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Guerra civil de El

Salvador
Conflicto Militar Salvadoreño entre 1980 y
1992 entre el Gobierno y la Fuerza Armada
contra el FMLN

Se conoce comúnmente como guerra civil


de El Salvador al conflicto bélico interno
ocurrido en el país centroamericano, en el
que el ejército gubernamental —la Fuerza
Armada de El Salvador (FAES)— se
enfrentó a las fuerzas insurgentes del
Frente Farabundo Martí para la Liberación
Nacional (FMLN). El conflicto armado
nunca fue declarado en forma oficial, pero
se considera usualmente que se
desarrolló entre 1980 y 1992,[10] aunque el
país vivió un ambiente de crisis política y
social durante la década de 1970.
Guerra civil de El Salvador
Guerra Fría

Guerrilleros de las Fuerzas Populares de Liberación


Farabundo Martí tras tomar Perquín, departamento de
Morazán

Fecha 15 de octubre de 1979 -


16 de enero de 1992
(12 años, 3 meses y 1
día)

Lugar  El Salvador (zonas


centrales y orientales)
Casus belli Alta represión y
desigualdad social.

Resultado Acuerdos de Paz de


Chapultepec

Beligerantes

FMLN (CRM) Gobierno de El


ERP (LP-28) Salvador
FPL (BPR) Fuerza Armada de El
Salvador (FAES)
RN (FAPU)
Ejército de El
PRTC (MLP)
Salvador
PCS (UDN)
Fuerza Aérea
Apoyados por: Salvadoreña

Cuba Fuerza Naval de El


Salvador
Nicaragua
FSLN Escuadrones de la
muerte
URNG
Apoyados por:

 Estados Unidos
Mé i
 México
 Taiwán
 Israel
 Reino Unido
 Argentina
 Brasil
 Guatemala
 Colombia
 Paraguay
 Chile
 Costa Rica

Comandantes

Schafik Handal José Guillermo García


Joaquín Villalobos Onecífero Blandón
Cayetano Carpio Eugenio Vides
Casanova
Salvador Sánchez
René Emilio Ponce
Cerén
Álvaro Magaña

José Napoleón Duarte


Alfredo Cristiani

Fuerzas en combate

FMLN: FFAA:
12 000-15 000 (1984)[1] 9850 (1980)[1]
6000-15 000 (1985)[2] 39 000[1]-51 150[3](1985)
(probablemente 63 000[7][8]-70 000[9]
10 000)[3] (1992)
8000-10 000 (1992)[4][5][6]

Unos 75 000 muertos (mayoría civiles), 550 000


desplazados internos y 500 000 refugiados en otros
países.[9]

El número de víctimas de esta


confrontación armada ha sido calculado
en 75 000 muertos y desaparecidos.[11][12]
El conflicto armado concluyó, luego de un
proceso de diálogo entre las partes, con la
firma de los Acuerdos de Paz de
Chapultepec, que permitió la
desmovilización de las fuerzas guerrilleras
y su incorporación a la vida política del
país. No obstante, El Salvador ya había
sufrido anteriormente, al menos una
guerra civil, entre 1826 y 1829, cuando
formaba parte de la República Federal de
Centro América.[13]

Según la Comisión de la verdad de las


Naciones Unidas, las fuerzas
gubernamentales fueron las acusadas en
el 85% de las 22.000 denuncias recibidas
entre casos de homicidios,
desapariciones, violaciones, torturas,
secuestros y lesiones.[14] De las 11.268
muertes y desapariciones civiles las
fuerzas gubernamentales son
responsables del 45% de los asesinatos
de civiles, mientras que los grupos
paramilitares de extrema derecha (entre
los que se encuentran los Escuadrones de
la Muerte) serían responsables del 40% y
los guerrilleros del FMLN eran
responsables del 5%.[1]

La Comisión de la verdad reproduce una


lista de 11.582 soldados de la Fuerza
Armada de El Salvador y 1.098
combatientes del FMLN caídos durante la
guerra civil, estas cifras no están
consideradas en los porcentajes
anteriores.

