociados

con el Cabildo de San José 80, que muchos dicen que se casó con Efunshé.

79

Hay

incluso algunas contradicciones con respecto a los orisha Efunshé.

80

Aunque la mayoría de los informantes


coinciden en que fue ordenado a Oshosi, algunos creen que ella era una sacerdotisa de

Yewa, y por lo menos una fuente en la ha relacionado con Obatalá. El vínculo con

Obatalá puedan derivarse de su nombre, que algunos creen que alude a Efun, un blanco

tiza utilizada para el culto Obatalá.

81

Lo que es seguro es que para el 1870 y Efunshé Latuán había unido sus fuerzas

y ha establecido una sólida reputación en La Habana. Latuán actuó como Obá Oriaté

por todos sus ahijados (Omo Orisha, literalmente,''niño en orisha''), incluyendo

Oda Dei, que fue ordenado por primera ahijada Efunshé en Cuba, Luis Suárez

(Oshún Miwa). A finales de 1800, Efunshé heredó la dirección de San José

80, y ella ordenó olorishas diferentes en La Habana en el último trimestre del

Página 14

50:

Miguel Ramos

del siglo XIX.

82

Hasta su muerte a finales de 1920, ella y Latuán con-

continuó a trabajar codo con codo, y fue el Latuán Obá Oriaté para muchos de los

ordenaciones realizadas por Efunshé.

83

Es muy probable que sea Latuán

realizado o dirigido rituales funerarios de Efunshé.

84

La influencia fue tan Efunshé

fuerte que incluso hoy en día la mayoría de los practicantes de la religión lukumí en La
Habana reclamo

que desciende directamente de ella, y no desde el Cabildo de San José 80.


85

Para

La mayor parte de los historiadores orales de acuerdo en que cuando Latuán y Efunshé
dirigida San

José 80, las dos sacerdotisas estaban muy cerca y expresó su admiración mutua

uno para el otro.

El papel de Efunshé en La división de La Habana no está clara. Obviamente, ella era

un participante, ya que estaba dirigiendo el Cabildo cuando la lucha se llevó a cabo.

Es muy posible que ella era la protagonista principal en el concurso, aunque

pueden haber optado por permanecer en segundo plano. Una variante de la historia de La

división de La Habana insiste en que la rivalidad real no era entre Latuán y

Obá Tero, sino entre Efunshé y Latuán, y que se mueven Latuán a Buena

Vista en Marianao se produjo como consecuencia de la fricción con Efunshé.

86

Hay muy poco

evidencia para apoyar esta cuenta, de hecho, existe una fuerte evidencia a la con-

trario. Lo que podemos suponer es que hubo un alto grado de cooperación o, a

Por lo menos, un cierto nivel de compromiso entre Latuán y Efunshé, para el

rituales de sus dos linajes, a diferencia de los de Obá Tero, varían muy poco, en todo caso, a

el día de hoy. En muy menos, podemos concluir que el apoyo Efunshé Latuán

La división en todo, lo que permite que el proceso se dé, que aun-

eventualmente trajo un resultado que benefició a todas las personas involucradas.

Origen de la controversia

Ambos Latuán Obá Tero y son venerados hoy, y pocos recuerdan la Lukumís

enfrentamiento territorial que dio lugar a la decisión de Obá Tero dejar Guanabacoa y

pasar a Simpson. De los que me acuerdo, aún menos se puede decir lo que llevó a Obá

Tero para pasar a la segunda ciudad más importante del extremo occidental de la isla.

En la comunidad lukumí crecimiento, que fue ampliando para incluir no


Lukumís, así, poder y prestigio eran aliados inseparables que todo el mundo

trató de alcanzar y mantener. Dentro de su territorio''propia''en La Habana, el

Lukumí establecer sus propias reglas. Cualquier cosa o cualquier persona que iría en contra
de cualquier aspecto

de estas normas fue considerada una amenaza. En una sociedad donde los africanos y sus

descendientes ocuparon los peldaños más bajos de la escala social, los lukumí luchado

tenazmente a conservar su condición de ganado-duro, incluso si esto significaba recurrir


a UGO

(Poder espiritual) y la calumnia. La fricción entre Obá Tero y Latuán se-

llegó mucho más que un concurso de popularidad, la escalada para convertirse en una sutil,

aunque de ninguna discreta medios, la guerra que duró varios años. En el

normas establecidas en el combate, tanto iyalorishas utiliza todos los recursos a su

de comandos, incluyendo la propaganda negativa, la intimidación y el poder espiritual.

Página 15

La División de La Habana

: 51

La propaganda llegó a ser tan virulento que el cabildo Obá Tero llegó a ser conocido

despectivamente como el Cabildo Alakisá-la Cámara de los Trapos.

87

Finalmente, después de

encuentros y numerosas escaramuzas, las dos facciones llegaron a un acuerdo.

Obá Tero se trasladó a Matanzas, y Latuán, a quien la mayoría dicen que fue el vencedor,

Estuvimos en La Habana. A partir de ese día en adelante, ni sacerdotisa a poner los pies en el

otro reino''.''

88

Más allá de animosidad personal y la rivalidad profesional, sin embargo, varios otros

factores contribuyeron a la división de la Habana. África Occidental antecedentes pro-


hábilmente fomentado cierta amargura entre los Egbado Oyo y el. El Egbado en

Yoruba había sido''muy leales súbditos del rey [Alafin de Oyo]'', ya que en

por lo menos la mitad del siglo XVII. Pero eso no significa necesariamente que

estaban en mejores términos con el pueblo de Oyo, cuyas numerosas incursiones en

Egbado territorio en la segunda mitad de la década de 1700 sometieron a los Egbados de


Oyo

regla.

89

Los Egbado que habían sufrido como consecuencia de las incursiones de Oyo,

los que posiblemente perdido a familiares, o cuyos hijos o hermanos habían sido cap-

rado como botín de guerra y vendidos como esclavos, no se habría celebrado el Oyo en alta

estima.

En Cuba, había signos claros de tensiones no resueltas entre los dos

grupos. Egbados Muchas fueron traídas a Cuba a finales de 1700 cuando el

ciudad portuaria de Regla, que pronto se convertiría en un enclave lukumí importante,

estaba en su infancia. El número de esclavos en Cuba Oyo crecería considerablemente

después de la década de 1780, que marcó el inicio de la fricción en el África occidental-que


incluso

eventualmente se intensificó y se llevó a la caída del imperio en el 1800. Pero la EGBA-

dos definitivamente precedió a la Oyos en Cuba. En el siglo XIX,

el Reino de Dahomey se habían rebelado contra Oyo, extendiendo su redadas de esclavos

en el sur del territorio Yoruba, incluyendo Egbado, que había disfrutado anteriormente

de protección de Oyo. Como consecuencia, el Dahomey esclavizados muchos Egbado

los ciudadanos y los envió al Nuevo Mundo, especialmente a Cuba. En ese momento,

el Oyo estaban demasiado preocupados con sus propios problemas a reprender a Dahomey

por su desafío, y el imperio estaba en silencio mientras que sus territorios se

invadido.

90
En consecuencia, en Cuba, las tradiciones Egbado originalmente dominada Lu-

kumi prácticas religiosas, sobre todo en Regla. No fue sino hasta alrededor de 1825,

entonces, que las prácticas de Oyo llegó a ser suprema.

91

A medida que el Oyo crecieron en número e importancia en La Habana, que trataban de

ampliar su hegemonía política y cultural mediante el establecimiento de sus patrones de

coordinación y de culto como las pautas oficiales para la religión lukumí en Cuba. En

los alrededores de La Habana, hasta Oyos la llegada en gran número, los lukumí

la religión se ha realizado de una manera similar a la más personal, familiar

orientada a la adoración de que era una práctica común en los compuestos de Yoruba en
Africa-

rica. En ese sistema, el orisha fue consagrado para el compuesto entera o

del hogar. A través de la posesión o la consulta a los oráculos, un representante de

la familia fue seleccionada para asistir a la deidad de culto y ciertas ceremonias

Página 16

52:

Miguel Ramos

se llevaron a cabo la concesión de este individuo el derecho a hacerlo. Esta persona, aunque

considera una olorisha porque él o ella asistieron a la divinidad, que no fueron debidamente

ordenado en el sacerdocio, es decir, él o ella''no fue coronado.''Después de haber

sido facultado para hacerlo, él o ella podría realizar rituales de limpieza, la adivinación,

ofrendas, y otros ritos para el compuesto o de la comunidad, los ritos que en otros lugares

se llevaron a cabo normalmente por un olorisha ordenado. Tras la muerte del individuo,

un familiar elegido previamente por el difunto o determinado en la adivinación se

heredarán la deidad. Este tipo de culto en Cuba se llamaba santo parado (stand-

ción santo), o santo de dotación (de santo workgang).

92
Por el contrario, la ordenación de un olorisha en las zonas urbanizadas alrededor de La
Habana

era mucho más compleja, ya que siguió a la compleja y altamente ritualizado

patrones que se habían utilizado en los tribunales y palacios reales de Oyo Oyo y-

áreas de influencia de la antigua Yoruba. Todas las áreas del África occidental que se había

bajo la influencia de Oyo-Egbado entre ellos-habían sido inculcados en

el culto a Shangó, orisha patrono de Oyo, y por extensión, ha sido influen-

trados en los rituales de Oyo.

93

La ceremonia de ordenación lukumí, kariosha, es re-

referido como''coronación.''En las palabras de la hija de Efunshé, Oda Dei:''Hacer

santo es rey HACER. Y es kariocha Una Ceremonia de Reyes, Como Las del palacio

''Lucumí del Obá (Para hacer [santo para ser ordenados a un] orisha es hacer

la realeza. Y [el kariocha] ceremonia de ordenación es una ceremonia real, como los

desde el palacio de la lukumí Oyo rey] [).

94

Tradicionalmente, cuando los devotos se refirió a la ordenación, que comúnmente

a ella como coronar santo (coronación de la santa). De hecho, incluso hoy, en el segundo

día de la céntrica Habana coordinación ritual Oyo, las prendas incluyen un ritual

muy elaborada corona que se coloca en la cabeza del novicio por el padrino o

patrocinadores olorisha. Lo más importante, los orisha rituales giran en torno a La Habana

el Obá Oriaté, el maestro de ceremonias para todos los rituales, una indispensable re-

ligious especialista que realiza la mayoría de la ordenación y consagración

ritos de la religión. Si bien todavía no está claro si el Obá Oriaté existía en

la tradición africana, con toda probabilidad, este papel lo han bajado a las sacerdotisas

que sirvió a la Alafin en el palacio de Oyo.

