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El Instituto de Servicio Exterior Ú    S Y C.

S Y C. J U V Don Pedro Pérez Zeledón fue
Manuel María de Peralta, fundado B  M. un hombre con una prolongada
en agosto de 1988, es una unidad del
L A C L y polifacética carrera pública.
Ministerio de Relaciones Exteriores Particularmente en el campo de
y Culto que desarrolla programas 17. Gral. Joaquín Eufrasio Guzmán y Ugalde, Lardé y Larín, Jorge la diplomacia costarricense de su
dirigidos a la profesionalización época, su aporte fue fundamental.
y perfeccionamiento del servicio 18. El Canciller Toledo, Emilio Gerardo Obando Cairol. Fue miembro o jefe de varias
diplomático costarricense. Lleva ese representaciones del país ante diversos
nombre en homenaje a la memoria 19. El Canciller Montúfar, Joaquín Alberto Fernández Alfaro. gobiernos amigos, así como encargado
del más destacado diplomático de de numerosas misiones especiales.
la historia costarricense, embajador 20. El Canciller Esquivel Ibarra (Biografía e impronta del Lic. Ascensión Esquivel Brindó contribuciones de la mayor
emérito y dos veces benemérito de la Ibarra), Tomás Federico Arias Castro. relevancia en los litigios relativos a
Patria. ambos límites fronterizos terrestres
21. Los Cancilleres venidos de Colombia, Julio Ernesto Revollo Acosta. del país.
Dentro de las tareas del Instituto, la
función académica cumple un papel 22. El Canciller Fernández Guardia, Jorge Francisco Sáenz Carbonell. Es así que esta obra se constituye
primordial gracias a un convenio en un intento por abordar un tema
suscrito con el Sistema de Estudios 23. Seis Cancilleres Interinos, varios autores. en el que se ha plasmado por escrito
de Posgrado (SEP) de la Universidad relativamente poco, y es precisamente
de Costa Rica se imparte la Maestría 24. El Canciller Lizano, Jorge Francisco Sáenz Carbonell y Pedro Ramírez Sierra. el tiempo en que fungió como canciller
Profesional en Diplomacia. Además, de Costa Rica, que en realidad
tiene como misión la formación, 25. El Canciller Juan Rafael Argüello de Vars, Charles Salvador Hernández Viale. comprende tres momentos de su vida.
actualización y capacitación del Este esfuerzo trata de brindarle un
personal del Servicio Exterior de la 26. Primera Dama Yvonne Clays, Miguel Acuña V. breve homenaje a un hombre a quien el
República por medio de actividades país le debe tanto. Don Pedro, a través
académicas y prácticas, muchas de 27. El rey Garabito defensor de la libertad, Jorge Francisco Sáenz Carbonell de su extraordinario trabajo, mucho
ellas mediante tecnologías en línea. honró en vida a Costa Rica y por ello
28. Manuel Vicente Jiménez Oreamuno: el canciller, Jorge Francisco Sáenz Carbonell tiene merecido todo honor que el
El Instituto también se encarga del y Jorge Umaña Vargas. pueblo y gobierno puedan rendirle en
rescate de la historia diplomática el presente.
de Costa Rica por medio de 29. Agapito Jiménez: el canciller, Jorge Francisco Sáenz Carbonell.
investigaciones y publicaciones, y
alberga el Museo Diplomático Braulio
Carrillo y el Centro de Documentación
30. El canciller Venegas. Semblanza de don Andrés Venegas García, Luis Carlos Pedro Pérez Zeledón:
León Fernández Bonilla. También tiene
Serrano Madrigal
el Canciller
a su cargo la publicación de la Revista 31. José María Zamora, Primer abogado costarricense, Jorge Francisco Sáenz
Costarricense de Política Exterior Carbonell.
y diversas actividades académicas S Y C N° 32
dirigidas tanto a funcionarios del 32. Pedro Pérez Zeledón: el canciller, Jorge Umaña Vargas y Luz Alba Chacón León.
Ministerio como al público en general.

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 C  C R
I  S E
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Jorge Umaña Vargas
Luz Alba Chacón León

Pedro Pérez
Zeledón:
el Canciller

Serie Yvonne Clays n° 32

MINISTERIO DE REL ACIONES EXTERIORES Y CULTO DE COSTA RICA


I NSTI T U TO DE L SE RV I C I O E XTE R IO R
M A NUE L M A RÍ A DE PE R A LTA
92
P438U Umaña Vargas Jorge 1984 -
Pedro Pérez Zeledón: el canciller / Jorge Umaña Vargas;
Luz Alba Chacón León.__ San José, Costa Rica: MREC,
Instituto Manuel María de Peralta, 2017.

132 p. : 21x14 cm. __ (Serie Yvonne Clays, no. 32)

ISBN 978-9977-76-046-9

1. BIOGRAFÍAS. 2. COSTA RICA. 3. HISTORIA.


4. CANCILLERES. 5. PÉREZ ZELEDÓN PEDRO.
I. CHACÓN LEÓN LUZ ALBA. II. Título. III. Serie.

Lggc

Edición aprobada por el Instituto del Servicio Exterior Manuel María de Peralta.
Primera Edición: junio 2017.

Revisión de pruebas: Edgar García Miranda, Jorge Francisco Sáenz Carbonell, Jorge Umaña
Vargas y Luz Alba Chacón León.
Fotografía de la portada: Galería de Ex Cancilleres, Instituto del Servicio Exterior Manuel María
de Peralta.

Edición: Ubaldo García Ruiz.


Diseño y diagramación: Imprenta Nacional.
Preimpresión: Imprenta Nacional.
Impresión: Imprenta Nacional.
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Instituto del Servicio Exterior Manuel María
de Peralta, San José, Costa Rica. Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.
Avenida 7-9, Calle 11-13, San José. Teléfono (506) 2539-5300. www.rree.go.cr

Impreso en Costa Rica.


Reservados todos los derechos.
Prohibida la reproducción, no autorizada por cualquier medio, mecánico o electrónico, del
contenido total o parcial de esta publicación. Hecho el depósito por ley.

El texto es propiedad exclusiva del autor y no debe ser reproducido sin su autorización. Asimismo,
no constituye un documento oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, por lo cual
las opiniones expresadas en él son de exclusiva responsabilidad del autor.
En: Galería del Salón Cardona del Instituto del Servicio Exterior.
Foto tomada por Shirley Campos Aguilar.
Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Contenido

Dedicatoria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1

Presentación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5

CAPÍTULO I.- DON PEDRO PÉREZ ZELEDÓN:


EL HOMBRE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9

I. Sus raíces. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
A. Nacimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9
B. Los Pérez y los Zeledón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
II. Matrimonios e hijos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15
III. Educación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
IV. Actividades privadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
A. Historiador y escritor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
B. Agricultor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 19
C. Profesor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
V. Su personalidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23

CAPÍTULO II.- DON PEDRO EN SUS INICIOS


COMO FUNCIONARIO PÚBLICO (1869-1888). . . . . . . . . . . . . 24

I. Sus primeros trabajos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24


II. Sus inicios en la diplomacia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
A. Sus primeras experiencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 26
B. Enviado extraordinario y ministro plenipotenciario
de Costa Rica en Washington D.C.. . . . . . . . . . . . . . . . 29

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León VII


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

CAPÍTULO III.- LA CANCILLERÍA PRIMERA ÉPOCA


(AGOSTO Y SETIEMBRE DE 1888). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 32
I. Su llegada al cargo de secretario de estado. . . . . . . . . . . . . . . . 32
II. La cancillería en 1888. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 36
III. El cuerpo diplomático y consular acreditado en San José . . . . 37
IV. Principales acciones de don Pedro durante este periodo . . . . . 38
V. Su renuncia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46

CAPÍTULO IV.- PRIMER INTERMEDIO (1888-1892) . . . . . . . 48

I. Ministro en Estados Unidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 48


II. Renuncia como ministro en Estados Unidos. . . . . . . . . . . . . . 51

CAPÍTULO V.- LA CANCILLERÍA SEGUNDA ÉPOCA


(MARZO A MAYO DE 1892). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53

I. La cancillería en 1892. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53
II. El cuerpo diplomático y consular acreditado en San José . . . . 54
III. Principales acciones de don Pedro durante este periodo . . . . . 55

CAPÍTULO VI.- SEGUNDO INTERMEDIO (1892-1898). . . . . 57

CAPÍTULO VII.- LA CANCILLERÍA TERCERA ÉPOCA


(MAYO DE 1898 A JULIO DE 1899). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60

I. La cancillería en 1898. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 60
II. El cuerpo diplomático y consular acreditado en San José . . . . 63
III. Política centroamericana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63
A. Los Estados Unidos de Centroamérica . . . . . . . . . . . . . 63
B. Las relaciones con Nicaragua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
C. Las relaciones con El Salvador. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
IV. Las relaciones bilaterales con otros países de América. . . . . . . 68
A. Las relaciones con Colombia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68
V. Las relaciones bilaterales con otros países . . . . . . . . . . . . . . . . 68
A. Viaje del presidente Yglesias a Estados Unidos,
Gran Bretaña y Francia . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 68
B. Las relaciones con España. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
VI. Asuntos consulares. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
VII. Otros asuntos concernientes a la Secretaría
de Relaciones Exteriores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77
VIII. Asuntos relacionados con las carteras anexas
a la Secretaría de Relaciones Exteriores. . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
IX. El intento revolucionario del general Velarde . . . . . . . . . . . . . 81

VIII Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

CAPÍTULO VIII.- LOS AÑOS POSTERIORES . . . . . . . . . . . . . 83

I. Actividades realizadas después de haber sido


tres veces canciller. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 83
II. El epílogo de la vida de don Pedro Pérez Zeledón:
el incansable intelectual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
A. Una jubilación para don Pedro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92
B. Proyecto de benemeritazgo y muerte de don Pedro. . . . 94
III. Palabras finales de los autores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95

ANEXO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97
1. Parte expositiva de la Memoria del Ministerio
de Relaciones Exteriores y carteras anexas, 1898-1899. . . . . . 99
2. Sección Editorial del Diario Oficial La Gaceta
del 29 de setiembre de 1888. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109
3. Declaración de funerales de estado en ocasión de la muerte
de don Pedro Pérez Zeledón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111
4. Firma de don Pedro Pérez Zeledón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113

BIBLIOGRAFÍA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
Libros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
Fuentes en Internet. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116
Memorias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
Fuentes normativas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
Periódicos y revistas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
Obras inéditas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
Otros documentos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118

Sobre los autores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 120

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León IX


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Dedicatoria

A la memoria de mi abuelo Roger Umaña Murillo.

A las personas que conforman el próspero cantón de Pérez Zeledón


y sus alrededores, entre los que cuento a familiares y amigos.

A mi buen amigo José Luis Angulo Brenes.

A mis amigos costarricenses en Ottawa quienes me acogieron


el tiempo que viví allá. No tengo palabras para expresar
apropiadamente la gratitud por la hospitalidad, gentileza y amistad
mostrada para conmigo y mi familia, cuando fungí como cónsul
en Canadá: Luis, Pedro, Jacob, Roberto, Marisela, Eliana, Frank y
Luz Edgerton y demás amistades. Gracias a ustedes y sus familias.

Jorge Umaña Vargas.

A quienes cada día se esfuerzan, porque Costa Rica promueva


relaciones cordiales entre todos los países del orbe.

A los descendientes de aquellos que contribuyeron con la fundación


y el desarrollo de la Nueva Santa María, hoy San Isidro de Pérez
Zeledón.

A los niños de hoy, ciudadanos del futuro, para que continúen


tejiendo el estandarte, que amorosamente abriga a la patria y que
iniciaron los antepasados y muchos de sus sucesores, entre ellos
don Pedro Pérez Zeledón.

Luz Alba Chacón León.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 1


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Presentación

La presente reseña de la vida y obra del canciller don Pedro


Pérez Zeledón contribuye a poner de relieve una de las dimensiones
más destacadas de su prolongada y polifacética carrera pública,
que fue su fundamental aporte en el campo de la diplomacia
costarricense de su época. Los autores, la distinguida historiadora
y académica Luz Alba Chacón León, y el estimable diplomático
Jorge Umaña Vargas, logran evidenciar la sobresaliente trayectoria
del señor Pérez Zeledón en este campo.

Don Pedro fue miembro o jefe de las representaciones del


país ante varios gobiernos amigos, así como encargado de diversas
misiones especiales; brindó contribuciones de la mayor relevancia
en los litigios relativos a ambos límites fronterizos; y llegó a
desempeñarse en tres ocasiones como canciller de la República.
En todos estos campos brindó sus servicios con gran distinción y
mérito.

Esos logros por sí mismos bastarían para acreditarlo


como una personalidad sobresaliente, pero si se considera que
adicionalmente fue secretario (hoy día Ministro) o subsecretario
de varios ministerios, diputado, y que ocupó altos cargos en el
Poder Judicial, llegando a ser elegido para su presidencia, queda
claro que estamos considerando la trayectoria de uno de los
principales hombres públicos de su época, que contribuyó desde
muchos ámbitos al proceso de modernización y expansión del
Estado costarricense que caracteriza las décadas finales del siglo
XIX.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 3


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

El examen de su trayectoria, tal como se refleja en este


interesante trabajo, revela una actitud consistente hacia el manejo
de los asuntos que se le confiaron, en los que se manifiesta su
diligencia en la actividad, su reconocida probidad y una inteligencia
sobresaliente, que le permitía establecer con acierto el rumbo más
conveniente para cada coyuntura. Adicionalmente, sus escritos
jurídicos e históricos se caracterizan por la precisión, la sencillez
expositiva y en el caso de los primeros, por la acertada conducción
del hilo argumentativo hasta llegar a sustentar o demostrar con
gran solidez las tesis que defiende. Sería muy provechosa la edición
de una recopilación de estas obras, que mantienen en gran medida
su utilidad, y conservan todo su interés.

El presente trabajo es una valiosa y necesaria adición a


los estudios de los cancilleres de la República que ha publicado el
Instituto del Servicio Exterior Manuel María de Peralta, pues esta
colección estaría incompleta si no apareciera en ella la reseña de
un canciller de tanto peso. Es un trabajo que además demuestra
la justicia que se haría en otorgarle a don Pedro Pérez Zeledón
el benemeritazgo que, como nos recuerdan los autores, es un
reconocimiento todavía pendiente, que en plena justicia se merece.
Ojalá esta designación llegue a darse en tiempo no lejano.

Christian Kandler Rodríguez.


Historiador y Diplomático.

4 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Introducción

Sobre don Pedro Pérez Zeledón los autores conocíamos


unas cuantas historias antes de iniciar este proyecto. Valga
el momento para referirnos cómo surgió la idea sobre esta
investigación, y lo escucharemos de palabras de uno de los autores:
Jorge Umaña Vargas.

“Muchas de esas historias las conocí a través de relatos


de mi abuela Luz Alba Chacón León, quien desde pequeño me
inculcó el amor por la historia patria. También coadyuvaron
los constantes intercambios con mi profesor y amigo don Jorge
Sáenz Carbonell, quien había narrado innumerables crónicas de
don Pedro en algunas tantas de nuestras incontables tertulias. El
conocimiento que adquirí sobre don Pedro se amplió en la medida
en que sumaba experiencias que mi mente absorbía, retenidas sí
o sí cuando a uno le gustan los temas históricos y aparta de su
tiempo para su disciplinada lectura.

Había visto en mis épocas de estudiante una pintura de


don Pedro expuesta en la galería de ex cancilleres del Instituto del
Servicio Exterior Manuel María de Peralta, en donde se le retrata
con unas hojas en la mano derecha, un bigote y pelo gris, que me
hacía pensar que para el tiempo en que se realizó ese cuadro, ya
don Pedro contaba bastantes historias de su vida pública y privada.

Sin darme cuenta, durante mi juventud visitaba sus


historias e iba tras sus pasos cada vez que veía ese cuadro, o viajaba
al cantón 19 de la provincia de San José. Ello pasaba sin comprender

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 5


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

la magnitud de todo lo que el país le debe al hombre asociado a los


apellidos Pérez Zeledón.

Teniendo en mente esa curiosidad que hace años me


embargaba y empujado por la oportunidad de volver a escribir
para el Instituto Manuel María de Peralta, al que le tengo inmenso
aprecio y respeto por la importante labor que efectúa, me di
a la tarea de preparar un proyecto de investigación que trataría
primordialmente sobre el desempeño del señor Pedro Pérez
Zeledón como canciller. Para ello solicité a mi abuela, Luz Alba
Chacón, que me acompañara para sacar adelante la tarea de
generar un estudio en torno a una figura tan prominente como
don Pedro Pérez Zeledón”.

Conocedores de cómo surgió la idea de preparar este


estudio, permítannos agregar que escritos sobre don Pedro, si
bien no hay tantos como se pensarían, los hay profundos, por lo
que este libro no ahondará en detalles de su vida privada, cual si
fuese una biograf ía. Se trata más bien de un intento por abordar
un tema en el que se ha plasmado por escrito relativamente poco,
y es precisamente el tiempo en que fungió como canciller de Costa
Rica, que en realidad comprende tres momentos de su vida.

Al escribir sobre don Pedro es inevitable no referirse,


aunque sea brevemente, a su familia y otros aspectos personales
y contextuales para entender mejor su vida y las obras que le
acompañaron durante sus breves periodos a la cabeza de las
relaciones exteriores del país.

Dedicamos unas breves líneas de esta introducción


para agradecer al Dr. Jorge Sáenz Carbonell por confiarnos la
elaboración de este documento. A Fabiola Umaña quien facilitó
enormemente la coordinación entre los autores para escribir esta
obra. A don Luis González bibliotecólogo de la biblioteca León
Fernández Bonilla, por su permanente disposición a brindarnos
su ayuda. Agradecimientos extensivos a Andrea Herrera Araya,
María Gabriela Mora Cruz, Dayanne Nájera Matarrita, Carolina
Picado Brenes, Víctor Porras Fernández y Catalina Porras Suarez.
A los funcionarios y funcionarias del Archivo Nacional, que con
su dedicación diaria hacen de esa institución un lugar acogedor

6 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

para quienes se refugian en sus paredes para investigar. Asimismo


a quienes de alguna manera coadyuvaron para alcanzar el objetivo,
les estamos eternamente agradecidos.

Por último, es el deseo de los autores expresar que este


esfuerzo trata de brindarle un breve homenaje a un hombre a
quien el país le debe tanto. Al fin y al cabo nos impulsó el deseo
patriótico de querer rescatar- a través de este escrito- a alguien que
mucho ha honrado a Costa Rica y, merecido tiene todo honor que
el pueblo y gobierno puedan rendirle.

San Isidro de Coronado y San Francisco de Dos Ríos,


mayo de 2017.

Jorge Umaña Vargas Luz Alba Chacón León

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 7


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo I

Don Pedro Pérez Zeledón: El hombre

Es el tiempo del Estado


patriarcal liberal (…).
Lo anterior es parte del
panorama político y
económico de Costa Rica,
patria en la que don Pedro
va a desarrollarse”1

Luis Enrique Arce

I. SUS RAÍCES

A. Nacimiento

En 1850 el país logró que se erigiera la diócesis de Costa


Rica. En 1851, se consagró como primer obispo a monseñor
Anselmo Llorente y Lafuente. En 1852 se entonó por primera vez
la música del Himno Nacional de Costa Rica. En 1853 el país era

1 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Editorial Atabal. San José, Costa Rica.
2008. Págs. 17 y 19.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 9


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

testigo de la primera reelección de don Juan Rafael Mora Porras2.


Estos hechos citados, daban fe de que el país estaba creciendo
política, social y estructuralmente; poco a poco se transformaba.
Sobre ese cambio, el autor Álvaro Quesada Soto, citado por Arce
señala que:

“La práctica política de estos años está


dominada por el intento de perpetuar las
viejas relaciones y privilegios familiares
patriarcales, dentro de las nuevas
estructuras económicas capitalistas, creadas
por el negocio del café.” 3

Quien lograse producir y exportar café en importantes


cantidades tenía suficiente poder para influir en la toma de
decisiones y en las iniciativas que debían considerarse en el país,
además:

“los presidentes llegaban al poder por


actos de valor o de audacia o en virtud de
combinaciones de familia o por el apoyo
que les brindaban los círculos capitalistas
que en la verdadera realidad regían al país
(…) los presidentes regían los destinos de los
costarricenses con un sentido patriarcal”.4

El politólogo Fabrice Edouard Lehoucq confirma esta


situación:

“Hasta finales del siglo XIX, la mayoría


de los jefes ejecutivos fueron elegidos en
elecciones esencialmente no competitivas
(e indirectas), o asumieron sus cargos como
designados legales por breves periodos. En
Costa Rica siete jefes de Estado llegaron al

2 Rodríguez Vega, Eugenio. “Biograf ía de Costa Rica”. Editorial Costa Rica, Imprenta
Nacional. San José, Costa Rica, julio de 1980. Págs. 66-69.
3 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 17.
4 Picado Michalski, Teodoro. “Ricardo Jiménez O. visto por Teodoro Picado M.” Presentado
por Felipe Fernández R. Colección Analectas de Archivo. San José, Costa Rica: Asamblea
Legislativa, 1984. Pág. 18.

10 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

poder por medio de las vías del hecho, uno


de los cuales creó una dictadura que duró
casi una docena de años. Dos presidentes
tuvieron la mala suerte de ser ejecutados
sin un proceso previo, después de haber sido
víctimas de golpes de Estado. En resumen,
sólo un jefe de Estado fue elegido en una
elección competitiva, mientras todos los
otros asumieron el poder como designados
legales por breve tiempo o fueron elegidos en
elecciones esencialmente no competitivas”.5

En ese contexto, el 4 de enero de 1854 - dos años antes de


que Costa Rica estuviese luchando, junto al resto de Centroamérica,
en la campaña de 1856 contra los filibusteros- nació don Pedro
Pérez Zeledón.

El pequeño Pedro vivió sus primeros años en la ciudad


de San José, distrito Catedral, donde después existió la Capilla del
Seminario, misma que fue demolida en la segunda mitad del siglo
XX y en su lugar se erigió un estacionamiento de automóviles. Se
dice que el ambiente hogareño en donde se desenvolvió de joven
era además sencillo, austero y pobre6. Fue su padre el presbítero
Miguel Pérez Zamora y su madre la señora Francisca Zeledón
Aguilar.

Su padre era vecino de San Juan de Tibás, hijo del


agricultor alajuelense Fermín Pérez y doña Micaela Zamora vecina
de Esparta.

Don Miguel además de la relación con doña Francisca


tuvo otra con doña Victoria Mayer Herrera (1858-1942) de cuyo
fruto nacieron Esperanza Cecilia Perfecta (n. 1877), Fermín Miguel
de Jesús (n. 1879), Ana Victoria Engracia de Jesús (n. 1881) y Víctor
Manuel de Jesús (n. 1884)7.

5 Edouard Lehoucq, Fabrice. “Instituciones democráticas y conflictos políticos en Costa


Rica”. Editorial de la Universidad Nacional (EUNA). Heredia, Costa Rica. Primera edición, 1998.
Pág. 31.
6 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 17.
7 Pérez Barrantes, Pedro. “Pbro. Miguel Pérez Zamora. Primer cura párroco de Santa Ana.
Árbol Genealógico”. Punto Gráfico. San José, Costa Rica. 2001. Pág. 12.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 11


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Entre otros puestos don Miguel fue diputado por


Puntarenas en 1872. Murió el 10 de julio de 1895 y fue sepultado
en el mausoleo que era propiedad de don Pedro, ubicado en el
cementerio de San José.