Antecedentes
La continua crisis política

Desde la independencia de España en


1821, el país vivió continuas crisis
políticas. En las dos décadas que
siguieron a este hecho, El Salvador intentó
establecer una federación con las demás
naciones centroamericanas. Tras el
fracaso del proyecto federal, El Salvador
promulgó su primera Constitución como
estado unitario en 1841.
En los años siguientes, el país vivió en un
estado de constante inestabilidad política,
debido a la pugna entre liberales y
conservadores. El triunfo definitivo de los
primeros, en 1871, propició una sucesión
de gobiernos dirigidos por terratenientes,.
la «República Cafetalera». Durante esta
época, en 1881 y 1882, el presidente
Rafael Zaldívar decretó la abolición de la
propiedad comunal y ejidal. Los
historiadores consideran que esta medida
contribuyó a crear una concentración en la
tenencia de la tierra, una de las causas de
la guerra civil en el siglo XX.[15]
Los gobiernos militares

Gral. Maximiliano Hernández Martínez, célebre por


haber ordenado el etnocidio de más de 25 mil
indígenas en enero de 1932.El Salvador, desde 1931
hasta 1979, estuvo gobernado por militares y su
economía se basaba en el monocultivo del café.que
denota la sumisión del campesino ante un sistema de
producción impuesto por el corvo y el fusil. y a
condiciones laborales cercanas a la esclavitud, por
esto es considerado por los historiadores un ejemplo
alegórico de los grandes destrozos al cumplimento de
los Derechos Humanos en aquella época.
En diciembre de 1931, el general
Maximiliano Hernández Martínez se
convirtió en Presidente de El Salvador,
después del derrocamiento del gobernante
civil, Arturo Araujo . Con el general
Hernández Martínez se inició una
sucesión de gobiernos militares que
habrían de regir el país hasta 1979.

La concentración de la tierra en pocas


manos y las enormes desigualdades
sociales generaron un levantamiento
campesino e indígena en 1932, que fue
brutalmente reprimido, con cerca de
30.000 muertos. El régimen de Martínez
se consolidó después de contener la
rebelión, manteniéndose en el poder hasta
1944. En la década de 1950, los gobiernos
de los coroneles Óscar Osorio y José
María Lemus, impulsaron algunas
reformas sociales pero mantuvieron un
fuerte control de la oposición.

La llamada «Guerra del Fútbol » con


Honduras 1969, provocó el regreso en
masa de miles de salvadoreños
establecidos en el país vecino, lo que hizo
aumentar las tensiones sociales.[16]

Los años 1970


Durante la década de 1970, El Salvador se
transformó progresivamente en un
hervidero social. La falta de libertades, la
abismal brecha entre ricos y pobres (el
10 % de la población disfrutaba del 80 %
de las riquezas del país), sumados a la
creciente tensión internacional entre
occidente y el bloque comunista,
contribuían a caldear el país.

En 1970, surgieron las Fuerzas Populares


de Liberación Farabundo Martí (FPL), una
escisión del Partido Comunista
Salvadoreño (fundado en 1930). En
febrero de 1971, el «Grupo», una
organización formada por estudiantes
universitarios, (antecedente del Ejército
Revolucionario del Pueblo, ERP) secuestró
y dio muerte al empresario Ernesto
Regalado Dueñas, en la primera acción
armada de un grupo de izquierda
revolucionaria.[17] En las elecciones del 20
de febrero de 1972, la oposición civil
conformó la coalición denominada Unión
Nacional Opositora (UNO) que presentó
como candidato presidencial, al ex alcalde
de San Salvador, José Napoleón Duarte.
Luego de los comicios, el Consejo Central
de Elecciones, declaró ganador al
candidato oficial, Coronel Arturo Armando
Molina. La UNO realizó denuncias
reiteradas sobre un fraude electoral de
grandes proporciones:

Estudios hechos con posterioridad


han mostrado que de forma
fraudulenta el Consejo Central de
Elecciones suspendió el conteo y
finalmente declaró que el coronel
Molina había obtenido la mayoría
sobre la UNO.[18]

El 25 de marzo de 1972, en protesta por el


fraude, un grupo de jóvenes militares trató
fallidamente de dar un golpe de estado. El
fracaso de la oposición electoral
contribuyó a acelerar el proceso de
radicalización social y a engrosar las filas
de las recientemente fundadas
organizaciones guerrilleras.[19] En febrero
de 1977, en un nuevo proceso electoral
calificado como fraudulento fue elegido
presidente el general Carlos Humberto
Romero.

