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FLORA MONTIBERICA

Publicación periódica especializada en trabajos sobre la flora del


Sistema Ibérico

Vol. 31 Valencia, XII-2005


FLORA MONTIBERICA
Publicación independiente sobre temas relacionados con la flora de la
Cordillera Ibérica (plantas vasculares).
Edición en Internet: http://www.floramontiberica.org

Editor y Redactor general: Gonzalo Mateo Sanz. Jardín Botánico.


Universidad de Valencia. C/ Quart, 80. E-46008-Valencia.
Redactores adjuntos: Cristina Torres Gómez y Javier Fabado Alós

Comisión Asesora :
Antoni Aguilella Palasí (Valencia)
Juan A. Alejandre Sáenz (Vitoria)
Vicente J. Arán Redó (Madrid)
Manuel Benito Crespo Villalba (Alicante)
José María de Jaime Lorén (Valencia)
Emilio Laguna Lumbreras (Valencia)
Pedro Montserrat Recoder (Jaca)

Depósito Legal: V-5097-1995


ISSN: 1138-5952
Imprime: MOLINER-40 (GÓMEZ COLL, S.L.) Tel./Fax 390 3735 -
Burjasot (Valencia).

Portada : Hieracium gouanii Arv.-Touv., procedente de Ripoll (Ge), ver


pag. 65 de este número.
Flora Montiberica 31: 3-4 (XII-2005)

ALGUNAS PLANTAS NOVEDOSAS PARA TERUEL,


PROCEDENTES DE CEDRILLAS

Gonzalo MATEO SANZ* & José Luis LOZANO**


*Jardín Botánico. Universidad de Valencia. C/ Quart, 80. E-46008-Valencia
** Escuela Agraria La Malvesía. Llombai. Valencia

RESUMEN: Se comunica la presencia de tres especies leñosas valiosas


detectadas en el término de Cedrillas (Sierra de Gúdar, Teruel): Euonymus lati-
folius (L.) Mill., Rosa glauca Pourr. y Tilia x vulgaris Hayne

SUMMARY: 3 rare shrubs or trees from Cedrillas (Teruel, E Spain): Euo-


nymus latifolius (L.) Mill., Rosa glauca Pourr. and Tilia x vulgaris Hayne are
here commented.

Euonymus latifolius (L.) Mill. VII-2005, J.L. Lozano (VAL s/n). 30TXK
TERUEL: 30TXK8575, Cedrillas, Molino 8575, Id., nacimiento del Mijares, 1450 m, pi-
Alto, 1350 m, depósitos detríticos bajo escar- nares albares, 23-VII-2005, J.L. Lozano (VAL
pes calizos, 23-VII-2005, J.L. Lozano (VAL s/n).
s/n). Planta desconocida hasta hace poco en
Especie de área relativamente amplia, Teruel y el resto de la Cordillera Ibérica,
desde en Magreb al Cáucaso, pero que ha pero cuyas muestras no parecen ser dudo-
sido muy poco citada en España, donde sas, ya que se trata de una planta glabra y
hasta hace muy poco sólo se había detec- glauca, con espinas escasas, úrnulas pe-
tado en la Sierra de Cazorla (cf. CAS- queñas (unos 12 mm) y desprovistas de
TROVIEJO & al., (1997). En el Sistema sépalos, hojas de unos 4 x 2 cm de pro-
Ibérico debe ser muy raro, pero se ha medio, completamente glabras, con ten-
localizado recientemente en la Serranía de dencia rubescente y con estípulas muy
Cuenca (PINEDO & al., 2004: 66) y para alargadas en la base (2-3 cm). En Flora
la provincia de Teruel en la Sierra de iberica (cf. CASTROVIEJO & al., 1998:
Javalambre (GONZÁLEZ CANO & al., 173) se indica con seguridad para España
2001). sólo del Pirineo central (Hu y L), más al-
gunas localidades dudosas del área piri-
Rosa glauca Pourr. neo-cantábrica entre Asturias y Gerona.
TERUEL: 30TXK8575, Cedrillas, Molino No se menciona para Teruel en las sín-
Alto, 1350 m, orla de avellanar de ribera, 23- tesis recientes (cf. MATEO, 1990; LÓ-

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Flora Montiberica 31 (2005)

PEZ UDIAS, 2000), aunque recientemen- Como en el caso anterior, tampoco


te se indica, bastante de pasada y sin pres- aparece recogida esta planta en las síntesis
tarse atención a su interés, del término de de MATEO (1990) y LÓPEZ UDIAS
Mosqueruela (PITARCH, 2002: 106). (2000), ya que -como no se había detecta-
do en tiempos recientes- se interpretaba
Tilia x vulgaris Hayne [= T. x interme- como T. platyphyllos la antigua mención
dia DC.] de LOSCOS (1878: 31) como T. sylvestris
*TERUEL: 30TXK8575, Cedrillas, Mo- (como también vemos hace PITARCH,
lino Alto, 1400 m, pie de roquedos calizos, 23- 2002: 131), de la que dice “... de Mosque-
VII-2005, J.L. Lozano (VAL s/n). 30TXK ruela en grietas de rocas calizas, común
8575, Id., id., 1400 m, extraplomo de roca en el barranco de Ontanales, jul, 1873
caliza, 23-VII-2005, J.L. Lozano (VAL s/n).
(Martín), parece T. intermedia DC. y for-
En la zona se observa una población ma necesariamente el T. europaea Asso”.
de tilo común (T. platyphyllos Scop.), que Probablemente la T. europaea de As-
es planta rara, pero relativamente exten-
so, detectada en Aliaga, sea T. platyphy-
dida por la provincia de Teruel y el resto llos; pero las muestras recogidas por Mar-
del Sistema Ibérico, pero conviviendo con tín en Mosqueruela es mucho más posible
ejemplares de hojas más pequeñas (3-5
que correspondieran a lo mismo que he-
cm de longitud), que disponen de haces de mos visto nosotros, a tenor de lo comen-
pelos algo rubescentes en el envés, lo que tado por Loscos.
se une a unas inflorescencias erguidas,
frutos de unos 6-7 mm, de tendencia su-
besférica, con costillas apenas marcadas, BIBLIOGRAFÍA
etc.; caracteres todos que muestran una
clara introgresión con T. cordata Mill., e CASTROVIEJO, S. & al. (eds.) (1993, 1997,
incluso -en ocasiones- podría quizás ha- 1998) Flora iberica. Vol. 3, 6 y 8. Real
blarse de ejmplares puros de esta especie, Jardín Botánico, CSIC. Madrid.
aunque nos disuade de hacerlo el que GONZÁLEZ CANO, J.M. & al. (2001) In-
siempre veamos demasiada pelosidad por ventario abierto de los bosques singulares
los pecíolos y envés de las hojas. del sector sureste de la provincia de Te-
ruel. Consejo de Protección de la Natura-
Tanto T. cordata como el híbrido son leza de Aragón. Zaragoza.
especies conocidas sobre todo del norte LÓPEZ UDIAS, S. (2000) Estudio corológico
peninsular (desde Asturias a Gerona), no de la flora de la provincia de Teruel. Tesis
mencionadas en la provincia de Teruel ni doctoral. Universidad de Valencia.
en el resto del Sistema Ibérico en Flora LOSCOS, F. (1876-1886) Tratado de las
iberica (cf. CASTROVIEJO & al., 1993; plantas de Aragón. Madrid.
aunque sí se han dado algunas citas en su MATEO, G. (1990) Catálogo florístico de la
extremo noroccidental, en algunos valles provincia de Teruel. Instituto de Estudios
de Burgos y Soria), de donde el interés de Turolenses. Teruel.
PINEDO, S.O., E. ALFARO & P. MARTÍN
estas poblaciones relictas, consecuencia (2004) Nueva población de bonetero de
de un área bastante más extendida en el hoja ancha (Euonymus latifolius) en la pe-
pasado; pero que actualmente tiende a nínsula Ibérica. Flora Montib. 28: 66-67.
desaparecer por la presión humana, el PITARCH, R. (2002) Estudio de la flora y
clima más seco en la zona y la absorción vegetación de las sierras orientales del
genética por parte de la especie domi- Sistema Ibérico: La Palomita, Las Dehe-
nante. sas, El Rayo y Mayabona. Zaragoza.

(Recibido el 9-IX-2005)

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Flora Montiberica 31: 5-13 (XII-2005)

APORTACIONES A LA FLORA DE LA COMARCA DE LA


PLANA DE UTIEL-REQUENA (VALENCIA)

Pedro Pablo FERRER GALLEGO & Miguel GUARA REQUENA


Universitat de València. Departament de Botànica. Facultat de CC. Biològiques.
Avda. Dr. Moliner, 50, E-46100, Burjassot, València. Miguel.Guara@uv.es .

RESUMEN: Se comentan 20 taxones de plantas vasculares herborizadas en la co-


marca de La Plana de Utiel-Requena (Valencia), destacando las citas de Abutilon
theophrasti Medicus, Beta macrocarpa Guss., Bupleurum tenuissimum L., Frankenia
pulverulenta L., Iberis saxatilis L. subsp. saxatilis, Pinus halepensis var. minor Lange,
Puccinellia festuciformis subsp . convoluta (Hornem.) W.E. Hughes, Spergularia dian-
dra (Guss.) Boiss., Sphenophus divaricatus (Gouan) Rchb. y Teucrium x robledoi De la
Torre & Alcaraz como novedades comarcales, algunas de ellas con alto interés coroló-
gico. Se incluye también una clave de variedades de P. halepensis para el sudeste ibé-
rico e Islas Baleares.

SUMARY: 20 taxa of vascular plants collected from La Plana Utiel-Requena re-


gion (Valencia, Spain) are reported. The quotes of Abutilon theophrasti Medicus, Beta
macrocarpa Guss., Bupleurum tenuissimum L., Frankenia pulverulenta L., Iberis saxa-
tilis L. subsp. saxatilis, Pinus halepensis var. minor Lange, Puccinellia festuciformis
subsp . convoluta (Hornem.) W.E. Hughes, Spergularia diandra (Guss.) Boiss., Spheno-
phus divaricatus (Gouan) Rchb. and Teucrium x robledoi De la Torre & Alcaraz can be
emphasized as novelties to the region flora, some of them have chorological importance.
A key of P. halepensis varieties from southeastern of Iberian territories and Balearic Is-
lands are presented.

INTRODUCCIÓN diapiro salino con arcillas triásicas del


Keuper, espacio situado en el término
Como ya indicaran GARCÍA-NA- municipal de Venta del Moro, próximo a
VARRO (1996) y MATEO & GARCÍA- la aldea de Jaraguas. Se trata de unas
salinas antaño explotadas, hoy abando-
NAVARRO (2002), la Plana de Utiel-
Requena es una comarca con una gran nadas, de las que se extraía la sal me-
importancia biológica, ya que cuenta con diante evaporación.
En la actualidad este paraje se en-
una elevada riqueza de especies vegeta-
les distribuidas por todo su territorio y cuentra muy degradado debido a los
un sinfín de enclaves de alto interés cultivos de vid circundantes y al intenso
pastoreo soportado años atrás. A pesar
botánico. Uno de ellos, es el paraje co-
nocido con el nombre de Las Salinas, de su estado de conservación, se han
pequeño afloramiento circular de un herborizado muchas de las especies aquí
P.P. FERRER & M. GUARA: Aportaciones a la flora de La Plana de Utiel (Valencia)

citadas, constituyendo algunas de ellas bien formados pero con una alta depre-
nuevas citas para la comarca. dación sobre las semillas por parte de
El presente artículo contribuye al co- larvas de un lepidóptero.
nocimiento florístico de la comarca La elevada longevidad de las semi-
interior valenciana de La Plana de Utiel- llas, que pueden permanecer viables du-
Requena y se suma a los estudios inicia- rante unos 50 años (DANA & GARCÍA-
dos previamente en el territorio por los OCAÑA, 2004: 90) -unido a la distancia
dos autores anteriormente mencionados. que separa la nueva localidad con las ci-
El material herborizado -del cual se tas más próximas actualmente conoci-
indica el número de pliego- se encuentra das- nos hace pensar, que probablemente
depositado en el Laboratorio de Ecolo- la población surgiera por la introducción
gía Vegetal del Departamento de Botá- de las semillas con los estiércoles para el
nica de la Universidad de Valencia. abonado del campo (última incorpora-
ción en 1980). Este viñedo permaneció
cultivado hasta el 1999, año en el que se
LISTADO DE PLANTAS produjo su arranque y posteriormente
entró en período de barbecho, hasta que
Abutilon theophrasti Medik. en agosto de 2003 fue defondado para su
VALENCIA: 30SXJ4376, Venta del Mo- nueva plantación (com. verb. del propie-
ro, pr. Jaraguas, 840 m, viñedo, 1-XI-2004, I.
tario), práctica que probablemente propi-
Ferrer-García (04/1138).
ciara la salida a la superficie de las semi-
Neófito de origen asiático, naturali-
llas que habían sido introducidas a una
zado como mala hierba agrícola, princi-
cierta profundidad junto con el abono.
palmente en cultivos estivales de rega-
dío, asociada a campos de maíz y algo-
Asteriscus aquaticus (L.) Less.
dón. Especie de constatado poder inva- VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
sor, que en un futuro puede llegar a ro, salinas de Jaraguas, 786 m, suelo arcillo-
convertirse en un peligro real para los so, 29-V-2004, P.P. Ferrer (04/0647).
ecosistemas tanto naturales como semi- Citada por ALCOBER (1983: 397)
naturales (SANZ ELORZA & al., 2001: para la comarca, en cultivos leñosos y
128). En el territorio español se encuen- campos de cereal, y más tarde por MA-
tra presente en numerosas provincias, TEO & GARCÍA-NAVARRO (2002:
sobre todo en el E y SW p eninsular. En 23). Esta cita corrobora lo expuesto por
la provincia de Valencia las primeras estos últimos autores, ya que esta nueva
referencias se deben a WILLKOMM población también parece de reciente
(1878: 587) en las cercanías de la capi- aparición tras las remociones de suelo en
tal. Posteriormente ha sido citada en trabajos de desmonte y aterrazamiento.
campos de sandía de Villar del Arzo-
bispo por CARRETERO (1985: 133), en Bellardia trixago (L.) All.
El Perellonet y la zona de La Carrasca VALENCIA: 30SXJ4074, Venta del Mo-
(Huerta de Valencia) por CARRETERO ro, pr. Jaraguas, 817 m, campo de almendros,
& AGUILELLA (1995: 73) ambas en 6-VI-2004, P.P. Ferrer (04/0627). 30SXJ
campos de cultivo, y en el término de 4077, Id., pr. Autovía Madrid-Valencia, 780
Bellús por CONCA & al. (2002: 11) en m, herbazal nitrófilo, 13-VI-2004, P.P. Fe-
rrer (04/0629).
un campo abandonado.
La nueva población que aquí indica- Taxon que creemos en proceso de
mos crecía en un cultivo de vid de re- expansión por el área valenciana, prefe-
rentemente por pastizales anuales sobre
ciente plantación y contaba con siete in-
dividuos vigorosos, con órganos florales suelos arenosos. A las citas concretas

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Flora Montiberica 31 (2005)

para la comarca (MATEO, 1996b: 39, Bupleurum tenuissimum L.


GARCÍA-NAVARRO, op. cit.: 370) VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
añadimos estas dos nuevas localidades ro, salinas de Jaraguas, 791 m, suelo salino
intermedias con las aportadas para te- margoso-arcilloso, 21-VIII-2004, P.P. Ferrer
(04/0545).
rritorios limítrofes por SANCHIS (1987:
127) y MATEO & TORRES (2003: 20). Primera cita para la comarca de esta
planta muy próxima morfológicamente a
Beta macrocarpa Guss. B. semicompositum L., más ampliamente
VALENCIA: 30SXJ4075, Venta del Mo- distribuido por las tierras valencianas y
ro, Jaraguas, 793 m, suelo ruderalizado, 10- de la cual se puede diferenciar claramen-
X-2003, P.P. Ferrer (04/0633). te por la presencia de costillas muy apa-
Terófito subnitrófilo muy raro para el rentes en los frutos maduros. Forma par-
territorio de la Comunidad Valenciana, te de juncales instalados en suelos poco
del que desconocemos citas concretas en desarrollados sobre margas y arcillas, ri-
la provincia de Valencia, aunque (GU- cos en sales y estacionalmente encharca-
TIÉRREZ, 1990: 480) indica su presen- dos. Esta nueva población resulta Inter.-
cia en el litoral. media entre las localidades conquenses
de las Salinas del Manzano (CIRUJA-
Beta maritima L. NO, 1981: 219) y Pajarón (MATEO &
VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo- al., 1996: 73) y la valenciana en las pro-
ro, salinas de Jaraguas, 763 m, márgenes de ximidades de Sueca (ALCOBER & al.,
pista forestal, sobre arcillas removidas, 23- 1980: 56).
XII-2003, P.P. Ferrer (04/0672). Id., id., pr.
Jaraguas, 806 m, escombrera, 11-IX-2004, Cucurbita pepo L.
P.P. Ferrer (04/0914). VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
La acelga marina es una especie de ro, pr. Jaraguas, 806 m, terreno altamente al-
distribución circunmediterránea que ha- terado, 29-V-2004, P.P. Ferrer (04/0637).
bita en comunidades halonitrófilas del li- Planta de origen incierto, cultivada
toral, tanto en arenales como en acantila- por sus frutos comestibles, que se ha en-
dos, y también en enclaves salinos del contrado asilvestrada en terrenos baldíos
interior. En la primera localidad que se sumamente nitrificados. No aparece cita-
aporta, la población contaba con un total da en el catálogo comarcal (GARCÍA-
de cuatro individuos que se desarrolla- NAVARRO, op. cit.).
ron hasta el verano del año 2004. No
hemos encontrado citas previas de esta Frankenia pulverulenta L.
planta para la comarca. VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
ro, salinas de Jaraguas, 774 m, suelo arci-
Bufonia tenuifolia L. lloso estacionalmente inundado, 29-V-2004,
VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo- P.P. Ferrer (04/0662).
ro, pr. Jaraguas, 806 m, pastizal heliófilo, 4- Terófito reptante que se reparte por
IX-2003, P.P. Ferrer (04/0674). Id., id., sali- los márgenes de la laguna, participa en
nas de Jaraguas, 774 m, pasto sobre suelo ar- comunidades halófilas enriquecidas con
cilloso, 11-IX-2004. P.P. Ferrer (04/ 0911). elementos nitrófilos debido al pastoreo.
Ya indicada para el territorio por No hemos encontrado citas previas de
ALCOBER (op. cit.: 404) y GARCÍA- esta especie en la comarca.
NAVARRO (op. cit.: 97). Estas nuevas
citas constituyen las localidades más Iberis saxatilis L. subsp. saxatilis
occidentales de su área de distribución VALENCIA: 30SXJ37, Villargordo del
en la comarca. Cabriel, valle del Cabriel, 900 m, matorral

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P.P. FERRER & M. GUARA: Aportaciones a la flora de La Plana de Utiel (Valencia)

sobre caliza, 14-VI-2003, P.P. Ferrer (04/ VALENCIA: 30SXJ4075, Venta del Mo-
1560). ro, rambla Albosa pr. Jaraguas, 780 m, lecho
Pequeño caméfito sufruticoso de po- de la rambla, en herbazal higro-nitrófilo, 10-
ca altura, que dentro del territorio de la X-2003, P.P. Ferrer (04/0638).
Comunidad Valenciana se distribuye por Planta rizomatosa, que se manifiesta
sus cotas más elevadas. Por la talla, in- en comunidades instaladas en lugares
dumento caulino-foliar y morfología de encharcados y cursos de agua. Taxon
los lóbulos del fruto, es fácilmente dife- raro para el contexto de la Comunidad
renciable -en nuestro territorio- de la Valenciana, que en la comarca había si-
subsp. cinerea (Poir.) Font Quer, y de la do indicada sólo para Casas del Río y Si-
subsp. valentina Mateo & Figuerola, si narcas (GARCÍA-NAVARRO, op. cit.:
bien es cierto -como ya señalara MO- 252).
RENO (1993: 279)- determinadas po-
blaciones del tipo presentan unos rangos Pilosella hoppeana (Schult.) F.W.
de variabilidad muy amplios en lo que Schultz & Schultz Bip.
VALENCIA: 30SXJ3373, Villargordo del
respecta a sus caracteres diagnósticos,
Cabriel, Sierra de Rubial pr. cima del Mo-
solapándose en muchas ocasiones con la
luengo, 935 m, faja auxiliar de una pista
subsp. v alentina, y haciendo realmente forestal, sustrato calizo, 30-V-2004, P.P.
difícil la discriminación entre ambas. Ferrer & I. Ferrer-García (04/1594).
Ha sido recientemente citada de la Elemento propio de zonas esteparias
vecina comarca de Los Serranos (MA- del centro y sudeste europeo, que se pre-
TEO & al. 2004b: 58) y fue herborizada senta en zonas elevadas del Sistema Ibé-
en un cortafuegos del término municipal rico (MATEO, 1990: 141-142; AGUI-
de Buñol (SANCHIS, op.cit.: 254-255) LELLA, 1991: 118; MATEO, 1996a:
cuya cita recogiera posteriormente LA- 35; MATEO, 1997: 51; MATEO &
GUNA (1995: 456). Esta población HERNÁNDEZ, 1998:51; TIRADO,
representa la localidad más occidental de 1998: 172; MATEO & HERNÁNDEZ,
la actual área de distribución del taxon 1999: 31; MATEO, 2001: 30; MATEO
en la provincia de Valencia y aporta una & TORRES, op. cit.: 24; GARCÍA-NA-
nueva especie para el catalogo comarcal. VARRO, 2003: 120) tanto en calizas co-
mo en arenas silíceas, preferentemente
Lactuca saligna L. en formaciones abiertas, claros de pina-
VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
res y sabinares así como pastizales viva-
ro, salinas de Jaraguas, 791 m, terreno salino
margoso-arcilloso, 21-VIII-2004, P.P. Ferrer ces bien iluminados y sin falta de cierta
(04/0549). humedad edáfica. Los ejemplares de la
Hierba perenne que se presenta en población herborizada muestran algunos
juncales y herbazales húmedos más o caracteres relacionados con P. hypeurya
menos salinos. Aunque ya había sido (Peter) Soják, no obstante su asignación
citado con anterioridad para Casas del a P. hoppeana está clara por presentar
Río y el Matutano (GARCÍA-NAVA- brácteas involucrales externas superando
RRO, op. cit.: 163), El Rebollar (SAN- los 2 mm de anchura, aovado-lanceola-
CHIS, op. cit.: 266) y Sinarcas (MAN- das, con neto margen hialino-escarioso y
SANET & MATEO, 1978: 221), no zona central tapizada de numerosos p e-
parece resultar muy frecuente para el los glandulíferos y con pelos simples y
territorio comarcal. estrellados poco abundantes pero sien-
pre presentes. Ya había sido indicado en
Mentha aquatica L. las sierras elevadas del norte y noroeste
de la comarca (MATEO, 2001: 30;

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Flora Montiberica 31 (2005)

GARCÍA-NAVARRO, 1996: 172). Con reclutamiento en los alrededores pros-


esta nueva localidad se amplia su actual pectados.
área conocida al sector meridional de la A partir de los caracteres diagnósti-
comarca. cos más frecuentemente utilizados en la
bibliografía (CEBALLOS & RUIZ de la
Pinus halepensis var. minor Lange TORRE, 1979; BOLÒS & VIGO, 1984;
VALENCIA: 30SXJ4076, Venta del Mo- FRANCO, 1986; GIL & LLORENS,
ro, pr. Jaraguas, 792 m, fragmento de bosque 1999; G. LÓPEZ, 2001) así como obser-
entre viñedos en exposición oeste, 5-I-2005, vaciones personales, se ha elaborado la
P.P. Ferrer (04/1780).
clave adjunta que facilita la discrimina-
El pino carrasco es la especie de pino ción a nivel infraespecífico de este
más ampliamente repartida por todo el taxon, evidenciando la estrecha relación
Mediterráneo (BLANCO & al., 1997:
entre el endemismo balear P. halepensis
366), extendiéndose por todos sus países var. ceciliae (A. Llorens & L. Llorens)
ribereños. En la p enínsula Ibérica se pre- L. Llorens [= P. ceciliae A. Llorens &
senta principalmente en su zona oriental,
L. Llorens], la forma tipo y la que nos
encontrándose las masas más importan- ocupa:
tes en el territorio valenciano y en la 1- Árboles de baja talla, de porte pulvi-
parte sur de Cataluña (NICOLÁS, 1972:
nular-globoso en juventud y en madurez,
21) y, gracias a las repoblaciones, tam- con ramas y ramillas divergentes, éstas
bién en muchas regiones del sector occi- últimas, rematadas en penachos foliares
dental donde resultaba extraño (CEBA-
que en su conjunto dan formaciones
LLOS & RUIZ de la TORRE, 1979: 98). densas con aspecto globoso. Acículas de
Se destaca el hallazgo de un ejemplar 2,5-3-(4,5) x 0,06-0,1 cm. Estróbilos
con caracteres propios de P. halepensis
femeninos de 2,5-3-(6) x 1,5-3,5 cm
var. minor, forma puntualmente locali- aovado-cónicos. Escamas medias estro-
zada en varias regiones orientales ibéri- bilares seminíferas 1,5-2-(3,5) x 0,75-1,5
cas y de las Islas Baleares, donde según
cm. Semillas 2,5-3,5-(4,5) x 1,5-2-2,7
LAGUNA (2000: 24) resulta más fre- mm y ala 8,5-10 x 3-4 mm … var. minor
cuente. El individuo localizado (Figura - Árboles de mayor talla, de porte no
1), se encuentra en la cara oeste de un
globoso-pulvinular. Acículas mayores 6-
fragmento de bosquete -rodeado de viñe- 15 x 0,07-0,1 cm. Estóbilos femeninos
dos- formado por Quercus ilex subsp. mayores, de 6-12 x 3,5-4,5 cm de ao-
rotundifolia (Lam.) Schwartz y P.
vado-cónicos a oblongo-cónicos. Semi-
halepensis var. halepensis -como espe- llas 5-7 mm con ala de 22-28 mm de
cies dominantes- y un estrato arbustivo longitud ……….……...…….………... 2
de Rosmarinus officinalis L. y Genista
2- Árboles de copa apuntada-piramidal
scorpius (L.) DC. Por sus dimensiones cuando jóvenes, abriéndose y pasando a
de copa (c. 7 m de diámetro), altura (c. 6 clara y luminosa con las ramas bien
m) y perímetro (1,86 m a la altura de 0,5
visibles en estado adulto. Estróbilos fem.
m del suelo bajo la primera ramifica- dispuestos por toda la copa, con escude-
ción) (Figura 1B), corresponde a un tes poco prominentes …. var. halepensis
ejemplar de más de 60 años de edad. No
- Árboles de porte fastigiado (recor-
obstante, y a pesar de la presencia de un dando a los del ciprés) con ramas ergui-
elevado número de estróbilos femeninos das y aplicadas al tronco. Acículas
sobre las ramas jóvenes y viejas en los
erectas. Estróbilos fem. en el extremo de
que se aprecian semillas bien formadas, las ramas más altas, con escudetes más
no hemos encontrado ningún indicio de prominentes ……………… var. ceciliae

9
P.P. FERRER & M. GUARA: Aportaciones a la flora de La Plana de Utiel (Valencia)

Posibles futuras citas de esta forma localidad castellonense de Peñíscola


menuda del pino carrasco, y estudios ci- (COSTA & FIGUEROLA, 1983: 239).
taxonómicos o moleculares del complejo La hemos herborizado en formaciones
halepensis , podrán aportar datos que monoespecíficas abiertas, sobre suelos
apoyen y reafirmen la variación en el se- arcillosos muy impermeables, que per-
no de la especie, e incluso reivindicar un manecen encharcados largos períodos de
estatus taxonómico de mayor rango en la tiempo, dando lugar en verano a costras
sistemática del grupo. salinas que afloran en la superficie.

Polypogon maritimus Willd. subsp. Spergularia diandra (Guss.) Boiss.


maritimus VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo- ro, salinas de Jaraguas, 774 m, suelo ar-
ro, salinas de Jaraguas, 791 m, pastizal hú- cilloso, 29-V-2004, P.P. Ferrer (04/0657).
medo sobre suelo arcilloso, 11-IX-2004, P.P. Terófito escaposo instalado en co-
Ferrer (04/0910). munidades halonitrófilas sobre suelos
Terófito subhalófilo solamente loca- arcillosos estacionalmente inundados.
lizado en la comarca en su extremo Primera cita comarcal y nueva localidad
norte, en los márgenes de los lagunazos que amplia el área de distribución para
de Sinarcas (MANSANET & MATEO, el interior de la provincia de Valencia
op. cit.: 220, GARCÍA-NAVARRO, sumándose a la recientemente indicada
1996: 447), limítrofes con la provincia por MATEO & al. (2004a: 13) en la
de Cuenca. La hemos herborizado en vecina comarca de Los Serranos.
juncales y herbazales terofíticos en de-
presiones temporalmente inundadas. En Sphenophus divaricatus (Gouan) Rchb.
la localidad reseñada aparece frecuente VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo-
pero nunca abundante. ro, salinas de Jaraguas, 774 m, suelo arcillo-
so estacionalmente inundado, 29-V-2004,
Puccinellia festuciformis subsp. convo- P.P. Ferrer (04/0654).
luta (Hornem.) W.E. Hughes Pequeña gramínea propia de ambien-
VALENCIA: 30SXJ4176, Venta del Mo- tes salinos, que interviene en pastizales
ro, salinas de Jaraguas, 786 m, suelo arci- anuales y que se ha encontrado convi-
lloso estacionalmente inundado, 29-V-2004, viendo con Frankenia pulverulenta, Spe-
P.P. Ferrer (04/0668). rgularia media (L.) C. Presl, S. diandra
Especie característica de la asocia- y Lygeum spartum L. en los márgenes de
ción Puccinellio festuciformis-Arthroc- la laguna sobre suelos arcillosos. Resulta
nemetum fruticosi (Br.-Bl. 1928) J.M. nueva para el catálogo comarcal.
Géhu 1976, que resulta típica de salada-
res costeros y depresiones interdunares. Teucrium x robledoi De la Torre &
Según MONTSERRAT & MONTSE- Alcaraz (T. capitatum subsp. gracilli-
RRAT (1986: 342) la especie sensu lato mum x T. ronnigeri)
es frecuente en la península Ibérica. En VALENCIA: 30SXJ37, Villargordo del
el territorio valenciano está representada Cabriel, valle del Cabriel, 900 m, faja auxi-
por la subsp. convoluta, taxon conside- liar de una pista forestal, 14-VI-2003, P.P.
rado por MATEO & CRESPO (2003: Ferrer (20041785).
419) como muy raro. Su distribución se Raro y escasamente citado para la
limita a unas pocas localidades del in- provincia de Valencia. Lo hemos en-
terior de Alicante (RIGUAL, 1968: 980 contrando conviviendo en enjambres de
-ut P. convoluta), el litoral valenciano híbridos de difícil identificación, en el
(COSTA & BOIRA, 1981: 236) y la que existían todo un gradiente de formas

10
Flora Montiberica 31 (2005)

morfológicas intermedias entre el pa- CEBALLOS, L. & J. RUÍZ de la TORRE


rental T. capitatum subsp. gracillimum y (1979) Árboles y arbustos de España pe-
ejemplares muy introgredidos de T. ninsular. Escuela Técnica Superior de
Ingenieros de Montes. M adrid.
ronnigeri. Al no encontrar formas típicas
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del taxon senneniano en las subpobla- gas y su vegetación, II. Anales Jard. Bot.
ciones repartidas por el área -hecho ya Madrid 38(1): 187-232.
manifestado por STÜBING & al. (1999: CONCA, A., J.E. OLTRA & L. SERRA
76-77)- nos hace pensar en la conse- (2002) Proboscidea louisianica (Mill.)
cuencia negativa del fenómeno de la Thell. (Martyniaceae), nueva para la
hibridación (LEVIN & al., 1996; Comunidad Valenciana. Fl. Montib. 22:
NIETO, 2003:7) comportándose así T. 10-11.
capitatum subsp. gracillimum como COSTA, M. & H. BOIRA (1981) La vegeta-
ción costera valenciana: Los saladares.
especie agresiva, que por reiterados y
Anales Jard. Bot. Madrid 38(1): 233-
reticulados cruzamientos con las formas 244.
hibridógenas y con su congénere más COSTA, M. & R. FIGUEROLA (1983)
raro y finícola, puede provocar su elimi- Contribución al estudio de la clase Poly-
nación parcial, al mismo tiempo que un gono-Poetea annuae Rivas Martínez
activo proceso de razación en torno a la 1975 en Valencia. Anales Jard. Bot. Ma-
forma intermedia. drid 40(1): 237-240.
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P.P. FERRER & M. GUARA: Aportaciones a la flora de La Plana de Utiel (Valencia)

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12
Flora Montiberica 31 (2005)

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Excma. Diputación de Castellón. (Recibido el 20-IX-2005)

Figura 1.- P. halepensis var. minor, A hábito; B detalle del tronco.

13
Flora Montiberica 31: 14-35 (XII-2005)

CARTAS DE FRANCISCO LOSCOS EN LA


CORRESPONDENCIA DE CARLOS PAU DEL INSTITUTO
BOTÁNICO DE BARCELONA

José María de JAIME LORÉN


Universidad Cardenal Herrera-CEU. Edif. Seminario s/n. 46113 Moncada (Valencia)

RESUMEN: Se comentan algunos aspectos acerca de la corresponden-


cia mantenida entre el botánico turolense Francisco Loscos Bernal y el
botanico de Segorbe Carlos Pau Español.

SUMMARY: Some aspects about the correspondence between the


Spanish botanists Carlos Pau and Francisco Loscos are comented.

