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Geología de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro TEXTO

Technical Report · December 2015

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2 authors:

Miguel Ortiz Labarca Roberto Nicolás Merino


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1

ISSN 0717-7283

SUBDIRECCIÓN NACIONAL DE GEOLOGÍA

SITUACIÓN DE ÁREAS VECINAS

70º30’

CERRO DE
VALLENAR- EL TRANSITO- CANTARITOS-
DOMEYKO LAGUNILLAS LAGUNA
CHICA

29º
ESTACIÓN
CHAÑAR- RÍO CHOLLAY- CAJÓN DEL
JUNTA DE MATANCILLA ENCIERRO
CHINGOLES

GEOLOGÍA DE L AS ÁREAS
RÍO CHOLL AY– MATANCILL A Y
CAJÓN DEL ENCIERRO

REG IONES DE ATACAMA Y COQU I MBO


TERRITORIO CHILENO
ANTÁRTICO
90° 53°

Miguel Ortiz L.
Roberto N. Merino G.

C A R TA G E O L Ó G I C A D E C H I L E
POLO SUR

SERIE GEOLOGÍA BÁSICA


Nos. 175-176 Escala 1:100.000
"ACUERDO ENTRE LA REPÚBLICA DE CHILE Y LA REPÚBLICA ARGENTINA

2015
PARA PRECISAR EL RECORRIDO DEL LÍMITE DESDE EL MONTE FITZ
ROY HASTA EL CERRO DAUDET". (Buenos Aires, 16 de diciembre de 1998).
CARTA GEOLÓGICA DE CHILE CARTA GEOLÓGICA DE CHILE
SERIE GEOLOGÍA BÁSICA

Esta serie, iniciada el año 2001, es la continuación de la Serie Carta Geológica de Chile (ISSN 0716-0194) SERIE GEOLOGÍA BÁSICA
No. 147 Geología del Cerro Lila-Peine, Región de Antofagasta. 2013. H. Niemeyer. Texto y 1 mapa escala 1:100.000.

No. 148 Geología del área Collacagua-Rinconada, Región de Tarapacá. 2013. M. Gardeweg y D. Sellés. Texto y 1 mapa escala
1:100.000. Santiago. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.
72º00 ' 70º00 '
No. 149 Geología del área El Tránsito-Lagunillas, Región de Atacama. 2013. E. Salazar, F. Coloma y C. Creixell. Texto y 1 mapa
escala 1:100.000. Santiago. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago. Copiapó

No. 150 Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles, Regiones de Atacama y Coquimbo. C. Creixell, M. Labbé, C. Arévalo
y E. Salazar. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.
28º00 '
Nos. 151-152 Geología de las áreas Salar de Aguilar y Portezuelo de León Muerto, Región de Atacama. 2013. J.A. Naranjo, V. Villa y
C. Venegas. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

C O
Í F I
Nos. 153-154 Geología de las Áreas Salar de Pajonales y Cerro Moño, Regiones de Antofagasta y Atacama. 2013. J.A. Naranjo, V. Villa
y C. Venegas. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

P A C
No. 155 Geología del Área Yerbas Buenas-Tres Morros, Regiones de Atacama y Coquimbo. 2013. M. Peña, F. Martínez, J. Becerra
y C. Arriagada. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

No. 156 Carta Guatacondo, Región de Tarapacá. N. Blanco y A. Tomlinson. 2013. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

N O
La Serena

A
30º00 '

IN
No. 157 Carta Miñimiñi, Regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá. 2013. M. García, G. Fuentes y F. Riquelme. Texto y 1 mapa

O C É A

T
escala 1:100.000. Santiago.

N
E
G
No. 158 Carta El Salvador, Región de Atacama. 2013. P. Cornejo, S. Matthews, C. Mpodozis, O. Rivera y R. Riquelme. Texto y 1

R
mapa escala 1:100.000. Santiago.

A
No. 159 Carta Sierra Vaquillas Altas, Regiones de Antofagasta y Atacama. 2013. C. Venegas, M. Cervetto, N. Astudillo, F. Espinoza,
P. Cornejo, C. Mpodozis y O. Rivera. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

No. 160 Carta Aguas Blancas, Región de Antofagasta. 2013. R. Ferrando, F. Espinoza, S. Matthews, P. Cornejo y C. Arévalo. Texto
y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

No. 161 Carta Cifuncho, Regiones Antofagasta y Atacama. 2013. J.P. Contreras, M. Espinoza, R. de la Cruz, R. Jorquera, S. Kraus,
C. Ramírez, J.A. Naranjo, J. Escribano y P. Martínez. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.
Escala 1:1.000.000

Nos. 162-163 Cartas Iquique y Pozo Almonte, Región de Tarapacá. 2013. P. Vásquez y F. Sepúlveda.Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Escala 1:250.000
Santiago.
Escala 1:100.000 (1)
Nos. 164-165 Cartas Bahía Isla Blanca y Taltal, Región de Antofagasta. 2013. J. Escribano, P. Martínez, J. Domagala, M. Padel,
M. Espinoza, R. Jorquera, J.P. Contreras, R. de la Cruz, M. Calderón, P. Vásquez y F. Sepúlveda. Santiago.
Escala 1:50.000 (2)
No. 166 Geología del Área Salar de Atacama, Región de Antofagasta. 2014. J. Becerra, S. Henríquez, C. Arriagada, C. Texto y 1
mapa escala 1:100.000. Santiago. Área de la presente Publicación

Nos.167-168 Cartas Patillos y Oficina Victoria, Región de Tarapacá. 2014. F. Sepúlveda, P. Vásquez, A. Quezada. C. Texto y 1 mapa
escala 1:100.000. Santiago.

No. 169 Carta Cerro del Pingo, Regiones de Antofagasta y Atacama. 2014. M. Espinoza, J.P. Contreras, R. Jorquera, R. de la Cruz,
S. Kraus, C. Ramírez, J.A. Naranjo. 2014.Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

No. 170 Carta Camiña, Regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá. 2014. I. Valenzuela, S. Herrera, L. Pinto, I. Del Real. Texto
y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

No. 171 Geología del Área San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta. 2014. S. Henríquez, J. Becerra, C. Arriagada. Texto y
1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

Nos. 172-173 Geología de las Áreas Isluga y Sierra de Huailla, Región de Tarapacá. 2014., J. Cortés, M. Cascante, V. Zabala. Texto y (1)
Incluye mapas de geología básica de la Serie Mapas Geológicos y de la Serie Documentos de Trabajo, ambas
1 mapa escala 1:100.000. Santiago.
descontinuadas.
No. 174 Carta Mamiña, Región de Tarapacá. 2015. A. Tomlinson, N. Blanco, M. Ladino. Texto y 1 mapa escala 1:100.000. Santiago
(2)
Incluye mapas de geología básica de la Serie Preliminar.
ISSN 0717-7283

SERVICIO NACIONAL DE GEOLOGÍA Y MINERÍA - CHILE

SUBDIRECCIÓN NACIONAL DE GEOLOGÍA

G E O L O G Í A D E L A S Á R E A S R Í O C H O L L AY-
M ATA N C I L L A Y C A J Ó N D E L E N C I E R R O
R E G I O N E S D E ATA C A M A Y C O Q U I M B O

Miguel Ortiz L.
Roberto N. Merino G.

CARTA GEOLÓGICA DE CHILE


SERIE GEOLOGÍA BÁSICA
Nos. 175-176 Escala 1:100.000

2015

175-176 Chollay.indd 1 08-11-2018 10:37:12


GEOLOGÍA DE LAS ÁREAS RÍO CHOLLAY-MATANCILLA Y CAJÓN DEL ENCIERRO, REGIONES DE
ATACAMA Y COQUIMBO
Escala 1:100.000

CARTA GEOLÓGICA DE CHILE


SERIE GEOLOGÍA BÁSICA, Nos. 175-176, 2015
ISSN 0717-7283
Inscripción No. 260.470

©Servicio Nacional de Geología y Minería. Avda. Santa María 0104, Casilla 10465, Santiago, Chile.
Director Nacional: Rodrigo Álvarez S.
Subdirector Nacional de Geología: Mario Pereira A.

Derechos reservados. Prohibida su reproducción.

Jefa Comité Editor: Renate Wall Z.


Comité Editor: Rodrigo Carrasco O., Aníbal Gajardo C., Jorge Muñoz B., Andrew Tomlinson, Sonia Vogel B.
Editores: Aníbal Gajardo C., Víctor Maksaev J.

Jefa de Unidad de Publicaciones: Soraya Amar N.


Diagramación: Gabriela Blanco P.

Referencia bibliográfica
Ortiz, M., Merino, R.N. 2015. Geología de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro, regiones de Atacama y
Coquimbo. Servicio Nacional de Geología y Minería, Carta Geológica de Chile, Serie Geología Básica 175-176: 234 p.,
1 mapa escala 1:100.000. Santiago.

Portada: Vista hacia el sur del valle del río Del Carmen, desde sector La Puntilla. A la izquierda, unidades plutónicas del
Carbonífero y Pérmico. A la derecha, metapelitas oscuras del Complejo Metamórfico El Cepo cabalgadas sobre
conglomerados de la Formación San Félix, lavas andesíticas de la Formación La Totora y calizas jurásicas de la
Formación Lautaro (capa blanca). El conjunto está cubierto en discordancia angular por volcanitas café rojizas
de la Formación Algarrobal en la parte alta de los cerros (extremo derecho de la fotografía).

Fotografía: M. Ortiz

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CONTENIDO

RESUMEN ................................................................................................................................................. 5
ABSTRACT ................................................................................................................................................. 6
INTRODUCCIÓN............................................................................................................................................ 7
ESTRATIGRAFÍA..........................................................................................................................................11
ORDOVÍCICO-TRIÁSICO INFERIOR......................................................................................................11
Complejo Metamórfico El Cepo OrCc (Ordovícico Inferior?-Carbonífero Superior?)....................... 12
Formación Las Placetas DClp (Devónico Superior?-Carbonífero Superior?)................................... 13
Estratigrafía ígnea del Carbonífero-Triásico..................................................................................... 15.
Migmatitas Quebrada Seca Ciqs (ca. 333 Ma)................................................................................. 17
Intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior Cii (329-324 Ma)........................................................ 19.
Intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior Csi (315-303 Ma).................................................... 21
Formación Cerro Bayo Cscb (Pensilvaniano)................................................................................... 23.
Complejo Plutónico Guanta CPeg (301-291 Ma).............................................................................. 25
Complejo Plutónico Chanchoquín Pech (296-285 Ma)..................................................................... 28
Estratos del paso Guanaco Sonso PeTrgs (Pérmico Superior-Triásico Inferior?)............................ 30
Monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga PeTro (ca. 252 Ma)..................................... 33.
TRIÁSICO ............................................................................................................................................... 35
Complejo Plutónico Chollay Trch (248-233 Ma)................................................................................ 35
Formación San Félix Trsf (Triásico Inferior?-Superior)..................................................................... 39
Formación Pastos Blancos Trspb (Carniano-Noriano)...................................................................... 41.
Intrusivos plutónicos del Triásico Superior Trsi (229-215 Ma).......................................................... 44
Intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del río Potrerillos Trsh (Triásico Superior)................... 46
Formación La Totora Trslt (Noriano).................................................................................................. 47
JURÁSICO ............................................................................................................................................. 49
Formación Lautaro Jl (Sinemuriano-Bajociano)................................................................................ 49.
Formación Algarrobal JsKa (Calloviano?-Valanginiano)................................................................... 51
Formación Lagunillas Jsl (Kimmeridgiano?-Titoniano)..................................................................... 54
Tonalita de quebrada López Jstl (Jurásico Superior)........................................................................ 57
CRETÁCICO........................................................................................................................................... 57
Tonalita Potrerillos Kitp (ca. 144 Ma)................................................................................................ 58
Intrusivos hipabisales riodacíticos Kihd (ca. 142 Ma?)..................................................................... 58
Formación Pucalume Ksp (Cenomaniano?-Coniaciano).................................................................. 59
Formación Viñita Ksv (Santoniano-Campaniano) ............................................................................ 61
Rocas Filonianas .............................................................................................................................. 62
PALEÓGENO.......................................................................................................................................... 66
Granodiorita Cazaderos Pagdc (ca. 59 Ma)...................................................................................... 67
Estratos de quebrada del Calvario PaEqc (Salendiano-Ypresiano).................................................. 68
Complejo Plutónico El Orito Eo (54-53 Ma)...................................................................................... 70
Complejo Plutónico Peralta Ep (43-40 Ma)....................................................................................... 70
Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma EOb (37-30 Ma)............................................................. 71
NEÓGENO.............................................................................................................................................. 72
Formación Doña Ana OMda (Chattiano-Burdigaliano)...................................................................... 73
Unidad Infiernillo Mi (17-14 Ma)........................................................................................................ 75
Formación Cerro de Las Tórtolas Mct (Burdigaliano-Langiano)....................................................... 76
Formación Tambo Mt (Serravalliano-Tortoniano).............................................................................. 78
Pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla Mpat (ca. 11 Ma).......................................................... 79
Depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno MPa (Mioceno Superior? -Plioceno?)............................ 80
Depósitos aluviales del Plioceno-Pleistoceno PPla (Plioceno?-Pleistoceno?)................................. 81
CUATERNARIO...................................................................................................................................... 82
Depósitos glaciales PlHg (Pleistoceno-Holoceno)............................................................................ 82
Depósitos aluviales PlHa (Pleistoceno?-Holoceno).......................................................................... 83
Depósitos de remoción en masa PlHrm (Pleistoceno-Holoceno?)................................................... 84
Depósitos fluviales PlHf (Pleistoceno?-Holoceno)............................................................................ 84

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Depósitos coluviales PlHc (Pleistoceno?-Holoceno)........................................................................ 84
Depósitos antrópicos Ha (Holoceno)................................................................................................ 84
GEOLOGÍA ESTRUCTURAL....................................................................................................................... 85
MARCO TECTÓNICO REGIONAL....................................................................................................... 85
GEOLOGÍA ESTRUCTURAL DE LAS ÁREAS RÍO CHOLLAY-MATANCILLA Y CAJÓN DEL ENCIERRO... 86
RECURSOS MINERALES........................................................................................................................... 92
YACIMIENTOS METÁLICOS.................................................................................................................. 92
Cretácico-Eoceno.............................................................................................................................. 92
Mioceno............................................................................................................................................. 93
DEPÓSITOS DE ROCAS Y MINERALES INDUSTRIALES................................................................... 94
SÍNTESIS GEOLÓGICA............................................................................................................................... 94
AGRADECIMIENTOS.................................................................................................................................. 97
REFERENCIAS............................................................................................................................................ 98

FIGURA

Fig. 1. Esquema estratigráfico de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro............................. 9

ANEXOS

I DATACIONES RADIOMÉTRICAS........................................................................................................ 109


Tabla 1. Edades radiométricas...............................................................................................................112
Tabla 2. Resumen de los datos analíticos K-Ar de este trabajo.............................................................117
Tabla 3. Resumen de los datos analíticos 40Ar/39Ar de este trabajo.......................................................118
Tabla 4. Resumen de los datos analíticos U-Pb LA-ICP-MS de este trabajo........................................119

II FÓSILES ............................................................................................................................................. 200


Tabla 5. Localidades fosilíferas............................................................................................................. 200

III YACIMIENTOS...................................................................................................................................... 204


Tabla 6. Yacimientos metálicos............................................................................................................. 204

IV ANÁLISIS QUÍMICOS.......................................................................................................................... 205


Tabla 7. Análisis químicos..................................................................................................................... 206

Mapa (fuera de texto)


GEOLOGÍA DE LAS ÁREAS RÍO CHOLLAY-MATANCILLA Y CAJÓN DEL ENCIERRO, REGIONES DE
ATACAMA Y COQUIMBO, escala 1:100.000.

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5

RESUMEN

El área de la carta Geología de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro, regiones de Atacama y
Coquimbo, escala 1:100.000, se ubica entre las latitudes 29º y 29º30" S y desde el meridiano 70º30" O hasta la frontera
Chile-Argentina, cubriendo una superficie total de 3.128 km2 en la cordillera de los Andes.
Las rocas más antiguas del área son pequeños afloramientos de rocas metapelíticas con grado metamórfico variable,
que afloran como roof pendant en los plutones del Carbonífero-Pérmico. De estos, el Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc)
está formado por rocas metasedimentarias pelíticas depositadas en algún momento del Ordovícico Medio?-Carbonífero
Superior? La siguiente unidad en orden estratigráfico es la Formación Las Placetas (DClp), una sucesión depositada en
algún momento del Devónico Superior?-Carbonífero Inferior? que aflora en el cordón limítrofe donde está intruida en su
base por granitoides triásicos del Complejo Plutónico Chollay (Trch).
Las rocas plutónicas de esta área se han agrupado en complejos plutónicos y en algunos litodemas informales, los
últimos organizados en unidades cronoestratigráficas. Así, de más antiguo a más nuevo, el Carbonífero-Pérmico está
representado por las Migmatitas de Quebrada Seca ((Ciqs), ca. 333 Ma), los intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior
((Cii), 329-324 Ma), los intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior ((Csi), 315-303 Ma), el Complejo Plutónico Guanta
((CPeg), 300-291 Ma) y el Complejo Plutónico Chanchoquín ((Pech), 296-285 Ma). Hacia la mitad este del área de esta
carta, afloran los mozogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga ((PeTro), ca. 252 Ma), el Complejo Plutónico Chollay
((Trch), 248-233 Ma), los intrusivos plutónicos del Triásico Superior ((Trsi), 229-215 Ma), estos últimos, compuestos por
los Sienogranitos Colorado (Cii(sg)), y dos litodemas informales uno diorítico (Trsi(d)) y otro granodiorítico (Trsi(gd)), y los
intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del río Potrerillos (Trsh).
Las sucesiones volcánicas del Paleozoico Superior-Triásico han sido agrupadas en tres unidades litoestratigráficas.
La más antigua es la Formación Cerro Bayo ((Cscb); Pensilvaniano), un conjunto de rocas piroclásticas y lavas félsicas,
ubicadas en el extremo suroeste del área de esta carta. En el sector oriental, cercano al borde internacional, aflora
una sucesión volcánica más joven, bien estratificada, con lavas intermedias a félsicas, con rocas piroclásticas y rocas
sedimentarias subordinadas, denominada estratos del paso Guanaco Sonso ((PeTrgs), Pérmico Superior-Triásico
Inferior?), la que está intruida por unidades plutónicas triásicas (Trch, Trsi). En el sector sur del área de esta carta,
afloran sucesiones de rocas volcánicas félsicas, lávicas y piroclásticas, incluidas en la Formación Pastos Blancos
((Trspb), Carniano-Noriano), la que está intruida por varios litodemas del Triásico Superior (Trsi(sg), Trsi(d) y Trsh). Las
tres sucesiones volcánicas del Paleozoico Superior-Triásico (Cscb, PeTrgs, Trspb) y los plutones del mismo período
(CPeg, Pech, PeTro, Trch, Trsi) tienen una geoquímica compatible con aquella generada por un arco volcánico en
margen de subducción.
Las formaciones mesozoicas que suceden a estas unidades afloran en franjas de orientación norte-sur, en bloques
basculados al oeste, limitados por fallas inversas con manteo al oeste de alto ángulo y carácter regional. La mayoría de
estas sucesiones forman apretados sinclinales volcados, de vergencia al este, en las cercanías de las principales fallas
(e.g., fallas Las Pircas, Pinte, La Plata, Chollay). De estas, la Formación San Félix (Trsf) es la más antigua y consiste en
una sucesión sedimentaria clástica de edad Triásico Inferior? a Superior. Sobre esta formación y bloques de basamento
cristalino, está la Formación La Totora (Trslt), formada por rocas volcánicas de composición intermedia a básica, las
que están cubiertas en concordancia por rocas clásticas y carbonáticas portadoras de fauna marina, de la Formación
Lautaro (Jl). Sobre estas últimas, se disponen las sucesiones sedimentarias y volcánicas continentales de la Formación
Algarrobal (JsKa) ubicada hacia el sector oeste, y la Formación Lagunillas (Jsl), hacia el sector este del área de esta carta.
En el borde occidental del área, las rocas de la Formación Algarrobal (JsKa) están cubiertas, en aparente discordancia,
por formaciones volcanoclásticas del Cretácico y Paleoceno, como las formaciones Pucalume (Ksp) y Viñita (Ksv), y
sobre estas formaciones, en discordancia angular, rocas piroclásticas de los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc).
Durante el Mesozoico se emplazaron, además, intrusivos como la tonalita de quebrada López ((Jstl), Jurásico Superior),
la Tonalita Potrerillos ((Kitp), 144 Ma) y los intrusivos hipabisales riodacíticos ((Kihd), 142 Ma).
Durante el Cenozoico temprano, nuevas intrusiones se emplazaron en el extremo occidental del área de esta carta, como
la Granodiorita Cazaderos ((Pagdc), 59 Ma) y los complejos plutónicos del Eoceno El Orito ((Eo), 54-53 Ma) y Peralta ((Ep),
42-40 Ma). Luego, en el Eoceno Superior el magmatismo migra al hacia el este, cercano a la actual frontera internacional,
con productos intrusivos y posteriormente volcánicos. Así, los intrusivos del Cenozoico, en el sector centro oriental del
área de esta carta, son las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma ((EOb), 39-30 Ma), seguidos temporalmente por
las dioritas de piroxeno de la Unidad Infiernillo ((Mi), 17-14 Ma) y los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla ((Mpat),
11 Ma). Las rocas volcánicas por su parte, se acumularon a partir del Oligoceno comenzando con la Formación Doña
Ana ((OMda)), que incluye al Miembro Tilito (OMda1, inferior) y al Miembro Escabroso (OMda2, superior). Esta formación
es cubierta en discordancia por rocas volcánicas de la Formación Cerro de Las Tórtolas (Mct) y por rocas piroclásticas y
sedimentarias de la Formación Tambo (Mt), ambas del Mioceno Medio. Durante las últimas etapas de actividad de este
arco volcánico, hacia fines del Mioceno, se desarrolló una extensa zona de alteración epitermal, que alberga importantes
yacimientos de Au-Ag-Cu, como el caso del yacimiento Pascua (ca. 8,8 Ma), ubicado en el área de esta carta, y que forma
parte de la franja metalogénica El Indio-Pascua.

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6

Actualmente, este segmento andino está controlado por un sistema de fallas inversas, de manteo al oeste (fallas
Las Pircas, Las Ánimas, Pinte, La Plata, Chollay, El Encierro), que junto a algunos retrocorrimientos (fallas La Plata Alta
y La Coipa), forman una faja plegada y corrida de escama gruesa y vergencia al este (dominio estructural oriental). Este
sistema estructural compresivo expone rocas plutónicas y volcánicas del Carbonífero-Triásico, razón por la que esta zona
fuera denominada previamente como "Núcleo Paleozoico" por algunos autores. Por medio de la Falla San Félix este
dominio estructural (oriental), fue alzado por sobre las rocas del Dominio Estructural Occidental formado íntegramente
por unidades del Mesozoico medio a tardío. La configuración morfoestructural actual y la peculiar evolución cenozoica
del magmatismo que culminó con el cese del volcanismo hacia fines del Mioceno, es un proceso que ha sido relacionado
con la instauración de un régimen de subducción de bajo ángulo.

ABSTRACT

The area of the geological sheet Geología de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro, regiones de
Atacama y Coquimbo, escala, 1:100.000, is located between the latitudes 29º and 29º30" S, and from the meridian 70º30" W
up to the international Chile-Argentina boundary, covering a total area of 3,128 km2 in the high Andes Cordillera.
The oldest rocks of the area include several Upper Paleozoic and Triassic plutonic complexes and small outcrops of
metamorphic rock, with variable metamorphic grade, that crop out as roof pendants in the plutons. The El Cepo Metamorphic
Complex (OrCc) is composed of pelitic metasedimentary rocks deposited in some period in the Middle Ordovician?-Upper
Carboniferous? The Las Placetas Formation (DClp) is a sedimentary sequence deposited in some period in the Upper
Devonian?-Lower Carboniferous?, intruded in its base by Triassic granitoides of the Chollay Plutonic Complex (Trch).
The Upper Paleozoic-Upper Triassic plutonic rocks of the area are grouped in plutonic complexes and in some informal
lithodemes arrenged in chronstratigraphic units, based on new mapping and radiometric ages. From oldest to youngest
in the Carboniferous-Permian there are: Quebrada Seca Migmatites ((Ciqs), ca. 333 Ma), Lower Carboniferous plutonic
intrusions ((Cii), 329-324 Ma); Upper Carboniferous plutonic intrusions ((Csi), 315-303 Ma); the Guanta Plutonic Complex
((CPeg), 301-291 Ma) and the Chanchoquín Plutonic Complex ((Pech), 296-285 Ma). Intruded in the eastern half of the
area of this sheet, there are Permian-Triassic plutons, represented by the La Ortiga creek monzogranites and granodiorites
((PeTro), ca. 252 Ma); the Chollay Plutonic Complex ((Trch), 248-235 Ma); Upper Triassic plutonic intrusions (Trsi), the
former, composed by the Colorado Syenogranite ((Tri(sg)), ca. 229 Ma) and two informal granodioritic and grabbroic to
dioritic lithodemes (Trsi(gd) and Trsi(g)), ca. 215 Ma), and the basaltic andesite hypabyssal intrusions of río Potrerillos (Trsh).
The Upper Paleozoic-Triassic volcanic sequences have been organized in three lithostratigraphic units. The oldest is
the Upper Carboniferous Cerro Bayo Formation (Cscb; Pennsylvanian), a collection of felsic pryroclastic rocks and lavas,
located in the extreme southwest of the area. In the eastern sector, close to the international Chile-Argentina boundary,
crops out a well stratified Permian volcanic sequence, with intermediate to silicic lava, pyroclastic and minor sedimentary
rocks assigned to the paso Guanaco Sonso sequence (PeTrgs, Upper Permian-Lower Triassic?), which is intruded by the
Triassic plutonic units (Trch, Trsi). To the west, in the south half of the sheet, exists a sequence of felsic lavas and pyroclastic
rocks included in the Pastos Blancos Formation (Trspb, Carnian-Norian), which is intruded by the Colorado Syenogranites
(Trsi(sg)) and other Upper Triassic dioritic pluton (Trsi(d)). The three volcanic sequences (Cscb, PeTrgs, Trspb) and the
plutons of the same period have a geochemistry compatible with formation in a volcanic subduction arc environment.
The subsequent Mesozoic formations are exposed in north-south trending belts, forming westward dipping blocks,
limited by east-vergent reverse faults of regional character. The majority of these sequences developed tight east-vergent
overturned synclines in the vicinity of main faults (e.g., Las Pircas, Pinte, La Plata and Chollay faults). Of these formations,
the San Félix Formation (Trsf) is the oldest and consists of a Lower? to Upper Triassic clastic sedimentary sequence. Over
this was deposited the La Totora Formation (Trslt), composed of volcanic rocks of intermediate to basic composition, which
are concordantly covered by clastic and calcareous marine rocks with Lower Jurassic fauna of the Lautaro Formation (Jl).
Over these are the sedimentary and volcanic continental sequences of the Algarrobal Formation (JsKa), located in the
west, and the Lagunillas Formation (Jsl) located in the east of the sheet. On the western border of the area, rocks of the
Algarrobal Formation (JsKa) are overlain, in apparent discordance, by Cretaceous and Paleocene volcanoclastic formations,
such as the Pucalume (Ksp) and Viñita formations (Ksv). In angular discordance over these Cretaceous formations are
pyroclastic rocks of the quebrada del Calvario sequence (PaEqc). During the Mesozoic, also are emplaced intrusions such
as the tonalite of quebrada López ((Jstl), upper Jurassic) and the Potrerillos Tonalite ((Kitp), ca. 144 Ma).
During the early Cenozoic, new intrusions were emplaced in the extreme west of the area, such as the Cazaderos
Granodiorite ((Pagdc), 59 Ma) and the El Orito ((Eo), 54-53 Ma) and Peralta ((Ep), 42-40 Ma) plutonic complexes. In the
Upper Eocene the magmatism reached the international boundary, represented by intrusions and later by volcanic rocks,
where the intermediate to silicic volcanic rocks of the Doña Ana Formation (OMda), Formación Cerro de Las Tórtolas
(Mct) and Formación Tambo (Mt) were deposited, as well as some subvolcanic equivalent intrude Pero-Triassic units,
The Cenozoic intrusions on the center and eastern border of the sheet are represented by the Bocatoma Quartz Diorites

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and Tonalites ((EOb), 39-30 Ma), followed by pyroxene diorites of the Infiernillo Unit ((Mi), 17-14 Ma) and the andesitic
porphyries of the cordón La Tinajilla ((Mpat), 11 Ma). The volcanic rocks, for their part, accumulated since the Oligocene,
started with the volcanism of the Doña Ana Formation (OMda), which includes the Tilito Member (OMda1, inferior) and
the Escabroso Member (OMda2, superior). This formation is discordantly covered by volcanic rocks of the Cerro de Las
Tórtolas Formation (Mct) and pyroclastic and sedimentary rocks of the Tambo Formation (Mt), both of the Middle Miocene.
During the final stages of activity of this volcanic arc, towards the end of the Miocene, an extensive zone of epithermal
alteration developed which hosts important Au-Ag-Cu deposits, such as the Pascua deposit (ca. 8.8 Ma), located in the
interior of this sheet, and which belongs to El Indio-Pascua metallogenic belt.
At the present, this Andean segment is controlled by a system of reverse faults, of west dip (the Las Pircas, Las Ánimas,
Pinte, La Plata, Chollay and El Encierro faults), including some backthrusts (La Plata Alta and La Coipa faults), that form a
thick-skinned, east-vergent, fold-and-thrust belt (eastern structural domain). This compressive structural system exposes
Carboniferous-Triassic plutonic and volcanic rocks, previously referred to as the "Paleozoic Nucleus". The San Félix fault
uplifts the rocks of the eastern domain over the rocks of the western domain. This latter domain is formed entirely by
Mesozoic units. Lastly, the present morphostructural arrangement and the magmatic evolution culminating in the cessation
of volcanism at the ending of Miocene, is linked to the establishment of a regime of low angle subduction.

INTRODUCCIÓN

La carta Geología de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro, regiones de Atacama y
Coquimbo, escala 1:100.000, forma parte de la Serie Geología Básica de la Carta Geológica de Chile de
SERNAGEOMIN y ha sido elaborada para el Plan Nacional de Geología entre los años 2012 y 2015. El
vértice noroccidental del área se ubica en los 29°00" S y 70°30" O, unos 9 km al SSO del poblado de San
Félix, comuna de Alto del Carmen, en el río Del Carmen. Desde allí, el área de la carta se extiende hacia el
sureste y abarca 6 cuadrángulos topográficos escala 1:50.000 del Instituto Geográfico Militar. Por el norte, los
cuadrángulos Sierra del Tatul o del Medio (D-36), Río Chollay (D-37) y Cajón del Encierro (D-38) y, por el sur,
los cuadrángulos Matancilla (D-43), Río de Las Tres Quebradas (D-44) y Paso del Guanaco Sonso (D-44A).
El límite oriental del área está definido por la frontera internacional Chile-Argentina. El límite administrativo
entre las regiones de Atacama y Coquimbo se ubica en el cuarto sur del área. En total, esta carta geológica
comprende una área de 3.128 km2, con una superficie de exposición real algo mayor, debido a la profunda
incisión de los valles. Las cartas geológicas vecinas, a escala 1:100.000 son, al norte, Geología del área El
Tránsito-Lagunillas (Salazar et al., 2013a) y Geología del área Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar
y Coloma, en preparación); al noroeste, Geología del área Vallenar-Domeyko (Arévalo et al., 2009); al oeste,
Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles (Creixell et al., 2013); al suroeste: Geología del área
Condoriaco-Rivadavia (Emparán y Pineda, 1999) y al sur, Geología de las áreas Guanta-Los Cuartitos y
Paso de Vacas Heladas (Murillo et al., en preparación).
Para el levantamiento geológico se realizaron 20 campañas de terreno, sumando un total de 492 días
de trabajo de campo efectivo, entre los años 2012 y 2015, principalmente durante los meses estivales, dado
las restricciones climáticas propias de esta zona de montaña durante el invierno. La cartografía geológica
efectuada en terreno, ha sido complementada con el análisis de fotografías aéreas (vuelos HYCON),
imágenes ASTER, Rapid Eye y uso del programa Google Earth. La base para la cartografía geológica es una
imagen Rapid Eye de alta resolución, georreferenciada utilizando topografía oficial del Instituto Geográfico
Militar (IGM), escala 1:50.000 (convertidas a SIRGAS). Se registraron 554 puntos de observación, sumando
529 cortes transparentes, 232 análisis químicos, 82 nuevas dataciones radiométricas (8 K-Ar, 19 40Ar/39Ar,
55 U-Pb), 36 determinaciones paleontológicas y 7 análisis de difracción de rayos X. Los análisis de laboratorio
y sus preparaciones fueron realizados en el Departamento de Laboratorios de SERNAGEOMIN; sin embargo,
40 determinaciones U-Pb en circón, fueron obtenidas mediante espectrometría de masa de ablación laser,
con fuente de plasma de acoplamiento inductivo (LA-ICP-MS) en el Laboratorio de Geocronología de la
Universidad de Tasmania, Australia, a cargo del Dr. S. Meffre. En el anexo de dataciones radiométricas, en la
columna "referencia" se indica, con nota al pie de página, si la edad fue determinada en Australia o en Chile.
Respecto de las normas utilizadas, en este trabajo se ha usado la Escala Geológica del Tiempo de
Gradstein et al. (2012). Para la clasificación de rocas ígneas se utilizó la clasificación de Streckeisen (1973,

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1978) y modificadores propuestos por Le Maitre (2002). La clasificación de rocas sedimentarias detríticas
sigue la clasificación de Folk (1965), mientras que la clasificación de Dunham (1962), modificada por Embry
y Klovan (1971), es utilizada para clasificar las rocas sedimentarias carbonáticas. Para la caracterización
geoquímica se usaron únicamente aquellos resultados de muestras de roca consideradas "frescas", con un
valor de pérdida por calcinación (PPC) inferior al 2,5%. En su análisis se emplearon los diagramas clásicos
de álcalis total versus sílice (TAS) de Le Bas et al. (1986) y los diagramas de clasificación de Winchester y
Floyd (1977). Para estudio de tierras raras y elementos traza se utilizaron las normalizaciones al condrito y
diagramas multielementales de Sun y McDonough (1989). En casos donde resulta interesante, se comenta
respecto a la tendencia mostrada por ciertos grupos de muestras en los diagramas de discriminación tectónica
de Pearce et al. (1984). Referente a la cartografía geológica, la proyección y sistema coordenado utilizado
en el mapa geológico fuera de texto, así como en las coordenadas de las muestras listadas en el anexo,
corresponde a la proyección Universal Transversal de Mercator (UTM), SIRGAS, Huso 19 S. La información
geológica de cada punto de observación, muestras asociadas e información general de cada unidad, está
compilada y organizada en una base de datos para plataforma SIG, disponible en el disco compacto adjunto.
Trabajos previos y modificaciones a la geología. El área de esta carta geológica es la misma que aquella
cubierta por la mitad norte de la Hoja Guanta escala 1:250.000 de Nasi et al. (1990). La nueva cartografía geológica
a escala 1:100.000 que se presenta en este documento, incorpora nuevas observaciones de campo y resultados
analíticos que fundamentan la definición de nuevas unidades y la redefinición de otras definidas previamente. En el
presente trabajo, no solo se ha realizado un reconocimiento a menor escala del área, sino que se ha logrado una
sustancial mejora en el control geocronológico de las unidades. A las nuevas dataciones radiométricas publicadas
en esta carta, se integran numerosas edades reportadas por varios investigadores durante las últimas dos décadas
(Martin et al., 1999; Winocour et al., 2014; Bissig et al., 2001; Deyell et al., 2005; Merino, 2013; Álvarez et al.,
2013; Álvarez, 2015; Maksaev et al., 2014; Vallejos, 2014). Los cambios introducidos a la estratigrafía de la zona
son principalmente de nomenclatura y rangos temporales para ciertas unidades, así como también cambios en
las asignaciones de ciertos afloramientos. En la figura 1 se muestra un cuadro cronoestratigráfico que sintetiza
las unidades geológicas y sus relaciones estratigráficas al interior del área de esta carta geológica.
Así, las rocas plutónicas del Paleozoico Superior-Triásico Superior, de este segmento de la cordillera de
los Andes, previamente incluidas en los batolitos Elqui-Limarí y Chollay, y organizadas en las superunidades
Elqui e Ingaguás por Nasi et al. (1985) y cartografiadas en las Hojas 1:250.000 de Mpodozis y Cornejo (1988),
Nasi et al. (1990) y Moscoso et al. (2010), son agrupadas en este trabajo en "complejos plutónicos", los que
se ajustan a la nueva escala de reconocimiento geológico y a los nuevos antecedentes. El uso de complejos
plutónicos como unidades litodémicas ya ha sido utilizado en las cartas Geología del área El Tránsito-
Lagunillas (Salazar et al., 2013a) y Geología del área Yerbas Buenas-Tres Morros (Peña et al., 2013), y se
implementa en las cartografías en elaboración, como las cartas geológicas de las áreas Iglesia Colorada-El
Potro y Cerro Mondaquita (Martínez et al., 2015), Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma,
en preparación), Guanta-Los Cuartitos y Paso de Vacas Heladas (Murillo et al., en preparación). Aquellos
litodemas que no se asignan a complejos plutónicos, han sido agrupados en unidades cronoestratigráficas
informales. Una síntesis de las unidades plutónicas y volcánicas de este período y los criterios empleados
para su definición son revisados en el capítulo de estratigrafía.
Con respecto a la estratigrafía de las rocas volcánicas del Paleozoico Superior-Triásico Superior,
también se realizaron modificaciones, respecto de la Formación Pastos Blancos (Trspb), que originalmente
agrupara a todas las rocas volcánicas pretriásicas, mientras en esta carta, se enmienda su definición para
designar únicamente a aquellas sucesiones volcánicas de carácter bimodal del Triásico Superior, que afloran
longitudinalmente, desde la mitad del área de esta carta hacia el sur, y se excluyen de esta formación aquellos
estratos volcánicos de carácter intermedio a félsico, que afloran cercano a la frontera, en las nacientes del río
Potrerillos y en el cajón del Encierro. En efecto, estos últimos son designados en esta carta como estratos
del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), una unidad informal expuesta en una franja más oriental que la de la
Formación Pastos Blancos, y que tiene edades radiométricas más antiguas, del límite Pérmico-Triásico. Las
litologías y apariencia de ambas sucesiones volcánicas permiten diferenciarlas en terreno. Hasta cierto punto,
su diferenciación sigue la idea de Martin et al. (1995, 1999) quienes también las separaron en dos sucesiones,
tras reportar una discordancia angular entre ambas, al sur del área de esta carta (sector de la mina El Indio).

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FIG. 1. Esquema estratigráfico de las áreas Río Chollay-Matancilla y Cajón del Encierro. Las unidades se presentan separadas según el
dominio estructural en el que afloran.

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Otra modificación a la geología de la zona hace referencia a la definición y posición estratigráfica de los
estratos de El Verraco del Triásico?-Jurásico? cartografiados en la Hoja Guanta (Nasi et al., 1990). Esta
sucesión de estratos volcánicos, de acuerdo a los nuevos antecedentes, fue acumulada en el lapso Jurásico
Superior-Cretácico Inferior y han sido reasignados en la presente carta a la Formación Algarrobal (JsKa).
Adicionalmente, se reportan y definen por primera vez para esta zona unidades intrusivas del Jurásico
Superior, como las tonalitas de quebrada López (Jstl) y del Cretácico Inferior, la Tonalita Potrerillos (Kitp) y
un grupo de intrusivos hipabisales y diques riodacíticos del Cretácico Inferior (Kihd).
Fisiografía. La zona posee una geografía abrupta de alta montaña, dominada por sierras, cordones,
altos cerros y profundos valles de origen fluvial y glacial. La altura máxima se alcanza en la ladera oeste
del cerro El Toro (6.168 m s.n.m.), aunque varias cumbres sobrepasan los 4.500 m s.n.m. (e.g., cordón de
Barrancas Negras, 4.990 m; cerro La Ternera, 5.395 m s.n.m; cerros Nevados 5.100 a 5.300 m s.n.m.). La
menor altitud del área se registra en su extremo noroeste, en el lecho del río Del Carmen a 1.300 m s.n.m.
La red de drenaje pertenece a tres hoyas hidrográficas principales. La de mayor superficie, corresponde
a la hoya del río Del Carmen, seguida por afluentes australes de la hoya del río Tránsito, ubicados en el
sector norte del área de esta carta y, con menor superficie, las nacientes de la quebrada del Calvario en el
extremo suroeste. De toda esta red de drenaje, el principal curso de agua es el río Del Carmen, que cruza
de sur a norte el sector occidental del área y continúa hasta su confluencia con el río Tránsito, fuera de la
zona, en Alto del Carmen, dando origen al río Huasco. El río Potrerillos es un tributario de primer orden del
río Del Carmen y sus nacientes se ubican en el paso del Guanaco Sonso, en el extremo sureste del área de
esta carta. Desde allí, drena hacia el oeste por el borde austral del área, hasta confluir con el río Del Carmen
en el sector suroeste (extremo de la sierra Potrerillo). Otro tributario de importancia del río Del Carmen, al
interior de la zona de estudio, es el estero Plata Alta ubicado en la parte central, con una orientación E-O,
el que corta la sierra del Tatul. El resto de las quebradas tributarias son más pequeñas, con escorrentías
superficiales esporádicas o aluvionales, o bien completamente secas (e.g., quebradas López, El Carrizo, El
Sauce, El Verraco, Guachicay, Angostura, El Colorado, Casablanca, La Fortuna). Por otro lado, las quebradas
tributarias del río Tránsito, con nacientes ubicadas en el área de esta carta, drenan hacia el norte y son, de
oeste a este, la quebrada Pinte, los ríos La Plata y Chollay, el cajón del Encierro y el arroyo de Valeriano.
La orientación de varias quebradas parece estar controlada por los sistemas de fallas mesocenozoicos de
orientación N-S, y por otro arreglo estructural, más antiguo, de orientación NO-SE.
La altura y morfología de los altos Andes controla la circulación atmosférica, permitiendo un clima Mediterráneo
a Desértico en los valles más bajos, el que varía a un clima de Desierto Frío de Montaña, a alturas por sobre
los 3.000 m s.n.m., y a un clima de Tundra de Alta Montaña, por sobre los 5.000 m s.n.m. (Romero et al., 1988).
Las precipitaciones son escasas, generalmente en forma de nieve o granizo y ocurren principalmente entre
julio y septiembre, aunque en meses de verano pueden ingresar frentes asociados al denominado "invierno
altiplánico", con las mayores precipitaciones, generalmente en el mes de marzo. Con baja frecuencia, la zona
puede ser afectada por eventos pluviales en extremo intensos, como aquel que provocó los aluviones que
afectaron al Norte Chico entre el 24 y 25 de marzo de 2015. Durante este suceso, las precipitaciones máximas
totales alcanzaron 92 mm en el río Salado, al norte de Copiapó y hasta 67 mm de agua total caída en el río
Elqui. En este mismo evento, el agua caída diaria alcanzó entre 10 y 50 mm/24hr en la localidad de Guanta,
en la parte alta del río Elqui (Olea y Quevedo, 2015). La cantidad de agua caída y sus efectos, concuerdan
con el valor umbral de 60 mm/día citado por Hauser (2000) como gatillante de los flujos aluviales en zonas de
alta pendiente. Las precipitaciones generaron descargas aluviales, que al norte del área de esta carta, en la
quebrada Las Pircas, desencadenó dos eventos con caudales del orden de 460 y 320 m3/s (Naranjo y Olea,
2015). Al interior del área de esta carta, si bien no se cuenta con datos exactos, se registró un aumento del
caudal que cortó el camino en varios tramos del río Potrerillos y Del Carmen. Eventos de similar magnitud se
registraron en 1987, año especialmente lluvioso que registra un total de agua caída de 133 mm, con un máximo
de precipitación diaria de 53 mm en el aeródromo de Vallenar (Rioseco y Tesser, 2008).
La zona de alta montaña, se caracteriza por retener importantes cantidades de nieve durante los meses
fríos, cuyo derretimiento contribuye al escurrimiento superficial y subterráneo que mantiene frágiles ecosistemas,
como las vegas, depósitos aluviales saturados en agua con desarrollo de suelo, donde prolifera una rica
variedad de especies animales y vegetales, algunas endémicas (Hoffmann et al., 1998). La vegetación de

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estas vegas brinda forraje al ganado caprino en los meses calurosos (“veranadas”) y a otras muchas especies
silvestres como vicuñas, guanacos, burros, zorros, vizcachas y roedores (Iriarte, 2008), varias especies de
lagartos (Pincheira-Donoso y Nuñez, 2005), así como a varias especies de aves, desde pequeños chincolitos
y cometocinos, hasta grandes bandurrias y rapaces como cóndor y halcón (Jaramillo et al., 2005).
La vegetación de la zona se adapta a los cambios de altura, desde una vegetación de matorral bajo, con
especies arbustivas desérticas en los sectores de menor altitud, para dar paso, por sobre los 2.500 a 2.700 m,
a una vegetación de matorral bajo de altura y estepa. Por sobre los 3.500 m s.n.m., se desarrolla el Piso
Andino Inferior, en el que predominan las especies “en cojín” como los yaretales y una variedad de pastos.
Por sobre los 4.250 m s.n.m. se desarrolla una zona subnival o de desierto andino, con escasas especies
vegetales, como algunas rosetas y escasos pastos de baja altura (Hoffmann et al., 1998; CONAMA, 2008).
Las cumbres de la zona fronteriza (>5.100 m s.n.m.) albergan un conjunto de glaciares fríos o glaciares
de zonas áridas, únicos en los Andes chilenos, como los glaciares Guanaco (el más grande con 1,64 km2 y
140 m de espesor máximo), Amarillo, Estrecho, Esperanza, Canito, Ortigas 1 y Ortigas 2. Son glaciares en
extremo delicados, pues están fuera de su zona de estabilidad (ubicada a 6.000 m de altura) y registran en
ellos superficies de ablación y períodos de acumulación. La última acumulación de importancia para el glaciar
Guanaco ocurrió hace más de medio siglo (Milana y Schmok, 2015). En varios valles existen formas de erosión
glacial y depósitos asociados como morrenas y depósitos fluvioglaciales, generados en los últimos eventos
fríos. Según Zech et al. (2006) en el cajón del Encierro, los glaciares se habrían retirado definitivamente hace
12-10 ka. En efecto, toda la región parece haber transitado hacia condiciones de aridez, permitiendo el actual
clima desértico de altura en las zonas altas de los Andes (Veit, 1996; Rutllant et al., 1998). Este cambio en
las condiciones climáticas es evidenciado desde el Paleógeno, período en que la paleoflora de esta latitud
se adaptaba a un clima mucho más lluvioso y cálido que el actual (Villagrán et al., 2004).
Rutas de acceso. Los caminos de acceso son limitados en relación al área total de esta carta; sin
embargo, se encuentran en buenas condiciones y transitables prácticamente todo el año. La ruta C-489
(asfalto y ripio), construida solidaria al río Del Carmen, une el paso del Guanaco Sonso con las localidades
de San Félix, Alto del Carmen y la ciudad de Vallenar. La ruta D-115 (asfalto, construida entre 2010 y 2012)
es una importante ruta de acceso a la zona, que conecta el valle del río Del Carmen con la localidad de
Punta Colorada, comuna de La Higuera, en la carretera Panamericana Norte (Ruta 5) aproximadamente en
el kilómetro 560 de esa ruta. Otra ruta de acceso a la zona, es la Ruta C-497, que recorre el río Chollay hasta
sus nacientes junto al yacimiento Pascua; sin embargo, su acceso requiere autorización de la compañía
minera Barrick Gold a partir del kilómetro 6 de dicha ruta.
Los centros urbanos ubicados al interior del área de esta carta son pocos y con escaso número de
habitantes, lo que implica una muy baja densidad de población. Los poblados más importantes son Tinajilla,
Las Breas, El Verraco y El Corral, en el valle del río Del Carmen, y los de Pinte y Chollay, ubicados en los
ríos de igual nombre. Fuera del área de esta carta, hacia el norte, los poblados cercanos más importantes
son San Félix, en el curso medio del río Del Carmen, y Conay, en el río Tránsito, todos estos pertenecientes
a la comuna de Alto del Carmen de la región de Atacama.

ESTRATIGRAFÍA

ORDOVÍCICO-TRIÁSICO INFERIOR

Este largo lapso geológico se subdivide, de forma natural, en una historia del pre-Carbonífero Inferior alto
y otra posterior. Es a contar de ese período, que existe un registro más completo de unidades geológicas
formadas en el borde occidental Gondwánico en el actual territorio chileno. Las unidades previas a ellas,
cuentan con menos antecedentes, dada la escasez de afloramientos.
Si bien el registro del Ordovícico-Carbonífero en Chile es escaso, existen ejemplos bien documentados
de rocas de este período en el norte del país (24° S), tales como la formaciones Aguada de la Perdiz, El Toco
y Arrayán, y el Complejo Ígneo y Sedimentario de Lila (Charrier et al., 2007 y referencias en él). En el área

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de esta carta, un posible registro del Ordovícico Inferior proviene de una edad máxima de sedimentación,
lograda mediante metodología U-Pb en circones detríticos de una metarenisca del Complejo Metamórfico
El Cepo (OrCc). Del mismo modo, el Devónico Superior es indicado como edad máxima de sedimentación
para un estrato de arenisca de la Formación Las Placetas (DClp). Resulta evidente, en ambos casos, que las
edades de sedimentación pueden ser significativamente más jovenes, incluso, Carbonífero Superior, según
sus relaciones estratigráficas y de corte con los plutones carbonífero-pérmicos que les intruyen. En el caso
de la Formación Las Placetas (DClp), su contenido fosilífero sugiere una edad Devónica Superior. Por el
contrario, a partir del Carbonífero Inferior tardío (ca. 329 Ma) y hasta el Triásico Superior (ca. 214 Ma), existe
un registro prácticamente continuo del plutonismo, y de manera más discreta, del volcanismo en la zona,
representado por varios complejos plutónicos y por las sucesiones de estratos volcánicos de la Formación
Cerro Bayo (Cscb), los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) y la Formación Pastos Blancos (Trspb).
Más adelante, se presenta una síntesis de la estratigrafía de las unidades ígneas carbonífero-triásicas.

COMPLEJO METAMÓRFICO EL CEPO OrCc (Ordovícico Inferior?-Carbonífero Superior?)


(Mpodozis y Cornejo, 1988)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Según su definición original, el Complejo


Metamórfico El Cepo está compuesto por rocas metamórficas de protolito sedimentario que incluyen
metareniscas, esquistos pelítico-arenosos, rocas córneas y pizarras. Regionalmente, sus afloramientos se
distribuyen en la alta cordillera entre las latitudes de San Félix y del río Elqui en afloramientos pequeños
y aislados. Las asociaciones minerales y texturas presentes le permitieron a Mpodozis y Cornejo (1988)
identificar 2 eventos metamórficos: un primer evento dinamotermal de bajo grado, en facies de esquistos
verdes, con desarrollo de foliación, posterior crenulación y recristalización de micas, y un segundo evento,
generador de texturas granoblásticas con aluminosilicatos y cordierita, indicativos de un metamorfismo de
contacto en facies de rocas córneas de hornblenda (sensu Winkler, 1967).
En el área de esta carta geológica, se reconocen 6 pequeños afloramientos (<5 km2) de rocas
metasedimentarias asociados a este complejo metamórfico, distribuidos en el sector occidental de la carta,
en torno al río Del Carmen. Los afloramientos se presentan como roof pendant o xenolitos en plutones
del Carbonífero y Pérmico (Csi, Pech y CPeg). Los contactos son irregulares (intrusión), aunque varios
afloramientos tienen contactos rectos posiblemente controlados por falla (e.g., afloramientos de Matancilla
y El Corral). En esta carta, el Complejo Metamórfico El Cepo es diferenciado en dos litofacies en función
de sus características litológicas y metamórficas: 1) metapelitas y metareniscas de bajo grado metamórfico
(OrCc(a)), y 2) esquistos y rocas corneas en facies de hornblenda (OrCc(b)).
En la ruta C-489 frente al poblado El Corral en el río Del Carmen, afloran metapelitas y metareniscas
pizarrosas de color gris oscuro a negro (OrCc(a)). En este lugar, esta unidad está cubierta en discordancia
angular por las formaciones San Félix y Algarrobal (Trsf, JsKa), a la vez que es cortada por la Falla San Félix
y por otras fallas inversas menores de rumbo este-oeste. En el sector de El Corral, las metapelitas están
deformadas, con planos de clivaje variable de rumbo N30° E y manteo de 40-50° NO y otros con rumbo EO
con manteo de 35° N. La discordancia angular con la Formación San Félix, también deformada, es evidente
en una pequeña quebrada junto al camino frente a la localidad de La Puntilla, al este de quebrada El Fraile.
Por otro lado, los esquistos, filitas y rocas córneas (OrCc(b)) afloran en varios sectores. En Matancilla,
río Del Carmen, son rocas córneas de mica blanca, sillimanita y granate, intruidas por el Complejo Plutónico
Guanta (CPeg). Otros afloramientos, de menor grado metamórfico, se ubican en la parte alta de quebrada
López, en río Del Carmen y en la entrada de la quebrada La Plata Alta, donde aparecen intruídos por plutones
carbonífero-pérmicos.
Litología.
OrCc(a). Metapelitas y metareniscas de color gris oscuro, con moderada foliación dada por un clivaje de
pizarra y una lineación mineral poco desarrollada. Forman una sucesión de rocas metasedimentarias medias
y finas de color café oscuro y negro con brillo ligeramente satinado. La estratificación no es evidente, aunque
en La Puntilla afloran metapelitas con laminación paralela centimétrica dispuestas de manera subvertical.
Los afloramientos de mayor exposición alcanzan los 600 m. En quebrada Guachicay, en la parte baja del

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cerro, existen metabrechas sedimentarias con clastos angulosos de 2 cm. Las metareniscas y metapelitas se
componen de monominerales de cuarzo y feldespatos (detríticos), con deformación intracristalina leve y con
neominerales de albita, sericita, escasa mica blanca, biotita fina y entrecrecimiento de filosilicatos máficos.
Contienen calcita y clorita hidrotermal en vetillas y diseminada.
OrCc(b). Filitas y esquistos de biotita y mica blanca con bandas de cuarzo de segregación plegadas, en
afloramientos de color gris a café oscuro. Presentan asociación de mica blanca, albita y biotita en textura
lepidoblástica. En algunos sectores, como en la localidad de Matancilla, los esquistos contienen porfiroblastos
de sillimanita junto a cordierita de grano fino, aunque más al sur, fuera del área de esta carta, se han reportado
esquistos con sillimanita, andalucita (5 cm de largo) y estaurolita postectónica (Velásquez et al., 2015b). Es
común la aparición de porfiroblastos de clorita retrograda.
Edad. Por estar intruidos por plutones del Carbonífero Superior y Pérmico (Csi(t), Pech) se consideran
más antiguos que estos. Mpodozis y Cornejo (1988) realizaron dataciones K-Ar en biotita de esquistos
provenientes del río Ingaguás, para los que obtuvieron edades de 240±3 Ma y 224±2 Ma, interpretadas como
edades de enfriamiento posterior al magmatismo Carbonífero-Triásico.
Como parte del levantamiento de esta carta se obtuvieron dos edades U-Pb en cristales de circón
detrítico. En el sector de El Corral, en la ladera oeste del valle del río Del Carmen, una metarenisca gris
oscura, con textura de pizarra (OrCc(a)) tiene una edad máxima de sedimentación de 472,5±5,5 Ma (tres
o más circones jóvenes, traslapados en el error; Dickinson y Gehrels, 2009). En la localidad de Matancilla,
otra datación indica una edad máxima para la sedimentación de 447,6±7,8 Ma (tres circones más jóvenes
traslapados en el error). Los plutones más antiguos que intruyen al complejo metamórfico han sido datados
en 303,6±1,8 Ma, 300,9±1,0 Ma y 286,3±3,1 Ma (Csi(t), CPeg y Pech, respectivamente). Por otro lado, diques
graníticos de muscovita que cortan al complejo metamórfico en el sector de Matancilla, han sido datados en
242,4±0,5 Ma (40Ar/39Ar muscovita). Con estos antecedentes, es posible indicar que el protolito del Complejo
Metamórfico El Cepo se pudo haber sedimentado en algún período comprendido entre el Ordovícico Inferior y
el Carbonífero Superior, aunque la ausencia de circones detríticos de edad Carbonífero-Pérmico, supone una
sedimentación anterior a la formación (o exhumación) de esas fuentes, dejando al Carbonífero Superior como
poco probable. La edad del metamorfismo termal queda representada por las edades de 240±3 y 224±2 Ma
obtenidas en biotita por Mpodozis y Cornejo (1988).
Interpretación. Este complejo agrupa afloramientos aislados de rocas metamórficas de protolito
sedimentario. Para las metareniscas (OrCc(a)) es posible inferir un ambiente sedimentario subacuático, de baja
energía, dada la prescencia de areniscas maduras bien seleccionadas con estatificación paralela y fangolitas.
Los estratos de brechas sedimentarias de quebrada Guachicay, sugieren procesos más enérgicos (aluviales).
El protolito de los esquistos y rocas córneas (OrCc(b)) es presumiblemente pelítico, a juzgar por el extensivo
desarrollo de aluminosilicatos. La geoquímica de estas rocas metasedimentarias, con altos valores de tierras
raras livianas y anomalías de Eu indican una fuente ígnea para los sedimentos del protolito, tal como lo indicara
Velásquez et al. (2015b), en tanto que las asociaciones minerales metamórficas indican un metamorfismo
en facies de esquisto verde. La edad de sedimentación queda restringida a un período comprendido entre el
Ordovícico Inferior y el Carbonífero Superior, según las edades máximas de sedimentación y las relaciones
de contacto con los intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior (Csi) y los complejos plutónicos Guanta y
Chanchoquín (CPg, Pech). La diferencia en la edad máxima de sedimentación obtenida para ambas litofacies
(OrCc(a): 472 Ma; OrCc(b): 447,6 Ma) sugiere un protolito distinto (en cuanto edad al menos). Debido a que
los distintos afloramientos de esta unidad se encuentran insertos como roof pendant en los plutones y su
estratigrafía no es muy evidente, ello dificulta cualquier correlación estratigráfica ente ambos.

FORMACIÓN LAS PLACETAS DClp (Devónico Superior?-Carbonífero Superior?)


(Reutter, 1974)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Corresponde a una sucesión estratificada de


rocas sedimentarias detríticas de grano fino, levemente cornificadas y suavemente plegadas, de 400-500 m
de potencia, en los que Reutter (1974) describió grauvacas, esquistos y areniscas verdes con metamorfismo
de bajo grado. Afloran en el sector nororiental del área de esta carta, en la ladera este del arroyo de Valeriano

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junto al límite internacional y se extienden hacia el norte, en el área de la carta Cerros de Cantaritos-Laguna
Chica (Salazar y Coloma, en preparación). Están constituidos por areniscas, wackas y pelitas finamente
laminadas. Su base no está expuesta, pues se encuentra intruida por granitoides triásicos del Complejo
Plutónico Chollay (Trsch(mg)), mientras que su techo son los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs)
dispuestos en discordancia angular sobre la Formación Las Placetas. En el área de esta carta, la formación
aflora subhorizontal con leve manteo al noroeste; sin embargo, hacia el norte del área de esta carta, posee
amplios pliegues sinclinales y anticlinales cuyos ejes se orientan con rumbo noroeste-sureste (Salazar y
Coloma, en preparación; Palape et al., 2015).
Litología. En el área de esta carta se reconocen areniscas cuarcíferas, en menor proporción subarcósicas
y pelitas con metamorfismo de bajo grado, que alcanzan facies de rocas córneas de albita y epidota. Las
areniscas presentan cristales de cuarzo, fracutrados y angulosos, levemente poligonales, con extinción
ondulosa suave, con escasos cristales de mica blanca neoformada. Las metapelitas por su parte, tienen
textura granoblástica y se componen de cuarzo, sericita y clorita. Estas rocas se presentan en estratos
métricos y en algunos sectores es posible reconocer estructuras sedimentarias como estratificación paralela
y ondulitas (e.g., sector La Puntilla, en río Del Carmen).
Edad. Trabajos previos consideran una edad de sedimentación en el Carbonífero Superior, en base a
las observaciones realizadas por Reutter (1974) quien describe la presencia de Lepidodendron peruvianum
Frenguelli, Sigillaria sauli Brant (?), Plagiozamites (?) sp. y fragmentos mal conservados de especies asignadas
por Tavera a Orthoceras sp. (Nasi et al., 1990), los que en conjunto indicarían una edad Carbonífero Superior.
Sin embargo, nuevos antecedentes de flora y fauna fósil afines al Devónico Superior, han sido reconocidos
recientemente en la elaboración de la carta Geología del área Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar
y Coloma, en preparación).
En la elaboración de la presente carta se obtuvo una edad máxima de sedimentación mediante U-Pb
en circones detríticos (método de tres o más granos más jóvenes traslapados en el error; Dickinson y
Gehrels, 2009) de 380,2±7,2 Ma (Devónico Superior) para una arenisca extraída de los 50 primeros metros
de la sucesión expuesta en el arroyo de Valeriano (de un total de ca. 300 m). Con estos datos, es posible
indicar que la sedimentación ocurrió en algún período entre el Devónico Superior y el Carbonífero Superior.
Sin embargo, si se considera la completa ausencia de circones detríticos del Carbonífero Superior en los
sedimentos, el rango estratigráfico más probable es el Devónico Superior?-Carbonífero Inferior?, mientras
que la nueva fauna reportada por Salazar y Coloma (en preparación) parece indicar al Devónico Superior
como la edad más problable para la sedimentación de la Formación Las Placetas.
Interpretación. Sobre la base de su litología, fauna y flora fósil, la Formación Las Placetas debió
depositarse en un ambiente marino poco profundo a transicional. Las estructuras sedimentarias presentes
en esta zona, junto a aquellas observadas por Salazar y Coloma (en preparación) inmediatamente al norte
del área de esta carta, son interpretadas como ondulitas de oleaje, formadas en un ambiente marino somero
afecto por el oleaje.
En cuanto a la edad de esta formación, los antecedentes permiten señalar un rango Devónico Superior? a
Carbonífero Superior?. Este amplio rango estratigráfico se expresa con signos de interrogación indicando su
incerteza puesto que, por un lado, la edad inferior proviene de una edad máxima de sedimentación, mientras
que la edad más joven no se conoce, pues la formación está en discordancia angular bajo los estratos del
paso Guanaco Sonso (PeTrgs). Por otro lado, la intrusión del Complejo Plutónico Chollay (Trch) solo permite
indicar una edad pre Triásico. Si bien en trabajos anteriores se indicó una edad Carbonífero Superior en base
a material fosilífero y esta no puede ser descartada, dicha edad resulta inconsistente con la completa ausencia
de circones detríticos de ese período y el gran volumen de rocas pensilvanianas que afloran al oeste de la
Formación Las Placetas, entre estas los intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior (Csi) y el Complejo
Plutónico Guanta (CPeg), así como las sucesiones de rocas volcánicas de la Formación Cerro Bayo (Cscb),
de los cuales no existe señal detrítica alguna en los sedimentos de la Formación Las Placetas, observación
que se repite inmediatamente al norte de esta zona (Salazar y Coloma, en preparación). Además, el material
fosilífero encontrado por Salazar y Coloma (en preparación) parece indicar al Devónico Superior como el
perìodo más probable. Adicionalmente, el estudio de circones detríticos permitió reconocer edades más
antiguas, destacando varios peaks contemporáneos a las orogenias Famatiniana, Sunsás o Grenvilliana y

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Rondonia-San Ignacio, peaks a los 520-420 Ma, 1.200 -900 Ma y 1.200-1.550 Ma, respectivamente (Bahlburg
et al., 2009). Esta observación podría implicar un aporte sedimentario proveniente desde el este, lugar donde
estas orogenias son bien reconocidas.
Regionalmente, esta sucesión de rocas sedimentarias es correlacionable con la Formación Hurtado
(Cornejo, 1980; Mpodozis y Cornejo, 1988) y hasta cierto punto con las sedimentitas marinas y continentales
de la Formación Cerro Agua Negra, en la Cordillera Frontal de San Juan (Argentina), asignada al Carbonífero-
Pérmico Inferior por Polanski (1970). Sin embargo, el nuevo material fosilífero de la Formación Las Placetas
recolectado al norte del área de esta carta, parece sugerir que esta formación, por su contenido fosilífero,
sería más afín con las formaciones El Toco (Moisan et al., 2011) y Arrayán (Cecioni, 1962) en el norte del país.

