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Bruja

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Para otros
usos de este
término,
véase Bruja
(desambiguaci
ón).
Las brujas de
1
Lancashire,
ilustración
del inglés William

Harrison Ainsworth.
Deux sorcières, cuadro

de Hans Baldung.

Cuadro representando

dos mujeres desnudas

acompañadas de un

joven demonio y de un

macho cabrío, bajo un


cielo donde se observa

una humareda negra y

roja.

Una bruja (en masculino,


un brujo) es una persona
que practica la brujería. Si
bien la imagen típica de
un brujo o de una bruja es
muy variable en función
de cada cultura, en el
acervo popular del mundo
occidental la
representación de una
bruja se asocia
fuertemente hoy en día a
la de una mujer con
capacidad
de volar montada en
una escoba, así como con
el Aquelarre (lugar de
brujas) y con la caza de
brujas (búsqueda e
identificación de brujos y
brujas). Al brujo algunos
lo asocian con
el vidente o con
el clarividente, otros lo
asocian con
el chamán (quien es un
especialista de
la comunicación con las
potencias de la naturaleza
y con los difuntos),
mientras que otros lo
asocian con un brujo de
tribu más orientado a la
curación de enfermos del
cuerpo y del alma, etc. La
bruja (en femenino) es un
personaje recurrente de la
imaginación
contemporánea, que
perdura y se afirma
gracias a los cuentos,
las novelas, las películas,
así como a través de
ciertas fiestas populares y
de sus
especiales máscaras.
Índice

1Etimología

1.1Diferencia entre
o
bruja y hechicera

2Historia

2.1Antigüedad
o
2.2Edad Media y
o
Renacimiento

2.2.1Comienzo de

las persecuciones

2.2.2Los días de las



grandes persecuciones

2.3Época moderna
o
 3La iniciación de la
bruja

 4Prácticas atribuidas

4.1Pacto con el
o
diablo

4.2Sabbat
o
4.2.1Noche de

Halloween

4.3Vuelo de brujas
o
4.4Bestiario y
o
metamorfosis de la bruja

4.5Brujas y niños
o
 5Histeria colectiva

 6Procesos célebres

 7Comprensión moderna

 8Apariciones en
géneros de ficción

 9Exposiciones
 10Referencias

 11Bibliografía

11.1Otras fuentes
o
(radio y artes escénicas)

 12Véase también

 13Enlaces externos
Etimología
[editar]
En latín, las brujas eran
denominadas maleficae (s
ingular malefica), término
que se utilizó para
designarlas
en Europadurante toda
la Edad Media y gran
parte de la Edad Moderna.
Términos
aproximadamente
equivalentes en otras
lenguas, aunque con
diferentes connotaciones,
son el inglés witch,
el italiano strega,
el alemán Hexe y
el francés sorcière. Esta
última palabra, femenino
de sorcier, deriva del latín
vulgar sortiarius (que
literalmente significa
« hablador de
suertes o parlachín de
suertes») y del latín
clásico sors, sortis (que
primero señalaba un
procedimiento
de clarividencia, y luego
significaba destinoo suert
e).

La palabra española
«bruja» es de etimología
dudosa, posiblemente
prerromana, del mismo
origen que
el portugués y gallego br
uxa y el catalán bruixa.
La primera aparición
documentada de la
palabra, en su
forma bruxa, data de
finales del siglo XIII.2
En 1396 se encuentra la
palabra broxa,
en aragonés, en
las Ordinaciones y
paramientos de Barbastro.
Carmelo Lisón
Tolosana considera que el
origen de la palabra puede
encontrarse en el área
pirenaica.
En Gascuña y Béarn era
también corriente el uso
de una palabra
etimológicamente
relacionada, brouche.
Debe tenerse en cuenta
que en esta época
el Languedoc y la Corona
de Aragón eran áreas
culturalmente muy
relacionadas.3 El
término inglés witch tiene
un origen más
controvertido, aunque
posiblemente deriva del
radical wik de origen
tanto celta como germánic
o.4567

En el País Vasco y
en Navarra se utilizó
también el
término sorgin (/sorguín/
en su pronunciación en
español), y en Galicia, la
voz meiga.

Diferencia entre bruja y


hechicera
[editar]
El antropólogo
español Julio Caro
Baroja propone
diferenciar entre «brujas»
y «hechiceras». Las
primeras habrían
desarrollado su actividad
en un ámbito
predominantemente rural
y habrían sido las
principales víctimas de
la caza de brujas en los
años 1450 a 1750. En
cambio, las hechiceras,
conocidas desde la
antigüedad clásica,
habrían actuado en la
ciudad. Como ejemplo de
las primeras Caro Baroja
pone a la sorgina de
la brujería vasca, y de las
segundas al personaje
de La
Celestinade Fernando de
Rojas. De esta última dice
que, aunque el autor
"dibujó su espléndido
personaje tomando
elementos de la literatura
latina, de Ovidio, de
Horacio, etc." sus rasgos
coinciden "con los que
aparecen enumerados en
los procesos levantados a
las hechiceras castellanas
por los
tribunales inquisitoriales".
8
Carmelo Lisón
Tolosana distingue
también
entre hechicera y bruja pe
ro según este antropólogo
español la diferencia se
basa en la relación que
mantienen una y otra con
el poder oculto y maligno,
con el poder demoníaco.
La hechicera invoca y se
sirve del poder demoníaco
para realizar sus conjuros,
mientras que la bruja hace
un pacto con
Satán, renuncia a su fe y
rinde culto al diablo. "La
fuente del poder oculto no
es ahora la fuerza de la
palabra ni la invocación al
diablo ni la ceremonia
mágica, sino que aquella
proviene de la adoración
personal y voluntaria al
demonio por parte de la
bruja hereje y apóstata; su
poder es vicario pero
diabólico, adquirido a
través de pacto explícito,
personal y directo con el
mismísimo Satán en
conciliábulo nocturno y
destructor que anuncia
el aquelarre". El paso de
la hechicera a esta "bruja
satánica", "bruja
aquelárrica", como la
llama también Carmelo
Lisón, se produjo en
Europa a lo largo de los
dos siglos finales de
la Edad Media.9
Carmelo Lisón también
discrepa de Caro Baroja
en cuanto a la
consideración del
personaje de Celestina
porque para él se trata de
un "híbrido" entre bruja y
hechicera. Celestina, dice
Carmelo Lisón, vive
"rodeada de ponzoñosos
ungüentos y de fórmulas
mágicas cuyo poder
residía en la fuerza del
lenguaje" pero "puede
además disparar el terrible
dardo del maleficio, opera
con poderes nocturnos,
conjura y obliga al
mismísimo Satán".10

