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ISP Joaquín V González, Departamento de Biología.

Historia Social de la Educación

Profesora: Maria Esther Basualdo


Alumno: Roberto Quiroga

Tema: Estatuto Docente


Entrega: 5 de Diciembre del 2018

EL ESTATUTO NO ES UNA VACA SAGRADA

Porque está en el Estatuto”. No es una respuesta razonable a una situación de injusticia.


Sin embargo, muchas veces escuchamos esa frase en boca de funcionarios. Si la
corrección de una injusticia no está en el Estatuto, debería figurar, y es nuestro deber, en
primer lugar modificar la situación concreta que genera el problema.
Si el Estatuto o una de sus partes no protege los derechos de los trabajadores, debemos
luchar para cambiarlo, siendo nuestra principal herramienta la paritaria.
SUTEBA

Introducción

El estatuto docente es un documento establecido por ley, que ha sido sujeto a numerosas
modificaciones, relacionado con las condiciones laborales, de ingreso y egreso de los
docentes y que es el resultado de luchas que se han dado en la historia del movimiento
docente, para comprender su importancia se hará un breve recorrido desde su creación y
sus modificaciones y se lo analizará desde el marco teórico de la bibiografía utilizada, en
relación también con este año de lucha y movilización del movimiento educativo.
Historia del estatuto docente

El gobierno peronista en ​1954​ establece el estatuto general del docente del general Perón,
que incluye aumento en los salarios mínimos, derecho a vacaciones pagas, régimen de
ingreso a la docencia y sanciones estipuladas de acuerdo al desempeño docente, al tiempo
que incluye entre los deberes del docente “Formar en sus alumnos una conciencia patriótica
y de respeto a la constitución y a la ley, sobre la base de la doctrina nacional peronista”,
cabe destacar que en este momento histórico el cuerpo docente está compuesto en su
mayoría por actores y organizaciones con posturas altamente antiperonistas, con gran
influencia de dirigentes socialistas, radicales y comunistas, sobre todo en capital federal y
gran buenos aires, el punto más débil de ese estatuto era el artículo 14, en el que por
primera vez se habla de junta de clasificaciones, esa junta iba a estar integrada por los
directores generales de Enseñanza y un representante de los maestros por cada modalidad
de la enseñanza, pero que nos serían elegidos por sus pares, sino designados por el Poder
Ejecutivo a propuesta del Ministerio de Educación.

En septiembre de ​1955​ cae el gobierno constitucional, y el de facto deroga el estatuto, pero


junto con la derogación constituye una comisión presidida por un maestro y profesor muy
prestigioso, Próspero Alemandri, e integrada por docentes, la mayoría de ellos
pertenecientes a la Confederación de Maestros, que elabora un proyecto de estatuto que
toma prácticamente todas las reivindicaciones por las que venía luchando la docencia.

En ​1956​ se aprobó por un decreto ley, porque no era un gobierno constitucional, por lo cual
se resolvió postergar la aplicación del estatuto al retorno del régimen constitucional, para
que no funcionara como decreto sino como ley de la Nación.

En octubre del ​1957​ se impone por Decreto-Ley de la dictadura militar, el estatuto del
personal docente de la provincia de buenos aires. Refleja la concepción del educador que
tenía ese gobierno: profesionalista, autoritario, verticalista. Concibe un sistema educativo de
estructuras rígidas y anquilosadas, al que no penetró la realidad. Sin embargo es un
progreso. Una serie de derechos Docentes se convierten en Ley.

Fue así como el 12 de septiembre de ​1958​, durante el gobierno de Frondizi por unanimidad,
las Cámaras de Diputados y de Senadores aprobaron el Estatuto del Docente Nacional, que
incluye las siguientes conquistas de los trabajadores docentes:

- deber de desempeñar eficazmente la tarea educando bajo los principios democráticos y


constitucionales y derecho al ejercicio político de la propia ciudadanía;

- institucionalización de una vía jerárquica técnica, administrativa y disciplinaria y de la


posibilidad de efectuar a través de la misma acciones en defensa de derechos e intereses
legítimos;

- estabilidad en el cargo y concentración de tareas;


