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Guía para trabajar con el cuento “Clara y su sombra”

(Adaptado por Emilia Silvero de Steger del Manual pedagógico Clara y su sombra)

Los cuentos son un buen recurso didáctico para trabajar con los niños el tema de la prevención del
abuso sexual infantil.
El relato de “Clara y su sombra” SIEMPRE debe estar acompañado por el adulto y puede ser utilizado
para trabajar con niños y adolescentes.

Es muy importante que puedas realizar preguntas abiertas a los niños y tener la capacidad de espera y
escucha de sus respuestas.
Recuerda que los niños captan mucho más la comunicación no verbal que la verbal. En los niños más
pequeños el lenguaje todavía es precoz y tanto tu tono como tu mirada, tus gestos y tu cara les van a propiciar
muchísima más información.
Este recurso tiene un cuento y un personaje – Clara– con el que identificarse; esto puede ayudarles a
expresar y reconocer sus emociones. Ayúdales a expresar aquello que necesitan compartir y que tal vez nunca
han tenido la oportunidad para hacerlo. Es importante que tu actitud sea de apertura y comprensión para que
ellos así lo reciban.
Aprovecha las situaciones que surjan en el desarrollo del cuento, las cuales pueden estar perturbando a
los niños, para escucharlos sin reproches y mostrarles su confianza. Si se sabe escuchado, se atreverá a hablar de
lo que le preocupa.

“Clara y su sombra”

 Clara es una niña común. Tiene familia, amigos, sueños y anhelos.


 Pero de repente, un mal día, todo esto empieza a hacerse borroso en su interior.
 Una sombra grande, oscura y pegajosa empieza a perseguirla por todos lados.
1era ilustración

 La sombra: La sombra puede ser un concepto un poco abstracto para los niños pequeños. Pero a partir
de los tres ya tiene referencia sobre lo oscuro, lo escondido, los miedos.
 La sombra representa todas las cosas que a Clara no le gustan y concretamente el tocamiento que sufre
por parte de este amigo de la familia. La sombra ha aparecido desde que juega con él.
 Las cosas que a Clara le dan miedo, no le gustan y la inquietan, se materializan en su sombra. Además,
ésta no es una sombra cualquiera: es grande, oscura y pegajosa, atributos que la hacen presente y
molesta en su vida.
 No supongas que es una sombra como la de Clara. Las respuestas que den los niños pueden llegar a
sorprenderte.

Para los más pequeños

Da información más explícita y básate en preguntas de “sí/no”:


Desde que Clara juega con ese señor tan amigo de su familia, esta sombra (señalando el dibujo de la
sombra de la primera ilustración) la persigue por todos lados y la asusta. ¿Te asusta a ti esta sombra?
Fíjate qué cara que pone Clara cuando la sombra la asusta por la noche (señala la cara de Clara en la
cama tumbada). Cuando algo te asusta, ¿tú qué cara pones? ¿Crees que esto significa que a Clara le gusta jugar
con este señor? ¿O que no le gusta?

A partir de 6 años

Realiza preguntas que tengan una respuesta más abierta:


¿Crees que Clara ha tenido siempre esta sombra tan pegajosa? ¿Cuándo aparece esta sombra al lado de
Clara?
¿Qué juego pueden estar jugando que a Clara no le gusta? ¿Crees que ese amigo tan amigo de su familia
es un niño o es un señor? (Aquí es importante dejar bien claro que ese amigo es mucho mayor que Clara).
A todos nos suceden cosas que no nos gustan… como a Clara. ¿A ti también te pasa, como a Clara? ¿Hay
cosas que no te gustan? ¿Me puedes decir alguna cosa que te ha pasado que no te haya gustado?
¿Tienes miedo por la noche? ¿A veces hay una sombra por la noche que te molesta como a Clara? ¿O te
molesta por el día? ¿Es una sombra o se parece a otra cosa? ¿Qué forma tiene? ¿Me la dibujas?
2da ilustración

