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Introducción:

Al finalizar la escuela secundaria, cada ser humano comienza actuar en


consecuencia con su vocación. La elección de una carrera profesional o de un
trabajo, por ejemplo, suele responder a la vocación. En muchos centros
educativos, se valen de la ayuda de los orientadores vocacionales, quienes a
través de una serie de tests y charlas intentan que los adolescentes sigan un camino
que los satisfaga al terminar sus estudios obligatorios.

No todas las profesiones son para todos ni cualquiera es apto para cualquier profesión.

A nivel general, la vocación aparece relacionada con los anhelos y con aquello que
resulta inspirador para cada sujeto. Se supone que la vocación concuerda con los
gustos, los intereses y las aptitudes de la persona.

La vocación también es considerada como un proceso que se desarrolla durante


toda la vida, ya que se construye de forma permanente. Implica descubrir
quién soy, cómo soy y hacia dónde quiero ir. Las respuestas a esos interrogantes
marcarán la vocación y el camino a seguir por el individuo.

es importantísimo que antes de decidir a qué escuela o universidad vas a entrar, interiorices
en ti mismo(a) y te preguntes ¿Cómo soy? ¿Qué carácter tengo? ¿Qué personalidad? Porque
aunque la vocación involucra el “conocimiento” de la profesión, primero implica el
conocimiento de ti mismo(a) –tus realidades: potencias, cualidades, habilidades–, de tus
sueños, de tu capacidad y posibilidad de servicio, porque las profesiones no son sólo unos
roles sociales, sino, más, una manera activa de servir en todo aquello que llevan implícito.

Sin embargo, el proceso de descubrimiento de la propia vocación es muy


complejo y no es igual para todas las personas. Hay quienes creen haber sabido
desde siempre que sienten un fuerte lazo con una determinada disciplina, y éstos
contrastan con las personas que llegan a la mitad de sus vidas y se preguntan qué
han hecho y por qué. La orientación vocacional suele fallar más veces de las que
acierta, ya que se basa en una receta cerrada, que ignora los aspectos
fundamentales de cada persona, y que pretende dar con una respuesta en el menor
tiempo posible.

En el mundo real, fuera de los tests y la euforia de quienes se sienten afortunados


por poder cursar una carrera universitaria al finalizar el colegio secundario, la
mayoría de la gente expresa que su trabajo no representa su vocación, sino que
escogió ese camino en particular porque sus padres ejercían la misma
profesión, o bien porque no sabían qué estudiar e hicieron caso a un orientador
vocacional.

Definición:

Por vocación se entiende en primer lugar el «proyecto de


vida" que elabora cada uno sobre la base de sus múltiples
experiencias y en la confrontación con un sistema coherente
de valores que dan sentido y dirección a la vida del individuo.
El término vocación, en sentido más amplio, puede significar
la inclinación hacia una profesión determinada, un conjunto
de aptitudes o cualidades que llevan hacia opciones
concretas, o también el papel, la tarea y la misión que una
persona se siente llamada a desempeñar en beneficio de los
demás.

Vocación según la edad:

Los adolescentes dicen estar seguros de lo que estudiarán desde una edad
temprana. En ocasiones estos aún no han visto materias importantes que
servirán de ayuda en su carrera universitaria.

Los jóvenes se ven influenciados en muchos casos por familiares, amigos o


personas que admiran y deciden copiar su rumbo. Decisiones como esta han
desencadenado deserción de carrera o cambios.

Entre los 4 y 10 años, la vocación está determinada por la fantasía, que


expresa necesidades básicas ¿del niño como ser veterinario o policía.

La orientadora manifiesta que la necesidad de conocimientos aplicables de los


jóvenes es realista. Esperan recibir un aprendizaje instrumental, no
necesariamente utilitario.

Los adolescentes en su mayoría esperan correlación entre el aprendizaje y el


mundo laboral,

El interés pasa a primer plano entre los 11 y los 12 años. Aquí no se habla de
necesidades sino de gustos.