95

La palabra Obá (rey) en el título de Obá


Oriaté es un claro reflejo de la importancia de este rango, y los religiosos

dictados de la persona que posee este rango, como el de Alafin seculares proclamación-

maciones, se consideran''ley''.

Como los indígenas desplazados Egbados Oyo, el rito de la ordenación en La Habana

Regla de Osha se volvió extremadamente Oyo-céntrico, y La Habana se convirtió en el centro

para la posterior difusión de esas tradiciones a otras zonas de la isla. No

sorprendentemente, los profesionales de La Habana tratado de mantener su predominio, en

hacer la ceremonia de coronación Oyo el legítimo coordinación sólo

ritual de la religión lukumí en la isla. Ilustrativa de esos intentos de hacer cumplir

Oyo la hegemonía es el caso de Octavio Samá (Adeosun), más conocido como Obadi-

Meji. Samá, nacido de padres lukumí, se convirtió en uno de los más controvertidos y

Página 17

La División de La Habana

: 53

personas influyentes en la historia de la religión lukumí en la isla. Cuando

llegó a La Habana desde su nativa Sabanillas, en el siglo XX,

Samá tratado de establecer su práctica religiosa en la ciudad mediante la identificación con

los religiosos de la comunidad lukumí allí. Afirmó que había sido ordenado

Oshún, el orisha lukumí de sensualidad y belleza, en Sabanillas por su Lu-

familia Kumi. La comunidad de La Habana se negó a reconocer su reclamación y en

insistieron en que se presente a la iniciación en el rito de ordenación centrada en Oyo-La


Habana. Samá

Definitivamente fue muy versado en los rituales lukumí y habló hasta los lukumí lan-

medidor con fluidez. De hecho, su lukumí era mucho mejor que su español. Aunque

era un criollo, se dice que hablaba español como un bozal, un término despectivo

que se utilizó para describir los esclavos recién llegados.

96
Latuán, que para entonces había establecido una sólida reputación como uno de los

y poderoso lukumí olorishas más respetados y Oriatés Obá en La Habana,

insistió en que la ordenación de Samá en Sabinillas no había sido ortodoxo. Por su

decreto, Samá fue ordenado sacerdote en La Habana, no a Oshún, sino a Aganjú, orisha de

los desiertos y patrón de los viajeros. Latuán realiza la propia ordenación. En

el tercer día de la ordenación, en una ceremonia en la que la adivinación es

realizado para el principiante y los orishas expresar sus prescripciones y pro-

suscripciones a través de los oráculos, se reveló que Samá no había mentido sobre su

la ordenación anterior. Como resultado, se le dio el nombre-Obadimejí''he que es

coronado dos veces.''En realidad, el término se traduce literalmente como''el rey se


convierte en dos'',

pero en Cuba se interpreta como que le he dado aquí.

En los años siguientes esta controversia, cualquier resentimiento que pueda haber

desarrollado entre Latuán y Obadimejí como consecuencia de su desafío a la

su legitimidad fue puesta a un lado, y hasta su muerte en febrero de 1935 se re-

mained grandes amigos. De hecho, uno de los informantes de Cabrera le dijo que Obadi-

Meji y Latuán eran inseparables. De hecho, el informante hizo alusión a una conspir-

acy entre los dos para reordenar y / o limitar las funciones de olorishas de

la campiña cubana.

97

Se sabe que a menudo Latuán boicotearon los ritos de

olorishas cuyas ordenaciones que considere dudoso por las normas de La Habana, por

negándose a prestar sus servicios como Obá Oriaté.

98

Si Latuán negaron a participar,

Obá Oriaté otros no se atreven a desafiar su autoridad mediante la realización de un rival

ceremonia. Al parecer, a pesar de la deferencia que disfrutó de la mayor parte de su

contemporáneos, Latuán continuó su lucha por el poder de influencia y hege-


mony bien entrado el siglo XX.

Obadimejí se convirtió en discípulo Latuán hombres de reconocida sólo, trabajando a lo


largo de-

lado de ella y que actúe como brazos y los ojos después de que ella llegó a ser demasiado
viejo para llevar a cabo

rituales sí misma. Curiosamente, después de la muerte de Latuán, la posición de Obá Oriaté

fue dominada por los hombres, que poco a poco las mujeres desplazadas que hasta ese

el tiempo había ejercido el cargo. En el momento de la muerte de Obadimejí en octubre de


1944,

Obá Oriaté la posición era una función casi exclusivamente masculino. Obadimejí

formado a dos discípulos conocidos, Tomás Romero (Ewín LETI) y Valentín Nicolás

Página 18

54:

Miguel Ramos

Angarica (OBA Tola). A pesar de haber sido entrenado por algunos de los más grandes

iyalorishas en la religión lukumí, nunca se formó una mujer.

99

La división de la Habana

La coronación de Obadimejí y su liderazgo posterior dentro del Cabildo,

contrasta con la rivalidad que se desarrolló entre Latuán y Tero Obá.

La suya surgió a partir de las variaciones que existen entre los ritos y las de Egbado

Oyo los grupos centrados en crecimiento. En el centro de la controversia era Obá Tero,

que se oponían a las nuevas reformas o variaciones que se habían traído a La Habana,

que se destaca la polémica relación ya existente entre Obá

Tero y el resto de la comunidad.

100

Obá Tero fue un Shangó Oní


101

; Había

sido ordenado en lo que parece haber sido una tradición de palacio y fue Egbado

obviamente influidos por Oyo, aunque su práctica conlleva importantes re-

diferencias regionales. Aunque muchos de los Tero Egbado prácticas rituales Obá hizo

no se ajustan al crecimiento centrada en La Habana en la tradición de Oyo, su coordinación y

situación, en efecto, su legitimidad como un iyalorisha, nunca han sido cuestionados. Be-

causa de la creencia común, su ordenación fue considerada válida por Oyo, y

lo que La Habana, las normas. Por sí mismo, su ordenación a Shangó, su tutelar

orisha, era prueba suficiente de que su coronación se ajustaban a la tradición de Oyo.

102

Ella definitivamente fue reconocido como uno y ortodoxo iyalorisha válida.

Mismo tiempo que evita cualquier desafío abierto a la legitimidad del Obá Tero, Latuán, en

la vanguardia de la Corte tradición Oyo en La Habana, impugnó determinados pro-

aspectos procedimentales de Tero Egbado Obá ritos que eran poco comunes entre los

Oyo, y esta fue la base de la rivalidad entre los dos. Por otra parte, Tero Obá

sostuvo que Latuán estaba reformando la religión para hacer frente a los africanos y otros

a la creciente presencia de los blancos y mulatos.

103

Efunshé lado de Latuán contra Obá Tero, la introducción de muchas adaptaciones

ciones a la religión lukumí en La Habana, así como algunos rituales que no habían sido

conocido antes de su llegada. Algunos informantes dicen que, antes de Efunshé llegó a

Cuba, fue el caso de que durante olorisha s 'una nueva consagración que sería

provisto de dos orishas: Elegba, el orisha de las encrucijadas, así como la

tutelar deidad específica que se habían señalado para el iniciado por los oráculos. Esta

costumbre se hace referencia normalmente como pastel y Cabeza (''''pies y cabeza), como el

novato se proporcionó con su / tutelar-orisha la''cabeza de su orisha'', como


así como el orisha de la encrucijada, lo que representa los pies''''con la que

uno podría viajar a lo largo del camino de la vida. Si el individuo necesitaba otros orishas,

los oráculos determinaría que en el tercer día de la ceremonia de ordenación.

la tradición oral afirma que cuando Efunshé vino a Cuba, presentó un nú-

mero de orishas adicional en la ceremonia de ordenación. Perplexingly, a pesar

de origen de Egbado Efunshé, el lukumí consideran que la mayoría de estos orishas

tienen fuertes vínculos con Shangó, y por lo tanto no Oyo, Egbado, la tradición. Cuatro

Página 19

La División de La Habana

: 55

-orishas Obatalá, Yemojá, Oshún, Shangó y, junto con Elegba, son a menudo

considerados los principales pilares de la ordenación lukumí.

104

Por un lado, las variaciones en las prácticas rituales no eran infrecuentes en

Lukumí religión; cada grupo trajo lukumí sus propias tradiciones a la isla.

Las tradiciones varían considerablemente de un grupo a otro, y distinciones

a menudo existe incluso dentro de los miembros de un solo grupo. Con toda probabilidad,
estos

diferencias tienen sus orígenes en Yoruba y luego fueron fuertemente aplicadas por

la Lukumís en Cuba, que necesitaba reforzar un sentido de conexión con sus

patria perdida. Los miembros del Cabildo en iyesá Moddún Simpson, todos los

parientes de sangre, un excelente ejemplo de este tipo de tenacidad. Con este

día, el Cabildo continúa el seguimiento de las tradiciones africanas de su territorio de

Ijeshá, y no se han adherido a ninguna presión o Egbado Oyo. Debe

tener en cuenta que el territorio nunca fue Ijeshá penetrada por Oyos 'la caballería se-

causa de su ubicación en una zona densamente boscosa del país, donde los caballos fueron

ineficaz. A pesar de que pagaban tributos anuales, la Ijeshá nunca fueron con-
considerado Oyo temas. De hecho, el Ijesha se burlaban habitualmente por el Oyo como

una gente inferior, que fue, posiblemente, una manera de desviar la atención del

vergüenza ocasionada por Oyos "la imposibilidad de penetrar en el Ijesha de-

intereses.

105

Tal vez la negativa a aceptar las influencias religiosas centradas en Oyo-lu-

ticed en Cuba refleja una continuación de la histórica resistencia a la Ijesha Oyo

hegemonía.

Por otro lado, lo que constituía el procedimiento exacto para el pastel y

Cabeza rito es impugnada. Mientras que los rituales y Cabeza inherentes a circular en todas
las proba-

reflejan la campana mayor, la tradición rural santo parado, no hay pruebas de que el

Cabeza y pastel de consagración se limitaba a sólo dos orishas. Esta costumbre de

recibiendo diversos orishas parece haber antecedentes de África, ya que es paralelo

por prácticas similares en el Candomblé en Brasil.

106

No parece probable, entonces,

que introdujo Efunshé deidades adicionales para la ordenación. Más bien, lo que es

más probable es que ella presentó la céntrica palacio en la tradición de la Oyo

ceremonia de coronación, el kariosha, que poco a poco suplantado a la población rural,

parado tradición santo.