ESTRATIGRAFÍA ÍGNEA DEL CARBONÍFERO-TRIÁSICO

Rocas plutónicas

La organización y cartografía de las unidades plutónicas de los batolitos Elqui- Limarí, Chollay y Montosa-
El Potro de la alta cordillera de Vallenar y La Serena (Nasi et al., 1985), ha sido abordada previamente en los
trabajos de Mpodozis et al. (1976), Parada (1982), Nasi et al. (1985) y Mpodozis et al. (1985). El esquema
definido en esos trabajos fue incorporado en la cartografía geológica 1:250.000 de las hojas Guanta (Nasi
et al., 1990), Pisco Elqui (Mpodozis y Cornejo, 1988) y El Tránsito (Moscoso et al., 2010). En conjunto,
estos batolitos cubren una extensión de casi 360 km de largo, entre las latitudes 27°45" y 31° S. Si bien las
masas batolíticas están constituidas principalmente por unidades del Carbonífero-Triásico, también existen
pequeños intrusivos del Jurásico Superior, Cretácico Inferior, Eoceno-Oligoceno y Mioceno, los que en el
área de esta carta alcanzan cerca del 10% de la superficie total de los batolitos. El esquema empleado por
Nasi et al. (1985) para organizar los diversos plutones del Carbonífero-Triásico, es análogo al empleado
por Cobbing y Pitcher (1972) para describir el Batolito Costero del Perú. Al igual que en ese trabajo, en el
caso chileno, la "estratigrafía ígnea" carbonífero-triásica de los batolitos fue organizada en superunidades:
La Superunidad Elqui (Carbonífero) y la Superunidad Ingaguás (Pérmico-Triásico). A su vez, cada una de
estas superunidades quedaba compuesta por 3 o 5 unidades intrusivas, cada una de ellas definida en base a
sus características físicas como mineralogía, textura, estructura y relaciones de contacto, es decir, unidades
litoestratigráficas. Aquellas unidades intrusivas afines entre sí, fueron agrupadas en una u otra superunidad.
A pesar de que los autores reconocen cierto traslape en la edad de las superunidades, se establece un rango
temporal para la formación de cada una de ellas, por lo que el concepto de superunidad tiene de manera
indirecta una componente cronológica en su definición.
En el presente trabajo, así como en las cartas geológicas a escala 1:100.000 adyacentes (publicadas y en
elaboración), se han vuelto a cartografiar las unidades plutónicas, al mismo tiempo que ha sido posible mejorar
sustancialmente el control geocronológico de los cuerpos plutónicos, por medio de dataciones radiométricas
mediante los sistemas 39Ar/40Ar y U-Pb. Los resultados geocronológicos muestran que las unidades intrusivas
definidas en los trabajos precedentes son, en buena parte, agrupaciones diacrónicas, vinculando plutones de
características similares pero de distinta edad en la misma unidad (unidades litoestratigráficas). Por ejemplo,
para la Unidad Colorado de la Superunidad Ingaguás (sensu Nasi et al., 1985), que según su definición
original agrupa plutones aislados de sienogranitos y monzogranitos de color "rojo ladrillo" característico, se ha
constatado que los plutones que componen dicha unidad, tienen edades variables entre el Pérmico Superior
y el Triásico Superior (lapso de ~78 Ma), e incluso del Cretácico Inferior; siendo por lo tanto, una unidad
altamente diacrónica. Del mismo modo, tonalitas y granodioritas de la Unidad Chollay de la Superunidad
Ingaguás (sensu Nasi et al., 1985), tienen edades en el rango Pérmico a Triásico Medio (lapso de ~51 Ma).
De la misma forma, existen otros ejemplos en que plutones de similar litología, textura e incluso geoquímica,
y que por tanto fueron asociados en una misma unidad litoestratigráfica, presentan edades muy diferentes,
tal como ya lo señalaran algunos autores recientemente (e.g., Salazar et al., 2013a y Hervé et al., 2014).
Si bien el que una unidad litoestratigráfica sea diacrónica no es un problema en sí mismo, ello dificulta la
comprensión de la construcción de estos batolitos, pues no permite entender adecuadamente su evolución
en el tiempo.

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Por las razones expuestas y ante la cantidad y precisión de los nuevos datos geocronológicos de esta carta,
así como de las cartas geológicas 1:100.000 aledañas, las rocas plutónicas del Carbonífero Inferior-Triásico
Superior son presentadas bajo un esquema que no solo considera sus características litológicas (litofacies),
geoquímicas y relaciones de campo para su definición, sino que también comprende sus edades radiométricas.
Así, cuando varios plutones estrechamente ligados y de similar edad, poseen relaciones de contacto complejas
y comparten sitio de emplazamiento, es posible definirles como un complejo plutónico, al que puede asignarse
una posición "estratigráfica" (Salvador, 1994). En este esquema, los complejos plutónicos se subdividen en
litofacies, siendo justamente estas últimas, las litologías reconocibles en terreno (por ejemplo, litofacie pórfidos
graníticos del Complejo Plutónico Guanta (CPeg(pgr))). Aquellos plutones aislados que no pertenecen a
complejos plutónicos específicos, son agrupados junto a otros de similar edad en unidades cronoestratigráficas.
El nuevo mapeo generado y el detallado control geocronológico alcanzado en los últimos años por varios grupos
de investigadores (e.g., Maksaev et al., 2014; Hervé et al., 2014; Salazar et al., 2013a), permiten caracterizar
y ubicar temporalmente cada complejo plutónico y litodemas aislados, lo que permitie abordar el estudio del
batolito con una componente temporal, facilitando las interpretaciones de carácter evolutivo.
Los datos geocronológicos en el área de esta carta, revelan que existe una disminución del plutonismo
entre el Pérmico Inferior alto y el Pérmico Superior, en especial entre los 285 y 252 Ma, cuando se registra
un gap en el magmatismo. La cartografía demuestra que las rocas plutónicas formadas antes de esta pausa
magmática, se ubican hacia el oeste de la Falla Pinte y aquellos complejos plutónicos más jóvenes, se ubican
al este de dicha estructura. La separación de ambos bloques de rocas plutónicas, resultaba evidente ya
desde la definición de las superunidades Elqui e Ingaguás presentadas en las Hojas 1:250.000 (Nasi et al.,
1990; Mpodozis y Cornejo, 1988).

Rocas volcánicas

Las rocas volcánicas del Carbonífero-Triásico constituyen potentes sucesiones estratificadas de hasta
2.500 m de espesor, las que en las regiones de Atacama y Coquimbo, afloran en la alta cordillera formando
franjas norte-sur de mediana continuidad, desde el río de Los Cuyanos, afluente en las nacientes del río
Montosa, por el norte, en los 28º30' S (Salazar y Coloma, en preparación), hasta el paso de la Laguna de
La Overa (II), en la cabecera del río Grande, por el sur, en los 31º10' S (Hoja Illapel; Rivano y Sepúlveda,
1986). Sin embargo, afloramientos aislados de rocas volcánicas del Triásico Superior han sido reconocidos
recientemente más al norte aún, en el río Turbio, cercano al paso de Pircas Negras, en la región de Atacama
en los 28º S (Martínez et al., 2015).
Desde los trabajos de Thiele (1964), Nasi et al. (1990) y Mpodozis y Cornejo (1988), las sucesiones
volcánicas de este período han sido agrupadas en la Formación Pastos Blancos de edad Paleozoico Superior-
Triásico Inferior (edad sensu Nasi et al., 1990; en esta carta se reasigna al Triásico Superior), compuesta por
rocas volcánicas félsicas, intermedias y máficas e intercalaciones sedimentarias menores. Estas sucesiones
yacen sobre intrusivos de los complejos plutónicos más antiguos, o bien son intruidos por plutones más
jóvenes del Triásico Medio a Superior. A su vez, están cubiertas en discordancia de erosión y angular por
las sucesiones estratificadas del Mesozoico. Los trabajos de Martin et al. (1995, 1999) indicaron que en el
sector del yacimiento El Indio existe una discordancia intraformacional, por lo que sugieren elevar el rango
estratigráfico de la Formación Pastos Blancos a grupo, la que incluye dos sucesiones estratificadas a las
que denominaron Guanaco Sonso Sequence (Pérmico) y Los Tilos Sequence (Triásico).
En el presente trabajo, sin embargo, se han logrado reconocer tres sucesiones volcánicas diferenciables
para el período Carbonífero-Triásico, cuyos afloramientos se disponen en franjas de orientación norte-sur.
Así, de oeste a este se disponen: 1) una "franja" Carbonífero Superior, seguida por 2) una franja central más
continua y potente del Triásico Superior y, para terminar al oriente junto a la frontera Chile-Argentina, 3) una
franja del Pérmico Superior-Triásico Inferior? Más al este, en el valle del Cura, Argentina, las sucesiones
volcánicas son del Pérmico Medio (Charchaflié, 2003). En este esquema, las rocas volcánicas más antiguas,
ubicadas en el sector suroccidental del área de esta carta, se correlacionan cronológica y litológicamente con
aquellas ubicadas casi 70 km más al norte en el río El Tránsito, localidad tipo donde Salazar et al. (2013a)
definieron la Formación Cerro Bayo (Cscb) como una sucesión volcánica principalmente piroclástica que

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asignan al Carbonífero Superior. Al este de dicha formación, en el área de esta carta, existe una segunda
franja de rocas volcánicas que aquí se denomina Formación Pastos Blancos (Trspb). A diferencia de los
trabajos anteriores, esta denominación se utiliza para designar únicamente a la franja de rocas volcánicas
bimodales que afloran en la porción centro-sur del área (franja del Triásico Superior) y cuyos afloramientos
están en continuidad espacial hacia el sur con la localidad tipo donde fue definida originalmente la Formación
Pastos Blancos por Thiele (1964). Las características de las rocas de esta franja se ajustan a las definiciones
orignales, por lo que se ha mantenido su denominación, aunque en base a nuevas dataciones U-Pb la
Formación Pastos Blancos es restringida al Triásico Superior. Finalmente, las rocas volcánicas ubicadas
en la franja oriental cercana a la frontera internacional, son denominadas aquí, informalmente, estratos del
paso Guanaco Sonso (PeTrgs), denominación que sigue la propuesta de Martin et al. (1995), en espera de
más antecedentes derivados de los mapeos 1:100.000, al norte y sur del área de esta carta, que permitan
definir formalmente a estos estratos como una formación (Salazar y Coloma, en preparación). Por otra parte,
la Formación La Totora (Trslt) del Triásico Superior (Reutter, 1974), es sincrónica con la parte alta de la
Formación Pastos Blancos (Trspb); sin embargo, esta no tiene la litología característica del segmento superior
de la Formación Pastos Blancos. Por este motivo, en esta carta se mantiene a la Formación La Totora (Trslt)
como una formación independiente, aún cuando presenta edades radiométricas que se traslapan con las
más jóvenes obtenidas para la Formación Pastos Blancos (ca. 216 Ma).

MIGMATITAS QUEBRADA SECA Ciqs (ca. 333 Ma)


(Ribba et al., 1988; Salazar et al., 2013a; emend. este trabajo)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Migmatitas con leucosoma metatonalítico de biotita,


leucocrática de color blanquecino predominante y melanosoma esquistoso de color café oscuro dispuestos en
bandas sinuosas. Aflora en el límite norte del área de esta carta, al interior de la quebrada El Ají, tributaria de la
quebrada Pinte, desde donde se extiende hacia el norte hasta la quebrada Seca, inmediatamente al norte del
área de esta carta. Originalmente, estas rocas fueron descritas por Ribba (1985) como "esquistos de Quebrada
Seca", mientras que en un trabajo posterior Ribba et al. (1988) los asignaron al Complejo Metamórfico El
Tránsito. En la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas, Salazar et al. (2013a) individualizaron a estas
rocas como "esquistos de quebrada Seca" debido a las diferencias existentes con el Complejo Metamórfico
El Tránsito, en cuanto al grado metamórfico alcanzado y a las edades involucradas. Dado que esta unidad es
una migmatita de protolito ígneo (Álvarez, 2015), el nombre de esquistos para la unidad resulta inadecuado,
por lo que en esta carta el nombre de la unidad es emendada a Migmatitas Quebrada Seca (Ciqs).
Al igual que en las observaciones realizadas en la quebrada Seca por Salazar et al. (2013a), en el área
de esta carta las migmatitas están formadas por masas granoblásticas blanquecinas, con mineralogía
metatonalítica leucocrática, con fábrica planar de intensidad variable (leucosoma), las que se mezclan con
bandas esquistosas lepidoblásticas plegadas, de grano grueso y color café (melanosoma). En la quebrada
El Ají, el contacto de esta unidad con las tonalitas del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(t)) es difícil
de reconocer, dada la similitud de ambos protolitos (tonalitas) y a la disminución progresiva de la foliación
hacia el contacto oeste. Estas migmatitas, ubicadas en el bloque colgante de la Falla Pinte se disponen en
contacto tectónico con la Formación Algarrobal (JsKa) a la que cabalgan hacia el este. Los afloramientos
están profusamente intruídos por diques pegmatíticos de granitos ricos en muscovita.
Litología. En la quebrada El Ají, las Migmatitas Quebrada Seca forman afloramientos de coloración
blanco grisáceo y marrón, según abunden los dominios de lecuosoma o melanosoma, respectivamente.
El leucosoma es metatonalítico con textura granoblástica y tiene bandeamiento deformado en cerrados
pliegues. Se constituye por cuarzo, plagioclasa, granate café rojizo y gruesos cristales de mica blanca (2%,
2 cm) y escasa biotita alterada a clorita. Bajo el microscopio, se observa recristalización y deformación, con
fuerte migración de borde y extinisón ondulosa de los cristales de cuarzo, orientación de los cristales de biotia
y mica blanca. En total, las micas alcanzan hasta un 3%. Los cristales de granate aparecen diseminados y
en cúmulos de hasta 25% de granate. Hacia el borde oeste del afloramiento de migmatitas, el leucosoma
aparece progresivamente con menor deformación y de tamaño de grano inferior. El principal máfico es la
anfíbola y posible biotita (alteradas). Alteración a clorita y epidota diseminada.

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El melanosoma está formado por bandas decimétricas a decamétricas (0,5-3 m) de esquistos micáceos
de color marrón oscuro, compuestos por biotita (flogopita), mica blanca, cuarzo, feldespato potásico, escasa
plagioclasa y granate café rojizo. Además de los minerales señalados, Álvarez (2015) describió estaurolita en el
melanosoma. Las bandas son sinuosas y forman pliegues apretados. Bajo el microscopio se observa una textura
granolepidoblástica (hasta un 60% de micas) con abundante biotita orientada definiendo la esquistosidad. Los
cristales de mica blanca se orientan levemente oblicuos a la dirección principal de foliación dada por los cristales
de biotita. A diferencia de los granates del leucosoma, aquí los granates son poiquilíticos e incluyen cuarzo y
mica blanca. Los cristales de granate no muestran indicios de cristalización dinámica, pero generaron sombras
de presión donde cristalizó biotita y algunas micas blancas. Los productos retrógrados comunes son clorita,
epidota y mica blanca como reemplazo de biotita y feldespatos. Los granates parecen frescos pero fracturados.
La foliación de la unidad está dada por un bandeamiento en el leucosoma y esquistosidad en el melanosoma
definida por la orientación de cristales gruesos de biotita y muscovita (4 cm de diámetro). En la quebrada El
Ají, la foliación tiene un rumbo N-S a NE-SO y manteo al SE, cuya intensidad disminuye hasta desaparecer
hacia el oeste dando paso a tonalitas con fábrica isótropa.
Geoquímica. La geoquímica realizada en una muestra del melanosoma (MCM-173q) indica un 63% de
SiO2 y un valor medio a bajo de álcalis totales (4%). Las tierras raras muestran un patrón empinado con razón
La/YbN de 8, leve anomalía positiva de Eu/Eu* de 0,45 y leve anomalía negativa de Nd. En los diagramas de
discriminación tectónica de Pearce et al. (1984) la muestra clasifica con marcada tendencia, en el campo de
los granitoides de arco volcánico, pasando al campo de granitos syn-colisionales solo en el diagrama de Ta
versus Yb. Vistos en los gráficos de discriminación de protolito (Werner, 1987; Marc, 1992, modificado por
Koralay et al., 2004), se observa que la muestra cae en el campo de protolitos ígneos (no sedimentarios),
lo que coincide con la determinación de protolito ígneo realizada por Álvarez (2015).
Edad. Álvarez (2015) indicó que estas migmatitas tienen un protolito ígneo, peraluminoso y reporta para
este una edad U-Pb de 284,8±8,5 Ma para los bordes de circones de una migmatita colectada al interior de
quebrada El Ají, en el área de esta carta. Sin embargo, estas edades son para Álvarez (op. cit.) indicativas
de un crecimiento metamórfico y no de la cristalización del protolito, por lo que considera un segundo peak,
más antiguo y mejor definido, obtenido a partir de núcleos y bordes de circones de la misma muestra, de
486,1±6,5 Ma, al que considera como representativo de la cristalización del protolito ígneo, situándolo por
lo tanto, en el Ordovícico Inferior. Por otro lado, Salazar et al. (2013a) dataron mediante U-Pb en circon,
una banda félsica (leucosoma) al interior de la quebrada Seca, para la que obtienen una primera población
pérmica entre 296-282 Ma (n=3) y una segunda con edades entre 354 y 327 Ma (n=5). A partir de esta última
población y utilizando solo los granos más antiguos, calcularon una edad de concordia de 333,6±6,8 Ma, la
que consideraron como representativa del evento metamórfico principal (migmatización). Adicionalmente,
Salazar et al. (2013a) obtuvieron una edad de 270,1±2,3 Ma en cristales de monacita interpretada como
un segundo evento metamórfico, y edades 39Ar/40Ar de 242±0,5 Ma y 244,5±0,4 Ma en cristales de mica
blanca, las que interpretan como edad de enfriamiento y cierre isotópico de las micas blancas, posterior al
magmatismo del Complejo Plutónico Chollay (Trch).
Sintetizando, la edad de ca. 486 Ma obtenida por Álvarez (2015) puede ser considerada como una edad
máxima para la cristalización del protolito, o bien, una edad heredada derivada de antecristales de circón. La
edad de concordia de ca. 333 Ma calculada por Salazar et al. (2013a), permite sugerir una edad misisipiana
para la formación de la migmatita; mientras que un segundo evento metamórifco queda controlado por la edad
de ca. 282 Ma lograda en bordes de cristales de circón, y de ca. 270 Ma obtenida en monacita. Finalmente,
las edades de ca. 244 y 242 Ma en mica blanca, registran la edad de enfriamiento de la unidad. Por estas
razones, es posible asignar este litodema metamórfico al Carbonífero Inferior (edad de migmatización).
Interpretación. Las litologías y asociaciones minerales caracterizan a un cuerpo migmatítico en facies
de anfibolita, consistente con los 10 kbar y 640 ºC calculados para el peak metamórfico por Álvarez et al.
(2013). Las determinaciones de la edad de esta migmatita indican una edad carbonífera inferior (ca. 333 Ma)
para el evento metamórfico principal y ordovícica inferior para el protolito ígneo. No obstante este control
geocronológico, la observación de campo de que las migmatitas pasan de manera gradual a las tonalitas
del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(t)), permite señalar la posibilidad de que estas migmatitas sean
parte de la roca fuente para los magmas de dicho complejo plutónico.

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Intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior Cii (329-324 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Agrupación cronoestratigráfica de carácter informal,


que en esta carta agrupa dos unidades intrusivas: Las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)) y el granito de
quebrada Chacaicito (Cii(gr)).
Dioritas de Quebrada Pinte Cii(d). Dioritas de anfíbola de alto índice de color y coloración muy oscura,
con foliación nematoblástica penetrativa. Son la prolongación austral de la unidad definida por Salazar et al.
(2013a) inmediatamente al norte del área de esta carta, donde la deformación de las dioritas alcanza grados
miloníticos. La unidad completa forma una franja de orientación norte-sur, que comienza en el río Tránsito y
se prolonga hacia el sur al interior del área de esta carta. En su totalidad, sus afloramientos constituyen parte
de la zona de cizalle que aparece cartografiada como Milonitas El Portillo en el trabajo de Ribba (1985) y en
la Hoja Guanta (Nasi et al., 1990). El mismo nombre es utilizado posteriormente por Murillo (2012) y Murillo
et al. (2013), quienes realizaron estudios en la localidad de El Portillo, en el río Tránsito.
En el área de esta carta, las Dioritas de Quebrada Pinte se distribuyen a lo largo de toda la quebrada
del mismo nombre, hasta su cabecera en la parte alta de la sierra Incaguás, formando un cuerpo alargado
de orientación norte-sur, de 20 km de largo por 4 a 3 km de ancho. Está integrado por los plutones Pinte y
La Vizcachera, ambos de composición básica (46-48% SiO2), variando entre dioritas y dioritas cuarcíferas
de anfíbola, en su gran mayoría melanocráticas y con foliación penetrativa (planos de rumbo N-S y manteo
intermedio al este). La foliación se debe a la orientación de granos minerales, en especial de anfíbola,
variando desde fábricas magmáticas planares, a zonas con mayor deformación donde se alcanzan texturas
grano-nematoblásticas a submiloníticas. En su borde oriental, las Dioritas de Quebrada Pinte están intruidas
por el Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg)), al que se asocian los abundantes diques pegmatíticos que
cortan a la unidad (dg1). Las dioritas se ubican en el bloque yacente de la Falla Pinte, donde están cubiertas
en inconformidad por las formaciones La Totora (Trslt), Lautaro (Jl) y Algarrobal (JsKa). En su extremo
sur, las Dioritas de Quebrada Pinte están cubiertas por rocas volcánicas félsicas de la Formación Pastos
Blancos (Trspb(a)). Al norte del área de esta carta, la unidad está en contacto por intrusión con las tonalitas
de quebrada Las Cañas (259-253 Ma, Salazar et al., 2013a), otra unidad plutónica deformada, que también
forma parte de las Milonitas El Portillo (Murillo et al., 2013).
Granito de la quebrada Chacaicito Cii (gr). Litodema informal que se ubica en la zona centro-sur del área
de esta carta, en la parte alta del cerro ubicado entre los ríos Potrerillos y de Las Tres Quebradas (donde
fue datado), desde donde se extiende hacia el noroeste cruzando la quebrada El Chacaicito. El plutón
Chacaicito cubre ca. 5,3 km2 y corresponde a un monzo a sienogranito de biotita, leucocrático, de grano
grueso e isótropo y coloración rojiza. Está cubierto en inconformidad por las volcanitas de la Formación
Pastos Blancos (Trspb(a)) la que lo rodea completamente. En su borde occidental, tanto la Formación
Pastos Blancos (Trspb) como el granito de la quebrada Chacaicito, están intruidos por el extremo norte del
plutón La Coneja, de los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)) del Triásico Superior y por un stock afanítico de
los intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del río Potrerillos (Trsh). Ambos intrusivos inyectaron diques
en el granitoide carbonífero. En la quebrada El Chacaicito, junto al contacto con los Sienogranitos Clorado
(Trsi(sg)), el plutón Chacaicito está intruido por un set de diques graníticos de textura gruesa y orientación
aproximada este-oeste; mientras que en la parte sur del mismo plutón, está intruido por diques máficos,
probablemente relacionados genéticamente a los stock máficos que intruyen al granito de quebrada Chacaicito.
Litología.
Cii(d). Las litologías de los plutones Pinte y La Vizcachera son muy similares; sin embargo, el último
presenta un índice de color levemente menor, al que se asocia una respuesta espectral en imágenes satelitales
levemente distinta al plutón Pinte, lo que permitió separarlos mediante un contacto inferido. La similitud en
terreno entre ambos plutones determinó que ambos fuesen agrupados en una misma unidad. Estos plutones
se componen por dioritas, dioritas cuarcíferas y, en menor proporción, tonalitas. Todas variedades meso a
melanocráticas (índice de color 30 a 62%), con cristales de anfíbola (<4 mm) y biotita (<1 mm). Tienen una
fábrica planar penetrativa, aunque de intensidad variable, definida por la orientación de los granos minerales,
en especial cristales de anfíbola, que dan el aspecto característico a la unidad. Debido a su alto índice de color,

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los afloramientos son de color gris oscuro, en contraste al color blanquecino a rosado pálido del enjambre de
diques polidireccionales que lo corta. Estos diques están formados por granitos pegmatíticos de muscovita
muy gruesa (<80 mm). Si bien la mineralogía de estos diques permanece constante, la textura varía desde
gruesas pegmatitas (10 cm) a rocas porfíricas de grano grueso y medio, con una masa fundamental cristalina
fina y ligeramente más oscura de aspecto fluidal o bandeado. Estructuralmente, el cuerpo es bastante
homogéneo, pues la foliación se mantiene prácticamente constante en toda su extensión, variando desde
norte-sur a NNO-SSE y manteos intermedios al este, de 65º en la parte norte y 58º en la parte sur de las
dioritas. Murillo (2012) reportó foliaciones de similar rumbo en las Milonitas de El Portillo ubicadas al norte
del río Tránsito, notando un dominio estructural con planos de foliación cuyo ángulo de manteo disminuye
de oeste a este, desde 60 a 30º al este. La deformación de estas dioritas es, aparentemente, de menor
intensidad que las milonitas del río Tránsito.
Cii(gr). El plutón Chacaicito corresponde a un granitoide leucocrático (índice de color 3%) de color rojizo,
con variaciones entre monzogranito y sienogranito, de grano grueso, con grandes cristales micáceos de biotita
y mica blanca (3 cm en promedio), completamente reemplazados por clorita gris azulada (luz polarizada)
y cristales de epidota. Esta litofacies es isótropa, pero tanto el cuarzo como el feldespato potásico, tienen
deformación intracristalina incluyendo extinción ondulosa, formación de subgranos y recristalización. El plutón
tiene una zona de alteración argílica en su parte apical, por lo que la alteración propilítica generalizada que
presenta, pudiera estar ligada al evento de alteración argílica.
Geoquímica.
Cii(d). Los análisis geoquímicos realizados en 6 muestras de diorita, indican que las Dioritas Quebrada
Pinte (Cii(d)) tienen un bajo contenido de sílice de 46 a 48%, y número de magnesio entre 39 y 38. En el
diagrama AFM (Irvine y Baragar, 1971) se observa que se clasifican en el campo de la serie calcoalcalina,
mientras que los diagramas de discriminación tectónica sugieren ambiente de arco volcánico. De todas las
rocas plutónicas del batolito, esta unidad es la que presenta el carácter de arco volcánico más marcado
(bajo Ta e Yb) en los diagramas de Pearce et al. (1984), seguido por a algunos granitoides de composición
intermedia del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech). Las tierras raras muestran patrones con pendiente
media y baja en los diagramas normalizados al condrito (Sun y McDonough, 1989), con valores de la razón
(La/Yb)N en el rango 6,7-16,7, tanto para las dioritas del plutón Pinte como para las del plutón La Vizcachera,
con anomalías de europio bajas (Eu/Eu*)N de 0,29-1,13. En general, existe tendencia a un empobrecimiento
de tierras raras livianas (muy marcado en RCM-113q). Algunas muestras (MCM-168Bq, RCM-113q, FCM-
005q) clasifican en el campo de los basaltos subalcalinos en el diagrama de SiO2 versus Zr/TiO2 de Wincheter
y Floyd (1977).
Cii(gr). El análisis geoquímico realizado sobre un granito relativamente fresco del plutón Chacaicito
(PPC= 0,96%), muestra un granitoide con un contenido de sílice de 76,8% wt. En el diagrama AFM (Irvine
y Baragar, 1971) la muestra cae en el campo calcoalcalino y clasifica hacia el campo de los granitos syn-
colisionales en el diagrama Rb versus Yb+Ta de Pearce et al. (1984). Además, presenta razón (La/Yb)N
de 8,35 y anomalía negativa de europio (Eu/Eu*)N de 0,61. En el diagrama multielementos normalizado al
N-MORB (Sun y McDonough, 1989) muestra anomalías negativas de Nb, Sr, P y Ti.
Edad. En este trabajo se han obtenido tres edades U-Pb en cristales de circón para este grupo de
intrusivos. Para las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)), una datación en el plutón homónimo, en el curso
medio de la quebrada, indica una edad de 324±4,1 Ma para una diorita de anfíbola melanocrática y foliada,
situándola en el Misisipiano Superior. Más al sur, el plutón La Vizcachera, asignado a la misma unidad, ha
sido datado por el mismo método en 315,1±2,2 Ma, edad pensilvaniana inferior. Para el granito de quebrada
Chacaicito (Cii(gr)) por su parte, se obtuvo una edad de 329±2,6 Ma a partir de circones de un granito de
biotita de grano grueso, que al igual que las edades anteriores han sido interpretadas como de cristalización.
Con estas edades, ambas unidades intrusivas son agrupadas en los intrusivos plutónicos del Carbonífero
Inferior (Cii), unidad cronoestratigráfica informal que agrupa a los pulsos plutónicos de esta época.
Murillo et al. (2013) publicaron tres edades U-Pb en circón para rocas de las Milonitas El Portillo, en la
localidad del río Tránsito (cordón El Amarillo), las que revelan la naturaleza multiprotolítica de las milonitas.
La edad más antigua es de 326,6±4,3 Ma para el protolito de una diorita foliada (Dioritas de Quebrada Pinte)
y dos edades de 257,7±3,3 y 256,1±3,1 Ma para el protolito de una tonalita foliada (tonalitas de quebrada Las

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Cañas). Adicionalmente, reportaron una edad de 241,9±0,5 Ma, lograda mediante Ar 39/Ar40 en cristales de
mica blanca sintectónica de las bandas pegmatíticas foliadas que cortan a las milonitas de protolito Pérmico
en la misma localidad. Esta edad es contemporánea con el principal pulso intrusivo del Complejo Plutónico
Chollay (Trch(mg)) emplazado en las dioritas y cuyos afloramientos se extienden por casi 30 km hacia el
este. Estas bandas sienograníticas deformadas en el triásico medio son correlacionadas con el sistema de
diques pegmatíticos que aflora en el área de esta carta, al interior de la quebrada Pinte.
Interpretación. El Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg)) intruyó a los plutones Pinte y La Vizcachera
(Cii(d)) inyectando en estos grandes apófisis graníticos en la caja diorítica, por lo que la relación de intrusión
es clara. Además, la composición granítica y posible edad Triásico Medio (ca. 241 Ma) del enjambre de diques
de granitos pegmatíticos deformados, inyectado en las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)), sugiere que estos
fueron formados a partir de fluidos tardimagmáticos derivados de la intrusión del Complejo Plutónico Chollay
durante las últimas fases de deformación de la franja milonítica.
La diferencia en la fábrica de los litodemas Cii(d) y Cii(gr), refuerza la idea de que la foliación de las
Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)) obedeció a un proceso localizado, pero regional, que junto a otras unidades
plutónicas deformadas ubicadas al norte, como las tonalitas de quebrada Las Cañas (Salazar et al., 2013a) e
intrusivos pérmicos más al norte, conforman la zona de cizalle de orientación norte-sur denominada Milonitas
El Portillo (Ribba, 1985). Esto, en adición a la existencia de varias etapas de deformación (una de ellas pre-
Pérmica; Murillo, 2012), implica que la actividad milonítica tuvo una larga historia, desde por lo menos el
Carbonífero Superior hasta el Triásico Medio.
La ubicación de la Falla Pinte, cercana y subparalela a la franja milonítica, sugiere que su formación
podría estar condicionada por la existencia de esta antigua zona de cizalle.
La edad de estos intrusivos los convierte en el registro de magmatismo más antiguo en el área de esta
carta y del batolito. Al sur de esta, se han reconocido otros plutones sincrónicos, isótropos y de menor tamaño
(15-30 km2 de superficie), que indican que estos pulsos no son una ocurrencia aislada. En el río Turbio
(tributario del río Elqui), aproximadamente a la misma longitud que los intrusivos plutónicos del Carbonífero
Inferior (Cii) de esta carta, existen dos afloramientos de monzogranitos y de tonalitas en los que Murillo et al.
(en preparación) han obtenido recientemente edades U-Pb misisipianas. Adicionalmente, Pineda y Calderón
(2008) también reportaron una edad similar (328,1±2 Ma, U-Pb) para un granitoide isótropo en el segmento
más austral del batolito, entre los ríos Mostazal y Molle, afluentes del río Limarí (aprox. 30º44' S/70º30º O).
Hasta el momento no se reconocen más ocurrencias. Este plutonismo forma parte del pulso magmático del
Misisipiano reconocido ya por otros autores, como el primero del ciclo Paleozoico-Triásico de Gondwana
(Hervé et al., 2014; Maksaev et al., 2014). Estos intrusivos son, además, anteriores a los primeros pulsos
de la construcción del Batolito Costero de Chile central (320-300 Ma, Deckart et al., 2014). Hacia el este, en
Argentina, predominan los intrusivos del Pérmico y Triásico Inferior del Grupo Choiyoi; sin embargo, al igual
que aquí, entre esos plutones aflora uno de edad misisipiano tardío de medianas dimenciones (896 Km2,
granodiorita Tabaquito, edad Rb-Sr 329-326 Ma; Sato y Kawashita, 1988). En términos de nomenclatura
argentina, los intrusivos del Carbonifero Inferior de esta carta forman parte del magmatismo pre-Choiyoi
y representan, por lo tanto, el inicio del ciclo magmático gondwánico, reconocido hasta ahora en Chile y
Argentina (Sato et al., 2015).

INTRUSIVOS PLUTÓNICOS DEL CARBONÍFERO SUPERIOR Csi (315-303 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Unidad cronoestratigráfica de carácter informal,


que agrupa a dos litodemas ubicados en el río Del Carmen. El primero, plutón Guachicay, es tonalítico a
granodiorítico y se ubica en el sector de La Puntilla (Csi(gd)) y al interior de la quebrada Guachicay, al este
del poblado de El Corral, en el río Del Carmen. El segundo, plutón Confluencia, está compuesto por dioritas
cuarcíferas mesocráticas (Csi(dc)), aflora en el sector de la confluencia de los ríos Potrerillos y Del Carmen,
unos 28 km más al sur del litodema anterior. Los plutones son pequeños y de similares dimensiones, sumando
en conjunto un área total del orden de 50 km2. Estos plutones fueron asignados previamente a la Unidad

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Cochiguás y Unidad Guanta al norte y sur, respectivamente (Nasi et al., 1990). Al igual que las otras unidades
plutónicas del Carbonífero-Triásico, ambos plutones están intruidos por el enjambre de diques máficos del
Elqui (dm1) (Elqui dike swarm, Creixell et al., 2009) y en menor cantidad por diques félsicos rojizos (df1) del
Cretácico Inferior (ca. 142 Ma).
Csi(gd). El plutón Guachicay se compone de granodioritas de biotita, con o sin anfíbola o mica blanca,
leucocrática, de grano grueso, e isótropas, que constituyen afloramientos blanquecinos. Se ubica en la ladera
este del río Del Carmen, entre La Puntilla y El Corral, y al interior de la quebrada Guachicay. El plutón intruye
al Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc). Está en contacto con rocas del Complejo Plutónico Chanchoquín
(Pech) mediante un contacto de intrusión subhorizontal en su mayor parte inferido. Su borde suroccidental
está cubierto en inconformidad por la Formación Algarrobal (JsKa).
Csi(dc). En la confluencia de los ríos Potrerillos y Del Carmen aflora el plutón Confluencia, compuesto por
dioritas cuarcíferas de dos micas con o sin anfíbola, de grano medio a grueso y fábrica planar incipiente. Dado
su índice de color (30-35%) y cloritización, sus afloramientos presentan una coloración gris verdosa oscura.
Los afloramientos del río Potrerillos, cerca de la entrada a la quebrada Tranca Quemada, muestran abundante
feldespato potásico de alteración dando la apariencia de un sienogranito mesocrático. Esta unidad está intruida
por el Complejo Plutónico Guanta (CPeg) mediante un contacto de alto ángulo y por la Tonalita Potrerillos
(Kitp). Yacen en inconformidad sobre esta unidad, las formaciones Pastos Blancos (Trspb) y Algarrobal (JsKa).
Litología.
Csi(gd). El plutón Guachicay se compone de granodioritas de biotita (7%), con o sin anfíbola (4% máx.)
o mica blanca, en variedades leucocráticas (hasta 10% índice de color), de grano grueso, e isótropas. Los
afloramientos son de coloración blanquecina a pardo amarillento y están intruidos por algunos diques máficos
de hasta 3 m de ancho y color negro, subverticales, muy posiblemente parte del enjambre de diques máficos
del Elqui (dm1). La unidad presenta variaciones hacia el campo de las tonalitas. Al microscopio, muestra
cristales de cuarzo embahíado y feldespato potásico con desarrollo de mirmequitas y pertitas, casi siempre
argilizado. La plagioclasa tiene maclas deformadas y los máficos son biotita generalmente alterada y cristales
de anfíbola poiquilíticas. Algunas muestras tienen mica blanca, siendo además, el circón y apatito accesorios
comunes. Los máficos se encuentran alterados a clorita y epidota y las plagioclasas tienen sericita. En general
las rocas tienen deformación frágil-dúctil, evidenciada, microscópicamente, en la recristalización dinámica de
cristales de cuarzo y de plagioclasa, en la cual se observa plegamiento de las maclas polisintéticas. Existen
zonas con cristales fracturados de manera frágil.
Csi(dc). Intrusivo de coloración verde oscuro de composición heterogénea compuesto principalmente
por dioritas cuarcíferas y tonalitas mesocráticas, de biotita (12%) y clinopiroxeno (<11%), de grano grueso e
isótropa, con textura hipidiomórfica y localmente granofírica, con una incipiente fábrica planar de rumbo N78W
y manteo subvertical. Bajo micrioscopio se observan cristales de plagioclasa poiquilíticos y una alteración
a potásica, con desarrollo de feldespato potásico y biotita secundaria. Circón y apatito como en cantidades
accesorias pero abundantes. Esta alteración potásica hace que la roca tenga apariencia macroscópica de un
sienogranito melanocrático. La alteración consiste en plagioclasas con argilización y al igual que los máficos
de estas rocas, presentan un fuerte reemplazo por clorita y menor cantidad de epidota. Varias muestras se
encuentran tectonizadas con deformación intracristalina, recristalización de cuarzo y migración de bordes.
Geoquímica. Los análisis geoquímicos realizados en dos muestras del plutón Confluencia (Csi(dc))
y en una del plutón Guachicay (Csi(t)), indican que estos granitoides tienen un contenido de sílice de 76
a 65% wt. Tienen tendencia calcoalcalina en el diagrama AFM (Irvine y Baragar, 1971) con contenido de
potasio medio, aunque una muestra del plutón Confluencia (MCM-108q) clasifica en la serie calcoalcalina
de alto potasio (Peccerillo y Taylor, 1976). Las tierras raras presentan patrones con pendiente media a baja
al normalizar al condrito (Sun y McDonough, 1989), con valores de la razón (La/Yb)N en el rango 4,3-10,4.
Presentan anomalía de europio (Eu/Eu*)N, negativa de 0,81 y 1,03 en las muestras del plutón Confluencia, y
de 10,4 para el plutón Guachicay. Este último presenta, además, anomalías negativas de Nd. Los diagramas
multielementos normalizados al Manto Enriquecido (N-MORB, Sun y McDonough, 1989) muestran anomalías
negativas de los elementos Nb y Ti.
Edad. Para las litofacies tonalíticas del plutón Guachicay (Csi(t)), Maksaev et al. (2014) reportaron 2
edades pensilvanianas, obtenidas mediante U-Pb en circón. La primera, de 315,7±4,6 Ma, fue obtenida en

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un monzogranito de biotita de grano grueso del plutón Guachicay, colectada en el río Del Carmen al sur de
la quebrada Guachicay. La segunda edad, de 307,1±2,4 Ma, fue obtenida en una tonalita colectada en el río
Del Carmen, 2 km más al sur de la datación anterior. Adicionalmente, en este trabajo se obtuvo una tercera
edad U-Pb en circón para este plutón de 303,6±1,8 Ma, a partir de una tonalita de biotita y mica blanca,
leucocrática y de grano grueso, procedente de la ladera sur de la quebrada Guachicay.
Por otro lado, para las litofacies de dioritas cuarcíferas (Csi(dc)) del plutón Confluencia la única determinación
radiométrica es la de Maksaev et al. (2014) quienes publicaron una edad U-Pb en circón de 311,9±3,0 Ma,
obtenida para un sienogranito de biotita de grano grueso, colectado 3 km aguas arriba de la confluencia de
los ríos Potrerillos y Del Carmen.
Con estos antecedentes, ambos plutones son asignados al Pensilvaniano Medio a Superior, en el rango 303
a 315 Ma, por lo que en este trabajo son agrupados en los intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior (Csi).
Interpretación. La diferencia temporal entre estos dos litodemas con respecto a los complejos plutónicos
Chanchoquín (Pech) y Guanta (CPeg), es del orden de 9 Ma, por lo que hasta cierto punto pueden ser
considerados equivalentes cronoestratigráficos; sin embargo, la cartografía geológica ha permitido diferenciarlos
de cada complejo, en base a sus diferencias litológicas y reconocimiento de los bordes plutónicos y no
únicamente por su edad radiométrica más antigua. La geoquímica muestra rocas de afinidad calcoalcalina,
con patrones de tierras raras inclinadas y anomalías de elementos traza, esperables en un magmatismo
generado en zonas de subducción. Al igual que los intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior (Cii),
este grupo tiene una marcada tendencia al campo de los granitos de arco volcánico en los diagramas de
discriminación. La edad de estos intrusivos, sitúa su cristalización dentro del lapso indicado por Hervé et al.
(2014) para el segundo pulso del magmatismo Gondwánico en Chile (301-284 Ma).

FORMACIÓN CERRO BAYO Cscb (Pensilvaniano)


(Salazar et al., 2013a)

Definición, distribución y relaciones de estratigráficas. Salazar et al. (2013a) definieron esta formación
en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas, caracterizando su localidad tipo en la parte inferior de la
ladera norte del río Tránsito, a los pies del cerro Bayos de la Junta. Allí, la formación se compone de rocas
piroclásticas félsicas de color café anaranjado, las que incluyen tobas de ceniza y lapilli en estratos plegados,
estimándose una potencia para el conjunto del orden de 1.000 m. Se encuentra cubierta, en discordancia
angular, por la Formación San Félix y está en contacto tectónico con el Complejo Plutónico Chanchoquín
y la Formación San Félix. Previamente, estos afloramientos fueron asignados a distintas formaciones en
base a diferentes criterios. Así, por ejemplo, Reutter (1974) asignó esta sucesión piroclástica a la Formación
Cuarzopofírica, mientras que Ribba (1985) la asignó a la Formación Pastos Blancos. Más recientemente,
Salazar (2012) la estudió refiriéndose a ella de manera informal como estratos del Cerro Bayo. En continuidad
con ese estudio, en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas, Salazar et al. (2013a) la formaliza
como Formación Cerro Bayo (Cscb).
En el extremo sur occidental del área de esta carta, sector norte de la cordillera La Punilla, afloran rocas
de similar litología y posición estratigráfica, lo que permite correlacionarlas con la Formación Cerro Bayo. En
ese lugar, la sucesión tiene cerca de 400 m de potencia, y está compuesta por lavas y rocas piroclásticas
dacíticas, dispuestas en discordancia angular bajo conglomerados de la Formación San Félix (Trsf) y lavas
de la Formación Algarrobal (JsKa). Además, la formación está intruida por el Complejo Plutónico Guanta
(CPeg) y por los intrusivos hipabisales riodacítico, y está en contacto por falla con la Formación Viñita (Ksv).
En la entrada de la quebrada Las Ánimas, las tobas vítreas y de cristales tienen apariencia mesoscópica de
pórfido, por lo que a primera vista son confundibles con litofacies del Complejo Plutónico Guanta (CPeg(mg)),
con el cual se dispone en contacto por intrusión. En el sector de la Puntilla, en el río Del Carmen, existen
tobas vítreas soldadas de color anaranjado de mala estratificación dispuestas discordantemente bajo la
Formación San Félix.
Litología. Principalmente rocas piroclásticas y lavas dacíticas de colores pardo anaranjado y grises. Las
rocas piroclásticas son de afinidad dacítica y corresponden a tobas de ceniza, vítreas y de cristales, las que
afloran de forma masiva o en flujos finamente laminados de color rojizo a anaranjado. El contenido de lapilli

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es bajo y de pequeño tamaño (2-20 mm). Bajo el microscopio, estas tobas aparecen compuestas por grandes
cristales de cuarzo prismático (<10%, 1 a 3 mm), embahiado y cuneiforme; los cristales de plagioclasa están
fracturados, así como albitizados y con reemplazos por sericita; y existen cristales de ortoclasa (17%) en
algunas muestras pertíticas. Los máficos, posiblemente biotita, son escasos (3%) y están reemplazados por
clorita y epidota. Los fragmentos líticos son escasos y comúnmente de origen volcánico (lavas dacíticas y
andesíticas). En general, la matriz piroclástica de estas rocas, está recristalizada desarrollando diminutas
láminas de cuarzo, y esferulitas, que en algunos casos pueden alcazar hasta un 80%, con un tamaño promedio
de 2 cm; sin embargo, en la matriz es posible reconocer fragmentos de pómez soldadas, algunas formando
fiammes y esquirlas deformadas y desvitrificadas. Algunas tobas de la quebrada Las Ánimas son de color
pardo anaranjado, muy similares al Complejo Plutónico Guanta (CPeg) en ese lugar, y debido a que estas
tobas son riolíticas y compuestas hasta por un 30% de cuarzo y 5 a 10% de plagioclasa, ambas litologías
son confundibles en el campo.
Por otro lado, intercaladas en las tobas, existen lavas dacíticas de coloración gris oscuro a violeta, en
su mayoría afaníticas. Se componen de escasos fenocristales de cuarzo, feldespato potásico, plagioclasa y
cantidades menores de mica blanca, en cristales subhedrales de hasta 1 mm inmersos en masa fundamental
traquítica. En la quebrada Las Ánimas, en el extremo suroeste del área de esta carta, existen estratos
subhorizontales de brechas volcanoclásticas finas, medias y gruesas, con clastos de hasta 2 cm, intercaladas
con estratos de areniscas verdosas, en las que se observa estratificación paralela y cruzada de bajo ángulo.
Las areniscas tienen una buena selección, se componen de cristales de cuarzo y feldespatos retrabajados,
subangulosos. En la misma quebrada, se intercalan estratos de lavas andesíticas, de grano fino, con hasta
70% de microlitos subhedrales de plagioclasa y escasos cristales de hasta 2 mm. Los máficos son escasos
(5%) y están casi completamente reemplazados por clorita y epidota cuyos pseudomorfos recuerdan a
cristales de piroxeno. Tienen pequeñas amígdalas irregulares con clorita y cuarzo al centro.
Geoquímica. Los análisis geoquímicos realizados en 3 muestras de tobas de lapilli y ceniza, indican un
rango de SiO2 de 75 a 67% wt., y se clasifican en el campo de las dacitas y riolitas con contenidos medios
de álcalis totales (Le Bas et al., 1986). Las tierras raras normalizadas al condrito (Sun y McDonough, 1989),
muestran un patrón inclinado con valores de la razón (La/Yb)N en el rango 8,23-4,80, anomalías negativas
de europio (Eu/Eu*)N con valores de 0,96 y 0,63 y anomalía positiva de Gd (RCM-231q). Los diagramas
multielementos normalizados al Manto Enriquecido N-MORB (Sun y McDonough, 1989) muestran anomalías
negativas de Nb, Ta, Sr, Zr, P, Ti y positiva de Pb. Los bajos valores de estas trazas, hacen que las muestras
clasifiquen en el campo de las andesitas en los diagramas de Winchester y Floyd (1977). La muestra RCM-
231q presenta además bajos contenidos de Th y U.
Edad. En su localidad tipo, la edad de esta formación es bien conocida en base a los trabajos de Salazar
(2012), quien reportó una edad U-Pb en circón de 300,8±4,6 Ma, en una toba vítrea dacítica de la parte alta
de la sucesión; y también a los trabajos de Maksaev et al. (2014) quienes obtuvieron otras dos edades U-Pb,
en la misma sección tipo, de 323,1±5,8 y 324,7±4 Ma en circones de riolitas.
En el área de esta carta, se han datado dos muestras de esta formación, la primera, proveniente del extremo
norte de la Cordillera de la Punilla, al interior de la quebrada del Toro, corresponde a una toba de lapilli, cuyos
cristales de zircón indican una edad de 303,9±2,5 Ma. La segunda edad, fue obtenida en una toba de lapilli
colectada en la quebrada Los Tambos (al sur de la Caldera La Fortuna (JsKa(c))), cuyo análisis indica una
edad de 300,8±1,8 Ma. La posición estratigráfica de las muestras datadas poseen mal control estratigráfico
debido a la mala exposición de la sucesión; sin embargo, se correlacionan cronológicamente con la parte
alta de la sucesión descrita por Salazar (2012) y Salazar et al. (2013a). Los resultados obtenidos en el área
de esta carta, permiten situar este volcanismo en el Pensilvaniano Superior alto, aunque regionalmente, la
formación estaría comprendida, como mínimo, entre el Missisipiano Superior y el Pensilvaniano Superior alto.
Interpretación. Las litologías predominantemente piroclásticas y félsicas de esta formación indican un
origen volcánico con magmas diferenciados, y sus facies predominantemente finas sugieren que estas rocas
representan depósitos distales de un volcanismo explosivo. Los estratos de rocas sedimentarias intercalados
indican la existencia de cuencas con aporte de material detrítico cuarzo-feldespático depositados en ambientes
subacuosos. La geoquímica de las rocas volcánicas muestra una tendencia calcoalcalina, patrones de tierras
raras y anomalías de elementos traza, que sugieren volcanismo generado en ambiente de subducción. Este

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carácter geoquímico es similar al de los intrusivos plutónicos del Carbonífero-Pérmico (Csi, CPeg), situados
en la zona de estudio y en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas (e.g., patrón de tierras raras, tipo
de anomalías), por lo que, en conjunto, el origen de las rocas intrusivas y volcánicas de este período puede
ser interpretado como producto de un arco magmático asociado a un margen convergente de subducción. La
discordancia angular entre esta formación y las rocas del Triásico, como la Formación San Félix (Trsf), indican
deformación en algún lapso del Carbonífero Superior alto y el Triásico Inferior, la que podría relacionarse
con la fase orogénica San Rafael, descrita en territorio Argentino a esta latitud (Llambías y Sato, 1993).

COMPLEJO PLUTÓNICO GUANTA CPeg (301-291 Ma)


(Murillo et al., en preparación)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Este complejo plutónico agrupa a un conjunto de


plutones emplazados en contacto directo, principalmente monzograníticos, ubicados en el extremo suroeste
del área de esta carta, desde el segmento medio de la sierra Potrerillos por el norte, extendiéndose hacia el
sur sobrepasando el límite de la carta y aflorando en el área de la carta Geología de las áreas Guanta-Los
Cuartitos y Paso de Vacas Heladas (Murillo et al., en preparación). En esa zona aflora la mayor parte de la
superficie total de este complejo, conformando gran parte de la cordillera de La Punilla y, continuando hacia
el sur hasta el valle del río Turbio. La cartografía y caracterización del segmento sur de este complejo será
fundamental para definirlo formal y definitivamente (Murillo et al., en preparación).
En el área de esta carta, las rocas asignadas al Complejo Plutónico Guanta habían sido mapeadas
previamente como parte de las unidades Guanta (la mayor superficie), Chollay y Colorado por Nasi et al.
(1990), en función de sus características litológicas; sin embargo, en la presente cartografía 1:100.000, se
ha comprobado que las distintas unidades mencionadas tienen similar edad, y dado que se encuentran en
contacto directo, resulta apropiado agruparlas en un complejo plutónico. Así, el Complejo Plutónico Guanta,
en el área de esta carta, está formado por tres plutones, Las Ánimas, Matancilla y Guachacán, cada uno
con una litofacies característica, las que en conjunto suman aproximádamente 186 km2 de superficie (en
esta carta). La primera litofacies, corresponde a "granitoides" de biotita y anfíbola (CPeg(gr)), una litofacies
compartida por los plutones Matancilla y Guachacán. La segunda litofacies, corresponde a los monzogranitos
y sienogranitos de biotita, de coloración rojiza, con granodioritas subordinadas (CPeg(mg)) del plutón Las
Ánimas. La tercera litofacies son pórfidos monzograníticos, de grano grueso a muy grueso, isótropos y
leucocráticos (CPeg(pgr)), ubicados en la porción norte del plutón Las Ánimas, al oeste de la Falla Las Ánimas.
El Complejo Plutónico Guanta intruye a las cuarzo dioritas mesocráticas del Carbonífero Superior (Csi(qd)),
así como al Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc) y a la Formación Cerro Bayo (Cscb). Por otro lado, el
Complejo Plutónico Guanta está intruido por intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi(sg), Trsi(d)) y
es el zócalo de las rocas volcánicas triásicas de las formaciones Pastos Blancos (Trspb) y San Félix (Trsf)
y para las rocas sedimentarias de la Formación Lautaro (Jl). Al igual que los otros complejos plutónicos de
esta zona, está intruido por diques máficos de color negros (dm1) (enjambre de diques del Elqui, sensu
Creixell et al., 2009).
Litología. En el área de esta carta, el complejo está constituido por tres litofacies. En su mayoría, se trata de
variedades leucocráticas, de grano grueso a medio, con algunas variedades porfíricas. Tienen fábrica isótropa
a levemente planar, definida por la orientación de cristales de biotita y/o anfíbola, y contienen cantidades
variables de enclaves máficos. La transición entre una litología y otra puede ser gradual o bien un contacto
neto de intrusión. En particular, los plutones Matancilla y Guachacán han sido reconocidos parcialmente,
por lo que se ha preferido denominar a esta litofacies de manera genérica como "granitoides" (CPeg(gr)),
admitiendo con ello la posible existencia de otras litofacies no observadas. Esto es especialmente cierto
para el plutón Matancilla, para el que únicamente se reconoció su borde oeste en la quebrada La Mina. No
obstante, las litologías observadas para dicha litofacies son principalmente monzogranitos.
CPeg(gr). Esta litofacies agrupa granitoides de grano grueso, que incluyen monzogranitos de biotita
y menor (anfíbola), junto a variaciones locales a sienogranitos, en variedades leucocráticas e isótropas,
aunque en sectores tiene fábrica planar de intensidad variable, de rumbo norte-sur y alto ángulo de manteo.
A modo general, los afloramientos son de coloración pardo amarillento, aunque existen zonas donde la

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meteorización les confiere un tono rojizo. Son comunes los enclaves máficos de microdioritas de forma
elipsoidal en proporciones variables. En la quebrada Guachacán, los enclaves alcanzan entre un 60 a 70%
del volumen de roca, definiendo "conductos" subverticales de enclaves deformados, con tamaños de hasta
50 cm, generados por procesos de mezcla de magmas, tal como también lo sugerieron Velásquez et al.
(2015a) para rocas de este complejo, al sur del área de esta carta. Localmente, en la sierra Guachacán,
existen monzogranitos con textura orbicular mesoscópica (orbículos de 1-4 cm, con anfíbola radial). Bajo
microscopio, los monzogranitos de biotita presentan texturas hipidiomórficas tendientes a alotromórficas de
grano grueso y medio. Es común que el cuarzo presente extinción ondulosa, migración de borde y formación
de subgranos; la plagioclasa aparece zonada y la ortoclasa es poiquilítica y con escasas láminas de exolusión.
Los máficos corresponden a biotita o a biotita y anfíbola, comúnmente alterados por clorita, pero también
epidota, prehnita y calcita.
Entre el estero Las Quebraditas y la quebrada Guachacán, predominan las granodioritas de anfíbola y
biotita leucocráticas, en afloramientos de coloración pardo claro y meteorización esferoidal. Están compuestas
por feldespato potásico (17%), en partes con láminas de exolución, cristales de cuarzo (18%) con extinción
ondulosa y plagioclasa (30%). Los máficos son biotita (8%) alterada a clorita y entrecrecida con muscovita
y anfíbola (17%) relativamente fresca pero esqueletal. Los productos de alteración son clorita y epidota
diseminada y como reemplazo de minerales máficos, así como sericitización y argilización de los feldespatos.
En la sierra Potrerillos, las rocas varían entre monzogranitos y granodioritas de biotita y menor anfíbola,
leucocráticas, con texturas de grano grueso, en parte porfíricas. Al igual que en otros sectores, las rocas
tienen textura alotromórfica, con cristales de cuarzo reabsorbidos y extinsión ondulosa (algunos fracturados),
con feldespato potásico y plagioclasas que se encuentran alteradas a clorita y arcillas. El mineral mafico
principal es biotita (<3%) y cristales de anfíbola accesoria en la forma de cristales relictos. Cerca del contacto
con los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)) las rocas presentan biotita secundaria.
CPeg(mg). En la quebrada Las Ánimas, casi en el borde sur del área de esta carta, el plutón del mismo
nombre presenta una coloración rojiza que identifica esta litofacies. Son monzogranitos y sienogranitos de
grano medio y grueso, leucocráticos y con biotita como único mineral máfico (escasa mica blanca). Bajo
el microscopio, los mozogranitos de quebrada Las Ánimas son variedades con textura alotromórfica a
hipidiomórfica, inequigranular de grano medio a grueso. Se componen por cuarzo (30-35%) con extinción
ondulosa y migración de borde; feldespato potásico anhedral (40-55%) casi siempre con textura pertítica y
localmente gráfica; plagioclasa (11 a 15%) anhedral y biotita (5-7%) entrecrecida con plagioclasa, fuertemente
reemplazada por clorita, epidota, sericita, epidota y calcita. Algunas muestras tienen cristales de mica blanca
primaria (1%). Los feldespatos están comúnmente alterados a arcillas, clorita y sericita. Asociados a la biotita
y a algunos feldespatos existe reemplazo por prehnita y pumpellyita.
En la cabecera de la quebrada Las Ánimas y al oeste de la falla de igual nombre, los granitoides adquieren
una coloración verdosa y tienen una fábrica planar subvertical, que da paso a una zona de cizalle de 400 m
de ancho, de rumbo norte-sur, con fábrica planar orientada con rumbo N 25 O y manteo de 85 O, textura
cataclástica y venillas de calcita, clorita, esmectita, epidota y calcita, lo que sugieren deformación frágil. Por
su ubicación y orientación, pudiera estar asociada a la principal estructura de ese sector, la Falla Las Ánimas.
CPeg(pgr). Esta litofacies agrupa a pórfidos monzograníticos de anfíbola, de grano grueso y muy grueso,
isótropos y leucocráticos. Forman afloramientos de color rojo oscuro, lo que permite diferenciarlos de otras
litofacies de este complejo. Se compone por grandes fenocristales de cuarzo (15%) de 4 mm de ancho en
promedio, levemente fracturado y reabsorbido; feldespato potásico de 2 a 3 cm; cristales de anfíbola prismática
de hasta 0,8 mm de largo. Estos fenocristales están inmersos en una masa de cristales de grano medio de
cuarzo, plagioclasa, microclina y anfíbola, los que en conjunto tienen coloración gris oscura. Esta litofacies,
está cortada por la Falla Las Ánimas y se le ha sobreimpuesto una alteración argílica en su borde oriental,
en la forma de una franja de rumbo norte-sur emplazada en torno a la falla, dando un color blanquecino a
los afloramientos.
Geoquímica. Las 10 muestras analizadas para este complejo indican un contenido de sílice en el rango
77 a 60% y concentraciones medias de álcalis totales (5 a 9%). Son de carácter calcoalcalino y presentan
pendientes de tierras raras, empinadas al normalizar al condrito (Sun y McDonough, 1989) con valores de la
razón La/YbN de 10,7 a 5, exceptuando una muestra que tiene pendiente negativa (RCM-139q). Al normalizar

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con respecto a la Corteza Continental Superior (Taylor y McLennan, 1985), las abundancias de las tierras raras
son similares, aunque con una leve tendencia al enriquecimiento en tierras raras pesadas. La anomalía de
Eu/Eu* está presente con valores 0,36 a 1,05, aunque en un par de muestras de la litofacies de granitoides
(CPeg(mg)) del extremo norte de la cordillera de La Punilla, no la presenta o esta es muy leve (MCM-289q,
-280Bq, -290q). En los diagramas de multielementos, este complejo plutónico muestra anomalías negativas
de Nb, Sr, P, Ti y menos marcadas de Ba, así como anomalías positivas de Pb y K (excepto muestras MCM-
280q, 280Bq y RCM-139q, -139Bq). En los diagramas de discriminación de Pearce et al. (1984) la mayor
parte de las muestras clasifican en el campo de los granitos de arco volcánico, mientras que algunas muestras
del plutón Guachacán clasifican en en el campo de los granitos de intraplaca (MCM-280q, -280Bq, -290q y
RCM-015q, -016q-138q, -139q, -139Bq).
Edad. Para este complejo plutónico se han determinado tres edades radiométricas, una en cada plutón,
mediante sistema U-Pb y Ar/Ar. Así, para el plutón Matancilla se obtuvo una edad de cristalización en U-Pb
de 300,9±1,0 Ma a partir de circones de una granodiorita procedente de la quebrada La Mina, ubicada
inmediatamente al este de una falla inversa de rumbo norte-sur, que lo pone en contacto con el plutón
Guachacán hacia el oeste. El plutón Guachacán por su parte, ha sido datado en 291,3±1,3 Ma mediante
Ar39/Ar40 en anfíbola de una granodiorita rojiza procedente de la sierra Guachacán. Ambas edades se relacionan
con la litofacies de granitoides (CPeg(gr)) característica de estos dos plutones. Para el plutón Las Ánimas se
obtuvo una edad U-Pb en circón de 293,8±4,0 Ma, en un sienogranito de la quebrada Las Ánimas (CPeg(mg)).
Con los antecedentes geológicos y geocronológicos disponibles, es posible situar estas litofacies y con ello,
preliminarmente al Complejo Plutónico Guanta, en el lapso Pensilvaniano Superior-Pérmico Inferior.
Interpretación. En el área de esta carta, el Complejo Plutónico Guanta incluye una amplia variedad de
rocas plutónicas, organizadas en tres litofacies, para las que se ha determinado un lapso de cristalización
Pensilvaniano Superior-Pérmico Inferior. Al sur, en el área de la carta Guanta-Los Cuartitos y Paso de Vacas
Heladas, se reconoce la prolongación del complejo, en especial, de las litofacies graníticas y -al momento de
la publicación de este trabajo-, se han reconocido nuevas litofacies de carácter tonalíticas a cuarzo dioríticas
y granodioríticas de mica blanca (Murillo et al., en preparación). Su geoquímica indica que se trata de rocas
calcoalcalinas de medio a alto potasio, con contenidos de tierras raras y elementos traza característicos
de ambiente de arco volcánico, aunque existe una tendencia a clasificar estas rocas como granitos de
intraplaca, dada sus concentraciones de Y, Yb, Nb, Ta. Junto a los complejos plutónicos Chanchoquín (Pech)
y Montosa-El Potro, que afloran en el área de la carta Geología del área Iglesia Colorada-Cerro del Potro y
Cerro Mondaquita (28º S, Martínez et al., 2015), estos son producto del magmatismo del lapso Carbonífero
Superior-Pérmico. No obstante, al presentar estos complejos plutónicos litología y carácter geoquímico similar
y son en parte sincrónicos, resulta adecuado definirlos de manera independiente, debido a que no existe
continuidad entre los afloramientos de cada complejo y no se han conducido estudios que demuestren su
grado de relación genética.
Los granitoides más antiguos de este complejo plutónico, litofacies (CPeg(gr)) de ca. 303,9 Ma, son
contemporáneos con las rocas volcánicas más jóvenes de la Formación Cerro Bayo (Cscb). Además,
regionalmente, el complejo plutónico es contemporáneo también con la sedimentación turbidítica que formó
parte del protolito del Complejo Metamórfico Punta de Choros, ubicado en la línea de costa a esta latitud
(29º-29º30' S), para cuya sedimentación sintectónica se ha indicado una edad Carbonífero Superior-Pérmico
(Creixell et al., 2012, 2014). Dicho complejo metamórfico incluye metasedimentos y metabasitas deformadas,
cuya estructura y grado metamórfico, es consistente con la de un prisma acresionario, con acresión basal
hacia el oeste y sedimentación en una cuenca supraacrecionaria ubicada más al este. Esta última, permitió
la formación de areniscas y fangolitas calcáreas con fósiles de invertebrados marinos asignados al Pérmico
(género Waagenoconcha, Creixell et al., 2012) y una menor cantidad de lavas, las que recientemente han sido
datadas mediante U-Pb, situándolas en el Carbonífero Superior-Pérmico (estratos del Llano de Chocolate;
Creixell et al., en preparación). Los antecedentes expuestos permiten interpretar un margen de subducción
activo en el Carbonífero Superior-Pérmico, en el que la actividad plutónica, con características de magmatismo
de arco, está representada por el Complejo Plutónico Guanta junto a otras unidades intrusivas como el
Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech) y los intrusivos del Carbonífero Superior (Csi), y cuyos productos
volcánicos estarían representados por las lavas y rocas piroclásticas de la Formación Cerro Bayo (Cscb).