En 1975 se constituyeron las Fuerzas


Armadas de la Resistencia Nacional
(FARN), como escisión del ERP y en 1976
surgió el Partido Revolucionario de los
Trabajadores Centroamericanos. Estos
grupos armados mantuvieron una relación
de cooperación con las organizaciones
obreras, campesinas y estudiantiles (los
llamados frentes de masas). Para
financiarse los nacientes grupos
guerrilleros recurrieron a los secuestros de
empresarios y funcionarios públicos como
los de Roberto Poma (secuestrado por el
ERP) y Mauricio Borgonovo Pohl
(secuestrado por las FPL), ambos
acontecidos en 1977. El gobierno de
Molina y el de su sucesor Romero trataron
de contener el crecimiento de los
movimientos de izquierda con la represión
ejecutada por los cuerpos de seguridad y
el grupo paramilitar ORDEN. A fines de los
años setenta los grupos paramilitares
sumaban unos 100 000 miembros
armados.[20] Hubo asesinatos selectivos
de maestros, dirigentes campesinos y
sindicales y estudiantes universitarios y
represión de manifestaciones públicas,
como la disolución de una marcha
estudiantil el 30 de julio de 1975 y la
llamada matanza de las gradas de Catedral
el 8 de mayo de 1979.

Contendientes
Gobierno de El Salvador y
Fuerza Armada

FMLN
Antes de la formación del FMLN, hubo
varios intentos para lograr la unidad de las
fuerzas guerrilleras. El 19 de diciembre de
1979 se formó la Coordinadora Político
Militar, integrada por las FPL, la RN y el
PCS. El 22 de mayo de 1980 se formó la
Dirección Revolucionaria Unificada (DRU),
en el cual participaron las FPL, el ERP, la
RN y el PCS.

Fue fundado el 10 de octubre de 1980,


como la alianza de las organizaciones
político militares de izquierda: las Fuerzas
Populares de Liberación Farabundo Martí
(FPL), el Ejército Revolucionario del Pueblo
(ERP), la Resistencia Nacional (RN) y el
Partido Comunista Salvadoreño (PCS). En
diciembre del mismo año se sumó el
Partido Revolucionario de los
Trabajadores Centroamericanos (PRTC).

Contexto internacional

La guerra civil de El Salvador, ha sido


considerada como uno de los conflictos
derivados de la confrontación ideológica,
política y militar entre la Unión Soviética y
los Estados Unidos (con sus respectivos
aliados), conocida como Guerra Fría. Los
dos bandos en pugna en el conflicto
salvadoreño, estaban influenciados por la
contienda global. El Gobierno de El
Salvador había mantenido una firme
alianza con los Estados Unidos desde
mediados del siglo XX. Oficiales del
ejército gubernamental, la FAES, recibieron
adiestramiento en centros militares
estadounidenses como la Escuela de las
Américas aún en la época anterior al
conflicto bélico salvadoreño, obteniendo el
apoyo de los gobiernos de Jimmy Carter,
Ronald Reagan y George H. W. Bush.

Protestas en Chicago por la intervención


estadounidense en El Salvador (1989).
Por otra parte, algunos movimientos de
izquierda que conformaron el FMLN, en
especial, el Partido Comunista
Salvadoreño, mantenían relaciones de
cooperación con la URSS, los países del
bloque socialista de Europa del Este, Cuba
y Nicaragua aunque su intervencion en el
conflicto fue minima, solo Nicaragua dio
ayuda al FMLN con armas hasta 1982.

Aunque, en realidad, El Salvador fue una


victima de la Guerra Fria, ya que solo uno
de los contendientes de estas estaban en
la Guerra Civil.
El conflicto armado
Véase también: Anexo: Cronología de la Guerra Civil
Salvadoreña

Con la llegada al poder. El Ing. Duarte trato de suavizar


el conflicto armado y aunque hubo varios dialogos con
la guerrilla, no se logro negociar la paz

EL SALVADOR El Mozote 1981 Una parte integral de


EL SALVADOR. El Mozote. 1981. Una parte integral de
la estrategia de contrainsurgencia del ejército
salvadoreño implicaba "drenar el mar " o "secar el
océano", es, eliminar la insurgencia erradicando su
base de apoyo en el campo. El objetivo principal era la
población civil – desplazarlos o matarlos para eliminar
cualquier posible base de apoyo para los rebeldes