107

Obá Tero se negó a practicar de acuerdo con las nuevas normas o modificar su

ritos de ninguna manera. Ella, también, pueden haber introducido algunas influencias de
Oyo

Yoruba, pero al parecer no fueron suficientes para aplacar Latuán. De hecho,

uno de los rasgos fundamentales del carácter Obá Tero era su naturaleza inflexible,

y las controversias en La Habana le ganó un apodo despectivo: la Reina


de Quitasol (literalmente, la''Reina de Take-Away-Sol'', o el que hace

el día nublado). Finalmente, Obá Tero llegó a ser visto como un hereje cuyos rituales

variaron de los de la facción más poderosa, es decir, Obá Tero

rituales''''nubló los ritos de la facción en pugna por ir en contra de

el sistema Latuán y sus partidarios estaban tratando de imponer. Esta percepción

trabajó en favor de Latuán, como olorishas muchos, tanto de forma deliberada y no


intencionales

Página 20

56:

Miguel Ramos

nalmente, utilizó el desacuerdo entre las dos sacerdotisas fomentar adi-

tensiones internacional. Vale la pena señalar que Latuán no tenía ninguna dificultad con

la otra olorishas Egbado que ejercían en La Habana, tal vez esto se debía a

no todos fueron tan polémicas Egbados y rígida como Obá Tero.

Obá Tero en Matanzas

Como consecuencia de la mala sangre entre los dos sacerdotisas reinante, Obá

Tero se trasladó a Simpson, donde se presentó el desconocido-Oyo Egbado

coordinación ritual para los residentes de Matanzas. Es por lo tanto le atribuye

la armonización de la ceremonia de kariosha a Matanzas, desde donde se extendió a

otras áreas de la isla.

108

La controversia siguió Obá Tero a Simpson. Pronto

después de su llegada, una vez más se vio envuelto en un conflicto religioso

con un olorisha Matanzas sobre la legitimidad de la ordenación de Fermina

Gómez (Oshabí). Oshabí era un criollo, nacido en una plantación de azúcar, donde su

la madre de María Elena Gómez (Balagún) se había señalado como un esclavo de la

Kalabar región de África Occidental. Balagún fue ordenado Oshosi en Cuba por Obá
Tero. El padre de Oshabí, Florentino Gómez, fue un Egbado. Al parecer, era

involucrados con el culto Egúngún en Matanzas, y fue llamado Elepirí, un nombre

que pueden reflejar algunos lazos con la Egúngún culto yoruba.

109

Algunas fuentes dicen

que él estaba a cargo de las máscaras utilizadas para rituales Egúngún en la ciudad.

110

Oshabí había sido ordenado a Oshún en 1870 por José Ño (Ikudaisí), en

lo que parece haber sido la tradición rural santo parado. Una fuente insiste

Ikudaisí que fue abuelo paterno de Oshabí.

111

familia paterna Oshabí

fue Erómele, un oscuro Egbado subgrupo que con toda probabilidad son las EG-

Imala Bado.

112

Un investigador ha dicho que la Imala eran en su mayoría Egbados

quienes emigraron al sur de Oyo y el segundo durante la parte media del dieciocho-

del siglo XIX.

113

Presumiblemente, Ikudaisí, quien está acusado de haber vivido también en

Regla, fue el responsable de haber traído el baile y las máscaras de Oro Egúngún

y el baile hasta Matanzas.

Irónicamente, la vida dio un giro Oshabí terribles poco después de su ritual de la ordenación.

Palabra de la situación llegó a Obá Tero, que envió para Oshabí y, a través

adivinación, ha establecido que las calamidades que se enfrentaba se había producido


porque

su ordenación había sido irregular. Para corregir el error, la ordenación tenía que

ser revalidados. Para empeorar las cosas, Obá Tero alegó que había sido Oshabí
ordenado al orisha mal! Obá Tero su reordenado, esta vez a su''verdad''

orisha, Yemojá.

114

Huelga decir que la decisión de reordenar Oshabí interpuesto

Obá Tero graves problemas con Ikudaisí, y en un recuerdo sombrío de la

división de la Habana, poco después, los dos olorishas estaban en guerra. Pero esta vez

Obá Tero estaba decidido a ganar, y al hacerlo, estableció una ANU-

reputación navegable en Simpson como un extremadamente potente y bien informado

sacerdotisa.

Página 21

La División de La Habana

: 57

Un día después Obá Tero llegó a la conclusión de reordenación Oshabí, en algún momento

después de la medianoche, llegó a Ikudaisí Cabildo de la puerta y comenzó a realizar una

ritual que se jactaba enseñaría a su rival una lección. Pero Shangó, Obá Tero

orisha, tenía otros planes. El iyalorisha desprevenidos ya estaba dormido cuando

Shangó la poseía, y ella corrió hacia la puerta y cogió Ikudaisí en el acto.

Ikudaisí dieron una sacudida eléctrica. Atónito, tropezó y cayó, y de inmediato

se puso en pie y delirio corrió por la calle, por temor a la ira de Shangó.

La conmoción despertada Obá Tero los vecinos, que salieron a ver lo que

que estaba pasando. Inmediatamente, Shangó a cabo una ceremonia en la puerta de

vuelco de UGO Ikudaisí. Cuando regresó de su estado poseído, Obá Tero

se extrañó y quiso saber qué había pasado con ella. Cuando sus vecinos-

Boores le dijo lo que había ocurrido, ella se sintió ultrajado!

115

Las hostilidades entre los dos olorishas duró meses. Cuando Iku-
daisí tuvo que caminar por el bloque Obá Tero, que se cruzan al lado opuesto de

la calle para evitar cualquier encuentro con su rival temido. Sin embargo, Ikudaisí

seguido Obá Tero desacreditar a donde quiera que fuera y persistió con su espiritualidad-

itual ataques en su contra. Aunque nunca se atrevió a regresar a su puerta de nuevo,

envió emisarios a tirar polvos medicinales y otros UGO en su umbral. En

en primer lugar, Obá Tero simplemente decidió ignorar las amenazas de Ikudaisí inútil y
remediar la

situación con los rituales de menor importancia para proteger su casa contra él y su magia.

Shangó es otra cuestión, sin embargo, y estaba perdiendo la paciencia. Un día,

antes del mediodía, el orisha enfureció de nuevo Obá Tero poseía. La tradición insiste en

que ella se comportaba como la oscuridad, las nubes amenazantes furiosa con relámpagos

que vagan por el cielo en el inicio de las violentas tormentas que son tan típicas, tanto en

África y el Caribe.

Shangó salió corriendo a la escudilla de madera que descansaba sobre el mortero invertido

Obá Tero donde guardaba sus atributos y tomó una de sus emblemas más sagrados,

la piedra rayo (edun ARA), de la taza. Mito dice que tales piedras

acompañar a los relámpagos que la impulsa orisha de los cielos a

castigar a los malvados. Shangó salió corriendo por la puerta con la piedra, y luego

se acercó a la casa de Ikudaisí y se puso en su puerta. Sosteniendo la piedra en

la mano, Shangó realiza un rito con la piedra y le gritó a los cielos.

Poco después, el cielo oscuro y ominoso se produjo una tormenta eléctrica. Relámpago

huelgas fueron reportados en toda la ciudad, pero un perno simbólica muy sorprendido
derecho

frente a la puerta de Ikudaisí, en el mismo lugar donde Obá Tero, poseído por

Shangó, había estado un rato antes. Misteriosamente, Ikudaisí murió el siguiente

día y Obá Tero fue aclamado como el vencedor.

116

A pesar de los ecos teleológica en esta historia, los creyentes están convencidos de que
La división de la Habana y la posterior reubicación Obá Tero a Matanzas

fueron el resultado de una intervención sobrenatural, cuyas intenciones se extendía más allá

el ser humano cuestiones menores involucrados en las disputas. En los treinta años que vivía

en Simpson, Obá Tero revolucionado la práctica de la Regla de Osha en la ciudad,

Página 22

58:

Miguel Ramos

y, por extensión, toda la provincia. Ella totalmente reformado Matanzas

lukumí prácticas mediante la introducción de sus rituales de ordenación Egbado como lo


habían

sido practicada en el antiguo palacio yoruba y en La Habana. Antes de su llegada

en Simpson, no ha habido ordenaciones ortodoxa en esa ciudad, por lo menos no la

tipo de coordinación que se han considerado ortodoxo por La Habana

criterios, la kariosha. Ese ritual eventualmente se convirtió en la ordenación aceptable

rito para toda la isla. Además, después de su enfrentamiento con Ikudaisí, Obá Tero

reputación como una sacerdotisa de gran alcance y montaje de Shangó era inexpugnable.

Nadie se atrevía a dudar de su conocimiento, y cualquier escépticos de que pueda haber


tenido

sus reservas eran demasiado impresionado-posiblemente-intimidados para atreverse a voz

ellos.

Tero la llegada Obá en Matanzas había una repercusión importante. Al-

aunque los detalles son un poco vagas, fue la principal influencia en el reencuentro

dos grupos étnicos de África que habían sido enemigos acérrimos en el África occidental: el
Luku-

mal y la Arará, llamada por los comerciantes debido a que sus orígenes fueron en el puerto
de

Allada en el antiguo reino de Dahomey. Desde su creación como un estado en el

La costa oeste de África, el reino de Dahomey había tenido un impacto significativo en


zonas costeras vecinas. Dahomey, a menudo interrumpido el flujo de esclavos de las

interior, así como semillas de siembra de interrupción en los compuestos donde los esclavos

se llevaron a cabo en espera de los barcos europeos de esclavos. Con el tiempo, estas
interrupciones de afectados

el comercio de los pueblos vecinos tanto que el Oyos decidido tomar medidas

contra el reino más jóvenes. Francisco Pereyra Mendes, el director de la

Puerto portugués de esclavos Whydah, informó que alrededor de abril de 1726, la Oyos

inició una serie de invasiones devastadoras en Dahomey.

117

Oyo ataques continuaron durante el resto de la década, de modo que para 1730 la

Dahomeyanos quedó bajo el dominio del imperio del norte, acordando pagar

Oyo un tributo anual. Pero Dahomey tropezado con dificultades en el cumplimiento de la

términos de su acuerdo con Oyo, que reunió a más hostilidades Oyo abajo

sobre ellos. Por último, en 1748, ambos estados llegaron a un acuerdo que permanecería

en vigor hasta el inicio de los disturbios políticos en la década de 1770 Oyo tarde. En ese
momento,

Oyo también había incorporado gran parte del norte y la recepción fue Yoruba

ingresos considerables en forma de tributo de varios otros estados Yoruba

(Incluyendo Owu, Egba, Ketu, Sabe, Egbado, Ilesha, ILA, Ijebu, y Dahomey).

