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CORRUPCIÓN EN LA UNIVERSIDAD ES EL RELATO DE UN PROFESOR UNIVERSITARIO QUE HA

DECIDIDO ROMPER LA LEY DEL SILENCIO. COMO SU CASO HAY CIENTOS. PERO ESTE ES EL
PRIMERO QUE SALE A LA LUZ PÚBLICA..

La Universidad, como algunas otras instituciones, goza de una suerte de respetabilidad que no es
sino una efectiva cortina de humo. Tras ella se esconden numerosos casos de corrupción y
endogamia que ni mucho menos son marginales. Es una guerra sucia en todas las instancias entre
profesores, doctores, catedráticos, etc., que luchan por mantener su campo de influencia, su
particular parcela de poder. Todo ello, a costa de los alumnos y de los contribuyentes, que con sus
impuestos sostienen un imperio de ineficacia y nepotismo. «Por desgracia, -escribe Alejo Vidal-
Quadras en el prólogo- las cosas demasiado horribles también suceden y la historia desarrollada
en Corrupción en la Universidad así lo demuestra para nuestra vergüenza colectiva. […] Como en
tantos otros puntos débiles de nuestro sistema institucional, cultural y económico, las desgracias
presentes tienen a sus espaldas una larga historia de errores de planteamiento, de dogmatismos
ideológicos y de políticas de vuelo corto. Hemos construido un mundo universitario fuertemente
politizado, teñido de localismo y rígidamente funcionarial. […] Es imprescindible una reforma
radical en este ámbito porque el grado de deterioro es tan alto que horrores como los expuestos
en Corrupción en la Universidad, lejos de ser una ficción de novela negra, constituyen la realidad
cotidiana de no pocos departamentos universitarios españoles».

EL AUTOR:

José Penalva Buitrago es profesor de la Universidad de Murcia y profesor visitante de la


Universidad de Cambridge (Reino Unido). Asimismo, es co-fundador del proyecto internacional de
formación del profesorado Teacher Leadership. Como experto en materia educativa, ha publicado
numerosos artículos tanto en revistas especializadas como en medios generalistas. Es autor,
además, de los siguientes libros: El nuevo modelo de profesor: un análisis crítico; El profesor como
formador moral; Cartas de un maestro. Sobre la educación en la sociedad y la escuela actual;
Claves del sistema educativo en España; La escuela a examen..

El profesor de la Universidad de Murcia José Penalva ha decidido arrojar luz sobre la persecución
laboral que dice sufrir por parte de su propio centro académico y que ya denunció, aunque con
nombres ficticios, en su reciente libro “Corrupción en la Universidad”. Una publicación que ha
terminado por desbaratar las tensiones con el centro,que acaba de abrir un expediente contra él,
supuestamente, por no cumplir sus obligaciones y sus horarios académicos.
Harto de las maniobras del rector de la Universidad, José Antonio Cobacho, y de sus profesores
más cercanos, Penalva explica, ahora con nombres y apellidos, los desmanes que viene sufriendo
desde hace tres años por parte de la Universidad y de su propio departamento de Pedagogía. Para
el profesor, se trata de un caso de acoso laboral y mobbing que empieza en noviembre de 2007,
cuando obtuvo una plaza académica que debía haber correspondido a J.A. Rabadán Rubio, un
amigo del propio rector.

“Cobacho entra como rector en 2007 y ese mismo año Juan Sáez, amigo del rector y también del
PSOE, se hace con el poder en el departamento, colocando a un director títere: Fernando Vicente
Jara”, explica Penalva, que ha denunciado los hechos, con abundantes pruebas, ante el juzgado de
instrucción número 7 de Murcia. “Juan Sáez quiere mostrar su amistad a Cobacho dándole una
plaza a su amigo Rabadán. Y así, lo primero que hace Fernando Vicente al entrar como director del
departamento es convocar la plaza. A Rabadán le inflan el CV pero, aun así, no llega a un tercio del
mío”, añade.