Los intereses dejan su lugar a las capacidades entre los 13 y 14 años. Las
habilidades que reconocemos como propias a esta edad, son función del
entrenamiento escolar.

Entre los 15 y 17 años, la elección de roles va a ser ejercitada sobre la base de


la fantasía. Entre los 18 y los 21 años, hay una mayor consideración de la
realidad que permite confrontar las necesidades, los gustos y los intereses con
las oportunidades que brinda la situación real.

Los padres hacer seguimiento de las aptitudes académicas de sus hijos para
que los ayuden y orienten en la selección de carrera profesional.

Por ejemplo, si el joven no tiene cualidades para las matemáticas no es


recomendable que se inclinen por carreras científicas, ya que al verse ante las
dificultades propias de esas materias podría producirse frustración en ellos.
¿Cómo ocurre la elección propiamente tal? El concepto de crisis vocacional.

Es importante que los alumnos y alumnas tengan acceso a la mayor cantidad de información
posible, sin embargo algunos se resisten bajo el argumento de que mientras más conocen,
más se confunden. Esto ocurre especialmente con alumnos de buenas calificaciones que
suelen ser buenos para todo y en estos casos es necesario disminuir la ansiedad explicando
que esta confusión es normal.

La elección profesional es un proceso que se inicia con el reconocimiento de los


intereses y de las alternativas existentes. En la medida en que este proceso se va
desarrollando es normal que se provoque una crisis vocacional en los alumnos, caracterizada
por la confusión y no es sino la resolución de esta crisis la que lleva a la elección
propiamente tal. La resolución pasa por un reconocimiento más realista de las propias
habilidades e intereses y también de las posibilidades reales.

En cualquier elección hay aspectos que se resignan, es decir, al elegir dejo fuera un montón
de alternativas. El orientador debe apuntar a la diferenciación entre intereses hacia el área
laboral de lo que podrían ser intereses que se desarrollen a través de "hobbies" y que por
tanto es una elección que no cierra la realización de otras habilidades. Esta diferenciación se
torna fundamental en aquellos con inclinaciones artísticas.

Por otro lado, están los alumnos que evitan esta crisis eligiendo prontamente una
alternativa y se "casan", a veces en forma impulsiva, sin una verdadera reflexión. En estos
casos hay que alentar el cuestionamiento, tener más de una alternativa y atreverse a
indagar, puesto que es posible que exista un "mejor partido" entre un universo más amplio.

Finalmente con todos los alumnos es necesario destacar siempre que existe el derecho a
equivocarse y a aprender de la experiencia y que estamos hablando de una elección a
largo plazo, la carrera u oficio elegido van a constituir parte de un estilo de vida, desde este
punto de vista los estudios son un medio y no un fin en sí mismos. Este concepto es muy
importante al momento de enfrentar el tema con los alumnos, que suelen mirar aún al corto
plazo y sólo ven los aspectos más superficiales de esta elección, la que se torna de por sí en
una meta.

Por eso para realizar una evaluación vocacional es preciso considerar los factores tanto
internos como externos que influyen en la toma de decisiones.

Los factores internos: Intereses, habilidades y aptitudes.

La elección vocacional es una expresión de la personalidad, es decir, es parte de una forma


de ser mucho más amplia, es una decisión que se relaciona con la identidad. En la medida
que un adolescente tenga claro cuáles son sus características, intereses y habilidades, más
cerca está de acertar en la elección.

Este proceso, sin embargo, suele estar en formación a la edad en que los jóvenes deben
decidirse por una carrera u oficio y es frecuente encontrarse con alumnos o alumnas con una
autoimagen distorsionada o voluble a las presiones del medio y que presentan dificultades al
momento de definir sus propias preferencias. En esta etapa las amistades y la familia cobran
vital importancia, por lo que una tarea importante en la labor de orientación es ayudar a los
jóvenes a diferenciarse, a reconocerse a sí mismos y a valorar sus propios intereses y
deseos, antes de entrar a revisar lo que el sistema les pueda ofrecer.