Doña Francisca por su parte, era hija del abogado Pedro


Zeledón y de Ignacia Aguilar, ambos costarricenses. Su residencia
se ubicaba en el distrito Catedral, en San José. La madre de don
Pedro fue sepultada en el mismo mausoleo que don Miguel, el 5
de abril de 18918.

Se decía de don Pedro que era hijo de madre soltera ya


que doña Francisca había enviudado del señor Sebastián Rodríguez
Mora (de esta unión nació don José Joaquín de los Reyes Rodríguez
Zeledón, quien llegaría a ser presidente de Costa Rica). Estando
viuda entabló una relación extramatrimonial con el sacerdote
Pérez, de la cual nació un niño que llamaron Pedro pero que murió
en setiembre de 1853. Varios meses después nació, del mismo
padre, un niño al que también se le dio el nombre de Pedro. Es de
destacar que don Pedro y su medio hermano José se profesaron
gran afecto y mantuvieron una relación estrecha que duró hasta
sus años de adultez, a pesar de que Pedro era casi dieciséis años
menor que su pariente9.

Ser hijo bastardo era una condición muy reprochable en


aquel entonces. Ello le valió al país la desdicha- y a él la indebida
censura- de que le fuese imposible presentarse como candidato
para la presidencia de la república. Sin embargo, esa condición
nunca le impidió figurar dentro de la alta sociedad costarricense.
El padre de don Pedro no le reconoció sino hasta el año de 187810.

Su madre fue una mujer luchadora. Se dice que don Pedro


llegó a ser lo que fue gracias por un lado a su propio empeño,
pero en parte también debido a “los sacrificios de su inteligente,

8 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Colección quién fue y qué hizo.
Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes. Departamento de publicaciones. San José, Costa
Rica. 1971. Pág. 15.
9 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de Peralta. San
José, Costa Rica. Primera edición, 2011. Págs. 5-6.
10 Pérez Barrantes, Pedro. Op. Cit. Pág. 74.

12 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

trabajadora y bondadosa madre, quien supo enfrentarse a la vida


para ayudar a su hijo, y a todos los que tenían suerte de vivir en su
hogar”11.

Su medio hermano también tuvo parte en el esfuerzo


familiar por salir adelante. A los 14 años de edad don José Joaquín
Rodríguez fue enviado a Guatemala para que cursara tanto su
educación secundaria como la carrera de leyes en la Universidad
de San Carlos Borromeo. Pero poco tiempo después de su arribo a
Guatemala, el padre del joven Rodríguez murió y en consecuencia
la situación económica en la que se vio envuelta la viuda de
Rodríguez no le permitió sufragar los estudios de su hijo, quien
debió regresar al país12.

Una vez en San José, don José Joaquín Rodríguez, que en


ese tiempo era apenas un muchacho, tuvo que ponerse a trabajar
para ayudar en el sostén de su familia. Con gran tenacidad pudo
concluir sus estudios en derecho en la Universidad Santo Tomás13.
Esa actitud tesonera en favor de su educación personal fue sin duda
una inspiración y un ejemplo positivo importante para su medio
hermano menor, Pedro Pérez Zeledón. Se conoce el nombre de
dos hijas más de la unión Rodríguez- Zeledón, Josefa Pilar de Jesús,
bautizada en la iglesia del Carmen de San José el 12 de octubre de
1833 y Gregoria de los Dolores, bautizada en la misma iglesia el 9
de mayo de 183514.

B. Los Pérez y los Zeledón

Durante la época de la conquista, el apellido Pérez era


común tanto en los pueblos indígenas como entre españoles.
Cuando los indígenas eran bautizados se cambiaban el apellido,
adoptando el de su encomendero, el padrino o incluso la del
sacerdote que los bautizaba. Esto demuestra que el apellido muchas
veces podía tener ascendencia indígena.

11 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 16.
12 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Op. Cit. Pág. 6.
13 Ibíd. Pág. 7.
14 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Op. Cit. Pág. 5.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 13


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Entre los antepasados Pérez españoles, estuvo don


Bartolomé Pérez de Cote, quien junto con su esposa doña Luisa
Guerrero arribó a Costa Rica procedente de Medina Sidonia en
Castilla, España.

Engendraron ellos a don Francisco Pérez de Cote y


Guerrero, quien llegó a ser capitán de milicias. Don Francisco es
reconocido como uno de los que dejó más descendencia conocida
entre los Pérez. Su primer matrimonio, que data de 1684, fue
con Manuela de Alfaro y de esa unión nacieron 3 hijos. Casó en
segundas nupcias con María de Zamora y Quintana con quien tuvo
6 hijos. Se sabe que la mayoría de los Pérez de Alajuela y Heredia
vienen de esta última unión15.

Uno de esos 6 hijos del segundo matrimonio fue don


Francisco Pérez de Cote y Zamora, quien casó con María del
Rosario Ugalde Rodríguez. En el matrimonio Pérez Ugalde nació
José Agustín, quien al casarse con Rosalía Alfaro Arias engendraron
a José Manuel Pérez Alfaro, padre de don Fermín y oriundo de
Alajuela16.

Los Zeledón por su parte, provenían de Cartago. Su


antepasado más antiguo conocido se llamó Gaspar de los Reyes,
nacido en esa ciudad alrededor de 1680. Casó con María Jacinta
Arguello, quienes engendraron a José Miguel de los Reyes Arguello
quien casó con María Aguilar. Su hijo José Francisco “de los Reyes
Zeledón”, casó en Cartago en 1756 con María Francisca Masis y
Fernández. En 1761 fue bautizado su hijo José Hilario Reyes quien
casó en 1795 con doña Antonia de las Mercedes Mora Fernández.
Para su casamiento se sabe que ya utilizaba el nombre de Hilario
Zeledón. Del Hogar Zeledón- Mora nació doña Francisca, madre
de don Pedro Pérez Zeledón17.

15 Programa televisivo Informe 11: Linajes. “Los Pérez”. Canal 11 de Costa Rica. Consultado
el 18 de agosto de 2016, desde: https://www.youtube.com/watch?v=RosuM8JVRnY.
16 Sanabria M, Víctor. “Genealogías de Cartago hasta 1850”. San José, Servicios Secretariales,
1ª. ed., 1957. Tomo IV, págs. 1075-1076.
17 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Op. Cit. Págs. 4-5.

14 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

II. MATRIMONIO E HIJOS

Pedro Pérez Zeledón contrajo matrimonio en dos


ocasiones. En 1875, a los 21 años de edad, lo hace por primera
vez con doña María Vicenta de los Dolores Calvo Mora, hija del
benemérito de la patria don Joaquín Bernardo Calvo Rosales y
doña Salvadora Mora Pérez. Esta unión originó cinco mujeres y
seis varones, y por ellos, llegó a tener 27 nietos18:

Cinco mujeres:

- Celia (nació en 1880).


- Pacífica María (1882-1953). Casó con Gerardo Castro
Saborío.
- Clara (1890-1942). Casó con Aurelio Güell Gutiérrez.
- Blanca (1890-1952). Casó con Rubén Méndez Álvarez.
- Flora (1894-1913). Murió Soltera.

Y seis varones:

- Octavio Esteban (1875-1880).


- León Marco Tulio (1877-1952). Casó con Blanca Rosa
Díaz Gelpi.
- Pablo Emilio (Nació en 1878). Casó con Clotilde
Fernández Fuentes en primeras nupcias y con Margarita
Grant en segundas nupcias.
- Alonso Octavio (1883-1929). Casó con Liduvina Pinto
Escalante en primeras nupcias y con Benigna Coto Rojas
en segundas nupcias.
- Humberto (1887-1940). Casó con Adelina Bonilla Bedoya.
- Claudio (1892-1949). Casó con Joaquina Fonseca Zúñiga.

Está bien documentado el cariño que don Pedro le profesó


a doña Vicenta. Por diversas razones, los esposos tuvieron que vivir
muchos episodios de su relación, alejados uno del otro. De allí que
don Pedro recurriera a las cartas para hacerle sentir su amor a su

18 Información basada en: Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág.
20; Pérez Barrantes, Pedro. “Pbro. Miguel Pérez Zamora. Primer cura párroco de Santa Ana.
Árbol Genealógico”. Op. Cit. Págs. 62 y 63; y, www.familysearch.org.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 15


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

pareja. El biógrafo Luis Enrique Arce describe la situación que ellos


pasaban:

“(…) la carta se convierte en el medio


de unión constante con su amada Vicenta.
El hace de ella (la carta) el vehículo de sus
lamentos, de sus quejas y sus alegrías, cartas
que en algunos casos quedan en su escritorio.
Cada Vez que escribe a su amada parece ser
que el tormento de la distancia le acarrea
vibrantes emociones, y siente desequilibrarse
por estar lejos de ella. La misma situación
pasa su esposa en el hogar…”19

Don Pedro era un hombre honesto, una persona íntegra.


Una vez se cuenta de él que ejerciendo el derecho no quiso hacerse
cargo de un cliente adinerado pues su “probidad y pulcritud
profesional le impidieron hacerse cargo de asuntos penales”20.

Era un ser humano de familia y creyente en el evangelio


cristiano. Reconocía la importancia del seno familiar para un mejor
mañana en la sociedad, y lo demostraba con el ejemplo. Vivía
pendiente del hogar, sus hijos, nietos, sobrinos y hasta del vecino21.
De hecho, en uno de sus pensamientos, haciendo un paralelismo
entre la familia y la sociedad, y la importancia de esta primera para
mejorar la segunda, se lee en uno de sus diarios:

“Quiero que mis hijos de toda preferencia


se dediquen a la vida de la familia. Es ésta
la piedra angular del edificio social. Cuanto
más se perfeccione y adelante la familia
tanto más adelanta y perfecciona el cuerpo
social”22

Enviudó en 1913. Dos años después casó por segunda


ocasión con doña Emilia Calvo Ramírez, sobrina de su primera

19 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 39.


20 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 25.
21 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 43.
22 Ibíd. Pág. 44.

16 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

esposa, con quien convivió sus últimos dieciséis años de vida. De


esta unión matrimonial no hubo descendencia.

III. EDUCACIÓN

El joven Pedro, a quien siempre se le reconoció como un


estudiante brillante, hizo sus estudios primarios bajo la dirección
de don Máximo Jerez, y la secundaria teniendo como docente al
prestigioso orador don Álvaro Contreras. Mucho de su brillantez
se la debió a estos dos afamados mentores.

El 11 de abril de 1871 el educando Pedro, solicitó su grado


de Bachiller en Filosof ía por suficiencia, pues no había terminado
todos los cursos que se requerían según las reglas establecidas. El
tribunal examinador fue integrado por don Salomón Escalante,
don Ricardo Alpizar, su hermano José Rodríguez y los Bachilleres
don Elías Jiménez, don Ascensión Esquivel y don Juan de Dios
Céspedes. A las cuatro de la tarde del 19 de abril de 1871, este
grupo examinó al joven Pedro Pérez quien fue aprobado por la
unanimidad de los votos23.

Una vez adquirido su Bachillerato en Filosof ía, cumplió su


servicio militar obligatorio del que logró el grado de subteniente de
las milicias nacionales en 1872, estando de presidente don Tomás
Guardia.

Terminado este breve lapso, no pudo resistir a la tentación


de continuar sus estudios, pues su apetito por nuevo conocimiento
era incansable. En los años subsiguientes continuó lecciones,
aunque de manera algo irregular. En 1873 solicitó someterse al
examen para obtener su Bachillerato en Leyes, que logró el 26 de
diciembre de ese año.

Sus estudios universitarios los realizó en la Universidad


de Santo Tomás, donde compartió con muchos de los que más
adelante, junto a él, regirían los destinos del país desde diversos
puestos públicos.

23 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 18.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 17


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Durante su época de estudiante universitario, a diferencia


de muchos de sus compañeros de clase, le tocó trabajar durante
el día y estudiar durante la noche, desarrollando una meritoria
disciplina, que lo impulsó a salir adelante en sus faenas.

Esa actitud tesonera lo llevó a recibir varios cursos, entre


ellos de idiomas. Llegó a dominar el inglés y el francés. Además,
informes de la Universidad de Santo Tomás calificaban a don
Pedro como una persona puntual, aplicada y de buena conducta24.

Se recibió de abogado el 3 de diciembre de 1877.

IV. ACTIVIDADES PRIVADAS

A. Historiador y escritor

Don Pedro fue un asiduo investigador. Su primer trabajo


conocido data de 1886 y se trató de un estudio sobre la anexión del
Partido de Nicoya a Costa Rica y a las antiguas fronteras entre ese
país y Nicaragua.

La principal dificultad para conocer acerca del vasto


estudio de la historia patria que realizó don Pedro, se debe a que
muchas de sus obras están dispersas en periódicos y revistas de la
época.

Sus temas predilectos versaron sobre la biograf ía, diversos


sucesos de la vida colonial y los años inmediatamente posteriores
a la proclamación de la Independencia. Se le conocen importantes
obras sobre Juan Rafael Mora y el Doctor José María Castro
Madriz. Se sabe sobre su afán por escribir sobre la esclavitud en
Costa Rica, pues se conservan en el Archivo Nacional sus tarjeteros
biográficos, en los que trabajó hasta el fin de sus días25.

24 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 18.
25 Ibíd. Pág. 86.

18 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

La lista de documentos históricos y literarios de don Pedro


es amplia. Entre ellos se pueden citar26:

• Precedentes históricos de la cuestión limítrofe con


Nicaragua.
• Recuerdos de ayer.
• El Bachiller Osejo.
• Gregorio José Ramírez.
• Resumen del caso de Costa Rica.
• El Estado de Costa Rica.
• Paralelo entre Costa Rica y Veragua.
• El doctor don José María Castro, fundador de la República.
• Fusión de sangre.
• Don Mauro Fernández.
• La fundación de Santa María de Dota.
• Fray Rodrigo Pérez.
• 28 de abril de 1914.
• Manuel de Jesús Jiménez.
• El Pueblo de San Bernardino de Quepo.
• Itinerario de Gil González Dávila.

Fuera del país alcanzó la investidura de miembro


correspondiente de la Academia de la Historia de Madrid, y de la
Academia Americana de la Historia de Buenos Aires, Argentina.
En Costa Rica, hoy una silla de la Academia Costarricense de
Geograf ía e Historia, lleva su nombre.

B. Agricultor

Una particular ocupación de don Pedro Pérez Zeledón


fue la agricultura que constituyó una herencia materna. En 1880
cuando fue desterrado a la zona de Los Santos junto con su familia,
perfeccionó sus técnicas de esta actividad económica, en especial
en los cantones de Dota y Tarrazú.

A finales del siglo XIX nace en algunos costarricenses la


inquietud de establecer en el país una escuela de agricultura, que
subsanara las necesidades modernas de la actividad agropecuaria

26 Un amplio estudio de cada una de estas obras se puede encontrar en: Guevara de Pérez,
Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 87 a 120.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 19


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

que estaba en franco y constante crecimiento, don Pedro fue uno


de esos visionarios.

Las labores que tenían relación con la agricultura


acompañarían a don Pedro el resto de su vida. Llegó a ser profesor
de derecho agrario; fue enviado a Estados Unidos y Europa a
estudiar mejoras en la práctica de la agricultura y otros oficios;
estuvo involucrado en la creación de una Escuela Nacional de
Agricultura que quería erigir el presidente Bernardo Soto, la que
nunca llegó a funcionar en la práctica27; ayudó en el desarrollo
de la zona de Los Santos; al estar cerca de los campesinos con
quienes vivió algunas experiencias, estos le miraban como un gran
benefactor28. Sus aportes a la zona sur se prolongaron durante toda
su vida.

Don Pedro Pérez Zeledón realizó acciones productivas,


específicamente trabajó la industria de la madera por medio de un
aserradero. Llegó a poseer una finca, “La Belmira”29, que se situaba
en el Llano de la Piedra, entre San Marcos de Tarrazú y Santa
María de Dota. Don Víctor Ureña Chanto, citado por un biógrafo
de don Pedro, Luis Enrique Arce, da fe de esta labor del señor Pérez
Zeledón en favor de los pueblos del Sur de la Provincia de San José,
utilizando como herramienta el uso de la tierra:

“Fíjese usted que don Pedro Pérez


Zeledón compró una finca en Copey (…) y
la dividió en lotes que vendió a 200 colones
cada uno, precio comodísimo aún en aquel
tiempo que la plata valía mucho. Eran lotes
de 16 hectáreas y mi papá (Emigdio Ureña
Zúñiga) fue el encargado de entregar los
lotes. También en su propio aserradero se
hizo la madera para construir la primera
escuela de Copey que por cierto, hoy día

27 Facultad de Ciencias Alimentarias de la Universidad de Costa Rica. “Breve Reseña


Histórica de la Facultad de Ciencias Agroalimentarias”. Consultado el 25 de octubre de 2016,
desde: http://www.agro.ucr.ac.cr/historico/hs.html
28 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Págs. 28 y 29.
29 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 38 y Guevara de Pérez,
Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 36.

20 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

lleva su nombre. Él siempre estuvo atento en


servirles a la gente y al pueblo.”30

C. Profesor

La fama de don Pedro como buen estudiante le precedió


toda su vida, y ello le abrió importantes puertas dentro del mundo
académico de entonces, dándole la oportunidad de ejercer la
docencia. Siempre supo inspirar coraje en sus discípulos.

Cuando vivió en Santa María de Dota en 1880, el pueblo


siempre le buscó como una referencia intelectual. Se cuentan entre
sus alumnos a don Emigdio Ureña Zúñiga y Patrocinio Barrantes
Vargas quienes llegaron a ser considerados líderes locales que
ejecutaron acciones benéficas para el desarrollo de la zona31.

El 13 de noviembre de 1883, el rector de la Universidad


de Santo Tomás, don Vicente Sáenz Llorente, encargó a don Pedro
y a don Mauro Fernández que le dieran su opinión acerca de la
conveniencia de comprar a don José de Torres Bonet su biblioteca,
para ensanchar la de la universidad.

El 30 de abril de 1884 fue nombrado profesor de


derecho mercantil y legislación agraria de la misma institución
universitaria32.

Durante el gobierno de don Bernardo Soto Alfaro, don


Pedro participó activamente en las políticas educativas al ser
Subsecretario de Instrucción Pública. Debido a su pujanza en este
tema, se le reconoce junto a otros nombres33 como constructor
de la educación de Costa Rica34, título que se cristalizó con la
instauración de la Ley General de Educación Común.

30 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 31.


31 Ibíd. Pág. 52.
32 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 25 y 26.
33 Entre ellos don Mauro Fernández, quien era el Secretario de Instrucción Pública, don
Miguel Obregón y don Buenaventura Corrales.
34 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 54.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 21


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Participó activamente en la contratación de profesores


en Europa para que se desempeñasen en el Colegio Superior de
Señoritas y en el Liceo de Costa Rica y también en la puesta en
marcha de la ley antedicha que permitió reglamentar la educación
primaria para todas las comunidades del país.

El 26 de febrero de 1887 se le nombró de nuevo profesor


de la Universidad de Santo Tomás, esta vez en el curso de derecho
natural. A este cargo renunció el 12 de abril de 188735. También en
1898 fue secretario de instrucción pública por recargo.
En 1903 a petición de don Ascensión Esquivel, y en
calidad de miembro de una junta, realizó un estudio sobre los
métodos, reglamentos, programas y planes de estudios de la
educación costarricense de primera y segunda enseñanza. Junto
a él estuvieron don Mauro Fernández y don José Astúa Aguilar36.
El 14 de noviembre de ese mismo año formó parte de la comisión
examinadora del Liceo de Costa Rica y del Colegio Superior de
Señoritas37.

En 1905 se le nombró profesor de la cátedra de derecho


mercantil en la escuela de derecho de la Universidad de Santo
Tomás38. En 1906 se le nombró catedrático de derecho internacional
de la misma institución académica, cargo que no aceptó39, por lo
cual volvió a ejercer el de profesor de derecho mercantil. En 1907
se le designó además como profesor de derecho civil. El 30 de junio
de 1910 pasó a ser nuevamente profesor de derecho civil por el
tiempo que don Ricardo Jiménez no pudo desempeñarlo, es decir,
hasta el 24 de setiembre de aquel año40.

35 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 29.
36 Escuela Pedro Pérez Zeledón. Artículo: “Pedro Pérez Zeledón: Un hombre propuesto
para benemérito de la patria”. 25 de junio de 2013. Consultado el 8 de marzo de 2017, desde:
http://www.escuelapedroperez.com/pedro-perez-zeledon/
37 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 38 y 39.
38 Ibíd. Pág. 203.
39 Ibíd. Pág. 39.
40 Ibíd. Pág. 40.

22 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

V. SU PERSONALIDAD

A través de esta sección se han esbozado algunas de las


características que marcaron la personalidad de don Pedro. Sin
embargo, cabe rescatar un fragmento de doña Raquel Guevara, que
engloba las principales particularidades que permiten comprender
la grandeza del señor Pérez Zeledón:

“No tuvo jamás el encono del mestizo


contra lo que brilla, ni buscó los defectos de
los demás para comentarlos o abultarlos,
sino que marchó rectamente a la conquista
de la fama, con el alma fresca y el espíritu
levantado.

No manchó su conciencia con la envidia,


ni regateó ajenos merecimientos, ni se ahogó
al reconocer reputaciones de terceros. Fue
sereno en sus juicios; si un individuo, una
familia o una institución habían ganado
alguna preponderancia por sus condiciones
o servicios a la comunidad, tuvo la palabra
pronta para reconocerlo así (…).

El señor Pérez (…), pudo perfilar mejor su


labor en el ramo de Derecho Internacional
y de Ciencias Históricas, que fueron las
actividades en las cuales logró su bien
sentada reputación.”41

Por su parte, don Emigdio Ureña Zúñiga, hijo del


civilizador del valle de Santa María, se refirió a don Pedro como
una persona con “carácter benévolo, siempre dispuesto a hacer el
bien”42. Sin duda se trata de nobles palabras que hacen justo honor
a la personalidad del señor Pérez Zeledón.

41 Ibíd. Págs. 98 a 100.


42 Ibíd. Pág. 71.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 23


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo II

Don Pedro en sus inicios como funcionario


público (1869-1888)

Pedro Pérez Zeledón


“siempre estuvo atento en
servirles a la gente y
al pueblo”.43

Víctor Ureña Chanto

I. SUS PRIMEROS TRABAJOS

A mediados de 1869, a los quince años de edad, fue


colocado por su hermano don J. Joaquín Rodríguez, quien fungía
como registrador general de hipotecas, como escribiente con
un salario mensual de veinte pesos. Ascendió hasta convertirse
en oficial de partido del registro de hipotecas. Posterior a ello se
desempeñó como escribiente encargado de la tramitación en el
juzgado I civil de San José y luego ocupó el cargo de secretario de
la suprema corte de justicia. En julio de 1877 don Pedro había sido
nombrado como juez segundo civil y de comercio de San José. El 5

43 Citado en: Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 31.

24 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

de junio de 1878 renunció a ese puesto para dedicarse al ejercicio


liberal de su profesión, lo que hizo hasta el 10 de marzo de 1885.