- acceso al cargo titular por concurso y publicidad de nóminas de aspirantes, orden de
mérito y antecedentes;

- remuneración y jubilación justa “actualizada anualmente” (sic), reconociéndose una


asignación por cargo y bonificaciones por antigüedad, ubicación o función diferenciada;

- derecho al ascenso, aumento de horas, traslado y hasta cambio de funciones sin merma
de la retribución salarial;

- “las mejores condiciones pedagógicas” (sic) y ambientales para el ejercicio de la actividad;

- deber de ampliar la cultura y perfeccionarse y derecho a licencias por estudios y un


sabático de perfeccionamiento cada diez años;

- derecho a vacaciones, cubrir necesidades familiares y asistencia social;

- participación en el gobierno escolar, juntas de clasificación y disciplina y en la conducción


del organismo de asistencia social;

- libre agremiación para el estudio de los problemas educacionales y la defensa de los


intereses profesionales.

Luego de un período de intentos de unificación y lucha por evitar una reforma educativa
acorde a los intereses del mercado que agrega una instancia más a la formación docente,
en el contexto de un intento de Carlos Onganía de implementar una reforma educativa
surge en ​1970​ el congreso nacional de educación, ésta fracasa pero el congreso sigue
funcionando con el objetivo de una nueva ley de educación en base a la ley 1420 de
educación común.

En ​1972 ​se modifican artículos 9 y 62 relacionados con las juntas de clasificación e ingreso
a la docencia, que establece cómo se formarán las juntas que evaluarán a los aspirantes a
un cargo docente, y en qué condiciones se podrá ingresar a dicho cargo, y las juntas de
disciplina que tienen la potestad de elaborar un dictamen que puede resultar en la cesantía
o exoneración de un docente

Luego de varios intentos de articular y llegar a acuerdos, en ​1973​ queda conformada lo que
sería CTERA en esa unificación se reclama la vigencia del artículo 38 del estatuto docente
en el que el poder ejecutivo actualiza los sueldos anualmente, se incorpora a los docentes
privados, y se reincorpora a los docentes universitarios a dicho estatuto.

En abril de 1977​ la dictadura militar suspende los artículos 9 y 62 del estatuto docente, y
deroga el estatuto de la provincia de buenos aires, en el marco de la persecución política
hacia los opositores al régimen, las personas consideradas subversivas no podían ingresar
a un cargo docente, y los establecimientos que den cargos a dichas personas serán
inhabilitados por el ministerio.
1985​, Capital federal:
Se sanciona el estatuto del docente municipal
Con la vuelta de la democracia, en el año 1986, se realizan en la ciudad de Buenos Aires
jornadas con amplia participación docente para discutir esta norma legal. Los aportes en
cuanto a los derechos y deberes, el ingreso a la docencia, la carrera docente, el sistema de
clasificación, el salario, fueron incorporados parcialmente a la Ordenanza Nº 40593.

1987​, Provincia de Buenos Aires


Antes de dejar su cargo, el Dr. Armendáriz envía a la Legislatura, un proyecto de Estatuto.
Se creó una comisión de la que SUTEBA se retiró, porque era sólo “consultiva”. Se trabaja
apresuradamente y se sanciona la Ley. SUTEBA envía un proyecto diferente a las Cámaras
que es defendido por los legisladores de la oposición. Se sanciona el proyecto del poder
ejecutivo provincial. SUTEBA realiza un paro y movilización en demanda de la modificadión
del Estatuto. Un mes después la Legislatura debe modificar diecinueve artículos,
reconociendo que eran inaplicables.

En ​1992 ​se sanciona la Ley de Transferencia Educativa que desliga al gobierno nacional de
pagar los salarios docentes y responsabiliza a las provincias, esto produjo que ciertos
distritos no pudieran pagar a sus docentes, en medio de un contexto de ajuste y
precarización laboral esta fue una estrategia para reducir el presupuesto en educación sin
modificar el estatuto que protegía el poder adquisitivo de los docentes.

En ​1994​ se sanciona la ley Federal de educación que incentiva entre otras cosas el trabajo
por proyectos con beneficios económicos a las instituciones de acuerdo a los proyectos
presentados, esto generó una diferenciación en cuanto a recursos destinados de ciertas
instituciones frente a otras e indirectamente de sus docentes, sin modificar el estatuto.