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COMPLEJO PLUTÓNICO CHANCHOQUÍN Pech (296-285 Ma)


(Salazar et al., 2013a; emend. este trabajo)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Este complejo plutónico ha sido definido en la carta
Geología del área El Tránsito-Lagunillas (Salazar et al., 2013a) como un complejo de elongación norte-sur,
formado por el emplazamiento de dos litofacies en contacto subhorizontal, disponiéndose las litofacies más
jóvenes (Pech(t)) por debajo de las más antiguas (Pech(gd)).
En el área de la presente carta, aflora la prolongación austral del complejo, y se reconoce una tercera
litofacies a las definidas por Salazar et al. (op. cit.), representada por granodioritas y monzonitas de biotita y
mica blanca, de grano grueso (Pech(a)). La distribución del complejo, en el área de esta carta, se restringe
a su sector noroccidental, aflorando en la sierra del Tatul y, más al sur, a ambos lados del río Del Carmen
hasta 1 km más al sur de la quebrada La Plata Alta. En toda esta zona, afloran principalmente las litofacies
de granodioritas de biotita leucocráticas (Pech(gd)), mientras que los granitos de biotita y mica blanca
(Pech(a)) del plutón Burro Muerto afloran de forma un poco más reducida desde el sector de Burro Muerto y
por la ladera este del río Del Carmen. Las litofacies de tonalitas (Pech(t)) por su parte, afloran al interior de
la quebrada El Ají, afluente de la quebrada Pinte, en el borde norte del área de esta carta.
Este complejo plutónico intruye al Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc), el que aflora como pequeños
roof pendant (<4 km2) en las masas plutónicas en diversos sectores del área, como en la sierra del Tatul,
y en la entrada de la quebrada La Plata Alta. Además, intruye a los intrusivos plutónicos del Carbonífero
Superior (Csi(t)), disponiéndose topográficamente por sobre estos. En la quebrada El Ají, la litofacies de
tonalitas (Pech(t)) se dispone en contacto con las Migmatitas Quebrada Seca (Ciqs), siendo difícil precisar
su geometría y naturaleza, debido al parecido con el protolito de las migmatitas. Por otro lado, el Complejo
Plutónico Chanchoquín es intruído, en su sector oriental cercano a la Falla Pinte, por granodioritas del plutón
Las Lagunas de los intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi(gd)), y en el sector de la Plata Alta, por
sienogranitos y dioritas del Triásico Superior la misma unidad (Trsi(sg) y Trsi(d)). Además, el complejo es
intruído por las tonalitas de quebrada López (Jstl) y por diques máficos de color negro (dm1), así como por
una menor cantidad de diques riolíticos de color rojo anaranjado (df1), todos polidireccionales con predominio
de las orientaciones subverticales. Por último, la unidad es cubierta en inconformidad por rocas volcánicas y
sedimentarias de las formaciones La Totora (Trslt) y Lautaro (Jl). El Complejo Plutónico Chanchoquín incluye
buena parte de las rocas que Nasi et al. (1990) cartografiaron como las unidades Guanta y Cochiguás en el
río Del Carmen (plutones Caillo, Burro Muerto y Angostura).
Litología. Como se mencionó, en el área de esta carta existen tres litofacies distinguibles que se disponen
en contacto intrusivo entre sí.
Pech(gd). Pincipalmente granodioritas con variaciones a monzogranitos y menor cantidad dioritas
cuarcíferas de biotita y hornblenda, todas de grano grueso, leucocráticas, comúnmente isótropas, aunque
existen foliaciones locales.
En la quebrada El Ají afloran granodioritas leucocráticas de biotita y menor mica blanca, principalmente
de grano grueso, fácilmente distinguibles por su coloración pardo rojiza. En el sector próximo al contacto
con la litofacies tonalítica de este complejo (Pech(t)), las granodioritas tienen deformación intracristalina
consistente en extinción ondulosa, formación de subgranos de cuarzo, deformación de macla polisintética
y bandas kink.
Las granodioritas de la cabecera de la quebrada El Ají, tienen hasta un 10% de biotita y cristales de
feldespato potásico con textura poiquilítica encerrando a cuarzo, biotita y otros feldespatos. Los feldespatos son
microlina, y en menor cantidad ortoclasa con textura pertítica, principalmente en las granodioritas ubicadas al
oeste de la Falla Las Pircas. Algunas muestras contienen cristales de mica blanca (4%). Alteración a arcillas,
sericita, clorita y menor epidota, como reemplazo de los cristales de feldespatos y biotita.
En la parte alta de la quebrada López, hay variaciones a dioritas cuarcíferas de anfíbola, de grano
medio a grueso e isótropas. Junto al contacto con las tonalitas jurásicas, las dioritas tienen anfíbola y biotita
secundaria, formadas a expensas de las anfíbolas primarias. Un metasomatismo potásico podría tener su
fuente en la intrusión de las tonalitas jurásicas. En las nacientes de la quebrada Pinte, existen variedades
monzoníticas, con abundantes láminas de exsolución.

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En el sector de Plata Baja, en el río Del Carmen, las rocas lucen de coloración más oscura, debido a
alteración de las tonalitas. Bajo el microscopio, se reconoce biotita (5%) y anfíbola (hasta 7%) con fuerte
reemplazo de clorita y epidota, y una fuerte recristalización del cuarzo y los feldespatos en casi un tercio
de la roca.
Pech(t). Tonalitas de biotita y anfíbola, con variaciones menores a monzogranitos, todos de grano medio
y leucocráticos. Presentan fábrica planar moderada o ausente y algunos enclaves orientados.
Pech(a). Granodioritas a monzogranitos de biotita y mica blanca, de grano grueso a muy grueso e
isótropas. Presentan textura hipidiomórfica, localmente mirmequítica y poiquilítica. Son rocas leucocráticas
con anfíbola (7%) biotitizada, biotita (6%) levemente cloritizada. El afloramiento en la localidad de Burro
Muerto, es de coloración blanquecina característica y contrasta con la de de los intrusivos plutónicos del
Carbonífero Superior (Csi(t)) de color pardo. Además, presenta visibles cristales de mica blanca de hasta
4 cm de diámetro. La cantidad de feldespato potásico es variable entre 15 y 45%, principalmente ortoclasa
y escasa microclina. También en el sector de Burro Muerto, en la parte sur de una pronunciada curva del
camino, se encontró sillimanita entrecrecida con mica blanca y escaso granate, sugiriendo un metamorfismo
de contacto sobreimpuesto. Las alteraciones son principalmente argilización, sericitización y cloritización de
feldespatos y máficos.
Geoquímica. La investigación geoquímica realizada sobre 10 muestras de este complejo plutónico,
indica una tendencia calcoalcalina, con 76 a 69% de SiO2, aunque en quebrada López y en la cabecera
de la quebrada Pinte, afloran dioritas de alto potasio con 57 y 58% de SiO2, respectivamente (RCM-090q,
-107Bq). Las tierras raras exhiben patrones inclinados con razones La/YbN entre 4 y 7,9 y anomalías negativas
de europio pronunciadas (1,6 a 0,4), aunque algunas muestras no la presentan, o esta es muy reducida
(MCM-280Bq, -290q y RCM-107Bq). Las muestras dioríticas tienen razones La/YbN algo más bajas, entre
6 y 5. Una leve anomalía negativa de Nd se registra en muestras del plutón Burro Muerto y de la quebrada
Del Ají (MCM-129q y MCM-192q, -197q, respectivamente). En los diagramas de discriminación tectónica de
Pearce et al. (1984) estos intrusivos clasifican en el campo de los granitos de arco volcánico, a excepción de
una muestra de la quebrada Del Ají (MCM-192q), la que clasifica en el campo de los granitos de intraplaca
en casi todos los diagramas.
Edad. Las primeras determinaciones U-Pb para este complejo, indican una edad de 285,7±1,5 Ma para
una tonalita de las cercanías del poblado El Tránsito, previamente asignada a la Unidad Guanta de Nasi et
al. (1985) (Pankhurst et al., 1996). Posteriormente, Salazar et al. (2013a) publicaron nuevas edades en el
rango 296-285 Ma.
Durante la elaboración de esta carta, se realizó una determinación 40Ar/39Ar en anfíbola de una granodiorita
procedente del plutón Angostura (Pech(gd)), al interior de la quebrada Angostura Alta, la que arrojó una edad
plateau de 293,2±1,1 Ma. Además, para la litofacies portadoras de mica blanca (Pech(a)) se obtuvo una
edad U-Pb de 286,3±3,1 Ma, en circones de un monzogranito leucocrático del plutón Burro Muerto. Por otro
lado, una datación por el método 40Ar/39Ar en cristales de muscovita de un dique cuarzo-feldespático, que
intruye a este complejo en el bloque occidental de la Falla Las Pircas, arrojó una edad de 250,4±1,2 Ma.
Así, al igual que en los afloramientos estudiados por Salazar et al. (op.cit.), en el área de esta carta, el
Complejo Plutónico Chanchoquín tiene un rango de edad de 293 a 286 Ma, acorde a las relaciones de campo
y permiten, por tanto, acotar su cristalización al Pérmico Inferior.
Interpretación. El Complejo Plutónico Chanchoquín es un extenso cuerpo que aflora en una franja
de orientación norte-sur, acotado por las fallas San Félix al oeste, y Pinte al este. Salazar et al. (2013a)
señalaron que la construcción de este complejo ocurrió posiblemente por emplazamientos de diferentes
pulsos de inyección magmática, en el cual las intrusiones más nuevas se ubican por debajo de las más
antiguas. El magmatismo es de tendencia calco-alcalino, con enriquecimiento en LILE por sobre HFSE,
con pendientes medias, al igual que ocurre al norte del área de esta carta (Salazar et al. 2013a; Coloma
et al., 2012). La presión de cristalización obtenida con geobarómetro de hornblenda por Sial et al. (1999),
indican que esta ocurrió en el rango de 4,5 a 5,5 kbar. Los patrones de tierras raras inclinados, junto a
anomalías de U y altas razones La/Yb, sugieren presencia de granate residual en la fuente y una corteza
engrosada, tal como ya los sugirieran Mpodozis y Kay (1992).

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ESTRATOS DEL PASO GUANACO SONSO PeTrgs (Pérmico Superior-Triásico Inferior?)


(Martin et al., 1995)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Unidad litoestratigráfica informal. Son rocas


estratificadas principalmente volcánicas, con predominio de rocas piroclásticas, menor proporción de lavas y
escasas intercalaciones de rocas detríticas y epiclásticas. En el área de esta carta, las sucesiones asignadas
a esta unidad se distribuyen como una franja discontinua de afloramientos junto a la frontera internacional,
en tres áreas principales, de sur a norte: 1) en la cabecera del río Potrerillos, donde se ubica el paso del
Guanaco Sonso; 2) en los sectores del yacimiento Pascua, río Del Toro y quebrada La Ortiga; y 3) en el
sector de sierra de Las Palas, cajón del Encierro y arroyo de Valeriano (extremo noreste del área de esta
carta). Desde este último lugar, la sucesión volcánica se extiende hacia el norte, aflorando en el área de la
carta vecina, Geología del área Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma, en preparación),
donde sus autores reconocen también la naturaleza volcánica de esta sucesión. Las relaciones de contacto
para estos estratos varían de lugar en lugar, pero en general, su base no se encuentra expuesta, pues está
intruida por plutones pérmicos y triásicos, y su techo tampoco lo está, pues la sucesión ha sido erosionada y
cubierta en discordacia, levemente angular, por formaciones jurásicas o miocenas, dependiendo del sector.
En el sector de la cabecera del río Potrerillos, la sucesión alcanza ca. 1.100 m de potencia de productos
volcánicos, intermedios a félsicos, que incluyen rocas piroclásticas y lávicas, de composición principalmente
dacítica, con escasas intercalaciones sedimentarias métricas de areniscas y conglomerados epiclásticos
grises. En ese lugar, la sucesión está suavemente plegada en forma de un anticlinal de orientación aproximada
noreste, cuyos limbos no exceden los 25º de manteo, con una notoria estratificación de capas métricas a
decamétricas. Allí, los estratos se disponen en contacto con rocas de los monzogranitos y granodioritas de
quebrada La Ortiga (PeTro), el que intruye y cornifica a la suceción mediante un contacto, en gran parte
cubierto, para el que solo se logra reconocer una disposición subvertical de rumbo norte-sur. Hacia la frontera
Chile-Argentina, los estratos del paso Guanaco Sonso están cubiertos en discordancia erosiva y levemente
angular por areniscas, conglomerados y brechas sedimentarias de color rojo asignadas a la Formación
Lagunillas (Jsl), a las que le suceden volcanitas oligomiocenas del miembro inferior de la Formación Doña
Ana (OMda1) y productos volcánicos del Mioceno tardío de las formaciones Cerro de Las Tórtolas (Mct) y
Tambo (Mt); además, se encuentra intruida por stocks de las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb).
Entre el río del Estrecho (cerro La Ternera y sector occidental del yacimiento Pascua) y la quebrada La
Ortiga, las sucesiones son de mala estratificación en comparación con aquellas del río Potrerillos, aunque en los
cerros ubicados en torno al río El Toro tienen un manteo subhorizontal. Se incluyen también los afloramientos
ubicados en la cabecera del río Estrecho, en el sector del yacimiento Pascua, para el que Martin et al. (1995)
obtuvieron una edad de 265,0±5,6 Ma. Son rocas principalmente piroclásticas de coloración muy oscura
(gris oscuro a negro) con litofacies y composición, en parte, equivalentes a las de río Potrerillos, aunque
en río El Toro existen tobas con bloques de hasta un par de metros de diámetro. En estas localidades, los
estratos del Paso Guanaco Sonso, están intruidos hacia su base por litofacies sienograníticas del Complejo
Plutónico Chollay (Trch(sg)) y por los monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro), por lo
que su base no está expuesta. Además, está intruida por abundantes diques félsicos subverticales de rumbo
norte-sur y noroeste-sureste. Al igual que en el río Potrerillos, el techo de esta sucesión es la Formación
Lagunillas (Jsl), la que, en este sitio, yace en discordancia erosiva y levemente angular, mediante un plano
de discordancia inclinado aproximadamente 40 a 50º al oeste.
En el extremo noreste del área de esta carta, el tercer sector donde existen afloramientos de esta unidad,
las sucesiones piroclásticas afloran tanto en el cordón de la Tinajilla, extendiéndose hacia el sur por la sierra
de Las Palas, así como en los cerros ubicados entre el valle del cajón del Encierro y el arroyo de Valeriano.
Además, se han asignado a esta unidad las sucesiones expuestas en la parte más alta de la ladera este del
arroyo de Valeriano, contiguo a la frontera; no obstante, estos últimos han sido asignados, pues existe poco
control geológico en dicho lugar. Desde estos sectores, las rocas están expuestas de manera continua hacia
el norte por varios kilómetros más, aflorando en toda el área de la carta Cerros de Cantaritos-Laguna Chica
(Salazar y Coloma, en preparación). En todos estos lugares los estratos del Paso Guanaco Sonso están
intruídos por el Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg) y Trch(t)) y, en la sierra de Las Palas, además por un

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enjambre de diques graníticos (dg2) de coloración amarillenta, subparalelos y verticales, cuya mineralogía
sugiere una vinculación genética con el Complejo Plutónico Chollay. Además, en la sierra de Las Palas y
en el cajón del Encierro, la sucesión está intruida por dioritas de la Unidad Infiernillo (Mi) y por los pórfidos
andesíticos del cordón de La Tinajilla (Mpat).
Originalmente, estas rocas fueron incluidas en la Formación Pastos Blancos por Thiele (1964) y bajo
esa denominación aparecen en la Hoja Guanta (Nasi et al., 1990). Posteriormente, Martin et al. (1995) tras
reconocer diferencias en las rocas asignadas a la Formación Pastos Blancos y una discordancia interna, al
sur del área de esta carta, separaron la formación definida por Thiele (op. cit.) en dos sucesiones, que junto
a un par de unidades intrusivas, definieron como el Grupo Pastos Blancos. Dichos autores denominaron a la
sucesión volcánica inferior como secuencia Guanaco Sonso (Guanaco Sonso Sequence, Pérmico Medio), y
sobre esta, la secuencia Los Tilos (Los Tilos Sequence, Triásico Medio a Superior). Efectivamente, en el área
de esta carta, las sucesiones de Martin et al. (op. cit.) son distinguibles y cartografiables de forma separada,
pues afloran en sectores distintos y sus litologías son hasta cierto punto diferenciables. Por esta razón, en
esta carta se individualiza a estas rocas como los estratos del paso Guanaco Sonso, mientras que para la
secuencia Los Tilos sensu Martin et al. (op.cit.) se mantiene la denominación original de Formación Pastos
Blancos. La extensión y potencia de los estratos del paso Guanaco Sonso, hacen necesaria una definición
formal; sin embargo, es necesario completar el levantamiento 1:100.000 de las cartas geológicas ubicadas
al norte y al sur del área de la presente carta, para definir formalmente a estos estratos como una formación.
Litología. Sucesión de rocas estratificadas principalmente volcánicas, formadas en su mayoría por tobas
de ceniza y lapilli, tanto líticas, cristalinas y vítreas, de afinidad dacítica a riolítica, en gran parte soldadas,
con intercalaciones de flujos de lava dacíticos y andesíticos. En menor proporción, existen intercalaciones
epiclásticas de poco espesor y continuidad lateral.
Específicamente, en la ladera sur del río Potrerillos, la sucesión tiene cerca de 1.100 m de potencia, y
está formada, en orden estratigráfico, por 170 m de lavas de aspecto masivo y coloración café rojiza, que
corresponden modalmente a dacitas con fenocristales de plagioclasa (2 mm, 10 a 20%), escasos fenocristales
de cuarzo (<10%) y biotita. La masa fundamental presenta microlitos de plagioclasa y biotita alterada. Hacia el
techo de estas lavas, las dacitas tienen hasta un 70% de amígdalas. Estas lavas inferiores están cubiertas por
una sucesión de ca. 1.000 m de potencia, dominada por estratos de rocas piroclásticas, que varían entre tobas
de lapilli y ceniza, con cristales y pómez, de variadas coloraciones incluyendo violáceo, rojizo y gris blanquecino,
y que incluyen intercalaciones menores de areniscas rojizas (1 a 15 m de potencia) y lavas peperíticas. En esta
sucesión, localmente se intercala una colada de lava andesítica de color negro de hasta 330 m de potencia, la
que se acuña lateralmente hasta desaparecer. Las rocas piroclásticas de esta localidad, en general, no presentan
estructuras sedimentarias tendiendo a ser macizo internamente. Solo algunos niveles menores de tobas de ceniza
presentan laminación paralela a modo de oleada piroclástica. En general, el contenido y tipo de fragmentos
líticos varía dentro de ciertos límites, alcanzando entre 10 y 35% de abundancia, y tamaños entre 1 y 3 cm en
promedio, típicamente fragmentos grises y verdosos de lavas andesíticas, dacíticas y líticos anaranjados de
microsienogranitos. Los cristales de estas tobas corresponden, casi en todos los casos, a cristales de plagioclasa
argilizados (rosados), ojos de cuarzo (<10%) y escasos máficos. La mayor parte de los estratos de tobas, en
especial los más potentes, tienen textura eutaxítica con fiammes que van desde los pocos milímetros hasta los
12 cm de largo. Los niveles epiclásticos son areniscas tobáceas y rocas volcanoclásticas más gruesas, con
fragmentos volcánicos de lavas y pómez en una matriz de arenisca lítico cristalina, con cuarzo y feldespato.
Entre el río Estrecho (cerro La Ternera y sector occidental del yacimiento Pascua) y la quebrada La
Ortiga, la suceción de mejor exposición es aquella que aflora en ambas laderas del río El Toro. En ese lugar
las rocas de coloración oscura, son principalmente rocas piroclásticas, con predominio de tobas de lapilli y
ceniza, con cristales de plagioclasa y cuarzo, y escasa biotita. Los fragmentos líticos (<10%) son de lavas
andesíticas y dacíticas, afaníticas a levemente porfíricas y fragmentos de sienogranitos de grano muy fino,
fino y menos abundantes de grano muy grueso, holocristalinos y porfíricos, de entre 1 mm hasta un par de
metros de diámetro. En la parte media inferior de la ladera norte del río Del Toro, existen bloques de alta
esfericidad y redondeamiento medio, de lavas andesíticas porfíricas de hasta 2 m de diámetro y bloques de
sienogranitos de grano grueso de hasta 40 cm de diámetro. Bajo el microscopio, las tobas lucen recristalizadas,
con aspecto felsítico, laminas de cuarzo recristalizado y en partes cuarzo poligonal. El conjunto de rocas

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piroclásticas de este lugar, está intruído por un stock diorítico de anfíbola, cuya textura varía desde extremos
microcristalinos a fanerítica de grano medio, de coloración gris verdosa oscura. Este stock forma parte de los
intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del río Potrerillos (Trsh). El stock parece haber intruido a modo
de filón entre las capas de tobas, con una superficie expuesta de ca. 3 km2. En el sector del yacimiento
Pascua, los afloramientos son de mala exposición y están en parte alterados, aunque se reconocen tobas
de lapilli similares a las descritas anteriormente, con líticos de tamaño centimétrico, de similar composición
(tobas fluidales y algunos sienogranitos) y levemente soldadas (fiammes milimétricas).
En el cajón del Encierro la sucesión también es principalmente volcánica con dominio de rocas piroclásticas
y escasas lavas. En la sierra de orientación norte-sur ubicada entre el cajón del Encierro y el arroyo de
Valeriano, afloran ca. 630 m de aglomerados piroclásticos y tobas de lapilli y ceniza, cuyos afloramientos
más australes tienen bloques de tobas y lavas de hasta 50 m de ancho (15-20 m en promedio), contenidos
en una matriz de lapilli y ceniza, rica en cristales de plagioclasa, cuarzo y desprovista de máficos y con
escasas pómez. Los bloques métricos son de tobas de lapilli, con y sin soldamiento y algunas de aspecto
brechoso. Un kilómetro más al norte, esta litofacies de aglomerado piroclástico varía lateralmente a tobas de
lapilli de similar potencia, carentes de bloques métricos y con aspecto masivo, sin estratificación evidente,
cuyas litofacies sugieren un voluminoso flujo piroclástico. Por otro lado, en los afloramientos ubicados en la
ladera oeste del cajón del Encierro, hacia el borde norte del área de esta carta, se reconoce una sucesión
de rocas piroclásticas compuesta por tobas de lapilli vítreas y soldadas con cristales de feldespato y cuarzo
y evidencias de desvitrificación (esferulitas). Hacia el sur de este sector, en el segmento medio de la sierra
de Las Palas, intruye a los estratos del paso Guanaco Sonso una diorita de anfíbola mesocrática (Mi) de
textura variable entre fanerítica y afanítico-porfírica, cuya coloración café verdosa y diaclasamiento la hace
confundible con estratos de la sucesión volcánica. En el extremo sur de la sierra de Las Palas, hasta la ladera
norte de la cabecera del río Blanco, afloran cerca de 1.000 m de espesor de rocas de color café oscuro,
asignadas preliminarmente en este trabajo a los estratos del paso Guanaco Sonso, con base únicamente
en el reconocimiento de rodados de tobas de lapilli ubicados hacia la quebrada Repecho.
Geoquímica. Se realizaron análisis geoquímicos en 4 lavas y 3 tobas de esta unidad. Los análisis geoquímicos
realizados en dos lavas dacíticas y una toba de la parte inferior de la sucesión expuesta en el río Potrerillos
indican un rango de sílice de 73 a 62% wt., distribuidas en el campo de las riolitas (variaciones a traquidacitas
en tobas) con álcalis totales intermedios (lavas) a altos (tobas) entre 7 a 10 en el diagrama TAS (Le Bas et al.,
1986). Las mismas muestras clasifican en el campo de las dacitas y riolitas de los diagramas de Winchester y
Floyd (1977). En el diagrama AFM (Irvine y Baragar, 1971) se observa un patrón calcoalcalino poco definido
(n=4), con las tobas en el campo toleítico (traquiandesitas y traquidacitas en diagrama TAS). Las tierras raras
muestran patrones con pendiente intermedia para las tierras raras livianas, y algo más plano para las pesadas,
según lo muestran los diagramas normalizados al condrito (Sun y McDonough, 1989) con valores de la razón
(La/Yb)N en el rango 16 a 5 para las lavas. Todas las lavas y rocas piroclásticas presentan anomalía negativa
de europio (Eu/Eu*)N, con valores entre 0,20 y 0,78, siendo el valor más extremo de 1,04 en una toba del cajón
del Encierro. Además, si se compara con las rocas de la Formación Pastos Blancos (Trspb), los estratos del
paso Guanaco Sonso tienen mayor abundancia de tierras raras. Los diagramas multielementos normalizados al
Manto Primitivo (Sun y McDonough, 1989) muestran anomalías negativas de Nb, Ta, Sr, P, Ti, y enriquecimiento
relativo de K y Pb. Las rocas piroclásticas analizadas procedentes del cajón del Encierro y río Potrerillos tienen
razón (La/Yb)N en el rango de 0,65 a 8,06. Los diagramas de discriminación tectónica de Pearce et al. (1984)
indican ambiente de arco volcánico, aunque un buen número de muestras presenta afinidad con magmas de
intraplaca en la mayoría de los diagramas (MCM-051q, 059q y RCM-058q, -181q).
Edad. Estos estratos volcánicos fueron consideradas por Nasi et al. (1990) como parte del volcanismo
Paleozoico Superior-Triásico Inferior, por correlación con la Formación Pastos Blancos definida por Thiele
(1964). Posteriormente, Martin et al. (1995) obtuvieron una edad U-Pb por dilución isotópica (TIMS) de
265±5,6 Ma, en una toba riolítica procedente del sector occidental del yacimiento Pascua, afloramiento que
relacionan con aquellos ubicados ~10 km más al sur, en la cabecera del río Potrerillos, junto al paso del
Guanaco Sonso. Esta edad es contemporánea con la de un pequeño afloramiento de tobas dacíticas ubicado
en la quebrada del paso Agua Negra, al sur de los 30º S, donde Martin et al. (1995), obtuvieron dos edades
K-Ar en biotita de 281,0±6,0 y de 260,0±6,0 Ma (Pérmico Inferior a Medio).

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Sin embargo, en este trabajo se han obtenido dos edades más jóvenes en el área de esta carta. En las
nacientes del río Potrerillos se ha determinado una edad de 253,9±2,8 Ma mediante U-Pb en circones de
una lava dacítica de textura porfírica, procedente de la parte más baja de la principal sucesión estratificada.
Esta nueva edad se ubica ~18 km más al sur y unos 1.000 m más abajo (topográficamente) que la edad de
ca. 265 Ma reportada por Martin et al. (1995). En el cajón del Encierro, se ha obtenido una edad U-Pb en
circón de una toba, de 252,4±1,8 Ma en la parte más baja de los estratos en ese lugar.
De la misma forma, Salazar y Coloma (en preparación) un poco más al norte del área de esta carta,
obtuvieron mediante el mismo método, una edad de 240,7±2,4 Ma en circones de la matriz de una toba de
bloques y una edad de 250,0±2,0 Ma en una toba vítrea. En esa misma área, estos autores observaron que
la sucesión cubre en discordancia a otro grupo de estratos volcánicos, cornificados, para los que se han
obtenido edades del Pérmico Medio (ca. 275-263 Ma).
Con estos datos, en territorio chileno los estratos del paso Guanaco Sonso tienen edades comprendidas
entre los 265 y 240 Ma (Pérmico medio a Triásico Medio). Al interior del área de esta carta, sin embargo,
las edades radiométricas U-Pb quedan comprendidas en el lapso 265-252 Ma (Pérmico Medio a Superior);
pero se debe considerar que las dataciones realizadas en el río Potrerillos y el cajón del Encierro, son de
rocas procedentes de la parte inferior de las sucesiones piroclásticas, por lo que en ambas localidades los
productos volcánicos podrían haber sido formados hasta bien entrado el Triásico Inferior, tal como sucede
al norte de esta área. Se debe señalar, además, que la edad más antigua del sector del yacimiento Pascua
(265 Ma) es una edad obtenida por dilusión isotópica (TIMS) en cristales de una toba. Por lo tanto, esta no es
del todo comparable con las nuevas edades SHRIMP reportadas en este trabajo. En síntesis, en el área de
esta carta, se asigna un lapso Pérmico Superior-Triásico Inferior? para los estratos del paso Guanaco Sonso.
Interpretación. Los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), representan la acumulación de ca. 1.100 m
de productos piroclásticos y lávicos, de composición intermedia a félsica. Las características de los depósitos
sugieren procesos eruptivos de alta explosividad generadores de flujos piroclásticos. La diferencia en las
litofacies volcánicas de los distintos afloramientos, sugiere control local del volcanismo incluyendo procesos
de colapso en la zona del cajón del Encierro. A modo general, la geoquímica de estas lavas es equivalente a
la de los monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro) y al Complejo Plutónico Chollay (Trch),
lo que permite sugerir que todas estas unidades fueron formadas a partir de una fuente o actividad magmática
común, y cuya geoquímica resulta, además, afín con aquella de un ambiente de margen de subducción, tal
como ya lo han interpretado otros autores para este período (Coloma et al., 2012, 2015; Parada, 2013).
Los estratos del paso Guanaco Sonso, tanto en la cabecera del río Potrerillos, como en la sierra de Las
Palas, tienen edades del Pérmico Superior alto en la base de las sucesiones. En particular, el afloramiento
ubicado al oeste del yacimiento Pascua, con una edad de ca. 265 Ma, resulta contemporaneo con un
afloramiento ubicado en la quebrada del paso Agua Negra, al sur de los 30º S, de 260 y 281 Ma (K-Ar); y
con aquellas rocas volcánicas descritas en el sector Veladero, en Argentina con edades ca. 259 y 263 Ma
(Charchaflié, 2003). Por ello, la edad del afloramiento ubicado en el sector de Pascua se correlaciona con
las sucesiones estratificadas del Pérmico medio en Argentina, y con aquellas recientemente encontradas por
Salazar y Coloma (en preparación) bajo los estratos del paso Guanaco Sonso en el arroyo de la Laguna Chica
(ca. 275-263 Ma). Por otro lado, el volcanismo registrado en estos estratos, es sincrónico a la cristalización de
los Monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga ((PeTro), ca. 252 Ma), y es solo 4 Ma más antiguo
que el emplazamiento de los primeros pulsos del Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)).
A modo general, la edad de estas rocas volcánicas permite correlacionarlas con la Formación Pantanoso
en Copiapó (Mercado, 1982) y las formaciones Matahuaico, Cas y Peine (Moraga et al., 1974), y decir que
son posteriores al Grupo Choyoi en Argentina (Sato et al., 2015; Coira et al., 1982; Ramos et al., 1984, 1986).

MONZOGRANITOS Y GRANODIORITAS DE QUEBRADA LA ORTIGA PeTro (ca. 252 Ma)


(Este trabajo)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Monzogranitos de anfíbola y granodioritas subordinadas.


Son rocas leucocráticas, generalmente isótropas y de grano grueso y muy grueso, algunas en variedades
porfídicas. En el área de esta carta, la unidad está integrada por tres plutones, todos de aspecto homogéneo,

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isótropo y de colores rosado y amarillo claro. Afloran en el sector sureste del área, entre el río de Las Tres
Quebradas por el norte y la ladera sur del río Potrerillos por el sur, alcanzando una superficie total de ca. 90 km2.
Allí, los plutones asignados a esta unidad son los plutones Las Canchitas y Potrerillos (sensu Nasi et al., 1990)
y el plutón Las Talas, nombre acuñado en este trabajo. El plutón Potrerillos está en contacto por el este con los
estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), mediante un contacto cuya traza está cubierta, y por lo tanto es
un contacto inferido (sin determinar la relación de contacto). El borde oeste del plutón está en inconformidad
bajo la Formación Lagunillas (Jsl). El plutón Las Canchitas por su parte, está cortado por una falla inversa de
alto ángulo que cabalga este intrusivo hacia el este, por sobre las formaciones Lautaro (Jl) y Lagunillas (Jsl); a
la vez, hacia el oeste y sur, el plutón está cubierto en inconformidad por rocas volcánicas del Triásico Superior
de la Formación Pastos Blancos (Trspb). Los diques no son muy abundantes, sin embargo, en la quebrada La
Ortiga, el plutón Las Canchitas está intruido por diques máficos de color negro subverticales. Los plutones de
esta unidad fueron previamente cartografiados por Nasi et al. (1990) como parte de la Unidad El León, cuya
localidad tipo, en la sierra del León, se encuentra en la Hoja Pisco Elqui (Mpodozis y Cornejo, 1988).
Litología. Está formado por monzogranitos de anfíbola y biotita, leucocráticos, generalmente isótropos
y de grano grueso y muy grueso, algunos con variedades porfídicas, con gruesos cristales de feldespato.
También se observan variaciones locales a granodioritas de similar textura (plutón Las Talas).
El plutón Las Canchitas es de color rosado pálido y se compone de monzogranitos de biotita leucocráticos
de grano grueso. Si bien es bastante homogéneo presenta variaciones con menos cuarzo (monzonitas
de biotita). El cuarzo presenta bordes embahiados y deformación intracristalina con extinción ondulosa
y recirstalización. La plagioclasa (An12-28) tiene zonación y/o textura poiquilítica con cadacristales de
plagioclasa, y feldespato potásico. Las muestras procedentes del río de las Tres Quebradas, presentan,
además, texturas pertítica (tipo strings). La biotita alcanza el 10% y 2 mm de tamaño en promedio. Los
cristales de biotita están sericitizados, al igual que los feldespatos y la clorita crece en varias facies
minerales y entre cristales.
El plutón Las Talas corresponde a un granodiorita de anfíbola y biotita, leucocrática, que a diferencia
del plutón anterior, tiene textura porfírica, con fenocristales de feldespato (1-2 cm) inmersos en una masa
de cristales de grano medio a fino, de color más oscuro, con llamtativos cristales euhedrales de anfíbola
(3 mm). Este plutón se extiende hacia el sur en el área de Guanta-Los Cuartitos y Paso de Las vacas Heladas
(Murillo, en preparación).
El mayor volumen del plutón Potrerillos forma afloramientos de coloración rojiza y una regular exposición.
En su parte superior existe una planicie cubierta por regolito. Los afloramientos ubicados hacia el río Potrerillos,
se componen por granodioritas de anfíbola y biotita, con fábrica isótropa y textura hipidiomórfica, de grano
medio a grueso. Los máficos son biotita (7%) y anfíbola (11%), los que están parcialmente cloritizados. Los
feldespatos están parcialmente sericitizados y argilizados.
Geoquímica. La geoquímica realizada a 4 muestras de esta unidad indica una tendencia calcoalcalina,
con 65 a 73% de SiO2. Las tierras raras tienen patrones empinados, haciéndose más planos en las tierras
raras pesadas, con valores de la razón La/YbN de 7,9 a 3,3. Registran anomalías de Eu o Nd muy bajas o
bien ausentes (RCM-177q). Los diagramas de discriminación tectónica indican granitos de arco volcánico,
con una tendencia a los granitos de intraplaca para una muestra del plutón Potrerillos en quebrada La Ortiga
(RCM-177q).
Edad. Previo a este estudio, en el área de esta carta no existían edades radiométricas para estos
monzogranitos, quedando su edad determinada por sus relaciones de contacto y por su correlación litológica
con los plutones El León y Monte Grande, ubicados en la Hoja Pisco Elqui, en la cual Mpodozis y Cornejo
(1988), publicaron edades K-Ar de 276±4 y 238±4 Ma y edades Rb-Sr entre 200±10 y 192±11 Ma. En el
presente trabajo, se obtuvo una edad de cristalización de 252,3±1,9 Ma, mediante método U-Pb en circones
de una granodiorita leucocrática, procedente del plutón Las Canchitas, en la confluencia de los ríos La Ortiga
y de Las Tres Quebradas.
Interpretación. La edad de 252,3±1,9 Ma es interpretada como representativa de la cristalización
del plutón Las Canchitas y se considera representativa para la edad de la unidad. Esta edad, en el límite
Pérmico-Triásico, es la más antigua obtenida para los intrusivos asociados a la actividad ígnea posterior al
gap plutónico entre los 285-252 Ma.

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En esta área, los monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga son una unidad litológica y
cronológicamente diferenciable, que representa el inicio del ciclo magmático que formó los plutones del
Pérmico Superior-Triásico Superior. Cronológicamente, esta unidad es correlacionable con las tonalitas de
quebrada Las Cañas, en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas, para la que Salazar et al. (2013a)
establecieron un rango de edad entre 259 y 253 Ma. De la misma forma, estos monzogranitos son además
sincrónicos con las rocas más antiguas del Complejo Plutónico Montosa-El Potro (Martínez et al., 2015),
ubicado a los 28º S, cuyas edades U-Pb indican que este habría comenzado a formarse hacia fines del Pérmico.

TRIÁSICO

Durante el Triásico se generaron los últimos pulsos magmáticos de la actividad del ciclo Carbonífero-
Triásico. El Complejo Plutónico Chollay (Trch) se construyó durante un lapso de casi 15 Ma y es la unidad
intrusiva más voluminosa y de mayor tiempo de emplazamiento en el área de esta carta.
De manera contemporánea, en el Triásico Inferior(?) a Medio comenzaría un proceso de extensión
cortical generalizado que, en este sector, formó la cuenca que acomodó la sedimentación clástica de la
Formación San Félix (Trsf) hasta el Triásico Superior. En el Triásico Superior, el volumen del plutonismo
disminuye considerablemente, registrándose el emplazamiento de plutones de menor dimensión, incluyendo
sienogranitos, granodioritas y dioritas de los intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi) y stocks máficos
de los intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del río Potrerillos (Trsh). Estos intrusivos son la última
manifestación del magmatismo Gondwánico que se tenga registro. El volcánismo del Triásico Superior queda
representado por las rocas bimodales, principalmente félsicas y piroclásticas de la Formación Pastos Blancos
(Trspb) y por su equivalente septentrional, las lavas de la Formación La Totora (Trslt).

COMPLEJO PLUTÓNICO CHOLLAY Trch (248-233 Ma)


(Salazar et al., 2013a; emend. este trabajo)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Este complejo fue definido en el sector oriental
de la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas (Salazar et al., 2013a), como un complejo plutónico
compuesto por cuatro subunidades (litofacies): dioritas a gabros de piroxeno; monzogranitos de biotita;
tonalitas de biotita y anfíbola; y, granodioritas de biotita, anfíbola y muscovita. El complejo definido por dichos
autores se extiende hacia el este, en la carta Geología del área Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar
y Coloma, en preparación) y hacia el sur, hasta la porción centro oriental de la zona de la presente carta.
En toda su extensión, de casi 170 km de largo en dirección norte-sur (ca. 27°45' a 29°23' S), el complejo es
prácticamente continuo y cada litofacies es, en general, bastante homogénea.
En el área de esta carta geológica, el Complejo Plutónico Chollay aflora en el sector nororiental, desde
quebrada La Plata por el oeste, hasta la frontera Chile-Argentina (y continúa hacia el este en territorio
argentino; e.g., Charchaflié, 2003; Charchaflié et al., 2007); y en sentido norte-sur, desde el límite norte del
área de esta carta, hasta los 29°23' S, unos 5 km al sur del yacimiento Pascua, en las nacientes del río El
Toro. En toda esta zona, se reconocen tres litofacies, dos de las cuales, son la continuación al sur de las
reconocidas por Salazar et al. (2013a). En general, se trata de rocas leucocráticas, de grano grueso a medio,
con variedades porfíricas, comúnmente isótropas, con escasos enclaves máficos y, a excepción de sus facies
sienograníticas rojizas, los afloramientos son todos de coloración pardo claro a amarillento.
La litofacies de mayor extensión corresponde a monzogranitos de anfíbola leucocráticos de grano grueso
(Trch(mg)), los que afloran ampliamente (ca. 350 km2) en el sector centro y noreste del área de esta carta,
expuesto en los ríos Chollay, Pachuy, Estrecho y Blanco, en afloramientos de color blanco amarillento a
rosado pálido (plutón Chollay).
Una segunda litofacies son las tonalitas de anfíbola y biotita, con dioritas cuarcíferas subordinadas
(Trch(t)), las que afloran en el cordón Amarillo, al oeste de la quebrada La Plata (plutón Quebrada La Plata)
y al sur de estos en el extremo sur de la sierra del Tatul, así como en el sector noreste del área de esta
carta, en el cordón El Corral, al oeste del cajón del Encierro (cabecera de quebrada El Corral). Allí, el plutón
Pico de Las Palas (denominación de Nasi et al., 1990) es un intrusivo de color blanquecino que contrasta

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con las otras facies de este complejo. Adicionalmente, se asignan a esta litofacies aquellos afloramientos
ubicados en la parte más alta de los cerros ubicados entre los ríos Pachuy y Blanco, dispuestos en contacto
subhorizontal sobre las facies de monzogranitos (Trch(mg)). Asimismo, existen afloramientos ubicados al
oeste del río Blanco. Esta última asignación es tentativa y obedece únicamente a la similitud existente entre
esos afloramientos y aquellos del plutón Pico de Las Palas, al comparar su reflectancia en imagen satelital
(ASTER), pues no se realizó control de terreno en ese sector.
La tercera litofacies de este complejo plutónico son los sienogranitos porfíricos de coloración rojiza
(Trch(sg)), que afloran en dos plutones contiguos, el plutón Río Blanco, en el estero Blanco y el plutón Nevada
en el sector del yacimiento Pascua, en la cabecera del río Estrecho y estero Barriales, y que se extiende
hacia el sur en los cerros Nevados y en la cabecera del río El Toro.
Este complejo plutónico intruye a la Formación Las Placetas del Devónico-Carbonífero (DClp) en la
ladera este del arroyo de Valeriano, al noreste del área, así como también a los estratos del paso Guanaco
Sonso (PeTrgs) tanto en la sierra de Las Palas, como en el sector del río El Toro y yacimiento Pascua.
Entre las quebradas Pinte y La Plata (cordón El Amarillo, cordón El Pasto, sierra del Tatul), se atribuye a
este complejo un enjambre polidireccional de diques pegmatíticos graníticos (dg1), en parte foliados, que
intruyen a las Dioritas de Quebrada Pinte de los intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior (Cii(d)). Por otro
lado, el Complejo Plutónico Chollay constituyó el basamento para el depósito de las formaciones volcánicas
y sedimentarias del Mesozoico (Pastos Blancos, La Totora, Lautaro y Lagunillas) y constituyó además, el
zócalo de los aparatos volcánicos del Eoceno-Mioceno (formaciones Cerro de Las Tórtolas y Tambo). Es
intruido por stocks hipabisales (<3 km2) de las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb), como el
ubicado en el río Chollay, 2 km aguas abajo de la confluencia con el río Blanco (dioritas mesocráticas de
grano medio propilitizada), o aquellas intrusiones de tonalitas verdosas leucoicráticas del sector de Pascua
y los cerros Nevados. Además, el complejo está cortado por una familia de diques máficos métricos, de
color negro (dm1), en especial en el sector de los ríos Chollay, Blanco y Estrecho. También afloran diques
riodacíticos rojizos relacionados espacialmente con los diques máficos (df1), los que parecen utilizar las
discontinuidades dejadas por los diques más antiguos para emplazarse.
La litofacies de monzogranitos (Trch(mg)), que es la más extensa de este complejo plutónico, fue asignada
originalmente a la Unidad Chollay por Nasi et al. (1990), razón por la que se ha utilizado dicho nombre para
denominar al complejo plutónico. En la Hoja Guanta, las litofacies de tonalitas (Trch(t)) fueron asignadas
a la Unidad Los Carricitos, mientras que las litofacies de sienogranitos del río Estrecho (Trch(sg)), fueron
asignadas originalmente a la Unidad Colorado por los mismos autores (Nasi et al., 1985, 1990). Los nuevos
antecedentes geocronológicos indican que los sienogranitos del plutón Nevada, son considerablemente más
antiguos que el grupo principal de intrusivos definido por Nasi et al. (1985, 1990) como Unidad Colorado (plutón
La Coneja en el río Potrerillos y su localidad tipo, al sur del área de esta carta). Dado que estas intrusiones
están en contacto directo y tienen edad y geoquímica similar resulta apropiado considerar al plutón Nevada
como parte del Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)), al igual que el plutón Pico de Las Palas (Trch(t)).
Litología. A grandes rasgos, este complejo plutónico varía litológicamente en sus distintos plutones
desde sienogranitos a tonalitas y escasas dioritas (al norte del área de esta carta), predominando los
monzogranitos leucráticos de grano grueso, en afloramientos de coloración pardo claro, como los expuestos
en el río Chollay y que caracterizan al plutón Chollay. En su mayoría, las litofacies del complejo son rocas
isótropas, de grano medio a grueso, con anfíbola y/o biotita, leucocrática, con un índice de color muy bajo
(1-10%). Casi la totalidad de esta unidad presenta alteración propilítica con epidota y clorita diseminada y
como reemplazo de cristales de feldespato y máficos. En los sectores del yacimiento Pascua, la cabecera
del arroyo Blanco, la sierra de Las Palas y en el cajón del Encierro, los plutones de este complejo presentan
zonas de alteración hidrotermal argílica avanzada (~5 a 15 km2) que obliteraron y mineralizaron la roca. La
alteración referida se ubica en la franja de depósitos epitermales aurífero del Mioceno Superior, constituyendo
por tanto una zona de interés económico.
Trch(mg). Son monzogranitos y en menor proporción sienogranitos de biotita y anfíbola, leucocráticos a
hololeucocráticos de grano grueso a muy grueso y fábrica isótropa. Sus texturas mesoscópicas incluyen rocas
faneríticas de grano grueso, con grandes fenocristales de feldespato (hasta 3 cm). En baja proporción, los
monzogranitos tienen enclaves dioríticos y en varios sectores están intruidos por diques máficos de color negro

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(df1). Petrográficamente, estos monzogranitos presentan cuarzo (2-6 mm) con extinción ondulosa, migración
de borde, formación de subgranos y bordes embahiados. La plagioclasa (1-3 mm) posee zonación continua
o discontinua, maclas de Carlsbad, periclina y polisintética. El método de Michel-Lévy indica composición
de oligoclasa. El feldespato potásico (1-2 mm) corresponde a ortoclasa o microclina, con textura pertítica y
en parte micrográfica, algunos cristales con macla de Tartán. En su mayoría, los máficos son escasos. La
biotita (0,5-3 mm) varía entre un 1 y 5%, casi siempre fuertemente alterada a clorita y epidota, al igual que
la anfíbola (0,1-2 mm). Esta última, se presenta en cristales poiquilíticos incluyendo cuarzo. Los minerales
accesorios son circón, titanita, magnetita y otros opacos.
En la quebrada La Plata, en su ladera oeste, afloran monzodioritas cuarcíferas de fábrica isótroapa con
hasta un 12% de biotita y hasta 5% de anfíbola, ambos cloritizados y epidotizados. En la ladera este, de esta
quebrada, afloran monzonitas con cristales de mica blanca hasta 1 cm y feldespatos con bordes irregulares
y extinción ondulosa.
Esta litofacies es homogénea y presenta en casi toda su extensión una alteración propilítica moderada a
baja, con clorita, epidota y calcita principalmente. Los cristales de oligoclasa están parcialmente reemplazados
por sericita, arcillas y en menor proporción agregados finos de epidota, al igual que los cristales de biotita y
anfíbola, los que pueden estar reemplazados casi por completo.
Los enclaves máficos son escasos o estan ausentes, pero cuando se presentan lo hacen de manera aislada,
con un volúmen máximo de 5%. En general, corresponden a dioritas de anfíbola y piroxeno, melanocráticas
de grano fino y color gris claro a gris oscuro. Presentan formas elipsoidales de 5 cm en promedio y un máximo
de 60 cm (longitud del eje mayor), con contactos no muy bien definidos. Es común encontrar, al interior de
los enclaves, xenocristales de grano medio, de feldespatos y/o cuarzo. Esta litofacies está intruida por diques
máficos de color negro a gris oscuro, de entre 1 a 3 metros de ancho, los que se encuentran inyectados en
la forma de enjambres subparalelos, típicamente subverticales, con rumbo preferente norte-sur (sector sur
del plutón Chollay), variando a N 15º E, hacia el norte, en los valles de los río Pachuy y Chollay.
Trch(t). Tonalitas y en menor proporción, dioritas cuarcíferas y monzogranitos de biotita y anfíbola, leuco
a mesocráticas (índice de color entre 15 y 35%), con variedades subordinadas de dioritas leucocráticas de
grano medio. En el terreno, son afloramientos de coloración parda amarillenta y fábricas dominantemente
isótropas. No obstante, el plutón Pico de Las Palas forma afloramientos blanquecinos con fábrica variable,
entre isótropas a levemente foliadas, con evidente orientación de los cristales máficos. En ese lugar, las
tonalitas y dioritas cuarcíferas de biotita y anfíbola, tienen textura hipidiomórfica de grano medio, con una
foliación incipiente. Los cristales de cuarzo (1 a 1,5 mm) tienen bordes embahiados, y están levemente
deformados presentando extinción ondulosa y formación de subgranos. Los cristales de plagioclasa
(An9-31) (1 a 3 mm) tienen macla polisintética, carlsbad y periclina. Los ferromagnesianos son biotita (0,3-
1,5 mm), que en las muestras foliadas aparece microplegada. La anfíbola (1,5 mm) es escasa (<2%) e
incluye cadacristales de cuarzo y biotita mediante textura spoiquilítica. Los minerales accesorios son
opacos, circón y titanita.
Al igual que las otras litofacies, la alteración de estas rocas es principalmente propilítica con crecimiento
de clorita y epidota como reemplazo de plagioclasa, biotia y anfíbola, así como la sericitización de cristales
de plagioclasa. En el plutón Quebrada La Plata, las tonalitas presentan variaciones granodioritas.
Trch(sg). Sienogranitos hololeucocráticos de grano medio, en parte porfíricos, los que en el sector
de Pascua y río El Toro afloran con una coloración rojiza intensa. Mesoscópicamente, son isótropos y
relativamente homogéneos. Tienen textura porfírica con fenocristales de hasta 20 mm, en una masa
fundamental microcristalina, de coloración rosasea a rojiza, con fenocristales de cuarzo y plagioclasa, en
ausencia de ferromagnesianos. Bajo miscroscopio, el cuarzo (1 a 3 mm) tiene extinción ondulosa, formación
de subgranos y recristalización y en menor medida, bordes embahiados. Los cristales de feldespato potásico
(1-7 mm) poseen textura pertítica y poiquilítica, con cadacristales de cuarzo, biotita y plagioclasa. Los
cristales de plagioclasa (An7-35) (1-3,5 mm) tienen zonación continua y/o discontinua, maclas polisintética (con
acuñamiento) y Carlsbad. La biotita (0,6-2 mm), es muy poco común pero cuando existe, presenta textura
poiquilítica con cuarzo. En un par de muestras del plutón Nevada, los sienogranitos tienen mica blanca
accesoria (hasta 1 mm), diseminada o en dominios de agregados cristalinos, micropliegada. Los minerales
accesorios son titanita, circón y opacos.

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Las rocas de esta litofacies presentan alteración propilítica, con clorita y epidota en plagioclasa y biotita
o formando cúmulos de clorita-epidota. Los feldespatos se observan moderadamente argilizados.
Geoquímica. Los análisis geoquímicos realizados en 15 muestras indican que este complejo tiene un
rango de sílice de 77-63% wt., como tonalitas y sienogranitos con contenidos medios de álcalis (6 a 9 en TAS)
y con carácter calcoalcalino en diagramas AFM (Irvine y Baragar, 1971), ubicándose en las series de mediano
a alto potasio y todas de caracter peraluminoso. Las tierras raras muestran patrones con pendiente inclinada
en los diagramas normalizados al condrito (Sun y McDonough, 1989), con valores de la razón (La/Yb)N en el
rango 3 a 15 para los Trch(mg), de 4-5,9 en los Trch(sg) y de 6-24,6 en los Trch(t). Presentan anomalía de
europio (Eu/Eu*)N, negativa de 0,17-1,06 en los Trch(mg), de 024-089 en los Trch(sg) y de 0,71-1,19 en los
Trch(t), siendo las más marcadas las muestras RCM-117q, -040q y MCM-007q, -253q, mientras que otras
muestras casi no presentan anomalías de europio (RCM-052q, -115q). Además, el complejo presenta leves
anomalías negativas de Nd, que solo se vuelven importantes en un par de muestras (MCM-007q, RCM-
039q). Los diagramas multielementos normalizados al Manto Enriquecido (N-MORB, Sun y McDonough,
1989) muestran anomalías negativas de Ba, Nb, Sr, Zr y Ti, y anomalías positivas de Pb (excepto MCM-
253q), K y Rb. En los diagramas de discriminación tenctónica las rocas de este complejo indican afinidad
con los granitos de arco volcánico, aunque un buen número pasa al campo de los los granitos de intraplaca
en la mayor parte de los diagramas (MCM-007q, -265q) y solo una (MCM-265) indica afinidad con granitos
syn-colisionales en el diagrama Rb versus Yb+Ta.
Edad. En el área de esta carta, y al norte de ella, existen varias determinaciones radiométricas para este
complejo, las que a escala regional, indican que se formó en un lapso de 15 Ma, entre el Triásico Inferior a
Medio. En el área de esta carta, las primeras determinaciones realizadas mediante K-Ar en biotita, indican
edades de 238±4 y 238±6 Ma para monzogranitos del plutón Chollay, en el río Pachuy y el río Estrecho,
respectivamente (Nasi et al., 1990). Para el plutón La Plata, en la quebrada homónima, obtuvieron edades
de 245±4 y 256,0±7,0 Ma, mediante K-Ar en biotita y anfíbola, respectivamente, en rocas de la litofacies
tonalítica (Trch(t)). Posteriormente, Martin et al. (1995) obtuvieron dos edades de 242±1,5 y 242,0±1,5 Ma
mediante U-Pb en circones provenientes de un pórfido dacítico y un pórfido cuarcífero, ambos alterados, del
Plutón Nevada, en el sector del yacimiento Pascua (Trch(sg)). Salazar et al. (2013a) publicaron edades en el
lapso ca. 248-237 Ma para circones de los monzogranitos del complejo (Trch(mg)), inmediatamente al norte
del límite del área de esta carta. También allí, una datación U-Pb en circones de un monzogranito de biotita
publicada por Maksaev et al. (2014), entrega una edad de 244,0±2,8 Ma, justo al norte del límite de esta carta.
En este trabajo, se han obtenido ocho nuevas edades de cristalización para este complejo plutónico. Por
método U-Pb en circón se obtuvieron tres edades: la primera de 239,7±1,9 Ma se obtuvo en un monzogranito
colectado al este de la localidad de Chollay (Trch(mg)); mientras que las otras dos fueron realizadas en
rocas del plutón Nevada, obtienéndose una edad de 238,3±2,5 Ma para un monzogranito rojizo del curso
alto del arroyo Blanco (Trch(sg)); y una tercera edad de 248,2±2,1 Ma en un sienogranito de río Del Estrecho
(Trch(sg)). Por otro lado, las determinaciones realizadas mediante 40Ar/39Ar indican varias edades para el
complejo. Una edad en biotita de 244,8±1,2 Ma para rocas de la parte sur del plutón Quebrada La Plata
(Trch(t)) y de 243,4±1,4 Ma en mica blanca para otro monzogranito de dos micas, también en la quebrada
La Plata. Dos edades de 237,2±0,5 y 234,9±0,5 Ma, fueron obtenidas para tonalitas del plutón Pico de Las
Palas (Trch(t)). Finalmente, en el plutón Chollay se obtuvo una edad de 233,8±0,5 Ma en cristales de biotita
de un monzogranito de quebrada El Corral (Trch(mg)).
En sintesis, en el área de esta carta geológica, las edades del Complejo Plutónico Chollay se encuentran
comprendidas en el rango 248,2±2,1 a 238,3±2,5 Ma si se consideran únicamente las dataciones U-Pb,
extendiéndose este lapso hasta los 233,8±0,5 Ma, al considerar las dataciones 40Ar/39Ar y K-Ar disponibles.
Con todas estas edades, es posible situar la cristalización de este complejo plutónico entre el Triásico Inferior
alto y el Triásico Medio.
Interpretación. El Complejo Plutónico Chollay se compone de varios plutones y litofacies cartografiables.
La litofacies de mayor extensión corresponde a los monzogranitos (Trch(mg)), anteriormente agrupados en
la Unidad Chollay de Nasi et al. (1990). La litofacies de sienogranitos (Trch(sg)) previamente asignada a la
Unidad Colorado de Nasi et al. (op. cit.), es la más antigua del complejo (ca. 248 y 238 Ma). Para el plutón
Pico de Las Palas (Trch(t)), asignado a la Unidad Los Carricitos por los mismos autores, no se dispone de

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edades U-Pb; sin embargo, dos edades Ar40/Ar39 indican un origen tardío en la construcción del complejo
plutónico (ca. 237 y 235 Ma). Este complejo se extiende de manera continua desde el área de esta carta
hacia el norte, por ca. 50 km más, en el área de las cartas Geología del área El Tránsito-Lagunillas (Salazar
et al., 2013a) y Geología del área Cerros de Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma, en preparación),
donde los afloramientos son cubiertos por rocas volcánicas y sedimentarias meso-cenozoicas. Más al norte
aún, aflora el Complejo Plutónico Montosa-El Potro (Martínez et al., 2015) el que se extiende en gran parte
del área de Iglesia Colorada-Cerro del Potro y Cerro Mondaquita, hasta la porción sur de la Hoja La Guardia
(Iriarte et al., 1999). Este último complejo plutónico es solo un poco más antiguo que el Complejo Plutónico
Chollay. La geoquímica indica que las tres litofacies del complejo plutónico, en el área de esta carta, son
rocas calcoalcalinas, formadas en un ambiente plutónico de arco magmático, aunque algunos investigadores
sugieren un magmatismo en ambiente extensional que podría haber involucrado fusión cortical (Mpodozis
y Kay, 1992).