Durante este tiempo, hubo varias ocasiones en que el


señor Pérez Zeledón abandonó su ejercicio profesional. La primera
vez fue en 1880, cuando debido a que dirigía y editaba el periódico
“El Ciudadano”- opositor al gobierno del general Tomás Guardia
Gutiérrez, cuya primera edición data del 30 de julio de 1880 en la
Imprenta La Paz.- fue desterrado por órdenes del propio presidente,
a la zona de Los Santos. Unos meses después “El Ciudadano” no
pudo distribuirse más.

Varias veces interrumpió el ejercicio liberal, en su mayoría


por razones asociadas a funciones diplomáticas, didácticas,
políticas o para dedicarse a actividades agrícolas e industriales.

En 1882 fungió como abogado procurador del Banco


Nacional de Costa Rica. El 30 de octubre de ese mismo año, el
presidente Próspero Fernández le nombró miembro de la comisión
encargada de formar un reglamento para la organización de las
rentas públicas, con el objeto de que promovieran “la mayor suma
posible sin cargo al contribuyente”44. La comisión la completaban
don Vicente Sáenz y don Gerardo Méndez. Posteriormente, a
esa misma comisión se le dio la tarea de elaborar un reglamento
especial de la oficina del sello nacional.

En otra ocasión, don Bernardo Soto siendo ministro de


hacienda, solicitó a esa misma comisión que se le presentara un
proyecto de ley sobre delitos, penas y procedimientos criminales en
materia fiscal. El biografiado fue miembro de ese cuerpo colegiado
hasta el día de su renuncia el 11 de setiembre de 1886.

Don Pedro tuvo otros cargos muy variados. Por un tiempo


fue el abogado procurador del Banco Nacional de Costa Rica,
renunció a ello a inicios de 1883. Luego se dedicó a la academia.
Incluso en enero 1884, fue el encargado junto con don Ricardo
Jiménez y don Mauro Fernández, de elaborar la lista de libros que

44 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 25.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 25


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

eran necesarios para la Universidad de Santo Tomás45. El 10 de


marzo de 1885 se le nombró secretario consejero de la Legación
de Costa Rica en Nicaragua, cuyo jefe era el licenciado Ascensión
Esquivel46.

II. SUS INICIOS EN LA DIPLOMACIA

A. Sus primeras experiencias

En cuanto a su nombramiento como secretario consejero


de la Legación de Costa Rica en Nicaragua, es importante destacar
que aunque el nombramiento de don Pedro efectivamente se
produjo, y fue el propio ministro quien le extendió el pasaporte
para que se trasladara a Nicaragua, sin embargo, al final no pudo
realizarse ese viaje ya que el gobierno dispuso conservarlo en la
capital. Don Pedro en sus memorias, cuenta su versión de los
hechos:

“… aquí tengo en mi archivo todo el


proceso que se desarrolló cuando la amenaza
de Barrios.

En aquella época era Presidente de la


República don Bernardo Soto. Yo mantenía y
cultivaba buenas relaciones con su Ministro
de Guerra, y así mismo con los demás
miembros del Gabinete. Corría el mes de
marzo de 1885. El Ministro y yo habíamos
proyectado un paseo por las vecindades de
Rancho Redondo.

El había quedado de pasar esa mañana


por mi casa y ahí montar a caballo, ya
preparados. En vano esperé su llegada. Y
pasadas unas horas dispuse ir a pie hasta la
ciudad por si le encontraba en el camino. Ya

45 “Lista de libros que son necesarios a la Universidad de Santo Tomás”. En: Archivo
Nacional. Archivo histórico. Ministerio de Educación Pública, número 006064. Año 1884.
46 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 26.

26 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

en la población alguien se acercó a decirme:


No sabe usted lo que pasa, estamos en
guerra…

Y enseguida me enteré de lo ocurrido. El


motivo del no cumplimiento de nuestra cita
estaba ampliamente justificada. Barrios, de
un modo violento, sin que nadie lo esperara,
declaraba que conforme a un acuerdo se
llevaría a cabo la unión centroamericana;
por medio de la fuerza Costa Rica quedaba
en la situación de un departamento, que
de la noche a la mañana iba a pasar a
servir al Gobierno que se proclamaba sin
su conocimiento y sin su aprobación. La
noticia produjo verdadera inquietud en toda
la República. No contábamos con medios
para defendernos y el país atravesaba una
era muy dif ícil. Basta decir que se estaba
concluyendo de pagar la deuda del Estado.

En aquella situación se convocó una


Junta de los ciudadanos mejor capacitados.
Y se dispuso no contestar a Barrios y dirigirse
al gobierno de Nicaragua. En eso estábamos,
cuando se recibió un telegrama de Nicaragua
(…). Enseguida recibimos telegrama de El
Salvador. (…). Y por último Honduras se
manifestó (…). También el Gobierno de
México hizo lo mismo y sobrevino el completo
fracaso de Barrios.”47

El señor Pérez Zeledón más adelante explica el por qué


nunca se trasladó a Nicaragua:

“Antes de mi embarco en Puntarenas


para el destino que se me había señalado,
el General don Apolinar de Jesús Soto, jefe
del ejército en marcha, radicado en Esparta

47 Ibíd. Págs. 26 a 28.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 27


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

y Puntarenas, tuvo la fineza de pedir al


Gobierno, se me diera un puesto de gran
confianza a su lado, el Secretario de aquella
Comandancia, que de noche, corría a mi
cargo salvo casos de índole especial, y en
posesión de ese cargo el 19 de marzo del
mismo año, para cuando se me diese de baja,
se me nombró Sub-secretario de Hacienda,
Comercio e Instrucción Pública al lado del
Lic. Mauro Fernández, en la administración
del Lic. Don Bernardo Soto…”48

Ya en el puesto de sub-secretario, se le confirmó como


teniente coronel de las milicias de la República el 20 de abril de
1885. Allí continuaría acumulando experiencia internacional, pues
el señor presidente le envió a Estados Unidos y Europa para que
estudiara los mejores oficios de la época, en temas agrícolas y la
enseñanza en general. Estuvo en Francia, Suiza, Bélgica, Inglaterra
y de allí viajó a Estados Unidos donde visitó las ciudades de Nueva
York, Boston y Washington. El 3 de mayo de 1886 presentó el
informe del citado viaje.

El 29 de mayo de 1886 el Congreso de la República aprobó


el decreto 15 de la comisión permanente del Congreso, en el que
se hacen algunas concesiones al licenciado Pedro Pérez Zeledón
para que pudiera “abrir un camino de herradura entre Nueva Santa
María, Térraba y Boruca”49. En aras de lograr su objetivo don Pedro
realizó seis expediciones entre diciembre de 1885 y abril de 188750.

El 8 de noviembre de 1886 se le trasladó a sub-secretario


de guerra y marina, cargo que desempeñó durante pocos días pues
el 4 del mes siguiente se le admitió la renuncia. Don Bernardo Soto
y su padre don Apolinar de Jesús, quien siendo primer designado,
ejercía el mando ese día, le propinaron unos castigos a un periodista
colombiano, don Miguel Ovidio Marichal, que a los ojos de la

48 Ibíd. Pág. 28.


49 “Decreto emitido por el Congreso Constitucional de la República de Costa Rica número
15 del 29 de mayo de 1888”. En: Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa
número 009114. Año 1886.
50 Chacón de Umaña, Luz Alba. “Buenos Aires. Cantón de Puntarenas. Apuntes para su
historia”. Imprenta Nacional. 1986. Pág. 47.

28 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

opinión pública parecían un atropello a los derechos consagrados


en la Constitución Política. Ante esos hechos don Pedro en una
carta que firma junto con el Secretario de Hacienda y Comercio
de entonces, don Manuel Aragón Quesada, presentó su renuncia,
que también había presentado su hermano José Rodríguez
(quien era el canciller) y el ministro de gobernación don Joaquín
Lizano Gutiérrez, aunque ellos en un tono más categórico que los
primeros. La nota que firma don Pedro señala que: “convencidos
de que ante los sucesos de hoy el Gobierno debe tener absoluta
libertad de acción y no sintiéndonos capaces de la energía que en
situaciones como éstas han de animar a Miembros del Gabinete,
muy respetuosamente presentamos a U. nuestra dimisión …”51.

No obstante lo anterior, el día 10 del mismo mes se le


nombró como sub-secretario de hacienda, comercio e instrucción
pública y, al día siguiente como inspector general de enseñanza,
en calidad de recargo de la sub-secretaría de instrucción pública52.
Estando en ese cargo realizó una gira bajo iniciativa suya,
acompañado por el presidente Soto53 por varias zonas del país,
entre ellas Copey, Santa María de Dota y San Marcos de Tarrazú.
Según menciona don Pedro el regreso fue exitoso, no obstante “las
incomodidades y aún penalidades del un tanto accidentado viaje de
un mes y un día, en la tarde del 8 de marzo de 1887”54. Renunció a
este puesto el 11 de marzo de 1887.

B. Enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de


Costa Rica en Washington D.C.

El 24 de mayo de 1887 don Pedro Pérez Zeledón fue


nombrado enviado extraordinario y ministro plenipotenciario
de Costa Rica en Washington D.C. Mucho ayudó para este
nombramiento la experiencia que había adquirido años atrás en su
viaje por el Viejo Continente y el propio Estados Unidos, además
de los idiomas que había estudiado desde sus épocas de estudiante.

51 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Op. Cit. Págs. 30 y 31.
52 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 28 y 29.
53 También iban en la comitiva el ingeniero Luis Matamoros, el topógrafo Ricardo Alpízar,
el médico Nazario Toledo y el educador Manuel Vargas como tesorero de la expedición.
54 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 68.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 29


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

El objetivo de este nombramiento fue precisamente


defender los intereses costarricenses frente a Nicaragua, que ponía
en duda la validez del Tratado Cañas-Jerez. Don Pedro mismo se
refirió a este caso en sus memorias:

“…por haberse conferido el altísimo honor


de encargarme la defensa de los derechos
de Costa Rica en el arbitraje de límites con
Nicaragua, sometido al fallo del Presidente
Cleveland.

Este asunto principió a mediados de 1887


y se terminó en marzo de 1888…”55

El estudio probatorio que preparó don Pedro para este


caso específico fue rico en hechos históricos y preceptos jurídicos
que tenían como finalidad presentar al presidente Stephen
Grover Cleveland los alegatos costarricenses, varios de los cuales
fueron redactados en el lugar de los hechos. Tradujo mucha
documentación al inglés, escribiendo sobre los acontecimientos
relacionados con la decisión del Partido de Nicoya de unirse a
Costa Rica, la disolución de la República de Centro América de
1839, entre otros tópicos56.

Los primeros alegatos fueron presentados en octubre


de 1887 y las réplicas en diciembre de ese mismo año57. El 22 de
marzo de 1888 el presidente Cleveland declaró en su laudo que
el Tratado Cañas-Jerez era válido, gracias en parte, a la tesonera
actividad intelectual de don Pedro.

El 15 de mayo de 1888 le correspondió entregarle al


presidente Cleveland la carta de agradecimiento por el resultado
del laudo arbitral, la cual iba firmada por el presidente de Costa
Rica, don Bernardo Soto. Posterior a ello se le concedió una licencia
y regresó a Costa Rica58.

55 Ibíd. Pág. 30.


56 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Págs. 72-73.
57 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. I
Tomo. Editorial Juricentro. San José, Costa Rica, 1995. Pág. 482.
58 Ibíd. Pág. 468.

30 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Por otra parte, el señor Pérez negociaba un contrato con la


compañía de nombre Asociación del Canal de Nicaragua. De esas
conversaciones surgió el contrato Pérez-Hitchcock (el presidente
de la compañía se llamaba Hiram Hitchcock), cuya firma ad
referéndum data del 17 de mayo de 1888. Las negociaciones fueron
interrumpidas por la licencia otorgada a don Pedro por lo que la
empresa decidió enviar al ingeniero Aniceto G. Menocal a San José
para darle continuación a las negociaciones59.

59 Ibíd. Pág. 484.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 31


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo III

La Cancillería primera época (agosto y


setiembre de 1888)

“En su trabajo
profesional y de servicio
comunitario, se mantiene
(…) con sobresaliente
intensidad en diversos
puestos públicos”.60

Luis Enrique Arce

I. SU LLEGADA AL CARGO DE SECRETARIO DE ESTADO

El 16 de junio de 1888 don Pedro tuvo su primer


nombramiento como Ministro. Se trataba de la cartera de
Gobernación, Policía y Fomento, cargo del que tenía atestados y
experiencia por haber sido sub-secretario de guerra y marina en
el pasado.

El 30 de julio de 1888 don Pedro, encabezando la


Secretaría antedicha, se reunió con el señor Aniceto G. Menocal

60 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 19.

32 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

y, después de revisar el contrato Pérez- Hitchcock, suscribieron el


documento jurídico conocido como el Pérez-Menocal o también
llamado Zeledón- Menocal, por medio del que Costa Rica daba a la
Asociación del Canal de Nicaragua “el derecho a excavar y explotar
la vía interoceánica en cuanto cruzase su territorio o su frontera o
se ocupasen sus aguas y puertos”61, entre otras concesiones.

El contrato firmado con el ingeniero Menocal fue


aprobado rápidamente por el Congreso costarricense, pero no
se obtuvo la misma reacción positiva por parte del gobierno de
Nicaragua, que al enterarse protestó por considerar que Costa Rica
no tenía facultades para suscribirlo. De acuerdo con Jorge Sáenz,
hubo un intercambio de varias notas sobre el tema que no llegó a
ningún resultado concreto, hasta que se logró firmar la Convención
Jiménez- Urtecho, en que ambos países acordaban someter al
arbitraje estadounidense, si Costa Rica tenía o no facultades para
firmar el contrato Pérez-Menocal, y si alguno de los artículos del
citado contrato perjudicaba los derechos nicaragüenses62.

Como secretario de gobernación no estuvo mucho tiempo


pues ya el 3 de agosto de 1888 se le nombró como secretario de
relaciones exteriores, cargo que dejó el 29 de setiembre de ese
mismo año, ya que expiró su licencia y tuvo que regresar a ocupar
nuevamente, y hasta 1890, el de ministro en Estados Unidos y
México.

El acuerdo de nombramiento se transcribe a continuación:

“Acuerdo nº11.

BERNARDO SOTO

Presidente de La República de Costa Rica,

En consideración al patriotismo y
honrosos antecedentes que distinguen a los
señores Licenciados don Pedro Pérez Zeledón

61 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Pág. 484.
62 Ibíd. Pág. 484 y 485.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 33


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

y don Máximo Fernández y General Apolinar


de Jesús Soto,

DECRETA:

Art.1º – Nombrar el Licenciado Pérez


Zeledón para secretario de Estado en los
despachos de Relaciones Exteriores, Gracia,
Justicia, Culto y Beneficencia; al Licenciado
Fernández para secretario de Estado en los
de Gobernación, Policía y Fomento, y al
General Soto para secretario de Estado en
los despachos de Guerra y Marina,

Art. 2º – El secretario de Estado en el


despacho de Hacienda queda encargado de
la ejecución del presente decreto.

Dado en el Palacio Presidencial, en San


José, a los tres días del mes de agosto de mil
ochocientos ochenta y ocho.

BERNARDO SOTO.

El secretario de Estado en el despacho


de Hacienda.

Mauro Fernández.”63

El señor Fernández adicionalmente le dirigió una carta a


don Pedro en el siguiente sentido:

“Acuerdo nº 305

Palacio Nacional

San José, 3 de agosto de 1888.

63 Diario Oficial La Gaceta, nº180. San José, sábado 4 de agosto de 1888. Sección Oficial.
Poder Ejecutivo. Pág. 1.

34 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Señor Licdo. Don Pedro Pérez Zeledón


P.

Tengo el honor de enviar a usted copia del


decreto nº11 de esta fecha, por el cual el señor
General Presidente de la República, ha tenido
a bien nombrar a U. Secretario de Estado
en los despachos de Relaciones Exteriores,
Gracia, Justicia, culto y Beneficencia.

El señor General Presidente de la


República conf ía en que usted se servirá
aceptar el delicado puesto a que se le llama, y
que prestará a su gobierno y al país la valiosa
cooperación de sus luces y laboriosidad, de
los cuales ha dado ya pruebas inequívocas
en los altos puestos encomendados a su celo
y patriotismo.

Reitero a usted mis protestas de aprecio y


consideración.

Mauro Fernández.”64

Don Pedro contestó la misiva en los siguientes términos:

“Señor Secretario de Estado en el


despacho de Hacienda y Comercio.

Junto con su apreciable nota fecha de


ayer, he tenido la honra de recibir copia del
decreto en que el General Presidente de la
República ha tenido a bien nombrarme para
Secretario de Estado en los despachos de
Relaciones Exteriores, Gracia, Justicia, Culto
y Beneficencia.

64 Diario Oficial La Gaceta, nº181. San José, domingo 5 de agosto de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Gobernación. Pág. 1

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 35


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Al manifestar a usted que acepto gustoso


el puesto que se me conf ía, le ruego se digne
significar al señor Presidente mi gratitud por
la nueva muestra de confianza que se ha
servido dispensarme y que pondré el mayor
empeño en corresponder a ella del mejor
modo posible en la medida de mis fuerzas.

Doy a usted señor Ministro las más


expresivas gracias por los benévolos
conceptos con que me favorece y acojo con
placer esta oportunidad para suscribirme
con consideración, su atento seguro servidor.

P. Pérez Zeledón.
San José, 4 de agosto de 1888”65

De este nombramiento la sección editorial del Diario


Oficial La Gaceta afirmó sobre don Pedro que era: “persona muy
conocida y justamente celebrada por sus triunfos obtenidos en la
carrera de la diplomacia.”66

Durante su breve estancia a la cabeza de la Secretaría de


Relaciones Exteriores fue partícipe de la organización del Segundo
Congreso Centroamericano, que se celebró de setiembre de 1888 a
enero de 1889 en la ciudad de San José67.

II. LA CANCILLERÍA EN 1888

Don Octavio Beeche Arguello fungió como subsecretario


durante todo el tiempo que estuvo don Pedro a la cabeza de las
relaciones exteriores del país, el mismo llegaría a ser secretario
de relaciones exteriores en 1930. Don Leonidas Pacheco era el

65 Diario Oficial La Gaceta, nº181. San José, domingo 5 de agosto de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Gobernación. Pág. 1
66 Diario Oficial La Gaceta, nº181. San José, domingo 5 de agosto de 1888. Sección Editorial.
Pág. 2.
67 Umaña Vargas, Jorge. “Ricardo Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de Peralta. San José, Costa Rica. Primera edición,
2012. Pág. 41.

36 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

oficial mayor, y llegaría también a ocupar la silla de secretario


de relaciones exteriores entre 1902 y 1905. Don Manuel Carazo
Peralta fungía como traductor68.

El cuerpo diplomático costarricense acreditado en el


extranjero contaba con seis funcionarios:

Don Manuel María de Peralta y Alfaro, enviado


extraordinario y ministro plenipotenciario en España, Alemania,
Bélgica, Francia y Gran Bretaña; don Fernando de Lorenzana,
ministro plenipotenciario ante la Santa Sede; don Manuel Antonio
Campero, ministro residente en México; don Federico Volio,
primer secretario y encargado de negocios en los Estados Unidos;
don Leonidas Pacheco Cabezas, secretario de la legación en
Europa; don Joaquín Bernardo Calvo Mora en los Estados Unidos
de América69.

El servicio consular estaba integrado en su inmensa


mayoría por extranjeros que servían sus cargos en forma honoraria.
Había funcionarios consulares de Costa Rica en: en Alemania,
Austria, Bélgica, Brasil, Chile, Colombia, Dinamarca, Ecuador,
España, Estados Unidos de América, Francia, Gran Bretaña,
Grecia, Guatemala, Honduras, Italia, México, Nicaragua, Perú,
Portugal, Suecia-Noruega y Suiza70.

III. EL CUERPO DIPLOMÁTICO Y CONSULAR


ACREDITADO EN SAN JOSÉ

La nómina de agentes diplomáticos acreditados en San


José se limitaba a siete países. De hecho, no había un cuerpo
diplomático residente propiamente dicho, porque los pocos países
-Alemania, España, los Estados Unidos de América, Francia, Gran
Bretaña, Italia y México- que tenían representación diplomática en

68 Umaña Vargas, Jorge. “Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Ministerio de


Relaciones Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de Peralta. San José, Costa Rica. Primera
edición, 2014. Pág. 44.
69 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1888-1889. San José, Costa Rica. Tipograf ía Nacional. Primera edición, 1889. Sección Anexos.
70 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1888-1889. Op. Cit. Sección Anexos.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 37


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

América Central habían ubicado en la ciudad de Guatemala la sede


de sus legaciones71.

Por su parte, la presencia consular extranjera acreditada


en el país era relativamente poca. Muchos de ellos eran nacionales
o extranjeros que residían en forma permanente. Durante 1888 y
1889 en Costa Rica hubo funcionarios consulares de los siguientes
países: Alemania (un Encargado del Consulado en San José, un
Vicecónsul en Puntarenas), Argentina (un Cónsul General en San
José), Brasil (un Cónsul residente en Guatemala), Colombia (un
Vicecónsul en San José), Ecuador (un Cónsul en San José), España
(un Cónsul interino en San José), Estados Unidos de América (un
Cónsul y un Vicecónsul en San José, un Agente Consular en Limón
y otro en Puntarenas), Francia (un Cónsul y un encargado del
Consulado en San José), Gran Bretaña (un Cónsul en San José y un
Vicecónsul en Limón), Italia (un Encargado del Consulado en San
José), Paraguay (un Cónsul General en San José), Perú (un Cónsul
en San José) y Suecia-Noruega (un Cónsul General residente en
Guatemala)72.

IV. PRINCIPALES ACCIONES DE DON PEDRO


DURANTE ESTE PERIODO

El miércoles 8 de agosto de 1888, a pocos días de haber


iniciado su periodo como Canciller, el Cuerpo Consular ofreció
una visita de cortesía al Canciller Pérez Zeledón. De este acto, el
Diario Oficial La Gaceta se refirió en términos muy elogiosos:

“El cuerpo consular se sirvió hacer la


visita oficial antes de ayer al Ministro de
Relaciones Exteriores, Licenciado don Pedro
Pérez Zeledón.

Mr. Sharpe, decano de dicho cuerpo,


presidía, y con tal motivo dirigió la palabra
al señor Ministro.

71 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia


1888-1889. Op. Cit. Sección Anexos.
72 Ídem.

38 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

El señor Pérez Zeledón correspondió en


forma adecuada a las finezas del decano y
en general a la manifestación del aprecio que
recibía del respetable cuerpo consular.”73

El 12 de agosto de 1888 se aprobó como ley de la República


la convención para la protección de los cables submarinos y su
ley de ejecución del 5 de abril de 188674, cuyo decreto había sido
refrendado por don Pedro dos días atrás, el 10 de agosto de 1888.

Durante este breve paso por la cancillería se emitieron


otros acuerdos:

• Aceptar la renuncia de Rafael Machado como


subsecretario de relaciones exteriores, el 4 de agosto de
188875.

• Nombrar a Octavio Beeche como subsecretario de


relaciones exteriores, el 6 de agosto de 188876.

Sobre este nombramiento don Pedro escribió una carta a


don Octavio en los términos siguientes:

“San José, agosto 6 de 1888

Señor don Octavio Beéche.

Por acuerdo de esta fecha el señor


Presidente de la República ha tenido a
bien nombrar a usted para Subsecretario
de Estado en los despachos de Relaciones
Exteriores y carteras anexas.

