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PARAFILIA WEBCAM

Jorge Mario Duque Tamayo


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Estudiante de Licenciatura en Lenguas Extranjeras
Universidad de Antioquia, Escuela de Idiomas
2019

El ser humano nace con la necesidad de mirar, de subjetivar su contexto a través de la mirada.
Esta conducta es llamada “pulsión escópica”, según Jackes Lacan. “Ver es la acción y el resultado
de captar el mundo por medio de la vista. Mientras que mirar, consiste en fijarse en un detalle
particular de aquello que estamos viendo”1. Los seres humanos tenemos la necesidad y función
fisiológica de ver, mirar y gozamos con ello.

Se dice que, durante el desarrollo como sujeto, la madre mira a su bebé, de esta manera le
introduce la imagen de su propio cuerpo como algo unificado. Así en el niño surge un deseo de
ser mirado y, a posteriori, el mismo mirar.

A la conducta de mirar se le conoce hoy en día como voyerismo, que al igual que el
exhibicionismo (conducta de mostrarse) son consideradas por Lacan como conductas parafílicas
de estructura perversa.

Un verdadero perverso es un sujeto que “ya sabe todo lo que hay que saber sobre el goce”
(Miller, 1997, p. 27)2. Aplicado al voyerismo y exhibicionismo, el perverso es aquel que realiza la
conducta animado por el placer y el goce que esta le genera.

El voyerismo ha sido representado en el cine y la literatura desde hace muchos años, títulos
como “La Ventana Indiscreta” (1954), “El Fotógrafo del Pánico” (1960), “Psicosis” (1960),
“Porky’s” (1982), hasta “Disturbia” (2007) y muchos otros títulos cinematográficos hacen
referencia a las tendencias voyeristas, igualmente en la literatura “The Man of the Crowd” Poe
(1840), “Le voyeur y La jalousie” (1957) de Robbe-Grillet.

Es cierto que según la estructura perversa se tiene como paradigma al sujeto fetichista, que
toma un objeto como fetiche, como activador de sus deseos sexuales, ya sea una media rota,
unos tacones rojos, un sombrero, y en este caso puntual, una persona desnuda a través de una
pantalla de computador.

SI bien el voyerismo es esencialmente la excitación sexual al goce de mirar sin la aprobación del
mirado, el modelaje webcam es considerado como una nueva modalidad de voyerismo y así
mismo exhibicionismo, aunque en este caso el modelo esta consciente de que está siendo
mirado.

El modelaje webcam como nueva empresa sexual y de entretenimiento ha ido tomando fuerza
a través de los años, en Medellín crecen cada vez más los estudios webcam y la afluencia de
modelos, ya sean hombres, mujeres o trans, para todos hay un espacio en este mundo virtual.

Al ser deportista y preocuparme por la formación de mi aspecto físico he recibido, desde hace
muchos años, varias ofertas para intentar ser modelo webcam y pues con el objetivo de

1
Tomado de [https://psiquentelequia.com/goce-mirar-hacerse-mirar/] el 23/07/19
2
Tomado de revista Poiésis N° 18 p.3
experimentar y obtener algo de que escribir, decidí darles rienda suelta a mis parafílicos deseos
exhibicionistas.

Durante una semana completa me dediqué a mostrarme frente a una cámara y un computador
sin saber si quiera quien me estaba viendo del lado contrario, un hombre, una mujer, un viejo
gordo de aspecto desagradable, la mujer de los sueños de muchos hombres, o quien sabe,
incluso alguno de mis compañeros o conocidos.

Para comenzar debí crear un perfil en una página cuyo nombre, por cuestiones de discreción,
no revelaré, enviar una fotografía mía con mi cédula para garantizar mi mayoría de edad y listo.

Enciendo la cámara y no se ni que esperar, es extraño, estar frente a un computador, debajo de


luces reflectoras y sentado en una silla de escritorio. Aún tengo mis ropas y no se ni cuando ni
como las perderé.

Comienzan a entrar usuarios a mi room, al menos eso si lo puedo ver, que usuarios entrar,
aunque nombres como “cocksucker32” y “milf_mommy” no me dicen mucho sobre quien está
al otro lado de la pantalla.

Al igual que en cualquier otro lugar, es necesario hablar, saludar, cortejar. Como en cualquier
relación es necesario establecer un vínculo, así que comienzo a hablar con los usuarios voyeurs
y a conocer algunas de sus aficiones y uno de ellos me pide que vayamos a un espacio privado,
es decir mi cámara solo podrá verla él, tal vez el deseo de poseerme sólo para él (o ella) lo anime
a gastar su dinero.