Masacre zona rosa (1985) La guerrilla del FMLN


iniciaría hostilidades tales como secuestro y asesinato
de empresarios y alcaldes, destrucción de
infraestructura pública, enfrentamientos armados y
destrucción de objetivos militares, repartición de
propaganda y extorsión a empresarios. Dichas
acciones se darían repetidamente durante toda la
guerra civil.
Hacia 1979, la violencia entre el gobierno
derechista y la oposición izquierdista
degeneró en una guerra civil. La izquierda
se organizó en la agrupación que buscaba
recoger el testimonio de Farabundo Martí,
el denominado Frente Farabundo Martí
para la Liberación Nacional (FMLN),
liderado por Schafik Handal, Salvador
Cayetano Carpio y Joaquín Villalobos, con
apoyo de los sectores campesinos
organizados en las zonas rurales y entre
los sectores obreros urbanos. El 24 de
marzo de 1980 el Arzobispo de San
Salvador, Monseñor Óscar Arnulfo
Romero, se presume, fue asesinado por
Marino Samayor Acosta, bajo las ordenes
de Roberto d'Aubuisson.[21][22] durante la
celebración de una misa, en la capilla del
hospital Divina Providencia. A medida que
el conflicto avanzaba, la guerrilla obtuvo
apoyo indirecto de Cuba, y el pleno
respaldo y apoyo armamentistico del
régimen sandinista de Nicaragua, una vez
en el poder, tras el derrocamiento de la
dictadura somocista de Anastasio
Somoza Debayle el 19 de julio de 1979 por
la guerrilla marxista del Frente Sandinista
de Liberación Nacional (FSLN). El Ejército
Popular Sandinista (EPS) de ese país
apoyó al FMLN enviándole armas de
origen soviético, tales como los fusiles de
asalto AK-47 y ametralladoras ligeras RPK,
ambos de calibre 7,62 x 39 mm; las
ametralladoras PKM de 7,62 x 54 R y las
bazucas antitanque RPG-7 a través del
Golfo de Fonseca, pero tras las
acusaciones de Estados Unidos de este
apoyo ante la ONU, Nicaragua dejo de
mandar ayuda en 1982. Se atribuyó la
insurrección, la Ofensiva general de 1981 a
inicios del mes de enero del mismo año, a
una conspiración soviético-cubano-
nicaragüense y el 23 de febrero se dio a
conocer un documento elaborado por la
Agencia Central de Inteligencia (CIA)
demostrando el envío de armas a los
guerrilleros salvadoreños desde
Nicaragua. Muchos sandinistas dejaron
sus hogares y se fueron a El Salvador a
combatir del lado del FMLN.

mural de la masacre de tenango y guadalupe

El gobierno, por su parte, movilizó al


ejército y a la policía a fin de combatir a la
insurgencia. Con apoyo del gobierno
norteamericano, se estableció los
Batallones de Infantería de Reacción
Inmediata (BIRI), entre estas unidades de
élite, el denominado Batallón Atlacatl. El
gobierno de Estados Unidos envió al
ejército salvadoreño, la Fuerza Armada de
El Salvador (FAES), fusiles de asalto M16
de 5,56 x 45 mm, que fue el más usado
por la FAES; algunas unidades de esta
usaron los fusiles de asalto Heckler &
Koch G3 alemán, de 7,62 x 51 mm, IMI
Galil israelí de la misma munición del M16
y el subfusil Uzi israelí de 9 mm. La FAES
tenía varios helicópteros Huey y Md 500
de defensa estadounidenses artillados,
como los usados en la Guerra de Vietnam,
con los cuales patrullaban desde el aire
las calles de la capital para descubrir a los
subversivos, término despectivo con el
cual se le decía a los guerrilleros. Se
implantó el toque de queda a las 7 de la
noche y el reclutamiento de menores de
edad en la FAES aunque también hubo
menores que lucharon en el FMLN.

Combates en Perquín, marzo de 1985.

En tanto, grupos de militares y policías al


margen de la ley, con apoyo de
empresarios y terratenientes, crearon los
llamados Escuadrones de la Muerte, que
se dedicaban a aterrorizar las zonas
rurales y paupérrimas, de donde el FMLN
obtenía su mayor apoyo.