73 Diario Oficial La Gaceta, nº 185. San José, viernes 10 de agosto de 1888. Sección Editorial.
Pág. 2.
74 Diario Oficial La Gaceta, nº 187. San José, domingo 12 de agosto de 1888. Sección oficial.
Poder Ejecutivo. Pág. 1.
75 Acuerdo Ejecutivo número 137. Folio 2. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Documento original.
Biblioteca León Fernández Bonilla, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.
76 Acuerdo Ejecutivo número 138. Folio 2. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 39


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

El Gobierno espera que usted se servirá


aceptar este nombramiento, del que se
promete los mejores resultados.

Aprovecho esta oportunidad para


subscribirme su atento seguro servidor.

P. Pérez Zeledón”77

• Nombrar a Joaquín B. Calvo Mora para investigar la


situación de unos italianos en el ferrocarril, el 7 de agosto
de 188878. A este capítulo de la historia nacional se le
conoció como la Huelga de los Tútiles79.

• Aceptar la renuncia de Alberto Brenes Córdoba como


oficial mayor de la cancillería, el 8 de agosto de 188880.

• Aumentar en 100 pesos el sueldo del puesto de encargado


de negocios en Estados Unidos, el día 9 de agosto de
188881:

77 Diario Oficial La Gaceta, nº183. San José, miércoles 8 de agosto de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Relaciones Exteriores. Pág. 1.
78 Acuerdo Ejecutivo número 139. Folios 3 y 4. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
79 “El 12 de diciembre de 1887, 762 italianos arribaron a Puerto Limón para trabajar en
la construcción de la línea ferroviaria que conectaría San José con el puerto caribeño. Seis
meses después, llegó otro grupo de 671 hombres. La construcción se hizo en tres diferentes
administraciones y la tercera administración con Minor Cooper Keith que comprende desde
mayo 1879 hasta 1890, año en que se finalizó. En octubre de 1888 los trabajadores italianos
ubicados en la zona del Reventazón, promovieron una huelga por la falta de condiciones y
la ausencia de asistencia médica. Ante la dif ícil situación el gobierno costarricense terminó
ofreciendo condiciones de vida ventajosas para estimular el establecimiento de “los tútiles” en el
país, sin embargo el 60% de ellos terminó por marcharse de nuevo a Italia”. Para ahondar en este
tema puede consultarse: Brancacci Rendine, Matteo. Artículo: “La presencia italiana en Costa
Rica”. Primera Plana. Consultado el 15 de febrero de 2017, desde: http://www.primeraplana.
or.cr/es/Historico/La_presencia_italiana_en_Costa_Rica/; De la Cruz, Vladimir. “Las luchas
sociales en Costa Rica”. Editorial Costa Rica y Editorial Universidad de Costa Rica. Primera
edición, 1980, págs. 32 a 35; y, Aguilar Bulgarelli, Oscar. “La huelga de los Tútiles, 1887-1889.
Un capítulo de nuestra historia social”. Editorial Universidad Estatal a Distancia, 1989.
80 Acuerdo Ejecutivo número 140. Folio 4. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
81 Acuerdo Ejecutivo número 141. Folios 4 y 5. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

40 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

“Acuerdo nº 141.

Palacio Nacional.

San José, 9 de agosto de 1888.

En atención a que el sueldo de que goza


el Secretario de la Legación de Costa Rica
en Washington, actualmente Encargado
de Negocios, no es suficiente para llenar
las necesidades que demandan su nueva
posición y el carácter de que está investido,

El Poder Ejecutivo

ACUERDA:

Aumentar su dotación mensual en


cien pesos más, oro americano: y que este
aumento se le reconozca desde la fecha en
que fue colocado al frente de la Legación,
debiendo gozar de él mientras tenga ese
carácter.- Comuníquese.

Rubricado por el señor Presidente

Pérez Zeledón”82

• Conceder el execuátur a Eugene A. Brackett como agente


consular de Estados Unidos en Puntarenas, el 10 de agosto
de 188883.

• Aumentar el sueldo del puesto vacante de oficial mayor a


125 pesos, el 10 de agosto de 188884.

82 Diario Oficial La Gaceta, nº 185. San José, viernes 10 de agosto de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Relaciones Exteriores. Pág. 1.
83 Acuerdo Ejecutivo número 142. Folios 5 y 6. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
84 Acuerdo Ejecutivo número 143. Folio 6. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 41


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Nombrar a Leonidas Pacheco como oficial mayor, el día


10 de agosto 188885.

• Imprimir en la Tipograf ía Nacional un total de mil


ejemplares del “Reglamento Consular” emitido el 1° de
noviembre de 1881, pues la primera edición se había
agotado, el 20 de agosto de 188886.

• Por fallecimiento de Carlos E. Ritter, se nombró cónsul en


la ciudad de Manchester, Inglaterra a J. W. Jones, el día 10
de agosto de 188887.

• Aceptar renuncia de Jerónimo Rossi quien fungía como


vicecónsul en Génova, Italia, el 25 de agosto de 188888.

• Enviar nota agradeciendo un obsequio de algunas obras


literarias de parte de la real Academia de Jurisprudencia y
Legislación. Se transcribe la nota:

“San José, 27 de agosto de 1888.

Señor:

He tenido la honra de recibir la atenta


nota de usted, en la cual me manifiesta
que es esa Real Academia, en el deseo de
corresponder al interés de este Gobierno por
mantener relaciones científicas con ella, y al
reciente envío de los nuevos Códigos de esta
República, ha entregado a nuestro Cónsul
General en Madrid, con destino a este
Gobierno, las importantes obras enumeradas
en su referida nota.

85 Acuerdo Ejecutivo número 144. Folio 7. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones


Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
86 Diario Oficial La Gaceta, nº 196. San José, jueves 23 de agosto de 1888. Sección Oficial,
Secretaría de Relaciones Exteriores. Acuerdo número 146. Pág. 1.
87 Acuerdo Ejecutivo número 147. Folio 9. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
88 Acuerdo Ejecutivo número 149. Folio 10. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

42 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

En nombre del Gobierno por el honroso


medio de usted, doy a esa Corporación las
debidas gracias por su valioso obsequio, y al
mismo tiempo le hago presente lo mucho en
que aprecia las relaciones que lo ligan con
ese respetable cuerpo científico.

Aprovecho esta oportunidad para ofrecer


a usted las protestas de mi distinguida
consideración,

P. Pérez Zeledón.

Señor don Luis De Urquiola. Secretario


General de la Real Academia de
Jurisprudencia y legislación. Madrid”89

• Nombrar a Ricardo Jiménez ministro plenipotenciario de


Costa Rica para la Conferencia Centroamericana, el 5 de
setiembre de 188890.

• Nombrar a Leonidas Pacheco secretario del ministro


plenipotenciario en la Conferencia Centroamericana, el 5
de setiembre de 188891.

• Establecer las dotaciones de 500 y 200 pesos al mes


para el Ministro Plenipotenciario y el Secretario de la
Conferencia Centroamericana respectivamente, el 5 de
setiembre de 188892.

89 Diario Oficial La Gaceta, nº202. San José, jueves 30 de agosto de 1888. Sección Oficial,
Secretaría de Relaciones Exteriores. Pág. 1.
90 Acuerdo Ejecutivo número 154. Folios 13 y 14. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
91 Acuerdo Ejecutivo número 155. Folio 14. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
92 Acuerdo Ejecutivo número 156. Folios 14 y 15. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 43


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Reconocer a José Farfán como ministro plenipotenciario


de Guatemala en Costa Rica, el 13 de setiembre de 188893.

• Reconocer a Jerónimo Zelaya como ministro


plenipotenciario de Honduras en Costa Rica, el 13 de
setiembre de 188894.

• Reconocer a Isidro Urtecho como ministro


plenipotenciario de Nicaragua en Costa Rica, el 14 de
setiembre de 188895.

• Reconocer a Francisco E. Galindo como ministro


plenipotenciario de El Salvador en Costa Rica, el 17 de
setiembre de 188896.

• Firmar, junto con el Presidente, la carta de condolencias a


Guillermo I, por la muerte de su padre el emperador y rey
germano Federico, el 19 de setiembre de 188897.

• Autorizar como encargado de negocios a.i. de Venezuela


en Costa Rica a don J. Richard Wingfield ante la ausencia
de David C. Pure, el 21 de setiembre de 188898.

• El 26 de setiembre don Pedro le dirigió una carta al


enviado extraordinario y ministro plenipotenciario de los
Estados Unidos en Centroamérica, la cual se transcribe a
continuación:

93 Acuerdo Ejecutivo número 158. Folio 16. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
94 Acuerdo Ejecutivo número 159. Folios 16 y 17. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
95 Acuerdo Ejecutivo número 160. Folio 17. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
96 Acuerdo Ejecutivo número 161. Folio 18. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
97 Diario Oficial La Gaceta, nº 219. Jueves 20 de setiembre de 1888. Sección Oficial,
Autógrafas. Pág. 1.
98 Acuerdo Ejecutivo número 163. Folio 19. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

44 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

“Secretaría de Relaciones Exteriores

Palacio Nacional

San José, 26 de setiembre de 1888

Señor Ministro:

Tuve la honra de recibir la atenta nota


de vuestra excelencia, fechada el 8 de
agosto próximo pasado y adjuntas a ella las
copias y traducciones de una comunicación
de Secretario de Estado y de una Ley de
Congreso de los Estados Unidos.

V.E. me manifiesta que su Gobierno


ha dispuesto invitar a las naciones del
Continente Americano para una conferencia
que ha de verificarse en Washington el 2
de octubre del año entrante; y que espera
que Costa Rica se hará representar en ella
aceptando así la fina invitación de vuestra
excelencia.

Di cuenta al señor Presidente de la


República del contenido de esos documentos,
y he recibido instrucciones para decir
a vuestra excelencia que este Gobierno
acoge con verdadero placer la invitación
que le hace el de los Estados Unidos, para
asistir a una conferencia que le ha de
producir benéficos resultados para todos los
americanos, contribuyendo a estrechar las
relaciones comerciales de nuestros países y a
evitar el empleo de la fuerza para ventilar
las cuestiones que entre ellos surjan. En
ese concepto, tendrá gusto de acreditar
oportunamente su Delegado a la expresada
Dieta.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 45


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Sírvase, señor Ministro, poner lo expuesto


en conocimiento de su Gobierno y admitir las
protestas de distinguida consideración con
que me suscribo su atento seguro servidor.

P. Pérez Zeledón.

Excelentísimo Señor don Henry C.


Hall, Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario de los Estados Unidos.

Guatemala”99

V. SU RENUNCIA

Tres días después de firmada la nota anterior acabó el


primer periodo de don Pedro como canciller. Se conserva la nota
donde don Pedro dimite con el fin de ponerse a las órdenes del
gobierno en Estados Unidos:

“Señor Presidente de la República,

Presento a usted muy respetuosamente la


dimisión del cargo de Secretario de Estado
en el despacho de Relaciones Exteriores y
carteras anexas.

Obedece este paso al deseo de ponerme


en aptitud de volver, como usted se ha
servido disponerlo, al desempeño de la
Representación de mi país en Estados Unidos
de América.

Deber mío es significar a usted, en esta


ocasión el testimonio de mi reconocimiento
por las repetidas pruebas de confianza y
benevolencia que de usted he recibido.

99 Diario Oficial La Gaceta, nº226. San José, viernes 28 de setiembre de 1888. Sección
Oficial, Secretaría de Relaciones Exteriores. Pág. 1.

46 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

San José, setiembre 27 de 1888.

S.P. de la R.

P. Pérez Zeledón.”100

Esta nota fue contestada en términos muy elogiosos por


parte del presidente costarricense quien mencionó que se admite
su renuncia “sólo por la circunstancia de estimar conveniente que
tan distinguido ciudadano continúe prestando sus servicios como
Representante de esta República en Washington”101. En similar
sintonía fueron las palabras de don Mauro Fernández al dar las
gracias “por los eximios servicios que ha prestado a la Nación en
el cumplido desempeño de la Secretarías de Estado que ha tenido
a su cargo”.102 La sección editorial del Diario Oficial La Gaceta
tampoco se reservó halagos hacia don Pedro expresando que “ha
sabido conservar las simpatías de su Jefe, de sus compañeros y del
público en general, a causa de las aptitudes y actividad ventajosa
que ha desplegado en el cumplimiento de su deber”103.

100 Diario Oficial La Gaceta, nº 227. San José, 29 de setiembre de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Gobernación. Pág. 1.
101 Diario Oficial La Gaceta, nº 227. San José, 29 de setiembre de 1888. Sección Oficial. Poder
Ejecutivo. Pág. 1.
102 Diario Oficial La Gaceta, nº 227. San José, 29 de setiembre de 1888. Sección Oficial.
Secretaría de Gobernación. Pág. 1.
103 Se transcribe en la sección de anexos la Editorial completa dedicada a la renuncia de don
Pedro como Canciller. En: Diario Oficial La Gaceta, nº227. San José, 29 de setiembre de 1888.
Sección Editorial.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 47


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo IV

Primer intermedio (1888-1892)

“Creo que a medida que


pase el tiempo su figura
va a ser valorada con
mayor justicia”.104

Eugenio Rodríguez Vega

I. MINISTRO EN ESTADOS UNIDOS

El acuerdo de nombramiento de don Pedro como ministro


en Estados Unidos tuvo fecha de 29 de setiembre de 1888105 y el
primero de octubre de 1888 se estableció un salario mensual de 300
pesos y 1500 para gastos de viaje106. Desde el inicio entre los temas
que ocupaban su agenda estuvo la Convención Jiménez-Urtecho:

104 Citado en: Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 16.
105 Acuerdo Ejecutivo número 166. Folios 20 y 21. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
106 Acuerdo Ejecutivo número 170. Folio 23. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

48 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

“La Convención Jiménez Urtecho fue


aprobada por el Congreso de Costa Rica el
24 de abril de 1889 pero con una adición (…).

El inoportuno agregado dio al traste con


el convenio, ya que el canje de ratificaciones
debía efectuarse a más tardar el 30 de abril
de 1889. Nicaragua, que había aprobado la
convención Jiménez-Urtecho sin condiciones,
estuvo dispuesta a prorrogar ese plazo hasta
el 30 de junio (…)”107.

Desde su llegada, don Pedro le dio seguimiento a este


tema, situación que se hace notable cuando el 27 de junio de 1889,
en vísperas de que terminara el plazo adicional concedido por
Nicaragua, logró firmar en Nueva York un acuerdo con Charles P.
Daly, vicepresidente de la ahora llamada Compañía Marítima de
Nicaragua, para liberar a la parte costarricense de la responsabilidad
en caso de que el Laudo Cleveland saliera desfavorable a los
intereses del país. No obstante el señor Daly exigió que Nicaragua
también aprobara el acuerdo Pérez-Daly108.

Ya que el fin del tiempo estaba cercano, Costa Rica


se apresuró a solicitar una nueva prórroga para el canje de
ratificaciones; pero Nicaragua rehusó concederla y el canje no llegó
a efectuarse. Adicionalmente, la Asociación del Canal de Nicaragua
no cumplió sus compromisos con el Gobierno nicaragüense y el
contrato Cárdenas-Menocal tampoco tuvo efecto y caducó109.

Durante esta época, siendo don Ezequiel Gutiérrez


canciller, se realizó en Estados Unidos una Conferencia
Internacional Americana programada para iniciarse el 2 de octubre
de 1889. Para ello se nombró a don Manuel Aragón Ramírez como
representante del país y a don Joaquín Bernardo Calvo Mora, quien

107 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Págs. 484 y 485.
108 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco y Villegas Arce, Miguel. “El canciller González Víquez”.
Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de Peralta. San José, Costa
Rica. Primera edición, marzo de 2013. Págs. 61 y 62.
109 Umaña Vargas, Jorge. “Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Op. Cit. Pág.
58.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 49


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

era segundo secretario de la Legación en Washington y por lo


tanto subalterno del señor Pérez. Sobre este hecho Oscar Quirós
señala que:

“Sin ánimo de quitar méritos a don


Manuel Aragón, llama mucho la atención
que siendo don Pedro Pérez Zeledón
nuestro ministro plenipotenciario titular
precisamente en la ciudad donde se debía
efectuar la conferencia, no se le confiara la
representación de Costa Rica en la reunión,
lo cual hubiera sido muy justificado dado
que contaba con experiencia y renombre en
temas diplomáticos y jurídicos.”110

Por otra parte, el tiempo que don Pedro fungió como


ministro ante Estados Unidos y México también sirvió para
granjearle una merecida fama internacional. La Real Academia
de Jurisprudencia y Legislación de Madrid le hizo académico el
3 de noviembre de 1888. Un año después, específicamente el 24
de octubre, se nombró a don Pedro miembro de la Conferencia
Marítima Internacional111.

A finales del año de 1889 el país pasaba por un periodo


de alta tensión cuando el presidente Soto optó por impulsar
la postulación de su segundo designado a la presidencia, don
Ascensión Esquivel Ibarra, a pesar de la influyente oposición que
había iniciado una campaña electoral desde el 16 de junio de ese
año a favor del licenciado don José Rodríguez Zeledón, hermano
de Pérez Zeledón112.

El episodio finalizó en que don José llegó a ocupar la silla


presidencial; destaca la siempre profesional actitud de don Pedro
quien sirvió indiferentemente al gobierno de turno pensando en
los intereses nacionales.

110 Quirós Ramírez, Oscar. “El Canciller Gutiérrez Iglesias”. Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de Peralta. San José, Costa Rica. Primera edición,
2013. Pág. 46.
111 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 31.
112 Umaña Vargas, Jorge. “Ricardo Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Op. Cit. Págs. 48 a 58.

50 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

II. RENUNCIA COMO MINISTRO EN ESTADOS UNIDOS

El 8 de mayo de 1890 el licenciado Pérez renunció a su


cargo en Estados Unidos, acto que coincidió con la llegada al poder
de don José J. Rodríguez. Con este acto don Pedro buscó regresar a
sus labores privadas reabriendo su bufete de abogado. Ese mismo
año fue parte de una comisión especial formada con el objeto de
reglamentar la ley de timbre.

Pareciera que don Pedro siempre tuvo una atracción


natural por los temas internacionales y lo demostró una vez más
ya que el 4 de diciembre de 1890, el gobierno le nombró ante “la
República de Honduras y le otorgó una representación personal
del presidente Rodríguez en la de El Salvador”113.

Fue nombrado en misión especial junto con el


exvicecanciller don Octavio Beeche para que en Honduras
suscribieran un tratado de amistad firmado en Tegucigalpa el 20
de enero de 1891 junto al canciller de ese país Jerónimo Zelaya,
en el cual se consagraba el principio del arbitraje para resolver
diferencias que pudieran surgir entre ellos. El tratado Pérez-Zelaya
no fue ratificado114.

En El Salvador por su parte, se esperaba de los enviados


que pudieran entablar conversaciones con el nuevo gobierno del
señor Carlos Ezeta luego del reciente derrocamiento a Francisco
Menéndez, a sabiendas de las tensiones que existían entre ese
nuevo régimen y Guatemala.

Luego fue enviado a Inglaterra. La señora Guevara


describe la finalidad de esta gira en los siguientes términos:

“… tratar de rescatar 50.000 libras


esterlinas que pertenecían a los fondos
nacionales y estaban en peligro de perderse
con motivo de la liquidación de la casa
Murrieta, de Londres.

113 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 31.
114 Quirós Ramírez, Oscar. Op. Cit. Pág. 60.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 51


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Su gestión alcanzó un resultado


completamente satisfactorio, pues al regresar,
dejó depositados en el Banco de Inglaterra
dichos fondos, que fueron aplicados a cubrir
el cupón de la deuda con los tenedores de
bonos.”115

El propio don Pedro Pérez Zeledón en sus memorias se


refirió al asunto como una oportunidad de mucha honra personal y
destacó el hecho de haber prestado sus servicios en forma gratuita:

“El éxito obtenido en el manejo de asuntos


tan delicados fue perfectamente satisfactorio.
No se sacrificó por el país un penique. A
mí se me reembolsó el costo del viaje y
permanencia en Londres y me di el placer de
prestar mis servicios ad-honorem”.116

115 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 31.
116 Ibíd. Pág. 32.

52 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo V

La Cancillería segunda época (marzo a mayo


de 1892)

“Pedro Pérez Zeledón es


el hombre culto, es el hombre
pleno, el que comprende
variadas doctrinas (…),
tiene conocimiento de las
corrientes ideológicas y de
los acontecimientos del
mundo, sin faltarle criterio
y juicios propios”.117

Luis Ferrero Acosta

I. LA CANCILLERÍA EN 1892

El 4 de marzo de 1892 se nombró a don Pedro como


secretario de relaciones exteriores por segunda ocasión. Su paso
por la cancillería en esta oportunidad fue ef ímero pues duró menos
de dos meses, hasta el 2 de mayo de 1892.

117 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 107.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 53


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Cuando ocurrió el nombramiento de don Pedro el


vicecanciller era don Carlos Sáenz Esquivel quien fue sustituido
por don Manuel León Brenes Ortiz el 11 de abril de 1892,
por renuncia del primero. Don Manuel León fue titular de la
Subsecretaría hasta el 30 de abril de 1894, ya que el 1° de mayo
de ese año inició funciones como diputado por Cartago. En junio
de 1892, el cargo de oficial mayor de la cancillería estaba vacante,
porque el 30 de mayo se había aceptado la renuncia a don Manuel
González Zeledón, que lo desempeñaba desde el 1° de febrero. No
fue sino hasta el 8 de noviembre de 1892 cuando se nombró para
ese cargo al ex vicecanciller don Faustino Víquez Zamora, elegido
por el canciller don Manuel Vicente Jiménez, que había sucedido a
don Pedro en el puesto118.

En junio de 1892, el cuerpo diplomático de Costa Rica


acreditado en el extranjero era muy reducido, por cuanto se
limitaba a tres legaciones.

La legación en España tenía como jefe de misión titular


a don Manuel María de Peralta y Alfaro, II° marqués de Peralta,
quien desde el 18 de enero de 1887 había sido nombrado como
enviado extraordinario y ministro plenipotenciario en Bélgica,
Gran Bretaña, Francia y España y era también concurrente en
Alemania. El secretario de la Legación era don Anselmo Volio
Jiménez.
En 1892, la legación en los Estados Unidos de América
tenía como titular al mismo marqués de Peralta, pero dado que
residía en Madrid, la jefatura temporal de la misión se confió a don
Joaquín Bernardo Calvo Mora, encargado de negocios ad interim
119
.

II. EL CUERPO DIPLOMÁTICO Y CONSULAR


ACREDITADO EN SAN JOSÉ

Cuando don Pedro asumió la Secretaría de Relaciones


Exteriores no había misión diplomática extranjera que tuviese sede
118 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco y Umaña Vargas, Jorge. “Manuel Vicente Jiménez
Oreamuno: el canciller”. Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Instituto Manuel María de
Peralta. San José, Costa Rica. Primera edición, 2016. Págs. 48 a 50.
119 Ibíd. Pág. 50.

54 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

en San José. Estaban acreditados como concurrentes en Costa Rica


jefes de misión, de los que seis tenían su sede en Guatemala y el
resto en Managua. En Guatemala tenían residencia un enviado
extraordinario y ministro plenipotenciario de Alemania (Werner
von Bergen) y otro de México (el general don Ignacio Alatorre),
ministros residentes de España (don Julio de Arellano), Gran Bretaña
(Audley Charles Gosling) e Italia (el conde Antonio Greppi) y un
encargado de Negocios de Francia (Paul-Louis Reynaud). También
era concurrente en Costa Rica el enviado extraordinario y ministro
plenipotenciario de los Estados Unidos de América en Nicaragua
(Richard Cutts Shannon). Además de los agentes diplomáticos, se
hallaban acreditados en Costa Rica agentes consulares de quince
países120.