También se creó una red de capacitación docente que en el contexto de flexibilización


laboral daba a lugar a la interpretación de que el no realizarla ponía en riesgo el puesto de
trabajo docente.

Con la reforma constitucional de ​1994​ la Capital Federal cuenta con su propia constitución y
un gobierno autónomo convirtiendo a esta ciudad en un distrito autónomo de la provincia de
buenos aires, llamándose así Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En el año ​2000​ durante el gobierno de la alianza el Consejo Federal de Cultura y


Educación, con el argumento de la jerarquización docente y basado en recomendaciones
del Banco Mundial, dicta una resolución relacionada con la capacitación y
perfeccionamiento docente, que es rechazada en general por la comunidad, se alega que
restringe las condiciones laborales de los docentes, y no se da en el marco de una
capacitación masiva y sostenida económicamente a nivel nacional.

En el año ​2007 ​en el marco de la ley de financiamiento educativo, se reglamenta el artículo


10 de dicha ley y se crean las condiciones para la primera paritaria nacional docente, que es
un acuerdo colectivo de trabajo que teniendo como base las condiciones establecidas por el
estatuto docente, permite realizar cambios con mayor frecuencia que mejoran las
condiciones laborales de los docentes.

CABA, a ​fines del 2011​, el macrismo impulsa la ley 4109, que destruyó las Juntas de
Clasificación como ámbitos de co-gobierno, modificó la carrera docente y cercena derechos
históricos de los trabajadores de la educación.

Conclusión

El estatuto es una herramienta que protege los derechos de los trabajadores docentes,
productos de luchas y acuerdos entre fuerzas de una composición altamente heterogénea,
pero que pudieron construir una confederación a nivel nacional, lograda en el congreso de
Huerta Grande, además de últimamente una ley de paritarias.

Se puede ver a lo largo de la historia de los gremios y agrupaciones docentes, cómo los
gobiernos muchas veces ante coyunturas o recomendaciones de entidades extranjeras,
intentan aumentar la exigencia de la labor docente al tiempo de reducir los salarios o
precarizar las condiciones de trabajo con el argumento de la excelencia requerida antes las
nuevas condiciones sociales y tecnológicas en los ámbitos nacional e internacional.
Se puede observar también cómo estatuto docente fue en muchos casos un recurso con el
que cuentan los docentes ante las políticas de ajuste de los diferentes gobiernos, para
proteger las condiciones de trabajo y mantener los resultados de la lucha por mejores
condiciones.

Una de las estrategias de los gobiernos para debilitar la organización docente es tomar el
control del ingreso a la docencia, como ocurrió durante la dictadura con la suspensión de los
artículos del estatuto docente relacionados con las juntas de clasificación y disciplinar, o la
intervención a las juntas disciplinares de CABA en el 2011, ya Ponce en su libro educación
y lucha de clases desarrolla como Condorcet advierte la necesidad del control del sistema
educativo a través de la designación de los maestros y cómo cambia esas posturas de
acuerdo a la conveniencia de su clase, podemos advertir aquí la importancia de que este
aspecto sea contemplado en el estatuto docente, y por qué los gobiernos buscan intervenir
el estatuto o que los docentes queden fuera de este como sucede con el actual proyecto de
Formación Docente del gobierno de la ciudad, en el cual con la creación de la UniCABA, los
trabajadores de esta nueva institución no estarían incluídos dentro del estatuto.

Además, en el libro Excelent Teachers menciona otras estrategias, como reducir el número
de docentes por certificación alternativa, o pagar diferencialmente de acuerdo al desempeño
docente, en el caso de Argentina, implementar estas medidas implicaría tener que cambiar
el estatuto docente, lo que da cuenta de la importancia de este documento, no sólo por las
conquistas laborales que garantiza a los docentes, además de permitir que sea la
comunidad docente partícipe de la implementación de políticas educativas, sino también
como instrumento que garantiza las condiciones para la articulación de un movimiento
sindical que sea capaz de mantener las conquistas logradas y poder negociar mejores
condiciones constantemente frente al inmenso aparato estatal que de otra manera podría
adaptar el sistema educativo a las necesidades del mercado prácticamente sin que se le
oponga resistencia, esto es producto de organización y luchas en las que se le gana
activamente al estado terreno en las decisiones relacionadas con políticas educativas.

