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Fundamentos de Administración y Negocios

Práctico - Solución

1. En contraste de las distintas culturas japonesa y latina de liderazgo en el material


presentado, y los distintos enfoques de liderazgo planteados en el material teórico de
la asignatura; y luego de una investigación más profunda sobre el asunto, podemos
encontrar varias diferencias marcadas que se vinculan con los distintos enfoques de la
administración.

Los japoneses utilizan un estilo de liderazgo más similar a la administración científica y


con un enfoque de contingencia o situacional, donde se le brinda importancia a los
procesos y su eficiencia, se busca un manual o protocolo de soluciones a todas las
situaciones, la ciencia exacta, y la estructuración de sus procesos. También buscan la
armonía en el ambiente laboral, y el trabajo en equipo como una unidad a la cual se le
atribuyen los méritos, como denomina el enfoque de sistemas cooperativos y el
enfoque de comportamiento de grupos. Estos últimos enfoques también se relacionan
con un articulo publicado por hbr.org (Harvard Business Review) “What we can learn
from Japanese Management” de Peter F. Drucker; donde menciona que las decisiones
se toman en grupos con previa discusión y apertura de los distintos contextos hasta
encontrar la mejor opción a través de las experiencias, que da lugar a veces a
decisiones con cambios radicales.

En cambio, el liderazgo latino permite e incentiva a los empleados tomar decisiones de


manera individual, lo que genera la motivación y empoderamiento; como lo
denominaría el enfoque de comportamiento interpersonal. También existe una
relación entre el enfoque sociotécnico y la colaboración y vinculación individual con las
herramientas de la cultura latina.

2. Existen diferencias entre los estilos gerenciales japonés y el latino. Si bien estas
diferencias pueden representar mejores o peores maneras de llevar a cabo los
distintos elementos que componen los procesos administrativos, lo óptimo sería
combinar estas dos culturas, y tomar lo mejor de cada una, evitando los extremos,
generando un equilibrio.

El estilo japonés le otorga una mayor importancia a la planificación que los latinos, lo
que los hace mejores en este sentido. Estos son más meticulosas y estructurados en
determinar los componentes de una planificación adecuada en la administración.
Revisan y retroalimentan este elemento como si fuese el más importante dentro de la
administración. Por otro lado, la cultura latina, se encuentra con mayor foco en los
resultados inmediatos y la ejecución de las acciones.
Dentro del elemento organizacional de la administración, existen distintas
características en las que una cultura es mejor que la otra, y viceversa. Por ejemplo, el
estilo japonés al ser más rígido con los procedimientos, generalmente se encuentran
más alineadas las ejecuciones con los objetivos de la empresa, existen más
especializaciones en los puestos de trabajo, y las tareas y funciones son más claras y
respaldadas por escrito. A su vez posee una organización grupal la cual permite un
mejor análisis y posterior ejecución de las estructuras organizacionales. Por otra parte,
la cultura latina, posee mejores resultados en la comunicación e interacción entre las
áreas y jerarquías, en otorgar la responsabilidad de la toma de decisiones a los
distintos rangos de autoridad (esto no controlado, puede ser perjudicial, ya que a
veces no esta claro el límite de poder de decisión en esta cultura), y la flexibilidad ante
las condiciones impuestas por el medio ambiente.

Sobre el elemento de dirección, la cultura japonesa resulta mas efectiva. Si bien la


cultura latina es mas ágil para la toma de decisiones, lo cual a veces le obtiene
crecimientos más acelerados, la administración japonesa logra mejores resultados a
largo plazo con sus decisiones ya que éstas son mas medidas y analizadas en grupo y
con los niveles jerárquicos adecuados, evitando costos innecesarios, o acciones
desviadas del objetivo, y pérdidas de tiempo. Otra característica de la cultura
japonesa, son los méritos grupales, y no individuales como en la administración latina.
Los méritos individuales pueden generar un ambiente competitivo hostil entre los
empleados, e imposición de los beneficios personales por sobre los de la empresa, o
desmotivaciones en algunos casos.