III. PRINCIPALES ACCIONES DE DON PEDRO


DURANTE ESTE PERIODO

Durante este breve lapso se realizaron los siguientes


acuerdos de nombramiento y decretos:

• Reconocer a don C. W Wahle como encargado del


consulado de Italia en Costa Rica ante la renuncia del
doctor don Julio Corvetti, el 12 de marzo de 1892121.

• Conceder la naturalización del señor Antonio Hernández,


el 30 de marzo de 1892122.

• Aceptar la renuncia de don Carlos Sáenz como


subsecretario de relaciones exteriores, el 2 de abril de
1892123.

120 Ibíd. Págs. 59 y 60.


121 Acuerdo Ejecutivo número 76. Folios 231 y 232. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
122 Acuerdo Ejecutivo número 93. Folios 237 y 238. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.
123 Acuerdo Ejecutivo número 86. Folio 233. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 55


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Nombrar a Manuel L. Brenes como subsecretario de


relaciones exteriores, el día 11 de abril de 1892124.

124 Acuerdo Ejecutivo número 87. Folio 234. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores y Culto del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Op. Cit.

56 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo VI

Segundo intermedio (mayo de 1892 a 1898)

“El prestigio de Pérez había


sido especialmente fortalecido
por la rotunda victoria obtenida
por él para Costa Rica en el
juicio arbitral con Nicaragua
sobre la validez del tratado
Cañas-Jerez, decidido por el
presidente americano Grover
Cleveland en 1888”.125

Oscar Quirós Ramírez

El 8 de junio de 1892 fue nombrado presidente de la Sala


Primera de Apelaciones de la Corte Suprema de Justicia126, cargo
al que renunció en agosto de ese mismo año sobre la que don
Pedro dedicó un par de líneas en su diario: “Tampoco fue de mayor
duración ese cargo por las dificultades políticas de la época”127.
125 Quirós Ramírez, Oscar. Op. Cit. Pág. 46.
126 Decreto emitido por el Congreso Constitucional de la República de Costa Rica número
12 del 8 de junio de 1892”. En: Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa
número 011984. Año 1892.
127 En: Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 32.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 57


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Vale la pena mencionar cuáles eran las dificultades


políticas a las que se refería don Pedro por cuanto específicamente
se trataba del momento en que don José Rodríguez disolvió el
Congreso, ya que este había dado un voto de censura en su contra
y había dispuesto cerrar las sesiones ordinarias del periodo en
curso. Así el 31 de agosto de 1892 don José decretó la disolución
de ese órgano colegiado y dispuso que el 18 de setiembre se
eligieran nuevos diputados. Un grupo de miembros del extinto
Congreso, encabezados por el doctor Carlos Durán, se manifestó
indignado declarando que se estaban arrogando indebidamente
la representación nacional. A pesar del escándalo que surgió, no
hubo una reacción significativa de parte del pueblo, lo que redundó
en expulsiones, confinamientos y ruptura del orden constitucional
hasta setiembre de 1893128.

Todo el resto del periodo de su hermano el señor


Rodríguez y el primer periodo de don Rafael Yglesias, don Pedro
se mantuvo separado de la función pública ocupándose la mayor
parte del tiempo “en faenas agrícolas”.129

Tuvo don Pedro eso sí, algunos puestos en calidad de


interino tales como: el 15 de mayo de 1894 fue nombrado en el
cargo de magistrado de la Sala Segunda de Apelaciones por tres
meses; el 3 de enero de 1895 fue electo para miembro de la Junta
Directiva del Colegio de Abogados; el 2 de febrero de 1895 estuvo
como juez para llenar la plaza del licenciado Vicente Sáenz hasta
que se verificó el respectivo nombramiento por el Congreso; el 25
de abril de 1895 la Junta del Colegio de Abogados lo nombró juntó
al licenciado don Mauro Fernández y don Ricardo Jiménez para
redactar la revista del citado colegio el “Foro”130.

En 1897 se nombró a don Pedro como secretario de la


Comisión de Límites con Nicaragua, grupo compuesto con la
finalidad de trazar materialmente la frontera bajo los auspicios
del general Edward Porter Alexander. El papel del señor Pérez
consistió en brindar toda clase de asesoría jurídica que requiriese

128 Sáenz Carbonell, Jorge. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José Rodríguez
Zeledón”. Op. Cit. Págs. 73 a 80.
129 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 33.
130 Ídem.

58 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

la representación de Costa Rica en el terreno, que terminaban de


completarla el ingeniero Luis Matamoros y el ingeniero Leonidas
Carranza. Se presentaron 3 fallos del señor Alexander entre 1897 y
1898131. El propio don Pedro Pérez Zeledón dejó plasmadas algunas
ideas sobre este episodio de su vida:

“…hube de redactar en la Barra del


Colorado varios alegatos que fue menester
presentar traducidos al idioma del árbitro
en folletos impresos. Las decisiones del
General Alexander fueron favorables a la
tesis de Costa Rica. Para ese fin fue preciso
trasladar una considerable parte de la
Biblioteca Nacional al edificio del Resguardo
de Colorado”132.

El 14 de febrero de 1898 se tiene documentado que fue


nombrado como agente confidencial en El Salvador por un breve
periodo133 con el fin de conversar sobre la tensa situación que
acaecía entre el país y Nicaragua a raíz de una serie de incidentes
entre 1897 y 1898, que llevaron casi a la guerra a ambos pueblos.
Gracias a la intermediación guatemalteca en la persona del doctor
don Francisco Lainfiesta y al concurso del ministro de los Estados
Unidos William L. Merry, se consiguió que se llegase a un acuerdo
el cual se llamó el tratado de Cabo Blanco134.

131 Un breve estudio sobre el contenido de estos fallos puede consultarse en: Sáenz Carbonell,
Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op. Cit. Págs. 518 a 522.
132 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 33 y 34.
133 Acuerdo Ejecutivo número 541 del 14 de febrero de 1898.
134 Una completa narración de este caso se puede encontrar en: Sáenz Carbonell, Jorge
Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op. Cit. Págs. 526-530.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 59


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo VII

La Cancillería tercera época (mayo de 1898 a


julio de 1899)

“(…) llegamos a la conclusión


de que aquí o en cualquier
otra parte, don Pedro
Pérez Zeledón habría
sido lo que fue”.135

Raquel Guevara de Pérez

I. LA CANCILLERÍA EN 1898

El trabajo realizado como asesor legal de la Comisión de


Límites con Nicaragua y como agente consular en El Salvador,
le valió a don Pedro el reconocimiento público, situación que el
propio presidente Rafael Yglesias Castro reconoció al nombrarlo
Ministro de Relaciones Exteriores a partir del 9 de mayo de
1898, un día después de que le fuese admitida la renuncia a don
Ricardo Pacheco Marchena, quien desempeñaba el puesto desde

135 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 98.

60 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

la primera administración de Yglesias. Su salario era de 700 pesos


mensuales136.

En 1889 las oficinas de la Secretaría de Relaciones


Exteriores y carteras anexas, se encontraba ubicadas en el Palacio
Nacional137.

En el decreto-ley N° 29 de 20 de junio de 1870 en su


artículo 3, se regulaba la competencia la Secretaría de Relaciones
Exteriores. A esta le correspondía:

“… la dirección de las Relaciones


diplomáticas, nombramiento y remoción
de los Agentes Diplomáticos y Consulares,
correspondencia con los Gobiernos
extranjeros, protección de los costarricenses
en el extranjero, legalización de los
documentos para el exterior, comprobación
de los otorgados en el extranjero y expedición
de pasaportes para fuera de la República.

§ UNICO.- A la misma corresponde todo


lo relativo a Concordatos.” 138

El vicecanciller durante el tiempo en que don Pedro ocupó


la cancillería en esta tercera ocasión, y desde 1897, era don Justo
Antonio Facio, quien se mantuvo todo el periodo a su lado y que
percibía un sueldo de 350 pesos mensuales139. En junio de 1901 se
le admitió la renuncia y el cargo quedó vacante hasta el final de la
segunda administración Ygleisas140.

Don Justo nació en Santiago de Veraguas, Nueva Granada,


el 17 de agosto de 1859 pero residió en Costa Rica desde 1861.
Desempeñó el cargo de subsecretario de relaciones exteriores y

136 Alcance a La Gaceta número 66. San José, 16 de setiembre de 1898. Presupuesto. Pág. 6.
137 Umaña Vargas, Jorge. “Ricardo Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Op. Cit. Pág. 60.
138 Ibíd. Pág. 61.
139 Alcance a La Gaceta número 66. San José, 16 de setiembre de 1898. Presupuesto. Pág. 6.
140 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Pág. 546.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 61


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

carteras anexas hasta 1901. Durante su vida tuvo muchos cargos en


el campo de la educación, llegando a ser secretario de esa cartera
en enero de 1931 y hasta su fallecimiento en diciembre de ese año.
También fue una persona muy activa en el campo del periodismo,
además de un distinguido poeta.

El cuerpo diplomático costarricense acreditado en el


extranjero contaba con dos funcionarios, ambos remunerados141:

Don Manuel María de Peralta y Alfaro, enviado


extraordinario y ministro plenipotenciario en España, Alemania,
Bélgica y Francia; y, don Joaquín Bernardo Calvo Mora enviado
extraordinario y ministro plenipotenciario en Estados Unidos
de América142, con un salario de 600 y 500 pesos mensuales
respectivamente143.

El servicio consular estaba integrado en su inmensa


mayoría por extranjeros que servían sus cargos en forma honoraria.
Entre ellos destacaban el Dr. Juan J. Ulloa, cónsul general en
Nueva York; don Alberto Gallegos, cónsul general en París; y, don
Rafael Montealegre, cónsul general en Roma. Había funcionarios
consulares de Costa Rica en: Alemania, Austria- Hungría, Bélgica,
Chile, Colombia, Ecuador, España, Estados Unidos de América,
Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Italia, México, Perú,
Portugal, Suecia-Noruega y Suiza y Venezuela. Asimismo, había
representación en las ciudades centroamericanas de San Salvador,
León y San Juan del Sur144.

Para 1898 el Gobierno invirtió 18,000.00 pesos en gastos


para la demarcación de límites con Nicaragua y 10,000.00 pesos en
el arbitraje de límites que existía con Colombia145.

141 1000 colones para el Ministro en Europa y 1050 colones para el Ministro en Washington,
Estados Unidos. En: Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica
(1821-1910)”. Op. Cit. Pág. 570.
142 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1898-1899. San José, Costa Rica. Tipograf ía Nacional. Primera edición, 1899. Sección Anexos.
Págs. 35 y 36.
143 Alcance a La Gaceta número 66. San José, 16 de setiembre de 1898. Presupuesto. Pág. 6.
144 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1898-1899. Op. Cit. Sección Anexos. Págs. 35 y 36.
145 Alcance a La Gaceta número 66. San José, 16 de setiembre de 1898. Presupuesto. Pág. 6.

62 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

II. EL CUERPO DIPLOMÁTICO Y CONSULAR


ACREDITADO EN SAN JOSÉ

La nómina de agentes diplomáticos acreditados en San


José se limitaba a ocho naciones. No existía un cuerpo diplomático
residente propiamente dicho, porque los pocos países que tenían
representación en América Central habían ubicado la sede de sus
legaciones en la ciudad de Guatemala. Esos países eran: Alemania,
España, los Estados Unidos de América, Francia, Gran Bretaña,
Italia, México y Venezuela146.

Por su parte, la presencia consular extranjera acreditada


en el país estaba conformada por nacionales o extranjeros que
residían en forma permanente en Costa Rica. Durante 1898 y
1899, en Costa Rica hubo funcionarios consulares de los siguientes
países: Alemania (un cónsul en San José, un vicecónsul en
Puntarenas y otro en Limón), Argentina (un cónsul general en San
José), Austria-Hungría (un cónsul en San José), Bélgica (un cónsul
en San José), Brasil (un cónsul residente en Guatemala), Chile (un
cónsul general radicado en Guatemala y un agente consular en
Puntarenas), Colombia (un cónsul en Limón y otro en Puntarenas,
un agente consular en Limón), Ecuador (un cónsul general en San
José), España (un cónsul en San José), Estados Unidos de América
(un cónsul y un vicecónsul en San José, un agente consular en
Puntarenas y dos en Limón), Francia (un cónsul), Gran Bretaña
(un cónsul en San José, un vicecónsul en Limón y otro en
Puntarenas), Guatemala (un cónsul general en San José), Italia (dos
agentes consulares radicados uno en Puntarenas y otro en Limón),
Nicaragua (un vicecónsul en Limón), Perú (un cónsul en San José
y un vicecónsul en Limón), Suecia-Noruega (un cónsul general
residente en Guatemala) y Venezuela (un cónsul en Limón)147.

III. POLÍTICA CENTROAMERICANA

A. Los Estados Unidos de Centroamérica

El 19 de marzo de 1898 se aprobó el Tratado de Paz


entre Costa Rica República y la Dieta de la República Mayor de

146 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia


1898-1899. Op. Cit. Sección Anexos. Págs. 37 y 38.
147 Ídem.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 63


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Centroamérica por el Estado de Nicaragua, lo cual fue aprobado


por el Congreso el 21 de mayo de 1898148.

El 1° de noviembre de 1898 la República Mayor de


Centroamérica que estaba integrada por El Salvador, Honduras
y Nicaragua, pasó a llamarse Estados Unidos de Centro América,
gracias a la entrada en vigor de una nueva Constitución Política. En
ella, se hacía referencia a la posibilidad de concertar tratados tanto
con Costa Rica como con Guatemala, para lograr la incorporación
de estos a la unión. Dos días después el canciller Pérez felicitó a las
nuevas autoridades y expresó el deseo de estrechar vínculos con
esa federación, lo que no logró llegar al mes de existencia pues el
general don Tomás Regalado derrocó al Gobierno de El Salvador y
anunció inmediatamente la separación de ese país de los Estados
Unidos de Centro América. El 30 de noviembre de 1898 el Consejo
Ejecutivo sobre esa iniciativa declaró que la unión estaba disuelta
de hecho149.

El 20 de junio don Pedro denunció ante esta nueva


organización, el tratado de comercio que había firmado con
Nicaragua. Se transcribe la nota que dirigió el señor Pérez Zeledón
a la Dieta de la República Mayor de Centro América al respecto.

“Secretaría de Relaciones Exteriores

San José, 20 de junio de 1898

Señor:

Los tratados de comercio por esta


República celebrados en diferentes épocas
con las principales naciones de Europa y
América, si bien útiles y beneficiosos en otros
tiempos, constituyen hoy un obstáculo al
amplio desarrollo de los intereses agrícolas y
comerciales del país. Convencida de esto la

148 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 21 de mayo de 1898.Sección Oficial.


149 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Págs. 547 y 548.

64 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

pasada Administración Ejecutiva, se impuso


la tarea de denunciar dichos tratados; y
por este medio han dejado de regir ya los
que existían con Alemania, Gran Bretaña,
Bélgica, Italia y los Países Bajos.

El Tratado comercial que liga a Costa


Rica y Nicaragua se halla, en opinión de
mi Gobierno, en el caso de los denunciados
a que antes me he referido, siendo aún más
gravoso que los otros para nuestra naciente
industria agrícola, en razón de pagarse
en este país, por tierras y brazos precios
elevadísimos, en comparación de aquellos
que corrientemente se pagan en el Estado
vecino. Esta circunstancia coloca la industria
costarricense en desventajosa situación
respecto de la competencia de otros países.

Fundado en las anteriores


consideraciones que vuestra excelencia de
seguro encontrará atendibles, mi Gobierno
ha resuelto denunciar también, como en
efecto formalmente lo denuncia, en uso del
derecho consignado en su artículo 5°, el
Tratado de comercio celebrado entre este
país y Nicaragua el 14 de agosto de 1868.

No omito manifestar a vuestra excelencia


que mi Gobierno está dispuesto a celebrar,
en sustitución de este, un tratado que,
por lo conveniente y equitativo de sus
estipulaciones, consulte mejor los intereses
de ambos países.

Al poner la presente denuncia en


conocimiento de la Excelentísima Dieta,
por el digno conducto de vuestra excelencia,
me es grato reiterarle las seguridades de mi

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 65


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

alta consideración y suscribirme su atento


servidor,

P. Pérez Zeledón

Excelentísimo señor Secretario de la Dieta


de la República Mayor de Centro América

Managua”150

Don Pedro Pérez Zeledón recibió un telegrama en el cual se


comunicaba sobre la disolución de esa unión. El señor canciller
contestó esa misiva en los siguientes términos:

“San José, 30 de noviembre de 1898

Señor Doctor don Joaquín Sanson,


Ex - Ministro de Relaciones Exteriores

Amapala

He tenido la honra de recibir el despacho


telegráfico de vuestra excelencia en que se
sirve participarme que el Consejo Ejecutivo
Federal ha dispuesto declarar disuelta de
hecho la República de los Estados Unidos
de Centro América y que asimismo, me
enviará por separado vuestra excelencia
los documentos justificativos de tan
trascendental resolución.

Rindo a vuestra excelencia las gracias


por su atenta comunicación, y con protestas
de mi particular estima, tengo la honra
de suscribirme de vuestra excelencia muy
seguro servidor,

P. Pérez Zeledón.”151
150 Diario Oficial, La Gaceta. San José, martes 19 de julio de 1898. Sección Oficial. Pág. 2.
151 Diario Oficial, La Gaceta. San José, jueves 1° de diciembre de 1898. Sección Oficial. Pág. 2.

66 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

B. Las relaciones con Nicaragua

El gobierno del presidente Yglesias denunció el 20 de


junio de 1898 un tratado llamado Volio-Zelaya que databa de 1868,
el cual fue firmado por Costa Rica y Nicaragua y que eximía de
gravamen las exportaciones recíprocas. Esta denuncia no debía
hacerse efectiva sino hasta el 5 de julio de 1899, pero como bien lo
explica el profesor Jorge Sáenz:

“mucho antes de esa fecha Nicaragua


estableció un impuesto sobre las exportaciones
de ganado a nuestro país. El Gobierno de
Costa Rica dispuso entonces hacer extensivos
a los productos nicaragüenses los derechos
fiscales de los que habían estado exentos en
virtud del tratado”152.

El 22 de diciembre de 1898 Nicaragua solicitó a Costa


Rica suspender esas medidas y ofreció a cambio la derogación
del gravamen citado, sin embargo, el gobierno costarricense dio
respuesta negativa a esa propuesta.

C. Las relaciones con El Salvador

En 1899, a poco de finalizar su periodo como canciller por


tercera ocasión don Pedro se dirigió a El Salvador en momentos en
que las tensiones entre ese país y Nicaragua auguraban una guerra
fratricida por incidentes fronterizos. Su esfuerzo no fue en vano
pues se ha documentado que “sus gestiones influyeron no poco
para impedir la guerra”153.

152 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-
1910)”. Op. Cit. Pág. 554.
153 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 38.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 67


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

IV. LAS RELACIONES BILATERALES CON OTROS PAÍSES


DE AMÉRICA

A. Las relaciones con Colombia

Durante la época en que don Pedro fue Canciller en


esta tercera ocasión, se encontraban muy activos los roces con
Colombia en torno a la definición de límites. Ya el presidente de
la República Francesa había aceptado ser árbitro en este conflicto.
La defensa costarricense contaba con el egregio trabajo de don
Manuel María de Peralta, Ministro Plenipotenciario costarricense
en París, y por el propio Pérez Zeledón.

El 15 de diciembre de 1898, el Marqués de Peralta presentó


su exposición inicial ante el presidente François- Félix Faure. En
febrero del año siguiente el presidente francés murió por lo que el
cargo de árbitro recayó sobre su sucesor, Emile Loubet. El proceso
no continuó de manera significativa sino hasta el 8 de setiembre de
1899, cuando Colombia presentó su réplica, momento en el que
don Pedro había dejado de ser la cabeza de la política exterior del
país, que fue desde julio de 1899154.

V. LAS RELACIONES BILATERALES CON OTROS PAÍSES

A. Viaje del presidente Yglesias a Estados Unidos, Gran


Bretaña y Francia

El 14 de noviembre de 1898 el presidente Rafael Yglesias


Castro partió rumbo a los Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia
“en busca de descanso”, sin embargo, aprovechó su viaje para
entrevistarse con los respectivos jefes de Estado de cada uno de
esos tres territorios: William Mc Kinley, la Reina Victoria y el señor
Loubet.

En La Gaceta se explicó que para este viaje el señor


Yglesias aceptó del Jefe de Estado del momento “los poderes para
que, con entera latitud, represente a Costa Rica (…) y para que en

154 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Págs. 556 a 558.

68 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

nombre de la República concluya cuantas convenciones juzgue


provechosas a los intereses del país”155.

El presidente costarricense regresó al país en junio del año


siguiente156.

Se estilaba en aquel entonces que ante viajes largos del


presidente, el Gabinete ponía la renuncia para que el Primer
Designado pudiese elegir a las personas de su confianza. Así fue
como el 9 de noviembre el señor Pérez presentó su renuncia al
cargo que desempeñaba157, situación que no aceptó don Demetrio
Tinoco sino que más bien le ratificó su confianza manteniéndole
en el cargo.

B. Las relaciones con España

El 16 de julio de 1898 se aprobó un tratado de extradición


entre España y Costa Rica el cual había sido negociado dos años
antes158.

El 12 de agosto de 1898 terminó la guerra hispano-


estadounidense que había enfrentado a los Estados Unidos con
España en busca del control de Cuba. El gobierno de Costa Rica
sobre ese hecho expresó que “se congratula por la terminación,
honrosa para los dos beligerantes, de aquel conflicto bélico”159.

VI. ASUNTOS CONSULARES

En el ámbito consular, durante el tiempo en que don Pedro


Pérez Zeledón ejerció como canciller por tercera ocasión, se dio la
siguiente actividad consular:

155 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 15 de noviembre de 1898. Sección Editorial. Pág. 3
156 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1821-1910)”. Op.
Cit. Pág. 566.
157 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 10 de noviembre de 1898. Sección Oficial. Pág. 1.
158 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 17 de julio de 1898. Sección Oficial. Acuerdo N| 31,
Poder Legislativo. Pág. 1.
159 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 14 de agosto de 1898. Sección Editorial. Pág. 3.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 69


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Otorgar el exequátur a don Felipe J. Alvarado como


vicecónsul de Perú en Limón, el 14 de mayo de 1898160.

• Nombrar a Andrés Navarrete y Salvador González como


miembros de la comisión de límites con Nicaragua, el día
21 de mayo de 1898161.

• Nombrar al señor Alfonso Moreno como cónsul en Milán,


el 24 de mayo de 1898162.

• Nombrar como vicecónsul en Roma al señor don Luis


Segarini, el 25 de mayo de 1898163.

• Nombrar para cónsul en Turín al señor don Agustín


Battilana, el 26 de mayo de 1898164.

• Ascender al señor Francisco Peris Mencheta como cónsul


general en Cataluña, España, el día 7 de julio de 1898165.

• Reconocer al señor Dr. Voigts- Rhety como ministro


plenipotenciario de Alemania en Costa Rica, el día 13 de
julio de 1898166.

• Aceptar el nombramiento del señor Cecilio Delgado


como cónsul de Costa Rica en Nueva York, el 16 de julio
de 1898167.