Una de las consecuencias de las invasiones Oyo de Dahomey fue que muchos encontraron
Arará

mismos en los barcos negreros con destino al Caribe. Su llegada a Cuba

precedió a la de sus enemigos-lukumí Oyo en casi cien años.

118

El resentimiento y la amargura, los legados de África, marcó la relación

entre los dos grupos en la isla. Este choque, que probablemente existe desde

al menos el siglo XVIII, se intensificó durante el siglo XIX

con una mayor presencia en la isla de Lukumís esclavizados. Como el número

de Lukumís liberada creció, un enfrentamiento entre los dos grupos se


inevitable. En el siglo XIX, emancipado Lukumís Ararás y había

Página 23

La División de La Habana

: 59

visto obligados por las circunstancias o la necesidad de vivir en las mismas ciudades o
pueblos, y

a veces incluso en las casas adyacentes o solares (complejos de viviendas). Tradición

hace hincapié en que aunque los dos grupos mostraron un cierto nivel de tolerancia para

entre sí, en su mayor parte se trató de mantener su distancia. Aunque el

Lukumí Arará y religiones son religiones hermanas, y muchas deidades lukumí había

sido aprobada por la Arará en el oeste de África, los rituales religiosos de un grupo de

a menudo eran declarados fuera de los límites a los demás y rara vez una visita de un Arará

cabildo lukumí o viceversa.

La tradición oral hace hincapié en que en algún momento, posiblemente alrededor de la


década de 1890 o

1900, a instancias de las deidades, los lukumí comenzó a compartir sus

conocimiento con el Arará. Antes de ese tiempo, la religión Arará cubana no había sido

como fuertemente influenciado por el lukumí como lo es en la actualidad. La evidencia


indica que

lukumí influencia sobre las prácticas religiosas Arará nació en Matanzas durante

este período en particular.

119

Cualquier iniciar familiarizado con la ordenación actual de Arará

ritual se encuentra una influencia lukumí inconfundible que es una clara cubana

producto y no es algo traído de África. El Obá Oriaté, un

jerárquico figura importante en el sacerdocio lukumí, ahora juega un importante

papel en los rituales, así Arará. El Obá Oriaté-un maestro de ceremonias que
dirige y preside todos los rituales-se considera la fuente máxima de ritual

del conocimiento. Del mismo modo, los oráculos lukumí, el uso de la adivinación con
dieciséis

caracoles (Dilogún), y la adivinación por medio de cuatro pedazos de coco (Obi) han

importancia que ha tenido en los ritos Arará.

120

Obá Oriaté de la Participación en Arará

los ritos de ordenación se ha vuelto tan indispensable como lo es en el ritual lukumí. Por esta

la fusión que se ha producido, la Lukumís Ararás y tuvo que declarar una tregua en su

relación amargado. Con toda probabilidad, como lo sugiere el testimonio de

diversas fuentes, esta tregua fue influenciado por Obá Tero después de su llegada

Simpson, debido a su reputación como una sacerdotisa y poderosa ortodoxa de que

que tan ardientemente luchado para mantener.

Según el testimonio oral, en algún momento a principios de siglo, una impor-

tante celebración religiosa tuvo lugar en los Simpson. La naturaleza exacta de la cere-

mony ya no recuerda, aunque posiblemente fue un wemilere-una festividad que

implica percusión y canto y la posesión por los dioses-y que había

sido solicitada por los oráculos en el ritual de adivinación anual.

121

La exacta

ubicación de la observancia no se conoce. Ambos Lukumís Ararás y se pre-

tes, que tal vez indica que la tensión entre los dos grupos habían

ya ha empezado a disminuir. Presente en la celebración Obá Tero y Micaela

Arzuaga (Melofo), una sacerdotisa Arará importante que había fundado el Cabildo

Arará Sabalú en esa ciudad. Fue ese día que Flora Heredia vida y por

extensión todos los de la cultura Arará-tomaría un interesante y altamente significativa

a su vez. Los acontecimientos posteriores, cuyas semillas fueron plantadas en


ese wemilere particular,
daría lugar a una fuerte alianza entre los dos grupos y el cambio de Heredia

vida para siempre.

Página 24

60:

Miguel Ramos

Heredia, o Florita, como sus descendientes le conoce, fue un criollo de parciales

ascendencia lukumí. Desde el nacimiento, los oráculos le había identificado como una hija de

Oshún, la Venus lukumí, pero en el momento de la celebración aún no había

sido ordenado. Era una mujer joven, posiblemente de unos veinte años, y ese día

Florita estaba disfrutando de la fiesta, bailando en algún lugar hacia la parte posterior de

la habitación donde estaban jugando los tambores, como los no iniciados están obligados a
hacer. En

algún momento, Towossi (un Vodun Arará relacionados con la muerte) y se unió a la Oshún

fieles en la posesión y bailaban al ritmo de los tambores. Si había

tensión entre los adoradores humanos, parece que ha habido ninguno entre los

las deidades, para que compartían el espacio mismo ritual sin asomo de

animosidad alguna. Towossi volvió y alcanzó a ver a continuación, Florita

de repente se volvió hacia Oshún, pidiendo'', Oshún, ¿Puede decirme su hija?''

Oshún, según la historia, contestó sin vacilar,''Claro'', cuidados y

en el baile. Pero entonces, posiblemente debido a la relación Towossi con la muerte,

Oshún es el peor enemigo, que la golpeó y le preguntó:''Towossi, ¿qué quieres

con mi hija?''A lo que el respondió otra deidad,''no quiero hacer daño

su hija de ninguna manera. En cambio, quiero llevarla a algún lugar donde la

la gente no tiene líder, sin rumbo. En algún lugar que nunca ha sido, en el que

se hacen de ella una reina y darle más de lo que jamás pudo haber imaginado. Dale

para mí y voy a llevarla a gobernar a mi pueblo, y juntos, nuestro pueblo

conocerá la paz.''''Vamos a llevarla allí juntos, entonces'', respondió Oshún.


122

Si el

dioses ordenado ella, los devotos podían hacer poco más que cumplir con las deidades "los
deseos de sus

y aceptar su guía.

Poco después, en el primero de su tipo, Florita fue ordenado Towossi en un ritual

dirigida por tanto Arará y sacerdotisas y sacerdotes lukumí. En la ordenación,

fue nombrada Afoare. Obá Tero dirigido el ritual, funcionando como el Obá

Oriaté, y al hacerlo, comenzó el proceso de la enseñanza de la kariosha cere-

mony y el uso de lukumí oráculos a los Arará quien eventualmente en

corporativa mucho de este conocimiento en sus propios rituales. Al igual que el lukumí

olorishas iniciado en la tradición de santo parado, antes de la Florita había Arará

''no''coronado sus sacerdotes y sacerdotisas. Más bien, se había consagrado una

fodún (Vodun), según lo dictado por la necesidad individual, la preparación e instrucción de


la

devoto de los datos relativos a la deidad para que él o ella podría atender a

adecuadamente.

Tero los dones Obá a la Arará muchas. La proximidad geográfica

de estos dos pueblos en el oeste de África no puede ser ignorada, y es muy pro-

poder que la difusión precedió a su reencuentro en Cuba. Muchos de los cere-

Obá Tero dinero que se cree que ha compartido no puede haber sido a la nueva

Arará. Posiblemente, los rituales practicados por Obá Tero puede simplemente han vuelto a
despertar

latentes rituales Arará en Matanzas, lo que les permite prosperar y convivir con

rituales lukumí. Uno de los muchos posibles ejemplos de esta revitalización es la

Página 25

La División de La Habana
: 61

Arará uso actual de los caracoles y los cocos para la adivinación. Aunque el Arará había

caracoles y los cocos utilizado para la adivinación ritual en Dahomey, fuentes de estrés que

que no había hecho uso de estos oráculos en Cuba, al menos no hasta que el lukumí

compartió con los Arará. Hasta entonces, habían sido estrictamente lukumí posee-

siones.

123

A raíz de los patrones del ritual de ordenación lukumí, el Arará ahora

consagrar un conjunto de Dilogún para cada fodún en el momento de la ordenación de los

ASIO (el novato Arará), y el tercer día de la ordenación, como el lukumí

orishas, cada fodún ahora comunica las prescripciones y proscripciones

a través del oráculo Dilogún.

Obá Tero continuó trabajando como un Obá Oriaté de Arará, en muchos sentidos

superar las diferencias entre ellos, hasta su muerte en 1907, momento en el que

su progenie religiosas, Oshabí, se hizo cargo. La primera Oriaté Arará, entrenado por

Oshabí, no surgió hasta poco antes de su muerte en 1950. Como se había predicho por

Towossi, Afoare creció para convertirse en el más famoso Arará sacerdotisa de Simp-

hijo, la revitalización de los rituales Arará y vigorizante con una nueva energía

proporcionada por la transfusión lukumí. Al igual que la unificación del poder en La Habana,

en su mayor parte la Arará y lukumí en Matanzas dejar de lado sus políticas

rivalidades nacidas de los conflictos en África y permitió que las similitudes en las creencias
de fusible en

el Nuevo Mundo. De este modo, dieron a luz a una nueva manifestación de Arará

la religión. En la década de 1950, cuando Cabrera estaba llevando a cabo trabajo de campo
en Matanzas,

la relación entre los dos grupos fue definitivamente amistosa, hasta el punto de

que en el legendario estudio de Cabrera, El Monte, el Arará a menudo parecen ser sólo

otro grupo étnico lukumí y no una nación en particular. Cabrera incluso los hombres-
ciones una Arará llamado Salako informante, claramente un nombre lukumí, dado a un

niño que nace en un saco amniótico.

124

En la actualidad, existe una fuerte unidad entre los dos

comunidades religiosas de Simpson que ha superado las tensiones que existían

entre ellos en el pasado. Lukumí Muchos participan activamente en Arará cere-

dinero, y viceversa, algo que ambos grupos dicen que era algo inaudito hasta

Tero la llegada Obá en Matanzas.

