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ABRIENDO HORIZONTE

Hemos comprendido lo que es el amor porque Jesús se ofrendó por nosotros; ahora,
también debemos ofrendar nuestra vida por nuestros hermanos. Si uno posee bienes de
este mundo, y, viendo que su hermano pasa necesidad, le cierra sus entrañas, ¿cómo va
a estar en él el amor de Dios? Hijos, no amemos con palabras y de boca, sino con obras
y de verdad (1 jn. 3, 16-18).

Si alguna fuerza tiene alguna advertencia hecha en nombre de Cristo, si de algo sirve
una exhortación nacida del amor, si nos une el mismo Espíritu, si alienta en ustedes un
corazón afectuoso y compasivo, llénenme de alegría teniendo el mismo pensar,
alimentando el mismo amor, compartiendo el mismo sentimiento, buscando la común
armonía.

No hagan nada por egoísmo ni vanagloria. Sean sencillos y consideren que los demás
son mejores que ustedes. No busquen el provecho propio, sino el de los demás,
Pórtense, en fin, como lo hizo Jesucristo. A pesar de su condición divina, Cristo Jesús
no quiso hacer de ello ostentación, Se despojó de su grandeza, tomó la condición de
siervo y se hizo semejante a los humanos (Fil. 2, 1-10).
PALABRA DE LA IGLESIA

REACCIONES ANTE LA ESTRUCTURA DE PECADO: DARSE Y SERVIR


Tales actitudes 4 estructuras de pecado solamente se vencen -con la ayuda de la gracia
divina- mediante una actitud diametralmente opuesta: la entrega por el bien prójimo,
que está dispuesto a perderse, en sentido evangélico, por el otro en lugar de explotarlo;
4 a servirlo en lugar de oprimirlo para el propio provecho" (Cfr. Mt 10,4 20,25; Me.
10,42-45; Le. 22,25-27)
Juan Pablo 11, Sollicitudo rei socialis, 1987, n. 37).

Respuesta de fe: reconocer al otro, ser solidario


"A la luz de la fe, la solidaridad tiende a superarse a sí misma, al revestirse de las
dimensiones específicamente cristianas de gratuidad total, Perdón y reconciliación.
Entonces el prójimo no es solamente un ser humano con sus derechos y su igualdad
fundamental con todos, sino que se convierte en la imaaen viva de Dios Padre, rescatada
por la sanar e de Jesucristo 4 puesta bajo la acción permanente del Espíritu Santo.
Por tanto, debe ser amado, aunque sea enemiao, con el mismo amor con que le ama el
Señor, 4 por él debe estar dispuesto al sacrificio, incluso extremo: "Dar la vida por los
hermanos" (Cfr. 1 Jn. 3, 16) ... Los mecanismos perversos 4 las estructuras de pecado,
de que hemos hablado, sólo podrán ser vencidos mediante el ejercicio de la solidaridad
humana 4 cristiana, a la que la lalesia invita, 4 que promueve incansablemente"
Uuan Pablo 11, Sollicitudo rei socialis, 1987, n. 40).