El reconocimiento de las habilidades e intereses es un proceso largo que se inicia a veces


desde las etapas más tempranas de la infancia. Está en estrecha relación con las
posibilidades que se ofrecen al alumno para que realice distintas actividades, cobrando
especial importancia las actividades recreativas de libre elección. En este sentido la
extensión de la jornada da la posibilidad de ofrecer a los alumnos una serie de talleres y
cursos que pueden ser un gran aporte en el descubrimiento de los talentos y fortalezas de
cada uno.
Los factores externos: oferta y sistema de selección para acceder a estudios
superiores.

La elección vocacional sólo puede ocurrir cuando el sujeto maneja información acerca de
distintas áreas y carreras en forma detallada: ¿qué ramos se estudian? ¿cuáles son las
actividades generales que desempeña un profesional de la carrera en discusión? ¿en qué
ámbito ejerce su profesión u oficio (oficina, naturaleza, trabajo con personas)? Si esta
información no está disponible no podemos hablar de elección propiamente tal.

Otro factor externo es el sistema de ingreso a la Educación Superior. En las universidades


tradicionales (y en algunas privadas) el ingreso está regulado por los puntajes de la prueba
de selección y en un porcentaje variable (20 a 40%) por las notas de Enseñanza Media, esta
información tiene un mayor impacto cuando se hace el ejercicio de comparar mediante la
tabla de conversión de puntajes cuánto debería obtener para ingresar a una carrera
determinada. Mientras menor es la nota, mayor debe ser el puntaje en la PAA para poder
postular con cierta seguridad. Esto en ocasiones favorece la motivación por el estudio, más
que el simple dicho de que "las notas valen", es demostrar cuánto valen.