INTRODUCCIÓN de los más importantes activos intelectua-


les de toda su historia, y, de paso, basar
Con motivo de haber realizado recien- sobre la memoria de los mismos algunos
temente una visita por diversos pueblos proyectos interesantes de cara al futuro.
del Bajo Aragón, con satisfacción pudi- Estas modestas iniciativas han motiva-
mos comprobar el esmero que el pueblo do que reverdezca nuestra vieja querencia
de Castelserás a puesto en la creación de hacia estos boticarios decimonónicos, y
un Museo y Aula de la Naturaleza dedica- que utilicemos las páginas de Flora Mon-
do a Francisco Loscos Bernal, así como el tiberica para retomar el antiguo proyecto
cariño que pone Torrecilla de Alcañiz en de estudiar las cartas que estos naturalis-
el cuidado de su Calvario, donde han le- tas de la Tierra Baja turolense se cruzaron
vantado un pequeño monumento con un con el botánico y farmacéutico de Segor-
busto en homenaje a José Pardo Sastrón, be Carlos Pau Español, buena parte de las
al que además proyectan dedicar en breve cuales se conservan en el Instituto Botáni-
un libro. co de Barcelona (IBB), junta a otras que
Conociendo la modestia y las limita- han sido ya estudiadas o publicadas, y que
ciones económicas de estos municipios, se nos permitirán hacernos una idea de con-
agradecen estas iniciativas que buscan re- junto de las relaciones científicas y perso-
conocer los méritos científicos de estos nales entre aquellos naturalistas.
farmacéuticos y botánicos, sin duda uno
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

LA CORRESPONDENCIA DE res, los cuales tendrán ya mucho más fácil


CARLOS PAU su labor empleando los datos y claves que
aquí se presentan”. Conviene recordar es-
Con esta denominación conocemos to, cuando se hacen algunas objeciones
una importantísima colección de cartas superficiales sobre posibles errores en la
que a lo largo de toda su vida recibió y transcripción de algunos datos de las car-
conservó con cuidado Carlos Pau. Como tas. Errores difíciles de soslayar, ante la
es sabido poco antes de su muerte cedió magnitud y el orden con el que se encua-
toda la colección al naturalista catalán Pío dernaron en varios volúmenes centenares
Font Quer quien, a su vez, la depositó más de cartas.
tarde junto a su propia correspondencia en Y ha sido precisamente esta sugeren-
el IBB, donde perfectamente se conserva cia de nuestro editor, así como la circuns-
desde entonces y donde hoy puede con- tancia de haber podido dedicar reciente-
sultarse con entera libertad. mente unos días a la consulta de los docu-
Ya hace años giramos una primera vi- mentos del IBB -desde aquí una vez más
sita para reconocer por encima la corres- nuestra gratitud con su director José Ma-
pondencia de Pau, y pronto advertimos el ría Montserrat-, lo que nos ha animado a
valor y las posibilidades que ofrecía de abordar el estudio de las cartas que Fran-
cara a posteriores investigaciones. Así lo cisco Loscos envió a Carlos Pau.
consignamos en un primer trabajo de Indicar de antemano que nuestro estu-
aproximación (JAIME LORÉN, 1993). dio pretende simplemente servir de com-
No hubo que esperar mucho tiempo para plemento a la obra citada de G. Mateo,
que Gonzalo Mateo culminara el estudio para lo cual trataremos de ahondar en los
general y completo de toda la documenta- contenidos de las cartas buscando estudiar
ción, dejando una obra de consulta im- fundamentalmente las relaciones científi-
prescindible para todo aquel que desee co- cas y personales entre Pau y Loscos, así
nocer la vida y la obra botánica del sabio como con aquellas otras personas que
farmacéutico de Segorbe (MATEO , 1996). puedan aparecer citadas en las mismas,
En la misma se recensionan una por sin olvidar insertar estos contenidos en el
una las 3.670 cartas y documentos guar- entorno histórico y vital correspondiente.
dados, con la expresión cuando así se con-
signa de la fecha, remitente, lugar de pro-
FRANCISCO LOSCOS BERNAL
cedencia, naturaleza física del documento,
idioma en que va escrito, número de iden- Estamos persuadidos que esta nueva
tificación, así como un breve comentario aportación servirá para mejorar el conoci-
sobre el contenido de cada carta. miento que hoy tenemos tanto de Pau co-
Además de los preceptivos capítulos mo, de manera especial, de Loscos; cuya
introductorios y de bibliografía, el plan de memoria -por cierto- se ha enriquecido úl-
la obra ofrece el monumental listado cro- timamente con nuevas aportaciones bi-
nológico de misivas, que se complementa bliográficas, en especial con la tardía edi-
con otros ya mucho más sintéticos que ción de las actas de su congreso homenaje
deben facilitar posteriores estudios. de 1986, así como de la lujosa edición del
Es importante destacar que el propio catálogo de su herbario y correspondencia
MATEO (1996) reconoce, ya desde el co- realizado de la mano de la Real Sociedad
mienzo de su libro, que el mismo “sigue Económica Aragonesa de Amigos del
sin pretender agotar sino más bien desper- País (MUÑOZ GARMENDIA & GON-
tar el interés por el estudio de esta corres- ZÁLEZ BUENO, 2001).
pondencia a cargo de nuevos investigado-

15
Flora Montiberica 31 (2005)

Con todo, no estará de más recordar La ruina económica de la empresa, así


que Loscos nació en Samper de Calanda como las desavenencias que surgen entre
(Teruel) en 1823, cursó primeros estudios los botánicos, que culminan sobre todo en
en el colegio escolapio de Alcañiz, huma- torno al “Prospecto” de la obra que redac-
nidades en Zaragoza y la licenciatura de ta Loscos por su propia iniciativa y al que
Farmacia en Madrid (1845). Inició su ca- nunca se adhirió Pardo, provocará el dis-
rrera profesional regentando breve tiempo tanciamiento definitivo de ambos, lo cual
la botica de Chiprana, de allí pasó a la de no impedirá la sincera admiración y el re-
Castelserás donde residió hasta su muerte conocimiento científico de Pardo hacia su
en 1886, a excepción del corto tiempo que antiguo compañero de estudios.
estuvo en Calaceite y Peñarroya. Todavía proseguirá esta colaboración
Ya en su etapa de Chiprana se dedicó por parte de Pardo, ya sólo como mero
con interés al estudio de la botánica, inte- corresponsal en Torrecilla, en la Series
rés que se acrecentó de forma notable al exiccata florae aragonesis, que empezó a
establecer contacto con su colega de To- publicar Loscos en 1875, y que en la se-
rrecilla de Alcañiz José Pardo Sastrón. gunda edición -el año siguiente- encontró
Juntos realizaron una tarea enorme de es- ya graves problemas, y en la que signifi-
tudio y clasificación de las plantas de la cativamente Pardo ya no figura ni siquiera
zona, que culminó en el volúminoso Tra- como colaborador.
tado de las plantas de Aragón, un extrac- Aunque no tenemos constancia fide-
to del cual editó en latín M. Willkomm digna, estimamos que Pardo no debió
ante las dificultades insuperables que para contemplar con agrado la edición que más
publicarlo encontraron en España nuestros tarde hizo Loscos en solitario del Tratado
profesores. de plantas de Aragón (Madrid, 1876) a
Se trata de la Series inconfecta plan- expensas del Semanario Farmacéutico. El
tarum Aragoniae (Dresden, 1863), donde viejo proyecto común, como reconoce el
se presentan 2.460 especies distintas, mu- profesor MONTSERRAT (1986), en el
chas de ellas nuevas para la ciencia, crea- que, conservando el título y el espíritu de
das en su mayor parte por Loscos y Pardo. los inicios, la participación de Pardo que-
En el Prólogo, el bondadoso naturalista da relegada a citas escuetas y testimonia-
sajón se toma la libertad de reproducir la les en el contexto de las descripciones,
angustiosa demanda de ayuda que le for- cuando en los volúmenes manuscritos que
mulan los profesores turolenses, del que se conservan desde 1843 a 1863 Pardo
reproducimos los conocidos párrafos que participaba plenamente en la obra con el
siguen, que nos ilustran de la situación en rango de coautor.
que se encontraban: “Corregid, enmendad Hasta ocho suplementos añadió Los-
o añadid lo que falte a nuestros manus- cos en años sucesivos a esta obra, que
critos; prescindid, si os place, de nuestros constituye sin duda un auténtico monu-
nombres, que tal proceder importa poco”. mento científico de primer orden, el últi-
El éxito inicial de esta obra de Loscos mo salió poco después de su muerte de re-
y Pardo, sin duda el equipo de trabajo más sultas del terrible episodio colérico que
genuinamente aragonés de todos los tiem- afectó a todo el Bajo Aragón en 1885, y
pos, les llevó a acometer con ingenua ilu- en el que leemos las frases que siguen,
sión la edición actualizada en castellano que constituyen toda una lección de amor
del extracto, convencidos de la buena aco- a la ciencia, de responsabilidad profesio-
gida que les iban a dispensar botánicos y nal, y que nos ofrece una buena descrip-
colegas. Surgió así la Serie imperfecta de ción de la reciedumbre de su personali-
las plantas aragonesas (Alcañiz, 1867). dad: “¡Bello día para ocuparme de asuntos

16
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

botánicos! … Quince días sin dormir des- cibidas por F. Loscos a lo largo de su vi-
pachando en mi botica 75 recetas de día, da, que ha sido íntegramente transcrita y
75 de noche: el cementerio enteramente reproducida en la citada edición de la
repleto de cadáveres, que con muchísima Económica Aragonesa (MUÑOZ GAR-
dificultad se pueden colocar. Yo solo, sin MENDIA & GONZÁLEZ BUENO, l.c.).
ayuda de nadie, he satisfecho todas las ne- La consulta de esta valiosísima docu-
cesidades en el acto sin conceder a nadie mentación nos indica las amplias relacio-
ni un minuto de espera”. nes que tuvo Loscos con los principales
En la copia del memorial que Loscos botánicos de su época -en especial con M.
dirige al ministro de la Gobernación el 7 Willkomm, sin duda el remitente más asi-
de julio de 1886, explica la gravedad de la duo del que conservaba las cartas-, con
epidemia en Castelserás: “En este pueblo quienes despacha numerosas consultas
fallecieron 254 individuos, esto es, proxi- técnicas. Pero también nos informa de las
madamente uno por cada siete y medio dificultades, incomprensiones y diferen-
habitantes, los cuales fueron colocados cias con los profesores de botánica espa-
con muchísima dificultad en el cemente- ñoles, en especial tras la publicación sajo-
rio… El exponente, amantísimo de la hu- na de la Series en que llegó a correr por la
manidad, distribuyó en la 1ª semana el prensa madrileña (La Iberia, 27-VIII-
agua pura que para su uso tenía acopiada 1863) cierta fábula alusiva al papel de
en tres grandes tinajas… el único remedio meras comparsas que habían representado
conocido contra el cólera en su primer pe- los dos pobres boticarios de pueblo, Los-
riodo… Durante 19 días tuvieron ocupada cos y Pardo, al lado del sabio alemán.
la parte baja de su casa de numerosas per- Se trata de la fábula “El pavo y el zo-
sonas, casi todas invadidas del cólera en rro”, en la que cierto pavo, para hacerse el
su primer periodo, a todas se les despa- dueño del gallinero y vencer al gallo que
chaba en el acto en la botica, sin cuenta ni manda, recurre al concurso de un astuto
razón de precios, ocasionando pérdidas de zorro. Como señala Loscos en carta a
mucha consideración sin derecho a recla- Willkomm (Calaceite, X-1863) de la que
mar, pues todas las recetas eran quemadas se guardó la correspondiente copia, no pa-
diariamente como depósitos de infección. rece claro quién de ellos dos es el pavo y
Quince días y noches sin dormir, atento quien es el zorro: “Dicen que V. puede
siempre al servicio de tres médicos que de haberse engañado o que puede V. haber
noche alternaban sus visitas con el des- sido engañado: que V. me ha engañado a
canso” (MUÑOZ GARMENDIA & mí y a los corresponsables de la “Series”
GONZÁLEZ BUENO, l.c.). y que yo he engañado a los corresponsa-
les pero no a D. José Pardo que ha evitado
astutamente el engaño”, al que alude tam-
LA CORRESPONDENCIA DE bién al comienzo de la misiva indicando
F. LOSCOS DE LA COLEC- que “he tenido un sentimiento muy grande
CIÓN JOAQUÍN LOSCOS por la enfermedad de mi buen amigo D.
José Pardo durante la época larga de la
A la muerte de Francisco Loscos, su recolección de plantas”.
biblioteca y archivo se repartió entre sus En la misma carta sospecha Loscos
hijos sufriendo variados avatares, quedan- que, tras esta burda caricaturización de
do al final en manos de su nieto Joaquín sus trabajos naturalísticos con Pardo, se
Loscos una parte de la documentación, hallaba la mano del antiguo profesor de
entre la que destaca una colección de 221 botánica que éste tuvo en Barcelona, Mi-
documentos, en su mayor parte cartas re- guel Colmeiro Penido, del cual se conser-

17
Flora Montiberica 31 (2005)

va también una carta dirigida a Pardo y quitándomelas a mí, dándome a mí, junto
Loscos anterior a su distanciamiento, con- con V., otras que yo no he visto sino se-
secuencia del desfavorable informe que cas, dando a V. solo otras que sólo juntos
dio para la edición del Tratado de plantas hemos visto. No hay que quejarse de
de Aragón. En cualquier caso, y aún sien- Colmeiro. Bajo la presión de esas co-sas
do uno de los protagonistas negativos de me propone V. que vaya a buscar unas
la misma, por carta Willkomm despacha plantas. Dejo a V. la contestación, mien-
despreocupado la fábula “que me ha he- tras V. no se esplique el porque de esas
cho reir mucho”. cosas.
Encontramos ya un primer amago de Va el Prodromus [Este libro dirigido a
distanciamiento entre Loscos y Pardo, a mí, a mi cargo, estará en casa de Bailiere.
cuenta de no haberse visto éste represen- Pida V. otro ej. y páguelo y cuando se lo
tado en la burla de la dichosa fábula. envíen devuélvame el uno o el otro que yo
Hay también una carta del botánico cuidadé de pagar]1 … Ahora veo que Ca-
alemán C.H. Schultz dirigida a Loscos y lavia ha pagado el Prodromus por con-
Pardo (17-VI-1863) comunicando el nom- siguiente quédeselo V. que yo me lo en-
bramiento a ambos como socios honora- cargaré. Lo que en los prospectos se busca
rios de la revista Pollichia. es que se conozca la obra que se va a pu-
Más adelante se hace también alusión blicar. Si por dignidad lo habemos según
a posibles presiones de Colmeiro sobre las ideas de V., más digno sería no poner
Pardo, cuando Willkomm en carta a Los- prospecto. Adelante.
cos (8-VII-1864) se pregunta: “Pero qué Encontré anteayer en el ej. de la Series
carta habrá escrito el Sñr. Colmeiro a D. único que tengo que faltan de su lugar las
José Pardo?” Es posible que esta ingeren- págs. 49, 90, 91, 92. Si V. quiere enviar-
cia de Colmeiro pudiera influir algo en la me otro ejemplar hágalo y sino no lo ha-
ruptura entre Loscos y Pardo, pero lo du- ga”.
damos. Resulta evidente que para enton- Algún comentario nos sugiere esta
ces las relaciones entre ambos se habían carta que vale la pena destacar. Por una
enfriado bastante, como se confirmará en parte, ya es significativo que sea la única
la única carta que se conserva de Pardo en que Loscos conserve de su antiguo com-
todo el legado, poco antes de la edición de pañero de trabajos botánicos, quien guar-
la Serie imperfecta (28-V-1866), en la que dó diez de Loscos de las 109 que hay de-
sin duda alude al Prospecto del libro, positadas en el Jardín Botánico de Valen-
cuestión esta que encierra el núcleo de la cia. Llama también la atención el trata-
separación definitiva. Por su interés va- miento de inicio, “Amigo Loscos”, cuan-
mos a reproducir los párrafos más signifi- do lo normal es que se trataran ambos en
cativos: las cartas con mucha más formalidad y
“Amigo Loscos. Quien ha visto en Al- etiqueta, e incluso da la impresión que
cañiz el manuscrito me ha dado noticias Loscos manejaba libros que había com-
de él, lo cual indica claro que sólo lo ve prado Pardo con su propio dinero.
quien no debía probablemente verlo. No Por lo demás parece evidente que Par-
se llame V. a engaño porque yo pienso do se muestra quejoso al no haber sido
atenerme al antiguo refrán “no bebas agua consultado en relación con la edición de
que no veas…”, la Serie imperfecta, por la redacción del
El Prodromus [Fl. hisp., Willk. &
Lange] viene a desanimarme un poco 1
más. Buen galimatías trae Wk., dando a El texto entre corchetes está tachado con
V. plantas que V. no ha visto sino secas y una línea discreta que permite perfecta-
mente su lectura.

18
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

dichoso Prospecto con el que nunca estu- Gandoger se crearon 23 especies nuevas
vo de acuerdo y se imprimió, pero tam- de rosas, algunas dedicadas a Aragón,
bién por la marginación que sufre a la ho- Mosqueruela, Loscos, Pardo, Willkomm o
ra de la adjudicación de las especies bajo- Asso; por entonces el propio Gandoger
aragonesas del Prodromus de Willkomm solicitará intercambios de plantas y publi-
y Lange. caciones. Del sacerdote Antonio Badal
La circunstancia de dirigir en exclusi- Solsona hay cartas desde junio de 1884
va las cartas a Loscos, excepto dos que que informan del envío de plantas de las
comparte con Pardo, desde enero de 1862 zonas de Linares de Mora y de Las Parras
en que se inicia la relación epistolar, nos de Martín, de Custodio Campo desde ju-
hace pensar que Willkomm lo consideró nio de 1884 y de Tomás Bayod desde
siempre su principal interlocutor científi- abril del 85.
co, dejando a Pardo en un claro segundo La primera mención a Pau la tenemos
término. Se trata de cartas extensas, a ve- en una nota de plantas suyas que publica
ces con los listados de plantas que acom- Loscos en 1885, aunque hasta el 14 de
pañaban a los cajones de muestras envia- marzo de 1886 no aparece la primera car-
das desde Castelserás a Tharandt. ta del segorbino, en la que se ocupa de
Conviene destacar el alto importe del asuntos puramente botánicos, lejos de las
envío de correspondencia entre España y polémicas iniciales con que iniciaron su
Alemania, como se lamentaba en alguna relación. Por las fechas, pero también por
ocasión Willkomm en que reclamaba a el contexto de los temas que tratan, fácil-
Loscos “se modere algo en escribir cartas, mente se sitúan las cartas de Pau dentro
porque no soy hombre rico. Las cuatro de la correspondencia de Loscos que hay
cartas recibidas en Octubre y Noviembre en el IBB.
me cuestan 43 reales. Siendo la corres- El tono en general de las cartas de Pau
pondencia con España tan cara me mode- es de lo más campechano, pues no duda
ro lo más posible en escribir cartas, para en contarle sus planes de excursiones bo-
no cargar de gastos a mis corresponsales tánicas, o su opinión sobre adversarios
de ese país. Que la penúltima le haya cos- científicos comunes. Conscientes del pa-
tado 20 r., no lo estraño, porque era bas- pel que juega entonces Pau de discípulo
tante gorda. He recibido cartas de V., que que consulta al maestro sus abundantes
me han costado hasta 45 real. v. Cualquier dudas, creemos que un poco buscaba con
carta, que se me dirige desde España, me ello el halago:
cuesta a lo menos cinco real. y medio, “De Colmeiro poca cosa conozco.
siendo algo pesada, 9 r.” ¡Valiente caso hacen los botánicos de
El flujo de cartas desde la botica de sus citas!
Loscos a Tharandt debió ser en algún mo- Habla él y ¿quién le cree?
mento agobiante para el botánico sajón, Un botánico de gabinete.
quien se queja a veces a su remitente y le Lo que es el zóilo de Quer.
habla de sus propios problemas económi- Achicando a sus colegas le lebantarán
cos y de tiempo que le impedían atender en el jardín botánico una estatua como a
todos los envíos de plantas, proyectos e Quer, Cavanilles, etc.
ideas que le formulaba el turolense. Le vi a Colmeiro en Madrid y no tenía
Poco a poco empiezan a aparecer en el rostro quemado por el sol.
las cartas nuevos naturalistas como Ra- Se conoce que herboriza mucho desde
món Martín Cercós, que en octubre de su cuarto.
1883 le indica que entre las plantas que Por eso hay tantos yerros en sus citas.
había enviado al botánico francés Michel

19
Flora Montiberica 31 (2005)

¿Qué más castigo que el fino despre- mols en carta del 16 de noviembre, fue
cio con que le trata Willkomm en su Flo- consecuencia de la grave epidemia de có-
ra? lera de 1885: “En una postdata de la carta
Como él se conduce puedo citar mil que me escribe se me indica que la dolen-
plantas de Valencia que nadie a recogido cia viene a consecuencia del cólera que
aquí.- Está V. vengado y debe estar satis- tantos estragos hizo el año pasado en esa
fechísimo” (26-V-1886). población”.
Las confidencias por parte de Pau al- Enterado de la gravedad de Loscos,
canzan también a lo más intimo, pues por Pau se apresurará a escribir a su hijo con
esta misma carta conocemos un proyecto delicada ternura para lo que por entonces
de boda del segorbino de la que no tenía- era el genio del segorbino:
mos hasta ahora noticia: “Procuraremos “Puede Sr. leerle la mía a su señor pa-
hacer algo para el Supl. 8º, sino me caso dre de Vd., si no le sirve de pena y le es
de aquí a Setiembre”. Y vuelve sobre la de alegría. Dígale Vd. que para mí siem-
cuestión el 2 de agosto de 1886: pre será el primer amigo botánico que co-
“Antes que todo está mi agradecimien- nocí, y que si mañana fuera algo, a él, y
to por las palabras que V. tiene a bien di- sólo a él lo debería. Dígale Vd. que siento
rigirme. Las tengo en lo que valen. Ahora mucho su dolencia y hoy más que nunca!
otra cosa. puesto que poseo más de mil especies de
Estoy desesperado: cuestiones de fa- la Sierra de Albarracín y entre ellas un
milia. Mis padres son comerciantes; la fa- clavel con el estigma discoideo.
milia de mi novia lo son igualmente; de- Dígale Vd. que no adelanto un paso
seaba casarme y no se va a mover mal lío. porque no tengo confianza (así) en ningún
Mi novia no quiere que me establezca; mi botánico extranjero.
madre dice que para eso se ha gastado El retrato del Sr. Loscos lo vio en Sui-
buenos cuartos; etc., etc., etc. Estoy pues za, en el museo donde se conserva el Her-
dado a mil diablos y no se cómo acabará bario de De Candolle, D. Manuel Polo y
mi ceremonia, que dicen en Madrid. Peyrolón que vi en la Sierra de Albarra-
No le he contestado antes por tal moti- cín.
vo. A V. esto nada le interesa pero lo El Sr. Willkomm no tuvo sin duda
cuento para que V. vea o adivine mi situa- ocasión de contestarme a la mía. Yo siem-
ción. pre estoy reconocido a su padre de Vd.,
Tiene V. razón: no poseo microscopio. por la buena intención pero este Sr. Will-
¡Mil rayos! ¿para eso estoy yo ahora! komm me dejó seco; me alegro con todo.
Yo lo adquiriré; sinó le pego fuego a El mañana está por venir”.
todos los libros; pues no le parece que un En el legado siguen una serie de cartas
hombre a los 28 años no debe dedicarse a de pésame a la viuda e hijos de Loscos
la Botánica con tanto entusiasmo? llegadas en los últimos días de noviembre
Me dice Gandoger que si cultivo la de 1886, por parte de Pau y otros botáni-
Botánica llegaré a ser no sé cuantas cosas. cos entre los que destacamos las palabras
Vaya a rodar todo y el diablo cargue con de Willkomm que nos sirven para conocer
los gastos”. el nivel de sus relaciones científicas:
Como es conocido nunca llegó a cele- “me lisonjeaba con la esperanza que
brarse tal boda, a la que ya no aludirá en su padre que tenía dos años menos de
las cartas que mandó a Castelserás en los edad que yo, recobraría su salud, no pu-
meses que quedaban hasta la muerte de diendo ni queriendo creer, que Dios me
Loscos en el mes de noviembre siguiente, robara a mí el amigo más seguro y aficio-
y que, por lo que indicaba Federico Tre- nado que tenía entre los Españoles, que

20
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

me ha servido, hace más de 30 años del Segorbe que inteligentemente soslaya to-
modo más desinteresado, proporcionándo- da fricción.
me ricas colección de plantas, favorecién- En efecto, Pau había publicado entre
dome con sus luces e informes en mil car- el 15-VII y el 15-XI-1884 su “Relación de
tas y corrigiendo durante los últimos seis las especies vegetales que se producen en
años el texto español escrito por mi de mi diferentes sitios del partido judicial de
obra Illustrationes flora Hispaniae, a cuya Mora de Rubielos”, seguida de las entre-
importancia ha contribuido tanto! Su pa- gas 2, 3 y 4, ya con el título de “Más
dre de Vs. era el botánico más celoso y plantas de Olba y de sus inmediaciones”,
más benemérito de toda la España en pequeña localidad turolense muy próxima
nuestros días y el aragonés más patriótico. a la comarca de Segorbe, donde ejerció la
Con él murió el apoyo el más valiente de farmacia durante un corto tiempo. Preci-
la ciencia botánica en Aragón”. samente estos serían los cinco primeros
De todas formas se aprecia el sentido artículos botánicos de su dilatada carrera.
de monopolio que se daba en las relacio- Como en los mismos no se mecionaba
nes de estos científicos, tal como se apre- para nada los trabajos de Loscos, a la sa-
cia por ejemplo en el caso de Badal, que zón en la cumbre de su gloria botánica, en
sólo se decide a colaborar con Pau cuando el siguiente número de la revista (30-XI)
ha muerto Loscos, por temor a enfadarlo, el propio Loscos se refiere en una carta “a
o en la carta que Willkomm remite a éste todos los botánicos desconfiados de la
el 14 de mayo de 1886 señalando que “El provincia de Teruel”, en clara alusión a
Sñr. D. Carlos Pau de Segorbe no me ha los artículos de Pau que ignoran sus estu-
enviado nada y no me remitirá nada según dios florísticos en la provincia. Éste, reco-
las nuevas que V. me da en su última [8 giendo el guante de la referencia, se justi-
de mayo] acerca de este hombre. Es lásti- fica considerando que la modestia de sus
ma que es un hombre tan necio y presun- aportaciones no estaba a la altura de los
tuoso. Y guárdese V. de ese Mr. Gando- estudios de Loscos, en nueva carta al di-
ger. Este hombre hace especies nuevas no rector de la revista, que se publica el 15-
a decenas sino a centenares!” XII y que finaliza del tenor siguiente: “Y
créame el Sr. Loscos.- Se lo que vale y lo
que es; y sepa, que jamás mi confianza
LAS CARTAS PÚBLICAS DE llegará a la admiración que por él siento”.
LOSCOS Y DE PAU EN LA Ya es conocido que, para desagraviar-
le, Pau remitió enseguida a Loscos un pa-
ASOCIACIÓN quete de plantas “por si su insignificancia
o nulo valor puede servir al Suplemento
Antes de iniciar la recensión de los 7º”. Pero Loscos, que también tenía su ge-
contenidos de las cartas de Loscos en el nio, le contestó destemplado y ya en pri-
IBB, vale la pena recordar que las prime-
vado “que las tiraría al corral”. Conscien-
ras cartas que se cruzan Pau, entonces en te de que se las tenía con un auténtico
el inicio de su brillante carrera botánica, y científico, Pau le respondió inmediata-
Loscos, a la sazón en la cima de la suya,
mente y de la misma forma, “No las tire,
tuvieron un carácter público toda vez que devuélvamelas”. No parece que las tirara
se hicieron a través de las páginas de la ni al corral ni a ningún sitio, pues al año
revista de ciencias turolense La Asocia-
siguiente publicaría Loscos en el Suple-
ción. Las mismas nos indican ya el fuerte mento 7 del “Tratado de plantas de Ara-
carácter de ambos, así como la prudente gón” el artículo de Pau “Plantas raras de
consideración del joven farmacéutico de
Olba” (1895).

21
Flora Montiberica 31 (2005)

CARTAS DE LOSCOS EN EL nológicamente, pues aunque un par de


IBB ellas no llevan fecha, como hemos dicho,
su ubicación en la serie no ofrece ninguna
La relación entre Loscos y Pau, que dificultad.
como vemos arranca de finales de 1884, Llama la atención en primer término,
iba a tener una importancia considerable que ninguna carta hace referencia a las
en la vida del segundo. Estamos persuadi- misivas epistolares privadas a que antes
dos de que Loscos es realmente el primer aludíamos, aquellas en que Loscos ame-
contacto verdaderamente científico que nazaba con tirar al corral las plantas de
hasta entonces había tenido Pau. En efec- Pau, y que este reclamaba antes de que tu-
to, repasando el epistolario vemos que viesen tal destino. Lo cual nos indica el
cronológicamente las primeras cartas son criterio delicadamente selectivo que debió
de Willkomm, pero dirigidas todas ellas a aplicar farmacéutico de Segorbe para con-
Bernardo Zapater y a Blanca Catalán de servar tan sólo aquellas cartas que tenían
Ocón en los años 1878 y 1879, sin duda verdadero interés científico, y eliminar las
proporcionadas todas ellas por el mismo que carecían del mismo.
presbítero albarracinense. En nuestra descripción del contenido
Dejando al margen estas primeras car- de las cartas conservamos las notaciones
tas de Willkomm, desde enero de 1885 aplicadas por Gonzalo Mateo, es decir fe-
aparece ya como único corresponsal Fran- cha, localidad, número de páginas (no de
cisco Loscos hasta su muerte el 20 de no- cuartillas en este caso) y orden dentro del
viembre de 1886, presentando un total de legado Pau del IBB. Tan sólo las cartas
29 cartas seguidas de Loscos, excepto una sin fecha se colocan donde estimamos les
de Tripet de junio de 1886, circunstancia corresponde cronológicamente.
que nos hace pensar que Pau inicia la for-
mación de su correspondencia a raíz, pre- 18.01.1885: Castelserás, 1 página (p),
cisamente, de su contacto epistolar con el L1-80.- Sin duda se trata de una de las
botánico de Castelserás. primeras cartas que envía Loscos a Pau
Vemos pues la influencia científica tras el desencuentro reciente en las pá-
que ejerció Loscos sobre Pau, que sin du- ginas de La Asociación. Con el tratamien-
da iba a repercutir de modo muy impor- to un poco protocolario de “Sr. D.” acusa
tante en el rumbo científico del segorbino. recibo de dos paquetes de plantas que tar-
Veintinueve cartas de Loscos se guar- dará todavía un poco en revisar debido a
dan en el IBB, todas ellas dirigidas desde los fuertes fríos “6º bajo cero, nieves per-
Castelserás a Carlos Pau en Segorbe, en- petuas y viejo con horror al frío” que le
tre los años 1885 y 1886, los últimos en la hace adoptar una actitud indolente a pesar
vida del boticario turolense. Hay dos sin su “carácter permanente activo”. Además
fecha, que fácilmente situamos en el or- tiene por delante el herbario de D. Anto-
den cronológico correspondiente. nio Badal, que no podrá estudiar hasta fe-
Todas ellas están encuadernadas en lo brero y, a continuación, “abriré el herba-
que llamamos Libro 1 del legado Pau, co- rio de V. y le escribiré al momento”. Se
mo es conocido en orden absolutamente excusa en estas dilaciones, que a noso-
aleatorio, pues ocupan sucesivamente los tros nos parecen un poco teatrales, como
siguientes números de orden dentro de vo- queriendo hacer esperar un poco al impul-
lumen: 80, 45, 58, 76, 61, 167, 63, 57, 88, sivo neófito. De todas formas, la letra in-
64, 85, 59, 56, 79, 78, 65, 107, 93, 92, 94, dica ya un pulso vacilante, consecuencia
77, 95, 129, 60, 89, 105, 44 y 71. Na- tal vez del frío, tal vez de la edad.
turalmente nosotros las analizaremos cro-

22
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

11.02.1885: Castelserás, 4 p., L1-76.- D. Carlos Pau: Estimado amigo”. Y eso


Acompañando al paquete de plantas cuya que el tono inicial de la carta es bastante
determinación adjunta en tres páginas, se- crítico con las plantas que recibe de Se-
ñala una serie de recomendaciones prácti- gorbe, pues “No deseo plantas conocidas,
cas a la hora de presentar las plantas en no las quiero, yo he regalado millones de
herbario y en pliegos para su transporte. ejemplares hasta quedarme sin nada”,
Recomendaciones que nos indican el cui- pues sólo quiere “plantas aragonesas des-
dado y el rigor que ponían estos botánicos conocidas… plantas nuevas para el Su-
rurales a la hora de presentar sus plantas, plemento 7º… todas las demás, aunque
pues siempre que sea posible: muy bien preparadas las tiraré al corral,
- Las plantas deben presentarse sin salvo alguna excepción” como la de Ba-
adherencias a los pliegos, bien secas, con llota hirsuta, que “no había yo nunca vis-
el fruto muy maduro, las que son anuales to, pues la cita de Serie imperfecta corres-
con la raíz entera, ciertas especies deben ponde a Pardo, mas no a mi, pues es la
ir con las anchas hojas inferiores única planta aragonesa hallada por Pardo
- Los pliegos deben estar abiertos, “no que yo no la he hallado también en Ara-
doblados como V.”, en cada pliego una gón. Aconseja que mande las muestras de
sola planta y si es pequeña con abun- Epipactis con raíz y yemas vivas en canu-
dantes ejemplares. Los pliegos se nume- to de hojalata lleno de barro.
ran y disponen en cajones para su envío Vemos pues aquí una alusión a “tirar
- “El herbario debe tener 45 mm, largo plantas al corral”, que no pasa de ahí. A
y 32 milim. de ancho; ¿qué menos?”. continuación, Loscos enumera una larga
Donde dice milímetros sin duda Loscos se relación de especies de Pau que ha clasifi-
refiere a centímetros cado con mayor o menor garantías, pues
La relación de los nombres de las en ocasiones reclama frutos maduros, raí-
plantas del envío de Pau comprende una ces o etiquetas. Acepta no obstante la de-
primera lista de 59 especies, varias de terminación de Pau en otras 15 muestras.
ellas con sólo el nombre genérico y la
anotación “muy difícil”, “indeterminable 27.02.1885: Castelserás, 2 p., L1-167.-
o una interrogación en el lugar de la es- Con entusiasmo contenido le anuncia que
pecie. Señala a continuación que “Entre tras cuatro días de estudio, está en condi-
las 103 especies remitidas pueden consi- ciones de afirmar que el Astragalo que
derarse raras las siguientes según el orden Pau recogió de las arenas del Mijares es
con que van colocadas a continuación”, probablemente una especie nueva. Descri-
siendo la primera Campanula dichotoma be a continuación el ejemplar remitido,
y la 18 y última Inula salicica. “Resultan indicando al final “He hecho en este asun-
tres especies nuevas para Teruel que son to cuanto humanamente se pude hacer.
Campanula, Hieracium, Astragalus, en Ahora pertenece a V. coger la planta de
manos de V. queda estudiarlas y cogerlas nuevo, en fruto, etc.”
en mejores ejemplares”. Sigue una última Como indica MATEO (l.c.), en el Su-
relación de 45 plantas de otro paquete, va- plem. 7º del Tratado de plantas de Ara-
rias también sin determinación específica gón amplia notablemente la descripción
concreta. de la planta, pero sin atreverse a darle un
nombre concreto. Resulta curioso el co-
23.02.1885: Castelserás, 4 p., L1-61.- mentario que deja al final de la carta, con
Sin dejar la entrada protocolaria de cos- el que da la impresión de querer vencer
tumbre, notamos que ya la suaviza un po- las reticencias de Pau a dar publicidad a
co al empezar a considerarlo amigo, “Sr. sus hallazgos científicos: “¿No le parece a

23
Flora Montiberica 31 (2005)

V. preferible esta publicidad a retener las viado nada en correo”, espera que se la
plantas en los herbarios a manera de se- envíe ahora aunque no es época apropiada
creto?”. pues “las ramblas no ofrecen plantas hasta
el otoño o fin de verano: son muy tar-
08.03.1885: Castelserás, 2 p. L1- 63.- días”. Duda del Galium maritimum que ha
Sobre las dudas de Pau acerca del Galium encontrado en cumbres altas, y que podría
maritimum, honestamente señala que a él ser especie rara o nueva, para lo que nece-
lo ocurre lo propio con el suyo que, pro- sita consultar ejemplares grandes cogidos
cedente de las cumbres más meridionales con raíz.
de Teruel, es apenas es un fragmento. Pa- En Madrid “no supieron darme ningu-
rece bromear cuando plantea que si “for- na razón” de las plantas raras que Loscos
mamos regla de tres: si el de V. es igual al había remitido con anterioridad, ahora las
mío queda resuelto el problema favora- envía a consulta a Suiza, entre las que van
blemente”. un Hieracium, que pudiera ser especie
Está conforme con Ballota hirsuta, nueva, la posible Pastinaca urens tal vez
aunque desearía ver mejores ejemplares lo fuera también para la flora española, un
pues la especie “no se halla bien descrita Astragalus y una Viola, “veremos que
en los libros”, desea también conocer la contestan mis amigos de allí”. El Suplem.
procedencia del Echium que le envió “en 7º que le reclaman desde Madrid todavía
un pelotón” pues le ha nacido bien. Sin no está redactado, y le adjunta una mues-
embargo la especie más interesante en una tra de Pau ya determinada como Lathyrus
Centaurea que parece especie nueva o, en canescen, que también se da en las cum-
cualquier caso, sería muy rara. MATEO bres de Teruel.
(l.c.) señala que Willkomm la publicaría
posteriormente como C. paui Loscos. 28.04.1885: Castelserás, 1 p. L1-88.-
En la relación de plantas sembradas en Acusa recibo de dos canutos con sendas
el huerto de Castelserás, de septiembre de raíces de Salvia que ya ha plantado con-
1885, Loscos incluirá varias especies pro- venientemente en su huerto a la espera de
porcionadas en semilla por Pau, como que crezcan, adelantando algunos comen-
Ononis breviflora y los antes citados tarios sobre las posibles especies a que
Echium y Centaurea. correspondan. Acompaña la contestación
Con el “agua al cuello de trabajo botá- de “Boissier el millonario, quizá el primer
nico, tendré presente su deseo de plantas: botánico sobre cosas de España”, que
acabo de tirar más de 100. Yo he sido jo- considera Galium maritimum la muestra
ven y entonces lo abarcaba todo recorrien- que le habían remitido, como más tarde
do jardines en busca de plantas cultivadas reflejaría Loscos en el Suplem. 7º. Y ter-
para mi herbario: disparate que hubo de- mina “Remitíle plantas de V., no ha con-
saparecido cuando me he desengañado testado… ni es fácil contestar sobre asun-
con las dificultades que encuentro sin salir to tan díficil …”
de casa… Para profundizar en Botánica
gastar mucho; muchos libros; genio… y 08.05.1885: Castelserás, 1 p. L1-64.-
V. acaso lo tiene”. Rechaza la posibilidad de que el Agave de
Olba sea forma espontánea sino más bien
13.04.1885: Castelserás, 2 p., L1-57.- una forma cultivada. Sobre las salvias que
Siente “los trastornos ocurridos en la cultiva en el huerto “no preveo nada ex-
salud de V. y de su amada tía”, pero echa traordinario”. Desde hace tres meses se
en falta el canuto con la Salvia que le pro- halla delicado de salud “y por esa causa
mete “pues a mi nunca se me ha extra- sin amor al trabajo, debido todo al frío”.