FORMACIÓN SAN FÉLIX Trsf (Triásico Inferior?-Superior)


(Reutter, 1974)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. En la localidad de San Félix, valle del río Del
Carmen, Reutter (1974) definió la Formación San Félix como una sucesión sedimentaria formada por “rocas
clásticas gruesas con intercalaciones de volcarenitas, grauwacas y lutitas de origen marino” de, al menos,
4.000 m de potencia, que se dispone como un monoclinal inclinado hacia el oeste. Ribba (1985) estudia esta
sucesión en su localidad tipo y define 5 miembros (M1 a M5) que están bien expuestos y caracterizados en
la carta Geología de las áreas El Tránsito-Lagunillas (Salazar et al., 2013a), al norte del área de este estudio.
En el área de esta carta, las rocas de la Formación San Félix se exponen a lo largo del valle del río Del
Carmen en tres sectores: en la parte alta de quebrada López; sector de La Puntilla y sector Plata Baja, al
sur del estero Plata Alta; y en el suroeste del área, entre las quebradas Casablanca y del Toro al este de
quebrada Las Tolas del Calvario. En la parte alta de la quebrada López, afloran conglomerados y potentes
capas de lutitas y areniscas finas que, siguiendo la cartografía de Salazar et al. (2013a), se asignan a los
miembros M3, M4 y M5 definidos por Ribba (1985) (Trsf3, Trsf4, Trsf5). En este mismo sector, la Formación
San Félix está intruida por la tonalita de quebrada López (Jstl) y hacia el oeste está limitada por la Falla
San Félix, la que genera el cabalgamiento de esta sucesión hacia el oeste, sobre la Formación Algarrobal
(JsKa). Hacia el sur, en el sector de La Puntilla, se reconoce una sucesión de conglomerados gruesos
blanquecinos y areniscas medias, que yacen sobre las tobas de la Formación Cerro Bayo, los cuales están
cubiertos por la Formación La Totora (Trslt) en forma concordante y por la Formación Algarrobal (Jska) en
discordancia angular, y además está en contacto tectónico con las metapelitas y metarenitas del Complejo
Metamórfico El Cepo (OrCc). En la confluencia de la quebrada La Plata Alta y el río Del Carmen, sector
Plata Baja, se observan conglomerados y areniscas medias de la Formación San Félix (Trsf), cubiertos por
rocas marinas de la Formación Lautaro (Jl) y cabalgados desde el oeste por dioritas del Complejo Plutónico
Chanchoquín (Pech) y por tonalitas de los intrusivos plutónicos del Carbonífero superior (Csi(t)). En el sector
entre las quebradas Casablanca y El Toro, las rocas conglomerádicas de la Formación San Félix (Trsf)
están cubiertas en discordancia angular por la Formación Algarrobal (JsKa), y yace en discordancia angular,
sobre la Formación Cerro Bayo (Cscb). Hacia el este, por quebrada los Tambos hasta quebrada El Tuerto,
se encuentra en contacto tectónico con las formaciones Cerro Bayo (Cscb) y Pastos Blancos (Trspb(b)) y
con los intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi(sg)) por medio de la Falla Las Ánimas. Además la
formación es intruida por el plutón Casablanca de los intrusivos hipabisales riodaciticos (Kihd) en la quebrada
Casablanca y al sur de quebrada el Tuerto.
Litología. En el área de esta carta las rocas de la Formación San Félix corresponden a capas bien
estratificadas, de color blanquecino a gris pardusco, compuestas por conglomerados clastosoportados de
buena estratificación intercalados con areniscas medias a gruesas; localmente se reconocen fangolitas y
capas de areniscas finas. Específicamente, en la quebrada López, aflora una sucesión de color gris verdosa
de areniscas finas a gruesas, con inclinación hacia el oeste de 60 grados y rumbo aproximadamente norte.
Corresponden a cuarzo arenitas y litarenitas, además de conglomerados matriz soportados, con clastos

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subredondeados y subprismoidales (tamaños de 2 a 10 cm), compuestos, esencialmente, por líticos volcánicos


félsicos, intrusivos y monominerales de cuarzo. Estas rocas presentan recristalización de los granos de cuarzo;
vetilllas subparalelas compuestas de cuarzo, feldespato potásico y minerales máficos, que evidencian un
metamorfismo de contacto generado por la intrusión de la tonalita de quebrada López (Jstl), que aflora en la
parte alta de la misma quebrada. La sucesión continúa hacia el techo, con areniscas grises finas a medias con
estratificación cruzada e intercalaciones rítmicas, de potencias decimétricas, de lutitas de color gris oscuro con
laminación paralela que se acuñan lateralmente. Siguiendo la cartografía de Salazar et al. (2013a), se asignan
estos estratos a los miembros M3 (Trsf3), M4 (Trsf4) y M5 (Trsf5). El miembro M3 (Trsf3) corresponde a los
conglomerados y areniscas que afloran en el sector este de la quebrada, con un espesor entre 300 a 400 m
y que está intruido por la tonalita de quebrada López. El miembro M4 (Trsf4), corresponde a 600 a 800 m de
areniscas con intercalaciones de lutitas negruzcas. El miembro M5 (Trsf5) corresponde a, al menos, 300 m de
conglomerados, que según Salazar et al. (2013a), se compone de conglomerados clastosoportados con base
erosiva e intercalaciones de areniscas gruesas con estratificación cruzada en artesa.
En el sector de la Puntilla, la formación se dispone como un monoclinal con inclinación noroeste, con
variación en el manteo que genera una flexura de eje noreste-suroeste. Los clastos en los conglomerados
son redondeados y de moderada esfericidad, con tamaños de hasta 30 cm de diámetro y media de 6 a 10 cm.
Las areniscas tienen geometría tabular y los estratos alcanzan espesores de 30 cm, en tanto que la potencia
de los bancos de conglomerados gruesos sobrepasa los 2 m en algunos casos. Normalmente, se observa
estratificación cruzada en artesa en conglomerados finos, y geometrías lenticulares o terminadas en cuña,
sobre conglomerados más gruesos. La composición de los clastos líticos corresponde a granitoides y
volcanitas ácidas a intermedias, y en menor proporción, filitas y cuarcitas. Además, como componente
principal en areniscas, areniscas conglomerádicas y conglomerados finos, existen clastos monominerales
de cuarzo (subredondeado a redondeado y subesférico a prismático), que, en algunos casos, llegan hasta
los 2 cm de diámetro. Hacia el sur entre las quebradas Casablanca y El Toro la formación esta deformada
principalmente en pliegues con ejes de orientación norte-sur y en las cercanías de la Falla San Félix el
manteo es principalmente hacia el noroeste. En este sector, las rocas de la unidad son conglomerados de
color gris blanquecino y localmente rojizos, con fábrica clastosoportada y localmente matriz soportada. Los
clastos en los conglomerados finos tienen una media de 5 cm de diámetro y los conglomerados gruesos
15 cm, con un máximo de hasta 30 cm, y se componen de rocas graníticas, volcánicas andesíticas, félsicas
y, en menor grado, metamórficas (filitas y cuarcitas), además de monominerales de cuarzo que llegan hasta
5 cm de diámetro. La selección es variable pero son normalmente bien seleccionados y bien redondeados.
En sectores se observan estratificación cruzada en artesa y localmente planar, las capas de conglomerados
pueden llegar hasta los 3 m de potencia y tienen geometría tabular pero también hay las que se acuñan
lateralmente. Las areniscas y areniscas conglomerádicas son de tamaño medio a grueso, corresponden a
litarenitas y cuarzoarenitas, ocurren en finos estratos decimétricos que en ocasiones llegan hasta 80 cm de
espesor y tienen estratificación cruzada planar y en artesa, con geometría tabular y lenticular.
Edad. En esta carta, en el sector La Puntilla, se encuentra flora fósil que Vallejos (2014) reconoció como
las especies Dicroidium odontoperoides y Dicroidium Zuberi. El mismo autor, obtuvo tres edades U-Pb en
circones detríticos, que indican una edad máxima de sedimentación de 244,7±5.5 Ma para las areniscas
de la parte superior de la sucesión y una edad máxima de deposición de 248,2±4,1 Ma, para la base de la
sucesión. Al norte del área de esta carta, en el Miembro M4 (Trsf4) de la formación, Zeil (1958) y Barthel
(1958), determinaron una edad Anisiano inferior a medio, en base a invertebrados marinos, entre estos,
Daonella sp. ex grupo D. sturi (Benecke), Daonella lommeli (wissmann), Cuccoceras n. sp. aff. cuccense
(Mojsisovics) Arthaber, Beyrichites sp., Nuculopsis (Palaeonucula) subobliqua (D"Orbigny), Parallelodon
(P.) bittneri, Paralellodon (Grammatodon?) esinense (Stoppani), Posidonia? sp. y Trigonia (T.) tabacoensis.
Por otro lado, Mohr y Schöner (1985) determinaron, en el Miembro M5 (Trsf5), un rango Triásico Medio a
Superior según las siguientes especies de paleoflora: Asterotheca menendezii, Dictyophyllum sp., Dicroidium
odontopteroides, Dicroidium lancifolium, Yabeiella mareyesiaca y Ptilophyllum sp. En la carta Geología del
área El Tránsito-Lagunillas (Salazar et al., 2013a) se obtuvieron dos edades U-Pb en circón, de 213,7±2,2 Ma
y 212,4±2,6 Ma, de dos bancos tobáceos intercalados en el miembro M5 (Trsf5); además, se obtuvo una
edad máxima de sedimentación en circones detríticos de 222±6 Ma, con las que asignan una edad Triásico

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Medio a Superior a los miembros M4 (Trsf4) y M5 (Trsf5), y proponen una edad Triásico Inferior para el
comienzo de la sedimentación de los niveles inferiores, dado el importante espesor de la unidad en esa carta
(ca. 5.500 m). En síntesis, las edades máximas de depositación obtenidas por Vallejos (2014) en el área de
estudio indican una edad máxima Triásico Inferior, mientras las edades de circones en el miembro superior
obtenidas por Salazar et al. (2013a), y el contenido fosilífero de la unidad, se asignan a un rango Triásico
Medio a Superior. Por lo tanto, el rango de edad para la Formación San Félix es Triásico Inferior? a Superior.
Interpretación. Según el estudio realizado por Bell y Suárez (1994), el ambiente de deposición de la
Formación San Félix habría sido principalmente marino, por procesos de decantación y flujos gravitacionales,
donde los miembros M2 y M4 corresponden a ambientes deltaicos (prodelta), el miembro M3 a un ambiente
dominado por flujos gravitacionales subacuosos y el miembro M5, según dichos autores, corresponde a un
ambiente de ríos trenzados. Por otro lado, Salazar et al. (2013a) interpretan que el miembro M1, compuesto
por conglomerados clastosoportados lenticulares con base erosiva y areniscas gruesas, también corresponde
a un ambiente fluvial de ríos trenzados. Salazar (2012) sugiere que estos depósitos habrían rellenado una
cuenca de hemigraben abierta hacia el oeste, controlada por una falla normal mayor, que no se observa
en superficie. Por otro lado, Salazar et al. (2013a) señalan que el hecho de que el miembro M5 se apoye
directamente sobre el basamento, al este de la Falla Las Pircas, sugiere que esta falla habría participado en
la acomodación de los miembros M1 a M4, evidenciando un importante hombro de la cuenca en su margen
oriental, cuenca que es colmatada y sellada con el miembro M5 a modo de secuencia post-rift.
Las sucesiones conglomerádicas que afloran desde el sector de la Puntilla hacia el sur, en el área de esta
carta, corresponden principalmente a facies de conglomerados clastosoportados interpretadas como barras
y canales amalgamados, que habrían sido generadas probablemente por un sistema de ríos trenzados en
un ambiente fluvial. Este tipo de ambiente de depositación es interpretado para los miembros M1 y M5 de la
formación (Salazar et al., 2013). Estratigráficamente, en ausencia de los otros miembros distinguibles de la
formación, es complejo diferenciar y correlacionar a qué miembro pertenecen los afloramientos reconocidos en
el área de esta carta, dado que ambos miembros (M1 y M5) yacen, en algunos sectores, sobre el basamento
y sus tipos litológicos son similares.

FORMACIÓN PASTOS BLANCOS Trspb (Carniano-Noriano)


(Thiele, 1964; emend. Nasi et al., 1990; emend. este trabajo)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Esta formación fue definida por Thiele (1964) en
la cordillera de Doña Ana, en la quebrada Pastos Blancos, y su nombre fue utilizado también por Nasi et al.
(1990) para referirse a las sucesiones volcánicas e intercalaciones sedimentarias continentales del Paleozoico-
Triásico en la Hoja Guanta. En el área de esta carta, su definición ha sido enmendada, asignando a esta
formación únicamente aquella "franja" de rocas volcánicas que aflora principalmente de forma longitudinal
en la parte central del área y que se extiende, de manera casi continua, hacia el sur hasta su localidad tipo,
abarcando con ello la mayor parte de la superficie originalmente asignada a la Formación Pastos Blancos por
Nasi et al. (op. cit.). Sin embargo, se excluyen de esta formación aquellos afloramientos de rocas volcánicas
ubicados hacia el este, cercanos a la frontera internacional, en el curso alto de los ríos Potrerillos y El Toro,
y en el sector del cajón del Encierro-arroyo de Valeriano, previamente asignados a esta formación (Nasi et
al., op. cit.). Estos últimos afloramientos son designados en esta carta geológica como estratos del paso
Guanaco Sonso (PeTrgs), siguiendo la propuesta de Martin et al. (1995, 1999), de separar la Formación
Pastos Blancos original en dos formaciones y a las observaciones realizadas en este trabajo. La Formación
Pastos Blancos presentada en esta carta es equivalente a la secuencia Los Tilos en el esquema estratigráfico
propuesto por Martin et al. (op. cit.).
En el área de esta carta, la Formación Pastos Blancos (Trspb) se compone por una sucesión estratificada
casi completamente volcánica, de carácter bimodal de hasta ca. 1.500 m. Está compuesta por una sucesión
inferior (Trspb(b)), poco potente (600 m máx. para los afloramientos al oeste del río Del Carmen y entre 800 y
900 m en el río Potrerillos), dominada por lavas andesíticas a andesítico basálticas, en parte almohadilladas
y menor cantidad de rocas piroclásticas, intruida por stocks máficos subvolcánicos (Trsh), todas las litologías
en variedades de coloración gris oscuro, gris oscuro verdoso y negro muy distintivas. Sobre estas rocas, yace

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el segmento principal y más característico de esta formación, mucho más potente y de amplia distribución
areal (hasta 900 a 1000 m de potencia mínima en la entrada del río de Las Tres Quebradas), compuesto
principalmente por rocas piroclásticas ácidas, lavas, domos y brechas ígneas de carácter dacítico-riolítico,
en su mayoría de coloraciones café-amarillento y blanquecino (Trspb(a)).
Si bien el principal volumen de afloramientos de esta formación está truncado (regionalmente) por el oeste
por la Falla La Plata Alta, existen algunos afloramientos ubicados más al oeste de esta estructura, los que
desaparecen definitivamente al oeste de la Falla Las Ánimas en el extremo norte de la cordillera de La Punilla y
de la Caldera La Fortuna más al norte. En detalle, los afloramientos de las litofacies félsicas de esta formación
(Trspb(a)) se distribuyen desde la ladera norte de la quebrada La Plata Alta, hacia el sur, sobrepasando el límite
austral del área de esta carta, principalmente como una franja longitudinal en el sector central de la misma. En
adición a esta franja principal, se asignan a esta formación un pequeño afloramiento de tobas de color amarillo
rojizo, ubicado en el sector de La Puntilla, en el río Del Carmen (cubiertos en discordancia por conglomerados
de la Formación San Félix (Trsf)), Las facies de rocas lávicas y piroclásticas máficas (Trpb(b)) afloran entorno al
curso medio del río Potrerillos, aproximadamente entre las quebradas Ávalos y Las Talas, donde la sucesión de
estratos está deformada con pliegues de longitud de onda media y por fallas inversas de manteo al oeste. Otro
grupo de rocas asignado a esta asociación de litofacies son un conjunto de afloramientos de rocas piroclásticas
y lavas de coloración oscura, ubicadas en la parte alta de la ladera oeste de la quebrada Guachacán, en el
extremo norte de la cordillera La Punilla y en el estero Las Quebraditas, en la sierra de Guachacán.
La formación cubre en inconformidad a los intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior (Cii(d) y Cii(gr)),
a los granitoides del Carbonífero-Pérmico del Complejo Plutónico Guanta (CPeg(gr)) y a los plutones del
Pérmico y Triásico de los monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro) y a parte del Complejo
Plutónico Chollay (Trch). A su vez, la formación está intruida por varios cuerpos como los intrusivos plutónicos
del Triásico Superior incluyendo a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)), y dioritas y tonalitas (Trsi(d)); los
intrusivos hipabisales del río Potrerillos (Trsh); los intrusivos hipabisales riodacíticos del Cretácico Inferior
(Kihd) y por las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb). Si bien esta formación se ubica, en general,
hacia el oeste de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), en el sector del río de las Tres Quebradas
se interpreta un contacto discordante angular entre ambas unidades. En varios sectores, la formación está
cubierta en discordancia angular por rocas sedimentarias y volcánicas de las formaciones San Félix (Trsf),
Lautaro (Jl) y Lagunillas (Jsl).
Litología. En el área de esta carta, la formación está constituida principalmente por rocas volcánicas, en
su mayoría piroclásticas, pero también por lavas, domos y cuerpos hipabisales. Los estratos sedimentarios,
descritos en trabajos previos, son escasos en esta área. Hacia la parte inferior de la formación, se diferencia
una agrupación de litofacies máficas (Trspb(b)), cubiertas por el segmento principal, compuesto por rocas
volcánicas predominantemente piroclásticas y félsicas, correspondientes al segmento medio y superior de
la formación (Trspb).
Trspb(a). Sucesión de regular estratificación de color café-amarillento y blanquecino, compuesta por rocas
piroclásticas, lavas dacíticas y riolíticas, así como de domos y brechas ígneas, también de carácter félsico.
En la parte inferior de esta sucesión, en el río Potrerillos, existen flujos de lavas riolíticas de color blanco,
con textura de flujo con volutas y vesículas de hasta 5 cm de diámetro y hasta un 20% en volumen, mezcladas
con autobrechas de fragmentos angulosos de la misma riolita fluidal. En el mismo río, al este de la Falla La
Punilla, estas riolitas forman estratos irregulares cubriendo, y en parte intercalando, con lavas de las facies
máficas (Trspb(a)).
Sobre estos estratos blanquecinos, se ubica la sucesión principal de la formación, dominada por estratos
métricos de color café amarillento, compuestos principalmente por tobas de lapilli líticas y vítreas, en su
mayoría soldadas, con fiammes (1 a 3 cm) de colores oscuros y esquirlas (shards) aplastadas. La mayor parte
de los estratos piroclásticos, son tobas de lapilli, con fragmentos líticos, entre los cuales los más comunes
son rocas afaníticas (lavas?) bandeadas de color gris (fluidales), así como fragmentos de sienogranitos de
grano fino, similares a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)) y a los sienogranitos del Complejo Plutónico
Chollay (Trch(sg)). Estos líticos sienograníticos son subangulosos y varían desde afaníticos a faneríticos,
de grano fino, con escasos máficos, con tamaño variable desde los pocos milímetros, hasta fragmentos de
hasta 15 cm de diámetro. Escasamente contiene fragmentos de hasta 1 metro de diámetro (en río El Toro).

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Además, en esta sucesión existen riolitas fluidales de mala estratificación interpretadas como domos
riolíticos y otras con textura brechosa interpretadas como flujos de bloque y ceniza. Todas estas rocas presentan
una fuerte desvitrificación de las matrices cineríticas y de las fiammes, con formación de esferulitas radiales,
además de alteración a arcillas, formación de mica blanca y recristalización de pómez. La mineralogía de las
tobas de lapilli y ceniza indica afinidad dacítica, con cristales de cuarzo embahiados y plagioclasa argilizada,
comúnmente de color rosado en muestra de mano.
Trspb(b). Lavas y rocas piroclásticas de composición andesítica a andesítica basáltica. En el curso
medio del río Potrerillos, estas facies constituyen afloramientos notablemente más oscuros que el resto de la
formación, con estratificación poco definida (estratos de 10-15 m), pero con manteo subhorizontal levemente
al noreste. En el río Potrerillos, al este de la Falla La Punilla, junto al camino, existen lavas almohadilladas de
potencia mínima 20 m, con almohadillas vesiculadas de hasta 2 m de diámetro y de 1 m en promedio. Los
bordes de las almohadillas presentan alteración propilítica evidente. Bajo microscopio, las lavas afaníticas
son microporfíricas y porfíricas con cristales de plagioclasa (2-15%, 0,4 mm) y piroxeno (2%), y algunas con
amígdalas con cuarzo. La alteración consiste en clorita y epidota reemplazando a los cristales de piroxeno
completamente y, junto a sericita y esmectita reemplazando cristales de plagioclasa o a la masa fundamental.
Algunas lavas del sector de Matancilla contienen anfíbola y piroxeno.
Geoquímica. De los 25 análisis geoquímicos realizados, 16 de ellos son relativamente frescos (PPC<2,5).
En el diagrama de álcalis totales (TAS; Le Bas et al., 1986) las lavas félsicas tienen un contenido de sílice
variable entre 77 y 62% wt, ploteando entre los campos de las andesitas y las riolitas con contenidos medios
de álcalis totales (7 a 8%).
Las lavas máficas (Trspb(b)) tienen un rango de sílice de 52 a 48% y se distribuyen entre los campos de
traquibasalto y traquiandesita basáltica, con contenidos de álcalis totales relativamente altos para su contenido
de sílice (5 a 7%) (MCM-285q, -325q). En el diagrama AFM (Irvine y Baragar, 1971) la totalidad de las lavas
(maficas y félsicas) tienen un patrón calcoalcalino. En el diagrama de Peccerillo y Taylor (1976), dos lavas
básicas clasifican en el campo de los magmas toleíticos (MCM-288q, 325q), mientras que, por el contrario,
algunas muestras lo hacen en la serie calcoalcalina de alto potasio. En los diagramas de clasificación de
Winchester y Floyd (1977), las lavas máficas clasifican en el campo las andesitas y basaltos subalcalinos
(MCM-097q, -325q) y una de ellas clasifica en el campo de las basanitas al utilizar el índice Nb/Y (MCM-325q).
Esta última lava tiene, además, anomalía positiva de Nd y Zr y empobrecimiento de Ba, Th, U, K, así como
de tierras raras livianas (La-Sm). Para el resto de las muestras (volcánicas félsicas (Trspb(a))), las tierras
raras presentan patrones con pendiente media a baja al normalizar al condrito (Sun y McDonough, 1989),
presentando valores de la razón (La/Yb)N en el rango 2,93 a 8,01 y una muestra (MCM-097q) con razón de
24,6. Tanto las lavas como las tobas presentan anomalía negativa de europio Eu/Eu* de 0,35-0,88, la que
está casi ausente en varias muestras (MCM-284q, -286q, -325q y RCM-064q). Los diagramas multielementos
normalizados al Manto Enrriquecido (N-MORB, Sun y McDonough, 1989) muestran anomalías negativas de
Nb, Sr, P, Ti, (Zr), y anomalía positiva de K, Pb.
Edad. Maksaev et al. (2014) publicaron tres edades U-Pb en circón, comprendidas entre 232 y 221 Ma,
para dos lavas riolíticas y una toba del río Potrerillos, al oeste del río de las Tres Quebradas. Las tres edades
provienen de un área muy cercana, aproximadamente del segmento medio a superior de la sucesión de
estratos (Trspb(a)).
Nuevas determinaciones geocronológicas realizadas durante la elaboración de esta carta, confirman las
edades Triásico Superior obtenidas previamente. La más antigua de estas, proviene de la quebrada El Bolsico,
afluente norte del estero Plata Alta. En ese lugar, se obtuvo, a partir de una toba de lapilli gris verdosa portadora
de fragmentos de sienogranitos, una edad de 231,7±1,3 Ma. Esta es una de las edades más antiguas obtenida
para la formación; sin embargo, el sitio muestreado se ubica a ca. 500 m por debajo de su techo local (Formación
Lautaro (Jl), en discordancia angular). Por otro lado, una riolita procedente de una quebrada afluente al río de
las Tres Quebradas, tiene una edad de 221,6±1,4 Ma, equivalente a las reportadas por Maksaev et al. (op.cit.).
En el extremo sur del área de esta carta, en la sierra Guachacán, afloran lavas andesíticas afaníticas oscuras
y tobas de lapilli de color rojizo (Trspb(b)), de las que se dataron dos muestras de toba de lapilli, para las que
por medio de U-Pb en circones se obtuvieron edades de 229,7±1,4 y 220,5±1,6 Ma. Estas últimas edades
provienen del mismo nivel de toba y han sido obtenidas en dos laboratorios diferentes (ver Anexo Dataciones).

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Por último, la edad más joven es de 216,1±1,7 Ma, obtenida en una lava dacítica (Trspb(a)) procedente de
una quebrada noroeste tributaria del río de Las Tres Quebradas, en la parte superior de la formación, unos
50 m por debajo de su techo (Formación Lagunillas (Jsl), en discordancia angular). Con estos datos, la edad
de la Formación Pastos Blancos, en el área de esta carta, se acota al Carniano-Noriano del Triásico Superior.
Interpretación. En el área de esta carta, la Formación Pastos Blancos representa los productos de
un volcanismo de carácter bimodal, aunque principalmente explosivo y de carater félsico, que aflora en la
porción centro sur del área. A diferencia de la cartografía precedente (Nasi et al., 1990), en este trabajo se
han excluido de esta formación aquellos afloramientos ubicados, en general, hacia el este de la Falla La
Plata, los que son agrupados bajo la denominación de estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs). Esta
separación se basa en las diferencias litológicas entre ambas unidades y en sus relaciones de contacto, en
que la Formación Pastos Blancos se dispone en inconformidad sobre los monzogranitos y granodioritas de
quebrada La Ortiga (PeTro), mientras que los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) están intruídos por
plutones de esa unidad. Las edades radiométricas (3) son consistentes con la relación descrita, indicando
edades pérmicas para esas rocas, en lugar de Triásico Superior.
La edad triásica superior del volcanismo representado por la Formación Pastos Blancos es sincrónica a la
del plutonismo de los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)), lo que se condice con sus relaciones de campo donde,
por un lado, existen contactos de intrusión con los Sienogranitos Colorado e inyección de diques sienograníticos,
mientras que por otro lado, las rocas piroclásticas tienen fragmentos angulosos de sienogranitos rosados,
además de texturas de mezcla entre magmas félsicos y máficos de la Formación Pastos Blancos (sector río
El Toro). El carácter geoquímico de estas rocas y de los intrusivos de esta edad permiten sugerir un ambiente
de subducción para la generación del magmatismo. Los productos volcánicos representados por la Formación
Pastos Blancos corresponden a un magmatismo posterior al del Grupo Choiyoi en Argentina, al que le sucede
el inicio de la extensión Huárpica en Argentina posterior a los 250 a 230 Ma (Sato et al., 2015).
Las asociaciones máficas de esta formación, por sus relaciones estratigráficas y edades radiométricas,
puede ser correlacionada litoestratigráficamente con la Formación La Totora (Trlt), compuesta por rocas
volcánicas de carácter intermedio (andesitas y brechas andesíticas), sucesión bien desarrollada al norte de
la Formación Pastos Blancos.

INTRUSIVOS PLUTÓNICOS DEL TRIÁSICO SUPERIOR Trsi (229-215 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Unidad cronoestratigráfica de carácter informal,


que agrupa tres litofacies plutónicas del Triásico Superior.
La primera (Trsi(sg)) corresponde a un conjunto de plutones de sienogranitos leucocráticos de grano fino y color
rojo ladrillo a rosado. Son plutones aislados, que en la zona central del área de esta carta, están espacialmente
vinculados, e intruídos en la Formación Pastos Blancos (Trspb). Los principales afloramientos son el plutón La
Coneja, en el río Potrerillos, donde intruye a la Formación Pastos Blancos (Trspb); el plutón Las Papas, en quebrada
La Plata Alta, donde intruye a la formación mencionada y a plutones pérmicos del Complejo Plutónico Chanchoquín
(Pech(gd)); se incluyen también aquellos afloramientos de menor superficie, como aquellas ubicadas al sur de la
quebrada La Fortuna, en el sector suroeste del área de esta carta, emplazados en rocas de la Formación Pastos
Blancos (Trspb) y cubiertos en inconformidad por la Formación Lautaro (Jl). Como se explicará más adelante,
estos sienogranitos fueron cartografiados previamente como Unidad Colorado por Nasi et al. (1990), mientras
que Salazar et al. (2013a), al norte del área de esta carta, se refieren a ellos como Sienogranitos Colorado,
denominación adoptada acá para referirse a los litodemas sienograníticos del Tirásico Superior (Trsi(sg)).
La segunda litofacies (Trsi(gd)) corresponde a un litodema compuesto de granodioritas de anfíbola que
aflora en el sector norte del área de esta carta, en el bloque colgante (occidental) de la Falla Pinte. En ese
lugar, el plutón Las Lagunas intruye a granodioritas del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(gd)) en su
borde oeste. Sus afloramientos forman una franja de orientación norte-sur de 10 km de largo.
En el mismo bloque estructural, más al sur, aflora el tercer litodema incluido en esta unidad (Trsi(d)).
Corresponde a un intrusivo heterogéneo compuesto por dioritas a tonalitas (escasas) y gabros subordinados,
en su mayoría de anfíbola y biotita, en variedades mesocráticas, los que afloran en un bloque tectónico limitado

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por las fallas inversas La Plata Alta y Pinte, entre el estero Plata Alta por el norte, y el río Potrerillos por el sur.
En dicho bloque, las dioritas (Trsi(d)) se ubican por debajo de una sucesión estratificada de aspecto oscuro, que
en este trabajo ha sido asignada a la Formación Pastos Blancos (Trspb(a)), a la cual aparentemente intruyó.
En la Hoja Guanta, Nasi et al. (1990) asignaron varios plutones a la Unidad Colorado en base a criterios
fundamentalmente petrográficos y de campo, incluyendo en esta unidad sienogranitos de grano fino y
variedades porfíricas, de color rojo ladrillo intenso “característico”. Sin embargo, en este levantamiento se
reconoce que algunos de los plutones asignados previamente a la Unidad Colorado, tienen relaciones de
contacto diferentes y edades radiométricas demasiado antiguas como para ser consideradas parte del grupo.
Por ejemplo, los sienogranitos del sector del yacimiento Pascua, en el río Estrecho (plutón Nevada), fueron
previamente cartografiados como Unidad Colorado y, sin embargo, tienen una edad del Triásico Inferior (ca.
248 Ma), más afín al Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)). En consecuencia, en este trabajo se asignan
a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)), sensu Salazar et al. (2013b), únicamente aquellas intrusiones
sienograníticas que intruyen a la Formación Pastos Blancos del Triásico Superior. Los otros dos litodemas
agrupados en esta unidad cronoestratigráfica (Trspb(gd), Trspb(d)), no habían sido reconocidos previamente
y se reportan en este trabajo definiéndoles informalmente.
Litología.
Trsi(sg). Sienogranitos Colorado (Salazar et al., 2013a). Agrupa sienogranitos y granitos alcalinos,
leucocráticos con anfíbola y escasa biotita, de grano fino, medio y, en menor proporción, de grano grueso.
Tienen textura equigranular, con pocas variedades de tendencia porfírica.
Los sienogranitos y granitos alcalinos del plutón La Coneja se caracterizan por su coloración rosada a
rojiza y por presentar hasta un 60% de feldespato potásico, 5% de plagioclasa y 33% de cuarzo. Muestran,
además, cúmulos de minerales opacos de sección cúbica y cantidades menores de biotita o anfíbola cloritizada.
Petrográficamente, el rasgo más distintivo de esta unidad es su textura granofírica y mirmequítica con desarrollo
de texturas micrográficas. Tienen además, sobrecrecimiento de feldespato potásico en plagioclasa. La mica
blanca secundaria (2%), sericitización de los feldespatos y reemplazo por clorita de los escasos máficos,
son las alteraciones de la unidad.
En el estero La Plata Alta, el plutón Las Papas tiene textura levemente porfírica, con fenocristales de
cuarzo inmersos en una masa fundamental de coloración rosada rojiza. Al microscopio algunas de estas
rocas tienen exsolución en casi la totalidad de la roca.
Las intrusiones más pequeñas ubicadas en el sector sureste del área de la carta, incluyen sienogranitos
lecucráticos de grano grueso y color rojizo. En afloramientos fracturados. El tamaño del grano varía dentro de
cada cuerpo, desde variedades finas a gruesas, haciendo de estas intrusiones cuerpos heterogéneos. Bajo
el microscopio, muestran textura alotromórfica e inequigranular. El feldespato potásico (34%) se presenta
intercrecido con cuarzo (33%) y plagioclasa (28%). Los cristales de cuarzo aparecen deformados con extinción
ondulosa y migración de borde. Los máficos en estos plutones corresponden a anfíbola (5%), comúnmente
alterada. En algunas muestras se observan cúmulos de mica blanca (hasta 5%). Los feldespatos tienen
alteración a arcillas y sericita. Los máficos están alterados a clorita, sericita y talco.
Trsi(d). Dioritas cuarcíferas y tonalitas de anfíbola son las facies predominantes, las que en sectores dan
paso a masas dioríticas mesocráticas (hasta 50%) de reducida superficie (5 m2). Los cristales de cuarzo tienen
deformación intracristalina, con generación de subgranos y extinción ondulosa. La anfíbola es esqueletal de
1 mm de largo en promedio (<3%). Presentan alteración moderada de clorita y epidota, tanto como reemplazo
de anfíbola, diseminada y en venillas rectas de 1 mm. Laminas de cuarzo secundario (silicificación). Las
variaciones a gabroicas de las dioritas contienen hasta un 60% de máficos.
Trsi(gd). Son granodioritas de anfíbola leucocrática de grano medio, con afloramientos de color gris a
pardo claro. Al microscopio, los cristales de cuarzo tienen extinción ondulosa. Mica blanca accesoria en
cristales de 1 a 2 mm. La extensión del plutón Las Lagunas ha sido fotointerpretada y hay escaso control de
sus variaciones litológicas a lo largo de su extensión.
Geoquímica. Para los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)), en un total de 5 muestras, se observa una
tendencia calcoalcalina, de muy bajo magnesio, con valores de 77 a 71% de SiO2, y razones de La/YbN de
6,3 a 11,9. Tienen anomalías de europio moderadas (0,7 a 1,6). Los diagramas de discriminación tectónica
indican una tendencia hacia los granitos de intraplaca.

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Para los Trsi(d) se dispone de solo un análisis geoquímico (RCM-135q), el que indica 51% de SiO2 y
altos valores de álcalis totales. Las tierras raras presentan un patrón inclinado e irregular, con una razón La/
YbN de 0,88, ligeramente más plano para las tierras raras pesadas. Lo irregular de este patrón se debe en
parte a las anomalías positivas de Gd, Pr, Nd.
Un análisis geoquímico realizado en una muestra de Trsi(gd) (MCM-181q), indica un valor de 76% SiO2.
Las tierras raras muestran un patrón de mediana pendiente con valor de la razón La/YbN de 7,27. Comparado
con los otros plutones del Triásico Superior, este monzogranito tiene un empobrecimiento generalizado de
las tierras raras y muestra anomalías negativas de Eu y Nd. En los diagramas de discriminación tectónica,
clasifica en el campo de los granitos de intraplaca, al igual que los sienogranitos (Trsi(sg)).
Edad. Si bien la edad triásica superior de los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)), ya había sido propuesta
en trabajos anteriores (Salazar et al., 2013a; Maksaev et al., 2014), en esta carta se han encontrado nuevos
plutones de este período, que incluyen litologías máficas para los que se desconocía su edad triásica
superior. Las dataciones U-Pb de los últimos años han permitido restringir temporalmente la edad de los
pulsos plutónicos, en especial para los sienogranitos. Recientemente, Maksaev et al. (2014) reportaron una
edad U-Pb en circón de 229,6±2,6 Ma para el plutón La Coneja, ubicado en el río Potrerillos. Esta edad
es consistente con las edades K-Ar de 221±5 Ma y 219±5 Ma publicadas por Martin et al. (1995) al sur de
la mina El Indio; y con una edad U-Pb en circón obtenida por Salazar y Coloma (en preparación) para un
sienogranito ubicado inmediatamente al norte del área de esta carta, al oeste del cajón del Encierro, donde
obtuvieron una edad de 224,8±2,3 Ma. En este trabajo, se obtuvo una edad U-Pb en circón de 224±6,8 Ma
para el plutón La Coneja en el río Potrerillos, en el mismo sector donde Maksaev et al. (op. cit.) obtuvieron
una edad de 229,6±2,6 Ma. Con estos datos, las intrusiones asignadas a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg))
se restringen al lapso Carniano tardío a Noriano, del Triásico Superior.
Para la litofacies de dioritas y tonalitas (Trsi(d)), en este trabajo se efectuó una sola datación U-Pb,sobre
circones de una diorita cuarcífera procedente de la ladera este del río Del Carmen, al este de la localidad El
Colorado, la que dio 215,3±2,2 Ma (Noriano, Triásico Superior).
El plutón Las Lagunas (Trsi(gd)) fue datado mediante U-Pb en cristales de circón de un monzogranito a
granodiorita de anfíbola leucocrático de grano medio procedente de la quebrada Pinte, el que dio una edad
de 214,6±2,6 Ma (Noriano, Triásico Superior). Con estos antecedentes, es posible agrupar estos litodemas
en una unidad sola unidad cronoestratigráfica del Triásico Superior.
Interpretación. Esta unidad agrupa varios plutones de edad Triásico Superior. Los Sienogranitos Colorado
(Trsi(sg)) incluyen varios de los plutones asignados a la Unidad Colorado de Nasi et al. (1990) y por tanto, ambas
denominaciones son hasta cierto punto equivalentes. Posterior a la intrusión de estos plutones alcalinos, intruyeron
las unidades de granodioritas (Trsi(gd)) y dioritas (Trsi(d)). En conjunto, estos tres litodemas representan el
plutonismo más jóven reconocido en el área para el magmatismo gondwánico. Esta unidad cronoestratigráfica
es contemporánea con la sedimentación de los miembros inferiores de la Formación San Félix (Trsf) y con el
volcanismo de la Formación Pastos Blancos (Trspb), con la que se encuentra en estrecha relación temporal y
espacial, pues tanto los Sienogranitos Colorado, como las dioritas, intruyen a la Formación Pastos Blancos. Al
mismo tiempo, las volcanitas de la Formación Pastos Blancos incluyen fragmentos de intrusivos sienograníticos
similares, petrográficamente, a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)). La signatura geoquímica de estas rocas
plutónicas, en conjunto con la de los productos volcánicos contemporáneos (Formación Pastos Blancos), permite
interpretar magmatismo de arco asociado a subducción, bajo una corteza adelgazada, observación también
realizada por otros autores para los intrusivos del Triásico (Mpodozis y Kay, 1992; Coloma et al., 2012, 2015)

INTRUSIVOS HIPABISALES ANDESÍTICO-BASÁLTICOS DEL RÍO POTRERILLOS Trsh (Triásico Superior)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Corresponden a intrusivos andesítico-basálticos de


pequeño tamaño, mayormente afaníticos y escasamente porfíricos, de coloración negra. En el área de esta
carta, se distribuyen en el curso medio del río Potrerillos, desde su ladera norte, hacia el sur, sobrepasando
el límite del área de esta carta. Están vinculados espacialmente a los afloramientos de la Formación Pastos
Blancos (Trspb), y en algunos casos a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)). Forman cuerpos irregulares

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y aislados, con una superficie de hasta 5 km2. Hacia el sur del área de esta carta, existen más cuerpos
correlacionables con estas intrusiones. Estos stocks hipabisales intruyen a la Formación Pastos Blancos
(Trspb) y en ella se emplazan mayormente. Entre el río Potrerillos y el río de Las Tres Quebradas, un stock
andesítico intruye al granito de quebrada Chacaicito, de los intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior
(Cii(gr)). Además, estos intrusivos andesíticos parecen intruir al plutón La Coneja, de los Sienogranitos
Colorado (Trsi(sg)); sin embargo, también se han observado texturas de mezcla entre ambos intrusivos y
venillas sienograníticas (1-5 cm de ancho) cortando a los stock andesíticos.
Litología. Son rocas de color negro, de textura afanítica y en menor proporción porfírica con fenocristales
de plagioclasa de color blanca o rosado. Constituyen afloramientos masivos, sin estructura interna, de contactos
irregulares. Bajo el microscopio, se reconocen texturas traquítica e intersertal, con un alto contenido de plagioclasa,
el que puede variar entre un 65 a 90% de cristales y hasta 5% de clinopiroxeno. Estos microcristales son euhedrales
a subhedrales, y algunos fracturados. Los opacos tienen sección cúbica y hexagonal. La masa fundamental
tiene aspecto vítreo. Las variedades más porfíricas pueden contener hasta un 10% de masa fundamental
vítrea, un 50% de fenocristales y un 30% de microlitos, siendo estas rocas prácticamente holocristalinas de
grano fino. Tienen vesículas rellenas con calcedonea o clorita-calcita. Los feldespatos presentan sericitización
y algunos piroxenos se encuentran completamente reemplazados por clorita.
Geoquímica. Los análisis geoquímicos realizados sobre 5 muestras de estos stocks máficos, indican
que se trata de rocas calcoalcalinas, con un rango de sílice entre 55 y 67%, con altos contenidos de álcalis
totales (principalmente sodio). En el diagrama TAS (Le Bas et al., 1986) clasifican entre el campo de las
andesitas basálticas y las dacitas; sin embargo, en los diagramas de Winchester y Floyd (1977) clasifican
en el campo de las andesitas al considerar el contenido de sílice (diagrama SiO2 versus Zr/TiO2); y por otro
lado clasifican en el campo de las andesitas y basaltos en los diagramas donde se utilizan solo elementos
traza (diagramas Nb/Y versus Zr/Ti y Zr/Ti versus Nb/Y). Un dique máfico asociado a esta unidad y que corta
al granito de quebrada Chacaicito (Cii(gr)) clasifica entre los campos de los basaltos alcalinos y subalcalinos
en el diagrama Zr/TiO2 versus Nb/Y.
Las tierras raras presentan un patrón inclinado con valores de la razón (La/Yb)N de 5 a 8, con una forma
ligeramente cóncava hacia arriba para las tierras raras pesadas. No muestran anomalía de europio y si la
hay es muy baja (Eu/Eu*)N de 0,3 a 1. En los diagramas spider normalizados al N-MORB (Sun y McDonough,
1989) muestran anomalía negativa de Nb y Zr y en algunas muestras, de Ti, y anomalía positiva de K, Pb
y Sr. No presentan la anomalía negativa de Sr y P que muestran los otros intrusivos del Triásico Superior.
En los cuatro diagramas de discriminación tectónica de Pearce et al. (1984), las muestras clasifican en los
campos de arco volcánico.
Edad. No existen datos radiométricos para esta unidad. Sin embargo, sobre la base de sus relaciones
de contacto con los Sienogranitos Colorado y su estrecha relación espacial con las rocas volcánicas de la
Formación Pastos Blancos, se asigna al Triásico Superior. Debido a que los stock en el río Potrerillos intruyen
a la parte media a superior de la Formación Pastos Blancos, estas intrusiones podrían tener una edad máxima
de ca. 221 Ma, que es la edad más joven de las rocas piroclásticas en ese sector.
Interpretación. Las relaciones de contacto de estos cuerpos máficos sugieren una edad del Triásico
Superior, posiblemente contemporáneo a la intrusión de los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)). La geoquímica
muestra una afinidad con magmas generados en un margen de subducción. En el río Del Carmen alfora un
intrusivo fanerítico compuesto por litofacies dioríticas, intruído por debajo de una suceción de rocas de la
Formación Pastos Blancos (Trspb), el que ha sido datado en ca. 215 Ma. Por su composición, los stock aquí
descritos podrían estar vinculados genéticamente con los dioritoides de los intrusivos plutónicos del Triásico
Superior (Trsi(d)). Su ubicación en torno al extremo sur de la Falla Pinte y de los lineamientos que continúan al
sur de esta, sugieren una vinculación entre la existencia de la estructura y el ascenso de los magmas máficos.

FORMACIÓN LA TOTORA Trslt (Noriano)


(Reutter, 1974)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Reutter (1974) definió la Formación La Totora, en


la quebrada del mismo nombre, al norte del área de estudio, como un “complejo de lavas, brechas volcánicas

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y rocas volcanogénicas” que se dispone concordantemente sobre los conglomerados de la Formación San
Félix (Trsf) o el basamento Paleozoico, y es cubierta, en discordancia angular, por la Formación Lautaro (Jl).
El mismo autor asigna a la Formación La Totora, en esta área de estudio, las franjas de rocas volcánicas
que afloran en las quebradas Pinte, Guachicay y cerro La Guitarra, que yacen bajo la Formación Lautaro.
En el área de esta carta, la Formación La Totora (Trslt) aflora como una sucesión de rocas volcánicas
andesíticas, lavas, brechas volcánicas y tobas, normalmente de color rojo violáceo a gris oscuro. Se observa
mal estratificada, cubierta en discordancia angular por la Formación Lautaro (Jl), se apoya en inconformidad
sobre el Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(gd)) y los Intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior
(Cii(d)), concordantemente sobre la Formación San Félix (Trsf) en el sector La Puntilla. En esta formación
se incluye, además, una sucesión de rocas andesíticas ubicada en el sector La Puntilla, a los que Nasi et
al. (1990) denominaran como estratos de quebrada el Verraco, de edad Triásico Superior-Jurásico Inferior.
Nuevos datos greocronológicos y bioestratigráficos para estos últimos afloramientos sugieren que la sección
ubicada por debajo de las capas calcáreas de quebrada El Verraco corresponde a volcanitas triásicas, que
se asignan a la Formación La Totora. En esta misma sección, la Formación La Totora corresponde a rocas
volcánicas que yacen concordantes sobre la Formación San Félix (Trsf) y discordantemente bajo las calizas
de edad aaleniana, asignadas a la Formación Lautaro (Jl).
Litología. Las rocas de la Formación La Totora corresponden a una sucesión de lavas, brechas volcánicas
y tobas de lapilli, de color rojo oscuro violáceo a marrón negruzco, con una estratificación poco desarrollada.
Las lavas son de composición andesítica a basáltica de texturas afaníticas a porfídicas, con fenocristales
tabulares de plagioclasa. En algunos sectores las lavas presentan amígdalas rellenas de clorita, calcita y
ceolitas, que les dan una tonalidad verdosa. La alteración a limonitas (color marrón claro) es abundante en
vetillas y fracturas, principalmente en las lavas afaníticas. Las rocas piroclásticas varían de tobas de lapilli
a tobas de ceniza, vítreas, soldadas y tobas líticas, generalmente de color gris oscuro a rojizo, con pátinas
de color pardo amarillento.
Geoquímica. El análisis geoquímico de 5 muestras (Anexo IV) de esta unidad indica un contenido
de sílice que varía desde 55 a 63% (basaltos a dacitas); sin embargo, en diagramas discriminantes de
Winchester y Floyd (1977) para rocas alteradas, clasifican como andesitas, andesitas basálticas y basaltos
subalcalinos. Estas rocas presentan una signatura calcoalcalina, según diagramas AFM (Irvine y Baragar,
1971), y los contenidos de tierras raras, normalizados al condrito (Sun y McDonough, 1989), muestran un
patrón relativamente plano, con razones (La/Yb)N de 3 a 7. Por otra parte, los contenidos de elementos en
trazas, normalizados al manto primitivo (Sun y McDonough, 1989) indican una anomalía negativa en el Nb
y Ta; existe además, en algunas muestras, anomalías negativas de Ba y Ti.
Edad. Reutter (1974), determinó una edad triásica superior para esta unidad, en base a sus relaciones
de contacto, en tanto que Ribba (1985) interpretó que estas rocas pueden llegar hasta el Hettangiano, debido
a la edad máxima de los fósiles de la Formación Lautaro que la cubre en discordancia angular y que fue
registrada en la Hoja Guanta (Nasi et al., 1990). Por otro lado, considerando que hacia el techo, la Formación
San Félix, tiene una edad triásica superior (Salazar et al., 2013a), se podría acotar la edad de la Formación
La Totora, en principio, al rango Triásico Superior-Hettangiano. Al norte del área de estudio, en la quebrada
La Totora, Salazar et al. (2013a) obtuvieron dos edades U-Pb en circón de 217,9±1,4 Ma en una toba de
ceniza, en la sección media de la formación, y de 216,2±1,6 Ma al norte de la localidad tipo. Los mismo
autores obtuvieron, en la quebrada El Tapado, una tercera edad U-Pb de 210,4±2,9 Ma en circones de una
andesita basáltica, en una sucesión que yace sobre el Miembro M5 de la Formación San Félix, datado en
el mismo lugar en 213,7±2,9 Ma. En su localidad tipo, Maksaev et al. (2014) obtuvieron en un basalto, una
edad U-Pb en circón de 221±2,6 Ma. Sobre la base de todos estos antecedentes, es posible asignar a la
Formación La Totora una edad acotada exclusivamente al Noriano (Triásico Superior).
Interpretación. Salazar (2012) estudió las rocas de la Formación La Totora, en el valle del río El Tránsito,
donde interpretó que corresponderían al relleno de una cuenca volcanosedimentaria continental, controlada
por fallas normales de orientación norte-sur a nornoreste-sursuroeste. Este volcanismo se habría desarrollado
simultáneamente con la sedimentación de, al menos, el Miembro M5 de la Formación San Félix (Salazar et
al., 2013a). Durante el Noriano inferior, habría comenzado el volcanismo que se acumuló en depocentros
ubicados al este de las fallas Pinte y Las Pircas, posteriormente; hacia el Noriano superior, el volcanismo

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tiene una mayor distribución hacia el oeste y cubre concordantemente a las rocas clásticas de la Formación
San Félix, que ya durante la depositación del Miembro M5, recibe los productos de la actividad volcánica
de ese período. Esto es evidenciado por Salazar et al. (2013a), en las edades U-Pb obtenidas en rocas
volcánicas intercaladas en ese miembro.

JURÁSICO

Las rocas del período Jurásico están representadas, principalmente, por tres unidades estratificadas: la
Formación Lautaro (Jl), rocas principalmente calcáreas de origen marino, que fueron depositadas durante
el Jurásico Inferior y Medio; y las formaciones Algarrobal (JsKa) y Lagunillas (Jsl), la primera de las cuales
corresponde a rocas lávicas y piroclásticas y la segunda a rocas sedimentarias y lávicas subordinadas, las
que fueron acumuladas principalmente durante el Jurásico Superior. Además de las rocas estratificadas,
se reconocen rocas intrusivas del Jurásico Superior, que forman parte de la unidad denominada tonalita de
Quebrada López (Jstl).

FORMACIÓN LAUTARO Jl (Sinemuriano-Bajociano)


(Segerstrom, 1959)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Se denomina así a las suceciones de rocas


calcáreas marinas pardo amarillenta y areniscas carbonáticas rojo parduscas, normalmente con alto contenido
fosilífero, que afloran, principalmente, como franjas elongadas de rumbo norte-sur y que se reconocen en el
sector central del área de esta carta. Estas rocas fueron asignadas por von Hillebrandt (1973), Reutter (1974)
y Nasi et al. (1990) a la Formación Lautaro, cuya definición original fue realizada por Segerstrom (1959) en
el sector del tranque Lautaro (valle de río Copiapó, al norte del área de estudio).
En la quebrada Pinte, la Formación Lautaro está en discordancia angular sobre las rocas volcánicas de la
Formación La Totora (Trslt), en inconformidad sobre las dioritas de quebrada Pinte (Cii(d)) y está cubierta en
discordancia angular por la Formación Algarrobal (JsKa). De igual forma, al oeste, en la quebrada Guachicay, se
dispone igualmente en discordancia angular, sobre las rocas de la Formación la Totora (Trslt) y en inconformidad
sobre el Complejo Metamorfico El Cepo (OrCc(b)) y el Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(gd)). En la
quebrada La Plata y el cerro La Guitarra, al este de quebrada Pinte, se apoya en inconformidad sobre las
rocas del Complejo Plutónico Chollay (Trch). En cerro la Guitarra y más al sur, está cubierta, en discordancia
angular, por la Formación Lagunillas (Jsl1), yace en discordancia angular sobre la Formación La Totora y
está intruida por stocks asignados a las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb).
Desde el sur de la cabecera de quebrada Pinte hasta la quebrada Tranca Quemada, los rocas marinas
están en discordancia angular sobre la Formación Pastos Blancos (Trspb) y están cubiertas, también en
discordancia angular, por la Formación Algarrobal (JsKa), en el sector norte de este tramo. Hacia el sur
del río Potrerillos, en la quebrada Monte Verde, la Formación Lautaro (Jl) yace sobre la Formación Pastos
Blancos (Trspb), y está cubierta discordantemente por la Formación Lagunillas (Jsl1). En el sector noroeste
del área de la carta, la Formación Lautaro (Jl) aflora en la quebrada El Verraco, donde yace sobre lavas
asignadas, en este trabajo, a la Formación La Totora (Trslt) y está cubierta, en discordancia angular, por
lavas de la Formación Algarrobal (JsKa). En el sector suroeste, entre las quebradas La Fortuna y Guachacán,
las rocas calcáreas están dispuestas en discordancia angular e inconformidad sobre la Formación Pastos
Blancos (Trspb(b)) e Intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi), respectivamente, unidades con
las que, además, se encuentra en contacto tectónico. En este sector además, la Formación Lautaro se
encuentra intruida por stocks asignados a los intrusivos hipabisales riodacíticos (Kihd). En la quebrada
La Mina, tributaria de quebrada Guachacán, la Formación Lautaro está apoyada sobre la Formación
Pastos Blancos (Trspb(b)) y sobre el Complejo Plutónico Guanta (CPeg(gr)), con el que, además, está
en contacto tectónico.
Litología. Las rocas de la Formación Lautaro corresponden a sucesiones de rocas carbonatadas bien
estratificadas, normalmente de color gris amarillento a rojo pardusco, con abundante fauna marina fósil. En
el sector de quebrada El Verraco aflora una sucesión de calizas rojiza a amarillenta, cuyo espesor puede

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variar de 25 a 100 m, que corresponde a packstones y grainstones masivas o con estratificación marcada,
con bioclastos de bivalvos (Pleuromya sp., Gryphaea sp., Actinostreon sp.). En particular, las capas calcáreas
en la base de esta sucesión, que contienen abundantes bioclastos de Pleuromya sp. corresponden a bancos
compactados con ejemplares orientados, según su comisura, subparalelos al plano de estratificación y en
contacto entre sí; intercalado en la sucesión, existen estratos de brechas sedimentarias con clastos calcáreos
y de areniscas calcáreas rojizas. Hacia la cabecera de quebrada Pinte, la Formación Lautaro, puede
alcanzar hasta 300 m de potencia, donde las rocas corresponden a rudstones bioclásticos que representan
un característico banco de terebratulidos, acompañados de algunos bivalvos (por ejemplo, representantes
del genero Weyla), y también se observan wackestones y grainstones de color gris rojizo. En la quebrada
La Plata, la sucesión está caracterizada por rudstones bioclásticos de amonites, en especial a los géneros
Fanninoceras y Phymatoceras. Además, se reconoce una sucesión de packstones masivas y mudstones
de color rojo con laminaciones paralelas y ondulitas, y hacia la parte superior de la misma, aumenta el
contenido de materiales siliciclásticos, correspondiendo a litarenitas calcáreas. Inmediatamente al este de
quebrada La Plata, en el cerro La Guitarra, von Hillebrandt (1973) reconoció una sucesión sedimentaria que
comienza con brechas rojizas con clastos, correspondientes al Complejo Plutónico Chollay (Trch). Hacia
el techo continúan areniscas calcáreas, conglomerados y calizas masivas con contenido fosilífero. Dicho
autor señaló allí la presencia de los pisos que abarcan desde el Sinemuriano hasta el Toarciano. En el valle
del río Potrerillos, en quebrada Monte Verde, las rocas calcáreas son rudstones bioclásticos y floadtstones
bioclásticos, constituidos por bancos de braquiópodos y bivalvos de color gris blanquecino y grainstones
a wackstones de color pardo rojizo. En el sector suroeste de la carta, entre las quebradas La Fortuna y
Guachacán, la formación se dispone en discordancia angular sobre la Formación Pastos Blancos (Trspb) y en
inconformidad sobre el Complejo Plutónico Guanta (CPeg(gr)). La parte inferior de la sucesión corresponde
a conglomerados y brechas de color rojo, clastosoportados; los clastos consisten en rocas volcánicas y
sienogranitos, asignables a la Formación Pastos Blancos (Trspb) y a los Intrusivos plutónicos del Triásico
Superior (Trsi), respectivamente. Estas rocas, hacia el techo, contienen matriz calcárea, la que aumenta
gradualmente, pasando a wackstones y grainstones de color gris amarillento a pardusco, con potencias que
llegan hasta los 200 m. En este sector, la sucesión está afectada por pequeñas fallas normales que controlan
la geometría de los estratos calcáreos, y ponen en contacto a la Formación Lautaro con las rocas triásicas,
deformándola internamente.
Edad. El estudio de la macrofauna fósil realizado por von Hillebrandt (1973) en muestras ubicadas en la
desembocadura de quebrada Pinte y, al norte del área de estudio, en quebrada La Totora, le permitió asignar
un rango Sinemuriano-Bajociano a las sucesiones calcáreas de la Formación Lautaro. Este mismo rango fue
asignado por Jensen (1976) en el valle del río Copiapó y por Nasi et al. (1990) en el área de esta carta. Los
especímenes recolectados en este trabajo, determinados por Rubilar (2015), en las diferentes localidades
fosilíferas (Anexo II) no difieren de lo ya mencionado anteriormente por otros autores. Más bien, es un
complemento a lo ya registrado, a excepción de los nuevos antecedentes para la quebrada El Verraco, donde
una sucesión calcárea fue incluida en sucesiones volcánicas del Triásico Superior por Nasi et al. (1990), pero
que en este trabajo se describen como parte de la Formación Lautaro. Si bien las edades determinadas en
las diferentes localidades, difieren en sus rangos máximos y mínimos, debido a que representan diferentes
etapas de la ingresión del mar durante el Jurásico, el rango Sienemuriano-Bajociano comprende la edad
máxima y mínima del proceso de transgresión y regresión.
Para la quebrada El Verraco (localidades 1 a la 13, Anexo II), se obtuvieron nuevos ejemplares de
invertebrados marinos, que indican una edad aaleniana superior para esta sucesión de rocas calcáreas. La
fauna de amonites afines a Puchenquia mendozana Westermann y Riccardi, asociados a variados bivalvos
(e.g., Gryphaea sp., Actinostreon sp., Ctenostreon sp.), permitió descartar la edad liásica indiferenciada que
indicó Nasi et al. (1990). Este hallazgo junto al reconocimiento de campo, permitió separar las unidades
volcánicas del Jurásico Superior y Triásico. Por otro lado von Hillebrandt (1973), describió para la franja de
afloramientos de quebrada Pinte-estero La Plata Alta, fauna que entrega un rango Sinemuriano-Bajociano.
No obstante lo anterior, en este trabajo, con la fauna recolectada, solo se logró determinar una edad
indeterminada en el rango Pliensbachiano-Toarciano para las localidades fosilíferas 19, 22 y 23 (Anexo II).
Hacia el este, en quebrada La Plata, se encuentran capas con amonites asignados, con diferente grado de

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certeza, a Fanninoceras disciforme (Hillebrandt) y Phymatoceras copiapense (Möricke), indicadoras de los pisos
Pliensbachiano y Toarciano, mientras que en la parte superior de la sucesión, la presencia de representantes
afines al género Emileia, permite asignar una edad mínima bajociana, hacia el techo de la sucesión. Esto se
suma a lo ya reconocido por otros autores, y a lo mencionado por von Hillebrand (1973), en el sector cerro
La Guitarra, ubicado inmediatamente al este de quebrada La Plata, donde este autor identificó capas con
edades que van desde el Sinemuriano hasta el Toarciano. Nasi et al. (1990) asignan a la franja discontinua de
la Formación Lautaro, quebrada la Plata-quebrada Monte Verde, un rango Sinemuriano Superior-Bajociano,
el cual es corroborado por el contenido fosilífero de ammonites afines al género Phymatoceras y Emileia
reconocidos en el río de las Tres Quebradas y quebrada Monte Verde (localidades 27 al 29). Finalmente,
hacia el suroeste del área de esta carta, al sur de quebrada La Fortuna (localidades 24 a 26), no existía
registro de macrofauna fósil. Sin embargo, en este trabajo, se logró recolectar ejemplares de fauna marina
que comprende Ammonites (del genero Protogrammoceras), bivalvos y equinodermos, que indican los pisos
Pliensbachiano y Toarciano, para las rocas de este sector.
Interpretación. La Formación Lautaro representa, en el área de estudio, la sedimentación ocurrida
durante la transgresión marina en el Jurásico Inferior, que abarcó desde el sur de Chubut, Argentina,
hasta el norte del Perú (Vicente, 2005). von Hillebrandt (1973) determinó que los sedimentos de esta
unidad fueron depositados en un ambiente de plataforma carbonatada marina. Según Aberhan (1993),
los depósitos evidencian una transgresión marina, que evolucionó desde una rampa somera siliciclástica
hasta el desarrollo de una rampa carbonatada profunda. Coherente con esto, las rocas identificadas,
particularmente en el suroeste del área de esta carta, evidencian una clara transgresión marina, con facies
sedimentarias características de este proceso, destacando una brecha sedimentaria basal con líticos
autóctonos que gradan hacia la parte superior a rocas calcáreas de ambiente de plataforma. Salazar
et al. (2013a) indicaron que la depositación de las capas hacia la parte inferior de la Formación Lautaro
habría sido controlada por fallas normales de rumbo norte-sur, evidenciadas por cambios de espesor de
hasta 800 m (Jensen, 1976). De igual forma, Martínez et al. (2006) explicaron estos cambios de espesor
por el control tectónico de la sedimentación de la formación, la que se habría acumulado en una cuenca
tipo "hemigraben", de orientación norte-sur y abierta hacia el oeste. Sin embargo, en este trabajo, el único
sistema de fallas normales preservado que afecta a esta formación, está ubicado en el sector suroeste del
área de esta carta, donde tienen un rumbo noroeste-sureste, son fallas de pequeña extensión y muestran
un rechazo de aproximadamente 100 m.