160 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 15 de mayo de 1898. Sección Oficial. Acuerdo número
582. Pág. 1.
161 Acuerdo Ejecutivo número 586. Folios 40 y 41. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Documento original.
Biblioteca León Fernández Bonilla, Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.
162 Acuerdo Ejecutivo número 588. Folio 41. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
163 Ídem.
164 Acuerdo Ejecutivo número 589. Folio 42. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
165 Acuerdo Ejecutivo número 602. Folio 49. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
166 Acuerdo Ejecutivo número 605. Folios 50 y 51. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
167 Acuerdo Ejecutivo número 606. Folio 51. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.

70 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Cancelar patente del señor Lamar C. Quintero como


cónsul general en Nueva Orleans, el 16 de julio de 1898168.

• Nombrar al señor Juan J. Ulloa como cónsul general en


Nueva York, el día 16 de julio de 1898169.

• Nombrar al señor Lamar C. Quintero como cónsul en


Nueva Orleans, el 16 de julio de 1898170.

• Ascender como cónsul en Barcelona al señor Alfonso


Ledó y Guillard, el día 18 de agosto de 1898171.

• Nombrar al señor Vicente Peris como vicecónsul en


Barcelona, el 18 de agosto de 1898172.

• Aceptar renuncia del señor Aníbal Tagle como cónsul


general de Costa Rica en Santiago de Chile, el 31 de agosto
de 1898173.

• Declarar duelo por la muerte de S.M. la emperatriz de


Austria y reina de Hungría Isabel Amalia Eugenia duquesa
de Baviera, el 12 de setiembre de 1898174.

• Otorgar el exequátur al señor Emilio Jore como cónsul de


Francia en Costa Rica, el 15 de octubre de 1898175.

• Tramitar documentos de viaje de don Rafael Iglesias


a Europa y Estados Unidos. Nombrar como sus
acompañantes a Francisco Quesada Esquivel (secretario

168 Ídem.
169 Ídem.
170 Ídem.
171 Acuerdo Ejecutivo número 615. Folio 56. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
172 Ídem.
173 Acuerdo Ejecutivo número 617. Folio 57. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
174 Acuerdo Ejecutivo número 618. Folios 57 y 58. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
175 Acuerdo Ejecutivo número 621. Folio 59. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 71


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

personal), Antonio Giustiniani (médico) y Leandro Bonilla


(ayudante militar), el día 11 de noviembre de 1898176.

• Aceptar renuncia del señor Salvador González como


miembro de la Comisión de límites con Nicaragua, el 18
de noviembre de 1898177.

• Nombrar al señor Luis Castro Ureña como agente


consular de Costa Rica en Guatemala, el 19 de noviembre
de 1898178.

• En ausencia del señor cónsul de Francia, Sr. Emilio Jore,


se reconoce como encargado de ese puesto, en calidad
de gerente el señor Paul Buron, y como canciller del
consulado el señor Aristide Boutet, el 21 de noviembre de
1898179.

• Nombrar a Francisco de la Paz como miembro de la


comisión de límites con Nicaragua, el 24 de noviembre de
1898180.

• Nombrar a don Joaquín Bernardo Calvo como ministro


plenipotenciario de Costa Rica en Estados Unidos, el 3 de
diciembre de 1898181.

• Nombrar al señor Luis Castro Ureña como agente en el


conflicto de El Salvador, el 5 de diciembre de 1898182.

176 Acuerdos Ejecutivos número 628 y 629. Folios 63 y 64. Libro de acuerdos de la Secretaría
de Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
177 Acuerdo Ejecutivo número 632. Folio 65 y 66. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
178 Acuerdo Ejecutivo número 633. Folio 66. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
179 Diario Oficial, La Gaceta. San José, martes 22 de noviembre de 1898. Sección Oficial. Pág. 1.
180 Acuerdo Ejecutivo número 635. Folio 67. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
181 Acuerdo Ejecutivo número 638. Folio 69. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
182 Acuerdo Ejecutivo número 639. Folio 70. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.

72 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Nombrar a los señores José G. Rodríguez, Antonio Cruz,


Cleto González Víquez, Ricardo Pacheco y José Astúa
Aguilar como miembros de la comisión de jurisconsultos
para estudiar la cuestión de límites con Colombia, el 16 de
diciembre de 1898183.

• Cancelar las patentes de cónsul general de los señores


Ricardo Villafranca y Juan R. Chamorro en Guatemala
y El Salvador, respectivamente, el 17 de diciembre de
1898184.

• Otorgar el exequátur al señor Jorge Corredor Latorre


como cónsul de Colombia en Limón, el 26 de diciembre
de 1898185.

• Otorgar el exequátur al señor Julio Pérez Canto como


cónsul general de Chile en Costa Rica, el 2 de enero de
1899186.

• Aceptar la renuncia del señor Andrés Navarrete como


miembro de la comisión de límites con Nicaragua, el 5 de
enero de 1899187 y nombrar a don Guillermo Quirós a la
misma comisión, el 10 de enero de 1899188.

• Nombrar como cónsul interino de Costa Rica en Panamá


al señor don Jerónimo Ossa, el día 8 de febrero de 1899189.

• Nombrar a don Rafael Villegas como secretario de la


comisión de límites con Nicaragua, el 28 de febrero de

183 Acuerdo Ejecutivo número 644. Folio 71 y 72. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
184 Acuerdo Ejecutivo número 645. Folio 73. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
185 Acuerdo Ejecutivo número 646. Folio 73. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
186 Acuerdo Ejecutivo número 648. Folio 74. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
187 Acuerdo Ejecutivo número 650. Folio 75. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
188 Acuerdo Ejecutivo número 652. Folio 76. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
189 Diario Oficial, La Gaceta, San José, 10 de febrero de 1899. N°664. Sección Oficial. Pág. 1.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 73


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

1899190 y nombrar a don Francisco Cordero Quirós como


ingeniero topógrafo para el mismo cuerpo colegiado, el 3
de marzo de 1899191.

• Otorgar el exequátur al señor Manuel Echeverría como


cónsul de Bélgica en Costa Rica, el 6 de marzo de 1899192.

• Otorgar exequátur de ley, de acuerdo a la patente a favor


del señor don Máximo Soto Hall cónsul general de la
República de Guatemala en Costa Rica, el día 25 de marzo
de 1899193.

• Conceder licencia al señor don Agustín Iglesias para


desempeñar interinamente como cónsul general de
Guatemala en Costa Rica durante la ausencia del señor
don Máximo Soto Hall, el día 28 de marzo de 1899194.

• Otorgar el exequátur al señor Felipe J. Alvarado como


cónsul de Venezuela en Limón, el 5 de abril de 1899195.

• Otorgar el exequátur al señor Jorge F. Carter como agente


consular de Estados Unidos en Limón, el 11 de abril de
1899196.

• Reconocer a Federico Gamboa como encargado de


negocios de México en Costa Rica, el 15 de abril de
1899197.

190 Acuerdo Ejecutivo número 668. Folio 85. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
191 Acuerdo Ejecutivo número 671. Folio 87. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
192 Diario Oficial, La Gaceta, San José, 7 de marzo de 1899. N°673. Sección Oficial. Pág. 1.
193 Acuerdo Ejecutivo número 681. Folio 92. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
194 Acuerdo Ejecutivo número 682. Folios 92 y 93. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
195 Acuerdo Ejecutivo número 688. Folio 95. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
196 Acuerdo Ejecutivo número 690. Folios 96 y 97. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
197 Acuerdo Ejecutivo número 691. Folio 97. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.

74 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Otorgar el exequátur al señor Agustín Guido como agente


consular de Chile en Puntarenas, el 15 de abril de 1899198.

• Otorgar el exequátur al señor Alberto Tacea como


vicecónsul de Nicaragua en Limón, el 4 de mayo de
1899199.

• Cancelar patente por cambio de domicilio al señor Felipe


N. Correa como cónsul general de Costa Rica en Caracas
y nombrar a Carlos Yanes, el 4 de mayo de 1899200.

• Nombrar a H. Galindo como cónsul de Costa Rica en la


Guaira, el 5 de mayo de 1899201.

• Otorgar el exequátur al señor Alberto Tacea como


vicecónsul de Honduras en Limón, el 18 de mayo de
1899202.

• Nombrar al señor Ricardo Echeverría Aguilar como


cónsul general en Guatemala, el 27 de mayo de 1899203.

• Otorgar una licencia por 3 meses a Guillermo Quirós


quien fungía como miembro de la comisión de límites con
Nicaragua y nombrar en su lugar a don Lucas Fernández,
el 24 de junio de 1899204.

198 Acuerdo Ejecutivo número 693. Folio 98. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
199 Acuerdo Ejecutivo número 696. Folio 99. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
200 Acuerdo Ejecutivo número 698. Folio 100. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
201 Acuerdo Ejecutivo número 700. Folio 101. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
202 Acuerdo Ejecutivo número 703. Folio 103. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
203 Acuerdo Ejecutivo número 706. Folio 105. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
204 Acuerdo Ejecutivo número 710. Folio 107. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 75


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Nombrar a Luis Loria como miembro auxiliar de la


comisión de límites con Nicaragua, el 1° de julio de 1899205.

• Reconocer el pago a los servicios de don Demetrio Tinoco


como agregado en las conferencias de El Salvador, el 3 de
julio de 1899206.

• Nombrar a Alejandro Gacitúa como cónsul de Costa Rica


en Santiago de Chile, el 5 de julio de 1899207.

• Cancelar patente de Saberio Bruno como cónsul de Costa


Rica en Nápoles, el 5 de julio de 1899208.

• Cancelar patente de Federico Bruno como vicecónsul de


Costa Rica en Nápoles, el 5 de julio de 1899209.

• Cancelar patente de Arthur N. Heard como cónsul en


Newport, Gran Bretaña, el 5 de julio de 1899210.

• Nombrar como cónsul al ingeniero Germano Ricciardi en


Nápoles, el 5 de julio de 1899211.

• Nombrar como cónsul en Chicago a don Berthold Singer,


el 6 de julio de 1899212.

• Nombrar como vicecónsul en Filadelfia al señor Henry C.


Potter, el 6 de julio de 1899213.

205 Acuerdo Ejecutivo número 713. Folio 108. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
206 Acuerdo Ejecutivo número 714. Folios 108 y 109. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
207 Acuerdo Ejecutivo número 715. Folios 109 y 110. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
208 Ídem.
209 Ídem.
210 Ídem.
211 Ídem.
212 Diario Oficial La Gaceta, San José viernes 7 de julio de 1899. Sección Oficial. Pág. 1.
213 Ídem.

76 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• En ausencia del señor cónsul de Francia, Sr. Marceline


Pellet, se reconoce como encargado de ese puesto en
calidad de encargado de negocios al señor cónsul Emilio
Jore, el 14 de julio de 1899214.

• Aceptar la renuncia de don Alberto Gallegos como cónsul


general de Costa Rica en Francia y nombrar a don Octavio
Beeche para ese puesto, el 17 de julio de 1899215.

VII. OTROS ASUNTOS CONCERNIENTES A LA


SECRETARÍA

Otras actividades que el canciller Pérez Zeledón


desempeñó en ese tiempo con respecto a la cartera de relaciones
exteriores, se mencionan a continuación:

• Conceder al señor Francisco de P. Amador la carta de


naturalización, el día 11 de mayo de 1898216.

• Conceder al señor Vicente Querol y Herrero de Rota la


carta de naturalización, el día 11 de mayo de 1898217.

• Por motivo de la muerte del señor expresidente don


Aniceto Esquivel, el 22 de octubre de 1898 don Pedro
le dirigió una circular a todo el cuerpo diplomático y
consular acreditado en el país, la que se transcribe a
continuación:

“Circular al Cuerpo Diplomático

Palacio Nacional

San José, 22 de octubre de 1898

214 Diario Oficial La Gaceta, San José 14 de julio de 1899. Sección Oficial. Aviso. Pág. 1.
215 Acuerdo Ejecutivo número 718. Folio 111. Libro de acuerdos de la Secretaría de
Relaciones Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
216 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 11 de mayo de 1898. Sección Oficial. Acuerdo número
579. Pág. 1.
217 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 12 de agosto de 1898. Sección Oficial. Acuerdo
número 612. Pág. 1.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 77


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Excelentísimo señor:

Como un acto de justicia a los méritos del


ex -Presidente de la República Licenciado
don Aniceto Esquivel, cuya sentida muerte
acaeció el día de hoy el Gobierno ha
dispuesto que sean actos oficiales el funeral y
entierro de tan distinguido ciudadano; y que
se invite para ellos, a nombre del Gobierno,
a los Cuerpos Diplomático y Consular
acreditados en la República.

En cumplimiento de lo dispuesto, tengo la


honra de invitar a V.E. y al señor Secretario
de la Legación para que se dignen concurrir
a tales ceremonias, que darán principio
mañana a las 10 y 30 a.m., en la Iglesia
Catedral.

El pabellón nacional permanecerá izado


a media asta, durante tres días a contar de
hoy.

Soy de V.E. con la más distinguida


consideración, atento servidor,

P. Pérez Zeledón”218

• Conceder a la señora Ginés de Paredes y Muñoz la carta


de naturalización, el día 3 de noviembre de 1898219.

• Conceder al señor Daniel Clarke la carta de naturalización,


el día 22 de junio de 1898220.

218 Diario Oficial, La Gaceta. San José, domingo 23 de octubre de 1898. Sección Oficial. Pág. 1.
219 Diario Oficial, La Gaceta. San José, sábado 5 de noviembre de 1898. Sección Oficial.
Acuerdo número 625. Pág. 1.
220 Diario Oficial, La Gaceta. San José, 22 de junio de 1898.Sección Oficial. Acuerdo N°599.
Pág. 1.

78 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

• Reconocerle salario a don Justo A. Facio en su calidad de


subsecretario de relaciones exteriores, el 6 de febrero de
1899221.

VIII. ASUNTOS RELACIONADOS CON LAS CARTERAS


ANEXAS A LA SECRETARÍA DE RELACIONES
EXTERIORES

La Secretaría de Relaciones Exteriores tenía anexas


las carteras de Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia, que por
consiguiente también correspondió desempeñar a don Pedro Pérez
en su periodo de 1898 y 1899.

En cuanto a Justicia es preciso indicar que “las funciones


eran relativas a la administración judicial, codificaciones, ministerio
fiscal y administración penitenciaria”222. Al respecto, el gobierno
declaró que “ha trabajado y trabaja porque la justicia se administre
tan pronta y cumplidamente como la Constitución prescribe en
cuanto la legislación vigente lo permite”223.

En cuanto a la cartera de Gracia, sus principales tareas


eran las conmutaciones y las rebajas de penas solicitadas por los
reos. En la memoria de 1898-1899 se dice expresamente que muy
poco hay que decir sobre esa cartera, aduciendo que “el gobierno
ha obrado en este punto de la administración pública con estricta
parsimonia y se ha limitado a conceder gracia exclusivamente en
los casos que el Supremo Tribunal de Justicia ha tenido a bien
recomendar, por encontrarse en circunstancias previstas por la ley
y que dan lugar a la clemencia”224. Según ese mismo documento
estando don Pedro a cargo de esta cartera se acordaron 31
conmutaciones, 35 denegadas; 46 fueron las rebajas de tiempo de

221 Acuerdo Ejecutivo número 663. Folio 82. Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones
Exteriores del 1° de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Op. Cit.
222 Umaña Vargas, Jorge. “Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno: el Canciller”. Op. Cit. Pág.
84.
223 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1898-1899. Op. Cit. Sección Anexos. Pág. 45.
224 Ibíd. Pág. 17.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 79


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

prisión, 34 denegadas; 4 los indultos otorgados y 9 los declarados


sin lugar225.

La cartera de Culto se encargaba de las relaciones con


la iglesia católica las que, informó, fueron “siempre cordiales”,
añadiendo además que en sus interacciones “ha prevalecido el
espíritu del mutuo respeto”226.

Por último, como titular de la cartera de Beneficencia


“era responsable de lo relativo a hospitales, casas de refugio y
maternidad, farmacias, vacunación, baños termales, montes de
piedad y de socorros públicos, nombramiento de médicos titulares
y fomento de la Facultad de Medicina y Obstetricia”227. De esta
cartera es destacable el contrato que se celebró con el Ingeniero
Luis Matamoros para la construcción en el Golfo de Nicoya de un
edificio que albergara a los enfermos de lepra, así como el socorro
que se le dio a la sociedad San Vicente de Paúl de dos mil pesos
para tratar la tos ferina, enfermedad que había reaparecido en
1898. En la memoria que presentó el Gobierno en mayo de 1899
se desprende que “se ha atendido (…) acudiendo a remediar las
necesidades más premiosas”228.

Sobresale una carta enviada a don Pedro en la que se le


informa sobre una posible medicina que se desarrollaba en Estados
Unidos contra la fiebre amarilla. A continuación se transcribe el
texto:

“Washington, 2 de julio de 1899


Señor:

Refiriéndome a la nota anterior de esta.


Legación, fecha 21 de junio próximo pasado,
acerca del anuncio de haberse descubierto
un serum, que es remedio preventivo contra
la fiebre amarilla, creo de interés comunicar
225 Ídem.
226 Ibíd. Pág. 19.
227 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “El Canciller Rodríguez: Semblanza de don José
Rodríguez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 28.
228 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia
1898-1899. Op. Cit. Sección Anexos. Pág. 22.

80 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

a usted que esta materia está llamando


la atención pública en varios estados del
sur, donde de tiempo en tiempo aparece la
terrible enfermedad mencionada, y el serum
va a ser experimentado tan pronto como
se presente una oportunidad, no solo en
aquellos estados, sino también en Veracruz,
México.

El doctor Doty jefe del departamento


de Sanidad de Nueva York, me ha ofrecido,
en nota fecha 26 de junio, que dentro de
dos semanas enviará a esta legación una
porción del serum suficiente para que pueda
experimentarse en Costa Rica y la remitiré a
usted sin demora acompañada del informe
oficial correspondiente, según ya lo he
manifestado.

Reitero a usted la seguridad de mi


consideración muy distinguida,

J.B Calvo.”229

IX. EL INTENTO REVOLUCIONARIO DEL GENERAL


VELARDE

A las once de la mañana con veinte minutos del 25 de


febrero de 1899, el General don Federico Velarde Guerra intentó
tomar el Cuartel de Artillería, por medio de un golpe militar.
Estaba don Rafael Yglesias en Londres y ejercía el poder el primer
designado a la Presidencia don Demetrio Iglesias Llorente. Los
revolucionarios fueron rechazados, no sin sufrir bajas mortales
ambos bandos230.

229 Diario Oficial, La Gaceta, San José, 21 de julio de 1899. Documentos Varios. Pág. 3.
230 Obregón Loría, Rafael. “Conflictos Militares y Políticos de Costa Rica”. Imprenta La
Nación. San José, Costa Rica. 1951. Pág. 85.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 81


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

De acuerdo con doña Raquel Guevara, don Pedro, quien


al momento ejercía como encargado de la Secretaría de Relaciones
Exteriores, a la hora del asalto se encontraba trabajando en su
despacho, cuyas ventanas daban a la plaza de la Artillería. Esta
autora narra que don Pedro escuchó voces y disparos y se dispuso
a establecer comunicación con los defensores del Gobierno. Una
vez llegada la calma, don Pedro se dispuso a comunicar la noticia
al presidente por medio de un cablegrama, provocando que don
Rafael se embarcara inmediatamente de regreso al país231.

231 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Págs. 36 y 37.

82 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Capítulo VIII

Los años posteriores

“Lástima enorme fue


el que no terminara
el último trabajo porque
(…) habría resultado
un aporte de indiscutible
trascendencia”.232

Raquel Guevara de Pérez

I. ACTIVIDADES REALIZADAS DESPUÉS DE HABER SIDO


TRES VECES CANCILLER

Luego de su paso por la cancillería en esa tercera ocasión,


don Pedro se retiró a ejercer las actividades agrícolas con las que
tanto se deleitaba. Luego se le encomendó el 17 de octubre de 1903
la formación de un proyecto de ley sobre enajenación de terrenos
baldíos.

232 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 86.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 83


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

En 1904, dedicado a la agricultura como ya se mencionó,


es elegido Diputado al Congreso Constitucional por la provincia de
San José hasta 1908, cargo que repetiría de 1908 a 1912.

Ese mismo año de 1904 se desempeñó como vicepresidente


del Congreso, logrando importantes hazañas para la región de El
General como por ejemplo aprobar la construcción de caminos,
reparaciones en la ermita en Palmares de Pérez Zeledón y mejoras
a los refugios del camino por el cerro de La Muerte233.

Sobre el tiempo que don Pedro fungió como Diputado,


doña Raquel Guevara de Pérez expone un episodio que delata su
valioso sentido patriótico:

“(…) bástenos con citar su actitud al


votarse el proyecto de empréstito enviado por
el Presidente Jiménez, para emitir certificados
de plata por ₡7.000.000, no obstante haber
llegado al Congreso en calidad de diputado
del partido político triunfante que llevó al
poder al Lic. Jiménez y de ser amigo personal
de este.

El Lic. Pérez combatió el proyecto por


intentar con el de pignorarse con respaldo
de la emisión, un depósito que estaba
cabalmente respondiendo a otra emisión
que actualmente circulaba. Considerándolo
de base completamente ficticia, además de
lesiva de derechos adquiridos”234.

El 6 de junio de 1907, el Colegio de Abogados lo nombra


como su presidente y en ese mismo año viajó a Washington D.C. sin
posición oficial, con la finalidad de informarse sobre posibilidades
de un triunfo en el asunto de límites con Panamá. En sus notas
autobiográficas don Pedro escribe sobre este episodio de su vida

233 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 82.
234 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 39.

84 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

y también deja entrever la estatura de sus valores y principios


cargados de integridad:

“… el Gobierno del Lic. don Ricardo


Jiménez siendo yo diputado, tuvo la fineza
de proporcionarme la Legación de Estados
Unidos con el recargo de la defensa de Costa
Rica en el asunto de Panamá. Yo rehusé
la Legación y acepté el pleito como simple
abogado de la República sin mengua de
mi posición de diputado. Así salvé yo a un
hermano político mío (don Joaquín Bernardo
Calvo Mora) de perder su bien ganado
puesto de Enviado Extraordinario y Ministro
Plenipotenciario de Costa Rica y a la vez
conservé mi credencial de diputado.

Para consultar a dos eminentes


jurisconsultos de España (don Segismundo
Moret y Predergast y don Vicente Santamaría
de Paredes) en 1911 hube de constituirme
en Madrid, en lo más recio del verano, las
conferencias, durante más de un mes con
el sabio doctor don Vicente Santamaría de
Paredes, fueron de gran precio para el feliz
éxito del asunto y salvaron el tesoro nacional
una gruesa suma de dinero que le habría
costado la traslación del eminente consejero
del litigio”235

Se le nombra como abogado del litigio el 2 de octubre de


1911. El 18 de julio de 1912 se publicó una hoja suelta de propaganda
política en la que se anunciaba la candidatura de don Pedro Pérez
Zeledón a la presidencia de la República, postulación que no fue
aceptada por el señor Pérez. Tampoco aceptó el de presidente de
la Corte Suprema de Justicia ese mismo año aduciendo que él era
un “soldado, centinela de los intereses de la República”236 dando a
entender que su responsabilidad con la patria era permanecer en

235 Ibíd. 41.


236 Ibíd. Pág. 42.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 85


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Washington para continuar relacionado al litigio. En ese mismo


año, como reconocimiento a las bondades que a través de él habían
llegado a la zona sur de la provincia de San José, se fundó la escuela
Pedro Pérez Zeledón en Copey de Dota237. Durante este tiempo se
mantuvo en Washington D.C. atendiendo el litigio que se mantenía
a propósito de la frontera con Colombia. Estando en esa ciudad
recibió la ingrata noticia de la muerte de su esposa el 20 de junio
de 1913 y el 26 de octubre de su hija menor Flora, funerales a los
cuales no pudo asistir por el cumplimiento del deber.