 Propicia un clima de confianza y complicidad, déjales ver que pueden hablar contigo, y así les
posibilitarás una apertura real para que puedan compartir, si así lo deciden, aquello que no les gusta.
 Si se detecta señales de abuso habla con un profesional que te asesore.
 Los niños aún no tienen desarrollada esa membrana de protección para salir al mundo. No tienen la
capacidad para distinguir lo que es sano de lo que no lo es en algunos ámbitos (especialmente cuando el
abuso es perpetrado por un adulto de confianza). Su concepción de la moralidad todavía está en sus
etapas preliminares de desarrollo. Esto es distinto de diferenciar lo que les gusta de lo que no. Clara, en
el cuento, sabe que no le gusta lo que está pasando pero no tiene la capacidad para comprender que
ese comportamiento no es sano y la está dañando más allá de lo que ella puede imaginar.
 Podremos explicarles que aquello que no les gusta no tiene por qué gustarles, que no está bien hacerles
este tipo de cosas a los niños y que no tienen por qué tolerarlo.

Pregúntales:
¿Cuáles te parece que son las caricias buenas? (Cuando nos gustan, nos tocan la cabeza o nos dan un
abrazo).
¿Cuáles te parece que son las caricias malas? (Cuando no nos gustan o nos dan miedo, cuando quieren
tocar nuestras partes íntimas).
Explícales que hay personas mayores que se acercan a los niños para hacerles cosas que a ellos no les
gustan. Como tocarlos en sus partes íntimas o pedirles que los toquen a ellos. ¡Eso no está bien! Y es importante
que lo puedan contar lo antes posible para poder solucionarlo.
¿Qué tendría que hacer si alguien quiere darme una caricia mala? (decir NO, huir y pedir ayuda).
3era ilustración

 Clara es valiente. Un día, cansada de que la sombra la siga por todas partes, decide tomar partida en el
asunto. Este es un punto de inflexión en el cuento: el momento en que la niña se da cuenta que tiene el
poder de hacer algo para descubrir el secreto de la sombra. ¿De dónde sale este poder?
 Poner consciencia en la forma como acompañamos a los niños puede facilitarles la capacidad de
desarrollar su potencial. Su personalidad les va a servir para lidiar con sus experiencias vitales, como por
ejemplo el abuso sexual.
 A Clara le han dicho que “Los adultos SIEMPRE tienen razón”. Cuando educamos a los niños para que
integren que los adultos son los que tenemos siempre razón en lo que refiere a sus deseos y
necesidades, es muy fácil que después se confundan en el momento de diferenciar aquello que les gusta
de lo que no en una situación de abuso sexual. En ocasiones se dice a los niños: “Porque lo digo yo que
soy adulto”, o “¿qué vas a saber tú si eres pequeño?”
 Es de gran importancia revisar nuestra forma de acompañar su autonomía, sus deseos y su capacidad
de afirmarse en sus necesidades y preferencias. No significa que debamos dejarles hacer todo lo que
quieran. Significa poder escucharlos con atención validando sus opiniones, aunque las acabemos
limitando si consideramos que no son necesidades auténticas, o que causan algún daño.
 Una de las manera de lograrlo es propiciando situaciones donde sean ellos quienes puedan decidir qué
les gusta hacer y qué no, fortaleciendo la conexión con sus propios deseos y con su cuidado personal.
 Esto debe suceder desde temprana edad para que se establezca el poder personal interno mencionado
anteriormente (autonomía y buena autoestima). Sin ello, los niños se convertirán en jóvenes inseguros,
dependientes emocionalmente y con pocos recursos para la escucha interna: características que los
hacen más vulnerables ante abusos de cualquier tipo.

Citas de Elena G. de White:

“Una de las primeras lecciones que necesita aprender el niño es la de la obediencia. Se le debe enseñar a
obedecer antes que tenga edad suficiente para razonar” (Conducción del niño, p. 77).

“Tanto los padres como el maestro deberían estudiar la forma de dirigir el desarrollo del niño sin
estorbarlo con un control indebido. Tan malo es el exceso de órdenes como la falta de ellas. El esfuerzo por
‘quebrantar la voluntad’ del niño es un error terrible. El hecho de que el padre o maestro lleguen a ejercer el
‘control’ que pretenden, no quiere decir que el resultado sea menos perjudicial para el niño. Puesto que la
sumisión de la voluntad es mucho más difícil para unos alumnos que para otros, el maestro debería facilitar todo
lo posible la obediencia a sus exigencias. Debería guiar y amoldar la voluntad, pero no desconocerla ni
aplastarla. Permitan que los niños que están bajo su cuidado tengan una individualidad, así como la tienen
ustedes. Traten siempre de guiarlos, pero nunca de empujarlos” (Conducción del niño, p. 197, 198).