Aunque las plazas en la universidad española son públicas, la clave del enchufismo académico está
en la composición de los tribunales, elegidos a dedo entre el rector y los catedráticos y
constituidos a la medida de los aspirantes. “Para no darme esa plaza de 2007 hacen varias
irregularidades”, explica el profesor. “Retrasan la resolución meses, hasta que, finalmente, el
vicerrector de Profesorado, José María Ruiz, mano derecha de Cobacho, da la solución: firma
contra mí una expulsión de la Universidad y, como el siguiente en la lista es Rabadán, éste
obtendría la dichosa plaza. Pero demuestro que es ilegal y no tienen más remedio que dármela.
Desde entonces, no han parado de acosarme”.

Tres años de persecución

La denuncia presentada por Penalva en los juzgados se dirige, en un primer momento, contra
Fernando Vicente y después se amplía en dos ocasiones para incluir las pruebas que
supuestamente implican al rector y a su equipo directo de colaboradores más próximos. “Me han
llegado a asignar más del 300% de horas lectivas que me corresponden, me han amenazado a mí y
a mis alumnos, he recibido insultos y difamaciones. Me han impedido realizar investigación y
sobra decir que no me pagan gastos y facturas. La finalidad es destruirme académica y
profesionalmente”, señala Penalva ahora que la última vendetta interna del rector ha sido abrir un
nuevo expediente, el segundo en tres años.
La Universidad de Murcia explica, sin embargo, que este nuevo expediente responde, únicamente,
al incumplimiento de contrato firmado por el denunciado y descartan que tenga algo que ver con
la publicación de su último libro. “Su acusación preferida es que he faltado a mis tareas docentes”,
responde Penalva. “Pero he demostrado en todas las ocasiones que estas acusaciones eran falsas.
A pesar de todo, Fernando Vicente no paraba de decirme: No seas así que te estás complicando la
vida. A mí no, ya te he dicho que yo soy titular y a mí no me echan”.

Penalva, que cuenta con grabaciones de las amenazas y presiones telefónicas que ha recibido,
decidió en ese momento denunciar al jefe de su departamento ante el rector de la Universidad por
acoso. “Entonces el rector me engañó porque me dijo que abrirá expediente contra él, y en
realidad lo que hizo fue abrirlo contra mí. Utilizan la siguiente artimaña: después de hablar con el
rector, el director de mi departamento engaña a dos de mis alumnos para que hagan un escrito de
queja contra mí. Les dice que he querido engañarles en el examen para que suspendan y busca así
provocar su indignación. Él mismo les redacta el escrito en su ordenador para que los alumnos lo
firmen. Y con ese escrito, el rector abre el primer expediente en abril de 2009 para expulsarme de
la Universidad”.

El profesor consiguió demostrar entonces, una vez más, que las acusaciones eran falsas. Pero ni
con esas logró frenar la persecución del centro, que no ha parado en todo momento de acosar a
Penalva, a veces, incluso, hasta amenazando a sus alumnos para que cambiasen de director de
tesis porque, de lo contrario, “no la aprobarían”.

Penalva explica que el vicerrector de profesorado decidió entonces cambiar su contrato de fijo a
interino y ordenar al departamento que votase su continuidad como profesor. “Me enteré de la
jugada por una filtración y, un día antes de la reunión, me presenté en el despacho del vicerrector
y le dije: José María, tú eres el que está detrás de la jugada. Llevas un año y medio queriendo
echar de la universidad. Pero como me eches del centro, mañana abres el telediario de La Primera.
Inmediatamente, envió un escrito al director del departamento para que no se hiciera la
votación”.

Falsifican actas

La suma de tretas supuestamente perpetradas por el rector y su equipo de colaboradores para


acabar con Penalva no tienen fin. Una auténtica pesadilla en la que el profesor ha llegado a ver,
incluso, cómo una liberada sindical de UGT y miembro de su departamento, Catalina Guerrero,
“falsifica unas actas con el fin de imputarme delitos” o cómo la Universidad ha utilizado como
abogado a la misma persona que instruyó el expediente abierto contra él en el propio centro.

Penalva ha denunciado los hechos por la vía de lo penal y espera que la justicia dicte ahora
sentencia en un caso que él ya ha denunciado públicamente a través de su libro “Corrupción en la
Universidad”. Un libro al que le falta por escribir aún su último capítulo.