Yo, Celestina, tu más


conocida cliéntula, te
conjuro por la virtud é
fuerça destas vermejas
letras; por la sangre de
aquella nocturna aue con
que están escriptas; por la
grauedad de aquestos
nombres e signos, que en
este papel se contienen;
por la áspera ponçoña de
las bíuoras, de que este
azeyte fué hecho, con el
cual vnto este hilado:
vengas sin tardança á
obedescer mi voluntad...
Si no lo hazes con presto
movimiento, ternásme por
capital enemiga; heriré
con luz tus cárceles tristes
é escuras; acusaré
cruelmente tus continuas
mentiras; apremiaré con
mis ásperas palabras tu
horrible nombre. E otra é
otra vez te conjuro. E assí
confiando en mi mucho
poder, me parto para allá
con mi hilado, donde creo
te lleuo ya embuelto
Según Carmelo Lisón, "el
conjuro revela el carácter
bastardo de Celestina,
alcahueta mestiza,
resultado de un
cruzamiento entre bruja y
hechicera. Aunque se
confiese cliente del
demonio sabe bien su
«arte», conoce y sabe leer
los agüeros y activa a
voluntad el poder
intrínseco a líquidos,
hilados y palabras.
Además, para asegurarse
el éxito, pacta con Satán
pero, nótese, en pacto
arrogante y altivo,
exigente y amenazante, en
pacto entre iguales, esto
es, entre dos
agentes teúrgicos tan
poderosos como
malvados".11

Por otro lado, en la


mayoría de los idiomas se
utilizan términos
diferentes para designar la
«hechicería» (en la que no
existe el pacto diabólico)
y la «brujería» (en la que
sí existe), menos en el
francés, idioma en el cual
solo
existe sorcellerie para
ambas. En inglés
existe sorcery y witchcraf
t, en
portugués feitiçaria y bru
xaria, en
italiano fattucchieria y str
egoneria, en alemán se
dice Kunts/Zauberei y He
xerei.12

Historia
[editar]
Véase también: Brujería

Antigüedad
[editar]
Charles André van

Loo, Mademoiselle

Claironen Médée,
1760. Medea sale de un

nubarrón, llevando

un estilete y

una antorcha, y teniendo

una serpiente a sus pies.

Bajo ella, Jasón, delante

del cadáver de sus dos


niños, está a punto de

desenvainar su espada.

Las brujas son raras en


la Biblia y son
condenadas
por Moisés.1314 No
obstante, se alude
a Saúl consultando a una
bruja en En-Dor, para así
poder hablar
con Samuel ya muerto.15
16

Es difícil llegar a
concretar una visión más
o menos exacta de la
brujería en la antigüedad.
Sin duda en ese tiempo la
misma era reprobada o al
menos temida por amplios
sectores de población, e
incluso prohibida.
Plinio el Viejo alude a la
interdicción de la misma
en Roma por la Ley de
las XII Tablas hacia
el 450 a. C..17 Y por su
parte la Lex
Cornelia prohibió su
práctica, y condenaba a
muerte18 a aquellos que
se daban a los
procedimientos de la
brujería:

Les devins, les


enchanteurs et ceux qui
font usage de la
sorcellerie à de
mauvaises fins, ceux qui
évoquent les démons, qui
bouleversent les
éléments, qui, pour nuir,
emploient des images de
cire, seront punis de
mort.

Lex Cornelia citada

por Édouard Brasey.

Traducción al español de
la cita:
Los adivinadores, los
hechiceros, y los que
hacen uso de la brujería
con malos fines, los que
evocan a los demonios,
los que intentan
confundir con insistencia
y violencia, los que, para
perjudicar, emplean
imágenes de cera, serán
castigados con la muerte.

Y Cayo Cilnio
Mecenas aconsejó a César
Augusto de rechazar a los
adeptos de las religiones
foráneas.

C'est d'eux que naissent


la conspiration et les
sociétés secrètes,
dangereuses pour le
règne d'un monarque.19
Traducción al español de
la cita:
Es de ellos que surgen las
conspiraciones y las
sociedades secretas, muy
peligrosas para el reino
de un monarca.
Sí obstante lo señalado,
numerosas referencias
(especialmente literarias),
testimonian la práctica
continua de la brujería
durante la Antigüedad. La
diosa Hécate era quien
entonces dirigía la
brujería y los
encantamientos,20 y
ciertas regiones y ciertos
lugares eran considerados
puntos de pasaje al
mundo infernal, y estaban
asociados a zonas tales
como: pantanos, lagos, ce
menterios, bosques.

 La Tesalia, pradera fértil

con múltiples cursos de

agua, parecería así la

región de origen de las


brujas en Grecia; Lucio

Apuleyo la califica de

« tierra natal del arte

mágico»,21 y muchos

personajes mencionados

en la literatura tienen

ese origen.
Erictho, bruja
o
tesaliana, personaje

importante del libro VI

de la Farsalia de Marco

Anneo Lucano. En esa

epopeya, que cuenta

la Batalla de
Farsalia que tuvo lugar

en 48 a. C. en

Tesalia, Sexto

Pompeyo se encuentra

con esa bruja, y le

pregunta cual sería el

resultado de la guerra.
Y Erictho entonces

hace hablar a un

muerto, para así

revelar la suerte de la

batalla. Esta bruja vive

en medio de tumbas, y

desde esa posición


puede escuchar lo que

se pasa en los

infiernos; por cierto es

delgada y fea, y « sus

cabellos revueltos en

su cabeza tienen el

aspecto de serpientes».
Solamente sale durante

la noche o con tiempo

de tormentas.22

Pamphile es un
o
personaje de El asno

de oro

(Metamorfosis) de Luci
o Apuleyo, y también

habitaba en Tesalia. La

obra evoca los espíritus

de los muertos; ella se

apodera de todos los

jóvenes que ve,

transformándolos en
piedras o en animales

si se resisten.23

 La Cólquida,

actualmente Georgia, es

la tierra de origen

de Medea, quien conoce

los encantamientos,
los afrodisíacos, y

los ritos de Hécate, y

que incluso es capaz de

amaestrar a un

dragón.24

 En el Esquilin, una de

las siete colinas de Roma


donde antes

del Imperio se

encontraba el

cementerio de

pobres, Quinto Horacio

Flaco evocó a la

bruja Canidia,25
expresando que con

otras brujas tan pálidas

como ella, escavaron

fosos, y por allí hicieron

correr sangre de

muertos y hablaron con

ellos.26
Trois femmes et trois

loups, acuarela de Eugène

Grasset, hacia 1900.


Acuarela mostrando tres

brujas vestidas de blanco,

cabalgando en sus

escobas y volando en

medio de troncos rojos, al

pie de los cuales se


encuentran tres lobos

negros.

Edad Media y
Renacimiento
[edita
r]
Comienzo de las
persecuciones
[edita
r]
Al comienzo
del Medioevo, Clodoveo
I, rey de los francos del
año 481 al año 511,
promulgó la llamada Lex
Salicacondenando a las
brujas a pagar fuertes
multas. Y en lo que
respecta a Carlomagno,
su código de
leyes establecido entre los
años 780 a 782,
contemplaba la prisión
para los adeptos a la
brujería.

Paralelamente a estas
represiones, se desarrolló
toda una literatura
de inquisición (cerca de
dos mil escritos)
denunciando los poderes
maléficos de las brujas; y
entre esos títulos figuran,
entre muchos otros: Le
Marteau des sorcières,
primer libro de
bolsillo; De la
démonomanie des
sorciers de Jean
Bodin; Discours
exécrable des
sorciers de Henry Boguet.
Pero es en 1326, a través
de una bula pontificia del
papa Juan XXII, que
podemos decir realmente
comienza una exacerbada
persecución a las brujas,
la que se extendió por
cerca de cuatro siglos.