“La obra de la verdadera educación consiste en educar a los jóvenes para que sean pensadores y no
meros reflectores de los pensamientos de otros hombres” (La educación, p. 17).

Pregúntales:

¿Tú crees que los adultos pueden equivocarse a veces? (A veces, los adultos se equivocan también.)
¿Qué te parece que hacía este adulto que no estaba nada bien?

Los secretos:

 Los Abusadores usan la estrategia del secreto para atraer la inocencia infantil. Ellos saben que lo que
están haciendo con el niño está mal y es penado por la ley.
 Generalmente, se produce una progresiva toma de confianza por parte de los abusadores. Primero, los
atraen con juegos, trucos, actividades que les gustan, etc.; y una vez ganada su confianza, esos adultos la
utilizan para perpetrar el abuso.
 Es muy importante que hablemos sobre los secretos con nuestros niños. Explicarles que los secretos son
divertidos siempre que nos hacen bien, pero que dejan de serlo cuando sentimos que nos dañan.
 En esta etapa los niños están totalmente interesados en el grupo de iguales y el miedo que les etiqueten
de “soplones” o “buchones” es grande. Explicarles la diferencia para que tengan la conciencia tranquila y
puedan respetarse llegado el caso de tener que compartir un secreto nocivo.

Niños pequeños:

¿Tú tienes algún secreto que no le cuentes a nadie? (A veces el sólo hecho de enunciar esta pregunta ya
predispone a que los más pequeños nos cuenten directamente su secreto, dejando entrever que todavía tienen
poco control para mantener algo a boca cerrada.)

Los secretos entre amigos son divertidos a veces, ¿verdad? Pero los secretos que no nos gustan
debemos contarlos, porque si no nos hacen daño. Guardarnos cosas que no queremos guardar, aunque alguien
nos lo pida, no es bueno. Mira la cara de Clara. ¿Crees que le gusta guardar el secreto de ese señor con quien
juega?

Niños mayores de 6 años

Clara tiene un secreto con ese señor amigo de su familia. ¿Crees que a ella le gusta tener este secreto?
Fíjate qué cara que pone. ¿Qué tipo de secreto imaginas que puede ser?

¿Tú tienes secretos? Hay secretos buenos que nos hacen felices o nos divierten guardarlos (una torta de
cumpleaños, una sorpresa) y también hay secretos malos ( como que alguien quiere tocarte y no quieres). Si un
día alguien te pide que le guardes un secreto que tú no quieres o que te hace mal, puedes decirle que no, o
puedes contárselo a un adulto. ¿Crees que podrás contárselo a alguien si no te gusta?
4ta ilustración

 El primer paso para salir de un abuso es reconocerlo y reconocerse como víctima. Cuando Clara se mira
al espejo esa mañana, se da cuenta de que la sombra que tanto la atemoriza se parece a ella. Este es un
gran momento: identificarse con las vivencias de miedo que proyecta en forma de sombra.
 Es importante hablar de las emociones con los niños y pueden trabajarse a través de los juegos (se
recomienda el libro “Cómo inspirar emociones positivas” de editorial ACES). Con los más pequeños
centrarse en las emociones básicas que son cuatro: la rabia, el miedo, la tristeza y la alegría. A medida
que se hacen mayores, se puede ir profundizando en todos los estados emocionales que derivan de
estas cuatro emociones.
 Al darles la posibilidad que expresen la emoción que sienten, estamos generando un permiso interno
para que las usen acorde a sus necesidades. Esto les ayudará en su autoconocimiento y posibilidad de
reaccionar ante las diferentes situaciones que enfrenten.
 En el cuento, Clara consigue identificar la sombra con ella misma y así desarrollar su capacidad de
resiliencia (superar situación traumática, adversidad) para hacer frente a sus miedos e incomodidades.
 Puedes trabajar la autoestima aprovechando el elemento del espejo del cuento. Puedes indagar en lo
que ven los niños cuando se miran en el espejo y, así. obtener información de aquello que sienten
delante de su imagen. Reforzar su autoestima es una necesidad básica para la prevención y tratamiento
del abuso sexual infantil, ya que restablece una conexión interna que, en casos de niños abusados, se
ha roto: el amor hacia sí mismos y hacia su cuerpo tal y como es.