Así que activo el modo privado, para disfrutar mi cámara en privado el usuario deberá pagar
aproximadamente 2 dólares por minuto y lo hace. Le pregunto al usuario qué le gustaría que
hiciera para él, pues es mi primera vez y no sé cómo actuar en estos casos. Su respuesta es algo
que nunca imaginé, “take off your shoes and socks, I want to see your feet”.

Me pide que solamente enfoque en la cámara mis pies, ni si quiera desea ver mi cuerpo, sólo
mis pies. Algunos fetiches se centran en obtener placer de los pies de otro, sobarlos, besarlos,
acariciarlos, olerlos, limpios y algunas veces sudados y malolientes. Sinceramente no encuentro
nada de bello o excitante en unos pies, tal vez algún evento en la infancia de la persona activa
estos deseos.

El usuario “mrpricklepants” desea ver como flexiono los dedos de mis pies, quiere ver mis pies
como si fuesen unas manos. No es exactamente lo que esperaba cuando comencé, aunque ni si
quiera sabía que esperar.

Después de una desgastadora hora flexionando mis pies, el usuario decide terminar el show
privado, me da las gracias por tan increíble show, al parecer tengo habilidad para hacer figuras
con los dedos de mis pies, al menos descubrí una nueva habilidad, aunque mis pies terminaron
con un tremendo dolor de cansancio.

En cuanto mi cámara se abre nuevamente al público hay muchas más personas esperando por
mí, al parecer la carne nueva es atractiva para los usuarios.

Algunos más usuarios envían monedas por verme quitarme la camisa, me piden que me ponga
de pie, que muestre mis órganos sexuales (para no entrar en detalles y herir susceptibilidades)
y así transcurre mi primer día.
Al día siguiente alguien aún más extraño aparece, me pide que haga ejercicio, si, solo ejercicio,
con ropa, no quieres verme desnudo, tal vez desea un compañero para hacer ejercicio en casa
y lo ha encontrado. Después de unos minutos de hacer flexiones y sentadillas comienzo a sudar
y al parecer esto es lo que el usuario deseaba, ver mi ropa húmeda del sudor. No lo critico, todos
tenemos diferentes fuentes de placer visual.

Ese mismo día hubo alguien que sinceramente me dejó con una sensación extraña, no sé si es
temor, desagrado, tranquilidad o una mezcla de muchas cosas más. Su solicitud fue que tomara
un vidrio, así que fui y busque una celosía de una ventana, una vez con él pusiera la palma de
una de mis manos sobre el y lo mostrara frente a la cámara, es extraño porque pasé
aproximadamente cuarenta minutos haciendo esto, mientras él analizaba mi mano. Al parecer
era médium o algo parecido, estaba practicando quiromancia conmigo, me dijo algunas cosas
que de cierta manera son ciertas de mi vida, aspectos que no tenia manera de conocer, excepto,
al parecer, por medio de mi mano.

Un día, me conecté durante la noche y un chico decidió que quería verme en video llamada, es
decir, quería que yo también lo viera y pues la plataforma lo permitía, por lo tanto, accedí, es
extraño porque es como si hubiésemos cambiado de papeles, no era yo quien actuaba ahora, el
deseaba que yo lo viera mientras se autocomplacía, “no hagas nada” me dijo, “solo mírame”.
Fue extraño estar en el papel de voyerista esta vez y no el de exhibicionista.

Así pues, transcurrieron los días, y muchas mas cosas hice, sobre las cuales no deseo entrar en
detalles, pero ya se imaginarán. Al fin de mi prueba mi amigo, el dueño me dijo “deberías seguir,
recibí un mensaje de la página, me preguntan por ti, pues normalmente alguien nuevo no tiene
tanto éxito, esta semana te ganaste millón y medio, y eso no sucede siempre, piénsalo”. Ahora
me queda la duda de si nací para ello.

Al final de todo disfruté un poco de esta experiencia, de momentos me sentía incómodo, pero
en otros me sentía libre, siendo yo mismo, si lo repita o no, no lo tengo claro, pero si tengo claro
que existen muchos gustos y parafilias en las personas y que en lo que menos podría
imaginarme, como ver la palma de una mano, se puede encontrar placer.

Bibliografía

- [https://psiquentelequia.com/goce-mirar-hacerse-mirar/] el 23/07/19
- Bernal, H. (2009) Las Estructuras Clínicas en el Psicoanálisis Lacaniano. Revista
“Poiésis” N° 18 ISSN [1692-0945].