Nous apprenons avec


douleur l'iniquité de
plusieurs hommes,
chrétiens seulement de
nom. Ils traitent avec la
mort et pactisent avec
l'enfer, car ils sacrifient
aux démons.27

Tomamos conocimiento

con dolor respecto de la

manifiesta inequidad de

muchos hombres, que


son cristianos solamente

de nombre, ya que tratan

con la muerte, pactan

con el infierno, y hacen

sacrificios a los

demonios.
Claude Seignolle expresa
que los procesos y
ejecuciones en relación a
brujerías, sobre todo
conciernen a mujeres.

Satan eut ses prêtres : ce


furent les sorciers. Il eut
surtout ses prêtresses :
les sorcières ; et c'est
encore par une
conséquence de la plus
implacable logique que,
les hommes étant seuls
admis au service du
Seigneur, les femmes, qui
en étaient exclues,
allèrent en plus grand
nombre vers son rival
obscur, qui les accueillait
de préférence. On a dit
qu'il y avait mille
sorcières pour un
sorcier ; c'est là une
exagération manifeste,
mais il est certain que la
proportion des femmes,
dans la foule qui se
pressait à l'adoration du
Bouc, l'emportait
beaucoup sur celle des
hommes.28

Satán tuvo sus

sacerdotes, que fueron

los brujos. Y el rey de los

infiernos también tuvo


sus sacerdotisas, que

fueron las brujas. Pero

como consecuencia que

solamente los hombres

eran admitidos en el

servicio del Señor, las

mujeres, excluidas del


mismo, se sintieron más

atraídas hacia su rival

oscuro, que terminó

acogiéndolas

preferentemente y en

mayor número. Incluso

llegó a decirse que había


mil brujas por cada brujo;

con toda claridad esta

afirmación constituía una

exageración manifiesta,

pero seguramente la

proporción de las

mujeres, en la
muchedumbre que se

afanaba en la adoración

del Macho cabrío,

superaba en mucho a la

de los hombres.

El estereotipo de una
bruja está presente desde
los juicios de los años
1420-1430, y se mantuvo
durante más de dos siglos,
aunque al promediar ese
siglo XV es claro que aún
no estaba bien definido y
desarrollado.29
En realidad fueron los
procesos judiciales y la
tradición libresca, los que
afirmaron y detallaron ese
estereotipo. Y durante
esos procesos dirigidos
contra las brujas y los
magos, las creencias y los
mitos se establecieron y
se consolidaron.

Después de haber
vacilado en decretar la
realidad de la brujería,
la Iglesia Católica del
siglo XV decidió publicar
la bula apostólica Summis
desiderantes affectibus en
1484, seguido de un
manual
demonológico, Malleus
maleficarum (expresión
del latín que
significa Martillo de las
brujas), escrito por
dos inquisidores domínico
s, Heinrich Kramer y
Jacob Sprenger.
Escena de la Inquisición :

Brujas en la hoguera.

Grabado medieval

mostrando dos hombres

atizando una hoguera


sobre la cual arden tres

mujeres (una de ella es

tomada por un dragón

que sale de una nube).

El efecto de esta obra en


la caza de brujas es
bastante discutido. El
interés del Martillo de las
brujas reside en la síntesis
de una variedad de
creencias sobre las brujas,
las que allí se presentan
con formato de tratado o
compendio bien
estructurado y completo,
brindando así un soporte
teológico a los ideales y a
las ideas que de esta
forma se pretendían
promover. No obstante lo
señalado, este escrito, si
bien se difundió
ampliamente en la época,
claramente no originó un
aumento inmediato del
número de procesos,
aunque muy posiblemente
sensibilizó a los jueces
respecto de los crímenes
de brujería. Unos 30 000
ejemplares de este manual
se pusieron en circulación
hasta su última edición en
el año 1669, y también
otros varios tratados sobre
las brujas y la brujería,
fueron paralelamente
publicados.

En 1563, Jean Wier,


médico en la corte
del ducado de Cléveris,
deseoso de suavizar y
atemperar las primeras
persecuciones, afirmó que
consideraba a las brujas
como simples espíritus
perdidos, lo que Michel
de Montaigne compartió y
reafirmó en la reedición
de sus ensayos
en 1588 (allí se aconseja
tratar a estas mujeres
como afectadas de locura,
sometiéndolas a un
tratamiento
con helleborus).30
Las ejecuciones de brujas
se legitimaban por las
confesiones que los
inquisidores les
arrancaban, a menudo
bajo tortura, o engañando
y confundiendo a las
inculpadas con promesas
mentirosas. Y Jean Bodin
apoyaba y justificaba
estos abusos: « C'est
chose vertueuse,
nécessaire et louable, de
mentir afin de sauver la
vie des innocents, et il est
condamnable de dire la
vérité qui pourrait
détruire»31 (en español:
« Es cosa virtuosa,
necesaria, y laudable, de
mentir y engañar con tal
de llegar a la verdad y
salvar la vida de
inocentes, y es
condenable no recurrir a
estas prácticas,
arriesgando que los
males y que la
destrucción continúen»).

Al inicio solamente
desarrollados y dirigidos
por gente de Iglesia, los
procesos por brujería
fueron luego encargados a
los laicos. En 1599, el
rey Jacobo I de
Inglaterramostró como es
posible probar la
culpabilidad de una
indagada, pinchándola, o
bien echándola al agua: si
se la pinchaba y no
sangraba, la susodicha era
reconocida como culpable
de brujería; y por su parte,
si se tiraba al agua a la
mujer y no se ahogaba,
también ello se
interpretaba como signo
de que la indagada era
una bruja.

Los días de las grandes


persecuciones
[edita
r]
Artículo principal: Caza de

brujas

Les sabbats des sorcières

(el sabbat de las brujas).

Grabado mostrando dos


mujeres reunidas

alrededor de un caldero,

del cual salen demonios,

diablos, y brujas sobre

escobas.
Les sabbats des sorcières

(el sabbat de las brujas).

Grabado con diferentes

escenas de brujerías :

duendes, animales

vestidos como hombres,


ataques de lobos,

hogueras.

Puesto que generalmente


se asocian Edad
Media con las brujas y
con las brujerías, y ello no
es arbitrario, no es de
extrañar que los siglos
XVI y XVII fueran los
que sufrieron las
persecuciones más
horribles y numerosas.

Anteriormente, se
consideraba que los
brujos eran tanto hombres
como mujeres, pero con el
nuevo tiempo, los
procesos de brujería
fueron casi
exclusivamente en contra
de las mujeres.
El paroxismo o locura
colectiva surgió cuando
los tribunales civiles
suplantaron el monopolio
de la Iglesia en relación a
todo lo concerniente a la
brujería.
La « caza de brujas»
conoció dos etapas
álgidas : la primera entre
1480 y 1520, y la segunda
entre 1560 y 1650. No
obstante lo señalado,
corresponde aclarar que la
« imagen estereotipada»
de las brujas se fue
conformando poco a poco
entre los años 1400 y
1450, y que las últimas
persecuciones y los
últimos procesos recién
concluyeron hacia el fin
del siglo XVIII y
principios del siglo XIX.