Clara, en la ilustración, se mira al espejo. Puedes empezar preguntándoles:


“¿Crees que a Clara le gusta lo que ve en el espejo?” “¿Pone cara de contenta o de triste?”
“¡Mira qué valiente es Clara, que ve la sombra en el espejo y no se asusta! ¿Tú te asustarías? Vamos a
ver qué vemos nosotros en el espejo, ¿quieres jugar a un juego divertido?”
¿Qué cosas te gustan cuando te miras en el espejo? ¿Qué cosas no te gustan? (Ayuda a los más
pequeños). ¿Cambiarias algo de tu cuerpo?
Juego del espejo: Dibujar cómo les gustaría ser o qué parte del cuerpo cambiarían.
“Veo que has cambiado tu pelo de color. A mí me gusta tu pelo como está. ¡Es un pelo único, porque es
tuyo y nadie más lo tiene igual! Espero que algún día lo veas tan maravilloso como lo veo yo”.
5ta, 6ta y 7ma ilustraciones

 Ahonden en el mismo aspecto del abuso sexual infantil: los tocamientos corporales y la invasión de la
intimidad.
 Cuando un niño está sufriendo abusos sexuales puede llegar a reproducir mediante el juego aquello
que vive con el abusador, así como Clara hace con su sombra. Ahora que se ha dado cuenta de que se
parece a ella, ¡ya sabe dónde buscar el tesoro! Mediante la imitación del juego que le desagrada, Clara
nos muestra claramente lo que ese amigo de su familia le hace.

Diles a los niños


Veo que Clara en el cuento juega mucho con la sombra que ha visto en el espejo. ¿Te has dado cuenta
de que ahora la sombra se parece a Clara? Mira, tiene el mismo pelo, las mismas piernas, el mismo vestido. Y
Clara juega con ella al juego que ese señor amigo de su familia le ha enseñado. A ella no le gusta mucho jugar
con él, ¿recuerdas?

Niños de 3 a 6 años

“Mira cómo toca Clara la sombra por debajo de la ropa. Este es el juego que le enseñó ese señor amigo
de su familia y que a Clara no le gusta. Si alguna vez alguien quiere tocar tus partes íntimas, debes decirle a la
persona “¡Basta ¡No! ¡No me gusta!” y huir. Y si no para, puedes decírselo a alguien para que te ayude.”

Niños de más de 6 años

“Clara toca a la sombra por debajo de su ropa. ¿Quién crees que se lo hace a ella? ¿De dónde ha
aprendido este juego? ¿Recuerdas si le gustaba este juego a Clara?”
Si alguien intenta tocar tus partes íntimas, te asusta o te hace sentir incómoda, puedes decirle a la
persona “¡Basta! ¡NO! ¡No me gusta!” y huir. Y si no para, puedes decírselo a alguien para que te ayude.”

 Clara se da cuenta de que ese juego ya no es tan divertido. Se da cuenta que no logra encontrar el
tesoro que ese amigo tan amigo de la familia le ha dicho que esconde.
 El abusador suele imponer sobre los niños que la relación que tienen los dos es mágica, divertida y
secreta. “Buscar un tesoro” forma parte de ese mecanismo de seducción que puede darse en los abusos.
 Recalca a los niños: “Tu cuerpo es tuyo y hay partes que no debo mostrar a nadie ni nadie debe tocar”.
 Los mensajes de cuidado, amor y respeto hacia el cuerpo del niño deben ser periódicos: Antes de
tocarlos es bueno explicárselo, a no ser que corran peligro. Incluso a los bebés, advertirles que vamos a
quitarles el juguete de la mano, o a cambiarles el pañal, o que los vamos a coger en brazos, subir a la
sillita, etc. Los niños, de esta manera, se van acostumbrando a ser avisados y respetados, y es mucho
más fácil que detecten cuando alguna cosa no les satisface.
 Los niños respetados comprenden que pueden decir lo que no les gusta o lo que no les apetece. Pueden
decirte “no me gusta que me grites” porque han aprendido que lo que ellos sienten es tan válido como
lo que los adultos sentimos.