24
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

Las plantas remitidas en la última carta entonces se hallaba en el herbario del yer-
para su clasificación corresponden a Ara- no de Boissier, mientras espera la opor-
bis auriculata y Arenaria tenuifolia. Co- tunidad para consultarlo les sugiere que le
mo Pau desea “más advertencias” le man- envíen nuevos ejemplares que confirmen
da algunas del tenor siguiente: el color oscuro del fruto, carácter impor-
- “La vegetación rara suele hallarse en tante en la determinación.
plantas menudas”
- Los mejores terrenos “son las más empi- 15.05.1885: Teruel, 1 folio.- Carta im-
nadas cumbres en las cuales apenas hay presa dirigida a Loscos por la Comisión
vegetación como no sean pequeñas ma- Provincial para promover la concurrencia
tas” de productos a la Exposición Aragonesa
- Terrenos especiales son los “salobres, de Zaragoza, solicitando su participación
orillas de lagunas… carboníferos... los ex- con muestras relativas a su actividad bo-
tensos arenales cerca de los ríos”. tánica. Como hace en otras ocasiones,
aprovecha el reverso para escribir sus pro-
14.05.1885: Castelserás, 3 p. L1-85.- pias cartas.
Comunica la invitación que ha recibido
del Semanario Farmacéutico para publi- 29.05.1885: Castelserás, 4 p. L1-59.-
car el Suplem. 7º del Tratado de plantas Discute de entrada las características flo-
de Aragón, por lo que espera a recibir rales de la Ballota que le ha enviado con
plantas de Pau y de otros botánicos para las opiniones de diversos autores, pasando
prepararlo. Confirma que la pita de Olba a comentarle la invitación que le hacen
procede de plantaciones, que crecen bien desde La Asociación para publicar artícu-
las salvias plantadas en el huerto, espera los botánicos. De momento ha mandado
también la Ballota ofrecida por Pau, que ya ocho páginas manuscritas, a su vez le
puede hacerle llegar en una simple carta invita a “si quiere de sus plantas hacer
siempre que conserve frescas y flexibles otra publicación… solamente requiero
las corolas. que en toda la publicación haya unidad de
Ha recibido carta de Boissier, que aca- miras, que todos adoptemos un mismo
ba de volver de un viaje a Italia, a donde epígrafe”, en forma de secciones indepen-
piensa regresar pronto para estar hasta el dientes de Loscos, Pau y Badal, y en in-
invierno. Le informa de su opinión sobre vierno reunirá y unificará todos estos ma-
las cuatro plantas de Pau, que correspon- teriales para incorporarlos al Suplem. 7º,
den a: donde irán los trabajos de 1884 que ya
1. Viola arenaria DC., tal como supo- tiene y los del verano de 1885.
nía ya Loscos, pues es “una de las pocas Solicita la opinión de Pau, pues no
Violas que conozco, pero tengo tal aver- tiene “interés directo” en ocuparse de sus
sión a las Violas, Rosas, Claveles que no plantas, ya que al publicarlas “doy a cada
quiero ni aún mirarlos” uno exactamente lo que le corresponde,
2. Hieracium sabaudum L únicamente acepto el título de redactor,
3. Estima Boissier que tanto Pastinaca mas no lo acepto por egoismo ni amor
urens como P. opaca son sinónimas y propio”, y todo ello en previsión “de que
variedades de P. sativa, lo mismo que la mi pensamiento no ha de ser bien inter-
muestra de Olba, sin embargo Loscos pretado”. Ofrece la posibilidad de redactar
sigue convencido que es P. urens. el trabajo personalmente “sin sonar yo pa-
4. Astragalus castellano Loscos, el ra nada y sí sólo V. excepto en casos en
único ejemplar que conoce de esta especie los cuales he intervenido yo por necesidad
lo recolectó Reuter en El Escorial y por en cuyo caso (si yo redacto) hablaremos

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Flora Montiberica 31 (2005)

en plural, mas en un solo caso hablaré olvidando: la vegetación rara debe bus-
como cosa mía, al describir el Astragalus. carse en plantas menudas que general-
V. dirá y se hará como diga V.” mente viven a la sombra de matas mayo-
Se queja de que le mande un “cañuto res; no olvidar tampoco las regiones muy
con una sola raíz” de Pasticana que ya no elevadas, la vegetación peculiar y exclusi-
florecerá ese año, por lo que le describe va de aquellas alturas, se halla efectiva-
con detalle las características de las pas- mente representada entre las mieses con
tinacas que conoce, e invita al propio Pau ejemplares robustitos, limpios”.
para que las estudie directamente. Adjunta Badal va a ir a Mosqueruela con el
Loscos en su carta un ejemplar de Thlaspi propósito de enviarle la Salvia verbenaca
perfoliatum que le ha nacido en un tiesto “pues en lugar de tener dos palmos como
del balcón, aunque abunda que “Le con- sucede en todo este país, allí tiene una
viene a V. mucho más coger por su seca- vara o más y es en todo más robusta”.
no las plantas, estudiarlas frescas y com- Aprovecha la circunstancia para cargar
probar si está bien el examen que de ellas contra Ramón Martín Cercos, como ya
haga yo u otros: así se aprende mucho”. había hecho en el Tratado de plantas de
Aragón. Este boticario y antiguo colabo-
10.06.1885: Castelserás, 4 p., L1-56.- rador de Mosqueruela “quedó encargado
Acusa recibo de Pastinaca sativa y expre- de remitirme esa planta y otras que le in-
sa sus dudas sobre otra Pastinaca suya diqué, pero con su carácter sumamente hi-
que muy posiblemente pertenezca a otro pócrita logró sacarme engañado de aquel
género ya incluido en las Plantas de Ara- país… mucho le hablaría de este hombre;
gón. Al parecer Pau aceptó que Loscos re- perdone V. soy el hombre más bueno del
dactara con plena libertad todo lo relativo mundo, pero si advierto doblez no tiene
a sus plantas de cara a las publicaciones límites mi audacia en atacar. Buena suerte
en La Asociación y en el Suplem. 7º, así ha corrido ese bobo que no tengo recursos
“Todo se tratará en plural excepto en ca- para plantas en ese pueblo de Mosquerue-
sos especiales como el Hieracio cuyo mé- la. ¡Pero hombre!, la Valerianella martinii
rito atribuiremos a Boissier, y la Campa- Loscos no ha podido en manera alguna
nula a V. adquirirla para pintarla en las Illustratio-
La última sección se dedicará a An- nes; a última hora me la ha remitido D. A.
tonio Badal, “este hombre ha nacido para Badal. ¡Que triunfo!, hacer que nadie po-
botánico, hasta los 55 años de edad poco sea la Valerianella mas que el tal Martín”.
más o menos… siempre a vueltas con las La Salvia que cultiva en el huerto pa-
plantas, sin tener un libro ni recibir una rece especie nueva para Aragón al apar-
lección de nadie; claro es que en esa edad tarse de S. pratense, el Astragalus en fruto
es imposible aprender nada, pero trabaja y parece muy interesante, no le interesa
gasta más que puede porque todos sus Pastinaca sativa, citas a la pita, palmito
haberes se encierran en una habitación de de escobas y a la vulgar Wangenheimia li-
10 pies en cuadro. Es un pobre que todo ma que le adjunta.
lo sacrifica por Aragón”.
Prosiguen las recomenciones, en esta 27.06.1885: Castelserás, 10 p., L1-44.-
ocasión relativas a “la Sierra de Jabalam- Se trata del texto manuscrito por Loscos
bre que yo no la he visto, es la localidad con el contenido del artículo “Plantas ra-
más rica de toda la provincia y no debe V. ras de Olba, por D. Carlos Pau” tal como
abandonarla. La época precisa es en todo iba a ser publicado en el Tratado de plan-
país diez o 15 días antes de principiar la tas de Aragón (materiales para el Suplem.
siega de las mieses, ni más ni menos. No 7º). Al final del texto inserta Loscos unas

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J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

líneas para Pau acusando recibo de las dos cies, una de ellas es Scirpus gracillimus,
últimas cartas que le envía, y que no pudo especie nueva para la flora española y
contestar antes por necesitar completar los francesa, nada más. Badal no ha podido
datos de la publicación que le había re- trabajar, hoy está enfermizo como yo, y
mitido, pues como “resultaba corta he te- pasó cólera tercer periodo”. Promete que
nido que añadirla con plantas vulgares pa- “Si no puedo servir a V. le remitiré 20 r.
ra las cuales no interesa nombrar locali- que V. me remitió en sellos”, y espera que
dad”. Prosigue indicando que la Salvia haya recibido ya el Suplem. 7º publicado
que le remitió, al florecer ha resultado la en el Semanario Farmacéutico con el artí-
vulgar S. pratensis, sin embargo su Ono- culo de Pau.
nis breviflora es nueva para la flora ara-
gonesa, por lo que debe precisar la loca- 21.12.1885: Castelserás, 3 p., L1-78.-
lidad. Poco a poco parece que Loscos recupera
Mientras tanto su actividad publicista el interés por los trabajos botánicos atra-
prosigue con intensidad, “Ahora me en- sados, y se justifica por no haber devuelto
cuentro ahogado”, pues tiene entregados un paquete de plantas de Pau y eso que ya
ya en Teruel tres artículos para los tres le había mandado los correspondientes se-
números siguientes de La Asociación, más llos del correo, pues le “pareció vergonzo-
“Otra de V. para fin de julio. Otra que es- so devolverlas sin haberlas yo examinado;
tá corregida de Badal para Agosto”. Lo al efecto empleé una semana en su día,
que nos indica también que corregía, su- mas luego paré: la edad, la privación ab-
pervisaba y tal vez redactaba los artículos soluta de bebidas, de café, de cigarro, de
de Badal y del propio Pau para la revista vino y el frío que no me permite ni aún
turolense. Todavía piensa escribir otro escribir una carta: todas estas cosas reu-
“nada vulgar”. Todo ello mientras desde nidas me tienen imposibilitado durante el
el Semanario Farmacéutico de Madrid le invierno, pues en el calor será otra cosa”.
reclaman urgentemente los manuscritos Ha estudiado ya la mitad de las plantas
del Suplem. 7º. Por todo ruega a Pau que del paquete y el resto en quince días o un
reescriba con claridad su artículo de plan- mes lo habrá concluido. Entre las plantas
tas de Olba, para que lo pueda remitir con remitidas de Teruel, a primera vista apre-
el resto a Madrid el 20 de julio. cia errores en las determinaciones de es-
pecies de los géneros Carduncellus, Al-
28.11.1885: Castelserás, 1 p., L1-79.- thaea y Centaurea. Mas interés tienen las
Se advierten ya algunas secuelas del te- plantas valencianas de las cuales le ruega
rrible episodio colérico que asoló durante le permita quedarse ejemplares de Ranun-
los meses de julio, agosto y septiembre to- culus philonotis, Astragalus hipoglottis y
do el Bajo Aragón, y en el que tan ge- Smirnyum olusatrum. Sigue la relación de
nerosa actuación profesional tuvo Loscos, 36 nombres de plantas ya determinadas,
quien le cuenta “Desque pasó el cólera aunque alguno con la acotación de “ejem-
estoy enfermo primero por toda la tripa plar malo”, como sucede con el Lotus ve-
dolorido, sin comer legumbres, frutas ni lloso que apenas tiene tres o cuatro flores
agua; desde hace mes y medio resfriado, y para su determinación, y eso que “parece
desde hace 15 días más que resfriado. De ser muy rara”. Comprende también las
todos modos no hago nada, no me ocupo dudas que tiene Pau acerca de algunas
de nada, no por voluntad, sino contra mi plantas de Lagasca o Cavanilles, “que yo
voluntad. Con el cólera nadie ha trabaja- no las conozco ni acaso ningún botánico
do: el Sr. Badal dice que me remitirá del mundo”.
plantas, y me ha adelantado doce espe-

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Flora Montiberica 31 (2005)

01.01.1886: Castelserás, 2 p., L1-65.- no corresponde al Astragalus de Olba,


Parece que Loscos recae de nuevo en las que lo tiene curvo, por lo que debe estu-
dolencias que arrastra del cólera del pa- diarlo. Recuerda que los canutos gruesos
sado verano, acrecentadas ahora pues “el se reservan para cosas sobresalientes co-
frío me acoquina”. mo raíces vivas de Pastinaca urens. Cen-
Le indica que erróneamente determinó tranthus angustifolium es vulgar, sin em-
como Astragalus hiploglottis lo que real- bargo no conoce Thalictrum saxatile pues
mente era A. pentaglottis; el Ornithoga- es un género que ofrece “no pocas dificul-
lum pyrenaicum “está ya consignada a tades”. “Apenas descubrí el pliego de V.
beneficio de V. en el Supl. 7º”; el Astra- dige me alegro, este es el Lotus hirsutus y
galo de Olba tiene los frutos encorvados y no me hará gastar tiempo”, sin embargo al
no rectos como parece pretender Pau; en tener la muestra de Pau flores amarillas
breve le devolverá sus plantas más cono- pequeñas le hace dudar, por eso “decidiré,
cidas reservándose el resto para su estudio lo estudiaré, contestaré”.
durante un mes, a excepción del A. penta- Le recuerda, de cara al catálogo que
glottis y la umbelífera. prepara Pau, que conserva todavía en su
Yerra Pau en su determinación de Lo- poder tres plantas suyas: Astragalus pen-
tus hirsutus, planta rarísima en cuyo estu- taglottis, un Ranunculus y una umbelífe-
dio debe concentrarse, lo mismo que con ra, que en el Herbario de Aragón falta Ba-
el Astragalus de Olba, “haga converger llota hirsuta y que precisa raíz de Echium.
toda su atención hacia esas plantas, por-
que una sola de ellas vale más que todas 03.02.1886: Castelserás, 4 p., L1-93.-
las demás”, sobre todo tras “habernos Loscos parece recuperarse un poco pues
puesto en oposición fundada contra los le cuenta que “estoy bien de salud y me
botánicos suizos (mi amigo el millonario voy separando del fuego a medida del
Boissier acaba de morir), ese es el que tiempo”. Acusa recibo de una muestra de
medió en el asunto del Astragalus”. Dada Ulex que le devuelve a la espera de con-
la rareza del Lotus es preciso coger abun- seguir mejores muestras, pues “no me
dantes flores, frutos maduros y raíz, pues atrevo con ese estudio a no ser con gran-
el L. obovatus es peculiar de Nueva Ho- des ejemplares en flor, fruto. Los Ulex se
landa. A pesar de que Imperatoria hispa- parecen todos como un huevo a otro hue-
nica está bien descrita en la Serie imper- vo”, y ello a pesar de que “con dificultad
fecta y es planta conocida para Loscos y se hallará en España persona que cuente
Boissier -que le dio el nombre-, tiene a la con mejores elementos para determinar
sazón dificultades para reconocerla pues especies de Ulex; tengo el Otia Hispanica
“no vale saber sobre ejemplares incom- de Webb que falleció del cólera en París
pletos”. 1850; me costó esa obra en rústica 10 du-
ros más la encuadernación; contiene gran-
19.01.1886: Castelserás, 2 p., L1-107.- des láminas muy elogiadas por su perfec-
Contesta a Pau a vuelta de correo “para ción casi todo o la mayor parte son Ulex”.
infudir a V. nuevos bríos que a mi me fal- Se queja de que sus correos doblan los
tan, me faltan por la edad, estoy bueno. paquetes de plantas por la mitad con el
Sin embargo acoquinado por el frío”. Tan consiguiente deterioro de las muestras.
sólo ha podido ocuparse de una Centau- Por fin el discutido Lotus ha resultado ser
rea blanca que considera diferente de C. Dorycnium hirsutum con flores poco de-
incana, y tal vez especie nueva, por ello sarrolladas, que han amarilleado al secar-
“convendría coger más y más individuos se. Ha conseguido determinar también
de ella”. El fruto recto del anterior envío Cyperus aureus, “el mejor carácter desta

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J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

planta lo ha dejado V. (en el tintero) en la 26.02.1886: Castelserás, 2 p., L1-94.-


tierra: tubérculos”, Lathyrus annuus, Cen- Acusa recibo de su carta con trece sellos
taurea aspera var. subinermis, Cyperus de correos y una planta que resulta ser
olivaris, Thalictrum flavum. Sin embargo Chaenorhinum crassifolium, que -e n su
se le resiste cierta Centaurea interesante opinión- es la misma especie que C. ori-
de la que debe tomar varias muestras muy ganifolium, y a su tiempo remitirá ejem-
bien preparadas, “todo con el objeto de plares de C. thymiflora. De todas formas
que si resultase especie nueva como yo la muestra de Pau difiere de la descripción
sospecho, y creo en tal caso yo tengo que publicó en la primera parte del Tra-
influjo... para que esa planta aparezca ins- tado de plantas de Aragón. No ha podido
tantáneamente figurada e iluminada bajo estudiar aún la Centaurea y le recuerda la
Centaurea paui a nombre de V., como necesidad de muestras del Astragalus con
pretendo”. frutos maduros.
Las Tricheras no las ha mirado, pues Le cuenta Zapater desde Albarracín
“las estimo poco por muy confusas”, tam- que “por causa de la edad todo le coge pe-
bién tiene pendiente “una Silene muy bien reza; que hará todo cuanto pueda pues se
preparada, no nueva, rara... debo advertir- halla avergonzado de su inercia sobre to-
le que tengo un tomo de Silenes y claveles do tratándose de un hombre tan activo y
iluminados que me cuesta 20 duros y en él laborioso como él”. Anuncia la muerte de
no se halla la Silene de V., es muy rara”. Edmundo Boissier el 25 de septiembre de
En postdata de “última hora” confirmará 1885 en Valeynes, desde donde le había
que se trata de S. nocturna, especie muy escrito poco antes. Aguarda las plantas de
variable como se aprecia en la muestra es- 1885 de Antonio Badal de las que remitirá
tudiada. Anunciando que en marzo se ejemplares, “aconsejándole, por conve-
ocupará de las plantas restantes, “Encargo niencia para ambos” que numere los plie-
mucho converger todos los cuidados y gos de las remesas que le envíe y que
atenciones a favor de las plantas encareci- guarde un pliego idéntico con el mismo
damente raras, pues las que son vulgares o número, pues “De este modo me evitará
abundantes irán viniendo a la mano sin V. un ímprobo trabajo de elegir, reunir,
esfuerzo de nuestra parte”. empaquetar y devolver a V. las mismas
plantas”, con lo que además las consultas
11.02.1886: Castelserás, 1 p., L1-92.- se despacharán con mayor rapidez. Le
Por el tono general de las cartas vemos cuenta por último que a la Exposición de
como Loscos, sin dejar dudas de su ma- Zaragoza se presentaron tres botánicos
gisterio en las determinaciones de las aragoneses cuyo concurso solicitó para
plantas que Pau le envía, como en los que le remitieran remesas de plantas, sin
consejos que le prodiga, poco a poco ma- obtener por el momento contestación de
nifiesta su admiración por los progresos los mismos.
del segorbino, como demuestra la prisa
que se toma ahora para examinar el resto 04.04.1886.- Castelserás, 2 p., L1-77.-
de plantas pendientes, entre las que figura A veces escribía sus cartas Loscos en
cierta Diplotaxis común en toda España cualquier papel blanco que encontraba a
conocida vulgarmente como rabaniza de mano, es el caso de ésta, que aprovecha
flores blancas, Cephalaria baetica y Tri- un sobre grande remitido a su vez por la
chera subscaposa que se diferencia bien farmacia valenciana de la Viuda de Hijo
de T. arvensis. Deja para más adelante la de Rives, sin que se tomara siquiera la
rarísima Centaurea. molestia de retirar el sello del franqueo.

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Flora Montiberica 31 (2005)

Acusa recibo de “dos cañutos con dos tiones, cosa que generosamente cumplirá
Ulex” cuyas diferencias explica, “Pero el botánico sajón al bautizar la especie
amigo, ya lo dije a V.: me gusta mucho lo como C. paui Loscos.
exacto, lo que tiene visos de exactitud: en Y eso que, repasando la citada carta de
los Ulex, Violas y Rosas unos separan las Willkomm a Loscos del 14-V-1886, con-
especies y otros las reunen; hay mucho de testación a la de éste de 8 del mismo mes
problemático y necesito ¿valentía? para (MUÑOZ GARMENDIA & GONZÁLEZ
emprender su estudio. He colocado los BUENO, l.c.), vemos que no predispone
dos Ulex en herbario y veremos”. Con- precisamente bien al sajón ante la presen-
sidera vulgares el tomillo y la Draba re- tación del segorbino a quien tilda de “ne-
mitidos. Mientras tanto se ocupa de exa- cio y presuntuoso”, de hecho en noviem-
minar un herbario con cien plantas que le bre comentará Pau al hijo de Loscos que
ha remitido Badal. Tras despedirse y fir- “Willkomm no tuvo sin duda ocasión a
mar la carta, apresuradamente se ocupa al contestarme a la mía. Yo siempre estoy
final de cierto Teucrium que no termina reconocido a su padre de Vd. por la buena
de concretar la especie a la que pertenece, intención pero este Sr. Willkomm me dejó
aunque “por supuesto que no siendo ara- seco”.
gonesa esa planta, tanto me importa lo Conviene -en este punto- hacer un pe-
uno como lo otro”. queño esfuerzo de comprensión para en-
tender estas actitudes entre colegas, en
12.04.1886: Castelserás, 1p., L1-95.- principio tan poco edificantes. Por una
No trata de cuestiones botánicas, tan sólo parte en descargo de Loscos hay que
pide a Pau que le indique como enviarle aceptar que humanamente cuesta com-
con portes pagados un paquete con plan- partir, de buenas a primeras, el protago-
tas de Antonio Badal de 1885, a través de nismo de la representación de los botáni-
Tortosa con Enrique Carpa, que es el me- cos españoles con un joven como Pau. Por
dio más seguro, o por medio de los carros otra el celo y mimo con que se conser-
de naranjas que llegan de Villarreal. Ter- vaban estas relaciones entre correspon-
mina con la desgracia de que le han roba- sales científicos, para evitar que cualquier
do dos billetes de banco por valor de 40 recién llegado se las apropiase o las in-
duros que envió a Barcelona a su hijo, terfiriese. Hasta la muerte de Loscos, Ba-
“sospecho que los mangoneadores de dal no se atrevió a dirigirse nunca a Pau,
elecciones han hallado en mi carta lo que quien recibía sus plantas sólo por inter-
no pensaban, y pienso así porque se han medio de aquél, dado su carácter “celoso”
hecho trampas electorales con el cinismo en este tipo de relaciones.
más incalificable”. Anotamos este hecho Por otra parte no le importa a Loscos
como indicativo de la probidez democrá- aconsejar a Pau del mejor método para
tica de Loscos. preparar cuatro o cinco ejemplares de ca-
da planta en flor, fruto y raíz, “empaque-
[¿Finales de abril de 1886: Castelse- tados en dos cartones nuevos resistentes”,
rás?], 2 p., L1-80.- Carta apresurada sin el paquete debe tener “2 decímetros de
fecha ni localidad, que situamos clara- largo, etc., y su franqueo es insignificante,
mente a finales de abril o primeros días de esto es 5 céntimos de peseta por cada 50
mayo, pues precisamente arranca indican- gramos”, el de las cartas es de un real de
do que “con fecha 24 de abril he escrito al vellón.
Sr. Willkomm” para comunicarle que Pau Ha determinado y le describe con pre-
le remitirá lo que pudiera ser Centaurea cisión el Allium neapolitanum que Pau le
funkii o C. paui con destino a las Illustra- remitió con anteriorirdad. Le adelanta ya

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J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

el envío de plantas del año, pues está “re- Tratado de plantas; a V. le conviene mu-
suelto a cerrar esta Agencia Botánica con cho”.
el año presente por no perder del todo la Le aconseja también establecer rela-
salud, sin contar que mis corresponden- ciones con botánicos de primer orden co-
cias botánicas me cuestan 4 r. diarios, pe- mo M. Gandoger, quien le dedicó “dos ro-
ro eso es lo menos mientras yo tenga una sas, quiera Dios no se vuelvan claveles
peseta, pero la quietud de mi imaginación con el tiempo; tanto que en mi Catálogo
conviene indispensablemente a mi salud. numerado (Trat. de pl.) no he querido
Todo mi afán se funda en la publicación concederles numeración especial. Sobre
del Suplemento 8º y último”. En postdata Willkomm indica que “es viejo, está can-
final anuncia que el carretero que debe sado y trabaja en cierto modo por com-
llevar el paquete de plantas ha caído en- promiso; sin embargo actualmente publica
fermo, por eso le envía esta carta con una varias obras en cuatro idiomas diferentes,
Clypeola jonthlaspi y Alyssum hispidum. mas a veces le veo tan aburrido como yo
lo estoy”.
06.05.1886: Castelserás, 4 p., L-129.- Vemos aquí la actitud un poco ambi-
Todavía no ha podido enviarle la remesa valente de Loscos, por un lado quiere in-
de plantas de Badal por Tortosa, tal como troducirle en lo más selecto de la botánica
le prometió, debido a enfermedad del or- europea, pero por otro se reserva para sí o
dinario que debía recogerlo. Así se lo avi- no da facilidades con sus contactos más
só en la carta que le confirmaba su Allium antiguos.
neapolitanum, y en la que le prometía el Le recuerda que dispone del mejor tra-
envío al final del verano de plantas de la tado de los géneros Ulex y Nepa, la obra
cosecha reciente (se confirma de esta for- de Webb Otia Hispanica, “pero sus doc-
ma que la anterior carta se envió en las fe- trinas han sufrido correcciones posteriores
chas que proponemos). Aprovechará el re- a su muerte... Por eso me repugna ocu-
traso para mandárselas todas en un mismo parme de ciertas secciones a las cuales no
envío. se les ha podido hallar fundamento sólido,
Por el momento “todos mis afanes e tales como Ulex, Rosa, Viola, etc.”. Como
imposibles trabajos que estoy practican- tampoco le agrada estudiar plantas que no
do” tratan de recoger materiales para el 8º sean aragonesas, de ahí que aún no haya
y último suplemento de Plantas de Ara- estudiado su Teucrium, claramente distin-
gón, “cerrando para siempre esta Agencia to de T. pumilum, pero no tanto como para
al fin del presente año, es decir en prime- formar especie nueva. Anima a su discí-
ros de octubre, pues entonces principié pulo a estudiar a fondo nuevos ejemplares
una enfermedad que dura hasta mayo del de su C. funkii.
año siguiente, ahora estoy perfectamente Con un deje de tristeza se lamenta de
bueno”. que “La Botánica en España se halla en
En previsión del abandono de la acti- muy grande abatimiento; yo lo siento,
vidad botánica, “Con el objeto de favo- mas es preciso valerse de extranjeros que
recer la marcha de V.”, le envía los Esta- saben más que todos nosotros: el primer
tutos de la Sociedad Helvética a la que hombre del mundo Edmundo Boissier”,
nunca ha pertenecido pese a las invita- ya fallecido. Confirma también la Stipa
ciones que ha recibido al respecto, y eso que le consulta, aunque reconoce “que no
que “esa Sociedad ofrece vastísimos ins- me detuvo poco ni mucho en reconocerla,
trumentos; está fundada en idénticos prin- porque no puedo vencer la apatía tratán-
cipios que lo estaba la Sociedad Botánica dose de plantas que no son aragonesas. Ya
Barcelonesa cuya extinción lloré en el en el prospecto impreso de la Serie imper-

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Flora Montiberica 31 (2005)

fecta indicaba por su desinterés hacia las rodar por la peña los huevos del águila
plantas no aragonesas, “Eso publiqué hace altanera: Colmeiro en efecto desde enton-
20 años cuando yo tenía agilidad para to- ces me mira sino con respeto, con miedo.
do y para todos; ahora mucho peor por ra- Es la causa agrupar amigos dejando bien
zones que dejo anotadas respecto a mis aislado a Colmeiro. Bien hace V. en creer
escasas fuerzas”. mentira lo de Arenaria loscosii”.
En el plano puramente botánico pone
21.05.1886: Castelserás, 2 p., L1-60.- en duda Astragalus saguntinus, pues no
Parece que la actividad botánica de Pau se considera decisivo el color de las flores y
encauza ya en el rigor y precisión que le el número de hojuelas para establecer una
recomendaba Loscos, por cuanto vemos especie nueva. En Praga, Willkomm acli-
como se suaviza claramente el trato que le mata bien Satureja intricata y espera que
dispensa a quien considera abiertamente la publique pronto. Siguen las dudas sobre
amigo, y de quien acepta “sus afectuosas Centaurea funkii, pero confirma Campa-
frases y le doy las gracias por todo”. No nula fastigiata, considera muy atrevido el
duda tampoco en relatarle las maniobras nuevo género que pretende Pau aunque le
que hizo en su día para que diversos au- ofrece las páginas de su Suplem. 8º para
tores le dedicaran plantas, todo con el ob- razonarlo, donde podría incluir nuevos
jeto de dejar en mal lugar a Miguel Col- trabajos que publique en otros sitios.
meiro, a la sazón director del Jardín Botá-
nico de Madrid. 16.06.1886: Castelserás, 2 p., L1-86.-
A vuelta de correo, el 26 de mayo, Determina las plantas que últimamente ha
contestará Pau la carta que parcialmente mandado Pau, se trata de Satureja monta-
reproducimos más arriba, con abundantes na y S. intricata, cuyas diferencias le ex-
dicterios contra el saber botánico de Col- plica, además de Teucrium capitatum y
meiro. Nos preguntamos nosotros hasta Helianthemum squamatum.
qué punto iban a influir todos estos co- Sin embargo se aprecia ya el cansan-
mentarios en la animadversión que tem- cio y tal vez la enfermedad que definitiva-
pranamente experimentaría Pau hacia este mente está minando las fuerzas de Los-
botánico, y que culminó con sus famosos cos, quien en esta carta hace una especie
Gazapos botánicos cazados en la obras de traspaso de poderes a su discípulo,
de Miguel Colmeiro, editado en 1891, el consciente de que Pau está demostrando
mismo año de su fracasada oposición a la capacidad para proseguir sus trabajos.
cátedra madrileña de botánica, y que tanta Con cierta nostalgia hace balance al re-
influencia tendría en la vida y en la obra cordar que “Veinticinco años hace que es-
de Pau e, incluso, en el devenir de la bo- cribí una Flora Aragonesa que la poseo,
tánica española contemporánea. de unas 1.000 páginas, entonces pensaba
Ante las dudas que parece tener Pau yo que casi lo sabía todo; ahora creo fran-
sobre la Arenaria loscosii, cuenta Loscos camente que sé muy poco. Si en aquel
que con la Exsiccata regaló al botánico tiempo hubiera yo tenido una imprenta a
Teixidor una Arenaria sp. nv., “él me favor mío la flora estaría impresa; ahora
consultó o más bien le invité con objeto no la imprimiría por todo oro del mundo”.
de que me dedicase esa planta, así lo hizo, Le encomienda su nueva publicación del
lo mismo que Costa con Delphinium los- Suplem. 8º, pero con una serie de condi-
cosii y Tremols con Cressa loscosii: todo ciones muy claras que dan la impresión de
con objeto de dar en cara a Miguel Col- constituir su testamento científico:
meiro a quien predige hace 30 años que, - “No deseo ver cosa alguna que no sea
llegaría un día en que el escarabajo haría aragonesa”.

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J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

- Dispondrá de una sección fija en la que sobre las especies nuevas a las que da
bajo su responsabilidad publicará lo que nombre sin describirlas a fondo, que
quiera, sin intervención alguna de Loscos añada plantas e indicaciones en algunas
ni de nadie. descripciones, o que distinga cuidadosa-
- “No se admitirá nada absolutamente que mente las plantas que:
no sea aragonés”, salvo que por compara- - Sin ser aragonesas o catalanas se han
ción deba citarse hallado en sus límites geográficos
- “No deseo que nadie me dedique plan- - Las que conoce que a la sazón no son
tas: las deseo en la memoria de V. y de aragonesas ni catalanas
Echeandía que no tiene ninguna dedica- - Las que penetran en Aragón o Cataluña
da”. Pau precisamente cumpliría este - Las que posiblemente penetran en Ara-
último encargo gón y Cataluña pero que aún no se han
- La Agencia de Castelserás cerrará de encontrado
forma definitiva en el plazo de tres meses, Sobre su famosa Arenaria, Loscos
el Suplemento 8º será el último, “a no ser empieza a sospechar que puede tratarse de
que radicalmente cambiase todo en sen- otro género parecido, de ahí que le de-
tido favorable”. Cosa que como sabemos mande frutos para cultivarla. Le aconseja
no sucedió vivamente que adquiera un microscopio,
- “No tocaré ninguna planta nueva de V., “A la legua comprendo que V. no tiene
ni aún aquellas dos o tres Knautia subsca- microscopio, el cual es indispensable; el
posa, etc., V. las englobará todas en su que yo tengo me satisface perfectamente,
sección correspondiente”, lo único que es microscopio acromático (5 duros); en
ofrece es la posibilidad de indicar si son o Valencia los tiene V. de 5, de 15, de 30
no nuevas para la flora de Aragón duros, etc.” Por correo le remite un ejem-
- “Por cuenta de V. serán la revisión de plar de la Serie imperfecta, y termina re-
Catálogos de la Sociedad Helvética, de la conociendo que “No hago nada, no me
Flora de Europa de Gandoger y otras que ocupo de nada, a pesar de que estoy muy
yo no conozco” bueno de salud, pero se halla apagada mi
Termina ofreciendo un libro con bue- afición a todo estudio”. El 2 de agosto
nas láminas de Orobanche, pues casi no contestará Pau a esta carta aceptando la
conoce otras que las que están unidas a las necesidad que tiene de adquirir un buen
plantas sobre las que se asientan; lamenta microscopio.
no poder ayudarle en el estudio del género
nuevo que proyecta Pau “porque me creo [¿Principios de agosto de 1886?]: Cas-
absolutamente incompetente”; reconoce telserás, 3 p., L1-45.- Carta que nos ha
desconocer el Delphnium loscoii pues no planteado serias dudas pues carece de fe-
ha estudiado el D. pubescens con el que cha y no entendemos íntegramente en su
se confunde. primera parte, no obstante en cierto mo-
mento habla de que “Acabo de recibir la
28.07.1886: Castelserás, 2p., L1-105.- última de V. de 4 de Agosto juntamente
Se alegra el maestro de la soltura que con la libranza de siete pesetas, mas no es
muestra el discípulo en las Notas de mi ese el valor de la Serie que se la regalé a
herbario que acaba de publicar en el Se- V. y a todos los que la deseen; en último
manario Farmacéutico, “la cual es más caso, la Serie se vende en Barcelona
correcta de lo que yo esperaba y por ello (Restaurador Farmacéutico) por 16 r. A
felicito a V.” Sin embargo redobla con ese precio la tiene en Barcelona D. José
nuevos consejos que mejoren sus artícu- Pardo, segundo autor de dicha obra. Em-
los, como prometer posteriores estudios plearé pues esa cantidad en gastos ulte-

33
Flora Montiberica 31 (2005)

riores”. No hay pues duda del periodo en CONSIDERACIONES


que Loscos envía esta carta, con sólo ver FINALES
el final de la anterior.
Prosigue al inicio Loscos con reco- Comparando las once cartas que Pau
mendaciones sobre el modo de preparar escribe a Loscos conservadas en la colec-
las plantas en los envíos, para volver una ción Joaquín Loscos, en los nueve meses
vez más a sus viejos problemas de sole- que median entre el 14 de marzo y el 19
dad e incomprensión científica, que luego de noviembre de 1886 (periodo durante el
haría también suyos el propio Pau, pues se cual hay siete de Loscos en el IBB), con
lamenta de que nunca encontró quien le las que entre 1885 y 1886 Loscos envía a
defendiera “sin embargo yo sabía con Pau, vemos el claro contraste entre la
exactitud matemática el lugar que yo ocu- prosa desenfada y expansiva del segor-
paba en el mundo a los 60 años, y enton- bino en el arranque de su carrera botánica,
ces desafié a mis adversarios y les dige con el triste estar de vuelta y el “frío” am-
los huevos del águila altanera algún día biental y espiritual que destilan las del tu-
han de rodar a impulso mío. Siempre po- rolense.
bre (hace 32 años) gasté unos 3.000 reales Por otra parte, la lectura de todas estas
en libros, o más bien 4.000; sin ellos misivas confirman la opinión ya expre-
nada”. sada por Gonzalo Mateo en el sentido de
Para posteriores envíos de plantas su- atribuir a Pau una cierta continuidad en
giere lo haga por Tortosa con Enrique cuanto al espíritu de que estaba dotada la
Carpa o por Zaragoza con el farmacéutico Agencia Botánica de Castelserás. Así lo
Bayod. La última muestra que le remitió pretendía también el propio Loscos cuan-
para su determinación es Teucrium capi- do poco a poco tratar de poner en contacto
tatum, las de Centaurea funkii las ha re- a Pau con los principales botánicos de
mitido a Lange y siente no haberse que- Europa.
dado ninguna por si es aragonesa. No hay tampoco ninguna duda del pa-
De todas formas comenta en general pel magistral que juega Loscos y que
las dificultades que entrañan las determi- acepta Pau. Las sucesivas remesas de pa-
naciones botánicas, pues “Todos los sa- quetes de plantas que salen desde Segorbe
bios yerran frecuentemente, porque tienen para su clasificación en Castelserás los
que determinar en vista de ejemplares se- años 1885 y 1885, cada vez con determi-
cos e incompletos, sin entenderse que or- naciones más difíciles y complejas, la
dinariamente se trata de algún asunto di- misma redacción que hace Loscos de las
fícil. El que remite las plantas, consulta y colaboraciones del segorbino en los Su-
recibe los nombres, no debe admitirlos sin plementos del Tratado de plantas de Ara-
alcanzar su propia convicción, como no gón, así como la permanente demanda de
sea que los nombres vengan bien asegu- consejos, bibliografía y orientaciones por
rados con un signo de admiración; en tal parte de Pau, lo confirman con claridad.
caso debe creer a ojos cerrados”. Resulta evidente que al comienzo hu-
bo fricciones, sobre todo debidas al carác-
20.11.1886: Castelserás, 1p., 2-L5, ter y al tono superior que Loscos adopta
71.- Esquela comunicando el fallecimien- frente al joven que le pide colaboración y
to de Francisco Loscos Bernal a los 63 empieza a tratarlo. Pero también resulta
años de edad, en la fecha y lugar indicado. claro que, en cuanto Loscos advierte la
sencillez, el interés y los rápidos progre-
sos de Pau, poco a poco se abre paso la
amistad y el compañerismo entre ambos,

34
J.M. de JAIME LORÉN: Correspondencia entre Francisco Loscos y Carlos Pau

que culmina cuando empiezan a compartir versos artículos y que explícitamente re-
criterios… y enemigos botánicos, como es conoce en la postrera carta que le dirige
el caso de Miguel Colmeiro. Años des- justo la víspera de su fallecimiento, con la
pués de muerto Loscos, en 1991, su dis- que concluimos este estudio:
cípulo le dedicará sus corrosivos Gazapos “Para mi siempre será [Loscos] el pri-
botánicos, que supondrán de paso su pro- mer amigo botánico que conocí, y que si
pia sentencia en las oposiciones a la cáte- mañana fuera algo, a él y sólo a él lo de-
dra de botánica ese mismo año y, en con- bería… no adelanto paso porque no tengo
secuencia, su actitud independiente y hos- confianza así en ningún otro botánico ex-
til frente a la botánica académica, abrien- tranjero” (MUÑOZ GARMENDÍA &
do así una sima que todavía se aprecia GONZÁLEZ BUENO, l.c.).
entre los profesores de botánica y los bo-
tánicos de campo.
Conviene también destacar la genero- BIBLIOGRAFIA
sidad entre ambos, pues a Pau no le im-
portó abonar íntegramente y por adelan- JAIME LORÉN, J.M. DE (1993) Una apresu-
tado los portes de los paquetes de plantas, rada visita pauana al Instituto Botánico de
a lo que Loscos corresponde devolviendo Barcelona. Bol. Soc. Castellonense Cult.
el importe sobrante o regalándole su Se- 69: 19-64. Castellón de la Plana.
rie imperfecta de plantas aragonesas. MATEO, G. (1996) La correspondencia de
Carlos Pau: Medio siglo de historia de la
Sobre la importancia y la trascenden- botánica española. Valencia, 293 pp.
cia de Loscos en la formación de Pau, dos MUÑOZ GARMENDIA, F. & A. GONZÁ-
detalles. Uno, que los cimientos de su co- LEZ BUENO (eds.) (2001) Francisco Los-
lección de cartas que se conserva en el cos y Bernal (1823-1886). Un botánico
IBB precisamente está constituida por las aragonés. Real Sociedad Económica Ara-
misivas de Loscos. Es decir que son pre- gonesa de Amigos del País. Zaragoza.
cisamente estas cartas las primeras que MONTSERRAT, P. (1986) Prólogo, IX. F.
Pau experimenta la necesidad de conser- Loscos: Tratado de plantas de Aragón .
var para la posteridad. Dos, la confesión Instituto de Estudios Turolenses. Teruel.
explicita de la importancia que tuvo el (Recibido el 12-IX-2005)
contacto con Loscos en su propia persona-
lidad botánica, puesta de manifiesto en di-

35
Flora Montiberica 31: 36-38 (XII-2005)

PEQUEÑA APORTACIÓN AL CONOCIMIENTO DE LA


FLORA DE LA PROVINCIA DE BURGOS (ESPAÑA)

Jesús Antonio LÁZARO BELLO


C/ Madre de Dios nº 15, 1º D. 47011-Valladolid. chuchijalb@hotmail.com

RESUMEN: Se presenta un listado de plantas vasculares, recolectadas en la


provincia de Burgos (España), con interés corológico. De entre los siete taxones ci-
tados, destacan los siguientes, por representar primeras citas para la provincia bur-
galesa: Amaranthus hypochondriacus L., Fallopia baldschuanica (Regel) J. Holub y
Vicia narbonensis L.