THE TIMES HABLA DEL RECTOR DE LA UAL: POLITIZACIÓN, CORRUPCIÓN Y NEPOTISMO EN LA


UNIVERSIDAD ESPAÑOLA

El rector de la Universidad de Almería, Pedro Molina, ha salido en el prestigioso diario inglés The
Times, en concreto en el suplemento de educación, y lo ha hecho apareciendo como uno de los
protagonistas de la corrupción y el nepotismo del sistema universitario español, dos de los males
que afectan al sistema universitario español junto con los “recortes”, según concluye el reportaje
titulado “Algo huele a podrido en España” y subtitulado “Críticas al amiguismo y la corrupción
académica” firmado por Paul Jump.

El suplemento de educación superior de The Times destaca la politización, el nepotismo y la


corrupción, y uno de los casos abordados en profundidad es el del profesor Jorge Lirola,
sancionado con suspensión de empleo y sueldo durante 4 años y 3 meses, por el rector Pedro
Molina, como consecuencia de la denuncia que realizó al Fiscal Jefe de Almería, Antonio Pérez
Gallegos, por presunta prevaricación y otros delitos penales, relacionados con el concurso para
una plaza de catedrático. El motivo del castigo fue que había perjudicado el nombre de la UAL al
hacer pública ante los medios su denuncia.

El Fiscal decidió no iniciar ninguna investigación sobre los hechos, sin tomarle ni tan siquiera
declaración sobre los mismos, pese a su insistencia; y mientras Molina inició una serie de
maniobras que también denunció Lirola como acoso laboral.

Molina también ha impedido que este profesor pueda ocupar su tiempo estudiando en la UAL al
negarle el derecho a matricularse esto años en los que ya no puede ejercer en ella. El tema llegó al
Defensor del Pueblo, que se abstuvo al ser informado por la Universidad que el asunto estaba en
el juzgado, cuando en realidad lo que está ahí es su recurso contra la sanción mencionada, pero no
contra la denegación de la matrícula que fue lo que le hizo llegar Lirola.
El reportaje hace un repaso a la reducción de presupuestos para las universidades y la
investigación, pero que en el fondo la mayoría coincide en que es la corrupción derivada de la
politización lo que está lastrando el sistema universitario.

José Peñalva, autor de “Corrupción en la Universidad” es quien cuenta el caso de Lirola, y así lo
refleja la información del diario londinense:

“Desde la publicación de la Corrupción en la Universidad , Penalva ha puesto en contacto con un


gran número de académicos españoles que también afirman haber sufrido tras caer mal de sus
redes locales de poder. Entre las historias (que él espera poder cotejar en otro libro) es la de Jorge
Lirola Delgado, profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Almería. Dice que fue
suspendido en noviembre pasado por cuatro años y tres meses después de informar el rector de la
universidad, Pedro García Roque Molina, al fiscal jefe local, Antonio Pérez Gallegos, por presuntos
delitos penales.

Según Lirola, el entonces rector actuó como “juez y parte” y descubrió que había actuado con
“grave incumplimiento de sus superiores” y que había causado “un daño grave a la dignidad de la
personal o la administración” de Almería. Lirola también afirma haber pasado más de 200 horas en
espera de ser visto por el fiscal jefe, mientras que un desafío legal a su suspensión no llegará a los
tribunales hasta el verano de 2014.Mientras tanto, él no puede exigir ni sueldo ni prestaciones por
desempleo, dice.”Se trata de cómo funciona la justicia en España”, dijo a LA . “Nadie más que un
juez puede alterar la decisión de un rector, y mi caso no se escuchará hasta más de dos años
después de los hechos.

La universidad no respondió a una solicitud de comentarios.”

El rector de la UAL no tuvo tiempo o interés en responder a The Times sobre este asunto.

En ese mismo número aparece el listado de las 400 mejores univesidades del mundo, entre las que
aparecen sólo cinco españolas -obviamente no la de Almería- y eso que podemos encontrar alguna
coreana, de Taiwan, de Tailandia, Hong Kong… y por supuesto muchísimas norteamericanas,
inglesas, francesas y alemanas, pero también portuguesas o italianas.

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