FORMACIÓN ALGARROBAL JsKa (Calloviano?-Valanginiano)


(Dediós, 1967)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. La Formación Algarrobal, definida por Dediós


(1967) en el cuadrángulo Vicuña (30° S), corresponde a una sucesión de rocas volcánicas andesíticas y rocas
sedimentarias clásticas, de origen continental. Se dispone en discordancia angular sobre la Formación Tres
Cruces (Sinemuriano-Toarciano) o sobre unidades más antiguas, formaciones Las Breas y Matahuaico, y
está cubierta en discordancia angular por la Formación Pucalume (Dediós, 1967). En el área de esta carta,
la Formación Algarrobal (JsKa) corresponde a una sucesión de lavas andesíticas y dacíticas gris violáceas,
subordinadamente lavas basálticas, rocas piroclásticas pardo rojizas, conglomerados, brechas sedimentarias
y volcanogénicas y areniscas rojas, con bancos de lavas andesíticas con textura peperítica y lavas dacíticas
almohadilladas. En esta sucesión se distinguen dos facies: facies de rocas sedimentarias (JsKa(a)) y facies
de Domo (JsKa(b)). Además, se reconoce una estructura de caldera, denominada Caldera La Fortuna, con
rocas piroclásticas asociadas, de las que se diferencias tres facies: facies de ignimbrita intracaldera (JsKa(c)),
facies de borde de caldera (JsKa(d)) y facies de flujos piroclásticos postcaldera (JsKa(e)).
La Formación Algarrobal se distribuye en dos franjas de orientación norte sur en el sector occidental de la
carta. La franja oriental aflora a lo largo de la quebrada Pinte hasta el estero Plata Alta; en este sector dominan
las rocas lávicas y subordinadamente afloran rocas piroclásticas, las que yacen en discordancia angular sobre
las rocas de la Formación Lautaro (Jl), mientras desde el occidente es cabalgada por el Complejo Plutónico
Chanchoquín (Pech(gd)), Migmatitas Quebrada Seca (Ciqs) y los Intrusivos plutónicos del Triásico Superior

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(Trsi(gd)). La franja occidental, aflora desde el extremo norte de la carta hasta la quebrada Del Toro. En el
valle del río Del Carmen, entre los sectores la Tinajilla y la Puntilla, está en contacto tectónico por el este con
la Formación San Félix (Trsf) y yace discordantemente sobre las formaciones Lautaro (Jl) y La Totora (Trslt) en
la localidad de El Verraco. Hacia el norte y suroeste de esta localidad, la unidad está cubierta en discordancia
angular por las formaciones Pucalume (Ksp) y Viñita (Ksv). Hacia el sur de la quebrada el Verraco y hasta la
quebrada El Colorado, la franja occidental está intruida por el Complejo Plutónico Peralta (Ep), depositada
sobre las rocas del Complejo Metamórfico el Cepo (OrCc) y los Intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior
(Csi) y en contacto por falla con el Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(gd)). Las rocas que afloran entre
la quebrada El Colorado y quebrada La Fortuna, fueron anteriormente asignadas a la Formación Pastos
Blancos, de edad permo-triásica, por Nasi et al. (1990). Nuevos antecedentes geocronológicos y de campo
obtenidos en este estudio, permiten asignar esta sucesión a la Formación Algarrobal (JsKa). En este sector
aflora una potente sucesión de rocas piroclásticas (tobas, brechas volcánicas y flujos piroclásticos) de
color marrón amarillento a rojizo y andesitas de color gris violáceo, la cual está limitada por fallas normales
subverticales, que la ponen en contacto con las rocas de las formaciones Pastos Blancos (Trspb), San
Félix (Trsf) y Lautaro (Jl). Estas fallas se han interpretado como límites de caldera y las rocas piroclásticas
como facies de caldera (JsKa(c), JsKa(d) y JsKa(e)). Al sur del estero La Plata Alta, por la vertiente oriental
del valle del río Del Carmen, la formación está en contacto tectónico con intrusivos plutónicos del Triásico
Superior (Trsi), Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech(a)) y el Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc) y
está intruida en el sector El Colorado y más al sur, por la Tonalita Río Potrerillos (Kitp). En esta localidad
está cubierta en discordancia angular por tobas de lapilli de los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc2).
Hacia el sector suroeste del área de la carta, entre las quebradas Casablanca al norte y el Toro por el sur,
la Formación Algarrobal yace en discordancia angular sobre las formaciones San Félix (Trsf) y Cerro Bayo
(Cscb); además, hacia el oeste del sector, está en contacto tectónico con las rocas de la Formación Pucalume
(Ksp), mediante la Falla San Félix
Litología. La Formación Algarrobal (JsKa) se compone esencialmente de lavas que varían desde
basaltos hasta riolitas (54 a 78% wt. SiO2), de color gris violáceo a pardo rojizo, con mala estratificación.
Se intercalan capas de rocas piroclásticas como tobas de lapilli vítreas y líticas, brechas piroclásticas y
aglomerados volcánicos con clastos violáceos andesíticos y matriz rojiza. En la parte baja de la quebrada
el Carrizo se identifican lavas peperíticas con clastos angulosos a subredondeados de andesitas, con
tamaños que varían de 10 a 40 cm con una media de 15 cm; los bordes de los clastos son irregulares
con corona de alteración oscura, y están inmersos en una matriz de arenisca fina color rojo oscuro. En
la quebrada Angostura Alta, se identifican más de 200 m de rocas volcánicas de color gris blanquecino
a verdoso con textura fluidal y lavas dacíticas con estructuras almohadilladas y autobrechas con masa
fundamental muy alterada de color verde. Estas lavas subacuáticas están intruidas por stocks andesíticos
de color negruzco a verdoso, que, a su vez, están cortados por diques andesíticos rosáceos. Al sur de
quebrada Casablanca se identifica una sucesión de lavas, y en mayor grado rocas piroclásticas con
laminación fina, brechas volcánicas y tobas rojizas de poco espesor, intercalados con niveles métricos
de conglomerados; además, se presentan diques y filones manto afaníticos de color verde de espesores
métricos. Petrográficamente son lavas andesíticas holocristalinas a hipocristalina, con texturas porfídicas,
porfídica seriadas glomeroporfídicas y ocasionalmente traquítica, en masa fundamental ocasionalmente
pilotaxítica o afieltrada, compuestas por fenocristales de plagioclasa euhedral, alterados a esmectitas
y sericita; piroxeno alterado a clorita, calcita y opacos; en algunas muestras se reconoce clinopiroxeno
levemente alterado a clorita y calcita, y anfíbola reemplazada completamente a minerales opacos, clorita y
calcita. Los basaltos tienen texturas holocristalina, porfídicas con masa fundamental pilotaxítica, contienen
fenocristales de plagioclasa euhedral, y olivino euhedral reemplazado por iddginsita.
Facies de rocas sedimentarias (JsKa(a)). Se identifican, en el sector noroeste del área del mapa, en
el sector el Carrizo hasta el sur de la quebrada El Sauce, y al sur del sector Plata Baja. Corresponde,
principalmente, a conglomerados clastosoportados de color gris a violáceo, en ocasiones con matriz roja
de arenisca fina a gruesa, de estratificación mal desarrollada. Se intercalan capas de areniscas grises de
grano medio, con laminaciones paralelas y en artesa, y niveles de areniscas finas a fangolitas rojas bien
estratificadas. La composición de los clastos es principalmente andesítica y en algunos sectores, como la

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parte baja de la quebrada El Carrizo, es esencialmente monomíctica. Entre los sectores Plata Baja y Ojos
de Agua del Colorado, se observa una sucesión de hasta 100 m de conglomerados de color gris violáceo,
clastosoportado con intercalaciones rítmicas de sedimentos finos. Los clastos son de regular selección con
tamaños de hasta 20 cm, bien redondeaos y subprismoidales. Sobre ellos afloran tobas líticas de lapilli de
color gris rosáceo que están en contacto tectónico con las rocas del Complejo Metamorfico El Cepo (OrCc).
Estas rocas sedimentarias están intercaladas en las lavas andesíticas y basálticas de la formación.
Facies de domo (JsKa(b)). La facies de domo aflora hacia el sur de la confluencia de la quebrada López
con el río Del Carmen, a lo largo de 1,2 km. Allí aflora un domo de color gris con geometría de cuña, cuyo
espesor máximo esta hacia el sur y es aproximadamente de 180 m. Posee un diaclasamiento subvertical,
en el sector de mayor espesor, que varía a subhorizontal hacia el norte. La orientación del diclasamiento
está controlada por la disposición de bandas milimétricas de color gris y rosado (alternancia) con abundante
feldespato potásico microcristalino. La textura de las rocas es afanítica y microscópicamente se compone
de cuarzo, escasa plagioclasa, feldespatos potásicos y arcillas. Finalmente, está en contacto con las capas
de lavas andesíticas y dacíticas de las facies efusivas (JsKa).
Facies de ingnimbrita intracaldera (JsKa(c)). En el sector entre la quebrada La Fortuna por el sur y hasta
la quebrada El Colorado, aflora una sucesión de 300 a 400 m de potencia, compuesta por tobas pardo
amarillas, grises y gris blanquecinas. Están limitadas por fallas normales y yuxtapuestas con bloques de
basamento triásico: Formación San Félix (Trsf) y Formación Pastos Blancos (Trspb). El cuerpo principal de
tobas pardo amarillentas aflora a lo largo de la quebrada Casablanca, y corresponde a tobas líticas y de
cristales con soldamiento variable y gruesa estratificación, con tamaños lapilli y ceniza. Microscópicamente,
las tobas contienen cristales de plagioclasa alterados fuertemente a esmectita, lo que les confiere un color
rosáceo; además de cristales de cuarzo embahiado, contienen escasas esquirlas y la matriz en algunos
casos es felsítica (cuarzo y feldespato potásico).
Facies de borde de caldera (JsKa(d)). Brechas con matriz piroclástica, de color marrón oscuro a rosáceo,
con textura soldada y fiammes. Los bloques son angulosos a subredondeados y de tamaños métricos (máximo
6 m). Se componen de clastos andesíticos, bloques de rocas sedimentarias, volcanoclásticas y tobáceas.
Se disponen en el borde de falla normal, en la confluencia de la quebrada Casablanca y Las Vegas de
Casablanca, e interdigitan con facies de ignimbrita intracaldera.
Facies de flujos piroclásticos postcaldera (JsKa(e)). Corresponde a rocas piroclásticas y lavas de color
rojo y marrón amarillento. Los piroclastos son tobas de lapilli líticas, aglomerados y brechas piroclásticas
con clastos de tamaños entre 10 cm y 1 m, la matriz de ceniza y cristales es de color rojiza a blanquecina;
microscópicamente, las tobas de lapilli tienen textura fragmental a fluidal con abundantes fiammes y líticos de
variada composición, los cristales corresponden a plagioclasa fracturada y alterada a sericita, minerales opacos
y escaso cuarzo. Las lavas son dacíticas, porfídicas, con fenocristales de plagioclasa y ferromagnesianos
reemplazados por minerales opacos en masa fundamental desvitrificada con abundante cuarzo. En sectores
se observan clastos monomícticos de la misma composición que corresponden a lavas autobrechizadas.
Geoquímica. La geoquímica de las lavas indica una amplia variación composicional - basaltos, andesitas,
traquiandesitas y dacitas - en diagramas discriminantes para rocas alteradas de Winchester y Floyd (1977).
La mayoría de las muestras (Anexo IV), se concentran en el campo de rocas andesíticas y caen en los
campos subalcalino y calcoalcalino de Irvine y Baragar (1971). El contenido de elementos trazas respecto
del manto primitivo (Sun y McDonough, 1989) muestra anomalías negativas de Zr, P, Ti en la mayoría de las
muestras. Las tierras raras, en rocas intermedias y básicas, normalizadas al condrito (Sun y McDonough,
1989) muestran un patrón plano con una razón (La/Yb)n de 4 a 9, sin una anomalía de Eu/Eu* marcada (0,7-1).
Las facies de domo (JsKa(b)), son riolitas (70,8% wt. SiO2, muestra MCM-186q, Anexo IV) o riodacitas
según el diagrama de discriminación para rocas alteradas (Winchester y Floyd, 1977); las anomalías negativas
de elementos trazas son similares a los de otras lavas (Nb, P y Ti) y el patrón de tierras raras normalizado
al condrito (Sun y McDonough, 1989) es igualmente plano con una razón (La/Yb)n cercana a 5.
Edad. Las relaciones de contacto de la Formación Algarrobal, ubicada en discordancia angular sobre la
Formación Lautaro (Jl) de edad Sinemuriano-Bajociano y en discordancia angular bajo la Formación Pucalume
(Ksp) de edad máxima Cretácico Superior (ca. 90 Ma), permiten acotar su edad entre el Batoniano y el
Cenomaniano. Entre el sector de La Puntilla y quebrada López, se obtuvieron cinco edades U-Pb en circón

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que indican un rango entre 135±1,5 y 152,7±2,31 Ma para la sucesión de rocas volcánicas en este sector,
donde estratigráficamente la edad más antigua corresponde a la más cercana al contacto con las formaciones
Lautaro (Jl) y La Totora (Trslt). En el mismo sector, una sexta edad U-Pb de 127,4±1,5 Ma fue obtenida en
circones de una toba de ceniza, la cual es calculada a partir de 5 circones de una población de 16, los que
evidencian pérdida de plomo y plomo común. En la cabecera de quebrada El Verraco se obtuvo una edad
de 137,5±1,9 Ma en circones de una lava dacítica y más hacia el sur, en quebrada Angostura Alta, se obtuvo
una edad de 145,9±1,6 Ma, en circones de una lava dacítica. Hacia el sector de El Colorado, en el río Del
Carmen, se dataron circones de dos lavas andesíticas en 151,4±1,0 y 142,7±1,0 Ma. Inmediatamente más
al sur, Maksaev et al. (2014) obtuvieron una edad U-Pb de 154,3±3,8 Ma por debajo de la facies JsKa(c).
En el sector de quebrada Casablanca la datación de una toba de lapilli lítica (JsKa(c)), realizada en este
estudio, arrojó una edad de concordia U-Pb de 142,6±0,5 Ma, una segunda datación obtenida en una toba de
lapilli vítrea, ubicada hacia el oeste del borde norte de la ignimbrita, arrojó una edad U-Pb de 146,3±0,4 Ma.
Además, se obtuvo una edad U-Pb en circones de una brecha piroclástica de 149,7±1,2 Ma, en el extremo
sur oeste del área de esta carta, en la quebrada del Toro. En tanto que hacia el norte del área de estudio,
Salazar (2012) obtuvo una edad U-Pb en circón de 136,18±0,94 Ma en una toba de ceniza en la parte superior
de la Formación Algarrobal. Por último, Rossel et al. (2013) obtuvieron en quebrada Pinte, fuera del área de
este mapa, una edad U-Pb en circón de 151,4±2,7 Ma en una toba dacítica de cristales en la parte media
de la sección expuesta en esta quebrada; y cercana a la parte basal del mismo sector una edad 40Ar/39Ar de
163,9±1,4 Ma en anfíbolas de un clasto juvenil de una brecha volcánica. En función de estos antecedentes
geocronológicos, la parte superior de la Formación Algarrobal, en el área de esta carta, se puede acotar al
Valanginiano (~135 Ma) y su base al Kimeridgiano, la que se podría extender incluso hasta el Calloviano.
Interpretación: Las lavas de la Formación Algarrobal habrían sido acumuladas en un régimen extensional
de trasarco (Rossel et al., 2013), enmarcado en un evento mayor de regresión marina en el trasarco andino
(Vicente, 2006; Mescua, 2011). Este volcanismo de carácter continental habría estado acompañado por
la acumulación de sedimentos en ambientes de canales trenzados y por la interacción de los productos
volcánicos con sedimentos finos saturados en agua, que permiten el desarrollo de las texturas peperíticas
observadas. Acompañando a este volcanismo lávico se desarrolló, localmente, un volcanismo explosivo,
representado por las facies piroclásticas de gran potencia descritas para la caldera La Fortuna. Este sistema
de caldera podría considerar, además, a la Tonalita Potrerillos (Kitp) como parte del mismo, en el cual la
tonalita correspondería a parte de la cámara magmática de este volcanismo, dada su cercanía espacial,
temporal (0.5 Ma considerando los errores) y su relación de intrusión con las rocas del volcanismo previo a
la caldera. Esto, según Lipman (2000), es común en las cámaras magmáticas del las calderas, las cuales
puede ser preservadas como intrusivos graníticos y estar emplazados pocos kilómetros bajo la superficie,
tal como ocurre en la caldera La Fortuna.
Por otro lado, Rossel et al. (2013) indican que la geoquímica de las rocas de la Formación Algarrobal, es de
carácter calco-alcalino, contiene altas concentraciones de elementos incompatibles y bajas concentraciones
de HREE respecto del magmatismo de arco (Formación la Negra y Formación Punta del Cobre) y, además,
que la fuente de los magmas que originaron estas rocas, sería una mezcla de material mantélico deprimido
y en cantidades variables, pero pequeñas, de fuentes radiogénicas, las que podrían indicar la participación
de corteza continental en la fuente.

FORMACIÓN LAGUNILLAS Jsl (Kimeridgiano?-Titoniano)


(Jensen, 1976)

Definiciones, distribución y relaciones estratigráficas. Jensen (1976) define como Formación Lagunillas
a la sucesión continental sedimentario-volcánica que aflora en las nacientes del río Copiapó, compuesta por
300 a 600 m de conglomerados, brechas y areniscas bien estratificadas (Miembro Inferior, Cocambico) y
por 200 a 1.000 m de lavas andesíticas gris oscuras alternadas con algunas capas de areniscas o brechas
(Miembro Superior, Peñasco Largo), las que están “discordantes sobre el zócalo granítico y andesitas neo-
triásicas” y cubiertas en discordancia por el “terciario volcano-clástico”. Por otro lado Reutter (1974) define,
en el cerro La Guitarra y quebrada Pinte, la Formación Picudo, que corresponde a las rocas volcánicas

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y conglomerados y areniscas rojas que allí afloran. A estas mismas rocas, por motivos de antecedencia,
Nasi et al. (1990) asignan el nombre de Formación Algarrobal definida por Dediós (1967). En este trabajo,
siguiendo la denominación de Nasi et al. (op. cit.), se mantiene la denominación de Formación Algarrobal
para los afloramientos de la quebrada Pinte, pero se utiliza el nombre de Formación Lagunillas para las rocas
continentales clásticas y lávicas que se encuentran al este de esta misma quebrada, debido a que la definición
de esta última es más representativa y completa respecto de los rocas sedimentarias continentales que se
encuentran en el área. Se propone mantener en desuso la denominación de Formación Picudo en el sector.
Así, en esta carta, la Formación Lagunillas (Jsl) está compuesta por conglomerados y areniscas continentales
y coladas de lavas basálticas de color gris verdoso, que afloran en franjas elongadas norte-sur en el sector
central, desde quebrada La Plata en el norte, hasta el límite sur. Se identifica el Miembro Cocambico (Jsl1)
como una sucesión de areniscas y de orto y para conglomerados de color rojo a gris violáceo, que se
apoyan en discordancia angular sobre las rocas marinas de la Formación Lautaro (Jl), la Formación Pastos
Blancos (Trspb) y los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), además de estar en inconformidad sobre
el Complejo Plutónico Chollay (Trch) y los monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro). Al
Miembro Peñasco Largo (Jsl2) se asignan las coladas de lava basálticas gris verdosa de olivino y piroxeno
que tienen intercalaciones de areniscas y conglomerados rojos y se apoyan concordante sobre el Miembro
Cocambico (Jsl1) y su techo normalmente corresponde a la superficie de erosión actual. En la cabecera del
río Potrerillos, se asigna al Miembro Cocambico (Jsl1) una sucesión de conglomerados rojos y amarillentos
que están discordantes sobre los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) y cubiertos en discordancia
por las formaciones Doña Ana (OMda) y Cerro de las Tórtolas (Mct). Este miembro es, además, cubierto
por la Formación Tambo (Mt), al sur del río Del Toro. Por otro lado, la Formación Lagunillas es intruida
por pequeños stock y diques pertenecientes a las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb) y a
los intrusivos hipabisales riodaciticos (Kihd); se encuentra en contacto tectónico con la Formación Pastos
Blancos (Trspb), el Complejo Plutónico Chollay (Trch) y los monzogranitos y granodioritas de quebrada La
Ortiga (PeTro). Al norte del área de estudio, fuera del área de esta carta, la sucesión se encuentra cubierta
en paraconformidad por las rocas de la Formación Pucalume (Ksp) (Salazar y Coloma, en preparación).
Litología.
Miembro Cocambico (Jsl1). Corresponde a una sucesión de hasta 450 m de potencia, normalmente de
color rojo, bien estratificada, la que grada a coloraciones más oscuras (violáceo a rojo oscuro) en su parte
superior. Las rocas sedimentarias rojas se componen de conglomerados y brechas finas, clastosoportados
(clastos de hasta 15 cm), de geometría lenticular, en las que se intercalan capas de areniscas rojas, de
geometría lenticular y localmente tabular, con laminación paralela o cruzada; normalmente, las facies
gruesas, están compuestas por clastos de intrusivo y rocas volcánicas ácidas a intermedias (tobas ácidas,
dacitas bandeadas y riolitas). Las areniscas se componen principalmente de clastos de intrusivos graníticos,
feldespatos y cuarzo, variando desde litawackas a arcosas líticas y litarenitas. En las partes altas de la
sucesión, de color gris violácea a rojo oscuro, el contenido de clastos volcánicos andesíticos a basálticos
aumenta. En esta sección superior, afloran conglomerados gruesos, bien estratificados y clastosoportados;
los clastos son bien redondeados, con una media de 20 cm de diámetro, llegando a tamaños que bordean
los 90 cm. Estos son de composición andesítica y basáltica, con menor contenido de rocas graníticas, y en
sectores como río de las Tres Quebradas y río Potrerillos, se observa un porcentaje importante (hasta un 30%)
de clastos calcáreos pertenecientes a la Formación Lautaro, que llegan a 90 cm de diámetro; la sucesión
tiene, además, lentes intercalados, en los conglomerados gruesos, de areniscas grises, de grano medio a
grueso, con laminación paralela y cruzada en artesa. Localmente aparecen coladas de lavas basálticas de
espesor máximo de 2 metros y tobas riolíticas de lapilli (~75% wt. SiO2). En los sectores en que la unidad
esta intruida por las Dioritas y Tonalitas Bocatoma (EOb) la alteración propilítica es dominante y se observan
capas verdosas mal estratificadas.
Miembro Peñasco Largo (Jsl2). Está compuesto por lavas andesíticas y basálticas, de color verdoso a
gris violáceo, con textura porfídica. Es posible observar los niveles amigdaloidales rellenos con carbonatos
de color blanco que indican los límites de las coladas. Los fenocristales son de color rojo y corresponden a
olivinos y piroxenos que están, en ocaciones, intensamente alterados a iddingsita y bowlingita, normalmente
las lavas tienen textura hipocristalina y localmente holocristalina inequigranulares. La masa fundamental es

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pilotaxítica a hialopilitica y localmente intersertal, la que está compuesta principalmente de plagioclasa euhedral
y menor proporción de olivino y piroxeno alterados, minerales opacos y vidrio (desvitrificado). Intercalados
en las coladas de lavas, se observan algunos lentes de areniscas rojas finas a medias, además de algunas
texturas peperíticas, donde una matriz rojiza contiene clastos de lavas con bordes muy irregulares. Además,
se intercalan, localmente, tobas de ceniza que son reconocidas en el sector de río de las Tres Quebradas,
donde este miembro alcanza un espesor máximo estimado de 600 m.
Geoquímica. El estudio geoquímico de las lavas indica que predominan los basaltos y localmente algunas
dacítas (44-66% wt. SiO2), pero los diagramas para rocas alteradas de Winchester y Floyd (1977) indican
composiciones basálticas y andesíticas. En el diagrama AFM de Irvine y Baragar (1971) se clasifican como
rocas calcoalcalinas, sin embargo varios análisis caen en el límite con el campo toleítico. El patrón de tierras
raras normalizado al condrito (Sun y McDonough, 1989) evidencia una anomalía de europio mínima, la que
varía de 0,7 a 1 (Eu/Eu*, Rollinson, 1993) y la razón (La/Yb)N varía de 3 a 11.
Edad. La Formación Lagunillas, podría quedar acotada a una edad máxima batoniana en base a la edad
mínima de la Formación Lautaro, a la que cubre en discordancia angular y de la cual incorpora clastos,
indicando un período importante de erosión.
Sin embargo, en este trabajo, en el sector de quebrada La Plata se obtuvo una edad U-Pb en circones
de una toba de 147,8±2,1 Ma, aproximadamente a 30 m por sobre el contacto discordante con la Formación
Lautaro (Jl). Además, se obtuvo de una arenisca tobacea (RCM-166d, no mostrada en mapa) 31 circones
detríticos de los cuales no fue posible calcular una edad coherente para la unidad, pero tiene una población
importante cercana a los 300 Ma y otra más dispersa entre los 275-149 Ma; además, se considera una posible
contaminación debido a la presencia de dos circones de ca. 78 Ma. Circones detríticos obtenidos en el sector
de la quebrada La Guitarra por Merino (2013) indican una edad máxima de depositación de 149,5±3,4 Ma,
en la parte alta de la sucesión expuesta entre el río Estrecho y la Falla Chollay, y hacia la base de la misma
obtuvo, de una arenisca, circones con una población de 254,4±2,8 Ma. El mismo autor, cerca de 50 km al
norte del área de estudio, en quebrada Piuquenes obtuvo, también en circones detríticos, una edad máxima
de depositación de 150,6±2 Ma. En ese sector Rossel et al. (2013) obtuvieron en una toba de cristales una
edad U-Pb de 148,9±2,1 Ma, en tanto que, inmediatamente al norte de esta última, Mpodozis y Gardeweg
(2008) determinan una edad de 146,3±1,6 Ma para una toba intercalada en el Miembro Peñasco Largo. Estos
datos son concordantes con estudios de Oliveros et al. (2012) que indican un máximo depositacional a los
150,8±4,0 Ma. La geocronología de circones magmáticos y detríticos permite acotar la edad de la formación
al Titoniano, la que podría extenderse al Kimeridgiano.
Interpretación. La asociación litológica de la sucesión sedimentaria de la Formación Lagunillas, en general
correspondiente a lentes conglomerádicos amalgamados con niveles locales de areniscas intercaladas, indica
un ambiente de sedimentación de flujos de baja sinuosidad, depositados por sistemas de ríos trenzados.
Varios autores indican que estos sistemas son esporádicos y pertenecen a depósitos de abanicos aluviales
(Oliveros et al., 2012; Merino, 2013; Mora-Franco, 2014). Este ambiente se habría desarrollado en un régimen
extensional, durante el cual, fallas normales acomodaron el espacio para la acumulación de estos depósitos
(Mora-Franco, 2014). La cuenca que acumuló estas rocas, junto a las coetáneas rocas volcánicas de la
Formación Algarrobal, se desarrolló en un dominio tectónico de trasarco (Charrier et al., 2007; Rossel et al.,
2013). En él, la acumulación de estos sedimentos continentales marca un importante evento de regresión
marina en el Jurásico Medio a Superior, que se ha evidenciado en otros lugares de Chile, por la presencia de
rocas evaporíticas de edad Oxfordiano (Prinz et al., 1994; Vicente, 2006). Estudios geoquímicos e isotópicos
de Rossel et al. (2013) indican una heterogeneidad composicional de las lavas de esta formación, las que
tienen afinidad alcalina y no presentan una anomalía de Nb-Ta, y permiten interpretar, que además de fusión
de la cuña astenosférica, los magmas pudieran tener una posible fuente mantélica tipo OIB.
Por otra parte, si bien la edad de la Formación Lagunillas, está bien acotada al Jurásico Superior, tanto
en el área de esta carta como en las cartas geológicas ubicadas al norte de los 29° S, es probable que, en
la franja al sur del cordón de Barrancas Negras, algunas secuencias asignadas a esta unidad incluyan a
rocas más jóvenes, las que podrían estar cubriendo a la Formación Lagunillas, tal como es evidenciado en
área Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma, en preparación). En esa área se han encontrado depósitos
continentales rojos (conglomerados, areniscas y lavas), del Cretácico Superior (Formación Pucalume;

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Merino et al., 2013) y del Cretácico Superior-Paleoceno (Formación Quebrada Seca; Salazar y Coloma, en
preparación) que cubren en paraconformidad a la Formación Lagunillas y cuya separación se ha logrado
gracias a un detallado estudio sedimentológico y a la geocronología de circones. Sin embargo, los datos
obtenidos en el área de esta, carta no permiten ser concluyentes al respecto.

TONALITA DE QUEBRADA LÓPEZ Jstl (Jurásico Superior)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Se define como tonalita de quebrada López a las
rocas intrusivas de composición tonalítica de grano medio a grueso que afloran en la parte alta de la quebrada
López, ubicada en el sector noroeste del área de esta carta. Este plutón tonalítico, anteriormente descrito por
Nasi et al. (1990), como parte de la Superunidad Cogotí (Terciario), intruye a las rocas conglomerádicas del
tercer miembro de la Formación San Félix (Trsf3), a las granodioritas del Complejo Plutónico Chanchoquín
(Pech(gd)) y al Complejo Metamorfico El Cepo (OrCc(b)). En el área de esta carta, se distribuye en una
franja norte-sur, desde el cerro Lucúcaro hasta la ladera sur de la quebrada López. La extensión de este
plutón hacia el norte de los 29° S, no es bien conocida, sin embargo es posible seguir el contacto intrusivo
con la Formación San Félix por, al menos, un kilometro.
Litología. Corresponde a un cuerpo de geometría tabular, compuesto por tonalitas de biotita y hornblenda,
de color gris blanquecino a gris amarillento, de grano medio a grueso, holocristalina y equigranular. Contiene
18% de cuarzo, 7% de ortoclasa alterada a arcilla, 53% de plagioclasa alterada fuertemente a sericita, en
menor medida a arcilla y epidota, 12% de biotita, que localmente esta cloritizada y epidotizada, 10% de
anfíbola alterada a anfíbola secundaria, biotita y clorita.
Geoquímica. La muestra analizada (MCM-242q, Anexo IV) corresponde a una roca calcoalcalina (Irvine
y Baragar, 1971) metaluminosa, con un 65% wt. SiO2. En los diagramas de elementos traza se observa una
anomalía negativa Nb-Ta, en tanto que para las tierras raras se observa una anomalía leve de europio (0,75
Eu/Eu*, Anexo IV) y un enriquecimiento en tierras raras livianas respecto de las pesadas.
Edad. Las relaciones de contacto para esta unidad, no permiten acotar su edad de forma precisa. Sin
embargo, en este trabajo de obtuvieron dos edades U-Pb en circones, mediante LA-IPC-MS, de la misma
muestra (MCM-242d), la que fue analizada en dos laboratorios diferentes y los que entregaron una edad de
162,3±1 Ma y otra de 150,4±1,7, Ma. En la primera muestra se obtuvieron 29 circones concordantes (menor
o igual a 10% de discordia) con un MSWD=1,05 y en la segunda 11 circones concordantes (menor o igual a
10% de discordia) con un MSWD=1,3. Estadísticamente, ambas edades son igualmente válidas. Pese a la
discordancia de estas edades, una edad Jurásico Superior para esta unidad es geológicamente válida, dado
que este plutón está ubicado cercano a la franja volcánica de la Formación Algarrobal (JsKa) y bien puede ser
parte de este sistema magmático. Por ello, se considera una edad Jurásico Superior para esta unidad plutónica.
Interpretación. La tonalita de quebrada López está ubicada cercana a la franja de las volcanitas de la
Formación Algarrobal (JsKa), por lo que su posición y parcial sincronismo con dicha formación, sugieren que
forma parte del mismo magmatismo de arco Jurásico Superior-Cretácico Inferior. Un equivalente plutónico de
esta unidad es la Tonalita Potrerillos (Kitp) (ca. 144 Ma). Además, es posible correlacionarlo con un pequeño
stock que ha sido cartografiado y datado, al sur del área de esta carta, en el sector del río Turbio cercano a
la localidad de Guanta, en la cual la edad U-Pb obtenida es de 156,4±1,4 Ma (Murillo et al., en preparación).
La existencia de estos pulsos plutónicos, junto al voluminoso volcanismo lávico y piroclástico de la Formación
Algarrobal, sugieren una actividad magmática sostenida en el tiempo, no reportada previamente para esta zona.

CRETÁCICO

La actividad magmática y sedimentaria de este período comienza con las etapas finales del volcanismo de
la Formación Algarrobal (JsKa), y está también caracterizado por el emplazamiento de los intrusivos Tonalita
Potrerillos (Kitp) y los intrusivos hipabisales riodacíticos (Kihrd). El Cretácico Superior está representado por
la depositación, principalmente continental, de la Formación Pucalume (Ksp) y de las rocas volcánicas de
composición intermedia de la Formación Viñita (Ksv).

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TONALITA POTRERILLOS Kitp (ca. 144 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Corresponde a un cuerpo intrusivo con dimensiones


de stock (11,6 km2), que aflora únicamente en el sector de la confluencia de los ríos Potrerillos y Del Carmen.
Corresponden a tonalitas de anfíbola y biotita, de grano medio e isótropo. En la Hoja Guanta, sus afloramientos
se asignaron a un grupo de intrusivos terciarios (Superunidad Cogotí, Nasi et al., 1990); sin embargo, una
datación U-Pb realizada en este estudio, los ubica a inicios del Cretácico. La Tonalita Potrerillos intruye a los
intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior (Csi(dc)) y a las lavas de la Formación Algarrobal (JsKa); a su
vez, es intruida por diques félsicos rojizos datados en 142,5±1,5 Ma asociados a los intrusivos hipabisales
riodacíticos (Kihd).
Litología. Son rocas de color gris blanquecino a verdoso, de grano medio, isótropas y composicionalmente
homogénea. Corresponden a tonalitas de biotita y piroxeno leucocráticas. Se componen de plagioclasa (50%)
levemente argilizada y cuarzo (37%) intersticial. Los ferromagnesianos corresponden a biotita (8%) de 1 mm
alterada pseudomorfizada a cloritas y piroxeno (5%), con apatito como mineral accesorio.
Geoquímica. El estudio geoquímico de dos muestras (MCM-123q y RCM-220q, Anexo IV), indica que
corresponden a rocas calcoalcalinas de carácter metaluminoso, que contienen entre un 61 y 63% wt. SiO2.
En el diagrama de elementos traza se observan leves anomalías negativas de Nb-Ta, P y Ti. Respecto del
condrito, las tierras raras muestran un enriquecimiento en las livianas respecto de las pesadas, una anomalía
de Eu/Eu* entre 0,74 y 0,78 y una razón (La/Yb)N de 6,26 a 8.
Edad. La Tonalita Potrerillos (Kitp), intruye a las rocas volcánicas lávicas, pre caldera, de la Formación
Algarrobal (JsKa) datadas mediante U-Pb en circón en 154,3±1,9 Ma; y es cortada por un sistema de diques
félsicos riodaciticos (df1), datados en 142,5±1,5 Ma mediante el sistema U-Pb en circón. En este trabajo se
obtuvo una edad U-Pb en circón para las tonalitas de 144,2±1,3 Ma, correspondiente al Cretácico Inferior
(Berriasiano).
Interpretación. La ocurrencia de rocas intrusivas del Jurásico Superior-Cretácico Inferior en esta área
no había sido documentada previamente. Sin embargo, la Tonalita Potrerillos (Kitp), junto con la tonalita de
quebrada López (Jstl), más un nuevo cuerpo intrusivo cartografiado al sur del área de esta carta en el río Turbio
(edad U-Pb en circón 156,4±1,4 Ma; Murillo et al., en preparación), evidencian actividad plutónica durante
este período, contemporáneo al volcanismo de la Formación Algarrobal (JsKa), conformando en conjunto
una franja magmática de edad Jurásico Superior-Cretácico Inferior. Específicamente, la Tonalita Potrerillos
(Kitp), se puede asociar al sistema de la Caldera La Fortuna, en el cual la tonalita correspondería a parte de
la cámara magmática de este volcanismo, dada su cercanía espacial, temporal (0,5 Ma considerando los
errores) y su relación de intrusión con las rocas del volcanismo previo a la caldera.

INTRUSIVOS HIPABISALES RIODACÍTICOS Kihd (ca. 142 Ma?)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Unidad de carácter informal, compuesta por varios
stocks de composición riodacítica y, en menor proporción, andesíticos y dioríticos. Estos stocks están
emplazados en rocas del Jurásico como las formaciones Lautaro (Jl), Algarrobal (JsKa) y Lagunillas (Jsl),
así como también en las rocas de la Formación San Félix (Trsf) y el Complejo Plutónico Guanta (CPeg) y
Formación Cerro Bayo (Cscb). Las rocas más representativas de esta unidad se ubican en el curso alto del
río Potrerillos; afloran riodacitas de textura porfídica y masa fundamental afanítica de color anaranjado las
que constituyen "bolsones" irregulares de 5 a 50 m de ancho, con una superficie máxima de 200 por 400 m
(varios no cartografiables a esta escala). En ese lugar, las rocas porfíricas de esta unidad intruyen a la
Formación Lagunillas (Jsl1) y, por ser de color rojizo anaranjado, habían sido cartografiados previamente
como parte de la Unidad Colorado de Nasi et al. (1990). Las intrusiones de stocks andesíticos y dioríticos
que afloran en el sector suroccidental del área de esta carta, están intruidas en las formaciones Lautaro (Jl)
y Algarrobal (JsKa(c)), entre las quebradas La Fortuna y El Tuerto, y en la Formación San Félix (Trsf), en la
parte alta de la quebrada El Tuerto, al oeste de la Falla Las Ánimas, donde también intruyen a la Formación

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Cerro Bayo (Cscb) y al Complejo Plutónico Guanta (CPeg(gr)). Si bien estos últimos tres cuerpos difieren
en composición de las riodacitas del río Potrerillos, han sido incluidos en esta unidad pues comparten las
relaciones de contacto, especialmente en rocas jurásicas, y la textura porfírica característica que sugiere un
emplazamiento epizonal. Asimismo, al norte de la quebrada El Tuerto, existen diques riodacíticos de color
anaranjado intruídos en las formaciones jurásicas, cuya textura y composición es similar a aquellos del río
Potrerillos, los que están espacialmente asociados al stocks de ese lugar.
Litología. Las facies características en el río Potrerillos corresponden a stocks anaranjados de riodacitas
de anfíbola, compuestos por fenocristales de cuarzo euhedral y prismático (4 mm, 3-8%) y plagioclasa
argilizada (3 mm, 1-6%), ambos inmersos en una masa fundamental afanítica de color naranjo intenso y en
parte subparalelas entre sí. Al microscopio, muestran abundantes microlitos de feldespato potásico, cuarzo
y plagioclasa, además de un leve desarrollo de texturas de flujo. Modal y texturalmente, estas rocas son
similares a un set de diques riodacíticos rojizos (diques félsicos en mapa), emplazados en las unidades
plutónicas antiguas en el sector del río Potrerillos y, además, en las calizas de la Formación Lautaro (Jl),
entre la quebrada La Fortuna y la quebrada El Tuerto, en el suroeste del área de esta carta. En este último
sector, los intrusivos asignados a esta unidad corresponden a un stock riodacítico de color rojo anaranjado y
a un stock andesítico levemente porfírico de color gris verdoso, compuesto por fenocristales de plagioclasa
de hasta 2 mm, y cristales de anfíbola completamente reemplazada a clorita y mica blanca. Por último, en
la parte alta de la quebrada El Tuerto, al oeste de la Falla Las Ánimas, el cuerpo intrusivo de composición
diorítica emplazado en la Formación San Félix, está compuesto de plagioclasa y anfíbola alterada a clorita
con escaso cuarzo.
Edad. Las relaciones de contacto de los intrusivos hipabisales riodacíticos (Kihd) con las rocas del Triásico
y Jurásico de las formaciones San Félix (Trsf) y Lautaro (Jl), Algarrobal (JsKa(c)) y Lagunillas (Jsl), permiten
señalar una edad máxima cretácica inferior. Por otro lado, la similitud mineralógica y textural de los stocks
riodacíticos de esta unidad, con el grupo de diques riodacíticos emplazados en los intrusivos plutónicos
del Carbonífero Superior (Csi), en el sector de la confluencia del río Potrerillos con el río Del Carmen, y en
las rocas de la Formación Lautaro, al sur de la quebrada La Fortuna, sugieren una relación genética entre
ambos. El emplazamiento de esta familia de diques habría ocurrido en el Cretácico Inferior, acorde a una
datación U-Pb en circones de 142,5±1,5 Ma obtenida en el sector de la confluencia del río Del Carmen y el
río Potrerillos. De ser cierta esta correlación, la edad de los intrusivos hipabisales riodacíticos (Kihd) podría
restringirse al Berriasiano.
Interpretación. Estos intrusivos representan actividad magmática contemporánea al volcanismo del
jurásico-cretácico, vinculado a la franja magmática que dio origen a las formaciones Algarrobal y Lagunillas
(JsKa; Jsl). La similitud de estas rocas con las facies sienograníticas del Triásico Superior (Trsi(sg)), hacen
que ambas sean fácilmente confundibles, por lo que es posible que existan más intrusiones de esta unidad
a largo del Batolito Alto Andino. El hecho de que estas intrusiones fueran consideradas triásicas originó,
además, que algunas secciones de la Formación Lagunillas, intruidas por las riodacitas, hayan sido mapeadas
como la Formación Pastos Blancos (Nasi et al., 1990; Martin et al., 1995). La posible vinculación entre estos
stocks sienograníticos y los diques félsicos anaranjados, implicaría que la edad U-Pb lograda en un dique,
sea la mejor edad obtenida y asignable al conjunto (ca. 142 Ma). De ser así, esta unidad es coetánea a la
cristalización de la Tonalita Potrerillos (Kitp) y las facies ignimbríticas de la Formación Algarrobal (JsKa(c)). En
ese caso, la actividad magmática del Jurásico Superior-Cretácico Inferior habría generado intrusiones hasta 25
km al este de los principales afloramientos de la Formación Algarrobal (JsKa) en el sector occidental del área.

FORMACIÓN PUCALUME Ksp (Cenomaniano?-Coniaciano)


(Dediós, 1967)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. La Formación Pucalume aflora en el valle del río
Del Carmen en el sector noroeste del área de esta carta y en las quebradas Casablanca y El Calvario, en el
sector suroeste de la misma. Los afloramientos del sector norte, corresponden a rocas de origen continental
bien estratificadas que, en sectores se presentan finamente laminadas. Está compuesta por conglomerados,
brechas monomícticas, areniscas rojas y subordinadamente, rocas volcánicas. En el área de esta carta,

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yace en discordancia angular sobre la Formación Algarrobal (JsKa) y está cubierta concordantemente por
lavas de la Formación Viñita (Ksv) e intruida por el Complejo Plutónico El Orito (Eo(dc)). En el sector sur
del área de esta carta, está también cubierta en discordancia angular por la Formación Viñita (Ksv) y es
intruida por granodioritas del Complejo Plutónico Peralta (Ep). Las rocas descritas en este estudio como
Formación Pucalume, fueron asignadas por Nasi et al. (1990) a las formaciones Cerrillos y Algarrobal,
pero los nuevos antecedentes recopilados en este trabajo y el nuevo esquema estratigráfico de Creixell et
al. (2013), en la carta Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles, permiten reasignarlas a la
Formación Pucalume. Dediós (1967), quien definió esta formación en el cuadrángulo Vicuña (~30° S) e indicó
relaciones de contacto discordantes en base y techo con las unidades Algarrobal y Viñita, respectivamente,
les asignó una edad aptiana-albiana?. Posteriormente, Pineda y Emparan (2006) observan que la Formación
Pucalume se dispone en forma concordante sobre las rocas de la Formación Río Tascadero (Berriasiano
Superior-Barremiano?) y discordante sobre la Formación Algarrobal. Al igual que en su definición original, está
cubierta en discordancia angular por las lavas de la Formación Viñita. Estas relaciones de contacto indican,
para Pineda y Emparan (2006), un rango de edad Barremiano-Cenomaniano para la Formación Pucalume.
En tanto que, según Creixell et al. (2013), la unidad está cubierta discordantemente, al noroeste del cerro
Las Campanas al oeste del área de este estudio, y concordantemente hacia la quebrada el Carrizo, por la
Formación Viñita y dispuesta en aparente concordancia sobre las rocas de la Formación Cerrillos (Albiano-
Coniaciano), quedando entonces en la misma posición estratigráfica definida por los autores anteriores, pero
con una edad turoniana-conaciana, en base a nuevos antecedentes geocronológicos.
Litología. La Formación Pucalume tiene un espesor variable de 400 a 800 m que se componen en su
sección inferior, en el sector noroeste del área de esta carta, por brechas sedimentarias y conglomerados
de geometría tabular con clastos subredondeados a angulosos y subprismáticos. Los clastos son de
composición riolítica a andesítica y se reconocen abundantes (>50%) líticos correspondientes a la facies
de domos de la Formación Algarrobal (JsKa(d)). En la sección media aflora una sucesión de areniscas de
grano medio, litarenitas y arcosas líticas, masivas con estratificación poco desarrollada; sobre ellas continúan
areniscas medias de buena selección con lentes de arena gruesa, gradación normal y estratificación
cruzada; que tiene intercalaciones de capas de fangolitas y variadas asociaciones heterolíticas (mud drapes,
flaser and wavy lamination) y ondulitas ascendentes. Además, se observan bioturbaciones paralelas a la
estratificación y localmente lentes carbonáticos (evaporíticos) centimétricos. Sobre la sucesión de areniscas,
afloran capas de lavas andesíticas, aglomerados y rocas con texturas peperíticas con clastos irregulares,
intercalados en estratos de conglomerados gruesos de clastos redondeados. Hacia la parte superior, la
sucesión corresponde a conglomerados clastosoportados, con clastos bien redondeados de composición
polimíctica e imbricados, en los que se intercalan lentes de areniscas medias con estratificación cruzada
planar y capas tabulares de areniscas medias de buena selección con clastos de fangolitas. En el sector
suroeste afloran areniscas rojas, medias a gruesas, las que corresponden a litawackas y litarenitas. La
sucesión, correlacionable con la parte alta de la sección del sector noroeste de la carta, contiene capas
de conglomerados con clastos volcánicos redondeados a angulosos, con tamaños de hasta 20 cm y
composición andesítica a basáltica con espesores métricos, la matriz corresponde a areniscas gruesas
con abundantes cristales de plagioclasa. Están intruidos por diques y filones manto andesíticos de color
gris oscuro a verdoso
Edad. En el sector noroeste del área de esta carta, los conglomerados y brechas de la parte basal de
la Formación Pucalume (Kp), estan depositados en discordancia angular sobre las rocas de la Formación
Algarrobal (JsKa), por lo que una edad máxima para esta sucesión sería Hauteriviana. Sin embargo, Creixell
et al. (2013) obtienen, en la sección media a inferior, de areniscas con asociaciones heterolíticas, una edad
máxima de depositación de 91,5±1,4 Ma, en circones detríticos. Los mismos autores obtuvieron una segunda
edad detrítica cercana al techo de la unidad de 89,0±1,4 Ma. Por otro lado, la Formación Viñita (Ksv) tiene,
en su sección basal (en la parte alta de quebrada el Carrizo) una edad de 80,3±1,3 Ma (Creixell et al., 2013)
y en esta carta se obtuvo, en el sector suroeste del área de estudio, una edad de 79,6±0,2 Ma en circones
de una toba vítrea cercana a la base de la Formación Viñita, la que yace sobre conglomerados de la parte
superior de la Formación Pucalume (Ksp). Estas edades son consistentes con edades de circones detríticos
obtenidas por Merino (2013): ca. 90 Ma en su parte basal, en los sedimentos rojos que se apoyan sobre la

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Formación Lagunillas (Jsl) en la carta Geología del área Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma, en
preparación). Estos datos indican una edad de sedimentación máxima Turoniano para la unidad, pudiendo
llegar a la parta alta del Cenomaniano, y una edad mínima, en el área de esta carta, correspondería a la
parte baja del Coniaciano.
Interpretación. Merino et al. (2013) indicaron que los sedimentos que dieron origen a las rocas de la
Formación Pucalume, fueron depositados en un ambiente fluvial y reportan paleocorrientes que señalan un
flujo de sentido oeste a este, en rocas ubicadas al noreste del área de esta carta. En el sector de quebrada El
Carrizo se evidencia una variación temporal del ambiente de sedimentación. En su sección basal corresponde
a un ambiente aluvial, dominado por conglomerados y brechas sedimentarias, el que varía, hacia la parte
media, a areniscas con ondulitas y asociaciones heterolíticas, las que representan un ambiente dominado
por oleaje, y que se interpreta como el resultado de una transgresión marina durante el Turoniano, registrado
también en la parte alta del miembro Checo del Cobre de la Formación Cerrillos de edad Albiano-Coniaciano
(Salazar et al., 2015; Creixell et al., 2013). Hacia la parte alta de la Formación Pucalume, en la quebrada El
Carrizo, existen asociaciones de facies de carácter fluvial consistente con los datos aportados por Merino
et al. (2013). Este mismo ambiente fluvial es interpretado para las rocas del sector sur donde dominan los
conglomerados clastosoportados y capas intercaladas de areniscas. La proveniencia de circones detríticos,
indica que el aporte de sedimentos es desde el oeste, desde el arco magmático, evidenciando la denudación
y alzamiento de rocas cercanas a la cordillera de la Costa durante este período (Merino et al., 2013), de modo
que los sedimentos fueron acumulados en una cuenca de antepaís que drena hacia el este.

FORMACIÓN VIÑITA Ksv (Santoniano-Campaniano)


(Aguirre y Egert, 1965, emend. Emparán y Pineda, 1999)

Definiciones, distribución y relaciones estratigráficas. Esta unidad fue definida por Aguirre y Egert
(1965), en el cuadrángulo Quebrada Marquesa, quienes identificaron tres miembros en la formación: Miembro 1,
de rocas siliciclásticas continentales; Miembro 2, que posee en su parte basal rocas calcáreas marinas y en
la parte superior una sucesión sedimentaria continental; y Miembro 3, el que es esencialmente volcánico,
con rocas piroclásticas y lavas andesíticas. Posteriormente, Dediós (1967) interpretó los afloramientos que
yacen sobre la Formación Pucalume, en el cuadrángulo Vicuña, como una “continuación oriental” de las
rocas volcánicas descritas por Aguirre y Egert (1965), en consideración a una equivalencia cronológica de
las formaciones Pucalume y Quebrada Marquesa, y el aparente contacto concordante de esta última con
las rocas de la Formación Viñita. Posteriormente, Emparán y Pineda (1999), redefinen los estratos descritos
por Aguirrre y Egert (1965) e indican que la Formación Viñita solo corresponde al Miembro 3 de la definición
original, mientras a los miembros 1 y 2 los redefinen como Estratos quebrada la Totora (unidad sedimentaria
continental con intercalaciones marinas) de edad Albiano Medio-Cenomaniano. Lo anterior implica, según
Emparán y Pineda (1999), que la Formación Viñita corresponde a una sucesión volcánica con intercalaciones
sedimentarias continentales de edad Turoniano-Coniaciano?, concordante en base y techo con los Estratos
quebrada La Totora y la Formación Los Elquinos, respectivamente.
En este trabajo, se asignan a la Formación Viñita (Ksv), las lavas andesíticas y rocas piroclásticas de color
gris verdoso bien estratificados, que afloran tanto en el sector noroeste del área de esta carta, como en el
sector suroeste, al sur de la sierra Las Moradas y hasta el límite sur del área del mapa, en continuación con
los afloramientos descritos en la carta Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles (Creixell et al.,
2013). En el sector noroeste del área de esta carta, las rocas de esta unidad están dispuestas concordantemente
sobre la Formación Pucalume (Ksp) y cubren en discordancia angular a la Formación Algarrobal (JsKa). Están
intruidas, en el sector norte y fuera de la zona de estudio, por el complejo plutónico El Orito (Eo) y hacia el sur
la intruye el Complejo Plutónico Peralta (Ep). En el sector suroeste del área de la carta, la Formación Viñita
(Ksv) está cubierta en discordancia angular por los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc) e intruida por
rocas hipabisales asignadas a la misma unidad y por la Granodiorita Cazaderos (Pagdc). Las capas de la
Formación Viñita (Ksv) se disponen como un homoclinal de rumbo general NNO-SSE, con manteo al oeste,
que forma parte de un sinclinal de escala regional con el eje localizado hacia el oeste, en la carta Geología
del área Estación Chañar-Junta de Chingoles (Creixell et al., 2013).

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Litología. En el sector noroeste del área de esta carta, la Formación Viñita, aflora como una sucesión de
lavas andesíticas porfídicas, de color gris verdoso de estratificación poco marcada y tobas de lapilli líticas y
vítreas. Las andesitas tienen una penetrativa alteración a calcita, epidota y principalmente clorita, la cual es
asociada a los fluidos hidrotermales del emplazamiento del complejo plutónico El Orito (Eo), que hacia el
norte y el oeste intruye a la formación. En el sector entre la sierra de las Moradas y la quebrada Las Tolas del
Calvario, en el sector suroeste del área de la carta, la Formación Viñita aflora como una sucesión de color gris
violáceo a gris verdoso, con buena estratificación, y está compuesta por lavas andesíticas y estratos de rocas
piroclásticas. En la quebrada Las Moradas se reconoce una sucesión con potencia entre 1.000 y 1.500 m,
que en su sección basal se compone de rocas piroclásticas gris violáceas a rojiza, de tobas de lapilli líticas
con clastos de rocas intrusivas y volcánicas, tobas de cristales y vítreas, intercaladas en litarenitas de grano
medio y microconglomerados clastosoportados bien estratificados, además de la presencia local de coladas
de lavas rojizas porfídicas con fenocristales de plagioclasa, donde se reconocen los niveles de autobrechas en
el techo. Hacia la parte superior, la sucesión corresponde a lavas andesíticas de color gris verdoso de textura
porfídica con fenocristales de plagioclasa, entre las que se intercalan estratos de aglomerados volcánicos
y tobas líticas de color pardo amarillento (arcillización y silicificación). Hacia el sur, entre las quebradas del
Toro y Las Ánimas, la Formación Viñita corresponde a andesitas de color gris verdoso de textura porfídica,
capas de aglomerados y brechas volcánicas rojizas que, en el sector de quebrada Las Ánimas, contienen
clastos de composición granítica pseudodigeridos y estratos de conglomerados y areniscas (litarenitas) de
grano medio a grueso de color rojo. En general, las lavas corresponden a andesitas de piroxenos, de dos
piroxenos y de anfíbola y piroxeno, con texturas porfídicas a glomeroporfídicas, holocristalinas a hipocristalinas,
con masa fundamental que varía de pilotaxítica a intergranular, localmente con alteración a calcita, epidota
y clorita en la masa fundamental.
Geoquímica. El estudio geoquímico de estas rocas indica que varían de andesitas a andesitas basálticas
de afinidad calcoalcalina. En los diagramas de multielementos tienen una abundancia relativa de elementos
LILE respecto de los HFSE, no se observa una anomalía de Eu marcada y su razón Eu/Eu* varia de 0,3
a 1,04, donde la media de los datos se encuentra cercano a 1. La razón (La/Yb)n varía de 3,3 a 8,24, y la
media de las pendientes es cercana a 5.
Edad. Una edad mínima para la Formación Viñita (Ksv), en el área de esta carta, corresponde a la
edad de intrusión de la granodiorita Cazaderos (Pagdc), para la cual se obtuvo una edad 40Ar/39Ar en
anfíbola de 59,4±1,1 Ma. Además, se obtuvo una edad U-Pb en una toba vítrea, cercana a la base de la
formación, en la quebrada Casablanca de 79,6±0,2 Ma. Creixell et al. (2013) obtuvieron, en la parte alta
de la quebrada El Carrizo, una edad U-Pb de 80,3±1,3 Ma en circones de una toba lítica, que pertenece a
las rocas volcánicas y piroclásticas que yacen sobre la Formación Pucalume (Ksp). Creixell et al. (2013)
obtuvieron un rango de edades U-Pb en circón de 83,7±1,2 a 78,2±0,6 Ma para esta unidad. Por otro lado,
Salazar et al. (2013a), en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas, obtuvieron también una edad
U-Pb de 80,0±1,2 Ma. En base a estos antecedentes obtenidos en las mencionadas cartas y la continuidad
de los afloramientos hacia el área de la presente carta, se le asigna a la Formación Viñita (Ksv) un intervalo
de edad Santoniano-Campaniano.
Interpretación. Las rocas de la Formación Viñita (Ksv) representan un volcanismo de arco, calcoalcalino
(Anexo IV) desarrollado posteriormente a la fase Peruana, que es reconocida a nivel regional. Salazar et al.
(2013a), indican que la sección norte de la Falla San Félix habría tenido actividad durante la depositación de esta
sucesión de lavas; sin embargo, en el área de esta carta no hay evidencias de deformación sincompresional,
por lo que se estima que esta formación estaría sellando la deformación compresiva del Cretácico Superior.

ROCAS FILONIANAS

Se describen a continuación las rocas filonianas que afloran en el área de esta carta. Se incluyen diques,
filones manto y pequeños stocks, de distinta composición, edad y relaciones de corte. En el mapa geológico
escala 1:100.000 de esta carta geológica, únicamente se han diferenciado tres categorías de diques: máficos,
félsicos e indiferenciados; sin embargo, por cada uno de estos existe una variedad de rocas filonianas con
distintas caracerísticas y relaciones de contacto que permiten subdividir las tres categorías principales. Así,

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por ejemplo, dentro de los diques cartografiados como diques félsicos podemos reconocer, entre otros, a
los diques riodacíticos del Cretácico Inferior y los diques graníticos de la quebrada Pinte, por nombrar solo
un par. Para facilitar la discusión en el texto, cada uno de estos subgrupos se identifica mediante un código
(e.g., dm1: dique máfico 1; df2: dique félsico 2, dg1: dique granítico 1). Si bien esta notación específica no
se muestra en el mapa geológico, esta está incluida en la base de datos SIG (CD adjunto) para cada uno
de los diques cartografiados.

Dique máficos

Existen dos grupos de diques máficos principales. El primero, al que se denomina dm1, corresponde
a aquellos diques y enjambres de diques máficos de color negro los que están intruidos en las unidades
plutónicas y rocas volcánicas del Carbonífero Superior-Triásico Superior y que pueden ser reconocidos en la
mayor parte de este batolito (28 a 31º S), tanto en el área de esta carta, como en los valles del río El Tránsito
al norte y del río Elqui al sur. El segundo grupo, dm2, lo conforman aquellos diques andesíticos que están
intruidos en rocas estratificadas meso-cenozoica del sector occidental del área de esta carta. Son diques de
menor espesor y frecuencia que el grupo anterior y en lugar de ser negros, la mayor parte son de coloración
verde oscuro debido a la alteración propilítica común en el grupo.

Diques máficos intruidos en plutones del Carbonífero-Triásico dm1

La intrusión de estos diques en los complejos plutónicos se observa en varias zonas, a lo largo del
río Del Carmen, el río Potrerillos, el río de las Tres Quebradas, el río Chollay y la sierra de La Punilla,
entre otras localidades. Se les reconoce por ser de color negro y tener aspecto afanítico o con escasos
fenocristales de plagioclasa, con espesor variable entre 0,3 a 5 m y tener bordes netos y rectos. Son
generalmente polidireccionales predominando los manteos subverticales de rumbo norte-sur y nornoreste-
sursuroeste, aunque existen también diques con manteo intermedio y menos frecuente, subhorizontal.
En ciertos lugares, como en el río Potrerillos cercano a la quebrada Monte Verde, los diques máficos de
este grupo son cortados por diques riodacíticos de coloración rojiza (df1); sin embargo, en otros lugares la
relación de contacto parece revertirse. Estos diques han sido denominados previamente como "enjambre
de diques máficos del Elqui" (Elqui dike swarm; Creixell et al., 2009) y se les ha atribuído una edad jurásica
temprana, pues no intruyen a la Formación Lautaro (Jl) o posteriores y son típicamente caracterizados
como andesítico-basálticos.
Bajo microscopio polarizado presentan variaciones texturales y modales, variando su textura de afanítica
a porfírica y microprofírica. En general se componen de microlitos de plagioclasa labradorítica (5 mm) y,
cuando están presentes, los minerales máficos corresponden a cristales de clinopiroxeno y hasta un 20%
de minerales opacos. Existen minerales accesorios como titanita y circón, pero son en extremo escasos.
La alteración de estas rocas corresponde al desarrollo de filosilicatos máficos, en especial de clorita
intergranular que reemplaza parcialmente a cristales de plagioclasa, frecuentemente en paragénesis con
epidota y calcita. Se observa frecuente uralitización de los piroxenos. Los análisis geoquímicos realizados
sobre muestras de 6 diques máficos, colectadas en distintas localidades (río Del Carmen, río Chollay y río
Potrerillos), indican que estos tienen un contenido de SiO2 en el rango de 44-51%. De estos valores, los
más bajos corresponden a aquellos diques máficos con menor grado de alteración (PPC <2,5%). Si bien
la pendiente de las tierras raras para estos diques fluctua entre 3,3 a 12,5, los diques más frescos tienden
a presentar las menores pendientes con valores de la razón (La/Yb)N en torno a 3,3 a 4,7.
Los intentos por datar estos diques máficos no han arrojado resultados positivos, por lo que su edad
queda acotada por sus relaciones de intrusión con los complejos plutónicos Carbonífero-Triásico y por el
sistema de diques riodacíticos rojizos del Berriasiano (ca. 142 Ma) que los corta. Con estos antecedentes,
solo es posible afirmar que los diques máficos de este grupo tienen un rango estrátigráfico Triásico Superior
alto a Cretácico Inferior temprano. Sin embargo, las relaciones de contacto con los diques riodacíticos
del Cretácico Inferior (df1), no siempre son del todo claras y merecen un mayor estudio de campo para
determinar su cronología relativa.

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Diques máficos del Cretácico Superior-Paleógeno? dm2

Son diques andesíticos con contactos rectos y bien definidos, de color gris a verde oscuro. Tienen
espesores inferiores a los grupo dm1, del orden de 0,2 a 1,5 m. Están intruidos en rocas del Cretácico
Inferior al Paleógeno en el sector occidental del área de esta carta. En su mayoría, tiene manteo subvertical
y rumbos noroeste-sureste y N 80º E.
Petrográficamente, los diques son andesíticos y están compuestos por abundantes cristales de plagioclasa
y anfíbola, en una masa fundamental compuesta por microlitos de plagioclasa y textura traquítica. Tienen
clorita, sericita y filosilicatos máficos en la masa fundamental y como reemplazo de algunos cristales. Esta
mineralogía secundaria otorga el color verde oscuro característico del grupo. Tres análisis geoquímicos
indican un rango de 43 a 50% de SiO2 y razones LaYbN de 7.
En el extremo sur del área, un par de kilómetros al sureste del portezuelo ubicado entre la quebrada de
El Calvario y la quebrada Casablanca, se dató mediante 39Ar/40Ar en anfíbola, un dique andesítico de color
negro intruído en rocas de la Formación Algarrobal (JsKa), resultando una edad santoniana de 85,4±0,3
Ma, más antiguo que lo esperado acorde a sus relaciones de contacto, por lo que esta edad radiométrica
debe ser utilizada con cuidado.

Diques félsicos

Son diques félsicos de texturas afaníticas, porfiricas y faneríticas, de colores claros y anaranjados. Según
sus características y relaciones de contacto se han subdividido en 4 grupos: diques riodacíticos del Cretácico
Inferior(?) df1; diques félsicos del Eoceno df2, dique graníticos de la quebrada Pinte dg1; diques graníticos
de la sierra de Las Palas dg2, más otros dos diques para los que hay información específica.

Diques riodacíticos del Cretácico Inferior (?) df1

Diques riodacíticos de color anaranjado y textura porfírica con fenocristales de cuarzo y plagioclasa
inmersos en una masa fundamental de coloración rojo anaranjada. Se les reconoce en varias localidades a
lo largo de los ríos Del Carmen y Potrerillos. Tienen entre 1 y 10 m de ancho y están emplazados de forma
subvertical con rumbo principal este-oeste (set datado) y direcciones secundarias norte-sur. En ciertas
localidades, como en el río Chollay, estos diques rojizos aparecen asociados a las estructuras ocupadas por
la inyección de diques máficos (md1). Al igual que estos, este grupo intruye a los complejos plutónicos del
Carbonífero-Triásico y en rocas estratificadas de las formaciones Pastos Blancos (Trspb) y Lagunillas (Jsl).
En el curso medio del río Potrerillos estos diques cortan a los diques máficos dm1.
Las muestras estudiadas corresponden a variedades de riodacitas porfíricas de grano medio, con
cuarzo (2-3 mm, 5-12%) en cristales prismáticos con embaimiento y extinción levemente ondulosa,
plagioclasa blanca anortítica a bitownítica (1-2 mm, 10-25%). Ambos fenocristales están inmersos en una
matriz cuarzo-feldespática, granofírica fina. Tienen circón y apatito accesorio. La alteración corresponde a
reemplazos de sericita, clorita, epidota, y calcita. El análisis geoquímico realizado en una muestra del río
Potrerillos, cercano a la confluencia con el río Del Carmen, indica un contenido de SiO2 de 67% y razón
La/YbN de 9,36.
Las relaciones de intrusión de estos diques indican una edad post Jurásico Superior, dado que intruyen a
la Formación Lagunillas (Jsl). En la ladera norte del río Potrerillos, un kilómetro aguas arriba de la confluencia
con el río Del Carmen, aflora un imponente dique rojizo de rumbo este-oeste y manteo subvertical, intruído
en una diorita cuarcifera del plutón Confluencia de los intrusivos del Carbonífero Superior (Csi(dc)). Este ha
sido datado mediante U-Pb en circón en 142,5±1,5 Ma. Esta edad es muy cercana a la edad de cristalización
de la Tonalita Potrerillos (Kitp) a la que entruye, y a la actividad piroclástica de la caldera La Fortuna de la
Formación Algarrobal (JsKa(c)), ubicados inmediatamente al oeste.
Por otro lado, esta familia de diques es composicional, modal y texturalmente equivalente a los intrusivos
hipabisales riodacíticos del Cretácico Superior (Kihd) intruidos en la Formación Lagunillas (Jsl) en el curso
alto del río Potrerillos. Un origen común es, por lo tanto, una interrpretación consecuente.

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Diques félsicos del Eoceno df2

Diques riolíticos afaníticos a escasamente porfíricos de color blanquecino con textura de flujo laminar,
intruidos en rocas volcanoclásticas de las formaciones Viñita (Ksv), Pucalume (Ksp) y Algarrobal (JsKa).
Afloran tanto en el borde noroeste del área de esta carta, en torno al río Del Carmen, en las cercanías
de la quebrada López y la parte alta de la quebrada El Carrizo, como en el sector suroccidental del área
de esta carta, en el extremo norte de la quebrada Del Calvario y al interior de la quebrada Pié de Gallo. Se
distinguen por su color blanco y texturas de flujo, con espesor variable de 0,5 a 3 m. Los rumbos principales
en la zona norte son noreste-suroeste y nornoroeste-sursureste; y al sur, corresponden a orientaciones
este-oeste y noroeste-sureste.
Petrográficamente, corresponden a riolitas leucocráticas, microcristalinas a levemente porfíricas, con
microlitos de plagioclasa (An9-30), feldespato potásico (textura gráfica) y cristales de cuarzo con migración
de borde y extinción ondulosa. Los minerales máficos son escasos y corresponden a cristales de biotita y
anfíbola en masa fundamental traquítica. Los minerales de alteración incluyen cloritas, esmectitas y turmalina
cristalizados entre cristales o a partir del reemplazo de feldespatos, biotia y anfíbola.
En la parte alta de la quebrada El Carrizo los diques riolíticos blanquecinos tabulares y de largas corridas
(hasta 2 km), dan paso a formas irregulares como pequeños "bolsones" (200 por 100 m en planta) de riolitas
blanquecinas, los que hospedan mineralización de cobre alojada en pequeñas vetillas compuestas por hematitas
y arcillas, junto a óxidos e hidróxidos de hierro, escasos sulfuros y abundantes óxidos de cobre y crisocola.
Algunos metros más al sur de la localidad de Cuesta Baja, en el segmento norte del río Del Carmen, aflora
junto a la carretera un representante de este grupo, formando una muralla vertical fácilmente reconocible.
Al oeste, en el área de la carta Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles, cerca del límite con
el área de la presente carta, Creixell et al. (2013) publicaron una datación U-Pb en circones de 49,9±0,7 Ma
para un dique félsico blanquecino de orientación noreste y manteo subvertical, intruido en la Formación
Viñita, el que se correlaciona litológicamente con los aquí descritos, lo que permitiría situar, en principio,
este grupo de diques félsicos en el Eoceno.

Diques graníticos de la quebrada Pinte dg1

Intruyen a las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)) en el segmento medio y superior de la quebrada
Pinte. Corresponde a un enjambre de diques de color rosado, polidireccionales, con bordes netos y
rectos. Tienen disposición con rumbos dominantemente norte-sur y manteo subvertical, pero también
con varias otras orientaciones, incluidas algunas subhorizontales. Existen zonas donde los diques
alcanzan frecuencias de hasta 1 dique por metro, siendo fácilmente distinguibles por su contraste con
las dioritas melanocráticas oscuras. El espesor de los diques varía desde los pocos centímetros hasta
2 m de espesor (1 m promedio).
La mayor parte de estos diques tienen textura pegmatítica, con cristales de cuarzo, plagioclasa y feldespato
potásico de hasta 10 cm de largo, en proporciones monzograníticas, acompañados por biotita de grano
muy grueso (10%) con una fábrica isótropa. Existe una menor cantidad de diques en este enjambre, que
presentan textura porfírica, más fina y traquítica, con fenocristales (5 cm) de cuarzo, plagioclasa y feldespato
potásico, en proporciones monzograníticas a granodioríticas, inmersos en una masa fundamental seriada y
fluidal de coloración gris rosácea. Al microscopio exhiben desarrollo de subgranos con migración de borde
y ribbons de cuarzo con extinción ondulosa. Un análisis geoquímico realizado en un dique de granito de
biotita pegmatítico indica un 76% SiO2, y pendiente La/YbN de 3,48.
Por su composición, relación de contacto y posición, es muy problable que este grupo de diques tenga un
origen en magmas relacionado al emplazamiento del Complejo Plutónico Chollay (Trch) ubicado más al este.