SUMMARY: A list of vascular plants of chorological interest, collected in


Burgos province (Spain), are commented. Among the seven taxa added, it is ne-
cessary to highlight the following ones for they represent new records in Burgos
province: Amaranthus hypochondriacus L., Fallopia baldschuanica (Regel) J. Ho-
lub and Vicia narbonensis L.

INTRODUCCIÓN su defecto, Flora europaea. Los testimo-


nios de los ejemplares se encuentran de-
Con el objetivo de aumentar el conoci- positados en el herbario del Real Jardín
miento del catálogo florístico burgalés Botánico de Madrid (MA).
(GARCÍA LÓPEZ & ALLUÉ, 2001;
2004), se presentan una serie de taxones
que constituyen primeras citas provin- LISTADO DE PLANTAS
ciales (señaladas con *), o son poco cono-
cidos en Burgos. Las especies citadas se Amaranthus hypochondriacus L.
han localizado en la zona centro de la pro- *BURGOS : 30TVM5853, Retuerta, 900
vincia o en las estribaciones más meridio- m, campo abandonado a las afueras del pue-
nales de la Sierra de la Demanda. blo, 12-VIII-2005, Lázaro Bello (MA 729843).
De cada taxón se indican las coorde- Terófito originario de América del
nadas U.T.M., para cuadrículas de 1 x 1 Norte que, actualmente, está distribuido
km, la altitud y otros datos ecológicos. en casi todo el mundo. Taxón considerado
Dichos taxones están ordenados alfabéti- por algunos como subespecie de A. hybri-
camente, y para la nomenclatura y autoría dus L., no había sido citado como tal en la
de los mismos se sigue Flora iberica o, en provincia de Burgos. Sin embargo, sí co-

36
J.A. LÁZARO BELLO: Pequeña aportación al conocimiento de la flora de Burgos

nocemos una cita reciente (ALEJANDRE forma asilvestrada. Especie naturalizada


& al., 2004: 27) del arriba mencionado A. por gran parte de la Península Ibérica, pe-
hybridus. ro no señalada en Flora iberica para la
provincia de Burgos (NAVARRO, 1990:
Artemisia verlotiorum Lamotte 589). Sin embargo, sí que aparece en el
BURGOS : 30TVM4491, Burgos, alrede- reciente mapa de distribución nacional del
dores de la ciudad, 900 m, borde de un cami- taxón aportado por SANZ ELORZA & al.
no, 23-IV-2003, Lázaro Bello (MA 729863). (2004: 178-179). A pesar de esto, no co-
Hemicriptófito originario del sudoeste nocemos citas previas en la provincia. Se
de China, que se encuentra naturalizado ha encontrado invadiendo márgenes de
en numerosas provincias españolas, pero caminos.
de forma más frecuente, en la zona no-
roriental de la Península Ibérica (SANZ Picnomon acarna (L.) Cass.
ELORZA & al., 2004: 84). Especie a ve- BURGOS : 30TVM5853, Retuerta, 900 m,
ces confundida con A. vulgaris L., si bien orillas algo ruderalizadas del río Arlanza, junto
ésta última tiene floración normalmente a un soto de plantación, 12-VIII-2005, Lázaro
estival y la que aquí nos ocupa es de flo- Bello, (MA 729875).
ración otoñal. Sólo ha sido localizada una Terófito con distribución por el área
población, en un medio viario ruderaliza- mediterránea, del que sólo conocemos una
do, en las afueras de la capital burgalesa. alusión sobre su presencia en la provincia
En los últimos años ha sido mencionada (GARCÍA LÓPEZ & ALLUÉ, 2004:
en unos pocos enclaves burgaleses (MO- 632). La hemos encontrado en medios ni-
LERO, 1997: 72; ALEJANDRE & al., trófilos próximos a emplazamientos hu-
2003: 46). manos.

Chamomilla suaveolens (Pursh) Rydb. Vicia narbonensis L.


BURGOS : 30TVM4588, Burgos, alrede- *BURGOS : 30TVM7855, Ledanía de
dores de la ciudad pr. Fuente Prior, 880 m, Salas de los Infantes, Castrillo de la Reina,
orillas transitadas del río Arlanzón, 29-VI- Castrovido y Hacinas, 1000 m, herbazal al
2003, Lázaro Bello (MA 729868). borde de una carretera, 25-IV-2004, Lázaro
Terófito, procedente de Asia nororien- Bello (MA 729955).
tal, naturalizado en la Península Ibérica. Terófito de distribución late-medite-
Poco citada a nivel provincial, MATEO & rránea, diseminado por la Península Ibéri-
MARÍN (1996: 89) ya apuntaban su ex- ca (ROMERO ZARCO, 1999: 387-389),
pansión por la provincia, siendo más fre- pero aún no citado en la provincia de Bur-
cuente por el norte (ALEJANDRE & al. gos. Sólo se han encontrado unos pocos
2003: 53; GARCÍA-MIJANGOS, 1997: individuos en lugares herbosos, junto a un
80). Se ha localizado una única población medio viario poco transitado.
en terrenos muy pisoteados y próximos al
medio húmedo del río Arlanzón, a su paso Xanthium spinosum L.
por la capital urgalesa. BURGOS : 30TVM6552, Contreras, 1000
m, campo de cultivo en barbecho, 8-VIII-
2005, Lázaro Bello (MA 729886).
Fallopia baldschuanica (Regel) Holub
*BURGOS : 30TVM3998, Merindad de Terófito procedente de Sudamérica
Río-Ubierna, 960 m, cuneta, 2-VIII-2001, que, actualmente, es muy frecuente por
Lázaro Bello (MA 729970). casi toda la Península Ibérica (SANZ
Fanerófito trepador, originario del ELORZA & al., 2004: 292). De la pro-
centro de Asia, que se cultiva como orna- vincia de Burgos sólo conocemos la cita
mental y que, en ocasiones, aparece de de GARCÍA-MIJANGOS (1997: 262), de

37
Flora Montiberica 31 (2005)

los Montes Obarenes, en donde la señaló GARCÍA-MIJANGOS, I. (1997) Flora y vege-


como de presencia puntual. Sólo se han tación de los Montes Obarenes (Burgos).
Guineana 3: 1-458.
localizado unos pocos ejemplares en un
MATEO, G. & L. MARÍN (1996) Aportacio-
campo en barbecho.
nes a la flora burgalesa, I. Flora Montib. 3:
86-91.
MOLERO BRIONES, J. (1997) Plantas vascu-
BIBLIOGRAFÍA lares de los montes de Aranda de Duero.
Contribución al conocimiento florístico de
ALEJANDRE, J.A., V.J. ARÁN, J. BENITO, la provincia de Burgos. Fontqueria 48: 71-
M.J. ESCALANTE, J.M. GARCÍA, G. 80.
MATEO, C. MOLINA, G. MONTAMAR- NAVARRO, C. (1990) Fallopia Adanson In:
TA, S. PATINO, M.A. PINTO & J. VA- S. Castroviejo & al. (eds.), Flora iberica,
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26-49. ROMERO ZARCO, C. (1999) Vicia L. In: S.
ALEJANDRE, J.A., M.J. ESCALANTE, S. Castroviejo (coord.), Flora iberica, Vol.
PATINO, J. VALENCIA, G. MATEO, 7(1): 360-417. Real Jardín Botánico,
J.M. GARCÍA, M.A. PINTO, G. MON- CSIC. Madrid.
TAMARTA, C. MOLINA & V.J. ARÁN SANZ, M., E.D. DANA & E. SOBRINO
(2003) Adiciones a la flora de la provincia (2004) Atlas de las plantas alóctonas inva-
de Burgos, I. Flora Montib. 24: 43-84. soras en España . Ministerio de Medio
GARCÍA LÓPEZ, J. M. & C. ALLUÉ (2001) Ambiente. Madrid.
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provincia de Burgos. Ecología 15: 111- (Recibido el 14-IX-2005)
168.
GARCÍA LÓPEZ, J. M. & C. ALLUÉ (2004)
Plantas silvestres de la provincia de Bur-
gos. Caja de Burgos. Burgos.

38
Flora Montiberica 31: 39-43 (XII-2005)

EL GÉNERO PERIPLOCA L. EN LA COMUNIDAD


VALENCIANA1

Luis SERRA*, Joan PÉREZ BOTELLA* & Juanjo IZQUIERDO**


*Generalitat Valenciana. Conselleria de Territori i Habitatge. C/Churruca nº 29,
03071 ALICANTE. C. e.: flora_alicante1@ gva.es
** C/Poeta García Carbonell nº 10, 2º, 02006 ALBACETE

RESUMEN: Se analiza la situación real de P. graeca L. en Valen-


cia y se amplia el área conocida de P. angustifolia Labill. en la Comuni-
dad Valenciana, aportando datos sobre su ecología y distribución.

SUMMARY: The status of P. graeca L. in Valencia is revised and


the distribution are has been enlarged, adding new information about its
ecology.

INTRODUCCIÓN MATERIAL Y MÉTODOS

El género Periploca contiene entre 11 El material citado en el presente tra-


y 14 especies según autores (BROWICZ, bajo se encuentra depositado en los herba-
1966; VENTER, 1997). Se trata de un gé- rios ABH, VAL y VALA (HOLMGREM
nero distribuido por el sur de Europa y & HOLMGREM, 1993) de las Univer-
Asia, las costas del N de África, Canarias, sidades de Alicante, Valencia y Politécni-
Cabo Verde y la parte ecuatorial del con- ca de Valencia.
tinente africano (VENTER, op. cit.). En la Los datos biogeográfícos y bioclimáti-
Comunidad Valenciana se conoce la pre- cos siguen las directrices de lo reseñado
sencia de P. angustifolia desde finales del en RIVAS MARTÍNEZ (1987), ALCA-
siglo XIX (WILLKOMM & LANGE, RAZ & al. (1991) y DE LA TORRE & al.
1870: 667, ut P. laevigata) y P. graeca ha (1996).
sido citada de forma genérica, como asil-
vestrada, hace escasos 20 años (MATEO
& FIGUEROLA, 1987: 55). LISTADO DE TÁXONES

1
Trabajo financiado con cargo al proyecto LIFE “Conservación de Hábitats
prioritarios en la Comunidad Valenciana”.

39
Flora Montiberica 31 (2005)

Periploca graeca L., Sp. Pl.: 211 las sierras de Orihuela (WILLKOMM &
(1753) LANGE, op. cit.; ROUY, 1883: 8; COL-
VALENCIA: Valencia, Playa de la Mal- MEIRO, 1888: 46; BROWICZ, 1966: 49;
varrosa, 10-X-1983, J. B. Peris & G. Stübing ALCARAZ, HONRUBIA & LLIMONA,
(VF 10003) 1981; 176; ALCARAZ, 1984: 333; PEI-
Se trata de un taxon originario del área NADO, ALCARAZ & MARTÍNEZ PA-
comprendida entre el Mediterráneo cen- RRAS , 1992: 170) y Callosa (RIGUAL,
tral e Irán, por lo que las menciones de la 1984: 353; BAEZA BERNA, 1991: 14).
Península Ibérica corresponden a ejempla- También se han localizado algunas
res asivestrados. poblaciones ubicadas en el complejo du-
Se trata de la única referencia concre- nar de Guardamar (SANCHIS SOLERA,
ta de este taxon en la Comunidad Valen- 1989: 36) y de Elx (CRESPO & MANSO,
ciana, recogida en diversas obras (MA- 1990: 86).
TEO & FIGUEROLA, op. cit.; BOLÒS & Finalmente, se encontró una pobla-
VIGO, 1996: 137), aunque recientemente ción, la más septentrional de la especie en
se ha puesto en duda su existencia en te- la península en la Serra de Crevillent (DE
rritorio valenciano (MATEO & CRESPO, LA TORRE, ALONSO & VICEDO,
2003: 53). 1996: 199).
Al parecer se ha utilizado con fines or- Por tanto, la especie es capaz de vivir
namentales para cubrir vallas y formar se- en ambientes semiáridos termomediterrá-
tos en lindes de casas en la huerta valen- neos murciano-almerienses, en los sub-
ciana (STÜBING & PERIS, 1998: 63), sectores murciano meridional y alicanti-
estando asilvestrada también en Lérida no, en piedemontes y con suelos pedrego-
(CONESA MOR, 1990: 478), Sevilla sos; siendo una especie estructural de la
(BARRAS DE ARAGÓN, 1899) y Gui- comunidad Mayteno europaei-Periploce-
púzcoa (AIZPURU & AL., 2001). tum angustifoliae Rivas Goday et Esteve
Se localiza en ambientes termomedite- in Rivas Goday 1951 nom. inv. et corr.
rráneos, en ombroclima seco-subhúmedo, Rivas Martínez 1975, en la que Maytenus
formando parte de comunidades de Con- senegalensis (Lam.) Exell subsp. euro-
volvuletalia sepium Tüxen 1950. No pare- paeus (Boiss.) Rivas Mart. ex Güemes &
ce que se trate de un taxon con comporta- M. B. Crespo es extremadamente raro,
miento invasor, desarrollándose escasa- existiendo una cita de la Sierra de Callosa
mente a partir de fragmentos de poda. (ALCARAZ & AL., 1989: 542).
También es capaz de sobrevivir en los
Periploca angustifolia Labill., Icon. Pl. sistemas dunares, en los que forma parte
Syr. 2: 13 (1791) de la comunidad Rubio longifoliae-Juni-
≡ P. laevigata subsp. angustifolia (La- peretum lyciae Peinado & al. 1985, en la
bill.) Markgraf in Bot. J. Linn. Soc., 64 que falta Juniperus phoenicea subsp. tur-
(4): 375 (1971) binata (Guss.) Nyman, apareciendo el res-
– P. laevigata auct., non Aiton to de especies características (CRESPO &
Taxon mediterráneo meridional, que MANSO, op. cit.).
se extiende desde el N de África hasta Si- Finalmente, en la Serra de Crevillent
ria, donde fue descrito, y que alcanza el se localiza en matorrales de Thymo moro-
continente europeo solo en el SE penin- deri-Siderition leucanthae O. Bolòs 1957
sular y en Italia (VENTER, op. cit.). corr. Alcaraz & al. 1989, aunque nosotros
En la Comunidad Valenciana se loca- lo hemos localizado sobre yesos, en la
liza exclusivamente en el sur de la provin- misma sierra, formando parte de la co-
cia de Alicante, existiendo referencias de munidad gipsícola allí presente [Thymo

40
L. SERRA, J. PÉREZ & J. J. IZQUIERDO: El género Periploca L. en la Comunidad Valenciana

ciliati-Teucrietum verticillati (Rivas Go- Sierra de Orihuela, dos en la Sierra de Ca-


day & Rigual in Rivas Goday & al. 1957) llosa y otras dos en las Dunas de Guarda-
Rigual 1972]. mar.
Tras realizar diversos trabajos de pros- A continuación ofrecemos el listado
pección del hábitat de cornical así como de citas de este taxon, tanto bibliográficas
del de dunas con Juniperus sp. pl., ambos como las descubiertas en el presente pro-
prioritarios en la Directiva de Hábitats yecto.
92/43, hemos podido localizar diversas Asimismo se presenta la distribución
poblaciones que eran desconocidas en la en cuadrículas UTM de 1×1 en el Mapa 2.
Comunidad Valenciana, así como ubicar
mejor algunas de las recolecciones histó- ALICANTE: XH71: XH7417, Orihuela,
ricas de las que se desconocían sus datos Sierra de Orihuela, 230 m, ALCARAZ, 1984:
geográficos concretos. El resultado obte- 333; XH7618 Id., id., 450 m, ALCARAZ,
HONRUBIA & LLIMONA, 1981: 176; Id.,
nido ha sido aumentar la presencia de 4
id., barranco de Solis, BROWICZ, 1966: 49;
cuadrículas UTM de 1x1 km conocidas Id., id., Rincón de Bonanza, 13-5-1992, J. L.
previamente a 34, por tanto se ha localiza- Carretero & V. Pastor (VALA 8234); Id., id.,
do en 30 nuevas. bco. de Solis, WILLKOMM & LANGE, 1870:
Algunas de estas nuevas localizacio- 667; XH7619, Id., id., El Valle, 250 m, 21-6-
nes corresponden a poblaciones completa- 2001, L. Serra, J. Pérez & G. Escudero (v.v.);
mente nuevas como la de Albatera, dis- XH7417, Id., id., la Aparecida, 120 m, PEI-
tanciada 9 km de la más próxima, la de NADO, ALCARAZ & MARTÍNEZ PA-
Granja de Rocamora, distante 5 km de las RRAS, 1992: 170; XH7518, Id., id., 600 m,
20-10-1996, P. Espinosa & al. (ABH 32099);
de la Sierra de Callosa, o la de Santa Pola,
XH7819, Id., id., Los Bancos del Coral, 100
distante 3 km de la de Elx. m, 11-2-2003, L. Serra, J. Pérez & J J. Iz-
Se ha observado que la especie es más quierdo (v.v.); XH7918, Id., id., pr. Cruz de la
abundante de lo que daba a entender la bi- Muela, 100 m, 21-6-2001, L. Serra, J. Pérez &
bliografía, existiendo algunas poblaciones G. Escudero (v.v.); XH7719, Id., id., Rincón
sobresalientes como la de Cueva Ahuma- de Bonanza, 200 m, 27-1-1999, L. Serra & A.
da, en la Sierra de Callosa, donde ocupa Olivares (v.v.); XH-7719, Id., id., 200 m, 12-
una superficie contínua de 3’4 Ha. 1-1997, P. Espinosa & J.C. Cristóbal (ABH
Analizando el hábitat potencial (Mapa 32044),. XH72: XH7823, Id., Cabezo Ros,
100 m, 4-3-1996, M.B. Crespo, L. Serra & A.
1) de la especie en las sierras de Callosa y
Juan (ABH 16252). XH7920, Id., Sierra de
Orihuela (unas 847 Ha) se deduce que Orihuela, Monte-pinar, 100 m, 5-3-1995, M.
debe presentarse (aunque no se ha loca- Meseguer (ABH 14318); XH7920, Id., id., 150
lizado todavía) en otras 20 cuadrículas, m, 7-3-1997, P. Espinosa & J.C. Cristóbal
por lo que la búsqueda en estas sierras de- (ABH 34497); XH81: Id., GANDOGER,
be concentrarse en estos puntos. 1917: 225; Id., Cerro San Miguel, pr. Semina-
Tras la localización de poblaciones de rio, 100 m, ROUY, 1883: 8; XH8018, Id.,
cornical se han delimitado una serie de Sierra de Orihuela, 75 m, 29-3-1996, P.
parcelas con el objetivo de mejorar el há- Espinosa & al. (ABH 30523); XH8018, Id.,
id., Cabezo de la Cruz, 100 m, 11-2-2003, L.
bitat mediante reducción de la densidad
Serra, J. Pérez & J.J. Izquierdo (v.v.);
de Pinus halepensis Mill. y el reforza- XH8018, Id., id., pr. túnel, 120 m, 7-3-1993, L.
miento de P. angustifolia y Withania fru- Serra & A. De la Torre (v.v.). XH82: Sierra de
tescens (L.) Pauquy. Igualmente se han Callosa de Segura, BAEZA BERNA, 1991:
declarado cinco microrreservas siguiendo 14; id., RIGUAL, 1984: 353; XH82, id., 17-5-
las directrices de lo expresado en LAGU- 1986, J. Güemes (VAL 18901); XH82 id., 9-
NA & AL. (1998) que incluyen algunas 10-1985, J. Güe-mes, ut Periploca laevigata
de las poblaciones detectadas: una en la (VAL 4022); XH82, id., 2-12-1985, R. Mossi
& J. Güemes (VAL 4116); XH82, Callosa de

41
Flora Montiberica 31 (2005)

Segura, id., 17-5-1965, A. Rigual (ABH (v.v.); YH0622, Id., id., 5 m, 14-1-2003, L. Se-
20343); XH82 Id., id., 22-4-1993, F.J. Girona rra, J. Pérez & J.J. Izquierdo (v.v.); YH0722,
(ABH 7861); XH8420, Id., id., Bco. del Id., Playa del Rebollo, 5 m, 8-4-1996, M.B.
Infierno, 80 m, 26-6-1992, J. Baeza, De la Crespo, L. Serra & A. Juan (ABH 16473);
Torre & J.C. Cristóbal (ABH 1387); XH8521, YH0621, Id., Dunes de Guardamar, Saladar de
Id., id., 120 m, 3-6-1996, L. Serra (ABH Manolo, 5 m , 7-1-2003, L. Serra & J. Pérez
19802); XH8421, Id., id., Bco. de Enmedio, (v.v.); YH0827, Santa Pola, Salines de Bon-
300 m, 7-6-1997, L. Serra, J.J. Herrero- matí, 1 m, 2-10-2000, L. Serra, J. Pérez & T.
Borgoñón & A. Olivares, (v.v.); XH8421, Id., García (v.v.); YH0826, Id., Platja del Pinet, 3
id., Cruz de Enmedio, 500 m, 30-3-1999, L. m, 16-1-1998, Ruíz de León & al. (ABH
Serra & J. Pérez, (v.v.); XH-8520, Id., id., 38079); YH0726, Id., 3 m, 30-4-1997, M.A.
Cueva Ahumada, , 100 m, 9-3-2000, L. Serra , Alonso & al (ABH 42499).
(v.v.); XH8322, Cox, id., Bco. del Infierno,
250 m, 7-4-2003, L. Serra & M. Collado
(v.v.); XH8123, Id., id., pr. Casa del Marqués,
100 m, 9-3-2000, L. Serra (v.v.); XH8826, AGRADECIMIENTOS
Granja de Rocamora, Cabezo de las Fuentes,
50 m, 30-5-2002, L. Serra, J. Pérez & F. Agradecemos a los conservadores de
Albert (v.v.); XH8020, Orihuela, Sierra de los herbarios las facilidades prestadas. A
Orihuela, Cabezo de las Ballestas, 50 m, 26-2- D. Tomás García que nos enseñara el úni-
2002, L. Serra & al (v.v.); XH8420, Redován, co ejemplar localizado hasta la fecha de
Sierra de Callosa, Barrio El Rincón, 100 m, 4- P. angustifolia en Santa Pola, a Gonzalo
3-1996, M.B. Crespo, L. Serra & A. Juan Escudero por acompañarnos en diversas
(ABH 12534); XH8122, Id., id., 60 m, 4-6-
correrías oriolanas y a los agentes medio-
1996, L. Serra (v.v.); XH8320, Id., id., 100 m,
9-3-2000, L. Serra (v.v.); XH8321, Id., id., ambientales Pilar García, Manolo Collado
100 m, 9-3-2000, L. Serra (v.v.). XH83: y Luis Fidel su paciencia con nosotros.
XH8134, Albatera, Sierra de Crevillente, Ram-
bla de las Ventanas, 350 m, 25-2-2003, L. Se- BIBLIOGRAFÍA
rra, J. Pérez & J.J. Izquierdo (v.v.). XH93:
XH9035, Crevillente, 120 m, De la TORRE, AIZPURU, I., APERRIBAY, J.A., GARIN,
ALONSO & VICEDO, 1996: 199; XH9035, F., OIANGUREN, I., OLARIAGA, I. &
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ra, Dunes de Guardamar, 1 m, 15-3-2002, L. miento de Callosa de Segura.
Serra, C. Martínez, J. Giner & C. Lacarta

42
L. SERRA, J. PÉREZ & J. J. IZQUIERDO: El género Periploca L. en la Comunidad Valenciana

BARRAS DE ARAGÓN, F. DE LAS (1899) lenciana, Generalitat Valenciana. Conselle-


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ca, rara o amenazada de la Comunidad Va-

43
Flora Montiberica 31: 44-46 (XII-2005)

NEW RECORDS OF DIPLOID URGINEA PANCRATION


(HYACINTHACEAE) IN CABRERA (BALEARIC ISLANDS)

Josep A. ROSSELLÓ *, Mercedes CASTRO** & Pere FRAGA***


* Jardí Botànic, Universitat de València. C/Quart 80, E-46008 València rossello@uv.es
** Facultad de Agronomía, Universidad Central de Venezuela, Apartado 4579, 2101
Maracay, Venezuela
*** Verge del Toro 14, E-07750 Ferreries, Minorca, Balearic Islands

SUMMARY: Urginea pancration (Steinh.) Philippe (Hyacinthaceae), pre-


viously known from the Flora Iberica area from Minorca, is reported for the first
time for the flora of Cabrera (Balearic islands). Urginea pancration shows a
diploid chromosome number (2n=20 + 0-2B) and is morphologically indistingui-
shable from plants from Minorca.

RESUMEN: Se cita la presencia en la isla de Cabrera (islas Baleares) de Urgi-


nea pancration (Steinh.) Philippe (Hyacinthaceae), conocida previamente en el ám-
bito ibérico de la isla de Menorca. Las poblaciones de Cabrera son diploides
(2n=20), presentan cromosomas accesorios (0-2 B) y son morfológicamente coinci-
dentes con las plantas de Menorca.

INTRODUCTION cked (BOSCAIU, BACHETTA & GÜE-


MES 2004).
The Urginea maritima (L.) Baker During field work aimed to study the
complex, red skill, is an aggregate of endemic element of Cabrera (Balearic Is-
diploid, tetraploid, and hexaploid cyto- lands), we found several Urginea popula-
types growing in the Mediterranean basin tions in the island. The plants closely re-
and adjacent areas. Subtle morphological sembled U. maritima and our attention
differentiation has been detected within was drawn to them at first because they
U. maritima, and some authors recogni- showed bulbs with white (instead of red)
zed up to six species within the complex scales, a key feature discriminating U.
(SPETA 1980). Recently, plants ascribed pancration.
to Urginea pancration (Steinh.) Philippe Verifying the chromosomal number is
have been reported (FRAGA, GARCÍA & the definitive method of identifying plants
PONS 2003) from several populations within the U. maritima complex and in
from Minorca (Balearic islands) and their this paper we report the cytogenetic fea-
diploid status has been cytologically che- tures of the Urginea plants from Cabrera.

44
J.A. ROSSELLÓ, M. CASTRO & P. FRAGA: Urginea pancration in Balearic Islands

MATERIAL AND plants cultured at the Botanical Garden of


Valencia University. 2n = 20 + 0-2 B.
METHODS Id. : id., Cala Galiota, maritime slopes on
sunny places, 5-VI-2005, M.A. Conesa, A.
Root tips emerging from potted bulbs Molins & J.A. Rosselló. No voucher. Living
were pre-treated with 0.002 M 8-hy- plants cultured at the Botanical Garden of
droxyquinoline solution for 2h at 4 ºC and Valencia University 2n = 20 + 0-2 B.
2h at room temperature, washed with dis- Metaphase mitotic plates (Figure 1)
tilled water, fixed in fresh Carnoy I solu- showed a karyotype formed by two cons-
tion overnight and stored in 70% ethanol picuous long (14-18 µm) telocentric pairs,
at 4ºC until use. For chromosome counts one subtelocentric pair (circa 9 µm), five
and karyotype determination root tips we- subtelocentric pairs (3–6 µm), and two
re hydrolysed for 5-10 min in 1M HCl at submetacentric (3–6 µm) chromosome
60ºC, washed and stained in aceto-orcein pairs. Some cells of both accessions sho-
for 4-6 h. Stained meristems were squa- wed, in addition to the regular comple-
shed in a drop of 45% acetic acid and per- ment, 21 and 22 chromosomes that are
manent preparations were made by moun- here interpreted as B chromosomes.
ting in Canada balsam. Photomicrographs
of well-spread metaphases were taken
with an Olympus Camedia C-2000-Z di- DISCUSSION
gital camera and processed with Adobe
Photoshop 7.0. Chromosome counts were Plants from two populations of the Ur-
made from at least five well-spread meta- ginea maritima complex from Cabrera ha-
phases by direct observation and from the ve shown a diploid level (2n = 2x =20)
photomicrographs. Chromosome measu- and are indistinguishable on vegetative
rements were made on digital images grounds from the diploid plants of Minor-
using the processing image software Ima- ca identified as U. pancration (FRAGA,
geTool 5.0. The karyograms were obtai- GARCÍA & PONS 2003). They shared
ned from the chromosome measurement small bulbs (less than 10 cm of diameter),
of five well-spread metaphase plates. For covered with white scales, and showed
each metaphase plate, the length of the prostrate leaves, at least the external ones.
short (S) and long (L) arms of chromo- This morphology does not match with that
somes, as well as the length of satellites, exhibited by the diploid Urginea from
was expressed in relative values (haploid Sicily (BOSCAIU, BACHETTA & GÜE-
chromosome set = 100%). For centromere MES 2004), suggesting that all diploid
position, the nomenclature of LEVAN, plants from the Balearic islands belong to
FREDGA & SANDBERG (1964) was the same taxon.
followed. Currently, we do not know how many
cytotypes from the Urginea maritima
complex are present in Cabrera. Urginea
RESULTS maritima s.l. is widespread in the Cabrera
archipelago (PALAU 1976) and it is like-
Urginea pancration (Steinh.) Phili- ly that the tetraploid cytotype (the only
ppe other cytotype so far recorded in the Ba-
BALEARIC ISLANDS: Cabrera, bet- learic islands) could also be found there.
ween Coll Roig and L’Enciola, dry slopes on However, we infer that U. pancration, in
sunny places, 5-VI-2005, M.A. Conesa, A. Cabrera, is more widespread than the two
Molins & J.A. Rosselló. No voucher. Living karyologically studied populations could
suggest. In fact, the figured Urginea po-

45
Flora Montiberica 31 (2005)

pulations from Cabrera, given in RITA & FRAGA, P.; GARCÍA, O.; PONS, M. (2003)
BIBILONI (1993: 231), could be identi- Notes i contribucions al coneixement de la
flora de Menorca. Boll. Soc. Hist. Nat.
fied with U. pancration on the basis of
Balears 46: 51-66.
leaf features.
LEVAN, A.; FREDGA, K.; SANDBERG,
A.A. (1964) Nomenclature for centromeric
position on chromosomes. Hereditas 52:
ACKNOWLEDGEMENTS 201-220.
PALAU, P (1976) Catàleg de la flòrula de l'illa
We thank our colleagues M.A. Cone- de Cabrera i dels illots que l'envolten.
Treb. Inst. Catalana Hist. Nat. 7: 5-103.
sa, A. Molins and M. Mus for their help
RITA, J.; BIBILONI, G. (1993) La vegetació
with the field sampling. This work has
(Memòria del mapa de les comunitats ve-
been partly supported by funds of the pro- getals). In Alcover, J.A., Ballesteros, E. &
ject MMA 034/2002. Fornós, J.J. (eds.), Història natural de l’ar-
xipèlag de Cabrera. Mon. Soc. Hist. Nat.
Balears 2: 207-256.
REFERENCES SPETA, F. (1980) Karyosystematik, Kultur
und Verwendung der Meerzwiebel (Urgi-
BOSCAIU, M.; BACHETTA, G.; GÜEMES J. nea Steinh., Liliaceae s.l.). Linzer Biol.
(2003) Morphological differentiation wi- Beitr. 12: 193-238.
thin the diploid cytotypes of Urginea ma-
ritima s.l. (Hyacinthaceae). Bocconea 16: (Recibido el 4-XI-2005)
549-555.

Figure 1. Metaphasic plate of Urginea pancration (Cabrera, between Coll Roig and
L’Enciola), 2n = 20 + 2B. Arrows indicate B chromosomes. Scale bar= 10 µm.

46
Flora Montiberica 31: 47-50 (XII-2005)

CARDUUS IBIZENSIS, A NEGLECTED SPECIES ENDEMIC


TO THE WESTERN BALEARIC ISLANDS

Josep A. ROSSELLÓ*, Néstor TORRES** & Mercedes CASTRO***


*Jardí Botànic, Universitat de València. C/Quart 80, E-46008 València
**Apartat de Correus 64, E-07800 Eivissa, Balearic islands
***Facultad de Agronomia, Universidad Central de Venezuela, Apartado 4579, 2101
Maracay, Venezuela

RESUMEN: Se propone la nueva combinación Carduus ibizensis (Devesa)


Rosselló & N. Torres para las poblaciones de Ibiza y Formentera previamente
subordinadas a C. bourgeanus Boiss. & Reuter. La nueva especie se distingue
de C. bourgeanus por su distinto número de cromosomas (2n=26) y por diversos
caracteres morfológicos.

SUMMARY: A new nomenclatural combination, Carduus ibizensis (Deve-


sa) Rosselló & N. Torres, is proposed for the Western Balearic populations (Ibi-
za and Formentera) previously ascribed to C. bourgeanus Boiss. & Reuter. The
new species can be discriminated from C. bourgeanus by its different chromo-
some number (2n=26) and several morphological features.

Carduus bourgeanus Boiss. & Reuter LAVERA 1981b; C. bourgeanus var. de-
is a thistle restricted to the Western Medi- vesae, BOLÒS & VIGO 1987). Karyolo-
terranean basin, where it is known from cal data obtained from two populations of
the Iberian Peninsula and the Western Ba- C. bourgeanus from Ibiza (CASTRO &
learic Islands (DEVESA & TALAVERA ROSSELLÓ 2005) showed individuals
1981a). Populations from Ibiza and For- with 2n=26 as somatic chromosome num-
mentera islands were first differentiated ber (Figure 1a). By contrast, all popula-
from those growing in the mainland by a tions of C. bourgeanus from the Iberian
combination of morphological features Peninsula have shown diploid individuals
(plants more spinescent, leaves more gla- with 2n= 18 (DEVESA 1981). This im-
brescent, midle bracts with scarious apex) plies a different basic chromosome num-
not found elsewhere. This prompted the ber for the mainland and insular popula-
recognition of the Balearic plant as a new tions of C. bourgeanus. In addition, po-
entity at the intraspecific level (C. bour- llen stainability is high in the Ibiza sam-
geanus subsp. ibizensis, DEVESA & TA- ples of C. bourgeanus (Fig. 1b), sugges-
Flora Montiberica 31 (2005)

ting that the insular populations are not REFERENCES


recent hybrid derivatives. The karyologi-
cal data strongly suggest that, despite the BOLÒS, O.; VIGO, J. (1987) Notes sobre ta-
slight morphological differentiation, the xonomia i nomenclatura de plantes, III.
Balearic populations have a different evo- Collect. Bot. (Barcelona) 17: 89-93.
lutionary history from continental C. CASTRO, M.; ROSSELLÓ, J.A. (2005) Ka-
ryological observations on plant taxa ende-
bourgeanus. Thus, we propose the speci-
mic to the Balearic Islands. Bot. J. Linn.
fic status for the Western Balearic plant:
Soc. 148: 219-228.
DEVESA, J.A. (1981) Contribución al estudio
Carduus ibizensis (Devesa & Talavera) cariológico del género Carduus en la Pe-
Rosselló & N. Torres, comb. nov. nínsula Ibérica. Lagascalia 10: 65-80.
Basyon.: Carduus bourgeanus subsp. DEVESA, J.A.; TALAVERA, S. (1981a)
ibizensis Devesa & Talavera in Lagascalia Algunas novedades taxonómicas y nomen-
10: 61 (1981) ≡ C. bourgeanus var. deve- claturales para el género Carduus en la Pe-
nínsula Ibérica. Lagascalia 10: 59-63.
sae O. Bolòs & Vigo in Collect. Bot.
DEVESA, J.A.; TALAVERA, S. (1981b) Re-
(Barcelona) 17: 91 (1987) visión del género Carduus (Compositae)
Ind. loc.: “Camino de Cala Llonga en la P. Ibérica e I. Baleares. Univ. Sevilla.
(Ibiza), 14.V.1919, Font Quer” ROMO, A.M. (1994) Flores Silvestres de Ba-
Type material: MA 131863 (holotype) leares. Edit. Rueda. Madrid.
Remarks: ROMO (1994: 313) made the
combination C. bourgeanus subsp. ibizen- (Recibido el 4-XI-2005)
sis (Devesa & Talavera) Romo, Fl. Silves-
tres Baleares: 313 (1994) erroneously re-
porting the basionym as "C. pterancan-
thus subsp. ibicensis Devesa & Talavera
in Lagascalia 10: 61 (1981)”. (Figure 2)

48
J.A. ROSSELLÓ, N. TORRES & M. CASTRO: About Carduus ibizensis, sp. nova

Figure 1: A. Mitotic metaphase plate of C. ibizensis (Ibiza, Pla de Corona), 2n = 26.


Scale bar: 10 µm. B. Pollen grains of C. ibizensis (Ibiza, Santa Gertrudis) stained with
Alexander’s stain. The cytoplasm is protruded. Scale bar: 50 µm.

49
Flora Montiberica 31 (2005)

Figure 2: Morphological features of C. ibizensis (Ibiza, Santa Gertrudis) cultivated at the


Botanical Garden of the Valencia University. A. Habit. B. Cauline leaf. C. Apex of a
flowering stem. D. Capitulum. E. Involucre bracts.

50
Flora Montiberica 31: 51-61 (XII-2005)

APORTACIONES AL CONOCIMIENTO DEL GÉNERO


HIERACIUM L. EN ESPAÑA, IX. REFLEXIONES
TAXONÓMICO-NOMENCLATURALES

Gonzalo MATEO SANZ


Jardín Botánico. Universidad de Valencia. C/ Quart, 80. E-46008-Valencia

RESUMEN: Se comenta el alcance taxonómico y la sinonimia conocida de nume-


rosas especies españolas del género Hieracium L. (Compositae) cuyo tratamiento ha-
bitual no concuerda con los datos de que disponemos al respecto.