Factores sociales que influyen en la planeación vocacional. Influencias


principales en la elección de la carrera.
Los datos que se plasman a continuación fueron obtenidos del autor Robert E.
Grinder, en su obra "Psicología de la Adolescencia", publicada en 1989.
Los agentes de enculturación del adolescente.
El joven adolescente necesita de una serie de mecanismos que le ayuden a
integrarse a la sociedad y adquirir el estatus psicosocial de la adultez. La familia, el
grupo y el contexto sociocultural proporcionan esos mecanismos, tanto psíquicos
como sociales, y actúan a modo de contextos espacio-temporales.
Durante la adolescencia, el joven se halla influido por los <<agentes de
enculturación>> (familia, grupo, escuela, mass-media, etc.) que se encargarán de
transmitirle conocimientos y de proporcionarle una identidad individual y grupal
El prestigio social. Los estereotipos. Existe toda una serie de estructuras socio
ambientales, las cuales surgen del contexto de donde procede el joven, que influyen
en su elección profesional. Encontramos que, en primer lugar, se prestigian
determinadas profesiones en detrimento de otras, las cuales pueden agradar o
satisfacer más al joven. La medicina, el derecho, ingeniería, informática, etc., son
carreras que se consideran ligadas a una posición social elevada, desprestigiándose
profesiones más relacionadas con lo humanístico, la filosofía, etc., es decir, carreras
no científicas, ni técnicas.
La diferencia de géneros. Otro factor a tener en cuenta son los importantes
cambios que, en la actualidad, está produciendo el acceso al mundo laboral de la
mujer. Cambios que se aprecian, por ejemplo, en la ocupación de determinadas
profesiones que hasta ahora eran <<exclusivas>> del género masculino; en la
partición del trabajo doméstico y la crianza de los hijos si la mujer sale a trabajar
(compartir o cambiar roles), etc.
La familia como agente de socialización. Las presiones sociales son otro tipo
de influencias que el adolescente recibe de su familia al intentar elegir su profesión.
Los padres, a veces, imponen a sus hijos determinadas opciones profesionales
porque creen que éstos son incapaces de tomar decisiones maduras por sí mismos.
Estas presiones (directas o indirectas) suelen consistir en <<aconsejar>> qué
elección es la más favorable para ellos, <<orientarles>> hacia qué profesiones no
debe elegir hablando desfavorablemente de ellas, etc.
Relación escuela-trabajo. Existe un poco relación entre los conocimientos
adquiridos dentro del sistema educativo y la realidad laboral. Asimismo la escuela
es un importante agente de socialización que influye de forma clara en el
adolescente.
Otros factores que influyen en la orientación vocacional para el análisis
de la relación educación, sociedad y desarrollo son los ejes problémicos
entre los cuales destacan los siguientes:
El proceso de la globalización.
Desde el punto de vista económico, la globalización es un proceso de integración de
los mercados a escala mundial. Para ello, ha sido indispensable la formación de
bloques económicos orientados bajo la lógica de libre comercio, con el fin de
reproducir el capital. Este proceso, ha implicado la creciente interconexión de los
mercados de todo el mundo. De ese modo, los eventos, crisis del sistema económico
cada vez afectan con mayor velocidad y fuerza a todos los países del mundo.
En cuanto a lo positivo, este proceso ha permitido la reducción de las distancias
entre los países, jugando un papel preponderante en el desarrollo de las
comunicaciones, ejemplo de ellos es el uso del Internet. Esto ha contribuido sin
duda alguna al fortalecimiento de la actitud vocacional de los estudiantes
preuniversitarios, ya que los jóvenes pueden acceder a diversas informaciones
referente a la carrera a elegir en un futuro, lo que le permitirá escoger con mayor
certidumbre una carrera universitaria.
Partiendo de la premisa de que en la globalización al ser el mercado, el mecanismo
que rige las relaciones entre los países y regiones, la capacidad de consumo
determinará su valor y no su condición humana. Por esa razón se dice que la
globalización es deshumanizante; afectando directamente la ´´actitud vocacional´´
de algunos estudiantes preuniversitarios, donde sus intereses no serán
precisamente los de la construcción de un individuo libre y autorrealizado en
función de sus conocimientos y potencialidades; sino que su relevancia radicará en
la acumulación del capital en función de los intereses de una determinada empresa,
mas no en la formación integral del individuo en el campo educativo.
Es necesario resaltar que en la actualidad el gobierno ha aplicado un satélite el cual
lleva por nombre ´´Simón Bolivar´´ lo que ha permitido mayor avance en los
medios de comunicaciones (los celulares, teléfonos inalámbricos, Internet,
televisión analógica o digital). Lo que contribuye favorablemente el proceso de
orientación vocacional en nuestro país, ya que los jóvenes pueden acceder con
mayor facilidad a estos medios.
En este mismo orden de ideas es necesario hacer notar la influencia de la
privatización en la orientación vocacional de los estudiantes preuniversitarios.
La privatización es un proceso jurídico-económico mediante el cual las
actividades empresariales son transferidas del sector público al sector privado, es
decir, traspasadas o tomadas ya sea desde el Estado o la comunidad hacia agentes
económicos privados. Este proceso permite a los actores no-gubernamentales
intervenir en la financiación y producción de bienes prestación de servicios. Así
mismo la privatización introduce cambios en las funciones y responsabilidades
públicas y privadas.
Desde el punto de vista positivo en la privatización hay elementos que inciden
favorablemente en la orientación vocacional de los estudiantes preuniversitarios,
debido a que los inversionista al invertir en diversas empresas contribuyen al
desarrollo social del país, el cual deja grandes aportes financieros al gobierno
nacional, que luego son invertidos en pro del desarrollo y permanencias de los
servicios públicos .Asimismo este proceso permite la diversidad de servicios