Diques graníticos de la sierra de Las Palas dg2

Intruyen a los estratos del Paso Guanaco Sonso (PeTrgs) en la parte alta de la sierra de Las Palas. En
ese lugar, el enjambre de diques presenta dirección preferencial N 25° E y son casi subverticales. Tienen

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una frecuencia de emplazamiento muy alta, por lo que en algunas zonas el volumen de diques graníticos
sobrepasa al volumen de roca de caja, quedando esta limitada a paneles tabulares subverticales. El aspecto
tabular de la roca de caja de color oscuro, intercalado con los numerosos diques de color pardo amarillento,
crean la falsa ilusión de ser “una caja granítica intruida por diques negros”. La afinidad litológica y la proximidad
con el Complejo Plutónico Chollay (Trch), hacen posible que estos diques graníticos tengan una relación
genética con dicho complejo plutónico.

Otros diques graníticos en el área de esta carta

A diferencia de los distintos grupos de diques precedentes, se describen aquí un par de diques adicionales
que afloran de manera aislada y que no pueden ligarse directamente a los grupos precedentes.
En la sierra del Medio, justo al oeste de la Falla Pinte, existe un set de diques graníticos, de rumbo
aproximado norte-sur, de reducida corrida, con texturas que varían desde aplíticas a pegmatíticas, de
composición monzogranítica con mica blanca de grano muy grueso, los que están intruidos en granodioritas
del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech). Una datación Ar39/Ar40 en mica blanca realizada en estos diques,
dio una edad de 250,4±1,2 Ma. Esta edad es cercana al plutonismo de los monzogranitos y granodioritas de
quebrada La Ortiga (PeTro) y a los pulsos más antiguos de la construcción del Complejo Plutónico Chollay
(Trch). La proximidad de este dique con este último complejo plutónico y su afinidad litológica, permiten que
ambos cuerpos tengan una relación genética.
En Matancilla, al sur del área de esta carta, el complejo metamórfico El Cepo (OrCc(b)) aflora entre
masas plutónicas del Complejo Plutónico Guanta (CPeg) y en ese lugar está intruído, además, por diques
graníticos porfíricos, de grano grueso, con cristales de anfíbola. De estos, existen variedades portadoras
de mica blanca las que han sido datadas mediante Ar39/Ar40 indicando una edad de 242,4±0,5 Ma. También
en este caso, esta edad es contemporánea con el magmatismo del Complejo Plutónico Chollay (Trch),
permitiendo la posibilidad de una relación genética.

Diques indiferenciados

Corresponde a un grupo de diques representados en el mapa geológico para los que no se tiene control
de terreno y cuya cartografía ha sido realizada mediante fotointerpretación de imágenes satelitales. Afloran
en varias localidades, generalmente las altas cumbres o zonas de difícil acceso, aunque son dos los grupos
de diques más importantes.
Los diques inyectados en la parte alta del plutón Chollay, entre la quebrada de Pachuy y el río Blanco,
al noreste del área de esta carta, son un conjunto de diques que tienen rumbo N 30° E y manteos de alto
ángulo, entre 70 y 90º, en su mayoría al este. En las imágenes satelitales aparecen de coloración oscura
(máficos?) contrastando con la apariencia blanquecina de los granitoides a los que intruyen. Destacan
diques con corridas continuas de hasta 1.000 m de largo. La orientación de este grupo de diques y su
apariencia color negro (remoto), hacen muy probable que estos pertenezcan al grupo de diques máficos
más antiguo, o dm1.
Un segundo grupo de importancia son los diques indiferenciados cartografiados de manera remota en el
sector suroeste del área de esta carta, en la sierra Guachacán. Estos diques de color oscuro están inyectados
en granitoides del Complejo Plutónico Guanta (CPeg) y en lugar de ser un set con una sola dirección
preferencial, estos tienen rumbos que varían desde norte-sur a N 30° E, incluyendo además, unos pocos
diques de rumbo noroeste-sureste. Al igual que en el caso anterior, el manteo es prácticamente subvertical
y con caída al noroeste. Al oeste de este sector, en la quebrada Las Ánimas, hay diques máficos del grupo
dm1 de similar orientación que sugieren que estos diques indeferenciados podrían pertenecer a ese grupo.

PALEÓGENO

El Paleógeno está representado en esta zona principalmente por rocas plutónicas, distribuidas en el sector
oeste del área de esta carta, como la Granodiorita Cazaderos (Pagdc), el Complejo Plutónico Peralta (Ep), el

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Complejo Plutónico Orito (Eo) y, más al este, las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb). Aflora
también en ese sector una sucesión de rocas estratificadas lávicas y piroclásticas de los estratos de quebrada
del Calvario (PaEqc).

GRANODIORITA CAZADEROS Pagdc (ca. 59 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Se define como Granodiorita Cazaderos a las rocas
intrusivas de composición granodioritica a tonalítica que afloran, en el sector suroccidental del área de esta
carta, en la quebrada Cazaderos y en la cabecera de la quebrada Casablanca. En la quebrada Cazaderos,
aflora un intrusivo de geometría tabular y orientación norte-sur, emplazado en la Formación Viñitas (Ksv),
con la cual tiene contactos rectos, nítidos y subverticales, con un manteo de 75 a 90° hacia el este. Es
reconocible desde la Falla Rivadavia, por el norte, hasta más allá del límite sur del área de esta carta, desde
donde la textura original es obliterada, dando paso a una importante zona de alteración hidrotermal argílica
avanzada, la que aflora principalmente en la carta Guanta-Los Cuartitos y Paso de Vacas Heladas (Murillo
et al., en preparación). En el sector de quebrada Casablanca la granodiorita, con geometría subcircular, pero
elongada en dirección noreste-suroeste intruye a las rocas volcánicas de la Formación Algarrobal (JsKa) y
está limitada al oeste por el segmento sur de la Falla San Félix. Estos intrusivos, fueron incluidos por Nasi
et al. (1990) en la Supernidad Cogotí, de edad Paleoceno-Eoceno.
Litología. Granodiorita de anfíbola y biotita leucocrática, de grano medio. Los cristales de feldespato
están levemente argilizados y los máficos corresponden a anfíbola y biotita (1-3 mm, 20%). Presenta fábrica
planar definida por la orientación preferencial de cristales de anfíbola. Los enclaves no son muy abundantes;
cuando los hay son dioritas cuarcíferas melanocráticas, de grano fino, que generalmente tienen forma oblata,
orientada subverticalmente, paralela a la foliación de la unidad. En la quebrada Cazaderos los enclaves
están deformados, con una razón de aspecto largo: ancho de 5:1. Hacia el sur de la quebrada Las Ánimas,
el intrusivo es obliterado por una zona de alteración argílica avanzada de colores rosados y blanquecinos,
con boxwork de plagioclasa y masas de sílice oquerosa residual cuya mayor expresión la alcanza en la
carta mencionada anteriormente, ubicada inmediatamente al sur. El plutón en la cabecera de la quebrada
Casablanca, corresponde, principalmente, a tonalitas de biotita, de color blanquecino a amarillento con
fuerte meteorización y de fábrica isótropa. Tiene textura porfídica seriada, compuesta por fenocristales de
plagioclasa, fracturados, levemente albitizada, que localmente engloban a cristales de biotita y apatito; también
posee biotita alterada fuertemente a clorita, minerales opacos y cuarzo. La masa fundamental corresponde,
principalmente, a cuarzo y biotita, donde el cuarzo tiene bordes irregulares, evidencia de recristalización,
desarrollo de subgranos y migración de límite de borde.
Geoquímica. La geoquímica de dos muestras indica un contenido de sílice de 65 y 68% wt. y el contenido
de potasio indica que pertenece a la series calcoalcalinas de medio a alto potasio. Las razones Eu/Eu* son
0,82 y 1,04, además su razones La/Yb (normalizados) son de 11,92 y 2,93.
Edad. Los antecedentes estratigráficos para esta unidad indican una edad post Campaniano, en base a
su relación de contacto con la Formación Viñita (Ksv). Sin embargo, una determinación radiométrica realizada
en este trabajo, en cristales de anfíbola, mediante el método 40Ar/39Ar, entregó una edad de 59,4±1,1 Ma,
interpretada como una edad válida para la cristalización. Con ello, es posible indicar una edad selandiana
para la unidad (Paleoceno).
Interpretación. La edad obtenida en este trabajo, y que situaría la cristalización de la granodiorita en el
Seladiano, es contemporánea a la edad de las lavas de la sección superior de los estratos de quebrada Del
Calvario (PaEqc2), conformando en conjunto una franja de magmatismo paleocena que se extiende hacia el
sur del área de esta carta. La geometría del plutón de quebrada Cazaderos, sugiere que su emplazamiento
habría estado controlado por falla, lo que a su vez genera la fábrica planar de la roca, cercanamente paralela
a las paredes plutónicas; esto sugiere un cizalle generado durante su emplazamiento. Por otra parte, las
microtexturas del plutón de quebrada Casablanca, dan indicios de deformación dinámica, lo que implica
tectonismo durante su emplazamiento o posterior a él, el que podría estar relacionado con la actividad del
segmento sur de la Falla San Félix.

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ESTRATOS DE QUEBRADA DEL CALVARIO PaEqc (Selandiano-Ypresiano)


(Emparán y Pineda, 1999)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Emparán y Pineda (1999) definieron los


estratos de quebrada del Calvario como un conjunto de rocas piroclásticas (tobas soldadas, vítreas, de
cristales laminadas y de cuarzo y biotita), lavas andesíticas basálticas de olivino y piroxeno, andesitas de
clinopiroxeno e intercalaciones de ignimbritas y brechas cataclásticas asociadas a la Falla Rivadavia, que
yacen en discordancia sobre las formaciones Pucalume y Viñita. Creixell et al. (2013), en la carta Geología
del área Estación Chañar-Junta de Chingoles, reconoce una sucesión inferior de brechas piroclásticas y
andesitas basálticas (PaEqc1), de otra superior de tobas con soldamiento variable (PaEqc2). Además, los
mismos autores incluyen dos grupos de facies, correspondientes a un conjunto de domos (PaEqc(a)) y tobas
soldadas (PaEqc(b)), los cuales no están incluidos dentro de la columna generalizada de la unidad, sino
están asociados a un lineamiento subcircular de 7 km de diámetro, definido por un número de fallas normales
curvas, de manteo centrípeto, interpretado como borde de caldera (Caldera Casablanca, Arévalo y Creixell,
2010), el que ocupa la parte alta del cordón de Peralta al oeste del área de esta carta.
En el área de esta carta, los estratos de quebrada del Calvario, afloran al sur del lugar denominado
rincón de Casablanca, en el sector suroeste del área de estudio y en la localidad de El Colorado, en el río
del Carmen; en este lugar una sucesión de tobas y rocas epiclásticas de color verdoso, que antes fueran
asignadas a la Formación Algarrobal por Nasi et al. (1990), son asignadas a esta unidad, en base a nuevos
antecedentes geocronológicos y similitud litológica. Las subunidades descritas por Creixell et al. (2013),
tienen continuidad estratigráfica hacia esta área de estudio; sin embargo, no se reconocen las facies de
tobas soldadas de dicho autor. La sección inferior PaEqc1 que corresponde a rocas piroclásticas brechosas y
lavas andesíticas, restringidas al dominio de la estructura de caldera subcircular, está intruida por abundantes
diques de color gris verdoso y gris blanquecino. Sobre estas rocas, en contacto depositacional, se reconoce
un potente paquete de tobas gris blanquecinas de lapilli pertenecientes a PaEqc2. Estas capas tobáceas se
extienden fuera de la caldera, hacia el suroeste, en el área de las cartas Estación Chañar-Junta de Chingoles
y Condoriaco-Rivadavia. Afloramientos locales de tobas de color rosado y verdoso se han reconocido
directamente al este de la caldera, apoyadas discordantemente sobre la Formación Viñita (Ksv) y hacia el
sector El Colorado donde yacen sobre la Formación Algarrobal (JsKa). Las subunidades PaEqc1 y PaEqc2
se disponen discordantes sobre lavas de la Formación Viñita (Ksv). Directamente sobre la estructura de
caldera, se reconocen domos dacíticos de color gris blanquecino (PaEqc(a)), de geometría irregular, pero
de composición similar a los diques que cortan a la sección PaEqc1. Además, se suma la facies PaEqc(c)
como parte de esta unidad, que corresponde a intrusivos microdioríticos que afloran, tanto al interior como
al exterior de la estructura de caldera.
Litología. Los estratos de quebrada del Calvario han sido subdivididos en una sección basal (PaEqc1)
compuesta por brechas piroclásticas y lavas, y una sección superior (PaEqc2) correspondiente a tobas
gris blanquecinas. Además, se describen en esta unidad dos grupos de facies, correspondientes a domos
(PaEqc(a)) y a intrusivos microdioríticos (PaEqc(c)).
PaEqc1. Corresponde a la sección inferior de esta unidad y se compone de un cuerpo macizo, sin
estratificación evidente, de brechas piroclásticas de color gris verdoso oscuro, con matriz verdosa, las
cuales están cubiertas concordantemente por 5 a 10 m de espesor de lavas andesíticas de color gris oscuro.
Las brechas piroclásticas corresponden a brechas masivas, con matriz de color gris verdosa en la que
están contenidos abundantes fragmentos líticos andesíticos y tobáceos rojizos. Los fragmentos líticos son
angulosos y presentan tamaño muy variable, en general desde pocos centímetros hasta un metro. En forma
localizada, junto a la estructura de caldera por su borde oriental, los fragmentos líticos alcanzan tamaños de
hasta 4 m, que se interpretan como facies de colapso de caldera. Por su parte, las andesitas se presentan
en afloramientos muy erosionados, donde se reconocen niveles de lavas masivas y de autobrechas de la
misma composición.
PaEqc2. Está principalmente compuesta por rocas piroclásticas, de color gris blanquecino a pardo
amarillento, bien estratificadas que pueden llegar a una potencia de 200 m. Se compone de tobas de lapilli
de cristales y líticas medianamente soldadas, ricas en cristales angulosos de plagioclasa (sericitizada). Las

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tobas líticas tienen fragmentos centimétricos dacíticos, oscuros subredondeados y esferulitas de calcedonia
marrón, acompañada de hematita. Al interior de la estructura de caldera existen tobas soldadas, en mayor o
menor grado, con abundantes pómez. Se reconocen flujos piroclásticos laminados con espesores decimétricos
de tobas vítreas y tobas líticas de color gris rosáceo. Hacia el este de la estructura de caldera, se observan
tobas de lapilli gris verdosas y tobas líticas con clastos pumíceos de color verde oscuro, además de tobas de
lapilli líticas de color rosáceo con clastos redondeados polimícticos. En el sector de El Colorado, en el río Del
Carmen, las rocas de esta sección son de color gris verdoso, principalmente tobas de lapilli, con clastos de
pómez blanquecinos y líticos en una matriz verdosa, además se intercalan areniscas y areniscas gravosas
con laminación paralela en paquetes centimétricos. Estos afloramientos conforman un monoclinal que
mantea hacia el noreste hasta con 32°, y además está cabalgado desde el norte por rocas de la Formación
Algarrobal (JsKa).
PaEqc(a). Son cuerpos macizos, discretos, de no más de 300 m2 de superficie de exposición, de color
violeta y pardo anaranjado, tanto de riolitas y dacitas macizas como de tobas líticas, emplazadas en la traza
de una fractura semicircular y localmente fuera de ella (estructura del borde este de la Caldera Casablanca
reconocida por Arévalo y Creixell, 2010). Las riolitas son porfídicas, bandeadas, con cristales de plagioclasa
y con ojos de cuarzo, en una masa fundamental felsítica afanítica. Estos cuerpos macizos de riolitas se
interpretan como domos contemporáneos extruidos durante o después del colapso de la caldera.
PaEqc(c). Son microdioritas de color gris verdoso y textura afanítica. Intruyen localmente a las secciones
inferior y superior de los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc), como también a las rocas de la Formación
Viñita (Ksv). Afloran en la quebrada Las Tolas del Calvario y en la quebrada del Calvario asociados a la
estructura de colapso de la Caldera Casablanca (Arévalo y Creixell, 2010).
Edad. Emparán y Pineda (1999), en la carta Geología del Área Condoriaco-Rivadavia, indican una edad
Paleoceno Superior-Eoceno Inferior para los Estratos de quebrada del Calvario, en base un rango de edades
K-Ar entre ca. 58 y 53 Ma. Posteriormente, Creixell et al. (2013) obtuvieron en las tobas de la sección superior
(PaEqc2) dos edades U-Pb en circón de 57,1±1,2 y 57,7±0,6 Ma; por otro lado, para un domo (PaEqc(a))
que intruye a la Formación Viñita (Ksv), obtuvieron una edad U-Pb de 58,1±0,4 Ma en circón. En este trabajo
se obtuvo una edad U-Pb de 60,85±0,97 Ma en una toba lítica, cercana (20 m) a la base de la sección
inferior de la unidad (PaEqc2) ubicada en la quebrada las Tolas del Calvario y que yace sobre las rocas de
la Formación Viñita (Ksv). Por otro lado, Murillo et al. (en preparación) han descrito, al sur del área de esta
carta, una sucesión de rocas volcánicas y piroclásticas (Murillo et al., 2015) pertenecientes a esta unidad,
la que si bien no tiene una correlación directa con las subunidades descritas en esta carta y a las descritas
por Creixel et al. (2013), dada la gran variación lateral de facies en las rocas volcánicas, corresponden a
lo señalado en su definición original (Emparan y Pineda, 1999). En ellas Murillo et al. (en preparación) han
obtenido, dos edades U-Pb en circones de tobas, una en la base la sucesión de 59,7±0,93 Ma y otra en la
parte media de la misma de 51,7±0,17 Ma. Con esto, el rango de los estratos de quebrada Del Calvario es
Paleoceno Superior-Eoceno Inferior (Selandiano-Ypresiano), coherente con lo descrito por autores anteriores
Interpretación. Las subunidades descritas para esta unidad, en el área de esta carta, están íntimamente
relacionadas con el desarrollo de la caldera Casablanca (Creixell et al., 2013; Arévalo y Creixell, 2010), en
el cual la subunidad PaEqc1, representa a los depósitos efusivos lávicos previos al desarrollo de la caldera;
la subunidad PaEqc2 es parte de los depósitos piroclásticos, flujos y oleadas piroclásticas extracaldera;
los domos de la facies PaEqc(a) son eventos comunes de intrusión durante el colapso de una de ellas y
su emplazamiento es cercano al escarpe de borde de caldera (Lipman, 2000). Es probable que el colapso
de la caldera Casablanca, haya sido mediante varias fallas normales, observadas dentro del anillo de ella
(Creixel et al., 2013), lo que pone en contacto el piso de la caldera Formación Viñitas (Ksv), con algunos de los
depósitos de la misma. Los estratos de quebrada Del Calvario y la caldera Casablanca, al suroeste del área
de esta carta, junto a la Caldera Tierra Blanca y Caldera Perrada (Emparán y Pineda, 1999), son evidencias
de eventos volcánicos efusivos y explosivos ocurridos entre el Paleoceno y Eoceno Inferior. Además, Murillo
et al. (2015) describen, en la continuación sur de la quebrada del Calvario, al sur del área de estudio, una
sucesión de rocas volcánicas y piroclásticas, controladas por falla normales, la que es interpretada como
una nueva estructura de caldera, la cual acompaña a la franja volcánica de los estratos de quebrada Del
Calvario, bien desarrollada hacia el sur del área de esta carta.

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COMPLEJO PLUTÓNICO EL ORITO Eo (54-53 Ma)


(Salazar et al., 2013a)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Intrusivos faneríticos de grano medio con predominio
de monzonitas cuarcíferas leucocráticas de biotita y anfíbola, que intruyen a rocas sedimentarias y volcánicas
de la Formación Pucalume (Ksp). Los principales afloramientos de este complejo se ubican al norte del área
de esta carta donde Salazar et al. (2013a) definieron a este complejo plutónico como un cuerpo compuesto,
al que subdividen en tres asociaciones de facies principales a saber, monzodioritas, dioritas cuarcíferas y
granodioritas, cuyas edades permiten situarlo en el Eoceno. En el extremo noroeste del área de esta carta,
en la ladera oeste del río Del Carmen, existe un pequeño intrusivo (0,16 km2), que es el único afloramiento
que puede ser asignado al complejo. En aquel lugar, el stock de composición monzodiorítica tiene forma
poco definida en superficie (subesférico), y es de color blanquecino lo que lo hace fácilmente reconocible al
comparlo con su roca de caja verdeoscura de areniscas y conglomerados de la Formación Pucalume (Ksp).
Asociado espacialmente a este intrusivo, existen varios laboreos artesanales para la explotación de vetas
con oxidados de cobre y oro (e.g., mina La Ferrocarril).
Litología. La monzodiorita es de color blanquecino amarillento, pero en los bordes cercanos al contacto
tiene coloración grisácea. Corresponde a una monzodiorita cuarcífera de anfíbola y piroxeno subordinado.
Tienen biotita secundaria, al igual que la anfíbola que está alterada a anfíbola secundaria (actinolita), y en
parte es reemplazada por sericita. Los feldespatos presentan fuerte sericitización y argilización. Presenta
escasos enclaves máficos.
Edad. Si bien en este estudio no se han realizado determinaciones geocronológicas para este complejo,
Salazar et al. (2013a) publicaron 2 edades 40Ar/39Ar en cristales de anfíbola de 53,7±0,7 y 52,2±0,4 Ma de
monzodioritas y una edad 40Ar/39Ar en botita de 53,55±0,16 Ma de una diorita cuarcífera. En tanto, Arévalo
et al. (2009) obtuvieron en el área de la carta Vallenar-Domeyko, ubicada al noroeste del área de esta carta,
una edad 40Ar/39Ar en anfíbola de 50,1±1,2 Ma. Con esto Salazar et al. (2013a) indicaron un rango de 54 a
50 Ma (Ypresiano) para el Complejo Plutónico El Orito.
Interpretación. Esta unidad presenta afinidad calcoalcalina y posee signatura de magmatismo de un
margen de subducción activo (Salazar et al., 2013a). Su edad es cercana a los últimos productos explosivos
de los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc), y en conjunto, representan productos del arco magmático
del Eoceno Inferior.

COMPLEJO PLUTÓNICO PERALTA Ep (43-40 Ma)


(Creixell et al., 2013)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Creixell et al. (2013) definieron al Complejo Plutónico
Peralta (Ep) como un complejo intrusivo compuesto por dos facies principales, separadas por un contacto
plano y subhorizontal. Abajo, granodioritas de biotita y anfíbola y, por sobre estas, monzodioritas de biotita y
anfíbola. En el área de esta carta este complejo intrusivo tiene continuidad de afloramientos y se reconoce
en el borde occidental del área de esta carta, desde el sur del sector Rincón de Casablanca hasta la parte
alta de la quebrada Magdalena, al oeste de quebrada El Verraco, donde intruye a las rocas volcánicas y
volcano sedimentarias de las formaciones Algarrobal (JsKa), Viñita (Ksv) y Pucalume (Ksp).
Los afloramientos ubicados en el área de esta carta corresponden a la facies de monzodioritas de Creixell
et al. (2013) (Ep(md)), que hacia los bordes del intrusivo en contacto con las unidades mesozoicas incluye
dioritas de piroxeno y dioritas de anfíbola y biotita. A esta unidad se asigna, además, por sus relaciones de
contacto y cercanía, un intrusivo sienogranítico ubicado en la quebrada Ojos de Agua, al oeste del sector El
Colorado, el que está emplazado en rocas de la Formación Algarrobal (JsKa).
Litología.
Ep(md). Según Creixell et al. (2013) esta facies está formada por monzodioritas de color gris oscuro. Presenta
textura hipidiomórfica equigranular, de grano medio, compuesta por plagioclasa con leve deformación dúctil,
ortoclasa, cuarzo intersticial, magnetita, biotita y anfíbola, reemplazada parcialmente por actinolita y biotita.
Hacia los bordes del cuerpo intrusivo, en la quebrada Las Vegas de Casablanca y en intrusiones menores

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en la Formación Viñita (Ksv), en el rincón de Casablanca, se reconocen rocas de composición diorítica, que
corresponden a dioritas de piroxeno, dioritas de anfíbola y en menor proporción tonalitas a granodioritas
de anfíbola y biotita, leuco a mesocráticas de grano fino a medio. En estas rocas son comunes las texturas
holocristalinas porfíricas con cristales de plagioclasa (2 a 3 mm) levemente argilizadas. Los máficos varían
de lugar en lugar, con predominancia de piroxeno y anfíbola y, en menor proporción, cristales de biotita.
En la quebrada las Vegas de Casablanca, además, se observan brechas hidrotermales de turmalina, con
clastos angulosos y redondeados del intrusivo, parcial o completamente silicificados formando agregados de
cuarzo poligonal, en una matriz de turmalina masiva. Los clastos de esta brecha pueden alcanzar los 10 cm
de diámetro. En la quebrada Ojos de Agua, las rocas son sienogranitos de biotita de grano medio, de color
rosado rojizo, con abundantes pátinas de limonitas amarillas. Destacan los cristales prismáticos de cuarzo
(18%) con ortoclasa rojiza y escasa plagioclasa. Las biotitas están fuertemente alteradas a clorita, opacos
y sericita. Si bien es un plutón irregular, se emplaza a modo de filón manto.
Edad. Creixell et al. (2013) reportó 5 edades 40Ar/39Ar en biotita y anfíbola que indican un rango de 42,9±0,2
a 40±0,4 Ma para este complejo intrusivo, resultando las edades obtenidas para las facies granodioríticas
inferiores, ligeramente más antiguas que aquellas de la facies monzodiorítica que le sobreyace. Durante el
levantamiento efectuado en el área de esta carta, no se realizaron nuevas determinaciones geocronológicas
para esta unidad; sin embargo, la continuidad lateral del cuerpo y sus equivalencias petrográficas con las
rocas de esta área, permiten correlacionarla con la litofacies de monzodioritas de Creixell et al. (op. cit.), y
por tanto asignar el mismo rango de edad.
Interpretación. Junto con el Complejo Plutónico El Orito (Eo) y los estratos de quebrada del Calvario
(PaEqc), estas rocas afloran en una franja norte-sur, que representa el arco magmático Eoceno con productos
intrusivos, lávicos y piroclásticos. Posterior a estas unidades, no se reconocen rocas que evidencien un
magmatismo en este sector, debido a una migración hacia el este de la actividad magmática la cual estaría
representada por unidades como las dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb).

DIORITAS CUARCÍFERAS Y TONALITAS BOCATOMA EOb (37-30 Ma)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Se define con esta denominación a las rocas de
composición intermedia, dioritas cuarcíferas y tonalitas porfídicas de anfíbola y biotita, y pórfidos andesíticos,
que constituyen stocks alojados en diferentes unidades estratificadas y plutónicas que afloran principalmente
en la mitad este del área de la carta. En el sector al sur del cerro La Guitarra, estas rocas intruyen a la
Formación Lagunillas (Jsl) y a la Formación Lautaro (Jl); en el sector La Junta de río Blanco, intruye a los
monzogranitos del Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg)); hacia el norte y sur de la cabecera del estero La
Plata Alta, existen numerosos stocks que están en contacto intrusivo con las rocas triásicas de la Formación
Pastos Blancos (Trspb), los intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi) y el Complejo Plutónico Chollay
(Trch); en el cerro Las Ortigas, en la parte alta de los Cerros Nevados y hacia las nacientes del río Potrerillos,
esta unidad intrusiva se emplaza en rocas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) y de la Formación
Lagunillas (Jsl1) y, a su vez, es cubierta por rocas volcánicas de la Formación Cerro de las Tórtolas (Mct).
En base a sus relaciones de contacto y litología, en esta unidad se incluyen algunos de los afloramientos
que anteriormente fueron asignados a la Unidad Infiernillo por Nasi et al. (1990) y afloramientos del sector de río
Potrerillos asignados a la Unidad Bocatoma sensu Martin et al. (1995). La denominación de Unidad Bocatoma
fue originalmente utilizada por Mpodozis y Cornejo (1988) en la Hoja Pisco Elqui, para designar a tres plutones
de composición granodiorítica a tonalítica, y a pequeños stocks dioríticos asociados. Martin et al. (1995) y Bissig
et al. (2002) indican en base a edades K/Ar y 40Ar/39Ar un rango de edad Eoceno-Oligoceno para estas rocas.
Litología. Las dioritas y tonalitas son de color gris blanquecino a gris oscuro y verdoso en los términos
más máficos. Corresponden a rocas porfídicas de composición diorítica a tonalítica (sector yacimiento
Pascua) y, más comúnmente, a dioritas cuarcíferas de anfíbola de textura porfídica y masa fundamental
inequigranular; los fenocristales de anfíbola incluyen a cristales de plagioclasa normalmente zonada. También
son comunes (sector Plata Alta) las tonalitas de anfíbola y biotita de textura porfídica y masa fundamental
cristalina, inequigranular, de grano fino a medio; la anfíbola y biotita son oikocristales con inclusiones de

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plagioclasa y cuarzo; allí la plagioclasa está zonada y euhedral, los cristales de cuarzo son anhedrales y
están rellenando espacios entre fenocristales. En el cerro Las Ortigas y en las nacientes del río Potrerillos, se
observa que la geometría de estos cuerpos corresponde a lacolitos emplazados en las rocas estratificadas
de la Formación Lagunillas (Jsl1). La intrusión de estas rocas produce en la roca de caja una alteración
propilítica moderada (epidota, clorita y calcita) que le da un color verdoso. Bissig et al. (2001) indicaron que
además de la alteración propilítica, se presenta en menor grado, una alteración fílica y localmente potásica,
asociadas a estas intrusiones.
Geoquímica. Según los datos geoquímicos obtenidos para las rocas de esta unidad, el contenido
de sílice varía entre 60 y 70wt%. SiO2 y tienen tendencia a rocas subalcalinas de afinidad calcoalcalina
(diagrama AFM; Irvine y Baragar, 1971). Los elementos traza, normalizados al manto primitivo, muestran
un enriquecimiento de LILE respecto de HFSE, además de una anomalía negativa de Nb-Ta en tres de las
9 muestras, y, finalmente, todas las muestras registran anomalías negativas de P, Zr y Ti. El contenido de
tierras raras normalizados al condrito (Anexo IV) muestra una marcada anomalía negativa de europio que
varía entre 0,5 a 1, y, por otro lado, la razón La/Yb varía de 4 a 9.
Edad. En el área de estudio Martin et al. (1995) obtuvieron 4 edades K-Ar en el rango de 31,1±1,2 a
36,0±1,2 Ma en afloramientos ubicados entre la parte norte de los Cerros Nevados y el río Potrerillos; además,
obtuvieron una edad de 39,5±1,3 Ma en un dique dacítico en una quebrada al este del cerro La Ortiga y al
oeste del sector de Cerros Nevados, que se puede correlacionar con un stock tonalítico de la misma unidad
que aflora en la parte alta del cerro La Ortiga. Al sur, fuera del área de esta carta, estos autores obtuvieron
en un clasto de conglomerado una edad de 38,3±1,0 Ma asignado a la Unidad Bocatoma (sensu Martin et
al., 1995). Adicionalmente, los mismos autores obtuvieron una edad U-Pb en circón de 33,0±1,5 Ma al sur del
área de estudio. Por otra parte, Bissig et al. (2001) obtuvieron una edad de cristalización mediante 40Ar/39Ar
en anfíbola, al norte del río Potrerillos, de 35,9±1,2 Ma y dos edades más de cristalización en el sector del
yacimiento Lama (Argentina) de 30,0±1,9 y 35,5±1,2 Ma para la misma unidad. Asimismo estos autores
obtuvieron además, en los Cerros Nevados, dos edades 40Ar/39Ar de alteración, relacionadas con estas
intrusiones, la primera de 36,1±1.3 Ma en biotita hidrotermal de una diorita, y la segunda de 36,2±1,2 Ma
en sericita, ambas edades levemente más antiguas que las edades de cristalización obtenida. En este trabajo
se obtuvieron 3 edades K-Ar en biotita de 35,5±0,9 y 33,3±1,2 Ma, en tonalitas del sector de río Potrerillo, y
una de 47,4±1,2 Ma en un granito del sector de Junta de Río Blanco, la que no es considerada representativa
como edad de cristalización dado su desviación respecto de la edad regional de la unidad. Además, se obtuvo
una edad U-Pb en circón de 32,8±0,77 Ma en una diorita cuarcífera ubicada en el sector de Pascua, y una
segunda edad U-Pb de 34,92±0,68 Ma, en una tonalita en la parte sur de Cerros Nevados. Considerando
las edades de cristalización de los intrusivos obtenidas en este trabajo, y por otros autores en el área y fuera
de ella, se considera un rango de 30 a 37 Ma para este conjunto de intrusivos.
Interpretación. Martin et al. (1995) señalaron que las intrusiones de estos stocks serían, localmente,
intrusiones "forzadas", es decir, intruidas en compresión deformando la roca de caja. Esto mismos autores
indican también que pueden ser intrusiones sin o post tectónicas respecto de fallas inversas como la Falla
Baños del Toro, ubicada en la parte sur del área de estudio; sin embargo, estas relaciones no han sido
reconocidas en el área de esta carta. Las intrusiones de las Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma,
corresponderían al desplazamiento hacia el este del magmatismo desarrollado posteriormente a la orogenia
Incaica (Eoceno Medio) y se podría ligar a la apertura de la cuenca extensional “intraarco” desarrollada al
sur de los 27° S durante este período (Charrier et al., 2009).

NEÓGENO

En este período, las épocas Oligoceno y Mioceno, están representadas, principalmente, por rocas
estratificadas volcánicas y rocas intrusivas subordinadas. La parte alta del Oligoceno y la inferior del Mioceno,
están representadas por las rocas de la Formación Doña Ana, con sus miembros Tillito (OMda1) y Escabroso
(OMda2). El primero está compuesto, esencialmente, por rocas piroclásticas y lávicas félsicas, y el segundo,
por rocas lávicas andesíticas. La parte media del Mioceno está representada por las rocas volcánicas de la
Formación Cerro de las Tórtolas (Mct) y por las rocas piroclásticas de la Formación Tambo (Mt). Además,

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existen rocas intrusivas coetáneas a estas formaciones, como las dioritas de la Unidad Infiernillo (Mi) y las
rocas hipabisales de los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla (Mpat). Finalmente, la parte alta del
Mioceno está representada por los depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa), y el término del Neógeno
está representado por los depósitos aluviales aterrazados del Plioceno-Pleistoceno (PPla).

FORMACIÓN DOÑA ANA OMda (Chattiano-Burdigaliano)


(Thiele, 1964, emend. Maksaev et al., 1984)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. La Formación Doña Ana fue originalmente descrita
por Thiele (1964), quien designó con este nombre a una sucesión de andesitas y basaltos que se extienden
en la cordillera de Doña Ana, al sur del área de esta carta. Posteriormente, Maksaev et al. (1984), redefinen
la formación, incluyendo en esta unidad una sucesión de tobas ignimbríticas, riolíticas y dacíticas, subyacente
a la descrita por Thiele (1964), a la que definen como Miembro Tilito, y a las rocas lávicas que yacen sobre
estas, las definen como Miembro Escabroso. Martin et al. (1995, 1997) evidencian, en el sector de mina El
Indio, al sur del área de estudio, una discordancia angular y un hiato de 1 a 3 Ma entre los miembros de la
Formación Doña Ana. Con esto, dichos autores proponen elevar al rango de formación a los miembros, y de
grupo a la formación, nomenclatura que ha sido empleada por diversos autores (e.g., Bissig et al., 2001; Litvak
et al., 2007). Sin embargo, en el área de esta carta, se utiliza la denominación formal dada por Maksaev et
al. (1984) y utilizada por Nasi et al. (1990) para designar a las rocas volcánicas piroclásticas y lávicas que
afloran en el borde este del área de esta carta.
La Formación Doña Ana (OMda) aflora en la parte sureste del área de esta carta, en la cabecera del río
Potrerillos, y en el extremo noreste, entre el cajón del Encierro y el arroyo de Valeriano. El Miembro Tilito
(OMda1) corresponde a una sucesión de rocas piroclásticas de color gris rosáceo y gris verdoso (OMda1a),
comúnmente afectadas por alteración hidrotermal, lo que les da coloración amarillenta. Además, contiene
capas de sedimentitas, conglomerados y areniscas rojas a gris negruzcas (OMda1c) y lavas andesíticas de
color marrón negruzco a verdoso (OMda1b). En el sector del cajón del Encierro, el Miembro Tilito (OMda1)
cubre en discordancia angular a las rocas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs); está cubierta por
lavas andesíticas del Miembro Escabroso (OMda2), y se dispone en discordancia angular bajo los depósitos
de aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa); en este sector, también está intruida por las dioritas de la Unidad
Infiernillo (Mi). Hacia el sureste, entre el arroyo de Valeriano y el Cajón del Encierro, el Miembro Tilito (OMda1a)
está cubierto en discordancia de erosión por las rocas de la Formación Tambo (Mt) y, las litofacies (OMda1a)
y (OMda1c), que están en contacto tectónico con el Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg)), en el sector
suroeste del mismo cajón. En las nacientes del río Potrerillos el Miembro Tilito (OMda1a) cubre en discordancia
angular a las tobas y lavas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) y a los conglomerados de
la Formación Lagunillas (Jsl1) y está en contacto por falla con rocas volcánicas asignadas a la Formación
Cerro de las Tórtolas (Mct). Además, en este sector, hacia la frontera aflora también la litofacies (OMda1b)
del Miembro Tilito que yace sobre la litofacies (OMda1a). Por otro lado, se asignan al Miembro Escabroso
(OMda2) las rocas que afloran en el sector del cajón del Encierro, hacia el límite norte del área de la carta,
las que corresponden a una sucesión de rocas lávicas y piroclásticas de color gris oscuro a negro, que yacen
sobre los conglomerados del Miembro Tilito (OMda1c), en inconformidad sobre los Sienogranitos Colorado
(Trsi(sg)) y está en contacto por falla inversa con las tonalitas del Complejo Plutónico Chollay (Trch(t)). El
Miembro Escabroso (OMda2) se extiende hacia el norte, en la carta Cerros de Cantaritos-Laguna Chica
(Salazar y Coloma, en preparación).
Litología.
Miembro Tilito (OMda1) Se diferencian tres grupos de facies en el Miembro Tilito.
OMda1a. Corresponde a sucesiones de rocas piroclásticas félsicas. En el sector del cajón del Encierro,
afloran entre 300 y 700 m de tobas, que localmente se alternan con capas de areniscas y conglomerados finos
(detritos de 0,1-2 cm), de espesores decimétricos, los que se acuñan lateralmente. La alteración hidrotermal
del sector da un color amarillento a las tobas que normalmente son de tonos rosáceos a marrón oscuro
o verdosas. Corresponden a tobas líticas y de cristales con líticos polimícticos; tobas de lapilli vítreas con
fiammes; tobas de cristales con cristales de cuarzo, biotita y plagioclasa; y tobas de ceniza con laminación

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fina y brechas piroclásticas rosáceas, con clastos félsicos de hasta 60 cm. En el sector de la cabecera del
río Potrerillos, al sur de Cerros Nevados, el Miembro Tilito (OMda1a) corresponde a una sucesión de tobas
de cristales y líticas, con clastos andesíticos y pómez con fábrica planar, de color amarillo rosáceo a gris
blanquecino y tobas de ceniza con leve alteración hidrotermal (epidota, cuarzo y biotita).
OMda1b. Esta facies corresponde a lavas andesíticas, tobas de cristales y tobas líticas, de color gris
negruzco a pardo rojizo, que afloran en las nacientes del río Potrerillos y yacen sobre la facies OMda1a.
Localmente, las andesitas tienen color verdoso por fuerte alteración hidrotermal a clorita, epidota y óxidos
de hierro diseminado. Corresponden a andesitas de clinopiroxeno y anfíbola, de textura porfídica a porfídica
seriada, con fenocristales euhedrales de anfíbola alterado a clorita, anfíbola secundaria y clinopiroxeno
uralitizado, inmersos en una masa fundamental pilotaxítica, con abundantes minerales opacos y microlitos
de plagioclasa. Las tobas líticas contienen líticos tonalíticos, andesíticos y piroclásticos, en una matriz
vítrea con escasos cristales de cuarzo y plagioclasa. Las tobas cristalinas contienen cristales de cuarzo
localmente embahiados, plagioclasa alterada fuertemente a arcillas y localmente cristales de biotita en
matriz vítrea.
OMda1c. Son rocas sedimentarias rojas a gris negruzco, que afloran en el cajón del Encierro, donde se
observa que estas rocas yacen concordantes sobre las tobas de la facies OMda1a y están en discordancia
angular sobre las rocas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs). Son conglomerados y brechas
sedimentarias, clasto soportadas, con clastos de composición félsica de tamaños desde 1 hasta 20 cm,
localmente orientados según la estratificación y con capas con estratificación cruzada. Se intercalan
localmente areniscas y areniscas conglomerádicas con potencias decimétricas y geometría lenticular. Sobre
los conglomerados yacen areniscas finas y lutitas de color rojo con laminación paralela y estratificación
cruzada de bajo ángulo, que lateralmente se interdigitan con conglomerados. Sobre estos estratos continúa
una sucesión de areniscas grises a gris negruzco, maciza, compuestas principalmente por clastos volcánicos
andesíticos y monominerales de plagioclasa.
Miembro Escabroso (OMda2). Son rocas de color gris negruzco a negro, que corresponden a andesitas
porfídicas y afaníticas de anfíbola, con fenocristales de plagioclasa y abundantes minerales opacos. La
anfíbola está pseudomofizada a minerales opacos y la masa fundamental corresponde a arcillas y microlitos
de plagioclasa. Las rocas presentan alteración a cloritas, la cual rellena vesículas y espacios intersticiales
entre minerales, posiblemente reemplazando al vidrio de la masa fundamental. Sobre estas lavas andesíticas
existen rocas piroclásticas de color gris rojizo, que localmente se intercalan como capas finas decimétricas
en las rocas lávicas de la parte basal.
Geoquímica. De acuerdo al análisis químico efectuado a dos muestras de tobas (vítrea y de cristales)
del Miembro Tilito (OMda1a), estas corresponden a tobas de composición riolítica con hasta un 78% wt.
SiO2; para los elementos traza se identifican anomalías negativas leves de Nb-Ta, P, Eu, Ti y una cantidad
anómalamente baja de Sr (2 a 5 ppm). Las razones (La/Yb)n son 7,6 y 2,6 y la anomalía de europio es muy
marcada en una muestra (RCM-038Bq) con Eu/Eu*=0,07, en tanto que en la segunda (RCM-039q) es 0,67.
Las razones Sm/Yb son de 1,65 y 1,62, lo que da un patrón relativamente plano en las tierras raras pesadas.
Por otro lado, el estudio geoquímico de dos lavas andesíticas (60 a 59% wt SiO2) de las litofacies
(OMda1b) muestran para los elementos traza, anomalías negativas de Nb-Ta, P y Ti, respecto del manto
primitivo. En las tierras raras no se observa anomalía de Eu (Eu/Eu*=0,8-0,96), mientras que las razones
La/Yb normalizadas al condrito son de 8,23 y 7,45 y razones Sm/Yb de 2,4 y 2,2, correspondiendo a un
patrón levemente inclinado.
Edad. La edad de la Formación Doña Ana ha sido estudiada por diferentes autores. Para el Miembro
Tilito, Maksaev et al. (1984), Nasi et al. (1990) y posteriormente Martin et al. (1995) definen en base a
dataciones K-Ar un rango de 27 a 22,1 Ma. Posteriormente, Bissig et al. (2001), al sur del área de estudio,
obtuvieron 3 edades 40Ar/39Ar en biotita en el rango de 25,1±0,4 a 23,1±0,4 Ma, quienes, sin embargo,
restringen la edad del Miembro Tilito a un rango de 26 a 23 Ma. Por otra parte, Charchaflié et al. (2007),
obtuvieron una edad de 23,9±0,2 Ma en una toba dacítica al sur del yacimiento Veladero (Argentina),
cercano al Hito Paso del Guanaco Sonso. En el área de la presente carta, se obtuvo en la cabecera del
río Potrerillos, dos edades U-Pb en circón de 22,77±0,46 y 23,18±0,34 Ma en una toba de cristales y en
una toba lítica, respectivamente.

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Para el Miembro Escabroso, el rango atribuido por Martin et al. (1995) al sur del área de estudio es de 21,9
a 16,9 Ma, en base a 14 edades K-Ar en anfíbola y biotita. Posteriormente, Bissig et al. (2001) modificaron
levemente este rango, asignando uno de 21 a 17,5 Ma, en base a 10 edades 40Ar/39Ar en plagioclasa, biotita
y hornblenda, en el sector de la cordillera Del Zancarrón y zonas aledañas a la mina El Indio, al sur del área
de esta carta. En el área de la carta Cerros de Cantaritos-Laguna Chica, Salazar y Coloma (en preparacion)
obtuvieron una edad de 20,84±0,14 Ma, en una toba cercana a la base de una unidad lávica, en la frontera
con Argentina, la que es asignada al Miembro Escabroso. Por lo tanto, la edad asignada a la Formación Doña
Ana es Oligoceno Superior-Mioceno Inferior, donde el Miembro Tilito tiene un rango Chattiano-Aquitaniano
y el Miembro Escabroso un rango Aquitaniano-Burdigaliano.
Interpretación. Estudios realizados al sureste del área de esta carta, en el valle del Cura (Argentina),
indican que la Formación Doña Ana corresponde a un volcanismo de arco con características calcoalcalinas,
en cuya formación participaron fundidos de la cuña del manto que interactúan con fundidos corticales
derivados de su basamento (Litvak et al., 2007; Kay et al., 1991,1999; Bissig et al., 2003; Kay y Mpodozis,
2002). El Miembro Tilito presenta patrones de tierras raras relativamente planos (La/Yb < 15; Sm/Yb < 2,5;
Key y Mpodozis, 2002) y razones La/Ta y Ba/Ta que resultan relativamente bajas (Litvak et al., 2007), lo
que es interpretado por dichos autores como reciclamiento cortical. Estos datos son coherentes con los
obtenidos en las muestras del presente estudio (Anexo IV), donde las razones La/Yb son menores a 10 y
las razones Sm/Yb menores a 2,5. Kay y Mpodozis (2002) indican que las rocas del Miembro Escabroso
son calcoalcalinas de medio potasio, y los patrones de tierras raras son típicos de magmas máficos que
evolucionaron en una corteza de espesor normal (La/Yb=7-13, Sm/Yb=2-3 y La/Ta=29-53). Charrier et al.
(2009) indica que el magmatismo del Eoceno tardío a Mioceno temprano se desarrolló en una amplia cuenca
extensional, desde los 27° S hacia el sur. En este contexto, la Formación Doña Ana representa el volcanismo
de arco y los depósitos volcanoclásticos asociados a este proceso son representados por las formaciones
Río de la Sal y Valle del Cura, en territorio argentino a la latitud de esta carta (Winocour y Ramos, 2008,
2011; Winocur et al., 2014). Las rocas detríticas de la Formación Río de la Sal, contemporáneos al Miembro
Tilito (23,2±0,3 Ma; Winocur et al., 2014), pueden ser correlacionadas con las facies OMda1c descritas
para el sector del cajón del Encierro. Winocur et al. (2014), registraron, en el lado argentino, evidencias de
estructuras sinextensionales que afectan a la unidad, de las cuales algunas fueron reactivadas inversamente
durante el Mioceno. El Miembro Tilito es correlacionable con la Formación Valle del Cura y los sedimentos
de la Formación Río de la Sal (en Argentina) y se puede relacionar, además, con el volcanismo oligoceno
que dio origen a las formaciones Abanico y Coya-Machalí, al sur del los 31° S (Charrier et al., 2005).

UNIDAD INFIERNILLO Mi (17-14 Ma)


(Maksaev et al., 1984)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Esta unidad fue definida originalmente por Maksaev
et al. (1984) para denominar a las dioritas cuarcíferas y granodioritas del prospecto Infiernillo en el río Ingaguás
(30° S), ubicado en la Hoja Pisco Elqui (Mpodozis y Cornejo, 1988). Este nombre fue utilizado también por
Nasi et al. (1990), para designar a los diferentes cuerpos intrusivos de pequeño tamaño, con amplia variación
composicional, desde dioritas hasta granitos que afloran en la Hoja Guanta. Según Martin et al. (1995) y
Bissig et al. (2001) estos cuerpos intrusivos están espacial y temporalmente relacionados con la Formación
Cerro de las Tórtolas (Mct) y observaron relaciones de contacto que permiten sugerir que ambas unidades
forman parte del mismo sistema volcánico.
En el área de esta carta, la Unidad Infiernillo aflora en el sector noreste y ladera oeste del cajón Del
Encierro donde corresponde a intrusivos hipabisales de grano fino de composición diorítica que intruyen a
las rocas pérmicas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), como también a las rocas piroclásticas
de la Formación Doña Ana (OMda1). En la ladera oeste del cajón del Encierro, aflora un intrusivo de 8 km en
sentido norte-sur y 5 km en sentido este-oeste. Son rocas dioríicas de coloración oscura y se confunden con
los afloramientos de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), no solo por su color oscuro, sino que por
una pseudo estratificación dada por una dirección de diaclasamiento muy marcada. Este intrusivo está cubierto
en inconformidad por los depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa) y por los depósitos glaciales (PlHg).

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Litología. Intrusivos de color gris negruzco a gris verdoso de grano fino y textura isótropa. Son dioritas
cuarcíferas de biotita y clinopiroxeno y dioritas cuarcíferas de dos piroxenos, porfídicas a levemente porfídicas
con masa fundamental de grano fino a medio. Los fenocristales corresponden a plagioclasa zonada con
inclusiones de minerales máficos, clinopiroxeno levemente uralitizado y cristales de ortopiroxeno subhedral
bastitizado; las biotitas no presentan alteración evidente; el cuarzo en la masa fundamental rellena intersticios
entre los minerales principales y tiene forma anhedral, localmente se presenta como fenocristal. Los minerales
opacos son abundantes y el apatito se presenta como mineral accesorio.
Geoquímica. Los análisis geoquímicos de dos muestras (Anexo IV) indican contenidos de 55 y 62%wt
de SiO2, álcalis total entre 4,8 y 5,5% wt., la razón La/Yb normalizada es de 6,6 a 12,3 y no se observa una
anomalía de europio marcada (Eu/Eu*: 1,1-1). En los elementos traza se observa una leve anomalía de Nb
en solo una muestra, además de anomalías negativas de Zr, Ti y P.
Edad. La Unidad Infiernillo es asignada a la parte alta del Mioceno Inferior por Maksaev et al. (1984),
en base a una datación K-Ar en biotita de 16,7±0,6 Ma en su localidad tipo. Posteriormente, Martin et al.
(1995) restringe la edad de la unidad a un rango entre 18,2±1,2 y 13,3±0,7 Ma en base a una edad K-Ar y
tres edades U-Pb. Posteriormente, Bissig et al. (2001) obtuvieron tres edades 40Ar/39Ar; dos de 15,7±0.4 y
15,3±0,3 Ma en biotita y plagioclasa, respectivamente, en dioritas del sector de Lama en Argentina y una
edad de 15,4±0,2 Ma en biotita de una granodiorita en el sector de India Solitaria (Chile), al sur del área de
estudio. Sin embargo, estos autores asignan a la Unidad Infiernillo un rango de edad entre 14 y 17 Ma, el cual
también es sugerido por Martin et al. (1995, 1997) tanto para la Unidad Infiernillo como para La Formación
Cerro de Las Tórtolas. En este trabajo se obtuvo una edad 40Ar/39Ar en biotita de una microdiorita del cajón del
Encierro de 21,81±0,12 Ma, pero tiene un importante exceso de argón y evidencias de recoil en el diagrama
de espectro de 39Ar, anomalías que pueden envejecer la edad de la muestra. Por otro lado, se obtuvo también
una edad U-Pb de 15,77±0,14 Ma en circones de una diorita del cajón del Encierro, edad que es considerada
representativa de la cristalización del intrusivo. Este nuevo dato, coherente con los rango sugeridos por los
autores anteriores, confirma una edad miocena (17-14 Ma) para los intrusivos de la Unidad Infiernillo.
Interpretación. Autores como Martin et al. (1995) y Bissig et al. (2001) señalaron que los estudios
realizados cerca de la localidad de la mina El Indio, indican que estos intrusivos corresponden a unidades
litodémicas de la Formación Cerro de las Tórtolas y que separarla en términos cartográficos es difícil. En
el área de esta carta no existe una unidad volcánica asociada a estos intrusivos, por lo que no es posible
confirmar su relación con el volcanismo. Sin embargo, los autores mencionados indicaron datos de relaciones
de contacto, de geoquímica y geocronología, que les permitió asociarlos al volcanismo de la Formación
Cerro de las Tórtolas.

FORMACIÓN CERRO DE LAS TÓRTOLAS Mct (Burdigaliano-Langiano)


(Maksaev et al., 1984, emend. Martin et al., 1995)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. La Formación Cerro de Las Tórtolas fue descrita
por Maksaev et al. (1984) como una sucesión de rocas volcánicas andesíticas que se apoya en discordancia
angular sobre las rocas de la Formación Doña Ana y aflora en las altas cumbres de la frontera internacional
Chile-Argentina. Su localidad tipo corresponde al cerro de Las Tórtolas ubicado al sur del área de estudio,
cercano a la mina El Indio, y se le asigna una edad miocena inferior a media. Posteriormente, Martin et al.
(1995, 1997) reconocen, entre los 29°30" y 30° S, centros eruptivos como estratovolcanes y localmente
intrusivos porfídicos hipabisales y domos de composición andesítica a dacítica. Además, reasignan la parte
alta de la sucesión que describe Maksaev et al. (1984) a la Formación Tambo (Martin et al., 1997; Formación
Vacas Heladas sensu Martin et al., 1995) y evidencian una discordancia angular entre las formaciones
Escabroso (en este trabajo Miembro Escabroso (OMda2)) y Cerro de las Tórtolas.
En el área de esta carta, se asignan a la Formación Cerro de las Tórtolas las rocas piroclásticas, lavas de
texturas porfídicas de color gris oscuro y pórfidos andesíticos que afloran en las partes altas de las nacientes
del río Blanco y al sur de los Cerros Nevados, en las nacientes del río Potrerillos. En el río Blanco estas
rocas volcánicas yacen en inconformidad sobre el Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)) y están localmente
cubiertas en concordancia, por las tobas de la Formación Tambo (Mt(a)). En el sector de Cerros Nevados,

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la Formación Cerro de las Tórtolas, yace en discordancia angular sobre los estratos del paso Guanaco
Sonso (PeTrgs), en inconformidad sobre el Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)) y las Dioritas Cuarcíferas
y Tonalitas Bocatoma (EOb), y, además, están cubiertas localmente por la Formación Tambo (Mt(a)).
Litología. Al sur de Cerro Nevados, en el sector sureste del área de estudio, la sucesión volcánica de
la Formación Cerro las Tórtolas se compone de tobas líticas de color amarillo, tobas vítreas rosáceas y
rocas piroclásticas de coloración verdosa con clastos andesíticos. Localmente, tienen intercalaciones de
sedimentitas rojas de grano fino, que corresponden a litarenitas con clastos de composición intermedia de
buena selección y laminación paralela. Sobre lo anterior yace una sucesión de rocas lávicas andesíticas
de color verdoso con fenocristales de anfíbola y plagioclasa. Microscopicamente, las lavas tienen textura
porfídica con masa fundamental pilotaxítica, las anfíbolas se encuentran reemplazadas por cloritas, calcita,
epidota y anfíbola secundaria; en general, la roca está afectada por una alteración hidrotermal propilítica
moderada. En las nacientes del río Blanco afloran pórfidos andesíticos de anfíbola y clinopiroxeno y lavas
andesíticas, ambos afectados por alteración hidrotermal, que da un color amarillo intenso en contraste con
los colores normales que varían de gris verdoso a gris negruzco; la alteración en general se caracteriza
por biotita y arcillas diseminadas y una fuerte zona de alteración con cuarzo, sericita y jarosita; además se
observa especularita, piritas diseminadas, arcillas y yeso.
Geoquímica. El análisis de 5 muestras (Anexo IV) indica una composición básica a intermedia
(47-62% wt. SiO2) y corresponden a rocas calcoalcalinas de alto a medio potasio; los elementos traza
muestran anomalías negativas de Ta, en algunas muestras anomalías de Ti y P, y anomalía positiva de Pb.
Las tierras raras muestran altos contenidos en tierras raras livianas respecto de las pesadas y las razones
La/Yb normalizadas al condrito son variables desde 24,5 a 4,2, mientras las razones Sm/Yb varían de 1,5
a 4,6. Las anomalías de europio varían de 1,1 a 0,29, y solo una muestra tiene una marcada anomalía
(Eu/Eu*=0,29).
Edad. El volcanismo que dio origen a la Formación Cerro de Las Tórtolas ha sido estudiado por diferentes
autores, los que presentan edades radiométricas obtenidas por diversos métodos. Es así como Martin et al.
(1995, 1997) obtienen, en el área de estudio, dos edades K-Ar en un rango de 16,2±0,6 a 15,6±0,8 Ma y al sur
del área de estudio 14 edades más por el mismo método y dos edades U-Pb de 16,2±0,4 y 13,6±2,8 Ma, con
lo que asignan un rango de 18,2 a 13,3 Ma para la sucesión. Sin embargo, este rango de edad se superpone
con el rango asignado por los mismos autores a la infrayacente Formación Escabroso, lo que podría ser
resultado de las limitaciones propias del método de datación K-Ar (Martin et al., 1995). Posteriormente,
Bissig et al. (2001) obtuvieron 4 edades 40Ar/39Ar con un rango entre 14 y 16 Ma; una de ellas en biotita de
una lava andesítica, en el sector de río Potrerillo, entregó una edad de 16,0±0,2 Ma. Por otro lado, estos
autores indicaron que la Unidad Infiernillo y la Formación Cerro de las Tórtolas, son contemporáneas y están
genéticamente relacionadas, por lo que asignan un rango de edad, para la actividad magmática de este
período, de 14 a 17 Ma, con lo que dejan un hiato de 0,5 Ma para discriminarlas geocronológicamente de la
Formación Escabroso, a la que atribuyen un rango de 21-17,5 Ma. En este trabajo se dataron tres muestras
mediante el método 40Ar/39Ar, una de ellas en masa fundamental de una lava andesítica del sector Cerros
Nevados, de la que se obtuvo una edad de 16,35±0,08 Ma; otras dos edades se obtuvieron en el sector de
las nacientes de río Blanco, en anfíbolas de un pórfido andesítico para las que se determinó una edad de
16,15±0,19 Ma, y en anfíbolas de una lava andesítica una edad de 16,61±0,08 Ma, coherentes con el rango
regional propuesto por Bissig et al. (2001), con lo que se acepta una edad Burdigaliano-Langiano (Mioceno
Inferior-Mioceno Medio) para la Formación Cerro de las Tórtolas.
Interpretación. Las rocas de esta formación muestran tendencia calcoalcalina con señal de arco
(Litvak et al., 2007; Kay et al., 1999; Kay y Mpodozis, 2002). La geoquímica indica que esta unidad tiene un
comportamiento transicional, en donde los residuos de los magmas pasan de ser minerales de baja presión
(piroxeno-anfíbola) a minerales de alta presión como el granate (Kay et al., 1999; Bissig et al., 2003; Litvak
et al., 2007). Litvak et al. (2007) indican que este es un cambio en la historia geoquímica de las sucesiones
volcánicas del Oligoceno-Mioceno Superior. Kay y Mpodozis (2002) sugieren que durante este período, las
rocas fueron formadas en régimen de compresión y engrosamiento cortical, relacionada posiblemente con la
orogenia Pehuenche (Charrier et al., 2009). Esta unidad se correlacionaría con las formaciones Farellones
y Trapa-Trapa en el sur de Chile.