Decía Ponce: “exigirle al Estado burgués –no en nombre de una clase enemiga que en tal
pedido disimulara un ultimátum-, sino en nombre de la cultura y del espíritu, que se
autolimite hasta convertirse en Estado cultural y se desprenda así del control de la
enseñanza que es uno de sus más sutiles instrumentos de opresión, resulta una ingenuidad
que llega casi a la epopeya.”

Para limitar el control del estado es necesaria la organización, la movilización, la lucha, el


acuerdo de la comunidad docente en conjunto, y el estatuto también es una herramienta
favorable en ese sentido.

Esto no quiere decir que la comunidad docente sea revolucionaria y vaya a desplazar la
burguesía del control sistema educativo, por el contrario existe en la comunidad docente un
componente fuertemente conservador, como se puede ver en el texto “de apóstoles a
trabajadores” donde es bastante predominante la autopercepción del docente como un
profesional en concordancia con una concepción individualista y liberal que ha configurado
el sistema educativo, además se puede ver esta posición fuertemente conservadora
actualmente en las posturas y acciones llevadas a cabo por la mayor parte de los
profesores de nuestro instituto en este año de lucha.

Más allá de las posturas y composición de la comunidad docente el estatuto es una


herramienta democrática que permite en la comunidad educativa un debate que no se da en
otros lugares de la sociedad, y da al movimiento docente un marco para lograr mayores
acuerdos, una mejor articulación y una mayor fuerza para limitar la constante y obvia
intención del estado de controlar el sistema educativo sin la intervención de la comunidad
educativa.

Ponce desde su perspectiva marxista establece que sólo cambian el sistema educativo las
clases dominantes en el momento que se hicieron con el poder y que el sistema capitalista
tiende a caer para dar paso al socialismo, un postura difícil de sostener hoy, pero más allá
de la metodología, es indudable la necesidad de limitar al menos el impacto de los
gobiernos liberales sobre el sistema educativo, en ese sentido debería orientarse la lucha
docente, por una educación más democrática, más inclusiva, y que forme estudiantes que
transformen la realidad.

Existe en la comunidad docente en Argentina un campo de disputa, históricamente se


pueden ver cristalizadas allí como dice Cucuzza “los conflictos y las luchas realizadas en el
interior de las relaciones sociales e ideológicas de producción, transmisión, apropiación y
distribución de saberes” y al estatuto docente como un documento legal que resume los
acuerdos de esa fuerza tan heterogénea y al mismo tiempo da espacio para el debate,
organización y crecimiento, y alguna esperanza de que ese movimiento educativo pueda ser
transformador de la sociedad.
Bibliografía:

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Vázquez, Silvia y Balduzzi, Juan (2013), De apóstoles a trabajadores: luchas por la unidad
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Bruns, Barbara y Luque, Javier (2015) , Profesores Excelentes, Cómo mejorar el


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https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/20488/Great%20Teachers_S
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Perazza, Roxana (2013). El estatuto docente en los márgenes de la política publica.​ X


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Buenos Aires.
http://cdsa.aacademica.org/000-038/574.pdf

Tiramonti, Guillermina (2005) La educación argentina en el contexto de las transformaciones


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https://www.fe.unicamp.br/pf-fe/publicacao/2327/48_dossie_tiramontig.pdf

https://www.suteba.org.ar/download/estatuto-docente-40607.pdf

https://clasificaciondocente.buenosaires.gob.ar/pdfs/estatuto.pdf

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https://boletinoficial.buenosaires.gob.ar/normativaba/norma/31607

http://historiapolitica.com/datos/biblioteca/educacionpba_rodriguez.pdf

http://www.trascarton.com.ar/noticias/133-noviembre-2011/732-un-esfuerzo-centenario-de-la
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http://www.sadopsantafe.org.ar/pag4-23.html