En dos oportunidades (1981 con la


Ofensiva general de 1981, y en 1989, con
la Ofensiva hasta el tope) el FMLN intentó
conquistar la ciudad capital, San Salvador,
y las cabeceras departamentales sin
conseguirlo, pues la FAES rechazó el
ataque de los guerrilleros que bajaron de
las montañas que rodean a la capital; en la
última de las cuales la lucha llegó hasta
pocas cuadras de la Casa Presidencial.
Cuando el Presidente de Estados Unidos
Ronald Reagan tomó posesión del poder el
20 de enero de 1981 presentó esa
ofensiva, iniciada 3 semanas antes, como
una prueba del avance soviético en
Latinoamérica. Los gobiernos de México,
Venezuela y Francia reconocieron al FMLN
como una fuerza beligerante legítima.

La paz

Monumento De La Concilacion. En San Salvador. La


firma de los Acuerdos de Paz en el Castillo de
Chapultepec, en México, poniendo fin a 12 años de
conflicto interno. Al final de la guerra civil se
contabilizó la muerte de más de 75,000 civiles
l d ñ d l d d d 9 000 d id
salvadoreños y de alrededor de 9,000 desaparecidos.

En 1990 las dos partes aceptaron que la


guerra era interminable y que ninguna de
las partes ganaria militarmente, asi que el
FMLN dio ofertas de paz al principio de la
guerra, los cuales el gobierno rechazo o no
tomaban en serio las negociaciones, pero
después de la Ofensiva Hasta el tope el
presidente de la republica Alfredo Cristiani
y otros funcionarios del gobierno debieron
de aceptar a regañadientes, se logro que
la ONU oficiara de mediador en el conflicto
y se iniciaron conversaciones a fin de
encontrar una solución a la guerra.
Tras intensas negociaciones, la ONU
diseñó un plan, a cumplirse por etapas,
según el cual:

Los rebeldes debían destruir sus armas


e indicar la localización de todos sus
arsenales y municiones. Asimismo,
debían desmovilizarse y permitir el paso
de las autoridades y la policía.
El gobierno debía, por su parte,
desmovilizar al ejército, la policía y
desarticular a los escuadrones de la
muerte.

A finales de 1991 la ONU certificó que


ambos bandos habían cumplido con sus
compromisos y los convocó a la firma de
los Acuerdos de Paz de Chapultepec el 16
de enero de 1992 en el Castillo de
Chapultepec, Ciudad de México, México. El
ministro de defensa en la época del
cumplimiento del Acuerdo de Paz fue el
General Humberto Corado Figueroa.

Consecuencias

Monumento a la Memoria y la Verdad : Dedicado a las


víctimas de violaciones a los derechos humanos
durante el período de los años setenta a los noventa
en El Salvador.

Monumento a Monseñor Romero en la Plaza Salvador


del Mundo. La arquidiócesis vio durante más de
cincuenta años un ministerio pastoral progresista
influenciado por las corrientes del Concilio Vaticano II
y una tendencia de la iglesia latinoamericana que más
tarde se conoció como Teología de la Liberación. Los
críticos interpretaron la defensa de la Iglesia por los
pobres como fomentando una revolución socialista y
se dirigieron al clero para el asesinato. Dos obispos,
entre ellos el arzobispo Romero, fueron asesinados, al
igual que veintiséis sacerdotes (incluido el padre
Rutilio Grande y Cosme Spessotto Zamuner), tres
monjas e innumerables catequistas y obreros de la
I l i
Iglesia

Se estima que la guerra dejó un saldo de


75 000 muertos, en su mayoría civiles. Si
se tiene en cuenta que en la década de
1980 la población de El Salvador rondaba
los 4,5 millones de habitantes, ello
equivale a decir que casi el 2 % de la
población perdió la vida en el conflicto.
Decenas de miles de personas resultaron
heridas físicamente (como consecuencia
de armas de fuego, explosiones, minas
antipersonales, etc.) y miles de ellos
quedaron con mutilaciones que los
incapacitaron de por vida. Miles, también,
resultaron con graves secuelas
psicológicas (si se tiene en cuenta las
violaciones a las que fueron sometidas
incontables mujeres y las torturas y
vejaciones que padecieron otros tantos
hombres). Numerosos niños quedaron
huérfanos de padre, madre, o ambos.