públicos, el cual le permite acceder a diversas instituciones educativas que les
brinden herramientas idóneas para fortalecer su orientación vocacional.
Es necesario acotar que a los estudiantes preuniversitarios con escasos recursos se
le hace difícil acceder al servicio de orientación vocacional privatizado debido a los
pocos ingresos económicos que perciben sus familiares, apenas les alcanza para
costear sus gastos básico, esta problemática se ha acrecentado en los sectores pocos
pudientes del país . Sin embargo en Venezuela, el ejecutivo nacional ha expropiado
diversas instituciones que no están contribuyendo con el desarrollo del país, sino
que por el contrario estaban acumulando el capital para sus propios fines
particulares sin dejarle ningún beneficio a la sociedad, gracias a estas
intervenciones el gobierno ha logrado adquirir mayores servicios públicos, los
cuales ha puesto al servicio del pueblo gratuitamente, lo que ha favorecido el
desarrollo de nuevos servicios de orientación vocacional en los hospitales y escuela.
Lo que contribuye positivamente en la toma de decisiones de los jóvenes próximos a
ingresar a la universidad.
Otro de los factores que influyen en la actitud vocacional es la descentralización
observemos:
La descentralización puede entenderse bien como proceso (desde lo
centralizado) o como forma de funcionamiento de una organización. Supone
transferir el poder, (y como tal, el conocimiento y los recursos) de un gobierno
central hacia autoridades que no están jerárquicamente subordinadas. La relación
entre entidades descentrales son siempre horizontales no jerárquicas. Una
organización tiene que tomar decisiones estratégicas y operacionales.
La descentralización, en suma, "se puede considerar como un proceso social de
transferencia de competencias desde la administración central a las
administraciones intermedias y locales" y puede adoptar diversas formas.
Permite un acercamiento rápido a la toma de decisiones, al tiempo que
descongestiona un grupo de funciones en el nivel central, esto permite que los
gobiernos locales tomen control de los problemas sociales que se generan en sus
comunidades, y le permitan tomar una decisión favorable en pro de la calidad de
vida de los individuos, favoreciendo a las instituciones educativas y por ende a los
servicios de orientación vocacional que se prestan a los jóvenes próximo a acceder a
la educación superior.
Desde el punto de vista negativo, la descentralización permitirá el desarrollo
territorial desproporcionado, imposibilita el verdadero papel del Estado en la
sociedad y sienta las bases para la conformación de élites locales con intereses
particulares, que pueden atentar contra el bienestar de la sociedad. De lo
anteriormente expuesto se deriva que este proceso contribuye a la formación de
grupo con intereses individualista los cuales perjudican a parte de la población
estudiantil con la difusión del sistema capitalista, basado en la acumulación del
capital y la promoción mediática de antivalores, confundiendo las ideas de algunos
adolescentes y por ende la repercusión negativa en la ´´actitud vocacional´´ de los
estudiantes preuniversitarios próximo a acceder a la universidad.
En aras de fortalecer la descentralización en nuestro país, el gobierno le ha
brindado a sus comunidades poder legal y financiero, en cuanto a las creaciones de
los consejos comunales, la cual permite la administración directa de los recursos y
visualización, jerarquización y resolución de sus problemas, esto con el fin de
mejorar su calidad de vida y los servicios públicos de la misma lo que ha favorecido
el desarrollo del proceso de la orientación vocacional en los pueblos de Barlovento,
puesto que estos organismos dirigen charlas, panel, simposio dirigido a elevar la
actitud vocacional en los estudiantes preuniversitarios.
Es conveniente decir que otro eje problémico que ha incidido en el proceso de
orientación vocacional es el financiamiento, veamos:
El financiamiento puede entenderse como la aportación de dinero a una empresa.
Sufragación de gastos de una actividad, obra, entre otras. En cuanto al
financiamiento de la educación superior venezolana el estado es el órgano
encargado de dotar las instituciones y sufragar los gastos que esta generan.
La financiación incide positivamente en la orientación vocacional de los estudiantes
preuniversitarios porque gracias a sus aportes financieros es posible costear los
gastos de los profesores u especialista encargado de este proceso; la difusión de
guías, libros etc. Esto permite la elevación de la autopreparación de la actitud
vocacional de los educandos, que lo capacitará para tomar una decisión consciente
en la elección de su carrera universitaria.
Cabe acotar que el financiamiento incide negativamente en la actitud vocacional de
los estudiantes preuniversitarios, puesto que algunas veces las políticas
implementadas sufren crisis y cambios afectando directamente la financiación de
las instituciones. La crisis política produce un auge desmedido en la ética
profesional de los individuos que son inmanentes a esa élite, trayendo como
consecuencia un desequilibrio en los aportes financieros de las casas de estudios,
produciendo peculado, malversación de fondos, corrupción etc. Esto a su vez es
gravísimo, ya que los recursos que deberían llegar completo a las instituciones para
cubrir sus gastos básicos se desvían y van a parar a manos de personas capitalista
que piensan en su beneficio propio. En aras de fortalecer el financiamiento del
sistema educativo venezolano el gobierno revolucionario ha contribuido con
grandes ingresos que fortalecen las habilidades del proceso de orientación
vocacional, implementando nuevas políticas que coadyuvan a los servicios que se
abocan a atender este proceso.
Como consecuencia, para elegir adecuadamente una carrera u oficio, no sólo hay que
prestar atención a lo que a una persona le gusta hacer, sino también hay que tener muy en
cuenta la posibilidad de participación en la sociedad que esta ocupación pueda
proporcionar, teniendo en cuenta que ante todo hay que hacerse responsable por lo menos
de la propia subsistencia.