SUMMARY: Several rare or forgotten Spanish species of Hieracium L. (Compo-


sitae) are commented from a taxonomic and nomenclatural approach

INTRODUCCIÓN uno de los taxones del género que se ha-


bían descrito en España.
Durante la pasada década llevamos a Muchas eran coincidentes con la inter-
cabo una serie de publicaciones con el pretación tradicional, casi siempre origi-
título genérico de “Sobre los taxones del nada a partir de la monumental monogra-
género Hieracium L. (Compositae) des- fía de ZAHN (1921-23), mientras otras se
critos como nuevos en España” (cf. MA- separaban.
TEO, 1996a, 1996b, 1996c, 1997, 1998a), Tras un nuevo período de casi una dé-
que intentaban ser una primera avanzada cada, disponemos de nuevos datos y una
del estudio monográfico del género, en- visión más completa de muchos aspectos
cargo que habíamos recibido a finales de de los que entonces teníamos una visión
la década anterior para el magno proyecto demasiado limitada. Así, y coincidiendo
Flora iberica. con el primer toque de atención por parte
Tras una primera revisión de las co- del editor, ante la relativa inminencia de
lecciones españolas, de las que para este la aparición del volumen de Compositae
género resultaban especialmente signifi- de la indicada Flora iberica, hemos deci-
cativas las de los herbarios MA, BC, JA- dido dar un fuerte impulso y prioridad a
CA y el entonces VAB -y el análisis de nuestros estudios sobre el género.
muchos tipos de microespecies o formas Para ello estamos desarrollando nue-
de valor taxonómico variable- presenta- vas campañas de recolección, revisando
mos las opiniones sobre el valor de cada de nuevo las colecciones de los herbarios
españoles y analizando críticamente los

51
Flora Montiberica 31 (2005)

datos disponibles comparados con los que se alejen mucho de las especies primarias;
ofrece la bibliografía del género. y -sobre todo- intentando extraer la no-
Resultado de todo ello está siendo la menclatura a aplicar de entre el gran nú-
revitalización de series monográficas un mero de nombre válidos existentes, la
poco olvidadas (cf. MATEO, 2004a, 2004 mayoría de los cuales se “esconden” entre
b, 2004c, 2005), donde incluir las pro- las infinitas pretendidas subespecies pro-
puestas de las especies nuevas que hemos puestas.
ido detectando, las novedades corológicas
ibéricas de cierta entidad y a ello que-
remos añadir ahora la actualización de las ESPECIES CONSIDERADAS
consideraciones sobre el valor de las pro-
puestas nomenclaturales que afectan al Hieracium aranigenum Sudre in Bull.
género en el ámbito territorial de Flora Acad. Int. Géogr. Bot. 26: 151 (1916)
iberica. (cantalicum/murorum)
Se trata -por tanto- en este artículo de H. pinicola subsp. aranigenum (Sudre) Zahn
dar a conocer las facetas novedosas res- in Engler, Pflanzenr. 77: 824 (1921)
pecto a lo que se dice en los artículos de Habitualmente interpretado como su-
la serie mencionada, en que comentába- bespecie de H. pinicola Arv.-Touv. &
mos las propuestas nomenclaturales de la Gaut., pero la diferencia con éste sería
A a la Z, ampliadas en tres sentidos: que los capítulos son muy glandulosos y
1. Opiniones más elaboradas, sobre no hirsutos, amén de presentar sólo 1-2
especies descritas en España, respecto a hojas caulinares, que son hirsutas; lo que
las que no éramos capaces de pronunciar- nos lleva bastante razonablemente a lo
nos en aquella serie. que se supone sería H. pinicola (cantali-
2. Nuevas opiniones alternativas sobre cum/murorum). Pero el verdadero H. pi-
algunas respecto a las que hemos cam- nicola tendría un mayor número de hojas
biado la visión sobre su posible interpre- caulinares, glabrescentes en el haz y un
tación. involucro con abundantes pelos simples y
3. Opiniones diferentes a las de la in- estrellados, lo que no podría venir de la
terpretación mayoritaria en especies ibéri- influencia de H. murorum, sino -proba-
cas pero no descritas en España (exclui- blemente- de H. glaucinum. Sobre esta
das, por tanto, de los listados de la serie combinación parental lo interpretamos co-
citada) mo sinónimo de H. exaltatum, descrito
Al margen de este artículo, de índole unos años antes por Arvet-Touvet (ver
más teórica -y otros similares comple- más adelante).
mentarios que puedan salir en el futuro-,
estamos preparando una serie de artículos Hieracium arvasicum Arv.-Touv. in An-
para dar a conocer las determinaciones de nuaire Conserv. Jard. Bot. Genève 1: 99
muestras propias recientes y otras propias (1897) (amplexicaule/ramondii)
o ajenas depositadas desde hace tiempo en H. ucenicum subsp. arvasicum (Arv.-Touv.)
los herbarios, cuyos comentarios justifi- Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 210 (1921)
cativos las harán muy complementarias de Lo vemos recombinado por ZAHN
éste, y seguirán esta filosofía de intentar (1921: 210) como subespecie de la planta
cuadrar en el esquema zahniano todos los enana alpina H. ucenicum Arv.-Touv., cu-
combinados de parentales que podamos yo valor ya queda en entredicho al inter-
deducir, prescindiendo -de momento- de pretarse como lawsonii > amplexicaule, lo
categorías infraespecíficas e incluso de lo que le acercaría mucho al anteriormente
que podrían ser buenas especies pero que descrito H. pseudocerinthe (Gaud.) Koch
(amplexicaule/lawsonii), más robusto y

52
G. MATEO: Aportaciones al conocimiento del género Hieracium en España, IX

glanduloso, con más clara influencia de Hieracium berganum Arv.-Touv., Hier.


H. amplexicaule. Por nuestra parte, hemos Gall. Hisp. Cat.: 167 (1913) (gouanii/
estudiado material tipo (MA-141413), compositum)
recolectado en 1864 por Bourgeau junto = H. tephrocerinthe subsp. berganum (Arv.-
al convento de Arbas y recolecciones Touv.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 157
(1921)
recientes (LEB-18724) del Puerto de San
Isidro, que nos inducen a reivindicar esta La interpretación de ZAHN (1921:
especie como separada de la alpina, sobre 157) y sus seguidores es que se trataría de
todo por sus características de tránsito a una subspecie de H. purpurascens Sche-
H. ramondii Griseb., la especie más em- ele (= H. tephrocerinthe Zahn), de fórmu-
parentada con H. lawsonii que encontra- la cordifolium/erosulum (en la interpreta-
mos en los montes leoneses y que puede ción tradicional candidum/cordifolium);
pensarse como parental razonable para el pero en tal caso tendría menos hojas cau-
taxón en consideración. La impronta de linares y las basales no estarían secándose
H. amplexicaule es tan fuerte en su inter- en la floración. Además, la posesión de un
medias, que desdibuja mucho el otro pa- involucro glanduloso y floccoso, que sub-
rental y es fuente de frecuentes desvia- raya ARVET-TOUVET (1913: 167) sería
ciones en la interpretación de los mismos. igual de razonable bajo la hipótesis ante-
rior que sobre la aquí mencionada, de in-
Hieracium asturicum Pau, Not. Bot. Fl. volucrar a H. compositum Lapeyr. en su
Españ. 6: 73 (1895) origen, junto a una especie de la Sect. Ce-
= H. asturianum Pau in Bull. Acad. Intern. rinthoides glabrescente y cercana al grupo
Géogr. Bot. 12: 57 (1903) de H. cordifolium, de entre las que H.
En nuestra revisión de las especies gouanii nos parece la que mejor cuadra.
conflictivas del género en España (MA-
TEO, 1996a) ya indicábamos que podría Hieracium borragineum Arv.-Touv. &
tratarse de un H. ramondii Griseb. Repa- Gaut., Hieracioth. 19: [in sched.] Gall.
sando la descripción de PAU (1895: 74) nº 203 (1898) (lamprophyllum/schmidtii
vemos que subraya que es planta baja (20 vel glaucinum)
cm), de hojas lanceoladas y agudas, las Este taxon, de epidermis muy hirsuta y
caulinares abrazadoras; los capítulos so- áspera (equioide), resulta muy cercano a
litarios, el involucro tapizado sólo de H. schmidtii Tausch, pero con influencia
pelos simples negros en la base y blancos de una especie de porte menor, de la Sect.
por arriba. La muestra se la hizo llegar Cerinthoides y cepa glabra. Se ha inter-
Lomas del puerto de Pasajes, en Asturias. pretado como subespecie de H. aymeri-
Con estas premisas sólo podemos confir- cianum (alatum/schmidtii) (cf. ZAHN,
mar la hipótesis de que estamos hablando 1921), especie con la que guarda gran afi-
de material de H. ramondii. nidad, pero de la que difiere por la gran
En todo caso hay que subrayar que cantidad de largos pelos simples que apor-
esta especie difiere de la que fue poste- ta mejor H. ramondii Griseb., probable-
riormente denominada H. asturicum Arv.- mente a través de lo que se ha descrito co-
Touv. in Bull. Herb. Boiss. 5: 722 (1897) mo H. lamprophyllum (ramondii/schmid-
[non Pau, 1895], que posteriormente co- tii); es decir que estaríamos más ante un
mentamos como sinónimo de H. canta- combinado de tipo schmidtii > ramondii,
bricum Arv.-Touv, y que motivó el que aunque podría pasar también por la fór-
PAU (1903: 57) se decidiera a proponer mula (prácticamente indistinguible) glau-
cambiar -de modo innecesario- el nombre cinum/lamprophyllum.
de su planta en H. asturianum Pau.

53
Flora Montiberica 31 (2005)

Hieracium cantabricum Arv.-Touv., de Arvet-Touvet y pasar a la sinonimia la


Hier. Gall. Hisp. Cat.: 193 (1913) (mu- nuestra.
rorum/ramondii)
H. mougeotii subsp. cantabricum (Arv.- Hieracium catolanum Arv.-Touv. in
Touv.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 82: 1594 Bull. Herb. Boiss. 5: 726 (1879) (glau-
(1923) cinum/spathulatum)
= H. asturicum Arv.-Touv. in Bull. Herb. H. bicolor subsp. catolanum (Arv.-Touv.)
Boiss. 5: 722 (1897) [non Pau, 1895] Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 201 (1921)
H. mougeotii subsp. asturicum (Arv.-Touv.) H. bourgaei subsp. catolanum (Arv.-Touv.)
Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 187 (1921) O. Bolòs & Vigo, Fl. Països Catal. 3: 1092
= H. murorramondii G. Mateo in Bol. Ci. Nat. (1996)
R.I.D.E.A. 49: 128 (2005)
En la revisión de las especies del gé-
En la revisión que estamos comentan- nero descritas en España (MATEO, 1996
do (MATEO, 1996b) aparece esta especie
b), mencionábamos que nos parecía muy
con interrogante, siguiendo la interpreta- forzada la interpretación de la escuela de
ción de ZAHN (1921: 187) y posteriores, Zahn, como subespecie de H. bicolor, ya
en el sentido de incluirse como subespe-
que se trata de una planta detectada en Te-
cie de H. vogesiacum (Kirschl.) Fr. ruel y Albacete, que muestra un porte me-
Su primera mención aparece en la bi- dio-bajo (2-3 dm), capítulos con involucro
bliografía como H. asturicum Arv.-Touv.
hirsuto y glanduloso, receptáculo ciliado,
(cf. ARVET-TOUVET, 1897: 722), aun- hojas algo coriáceas, laxamente hirsutas
que este nombre ya lo había usado Pau en el margen y envés, las caulinares 1-3,
previamente (ver página anterior). Pero
aunque las dos superiores muy reducidas.
años más tarde vemos que el mismo AR- Vemos en ello una influencia triple -al
VET-TOUVET (1913: 193) vuelve a des- igual que en la interpretación tradicional:
cribir como especie, esta vez con nombre
murorum-schmidtii-cordifolium (gr.) [H.
válido, otra forma similar de este mismo bicolor: schmidtii/solidagineum (muro-
taxón, ahora como H. cantabricum, nom- rum>cordifolium), pero que en el contex-
bre que creemos debe ser el válido para la
to geográfico indicado se podría matizar
especie en consideración. mejor suponiendo la intervención de H.
El tipo fue recolectado por Litardière glaucinum Jord. (murorum/schmidtii) y
en los lagos de Covadonga, y muestra
otra pequeña y glabrescente de la sect.
características de tránsito entre H. muro- Cerinthoides, que en Teruel (montes de
rum y H. ramondii, no H. cerinthoides Valderrobres-Peñarroya de Tastavins) po-
(como daría a entender su ubicación en H.
dría ser H. laniferum Cav., H. neocerinthe
vogesiacum), planta más pirenaica, susti- Fr. o su intermedio H. spathulatum Sche-
tuida en la zona por H. ramondii, que ele; aunque en la Sierra de Alcaraz las
aporta sus numerosos pelos simples en el
posibilidades se reducen a H. spathula-
involucro a este taxón. El que ningún au- tum.
tor hubiera descrito nunca un intermedio Pero lo que sí vemos más claro es que
entre H. murorum y H. ramondii nos llevó
en la descripción, ecología y corología,
recientemente a publicar esta combina- nada parece impedir incluir estas pobla-
ción parental con nombre específico nue- ciones como formas del H. aragonense,
vo (cf. MATEO, 2005: 128), a partir de
anteriormente descrito por SCHEELE
material recolectado también en Asturias; (1863: 668), y al que se le suele atribuir la
pero ahora -al enfrentarnos a un estudio muy cercana fórmula parental de elisaea-
más minucioso de las numerosas preten-
num > glaucinum, lo que no explicaría su
didas subespecies del género- vemos que glabrescencia, bien subrayada en la des-
es más razonable reivindicar la propuesta cripción de Scheele; pero sí vemos que to-

54
G. MATEO: Aportaciones al conocimiento del género Hieracium en España, IX

do cuadraría bien si sustituimos el paren- tirse el tratamiento.


tal de H. elisaeanum por el de H. spathu-
latum, para el conocido H. aragonense y Hieracium eglandulosum (Willk.) Sudre
para esta propuesta aquí comentada, que in Bull. Acad. Int. Géogr. Bot. 25: 51
resultaría -así- un mero sinónimo. (1915)
H. macrophyllum var. eglandulosum Willk.
Hieracium chamaecerinthe Arv.-Touv., in Willk. & Lange, Prodr. Fl. Hispan. 2: 263
Hieracioth. 19: [in sched.] Gall. nº 1589 (1865)
(1908) (lawsonii/ramondii) Es una planta recolectada por Costa en
= H. ramondii subsp. chamaecerinthe Zahn in Montserrat y San Juan de las Abadesas.
Engler, Pflanzenr. 75: 166 (1921) En su propuesta, WILLKOMM (1865:
= H. benitoi G. Mateo in Flora Montib. 26: 64 263) indica que las hojas son menores que
(2004) en el tipo de H. macrophyllum Scheele y
En nuestra indicada revisión (MA- que el involucro no presenta glándulas
TEO, 1996b). la indicamos sin interro- sino tomento canescente. Lo que Scheele
gante, aceptando el tratamiento habitual, llamaba H. macrophyllum se atribuye ac-
como subespecie de H. ramondii Griseb.; tualmente a formas del grupo cordifolium,
sin embargo, al estudiar el material tipo caracterizadas por el involucro glandu-
vemos que tiene una clara impronta de H. loso; si negamos este carácter nos tene-
lawsonii, concretada sobre todo a una ce- mos que ir hacia otro grupo. Con involu-
pa eriópoda, un escapo corto, unas hojas cro dominado por pelos estrellados tene-
anchas -de limbo elíptico, entero y mucro- mos el grupo candidum y dentro de éste -
nado-, presencia de abundantes glándulas con hojas glabrescentes- tenemos H. ero-
en el involucro, etc. Esta combinación sulum Arv.-Touv. & Gaut., como más ra-
parental resultaba inédita hasta hace poco, zonable atribución para este taxón.
por lo que -al encontrar recientemente
muestras que se le podían atribuir con Hieracium eliasii Sudre in Bull. Acad.
claridad- propusimos una especie nueva Int. Géogr. Bot. 26: 144 (1916)
(H. benitoi, ver MATEO, 2004a), que con - H. bicolor subsp. eliasii auct.
la hipótesis aquí expresada tenemos que Aludimos a esta especie -en nuestra
pasar a la sinonimia. revisión del género (MATEO, 1996c)-,
recolectada por el hermano Elías en Ame-
Hieracium coriaceum Scheele ex Willk. yugo (Burgos) sin pronunciarnos al res-
in Willk. & Lange, Prodr. Fl. Hispan. 2: pecto, aunque trayendo a colación el he-
269 (1865) (cordifolium/murorum) cho de la mayor parte de los autores la lle-
H. sonchoides subsp. coriaceum (Willk.) van a la sinonimia de H. bicolor Scheele o
Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 175 (1921) la presentan como subespecie de ella
= H. sonchoides Arv.-Touv., Monogr. Pilos. & (ZAHN, 1923: 1608). En el seno de una
Hierac., Suppl.: 8 (1876)
especie de origen tan secundario y abs-
Habitualmente se viene empleando el tracto como H. bicolor [schmidtii/solida-
nombre de H. sonchoides Arv.-Touv., pa- gineum (cordifolium/murorum)] se han in-
ra esta planta, de amplia distribución por cluido cosas muy variadas, con aspecto de
el noreste ibérico, pero incluyendo entre un H. glaucinum pequeño, con hojas hir-
su contenido el H. coriaceum aquí subra- sutas, involucros con indumento mixto
yado; habiéndose incluso recombinado la (tricomas glandulosos, estrellados y sim-
planta de Scheele como subespecie de H. ples), recptáculo laxamente peloso, etc.
sonchoides , pese a que la propuesta de Siguiendo la detallada descripción y diag-
éste es diez años anterior a la de Arvet- nosis posteriores de SUDRE (1916: 144)
Touvet, por lo que creemos deberá inver- no vemos nada que pueda separar esta es-

55
Flora Montiberica 31 (2005)

pecie del H. loscosianum Scheele, tan ex- influencia eriópoda sea de H. cordifolium
tendido por el este y sur de España, que (tallos y hojas muy hirsutos) mientras que
cumple perfectamente lo indicado la gimnópoda sea de H. ramondii (involu-
cro muy hirsuto y poco glanduloso).
Hieracium exaltatum Arv.-Touv., Spicil.
Rar. Nov. Hier., Suppl. 1: 41 (1886) Hieracium gouanii Arv.-Touv., Spicil.
(cantalicum/murorum) Rar. Hierac.: 47 (1886)
H. alatum subsp. exaltatum (Arv.-Touv.) H. cordifolium subsp. gouanii (Arv.-Touv.)
Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 179 (1921) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 153 (1921)
Taxón descrito de los Pirineos orien- Arvet-Touvet describe esta especie
tales franceses (Capsir: vallée du Galba). junto con otra muy similar, H. cerdanum
ZAHN (1923) lo atribuye como subespe- Arv.-Touv., de la que no vemos modo de
cie de H. alatum Lapeyr., aunque es plan- hacer una separación como especie, ya
ta con muchas hojas (5-8) caulinares para que parecen diferir sólo en que esta otra
entrar en la variabilidad de esta especie - sería un poco menos glabrescente. Ambas
intermedia entre H. gr. murorum y H. gr. llevan una influencia gimnópoda y gla-
Cerinthoides, además de ser hipofilópoda brescente, que podrían deber a H. gymno-
y presentar numerosos (5-20) capítulos, lo cerinthe, y otra eriópoda y algo pelosa,
que la relacionaría mejor con un H. can- explicable de modo plausible sobre H.
talicum (cerinthoides/ prenanthoides ) que neocerinthe. El resultado sigue siendo una
entrara en introgresión con H. muro-rum, planta muy afín al grupo de H. cordifo-
que es como se solía definir el H. pinicola lium, como acertadamente consideran to-
Arv.-Touv. & Gaut., pero hemos argu- dos los autores, pero creemos que es espe-
mentado en contra en el apartado de H. cie independiente antes que mera subes-
aranigenum, probable sinónimo de la pecie de éste último; aunque la duda esta-
especie aquí comentada -propuesta dos ría en si es especie principal o pudiera ser
décadas más tarde- mientras que H. pini- secundaria con un origen como el suge-
cola quedaría muy cerca con la fórmula rido.
cantalicum/glaucinum.
Hieracium guaranum Arv.-Touv. &
Hieracium fontanesianum Arv.-Touv. & Gaut., Hieracioth. 20: [in sched.] Hisp.
Gaut., Hieracioth. 20: [in sched.] Gall. nº 403 (1908)
nº 1590 (1908) (cordifolium/ramondii) H. granatense subsp. guaranum (Arv.-Touv.
Nueva visión para una de las especies & Gaut.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 171
de interpretación más variable del género. (1921)
H. glaucinum subsp. guaranum (Arv.-Touv.
Para ZAHN (1921) se trataba de un inter-
& Gaut.) O. Bolòs & Vigo, Fl. PaïsosCatal. 3:
medio de compleja fórmula (colmeiroa- 1053 (1996)
num/vogesiacum), para SELL & WEST En nuestra revisión del género aquí
(1976) figura como alatum/comeiroa-
aludida (MATEO, 1996c) se presenta sin
num, mientras De RETZ (1984) alude a él interrogante, asegurándose que se trata de
como especie pura independiente, dentro una forma con aspecto a mitad de camino
del grupo de H. cerinthoides , aunque sub-
entre H. granatense y H. glaucinum. Tras
rayando que -pese a ello- es más eriópoda revisar el tipo y las descripciones disponi-
que gimnópoda. bles, vemos que apenas difiere de lo que
Estamos de acuerdo con todos los au-
se viene llamando en casi toda Europa H.
tores en que es planta en la que interviene hypochoeroides Gibson (bifidum/schmidtii
una influencia gimnópoda del grupo ce- vel glaucinum) (= H. wiesbaurianum R.
rinthoides y otra eriópoda. Visto el tipo de
Uechtr.), planta de aspecto muy afín a H.
Arvet-Touvet, parece muy probable que la

56
G. MATEO: Aportaciones al conocimiento del género Hieracium en España, IX

glaucinum, pero diferenciada por su me- la génesis de ésta sólo encontramos H.


nor tamaño, capítulos menos glandulosos nobile como posible, ya que ésta resuelve
y más floccosos, etc.; que no parece que los dos problemas indicados, además de la
se haya citado antes en España, como su abundancia de pelos simples en el involu-
cercano pariente H. bifidum. cro. También es reseñable que los paren-
tales aquí sugeridos son habituales en la
Hieracium lopezianum Arv.-Touv., Hier. zona de los Pirineos franceses por Caute-
Gall. Hisp. Cat.: 309 (1913) rets, donde se describió.
H. baeticum subsp. lopezianum (Arv.-Touv.)
Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 200 (1921) Hieracium minutiflorum Pau ex Marcet
Se presenta con interrogante en nues- in Butll. Inst. Catal. Hist. Nat. 5: 64
tra revisión de Hieracium españoles (MA- (1905)
TEO, 1997), dado que la interpretación de En la descripción original (cf. MAR-
ZANH (1921: 200) es la de tratarse de CET, 1905: 64) que es planta de la Sect.
una subespecie de H. loscosianum Sche- Cerinthoides, de 18 cm de altura, con una
ele. Pero se apunta la posibilidad de que hoja caulinar amplexicaule. Por la des-
fuera una forma del denominado H. car- cripción, la ecología y el entorno, no pare-
petanum Willk., variante enana del H. ce alejarse de formas reducidas de H. neo-
schmidtii en la alta montaña silícea del cerinthe Fr., pese a que De RETZ (1984)
centro de España; dado que se trata tam- prefiere relacionarlo con una especie de
bién de planta de reducidas dimensiones, porte mayor y aspecto tan diferente como
con pelos rígidos en las hojas, pelos sim- H. murorum, con cuya subsp. tenuiflorum
ples, estrellados y glandulíferos en el in- (Arv.-Touv.) Zahn lo sinonimiza.
volucro, etc.; y que su localidad clásica
corresponde a las partes elevadas de la Hieracium montserratii G. Mateo in
Sierra de Guadarrama, donde no llega H. Monogr. Inst. Piren. Ecol. 4: 261 (1988)
loscosianum y especies afines calcícolas Esta planta apareció en medios roco-
(H. elisaeanum, H. aragonense, etc.). Ésta sos de La Rioja y macizo del Moncayo,
es también también la opinión que vierte junto con H. amplexicaule y lo que deno-
PAU (1918: 152) al respecto, en sus notas minamos en su día H. segurae (MATEO,
de flora matritense y la que creemos más 1988b), mostrando características inter-
acertada con los datos disponibles. medias entre ambas. Una vez resuelto que
H. segurae no sería más que una variante
Hieracium lysanum Arv.-Touv. & Gaut., de poca importancia de H. elisaeanum
Hier. Gall. Hisp. (Exsicc.) 12: 749, 750 (ver más adelante), tenemos que recono-
(1901) (nobile/prenanthoides) cer -por tanto- que este nombre debería
H. cantalicum subsp. lysanum (Arv.-Touv. pasar a la sinonimia de H. valentinum Pau
& Gaut.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 77: 777
(amplexicaule/elisaeanum)
(1921)
ZAHN (1921: 777) recombina esta es-
Hieracium pinicola Arv.-Touv. & Gaut.,
pecie dentro de H. cantalicum Arv.-Touv.
Hieracioth. 20: [in sched.] Hisp. nº 416-
(cerinthoides/prenanthoides ), lo que no
417 (1908) (cantalicum/glaucinum)
parece posible, al ver el material tipo, ya
Sobre la base de lo indicado al co-
que se trata de una planta mucho más hir-
mentar H. aranigenum Sudre y H. exalta-
suta que ninguno de los dos parentales su-
tum Arv.-Touv., creemos que se pueden
puestos, con hojas bastante más anchas
separar ambos taxones, cercanos a H. can-
que ellos. La influencia de H. prenanthoi-
talicum, que se ha alejado del prototipo de
des sí nos parece justificada, pero de entre
H. prenanthoides al combinarse con plan-
las especies que han podido intervenir en

57
Flora Montiberica 31 (2005)

tas del grupo murorum-glaucinum. Dadas H. aragonense var. spathulathum (Scheele)


sus características anteriormente indica- Willk., Illustr. Fl. Hisp. 2: 87 (1889)
H. laniferum subsp. spathulatum (Scheele)
das, H. exaltatum tendría una influencia
Zahn in Engler, Pflanzenr., 75: 145 (1921)
de H. murorum y el aquí comentado de H.
= H. cataractarum Arv.-Touv. & Huter ex
glaucinum. Arv.-Touv. & Gaut. in Bull. Soc. Bot. France
41: 330 (1894)
Hieracium ruerai Marcet in Bol. Soc. H. aragonense subsp. cataractarum (Arv.-
Esp. Hist. Nat. 47: 650 (1949) Touv. & Huter) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75:
De las muchas especies del género que 198 (1921)
propone Marcel en sus escritos es ésta la = H. aitanicum Pau in Bol. Soc. Arag. Ci. Nat.
única que hace sin colocar a Pau como 3: 285 (1904)
= H. albacetum Arv.-Touv., Hier. Gall. Hisp.
autor real de la misma (excepto el caso de
Cat.: 169 (1913)
H. virgineum para denominar adecuada-
H. laniferum subsp. albacetum (Av.-Touv.)
mente el H. marianum Pau ex Marcet). En Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 145 (1921)
la revisión de las especies descritas en = H. castellanum Arv.-Touv., Hier. Gall. Hisp.
España (MATEO, 1998a: 64) no nos pro- Cat.: 223 (1913) [non Boiss. & Reut., 1842]
nunciábamos sobre esta planta, pero le- H. castellicola Sudre in Bull. Soc. Bot.
yendo atentamente lo que dice MARCET France 61: 125 (1914)
(1949: 650) al respecto vemos que deberá = H. grosii Pau in Bol. Soc. Esp. Hist. Nat. 21:
tratarse de una forma intermedia entre H. 148 (1921)
= H. texedense Pau in Mem. Mus. Ci. Nat.
murorum y una especie del grupo cordi-
Barcelona, Ser. Bot. 1(1): 54 (1922)
folium, atribuible al anteriormente comen-
H. laniferum subsp. texedense (Pau) Blanca
tado H. coriaceum Scheele (cordifolium/ & al. in Saussurea 19: 26 (1988)
murorum), normalmente llamado H. son- = H. giennense Pau in Treb. Mus. Ci. Nat.
choides Arv.-Touv., aunque en su extenso Barcelona 12: 478 (1929)
catálogo no aparece ninguno de estos dos La glabrescencia general de esta plan-
nombres sinónimos, pese a corresponder a ta la aporta sobre todo la influencia de H.
una especie común en la zona. laniferum Cav., mientras que el involucro
glanduloso y levemente floccoso, tiene
Hieracium segurae G. Mateo in Monogr.
que deberse a la influencia de una especie
Inst. Piren. Ecol. 4: 254 (1988) también glabrescente y de dimensiones
En casi nada vemos diferir este taxón reducidas, del grupo de H. cordifolium,
de H. elisaeanum Arv.-Touv., tal como lo
que se deberá concretar -por morfología y
entendemos hoy (candidum/spathulatum), corología- a H. neocerinthe Fr. Ambas
disponiendo de hojas moderadamente hir- conviven -aunque en zonas bastante limi-
sutas por ambas caras y capítulos con pe-
tadas- en áreas pirenaicas y del Sistema
los estrellados abundantes y algunos glan- Ibérico, sin embargo esta especie interme-
dulíferos, sin pelos simples. Las poblacio- dia es la que más parece haberse extendi-
nes conocidas de la especie (So, Lo, Z)
dido por esta última cordillera.
serían la prolongación hacia el NW del La propuesta original de SCHEELE
Sistema Ibérico de las típicas de la planta (1863: 666) se basa en recolecciones de
de Arvet-Touvet, descrita de Teruel y
Pardo en áreas nororientales de la provin-
extendida -además- por Cu, Cs, V y Gu cia de Teruel (Castellote y Valderrobres).
(en el Sistema Ibérico) y por zonas calizas Años más tarde se reencuentra esta espe-
de la Cordillera Bética e incluso Central.
cie en las rocas que rodean las cascadas
del nacimiento del río Mundo (Albacete),
Hieracium spathulatum Scheele in Lin- y las muestras allí recogidas por Porta y
naea 32: 666 (1863) (laniferum/neoce-
Rigo acaban siendo la base para una nue-
rinthe)

58
G. MATEO: Aportaciones al conocimiento del género Hieracium en España, IX

va propuesta de especie (H. cataractarum, que subrayando que se corresponde con lo


ARVET-TOUVET & GAUTIER, 1894: que Scheele llamara inválidamente H. bel-
330) con características muy similares a la lidifolium, por lo que modifica el epíteto a
turolense. subbellidifolium.
Ya en el siglo XX se va reencontrando El propio Zahn indica tras -su descrip-
en diversas otras áreas de las cordilleras ción- que esta planta sería “transitus spat-
béticas, subbéticas y la Ibérica, con carac- hulatum > candidum”. Estamos de acuer-
terísticas inseparables, pese a lo cual se do en que esto es una observación razona-
propone repetidamente como especie nue- ble, pero subrayando el signo de “>”, an-
va (H. aitanicum, H. albacetum, H. gien- tes que “=”, lo que sería similar a decir
nenese, H. texedense, H. grosii, etc.). que esta planta procediera del cruce entre
H. spathulatum y otra glabra de involucro
Hieracium subbellidifolium (Zahn) G. floccoso que sólo podría ser H. erosulum
Mateo, comb. nova (erosulum/spathuta- (para Zahn subespecie de H. candidum) o
tum) -en todo caso- una con el combinado iné-
H. elisaeanum subsp. subbellidifolium Zahn dito erosulum/laniferum, combinado al
in Engler, Pflanzenr. 78: 155 (1921) [Basión.] que se ajustarían bien algunas muestras
= H. bellidifolium Scheele in Linnaea 32: 666 que tenemos en estudio.
(1863) [non Froel. in DC., 1837]
La primera mención a este taxón se Hieracium vinyasianum Font Quer, Fl.
debe a SCHEELE (1863: 666), sobre una
Cardó: 149 (1950) (amplexicaule/lanife-
muestra turolense recolectada por Pardo rum)
cerca de Castellote. Su separación con las = H. boixarense Pau in Bol. Soc. Esp. Hist.
especies vecinas le parece muy clara: cum Nat. 21: 149 (1921)
nullo alio Hieracio commutandum, sobre Tal como indicamos en la revisión de
la base de una planta enana y glabrescen- las especies españolas del género (MA-
te, de aspecto similar a H. laniferum Cav., TEO, 1998a: 73) es una planta propuesta
pero con pelos estrellados y glandulíferos por FONT QUER (1950: 149) del macizo
en el involucro. del Cardó (Tarragona), con características
El primer problema de esta propuesta intermedias entre H. amplexicaule y H.
es que el nombre empleado es inválido, laniferum; pero ahora podemos añadir que
por haber sido ya usado previamente por para esa combinación que ya había pro-
Froelich. puesto PAU (1921: 149) unos años antes
WILLKOMM (1865: 261) recoge la el nombre de H. boixarense, en tierras
propuesta y la separa de las especies veci- colindantes del norte de Castellón.
nas por su glabrescencia e involucro ven-
tricoso blanquecino. Hieracium willkommii Scheele in Lin-
LOSCOS (1879: 236) también se hace naea 31: 655 (1863)
eco de esta propuesta, cuya historia cono- = H. bicolor subsp. willkommii (Scheele) Zahn
ce bien, ya que seguramente él mismo in Engler, Pflanzenr. 75: 201 (1921)
envió la muestra a Alemania, destacando Se trata de una de las propuestas que
que presenta “los pedúnculos y el pericli- más tiempo hemos dedicado a seguir su
nio constantemente blancos y como hari- pista, pero que se resiste a ofrecernos
nosos” alguna luz definitiva. Por sus característi-
Años después ZAHN (1921: 155) pro- cas y el ambiente en que vive no vemos
pone un nuevo taxón a partir de las reco- razonable su adscripción a H. bicolor
lecciones turolenses que sirvieron a Sche- (schmidtii/solidagineum), tal como apare-
ele para su propuesta, pero en el rango de ce unánimemente en la bibliografía desde
subespecie, dentro de H. elisaeanum, aun- ZAHN (1923), sino probablemente a otra

59
Flora Montiberica 31 (2005)

combinación de H. schmidtii o H. glauci- describe de los robledales del Moncayo es


num (especies frecuentes en el macizo del más grande que la descrita de las rocas
Moncayo), con introgresión de H. elisaea- calizas turolenses, y tiene un porte más de
num (candidum/laniferum) o H. spathula- H. glaucinum que de H. aragonense. Lo
thum (laniferum/neocerinthe), lo que le que mejor cuadraría sería suponer que la
aportaría la obligada influencia de la sect. recolección en que se basó este nombre
Cerinthoides y un aire cercano al del in- fuera una muestra con introgresión del
dicado H. bicolor. propio H. aragonense, presente en medios
El aspecto ecológico no nos cuadra rocosos calizos de la base del macizo del
demasiado, al decir SCHEELE (1862: Moncayo, con H. glaucinum, es decir lo
655) que habita en los robledales de la que podría presentarse como aragonense/
base del macizo del Moncayo (300-600 glaucinum o glaucinum > spathulatum.
m), ambiente más propicio para que fuera
un simple H. glaucinum Jord., lo que -en
cambio- no cuadraría con el hecho de que BIBLIOGRAFÍA
su autor subraya en la descripción la pre-
sencia de un receptáculo erizado. De entre ARVET-TOUVET, C. (1897) Hieraciorum no-
las especies por él conocidas, Schee-le vorum descriptiones. Bull. Herb. Boiss. 5:
piensa que la más cercana sería H. oli- 717-735.
vaceum (murorum > cerinthoides) y sus ARVET-TOUVET, C. (1913) Hieraciorum
praesertim Galliae et Hispaniae catalogus
esfuerzos se centran en intentar subrayar systematicus. París.
los caracteres que las diferencian. ARVET-TOUVET, C. & G. GAUTIER (1894)
Las posibilidades entre las que cree- Hieracium nouveaux pour la France ou pour
mos debemos movernos son: l’ Espagne. Bull. Soc. Bot. Fr. 41: 328-371.
1: Sinonimizarlo con H. glaucinum . BOLÒS, O. de & J. VIGO (1995) Flora dels
Razonable por la morfología general y el Països Catalans. Vol. 3. Ed. Barcino. Bar-
hábitat. Se contradecirla con el receptá- celona.
culo hirsuto, aunque ya hemos visto casos FONT QUER, P. (1950) Flórula de Cardó.
similares en los que finalmente el receptá- Barcelona.
LOSCOS, F. (1879) Hieracios que crecen en la
culo era realmente glabro. Toza de Peñarroya. En F. Loscos: Tratado
2. Que fuera una forma de H. loscosia- de las plantas de Aragón. Suplemento 3º:
num. Cuadraría mejor lo del receptáculo 236-238. Madrid.
pero no todo lo demás, las hojas glabres- MARCET, A. (1905) Notas pera la “Flora
centes, la ecología, etc. montserratina”. Butll. Inst. Catal. Hist. Nat.
3. Que fuera realmente un H. bicolor. 5: 61-65.
No nos parece probable, pero no es des- MARCET, A. (1949) Flora montserratina. Bol.
cartable del todo. R. Soc. Española Hist. Nat. 47: 625-651.
4. Que fuera lo mismo que lo que poco MATEO, G. (1996a) Sobre los táxones del gé-
nero Hieracium L. (Compositae) descritos
después decribió Scheele como H. arago- como nuevos en España, I. Letras A-B. Flo-
nense, lo que cuadra bastante en casi todo, ra Montib. 2: 46-60.
pero que Scheele separa en subsecciones MATEO, G. (1996b) Sobre los táxones del gé-
diferentes: Cerinthella para H. aragonen- nero Hieracium L. (Compositae) descritos
se y Olivacea para H. willkommii, aunque como nuevos en España, II. Letras C-D. Flo-
la separación entre ambas es bastante frá- ra Montib. 3: 18-30.
gil, ya que se basa en tener hojas glaucas MATEO, G. (1996c) Sobre los táxones del gé-
y estilo amarillo en la primera y hojas nero Hieracium L. (Compositae) descritos
verdes y estilo parduzco en la segunda. Lo como nuevos en España, III. Letras E-G.
Flora Montib. 4: 44-53.
que sí parece notarse es que la planta que

60
G. MATEO: Aportaciones al conocimiento del género Hieracium en España, IX

MATEO, G. (1996d) Sobre el endemismo can- PAU, C. (1895) Notas botánicas a la flora
tábrico Hieracium lainzii De Retz (Composi- española. Fascículo 6. Madrid.
tae) y especies afines. Anales Jard. Bot. Ma- PAU, C. (1903) A propos du Hieracium astu-
drid 54: 364-369. ricum. Bull. Acad. Int. Géogr. Bot. 12: 57.
MATEO, G. (1997) Sobre los táxones del gé- PAU, C. (1918) Notas sueltas de flora matri-
nero Hieracium L. (Compositae) descritos tense, V. Bol. Soc. Arag. Ci. Nat. 17: 150-
como nuevos en España, IV. Letras H-M. 156.
Flora Montib., 6:5-21. PAU, C. (1921) Plantas críticas o nuevas. Bol.
MATEO, G. (1998a) Sobre los táxones del gé- Soc. Esp. Hist. Nat. 21: 141-153.
nero Hieracium L. (Compositae) descritos RETZ, B. de (1984) Le genre Hieracium en
como nuevos en España, V. Letras N-Z. Flo- Espagne (aux Baléares et en Andorre). Ma-
ra Montib., 9:53-75. nuscrito inédito.
MATEO, G. (1988b) Hieracium laniferum SELL, P.D. & C. WEST (1976) Hieracium L.
Cav. y especies afines en el Sistema Ibérico. In T.G. Tutin & al. (eds.) Flora Europaea, 4:
Monogr. Inst. Piren. Ecología 4: 253-263. 358-410. Cambridge Univ. Press.
MATEO, G. (2004a) Aportaciones al conoci- SCHEELE, A. (1862-1863) Revisio Hieracio-
miento del género Hieracium, IV. Especies rum hispanicorum et pyeranicorum. Linnaea
nuevas para Aragón. Flora Montib. 26: 62- 31: 637-658, 32: 643-688
67. SUDRE, H. (1916) Matériaux pour l’étude du
MATEO, G. (2004b) Aportaciones al conoci- genre Hieracium. Fragment V. Bull. Géogr.
miento del género Hieracium, V. Novedades Bot. 25: 144-156.
para la Cordillera Ibérica. Flora Montib. 27: WILLKOMM, M. (1865) Hieracium L. In M.
23-31. Willkomm & J. Lange, Prodromus florae
MATEO, G. (2004c) Aportaciones al conoci- hispanicae, 2: 251-270. Stuttgart.
miento del género Hieracium, VIII. Noveda- ZAHN, K.H. (1921-1923) Compositae-Hie-
des para Andorra. Flora Montib. 28: 68-72. racium. In A. Engler (ed.) Das Pflanzen-
MATEO, G. (2005) Aportaciones al conoci- reich. Regni vegetabilis conspectus. 75-82
miento del género Hieracium, VI. Especies (IV.280). Leipzig.
nuevas para la Cordillera Cantábrica. Bol.
Ci. Natur. R.I.D.E.A. 49: 125-130. (Recibido el 18-XI-2005)

61
Flora Montiberica 31: 62-69 (XII-2005)

APORTACIONES AL CONOCIMIENTO DEL GÉNERO


HIERACIUM EN ESPAÑA, X. NOVEDADES PARA EL
PIRINEO CATALÁN

Gonzalo MATEO SANZ


Jardín Botánico. Universidad de Valencia. C/ Quart, 80. E-46008-Valencia

RESUMEN: Se comunica el hallazgo de algunos taxones novedosos del género


Hieraium L. (Compositae) en los Pirineos catalanes y se discute la posición taxonómica
de otros ya conocidos, pero habitualmente olvidados o infravalorados.