Conclusión

En un siglo de expansión rápida y constante cambio, los africanos y sus descendientes-

dantes en Cuba no eran muy diferentes del resto de la sociedad cubana que

intento de transformar su mundo y sentar las bases de su perma-

nencia en la isla. En todos los aspectos, se trataba de un concurso en el que todos los
participantes

buscó una cosa y una cosa solamente: el poder. Los que no estaban dispuestos

a una parte con ella, aun cuando este poder se encontraba en la limitada esfera permitido a
los afro-

Los cubanos. Los que buscaban el poder utiliza todos los medios que había disponibles en un

la sociedad que las limitaciones que les impone por el color de su piel.

lukumí nativos como Obá Tero, Latuán, Efunshé, y otros, no es ajeno a

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62:

Miguel Ramos

poder y el poder propias luchas, que se refleja la tendencia dominante de la

la sociedad y trató de encontrar su espacio en la isla, una especie de refugio que

para los negros y mulatos era imposible separar de la esfera religiosa.


Para la mayoría de los africanos, y especialmente los lukumí, la religión no es un elemento
de

su vida, sino más bien una forma de vida, uno que está constantemente presente, y que una
de

adoración no es relegado a un edificio específico y separado o un día escogido de

la semana. la religión africana se vive y experimenta todos los días y lo sobrenatural es

siempre en relación constante con la humanidad. John S. Mbiti resumió esta

idea cuando dijo:''Porque las religiones tradicionales impregnan todos los departa-

ción de la vida, no hay una distinción formal entre lo sagrado y lo secular,

entre los religiosos y no religiosos, entre lo espiritual y lo material

ámbitos de la vida. Dondequiera que los países de África, allí está su religión''.

125

La división de la Habana es una de las muchas luchas que los afro-

Los cubanos enfrentan en la toma de la posible utilización óptima de los recursos que tenían

disponibles en Cuba. En ninguna parte la importancia de las mujeres en la lucha más grande

más evidente que en este concurso por el territorio y el poder. Obá Tero, Latuán,

Efunshé, y un sinnúmero de otras mujeres, cuyos nombres y las aportaciones se han

perdido el registro histórico fueron protagonistas fundamentales en la perpetuación

y la propagación de la religión lukumí en Cuba. A su vez, la religión jugó un central

papel en la sociedad afro-cubana, porque era la única cosa que era realmente el suyo,

el único vestigio de su orgullo e identidad que la sociedad dominante puede

no extirpar, como la religión era totalmente inseparable de la cosmovisión africana.

La división de la Habana y la reunificación de la lukumí y Arará en

Matanzas son sólo dos ejemplos de los diversos obstáculos que los africanos habían

para superar en Cuba para preservar una identidad y un sentido de valor propio, dos

contribuyen de manera importante al permitir un grado de poder que de otro modo una dis-

grupo de derecho al voto. De este modo, las luchas de poder de este tipo establecido fuertes
funda-

ciones para la evolución de Regla de Osha en la isla y su difusión posterior


en Cuba y en el extranjero.

NO ES

1. Brasil fue el principal importador de esclavos africanos en el Nuevo Mundo, con Cuba
estrecha final

detrás. Sin embargo, Cuba fue el principal país importador de España entre todas las colonias
en el Nuevo Mundo

(Véase Philip D. Curtin, El Esclavo del Atlántico Comercio-A del Censo de Madison [:
Universidad de Wisconsin

Press, 1969], 46). Véase también Basil Davidson, The African Slave Comercio (Boston: Little,
Brown, 1980);

Herbert S. Klein, La esclavitud en las Américas: un estudio comparativo de Virginia y


Cuba (Chicago:

Ivan R. Dee, 1967); Pablo Tornero Tinajero, economico Crecimiento y Transformaciones


sociales:

Esclavos, hacendados y Comerciantes en la Cuba colonial (1760-1840) (Madrid: Centro de


Publi-

licaciones Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, 1996), Manuel Moreno Fraginals-,''en


África

Cuba: un análisis cuantitativo de la población africana en la Isla de Cuba'', en el comparativo

Perspectivas sobre la esclavitud en las plantaciones del Nuevo Mundo Sociedades, ed. Vera
Rubin y Arthur Tuden (Nueva

York: New York Academy of Sciences, 1977), Manuel Moreno Fraginals-, El Ingenio: Complejo

Económico social cubano del Azúcar, 3 vols. (La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1978),
José

Página 27

La División de La Habana

: 63

Luciano Franco, La diáspora africana en el Nuevo Mundo (La Habana: Editorial de Ciencias
Sociales,

1975), Robert L. Paquette, se fabrica el azúcar con la sangre: La Conspiración de La Escalera y


el
El conflicto entre los imperios sobre la esclavitud en Cuba (Middletown: Wesleyan University
Press, 1988);

Louis A. Pérez, Jr., esclavos, azúcar, y la Sociedad Colonial: relatos de viajes de Cuba, 1801-
1899

(Wilmington: Recursos de estudiante, 1992), Enrique Pérez-Cisneros, La Abolición de la


Esclavitud

en Cuba (Tibás, Costa Rica: Litografía e Imprenta LIL, 1987), Juan Pérez de la Riva,''Cuadro

Sinoptico de la Esclavitud en Cuba y de la Cultura Occidental'', Suplemento de la Revista del


Actas

Folklor (mayo 1961), Juan Pérez de la Riva, Para La Historia de la Gente Sin
Historia (Barcelona:

Editorial Ariel, 1976), Juan Pérez de la Riva, ¿Cuantos fueron traidos Africanos una Cuba? (La
Habana:

Editorial de Ciencias Sociales, 1977), y Juan Pérez de la Riva, El Barracón: y Esclavitud

Capitalismo en Cuba (Barcelona: Editorial Crítica, 1978).

2. Isabel Castellanos y Jorge Castellanos, Cultura Afrocubana, 4 vols. (Miami: Ediciones

Universal, 1988); Arturo Lindsay, ed., Estética santería en el arte latinoamericano


contemporáneo

(Washington, DC: Smithsonian Institution Press, 1996); J. Hagedorn Katherine, la Divina


absoluta-

ANCES: El desempeño de la santería afrocubana (Washington, DC: Smithsonian Institution

Press, 2001); Alejo Carpentier, La música en Cuba (Minneapolis: University of Minnesota


Press,

2001), María Teresa Vélez, Tambores para los dioses: la vida y la época de Felipe García
Villamil,

Santero, Palero y Abakuá (Philadelphia: Temple University Press, 2000).

3. Ejemplos bien conocidos de tales hombres afro-cubanos son Antonio Maceo, Juan
Gualberto

Gómez, Martín Morúa Delgado, y de Plácido (Gabriel de la Concepción Valdés), entre


muchos

otros, mientras que sólo Mariana Grajales viene inmediatamente a la mente cuando
recuento de los logros

ción de las mujeres afro-cubana.


4. William R. Bascom, los yoruba de Nigeria Suroeste (Nueva York: Holt, Rinehart y

Winston, 1969), 1.

5. Miguel Barnet, Biografía de un Cimarrón, 2a ed., Trad. Nick Hill (Willimantic:

Curbstone Press, 1995); Daisy Rubiera Castillo, Reyita, sencillamente (La Habana: Instituto
Cubano

Libro del, 1997).

6. Castillo Rubiera, Reyita, de 27 años.

7. Gran parte de esta investigación se realizó durante un período de treinta años como parte
de mi propia

interés, como sacerdote, en la religión. Estoy en deuda con un número considerable


de olorishas, tanto vivos

y fallecidos, y demasiados para mencionarlos aquí. Modupué ó! También debo reconocer la


importancia de la

haz que me fue otorgado por la Fundación Ford y la Universidad Internacional de Florida's
Cuban

Instituto de Investigación en 1999, lo que me permitió pasar un tiempo investigando en los


documentos primarios

de Archivo Histórico Nacional Cuba.

8. No puedo continuar sin dar el reconocimiento a dos personas que leen y editado este

artículo, y sin cuya aportación el artículo habría sido más débil. En primer lugar, debo
agradecer a la Dra.

Sherry Johnson, historiador de la Universidad Internacional de Florida en Miami. El Dr.


Johnson reconoció que la

importancia de este artículo como una contribución al creciente cuerpo de investigación


importante en los afro-

La mujer cubana y la historia lukumí y me animó a publicarlo. Asimismo, estoy en deuda con
el Dr.

Akinwumi Ogundiran, también de la UIF, quien leyó el proyecto original y siempre valiosa
aportación tanto

y la claridad. Para los dos, ó modupué.

9. AJ Asiwaju y Derecho Robin'', de la Volta al Níger, c. 1600-1800'', en Historia de la

África I, ed 3d., Ed. JF Ade Ajayi y Crowders Michael (Nueva York: Longman, 1985), 426.
10. Robert Smith, Reinos de los yoruba, 3 ª ed. (Madison: University of Wisconsin Press,

1988), de 37 años; Robin Ley, El Imperio Oyo c. 1600-c. 1836: un imperialismo de África
Occidental en la era del

la trata de esclavos del Atlántico, 2a ed. (Brookfield: Avivamientos Gegg, 1991), 211.

11. Olfert Dapper, citado en la Ley, Oyo Imperio, 219; Snelgrave, citado en ibid., 219.

12. Dapper, qutoed en Derecho, Oyo Imperio, 219; Snelgrave, citado en ibid., 219.

13. Ley Robin'', la trata atlántica en la historiografía yoruba,''en Yoruba historiografía-

grafía, ed. Falola Toyin (Madison: University of Wisconsin Press, 1991), 127.

Página 28

64:

Miguel Ramos

14. Samuel Johnson, La Historia de los Yorubas (Londres: Routledge and Kegan Paul, 1921),

70-72, 178-87.

15. Ibid., 187-88.

16. De Chenevert y Bullet Abbé, Réflexions sur Judá (1776), en la Ley Robin, Contemporáneo

Material de origen para la Historia del Imperio Oyo Vieja, 1627-1824 (Ibadan: Instituto de
África

Estudios de la Universidad de Ibadan, 1992), de 47 años.

17. Johnson, Historia de los Yorubas, 187, Derecho, imperio de Oyo, 232, 236; Asiwaju y la
Ley,

''Desde la Volta al Níger,''445.

18. El Imperio Oyo actuado principalmente como una especie de intermediario entre los
comerciantes del norte y

Europeos en la costa. Antes del siglo XIX, la escala de incursiones para capturar esclavos
dentro de los Yoruba

corazón era limitado; proscripciones fuertes fueron rechazados en el lugar que la esclavitud
por la fuerza de

la gente Yoruba (véase la Ley, Oyo Imperio, 223; Ley,''El comercio de esclavos del Atlántico
en Yoruba historiografía-
fía'', 127).

19. Atanda JA, Introducción a la Historia Yoruba (Ibadan: University Press Ibadan, 1980),

30-31.