Historiadores e
investigadores estiman
hoy día que el número de
víctimas se situó entre
50.000 y 100.000,
contando tanto los
condenados a la hoguera
por los tribunales de
la Inquisición como los
condenados por
la Reforma.32
Obviamente, nos estamos
refiriendo a un número
elevado de afectados en
proporción a la población
europea de la época. Y
entre estos condenados a
muerte, se estima que
alrededor del 80 % de las
víctimas fueron mujeres.
El 20 % restante eran
hombres, la mayoría
catalogados como
« errantes»
(pobres y vagabundos, nó
madas, judíos y homosex
uales).

Estas mujeres que fueron


acusadas y condenadas (y
en algunos casos también
su descendencia, sobre
todo si se trataba de
niñas), frecuentemente
pertenecían a las clases
populares, y entre ellas,
sólo una minoría hubieran
podido ser catalogadas
como enfermas mentales
o como auténticas
criminales (éste fue el
caso por ejemplo
de Catherine
Deshayesbajo el reinado
de Louis XIV, culpable de
homicidio). La mayoría
de las condenadas en esos
días, eran de todas las
edades y condiciones, y
de diversas confesiones
religiosas, con frecuencia
parteras o curanderas,
pues los remedios de estas
últimas se basaban en
una farmacopea tradicion
al, consistente en brevajes
y también
en infusiones o decoccion
es de raícesy de hierbas, o
sea lo que se conoce
como « fitoterapia». La
población de entonces,
esencialmente rural, no
tenía otro recurso para
intentar tratar algún mal
que recurrir a estos
procedimientos
ancestrales, los que claro,
a la consideración de
personas más cultas daban
que pensar en la magia y
en la brujería.

Un medio horrible y
despiadado de saber a
ciencia cierta si
una mujer era una bruja,
consistía en tirarla al agua
con las manos y los pies
atados, para así dificultar
el nado. Como en teoría,
una bruja era más liviana
que el agua, si flotaba y
no se ahogaba era
rápidamente rescatada y
quemada viva, mientras
que si por el contrario la
mujer se ahogaba, ello era
prueba que había muerto
inocente.
Hans Peter Duerr,
profesor de etnología de
origen alemán, en su
obra Nudité et pudeur: Le
mythe du processus de
civilisation, estima que
esta práctica tan chocante
por la exhibición y la
crueldad que provocaba,
fue afortunadamente poco
utilizada. Sin embargo,
varios textos y dibujos
reflejan que el
procedimiento señalado
se aplicó al menos varias
decenas de años durante
la Edad Media.

Por lo general, las


mujeres de clases
privilegiadas escapaban a
este tipo de acusaciones y
de persecuciones, aun
cuando un escándalo
salpicara a un personaje
importante en la Corte,
pero esa no fue la
situación en el
llamado caso de los
venenos, episodio
ocurrido en París entre
1670 y 1682, y que
implicó la acusación y
muerte de varias decenas
de personas. Por su
parte, Catalina de
Médici no vaciló en
utilizar este tipo de acosos
y de procesos para
eliminar a algunos
personajes políticamente
molestos, en oportunidad
de ejercer las
sucesivas regencias en
nombre de sus hijos
menores, entre 1559 y
1574.

La creencia en las brujas


y los procesos de brujas
realmente comenzaron a
ponerse en duda en forma
más o menos generalizada
a partir del fin del siglo
XVII.

El pastor alemán Anton


Praetorius de la iglesia
reformada de Juan
Calvino, editó en 1602 el
libro Sobre el estudio en
profundidad de la
brujería y de las
brujas (De l’étude
approfondie de la
sorcellerie et des
sorciers, Von Zauberey
und Zauberern
Gründlicher Bericht), en
donde se expresaba en
contra de la caza de brujas
y en contra de la tortura.
En Francia, Louis
XIV remplazó las
ejecuciones a muerte por
destierros de por vida, y
en Estados Unidos,
el juez y
el jurado de Massachusett
s, responsables del
llamado Procesos de
Salem (1692-1693),
firmaron un
arrepentimiento público
en el cual se retractaban
por lo hecho en los
siguientes términos:
« Confesamos que no
hemos sido capaces de
comprender las
misteriosas alucinaciones
de las potencias de las
tinieblas ni oponernos a
ellas (...). Tememos haber
contribuido con otros,
aunque por ignorancia y
sin intención, a cargar
sobre nosotros mismos y
este pueblo de Dios, la
responsabilidad de
sangre inocente (...).
Expresamos nuestro
profundo sentimiento y
nuestra pena por
nuestros errores (...) por
los cuales estamos
angustiados e inquietos
en nuestros espíritus (...).
Pedimos a todos perdón
desde el fondo de
nuestros corazones, a
ustedes a quienes hemos
injustamente ofendido, y
declaramos, según
nuestra conciencia
presente, que por nada
del mundo ninguno de
nosotros volverá a hacer
semejantes cosas por
semejantes razones.»33

En Inglaterra, la ley
contra la brujería fue
definitivamente abolida
en 1736, lo que
desgraciadamente no
impidió el ahorcamiento
de la última bruja inglesa
en 1808.
Las últimas condenadas
que fueron quemadas en
Europa, datan del fin del
siglo XVIII y principios
del siglo XIX, como por
ejemplo Anna Göldin en
1782 en el cantón de
Glaris en la Suiza
protestante, o como por
ejemplo una condenada
en 1793 en Polonia. Y
respecto de Francia y más
precisamente en Bournel,
una mujer acusada de
brujería fue quemada por
campesinos el 28 de julio
de 1826,34 mientras que
otra en 1856 fue lanzada
dentro de un horno en la
comuna de Camalès.
Si bien el término
« genocidio» tal vez no
sería el más apropiado
para aplicarlo a la
situación que aquí nos
ocupa, muchos feministas
definen hoy día esta
horrenda batida contra las
brujas como un crimen
contra la humanidad,
mientras que otros
admiten que las
injustificadas
persecuciones y
ejecuciones por sospechas
de brujería perfectamente
se acercan o se asimilan a
lo que en el siglo XX
ocurrió a los armenios
en Turquía, o lo que
ocurrió a los judíos
en Alemania y en Polonia.


Imagen 1


Imagen 2


Imagen 3

 Imagen 1 - Mujer

acusada de brujería,
grabado francés del siglo

XIX mostrando una

mujer tomada por los

brazos, con pesos atados

a los tobillos; tres jueces

están delante de ella y la

interrogan.
 Imagen 2 - Escena del

proceso de brujas en

Salem, William A. Crafts,

1876. Entre la

muchedumbre y el

estrado del juez, un niño

tendido sobre el suelo


sufre convulsiones; el

abogado señala esto

como una prueba de

brujería.

 Imagen 3 - Diferentes

suplicios medievales,

grabado alemán de 1508


presentando ejemplos

de ahorcamiento,

decapitación, mano

cortada, oreja cortada,

ojo pinchado, hoguera.