Por último, con el elemento de control existe también una diferencia entre ambas
culturas que favorece a los procedimientos de los japoneses. Estos poseen mayores
controles que evitan los desvíos. Los procesos que declara esta cultura son tan
meticulosos en la planificación operativa, como de control. Ampliamente mayores a la
administración latina que sus enfoques son el área del ágil comercio, y estrategia
creativa.

3. Con respecto a la sentencia enunciada:

Es correcto que Japón es un país con mayor desarrollo que cualquiera de


Latinoamérica. Es correcto también decir que los directivos japoneses le llevan ventaja
a los latinos también. Sin embargo, el motivo de esta ventaja no se debe en su
totalidad a ser un país con mayor desarrollo. SI bien este motivo influye de gran
medida, por las herramientas, tecnologías y recursos económicos; también debemos
mencionar que el contexto histórico y las distintas culturas son relevantes en la
ventaja directiva.

Japón alberga una historia de muchas guerras y desastres naturales que lograron forjar
la estrategia como supervivencia y disciplina. Si bien Latinoamérica también tiene una
historia de guerras y desastres naturales, es una historia que revela hechos de
colonizados y colonizadores donde la supervivencia proviene mas desde la búsqueda
individual, y esto a su vez brinda de algunas ventajas en el liderazgo directivo por
sobre las japonesas. Además, Japón posee una mejor prevalencia de sus rasgos
culturales ancestros, recibiendo temprana educación de valores y espirituales que
brindan ciertas ventajas en la dirección empresarial. Por el contrario, Latinoamérica
posee mezcla de varias culturas como la europea, americana, nativa, con menos años
de antigüedad desde su consolidación.

4. En el siguiente cuadro se muestran las áreas que fueron detectadas con oportunidad
de mejora dentro de la empresa en la que laboro, y su correspondiente solución
vinculada con las características de cada cultura (japonesa y latina).

OPORTUNIDADES SOLUCIONES

No existe registro de los procedimientos, Hoy existe una cultura similar a la


funciones, y tareas a seguir en cada latinoamericana en el aspecto mencionado
área/puesto de trabajo. Sólo se valoran los como oportunidad de mejora, donde el
resultados. Esto provoca que el nuevo enfoque es el resultado no el proceso. Se
personal tenga dificultades de inserción, propone realizar documentación escrita en
dudas a la hora de ejecución de acciones, forma de presentación y con ejemplos para
errores, desvíos, pérdidas de dinero y los distintos procesos y funciones, que
tiempo, procedimientos demasiado extensos llevarán a diferenciar y clasificar mejor las
y engorrosos. responsabilidades de cada empleado,
logrando también mayor eficiencia en los
resultados. Este método es característico de
la cultura japonesa donde los procesos son
pieza clave y se encuentran en constante
evaluación de mejora, y correctamente
documentados. Esta propuesta puede
también colaborar con la mejora del
siguiente problema detectado.

Existen algunas áreas y puestos de trabajo A través de la anterior propuesta, se logra


específicos los cuales no es posible el también una mejor capacitación para el uso
equilibrio entre la vida personal y la laboral. de las herramientas disponibles, claridad e
Las jornadas son demasiado extensas debido los procedimientos para mejorar la
a la cantidad de tareas y objetivos a cumplir, efectividad, evitar el duplicado de las tareas
con pocas herramientas para poder y reducir los tiempos, entre otros. Esta
cumplirlas, y los procedimientos no son solución permite que a su vez se analicen
claros. estos distintos procesos que se registran,
identificando errores, o sobre exigencia en
algunos puestos que pueden ser corregidos
con una mejor redistribución.
También se propone priorizar el equilibrio de
la vida personal de los empleados, con
prácticas flexibles de “home office”, y
retribuciones de descanso luego de jornadas
extenuantes, siendo flexibles con los
horarios como lo busca comúnmente la
cultura de trabajo latinoamericana. Esto
genera mayor cuidado de los empleados por
parte de la empresa logrando la simpatía
hacia la empresa, mejor salud personal,
motivación, trabajos con menos errores, y
reduciría la rotación del personal por
descontento.