8va ilustración

 Clara sueña con encontrar el tesoro mágico.


 Todos los niños sienten que ese tipo de juegos con los adultos no les gustan. No tienen la madurez
para comprender el porqué, pero saben que, cuando el adulto abusador juega con ellos, algo interno
se les rompe. No saben que esto afecta a su infancia, que se ve alterada e interrumpida por una
invasión que no pueden controlar.
 Clara quiere que este juego se termine, y cuando sueña con ello, se pone feliz y su cara brilla.
 Realzar esta actitud de esperanza en los niños.

Veo que Clara tiene una cara contenta. Ella está convencida de que, un día, la sombra se va a ir y las
mariposas ocuparán su lugar. ¿Las ves cómo son? ¡Hay muchas!
Cuando tú tienes miedo, ¿crees que te sientes mejor si imaginas que un día el miedo/monstruo/sombra
se transformará en mariposas? ¡Qué divertido sería! Yo creo que tú puedes lograrlo, y si necesitas que te ayude,
¡me lo puedes pedir!
 Transmitir confianza y capacidad en sí mismos les genera un estado interno de alta autoestima que
posibilita su movilización hacia la resolución de miedos, conflictos o, incluso, el poder conectarse con la
necesidad de pedir ayuda a alguien en quien confíen

Clara dice que quiere bajarle la ropa interior a la sombra para buscar el tesoro que el amigo de la familia
le dijo que encontraría, ¿recuerdas? ¿Cómo se habrá sentido Clara cuando ese señor amigo la tocaba en sus
partes íntimas? Nadie debe tocar nuestra ropa interior o tratar de tocar nuestras partes íntimas.

9na ilustración

 Clara toma la decisión de hacer algo en referencia a la sombra. La capacidad que ella muestra para salir
de esta situación que la incomoda y no quedarse de brazos cruzados es una acción que la conecta con
sus recursos internos para hacer frente a situaciones desagradables en la vida. Su actitud valiente y
desafiante le otorga la capacidad de activarse hacia aquello que la puede ayudar a develar qué esconde
la sombra. Aquí, la llave que aparece en el dibujo representa su propio recurso.
 Para niños mayores de 6 años, puede ser un reto que ellos mismos encuentren la respuesta a este
enigma. A estas edades les encanta jugar a resolver.

Veo que hay una llave en esta puerta. ¿Recuerdas haber visto la llave antes en el cuento? ¿Dónde? ¿La
buscamos?
¿Qué crees que representa para ti esta llave? ¿Qué enigma puede esconder?

 Llegamos al momento en que todo toma sentido: la sombra de Clara es ella misma. ¿Cómo explicarles
esto a los más pequeños?

Clara está en la cama de su habitación, pero ya no aparece la sombra. ¿Dónde crees que está?
Yo pienso que la sombra y Clara son la misma cosa. ¿Verdad que tú tienes una sombra que es tuya? Pues
la sombra que asustaba a Clara, ¡resulta que era su propia sombra! Y es la que esconde el secreto de aquello que
no le gusta.
10ª ilustración

 Es el clímax del relato y emociona.


 Clara siente seguridad y protección al saberse comprendida por una adulta que la va a ayudar.
 Presencia de la persona adulta como acompañante y cómplice en el proceso del niño de poder hablar
de sus miedos y malestares.
 Es muy importante que los niños dispongan de referentes adultos con quien sientan absoluta
confianza. Sería su entorno de apoyo y seguridad. Autoanálisis.

Puedes terminar el cuento haciendo una reflexión con ellos:


¿Has visto qué abrazo tan fuerte se da Clara con su mamá? ¿Crees que le gusta?
Mira, ¡aquí dice que la luz de la puerta hace que la sombra que la asustaba se transforme en mariposas
de luz! ¡Es lo que Clara buscaba todo el rato! ¿Recuerdas? ¡Por fin lo ha logrado! ¿Quién la ha ayudado?
¿Tu mamá te ayuda cuando tienes miedo? ¿Quién te ayuda? ¿A quién se lo pedirías si pudieras elegir?