Época
moderna
[editar]
Ejemplos de brujas en

heráldica:

Escudo

de Soportújar, España
Escudo

de Talagante, Chile
Escudo de Escazú, Costa

Rica

Uno de los primeros en


querer rehabilitar a las
brujas fue Jules Michelet,
quien les consagró un
libro en el año 1862. El
autor quiso desarrollar en
ese escrito un « himno a
la mujer, benefactora y a
la vez víctima»(« hymne
à la femme, bienfaisante
et victime»).3536
Michelet eligió allí
presentar a la bruja como
una rebelde y como una
revolucionaria, al mismo
tiempo que como una
víctima, y así rehabilitaba
o intentaba rehabilitar la
imagen de la bruja en una
época donde la misma
estaba casi totalmente
opacada y subordinada
por la del diablo. En el
libro citado, Michelet
acusó directamente a la
Iglesia de haber
organizado la « caza de
brujas» no solamente en
el Medioevo, sino
también en el correr de
los siglos XVII y XVIII.
Como en cierta medida
era de esperar, en su
momento hubo
resistencias y dificultades
para poder concretar la
edición de este escrito, lo
que naturalmente
desencadenó un
escándalo.37 Michelet se
defendió y respaldó su
trabajo, afirmando que su
libro recogía un escrito de
historia y no una novela
de ficción. Pero en su
fuero íntimo y a pesar de
las ideas positivas de este
autor, éste jamás
reconoció a las mujeres su
derecho a la
emancipación. Fue
necesario esperar el
surgimiento de
los movimientos
feministas de los años
1970, para ver claramente
planteado este asunto de
una manera más moderna
y positiva. En efecto, los
representantes de dichos
movimientos se
apoderaron entonces de la
bandera de la
emancipación, y
reivindicaron esta
cuestión como símbolo y
emblema de su combate.
Puede señalarse por
ejemplo a la
revista "Brujas" de Xaviè
re Gauthier, donde se
presentaron en forma fiel
y en detalle « las
prácticas subversivas de
los movimientos
feministas».38

Una novedad y un punto


de quiebre respecto de
estos asuntos tuvo lugar a
inicios del siglo XX,
cuando
la egiptóloga Margaret
Murray afirmó en The
Witch-Cult in Western
Europe (Oxford, 1921)
que las descripciones y
afirmaciones de las
acusadas por brujería se
referían a ritos reales,
pues lo entonces llamado
"brujería" tenía relación
con una religión muy
antigua, un culto
precristiano de la
fertilidad, que los jueces
inquisidores catalogaban
como una perversión
diabólica. Para hacer tales
aseveraciones, Margaret
Murray se inspiró en las
tesis defendidas en La
rama dorada (1911)
por James George Frazer.
Si bien casi todos los
historiadores de las brujas
y de las brujerías piensan
hoy día que los trabajos
de Murray fueron no
científicos y fundados en
una manipulación
voluntaria de documentos,
a principios del siglo
pasado esta tesis tuvo una
gran difusión y
repercusión, e incluso fue
a la propia investigadora
Murray a quien se le
confió la redacción del
artículo "Witchcraft" en
la Encyclopædia
Britannica.39

Las brujas son


presentadas desde una
óptica relativamente más
favorable y como menos
peligrosas que antaño en
muchas de las obras de
ficción que circulan hoy
día, y los miembros y
adherentes de
la Wicca actualmente se
presentan como herederos
de un culto y de
una cultura donde en su
momento habrían estado
enmarcadas las brujas del
tiempo de las
persecuciones.

La iniciación de la
bruja
[editar]
Grabado

titulado Ensayos de la

serie Los
Caprichos (1799)

de Francisco de Goya. "La

imponente figura

de Satáncomo macho

cabrío vigila mudo a una

joven bruja que practica

sus primeros
experimentos

suspendiendo en el aire a

un hombre que parece

asustado; a los pies del

buco aparece una olla de

las que se mencionan en

[el auto de fe]


de Logroño [de 1610]"

(Carmelo Lisón, pág. 257)

El antropólogo
español Carmelo Lisón
Tolosana escoge el caso
de las Brujas de
Zugarramurdi como
ejemplo para explicar la
iniciación a
la brujería siguiendo la
relación del
proceso inquisitorial publi
cada en Logroño a
principios de 1611, pocos
meses después de
realizarse el auto de fe en
el que seis brujas y brujos
fueron quemados vivos.40

Según dicha relación, la


iniciación a la brujería
comienza desde muy
temprano. Las brujas
"maestras" sacan de sus
camas por las noches a
niños y niñas menores de
cinco años, mientras sus
padres duermen y los
llevan volando
al aquelarre. Si contaban
lo que veían cada noche
eran azotados por sus
"maestras". Una de sus
ocupaciones era guardar
los sapos de los que las
brujas obtenían los
ungüentos que, entre otras
cosas, les hacían volar. En
principio no se les obliga
a que abjuren de su fe
porque son demasiado
pequeños, por lo que son
simplemente presentados
al demonio, pero cuando
cumplen los seis años, las
brujas "maestras" los
convencen para
que renuncien a Cristo
mediante golosinas y
promesas de cosas
fantásticas.41

La ceremonia de
la apostasía comienza un
par de horas antes del
aquelarre cuando la bruja
"maestra" despierta al
"novicio", le unta con
agua hedionda y
verdinegra —obtenida de
los sapos— manos,
plantas de los pies, sienes,
pechos y partes pudendas
y lo transporta por el aire.
Cuando llegan los espera
el demonio sentado en su
trono con figura entre
hombre y macho
cabrío —ojos grandes y
espantosos; barba de
cabra; manos corvas
como las garras de las
aves de rapiña; corona
con cuernos pequeños y
un cuerno muy grande
saliéndole de la frente que
ilumina la reunión de
brujos y brujas— a quien
la bruja "maestra"
presenta a su discípulo
con la frase: "Señor, éste
os traigo y presentó".42
Grabado

del Compendium

maleficarum(1608)

de Francesco Maria

Guazzo que muestra el

"osculum infame" de una


bruja al Demonio en

forma de macho cabrío.

A continuación el niño o
la niña de rodillas repite
la abjuración que va
pronunciando el demonio.
"Reniega de Dios, de la
Virgen, de todos los
santos,
del bautismo y confirmaci
ón, de ambas crismas, de
sus padrinos y padres, de
la fe y de todos los
cristianos, fórmula
teológica que reproduce
en inversión el rito que
parodia". Tras aceptar
como su nuevo dios y
señor a Satán que le
conducirá al paraíso, el
nuevo brujo o bruja
realiza su primer acto de
adoración ritual,
"besándole la mano
izquierda, después en la
boca y en los pechos,
encima del corazón y en
las partes vergonzosas;
luego se vuelve el
demonio sobre su lado
izquierdo, levanta la cola
que es como la de los
asnos y descubriendo esa
parte fea, sucia y
hedionda la da a besar al
neófito, quien lo hace
puntualmente. Satisfecho
el nuevo señor por
el ósculo infame le hace
una marca con una uña de
su mano izquierda en
alguna parte del cuerpo,
señal que le durará
siempre y que al menos
durante un mes le
producirá dolor; también
lo marca en la niña del
ojo dejándole impresa la
figura de un sapo, signo
que le servirá para
conocer a otros miembros
de la secta". Después lo
envían a holgar y bailar
con los demás brujos
jóvenes al son de
tamborino y flauta.43
Pero todavía no son
plenamente brujos o
brujas. Con los nuevos
poderes que han obtenido
están obligados a realizar
maldades, dirigidos por su
bruja maestra. Sólo con el
paso del tiempo estos
brujos y brujas menores
reciben la "dignidad" de
poder hacer ponzoñas por
ellos mismos mediante la
bendición con la mano
izquierda que les hace el
demonio en el aquelarre.
Después le entrega los
sapos vestidos que dio a
su maestra cuando
abjuraron de Cristo, y a
partir de entonces ya
podrán obtener de ellos el
agua hedionda con la que
se han de untar para volar
al aquelarre y los polvos y
ponzoñas para matar
personas y ganado y para
destruir frutos y cosechas.
"En adelante no tendrán
necesidad de padrinos ni
maestras, irán solos a las
juntas nocturnas y serán
admitidos a mayores
secretos y maldades. Son
ya brujos y miembros con
pleno derecho de la secta;
gozarán de interacción
directa, personal y mutua
con su dios y señor".44
Cuando se untan para
volar recitan una frase
que expresa la fusión con
el demonio —lo que entre
otras cosas les impide ver
el Sacramento en el altar
—:45