Existe mérito individual, y no grupal. Esto Se propone adoptar el método japonés de la


genera competencia insana entre los cultura de liderazgo donde los méritos son
empleados, prácticas no éticas, ambiente grupales. Esto beneficia el trabajo en equipo,
laboral hostil, presiones individuales, y potencia las cualidades de cada uno de los
limitaciones en los resultados logrados. empleados logrando mejores resultados
desde distintas perspectivas de las funciones
a cumplir y proyectos a efectuar. Generar
competencia sana entre los distintos grupos
poniendo objetivos, y haciendo seguimiento
interno de los grupos, para captar las
oportunidades de potenciar ciertas
cualidades que poseen los distintos
empleados.

5. A continuación, el decálogo de las mejores prácticas directivas que fomentan la


integración y promueven la colaboración entre las personas, mas allá de sus
diferencias.
a. Cultura, normas y valores empresariales: Tener bien determinada la cultura
empresarial, y las normas y valores que la definen. Fomentarlos, inculcarlos y
exigirlos desde la selección del personal hasta el desarrollo del mismo. Todas
los procesos y prácticas de la empresa deben estar alineadas con su cultura y
valores.
b. Lo distinto es bueno: Las diferencias entre las personas nos permiten
evolucionar. Nos brindan distintos puntos de vista, y maneras de pensar en un
mundo globalizado y cambiante. Potenciarse como equipo, como compañeros
de trabajo, valorarse, admirar las virtudes enfocándonos en nuestras
similitudes en vez de nuestras diferencias.
c. Celebrar los logros: Celebrar los éxitos, y reconocerlos para luego volver a
apuntar a la mejora nuvamente.
d. Trabajo en grupos por proyectos: Unir fuerzas para llevar a cabo proyectos de
crecimiento de la empresa. “Uno de nosotros no es tan bueno como todos
nosotros juntos”.
e. Competencia sana y méritos grupales: Competir entre los grupos con
objetivos marcados, ofreciendo incentivos grupales que los motiven, evitando
las individualidades y la competencia insana.
f. Dar el máximo y divertirse: Apuntar a la excelencia de los procesos y
resultados, el constante aprendizaje y crecimiento; siempre a través de la
satisfacción personal.
g. Seguimiento del personal: Seguir de cerca las condiciones de cada empleado,
incentivando la comunicación, y controlando que se cumpla con los derechos
de cada uno. Apuntar a una empresa que conoce internamente el ambiente
laboral e intermedia en el mismo.
h. Flexibilidad empresarial: Exigir resultados, pero aceptando tanto las
diferencias temporales como espaciales. Ser flexibles con los horarios de
entrada y salida laboral, así como de recreos o almuerzos, que fomentan la
conformidad y comodidad para todos los empleados. Ser flexibles también en
el aspecto espacial, permitiendo “home office” para días celebratorios, u
ocasiones especiales culturales de los distintos empleados; así como las
instalaciones de la empresa estén adaptadas a los distintos rasgos culturales
de los empleados.
i. Reuniones informativas mensuales entre las áreas: Coordinar de manera
rutinaria con periodicidad mensual reuniones que mantengan a los empleados
informados sobre las distintas áreas y estrategias que se alinean con los
objetivos de la empresa. Esto mantiene el equipo unido por un objetivo común
y da sentido de pertenencia, liderazgo y “ownership”.
j. Méritos individuales por integración: Incentivos que premien las buenas
prácticas de integración dentro de los grupos. Los mismos empleados destacan
uno de ellos como referente del mes en integración.