20. Me gustaría expresar mi gratitud a Isabel Castellanos por guiarme en el derecho

dirección con respecto a la lukumí plazo. Ella me proporcionó una copia de uno, sin fecha
temprana mapa francés

del Reino de Oulcoumi. El mapa también aparece en un artículo escrito por el Dr. Castellanos
(''De

Ulkumí a Lucumí: un panorama histórico de aculturación religiosa en Cuba'', en la santería

La estética en el arte latinoamericano contemporáneo, ed. Arturo Lindsay [Washington, DC:


Smith-

Soignes Institution Press, 1996], 39-50).

21. Existen registros de esclavos yorubas en el Perú en el siglo XVII, pero no en

gran número. Entre 1605 y 1650, de 635 afro-peruanos, 17 fueron registrados como lukumí.

Entre 1615 y 1630, 5 lukumí esclavos entró Perú (véase el Frederick P. Bowser, El esclavo
africano

en el Perú colonial, 1524-1650 [Stanford, California: Stanford University Press, 1974], 41-43).

22. Moreno Fraginals-,''África en Cuba'', 190-91.

23. religión Yoruba es también conocido en la isla caribeña de Trinidad, y hay Yoruba

influencias en el vodou haitiano también, aunque en menor grado. Para obtener información
adicional sobre

la religión lukumí en Cuba, ver a Mercedes Sandoval, la religión afrocubana La (Madrid:


Playor, 1975);

y Castellanos y Castellanos, Cultura Afrocubana. Para Brasil, Edison Carneiro ver, Religiões

Negras: Notas de etnografia religiosa (Río de Janeiro: p. N., 1936); Edison


Carneiro, candomblés

Bahía da, 5 ª ed. (Río de Janeiro: Civilização Brasileira, 1977) y Pierre Verger, Notes sur le

Culte des Orisas et Vodun (Dakar: L'Institut Francais d'Afrique Noire, 1957). Para Trinidad,
consulte

George E. Simpson, Cultos Religiosos del Caribe: Jamaica Trinidad y Haití (Río Piedras:

Instituto de Estudios del Caribe, Universidad de Puerto Rico, 1980).


24. El lugar importante a las mujeres en la religión Yoruba se ha examinado recientemente
por J.

Pelar DY'', género en el cambio religioso Yoruba,''Diario de la Religión en África 32, no. 2
(2002):

136-66. La antropóloga Ruth Landes puede haber sido uno de los pioneros en este
sentido. Landes

investigación se centró en la importancia de la mujer en la religión Yoruba en Brasil (ver La


ciudad de las mujeres

[Nueva York: Macmillan, 1947]). J. Lorand en inflamatoria también analiza algunos de estos
temas en su estudio de

de género en la religión Yoruba-Oyo, Sexo y el Imperio que no es más: Género y Políticas de


la

La metáfora de la religión yoruba en Oyo (Minneapolis: University of Minnesota Press,


1995). Véase también

Henry J. Drewal y Margaret T. Drewal, Arte y Poder Gelede Hombre entre los yoruba

(Bloomington: Indiana University Press, 1982); Babatunde Lawal, el espectáculo Gelede:


Arte,

Género, y de la armonía social en una cultura africana (Seattle: University of Washington


Press,

1996), y Oyewumi Oyeronke, La invención de la Mujer: Hacer un sentido de África del Oeste

Discursos de Género (Minneapolis: University of Minnesota Press, 1997).

25. Literalmente,''madre de [un orisha].''La expresión se refiere a una sacerdotisa que ha


ordenado a otros

en el sacerdocio lukumí.

26. En el pasado, yo (y otros) escribe su nombre Efuché, Efushé o fusha, entre varios otros

Página 29

La División de La Habana

: 65

alternativas. Ha llegado a mi conocimiento que la ortografía correcta es Efunshé, que puede


ser un
versión abreviada de Efunshetan, el nombre de una mujer de palacio Ibadan, considerada
una gran hembra

empresario en el siglo XIX (ver inflamatoria, Sexo y el Imperio que no es más, 18-19).

27. Un orisha es una deidad en el yoruba, religiosas sistema lukumí. Tal como se utilizan en
el texto, la

uppercased''orisha''se refiere a la religión y la cursiva''orisha y minúsculas''a las deidades.

28. Literalmente'', propietario de [un orisha].''El plazo no es de género y se utiliza para


referirse a cualquier

individuales ordenados en el sacerdocio lukumí.

29. Osvaldo Villamil, entrevista del autor, Matanzas, el 6 de octubre de 1999; Antonio David
Pérez,

entrevista del autor, Matanzas, el 11 de octubre de 1999, 16 de agosto 2000 (Pérez es mejor
conocido como''El

Chino''y es un descendiente religiosa de Obá Tero).

30. Véase David Murray, Comercio odiosas: Gran Bretaña, España, y la abolición de la
cubana

Trata de Esclavos (Cambridge: Cambridge University Press, 1980).

31. Evangelina Torres Crespo (Lusimí), la nieta de Soledad, entrevista por el autor,

La Habana, 25 de junio de 1998.

32. Pérez, entrevista.

33. Oshabí se convirtió en uno de los venerados y respetados iyalorishas más en la historia
de la

la religión en Cuba, su importancia en la perpetuación de las tradiciones Obá Tero se


discutirá en mayor

detalle más adelante en este ensayo.

34. Egguadó es la pronunciación y la ortografía hispanizada de la palabra yoruba.

35. Ilé, literalmente,''casa'', también se puede referir a la osha Ile - casa de


los orishas'',''la lukumí

equivalente a un templo. La OSHA Ilé sirve como residencia para el olorisha y como un lugar
para

culto religioso.
36. De éstos, los más conocidos son Oduduwa, Yewa y Olokún. Olokún es lo más a menudo

asociados con Obá Tero, y más aún con su descendencia religiosa Fermina Gómez (Oshabí),

que influyó en la difusión de este orisha a otras zonas de la isla.

37. McKenzie Pedro, Orisha ¡Salve! Una fenomenología de una religión del África Occidental
en el Mid-

Siglo XIX (Leiden, Países Bajos: Koninklijke Brill, 1997), de 28 años.

38. Como se definió anteriormente, un iyalorisha es una sacerdotisa que ha ordenado a


otros en el sacerdocio.

Ella se ve como religiosas de la madre del individuo. Babalorisha es el término equivalente


para un sacerdote. El

difieren de los términos genéricos olorisha (''dueño de un orisha''), que se utiliza para
denotar cualquier sacerdote o

sacerdotisa.

39. Los tambores conocido en Cuba como''Egbado,''o Gelede, los tambores son reconocidos
en muchas áreas

de Yoruba y el África occidental y no son exclusivamente Egbado. Lawal describió los


tambores usados

Gelede para bailar en el suroeste de Yoruba como un conjunto de cuatro de madera, en


forma de olla, o

tambores cilíndricos (ver Gelede espectáculo, 87-88). El cubano tambores Egbado asimismo
consistir en

de cuatro puntas tambores individual con cáliz en forma de cuerpos tubulares. Las
membranas se mantienen en su lugar por

medio de un lazo que se formó a partir de una enredadera fuerte o de metal, o el uso de la
cuerda de cáñamo o de cuerda. Estos son

con el apoyo de madera clavijas que mantienen el lazo y cuerdas en su lugar (Centro de
Investigación y

Desarrollo de la Música Cubana [CIDMUC], Instrumentos de la Música Folclórico-popular de

Cuba, 2 vols. [La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1997], 250).

40. Fernando Ortiz, Los Instrumentos de la música afrocubana 3 (La Habana: Dirección de

Cultura del Ministerio de Educación, 1951), 412;, Instrumentos CIDMUC, 1:247.

41. Fernando Ortiz, Los bailes y El Teatro de los negros en el folklore El de Cuba, 2a ed.
(La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1981), 451. Por desgracia, Ortiz no da su origen. Es

no está claro si él realmente vio el baile Olokún o si los informantes entrevistados durante la

la investigación le dijo de su existencia.

La tradición oral cuenta que los tambores Egbado que Ortiz discutieron fueron llevados a
Matanzas

Obá Tero por cuando salió de La Habana. En la década de 1970 los investigadores cubanos
llegó a la conclusión de que los bidones habían

estado en Matanzas, en una casa en la calle Salamanca 57, por lo menos desde las primeras
décadas del siglo XX

siglo, pero que fueron traídos probablemente allí mucho antes. Tras el fallecimiento de Obá
Tero, la

Página 30

66:

Miguel Ramos

tambores fueron heredados por Oshabí, que asistió a ellos hasta su muerte, momento en el
que se

transmitido a sus hijos. Víctor Torrientes, el hijo mayor, estaba a cargo de ellos. Después de
su

la muerte, que se aprobaron posteriormente a otros miembros de la familia hasta que


terminó con Eugenio

Pucho''''Lamar (Eshú Dina). Oshabí y su hija, Celestina Torrientes (Olufandeí) había

ordenado Eshú Dina en la década de 1940. En el momento en que entró en posesión de Dina
Eshú, los tambores

estaban en un estado muy precario debido a una variedad de factores. Eshú Dina eliminado
de la Oshabí

casa, porque temía que la casa algún día vendrá abajo. Durante su vida,

mantiene la batería en su propia casa.

Eshú Dina murió en 1998, y después de mucho, calefacción debate, a menudo entre los
diferentes grupos

que se interesaron en tomar posesión de ellas, los tambores fueron devueltos a casa en
Oshabí
Salamanca Street. En la actualidad, Antonio Pérez, mejor conocido como''El Chino'', reside
allí. Pérez, quien

no es ordenado, ha experimentado una gran animosidad de la comunidad religiosa, y

especialmente los tamborileros. Pérez ha sido firme sobre el cuidado de los tambores y las
cubiertas

con un paño blanco, como se supone que deben ser tratados cuando no esté en uso. No sólo
residen

en la casa de Oshabí, pero también ha sido acusado con el cuidado de los orishas Obá
Tero que permanecen en

la casa como reliquias históricas y religiosas y son mucho más valorado por sus
descendientes. Habitualmente,

cuando muere un olorisha, un rito conocido como mortuory etutu (itutu) se lleva a cabo para
permitir a los oráculos

determinar si los difuntos de la acompañarán orisha o permanecer con un religioso o de


sangre-descendientes

. Dant Orishas se han sabido para quedarse con el osha Ilé, es decir, en la casa donde la física

fallecido vivía, y no con cualquier persona en concreto. Este fue el caso de Obá Tero y

los orishas Oshabí.