Señor, en tu nombre me
unto; de aquí en adelante
yo he de ser una misma
cosa contigo, yo he de ser
demonio

Los brujos y brujas no


"alcanzan todos la misma
posición ni idéntico rango
y prestigio, ni
desempeñan en los
conciliábulos y maléficas
andanzas nocturnas el
mismo cometido. [...] Una
cohorte de ancianos
brujos que actúa como
cuerpo consultivo,
acompaña y rodea
siempre al demonio, que
también lleva media
docena de diablejos
menores a su alrededor.
Son brujos graves,
expertos en específicos
menesteres malvados, con
amplia experiencia
brujeril perversa, de los
que ha recibido el
demonio gran contento.
Guardianes de la doctrina
y normas de la secta la
comunican a los novicios
como enseñadores o
maestras".46

Prácticas
atribuidas
[editar]
El círculo mágico, John

William Waterhouse.

En un paisaje desértico,
una mujer delante de su

caldero traza alrededor

de ella un círculo

humeante.

Pacto con el
diablo
[editar]
Artículo principal: Pacto

con el diablo

Hacia el fin del siglo XV,


numerosos europeos
instruidos creían que las
brujas existían, y que ellas
corrientemente
practicaban actividades
diabólicas, como por
ejemplo la magia negra o
el mal de ojo.29 En esa
época, esas personas
creían pues que todas las
brujas o casi todas ellas
hacían un explícito pacto
personal con el diablo, y
que este pacto o acuerdo
personal con el propio
satanás, daba a la bruja en
cuestión el poder de
desarrollar maleficios,
permitiéndole entrar al
servicio del maligno.

Por lo dicho, obviamente


las brujas rechazaban in
totum la fe cristiana, y
como consecuencia eran
rebautizadas por el propio
satán, como símbolo de
sumisión. Luego de esta
ceremonia, el diablo
aplicaba entonces una
marca (un estigma) sobre
la bruja rebautizada; esta
creencia estaba muy
extendida en las clases
dominantes y cultivadas
de la época citada, incluso
con bastante más fuerza
que en las clases bajas. En
efecto, las clases
populares entonces tenían
tendencia a focalizar o
centrar su atención en la
capacidad de las brujas
para perjudicar y para
hacer daño, mucho más
que sobre su posible
asociación o unión con el
maligno.

Llegado a este punto,


convendría señalar que
el pacto con el diablo es
una noción o un concepto
bastante antiguo, cuyo
origen se remonta
al Medioevo. A través de
ese pacto o de ese
acuerdo, ambas partes se
comprometían a respetar
una especie de contrato
jurídico, que obligaba al
diablo a abastecer
de riquezas y de poderes a
la bruja, quien a cambio
prometía sumisión, y se
comprometía a entregar
su alma después de su
muerte.29 La cuestión de
los vuelos nocturnos, de
la posible transformación
en algún animal, y de las
reuniones junto a una
figura sobrenatural
(macho cabrío), también
formó parte de manera
temprana de lo que
podríamos llamar
"creencias sobre brujas".
Por el contrario, la
asociación de las brujas
con el maligno, con
el crimen, y con
la sexualidad, fue una
teoría demonológica algo
más tardía, y que se
elaboró poco a poco en el
correo del siglo XVI.29

Los ingredientes
del sabbat (la propia
denominación y su
descripción),
comprendían un culto
organizado consagrado y
devotos a demonios,
nombrados Diane, Hérodi
ade, y Lucifer. La
presencia de estos bajo
una forma semianimal, las
orgías, la profanación de
los sacramentos, fueron
ideas y creencias
elaboradas bajo la
influencia de los teólogos
y los inquisidores de
mediados del siglo XIII a
mediados del siglo XV, y
difundidas a través de
tratados de demonología,
como por ejemplo
el Malleus maleficarum, o
como los predicamentos
de San Bernardino de
Siena, luego confirmados
por los miembros laicos
de los tribunales de
justicia o de los
parlamentos.
Las acusadas de brujas en
esa época, fueron
forzadas a suscribir o a
ratificar, bajo tortura o
presión psicológica, a ese
marco de creencias y ese
estado de cosas, y sus
confesiones así
confirmaban, a ojos de
muchos, la validez de los
hechos relatados y la
existencia de los poderes
ocultos mencionados,
contribuyendo así a
difundir estas
suposiciones.

Sabbat
[editar]
Sabbat de brujas,

grabado de 1909.

Artículo

principal: Aquelarre

El término sabbat es una


deformación de Sabasius,
es decir de Bacchus,
derivado de la
palabra Sabazzia, o sea,
los misterios dionisíacos
de Thrace.47 Estas fiestas
eran organizadas en honor
del « Dios Cornudo» de la
fecundidad y de la
naturaleza (encarnado
por Dioniso, Pan, Lug o
Lugh, Cernunnos o Mithr
a). Las fiestas se
acompañaban
de libaciones, de danzas y
de orgías sexuales, con el
fin de estimular la
fecundidad de las tierras.

Es a partir de la Edad
Media, y por reacción de
la Iglesia católica, que
este « Dios Cornudo»
comenzó a ser
considerado el
propio Diablo llamándolo
Satanás o Lucifer, y que a
su vez los eclesiásticos re-
bautizaron como Verbouc.
Y fue por contra-reacción
a las represiones y
persecuciones de la
Iglesia católica que, según
el análisis de Jules
Michelet, el sabbat
pagano se sustituyó por y
se transformó en la misa
negra.48
Se pensaba que las brujas
se reunían por las noches
en lugares especiales,
para allí desarrollar sus
ritos mágicos. Y los
lugares que
esas sorcières elegían
para practicar este arte, no
eran fruto del azar o del
capricho de alguna de las
participantes. En efecto,
los lugares del sabbat en
general estaban situados
alejados de los centros
poblados, sobre un monte
o en lo profundo de una
selva, en entornos muy
variados, y que
permitieran el buen
desarrollo y la eficacia de
los ritos. Y los actores de
estas ceremonias mágicas
lograban los resultados
esperados, por los poderes
que se les otorgaban y por
la memoria que
suscitaban.49
Noche de
Halloween
[editar]
Artículo

principal: Halloween
Calabaza, motivo

ornamental típico de la

celebración

de Halloween.