SUMMARY: Several taxa of Hieracium L. (Compositae) from catalonian Pyrenees


(NE Spain) are here proposed as new species or modified on its taxonomic position

INTRODUCCIÓN infravaloradas por la comunidad científi-


ca, sobre todo a consecuencia del trata-
En los veranos de 2004 y 2005 lleva- miento dado por ZAHN (1921-23) en su
mos a cabo una serie de campañas de re- magna monografía del género.
colección de muestras del género Hiera- Pero el afán de búsqueda de la má-
cium en el Pirineo y pre-Pirineo catalán, xima claridad y simplicidad -en un género
sobre todo en la rica zona en que conflu- tan particular- no nos debe llevar a mirar
yen las provincias de Barcelona, Gerona y para otro lado ante su gran riqueza y va-
Lérida, el entorno de la comarca de La riabilidad.
Cerdaña y la Sierra de Cadí. Partimos de una idea de Zahn -lo más
Tras muchas horas de estudio del más genial de su monografía- y es que el gé-
de un centenar de pliegos del género, mu- nero hay que analizarlo a la luz de la
chos correspondientes a plantas comunes separación entre las especies principales
(H. amplexicaule L., H. murorum L., H. (una minoría) y la gran pléyade de espe-
lachenalii Gmel., etc.) y -en gran medida- cies intermedias (que él presenta con sus
gracias a una fructífera estancia en el característicos esquemas circulares “astro-
Institut Botànic de Barcelona, estudiando nómicos”), intentando evitar dar nombre a
las valiosas muestras de la Hieraciotheca retrohibridaciones con los parentales de
de Arvet-Touvet, podemos presentar aquí cada combinación, que conllleva a una
unas conclusiones que -ante todo- han atomización al infinito.
pretendido evitar echar más leña al fuego Si una población parece tener un as-
de la abultada nomenclatura del género, pecto original, pero -tras su estudio- con-
intentando explotar al máximo el rico cluimos que muestra características inter-
acervo de propuestas de autores preceden- medias entre dos preexistentes, cuya com-
tes, sobre todo del botánico decimonónico binación parental ya ha sido atribuida a
francés C. Arvet-Touvet, excesivamente otra especie anterior, pasamos a nominar

62
G. MATEO: Aportaciones al género Hieracium, X. Novedades para el Pirineo catalán.

esas muestras con el nombre más antiguo do actitudes excesivamente prudentes.


disponible para alguna población que ten- Vaya por tanto, esta nueva aportación,
ga la misma fórmula parental; incluyendo más imaginativa y arriesgada que las an-
el resto de nombres existentes en la sino- teriores de su serie, aunque también bas-
nimia y evitando el uso de categorías in- tante más documentada y meditada, dedi-
fraespecíficas (subespecies ni variedades), cada a ambos maestros de la botánica eu-
que hacen mucho más críptico el género, ropea, con toda la admiración y estima
aparte de magnificar los inevitables erro- que merecen.
res cometidos por los especialistas en un
entorno tan escurridizo.
Ahora bien, en coherencia con el sis- ESPECIES CONSIDERADAS
tema, tenemos la obligación de completar
los muchos huecos existentes en el mis- Hieracium alatum Lapeyr., Hist. Abr.
mo; por lo que cualquier combinación de Pyrén.: 478 (1813) (gymnocerinthe/mu-
especies no propuesta, de entre las que ha- rorum)
bitan en vecindad y entran en introgresión Hs, GERONA: 31TDG1887, Alp, Riera
con muchas otras, hay que detectarla en el d’Alp hacia La Molina, 1400 m, 18-VI-2005,
campo, los herbarios o la bibliografía G. Mateo, J. Fabado & C. Torres (VAL
(mejor combinando las tres fuentes) y sa- 164552).
carla a la luz. A la luz de lo que comentamos poste-
Para quienes opinen que ya hay dema- riormente, referido a las relaciones entre
siadas propuestas en este género y vean H. cerinthoides L. y H. gymnocerinthe
con malos ojos toda propuesta novedosa, Arv.-Touv. & Gaut., pensamos que puede
debemos subrayar -en nuestra descarga- matizarse la interpretación tradicional de
que nunca hemos publicado ninguna espe- esta especie y la conocida H. vogesiacum
cie principal como nueva, y que las mu- (Kirschl.) Fr. (= H. mougeotii Froel.)
chas que hemos propuesto, siempre han La forma habitual (cf. ZAHN, 1921)
sido intentando cubrir los huecos existen- de presentar ambas es: H. vogesiacum
tes en el “planetario” zahniano. (cerinthoides/murorum) y H. alatum (ce-
Por otro lado queremos subrayar que rinthoides/vogesiacum) o (cerinthoides >
el nuevo impulso dado este año de 2005, a murorum) Sin embargo, SELL & WEST
los estudios que venimos haciendo desde (1976: 383) sinonimizan ambas bajo H.
hace años sobre este género, se ha debido alatum y eluden dar fórmula parental,
sobre todo a que el investigador principal presentándola como especie principal. Po-
del proyecto Flora iberica y editor de la siblemente ante el embarazoso problema
familia Compositae, el doctor Santiago de ser H. cerinthoides endemismo pire-
Castroviejo, nos ha encargado ya la pre- naico, mientras que este grupo alcanzaría
paración -para breve plazo- del estudio Suiza, Gran Bretaña, Irlanda, Islandia, etc.
del género para dicha obra; a lo que se ha No estamos en condiciones de pro-
unido el encargo por el profesor Werner nunciarnos al respecto de la interpretación
Greuter de revisar el manuscrito que pre- de las poblaciones extrapirenaicas atribui-
parado para este género en el no menos das a este taxón, que podrían correspon-
ambicioso proyecto de Flora euromedite- der a algo diferente, pero aquí hablamos
rranea, y a quien es de agradecer su lec- de poblaciones pirenaicas procedentes de
tura detenida de nuestros escritos de sínte- especies pirenaicas (H. gymnocerinthe, H.
sis (MATEO, 1996a, 1996b, 1996c, 1997, cerinthoides) o de amplio área que afecta
1998, 2004a, 2004b, 2005) y el ánimo que a la zona (H. glaucinum, H. murorum),
nos transmite para llegar más allá, evitan- por cuyo cruce se ha debido originar el
grupo aquí comentado (H. alatum, H. vo-

63
Flora Montiberica 31 (2005)

gesiacum), que muestra caracteres clara- H. solidagineum subsp. barbulatum (Arv.-


mente intermedios entre ambos pares. Touv. & Gaut.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75:
177 (1921)
Lo más complicado es afinar en estos
Hs, LÉRIDA: 31TCH8500, Llés de Cer-
pares entre los parentescos concretos que
danya, entre El Pradell y Estany de la Pera,
pueda atribuirse a cada binomen. La pro- 2220 m, 30-VI-2004, pinar de P. unicinata so-
puesta aquí defendida sería que la especie bre suelo silíceo, J. Riera, C. Torres & J. Fa-
lapeyrousiana comentada en este epígrafe, bado (VAL 164871). 31TCG5992, Rubió, so-
de hábito glabrescente e involucro prácti- bre Canturri, 1370 m, roquedo silíceo, 20-VI-
camente con sólo pelos glandulíferos, se- 2005, G. Mateo, J. Fabado, C. Torres (VAL
ría razonable tuviera un origen gymnoce- 164531). 31TCG8692, Rubió, solana del pico
rinthe/murorum, frente al H. vogesiacum - Lorri, 1490 m, roquedo silíceo, 20-VI-2005, G.
Mateo, J. Fabado, C. Torres (VAL 164537).
más recio y con pelos simples en el invo-
lucro- de fórmula glaucinum/gymnocerin- Habitualmente los autores del siglo
the, como subrayamos más adelante. XX (ZAHN, 1921; De RETZ, 1984; BO-
LÒS & VIGO, 1995) han incluido este
Hieracium attractum Arv.-Touv. in taxón como subespecie de H. solidagi-
Bull. Soc. Bot. Fr. 41: 340 (1894) neum Fries (murorum/sonchoides ), siendo
(cerdanum/murorum) así que el propio H. sonchoides Arv.-
H. mougeotii subsp. attractum (Arv.-Touv.) Touv. correspondería a la fórmula cordi-
Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 187 (1921) folium/murorum. Sin embargo la principal
Hs, GERONA: 31TDG1587, La Molina, característica diferencial frente a las for-
pr. Plá de L’Anella, orlas de pinar de P. unici- mas típicas de H. sonchoides es la presen-
nata sobre calizas, 1810 m, 18-VI-2005, G. cia de pelos simples bien aparentes en las
Mateo, C. Torres & J. Fabado (VAL 164542). brácteas involucrales, carácter ausente
31TDG2087, Doria, hacia Tosas, 1500 m, ro-
tanto en H. cordifolium Lapeyr. como en
cas silíceas, 18-VI-2005, G. Mateo, J. Fabado,
C. Torres (VAL 164511). H. murorum sensu stricto. En cambio es
Recuperamos este nombre de Arvet- carácter constante en H. glaucinum (mu-
Touvet, desde hace tiempo olvidado en la rorum/schmidtii), especie muy próxima al
sinonimia de H. vogesiacum o como mera indicado H. murorum y más abundante en
subespecie del mismo (ZAHN, 1921; De la península Ibérica; por lo que esta com-
RETZ, 1984; BOLÒS & VIGO, 1995; binación -a la que no aluden los autores
etc.), pero del que difiere por la influencia antedichos- creemos que era completa-
suave que observamos de H. cordifolium mente inevitable.
Lapeyr., no explicable sobre el origen ce-
rinthoides/murorum, que se suele atribuir; Hieracium bifidum Kit. in Hornem.,
concretada a una pelosidad aparente en ta- Hort. Hafn. 2: 761 (1851) aggr.
*Hs, LÉRIDA: 31TCG7781, La Vansa y
llos, pecíolos y cepa, que no esperaríamos Fórnols, Sierra de Cadí pr. Umbría de Adraén,
en H. vogesiacum. De lo que presentamos 1550 m, pinar albar sobre sustrato silíceo, 29-
como H. lycopoides (gouanii/glaucinum) VI-2004, J. Riera, C. Torres & J. Fabado
se separaría por su indumento involucral (VAL 164887).
sola y densamente glanduloso, siendo las Se trata de un grupo muy variado, en
hojas más tenues y membranáceas, con el que ZAHN (1921) incluye 145 subes-
pelos más suaves. pecies, mientras que SELL & WEST
(1976) ofrecen 11 especies, a modo de
Hieracium barbulatum Arv.-Touv & muestra de esa variabilidad. Su distribu-
Gaut., Hier. Gall. Hisp. (Exsicc.) 2: nº ción es muy amplia por Europa, afectando
90 (1897) (cordifolium/glaucinum) a casi todos los países del continente,
desde los más septentrionales a los meri-

64
G. MATEO: Aportaciones al género Hieracium, X. Novedades para el Pirineo catalán.

dionales (Ga, Gr, It, Ju), pero no se ha lle- Podemos destacar que esta especie va
gado a admitir como presente en la penín- a diferir del par H. murorum-glaucinum,
sula Ibérica en obras de síntesis. tan frecuente en la zona y con aspecto
Su aspecto es similar a especies cerca- similar, en tener una menor estatura
nas frecuentes en esta zona; por lo que [(1’5)2-4(5) dm en H. bifidum frente a
creemos que -pese a que podría no ser tan (2)3-6(8) en aquellos] capítulos más esca-
raro en el área pirenaica- ha debido pasar sos [(1)2-3(5) frente a (2)3-8(15)] y el
desapercibida, pese a ser reiteradamente involucro no glanduloso, más o menos
recolectada, al serle atribuidas variadas hirsuto y con abundantes pelos estrella-
determinaciones. dos. Como observamos que todo ello se
Nos decantamos por proponer esta no- cumple en este caso, creemos conveniente
vedad peninsular, tras mucho meditar si proponer su inclusión en el catálogo de
nuestra determinación era correcta, ya que flora ibérica.
los caracteres no parecen ofrecer duda y Lo que no podemos entrar -en estos
el aspecto biogeográfico no tiene nada de momentos- es en las dos cuestiones que
incoherente. nos tendríamos que plantear a continua-
Los ejemplares aquí aludidos mues- ción. La primera: ¿qué considerar tipo de
tran un carácter filópodo, hojas basales, H. bifidum?, cuestión que parece conflic-
glabrescentes, con pelos escasos, que son tiva, por la que no se atribuyen países
simples y apenas denticulados, concentra- concretos a la especie s. str. en Flora
dos sobre todo en los nervios del envés, Europaea. La segunda: en el caso de que
donde pueden alternar con (o convertirse el tipo kitaibeliano difiriera razonable-
gradualmente en) pelos estrellados; limbo mente de estas muestras ¿con qué subes-
de estrechamente elíptico a oblanceolado, pecie o microespecie de las muchas en
entero o dentado en el margen, atenuado juego relacionarla?.
en la base, de unos 4-10 x 1-2 cm, sobre De momento nos basta con abrir la
un pecíolo más o menos alargado (aunque puerta a la presencia en la flora ibérica de
algo más corto que el limbo); hojas cauli- este importante agregado europeo hasta
nares nulas o reducidas a una, menor y ahora alejado de nuestros catálogos flo-
más estrecha; tallos de unos 30-45 cm de rísticos.
altura, terminados en pocos capítulos, que
apenas superan 1 cm de anchura, de brác- Hieracium gouanii Arv.-Touv., Spicil.
teas involucrales triangulares, grisáceas, Rar. Nov. Hier. Suppl. 1: 47 (1886)
tapizadas de abundantes pelos estrellados, H. cordifolium subsp. gouanii (Arv.-Touv.)
algunos pelos simples blancos y -a veces- Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 153 (1921)
Hs, GERONA: 31TDG2087, Doria, hacia
algunos pelos glandulíferos negros.
Tosas, 1500 m, rocas silíceas, 18-VI-2005, G.
Ello nos indica que pertenece a lo que
Mateo, J. Fabado, C. Torres (VAL 164512).
Zahn considera sect. Vulgata, dentro de LÉRIDA: 31TDG3466, Montesquieu pr. La
ella la subsect. Caesia (involucro floccoso Farga de Bebié, 1490 m, rocas silíceas, 18-VI-
pero peloso y poco glanduloso, inflores- 2005, G. Mateo, C. Torres & J. Fabado (VAL
cencia oligocéfala, hojas glabrescentes y 164636).
glaucescentes). Dentro de esta subsección Planta con cepa no demasiado eriópo-
tenemos que escoger entre dos especies da, que muestra una personalidad propia,
principales: H. caesium Fries, con varias con sus hojas coriáceas muy glabras, aun-
o numerosas hojas caulinares y el aquí que el tallo tenga cierta abundancia de pe-
seleccionado H. bifidum, con tallo áfilo o los simples en su mitad inferior. Su aspec-
provisto de una sóla hoja reducida; por lo to podría sugerir un tránsito entre H. gym-
que nos decantamos por este último. nocerinthe y las variantes más glabras del

65
Flora Montiberica 31 (2005)

grupo de H. cordifolium, lo que no parece detectado tampoco en la península Ibé-


haber sido subrayado por ZAHN (1921) y rica, pese a que sus parentales conviven
autores posteriores, que lo han tratado co- en una amplia franja pirineo-cantábrica,
mo mera subespecie de H. cordifolium. pues en Flora Europaea (SELL & WEST,
Esta especie fue descrita de la zona pire- 1976: 396) se ubica sólo en los Alpes
naica oriental francesa y catalana, cerca franceses.
de las localidades que hemos recorrido en
las campañas que aquí resumimos. Hieracium gymnocerinthe Arv.-Touv. &
Gaut., Hier. Gall. Hisp. (Exsicc.) 1: 37-
Hieracium cerinthoides L., Sp. Pl.: 803 40 (1897)
(1753) (gymnocerinthe/ramondii) H. cerinthoides subsp. gymnocerinthe (Arv.-
Esta especie tan conocida, la única de Touv. & Gaut.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75:
162 (1921)
su polimorfa sección que describió Linné
Hs, LÉRIDA: 31TCG7781, La Vansa y
en su Species Plantarum, no tiene por ello
Fórnols, Sierra de Cadí pr. Umbría de Adraén,
que corresponder a una especie principal, 1550 m, ambiente de pinar albar sobre sustrato
como ha sido tratada tradicionalmente, ya silíceo, 29-VI-2004, J. Riera, C. Torres & J.
que las poblaciones que se consideran Fabado (VAL 164888). 31TCG7681, id., 1390
más típicas de ella tienen capítulos con m, taludes sobre la carretera, 19-VI-2005, G.
brácteas involucrales provistas de abun- Mateo, C. Torres & J. Fabado (VAL 164563).
dantes pelos simples mezclados con otros Ha sido considerada como subespecie
glandulíferos; mientras que otras dos bien de H. cerinthoides L. por muchos autores
conocidas especies cercanas (coincidentes modernos (ZAHN, 1921; De RETZ,
en el minoritario carácter de gimnópodas) 1984; BOLÓS & VIGO, 1995), pero
se muestran más estrictas a este nivel, una observamos que su glabrescencia general,
al disponer sólo de glándulas (ver más excepto en la muy aparente glandulosidad
adelante H. gymnocerinthe) y otra al dis- de las brácteas involucrales, nos habla
poner sólo de pelos simples (H. ramondii más de que esta sea la especie de partida,
Griseb.). Por ello proponemos -como hi- mientras que lo que se admite como ver-
pótesis probablemente inédita- la combi- dadero H. cerinthoides muestra caracteres
nación parental mencionada. de tránsito hacia H. ramondii Griseb.,
planta que tiene los capítulos muy hirsu-
Hieracium corsentinum Zahn in Asch. tos pero no glandulosos.
& Graebn., Syn. Mitteleur. Fl. 12(3):
121 (1936) (glaucinum/humile) Hieracium lycopoides Arv.-Touv. &
*Hs, LÉRIDA: 31TCH8500, Llés de Cer- Gaut., Hier. Gall. Hisp. (Exsicc.) 12:
danya, hacia Estanys de La Pera, 2220 m, nº 49 (1901) (gouanii/glaucinum)
parados alpinos sobre sustrato silíceo, 30-VI- H. sonchoides subsp. lycopoides (Arv.-
2004, J. Riera, C. Torres & J. Fabado (VAL Touv. & Gaut.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75:
164567). 174 (1921)
Recientemente mencionábamos como Hs, LÉRIDA: 31TCG7781, La Vansa y
novedad peninsular H. toutonianum Zahn Fórnols, Sierra de Cadí pr. Umbría de Adraén,
(humile/schmidtii), para el Principado de 1590 m, taludes rocosos, 19-VI-2005, G. Ma-
Andorra (MATEO, 2004: 70). La nueva teo, C. Torres & J. Fabado (VAL 164559).
31TCG8692, Rubió, solana del pico Lorri,
muestra presenta características muy si-
1490 m, roquedo silíceo, 20-VI-2005, G. Ma-
miliares, pero sus hojas tienen pelos me-
teo, J. Fabado, C. Torres (VAL 164538).
nos rígidos, los capítulos son más glan-
En paralelo a lo afirmado en el apar-
dulosos, etc.; lo que nos hace pensar en
tado referido a H. barbulatum, podemos
que se trata más bien del taxon aquí men-
decir que resulta razonable separar lo que
cionado, que no parece que haya sido

66
G. MATEO: Aportaciones al género Hieracium, X. Novedades para el Pirineo catalán.

corresponde a H. sonchoides (cordifo- tapizadas de largos y finos pelos glandulí-


lium/murorum) y a la mencionada combi- feros negruzcos.
nación cordifolium/glaucinum (H. bar- Planta con aspecto similar -a primera
bulatum) de lo que resulta de la combina- vista- a H. glaucinum o H. murorum, pero
ción gouanii/glaucinum. Del primero se porte menor, sin pelos rígidos en las ho-
podrá separar por la presencia de pelos jas, indumento más denso en éstas, sin
simples, habitualmente aparentes y abun- pelos simples en los capítulos, que llevan
dantes, en el involucro; además de por el numerosos pelos estrellados, etc. De H.
indumento foliar más rígido y algo engro- candidum, al que recuerda más que a los
sado en la base. Del segundo por la gla- anteriores, difiere por el porte más ele-
brescencia foliar, que hace pensar en la vado, la abundancia de pelos glandulífe-
posible atribución al grupo de H. vogesia- ros en los capítulos así como por la ex-
cum, aunque la abundante pelosidad cau- tremada reducción de las hojas caulinares.
linar -e incluso de la cepa- nos ayude a si-
tuarnos en esta otra posición. Hieracium planchonianum Timb.-Lagr.,
Bull. Soc. Bot. France 5: 508 (1858)
Hieracium murcandidum G. Mateo in (bifidum/glaucinum)
Flora Montib. 28: 69 (2004) (candi- *Hs, LÉRIDA: 31TCG7781, La Vansa y
dum/muroum) Fórnols, Sierra de Cadí pr. Umbría de Adraén,
*Hs, LÉRIDA: 31TCG6981, La Vansa y 1550 m, pinar albar sobre sustrato silíceo, 29-
Fórnols, Sierra de Cadí pr. Umbría de Adraén, VI-2004, J. Riera, C. Torres & J. Fabado
1390 m, orlas forestales sobre calizas, 19-VI- (VAL 164886). 31TCH8500, Llés de Cerda-
2005, G. Mateo, C. Torres & J. Fabado (VAL nya, entre El Pradell y Estany de la Pera, 2130
164556). 31TCG7881, Adraén, Sierra de Cadí m, 19-VI-2005, pinar de P. uncinata sobre
oocidental, 1700 m, umbría caliza, 19-VI- suelo silíceo, G. Mateo, C. Torres & J. Faba-
20005, G. Mateo, C. Torres & J. Fabado do (VAL s/n).
(VAL 164550). Junto con las muestras de H. bifidum
Estas muestras parecen tener mayor Kit. -que hemos comentado anteriormen-
proximidad a H. candidum Scheele que a te- aparecieron otras fácilmente separa-
H. murorum, frente al material tipo ando- bles, al tener un aspecto mucho más cer-
rrano que publicábamos recientemente cano a H. murorum o H. glaucinum, con
(MATEO, 2004c: 69). En este caso se tra- hojas más anchas, capítulos más gruesos,
ta de una planta filópoda y eriópoda algo más pelos simples en el involucro, etc.;
más baja, de (10) 20-30 (35) cm de altura; que parecen atribuibles a la combinación
hojas basales de elípiticas a ovado-lan- que proponemos.
ceoladas, con pecíolo de 1-4 cm, densa- Siguiendo las obras de síntesis sobre
mente hirsuto y limbo de 4-7 x 1-3 cm, el género, no encontramos ninguna pro-
verde grisáceo, cubierto de abundantes y puesta que recoja esta combinación pa-
finos pelos simples subplumosos en am- rental, pero sí vemos que ZAHN (1921:
bas caras, con el margen desde entero a 270) sitúa en su número 130 (H. wiesbau-
levemente dentado, el ápice entre agudo y rianum Uechtr., bifidum/schmidtii) una
obtuso y la base entre atenuada y subtrun- grex aparte, bajo el nombre específico
cada. Hojas caulinares nulas o reducidas a aquí indicado, al que atribuye un origen
una -estrecha y sentada- a veces bractei- bifidum/glaucinum, que pensamos puede
forme. Inflorescencia oligocéfala, (habi- presentarse como especie diferente. Con
tualmente bicéfala), con pedúnculos y ella (y su fórmula parental) relaciona es-
brácteas involucrales densamente cubierta pecies muy cercanas como H. aveyro-
de pelos estrellados y moderadamente nense Arv.-Touv & Gaut., H. setibifidum
Arv.-Touv & Gaut; las tres descritas y

67
Flora Montiberica 31 (2005)

extendidas por el sur de Francia, pero no murorum, siendo planta de involucro muy
indicadas hasta ahora en la península glanduloso no hirsuto, mientas que lo que
Ibérica, pero cuya presencia en la flora se conoce como H. vogesiacum no proce-
ibérica era totalmente previsible. dería de H. murorum, ya que tiene los
capítulos con abundantes pelos simples
Hieracium prinzii Kaeser ex Zahn in más o menos rígidos, que afectan al resto
Koch, Syn. ed. 3(3): 1835 (1901) (mu de la planta (como en H. glaucinum).
rorum/humile)
Hs, * LÉRIDA: 31TCG9099, Llés de Cer- Pilosella byzantina (Boiss. ) Sell & C.
danya, entre Pradell y Cap de Rec, 2090 m, West in Notes Roy. Bot. Gard. Edinb.
pinar de P. uncinata sobre sustrato silíceo, 30- 33(3): 432 (1975) (hoppeana/pseudo-
VI-2004, J. Riera, C. Torres & J. Fabado
(VAL 164874). pilosella)
Hieracium byzantinum (Boiss.) Zahn in
Las hojas de esta muestra aparecen Engler, Pfanzenr. 82: 1194 (1923)
muy divididas, incluso con algunos dien- = H. pseudopilosella subsp. albarracina Zahn
tes que se separan en forma de lóbulos in Engler, Pflanzenr. 75: 1186 (1923)
independientes, pero pensamos que tienen Pilosella albarracina (Zahn) G. Mateo, Cat.
influencia de H. murorum antes que de H. Flor. Prov. Teruel: 140 (1990)
glaucinum ya que son más blandas y Hs, *GERONA: 31TDG2486, Planos, ha-
cia Dorria, pastizal silicícola, 1310 m, 18-VI-
membranosas que las de lo que presenta-
2005, G. Mateo, C. Torres & J. Fabado (VAL
mos como H. corsentinum, disponiendo el
164535).
involucro de abundantes pelos glandulo-
Atribuimos a esta especie oriental el
sos pero sin pelos simples. La especie
taxón descrito por Zahn en la Sierra de
debe estar relativamente extendida en los
Albarracín, que habíamos recombinado
Pirineos, pues ya la mencionábamos re-
como especie en Pilosella, pero proba-
cientemente (MATEO, 2004a) del Pirineo
blemente sean poblaciones coespecíficas,
oscense.
habiéndose originado en diversas regiones
por introgresión entre dos plantas de am-
Hieracium vogesiacum (Kirschl.) Fries,
plio área mediterráneo-sureuropea. No
Nova Acat Reg. Soc. Sci. Upsal. 14:
parece haber sido citada en Cataluña (cf.
59 (1848) (glaucinum/gymnocerinthe)
= H. mougeotii auct. BOLÒS & VIGO, 1995), donde -no sien-
GERONA: 31TDG1887, Alp, riera d’Alp do frecuente- tampoco deberá resultar de-
hacia La Molina, taludes sobre calizas, 1400 masiado rara, siguiendo la estela de am-
m, 19-VI-2005, G. Mateo, C. Torres & J. bos parentales por las sierras no muy
Fabado (VAL 164552). húmedas pero algo elevadas.
Habitualmente se refieren los autores a
esta especie bajo la fórmula cerinthoi- Pilosella pintodasilvae (de Retz) G. Ma-
des/murorum. En coherencia con lo co- teo, Cat. Flor. Prov. Teruel: 143
mentado hasta aquí, creemos que existe el (1990) (officinarum/pseudopilosella)
Hieracium pintodasilvae de Retz in Agron.
problema de separar lo que resultaría de
Lusit. 35: 307 (19749
esta fórmula de lo que resultaría de la
Hs, *LÉRIDA: 31TCG9689, Bellver de
fórmula glaucinum/gymnocerinthe, que Cerdanya, Plá de Nas, 1250 m, pastos xerófi-
dispondría también de pelos simples en el los sobre calizas, 1-VII-2004, J. Riera, C.
involucro aunque los pelos de las hojas Torres & J. Fabado (VAL 164884).
serían algo más rígidos. Tampoco se recoge este taxón, raro
Como hemos indicado anteriormente, pero bastante extendido por la mitad norte
atribuimos el nombre de H. alatum La- de la Península, en la flora de BOLÒS &
peyr. a la combinación gymnocerinthe/ VIGO (1995).

68
G. MATEO: Aportaciones al género Hieracium, X. Novedades para el Pirineo catalán.

BIBLIOGRAFÍA MATEO, G. (2004c) Aportaciones al conoci-


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1998) Sobre los táxones del género cies nuevas para la Cordillera Cantábrica.
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Montib. 27: 23-31. (IV.280). Leipzig.

planchonianum

HUMILE
barbulatum BIFIDUM

corsentinum
lycopodoides
CORDIFOLIUM
GLAUCINUM
prinzii
cerdanum

MURORUM
attractum
vogesiacum
murcandidum

alatum
GYMNOCERINTHE
CANDIDUM

cerinthoides

RAMONDII

69
Flora Montiberica 31: 70-78 (XII-2005)

NOVEDADES Y CONSIDERACIONES SOBRE EL GÉNERO


HIERACIUM L. EN LA CORDILLERA CANTÁBRICA

Gonzalo MATEO SANZ* & Juan A. ALEJANDRE SÁENZ**


*Jardín Botánico. Universidad de Valencia. C/ Quart, 80. E-46008-Valencia
** C/ Txalaparta, 3 1º izda. E-01006-Vitoria

RESUMEN: Se comunica el hallazgo de algunos taxones novedosos del género


Hieracium L. (Compositae) en la Cordillera Cantábrica y se discute la posición taxo-
nómica de otros ya conocidos, pero habitualmente olvidados o infravalorados.

SUMMARY: Several taxa of Hieracium L. (Compositae) from Cordillera


Cantábrica (N Spain) are here proposed as new species, indicated as new records or
modified on its taxonomic position.

INTRODUCCIÓN para el noreste ibérico; aunque hay que


reconocer que ambos se enriquecen, co-
El conocimiento de la flora de la Cor- mo también nosotros, de la importante -
dillera Cantábrica ha alcanzado un alto aunque desgraciadamente inédita- revi-
grado en las últimas décadas, fundamen- sión llevada a cabo por el especialista
talmente gracias a la intensa labor pros- francés B. De RETZ (1984).
pectora y analítica de diversos grupos de Por nuestra parte hemos hecho algunas
botánicos actuales entre los que es obli- aportaciones específicas sobre el género
gado destacar en su ámbito centro-occi- en esta cordillera (cf. MATEO, 1986d;
dental el que a los largo de ese tiempo se 2005a), aunque lo principal aparece en
ha formado en torno a la figura “senior” obra de ámbito más general (cf. MATEO,
de M. Laínz, con una amplia producción 1996a; 1996b; 1996c; 1997; 1998).
al respecto (cf. LAÍNZ, 1982; AEDO & El presente artículo tiene como antece-
al., 1997; 2001; 2002; 2003; etc.). En el dente inmediato el encuentro entre sus au-
ámbito oriental existen diversos grupos de tores en Vitoria, en agosto de 2005, para
trabajo, centrados en los territorios vas- determinar y ordenar las recolecciones del
cos, cuyos avances se han concretado género Hieracium depositadas en el her-
últimamente en las Claves ilustradas de la bario ALEJADRE, pero puede observarse
flora del País Vasco y territorios limítro- en los resultados que una parte importante
fes (cf. AIZPURU & al., 1999), entre los -seguramente la más significativa- de los
cuales destaca la importante síntesis del pliegos ha sido herborizada en la primave-
género aquí tratado, debida a X. Lizaur, ra-verano del 2005, producto del acuerdo
que puede considerarse una de las revi- que previamente habíamos tomado para
siones más serias y completas del género poder ir clarificando la variabilidad del
para una flora regional ibérica, junto con género en la Cordillera Cantábrica.
la ofrecida por BOLÒS & VIGO (1995)

70
G. MATEO & J.A. ALEJANDRE: Sobre el género Hieracium en la Cordillera Cantábrica.

Las especies que se mencionan en este grietas de roquedos de umbría, carbonatos, 14-
artículo van expresadas en orden alfabé- VII-1999, J.A. Alejandre & M.J. Escalante
(ALEJAN. 1209/99). 30TVN1321, id., Orde-
tico, ya que la ordenación taxonómica es
jón de Arriba, “El Castillo”, 1070 m, grietas de
siempre problemática en un género cuyos
la base de la pared al pie del cantil vertical en
representantes son mayoritariamente pro- solana caliza, 21-VI-2003, J.A. Alejandre &
cedentes de un fenómeno de introgresión M.J. Escalante (ALEJAN. 967/03). 30TVN
entre plantas pertencientes a grupos dife- 2721, Basconcillos del Tozo, La Piedra, 1000
rentes. m, grietas y pequeñas repisas de la umbría de
Todos los taxones que se enumeran en escarpes rocosos con paredes verticales cali-
el artículo, y los sinónimos que les acom- zas, 18-VI-2005, J.A. Alejandre & M.J. Esca-
pañan, van expresados con su protólogo lante (ALEJAN. 539/05). 30TVN2129, id., por
encima de la carretera hacia Hoyos del Tozo,
completo, para que pueda seguir la pista
915 m, grietas y repisas al pie de escarpes
bibliográfica de nombres poco conocidos
rocosos calizos de umbría, 16-VI-2005, J.A.
por los botánicos españoles y para que se Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 501/05
puedan juzgar mejor las prioridades no- y 505/05). 30TVN3849, Valle de Manzanedo,
menclaturales que se proponen. Arreba, 925 m, grietas de escarpes rocosos en
umbría caliza, 11-VI-2005, J.A. Alejandre &
M.J. Escalante (ALEJAN 429/05). 30TVN
ESPECIES CONSIDERADAS 3453, Valle de Valdebezana, Torres de Abajo,
monte Cielma, 1060 m, grietas y pequeñas re-
pisas de escarpe rocoso calizo en umbría, 11-
Hieracium bombycinum Boiss. & Reut. VI-2005, J.A. Alejandre & M.J. Escalante
ex Rchb. fil in Rchb., Icon. Fl. Germ. (ALEJAN. 424/04). 30TVN4334, Los Altos,
Helv. 19: 95 (1860) (lainzii/mixtum) Huidobro, 1090 m, al pie de cantil rocoso,
H. mixtum subsp. bombycinum (Boiss. & zona alta del hayedo y bosque mixto en umbría
Reut. ex Rchb. fil.) Zahn in Engler, Pflanzenr. caliza, 15-VI-2002, J.A. Alejandre & M.J.
75: 169 (1921) Escalante (ALEJAN. 1607/02). 30TVN4943,
Hs, BURGOS : 30TVN0028, Rebolledo de Merindad de Valdivielso, Valdenoceda, cabe-
la Torre, Peña Mesa, 1100 m, grietas y peque- cera del barranco de las Hoces, 1030 m, grietas
ñas repisas de la base del escarpe rocoso verti- y repisas de escarpes rocosos, calizas algo
cal, umbría, carbonatos, 20-VI-2005, J.A. Ale- detríticas, 12-VI-2005, J.A. Alejandre & M.J.
jandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 621/05, Escalante (ALEJAN. 441/05). 30TVN5666,
622/05 y 624/05). 30TVN0522, Sotresgudo, Merindad de Montija, Cuestaedo, monte Be-
Peña Amaya, 1280 m, roquedos calizos de la dón, 1050 m, roquedos calizos de umbría, 30-
solana, 19-VI-1987, J.A. Alejandre & Gil Zú- VI-2002, J.A. Alejandre & M.J. Escalante
ñiga (ALEJAN. 837/87). 30TVN0624, Huma- (ALEJAN. 1891/02). 30TVN7966, Cascajares
da, Peña Amaya, 1310 m, grietas y pequeñas de Bureba, montes Obarenes al E de Cueto,
repisas del roquedo calizo de la umbría, 7-VII- 1110 m, grietas y pequeñas repisas de crestas
2003, J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE- calizas en umbría, 7-VI-2005, J.A. Alejandre
JAN 1287/03, 1298/03, 1300/03, 1307/03, & M.J. Escalante (ALEJAN. 379/05). 30TVN
1308/03, 1310/03 y 5313/03). 30TVN0829, 8053, Valle de Losa, del puerto de la Horca
Valle de Valdelucio, Quintanas de Valdelucio, hacia la solana de Peña Alta, 898 m, grietas de
umbría de los roquedos de Vallejo Renedo asomos rocosos en caliza algo margosa, 2-VII-
hacia Peña Lora, 1100 m, roquedos calizos por 2003, J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE-
encima del hayedo, 4-VII-2002, J.A. Alejandre JAN. 1155/03). 30TVN8639, Jurisdicción de
& M.J. Escalante (ALEJAN 1987/02 y 1991/ San Zadornil, umbría de la sierra de Arcena, c.
02). 30TVN0430, id., Paúl, 1100 m, grietas de Mojón Acuchillado, 1250 m, grietas de la base
escarpes rocosos carbonatados por encima del de roquedos calizos verticales, 7-VII-2002,
hayedo de la umbría, 22-VI-2003, J.A. Aleja- J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN.
ndre & M.J. Escalante (ALEJAN. 1009/03 y 2020/02 y 2022/02). 30TVN9033, Bozoo,
1010/03). 30TVN1123, Humada, Peña Ulaña, desfiladero del río Ebro, umbría bajo el Alto
al pie del gran espolón vertical NW, 1140 m, de Valcaliente, 1020 m, grietas en la base de