Don Pedro como agente costarricense hizo una serie de


alegaciones de los vicios que existían en el fallo del presidente
francés (laudo Loubet): no se ajustaba a la realidad geográfica,
hubo desigualdad de trato, no existía exposición de motivos, no
quedaba clara la línea de interpretación fluvial de la frontera,
así como el vicio de ultra petita, según el cual la Convención
Fernández-Holguín de 1886, solo fijaba los puntos extremos de las
reclamaciones y no indicaban cómo debían ser unidos, por lo tanto
la tesis panameña no debía tomarse como aceptada238.

El 12 de setiembre de 1914 don Pedro, a propósito de


las brillantes intervenciones que ofreció en Estados Unidos para
la defensa de los intereses costarricenses, fue testigo del fallo del
presidente de la Corte Suprema de Justicia de ese país señor Douglas
White, quien confirmó la interpretación dada por el gobierno
costarricense en cuanto a la cuestión limítrofe en la frontera sur del
país. De esto se desprende la incorporación definitiva de la región
de Talamanca, así como la línea y el condominio del río Sixaola,
hasta su desembocadura. Se dice que don Pedro durante el tiempo
que estuvo en Washington, escribió parte de los 13 volúmenes que
constituían la defensa costarricense, sumergido en una tina con el
fin de mitigar el calor característico de las épocas de verano de
aquella ciudad239.

237 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 123.
238 Una exposición detallada de los pormenores de este proceso se puede revisar en: Sáenz
Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1910-1948)”. II Tomo. Editorial
Juricentro. San José, Costa Rica, 2000. Págs. 43 a 47.
239 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 43.

86 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Este fallo que benefició a Costa Rica le valió a don Pedro


una fama bien merecida a lo interno del país. Los comentarios de
la prensa le fueron muy favorables:

“Gracias al patriótico esfuerzo realizado,


gracias al tesón y sabiduría del Lic. Pérez
Zeledón y cuantos han venido en auxilio
de la Patria en este asunto de jurisdicción
territorial, Costa Rica no solo ha puesto
a salvo derechos incontrovertibles desde
el punto de vista doctrinario, sino que
ha asegurado a perpetuidad la posesión
legítima del histórico valle del Sixaola y el
dominio exclusivo de la espléndida zona del
Golfo Dulce y de otras regiones adyacentes,
que representarán en el futuro gran papel en
el desarrollo de la economía nacional”240.

El Laudo White fue una referencia importante para zanjar


el asunto limítrofe, pero tendrían que pasar varias décadas antes
de que quedara definitivamente resuelta la diferencia bilateral241.

El 17 de setiembre de 1914 el acuerdo 89 dio fe de la


aceptación de la renuncia de don Pedro como representante de
Costa Rica en Washington, por lo que pudo regresar al país. Una
vez allí, el Congreso le otorgó una recompensa que reflejaba el
aprecio de la nación por los servicios prestados y por su precaria
situación económica, según consta en el acuerdo N° 5 del 15 de
mayo de 1915 que se transcribe a continuación:

“El Congreso Constitucional de la


República de Costa Rica

En prenda del aprecio que la Nación


hace de los eminentes servicios que le ha
prestado el Lic. don Pedro Pérez Zeledón
y en consideración también a la estrecha
240 Periódico “Información”. Martes 15 de setiembre de 1914. Pág. 2.
241 Para mayores detalles del proceso posterior al Laudo White puede consultarse: Sáenz
Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1910-1948)”. Op. Cit. Págs. 80
a 87.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 87


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

situación económica y falta de salud de este


buen servidor de la Patria:

Decreta:

Otórguesele al Lic. Pérez Zeledón una


recompensa de cincuenta mil colones que
le serán entregados del Tesoro Público, en
cinco anualidades de diez mil colones cada
una, debiendo serle pagada la primera a
la promulgación de este decreto, y gozando
todos del amparo del artículo 984, inciso 2 y
8 del Código Civil.

Al Poder Ejecutivo.

Dado en el Salón de Sesiones del Congreso,


Palacio Nacional, San José a los 14 días del
mes de mayo de 1915.

Leonidas Pacheco
Presidente

Adán Acosta León Cortés


Primer Secretario Segundo Secretario

Ejecútese
Alfredo González Flores

El Sub-secretario de Estado encargado


del Despacho de Hacienda y Comercio. Jorge
Guardia.”242

Fue elegido cojuez el 1° de junio de 1917 por dos años243.


Ese mismo año viajó a Cuba por razones de salud y de estudio.
En ese país inició una investigación histórica que versaba sobre la
esclavitud en Costa Rica durante el régimen colonial. Regresó en
242 Decreto número 5 del 15 de mayo de 1915. En: Archivo Nacional. Archivo histórico.
Asamblea Legislativa, número 010994. Año 1915.
243 Decreto N° 13 del 4 de junio de 1917. En: Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez
Zeledón”. Op. Cit.

88 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

1919 para continuar con su investigación, además de ser reelegido


para el puesto de cojuez por otros dos años244. En ese mismo año el
Lic. Francisco Aguilar Barquero le llamó para desempeñar el cargo
de secretario de fomento, en un momento en que el país requería
a los mejores para normalizar las tensas situaciones acaecidas
posteriormente a la caída del gobierno de los Tinoco.

A fines de octubre de 1919, faltando poco más de un


mes para las elecciones presidenciales previstas para celebrase
en diciembre de 1919, en las que se daba por seguro el triunfo
de don Julio Acosta, la prensa josefina anunció la existencia de
un plan concebido por don Manuel Castro Quesada, ministro
plenipotenciario de Costa Rica en Washington, en el sentido de
que don Alfredo González Flores, el gobernante derrocado en
1917, asumiera la presidencia y la ejerciera como primer designado
durante los 14 meses que le habían faltado para completar el
cuatrienio 1914-1918 debido al golpe militar de los hermanos
Tinoco. Estas noticias causaron un gran revuelo en San José y el 28
de octubre de 1919 el periódico La Prensa anunció que el gobierno
había decidido reemplazar a Castro Quesada por don Pedro Pérez
Zeledón, quien seguía en funciones como secretario de fomento245.

Esto no sucedió, sino que el gobierno de Costa Rica


nombró el 5 de noviembre de 1919 a don Pedro Pérez Zeledón
como agente confidencial y financiero de Costa Rica en los Estados
Unidos y en tal condición permaneció hasta el 5 de marzo de 1920.
A su regreso continuó como secretario de fomento hasta el 8 de
mayo de ese mismo año de 1920246.

En cuanto a la labor de don Pedro como secretario de


fomento cabe mencionar que la administración de don Francisco
Aguilar Barquero tuvo que dedicar importantes esfuerzos a:

“… la reparación de las vías de


comunicación y algunas otras obras públicas

244 Decreto N° 4 del 20 de mayo de 1919. En: Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez
Zeledón”. Op. Cit.
245 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco y Fernández Morales, Jesús Manuel. “Francisco Aguilar
Barquero”. Colección quién fue y qué hizo. Editorial EUNED. 2011. Págs. 73 a 75.
246 Grub, Udo. “Boceto cronológico y genealógico del Poder Ejecutivo de Costa Rica”. Obra
inédita. 1994. Pág. 205.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 89


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

de importancia, que con pocas excepciones se


habían dejado prácticamente en abandono
durante el régimen tinoquista. Entre las
obras reparadas figuraron las carreteras
entre Alajuela y San José y entre La Unión
y Cartago, el muelle de La Uvita y las casas
para cuarentena en Limón y el muelle
principal de Puntarenas.

El gobierno también construyó un nuevo


edificio para reubicar en él el cuartel de
Artillería de San José, y reconstruyó la sección
de la Penitenciaría donde antiguamente se
había ubicado el Cuartel Principal y que fue
volada en 1917”247.

Luego fungió como magistrado de la sala de casación,


puesto del que renunció el 23 de junio de 1920248 con el fin de
colaborar en la candidatura de don Ricardo Jiménez Oreamuno
para que este alcanzara su segunda administración.

A pesar de su aparente retiro de la vida pública, don


Pedro siempre se caracterizó por ser muy activo en los temas que
defendió hasta su último suspiro, a través de opiniones que daba a
conocer en los medios escritos.

Tal así que, por ejemplo, en 1920 el diputado licenciado don


Francisco Montero Barrantes presentó un proyecto al Congreso en
donde pretendía cerrar la Fábrica Nacional de Licores. La familia
Pérez Calvo defendió la causa abiertamente. Don Pedro acogió con
entusiasmo la defensa de ese proyecto, e incluso doña Emilia Calvo
Ramírez, segunda esposa de don Pedro, pronunció un discurso
apoyando el proyecto del diputado el día 13 de junio de ese año249.

En 1921 surgió otra disputa con Panamá ante la falta de


establecimiento de límites con ese país. El 26 de febrero, una fuerza

247 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco y Fernández Morales, Jesús Manuel. “Francisco Aguilar
Barquero”. Op. Cit. Pág. 99.
248 Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa, número 011931. Año 1920.
249 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 61.

90 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

de 126 panameños al mando del capitán don Tomás Armuelles llegó


a las vecindades de Pueblo Nuevo de Coto. Ante la superioridad
numérica el bando costarricense, bajo el mando del coronel don
Héctor Zúñiga, se rindió sin oponer resistencia. De acuerdo con
Jorge Sáenz el relato continúa así:

“… el Gobierno de Costa Rica había


enviado un destacamento al mando del
capitán Don Miguel Ángel Obregón Zamora
a reforzar la guarnición de Pueblo Nuevo. El
28 de febrero, este destacamento se dirigió
hacia allí por vía fluvial (…). Al llegar a la
vista del caserío, al que los costarricenses
suponían bajo la autoridad de Zúñiga, la
embarcación fue objeto de un virulento
ataque de las fuerzas panameñas y se
varó en la ribera del río Coto. En el tiroteo
perecieron cinco costarricenses; los treinta
y un sobrevivientes, ocho de ellos heridos,
fueron hechos prisioneros.”250

En los días posteriores hubo algunas intervenciones


armadas donde morirían más personas y, por último, obligaría
a la intervención norteamericana para apaciguar los ánimos251.
En este contexto don Pedro, que conocía muy bien el conflicto
al haberlo estudiado a profundidad y defendido en otras épocas
los intereses del país, no desde las armas sino desde el derecho,
emitió su parecer por medio de la prensa. Le llamó a lo acontecido
“la innecesaria Calaverada de Coto”, considerando que el país se
precipitó a una acción bélica ante la que no estaba preparado. Para
el señor Pérez lo que debía hacerse era informar al Departamento
de Estado Americano y convocar una junta de notables252.

250 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1910-1948)”. Op.
Cit. Págs. 233 y 234.
251 Para una narración minuciosa de hechos de este conflicto se puede consultar: Sáenz
Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1910-1948)”. Op. Cit. Págs.
233 a 244; y, Obregón Loría, Rafael. “Conflictos Militares y Políticos de Costa Rica”. Op. Cit.
Págs. 104 a 108.
252 Diario “El Comercio”. Año II, martes 15 de marzo de 1921; y, Diario “La Tribuna”, año I,
N° 280, martes 22 de marzo de 1921. Pág. 6.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 91


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

En otro orden de temas, luego de un tratado fallido en


1920 y ante varios reclamos del Royal Bank inglés de que Costa Rica
debía pagar unos préstamos que había contraído el régimen de los
Tinoco, a finales de 1922 se firmó un segundo tratado Alvarado-
Bennett en el cual se sometían las reclamaciones británicas contra
el Gobierno de Costa Rica al arbitraje del presidente de la Corte
Suprema de Justicia de Estados Unidos, el señor William Howard
Taft. Como abogado de la causa costarricense fue nombrado
quien había sido presidente antes de los Tinoco, don Alfredo
González Flores253. Una vez en sus funciones, don Alfredo no
dudó en contactar a don Pedro Pérez para solicitar consejo sobre
el asunto, el citado Tratado y los pasos que aconsejaba seguir para
encarar este Laudo, a través de una serie de comunicaciones que
intercambiaron sobre el tema. Don Pedro termina aconsejando que
“sin un hondo estudio de todas las dificultades que se nos enfrentan
(…) sería como un edificio levantado sin planos, sin expertos, sin
consultas, sin preparación alguna (…)”254.

II. EL EPÍLOGO DE LA VIDA DE DON PEDRO PÉREZ


ZELEDÓN: EL INCANSABLE INTELECTUAL

A. Una jubilación para don Pedro

El 2 de agosto de 1923, el diputado don Miguel Ángel


Robles Troyo presentó el proyecto para otorgar una jubilación al
Lic. don Pedro Pérez Zeledón, en el cual lo defendió expresando:
“Demando sobre él, como signo de reconocimiento de sus elevados
méritos, que el Congreso le asigne una jubilación que nunca será
en la expresión aritmética de las cifras, proporcionada a lo que
la Nación le adeuda por el ilustre como patriótico y eficaz de sus
eminentes servicios”255. La votación que fue secreta contó con 33
votos afirmativos y 3 negativos. A continuación se transcribe el
acuerdo legislativo:

253 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco. “Historia Diplomática de Costa Rica (1910-1948)”. Op.
Cit. Págs. 256 a 258.
254 “Cartas de Pedro Pérez Zeledón y de Alfredo González Flores referentes al Tratado
Alvarado- Bennett”. En: Archivo Nacional. Archivo histórico. Ministerio de Relaciones
Exteriores, número 010648. Año 1922.
255 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 63.

92 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

“El Congreso Constitucional de la República


de Costa Rica

En reconocimiento de los distintos


servicios prestados en las diversas y altas
posiciones oficiales que desempeñó dentro
y fuera del país con honor, patriotismo
y eficacia y en atención a su estado de
enfermedad y nobleza.

Decreta:

Artículo 1: Asígnase al Lic. Pedro


Pérez Zeledón una jubilación vitalicia de
cuatrocientos colones y auméntanse los
presupuestos de este año y el próximo en la
cantidad referida.

Artículo 2: Esta ley rige desde el día de su


publicación.

Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dado en el Salón de Sesiones del Congreso.


Palacio Nacional. San José, a los tres días del
mes de agosto de 1923.

Arturo Volio
Presidente

Nautilio Acosta Jorge Volio E.


Segundo Secretario Primer Secretario

Casa Presidencial, San José, a los siete


días del mes de agosto de mil novecientos
veintitrés.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 93


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Ejecútese

Julio Acosta

Secretario de Estado en el Despacho de


Hacienda.
Tomás Soley Güell”256

Retirado ya en su hogar mostró sus talentos como escritor,


esta vez en asuntos ligados con la agricultura, los buenos caminos
(infraestructura), los estudios históricos, las finanzas, entre otros257.

B. Proyecto de benemeritazgo y muerte de don Pedro

Recién terminó su cargo como secretario de fomento de la


administración Aguilar Barquero, se estableció una comisión para
otorgarle a don Pedro y al propio señor Aguilar el benemeritazgo.
Este cuerpo colegiado estaba presidido por el diputado don
Francisco Montero Barrantes y falló afirmativamente. Sin embargo,
el 19 de mayo de 1920 el propio congresista retiró el proyecto
alegando que así se lo habían solicitado en diversas ocasiones tanto
don Pedro como don Francisco258.

Posteriormente, iniciado el año de 1923, tal vez impulsado


por el estado de salud de don Francisco, el propio diputado
Montero resucitó el benemeritazgo de este, no así el de don Pedro
Pérez, quien incluso le felicitó en una visita que hizo a su casa de
habitación cuando en mayo de ese año se le otorgó el título de
benemérito al señor Aguilar Barquero.

El 31 de mayo de 1930 murió don Pedro en San Pedro


de Montes de Oca, dejando consigo un inconcluso trabajo sobre
esclavitud en Costa Rica, el mismo que había iniciado durante su

256 Acuerdo número 146 del 3 de agosto de 1923. En: Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez
Zeledón”. Op. Cit.
257 Escuela Pedro Pérez Zeledón. Artículo: “Pedro Pérez Zeledón: Un hombre propuesto
para benemérito de la patria”. Op. Cit.
258 Sáenz Carbonell, Jorge Francisco y Fernández Morales, Jesús Manuel. “Francisco Aguilar
Barquero”. Op. Cit. Pág. 115.

94 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

estancia en Cuba. Sus funerales se efectuaron en el Cementerio


General en San José en una tumba que había comprado para
enterrar a su padre. Se decretó duelo nacional por tres días, el
Pabellón Nacional lució a media asta y los miembros del gobierno
y del cuerpo diplomático de entonces se hicieron presentes a su
sepelio. Fue un acto muy solemne.

Cabe aclarar que el gobierno anunció que había muerto “el


benemérito de la Patria Lic. Pedro Pérez Zeledón”259, sin embargo
fue una equivocación por cuanto nunca ha sido declarado como tal
por ninguna ley del congreso de la República.

El 7 de octubre de 1931 a iniciativa del diputado don


Carlos María Jiménez Ortiz, la Asamblea Legislativa denominó
al cantón número 19 de la provincia de San José con el nombre
de Pérez Zeledón. Posterior al proceso de creación del cantón, se
integró el primer concejo municipal que entró en funciones en
enero de 1932260.

En octubre de 1991 los diputados Santana Esquivel


Ramírez, Carlos Alberto Fernández Vega y Jorge Eduardo Sánchez
Sibaja anunciaron un proyecto que buscaba, nuevamente,
impulsar el benemeritazgo para don Pedro, pero esas intenciones
lastimosamente no lograron cristalizarse. En el 2010 hubo otro
intento pero sin mayores resultados261.

III. PALABRAS FINALES DE LOS AUTORES

Los autores desean concluir con un fragmento del diario


de don Pedro Pérez Zeledón:

“… tras las expresadas actividades y


muchas más que sería enojoso agregar,
han transcurrido veranos e inviernos hasta

259 Decreto N°9 del 3 de junio de 1930. En: Alcance a la Gaceta N°122 del 1° de junio de
1930. Sección Oficial. Pág. 1. El decreto de funeral de Estado se puede encontrar transcrito en
la sección de anexo de este libro.
260 Arce, Luis Enrique. “Cantón Pérez Zeledón”. Litograf ía Morales. Heredia, Costa Rica.
Primera Edición, 2006. Págs. 18 y 19.
261 Arce, Luis Enrique. “Biograf ía de un benemérito”. Op. Cit. Pág. 94 y 95.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 95


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

faltarme menos de un mes para contemplar


las tres cuartas partes de un siglo, ni envidioso
ni envidiado, poco menos que encerrado en
mi hogar al lado de mi numerosa familia…”262

Esas fueron las últimas palabras de la biograf ía escrita


que llevaba don Pedro sobre sí mismo. Año y medio después
falleció. Hoy, la deuda de laurear a este gran hombre con el título
de Benemérito de la Patria sigue pendiente, por lo que la tarea
recae sobre esta generación. Con este trabajo esperamos aportar
suficientes motivos a favor de esa digna causa.

262 Guevara de Pérez, Raquel. “Pedro Pérez Zeledón”. Op. Cit. Pág. 67.

96 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Anexos

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 97


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Anexo 1

Parte expositiva de la Memoria de la Secretaría de Relaciones


Exteriores y carteras anexas 1898-1899263

Congreso Constitucional.
Memoria de Relaciones Exteriores, Gracia, Justicia, Culto y
Beneficencia

Presentada Al Congreso Constitucional de 1899,

En ausencia de señor Ministro, por el Subsecretario de Estado en el


despacho de esas carteras

Don Justo A. Facio

Señores Diputados:

Al daros cuenta de los actos administrativos con que


la Secretaría de Relaciones Exteriores, Gracia y Justicia, Culto y
Beneficencia se relacionan, es para mi altamente satisfactorio
poder informaros que nuestras relaciones internacionales no han
sufrido la más lleve alteración durante el año económico a que este
informe habrá de contraerse y que, muy al contrario, ellas se han
fortalecido mediante sentimientos de cordialidad que establecen

263 Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Culto y Beneficencia


1898-1889.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 99


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

fecundas corrientes de simpatía entre los pueblos cultos y afianzan


la amistad que los une.

No se ha contentado al Gobierno con poner en sus


relaciones la corrección que la etiqueta internacional prescribe
cumpliendo así con un deber agradable, sino que ha procurado
establecer trato asiduo con todas las naciones, en la seguridad de
que ese honroso comercio con ellas ha de contribuir eficazmente
a realizar cuanto antes entre nosotros la obra de la civilización,
que ellas, más avanzadas en edad que estos países de América, han
coronado ya de manera brillante.
...

Una muestra inequívoca de la bondadosa consideración


hacia nosotros es el recibimiento espléndido que los Gobiernos
de los Estados Unidos de América, de Francia y de Inglaterra han
tenido a bien hacerle al señor Presidente titular de la República,
don Rafael Iglesias, a su paso por esas grandes naciones. Los
agasajos en obsequio de ese alto funcionario han sido tales que el
orgullo nacional no puede menos de sentirse halagado con ellos,
pues las honrosas demostraciones de que es objeto el Jefe de una
nación reflejan siempre sobre el pueblo cuyos destinos éste dirige.
...

Concretándome ahora a Centro América, debo


informaros que el Iº del mes de noviembre último se instaló en
Amapala el Consejo Ejecutivo provisional de la que fue Republica
Mayor, conforme lo disponía el artículo 151 de la Constitución que
a esa entidad política hubo de darse en el Congreso de Managua.
De ese hecho se dio cuenta al Gobierno de Costa Rica, quien,
como era natural, vio en él un nuevo esfuerzo del patriotismo
centroamericano por realizar la unión de estos países. Mas
parece que el pueblo salvadoreño, uno de los que formaban la
nueva nacionalidad, n estaba satisfecho de las condiciones que
constituían el pacto de unión, el cual sin duda consideraba dañosos
a sus intereses; y por tal motivo, el 13 del mismo mes de noviembre,
un movimiento popular en aquel Estado declaró roto e pacto
federal, reasumiendo El Salvador, en consecuencia, su soberanía de
república independiente. Pocos días después, el Consejo Ejecutivo
federal comunicó a nuestro Gobierno que se había declarado

100 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

disuelta de hecho la República de los Estados Unidos de Centro


América, volviendo las cosas al estado que tenían antes de firmarse
el Pacto de Amapala. Debo ahora agregar que tales hechos,
aunque trascendentales por los resultados inmediatos a que dieron
lugar, no alteraron nuestras buenas relaciones con las repúblicas
hermanas de este istmo, con las cuales, antes bien, mantenemos
sincera y cordial amistad.
...

Con motivo de haber estallado la guerra, en abril del


año anteriores, entre España y los Estados Unidos de América,
ambos Gobiernos comunicaron al de Costa Rica, por medios de
sus respectivas Legaciones, el estado bélico existente entre ellos
y las reglas de derecho internacional que observarían durante el
período de las hostilidades. En tal situación, la conducta de nuestro
país, ya que no por significación política ni por poder militar, mas
sí por su proximidad al teatro de la guerra, no dejaba de tener
importancia entre las partes beligerantes, y, como era natural, el
Gobierno puso particular esmero en que ella se ajustara al más
estricto cumplimiento de los principios de neutralidad y a las
cordiales relacione que felizmente cultiva con una y otra nación.
Por fortuna, el estado de guerra ha tenido término mediante al
tratado de paz firmado en París por las Altas Partes contratantes,
acontecimiento éste que Costa Rica y su Gobierno han visto con
profunda satisfacción.
...