La fiesta de Halloween tal


como se la vivía hace ya
diez siglos, se realizaba
coincidiendo con el año
nuevo celta, y era
una fiesta pagana5051
que respecto de nuestro
calendario se celebraba el
1 de noviembre. Era una
fiesta importanteen
los países celtas, pues era
la fiesta
de Samhain, dios de
la Muerte.

Se creía entonces que la


noche precedente al 1 de
noviembre, los espíritus
de los muertos aparecían
y se mezclaban con los
vivos, así como « con
todos los espíritus de
los lugares sagrados, con
los enanos obreros y
los enanos oscuros,
los gnomos, los lutines,
las hadas, y también con
los demonios más negros
surgidos del infierno».52
Era para conjurar y alejar
estos sortilegios, que los
antiguos tenían costumbre
de hacer grandes fogatas,
y junto a ellas danzar, reír,
gritar, con el fin de así
vencer sus propios
miedos.

Se creía que en el curso


de esas noches especiales,
las brujas montaban a
horcajadas en sus
respectivas escobas,
hechas de madera
de retama y untadas con
un ungüento compuesto
de diversas y particulares
plantas. En el siglo II de
nuestra era, Lucio
Apuleyo cuenta en la
obra El asno de oro como
una bruja
llamada Pamphile se
aprontaba para volar para
el sabbat: « Ella abrió
cierto gabinete, y de allí
retiró varias cajas.
Mirando entonces la
etiqueta de una de ellas y
retirando de allí un
ungüento, se frotó con
sus manos por todo el
cuerpo durante un tiempo
considerable,
cubriéndose así con ese
aceite desde la punta de
los pies hasta los
cabellos.»
Vuelo de
brujas
[editar]
Brujas, grabado en

madera de Hans Baldung.

Se suponía que las brujas


se reunían periódicamente
para juntas entregarse a
numerosas blasfemias y a
otros juegos maléficos.
Las nombradas debían
acudir rápidamente hacia
los lugares de reunión,
que en general se
escogían en lugares
apartados; y era
suposición generalizada
que las brujas utilizaban
el poder del diablo para
desplazarse
rápidamente.53 En
resumidas cuentas, las
brujas se desplazaban
volando, o bien se
dejaban transportar por
una ráfaga de viento, o
bien viajaban en el
espacio y el tiempo por el
solo efecto de sus poderes
mágicos. En ciertos casos
especiales, las brujas se
servían de un ungüento
mágico para poder
volar.53 Pero la creencia
más extendida, era que las
brujas utilizaban una
escoba para ir volando de
un lado a otro. También se
admitía que ellas se
apoyaban en animales
mágicos para desplazarse
con ellos o sobre ellos, o
bien que el
propio diablo directament
e las transportaba.53
En la cultura popular,
la escoba era y es un
atributo de actividades
femeninas, y su
utilización por parte de
las brujas naturalmente
inducía a pensar que ellas
eran mucho más
numerosas que los
brujos.29

Por lo general se creía que


las brujas volaban de
noche, con frecuencia con
luna llena, pues ambas,
luna y bruja, estaban
relacionadas entre sí. Esta
idea posiblemente se
remonta al culto de Diana.
Los fieles a la
diosa Diana, la deidad
romana de la Luna, creían
que ciertas mujeres
podían volar las noches
de plenilunio, cuando
Diana estaba presente, y
esa capacidad la
desarrollaban utilizando
una droga con base en un
ungüento.53 Según
ciertos especialistas,53
ese ungüento se preparaba
mezclando hyoscyamus, b
elladonna, mandragora, ci
cuta, nenúfar, y además
agregando un narcótico.
Las mujeres que se
embadurnaban el cuerpo
con este ungüento pronto
entraban en trance, dando
la impresión de haber sido
transportadas al sabbat, y
de esta historia
precisamente viene la
leyenda del ungüento
mágico. Cuando la escoba
de la bruja también era
embadurnada con este
producto, el mismo podía
llegar a las partes íntimas
de las brujas, lo que
naturalmente tenía efectos
especiales.

Bestiario y
metamorfosis de la
bruja
[editar]
Véase también: Espíritu

familiar

Las brujas vivían


rodeadas de sus animales
favoritos, los que las
servían aportando ciertas
y determinadas ayudas
mágicas. Esos animales
(el gato negro, el cuervo,
el sapo, la araña, la rata,
la liebre), tenían en
común con su dueña el ser
temidos y mal queridos,
ya que en muchos
aspectos eran fiel reflejo
de la bruja misma. Paul
Sébillot señalaba que se
podía reconocer a una
bruja que iba al sabbat
porque siempre tenía « un
pequeño sapo sobre la
parte blanca del ojo o
sobre la pupila, o en un
pliegue de la oreja».54

También, estos seres


tenían el poder
de metamorfosearse, lo
que en muchos casos les
permitía cometer más
fácilmente sus fechorías
sin ser reconocidas.

Con forma de liebre, las


brujas tenían costumbre
de reunirse en congreso, y
la rapidez que esa forma
les ofrecía les permitía
escapar con más facilidad
de posibles perseguidores.
Las orejas grandes de
esos animales también
eran una ayuda preciosa
para espiar de lejos sin ser
percibidas; y una pata de
liebre era considerada
como una especie
de amuleto, y prueba de
que una bruja había
quedado manca, y por
tanto privada de sus
poderes.

El búho con frecuencia


también ha sido asociado
con las brujas, porque es
un animal nocturno, con
grandes ojos para espiar,
y con capacidad de emitir
gritos escalofriantes,
presagio de
acontecimientos
funestos.55

Los citados animales


servían de compañía a las
brujas, que generalmente
vivían solas y sin familia
conocida.56

Filet de couleuvre de
marais
Dans le chaudron bous et
cuis
Œil de salamandre, orteil
de grenouille,
Poil de chauve-souris et
langue de chien
Langue fourchue
de vipère, dard
de reptile aveugle,
Patte de lézard, aile
de hibou
Pour faire un charme
puissant et trouble
Bouillez et écumez
comme une soupe en
enfer.57
Brujas y
niños
[editar]
Se afirmaba que las brujas
hacían comidas caníbales
con niños, o utilizaban
cadáveres de niños para
preparar sus polvos y sus
ungüentos mágicos.30 Y,
según se creía en aquella
época, las brujas tenían la
capacidad de trasmitir el
arte de la magia de
generación en generación.
Además, las posibilidades
de los niños en relación a
la caza de brujas eran
importantes e incluso
cruciales.30 Y también se
suponía que los entornos
más importantes de las
hogueras siempre estaban
acompañados por
extraños fenómenos en
gran escala que de una u
otra forma concernían a
los jóvenes niños.30
Niños-brujos fueron
señalados a lo largo y
ancho de Europa, y la
condena de una madre por
brujería hacía recaer
sospechas sobre toda su
descendencia. Además, y
durante los juicios, las
confesiones eran más
fácilmente sonsacadas a
los niños que a los
adultos, pues era más
sencillo de presionarlos y
confundirlos.30

En Rusia, Polonia y Repú


blica Checa, según las
leyendas, las brujas de
noche
llamadas notchnitsa,
solían deslizarse durante
las noches en los cuartos
de los niños de pecho para
pellizcarlos, morderlos e
incluso chuparles sangre,
pero si en esa situación un
adulto intervenía, las
nombradas desaparecían
como por arte de magia.