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FORMACIÓN TAMBO Mt (Serravalliano-Tortoniano)


(Martin et al., 1995, 1997)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Esta unidad fue reportada por primera vez por
Martin et al. (1995), quienes describieron una sucesión volcánica de hasta 80 m de potencia compuesta por
lavas dacíticas, tobas riodacíticas y domos riolíticos del Mioceno Medio (Serravaliano), ubicadas al oeste
de la confluencia de los ríos Tambo y Vacas Heladas (29°47' S), las que anteriormente correspondían a la
parte superior de la Formación Cerro de Las Tórtolas (Mct) (Maksaev et al., 1984; Mpodozis y Cornejo, 1988;
Nasi et al., 1990). Si bien Martin et al. (1995) definen con el nombre de Formación Vacas Heladas a estas
rocas, en una siguiente publicación Martin et al. (1997), redefinen con el nombre de Formación Tambo a esta
misma unidad, posiblemente, para evitar confusión con la Ignimbrita Vacas Heladas en Argentina (Ramos et
al., 1989), denominación que es utilizada en esta carta. En el área de esta carta, la Formación Tambo está
constituida, principalmente, por tobas de cristales (Mt(a)) y aglomerados y lavas dacíticas (Mt(b)), las que
afloran en el sector este del área de esta carta. En la zona del arroyo de Valeriano la Formación Tambo cubre
en discordancia angular erosiva a la Formación Doña Ana (OMda1) y a los estratos del Paso del Guanaco
Sonso (PeTrgs), está en contacto tectónico con el Complejo Plutónico Chollay (Trch(mg)) y es cubierta por
los depósitos de gravas aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa). Hacia el sur, en el arroyo Blanco, cubre en
concordancia a la Formación Cerro de las Tórtolas (Mct) y hacia el sur-oeste del cordón Cerros Nevados,
se dispone en inconformidad sobre el Complejo Plutónico Chollay (Trch(sg)) y discordantemente sobre los
estratos del Paso de Guanaco Sonso (PeTrgs); más hacia el oeste, en el río del Toro yace discordantemente
sobre La Formación Lagunillas (Jsl1) y sobre los estratos del Paso de Guanaco Sonso (PeTrgs). En la ladera
norte del la cabecera del río Potrerillos, aparece, con afloramientos discretos, la Formación Tambo (Mt(a))
en concordancia sobre la Formación Cerro de las Tórtolas (Mct).
Litología. En función de su litología se ha cartografiado esta unidad en una facies principal de tobas con
carácter ignimbrítico Mt(a) y una facies de aglomerados y lavas dacíticas Mt(b).
Mt(a). En los Cerros Nevados y al oeste de Pascua la litología predominante son tobas de lapilli, líticas
a cristalinas, de color blanco, con líticos volcánicos afaníticos de colores gris y violáceo que alcanzan un
15-25%. Son portadoras de cristales de cuarzo, plagioclasa (oligoclasa), biotita y anfíbola tanto fresca
como cloritizada. No se observan estructuras sedimentarias internas; sin embargo, hacia la parte alta de
la sucesión aumenta el contenido de pómez y los líticos son más pequeños. Los afloramientos tienen una
geometría con una superficie subhorizontal arriba y se adaptan a la paleotopografía, rellenando valles e
interfluvios a modo de flujo piroclástico. En el sector del arroyo de Valeriano las ignimbritas corresponden
a tobas de lapilli, vítreas y de cristales, de color gris blanquecino y rojizo en algunos sectores, levemente
soldadas, con pómez orientadas, y menos de un 5% de líticos andesíticos. Se componen principalmente de
cristales de plagioclasa zonados y con bordes angulosos, oxibiotita y oxihornblenda subhedrales, además
de escasas esferulitas (desvitrificación). Los afloramientos de estas rocas cubren paleo relieves, rellenan
los valles y sellan la deformación de la Formación Doña Ana (OMda1). En efecto, al oeste del hito paso de
Valeriano se observa una charnela de anticlinal erosionada del Miembro Tilito (OMda1) que es rellenada por
las tobas de Formación Tambo. La geoquímica de 3 tobas (de cristales y vítreas) indican una composición
dacítica a andesítica (67-62% wt. SiO2) y clasifican como calcoalcalinas de alto potasio, los elementos traza
muestran enriquecimiento en elementos de bajo potencial iónico (LFSE) en comparación a los elementos
de alto potencial iónico (HFSE), las tierras raras presentan razones La/Yb varían desde 11,6 a 16,6 y
Sm/Yb entre 3,4 y 6,6; por otro lado, la razón Eu/Eu* es cercana a 1 (1,06-1,13).
Mt(b). corresponde a los aglomerados andesíticos de color gris violáceo, que afloran en la ladera este
del arroyo de Valeriano y están en contacto tectónico con el complejo Plutónico Chollay; corresponden a
clastos redondeados de andesitas de clino y ortopiroxeno en matriz piroclástica de composición andesítica,
incluye también lavas dacíticas se presentan en coladas de bloques, con clastos métricos (1 cm a 5 m) y
color gris blanquecino, que se encuentran yuxtapuestas con las tobas de Mt(a); los clastos corresponden a
dacitas de anfíbola con cristales de plagioclasa euhedrales y anfíbola y oxihornblenda en masa fundamental
de vidrio (desvitrificada) con microlitos de plagioclasa; la matriz es de la misma composición pero deleznable
y con fracturas irregulares y vesículas; los clastos son subangulosos y tienen tamaños desde centímetros a

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metros (ca. 5 m) los que tienen evidencia de deformación plástica. Localmente se encuentran lavas dacíticas
con geometrías levemente tabulares y brechas piroclásticas de color verdoso con clastos de hasta 50 cm,
de composición andesítica a dacítica.
Edad. La Formación Tambo yace en discordancia angular sobre las rocas de la Formación Doña Ana
(OMda1) y concordantemente sobre las rocas de la Formación Cerro de las Tórtolas, con lo que, al menos,
se obtiene una edad posterior a 16 Ma para la Formación Tambo. En su localidad tipo, Martin et al. (1995),
obtuvieron 7 edades, una en 40Ar/39Ar en biotita de 11,4±0,1 Ma y 7 edades K-Ar en biotita con un rango
entre 12,7±0.5-11,5±0,5 Ma. En el área de esta carta, Nasi et al. (1990), obtuvieron dos edades mediante el
sistema K-Ar en biotita de 11,3±0,6 y 11,0±0,5; posteriormente Martin et al. (1995) obtuvieron en el sector
de Cerros Nevados edades K-Ar de 12,1±0,7 y 10,4±1,0 Ma en biotita y de 9,7±0,5 Ma en roca total. Por
último, Bissig et al. (2001) obtuvo una edad en 40Ar/39Ar en biotita de 11,2±0,1 Ma, y asigna un rango regional
de 12,7 a 11,0 Ma, en base a 9 edades 40Ar/39Ar. En este trabajo, se obtuvieron dos edades 40Ar/39Ar en
biotita, siendo la primera, una edad plateau de 11,1±0,05 Ma en una toba de lapilli ubicada inmediatamente
al oeste del yacimiento Pascua, mientras la segunda fue de 11,27±0,03 Ma, en la cabecera del arroyo de
Valeriano. Finalmente se obtuvo, además, una edad U-Pb en circones de 12,55±0,88 Ma para una toba de
cristales del Cajón del Encierro. Por lo tanto, se considera un rango de edad Serravaliano-Tortoniano para
esta unidad (Mioceno Medio a Superior).
Interpretación. La Formación Tambo es representativa del último evento volcánico registrado en el área
de esta carta, la que, podría tener como equivalentes hipabisales a los pórfidos andesíticos del cordón La
Tinajilla (Mpat), los cuales, son similares en edad. Las tobas de la formación (Mt(a)), corresponderían a flujos
piroclásticos que rellenaron valles y paleo relieves, y que generan planicies subhorizontales especialmente
en el sector sur del área de la carta. La unidad cubre y limita la deformación que afecta a la Formación Doña
Ana (OMda1), por lo que acota en el tiempo un evento compresivo, que, además, no afecta a la Formación
Cerro de las Tórtolas (Mct). Este evento podría correlacionarse con la Orogenia Pehuenche (Charrier et al.,
2009). Si bien en términos regionales este evento volcánico y la alteración hidrotermal relacionada, no contiene
mineralización (Bissig et al., 2001; Deyell et al., 2005), la edad Re-Os de mineralización obtenida por Burgoa
y Muñoz (2013) de 9,95±0,04 Ma en vetillas de molibdenita del sector cajón del Encierro, podría indicar que el
evento magmático de la Formación Tambo no es estéril en términos de mineralización. Los patrones de tierras
raras, algo más empinados que los de la Formación Cerro de Las Tórtolas (Mct), sugieren para Martin et al.
(1995) un mayor espesor cortical, lo que se relaciona de buena forma con la instauración de la subducción plana
(Kay y Mpodozis, 2001, 2002; Litvak et al., 2007; Martin et al., 1995). Por otro lado, la edad de este volcanismo
es equivalente al Grupo Pastillos (12-13 Ma; Vila y Sillitoe, 1991) y a los pórfidos auríferos de Aldebarán, Marte,
Lobo y Escondida. Hacia el sur de los 30° S, la edad de este volcanismo es similar a la de los centros volcánicos
básicos a riodacíticos de la Formación Farellones (14-9 Ma) y al sistema porfírico de El Teniente (Kay y Kurtz,
1995). Hacia el este, es posible correlacionar cronológicamente esta formación con volcanitas de la precordillera
Argentina, explicado en parte, por la instauración de la subducción plana (Leveratto, 1976; Jordan et al., 1983).

PÓRFIDOS ANDESÍTICOS DEL CORDÓN LA TINAJILLA Mpat (ca. 11 Ma)


(Este trabajo)

Definición, distribución y relaciones de contacto. Con este nombre se denomina a las rocas intrusivas,
porfídicas y equigranulares, que varían de composición andesitas a diorítica, que afloran en el cordón La
Tinajilla y en el cordón entre el cajón del Encierro y arroyo de Valeriano, en el sector noreste del área de
esta carta. En el cordón de La Tinajilla los afloramientos se ubican alineados a lo largo de la traza de falla
inversa que pone en contacto el plutón Pico las Palas (Trch(t)) con las rocas de los estratos del paso Guanaco
Sonso (PeTrgs), a las cuales intruye. Además, intruye en este mismo sector, a los conglomerados de la facies
sedimentarias de la Formación Doña Ana (OMda1c). Hacia el sur del sector anterior, en el cordón entre el
cajón del Encierro y arroyo de Valeriano, los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla (Mpat) intruyen a
las rocas piroclásticas de la Formación Doña Ana (OMda1a).
Litología. Corresponden a rocas de color gris verdoso con pátinas marrón claro, principalmente de textura
porfídica con fenocristales de plagioclasa y anfíbola. En el cordón La Tinajilla las rocas varían desde pórfidos

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andesíticos de anfíbola con fenocristales de plagioclasa, anfíbola y biotitas, con leve alteración a epidota, a
microdioritas cuarcíferas porfídicas de anfíbola y dioritas de grano medio melanocráticas de anfíbola, ambas,
con alteración a cloritas y epidota. En la zona ubicada entre el cajón del Encierro y el arroyo de Valeriano,
las rocas son de color verdoso a gris negruzco y de composición andesitica. Corresponden a pórfidos con
fenocristales de plagioclasa y anfíbola pseudomorfizado a minerales opacos. La roca presenta alteración a
clorita, minerales opacos y la masa fundamental está reemplazada por sílice, las plagioclasas están alteradas
moderadamente a arcillas y sericita.
Geoquímica. La geoquímica de dos muestras (Anexo IV) clasifican como andesitas (61% wt. SiO2) de
afinidad calcoalcalina de medio potasio, el diagrama de tierras raras muestra una anomalía negativa de Nb,
Ta y Ti, y anomalías positivas de Pb. Las tierras raras muestran un patrón empinado, con razones La/Yb
normalizadas al manto primitivo de 9,97 y 15,18, mientras la razón Eu/Eu* es cercana a 1 y gráficamente
no se observa una anomalía.
Edad. Una edad máxima para los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla (Mpat) es la edad de la
Formación Doña Ana (OMda1), la que es intruida por esta unidad. Por otro lado, se obtuvo una edad de
10,9±0,7 Ma en anfíbola de un pórfido dacítico. Según lo anterior se asigna una edad Mioceno Superior
(Tortoniano) a este litodema.
Interpretación. Los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla (Mpat), son similares en edad a la
Formación Tambo (Mt) (ca. 12 a 10 Ma). Estos cuerpos podrían representar el magmatismo hipabisal que
acompañó al volcanismo que constituyó las rocas de la Formación Tambo (Mt). Estos intrusivos generaron
alteración hidrotermal en las rocas de caja, como también en ellos mismos, posiblemente ligados a la zona
de alteración-mineralización que afecta al Miembro Tilito (OMda1) en el sector del cajón del Encierro, el que
tiene una edad Re-Os en molibdenita de 9,95±0,04 Ma (Burgoa y Muñoz, 2013). En este trabajo, se obtuvo
una edad K-Ar de 10,3±0,2 Ma en biotita secundaria en el mismo sector.

DEPÓSITOS ALUVIALES DEL MIOCENO-PLIOCENO MPa (Mioceno Superior?-Plioceno?)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Es un conjunto de depósitos semiconsolidados,


de gravas y arenas que se encuentran alzados por sobre el nivel del talweg actual y que han desarrollado
terrazas de dimensiones variables, en general planas, subhorizontales y relativamente degradadas. Estas
terrazas llegan a tener una altura de hasta 350 m desde el fondo del valle, el cual varía con la incisión del
mismo. En la ladera occidental del cajón del Encierro, se reconoce esta sucesión, la cual continúa más allá
del límite norte del área de esta carta. En este lugar, la sucesión está depositada sobre tobas de lapilli de
la Formación Tambo (Mt), sobre los estratos del Paso de Guanaco Sonso (PeTrgs) y localmente cubre a la
Unidad Infiernillo (Mi). Los depósitos están cortados como resultado de procesos aluviales recientes (PlHa),
coluviales (PlHc), y cubiertos por depósitos glaciales (PlHg) (<25 ka). Estos depósitos de gravas han sido
reconocidos al norte del área de esta carta por Salazar et al. (2013b) y Salazar y Coloma (en preparación),
quienes distinguen tres sucesiones de gravas en contacto erosivo, que generan diferentes niveles de terrazas,
donde la primera y más antigua está elevada a 4.350 m s.n.m.; mientras la segunda, más joven, está ubicada
entre los 3.500-3.900 m s.n.m. Esta segunda sucesión corresponde a los depósitos descritos para el cajón
del Encierro en el área de esta carta, y la tercera, ubicada más abajo topográficamente, y que en esta carta
se define como Depósitos aluviales del Plio-Pleistoceno (PPla).
Litología. Corresponden a gravas aluviales y coluviales que forman depósitos aterrazados. Tienen buena
a mediana consolidación y están constituidas por gravas subangulosas, polimícticas, con matriz arenosa, de
aspecto laminado. Se interpretan como facies de flujos de detritos, multicanales gravosos amalgamados y
sedimentos finos. La potencia de este depósito, al interior del área de esta carta puede llegar hasta 200 m,
con 70 a 100 m en promedio.
Edad. La edad de los depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno (Mpa) está acotada, en su base, por la
edad de la Formación Tambo (Mt), ya que los depósitos de gravas yacen sobre una toba de cristales con una
edad de 12,55±0,88 Ma (U-Pb en circón) y su edad mínima corresponde a la edad de los depósitos glaciales

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que los cubren, y que en este mismo lugar han sido datados entre 24 y 10 ka (nucleidos cosmogénicos,
Be10 en cuarzo, Zech et al., 2006). Sin embargo, su edad mínima debe ser anterior a la de los depósitos
glaciales, debido a que existen los depósitos aluviales del Plio-Pleistoceno (PPla), que corresponden a un
nivel aterrazado más joven, y que están cubiertos por depósitos morrénicos (tercera sucesión reconocida
por Salazar y Coloma, en preparación). Si bien estos no están en contacto, inmediatamente al norte del
cajón del Encierro, en su confluencia con el Arroyo Valeriano, se puede observar claramente esta evidencia
geomorfológica, en la cual, parte de las rocas de los estratos del Paso Guanaco Sonso (PeTrgs) son expuestas,
mientras las gravas de los depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa) quedan colgadas, y el tercer nivel
aterrazado está más bajo e inclinado hacia el oeste. Con esto es posible decir que la acumulación de estos
depósitos de gravas ocurrió durante el Mioceno Superior?-Plioceno?
Interpretación. El estudio de facies realizado por Salazar et al. (2013b) indica un ambiente
predominantemente aluvial, con importante acción de flujos de detritos. Los mismos autores identifican
un cambio de dirección de las redes de drenaje, especialmente en las sucesiones más antiguas, las que
antes de los ca. 12 Ma drenaban hacia el este. Por otro lado, la edad de estos depósitos aluviales (<12 Ma),
implica que los sedimentos debieron acumularse al mismo tiempo que el comienzo de la degradación de la
peniplanicie, reconocida al sur del yacimiento Pascua y en territorio Argentino (río de Las Taguas y Veladero
Sur), a la que Bissig et al. (2002) denomina Superficie Azufreras-Torta, y a la que asigna una edad de
14-12,5 Ma, es decir Mioceno Medio.

DEPÓSITOS ALUVIALES DEL PLIOCENO-PLEISTOCENO PPla (Plioceno?-Pleistoceno?)


(Nueva unidad)

Definición, distribución y relaciones estratigráficas. Depósitos semiconsolidados de carácter aluvial


formados principalmente por gravas, en general de decenas de metros de potencia. Se reconocen en
diversos sectores. En el arroyo de Valeriano, están cortados por las quebradas actuales, y mediante estas,
se transporta y sedimenta material aluvial reciente del Pleistoceno-Holoceno (PlHa). En el valle del río
Del Carmen, los depósitos de esta unidad están adosados a las laderas de los cerros, comúnmente muy
elevados, donde se preservan niveles aterrazados, labrados sobre depósitos semiconsolidados de gravas
y menor cantidad de arenas con espesor decamétrico. Asimismo, en la quebrada de Pinte se reconocen
terrazas más pequeñas, pero equivalentes.
En las laderas de los cerros que enfrentan el río Del Carmen, existen depósitos aterrazados de relleno con
distinto grado de desarrollo. La terraza más extensa se ubica al este del río Del Carmen, en la zona central
del área de esta carta, cercano al sector El Colorado. En ese lugar, los depósitos tienen una potencia de 40
a 60 m y forman una terraza con una superficie de 5 km de largo, por 1,5 km de ancho. La superficie está
alzada a una altura de 470 a 500 m por sobre el talweg del río Del Carmen. Estos depósitos cubren la traza
y el bloque yacente de la Falla La Plata Alta. Frente a esta localidad, existe otro relieve aterrazado, de altura
similar, mal preservado y en parte cubierto por depósitos coluviales (PlHc) el que resulta correlacionable con
la terraza principal. También en el río Del Carmen, más hacia el norte, existe otro depósito aterrazado que se
ubica en la parte alta de la ladera oeste de la sierra del Tatul, al norte de la quebrada Guanaco Blanco. En
ese lugar, se observan dos superficies aterrazadas mal preservadas, conformando terrazas; una de ellas es
estrecha, de no más de 800 m de ancho por 5 km de largo, y la segunda de 2 km de largo y 2,5 de ancho,
cuyo material se depositó sobre la traza de la Falla San Félix y el bloque yacente de la misma. Otros depósitos
del río Del Carmen son de dimensiones más pequeñas y están sedimentados sobre rocas plutónicas del
Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech), o bien sobre rocas volcánicas jurásicas de la Formación Algarrobal
(JsKa). Estos depósitos, si bien forman terrazas mal preservadas, en conjunto demarcan un nivel común
que representa una paleosuperficie de extensión mayor, alzada entre 660 y 730 m de altura, en promedio,
por sobre el nivel del talweg actual del río Del Carmen (2.380-2.480 m s.n.m.).
En la quebrada Pinte, adosado a la traza de la Falla Pinte, sobre el bloque yacente, existe un par de
depósitos aterrazados que pueden vincularse a esta unidad. Son depósitos de gravas, arenas y limos, de
25 a 50 m de potencia y una superficie de 3 km de largo por 0,5 km de ancho. Allí, los depósitos finos tienen

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costras salinas (evaporíticas) con cristales euhedrales de yeso prismático (~1 cm). En este lugar, los depósitos
cubren en paraconcordancia a las lavas andesíticas de la Formación Algarrobal (JsKa).
En el arroyo de Valeriano, en el extremo noreste del área de esta carta, existen depósitos asociados a
esta unidad, los que se encuentran adosados a los bordes del valle y levemente alzados por sobre el nivel
del talweg local (10 a 80 m), y cortados por las quebradas actuales. Estas gravas se disponen por debajo,
topográficamente, de la superficie aterrazada de los depósitos aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa) y son
cubiertas por depósitos glaciares (PlHg)
Litología. Aunque varían de lugar en lugar, se trata de depósitos semiconsolidados compuestos por gravas
polimícticas, con intercalaciones de arena gruesa, en forma de lentes o canales, acumuladas en láminas
inclinadas a subhorizontales. En el depósito aterrazado ubicado frente a la localidad de El Colorado, en el
río Del Carmen, los cantos rodados alcanzan hasta 20 cm de diámetro, son subangulosos y oligomícticos,
predominando granitoides leucocráticos de grano grueso y una matriz de arena gruesa a conglomerado
fino, constituido por abundante maicillo. En este mismo depósito, en su segmento medio-superior, hay una
intercalación de 10 a 20 cm de potencia de toba de ceniza blanquecina portadora de biotita accesoria.
Los depósitos de quebrada Pinte tienen granulometrías más finas. Estos poseen una base clástica, la
que grada a sedimentos finos hacia arriba, dispuestos en láminas rítmicas, de color blanco amarillento.
Tienen consolidación media y están, en parte, cementados por carbonatos y otras sales. Existen láminas de
5 cm de espesor, con cristales de yeso de hábito prismático, que en conjunto parecen indicar un ambiente
lacustre y/o evaporítico.
Edad. La edad absoluta de estos depósitos es desconocida, quedando su posición estratigráfica inferida
a partir de observaciones locales para cada sitio en particular. A modo general, su posición, elevada por
sobre el nivel del talweg actual, hasta 730 m, sugiere una cierta longevidad del sistema (Pleistoceno, como
mínimo?), como es el caso de los depósitos del sector El Colorado en río Del Carmen, los que tienen una
potencia y altitud considerable. En el arroyo de Valeriano, si bien los depósitos no están muy elevados
respecto al fondo del valle (80-100 m), estos se ubican, topográficamente debajo de las terrazas formadas
en los depósitos aluviales del Mioceno Superior-Plioceno (MPa), formados con posterioridad a los 12 Ma. El
desarrollo de la morfología aterrazada, puede vincularse por tanto, a la formación de un pediplano, labrado
en algún momento del lapso 10 a 6 Ma, edad establecida para la superficie Los Ríos de Bissig et al. (op.
cit.). Por último, estos depósitos están cubiertos por depósitos morrénicos cuya cota temporal más antigua
es una edad de 24,1±0,9 ka (Zech et al., 2006). Por estas razones, la sedimentación de estos depósitos
debió ocurrir en algún momento del lapso Plioceno?-Pleistoceno?.
Interpretación. Los depósitos del río Del Carmen, se encuentran a una elevación relativamente equivalente
entre ellos, lo que sugiere que pudieron ser formados durante el mismo episodio o con poca diferencia
temporal. La ubicación de depósitos aterrazados junto a la Falla La Plata Alta y la Falla San Félix en la
parte norte del área de esta carta, sugiere una relación entre el movimiento de estas fallas y la acumulación
de los depósitos, permitiendo que se desarrollaran estos depocentros. De ser cierta esta relación, sería
posible sugerir actividad neógena para las fallas mencionadas. Posterior a su acumulación y desarrollo de
las terrazas, el sistema completo fue progresivamente alzado e incisionado por el río Del Carmen, quebrada
Pinte y arroyo de Valeriano.

CUATERNARIO

DEPÓSITOS GLACIALES PlHg (Pleistoceno-Holoceno)

Depósitos no consolidados asociados a actividad glacial, que incluyen depósitos morrénicos basales y
laterales, depósitos fluvioglaciales y glaciares de roca. Se ubican en torno a las altas cumbres, preferentemente
hacia el límite internacional, al este de la longitud 70º O.
En el sector sur del área de esta carta, en los cerros Nevados ubicados al sur del yacimiento Pascua, los
depósitos morrénicos son escasos, de reducido volumen y proximales. El lugar está desprovisto de circos
glaciales, siendo el relieve una superficie plana ubicada a unos 5.200 m s.n.m. (Superficie Frontera de Bissig
et al., 2002), donde existen varios glaciares fríos de no más de 2,5 km2 de superficie (e.g., glaciares Estrecho,

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Amarillo, Guanaco, Canito, Ortigas 1 y 2). Hacia el norte del yacimiento Pascua, entre los ríos Estrecho
y Pachuy, existen numerosos depósitos morrénicos ubicados en valles glaciales con pronunciados circos
glaciales, cuyas cimas alcanzan los 4.500 m s.n.m. Los principales depósitos se ubican en la quebrada Los
Barriales, en el valle del arroyo Blanco, y las quebradas de la cabecera de la quebrada de Pachui. Otros
depósitos importantes se encuentran en el extremo noreste del área de esta carta, en el cajón del Encierro,
tanto en su cabecera como en las quebradas que bajan desde el cordón La Tinajilla hacia el este, en las
nacientes del arroyo de Valeriano y en las quebradas tributarias ubicadas al este del mismo. Los depósitos
más occidentales se ubican en el segmento medio de la sierra del Tatul y en la Sierra Ingaguas, y en las
nacientes de la quebrada La Plata Alta, donde los cerros alcanzan una altura promedio de 4.200-4.400 m
s.n.m., y existen circos, valles glaciales y depósitos morrénicos de hasta 6 km de largo. Más al norte, en
la quebrada Descolgadero, en las nacientes de la quebrada Pinte, existen depósitos morrénicos de poca
superficie y de alto ángulo. Otro depósito glacial de importancia, es aquel que se acumuló en una quebrada
norte-sur que drena al río El Toro, en el sector de las río de las Tres Quebradas.
A modo general, las morrenas del área son depósitos clastosoportados integrados por bloques métricos
y proporción variable de finos (en sectores solo bloques). Presentan morfologías elongadas y lobuladas,
y pueden alcanzar una extensión de 5 a 6 km como máximo. En algunos sectores, estos depósitos están
cubiertos por otros más pequeños, de morfología estrecha y alargada, que forman levées laterales y frontales,
y culminan con un frente curvo (forma de "lengua"). Este tipo de depósitos, son en general activos y pueden
albergar hielo en su interior, siendo considerados, por tanto, como glaciares de roca y se incluyen en estos
depósitos. En algunas quebradas, donde la pendiente no es tan alta, se acumularon depósitos fluvioglaciales
como los del arroyo Blanco, así como posiblemente aquellos del curso medio del cajón del Encierro.
Es posible que estos depósitos asociados a glaciares de montaña, tengan su origen en el último
evento glacial, para el cual Riquelme et al. (2009) señalaron una edad máxima de 32 ka en la zona del
valle del Elqui. Grosjean et al. (1998) distinguen un pequeño avance glacial ocurrido hace 26 ka (AP), el
que relacionan a un cambio en la circulación atmosférica, producto de un mayor contenido de humedad
proveniente desde el oeste. Por otra parte, Zech et al. (2006) dataron los depósitos glaciales del cajón
del Encierro por medio de nucleidos cosmogénicos (Be10 en cuarzo), estableciendo que el último avance
importante de hielos ocurrió entre 25 y 20 ka (AP), mientras que la estabilización final de las morrenas
habría ocurrido hace 12-10 ka.

DEPÓSITOS ALUVIALES PlHa (Pleistoceno?-Holoceno)

Depósitos aluviales de mediana a baja consolidación, ubicados preferentemente en el fondo de las


quebradas con escorrentía intermitente y en las laderas de cerros de baja pendiente. Algunos depósitos
poseen morfología de abanico en las salidas de las quebradas. Internamente, algunos depósitos tienen
laminación paralela y cruzada, son polimícticos con clastos tamaño grava, matrizsoportada y clastosoportada.
Los depósitos más antiguos de esta unidad pueden estar sometidos a erosión, estando disectados por las
quebradas actuales implicando que son depósitos aluviales inactivos (PlHa1). Por el contrario, los depósitos
activos integran la mayor parte de esta unidad, los que pueden reconocerse por no estar erodados, o con
muy baja insición y que, esporádicamente, reciben material aluvial como consecuencia de lluvias esporádicas
y torrenciales. Presentan morfologías de abanico muy bien definidas en las salidas de las quebradas. Estos
depósitos aluviales activos se identifican en el mapa geológico como PlHa.
En el sector sureste del área, en los cerros ubicados entre la quebrada La Ortiga y el río Potrerillos, existen
depósitos aluviales ubicados entre 1.000 a 1.500 m por sobre el río Potrerillos. Estos tienen espesor métrico
y han sido depositados sobre una superficie de pediplano alzado, a la que Bissig et al. (2002) designaran
Superficie Azufrera (14 y 12,5 Ma). El material que cubre dicha superficie, es una capa de poco espesor
(métrica) de regolito insitu, en parte removilizado por nieve.
Los depósitos aluviales inactivos, corresponden a aquellos que están cortados por quebradas de mediana
profundidad. La incisión de las quebradas activas forman escarpes de erosión de decenas de metros, siendo
los más grandes de hasta 90 m de altura en el arroyo de Valeriano, y de hasta 130 m en la plata Alta, en el
río Del Carmen.

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DEPÓSITOS DE REMOCIÓN EN MASA PlHrm (Pleistoceno-Holoceno?)

Depósitos de consolidación variable desde alta a muy baja, con fragmentos polimícticos y de mala
selección, acumulados en procesos gravitacionales de remoción en masa. Los más antiguos se encuentran
cortados por quebradas de origen aluvial. El depósito de mayor volumen corresponde a aquel ubicado en el
río Del Carmen, entre los sectores de La Puntilla y El Verraco. Allí, el depósito tiene un volumen estimado de
0,4 km3 y está cortado por el cauce del río Del Carmen. Esta remoción en masa fluyó por una quebrada con
pendiente de alto ángulo, recorriendo una distancia relativamente corta del orden de 6 km. Se debe notar que
el ápice de esta remoción en masa coincide con la traza de la Falla San Félix. La profundidad de la insición
de este depósito (70-100 m) sugiere una cierta antigüedad del depósito, aunque sin más información no se
puede descartar su ocurrencia durante el Holoceno. Por otro lado, el volumen de este depósito puede ser
utilizado para dimensionar la magnitud de estos procesos, al evaluar el peligro geológico por remoción en
masa en esta zona. De hecho, la magnitud de su volumen, pone de manifiesto la vulnerabilidad de varios
poblados del valle del río Del Carmen ante estos fenómenos. En otros sectores del área de esta carta, existen
depósitos asociados a fenómenos de remoción en masa, de menor volumen y poco alcance, que debido a
su posición y grado de erosión resultan presumiblemente más recientes que el analizado en estas líneas.

DEPÓSITOS FLUVIALES PlHf (Pleistoceno?-Holoceno)

Depositos de origen fluvial existentes en las principales quebradas de los ríos Del Carmen, Potrerillos,
Chollay y Pachuy. Los sedimentos corresponden a gravas matrizsoportadas con matriz de arena, los que
cubren los lechos de los ríos y sus planicies de inundación. Se incluyen además, pequeños depósitos
fluviales, aterrazados, levemente alzados y disectados por los cursos actuales, ubicados a no más de
5 m de altura que corresponden a depósitos inactivos. Estos depósitos están presentes en varias zonas de
los valles principales y se presentan adosados a sus bordes, como depósitos colgados; sin embargo, su
reducida expresión areal no permite representarlos en el mapa geológico, por lo que dichos depósitos no
han sido individualizados. Están compuestos, principalmente, por gravas matrizsoportadas, con clastos de
tamaño variable, desde escasos centímetros hasta bloques de 2 m; son polimícticos y existen depósitos
clastosoportados con imbricación mal desarrollada. Entre el sector de El Carrizo y la desembocadura de la
quebrada López, en el río Del Carmen (extremo norte del área de esta carta), existen bancos de entre 3 y
15 m de potencia, de depósitos finos limosos, laminados, en alternancia de colores pardo claro y oscuro, los
que se encuentran colgados en las laderas de los valles, a unos 20 a 30 m por sobre el fondo del valle. Sus
características sugieren un ambiente poco energético, posiblemente lacustre, el que podría estar vinculado
a un posible represamiento del río del Carmen por fenómenos de remoción en masa. En el curso superior
del río Potrerillos, los depósitos fluviales son cubiertos por depósitos finos (1 a 25 m) de materia orgánica en
alternancia de capas gris claro y amarillentas, con niveles negruzcos. Su origen está asociado al desarrollo
de vegetación en vegas (paleovegas). Estos depósitos no han sido diferenciados.

DEPÓSITOS COLUVIALES PlHc (Pleistoceno?-Holoceno)

Depósitos coluviales de material detrítico de mediana a baja consolidación. Se ubican en las laderas de los
cerros formando abanicos de alto ángulo. Estos depósitos a menudo generan deslizamientos traslacionales del
material. Están formados por clastos de variados tamaños, desde pocos centímetros hasta bloques métricos.
La meteorización de los intrusivos del Carbonífero y Pérmico, ha originado gran cantidad de detrito (“maicillo”)
y bloques que han sido acumulados en abanicos coluviales de alta pendiente y consolidación baja. Estos
depósitos constituyen una buena fuente de áridos, especialmente de maicillo, el que es extraído para diversas
obras tal como el depósito actualmente explotado al sur de la localidad de El Corral en el río Del Carmen.

DEPÓSITOS ANTRÓPICOS Ha (Holoceno)

Depósitos ligados a la remoción y depositación de rocas como resultado de faenas mineras en el sector
el yacimiento Pascua. Se componen de bloques decamétricos y menores que han sido acumulados en

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forma de desmontes en la ladera de los cerros, con nula consolidación, alta pendiente del talud y por tanto
de baja estabilidad. Los bloques están formados por rocas intrusivas y volcánicas del Pérmo-Triásico del
sector de Pascua, la mayor parte con alteración argílica avanzada. Otro tipo de bloques, corresponden a
aquellos formados por tobas de lapilli removidas desde el afloramiento de la Formación Tambo (Mt) en el
interfluvio de los ríos Estrecho y El Toro, y que han sido depositados en el talud de los cerros con alto ángulo,
susceptibles de generar remociones.

GEOLOGÍA ESTRUCTURAL

MARCO TECTÓNICO REGIONAL

El área comprendida por esta carta geológica se ubica en los altos Andes, entre las latitudes 29º00' y
29º30' S, en la parte media del segmento de subducción plana chilena (28º-34º S), responsable, en gran medida,
de los principales rasgos morfoestructurales de este sector latitudinal. Durante el Mioceno, la zona completa
habría evolucionado hacia un engrosamiento cortical, acompañado de una peculiar evolución petrogenética
de los productos magmáticos, la que culminó con el cese del volcanismo hacia fines del Mioceno (Uyeda,
1983, 1987; Jordan et al., 1983; Kay et al., 1999). Varios autores han propuesto que el desarrollo del segmento
de subducción plana estuvo provocado y condicionado por la subducción de la dorsal de Juan Fernández
(Nur y Ben-Avraham, 1981; Pilger, 1981, 1984; Yáñez et al., 2001); sin embargo, la compresión inducida
por un movimiento del continente hacia la fosa, ha sido también propuesto como un factor a considerar en
la evolución de este segmento (Manea et al., 2012). De cualquier manera, esta configuración tectónica se
traduce en un fuerte acoplamiento, que mantuvo una tectónica compresiva durante el Neógeno (Pardo et
al., 2002) y que actualmente yergue un orógeno de hasta 6.000 m s.n.m. mediante un sistema inverso de
faja plegada y corrida de escama gruesa, que en esta zona se desarrolla en una litósfera con un espesor
elástico cortical del orden de 50 km (Tassara y Yáñez, 2003).
La evolución geodinámica del Paleozoico heredó a los ciclos tectónicos posteriores, estructuras mayores
que influyeron o pudieron influenciar su evolución (Ramos et al., 1986, 1996). Durante esta era ocurrieron
las acreciones de los terrenos alóctonos de Cuyania (Ordovícico) y Chilenia (Devónico) (Ramos op. cit.;
Willner et al., 2011). Posteriormente, en el Paleozoico Superior, se establecería un régimen de subducción,
que según los antecedentes reportados en esta carta, habría permanecido activo de forma prácticamente
continua, por lo menos, desde el Misisipiano Inferior tardío (ca. 330 Ma) hasta el Triásico Superior. Esto, en
consideración al control geocronológico alcanzado en la región (Hervé et al., 2014; Maksaev et al., 2014;
este trabajo), el que permite reconocer que las edades de los diversos complejos plutónicos y sucesiones
volcánicas de este lapso, forman un registro casi "continuo" de actividad ígnea y cuya geoquímica es afín con
un ambiente de subducción. Si bien la actividad magmática es sostenida en el tiempo, es posible identificar
pulsos magmáticos, así como también, una disminución del magmatismo, que en el área de esta carta, se
produce entre los 285 y 272 Ma (Pérmico temprano), contemporáneo con la Fase Orogénica San Rafael
(ca. 270 Ma, Llambías y Sato, 1990).
La idea de un margen de subducción activo, se complementa con la existencia de rocas metasedimentarias
y metabasitas, cuyo origen se asocia a un sistema de prisma acrecionario activo durante el Carbonífero-
Pérmico, ubicado en la línea de costa en torno a esta latitud (Complejo Metamórfico Punta de Choros; Creixell
et al., 2012; Willner et al., 2011). Junto a este complejo metamórfico, hacia el este, se preservan estratos
sedimentarios con facies marinas calcáreas (plataforma?), de similar edad que el prisma acrecionario, pero
sin metamorfismo, cuya evolución habría ocurrido en una cuenca supracrecionaria ligada al sistema de
subducción (estratos del Llano de Chocolate; Creixell et al., en preparación).
Durante el Triásico, la formación de cuencas extensionales permitió la acumulación de los sedimentos
siliciclásticos que componen las formaciones triásicas San Félix (Trsf) y Canto del Agua (esta última en la
cordillera de la Costa; Creixell et al., en preparación). Estas rocas y estructuras triásicas fueron cubiertas
por acumulaciones volcanosedimentarias del mesozoico, del fin del ciclo Gondwánico y del comienzo del

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Ciclo Andino, período durante el que se habrían activado algunas de las fallas con rumbo norte-sur que
caracterizan a la zona. Algunas de estas fallas tuvieron movimiento normal en una primera etapa, permitiendo
la acumulación de las formaciones mesozoicas Lautaro, Lagunillas y Algarrobal (Jl, Jsl, JsKa) en un ambiente
de trasarco, siendo posteriormente invertidas. Por ejemplo, en la quebrada La Totora, al norte de la zona
de este estudio, existen pliegues de "arpón" en rocas sedimentarias marinas de la Formación Lautaro (Jl)
que sugieren una sedimentación en un ambiente controlado por inversión tectónica (Martínez et al., 2006;
Salazar et al., 2013a).
También durante el Ciclo Andino, se produjo la migración hacia el oeste del arco magmático. Si bien el
volcanismo del Jurásico y Cretácico hacia el norte del área de esta carta, estaba ubicado principalmente en
la Cordillera de la Costa y depresión intermedia, en el área de esta carta, se reconoce un gran volumen de
rocas intrusivas y volcánicas del Jurásico Superior-Cretácico (JsKa, Jslt, Kitp). De cualquier forma, durante
el Paleoceno-Eoceno, el magmatismo se ubicó en el borde occidental de la Cordillera de Los Andes (borde
occidental del área de esta carta) donde se acumularon productos piroclásticos y desarrollaron calderas de
edad paleocena (PaEqc) y se emplazaron plutones Eocenos (Eo, Ep). Hacia el Eoceno tardío el magmatismo
se desplazaría hacia la frontera internacional, emplazando varios intrusivos (EOb, Mi) y potentes sucesiones
de rocas volcánicas del Oligo-Mioceno, como la Formación Doña Ana (OMda) y otros productos posteriores
(Mct y Mt), todos con características de haber evolucionado en un magmatismo de arco en corteza engrosada.
En el área de esta carta, las rocas volcánicas más jovenes registradas tienen ca. 11 Ma, para posteriormente
mantenerse activos únicamente los sistemas epitermales que formarían la franja metalogénica El Indio-Pascua
hacia fines del Mioceno. La tectónica compresiva y acortamiento tectónico con movimientos significativos,
continuó por lo menos, hacia el Mioceno, con eventos extensionales entre las orogenias Incaica y Pehuenche
(Charrier et al., 2007).

GEOLOGÍA ESTRUCTURAL DE LAS ÁREAS RÍO CHOLLAY-MATANCILLA Y CAJÓN DEL ENCIERRO

En el área de esta carta, se reconocen dos dominios estructurales diferentes, uno oriental y otro occidental,
caracterizados por un estilo estructural propio y por las unidades geológicas que son afectadas. El límite
entre ambos dominios corresponde a la Falla San Félix, una estructura inversa de primer orden y manteo
al este, que junto a la Falla Vicuña, ubicada más al sur y al oeste del área de estudio, delimitan el frente de
montaña del elemento morfoestructural cordillera de Los Andes, del borde oriental de la precordillera chilena.
El dominio estructural occidental (precordillera) se caracteriza por la deformación de la cobertura jurásico-
paleocena mediante pliegues y fallas inversas de rumbo norte-sur, y está restringido a una estrecha franja de
no más de 10 km de ancho en el borde oeste del área de esta carta. Este dominio continúa hacia el oeste,
incluyendo las formaciones Pucalume, Viñita, Cerrillos, Bandurrias, al Grupo Chañarcillo y a la Formación
Punta del Cobre, en la cordillera de la Costa más oriental (Creixell et al., 2013). El dominio estructural
oriental (Cordillera de Los Andes), corresponde al denominado “Núcleo Paleozoico” de Nasi et al. (1985)
y está formado por un sistema estructural de faja plegada y corrida de escama gruesa, con fallas de alto
ángulo, que han expuesto rocas de los complejos plutónicos del Carbonífero-Triásico Superior. Este dominio
estructural abarca la mayor superficie del área de esta carta. En el mapa geológico 1:100.000 adjunto, se
incluye un esquema morfoestructural que muestra la distribución de ambos dominios y las principales fallas
y lineamientos presentes.
Adicionalmente, un posible sistema estructural más antiguo que los anteriores, de orientación noroeste-
sureste y escala regional, podría haber afectado a las unidades gondwánicas. Su existencia se basa
en observaciones indirectas y, por lo tanto, no aparece representado en el mapa geológico adjunto, sin
embargo, las estructuras que componen el sistema, están señaladas con línea segmentada en el Esquema
Morfoestructural incluido en el mapa. La actividad de este hipotético sistema estructural, está acotada por la
edad de la Formación Lautaro (Jl) la que no es cortada por las estructuras, por lo que debieron ser formadas
durante el ciclo Gondwánico.
Los argumentos para señalar su existencia son:
1. Lineamientos de carácter geográfico, como la orientación de los valles de la quebrada Pachuy (en su
curso superior) y los ríos Blanco, Estrecho y Del Carmen, así como el curso medio del río Potrerillos.

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Además, los ríos Del Medio y Primero, ubicados más al sur del área de esta carta, presentan la misma
orientación. Todos los valles mencionados, están labrados en rocas del Palozoico tardío a Triásico Superior.
2. Para el distrito de Pascua-Lama, algunos autores han señalado la existencia del lineamiento Veladero-
Pascua (principalmente en territorio argentino), interpretado como una estructura de orden mayor al
que se le atribuye importancia económica (e.g., Charchaflié, 2007). La orientación de este lineamiento
es paralelo a las quebradas mencionadas anteriormente. La proyección del mismo en territorio chileno
coincide con el límite norte de los afloramientos de la Formación Pastos Blancos (Trspb), la que se
desarrolla hacia el sur con potencias de centenares de metros.
3. Los lineamientos mencionados son paralelos o colineales a un par de lineamientos gravimétricos
regionales que pueden observarse en un levantamiento gravimétrico de esta zona. La información
aludida proviene de un mapa gravimétrico escala 1:500.000, levantado por la Unidad de Geofísica de
SERNAGEOMIN entre los 28 y 30º S (Cáceres et al., en preparación). En el mapa gravimétrico residual
de orden 3, aparecen al menos tres lineamientos gravimétricos noroeste-sureste. Uno de ellos, no muy
marcado, es colineal con el lineamiento Pascua-Lama. Unos 16 km más al norte y paralelo a esta última
estructura, existe un lineamiento gravimétrico más destacado y de mayor extensión que el anterior. Este
lineamiento gravimétrico tiene ca. 165 km de largo, con rumbo N 60° O y su proyección en superficie
coincide con la posición del río Huasco, el que a su vez, es un lineamiento geográfico de escala regional.
Este lineamiento gravimétrico del río Huasco, separa un dominio de alto gravimétrico hacia el norte, de
otro bajo hacia el sur (Ortiz et al., en preparación).
Dominio estructural occidental (precordillera). En este sector, la deformación de la cobertura jurásico-
paleocena es controlada por fallas inversas, en su mayoría de manteo al este y por pliegues anticlinales y
sinclinales generalmente de poca longitud de onda. Si bien los estratos de este dominio tienen deformaciones
locales intensas, el conjunto define un monoclinal de manteo al oeste (hasta 50º), persistente en gran parte
de la precordillera a esta latitud. Las principales estructuras de este dominio, se ubican al oeste del área de
estudio, y son las fallas El Torito-Las Cañas, Vicuña y Rivadavia (Moscoso y Mpodozis, 1988; Creixell et al.,
2013; Emparán y Pineda, 1999). De estas, solo el extremo norte de la Falla Rivadavia se observa en la zona
de estudio en el sector suroccidental del área.
Dominio estructural oriental (cordillera de los Andes). Abarca la mayor parte de la superficie de esta carta.
Su límite occidental está representado por la Falla San Félix y desde esta se extiende hacia el este, más
allá de la frontera, hacia el valle del Cura en Argentina (Moscoso y Mpodozis, 1988). Consiste en un arreglo
de fallas inversas, en su mayoría de manteo al oeste, las que yuxtaponen bloques de rocas plutónicas y
volcánicas del Carbonífero-Triásico, con rocas estratificadas del Mesozoico. La exposición de estas rocas
carbonífero-triásicas, es la razón por la que este dominio fue denominado previamente como "Núcleo
Paleozoico" (Moscozo y Mpodozis, 1988; Nasi et al., 1990). Al oeste de la Falla San Félix, los afloramientos
de rocas Paleozoico-Triásico desaparecen definitivamente; exceptuando aquellos relacionados con el prisma
acrecionario Carbonífero-Pérmico, ubicados en la línea de costa a esta latitud.
Las fallas inversas de este sistema cortan a los bloques plutónicos y a las sucesiones estratificadas
mesozoicas y cenozoicas, controlando su distribución en superficie, formando franjas de afloramientos de
orientación norte-sur. En su mayoría, se trata de fallas inversas de decenas a cientos de kilómetros de largo,
con rumbo aproximado norte-sur, que delimitan bloques tectónicos de 1 a 10 km de ancho, con un manteo
variable 80-50º O. En general, las rocas estratificadas del bloque colgante tienen apretados pliegues de
arrastre junto a los planos de falla, con anticlinales y sinclinales de ejes paralelos al rumbo de estas fallas.
Como parte de este sistema, existen, en menor proporción, fallas inversas de manteo opuesto (al este),
que permiten cabalgar bloques hacia el oeste, a modo de retrocorrimientos. Todo este arreglo estructural de
fallas inversas subparalelas de alto ángulo, junto a retrocorrimientos y basculamiento al oeste, mostrado por
varios bloques (50-60°), sustenta un modelo tectónico de faja plegada y corrida de escama gruesa, para este
segmento andino (Allmendinger et al., 1990; Moscoso y Mpodozis, 1988). Algunos autores han propuesto
que gran parte de estas estructuras fueron fallas normales, ahora invertidas; o bien, aprovechadas para
generar nuevas fallas de atajo o shortcut (Martínez et al., 2015).
Las principales fallas que forman este dominio y que se describen a continuación son, de oeste a este:
Falla Las Pircas, Falla La Punilla, Falla Las Ánimas, Falla Pinte, Falla Punilla-La Plata, Falla Chollay y Falla

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El Encierro, todas estas de manteo al oeste, el que disminuye progresivamente hacia esa dirección. Los
retrocorrimientos en la zona son la Falla San Félix, La Plata Alta y La Coipa, todas con manteo al este. A
escala regional, todo este sistema estructural presenta un cambio en el rumbo de las fallas, definiendo un
"oroclino estructural" con una curvatura cóncava hacia el este. En consecuencia, hacia el norte del área de
esta carta, las estructuras cambian progresivamente su rumbo a una orientación noreste-suroeste; mientras
que hacia el sur del área de esta carta, las estructuras tienen un rumbo nornoroeste-sursureste.
Falla San Félix. Esta estructura tiene un buen desarrollo en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas,
donde su traza continúa hacia el norte por 45 km, más allá de la localidad de Alto del Carmen. En el área de
esa carta, la Falla Pinte permite al bloque colgante formado por rocas estratificadas triásicas y plutónicas
del Pérmico, cabalgar hacia el oeste por sobre las formaciones cretácicas ubicadas al oeste de la falla. En
su extremo norte, la falla continúa como una zona de milonitas desarrollada en el Complejo Plutónico Corral
de Pircas del Paleoceno (Salazar et al., 2013a).
En el área de esta carta, la Falla San Félix cruza todo el sector en tres segmentos diferenciables. En
su parte norte, la falla pone en contacto al bloque de basamento compuesto por el Complejo Plutónico
Chanchoquín (Pech), los intrusivos del Carbonífero Superior (Csi(gd)), rocas sedimentarias de la Formación
San Félix (Trsf) y la tonalita de quebrada López (Jstl), sobre las rocas jurásicas de la Formación Algarrobal
(JsKa). Allí, la estructura tiene un manteo de 70º E y aparentemente está cortada por dos fallas inversas de
rumbo general noreste a este-oeste en el sector de La Puntilla. Parte de este segmento está cubierto por
depósitos aluviales aterrazados del Plioceno-Pleistoceno (PPla), los que aparecen relacionados también a
otras estructuras de la zona (ver más adelante). En el sector de la Puntilla la traza de la falla queda cubierta
por depósitos no consolidados (PlHc, PlHa, PlHf) y no se observa directamente. Al sur de La Puntilla y hasta
la quebrada Piuquenes, el segmento intermedio de la Falla San Félix reaparece con un manteo casi vertical
disponiendo en contacto tectónico al plutón Angostura, del Pérmico (Pech(gd)), con rocas de la Formación
Algarrobal (JsKa) las que en ese lugar tienen un rumbo de N 10-20º O y un manteo estimado de 60-70° E.
Finalmente, el segmento sur de la Falla San Félix, es una estructura de rumbo N 40º E y manteo subvertical
y de alto aángulo al este. El bloque colgante está constituido por el Complejo Plutónico Guanta (CPeg) y las
formaciones Cerro Bayo (Cscb), San Félix (Trsf), Algarrobal (JsKa) y la Granodiorita Cazaderos (Pagdc),
las que fueron alzadas y yuxtapuestas con la Formación Viñita (Ksv) y los estratos de quebrada del Calvario
(PaEqc). La prolongación de esta falla, más allá del límite sur del área de esta carta, no ha sido reconocida y
al parecer su rechazo se amortigua y releva por otras estructuras. El desplazamiento mínimo de la falla, en
todos los segmentos, es superior a los 800 a 1.000 m, si se considera que el movimiento relativo sobrepasó
la potencia de las formaciones cortadas.
La existencia de depósitos aluviales aterrazados (PPla) espacialmente asociados al bloque colgante
de la Falla San Félix, contiguo a su traza, sugiere una sedimentación controlada por la actividad de la
falla. Una relación similar existe en el sector El Colorado, donde la Falla La Plata Alta está cubierta por
40-60 m de depósitos aluviales aterrazados y alzados (PPla) depositados sobre el bloque yacente. Esta
observación indirecta sugiere que la actividad de estas fallas pudo tener influencia en el paisaje hasta el
Plioceno-Pleistoceno.
Falla Las Pircas. Falla inversa cuya traza se extiende por casi 25 km en el sector noroeste del área de
esta carta, desde la sierra del Tatul por el norte (entre el río Del Carmen y la quebrada Pinte), hasta un par de
kilómetros más al sur del sector de Plata Baja, en el río Del Carmen, donde la estructura es cortada por un
sistema de fallas inversas de rumbo noroeste-sureste (Falla La Plata Alta). Al norte del área de esta carta, la
estructura se extiende por otros 20 km, y allí Salazar et al. (2013b) también reconocieron su naturaleza inversa.
La Falla Las Pircas tiene una traza de rumbo norte-sur y manteo al oeste de alto ángulo (70º-90º O). En
su segmento norte, entre la sierra de Tatul hasta el sector La Laguna,en el río Del Carmen, la falla pone en
contacto al bloque colgante (occidental) formado por intrusivos del Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech),
con las rocas volcanoclásticas de la Formación La Totora (Trslt) y de la Formación Lautaro (Jl) y, más al sur
de quebrada Guachicay, la falla pone en contacto a litofacies de los plutones del Pérmico (Pech(a) y Pech
(gd)) y, además, a plutones del Carbonifero Inferior (Csi(gd)) con los del Permico (Pech(a)) y con el Complejo
Metamorfico el Cepo (Orcc(b)). Desde el sector de La laguna la traza de la falla está cubierta por depósitos
coluviales y fluviales del río Del Carmen, extendiéndose de manera inferida, hasta 2 kilómetros al sur del

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sector Plata Baja. En este último segmento, inmediatamente al sur del sector Plata Baja, la falla reaparece
con un manteo de 70º O, disponiendo a los granitoides pérmicos (Pech) e intrusivos del Carbonífero Superior
(Csi(gd)), por sobre las rocas estratificadas mesozoicas hacia el oriente (Trsf, Jl, JsKa). Al norte del sector
El Colorado, la Falla Las Pircas es cortada por un set de fallas inversas de bajo ángulo y rumbo NO (la
principal es la Falla La Plata Alta). El alto ángulo de la Falla Las Pircas sugiere la posibilidad de inversión
tectónica o rotación de bloques.
En el segmento norte de la falla, en la cabecera de la quebrada El Ají, las rocas estratificadas del bloque
yacente están deformadas en anticlinales y sinclinales de poca longitud de onda (500 a 600 m), cuyos ejes,
paralelos a la traza de la Falla Las Pircas, sugieren que se formaron en respuesta a un movimiento inverso
(pliegues por arrastre de falla). Si bien la estructura a escala regional es la de un pliegue de arrastre simple
contra el plano de falla, en las nacientes de la quebrada El Ají, existen pliegues pequeños contenidos en
la estructura mayor. Estos tienen longitud de onda de entre 2 y 40 m, y se desarrollan favorablemente en
calizas y lutitas de la Formación Lautaro (Jl), comúnmente en la forma de pliegues chevron.
Falla Pinte. En el área de esta carta, la Falla Pinte tiene rumbo norte-sur y manteo de 70-80° O. El bloque
colgante (occidental) está compuesto por las Migmatitas de Quebrada Seca (Ciqs), rocas plutónicas del
Pérmico (Pech(t, gd)) y del Triásico Superior (Trsi(gd, d, sg)) y por la Formación Pastos Blancos (Trspb).
Estas unidades se disponen en contacto tectónico por sobre las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)) y las
formaciones Lautaro (Jl) y Algarrobal (JsKa) ubicadas en el bloque yacente, al este de la falla. Desde el
estero Plata Alta hacia el sur, aparece una falla secundaria, paralela a Falla Pinte hacia el este, de similar
disposición y manteo, pero de menor desplazamiento. La aparición de esta estructura de segundo orden,
coincide con la aparición de las rocas volcánicas de la Formación Pastos Blancos (Trspb). Junto a la Falla
Pinte, las rocas estratificadas del bloque yacente están plegadas en anticlinales y sinclinales con apretados
y persistentes pliegues de arrastre, con longitud de onda variable (30 a 800 m), típicamente volcados y
abiertos hacia el este, cuyas charnelas se orientan paralelo a la traza de la falla principal. Regionalmente,
la traza de esta falla tiene un largo de 100 km.
Un movimiento inverso de la Falla Pinte es consistente con la disposición de los bloques tectónicos, en
que intrusivos pérmicos cabalgan a rocas estratificadas mesozoicas, y lo es además, con la formación de
pliegues por arrastre de falla en las rocas mesozoicas del bloque colgante. Algunos autores, han postulado
que esta estructura habría tenido una cinemática normal en una primera etapa, cuya extensión contribuyó
a la acumulación de la Formación Lautaro (Jl) durante el Jurásico Medio, para ser posteriormente invertida
fallando y plegando las rocas estratificadas, desde el Jurásico Superior al Cretácico (Salazar et al., 2013b;
Martínez et al., 2006, 2015). Al igual que en las fallas San Félix y La Plata Alta, depósitos aluviales aterrazados
cubren el bloque yacente junto a la traza principal, sugiriendo una causalidad entre el movimiento de la falla
y los depósitos. Al igual que en los otros casos, esta relación podría indicar que esta falla ha influenciado el
relieve hasta el Plioceno-Pleistoceno, que es la edad atribuida a esos depósitos.
En el área de esta carta, el protolito de las Milonitas El Portillo (Ribba, 1985), corresponden a las Dioritas
de Quebrada Pinte (Cii(d)) y el borde oeste del Complejo plutónico Chollay, aunque no alcanza los grados
miloníticos que tiene en el río Tránsito. La ubicación de esta zona de cizalle, paralela y solidaria a la Falla
Pinte, sugiere que su deformación pudo haber sido generada en porciones profundas de la falla Pinte. En
consecuencia, la Falla Pinte es una estructura de primer orden, que separa los afloramientos de rocas
plutónicas del Carbonífero-Pérmico Inferior ubicadas al oeste de la falla, de rocas plutónicas Pérmico Superior
alto a Triásico. Además, las rocas plutónicas más antiguas de toda el área de esta carta (Cii(d) y Cii(gr)) se
ubican inmediatamente al este de la Falla Pinte.
Falla La Plata Alta. Fue reconocida por Moscoso y Mpodozis (1988) como una falla inversa de manteo al
este, ubicada en la ribera este del río Del Carmen, al sur del estero Plata Alta. Sin embargo, en este trabajo
se reconocen dos fallas más, ambas de carácter inverso y subparalelas a la Falla La Plata Alta, formando en
conjunto un pequeño sistema estructural inverso compuesto por tres fallas. Las dos fallas mayores de este
sistema son levemente oblicuas entre sí, con rumbo entre N 45° O y N 40° O, manteo de 40 a 50° NE, con
un largo de 15 a 12 km y mediante las cuales se alzan los intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi(d)),
cabalgando hacia el oeste por sobre rocas piroclásticas rojizas de la Formación Algarrobal (JsKa). La tercera
estructura de este sistema, es una falla más corta (3 km), cuya traza es oblicua a las dos mayores, con rumbo

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N 55° O y manteo de 50º NE. Esta estructura corta una sucesión de rocas piroclásticas gris verdosas del
Paleoceno-Eoceno asignada a los estratos de quebrada del Calvario (PaEqc2), de casi 100 m de potencia
y, por medio de ella, se dispone en contacto tectónico con un bloque colgante compuesto por volcanitas del
Jurásico (JsKa). Estas fallas constituyen un retrocorrimiento, fuera de secuencia, que corta a la Falla Las
Pircas, siendo por tanto un sistema más joven que las fallas regionales de rumbo norte-sur. Al igual que otras
fallas, este sistema estructural está cubierto por depósitos aluviales del Plioceno?-Pleistoceno? (PPla) los que
forman un depósito de gravas aterrazado, ubicado por sobre la traza principal de la Falla La Plata Alta y en el
bloque yacente al oeste.
Falla Las Ánimas. Esta estructura se ubica en el extremo suroeste del área de esta carta, desde la quebrada
Los Tambos por el norte hasta las nacientes de la quebrada Las Ánimas por el sur, con una extensión de unos
17 km de largo, y una traza prácticamente rectilínea. La extensión hacia el sur del límite de esta área no es del
todo evidente y la estructura, al parecer, pierde rechazo dentro del Complejo Plutónico Guanta (CPeg). Esta falla
de alto ángulo, levanta el bloque occidental con las formaciones Cerro Bayo (Cscb), San Félix (Trsf), Algarrobal
(JsKa) y el Complejo Plutónico Guanta (CPeg(mg)) por sobre un bloque yacente (oriental) compuesto por el
Complejo Plutónico Guanta (CPeg), stocks de los intrusivos del Triásico Superior (Trsi(sg)), las formaciones
Pastos Blancos y Lautaro (Trspb; Jl). Considerando las relaciones de corte, esta falla habría permanecido
activa con posterioridad al Jurásico Medio, pues corta a la Formación Lautaro (Jl). Sin embargo, hacia su
extremo norte, la Falla Las Ánimas está cortada por una estructura anular asociada al colapso y generación
de la Caldera La Fortuna de la Formación Algarrobal (JsKa(c)), cuyos productos intracaldera han sido datados
en 142,6±0,5 Ma, limitando con esto de forma más precisa la actividad de la Falla Las Ánimas. La diferencia
entre las formaciones que afloran a uno y otro lado de la falla, sugiere una larga data para la estructura, con
una fase normal durante el Triásico, que habría permitido una acumulación diferencial, entre las gravas de la
Formación San Félix hacia el oeste y las volcanitas triásicas (Trspb) hacia el este de la estructura. Posteriormente,
la sedimentación ocurrió en el bloque este, acumulando los sedimentos de la Formación Lautaro (Jl), lo que
sugiere que esta estructura ya se habría comenzado a invertir, aunque en esta localidad en particular, no se
han encontrado estructuras sedimentarias que indiquen sedimentación durante inversión tectónica.
Falla Punilla-La Plata y Falla Chollay. En varios sentidos estas estructuras son equivalentes y por ello
se describen en conjunto. Ambas son fallas inversas, de rumbo promedio N-S y manteo al oeste y que a
diferencia de las estructuras anteriores (fallas Pinte, Las Pircas y San Félix), mantean con un ángulo bastante
más bajo (30 a 40º O). La traza de la Falla Punilla-La Plata se ubica a lo largo de la quebrada La Plata y la
sierra del Medio (segmento La Plata), desapareciendo a la altura del estero de las Tres Quebradas, para
reaparecer en la quebrada Monte Verde (segmento Punilla), continuando hacia el sur en la carta Guanta-Los
Cuartitos y Paso de Vacas Heladas (Murillo et al., en preparación).
Por su parte, la traza de la Falla Chollay se extiende por la ladera oeste del río Chollay, río Estrecho
y Del Toro (Falla Chollay). Ambas trazas no son completamente rectas, si no que están curvadas hacia el
este en sus extremos norte y sur. A diferencia de la Falla La Punilla-La Plata, la traza de la Falla Chollay,
desaparece en el sector medio del área de esta carta, siendo "relevada" por una falla inversa de alto ángulo,
cuya traza se extiende por el cerro La Ortiga donde adquiere un manteo de hasta 60° E. Mediante estas
fallas los bloques occidentales cabalgan rocas hacia el este del Complejo Plutónico Chollay (Trch) y de
las volcanitas de la Formación Pastos Blancos (Trspb), por sobre las formaciones Lautaro y Lagunillas (Jl;
Jsl). La magnitud mínima del rechazo de estas fallas, puede inferirse a partir de la potencia de las rocas
estratificadas cabalgadas, las que en esta zona alcanzan los 800 m de potencia, siendo este valor mínimo
muy conservador.
En particular, en el extremo norte de la Falla Punilla, la Formación Pastos Blancos (Trspb) cabalga a
la Formación Lagunillas (Jsl), y más al sur del río Potrerillos, en quebrada Monte Verde, a la Formación
Lautaro (Jl). A lo largo de la traza de ambas estructuras, existen pliegues volcados con longitudes de onda
del orden de 500 m, que pueden contener pliegues chevron asimétricos más pequeños de ~3 m de longitud
de onda, formados en calizas y lutitas jurásicas. Específicamente, en la quebrada La Plata y en la quebrada
La Guitarra (afluente del río Chollay) existen pliegues de arrastre generados por este fallamiento inverso de
bajo ángulo. Estos pliegues son sinclinales tumbados y abiertos hacia el este, ubicados por "debajo" de las
rocas plutónicas, evidenciando la cinemática inversa de las Fallas La Plata y Chollay.

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Falla El Encierro. Es una falla inversa de rumbo NNO-SSE y manteo al SO, cuya traza se ubica en las
nacientes del cajón del Encierro, desde el paso del Soberado, desde donde se extiende hacia el norte por
unos 5 km en la sierra de Las Palas. La Falla El Encierro alza al Complejo Plutónico Chollay (Trch) y a los
estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs) por sobre las areniscas rojas y deformadas del Miembro Tilito de
la Formación Doña Ana (OMda1). Esta falla, junto a la Falla La Coipa (de manteo opuesto) forman el graben
del Encierro de Moscoso y Mpodozis (1988).
Falla La Coipa. Esta falla se ubica en el extremo noreste del área de esta carta, en el valle del arroyo de
Valeriano y su traza se extiende desde el límite internacional con Argentina, hacia el norte por varios kilómetros
hasta el sector de la Laguna Grande, al norte del área de esta carta. Tiene un rumbo aproximado norte-sur y
manteo entre 60 y 80° al este. Mediante esta estructura, se alza el bloque oriental, compuesto por el plutón
Valeriano del Complejo Plutónico Chollay (Trch), una sucesión estratificada y plegada de la Formación Las
Placetas (DClp) y los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), por sobre rocas volcánicas cenozoicas
(OMda) y triásicas (PeTrgs), definiendo una zona triangular deprimida anteriormente denominada graben
del Encierro (Moscoso y Mpodozis, 1988; Nasi et al., 1990).

Discordancias e inconformidades

La discordancia angular más antigua del área, corresponde a aquella existente entre la Formación Las
Placetas (DClp) y el resto de las unidades geológicas más jóvenes. Estas rocas están deformadas mediante
pliegues amplios, cuyos ejes de orientación NO se disponen oblicuos a la disposición general de las otras
estructuras de la zona. Esta formación se encuentra intruida por el Complejo Plutónico Chollay (Trch) y está
cubierta en discordancia angular por los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs). La deformación de la
Formación Las Placetas puede situarse por lo tanto entre el Devónico Superior(?) y el Carbonífero Inferior
(edad de (PeTrgs)). Esta deformación representa un evento tectónico mayor, que por su edad podría reflejar
esfuerzos relacionados a la orogenia Chánica, atribuida a la colisión del terreno alóctono Chilenia, contra
Cuyania en el Devónico Medio tardío.
Una inconformidad de magnitud regional, es aquella existente entre las rocas plutónicas carbonífero-
triásicas y las formaciones que se depositaron directamente sobre ellas, como las formaciones volcánicas
del Carbonífero Superior (Cscb), Pérmico Superior-Triásico Inferior (PeTrgs) y del Triásico Superior (Trspb)
y las formaciones San Félix (Trsf), La Totora (Trslt), Lautaro (Jl) y Algarrobal (JsKa). En tal sentido, esta
inconformidad es una estructura diacrónica. Así, los complejos plutónicos del Carbonífero-Pérmico (Cii; Csi;
CPeg; PeTro) están cubiertos por las volcanitas del Triásico Superior de la Formación Pastos Blancos (Trspb),
la que se depositó directamente sobre estos en la zona centro sur del área, y están cubiertos, además, por
las formaciones La Totora y Lautaro (Trslt; Jl). La edad más antigua para la Formación Pastos Blancos es
de 232 Ma (río Potrerillos), por lo que en este caso, dicha inconformidad representa un hiato mínimo de
ca. 70 Ma. En el caso de los complejos plutónicos del Triásico, estos fueron cubiertos por las formaciones
Pastos Blancos, Lautaro y Lagunillas (Trspb, Jl, Jsl), y por las unidades volcánicas del Cenozoico tardío. Los
monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (ca. 252 Ma; (PeTro)) están cubiertos por la Formación
Pastos Blancos, con un hiato asociado de ~20 Ma. En la mayoría de los casos, la superficie de erosión
entre basamento y la cobertura mesozoica, está basculada del orden de 30 a 70° O como resultado de una
rotación antihoraria, posiblemente en respuesta a la evolución de la faja plegada y corrida en esta zona.
En el sector de La Puntilla, en el río Del Carmen, la Formación San Félix está cubierta en discordancia
angular por rocas de la Formación La Totora (Trslt) y la Formación Algarrobal (JsKa). La angularidad en su
relación, puede observarse a partir de la existencia de un sistema de anticlinales y sinclinales con ejes de
rumbo NO-SE que deforman los conglomerados triásicos, así como por la traza irregular del contacto entre
la Formación Algarrobal y las formaciones San Félix y Lautaro a las que cubre discordantemente.
En el Cenozoico, una discordancia importante es aquella entre las sucesiones volcánicas del Oligoceno
como la Formación Doña Ana (OMda) y las rocas volcánicas (y plutónicas) del Pérmico-Triásico sobre las
que se dispone. Martin et al. (1995) indicaron que en el sector de El Indio, existe una discordancia angular
entre los Miembros Tilito (OMda1) y Escabroso (OMda2) de la Formación Doña Ana, sin que en el área de
esta carta se evidencie tal relación. Las rocas volcánicas del Mioceno Superior como la Formación Cerro de

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Las Tórtolas (Mct) y la Formación Tambo (Mt), parecen no haber sufrido mayor deformación y se disponen
de forma subhorizontal.
Por último, los depósitos aluviales del Mioceno Superior-Plioceno (MPa) se depositaron en discordancia
de erosión y angular sobre las rocas más antiguas de la zona. Los distintos niveles de depósitos reconocidos
para este sistema de gravas, tienen variaciones de facies y de proveniencia que indican cambios en el nivel
base del sistema aluvial.