Elegir carreras u oficios que no tengan salida laboral produce a la larga la pérdida
del sentimiento de pertenencia al grupo social, así como marginación y frustración
por no poder participar en el medio.

La gente se siente realizada cuando hace lo que le gusta y puede encontrarle


significado a su tarea colaborando en su ambiente. Todo en la naturaleza tiene un
propósito y tiende al equilibrio, y el trabajo creativo de cada uno también tiene que
estar en armonía.

Las encuestas registran que la mayoría se siente más gratificada por el


reconocimiento por su trabajo que por el dinero que ganan. El dinero ocupa un
segundo lugar, por lo tanto se destaca que no es el factor más importante.

La identidad profesional se logra cuando se llega a ser creativo en el trabajo y no


un burócrata alienado en el rol, permitiendo así desarrollar una actividad en forma
óptima, sin dejar de ser persona. La mediocridad la expresa quien hace las cosas
por obligación sin ningún compromiso.

Todos los trabajos son dignos y más que tener muchos títulos inoperantes es
mejor hacer las cosas bien aspirando a la excelencia.

Elegir adecuadamente garantiza una buena inserción laboral, buenos ingresos y


mayores posibilidades de realización personal.

Un caso clínico

Pablo tiene 40 años, es soltero y vive con su madre viuda.

Se presenta a la consulta para que le realice un test de Orientación Vocacional


porque a pesar de haber logrado tres títulos universitarios todavía no sabe lo que
le gusta.

Se recibió de Contador Público, luego de Licenciado en Economía y por último de


Licenciado en Ciencias de la Administración. O sea que hizo las tres carreras
posibles dentro del ámbito económico.

No obstante, todavía no consiguió una ocupación ni nunca trabajó en su vida.


Cuando le pregunté qué hacía todo el día me dijo que hasta que logró el último
título, estudiaba y después se dedicó a buscar trabajo.

Pablo me dijo que él no se sentía obligado a trabajar porque el creía que era deber
de su madre mantenerlo, ya que era quien lo había traído al mundo.

Precisamente ese razonamiento era el que lo estaba bloqueando. Su forma de


pensar, su cosmovisión, lo reducían a la categoría de un niño pequeño.

Le recomendé una terapia breve con objetivos limitados a fin de ayudarlo a


modificar sus creencias y a tomar conciencia de su responsabilidad como adulto.

Pablo todavía era un niño, no se daba cuenta que ya tenía cuarenta años y que
todavía seguía haciendo lo mismo que hacía cuando era chico.

Aprendió a comportarse adecuadamente en una entrevista de trabajo, a hacer un


currículum que reflejara mejor sus cualidades personales y principalmente
reconoció su obligación de participar en la sociedad como un adulto.

http://noticias.universia.edu.pe/en-portada/noticia/2013/05/08/1022014/carreras-seran-
mas-demandadas-futuro.html

http://www.youtube.com/watch?v=_65sG9YqtrY&list=UUOdyRzbI4X7ni8JzPQhJCMw&index=3

http://www.youtube.com/watch?v=kfY6yB_AfD0

http://www.youtube.com/watch?v=3gHTzDFlaG8