Histeria
colectiva
[editar]
Lo que ocurrió en el
pasado con la llamada
"caza de brujas" y con las
"creencias en brujas", en
breves palabras bien
podría ser definido como
una especie de "histeria
colectiva" o
"esquizofrenia colectiva".

El pensador polaco-
estadounidense Alfred
Korzybski afirmaba:58
« El exceso de
información mal
digerida, nos lleva a
pronosticar una especie
de mundial esquizofrenia
colectiva».59

Procesos
célebres
[editar]
 Juana de

Arco, Francia, 1431.

 Brujas de

Triora, Italia, 1587-1588.

 Brujas de North

Berwick, Escocia, 1590.


 Isabel de Doberschütz ,

decapitada y quemada

fuera de las puertas de

Stettin , el 17 de

diciembre de 1591.

 Maria Holl , también

conocida como la bruja


de Nördlingen . Fue una

de las primeras mujeres

en soportar ser

torturada durante su

juicio de 1593/1594. Fue

a partir de su caso que la

ciudad de Nördlingen
desistió de la caza de

brujas. Fue absuelta de

las acusaciones. Murió

en 1634, probablemente

a causa de la peste .
 Brujas de

Zugarramudi, España, 16

08-1610.

 Brujas de

Pendle y Brujas de

Samlesbury, Inglaterra, 1

612.
 Joaquina

Molla, Murcia, 1736.

 Hester Jonas , conocida

como La bruja de

Neuss . Decapitada y

quemada en la

Nochebuena de 1635.
Tenía alrededor de 64

años de edad. Los

procedimientos

completos de su

ejecución están

disponibles en Neuss.
 Dolores

Suárez, Totoral, 1645.

 Brujas de Samlesbury ,

juzgadas en uno de los

más famosos juicios de

brujas de la historia

Inglesa. Fueron
declarados no culpables,

pero otras diez personas

fueron halladas

culpables y ahorcadas.

 Anna Roleffes , mejor

conocida como Tempel

Anneke, fue una de las


últimas brujas en ser

ejecutada en

Braunschweig . Fue

ejecutada el 30 de

diciembre de 1663.

 Catalina Monvoisin ,

cercana a la marquesa la
Montespan , amante de

Luis XIV. Quemada con

algunos otros en la plaza

de la Grève en París, en

1680.
 Juicios de Salem,

Massachusetts , Estados

Unidos.

 Anna Schnidenwind ,

una de las últimas

mujeres en ser

ejecutada en público por


brujería en Alemania.

Quemada después de

haber sido estrangulada

en Endingen am

Kaiserstuhl , 24 de Abril

de 1751.
 Anna Göldin (o

Göldin)x, .Última bruja

ejecutada en Europa.

Esto sucedió en

Glarus , Suiza , en el

verano de 1782.
 Anna Isabell

Trespalacios , Nacida

en Villavicencio,Meta,

Colombia , Luego se

trasladó a Maicao donde

inició en el mundo de la

brujería, experta en el
manejo de velas y

bebedizos, ultima

aparición

en Cubarral,Meta se

desconoce su paradero.

Comprensión
moderna
[editar]
Las personas en una

ceremonia; el

movimiento de la "bruja"

moderna generalmente

se llama Wicca
En el siglo XX, se ha
hecho un nuevo intento en
la comprensión de la
brujería. Mucha gente
dice que las brujas eran,
de hecho, las mujeres
sabias que fueron
perseguidas por la Iglesia
(en su mayoría por su
conocimiento de hierbas
para el tratamiento de
ciertas enfermedades).
Esto ha llevado a nuevos
movimientos, algunos de
los que se conoce
como wicca .

Heather Marsh ha
relacionado la
persecución de brujas a la
lucha de la Iglesia y de la
industria por controlar "el
poder de la vida y la
muerte" en un momento
en que la industria
necesita más trabajadores.
Ella también sostiene que
la persecución de las
brujas era una lucha por el
poder centralizado sobre
las rebeliones campesinas
y la propiedad del
conocimiento por la
medicina y la ciencia, que
prohibió la enseñanza o
las prácticas llevadas a
cabo anteriormente por
las mujeres y las culturas
indígenas. Ella escribe
que la persecución de las
brujas ha coloreado la
misoginia desde la década
de 1400.60
Silvia Federici ató la caza
de brujas a una historia
del cuerpo de la mujer en
la transición hacia el
capitalismo.61

La brujería y las
acusaciones de brujería
son todavía muy común
en algunas partes de
África occidental.

Apariciones en géneros
de ficción
[editar]
Las imágenes de brujas

son corrientes en

los carnavales, así en

los cuentos y en
las leyendas.

Foto mostrando a

personas disfrazadas de

brujas, con máscaras y

escobas, que desfilan en

las calles.
Artículo

principal: Anexo:Brujas en

ficción

Exposiciones
[editar
]
 L'Adresse Musée de La

Poste de París acogió en


2012 una exposición

consagrada a las brujas,

en la que

particularmente se

analizaba el vínculo

entre el mito por un

lado, y por otro lado la


vigencia de esta figura

que continúa dando que

hablar en nuestros

días.62

Referencias
[editar]
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1.

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las Brujas de Pendle».

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13.

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"SORCIERES"..., citado

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réhabilitation.
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36.

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en la sección Des

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dirección de Robert

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tracerons d'autres

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brujas en la historia de

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Bibliografía
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219-3.

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des croyances et des

idées religieuses
 Jean Delumeau, La

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 Carlo Ginzburg, Le

Sabbat des sorcières

 Carlo Ginzburg, Les

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 Guy Bechtel, La

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 Amparo Fernández

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[editar]
 Michelle

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Femmes: Hérétiques et

sorcières, France

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2005.
 Car ils croyaient brûler

le diable en Normandie,

comedia musical creada

por la asociación Les

Alberts (CD 1990).

Palabras y música

de Daniel Bourdelès.
Según la novela

epónima de Louis

Costel (WikiManche, Lo

uis Costel) que evoca un

proceso célebre de

brujería en el siglo XVII,


en el departamento

de La Mancha (Francia).

Véase
también
[editar]
Brujería

 Brujería en España
Brujería vasca

 Brujas de Zugarramurdi

 Bruja de Endor

 Caza de brujas

 Magia

 Magia negra
Nigromancia

 Videncia

 Aquelarre

 Wicca

 Dios Cornudo

 Culto de Diane
 Juicios de Salem (Brujas

de Salem)

 Noche de Walpurgis

 Sorgina

 Sheela na Gig

 Lavandeira (mitología)
Enlaces
externos
[editar]
 Heksen, sitio

consagrado a obras

(películas, libros) que

tratan sobre brujas y

brujerías (en francés)


 El Diccionario de la Real

Academia

Española tiene una

definición para bruja.

 Gabriel

Pombo, Satanismo en el
siglo XX: Charles

Manson

 Esta obra contiene una

traducción parcial

derivada de Sorcier de

Wikipedia en francés,

publicada por sus


editores bajo la Licencia

de documentación libre

de GNU y la Licencia

Creative Commons

Atribución-

CompartirIgual 3.0

Unported.
ontrol  Proyectos
de Wikimedia
utorida  Datos: Q161
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5
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7
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