RECURSOS MINERALES

A esta latitud, 29° a 29°30' S, la mayor parte de los depósitos minerales metálicos están concentrados en
la Cordillera de la Costa y Precordillera, al oeste del meridiano 70°30' O. Allí, la mineralización corresponde
a depósitos de cobre-oro-óxidos de hierro y hierro-apatito, junto a sistemas de pórfidos Cu-Au del Cretácico
Inferior, Cu-Mo del Paleoceno-Eoceno temprano y vetas asociadas, cuya mineralización es hospedada en
rocas volcano-sedimentarias de edad mesozoica tardía (Moscoso et al., 2010; Creixell et al., 2012 y 2013;
Arévalo et al., 2009; Arévalo y Welkner, 2008; Maksaev et al., 2007). Por el contrario, al oriente de dicho
meridiano, correspondiente al borde oeste del área de esta carta, donde el alzamiento de la cordillera
expone los complejos plutónicos del Carbonífero-Triásico Superior del "Núcleo Paleozoico" (Nasi et al.,
1985), perdiéndose así gran parte de la cobertura mesozoica, que hacia el oeste hospedó la mineralización,
exponiendo en su lugar, extensos batolitos que no albergan depósitos minerales de importancia, y que
contienen escasa mineralización en vetas. En efecto, en toda el área de esta carta existen solo 2 prospectos
mineros y 13 yacimientos metálicos (Díaz et al., 1981; Vivallo et al., 2008). Este cambio en la distribución y
estilo de mineralización, define un cambio metalotectónico de primer orden, asociado a los distintos dominios
estructurales. Así, en el área de esta carta, los depósitos metalíferos se asocian a 2 ambientes diferentes:
i) Una estrecha franja de depósitos de vetas en rocas de la cobertura mesozoica ubicados en el borde
occidental del área; y ii) Depósitos auríferos epitermales relacionado al volcanismo Mioceno, ubicados
hacia el límite internacional (Franja metalogénica El Indio-Pascua). Estos últimos depósitos, se asocian a
la instauración del arco volcánico Oligoceno-Mioceno, cuya evolución petrogenética estaría controlada por
el engrosamiento cortical producto del desarrollo de una subducción plana (Kay y Mpodozis, 2001; Kay et
al., 1999). Este ambiente propició la formación de sistemas epitermales de alta sulfuración expuestos en
la Franja El Indio-Pascua, en cuyo segmento norte, en el área de esta carta, se alberga al yacimiento de
Au-Ag-Cu de clase mundial del proyecto minero Pascua-Lama. Por otro lado, la actividad asociada a la
explotación de rocas y minerales industriales también es reducida, limitándose a la extracción de áridos en
el río Del Carmen y a un prospecto de mina de caliza en el sector de río Potrerillos (quebrada Monte Verde),
ambas faenas destinadas a satisfacer las demandas del proyecto Pascua-Lama, tanto para construcción de
caminos de acceso, como para suministro en los procesos metalúrgicos.

YACIMIENTOS METÁLICOS

CRETÁCICO-EOCENO

En el borde oeste del área de esta carta, las rocas sedimentarias y volcánicas del Mesozoico (formaciones
Algarrobal, Pucalume y Viñita) hospedan depósitos en vetas emplazadas en fracturas, de orientación variable
cercana a O-E y ONO, las que han sido explotadas mediante faenas de pequeña minería de forma no
mecanizada. Estas vetas presentan oxidados de cobre, hidróxidos de hierro y menor contenido de sulfuros
(bornita) y óxidos (hematita). Si bien existen cerca de una decena de laboreos mineros artesanales, actualmente
abandonados, a lo largo de toda la franja del Jurásico Superior-Cretácico, existen dos faenas importantes
que son la mina La Ferrocarril y una mina ubicada frente a la quebrada Tabaquitos en el sector noroeste
del área de esta carta. Las rocas de este sector presentan una alteración propilítica moderada a fuerte, con
minerales como epidota, clorita, calcita y cuarzo, acompañada de leve silicificación. La fuerte alteración

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propilítica señalada está asociada al menos espacialmente, al Complejo Plutónico El Orito de 54-53 Ma.
Alteraciones más locales, caracterizadas por asociaciones de cuarzo-sericita, albitización y arcillización, se
ubican en las partes altas de la quebrada El Verraco y en la quebrada Guanaco Blanco. Al noroeste de la
zona de estudio, en la carta Geología del Área Vallenar-Domeyko (Arévalo et al., 2009), existe alteración
hidrotermal con mineralización de cobre (calcopirita y crisocola, Vivallo et al., 2008). Hacia el sur, la intrusión
del Complejo Plutónico Peralta (42-40 Ma) ha generado zonas de alteración hidrotermal en las formaciones
Viñitas y Algarrobal, en las cuales no se han descrito depósitos metálicos de importancia; sin embargo, en
la quebrada las Vegas de Casablanca, es posible encontrar en el complejo plutónico, un sector de brecha
hidrotermal caracterizado por minerales de turmalina, cuarzo y arcillas.

MIOCENO

Entre los 29 y 30°S, cercano al límite con Argentina, se encuentra el extremo norte de la franja metalogénica
(Au - Ag - Cu) de El Indio-Pascua. Esta franja alberga numerosas zonas de alteración-mineralización,
producidas por un sistema hidrotermal de carácter epitermal que generó yacimientos de alta sulfuración,
como El Indio, El Tambo y Pascua, en Chile; y Lama y Veladero en el lado Argentino, además de prospectos
como Valeriano y el Cajón del Encierro. En total, para esta franja, se estiman recursos de aproximadamente
40 Moz de Au. El origen de la Franja El Indio-Pascua, ubicada sobre el basamento permo-triásico, está
ligada a la actividad volcánica miocena y al continuo engrosamiento cortical que induce la instauración de
la subducción plana (Kay y Mpodozis, 2001; Bissig et al., 2001, 2003; Deyell et al., 2005). El volcanismo
produce varias zonas de alteración y mineralización a lo largo de la franja; sin embargo, en los grandes
yacimientos los principales eventos de alteración/mineralización tienen edad miocena superior, entre los
9,5 y 5 Ma (Bissig et al., 2015 y referencias en él), a excepción del yacimiento Veladero, con edades entre
los 12,7 y 10,3 Ma (Holley, 2012).
En el área de estudio, el principal yacimiento corresponde al depósito de Au-Ag-Cu de Pascua-Lama,
proyecto binacional de la empresa minera Barrick Gold. Está ubicado en la frontera de Chile-Argentina,
entre los 4.500 y 5.300 m s.n.m. en el sector de Cerros Nevados, en la parte sureste del área de esta carta.
Corresponde a un depósito epitermal de alta sulfuración de baja ley y alto tonelaje. Contiene reservas
probadas y probables de 357,836 Mton con 1,337g/ton de Au; 58,786 g/ton Ag y 0,072% Cu; que representan
un total de 15,384 Moz Au. Además, contiene 173,574 Mton de recursos no probados, con 1,303 g/ton Au;
22,389 g/ton Ag; 0,06% Cu (Barrick, 2013). La mineralización de este yacimiento está alojada en brechas
y en vetillas de tipo stockwork (Chouinard et al., 2005; Deyell et al., 2005) asociados a un cuerpo de mena
principal, denominado Brecha Central, el que corresponde, según Chouinard et al. (2005), a una chimenea
de brecha (brecha pipe) que contiene clastos previamente alterados, clastos con vetillas y matriz de roca
pulverizada (rock flour matrix). En superficie, tiene dimensiones de 275 m por 520 m, y de 170 m por
400 m, a los 300 m de profundidad. El yacimiento se formó en dos etapas principales de alteración argílica
avanzada, separadas por una etapa de alteración argílica, silicificación y formación de jarosita hipógena,
las que se forman penecontemporáneas al emplazamiento de la Brecha Central (Chouinard et al., 2005).
El principal evento de mineralización corresponde a la segunda etapa de alteración, representado por una
extensa alteración de sílice oquerosa y alteración argílica avanzada, donde acurre incorporación de Au en
piritas y enargitas, además de la precipitación de oro nativo (Chouinard et al., 2005). La edad de la actividad
hidrotermal está datada entre los 9,1 y 8 Ma y la mineralización principal de oro a los 8,8±0,6 Ma (Bissig et al.,
2001; Deyell et al., 2005). Si bien Deyell et al. (2005) indican que la mineralización está genéticamente ligada
un ambiente volcánico del Mioceno, formador de brechas freatomagmáticas y redes de fracturas asociadas,
no existe volcanismo en el área de esta carta que coincida con la edad de mineralización del yacimiento. Sin
embargo, Bissig et al. (2001) dataron, mediante 40Ar/39Ar, un dique dacítico en 7,8±0,3 Ma, que es el único
registro ígneo contemporáneo a la mineralización (Formación Pascua sensu, Bissig et al., op. cit.).
Por otro lado, al norte del proyecto Pascua-Lama, existen tres prospectos mineros de importancia,
Arroyo Blanco, El Encierro y Valeriano, los que presentan una alteración argílica avanzada. El proyecto
con mayor desarrollo hasta el momento corresponde al prospecto Valeriano, donde la empresa minera
Hochshild, realizó durante 2010-2013 una campaña de sondaje con un total de 14.270 m perforados en 16

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sondajes de diamantina (Burgoa et al., 2015). La alteración hidrotermal del prospecto Valeriano corresponde
según estos autores, a un sistema hidrotermal de carácter epitermal en superficie, que hacia lo profundo
contiene un pórfido de Cu-Ag. En superficie se caracteriza por una alteración argílica avanzada, con brechas
hidrotermales con ganga de cuarzo-alunita-enargita y, en profundidad, desarrolla un ambiente de pórfido con
alteración fílica periférica y potásica hacia el centro, con mineralización de calcopirita, bornita y magnetita.
En el área de esta carta, se obtuvo una edad de alteración K-Ar en biotita secundaria de 10,3±0,2 Ma, lo
que se podría considerar una edad máxima para la actividad hidrotermal. Por otro lado Burgoa y Muñoz
(2013) obtuvieron una edad Re-Os en molibdenita de 9,95±0,04 Ma, la que interpretan como representativa
de la edad de mineralización. Ambas edades son cercanas a la edad de la Formación Tambo (Mt) a los
~11 Ma, cuyos productos piroclásticos se distribuyen a lo largo del borde oriental del área de esta carta y
podría corresponder al volcanismo contemporáneo a la actividad hidrotermal que generó este yacimiento.

DEPÓSITOS DE ROCAS Y MINERALES INDUSTRIALES

En el área de esta carta existen al menos 2 depósitos de rocas y minerales industriales, cuya explotación
está destinada a cubrir la demanda local de estos recursos, en especial relacionados con las faenas mineras del
proyecto Pascua-Lama y caminos asociados. El primero de estos corresponde a un depósito de áridos ubicados
en el río Del Carmen, al sur del poblado El Corral. Los áridos son explotados desde graveras ubicadas en la parte
baja de grandes depósitos coluviales (PlHc) provenientes de la meteorización y erosión de las masas intrusivas
del Carbonífero y Pérmico, por lo que su composición está en buena parte determinada por la de estos cuerpos
intrusivos. Por su naturaleza coluvial, estos áridos abarcan virtualmente todas las granulometrías, predominando
la fracción arenosa (“maicillo”), recurso utilizado principalmente en proyectos viales locales, entre otros.
Un segundo depósito en exploración, corresponde a las calizas de la Formación Lautaro (Jl), en el sector
de quebrada Monte Verde, afluente del río Potrerillos, donde existe un proyecto de explotación por parte de la
Compañía Minera Nevada Ltda., para la producción de caliza y cal para abastecer los procesos metalúrgicos
del yacimiento Pascua-Lama de la misma compañía. Este proyecto está diseñado para procesar un promedio
aproximado de 128.000 ton/mes de roca, equivalente a un promedio de 4.600 ton/día y contempla aproximadamente
27 millones de toneladas de material, de los cuales 25 millones son caliza con una ley media de 89% CaCO3, lo
que implica una relación estéril/mineral baja (MWH, 2008); sin embargo, este proyecto aun no está en ejecución.

SÍNTESIS GEOLÓGICA

Las unidades más antiguas en el área de esta carta corresponden al Complejo Metamórfico El Cepo
(OrCc), La Formación Las Placetas (DClp) y las Migmatitas Quebrada Seca (Ciqs). La primera, compuesta por
metapelitas y metareniscas, se presenta a modo de roof pendant o megaxenolitos aislados en las extensas
masas plutónicas del Carbonífero Superior y Pérmico (Csi, Pech y CPeg), de modo que el protolito sedimentario
debió ser parte de la roca de caja de estos intrusivos. La edad máxima de este protolito, obtenida mediante
datación de circones detríticos, es Ordovícico Inferior (ca. 472 Ma), aunque la sedimentación bien podría
haber alcanzado el Carbonífero según lo indican sus relaciones de contacto con los complejos plutónicos.
La Formación Las Placetas (DClp), por su parte, está compuesta por estratos de areniscas, wackas y rocas
pelíticas con metamorfismo de contacto de bajo grado. Aflora en el extremo noreste del área de esta carta,
donde está intruida por el Complejo Plutónico Chollay (Trch) y cubierta en discordancia angular por rocas
piroclásticas de los estratos del Paso Guanaco Sonso (PeTrgs). Contiene flora y fauna fósil que permite
asignarle una edad devónica superior, consistente con una edad máxima de sedimentación de 380,2±7,2 Ma
obtenida a partir de estudio de circones detríticos. La tercera unidad más antigua, son las Migmatitas Quebrada
Seca (Ciqs), unidad que aflora al norte del área, en el sector de quebrada Pinte. Según Álvarez (2015),
estas rocas tienen un protolito ígneo cuya edad de cristalización lo sitúa a fines del Cámbrico (ca. 486 Ma),
con un evento metamórfico principal cercano a los 333 Ma y un metamorfismo de contacto sobreimpuesto
entre los ca. 282 y 270 Ma.

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Las unidades ígneas que suceden a las descritas anteriormente registran un magmatismo de larga
duración (ca. 115 Ma), comprendido entre el Misisipiano Superior (229 Ma) y el Triásico Superior (215 Ma),
responsable de la formación de varios plutones y complejos plutónicos, así como de varias sucesiones volcánicas
predominantemente félsicas y piroclásticas. Las edades radiométricas de las unidades ígneas de este período
indican una actividad magmática sostenida en el tiempo, aunque, en el área de esta carta, se observa una
"disminución" del magmatismo durante el Pérmico Medio y Superior, tanto para las unidades plutónicas (gap
plutónico entre los 285 y 252 Ma), como para las sucesiones volcánicas (sin registro del Pérmico Medio a
Superior). Posterior a este lapso, el magmatismo continuó para formar complejos plutónicos en el Pérmico
Superior y Triásico, con características algo más epizonales y nuevas sucesiones volcánicas félsicas.
En detalle, el pulso magmático más antiguo del ciclo Carbonífero-Triásico es del Misisipiano Superior y está
representado por las Dioritas de Quebrada Pinte (Cii(d)) (ca. 324 Ma), un conjunto de dioritas mesocráticas
intensamente foliadas, y por el plutón Chacaicito (Cii(gr)), un granito leucocrático de grano grueso e isótropo
(ca. 329 Ma). La edad de estos intrusivos los ubica al comienzo del ciclo magmático Gondwánico registrado
en Chile y Argentina (Llambías et al., 1991). Posteriormente, hacia la parte alta del Carbonífero Superior,
se depositó una sucesión volcánica félsica esencialmente piroclástica, representada por la Formación
Cerro Bayo (Cscb) del Pensilvaniano, casi al mismo tiempo en que cristalizaron los intrusivos plutónicos del
Carbonífero Superior ((Csi), 315-303 Ma). Hacia fines del Pensilvaniano y hasta el Pérmico Inferior, intruyeron
los plutones que componen el Complejo Plutónico Guanta ((CPeg), 301-291 Ma) y sus equivalentes hacia
el norte, como el Complejo Plutónico Chanchoquín ((Pech), 296-285 Ma) y el plutón La Estancilla (Iriarte
et al., 1999), ubicado en torno a los 28º S, a similar longitud, recientemente datado en ca. 286 Ma mediante
U-Pb (Martínez et al., 2015).
Como se mencionara, en el área de esta carta, no se han reconocido rocas plutónicas de edad Pérmico
Inferior tardío a Pérmico Superior (285-252 Ma), y aparentemente las sucesiones volcánicas del área tampoco
alcanzan a registrar dicho período. No obstante, en la carta Geología del área El Tránsito-Lagunillas (Salazar
et al., 2013a) ubicada al norte de esta zona, se reconocieron intrusivos de ese lapso, como las tonalitas de
quebrada El Pintado (272-259 Ma), aunque con un volumen bastante menor comparado con otros complejos
plutónicos de la zona. Por otro lado, antecedentes preliminares de la carta Geología del área Cerros de
Cantaritos-Laguna Chica (Salazar y Coloma, en preparación) han permitido identificar una sucesión de
rocas piroclásticas del Pérmico Medio. Aún considerando estas unidades ubicadas fuera del área de estudio,
regionalmente persiste un gap magmático de 10 Ma en el Pérmico Inferior tardío (285-275 Ma).
Hacia fines del Pérmico Superior, se acumularon lavas dacíticas y un gran volumen de rocas piroclásticas
félsicas de los estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs), que afloran hacia la frontera con Argentina y que
representan eventos de alto índice de explosividad volcánica. Estos estratos están intruidos por el Complejo
Plutónico Chollay (Trch) del Triásico Inferior a Medio (248-233 Ma) y presumiblemente por los monzogranitos
y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro) del límite Pérmico-Triásico (252 Ma).
En el Triásico Inferior(?) se habría comenzado a formar la cuenca que permitió la acumulación de
sedimentos clásticos, en ambientes aluviales y deltaicos, representada por la Formación San Félix (Trsf)
del Triásico Inferior?-Superior, que en el área de esta carta, aflora entre las fallas San Félix y Las Pircas.
Las observaciones de Salazar (2012) le permitieron inferir que esta sedimentación ocurrió en una cuenca
de hemigraben, abierta hacia el oeste, hacia donde se registran los mayores espesores.
Contemporáneo a la sedimentación de los niveles superiores de la Formación San Félix, en el Triásico
Superior, se acumularon hacia el sureste potentes sucesiones de rocas volcánicas, principalmente piroclásticas
de carácter félsico, con menor proporción de lavas máficas (hacia la base) y lavas y domos riodacíticos,
correspondientes a la Formación Pastos Blancos (Trspb). Las edades radiométricas obtenidas para esta
formación, entre 232 y 216 Ma, indican que este volcanismo es más joven que las volcanitas félsicas del
Grupo Choiyoi en Argentina (286-247 Ma; Sato et al., 2015).
Por último, también durante el Triásico Superior, se emplazaron los intrusivos plutónicos del Triásico Superior
(Trsi), que incluyen a los Sienogranitos Colorado (Trsi(sg)) (229-224 Ma), intrusivos granodioríticos (Trsi(gd))
e intrusivos dioríticos (Trsi(d)) (ca. 215 Ma); además, de los intrusivos hipabisales andesítico-basálticos del
río Potrerillo (Trsh). Todo este magmatismo es contemporáneo con el volcanismo de la Formación Pastos
Blancos (Trspb), con la cual, al menos los sienogranitos y los hipabisales máficos, guardan una estrecha

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relación espacial. En conjunto, estos intrusivos (Trsi y Trsh) representan los últimos eventos magmáticos
del ciclo Paleozoico-Triásico de los que se tenga registro en territorio chileno.
A modo general, se ha establecido previamente que las unidades ígneas del Paleozoico Superior se
habrían formado en un ambiente dominado por subducción y que hacia el Triásico habría ocurrido un cese
de esta, induciendo una fusión cortical y originando grandes volúmenes de rocas graníticas postorogénicas
(Mpodozis y Kay, 1992). Sin embargo, nuevos antecedentes (Coloma et al., 2013; Coloma et al., 2015;
Salazar et al., 2013c; este trabajo) parecen indicar que el magmatismo fue prácticamente continuo desde
el Carbonífero hasta el Triásico y que las unidades ígneas (plutónicas y volcánicas) poseen una signatura
geoquímica consistente con la esperada para productos de un arco magmático controlado por subducción.
En particular, a esta latitud, la idea de un margen de subducción activo durante el Carbonífero-Pérmico,
se ve reforzada por la existencia de rocas metamórficas generadas en un prisma acrecionario de similar
edad, situado en la costa (Complejo Metamórfico Punta de Choros en Creixell et al., 2012; y el Complejo
Epimetamórfico Chañaral en Godoy y Lara, 1998). La disminución temporal del magmatismo observado en
el área de esta carta es, hasta cierto punto, contemporáneo con la fase compresiva vinculada a la orogenia
San Rafael (280-270 Ma) reconocida a igual latitud en la cordillera del Colangüil, en la precordillera Argentina
(Llambías y Sato, 1990). El magmatismo posterior a este lapso también tiene características geoquímicas de
arco magmático, aunque su evolución estaría asociada a una corteza continental adelgazada (extensión).
Hervé et al. (2014) presentaron datos de isótopos de Hf y O en cristales de circón, que sugieren una menor
contaminación radiogénica de los magmas emplazados posterior al Pérmico Medio (post 270 Ma).
La Formación La Totora (Trslt), del Triásico Superior, se depositó en una cuenca de orientación norte-sur y
directamente sobre las rocas plutónicas carbonífero-pérmicas y triásicas (Cii(d), Pech(mg) y Trch(mg)), aunque
con un espesor más reducido que el presente hacia el norte. Los estratos de lavas andesíticas y productos
epiclásticos son cubiertos discordantemente (baja angularidad) por la Formación Lautaro (Jl), compuesta por
areniscas y calizas con abundante fauna de invertebrados marinos del Sinemuriano?-Bajociano. A su vez,
esta formación está cubierta, en discordancia angular, por los depósitos clásticos y volcánicos subaéreos de
la Formación Lagunillas (Jsl), en el sector este del área de esta carta, y la Formación Algarrobal (JsKa), en el
sector oeste. Si bien el ambiente de sedimentación hacia el Jurásico Superior es principalmente subaéreo,
en el sector occidental del área de esta carta, en la Formación Algarrobal, existen varias localidades con
intercalaciones de peperitas y paquetes de lavas almohadilladas, que evidencian interacción entre lavas y
cuerpos de agua con sedimentos semiconsolidados. Por otro lado, la formación de una caldera de colapso y
productos asociados asignados a la Formación Algarrobal (JsK(c)), indicarían la ocurrencia de eventos de alto
índice de explosividad volcánica. Las rocas volcánicas de la Formación Lagunillas (Jsl) se depositaron también
durante el Jurásico Superior, pero al este del depocentro de la Formación Algarrobal (JsKa). Contemporáneo
al volcanismo del Jurásico Superior y Cretácico Inferior, cristalizaron las tonalitas de quebrada López (Jstl) de
ca. 151 Ma y la tonalita Potrerillos (Kitp) de ca. 144 Ma, indicando que las rocas intrusivas asociadas al arco
alcanzaban esta longitud. Además, el conjunto de diques félsicos riodacíticos de coloración rojo-rosácea que
intruyen a los complejos plutónicos mencionados (df1), fueron intruidos a comienzos del Cretácico Inferior.
Sobre la Formación Algarrobal, que en el área de esta carta alcanza el Valanginiano, se depositó en
discordancia angular la Formación Pucalume (Ksp), una sucesión de estratos sedimentarios continentales
y en parte costeros. Por sobre esta formación, se depositaron las lavas andesíticas y rocas piroclásticas de
la Formación Viñita (Ksv) del Cretácico Superior, que junto a la Formación Pucalume (Ksp) se extienden
hacia el oeste, en la carta Geología del área Estación Chañar-Junta de Chingoles (Creixell et al., 2012).
Estas unidades contienen depósitos sedimentarios acumulados durante la Fase Peruana y al volcanismo
calcoalcalino de arco posterior a ella (Creixell et al., 2013).
En el extremo suroeste del área de esta carta, afloran las rocas más nororientales de los estratos de
quebrada del Calvario (PaEqc), una sucesión de estratos formados por lavas y rocas piroclásticas del Paleoceno
y Eoceno, a la que se vinculan calderas volcánicas y domos periféricos. De estas estructuras volcánicas,
en el borde sur occidental del área de esta carta, afloran parte de las rocas piroclásticas y estructura anular
atribuidas a la Caldera Casablanca (Arévalo y Creixell, 2010; Creixell et al., 2013). A esta misma longitud,
y ya en el Eoceno, los complejos plutónicos El Orito ((Eo), 54-53 Ma) y Peralta ((Ep), 42-40 Ma) intruyeron
a las formaciones cretácicas.

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Durante el Eoceno tardío y el Oligoceno, el magmatismo se traslada hacia el este (ca. 40-50 km) hasta
alcanzar la zona limítrofe Chile-Argentina, generando varios plutones aislados agrupados en las Dioritas
Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma ((EOb), 37-30 Ma) unidad intrusiva compuesta por varios stock menores
a 4 km2, por lo general, con texturas faneríticas finas a porfídicas subvolcánicas. Hacia fines del Paleógeno
y comienzo del Neógeno, se formaron las rocas del Miembro Tilito de la Formación Doña Ana (OMda1),
compuesto por productos piroclásticos, con intercalaciones de lavas y niveles de conglomerados. Al sur de
esta carta, el Miembro Tilito alcanza amplia distribución areal, en especial en el sector del cerro Doña Ana
y del yacimiento El Indio, donde está cubierto en concordancia, por rocas del Miembro Escabroso de la
Formación Doña Ana (OMda2) (Murillo et al., en preparación).
Posterior al volcanismo oligomioceno, el volumen de los productos volcánicos decrece drásticamente,
al mismo tiempo que su signatura geoquímica evidencia un engrosamiento cortical, relacionado a la
subhorizontalización de la Placa de Nazca (Kay et al., 1987, 1988, 1991; Litvak et al., 2007). En el Mioceno
Medio a tardío, extruyen las rocas volcánicas de la Formación Cerro de Las Tórtolas (Mct), un conjunto de
rocas piroclásticas, cuellos volcánicos y domos intermedios a ácidos, que cubren en discordancia angular y
cortan a la Formación Doña Ana. Además, también en el Mioceno, intruyen varios plutones principalmente
dioríticos de la Unidad Infiernillo (Mi). Para esta etapa, el alto grado de acoplamiento entre las placas de
Nazca y Sudamérica, generó una tectónica compresiva, posiblemente relacionada a la orogenia Pehuenche
(Charrier et al., 2009), que condujo a engrosamiento cortical y alzamiento y diferenciación geoquímica de los
productos del arco (Kay y Mpodozis, 2001, 2002). Parte de este alzamiento está registrado en las superficies
de pediplanos alzados ubicados en el límite internacional (Bissig et al., 2002) y al alzamiento de niveles de
gravas aluviales del Mioceno-Plioceno (MPa). El último evento volcánico de la zona en territorio chileno, está
representado por la Formación Tambo (Mt), compuesta por un depósito ignimbrítico de poco volumen, datado
en ca. 12-11 Ma, el que rellena las formas del terreno en las altas cumbres, sellando el relieve del Mioceno
Medio. En este mismo lapso, intruirían los pórfidos andesíticos del cordón La Tinajilla (Mpat) y se generó la
mineralización Cu-Ag en el sector del arroyo Valeriano datado en 9,9 Ma en molibdenita (Burgoa et al., 2015).
Hacia fines del Mioceno se produce el cese del volcanismo, instalándose en cambio, un sistema de
alteración hidrotermal que dio origen a la franja metalogénica de yacimientos epitermales de plata, oro y
cobre de clase mundial representados por la Franja El Indio-Pascua (Maksaev et al., 2007). Estos procesos
de alteración, se asocian a ambientes epitermales de alta sulfuración, que en el área de esta carta, son
responsables de la intensa alteración argílica avanzada y formación de chimeneas de brecha volcánica
que caracterizan al yacimiento Pascua, cuya mineralización ha sido datada en 8,7 Ma (Deyell et al., 2005).
Durante el Pleistoceno y Holoceno fueron acumulados depósitos aluviales (PPla), coluviales (PlHc) y aluviales
recientes (PlHa), generados en las diferentes etapas de incisión cuaternaria de las grandes quebradas. También
durante este período, las cabeceras de los principales valles fueron modeladas por glaciares de montaña,
que dieron origen a valles con morfologías en forma de U y escarpados circos glaciares. Los depósitos más
antiguos de esta carta, tienen una edad de alrededor de 25 Ka antes del presente (Zech et al., 2006) y se
ubican en el cajón del Encierro, en el noreste del área de esta carta. Los depósitos glaciares (PlHg), dejados
por la actividad glaciar, corresponden principalmente a formas morrénicas e incluyen también a procesos
periglaciares actuales, cuya mayor y más importante expresión son los glaciares rocosos ubicados en las
partes altas de los valles glaciares. Las condiciones climáticas y de altitud de estos cordones montañosos,
permite el desarrollo y conservación de esta expresión de permafrost y constituyen una importante reserva
de agua para el ecosistema.

AGRADECIMIENTOS

Los autores agradecen especialmente a los geólogos del SERNAGEOMIN C. Creixell, E. Salazar,
F. Coloma, R. Velásquez e I. Murillo por colaborar en la elaboración de esta carta, mediante discusión en
gabinete y varios días de campo. Al geógrafo G. Cancino por el manejo de la base de datos y la impecable

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producción digital de la cartografía geológica. Asimismo, quisiéramos agradecer al equipo del Departamento
de Laboratorios dirigido por E. Fonseca, quien además realizó los estudios de factibilidad de datación 39Ar/40Ar
y K-Ar; y en especial a C. Pérez de Arce, exjefe de la Unidad de Geocronología; al señor J. Bustamante por
liderar los análisis químicos; al señor A. Rubilar por las determinaciones paleontógicas efectuadas; y a los
señores F. Llona y M. Suárez por las determinaciones de edades U-Pb e imágenes de catodoluminiscencia.
Agradecemos también al Dr. S. Meffre del Laboratorio de geocronología de la University of Australia, por
las determinaciones U-Pb en circón. A los señores R. Guerra, J. Sapiain, J. González y J. Cuellar por los
permisos de ingreso, apoyo geológico y logístico durante el trabajo al interior de la zona de protocolo
del proyecto Pascua-Lama de la compañía Barrick Gold, durante los veranos de 2012, 2014 y 2015. A
la geóloga C. Saldes por su trabajo de terreno en el sector de Pascua y río Potrerillos. A las señoritas
M.F. González y P. Sigoña por su colaboración con el estudio petrográfico y asistencia en el campo. A la
señorita H. Riquelme por su apoyo en el estudio de facies volcánicas de las sucesiones pérmicas. A los
técnicos en geología y minería señores M. Espinosa e I. Calderón por su asistencia en el trabajo de campo.
A los señores conductores de esta institución M. Martínez, H. Neira, H. Rojo, J. Díaz, I. Acuña, D. Gofré,
R. Tello, S. Órdenes, R. Flores y E. Rogel, por su apoyo logístico y conducción en terreno y al señor R.
Urbina (Checo) por su valiosa asistencia en campamento. Asimismo, agradecemos a la Oficina Regional de
Coquimbo, por el apoyo técnico y logístico otorgado.

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Winocur, D.A.; Ramos, V.A. 2011. La Formación Valle del Cura: su edad y ambiente tectónico. In Congreso Geológico
Argentino, No. 18, Actas 2: CD-Rom. Neuquén.
Winocur, D.A.; Litvak, V.; Ramos, V.A. 2014. Magmatic and tectonic evolution of the Oligocene Valle del Cura basin, Main
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Geological Society of London, Special Publications 399 (1): 109-130. doi: 10.1144/SP399.2
Yáñez, G.; Ranero, C.; Von Huene, R.; Díaz, J. 2001. Magnetic anomaly interpretation across the southern Central Andes
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Zech, R.; Kull, C.; Veit, H. 2006. Late Quaternary glacial history in the Encierro Valley, northern Chile (29°S), deduced from
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Zeil, W. 1958. Merine Mittletrias in der Hochkordillere der Provinz Atacama (Chile). Neues Jahrbuch des Geologie und
Paleontologie, Abhandlung: 339-351.

(*) Documento Inédito, disponible en la Biblioteca del Servicio Nacional de Geología y Minería, Santiago.

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ANEXOS

I DATACIONES RADIOMÉTRICAS
Tabla 1. Edades radiométricas
Tabla 2. Resumen de los datos analíticos K-Ar de este trabajo
Tabla 3. Resumen de los datos analíticos 40Ar/39Ar de este trabajo
Tabla 4. Resumen de los datos analíticos U-Pb LA-ICP-MS de este trabajo

II FÓSILES
Tabla 5. Localidades fosilíferas

III RECURSOS MINERALES


Tabla 6. Yacimientos metálicos

IV ANÁLISIS QUÍMICOS
Tabla 7. Análisis químicos de elementos mayores, menores y trazas

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ANEXO I

DATACIONES RADIOMÉTRICAS

PROCEDIMIENTOS ANALÍTICOS Y CONDICIONES INSTRUMENTALES

Las condiciones analíticas de las dataciones realizadas durante este trabajo son las siguientes:

Método K-Ar del Servicio Nacional de Geología y Minería, Chile


Las dataciones por el método K-Ar fueron realizadas en la Unidad de Geología Isotópica, por Carlos
Pérez de Arce Raveau.
Una vez molida la roca y realizada la separación magnética con separador isodinámico Frantz, los minerales
por analizar son seleccionados en forma manual bajo lupa binocular con luz reflejada y transmitida, con una
pureza cercana al 100%. Luego, el material es pasado por un cuarteador y las fracciones son analizadas
por K y por Ar. El análisis químico del K se realiza mediante fluorescencia de rayos X. Para el análisis de
Ar, se introduce la muestra en un crisol de molibdeno y se cuelga dentro de una línea de ultra alto vacío de
vidrio Pyrex, la que es calentada a una temperatura de 300 °C, por un período de 13 a 15 h para obtener
un nivel de vacío adecuado (10-8 Torr). Posteriormente, la muestra es fundida en un horno de inducción de
radiofrecuencia y los gases son purificados mediante ceolitas, Cu, óxido de Cu y Ti. El volumen de Ar se
determina por dilución isotópica, con un trazador enriquecido en 38Ar; las lecturas de razones isotópicas se
hacen en un espectrómetro de masas AE1, modelo MS-10S.
Las constantes utilizadas corresponden a las adoptadas en el Congreso Internacional de Geología No.
25 (1976), en Sydney, Australia, y posteriormente publicados por Steiger y Jäger (1977):

λ(40Kε)=0,581x10-10 años-1, λ(40Kβ)=4,962x10-10 años-1,


abundancia isotópica 40K=0,01167 átomo%, razón atmosférica 40Ar/36Ar=295,5.

Método 40Ar/39Ar del Servicio Nacional de Geología y Minería, Chile


Las dataciones por el método 40Ar/39Ar fueron realizadas en la Unidad de Geología Isotópica por Carlos
Pérez de Arce Raveau.
Una vez molida la roca y realizada la separación magnética con separador isodinámico Frantz, los
minerales por analizar son seleccionados en forma manual bajo lupa binocular. Los minerales se colocan
en un disco de aluminio de alta pureza en conjunto con un grano de mineral monitor, que corresponde a
sanidina de la toba Fish Canyon (28,03±0,18 Ma, Renne et al., 1994). Una vez lleno, el disco es sellado
con una plancheta de aluminio de similares características al disco y enviado al reactor nuclear RECH-1,
de piscina, del tipo Herald de 5 MW de potencia, operado por la Comisión Chilena de Energía Nuclear. Las
muestras se ubican en una posición estable dentro del reactor (Posición A-09), rodeadas por un escudo de
cadmio y son irradiadas por un período de 24 horas consecutivas.
Las muestras irradiadas se analizan por separado mediante fusión total de todos los monitores que
contiene el disco y se determina el valor de “J” para cada uno de ellos. El tratamiento estadístico de estos
valores permite asignar a cada una de las muestras del disco un valor “J” propio.
Las muestras enfriadas son introducidas en un disco de cobre tapado con una lámina transparente de bromuro
de potasio, e introducidas en una cámara unida a una línea de ultra alto vacío. La cámara está cubierta por una
ventana de ZnSe, que es permeable al paso del láser de CO2. Las muestras se analizan por calentamientos
sucesivos, con incrementos de temperatura mediante variaciones de potencia de un láser de CO2 de potencia
máxima de 30 W, utilizando un lente integrador que permite el calentamiento parejo de un plano de 6x6 mm.
Para muestras >1 Ma, se analiza el blanco de la línea al principio, y cada tres pasos de calentamiento y medición
de la muestra, lo que posibilita hacer las correcciones de blanco (blank correction) para cada paso. En casos
de muestras más jóvenes (<1 Ma), se analiza el blanco de la línea tras cada paso de medición de la muestra
y, después cada tres de estos pasos, se analiza una muestra de aire de referencia interno.

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Los gases nobles se separan con una trampa de frío a -133 °C (cold finger) y filtros químicos (getters).
Una vez purificados son introducidos en un espectrómetro de masa de alta resolución, ya sea MAP 215-50
(modificado) o Argus VI. En el caso del espectrómetro MAP 215-50, el análisis de los isótopos 36Ar, 37Ar,
38
Ar, 39Ar y 40Ar se realiza mediante conmutación de los picos con un colector simple que consiste en un
multiplicador de electrones. En el espectrómetro Argus VI, se realiza mediante un sistema de colectores
múltiples equipado con un multiplicador de electrones (36Ar) y tazas de Faraday (los restantes isótopos). En
ambos casos, la línea base es analizada al principio y al final del proceso para cada paso, y restada de la
altura de los picos.
La edad aparente obtenida para cada paso de calentamiento considera las correcciones correspondientes
a isótopos de Ar asociados a argón atmosférico y argón proveniente de la irradiación de K, Ca y Cl (40Ar,
39
Ar, 38Ar, 37Ar y 36Ar). El plateau se define por el criterio de Fleck et al. (1977), el que considera tres o más
pasos consecutivos que contengan el 50% o más del total de 39Ar liberado y los errores de estos pasos se
traslapan a nivel de 2 sigmas (2δ) de confiabilidad.
Las constantes utilizadas corresponden a las adoptadas en el Congreso Internacional de Geología No.
25 (1976), de Sydney, Australia, y posteriormente publicados por Steiger y Jäger (1977):

λ(40Kε)=0,581x10-10 años-1, λ(40Kβ)=4,962x10-10 años-1,


abundancia isotópica 40K=0,01167 átomo%, razón atmosférica 40Ar/36Ar=295,5.

Método U-Pb (LA-ICP-MS) del Servicio Nacional de Geología y Minería, Chile


Las dataciones por el método U-Pb mediante espectrometría de masa con plasma acoplado inductivamente
y ablación por láser (LA-ICP-MS), fueron realizadas en la Unidad de Geología Isotópica por Felipe Llona y
Marco Suárez.
La molienda de la muestra se hace con chancador, rodillo y pulverizador Retsch, con lo que se obtienen
fragmentos de un tamaño menor a 500 µm. Posteriormente, se efectúa la concentración de minerales pesados
mediante mesa Gemini, tras lo cual se separan los circones bajo lámpara UV o líquidos densos.
Los circones se colectan manualmente bajo lupa y son montados sobre una briqueta de resina epóxica
de 2,5 cm de diámetro, la que es pulida con polvo de diamante para exponer el interior de los cristales de
circón. La cantidad de circones que se instalan por cada muestra varía entre 30 y 120 cristales, dependiendo
de si se busca obtener una edad de cristalización en rocas ígneas o edades en diferentes poblaciones de
circones detríticos, respectivamente. Junto al material seleccionado se monta un cristal del estándar Temora 2
(Black et al., 2004a).
Con el fin de definir previamente los puntos de ablación por láser, se obtienen imágenes de cátodo-luminiscencia
para ver la estructura interna de los circones (zonación, núcleos heredados, metamictización, sobrecrecimiento).
Junto a esto se capturan imágenes de electrones retrodispersados, con el objetivo de visualizar las fracturas
e inclusiones presentes en cada cristal. Para ello se dispone de un microscopio electrónico de barrido marca
Zeiss, modelo MA-10, dotado de un detector de cátodo-luminiscencia marca GATAN, modelo ChromaCL 2 UV
y un detector de electrones retrodispersados anular de cinco diodos, marca Zeiss.
Las briquetas son colocadas en el equipo de ablación por láser marca Photon-Machines, modelo Analyte
193.G2 eximer. En posición central de la bandeja de montaje de muestras, se dispone una briqueta con el
estándar primario GJ-1 (Jackson et al., 2004) y los estándares secundarios Mud Tank (Black y Gulson, 1978)
y Plesovice (Sláma et al., 2008). El diámetro del área de ablación es de 30 µm, la frecuencia de disparo es
de 9 Hz (frecuencia de pulso) y la densidad de energía aproximada es de 2 mJ/cm2, produciendo un cráter
de 15-20 µm de profundidad.
El material abladido es arrastrado por medio de gases de helio y argón a un espectrómetro de
masas de doble enfoque Thermo Fischer, modelo ElementXR, con el que se miden las señales de los
isótopos de plomo, torio y uranio vía conmutación de los picos con un colector simple que consiste en
un multiplicador de electrones. La reducción de datos se realiza con el programa Iolite (Petrus y Kamber,
2012). El fraccionamiento isotópico, producido durante la ablación y el paso de la muestra a través del
espectrómetro, la deriva instrumental y la calibración de las razones isotópicas por medir, se controlan
con el análisis del estándar primario GJ-1.

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Posibles variaciones de segundo orden en la relación isotópica producidas por efectos de la posición de
la muestra en la cámara de ablación, son corregidas de acuerdo con la ubicación del estándar Temora 2,
dispuesto junto a cada muestra. Los estándares secundarios (Plesovice y Mud Tank) se consideran como
muestras desconocidas y se utilizan como control de calidad. Los estándares utilizados permiten monitorear
las razones de uranio y plomo en un rango amplio de concentraciones. Para muestras fanerozoicas, a las
edades 206Pb/238U se les aplica una corrección por plomo común por el método 207 (Williams, 1998). Los
resultados finales de edad se calculan, grafican y organizan utilizando el complemento Isoplot para Microsoft
Excel (Ludwig, 2012). Las constantes utilizadas corresponden a las adoptadas en el Congreso Internacional
de Geología No. 25 (1976), de Sydney, Australia, y posteriormente publicados por Steiger y Jäger (1977):

λ(238U)=1,55125x10-10 años-1, λ(235U) = 9,8485x10-10 años-1,


razón atómica 238U/235U=137,88.

Método U-Pb (LA-ICP-MS) de la Universidad de Tasmania


Se enviaron trozos de 200 a 500 gr de roca para ser preparados y analizados en los laboratorios de la
Universidad de Tasmania, Australia. Aproximadamente 100 gr de ellas fueron molidos en un molino circular
de Cr-acero y repetidamente tamizados hasta un tamaño de grano menor a 400 micrones. Los minerales
pesados no magnéticos fueron separados usando un plato de oro y un imán manual de Fe-B-Nd. Los
circones fueron escogidos a mano desde el concentrado de minerales pesados con un microscopio de luz
transmitida con el polarizador activado. Los cristales seleccionados fueron colocados en cinta adherente de
doble contacto y luego se vertió resina epoxi sobre ellos en un molde de 2,5 cm de diámetro. El montaje fue
secado por 12 horas y pulido con papel de lija limpio y una pulidora de plato giratorio. Luego, las muestras
fueron lavadas con ultrasonido en agua destilada.
Los análisis fueron realizados por el Dr. Sebastien Meffre en la Universidad de Tasmania, Hobart, Australia,
por medio de un espectrómetro de masas cuadrupolar Agilent 7500cs con fuente de plasma de acoplamiento
inductivo, que cuenta con un módulo láser de gas de Ar-F coherente de 193 nm y una célula de ablación
Resonetics M50. El láser fue ensamblado con la célula de ablación Resonetics y operado con el software
Geostar. Los factores de corrección para las razones Pb/U en circones, debido al fraccionamiento durante la
perforación, la deriva del instrumento y el fraccionamiento de masas en el mismo, fueron calculados utilizando
4 análisis (estándar de Temora según Black et al., 2003) y 2 análisis (estándar 91500 según Wiendenbeck
et al., 1995) en los circones utilizados como estándar primario y secundario, respectivamente; estos
fueron examinados al comienzo de las sesiones y después de cada 12 circones desconocidos analizados
(aproximadamente cada media hora), utilizando el mismo tamaño de perforación y condiciones analíticas.
Durante el día, se consideraron, además, otros estándares secundarios adicionales (circón de Mud Tank
según Black and Gulson, 1978; Temora según Black et al., 2004b; y GJ1 según Jackson et al., 2004). El
factor de corrección para la razón 207Pb/206Pb fue calculado mediante 6 perforaciones grandes (100 micrones,
10 Hz) en el estándar NIST612, estudiado al comienzo y final del día, y utilizando los valores recomendados
por Baker et al. (2004).
Cada análisis en los circones comenzó con una medida de 30 segundos del blanco gaseoso seguido
por otros 30 segundos con el láser encendido. Los circones fueron estudiados mediante perforaciones de
35 micrones realizadas con el láser a 5 Hz y a una densidad aproximada de 1,5 J/cm2. Un flujo de gas de
He, a una tasa de 0,5 litros/minuto, transporta fuera de la cámara las partículas ablacionadas por el láser
para ser mezcladas con gas Ar y luego llevadas hasta la antorcha de plasma. Los elementos medidos son
49
Ti, 96Zr, 146Nd, 178Hf, 202Hg, 204Pb, 206Pb, 207Pb, 208Pb, 232Th y 238U; cada uno es medido secuencialmente cada
0,14 segundos, con mayor tiempo de conteo para los isótopos de Pb comparado con los otros elementos.
La reducción de datos utilizada se basa en el método descrito en detalle en el Apéndice 1 de Meffre et al.
(2007 y 2008), similar al descrito por Black et al. (2004b) y Paton et al. (2010).
Las abundancias de los elementos en los circones fueron calculadas con el método descrito por Koesler
(2001), utilizando Zr como elemento estándar interno, asumiendo proporciones estequiométricas y usando
el estándar 91500 para la corrección de fraccionamiento de masa.

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112

TABLA 1. EDADES RADIOMÉTRICAS

UTM
Edad
Muestra Litología Método y material Referencia Observaciones
E (m) N (m) (Ma±2σ)

Complejo Metamórfico El Cepo (OrCc)


RCM-085Bd 363.999 6.776.954 Metarenisca U-Pb circón detrítico 472,5±5,4 Este trabajo2 Edad máxima de
protolito
RCM-073d 377.199 6.739.351 Metarenisca U-Pb circón detrítico 447,6±7,8 Este trabajo2 Edad máxima de
protolito
RCM-073Bd 377.199 6.739.351 Dique granítico 40
Ar/39Ar muscovita 242,4±0,5 Este trabajo Dique

Formación Las Placetas (DClp)


RCM-151d 420.478 6.790.975 Metarenisca U-Pb circón detrítico 380,2±7,2 Este trabajo1 -

Migmatitas Quebrada Seca (Ciqs)


Ja07 372.979 6.790.539 Melanosoma U-Pb circón 486,0±6,5 Álvarez, 2015 Edad de protolito
Esquistoso

Intrusivos plutónicos del Carbonífero Inferior (Cii)


RCM-077d 380.434 6.748.991 Monzogranito U-Pb circón 329±2,6 Este trabajo2 -
MCM- 168d 375.805 6.786.355 Diorita U-Pb circón 324±4,1 Este trabajo2 -
FCM-005d 376.885 6.771.345 Diorita U-Pb circón 315,1±2,2 Este trabajo2 -

Intrusivos plutónicos del Carbonífero Superior (Csi)


CHY-05 365.828 6.775.856 Monzogranito U-Pb circón 315,7±2,3 Maksaev et al., 2014 -
CHY-09 372.777 6.753.575 Sienogranito U-Pb circón 311,9±3 Maksaev et al., 2014 -
CHY-06 367.859 6.774.134 Tonalita U-Pb circón 307,1±2,4 Maksaev et al., 2014 -
MCM-159d 365.695 6.776.725 Tonalita U-Pb circón 303,6±1,8 Este trabajo2 -

Formación Cerro Bayo (Cscb)


RCM-235d 359.027 6.743.679 Toba U-Pb circón 303,9±2,5 Este trabajo2 -
RCM-240d 362.360 6.743.094 Toba U-Pb circón 300,8±3,1 Este trabajo2 -

Complejo Plutónico Chanchoquín (Pech)


RCM-133d 365.187 6.767.398 Granodiorita 40
Ar/39Ar anfíbola 293,2±1,1 Este trabajo -
CHY-07 368.727 6.772.460 Monzogranito U-Pb circón 286,3±3,1 Maksaev et al., 2014 -
RCM-107d 372.758 6.777.593 Dique granítico 40
Ar/ Ar muscovita
39
250,4±1,2 Este trabajo -
MCM-128d 369.054 6.771.581 Tonalita 40
Ar/39Ar anfíbola 160,2±0,8 Este trabajo* Edad de
alteración

Complejo Plutónico Guanta (CPeg)


MCM-280d 368.652 6.736.827 Granodiorita U-Pb circón 300,9±1,0 Este trabajo1 -
RCM-015d 358.677 6.736.102 Sienogranito U-Pb circón 293,8±4,0 Este trabajo2 -
MCM- 205d 363.509 6.737.985 Granodiorita 40
Ar/ Ar anfíbola
39
291,3±1,3 Este trabajo -

Estratos del paso Guanaco Sonso (PeTrgs)


IJ-102.2 399.900 6.756.000 Toba riolítica U-Pb circón 265±5,6 Martin et al.,1999 -
MCM-051d 401.878 6.740.827 Dacita U-Pb circón 253,9±2,8 Este trabajo 2
-
RCM-150d 412.909 6.787.833 Toba U-Pb circón 252,4±1,8 Este trabajo1 -

Monzogranitos y granodioritas de quebrada La Ortiga (PeTro)


MCM-010d 385.798 6.747.866 Monzogranito U-Pb circón 252,3±1,9 Este trabajo2 -

Complejo Plutónico Chollay (Trch)


NBT-302 382.594 6.790.653 Tonalita K-Ar anfíbola 256,0±7,0 Nasi et al., 1990 -

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113

continuación tabla 1.

UTM
Edad
Muestra Litología Método y material Referencia Observaciones
E (m) N (m) (Ma±2σ)

MCM-022d 396.485 6.760.228 Sienogranito U-Pb circón 248,2±2,1 Este trabajo2 -


NBT-302 382.661 6.790.025 Tonalita K-Ar biotita 245±4 Nasi et al., 1990 -
RCM-115d 380.639 6.777.958 Tonalita 40
Ar/39Ar biotita 244,8±1,2 Este trabajo -
MCM-253d 385.924 6.789.866 Monzogranito 40
Ar/39Ar muscovita 243,4±1,4 Este trabajo -
IM-113-1 400.200 6.756.200 Pórfido U-Pb circón 242±1,5 Martin et al., 1999 -
IJ-108.1 399.750 6.756.550 Pórfido U-Pb circón 242,5±1,5 Martin et al., 1999 -
MCM-265d 388.323 6.790.790 Monzogranito U-Pb circón 239,7±1,9 Este trabajo 2
-
IS-5 389.011 6.772.231 Granito K-Ar biotita 238±6 Nasi et al., 1990 -
NBT0353 402.041 6.783.642 Granodiorita K-Ar biotita 238±4 Nasi et al., 1990 -
MCM-027d 405.192 6.766.258 Sienogranito U-Pb circón 238,3±2,5 Este trabajo2 -
RCM-052d 407.797 6.789.227 Tonalita 40
Ar/39Ar biotita 237,2±0,5 Este trabajo -
RCM-040d 406.713 6.788.541 Tonalita 40
Ar/ Ar biotita
39
234,9±0,5 Este trabajo -
RCM-039d 403.058 6.790.695 Sienogranito 40
Ar/39Ar muscovita 233,8±0,5 Este trabajo -
P18 400.900 6.756.300 - 40
Ar/ Ar alunita
39
9,14±1,98 Deyell et al., 2005 Edad de
alteración
P05 400.900 6.756.300 - 40
Ar/39Ar alunita 8,78±0,63 Deyell et al., 2005 Mineralización
Inca25 400.382 6.756.133 - 40
Ar/39Ar alunita 8,7±0,2 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
Inca33 400.337 6.756.133 - 40
Ar/39Ar alunita 8,6±0,4 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
Inca41 400.142 6.756.195 - 40
Ar/39Ar alunita 8,5±0,3 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
PS-26c 400.587 6.755.862 - 40
Ar/39Ar alunita 8,4±0,2 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
Inca26a 400.200 6.756.133 - 40
Ar/39Ar alunita 8,3±0,3 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
Inca42 400.142 6.756.195 - 40
Ar/39Ar alunita 8,1±0,2 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
CMSJ-418256 399.734 6.755.950 - K-Ar alunita 8,0±0,5 Martin et al.,1995 Edad de
alteración
Pj21 400.900 6.756.300 - 40
Ar/39Ar jarosita 7,98±0,43 Deyell et al., 2005 Edad de
alteración
P17 400.900 6.756.300 - 40
Ar/39Ar alunita 7,97±1,59 Deyell et al., 2005 Edad de
alteración
CMSJ-418255 399.784 6.755.961 - K-Ar alunita 7,4±1 Martin et al.,1995 Edad de
alteración
99thb130b 401.452 6.756.689 - 40
Ar/39Ar biotita 7,1±2,3 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
Inca45 400.167 6.755.990 - 40
Ar/39Ar alunita 6,7±0,8 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración

Formación Pastos Blancos (Trspb)


CHY-10 381.617 6.745.267 Riolita U-Pb circón 232,1±2,3 Maksaev et al.,2014 -
FCM-001 376.823 6.768.204 Toba U-Pb circón 231,7±1,3 Este trabajo1 -
MCM-286d 367.167 6.736.252 Toba U-Pb circón 229,7±1,4 Este trabajo1 -
CHY-01 381.906 6.745.181 Toba riolítica U-Pb circón 224±1,7 Maksaev et al.,2014 -
CHY-02 381.032 6.745.493 Riolita U-Pb circón 221,6±1,7 Maksaev et al.,2014 -

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114

continuación tabla 1.

UTM
Edad
Muestra Litología Método y material Referencia Observaciones
E (m) N (m) (Ma±2σ)

RCM-172d 384.619 6.749.549 Riolita U-Pb circón 221,6±1,4 Este trabajo2 -


MCM-287d 366.535 6.736.830 Toba U-Pb circón 220,5±1,6 Este trabajo2 -
RCM-167d 388.572 6.755.961 Dacita U-Pb circón 216,1±1,7 Este trabajo 2
-
RCM-079d 383.693 6.736.973 Toba de U-Pb circón 210,3±7,0 * Este trabajo*2 Datos dispersos
cristales y discordantes
IJ-103,7 394.447 6.747.029 K-Ar roca total 135±4 Martin et al., 1995 Dique

Intrusivos plutónicos del Triásico Superior (Trsi)


CHY-03 379.683 6.746.148 Sienogranito U-Pb circón 229,6±2,6 Maksaev et al., 2014 -
MCM-096d 379.682 6.746.127 Sienogranito U-Pb circón 224±6,8 Este trabajo2 -
RCM-135d 371.353 6.762.596 Granodiorita U-Pb circón 215,3±2,2 Este trabajo 2
-
MCM-181d 373.201 6.787.839 Monzogranito U-Pb circón 214,6±2,6 Este trabajo2 -

Formación San Félix (Trsf)


CPV-12-50 362.232 6.778.504 Arenisca U-Pb circón detrítico 248,2±4,1 Vallejos, 2014 Edad máxima
CPV-12-29X 361.105 6.778.014 Arenisca U-Pb circón detrítico 244,7±5,5 Vallejos, 2014 Edad máxima
CPV-12-39 361.642 6.778.346 Arenisca U-Pb circón detrítico 240,4±4,5 Vallejos, 2014 Edad máxima

Tonalita de Quebrada López (Jslt)


MCM-242d 361.442 6.786.742 Tonalita U-Pb circón 162,3±1 Este trabajo2 -
MCM-242d 361.442 6.786.742 Tonalita U-Pb circón 150,4±1,7 Este trabajo1 -

Formación Algarrobal (JsKa)


CHY-08 367.748 6.758.670 Andesita U-Pb circón 154,3±1,9 Maksaev et al., 2014 -

MCM-157d 359.476 6.778.705 Andesita U-Pb circón 152,7±2,3 Este trabajo2 -

MCM-177d 367.437 6.763.985 Andesita U-Pb circón 151,4±1 Este trabajo 2


-

MCM-177d 367.437 6.763.985 Andesita K-Ar roca total 83,3±3 Este trabajo* -

RCM-234d 356.895 6.743.744 Toba U-Pb circón 149,7±1,2 Este trabajo1 -

MCM-163d 356.484 6.782.169 Andesita U-Pb circón 147,9±1,8 Este trabajo2 -

MCM-199d 354.524 6.783.449 Toba U-Pb circón 146,9±0,5 Este trabajo1 -

RCM-244d 364.003 6.756.511 Toba de lapilli U-Pb circón 146,3±0,4 Este trabajo 1
-

RCM-131d 364.914 6.767.762 Andesita U-Pb circón 145,9±1,6 Este trabajo1 -

MCM-178d 355.074 6.784.960 Andesita U-Pb circón 144,9±1,3 Este trabajo 2


-

RCM-228d 365.486 6.763.594 Andesita U-Pb circón 142,7±1 Este trabajo2 -

MCM-121d 367.271 6.756.903 Toba de lapilli U-Pb circón 142,6±0,5 Este trabajo 2
-

RCM-101d 361.498 6.772.210 Riolita U-Pb circón 137,5±1,9 Este trabajo2 -

MCM-186d 354.942 6.785.326 Riolita U-Pb circón 135±1,5 Este trabajo 2


-

RCM-127d 357.230 6.790.182 Toba de ceniza U-Pb circón 127,4±1,7 Este trabajo2 -

RCM-02d 360.024 6.747.483 dique 40


Ar/ Ar anfíbola
39
85,4±0,3 Este trabajo -

MCM-186d 354.942 6.785.326 Riolita K-Ar roca total 58,6±1,3 Este trabajo* Edad de
alteración
MCM-186Cd 354.942 6.785.326 Riolita K-Ar feldespato 51±1,2 Este trabajo* Edad de
potásico alteración
RCM-109d 372.924 6.777.646 Dacita 40
Ar/39Ar masa 51,3±0,2 Este trabajo* Alteración?
fundamental

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continuación tabla 1.

UTM
Edad
Muestra Litología Método y material Referencia Observaciones
E (m) N (m) (Ma±2σ)

Formación Lagunillas (Jsl)


PR-11-181 387.519 6.776.484 Arenisca U-Pb circón detrítico 254,4±2,8 Merino, 2013 Edad máxima
PR-11-190 387.068 6.775.978 Arenisca U-Pb circón detrítico 149,5±3,4 Merino, 2013 Edad máxima
ST-88d 385.109 6.789.807 Toba de ceniza U-Pb circón 147,8±2,1 Este trabajo2 -
RCM-166d 388.026 6.755.894 Dacita U-Pb circón 151±32 Este trabajo* 1
Alta dispersión
de datos

Tonalita Potrerillos (Kitp)


MCM- 123d 369.130 6.755.186 Tonalita U-Pb circón 144,2±1,3 Este trabajo2 -

Intrusivos hipabisales riodacíticos (Kihd)


MCM-102d 370.675 6.754.615 Dique dacítico U-Pb circón 142,5±1,5 Este trabajo2 -

Formación Viñita (Ksv)


MCM-212d 358.895 6.751.126 Toba de ceniza U-Pb circón 79,6±0,2 Este trabajo1 -
MCM- 208d 358.283 6.748.816 Andesita K-Ar roca total 51,4±1,7 Este trabajo* -

Estratos de quebrada Del Calvario (PaEqc)


RCM-027d 357.079 6.747.249 Toba lítica U-Pb circón 60,85±0,97 Este trabajo2 -
MCM-118d 369.354 6.760.584 Toba de lapilli U-Pb circón 57,9±0,2 Este trabajo 1
-

Granodiorita Cazaderos (Pagdc)


MCM-223d 355.244 6.739.549 Granodiorita 40
Ar/39Ar anfíbola 59,4±1,1 Este trabajo -

Dioritas Cuarcíferas y Tonalitas Bocatoma (EOb)


MCM-014d 390.158 6.777.366 Granito K-Ar biotita 47,4±1,2 Este trabajo -
IJ-104,4 393.547 6.749.629 Dique K-Ar biotita 39,5±1,3 Martin et al., 1995 -
IJ-110,7 398.753 6.747.089 Diorita K-Ar biotita 37±1,1 Martin et al., 1995 -
IJ-112,5 404.427 6.743.800 Diorita K-Ar biotita 36±1,2 Martin et al., 1995 -
99thb182a 399.647 6.744.280 Diorita 40
Ar/39Ar sericita 36,2±1,2 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración fílica
99thb187a 401.240 6.746.141 Diorita 40
Ar/39Ar biotita 36,1±1,3 Bissig et al., 2001 Edad de
alteración
potásica
99thb184a 400.113 6.746.679 Diorita 40
Ar/39Ar anfíbola 35,9±1,2 Bissig et al., 2001 -
MCM-38d 404.380 6.743.846 Tonalita K-Ar biotita 35,5±0,9 Este trabajo -
CMSJ-418268 401.047 6.757.130 Diorita K-Ar biotita 35,1±1,9 Martin et al., 1995 -
MCM-031d 401.216 6.746.619 Tonalita U-Pb circón 34,92±0,68 Este trabajo 2
-
MCM-065d 399.911 6.739.130 Tonalita K-Ar biotita 33,3±1,2 Este trabajo -
MCM-037d 400.002 6.755.180 Diorita U-Pb circón 32,8±0,77 Este trabajo2 -
cuarcífera
IJ-111,4 399.647 6.746.330 Diorita K-Ar roca total 31,1±1,2 Martin et al., 1995 -

Formación Doña Ana, Miembro Tilito [OMda1]


MCM-042d 406.812 6.738.115 Toba lítica U-Pb circón 23,18±0,34 Este trabajo2 -
MCM-039d 404.194 6.738.494 Toba de U-Pb circón 22,77±0,46 Este trabajo 2
-
cristales
RCM-034Bd 415.123 6.778.548 Toba de K-Ar biotita 10,3±0,2 Este trabajo Edad de
cristales alteración
VALDD13-016 415.434 6.779.096 Vetilla Re-Os molibdenita 9,95±0,04 Burgoa et al., 2015 Mineralización

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continuación tabla 1.

UTM
Edad
Muestra