71
Flora Montiberica 31 (2005)

los escarpes rocosos calizos verticales, 14-VI- planta sobre todo pirenaica, que irradia
2004, J.A. Alejandre, E. Rico & Sánchez Agu- algunas poblaciones a las partes más altas
do (ALEJAN. 575/04). PALENCIA: 30TUN de la Cantábrica, pero en donde es difícil
7843, Dehesa de Montejo, monte Mariserra-
encontrar muestras atribuibles a esta espe-
na, Peña Umama, 1190 m, grietas y repisas c.
escarpe rocoso vertical calizo, 18-VI-2005, J. cie pura, pues el contacto con lo que pa-
A. Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 514 rece una antigua especie relíctica de gran
/05, 519/05). 30TUN8930, Alar del Rey, Ba- valor (H. lainzii de Retz) ha debido gene-
rrio de San Pedro, monte Pico, 1100-1170 m, rar esta nueva y vigorosa especie, H. bom-
roquedo calizo, 4-VII-1987, J.A. Alejandre & bycinum que ha colonizado todo el norte
Gil Zúñiga (ALEJAN. 649/ 87). 30TUN8848, cantábrico y subcantábrico de España,
Salinas de Pisuerga, Monasterio, 1130 m, grie- desde Galicia a Navarra y por el sur hasta
tas y pequeñas repisas de asomos rocosos cali- La Demanda burgalesa y riojana, alcan-
zos, 27-VII-2005, J.A. Alejandre & M.J. Es-
zando su límite suroriental conocido en
calante (ALEJAN. 1051/05). 30TUN8959,
Brañosera, bajo circo de la umbría de Vadecel- los roquedales próximos a la Peña Isasa,
bollas, valle del sumidero del Sel de la Fuente, en el término de Arnedo (Lo).
1830 m, escarpes rocosos calizos, 11-VII- En MATEO (1996a y 1996d) ya se de-
2005, (J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE- fiende, apostillando anteriores argumentos
JAN. 905/05 y 914/ 05). 30TUN9029, Alar del de WILLKOMM (1889: 84), Boissier,
Rey, Barrio de San Pedro, Peña Cortada, 1140 Pau, etc.; su carácter de buena especie in-
m, roquedos de la umbría y cumbre, calizas, dependiente de H. mixtum Froel., que se
23-VI-1990, J.A. Alejandre (ALEJAN. 743/ viene negando durante años, sobre todo
90). 30TUN9029, id., Becerril del Carpio, por
desde ZAHN (1921: 169), pero creemos
encima del barranco Costana, 1085 m, roque-
dos de umbría, carbonatos, 30-VI-2005, J.A. que esto puede quedar definitivamente re-
Alejandre (ALEJAN. 737/05, 739/05, 741/05, afirmado sobre la base de su considera-
y 744/04). 30TUN9734, Pomar de Valdivia, ción como especie intermedia, originada
Villaescusa de las Torres, Paraje Natural de en el contacto del indicado H. mixtum con
Las Tuerces, 1010 m, escarpes rocosos del el curioso -y no hace mucho descubierto-
karst ruiniforme, hacia las umbrías, 20-VI- H. lainzii de Retz, que le aporta mayor ro-
2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 581/05, 584/ bustez, mayor densidad de indumento y
05, 589/05, 602/05, 605/05, 606/05 y 608/05). pelos más exageradamente plumosos.
30TUN9734, id., id., umbría sobre el río Ca-
mesa, 925 m, grietas y repisas de escarpe ro-
coso calizo, 20-VI-2005, J.A. Alejandre (ALE- Hieracium cantabricum Arv.-Touv., Hier.
JAN. 618/ 05). 30TVN0133, Aguilar de Cam- Gall. Hisp. Cat.: 193 (1913) (murorum/
póo, Gama, “Los Peñones”, 1060 m, grietas y ramondii)
pequeñas repisas de escarpes rocosos calizos, H. mougeotii subsp. cantabricum (Arv.-
16-VI-2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 480/05 Touv.) Zahn in Engler, Pflanzenr. 82: 1594
y 493/ 05). 30TVN0033, id., id., barranco de (1923)
Recuevas, Paraje Natural de Las Tuerces, 950- = H. asturicum Arv.-Touv. in Bull. Herb.
1000 m, grietas de escarpes rocosos y grandes Boiss. 5: 722 (1897) [non Pau, 1895]
bloques erráticos calizos, 16-VI-2005, J.A. = H. mougeotii subsp. asturicum (Arv.-Touv.)
Alejandre (ALEJAN. 455/05 y 474/05). Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 187 (1921)
= H. murorramondii G. Mateo in Bol. Cien.
Se trata de la especie más ampliamen-
Nat. R.I.D.E.A. 49: 128 (2005)
te distribuida por los ambientes rocosos
Hs, *CANTABRIA: 30TUN9558, Her-
calizos de la Cordillera Cantábrica, siendo mandad de Campóo de Suso, Sierra de Híjar
su distribución casi contínua por el norte sobre Cuenca Vitor, 1860 m, roquedos calizos
de las provincias de Burgos y Palencia, a abruptos, 23-VII-2005, J.A. Alejandre & M.J.
que se refieren las recolecciones habidas. Escalante (ALEJAN. 964/05).
Sus características se acercan a las del Planta descrita de la alta montaña as-
anteriormente descrito H. mixtum Froel., turiana, que resulta intermedia entre H.

72
G. MATEO & J.A. ALEJANDRE: Sobre el género Hieracium en la Cordillera Cantábrica.

murorum L. y H. ramondii Griseb., res- más restringido que le hemos atribuido re-
pecto a cuyo tratamiento taxonómico y cientemente (cf. MATEO, 2005c), como
sinonimia nos pronunciábamos reciente- intermedia entre dos gimnópodas de as-
mente (cf. MATEO, 2005b: 55) descrita pecto similar (entre sí y a esta otra), que
como especie -por tres veces- de la alta serían H. ramondii Griseb. (involucros
montaña asturiana, que hemos detectado hirsutos, distribución pirineo-cantábrica)
también en Cantabria y que no debe faltar y H. gymnocerinthe Arv.-Touv. & Gaut.
en zonas elevadas del resto de la cordi- (involucros glandulosos, distribución pire-
llera. naica). Es muy posible que se adentre por
la Cordillera Cantábrica, donde ha sido
Hieracium cantabrimontanum (de Retz) mencionada en ocasiones, aunque quizás
G. Mateo in Anales Jard. Bot. Madrid por un tratamiento más sintético que sino-
54: 367 (1996) (bombycinum/murorum) nimice las especies que estamos comen-
H. gastonianum subsp. cantabrimontanum tando; pero está claro que sería planta rara
de Retz in Bull. Soc. Bot. France 127: 84 frente a H. ramondii, que resulta bastante
(1980) frecuente y parece tener en estas monta-
= H. gastonianum subsp. pseudodulacianum
ñas su feudo principal. En todo caso, por
de Retz in Bull. Soc. Bot. France 127: 84
(1980) nuestra parte es la localidad más occiden-
= H. pseudodulacianum (de Retz) G. Mateo in tal de que tenemos constancia hasta ahora
Anales Jard. Bot. Madrid 54: 367 (1996) en la Península.
Hs, PALENCIA: 30TUN5357, Velilla de
Río Carrión, Cardaño de Abajo, umbría del Hieracium cubillanum de Retz in Bull.
Espigüete, 1810 m, herbazal-matorral en zona Soc. Bot. France 127: 86 (1980) (ample-
de contacto entre sustrato silíceo y carbona- xicaule/bombycinum)
tado, 8-VII-2005, J.A. Alejandre & M.J. Es- = H. alejandrei G. Mateo in Estud. Mus. Ci.
calante (ALEJAN. 839/05). Nat. Álava 9: 35 (1995)
Descrita como subespecie de H. gas- Hs, BURGOS: 30TVN0028, Rebolle-
tonianum por DE RETZ (1980: 84). En do de la Torre, Peña Mesa, 1100 m, repisas de
otros lugares nos hemos ocupado de in- la base del escarpe rocoso calizo vertical, 20-
tentar justificar un tratamiento taxonó- VI-2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 623/05).
mico más verosímil (cf. MATEO, 1996c, 30TVN0623, Humada, Peña Amaya, 1190 m,
laderas rocoso-pedregosas en solana bajo gran-
1996d), sin embargo ahora nos vemos
des roquedos verticales calizos, 7-VI-2003,
obligados a matizarlo al no poder diferen-
J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN.
ciar el H. merxmuelleri de Retz del cono- 1324/03). 30TVN0624, id., id., 1320 m, grie-
cido H. bombycinum, siendo así que el par tas y repisas del roquedo calizo de la umbría,
cantabrimontanum-pseudodulacianum lo 7-VII-2003, J.A. Alejandre & M.J. Escalante
separábamos débilmente sobre la hipóte- (ALEJAN. 1286/03, 1313/03, 1317/03). 30T
sis de un origen merxmuelleri/murorum VN0625, id., Peña Castro, 1200 m, pedregales
para el primero y bombycinum/murorum y roquedos calizos de la base de la pared de la
para el segundo. umbría, 24-VI-1990, J.A. Alejandre (ALE-
JAN. 1094/90 ISOTYPUS). 30TVN0625, id.,
id., 1230 m, grietas y pequeñas repisas del ro-
Hieracium cerinhtoides L.; sp. Pl.: 803
quedo, calizas, 7-VII-2003, J.A. Alejandre &
(1753) (gymnocerinthe/ramondii) M.J. Escalante (ALEJAN 1340/03, 1343/03,
Hs, BURGOS : 30TVN4676, Espinosa de 1345/03, 1346/03). 30TVN0625, Rebolledo
los Monteros, macizo de Valnera, umbría de Traspeña, Peña del Mediodía, 1100-1200 m,
Cubada Grande, 1270 m, escarpes rocosos ca- rellanos y crestas de roquedos calizos, 27-VII-
lizos, 24-VII-2004, J.A. Alejandre & M.J. Es- 1987, J.A. Alejandre & Fernández de Betoño
calante (ALEJAN. 1084/ 04). (ALEJAN. 581/87). 30TVN0829, Valle de
Entendemos esta especie en el sentido Valdelucio, Quintanas de Valdelucio, de Va-

73
Flora Montiberica 31 (2005)

llejo Renedo hacia Peña Lora, 1100 m, grietas longe petiolata dense piloso-subplumosa
y repisas de roquedos calizos, 4-VII-2002, J.A. (pilis 3-5 mm longis), 5-10 x 2-3 cm
Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 1986/ longa elliptica vel lanceolato-elliptica,
02, 1992/02, 1994/02). 30TVN0430, id., Paúl,
denticulata. Folia caulina minuta, lineari-
1100 m, grietas de los escarpes rocosos calizos
de umbría, 22-VI-2003, J.A. Alejandre & M.J. lanceolata. Involucro 10-13 x 8-12 mm.
Escalante (ALEJAN. 1003/03, 1006/03, 1011/ modice albo-hirsuto laxe floccoso et glan-
03, 1018/03). 30TVN1127, id., Barrio Lucio, duloso. Receptaculo dense ciliato.
cerca del nacedero de Rioz, 1010 m, grietas y DESCRIPCIÓN: Hierba perenne, de
repisillas del roquedo vertical calizo, 14-VII- cepa eriópoda, de 10-20(25) cm de altura.
1999, J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE- Tallos cubiertos de pelos simples subplu-
JAN. 5220/99). Ibídem, 2-VII-2002 (ALE- mosos, más abundantes en la mitad infe-
JAN. 1942/02). PALENCIA: 30TUN5457, rior, mientras que en las proximidades de
Velilla de Río Carrión, Cardaño de Abajo, um-
los capítulos aparecen abundantes pelos
bría de Espigüete sobre el barranco de Mazo-
bres, 1600 m, grietas y pequeñas repisas de los estrellados y algunos glandulíferos. Hojas
escarpes rocosos calizos, 8-VII-2005, J.A. Ale- basales con pecíolo alargado (2-5 cm),
jandre & M. J. Escalante (ALEJAN. 842/05). densamente cubierto de pelos simples fi-
Las sinonimizaciones que nos vemos nos, subplumosos y alargados (3-5 mm);
obligados a hacer, al incluir la propuesta limbo de unos (3)4-5(6) x 2-3 cm, elíptico
de H. merxmuelleri de Retz dentro del a lanceolado-elíptico, con margen fina-
ámbito de variabilidad de H. bombyci- mente dentado, con haz verde (laxamente
num, afectan a otras especies, además del hirsuto) y envés grisáceo (densamente
anteriormente indicado H. cantabrimon- hirsuto, sobre todo en el nervio medio).
tanum. Hojas caulinares parcial o totalmente atro-
La especie aquí señalada fue atribuida fiadas, cuando presentes son sentadas, li-
por su autor (cf. De RETZ, 1980: 86) a la near-lanceoladas y de unos 2-3 cm. Capí-
fórmula amplexicaule/merxmuelleri, por tulos solitarios o reunidos en grupos de 2,
lo que al encontrar nosotros -hace unos más raramente 3-4 unidades; receptáculo
años- poblaciones intermedias entre H. ciliado en los márgenes; involucro de 10-
amplexicaule y H. bombycinum, para cu- 13 mm de longitud y 8-12 mm de anchu-
yo combinado no existía propuesta previa, ra, tapizado de pelos simples blancos y
publicamos la especie (cf. MATEO, 1995: alargados (densidad mediana), pelos es-
35) como H. alaejndrei, nombre que aho- trellados sobre todo en la base y márgenes
ra creemos debe ceder ante el publicado la de las brácteas, más algunas escasas glán-
década anterior por el especialista francés, dulas esparcidas. Las lígulas muestras pe-
los simples aparentes, de variadas longitu-
Hieracium escalantiae G. Mateo & J.A. des, tapizando los 5 dientes apicales. El
Alejandre, sp. nova (bombycinum/spa- nombre se dedica a nuestra colega María
thulatum) José Escalante, sin cuya valiosa colabo-
TYPUS : Hs, BURGOS: 30TVN3548, ración ha hecho posible el disponer de
Valle de Manzanedo, Población de Arre- estos resultados.
ba, inter loco dicto Arreba et via N-623, OTRAS RECOLECCIONES : BUR-
GOS : 30TVN1127, Valle de Valdelucio, Ba-
990 m, in rupibus calcareis, 11-VI-2005,
rrio Lucio pr. nacedero de la cueva Rihoz,
ubi legerunt J.A. Alejandre & M.J. Esca-
1010 m, umbría de peña caliza, 2-VII-2005,
lante (ALEJAN. 436/05). J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN.
DESCRIPTIO: Phyllopodum et erio- 1941/02). 30TVN2129, Basconcillos del Tozo,
podum, caule 10-20(25) cm alto inferne hacia Hoyos del Tozo, 910 m, roquedos cal-
hirsuto-subplumoso superne glanduloso et zos, 16-VI-2005, J.A. Alejandre (ALEJAN.
floccoso, 1-2(4)-cephalo. Folia basilaria 503/05). 30TVN3453, Valle de Valdebezana,

74
G. MATEO & J.A. ALEJANDRE: Sobre el género Hieracium en la Cordillera Cantábrica.

Torres de Abajo pr. monte Cielma, 1060 m, nes en la alta montaña asturiana, con ca-
escarpe rocoso calizo de umbría, 11-VI-2005, racterísticas intermedias entre H. bomby-
J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN. cinum y H. ramondii, que aportamos aho-
414/05). 30TVN8056, Valle de Losa, San
ra para Burgos y León, y que -al igual que
Llorente, umbría del pico de los Cocinos, 820
m, escarpes rocosos de umbría caliza, 19-VI- el antes mencionado H. cantabricum- de-
2004, X. Lizaur, J.A. Alejandre & M.J. Esca- berá acabar recolectándose por casi toda
lante (ALEJAN. 589/04). CANTABRIA: 30T la Cordillera Cantábrica.
UN9558, Hermandad de Campóo de Suso,
Sierra de Híjar, circo sobre Cuenca Vitor en la Hieracium hypochoeroides Gibson in
umbría de Cuesta Labra (Peñas Majaducas o Phytologist 1: 741 (1843) (bifidum/
Campus Regulitanus), 1840 m, roquedos cali- schmidtii)
zos abruptos en tránsito a silíceos, 23-VII- = H. wiesbaurianum R. Uechtr. in Baenitz,
2005, J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE- Herb. Eur. Prosp. 1879: 5 (1879)
JAN. 986/05). PALENCIA: 30TUN5543, Ve- = H. wiesbaurianum subsp. hypochoeroides
lilla de Río Carrión, Sierra del Brezo, 1950 m, (Gibson) Zahn in Engler, Pflanzenr. 75: 264
grietas entre bloques y piedras calizas, 7-VII- (1921)
2005, J.A. Alejandre & M.J. Escalante (ALE- Hs, *BURGOS : 30TVM5544, Tejada,
JAN. 794/05). 30TUN6841, Castejón de la montes de Cervera, umbría del pico de la
Peña, Traspeña de la Peña, 1175 m, roquedos Sierra, 1310 m, escarpes rocosos calizos , 20-
calizos de umbría, 30-VII-2005, J.A. Alejandre VI-2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 717/05).
& M.J. Escalante (ALEJAN. 1074/05). 30TVM6750, Contreras, montes de Cervera,
DISCUSIÓN: Con las características umbría de San Carlos, 1350 m, gravera caliza,
indicadas y, siendo así que en el entorno 29-VI-2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 707/
inmediato de esta planta encontramos casi 05). 30TVN2820, Basconcillos del Tozo, La
siempre H. bombycinum -que aporta su Piedra, 980 m, repisas de umbría de escarpes
rocosos calizos, 18-VI-2005, J.A. Alejandre &
pelosidad densa y plumosa- y ejemplares
M.J. Escalante (ALEJAN. 543/05).
glabrescentes de porte más discreto y
*PALENCIA: 20TVN0133, Aguilar de
aspecto afín a H. laniferum Cav. -que más Campóo, Gama pr. Los Peñones, 1060 m, es-
adelante defendemos su adscripción a H. carpes rocosos carbonatados, 16-VI-2005, J.A.
spathulatum- pensamos que nos encon- Alejandre (ALEJAN- 487/05).
tramos ante un taxon inédito, que ad- Se trata de especímenes de 15-25 cm
quiere un aspecto relativamente semejante con rosetas de hojas pecioladas, con lim-
al conocido H. loscosianum Scheele (eli- bo aovado-elíptico, marcadamente maca-
saeanum/glaucinum), aunque mediante un lado en el haz, moderadamente hirsuto en
combinado de parentales muy diferente. ambas caras, con pelos rígidos y engrosa-
dos en la base, especialmente densos en el
Hieracium huerganicum G. Mateo in margen, donde se insinúan algunas micro-
Bol. Cien. Nat. R.I.D.E.A. 49: 126 glándulas. No hay hojas caulinares. Los
(2005) (bombycinum/ramondii) escapos terminan en 1-2 capítulos con pe-
Hs, *BURGOS : 30TVN4576, Espinosa de dúnculos y brácteas moderadamente glan-
los Monteros, macizo de Valnera, umbría de la
dulosas y densamente tapizados de pelos
Cubada Grande, 1330 m, grietas de escarpes
rocosos calizos, 24-VII-2004, J.A. Alejandre estrellados, sin pelos simples
& M.J. Escalante (ALEJAN 1065/04). Todo ello nos relaciona estas muestras
*LEÓN: 30TUN2266, Acebedo, Maraña, con H. bifidum Kit., planta extendida por
Picos de Mampodre, 1620 m, escarpes rocosos Europa, pero que nadie parece haber que-
carbonatados, 5-VIII-2005, J.A. Alejandre & rido ver en la flora española, pese a que
M.J. Escalante (ALEJAN 1096/05). debe estar bastante extendida. Más con-
Planta recientemente propuesta (MA- cretamente, la presencia de pelos rígidos
TEO, 2005a: 126), a partir de recoleccio- en las hojas, junto con microglándulas

75
Flora Montiberica 31 (2005)

marginales y la existencia de algunos pe- ama, Paraje Natural de Las Tuerces, 1000 m,
los glandulíferos en las brácteas involu- escarpe rocoso calizo, 18-VI-2005, J.A. Ale-
jandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 408/05).
crales, nos hablan de una introgresión de
30TVN0133, id., id., Los Peñones, 1080 m,
H. schmidtii Tausch, que genera el -no
grietas y repisas de escarpes calizos, 16-VI-
menos abundante por toda Europa- H. hy- 2005, J.A. Alejandre (ALEJAN. 485/05).
pochoeroides Gibson, muy habitualmente DISCUSIÓN: Resulta claro que estas
indicado en la bibliografía con el difícil poblaciones se producen por el contacto
nombre de H. wiesbaurianum R. Uechtr. entre ejemplares de H. bifidum o su in-
termedio antes citado H. hypochoeroides ,
Hieracium palentinum G. Mateo & J.A. con una planta menor del grupo de H.
Alejandre, sp. nova [hypochoeroides laniferum, que tiene que ser -de entre las
(vel bifidum)/spathulatum] que se dan en la zona- H. spathulatum
TYPUS: Hs, PALENCIA: 30TUN9734, Scheele (laniferum/neocerinthe). El pro-
Pomar de Valdivia, Villaescusa de las Torres
pr. Paraje Natural de Las Tuerces, in rupes- blema es que H. bifidum y su grupo dis-
tribus calcareis, 1060 m, 20-VI-2005, J.A. Ale- ponen de abundantes pelos estrellados
jandre (ALEJAN. 588/05). involucrales, por lo que no creemos que
DESCRIPTIO: Phyllopodum et erio- sea posible distinguir morfológicamente
podum, caule (8)15-30(35) cm alto infer- entre el combinado bifidum/spathulathum
ne et dimido glabro superne dense flocco- o hypochoeroides/spathulatum, ya que la
so laxe glanduloso, (1)2-5(8)-cephalo. Fo- glabrescencia de las hojas de H. spathu-
lia basilaria viridia et glabrescentia acuta latum y sus glándulas involucrales enmas-
breviter petiolata, (4)5-8(10) x 1’5-2’5 cm caran los caracteres que podrían servir pa-
longa lanceolata vel lineari-lanceolata, ra su diferenciación externa.
laxe dentata. Folia caulina solitaria plus
minusve reducta. Capitula cum involucris Hieracium pulmonaroides Vill., Prosp.
atro-viridibus dense glandulosis laxe floc- Hist. Pl. Dauphiné: 36 (1779) (amplexi-
cosis, ligulis apice modice glandulosis. caule/murorum)
= H. amplexicaule subsp. pulmonarioides
DESCRIPCIÓN: Planta eriópoda, de
(Vill.) Zahn in Schinz & Keller, Fl. Schweiz,
(8)15-30(35) cm de altura, con tallos gla-
ed. 2, 2: 318 (1905)
bros en casi toda su longitud, terminados Hs, *LEÓN: 30TUN4548, Boca de Huér-
en (1)2-5(8) capítulos con pedúnculos gano, Besande, barranco de Axtos, 1450 m,
densamente cubiertos de pelos estrellados talud de camino entre minas en ambiente de
y algunas glándulas. Hojas basales verdes hayedo, 6-VIII-2005, J.A. Alejandre & M.J.
glabrescentes, agudas, cortamente pecio- Escalante (ALEJAN. 1118/05).
ladas, (4)5-8(10) x 1’5-2’5 cm, con limbo Planta de distribución late-alpino-pi-
lanceolado a linear-elíptico, esparcida pe- renaica, aunque bastante olvidada o des-
ro marcadamente dentado; las caulinares atendida por los autores ibéricos; quizás
reducidas a una, desde algo menor que las por haber sido relegada a mera subespecie
basales a estrechamente linear y bractei- del común H. amplexicaule L., que se ha
forme. Capítulos de tamaño mediano, con mencionado sobre todo en los Pirineos y
brácteas verde-oscuras, cubiertas de abun- Sistema Ibérico, pero no debe faltar en
dantes pelos glandulíferos negros, pelos áreas frescas de montaña por toda la mi-
estrellados sobre todo marginales más un tad norte peninsular.
penacho de pelos simples blancos en el
ápice. Lígulas moderadamente ciliadas en Hieracium ramondii Griseb. in Abh. Kö-
su ápice. nigl. Ges. Wiss. Götting. 5: 100 (1852)
OTRAS RECOLECCIONES: PALEN- Hs, BURGOS : 30TVN4880, Espinosa de
CIA: 30TVN0033, Aguilar de Campóo, G- los Monteros, macizo de Valnera, al este del

76
G. MATEO & J.A. ALEJANDRE: Sobre el género Hieracium en la Cordillera Cantábrica.

Picón del Fraile, 1400 m, grietas y repisas de BIBLIOGRAFÍA


placas rocosas del karst, 30-VII-2004, J.A.
Alejandre & M.J. Escalante (ALEJAN. 1099/ AEDO, C., J.J. ALDASORO, J.M. ARGÜE-
04). LLES, J.L. DÍAZ, A. DÍEZ, J.M. GONZÁ-
Como hemos comentado en el apar- LEZ, M. LAÍNZ, G. MORENO, J. PATA-
tado de H. cerinthoides L., se trata de es- LLÓ & Ó. SÁNCHEZ PEDRAJA (1997)
pecie extendida por las áreas elevadas de Contribuciones al conocimiento de la flora
la Cordillera Cantábrica, bien conocida cantábrica, III. Anales Jard. Bot. Madrid
desde los montes vascos hasta los astur- 55(2): 321-350.
AEDO, C., J.J. ALDASORO, J.M. ARGÜE-
leoneses, pero que no desciende hasta el
LLES, L. CARLÓN, A. DÍEZ, G. GÓMEZ,
sur, siendo desconocida en los Sistemas
J.M. GONZÁLEZ, A. GUILLÉN, M. LA-
Central e Ibérico. ÍNZ, G. MORENO, J. PATALLO & O.
SÁNCHEZ PEDRAJA (2001) Contribucio-
Hieracium spathulatum Scheele in Lin- nes al conocimiento de la flora cantábrica V.
naea 32: 666 (1863) (laniferum/neoce- Bol. Cien. Nat. R.I.D.E.A.. 47: 7-52.
rinthe) AEDO, C., J.J. ALDASORO, J.M. ARGÜE-
H. laniferum subsp. spathulatum (Scheele) LLES, L. CARLÓN, A. DÍEZ, G. GÓMEZ
Zahn in Engler, Pflanzenr., 75: 145 (1921) CASARES, J.M. GONZÁLEZ, M. LAÍNZ,
Hs, *BURGOS : 30TVN3849, Valle de G. MORENO, J. PATALLÓ & Ó. SÁN-
Manzanedo, Arreba, roquedos calizos, 920 m, CHEZ PEDRAJA (2002) Contribuciones al
11-VI-2005, J.A. Alejandre & M.J. Escalante conocimiento de la flora cantábrica, VI. Bol.
(ALEJAN. 430/05). 30TVN4742, Los Altos, Cien. Nat. R.I.D.E.A. 48: 7-75.
Peña Alta de Dobro, 1250 m, roquedos calizos, AEDO, C., J.J. ALDASORO, J.M. ARGÜE-
12-VI-2005, J.A. Alejandre & M.J. Escalante LLES, L. CARLÓN, A. DÍEZ, G. GÓMEZ,
(ALEJAN. 446/05). *PALENCIA: 30TUN J.M. GONZÁLEZ, M. LAÍNZ, G. MO-
9734, Pomar de Valdivia, Villaescusa de las RENO, J. PATALLO, & O. SÁNCHEZ
Torres, P. N. de Las Tuerces, escarpes rocosos PEDRAJA (2003) Contribuciones al cono-
calizos, 990 m, 20-VI-2005, J.A. Alejandre cimiento de la flora cantábrica (VI). Bol.
(ALEJAN. 611/05). Cienc. Nat. R.I.D.E.A. 48: 7-75.
Planta de reducidas dimensiones (unos AIZPURU, I., C. ASEGINOLAZA, P.M.
8-15 cm), que emite 1-6(9) capítulos, con URIBE-ECHEBARRÍA, P. URRUTIA & I.
hojas basales enteras o casi, glabras o ca- ZORRAKIN (1999) Claves ilustradas de la
flora del País Vasco y territorios limítrofes.
si, sentadas o casi; hoja caulinar con fre-
Servicio Central de Publicaciones del Go-
cuencia presente. Capítulos pequeños (± bierno Vasco. Vitoria.
8-10 x 8-10 mm), con involucro verde os- BOLÒS, O. de & J. VIGO (1995) Flora dels
curo, desde glabrescente a moderadamen- Països Catalans. Vol. 3. Ed. Barcino. Bar-
te glanduloso, eventualmente provisto de celona.
algunos pelos estrellados sobre todo en la LAÍNZ, M. (1982) Mis contribuciones al
parte inferior. conocimiento de la flora de Asturias. Inst.
Su aspecto general es semejante al de Est. Asturianos. Oviedo.
H. laniferum Cav., pero con un indumento MATEO, G. (1995) Aportaciones al conoci-
miento del género Hieracium, III. Hieracium
glanduloso laxo en el involucro, que pare-
alejandrei, sp. nova. Estud. Mus. Cien. Nat.
ce proceder del que presenta H. neocerin- Álava 9: 35-37.
the Fr. [= H. cordifolium subsp. neocerin- MATEO, G. (1996a, 1996b, 1996c, 1997,
the (Fr.) Zahn], planta del grupo de H. 1998) Sobre los táxones del género Hiera-
cordifolium Lapeyr., pero separable sobre cium L. (Compositae) descritos como nuevos
todo por su hábito glabrescente y porte en España, I, II, III, IV y V. Flora Montib. 2:
más reducido. 46-60, 3: 18-30, 4: 44-53, 6: 5-21, 9: 53-75.
MATEO, G. (1996d) Sobre el endemismo
cantábrico Hieracium lainzii De Retz (Com-

77
Flora Montiberica 31 (2005)

positae) y especies afines. Anales Jard. Bot. pour le genre Hieracium en Espagne (Cor-
Madrid 54: 364-369. dillera Cantábrica) et en France (Alpes de
MATEO, G. (2005a) Aportaciones al conoci- Haute-Provence). Bull. Soc. Bot. France
miento del género Hieracium, VI. Especies 127: 81-88.
nuevas para la Cordillera Cantábrica. Bol. RETZ, B. de (1984) Le genre Hieracium en
Cien. Natur. R.I.D.E.A. 49: 125-130. Espagne (aux Baléares et en Andorre). Ma-
MATEO, G. (2005b) Aportaciones al conoci- nuscrito inédito.
miento del género Hieracium en España, IX. WILLKOMM, M. (1889) Illustrationes Florae
Reflexiones taxonómico-nomenclaturales . Hispaniae Insularumque Balearium. 2(15-
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naissance de la flore hiéraciologique de la (Recibido el 25-XI-2005)
France et de l’Espagne, 6. taxons nouveux

78
Flora Montiberica 31: 79-88 (XII-2005)

GÉNEROS BOTÁNICOS DEDICADOS A ANTONIO JOSÉ DE


CAVANILLES.

Emilio LAGUNA LUMBRERAS


Generalitat Valenciana. Conselleria de Territorio y Vivienda. Servicio de Conservación y
Gestión de la Biodiversidad. Arquitecto Alfaro, 39. E-46011. Valencia. floraval@gva.es

ABSTRACT: The botanical genera dedicated to Antonio José de Cavanilles.


The names and protologues of the genera dedicated to the most cellebrated Spanish
botanist, A.J. Cavanilles (1745-1804) are given and discussed, reporting their current
status of use and validity. Additionally, a list of species formulated for each genus is
also offered. 8 genera (1 Cavanillesia, 3 Cavanillea and 4 Cavanilla) enclosing 22(-30)
species were dedicated to Cavanilles. Only 1 genus (Cavanillesia Ruíz & Pav, Bomba-
caceae, Malvaceae) is currently conserved; the remainder 7 proposals are considered as
rejected o illegitimate names. On the genus Triguera Cav., it should be correctly na-
med as Triguera Trig. ex Cav., due that it was formerly described -but not published- as
Cabanillia by C.M. Trigueros, who proposed to Cavanilles its definitive characterisa-
tion and publication.

RESUMEN: Se aportan y discuten los nombres y protólogos de los géneros dedicados


al más célebre botánico español, .A.J. Cavanilles (1745-1804), informando sobre el
status de uso y validez actuales. Además se ofrece una lista de las especies formuladas
dentro de cada uno de esos géneros. 8 géneros (1 Cavanillesia, 3 Cavanillea and 4 Ca-
vanilla) conteniendo 22(-30) especies fueron dedicados a Cavanilles. Sólo uno de ellos
(Cavanillesia Ruíz & Pav, Bombacaceae, Malvaceae) se conserva actualmente; las 7
propuestas restantes se consideran rechazadas o nombres ilegítimos. Sobre el género
Triguera Cav., debería se correctamente denominado Triguera Trig. ex Cav., ya que fue
inicialmente descrito -pero no publicado- como Cabanillia por C.M. Trigueros, quien
propuso a Cavanilles su caracterización y publicación definitivas.
.