42. Cabildos de Nación, o las asociaciones étnicas de África, fueron de gran influencia en la
retención

de origen africano en la cultura de Cuba. Cabildos ción se basaron en las cofradías españolas
(gremios o frater-

peas), que se organizaron por primera vez en Sevilla en el siglo XIV. Estas cofradías fueron

bajo la tutela de un santo católico y celebraron sus reuniones en la capilla de la


santa. Fernando

Ortiz afirma que los gremios se organizaron originalmente durante el reinado de Alfonso el
Sabio, que,

después de la creación del marco jurídico código español conocido como Las Siete Partidas,
quería dar''para

eclesiásticas y civiles''asuntos (véase Ortiz,''Los cabildos y la fiesta afrocubana del Día de


Reyes'',

Revista Bimestre Cubana 16 [enero-febrero de 1921]; reimpresión, La Habana: Editorial de


Ciencias
Sociales, 1992, 5). Véase también Isidoro Moreno, La Antigua Hermandad de Los Negros de
Sevilla:

Etnicidad, Poder y Sociedad en 600 Años de Historia (Sevilla: Universidad de Sevilla,


1997). Como

Ortiz, Moreno está de acuerdo en que estas asociaciones fueron los precursores de
los cabildos afro-cubana.

Philip Howard también ha adoptado este punto de vista y ha señalado la existencia de


instituciones comparables

ciones en África (Philip A. Howard, Cambiando la historia: Afro-Cuban Cabildos y las


Sociedades de Color

en el siglo XIX [Baton Rouge: Estado de Louisiana University Press, 1998]).

43. Se cree que ambos se los progenitores de los tambores batá Oyo tradición en Cuba.

44. Fernando Ortiz, Los Tambores Batá de los Yorubas (La Habana: Publicigraf, 1994), 147.

45. Milagros Palma (Kashé Enjué), entrevista del autor, Matanzas, el 6 de octubre de 1999.

46. Ortiz, Los Tambores, 147.

47. Pérez, entrevista.

48. Comunicación personal con Israel Moliner, historiador oficial de la ciudad de Matanzas, 6

Octubre de 1999.

49. El babalawo (literalmente,''padres de la''misterio) son los sacerdotes de Orunmila,


patrón

divinidad del oráculo de Ifá. Uno de los babalawo 's es adivinar los roles para los devotos de
Orisha. Para más

lectura de Ifá, véase William Bascom, adivinación de Ifa: La comunicación entre dioses y
hombres en

África Occidental (Bloomington: Indiana University Press, 1969).

50. Otros estudiosos han identificado como una Adeshina Ijeshá (véase John
Mason, Olookun: Propietario de la

Los ríos y los mares [Brooklyn: Yoruba Archministry Teológica, 1996], 18). Mis fuentes
insisten en que

fue Oyo y Ijeshá no. Esther Piedra, en la actualidad el más antiguo miembro
del cabildo en Ijeshá

Matanzas, se casó con el nieto Adeshina, Rolando Cartalla, quien falleció en 1999. Esta
Página 31

La División de La Habana

: 67

Es probablemente por eso ha sido erróneamente asociada con el pueblo Ijeshá. la viuda de
Rolando

confirma que Cartalla estaba relacionado con el cabildo Ijeshá a través de su matrimonio con
ella, y no por nacimiento

(Esther Piedra, entrevista del autor, Matanzas, el 18 de agosto de 2000).

51. Esther Piedra, entrevista.

52. Ortiz, Los Tambores, 146-47; y Cosme Pedro, entrevista del autor, Regla, 30 de sep-

bre de 1999.

53. Archivo Histórico Nacional de Cuba, Fondo de Gobierno General, legajo 268, numero

13545:''Padrón de Contribución Extraordinaria párr Subsidio de Guerra. . . Correspondiente


al

Pueblo de Regla, 1872-1873''.

54. Censo de 1881, Regla, Tomo II, Museo de Regla, La Habana (consultado septiembre de
1999).

55. La mayoría de las fuentes coinciden en que fue bastante más de cien años de edad
cuando murió.

56. Comunicación personal con Israel Moliner, historiador oficial de la ciudad de Matanzas, 6

Octubre de 1999.

57. Esther Piedra, entrevista, Julio Suárez Oña (Ewi Moyo), entrevista por el autor, Ma-

Matanzas, el 6 de agosto de 1999 (Ewi Moyo es un sacerdote de Aganjú y [Olubatá


literalmente'', que posee un

tambores'']).

58. Pérez, entrevista. Otra variante que Estados Obá Tero fue el ojigbona, o segunda

patrocinador, y que Ña Inés (Yeyé T'Olokún) fue ordenar a la sacerdotisa (Angel de León
[Oloyadé],

entrevista realizada por el autor, Regla 24 de septiembre de 1999).


59. Esther Piedra, entrevista. Piedra dice que ella cree que residió allí hasta 1892, cuando

se trasladó a La Habana.

60. Abraham RC, Diccionario de Yoruba Modern (Londres: Hodder and Stoughton Educa-

cional, 1946), 21.

61. El término''Santería''ha ganado aceptación en los últimos cincuenta años; anterior se


consideró

despectivos y denigrantes tenía connotaciones. Sin embargo, prefiero el antiguo término de


Regla de Osha (o

simplemente, la religión lukumí), que está más en consonancia con la religión es el dogma y
la ideología.

62. John Mason le dijo a sus fuentes que ella era una nativa Egbado, pero cuando entre

vistos los nietos, insistieron en que era de Oyo. Mason, Olookun de 18.

63. Congo es un término genérico que se usa en Cuba para referirse a los africanos de origen
bantú.

64. Manuel Fernández Santalices, Las calles de la Habana intramuros: Arte, historia y

Tradiciones en Las calles y plazas de la Habana Vieja (Miami: Ediciones Saeta, 1989), de 37
años. Albear

murió en 1887 y nunca fue capaz de ver el resultado final de su proyecto de tanta
envergadura.

65. Candelario Zurria Albear y Martin Zurria Albear (los nietos de Latuán), entrevista

por el autor, Buena Vista, Cuba, 20 de marzo de 2001.

66. Candelario Zurria Albear y Martin Zurria Albear, entrevista. Véase también Franklin W.

Caballero, Sociedad de Esclavos en Cuba durante el siglo XIX (Madison: University of


Wisconsin

Press, 1970), 176-77. Este comentario más probable es que se refiere al período 1880-
1888. La ley de abolición

aprobada en 1880 estableció 1888 como fecha para la terminación de la esclavitud. Fue
durante este período

que un sistema de aprendizaje se llevó a cabo, que se suponía iba a sentar las bases para la

eventual emancipación de los esclavos. Los esclavos eran para pasar por una etapa
transitoria que
prepararlos para su ingreso posterior en la sociedad como trabajadores por cuenta ajena
antes de 1888. El sistema fue

sin éxito, sin embargo, y en 1883, sólo el 10 por ciento de la población total de la isla fue

registradas como esclavos.

67. Candelario Zurria Albear y Martin Zurria Albear, entrevista.

68. Candelario Zurria Albear y Martin Zurria Albear, entrevista.

69. Literalmente,''el rey, jefe del oráculo.''El título se aplica a una categoría específica en el
lukumí

sacerdocio. El Obá Oriaté es el maestro de ceremonias rituales lukumí, y especialmente para

los rituales de ordenación.

70. Candelario Zurria Albear y Martin Zurria Albear, entrevista.

71. El Obá Oriaté Lázaro Ramos (Okandenijé), entrevistado por el autor, Miami 2000.

Página 32

68:

Miguel Ramos

72. El Obá Oriaté''Cuco''Rodolfo Rodríguez (Igbín Kolade), entrevista por el autor,

La Habana, 1977; Obá Oriaté José Manuel Grinart (Oyá Dina), entrevista por el autor, Nueva
York,

Septiembre de 2000.

73. Lydia Cabrera, Anago-Vocabulario lucumí (yoruba El Que Se Habla en Cuba) (Miami:

Ediciones Universal, 1970), 101.

74. Hugo Cárdenas (Obá Oriaté Eshú Miwa), entrevista por el autor, La Habana, junio de
1998.

75. Manuel Mederos (Obá Oriaté Eshú Onaré), entrevista por el autor, Miami, 27 de enero

2000, Pedro García (Obá Oriaté Lomi Lomi), entrevista por el autor, Pogolotti, Cuba, 13 de
agosto

2000.

76. Roque''''El Jimagua Duarte (Obá Oriaté Tinibú), comunicación personal, Miami, junio
1998.

77. Lusimí, entrevista. Crespo descendientes Soledad, cinco generaciones después, siguen

emplean nombres lukumí extraoficialmente.

78. Esto explicaría la falta de otros descendientes. Oda Dei también sin hijos. Nonethe-

menos, tanto Efunshé Dei y religiosos Oda había muchos hijos, que, posiblemente, una
compensación por los

la falta de hijos biológicos. Al igual que su madre, Oda Dei se convirtió en un respetado
muy olorisha. En el

1950, Cabrera llama Oda Dei apuonlá la última (''''gran cantante) de la época. Oda Dei fue el

ojigbona-asistente del iyalorisha-en el momento de Nemensia Espinoza (Oshún Miwa)


Ordina-

ción en 1926. Efunshé participó en la coordinación y murió poco después. Afectados por un
período

de la demencia en sus últimos años, Oda Dei vivía con Oshún Miwa hasta su muerte en la
década de 1970 debido a

no tenía hijos o parientes para cuidar de ella.

79. Pedro García (Obá Oriaté Lomi Lomi), entrevista del autor, el 13 de agosto de 2001; Nina
Pérez,

(Igbín Kolade), entrevista del autor, Cudahy, California, diciembre de 2000.

80. Mi linaje orisha desciende directamente de Efunshé. En 1983, cuando entrevisté a mi

abuelo orisha, Eladio Gutiérrez (Obá Oriaté Eshú Bi), destacó que nuestro linaje desciende

de Yewa. La asociación con Yewa puede haber sido influenciada por su dirección del Cabildo

San José 80, que las fuentes indican estaba bajo la tutela de Yewa.

81. Mason, Olookun de 18.

82. ''Cuco''Rodolfo Rodríguez (Obá Oriaté Igbín Kolade), entrevista, José Manuel Ginart

(Obá Oriaté Oyá Dina), entrevista.

83. María Eugenia Pérez (Oshún Niké), entrevista del autor, La Habana, septiembre de
1999. Pérez

fue ordenado por uno de Omo Orisha de Efunshé en 1923. Efunshé estuvo presente en la
ordenación, un

de las ordenaciones última vez que asistió, y actuó como Latuán Obá Oriaté.
84. Amador Aguilera (OMI Lai, Obá Oriaté Olubatá y sacerdote de Orishaokó), entrevista

autor, San Miguel del Padrón, junio de 1998; Oshún Niké, entrevistas, septiembre de 1999 y
marzo de 2001.