El 17 de febrero próximo pasado esta Secretaría recibió


cablegrama de nuestro Ministro en Francia, comunicando la
muerte del señor Presidente de la República Francesa, Mr. Félix
Faure, ocurrida repentinamente en París la víspera de aquel
día. Ese doloroso y lamentable acontecimiento produjo honda
impresión de pena en el pueblo y Gobierno de Costa Rica, tanto
por la desaparición de un hombre en quien concurrían cualidades
personales de tan gran mérito, cuanto porque su muerte hería de
lleno al glorioso pueblo francés, que por su trascendental influjo
en los destinos del mundo, no menos que por su carácter fraternal,
atrayente y asimilador, se ha granjeado universales y justas
simpatías. El Gobierno de Costa Rica de apresuró a manifestar su
sentimiento al Gobierno y pueblo de Francia por aquella desgracia

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 101


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

y decretó los honores que se debían a la memoria del egregio


mandatario.
...

La residencia entre nosotros de las Legaciones de España


y de los Estados Unidos del Norte, ha dado oportunidad al
Gobierno para cultivar con ellas más estrechas relaciones y para
apreciar mejor al alto grado de simpatía que por nuestro país han
demostrado sus muy dignos Jefes, los Excmos. Señores Ontiveros
y Merry.

Con las demás Legaciones acreditadas ante el Gobierno


de Costa Rica y residentes en la República de Guatemala, hemos
mantenido amistosa y leal correspondencia, a lo cual han
contribuido de modo eficaz los distinguidos diplomáticos a quienes
ella están confiadas.
...

El día 16 de noviembre de 1896 se celebró un Tratado de


Extradición entre el representante diplomático de Su Majestad el
Rey de España y el Ministro de Relaciones Exteriores de este país.
Dicho Tratado, que obtuvo la aprobación de este Alto Cuerpo en 15
de junio de 1898, es un nuevo vínculo que la civilización establece
entre Costa Rica y la Madre Patria, a más de aquellos otros que
el cariño entre ellas estableció y sostiene. Canjeado y publicado
oportunamente, ese Tratado comenzará a surtir pronto sus
moralizadores efectos, evitando que los delincuentes de cualquiera
de los dos países, al buscar refugio en el otro, se sustraigan a la
acción reparadora de la justicia.
...

Atentamente invitado por el representante diplomático


de Bélgica, como veréis por las notas que entre los anexos de este
informe se publican, el Gobierno tuvo a bien instruir a nuestro
Ministro en París para que celebrase con el Gobierno de aquel reino
amigo un tratado de extradición, otro de marcas de fábrica y una
convención consular. Abrigo, pues, la esperanza de someter muy
pronto a vuestra consideración esos nuevos tratados, que de tanta
utilidad han de ser para el país, desde luego que ellos regularizan de

102 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

modo conveniente nuestras relaciones con una nación culto y con


la cual mantenemos amistoso trato.
...

Siguiendo su propósito, ya realizado en gran parte, de


sustituir nuestros tratados antiguos con otros más conformes a
nuestras necesidades y a nuestras conveniencias, el Gobierno tuvo
a bien denunciar, en 20 de junio de 1898, el Tratado de Comercio
concluido entre este país y Nicaragua el 14 de agosto de 1868. El 15
de julio del mismo año contestó de inteligencia el señor Secretario
de la Dieta, que en ese entonces llevaba al Gobierno de la República
Mayor, de que formaba parte Nicaragua. De modo que el 5 de julio
del año corriente debía dejar de regir el Tratado a que antes me he
referido.

No obstante esto, el Gobierno de Nicaragua, olvidando


sin duda la cláusula 2a del Tratado en referencia, que releva de
todo gravamen los productos de cualquiera de los países de que
exporten al otro, estableció un impuesto sobre el ganado que
hubiera de introducirse a Costa Rica. Autorizado por este hecho,
que desvirtuaba desde luego el Tratado de 1868, vigente aún, el
Gobierno dispuso hacer extensivos a los productos nicaragüenses
de los derechos fiscales de que por el Tratad habían estado exentos
hasta entonces.

Sabedor de esto el Gobierno de Nicaragua propuso al de


Costa Rica, por medio de telegrama, el 22 de diciembre próximo
pasado, que mandara suspender los efectos de sus disposiciones
en aquel sentido, ofreciendo en cambio derogar el decreto por el
cual se grava la exportación de ganado a este país. El Gobierno de
la República, bien que animado de los mejores deseos, se vio en
el caso muy sensible de no acceder a las proposiciones de aquel
Gobierno amigo, como por telegrama de 24 de diciembre se le hubo
de manifestar, en atención a que, por virtud de las disposiciones
dictadas aquí, en consecuencia del paso dado por Nicaragua el
Tratado de 1868, había entrado en un período de desenvolvimiento
que sólo habría sido posible detener con gravísimo daño de ella y,
consiguientemente, de los intereses nacionales.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 103


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Al declinar con pena la invitación de Nicaragua, el


Gobierno no pude menos de manifestarle que estaba en la mejor
disposición de entrar en negociaciones para celebrar convenios
que regularicen las relaciones comerciales entre uno y otro país,
y es ésta buena y bien caracterizada oportunidad de repetir esa
declaración.
...

Durante el corriente año el Gobierno ha recibido las


siguientes invitaciones:

Del Gobierno británico para concurrir a una Exposición


de minería e industrias en la Austria Occidental;

Del Gobierno de Bélgica para concurrir a un Congreso


internacional de Medicina, que se reunirá en Bruselas en el mes de
setiembre próximo;

Del Gobierno del Imperio alemán para concurrir a una


conferencia en que se tratará de la tuberculosis y de los medios
de aislar y combatir esa enfermedad. (La Facultad de Medicina
costarricense designó para hacerse representar en dicha
conferencia al Doctor don Vicente Lachner);

Y por último, del Gobierno de los Estados Unidos de


América para concurrir a un Congreso comercial e industrial que
habrá de verificarse en octubre de este año.

El Gobierno de la República ha tenido que declinar esas


invitaciones, bien que con sincera pena, por la honra y el provecho
de que con ello se privaba el país, porque otros asuntos más
pretenciosos e inaplazables han ocupado a nuestras Legaciones y
porque no se ha juzgado prudente, en las dif íciles circunstancias
económicas en que nos encontramos, hacer los gastos que el envío
de comisionados especiales habría de originar.
...

El propósito de abrir un canal a través del istmo americano,


para subvenir mejor a las crecientes exigencias del desarrollo
industrial y comercial, se manifiesta cada vez más empeñoso y

104 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

activo en el ánimo de las asociaciones que, de un modo u otro,


intervienen en esa magna obra. Numerosas son las gestiones
que últimamente se han hecho por dar forma realizable al gran
proyecto, y al Congreso de la república americana del Norte ha
tomado una vez más en consideración ese trascendental asunto.
Como consecuencia de su participación en él, dos comisiones,
compuestas de personal respetable, han sido enviadas a estudiar
las dos líneas posibles, a fin de adoptar aquella que más convenga a
los intereses que en ella habrán de comprometerse.
...

Nuestra Legación en los Estados Unidos de América fue


elevada este año a la categoría de Legación de primera clase; de
suerte que el señor don Joaquín B. Calvo representa a la República
en ese país con el mismo carácter de Enviado Extraordinario
y Ministro Plenipotenciario que ante los gobiernos de París,
Madrid y Berlín tiene el señor don Manuel María Peralta, nuestro
representante en Europa. Ambos funcionarios desempeñan sus
delicados cargos a satisfacción del Gobierno y no omiten esfuerzo
por hacer simpático nuestro país en aquellas naciones amigas y por
servir con provecho los intereses nacionales.
...

Nuestro cuerpo consular ha sido aumentado con el


nombramiento de nuevos cónsules allí donde el desarrollo
mercantil con los mercados costarricenses ha hecho necesario
un agente que vele por los intereses comerciales del país, y,
obedeciendo a esa misma necesidad, habrán de crearse muy pronto
otros consultados. Motivos de economía obligaron a cancelar las
patentes de cónsul expedidas a favor de los señores don Ricardo
Villafranca y don Juan Rafael Chamorro, que tenían a su cargo la
representación comercial del país en Guatemala y El Salvador. El
Gobierno se propone llenar sin demora esas vacantes con cónsules
ad honorem, ya que nuestro estado económico no nos permite
ofrecerles remuneración.
...

Las operaciones de deslinde territorial con la vecina


República de Nicaragua se han estado ejecutando con cortas e
inevitables interrupciones, durante todo el año trascurrido. Rara

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 105


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

vez han estado en desacuerdo las dos comisiones y, cuando lo


han estado, el pronto fallo del árbitro ha permitido reanudar las
tareas sobre el terreno, el cual es el único que suele oponer serias
dificultados a la rápida ejecución del trabajo. El Gobierno procura,
por su parte, que la operación de deslinde no sufra retraso alguno
t está, por consiguiente, pronto a allanar cuantos obstáculos
puedan presentarse en ese sentido. A menos de ocurrir entre las
dos comisiones alguna divergencia que requiera detenido estudio
del árbitro, paralizando así el trabajo material, calculase que el
deslinde quedará terminado dentro de unos doce meses, poco más
o menos.

En cuanto a nuestra disputa de límites con la República de


Colombia, ella está sometida, como bien sabéis, al arbitramiento
del señor Presidente de la República Francesa, conforme a las
estipulaciones del convenio al efecto suscrito en Bogotá; el 15 de
marzo pasado fue recibido y canjeado por la comisión arbitral el
alegato de las Partes, que preparan ahora sus respectivas réplicas
para el día estipulado en aquella convención. De suerte, que este
pleito de límites marcha con toda regularidad a su fin; mientras
tanto, Costa Rica espera tranquilamente el fallo del árbitro,
confiada en sus derechos y en la rectitud del Juez en cuyas manos
se halla el asunto.

Memoria de Relaciones Exteriores, Gracia, Justicia, Culto


y Beneficencia presentada al Congreso Constitucional, 1899. Parte
Expositiva.

Justicia:

Ocioso es repetir hoy, sobre este Departamento de la


administración pública, lo que es ya proverbial entre nosotros,- que
los tribunales y funcionarios de justicia obran con independencia,
pureza y rectitud y que el Poder Ejecutivo es siempre fiel y activo
ejecutor de las sentencias y disposiciones que de ellos emanan.
Si existen, pues, algunas dilatorias u otras imperfecciones en la
administración de la justicia, ello no depende ciertamente de las
personas que a su cargo tienen esas delicadas funciones, sino

106 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

de la deficiencia o defectuosidad de las leyes. Conforme en esto


con el parecer del Supremo Tribunal de Justicia, el Gobierno se
propone activar la terminación de los códigos y presentar a vuestra
consideración, en la presente Legislación, si no todas, la mayor
parte a lo menos de las leyes que han de integrar aquel cuerpo de
reformas.

Gracia:

Muy poco tengo que deciros acerca de esta Cartera,


pues siendo en extremo peligroso cae en el abuso o incurrir en
debilidades al ejercer esa preciosa facultad, el Gobierno ha obrado
en ese punto de la administración pública con estricta parsimonia
y se ha limitado a conceder gracia exclusivamente en los casos que
el Supremo Tribunal de Justicia ha tenido a bien recomendar, por
encontrarse en las circunstancias previstas por la ley y que dan lugar
a la clemencia. Hay en esta materia manifiesta inclinación al abuso
y el Gobierno suele verse en no pequeños embarazos para no ceder
a exigencias que van más allá de lo conveniente, comprometiendo
así los fines sociales de la justicia. Con esta experiencia, cree el
Gobierno que también necesitan reforma las leyes referentes a
gracia. Las conmutaciones acordadas durante el año han sido 31;
35 las denegadas; 46 las rebajadas de tiempo de prisión; 34 las
denegadas; 4 los indultos otorgados y 9 os declarados sin lugar.

Culto:

En las relaciones, siempre cordiales, el Gobierno con


la Iglesia, ha prevalecido el espíritu de mutuo respeto, cual
corresponde a entidades representativas de ideas y de prácticas que
constituyen en todo pueblo civilizado el libre ejercicio de sagrados
derechos. Esa cordialidad de relacione, reclamada por los buenos
principios, no menos que por el sentimiento popular, está además,
afianzada por razón de orden público, y el Gobierno conf ía en que
ella, lejos de relajarse, sea cada vez más sólida.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 107


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Beneficencia:

El 29 de agosto próximo anterior celebró el Gobierno con


el Ingeniero don Luis Matamoros un contrato para la construcción
de una parte de los edificios destinados a Lazareto, el cual según
el respetable parecer de la Facultad Médica de la República,
debía establecerse con un lugar de la costa, a cuyo efecto se
escogió, después de cuidadosos exámenes, la isla del Cedro, por
su situación fuera de la línea corriente de navegación en el Golfo
de Nicoya, donde se encuentra; por sus condiciones higiénicas y
por su comodidad. Los edificios destinados a la administración y
al alojamiento de los varones están ya muy próximos a terminarse
y se precederá en seguida a levantar el de las mujeres, para recoger
allí, cuanto antes sea posible, a todos los individuos de ambos sexos
que en la República estén atacados del terrible mal de lepra. El
Gobierno está dispuesto a obrar con ese fin sin ningún género de
contemplaciones, pues, si bien esta ha de ser doloroso, la pública
salid exige poner coto a la propagación del mal.

Todas las partidas que el presupuesto contiene en


concepto de auxilio para los establecimientos de beneficencia han
sido erogadas con la debida puntualidad; y, fuer de esto, se socorrió
a la Sociedad de San Vicente de Paúl con la suma de $2,000-00 para
favorecer a las familias pobres que más sufriesen a consecuencia de
la tos ferina, la cual, como bien sabéis, hizo su aparición otra vez el
años pasado en el país.

Hasta donde es posible se ha atendido, pues, al ramo


de Beneficencia, acudiendo así a remediar las necesidades más
premiosas, ya que no es hacedero dar cuanto, en bien de la
humanidad que sufre, pide el espíritu eminentemente filantrópico
de nuestro pueblo.
...

Señores Diputados
Justo A. Facio

San José, 10 de mayo de 1899.

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Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Anexo 2

Sección Editorial del Diario Oficial La Gaceta del 29 de


setiembre de 1888264

El señor Licenciado don Pedro Pérez Zeledón ha hecho


dimisión de la Secretaría de Relaciones Exteriores y carteras anexas
que estaban a su cargo, y el señor Presidente de la República ha
tenido a bien aceptarla.

Esa dimisión que se publica en este número des Diario


Oficial, indica el motivo que la ha determinado, y que no es otro que
la necesidad que el señor Zeledón tiene que salir pronto para los
Estados Unidos de Norte América, en cuya capital ha de reanudar
pronto, correspondiendo a los deseos del señor Presidente y su
Gabinete, las funciones diplomática que tan brillantemente había
estado desempeñando hasta no ha mucho tiempo, en carácter
de Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de esta
República.

El Gobierno ve con pena apartarse del Gabinete a quien


en el breve lapso de sus nuevos y recientes servicios, ha sabido
conservar las simpatías de su Jefe, de sus compañeros y del público
en general, a causa de las aptitudes y actividad ventajosa que ha
desplegado en el cumplimiento de su deber. Pero, por otra parte,
es complaciente y satisfactorio para el Gobierno la idea de que

264 Diario Oficial La Gaceta, nº227. San José, 29 de setiembre de 1888. Sección Editorial. Pág.
3.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 109


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

el señor Zeledón no deja su puesto en los negocios interiores de


la República, sino para ir a continuar prestándole servicios muy
importantes allá donde ha poco ilustró su carrera diplomática con
triunfos de verdadero interés para la Nación.

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Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Anexo 3

Declaración de funerales de estado en ocasión de la muerte de


don Pedro Pérez Zeledón265

Martes 3 de junio de 1930.

Sección Oficial
Poder Ejecutivo
N°9
El Presidente de la República

Por cuanto ha muerto el Benemérito de la Patria Lic. don Pedro


Pérez Zeledón ex –Secretario de Estado en el Despacho de varias
Carteras, ex –Ministro Plenipotenciario en distintas ocasiones
ex -diputado al Congreso Constitucional y ex –Magistrado de la
Corte Suprema de Justicia, cuyos eminentes servicios en bien de la
República lo hacen acreedor a la gratitud nacional.

Decreta:

Artículo 1° Decláranse oficiales los actos de su funeral y entierro y


a ellos asistirán el Presidente de la República, los Miembros de su
Gabinete y Jefes de Oficinas Administrativas de esta Capital.

Artículo 2° Se invita para que en unión del Poder Ejecutivo


concurran a esos actos a los Poderes Legislativo y Judicial, a los
señores ex –Presidentes de la República, a los señores designados

265 Alcance a la Gaceta N°122 del 1° de junio de 1930. Sección Oficial. Pág. 1.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 111


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

a la presidencia de la República, al señor Arzobispo, a los señores


obispo de Alajuela y Vicario Apostólico de Limón, a los cuerpos
diplomático y consular acreditados en el país, al alto clero, al señor
jefe de la oficina de control, al colegio de abogados, a la facultad
de medicina, a la facultad de cirugía dental, a la facultad técnica
de ingeniería, a la facultad de farmacia, al señor gobernador de
la provincia, a la municipalidad del cantón central, a los señores
directores de bancos, a la cámara de comercio de esta ciudad, a la
junta de educación de San José, a la Cruz Roja Costarricense, a los
señores representantes de la prensa, y a l público en general.

Artículo 3 En demostración de duelo permanecerá izado a media


asta el Pabellón Nacional en todos los edificios nacionales de la
República, durante tres días.

Artículo 4 La ejecución del presente decreto queda encomendada


al secretario de estado en el despacho de gobernación quien
dispondrá lo conveniente para la mayor solemnidad de los referidos
actos.

Dado en la Casa Presidencial, San José, a primero de junio de mil


novecientos treinta.

Cleto González Víquez

El secretario de estado en el despacho de gobernación,


Juan Rafael Arias.

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Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Anexo 4

Firma de don Pedro Pérez Zeledón

Firma tomada de: “Cartas de Pedro Pérez Zeledón y de Alfredo


González Flores referentes al Tratado Alvarado- Bennett”. En:
Archivo Nacional. Archivo histórico. Ministerio de Relaciones
Exteriores, número 010648. Año 1922.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 113


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

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FUENTES EN INTERNET

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consultadas entre octubre de 2016 y marzo de 2017.

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Un hombre propuesto para benemérito de la patria”. 25 de junio
de 2013. Consultado desde: http://www.escuelapedroperez.com/
pedro-perez-zeledon/

MEMORIAS

Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia,


Culto y Beneficencia 1898-1899. San José, Costa Rica. Tipograf ía
Nacional. Primera edición.

Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia,


Culto y Beneficencia 1899-1900. San José, Costa Rica. Tipograf ía
Nacional. Primera edición.

FUENTES NORMATIVAS

Colección de leyes y decretos, años 1888, 1892, 1898, 1899 y 1900.

PERIÓDICOS Y REVISTAS

Diario Oficial La Gaceta, años: 1888, 1892, 1898, 1899 y 1900.

Periódico “Información”. Martes 15 de setiembre de 1914.

Diario “El Comercio”. Año II, martes 15 de marzo de 1921.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 117


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Diario “La Tribuna”, año I, N° 280, martes 22 de marzo de 1921.


Pág. 6.

OBRAS INÉDITAS

Grub, Udo. “Boceto cronológico y genealógico del Poder Ejecutivo


de Costa Rica”. Obra inédita. 1994.

OTROS DOCUMENTOS

Archivo del Marqués de Peralta. Instituto del Servicio Exterior,


Manuel María de Peralta. Ministerio de Relaciones Exteriores y
Culto de Costa Rica.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Ministerio de Educación


Pública, número 006064. Año 1884.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa,


número 009114. Año 1886.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa,


número 011984. Año 1892.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa,


número 010994. Año 1915.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Asamblea Legislativa,


número 011931. Año 1920.

Archivo Nacional. Archivo histórico. Ministerio de Relaciones


Exteriores, número 010648. Año 1922.

Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones Exteriores y Culto


del 4 de agosto de 1888 al 22 de noviembre de 1897. Documento
original. Biblioteca León Fernández Bonilla, Ministerio de
Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica.

118 Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Libro de acuerdos de la Secretaría de Relaciones Exteriores del 1°


de diciembre de 1897 al 31 de julio de 1902. Documento original.
Biblioteca León Fernández Bonilla, Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto de Costa Rica.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 119


Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Sobre los autores:

Jorge Umaña Vargas es profesional en Relaciones


Internacionales, con maestrías en Diplomacia, Estudios Europeos
e Integración. Es autor de varios libros y de múltiples artículos en
revistas especializadas, principalmente sobre temas de Relaciones
Internacionales. Profesor universitario, actualmente desempeña la
coordinación de la maestría en Diplomacia en el Sistema de Estudios
de Posgrado de la Universidad de Costa Rica. Como diplomático de
carrera, ha sido cónsul de Costa Rica en Canadá y ha desempeñado
otros cargos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto.
También laboró para el Ministerio de Salud y como consultor en el
Instituto Centroamericano de Administración Pública (ICAP). En
esta colección ha publicado las obras Ricardo Jiménez Oreamuno:
el canciller y Manuel de Jesús Jiménez Oreamuno: el canciller, y en
coautoría, Manuel Vicente Jiménez Oreamuno: el canciller.

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Pedro Pérez Zeledón: el Canciller

Luz Alba Chacón León es licenciada en Historia por


la Universidad de Costa Rica. Estudió Archivística en España y
Argentina. Trabajó durante 33 años en el Archivo Nacional de Costa
Rica, los últimos 11 como directora general. Es Miembro de Honor
del Consejo Internacional de Archivos. Su producción bibliográfica
(archivística, histórica y literaria) comprende 107 publicaciones.
Fue docente en la Universidad de Costa Rica (UCR) y en la
Universidad Nacional (UNA). Recibió el premio “Cleto González
Víquez” de la Academia Costarricense de Geograf ía e Historia de
Historia por su libro Don Diego de la Haya Fernández. Su época y
su gobierno. Otro de sus trabajos históricos, en coautoría, es la obra
Braulio Carrillo en sus fuentes documentales, en tres volúmenes.
También ha incursionado en los géneros de poesía, cuento y relato
de costumbres en el grupo literario Poiesis. Es integrante de las
academias costarricenses de Ciencias Genealógicas y de Geograf ía
e Historia y presidente honoraria de esta última. Es miembro
correspondiente de la Real Academia de Historia de España e hija
predilecta del cantón costarricense de Buenos Aires. Un pabellón
de la Escuela Rogelio Fernández Güell, donde realizó sus estudios
primarios, y el premio nacional al Archivo Distinguido del Año
llevan su nombre.

Jorge Umaña Vargas • Luz Alba Chacón León 121


Pedro Pérez Zeledón: El Canciller,
se terminó de imprimir en el mes de junio de 2017,
en los talleres gráficos de la Imprenta Nacional.
Su edición consta de 500 ejemplares impresos en papel bond 75 g
con forro de cartulina barnizable tipo C.

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