1. INTRODUCCIÓN sido ampliamente destacada por sus prin-


cipales biógrafos (GONZÁLEZ BUENO,
Como indicamos en un trabajo prece- 2002a y b; COSTA & GÜEMES, 1996;
dente, dedicado a reseñar los géneros des- MESTRE & al., 1983; LÓPEZ PIÑERO,
critos o propuestos por A.J. Cavanilles 2004a y b).
(LAGUNA, 2004), la figura de este botá- Un resultado directo de la fama de Ca-
nico valenciano destacó ampliamente más vanilles y del aprecio del que fue objeto,
allá de las fronteras españolas de la época es la existencia de géneros botánicos dedi-
-que entonces, además de los límites esta- cados a su figura. En el presente artículo
tales actuales, se extendían a vastos terri- se detallan tales géneros y se establece
torios ultramarinos, incluyendo gran parte una aproximación al listado de especies
de Latinoamérica-. La transcendencia de que los componen, comentándose el esta-
Cavanilles, como figura española de refe- do actual de aceptación y uso que poseen.
rencia en la botánica ilustrada mundial, ha

79
Flora Montiberica 31 (2005)

2. METODOLOGÍA Para aquellos casos en los que se han


encontrado posibles errores o defectos no-
Para abordar el presente artículo se menclaturales, se propone la correspon-
realizaron, de un lado, consultas a las diente corrección del protólogo; esta co-
principales obras biográficas sobre A.J. rrección es orientativa, ya que no puede
Cavanilles, en las que se reseñan referen- descartarse que, aun existiendo errores en
cias a los géneros que le fueron dedicados las bases de datos consultadas, no existan
–v. COLMEIRO (1858), GONZÁLEZ textos no consultados a la hora de elabo-
BUENO (2002a), LÓPEZ PIÑERO & rar erste artículo, donde sí que se hayen
LÓPEZ TERRADAS (2004)- y de otro, a correctamente indicados.
los textos y bases de datos sobre géneros
y especies botánicas reconocidos actual-
mente a nivel global. Para éste último 3. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
casdo se revisaron las obras editadas por 3.1. GÉNEROS
BRUMMITT (1992) y GREUTER & al.
(1993), y las siguientes bases de datos: El apellido de Cavanilles ha motivado
- ING (Index Nominum Genericorum; hasta 8 géneros botánicos publicados, así
Smithsonian Institute): rathbun.si.edu/bo- como de al menos una propuesta inédita.
tany/ing/ingform.cfm En lo referente a los 8 primeros casos, se
- IPNI (International Plant Name Index): juega con 3 nombres latinos diferentes:
www.ipni.org Cavanillesia, Cavanillea y Cavanilla. Las
- VPGF, Vascular Plant Genera and Fami- propuestas publicadas son las siguientes:
lies Database (Royal Botanical Gardens, Cavanillesia Ruíz et Pav. [Bombacaceae =
Malvaceae p.p.]
Kew): www.rbgkew.org.uk/data/vascplnt. Cavanillea Medikus [Malvaceae]
html Cavanillea Desr. [Ebenaceae]
- W3 TROPICOS, base de datos nomen- Cavanillea Borkh., [Pottiaceae, Brio-
clatural del proyecto VAST (VAScular phyta]
Tropicos), Missouri Botanical Garden: Cavanilla J.F. Gmelin [Sterculiaceae /
mobot.mobot.org/W3T/Search/vast.html Byttneriaceae]
Todas las páginas web precitadas se Cavanilla Thunb. [Icacinaceae / Olaca-
consultaron en sus versiones actualizadas ceae]
hasta finales de diciembre de 2004. Los Cavanilla Salisb. [Theaceae / Ternstro-
emiaceae]
defectos nomenclaturales encontrados en Cavanilla Vell. [Euphorbiaceae]
las bases indicadas se han corregido con-
Los protólogos completos de los géne-
forme al Código de S. Louis, versión ac-
ros y de las especies que los componen,
tual del ICBN (GREUTER & al., 2000).
con sus sinonimias más habituales, se in-
Dado que uno de los géneros encon-
dican en el anexo I. Los autores de los gé-
trados corresponde al grupo de los briófi-
neros en el anexo II. De las 8 propuestas,
tos, se utilizó adicionalmente la base de
7 corresponden a plantas superiores, en
datos W3 MOST, accesible en el sitio mo-
tanto una, la de Cavanillea Borkh., se en-
bot.mobot.org/W3T/Search/most.html.
clava en los briófitos; esta última es parti-
También se consultó adicionalmente,
cularmente problemática porque no se lo-
con carácter orientativo sobre la prioridad
caliza con claridad una especie tipo -de
de uso de determinados binómenes frente
hecho la biobliografía consultada no pare-
a sus sinónimos, la web ‘The Malvaceae
ce registrar ninguna especie adscrita a di-
Pages’, cuya dirección es http://www.mal-
vaceae.info/Synonymy/Synonymy.php cho género-, tratándose de un nombre ile-
gítimo –homónimo tardío, art. 53.1 del IC
BN-. Conforme a CROSBY & MAGILL

80
E. LAGUNA: Sobre los géneros botánicos dedicados a Cavanilles

(1981) y ZENDER (1993), Cavanillea claro que tanto el género como las espe-
Borkh. es sinónimo de Weissia Hedw., cies no deberían aparecer atribuídas sin
pero ninguna de las numerosas especies más a Cavanilles (como Triguera Cav.),
del género de Hedwig contenidas en la sino bajo la forma Triguera Trig. ex Cav.
base de datos W3 MOST posee como sinó- Otro tanto cabe decir de los nombres de
nimo o basiónimo plantas del dedicado a las dos especies, T. ambrosiaca y T. ino-
Cavanilles por Borkhausen. dora, que actualmente se consideran me-
Las 7 propuestas restantes correspon- ros sinónimos de T. osbeckii (L.) Willk.
den siempre a géneros de la flora tropical (v. VALDÉS, op. cit.: 72).
-excepto Cavanilla Salisb., de plantas
norteamericanas-, y afectan a sendas fa-
milias de angiospermas, si bien podrían 3.2. VALIDEZ DE LOS GÉNEROS
reducirse a 6 si se acepta la adscripción de PROPUESTOS
las Bombacáceas a las Malváceas. Cabe
recordar que la aportación de Cavanilles a De los géneros citados, sólo Cavanille-
la botánica mundial fué especialmente sia Ruíz et Pav. continua en plena validez,
rica en el caso de las Malvaceae, amplia- habiéndose descrito nuevas especies in-
mente analizadas en sus conocidas ‘Diser- cluso en época muy reciente, como ocurre
taciones’ (CAVANILLES, 1790). con C. chicamochae (v. FERNÁNDEZ
Como se ha indicado antes, existe ade- ALONSO, 2003: 26-28). En el caso de
más una propuesta inédita, detallada ex- Cavanillea, las propuestas de Desrous-
tensamente por VALDÉS (1998). En con- seaux y Borkhart se consideran ilegítimas
creto, se refiere al género Cabanillia, for- por ser posteriores a la de Medikus, pero
mulada por el botánico toledano Cándido ésta a su vez se encuentra rechazada por
María Trigueros (1736-1798), asentado ser un sinónimo nomenclatural completo
temporalmente en Carmona (Sevilla), de de Anoda Cav. De hecho la única especie
donde provenía parte del material vegetal adscrita a este género, es C. hastata
utilizado. Bajo tal posible género, que pri- (Cav.) Medikus (= Anoda hastata Cav.);
mero propuso Trigueros como Campoma- conforme a W3 TROPICOS, esta
nea o Campomanesia -en carta remitida equivalencia está demostrada mediante
en 1782 a Casimiro Gómez Ortega, quien lectotipificación. Un problema similar se
no pareció prestar atención a su planta- y repite con Cavanilla, donde los táxones
más tarde como Cabanillia en 1784 y Al- de Thunberg, Salisbury y Vellozo son ho-
mizqueña en 1785 ambas en sendas cartas mónimos tardíos, y por tanto ilegítimos,
a Cavanilles-, el toledano proponía que se del de J.F. Gmelin, que a su vez es un
describieran dos posibles especies, am- mero sinónimo de Dombeya Cav.; en este
brosiaca e inodora. Las descripciones de caso el Código de Sant Louis (GREUTER
los táxones aportadas por Trigueros en sus & al., 2000) establece además con clari-
cartas a Cavanilles eran de gran calidad dad el rechazo de Cavanilla y la conser-
(VALDÉS, 1998: 69). El autor valenciano vación de Dombeya.
se negó a poner su propio apellido en el
género, dedicándolo a cambio al propio 3.3. RIQUEZA ESPECÍFICA, IM-
Trigueros; se trata pues del género Tri-
guera, que como ya indicamos (LAGU-
PORTANCIA Y DISTRIBUCIÓN
NA, 2004) es el único de los descritos por DE LOS GÉNEROS.
Cavanilles que posee especies autòctonas
En este apartado debe excluirse el caso
españolas. Si atendemos a los usos no-
de Cavanillea Borkh., para el que, como
menclaturales actuales y al ICBN, parece
ya se ha avanzado, no se han podido loca-

81
Flora Montiberica 31 (2005)

lizar referencias a posibles especies des- ‘barrigudas’ de la Catinga brasileña. Las


critas. En lo correspondiente a los otros 7 dos especies propuestas para Cavanillea
géneros dedicados a Cavanilles, el núme- Desr. son en realidad sinónimos de una
ro de especies y datos de su distribución sóla, Diospyros discolor Willd., conocida
son los siguientes: como ‘mabolo’ o ‘manzano de terciopelo’
-Cavanillesia Ruíz et Pav.: 3(-7); Sudamérica (‘velvet apple tree’), especie originaria de
-Cavanillea Medikus: 1; Sudamérica Filipinas y utilizada como ornamental y
-Cavanillea Desr.: 1 (-2); SE Asiático (Islas productor de frutos comestibles. Ca-
Filipinas)
-Cavanilla J.F. Gmelin: 9 (-12); India, Mada- vanilla J.F. Gmelin es sinónimo de Dom-
gascar y archipiélagos entre ambas o cercanos beya Cav., uno de los géneros arbóreos
a éstas (Reunión, Mascareñas, etc.) con mayor número de especies conocidas,
-Cavanilla Thunb.: 6; India y África tropical y superando las 350 e incluyendo nu-
meridional merosas plantas ornamentales; HEY-
-Cavanilla Salisb.: 1; Norteamérica WOOD (1998: 92) señala como ejemplo
-Cavanilla Vell.: 1; Sudamérica remarcable el de Pterospermum acerifo-
En las referencias al número de espe- lium (L.) Willd. [=Dombeya acerifolia (L.)
cies, se ha aportado sin paréntesis la cifra Gaertn. = Cavanilla acerifolia (L.) J.F.
de las que se suelen reconocer como ‘bue- Gemelin], que destaca por su porte majes-
nos táxones’ -con independencia de que tuoso y la gran belleza de sus flores, cu-
suela hacerse en muchos de ellos como si- yos estambres llegan a superar los 12 cm.
nónimos de otros emplazados en géneros Otros géneros poseen importancia o
distintos pero con nombre prioritario-; a interés económico, como ocurre con Ca-
su lado, en algunos casos, se indica el nú- vanilla Salisb., sinonimizado a Stuartia o
mero de táxones formulados en el género, Stewartia, que contiene diferentes espe-
cuando uno o más se han reconcido nor- cies apreciadas como ornamentales; es el
malmente como sinónimos intragénéricos caso de Stuartia malacocendron L. (=
–p.ej., en Cavanilles Desr., se han descri- Cavanilla florida Salisb.), conocida en
to 2 taxones, C. philippensis Desr. y C. Estados Unidos como ‘silky camellia’.
mabolo Poir., pero la segunda no se con- Aún más relevante es el caso de las Cava-
sidera planta distinta de la primera, luego nilla Thunb., plantas paquicaules sinoni-
la notación ofrecida es: 1(-2)-. Como pue- mizadas a Pyrenacantha Wight, muchas
de verse los géneros dedicados a Cava- de cuyas especies poseen creciente de-
nilles son oligoespecíficos. manda internacional en los circuitos co-
En relación a su trascendencia, debe merciales de especies crasas, dada la
destacarse el caso de Cavanillesia Ruíz & extraordinara proporción que llegan a
Pav., Cavanillea Desr. y Cavanilla J.F. alcanzar la base de sus tallos.
Gmelin, ya que contienen especies de sig-
nificativa trascendencia en la constitu-
ción del dosel arbóreo de los tipos de ve- 3.4. NOTAS A ALGUNOS TÁXO-
getación en que intervienen, o de marcada NES DEL ANEXO I
y conocida utilidad. En ese sentido
FERNÁNDEZ ALONSO (com. pers.) La búsqueda de algunos de los protó-
destaca los importantes portes que alcan- logos de los táxones citados en el anexo I
zan en Colombia Cavanillesia platanifolia ha suscitado aspectos merecedores de co-
-allí allí ‘macondo’ o ‘cuipo’- y C. umbe- mentario. Destacamos los relativos a Ca-
llata –‘palo de lluvia’ o ‘volao’-; en el vanillesia tuberculata y Cavanilla ovata.
mismo sentido puede hablarse de C. arbo-
rea, al que corresponden las conocidas Cavanillesia tuberculata. Para este ta-
xon, la base de datos IPNI da como autor

82
E. LAGUNA: Sobre los géneros botánicos dedicados a Cavanilles

válido a V.F. Kosteletzky (1801-1887), ro quedando por corregir en tal caso el


publicándose la descripción en el 5º vol. protólogo, ya que debería adicionarse el
de su Allgemeine Medizinisch-Pharma- basiónimo -Pourretia tuberculata Mart.-.
zeutische Flora, de 1836. W3 TROPICOS, No habiendo podido corroborar la primera
por el contrario, da como autor a C.F.P. hipótesis -pero sin descartarla-, el anexo I
von Martius (1704-1868), pero sin cita al- de este artículo adjudica provisionalmente
guna de la obra; no obstante aporta re- C. tuberculata a Kosteletzky, pero reco-
ferencia del tipo de esa posible planta de nociendo la autoría del basiónimo a Mar-
Martius, con la indicación (sic): ‘Type: tius.
Martius, Obs. 1885 s.n., Sept.-Oct. (M)’.
Esta referencia coincide con la dada por Cavanilla ovata.- Dentro de las Cava-
K.M. Schumann (1851-1904) en la des- nilla J.F. Gmelin (Sterculiaceae) puede
cripción de Cavanillesia arborea dada en generarse confusión sobre el basiónimo
el vol. 12, fascículo 3 –Malvaceae- de la de C. ovata (Cav.) J.F. Gmelin, ya que
Flora Brasiliensis (SCHUMANN, 1886), Cavanilles describió dos táxones morfoló-
obra de la que era iniciador y editor prin- gicamente cercanos, Dombeya ovata y
cipal el propio Martius, pero de la que si- Brotera ovata, habiéndose renombrado
guieron editándose volúmenes tras su fa- ambos por diferentes autores como Pen-
llecimiento -1868-, hasta 1906. En dicha tapetes ovata, aunque refiriéndose a táxo-
obra, Schumann hace equivaler su C. ar- nes diferentes. Como se indica en el ane-
borea a dos táxones: Pourretia arborea xo I, el basiónimo de Cavanilla ovata es
Willd. –realmente basiónimo de la Ca- Dombeya ovata Cav., equivalente a Pen-
vanillesia descrita por Schumann- y P. tu- tapetes ovata (Cav.) Poir., non (Cav.) DC.
berculata, cuyo protólogo corregido com- Por el contrario, la otra planta cavanille-
pleto es: P. tuberculata Mart. in Mart. & siana, Brotera ovata, tiene el siguiente
Zucc., Nov. Gen. Sp. 1: 94 (1824). Apa- protólogo y sinonimias:
Brotera ovata Cav. in Anal. Ci. Nat. 1: 20
rentemente, el ‘Nova Genera et Species
(1799)
Plantarum’ de C.F.P. Martius y J.G. Zuc-
= Pentapetes ovata (Cav.) DC., Prodr. 1: 498
carini, es la primera obra en la que se pu- (1824), nom. illeg., non (Cav.) Poir.
blica un epíteto tuberculata que actuaría = Melhania ovata (Cav.) Spreng., Syst. Veg.
como basiónimo de la futura Cavanillesia 3 : 32 (1826)
de Kosteletzky. Existe además el protó- = Melhania ovata (Cav.) Engl. in Abh. Preuss.
logo P. tuberculata Mart., Reise Bras. 2: Akad. Wiss. 1891: 303 (1892), nom. illeg.
582 (1828) que probable-mente se cita por = Melhania abyssinica A. Rich., Tent. Fl.
error, ya que Martius ya había descrito el Abyss. 1: 76 (1847)
taxon en la obra precitada de 1824. Lle-
gados a este punto caben dos posibilida-
3.5. COMENTARIOS ADICIO-
des:
NALES
1) Que, además de una Pourretia tuber-
culata, Martius describiera, sobre la mis-
ma planta, una Cavanillesia tuberculata, De los 8 géneros tratados, 6 le fueron
dedicados en vida a Cavanilles. Un sép-
que justificaría la referencia de W3 TRO-
PICOS, quedando aún por localizar el timo género, el de Borkhausen, plantea al-
protólogo de la obra de descripción. gunas dudas sobre la fecha exacta de pu-
blicación. El género aparece en las bases
2) Que realmente C. tuberculata Mart.
apareciera por error en W3 TROPICOS, de datos –W3 TROPICOS- como publi-
siendo la primera Cavanillesia tubercula- cado en 1809, 5 años tras la muerte del
ilustrado valenciano, pero la obra en la
ta la de Kostletezky que recoge IPNI, pe-
que se editó (Tentarum Dispositionis Plan-

83
Flora Montiberica 31 (2005)

tarum Germaniae- conoció una primera obra llegara a ser publicada. Es precisa-
edición en vida de su autor, en 1792, y mente en aquel Prodromus donde apare-
otra póstuma (la citada de 1809); confor- ció publicado el género Cavanillesia, el
me a la base de datos IPNI, la segunda era único que, como paradoja de la Historia,
una reedición de la primera, conteniendo ha acabado siendo hasta el momento váli-
sólo como nueva edición el índice. En do de cuantos se dedicaron a Cavanilles.
consecuencia, es de prever que Cavanilla En justa correspondencia de paradojas,
Borkh. hubiera sido ya formulado en la Ruizia Cav. y Pavonia Cav. continuan
primera publicación de dicha obra (1792), siendo géneros válidamente reconocidos.
en vida de Cavanilles. A diferencia de las
anteriores, el género Cavanilla de Vellozo AGRADECIMIENTOS: Al Dr. José
sí que se formula con claridad tras la Luis Fernández Alonso (Instituto de Cien-
muerte de Cavanilles en 1829, es decir, 25 cias Naturales de la Universidad Nacional
años después del fallecimiento del valen- de Colombia, Bogotá) por la remisión de
ciano. separatas y comentarios sobre el género
Debe resaltarse que algunos de los au- Cavanillesia. A los Dres. Ricardo Gari-
tores de géneros citados en el anexo II fi- lleti (Universitat de València) y T. Hal-
guran entre los más detacados nombres de lingbäck (Universidad Agraria de Uppsala
la historia de la Botánica, como ocurre – Suecia), por la información relativa al
con Thunberg, Salisbury o Medikus, lo género Cavanilla Borkh. Al Dr. Miguel
que da cumplida cuenta de la talla y noto- Guara (Universitat de València) por su
riedad científica alcanzada por Cavanilles. apoyo para la obtención de copias de al-
Merece la pena destacar que dos de los gunos textos consultados. Al Dr. Gon-
botánicos más críticos con su obra, Medi- zalo Mateo (Universitat de València), por
kus y Ruíz, le dedicaron géneros botáni- la revisión final del manuscrito.
cos. El caso más notorio es el de Hipólito
Ruíz, sobrino político del más acérrimo BIBLIOGRAFÍA
enemigo científico de Cavanilles -Casimi-
ro Gómez Ortega (1740-1818), predece- BRUMMITT, R.K. (1992) Vascular plant fa-
sor del valenciano en la dirección del Real milies and genera. Royal Botanic Gardens,
Jardín Botánico-; H. Ruíz y J.A. Pavón Kew.
propusieron el género Cavanillesia que se CAVANILLES, A.J. (1790) Monadelphiae
publica en 1794, probablemente en pago a Classis Dissertationes 3 vols Imprenta Real.
que Cavanilles les había dedicado sendos Madrid. (*)
géneros (Ruizia y Pavonia) previamente CAVANILLES, A.J. (1796) Controversias
Botánicas. Colección de papeles sobre con-
(ver protólogos y sinonimias en LAGU- troversias botánicas de D. Antonio Joseph
NA, 2004: 20), pero en un momento en el Cavanilles, con algunas notas del mismo a
que Ruíz aún mantenía un significativo los escritos de sus antagonistas. Imprenta
enfrentamento con el valenciano; prueba Real. Madrid. [Ed. facsímil Librería París-
de ello es que el ‘papel nº 5’ de las cono- Valencia, 1996; Valencia].
cidas ‘Controversias Botánicas’ (CAVA- COLMEIRO, M. (1858) La Botánica y los bo-
NILLES, 1796: 109-274) corresponde a tánicos de la península Hispano-Lusitana.
una amplísima contestación de H. Ruíz, Imprenta Rivadeneyra. Madrid.
fechada en Roma el 11 de septiembre de COSTA, M. & J. GÜEMES (1996) El Botànic
Antonio Joseph Cavanilles, 1745-1804. Uni-
1795, y publicada en Madrid en 1796, versitat de València. Valencia.
contra una impugnación de su ‘Prodromo CROSBY, M.R. & R.E. MAGILL (1981) A
de la Flora del Perú’ -editada en 1794-, Dictionary of Mosses. 3ª ed. Monographs in
hecha por Cavanilles antes de que dicha

84
E. LAGUNA: Sobre los géneros botánicos dedicados a Cavanilles

Systematic Botany nº 5. Missouri Botanical Trigueros en Carmona (1779-1785) según


Garden. Missouri. su correspondencia. Col. Codex Carmonen-
FERNÁNDEZ ALONSO, J.L. (2003) Bomba- sis, 3: 37-95. Ayuntamiento de Carmona.
caeae Neotropicae novae vel minus cognitae ZANDER, R.H. (1993) Genera of the Pottia-
VI. Novedades en los géneros Cavanillesia, ceae: Mosses of Harsh Environments. Bull.
Eriotheca, Matisia y Pachira. Rev. Acad. Buffalo Sci. Nat. Sci. 32: 1-378.
Colomb. Cienc. 27 (102): 25-37. *Edición reunida de los 10 fascículos de las
GONZÁLEZ BUENO, A. (2002a) Antonio Jo- ‘Disertaciones’, inicialmente publicados por
sé de Cavanilles (1745-1804): La pasión por separado entre 1785 y 1795.
la ciencia. 2ª ed. Fundación Jorge Juán. Ma- **Edición actualizada en internet del artículo
drid. homónimo inicialmente publicado en 1995
GONZÁLEZ BUENO, A. (2002b) Gómez Or- en Asclepio 47: 241-260 Se encuentra igual-
tega, Zea, Cavanilles: Tres botánicos de la mente editado en las páginas 287-313 del
Ilustración. La ciencia al servicio del poder. libro ‘Antonio José Cavanilles (1745-1804).
Col. Novatores nº 10. Ed. Nivola. Madrid. Segundo centenario de la muerte de un gran
GREUTER, W., J. McNEILL & al. (Eds.) botánico’, ya citado.
(2000) International Code of Botanical No-
menclature (St. Louis Code). Regnum Vege-
tabile, 138. Koeltz Sc. Books, Königstein. ANEXO I : GÉNEROS DEDICA-
GREUTER, W., R.K. BRUMMITT, E. FARR, DOS A A.J. CAVANILLES
N. KILIAN, P.M. KIRK & P.C. SILVA
(1993) Names in current use for extant plant Se citan a continuación los géneros
genera. Regnum Vegetabile, 129. Koeltz Sc.
descritos por Cavanilles o atribuidos a és-
Books, Königstein.
LAGUNA, E. (2004) Sobre los géneros descri- te, con sus correspondientes protólogos.
tos por Cavanilles. Flora Montib. 28: 3-22. Cada género lleva referencia a la familia
LÓPEZ PIÑERO, J.M. (2004a). La obra botá- en la que más habitualmente se encaja,
nica de Antonio José de Cavanilles. pp. 181- figurando éstas entre corchetes. Las sino-
189 in J.M. López Piñero (ed.): La medicina nimias, aparecen con el signo ‘=’. Se ha
y las ciencias biológicas en la historia va- evitado el empleo del signo de igualdad
lenciana. Ayuntamiento de Valencia. completa o sinonimia nomenclatural (tri-
LÓPEZ PIÑERO, J.M. (2004b) La obra botá- ple guión) al haberse detectado proble-
nica de Cavanilles. In RSEAP: Antonio José
mas en la traducción a formatos PDF,
Cavanilles (1745-1804). Segundo centenario
de la muerte de un gran botánico: 11-146. donde a menudo es omitido o sustituido
Real Sociedad Económica de Amigos del por otros signos. Se han incluido además
País (RSEAP). Valencia. las siguientes abreviaturas:
LÓPEZ PIÑERO, J.M. & M.L. LÓPEZ TE- (CI): precede al binomen específico cuan-
RRADAS (2004). Bibliografía de Antonio do se incorpora una corrección, no reco-
José de Cavanilles (1745-1804) y de los es- gida en las bases de datos consultadas, so-
tudios sobre su vida y obra. 3ª ed. revisada y bre la ilegitimidad o necesidad de rechazo
actualizada. Ed. Faxímil. Valencia. Archivo del nombre (p.ej., en caso de homónimos
PDF accesible en http://www.faximil.com
tardíos)
/descargas/bibliocavanilles.pdf (**)
MESTRE, A., M. COSTA, E. LLOBREGAT, (CB): precede al binomen cuando se in-
V.M. ROSSELLÓ, J.F. MATEU & J.L. cluye una corrección relativa a la incorpo-
BARONA (1983) Cavanilles, naturalista de ración de la abreviatura del primer des-
la Il.lustració (València 1745/Madrid 1804). criptor del taxon (autor del basiónimo), no
Universitat de València. Valencia. recogida hasta ahora en las bases de datos
SCHUMANN, K.M (1886) Bombacaeae. In consultadas.
C.F.P. von Martius (ed.): Flora Brasiliensis
12(3); 201-250. Munich. 1. CAVANILLESIA
VALDÉS, B. (1998) Introducción botánica. In
F. Aguilar & B. Valdés: La obra botánica de 1.1. Cavanillesia Ruíz et Pav. [Bombacaceae

85
Flora Montiberica 31 (2005)

= Malvaceae pp] Cavanillea Medikus, Malvenfam.: 19 (1787)


Cavanillesia Ruiz et Pavón, Fl. Peruv. Prodr.: = Anoda Cav., Diss. 1: 38, t. 10 (1785)
97 (1794) Typus: C. hastata (Cav.) Medikus (= Anoda
= Pourretia Willd., Sp. Pl. ed. 4, 3 (1): 844 hastata Cav.)
(1800), nom. illeg., non Ruiz et Pav. (1794).
Typus: C. umbellata Ruiz et Pav. Cavanillea hastata (Cav.) Medikus, Malven-
fam.: 19 (1787)
Cavanillesia arborea (Willd.) K. Schum., Fl. = A. hastata Cav., Diss. 1: 38-39, pl. 11, f. 2.
Brasil. 12(3): 237 (1886) (1785)
Bas.: P. arborea Willd., Sp. Pl. ed. 4, 3: 844 = Sida hastata (Cav.) Willd., Sp. Pl. ed. 4:
(1800) 3(1): 764 (1800)
= C. cordata Ruiz & Pav. ex Spreng., Syst.
Veg. 3: 125 (1826) 2.2. Cavanillea Desr. [Ebenaceae]
= C. umbellata Ruiz & Pav. Cavanillea Desr. in Lam., Encycl. Meth. Bot.
Cavanillesia chicamochae Fern. Alonso in 3(2): 663 (1792) [Ebenaceae], nom. illeg., non
Rev. Acad. Colomb. Ci. Exact. 27(102): 26- Medikus (1787)
28, f. 1a-d, 2a-c. (2003) = Mabola Raf., Sylva Tellur.: 11 (1838). Ty-
pus: C. philippensis
Cavanillesia cordata Ruiz & Pav. ex Spreng.
Syst. Veg. 3: 125 (1826) Cavanillea philippensis Desr. in Lam., Encycl.
= C. umbellata Ruiz & Pav. Meth. Bot. 3(2): 663-664 (1792), nom. rej. vs.
Diospyros discolor Willd., Sp. Pl. ed. 4, 4(2):
Cavanillesia hylogeiton Ulbr. in Notizbl. Bot. 1108-1109 (1806)
Gart. Berlin-Dahlem 6: 163 (1914) = D. philippensis (Derk.) Gürke, Nat. Pflan-
zenfam, 4(1): 164 (1891), nom. illeg., non A.
Cavanillesia platanifolia (Bonpl.) Kunth, Nov. DC. in DC., Prodr. :8 : 231 (1844)
Gen. Sp. (quarto ed.) 5: 306 (1823) = (CI) D. philippensis (Desr.) M.R. Almeida,
Bas.: P. platanifolia Bonpl., Pl. Aequinoct. 2: Fl. Maharashtra 3A: 177 (2001), nom. illeg.
162-164, t. 133 (1817) = D. embryopteris Pers., Syn. Pl. 236 (1807),
(CB) Cavanillesia tuberculata (Mart.) Kostel., nom. illeg. superfl.
Allg. Med. Pharm. Fl. 5 (1872) Cavanillea mabolo Poiret, Tabl. Encycl. 2: t.
Bas.: Pourretia tuberculata Mart. in Mart. & 454 (1823)
Zucc., Nov. Gen. Sp. 1: 94 (1824) = D. mabolo (Poir.) Lindl. in Bot. Reg. 1828:
= (CI) P. tuberculata Mart., Reise Bras. 2: 582 t. 1139 (1828)
(1828), nom. illeg. = (CI) C. mabolo Hiern. in Trans. Camb. Phil.
Cavanillesia umbellata Ruiz & Pav., F. Peruv. Soc. 12: 260 (1873), nom. illeg.
Prodr.: 97, t. 20. (1794) [et Syst. Veg. 166 = Mabola edulis Raf., Sylva Tellur.: 11 (1838)
(1798)] = D. discolor Willd.

NOTA: En relación a las sinonimias dentro de 2.3.- Cavanillea Borkh., [Pottiaceae, Brio-
Cavanillesia, las bases de datos dan prioridad a phyta]
C. umbellata, considerando a C. cordata y C. Cavanillea M.B . Borkh., Tent. Disp . Pl. Germ.:
arborea como sinónimos de la primera. En el 251 (1809) nom illeg., non Medikus (1787).
caso de C. tuberculata, IPNI la indica con Typus: aparentemente no designado
dudas como posible sinónimo de C. platanifo- = Weissia Hedw., Sp. Musc. Frond.: 64 (1801)
lia, si bien obras clásicas como la de SCHU- = Bryum Hedw., Sp. Musc. Frond.: 178 (1801)
MANN (1886: 237) lo hacen equivaler a C. sect. Weissia (Hedw.) Relhan, Fl. Cantab., ed.
arborea. Alt.: 425 (1802)
= Hymenostomum R. Br. in Trans. Linn. Soc.
2. CAVANILLEA London 12(2): 572 (1819) subgen. Weissia
(Hedw.) A.L. Andrews in The Bryologist 23:
2.1. Cavanillea Medikus [Malvaceae] 31 (1920)

86
E. LAGUNA: Sobre los géneros botánicos dedicados a Cavanilles

3. CAVANILLA Bas.: D. ovata Cav., Diss: 3 127. t. 41. f. 2


(1787)
3.1. Cavanilla J.F. Gmelin [Sterculiaceae/Bytt- = (CB) Pentapetes ovata (Cav.) Poir., Encycl.
neriaceae] 5: 158 (1817), non (Cav.) DC. (1828)
Cavanilla J.F. Gmel., Syst. Nat. 2: 999, 1037
(1792), nom. rej. vs. Dombeya Cav., Diss. 2, (CB) Cavanilla palmata (Cav.) J.F. Gmel.,
App.: [4] (1786) (nom. cons.) Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
Bas.: D. palmata Cav., Diss: 3 122. t. 38. f. 1
Cavanilla acerifolia (L.) J.F. Gmel., Syst. Nat. (1787)
2: 999, 1037 (1792). = (CB) Pentapetes palmata (Cav.) Poir., En-
Bas.: Pentapetes acerifolia L., Sp. Pl.: 698 cycl. 5: 154 (1817)
(1753) = D. acutangula Cav.
= Pterospermum acerifolium (L.) Willd., Sp.
Pl. ed. 4, 3(1): 729 (1800) [non Benth., Fl. (CB) Cavanilla phoenicea (L.) J.F. Gmel.,
Hongk.: 39 (1861), nom. illeg.; nec Zoll. & Syst. Nat. 2: 999, 1038 (1792)
Mor., Syst. Verz. Zoll. (1854), nom. illeg.] Bas.: Pentapetes phoenicea L., Sp. Pl.: 698
= D. acerifolia (L.) Gaertn., Fruct. 2: 260 (1753)
(1790) [non Baker in Journ. Linn. Soc. 22: 449 = (CB) D. phoenicea (L.) Cav. Diss. 3: 129
(1887), nom. illeg.]. (1787)
= Brotera phoenicea (L.) Cav. in Anal. Hist.
(CB) Cavanilla acutangula (Cav.) J.F. Gmel., Nat. 1(1): 34 (1799)
Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
Bas.: D. acutangula Cav., Diss. 3: 123, t. 38, f. (CB) Cavanilla punctata (Cav.) J.F. Gmel.,
2 (1787) Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
= Pentapetes acutangula (Cav.) Poir., Encycl. Bas.: D. punctata Cav., Diss. 3: 125. t. 41. f. 2
5: 155 (1817) (1787)
= (CB) Pentapetes punctata (Cav.) Poir., En-
(CB) Cavanilla angulata (Cav.) J.F. Gmel., cycl. 5: 157 (1817).
Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
Bas.: D. angulata Cav., Diss. 3: 123. t. 39, f. 1 (CB) Cavanilla tiliaefolia (Cav.) J.F. Gmel.,
(1787) [non Mast. in Gard. Chron.: 74 (1867)] Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
= Pentapetes angulosa Poir., Encycl. 5: 155 Bas.: D. tiliaefolia Cav., Diss. 3: 124. t. 39. f.
(1817) 2. (1787)
= D. acutangula Cav. = (CB) Pentapetes tiliaefolia (Cav.) Poir., En-
cycl. 5: 156 (1817)
(CB) Cavanilla decanthera (Cav.) J.F. Gmel., = D. acutangula Cav.
Syst. Nat. 2: 999, 1037 (1792)
Bas.: D. decanthera Cav., Diss. 3: 126, t. 40, f. (CB) Cavanilla tomentosa J.F. Gmel., Syst.
2. (1787) [non Blanco, Fl. Filip. ed. 1: 349 Nat. 2: 999, 1037 (1792)
(1837), nom. illeg.] Bas.: D. tomentosa Cav., Diss. 3: 125. t. 39. f.
= (CB) Pentapetes decanthera (Cav.) Poir., 3. (1787)
Encycl. 5: 157 (1817) = (CB) Pentapetes tomentosa (Cav.) Poir., En-
= Melhania decanthera (Cav.) DC., Prodr. 1: cycl. 5: 156 (1817)
499 (1825)
= (CB) Trochetia decanthera (Cav.) Benth. in (CB) Cavanilla umbellata J.F. Gmel., Syst.
Journ. Linn. Soc. 6: 116 (1862) Nat. 2: 999, 1037 (1792)
Bas.: D. umbellata Cav., Diss. 127. t. 41. f. 1
(CB) Cavanilla ferruginea (Cav.) J.F. Gmel., (1787)
Syst. Nat. 2: 999, 1038 (1792) = (CB) Pentapetes umbellata (Cav.) Poir., En-
Bas.: D. ferruginea Cav., Diss. 3: 128, t. 42, f. cycl. 5: 158 (1817)
2 (1787)
= (CB) Pentapetes ferruginea (Cav.) Poir.,
Encycl. 5: 159 (1817) 3.2. Cavanilla Thunb. [Icacinaceae/Olacaceae]
Cavanilla Thunb., Nova Gen. Pl.: 105 (1792),
(CB) Cavanilla ovata (Cav.) J.F. Gmel., Syst. nom. illeg., non J.F. Gmel. (1792)
Nat. 2: 999, 1038 (1792)

87
Flora Montiberica 31 (2005)

= Pyrenacantha Wight in Hook. in Bot. Misc. = Malachodendron J. Mitchell, Acta Nat. Cur.
2: 107 (1830) Ephemerides: 38 (1769)
= Adelanthus Endl., Gen. Pl.: 1327 (1840), = Stuartia L., Sp. Pl. 2: 698 (1753) ‘Stewartia’
nom. rej. vs. Adelanthus Mitt. in J. Proc. Linn. [=Stuartia L. in Act. Soc. Upsal. 1741: 79
Soc., Bot. 7: 243 (1864) [Jungermanniaceae, (1741)]
Briophyta], nom. cons. Typus: C. florida Salisb.
Typus: C. scandens Thunberg
Cavanilla florida Salisb., Prodr. Stirp.:: 385
Cavanilla grandiflora (Baill.) Kuntze, Rev. (1796)
Gen. 111 (1891) = St. malacodendron L., Sp. Pl. 2: 698 (1753)
Bas.: Pyrenacantha grandiflora Baill in Adan-
sonia 10: 270 (1872), non Engl. in Engl. Jahrb. 3.4.- Cavanilla Vell. [Euphorbiaceae]
43: 187 (1909) nom. illeg. Cavanilla Vell., Fl. Flum. 226 (1829), nom.
= Adelanthus grandiflorus (Baill.) Harv. ex illeg. non J.F. Gmel. (1792)
Baill. in Adansonia 10: 271 (1872) = Caperonia St.-Hill, Hist. Pl. Remarq. Bresil:
Cavanilla kamassana (Baill.) Kuntze, Rev. 244 (1826)
Gen.: 111 (1891) Typus.: C. spinosa Vell.
Bas.: P. kamassana Baill. in Adansonia 10: Cavanilla spinosa Vell., Fl. Flum.: 226 (1829)
272 (1879) ‘kaurabasana’ = Caperonia velloziana Müll. Arg., Fl. Bras.
Cavanilla kirkii (Baill.) Kuntze, Rev. Gen.: 11(2): 323 (1874)
111 (1891) = (CB) Argythamnia velloziana (Müll. Arg.)
Bas.: P. kirkii Baill. in Adansonia 10: 272 Kuntze, Revis. Gen. Pl. 2: 594 (1891)
(1872)
Cavanilla scandens Thumb., Nova Gen. Pl.: ANEXO II: AUTORES DE LOS
105 (1792) GÉNEROS
= (CB) P. scandens (Thunb.) Planch. ex Harv.,
Thes. Cap. 1: 14, t. 23 (1859) Desr.: Louis Auguste Joseph Desrousseaux
= A. scandens (Thunb.) Endl. ex Baill., Euph.: (1753-1838)
662 (1858) Vell.: José Mariano da Conceição Vellozo
(1742-1811)
Cavanilla vogeliana (Baill.) Kuntze, Rev.
Thunb.: Carl Peter Thunberg (1743-1828)
Gen.: 111 (1891)
Salisb.: Richard Anthony Salisbury (1761-
Bas.: P. vogeliana Baill. in Adansonia 10: 272
1829)
(1872)
Borkh.: Moritz Balthasar Borkhausen
Cavanilla volubilis (Wight) Kuntze, Rev. (1760-1806)
Gen.: 111 (1891) Medikus: Friedrich Kasimir Medikus
Bas.: P. volubilis Wight in Hook., Bot. Misc. (1736-1808)
2: 107 (1831) J.F. Gmelin: Johann Friedrich Gmelin
(1748-1804)
Ruíz & Pav.: Hipólito Ruíz López (1754-
3.3.- Cavanilla Salisb. [Theaceae/Ternstroemi-
1815) y José Antonio Pavón (1754-1844)
aceae]
Cavanilla Salisb., Prodr. Stirp.: 385 (1796),
(Recibido el 16-XI-2005)
nom illeg., non J.F. Gmel. (1792)

88
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FLORA MONTIBERICA

Vol. 31. Valencia, XII-2005

ÍNDICE

MATEO SANZ, G. & J.L. LOZANO – Algunas plantas novedosas para Teruel,
procedentes de Cedrillas ………............................................................................ 3
FERRER GALLEGO, P.P. & M. GUARA REQUENA – Aportaciones a la flora
de la comarca de Utiel-Requena (Valencia) ...……………………………...…… 5
JAIME LORÉN, J.M. De – Cartas de Francisco Loscos en la correspondencia de
Carlos Pau en el Instituto Botánico de Barcelona ..... …………………………… 14
LÁZARO BELLO, J.A. – Pequeña aportación a la flora de la provincia de Burgos 36
SERRA LALIGA, L., J. PÉREZ BOTELLA & J.J. IZQUIERDO – El género
Periploca en la Comunidad Valenciana …….................................................…... 39
ROSSELLÓ, J.A., M. CASTRO & P. FRAGA – New records of diploid Urginea
pancration (Hyacinthaceae) in Cabrera (Balearic Islands) ..……………………. 44
ROSSELLÓ, J.A., N. TORRES & M. CASTRO – Carduus ibizensis, a neglected
species endemic of the western Balearic Islands ……........................................... 47
MATEO SANZ, G. – Aportaciones al conocimiento del género Hieracium L. en
España, IX, Reflexiones taxonómico-nomenclaturales ..…..……………………. 51
MATEO SANZ, G. – Aportaciones al conocimiento del género Hieracium L. en
España, X. Novedades para el Pirineo catalán ......…………...………………….. 62
MATEO SANZ, G. & J.A. ALEJANDRE – Novedades y consideraciones sobre
el género Hieracium en la Cordillera Cantábrica …..…..................................….. 70
LAGUNA LUMBRERAS, E. - Géneros botánicos dedicados a Antonio José de
Cavanilles ............................................................................................................... 79