Los daños materiales fueron cuantiosos.


Puentes, carreteras, torres de transmisión
eléctrica, etc. resultaron destruidos o
severamente dañados; la fuga de
capitales, y la retirada del país o el cierre
de innumerables empresas hizo que la
economía del país se estancara durante
más de una década. La reconstrucción de
la infraestructura se ha prolongado hasta
la actualidad.

Desde el punto de vista social, el costo


también ha sido muy alto. La
desmovilización de los excombatientes y
su reinserción a la vida civil han sido una
dura labor que aún continúa. Como
consecuencia de la guerra, quedaron en
manos de la población civil miles de
armas de fuego, lo cual propició el
surgimiento de las pandillas de jóvenes y
adultos denominadas maras, dedicadas a
la delincuencia y al tráfico de drogas, y que
han hecho de El Salvador uno de los
países (con ausencia de guerra) más
violentos del mundo. Por otro lado, cerca
de 500 000 salvadoreños se vieron
obligados a abandonar el país. La mayoría
se radicó en el estado norteamericano de
California, donde los emigrados y sus
descendientes se han convertido en una
importante fuerza económico-laboral, y las
remesas de dinero que envían a sus
familiares en El Salvador se han
transformado en uno de los principales
motores de la economía nacional.

Desde el punto de vista político, el país se


democratizó. Desde el final de la guerra
civil hasta ahora, todas las elecciones
realizadas en El Salvador han sido
cuidadosamente monitorizadas por la
ONU y otros organismos internacionales, a
fin de asegurar la transparencia de los
comicios. Las nuevas instituciones
creadas como producto de los acuerdos
de paz (Procuraduría de los Derechos
Humanos, Policía Nacional Civil de El
Salvador, etc.) garantizan el buen
funcionamiento del sistema político, y
procuran preservar a todos los sectores de
la sociedad. No obstante todo ello, la
guerra ha dejado una gran polarización y
resentimiento en la sociedad salvadoreña

Véase también
Acuerdos de Paz de Chapultepec
Comisión de la Verdad para El Salvador
Batallones de Infantería de Reacción
Inmediata (BIRI)
Escuadrón de la muerte (El Salvador)
Equipo Argentino de Antropología
Forense
Frente Farabundo Martí para la
Liberación Nacional
Fuerza Armada de El Salvador
Historia de El Salvador
Levantamiento campesino en El
Salvador de 1932
Mártires de la UCA
Ofensiva general de 1981
Óscar Arnulfo Romero
Películas sobre la Guerra Civil de El
Salvador
Susan Meiselas (fotógrafa)
Víctimas de la Guerra Civil de El
Salvador
Voces Inocentes (película)

Bibliografía
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la Comisión de la Verdad para El
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Historia de El Salvador, Tomos I y II,
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2014 en la Wayback Machine.
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(enlace roto disponible en Internet Archive;
véase el historial y la última versión).
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13. Historia General de Centroamérica,
Tomo III, págs. 103-118
14. http://www.nytimes.com/es/2016/07/
15/la-corte-suprema-de-el-salvador-
declara-inconstitucional-la-ley-de-
amnistia/
15. Historia de El Salvador, Tomo II, págs.
13-21
16. ibid. pág. 246
17. Escobar Galindo, David. «El duelo por
el “Duelo...” »
18. Historia de El Salvador, Tomo II, pág.
234
19. ibid. pág. 240
20. Global security - El Salvador Civil War
21. Valencia, Francisco Elías; Castellón,
Gabriela; Pérez, David (9 de
septiembre de 2011). «El francotirador
que disparó contra Monseñor Romero
fue un ex Guardia Nacional». Diario Co
Latino. Archivado desde el original el
27 de noviembre de 2015. Consultado
el 24 de mayo de 2013.
22. Diario Clarín, ed. (11 de septiembre de
2011). «Después de 31 años se supo
quién asesinó al arzobispo Arnulfo
Romero». Consultado el 24 de mayo
de 2013
Enlaces externos
Wikisource contiene obras originales
de o sobre la Guerra Civil Salvadoreña.
El Salvador: Auge del Movimiento
popular
Museo de la Palabra y la Imagen El
Salvador
Documentales sobre la guerra civil
salvadoreña

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