85. Este cabildo, ubicada en la calle San José 80 en la sección de Jesús María de La Habana
Vieja, es

conocido por su dirección física (Gilberto Martínez [Babá Funke], entrevistas con el autor,
Carolina,

Puerto Rico, 1982 y 1983; Funke Babá huellas de su linaje Latuán).

86. Lázaro Ramos (Obá Oriaté Okandenijé), entrevista.

87. Hugo Cárdenas (Obá Oriaté Eshú Miwa), entrevista.

88. Amador Aguilera (OMI Lai, Obá Oriaté Olubatá y sacerdote de Orishaokó), entrevistas
con el

autor, San Miguel del Padrón, La Habana, junio de 1998 y septiembre / octubre de 1999.

89. Johnson, Historia de los Yorubas, 226-27, Derecho, imperio de Oyo, la Ley 92-95;,''El
Atlántico

Del comercio de esclavos yorubas en la historiografía'', 113-17.

90. Ibíd.

91. ''Cuco''Rodolfo Rodríguez (Igbín Kolade), entrevista con el Angel Riana (Talabí), La
Habana,

1977.

92. Adelfa Terán (Obá Oriaté Igbín Kolade y Sacerdotisa de Obatalá), entrevista del autor,

Miami, 26 de diciembre de 1999; Francisca Sotomayor (Osha Inle, Sacerdotisa de Obatalá),


entrevista

autor, Jovellanos, Cuba, 14 de agosto de 2000 (Inés Sotomayor Sotomayor es la nieta de un

Página 33

La División de La Habana

: 69

de los principales informantes Lydia Cabrera en Jovellanos, que ella misma es


una olorisha del santo parado);
Armando Cabrera (Obá Oriaté Eshú Tolú y Sacerdote de Elegba), entrevista del autor,
Cárdenas,

Cuba, el 14 de agosto de 2000; Félix''Cheo''González (Oshún Yumi), entrevista del autor,


Cárdenas,

Cuba, 15 de agosto de 2000.

93. Derecho, imperio de Oyo, 104, 139-40.

94. Cabrera, El Monte, 24 n. 1. El uso de la palabra''''santo por olorishas Lukumí es muy


común

y los resultados de los paralelismos entre los orishas yorubas y los santos católicos, un
proceso a menudo

denominado sincretismo. Este es un tema de futuros debates, como la literatura ha pasado a


menudo equiparada

sincretismo religioso con la fusión, algo que obviamente no es necesariamente así en el caso
de la

Lukumí. Por razones similares, me niego a utilizar el término''''Santería en mi escritura, ya


que tiene

connotaciones peyorativas.

95. Véase Ramos Miguel,''El Imperio Beats Por: Oyo, Tambores Batá, y la hegemonía en

Del siglo XIX Cuba'', tesis de Maestría, Universidad Internacional de Florida, 2000; Abraham,

Diccionario, 21; Johnson, Historia de los Yorubas, de 63 años.

96. Raúl Mojica (Obá Oriaté Osha Inle y sacerdote de Obatalá), entrevista del autor, Jesús

María, La Habana, 19 de septiembre de 1999. Lamentablemente, Mojica falleció en enero de


2001 tras una larga batalla

con cáncer.

97. Colección Lydia Cabrera, Colección de la Herencia Cubana, Otto G. Richter de Bibliotecas
de la Universidad

de Miami, Miami, Florida Este fue uno de los cientos de notas tomadas por Cabrera que al
parecer había

para tomar a toda prisa, ya que es probable que muchos de sus fuentes eran reticentes a
contribuir a su investigación

debido a los estigmas muchos de la época.


98. Angel de León (Obá Oriaté Oloyadé), entrevista del autor, Regla, el 24 de septiembre de
1999.

99. Raúl Mojica (Obá Oriaté Osha Inle y sacerdote de Obatalá), entrevista.

100. Desafortunadamente, estas diferencias no pueden ser aclaradas sin revelar secretos
rituales

que sólo puede ser revelada a los debidamente ordenados.

101. Oni, que literalmente significa''propietario de'', es un título dado a Shangó y


los olorishas Yemojá.

102. Derecho, imperio de Oyo, 104, 139-40.

103. ''Cuco''Rodolfo Rodríguez (Igbín Kolade), entrevista con el Angel Riana (Talabí), La
Habana,

1977.

104. mitos lukumí retratan Obatalá y Yemojá como los padres de Shangó y Oshún como su

esposa favorita.

105. Johnson, Historia de los Yorubas, 21, Derecho, imperio de Oyo, 127-29.

106. Comunicación personal con olorishas Candomblé, en especial María Mello, iyalorisha

de Obatalá, y Gilberto Ferreira (Ogan), consagrado a Eshu (Elegba).

107. La mayoría de los ancianos entrevistados en todo el año, incluyendo algunos ordenado
en la

kariosha tradición en el cambio de siglo, se les proporcionó diversos orishas en el momento


de su

ordenación. María Eugenia Pérez (Oshún Niké), la más antigua iyalorisha en La Habana,
nació en 1904.

Oshún Niké fue ordenado el 23 de julio 1923 por Luisa Arango (Shangó LADE), ella misma
una de

omo orishas de Efunshé. Latuán era el Obá Oriaté. Oshún Niké se proporcionó a Elegba,
Ogún,

Oshosi, Obatalá, Yemojá, Shangó y Oshún, su orisha tutelar. olorishas fallecidos, todos
ordenados

durante el mismo período, incluyendo Aurelia Mora (OMI Dina), Basilia Cárdenas Massip
(OMI Dina),

y Nemensia Espinoza (Oshún Miwa), recibieron también varios orishas en la ordenación. José
Roche (Oshún Kayode) y Josefina Aguirre (Oshún Gere) fueron ordenados por Tranquilina
Bal-

Maseda (OMI Sanja) en 1896 y 1906, respectivamente, y recibieron también varios orishas.

Todos estos olorishas descienden de Efunshé. Lamentablemente, Oshún Niké falleció esta
primavera.

108. Osvaldo Villamil, entrevista; Pérez, entrevista.

109. RC Abraham, en su Diccionario Moderno de Yoruba, se refiere a la''más antiguo título

titular de todas partes entre los Egungun''como Aláàpinni (50).

110. Bárbaro Cansino (Ojulenso), la conversación con el autor, Simpson, Matanzas, agosto

2001.

Página 34

70:

Miguel Ramos

111. Ojulenso, la conversación.

112. Debo reconocer el valioso aporte dado por Babalorisha Temujin Ekùnfeó (Obalorún).

Sugirió que la posible relación entre Eroméle y Imala y me señaló en la dirección correcta,
como

Yo estaba en una pérdida. Obalorún estudió antropología en la Universidad de Pittsburgh e


investigaciones

Afroamericanos y africanos folclore y la cultura.

113. Abraham, Diccionario, 177.

114. Algunas fuentes han declarado que en Cuba algunas Erómeles había dejado de adorar a
Yemojá

y Olokún por completo. Lo que está claro de todas las fuentes es que Ikudaisí se negó a
reconocer estos

dos orishas y les culpó de su suerte y la esclavitud en Cuba. De hecho, cuando reemplazó a su

orishas en Cuba, no reemplazar a su Yemojá o su Olokún. A pesar de que conocía a través de


la adivinación
Oshabí que era un niño de Yemojá, se negó a ordenar a su a su orisha''''verdadera y optó por
ordenar

ella para Oshún. En ese momento, era inadmisible para un om'orisha a la pregunta de las
decisiones tomadas por

su Iyá o babálorisha. Oshabí no tenía ningún tipo de entrada en la materia.

115. Cuando termina la posesión, la montura no recordará nada de lo que se llevó a cabo.

116. Pérez, entrevista.

117. Carta de Francisco Pereyra Mendes, director del puerto portugués de Whydah, 22

Mayo de 1726, citado en la Ley, contemporáneo Material de origen, 15.

118. Para obtener más a fondo las cuentas, vea Robin Ley, La Costa de los Esclavos de África
occidental, 1550 -

1750: El impacto de la trata de esclavos Atlántico en una Sociedad Africana (Oxford:


Clarendon Press,

1991), Derecho, imperio de Oyo, y la Ley, material de origen contemporáneo.

119. Las prácticas para compartir, se extendieron más tarde a La Habana, donde una difusión
similar

de mala gana que tienen lugar, aunque a un ritmo más lento mucho. En La Habana la Arará
presentó un fuerte

resistencia a la influencia extranjera. Según las fuentes, diversos grados de fricción entre los
dos

grupos étnicos siguió en La Habana en lo esencial hasta la víspera de la revolución de Fidel


Castro y

posiblemente más allá de Abelardo Hernández [Oshún Funke], entrevista del autor, Miami,
enero de 2000.

120. Curiosamente, estos dos oráculos eran conocidas por los Arará en África, aunque en
Cuba, oral

fuerte tradición afirma que la Arará obtenido estos datos del lukumí. Parece que por el
presente

período, posiblemente el Arará había perdido el conocimiento de estos oráculos. En teoría,


esto es una sensata supuestos

ción, como en todos los Arará soldados probabilidad superaban en número a los miembros
del sacerdocio entre los Arará
los esclavos traídos a la isla. Con toda probabilidad, entonces, el conocimiento ritual Arará
puede no tener

sido tan vigorosa.

121. Para este día, el lukumí realizar un rito de la adivinación anual sobre el primero de
enero y el

consultar a las deidades de la naturaleza del próximo año. A menudo, los oráculos
prescribir ebo (sacrificio) para,

siempre que sea posible, apaciguar a las fuerzas negativas del universo y de evitar la
desgracia.

122. Héctor Hernández (Obá Oriaté Omo Oshosi), entrevista del autor, Matanzas, el 5 de
octu-

bre de 1999, Milagros Palma (Kashenjué y sacerdotisa de Makeno Arará, el equivalente de


Arará

Obatalá), entrevista del autor, Matanzas, el 4 de octubre de 1999 y agosto de 2000. En la


actualidad, Palma de Mallorca es el

más antigua sacerdotisa Arará en Matanzas.

123. Bernard Maupoil, La à l'ancienne Géomancie côte des esclaves (París: Instituto D'etno-

lógica, Musée de l'Homme, 1943).

124. Cabrera, El Monte, 313.

125. John S. Mbiti, Religiones africanas y filosofía, 2a ed. (Oxford: Heinemann


Educacion,editores 1989).2