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LA PAZ AMADO NERVO

El poeta Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) nació el 27 de agosto de


1870 en la ciudad mexicana de Tepic, Nayarit. Nueve años después murió su
padre, dejando a la familia en situación económica comprometida. Otras dos
muertes habrían de marcar su vida: el suicidio de su hermano Luis, que también
era poeta, y el gran amor de su vida Ana Cecilia Luisa Dailliez el 7 de enero de
1912.

Amada Nervo fue un poeta romántico, autor también de novela y ensayo, al que se
encasilla habitualmente como modernista por su estilo y su época, clasificación
frecuentemente matizada por incompatible con el misticismo y tristeza del poeta,
sobre todo en sus últimas obras, donde intentan reflejar sentimiento religioso y
melancolía, progresivo abandono de artificios técnicos, incluso de la rima, y
elegancia en ritmos y cadencias como atributos del estilo de Nervo.

El nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en


realidad el que le habían dado al nacer y el cual ,segun Amado , era un elemento
importante que influyó en su éxito, por ser un nombre tan adecuado para un poeta.

Sus primeros estudios los realizó en el colegio de San Luis Gonzaga de Michoacán
y posteriormente, en el Seminario de Zamora, los abandonó rápidamente porque
en 1891 ya trabajaba como escritor, colaborando en Mazatlán en el Correo de la
Tarde. En 1894 prosiguió su carrera en la Ciudad de México, donde empezó a ser
conocido y apreciado.

En la Ciudad de México colaboró en la famosa revista Azul, allí conoció a otros


grandes como fueron Luis G. Urbina, a Pagaza, a Othón, Manuel Gutiérrez Nájera
e inclusive a Rubén Darío, a través de sus colaboraciones en la mencionada
publicación.

Entre 1898 y 1900 fundó y dirigió con Jesús Valenzuela la Revista Moderna,
sucesora de Azul. En este mismo año publicó su primer libro de versos llamado
Misticas.

En 1900 viajó a París, enviado como corresponsal del periódico El Mundo a la


Exposición Universal. Allí se relacionó con Verlaine, con Oscar Wilde, y otra vez
con Darío, pero posiblemente le influenció más el primer encuentro con Ana Cecilia
Luisa Daillez,cuya prematura muerte le inspiraría los poemas de La Amada Inmóvil,
publicado postumamente en 1922.
Luego de escribir un par de libros, de regreso en México publica Los Jardines
Interiores, que es el mismo que había comenzado a preparar con el título de Savia
Enferma. A su vuelta a este país obtuvo el cargo de profesor de lengua castellana
en la Escuela Nacional Preparatoria, nivel equivalente al de bachillerato superior de
otros países.

En 1905 ingresó a la carrera diplomática como secretario de la embajada de


México en Madrid. Desde allí escribía como corresponsal de El Mundo, y a la vez
escribía informes sobre lengua y literatura para el Boletín de la Secretaría de
Instrucción Pública.

Más tarde colaboró en periódicos de Buenos Aires y La Habana. Una de las


principales características de su obra es el tratamiento de temas patrios mezclados
con arte y amor. La raza de bronce, Los niños mártires de Chapultepec, Morelos y
Guadalupe la Chinaca, son algunos ejemplos.

En 1914, debido a la Revolución, cesó en su cargo de primer secretario y volvió


una vez más a la pobreza. Pero más tarde fue restituido en su puesto por el
Gobierno de México.

En 1918, volvió a ser reconocido como diplomático, pasando a ser ministro


plenipotenciario en Argentina y Uruguay, partiendo de México a principios de 1919.

Amado Nervo, murió en la ciudad de Montevideo Uruguay, el 24 de mayo de 1919,


en el Parque Hotel, donde vivía, siendo Jefe de la Misión Diplomática de México en
Uruguay.

POEMA LA PAZ

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,


porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino


que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,


fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:


¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.


¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

LA NIÑA DE GUATEMALA JOSE MARTI

(José Julián Martí Pérez; La Habana, 1853 - Dos Ríos, Cuba, 1895) Político y
escritor cubano, destacado precursor del Modernismo literario hispanoamericano y
uno de los principales líderes de la independencia de su país.

Nacido en el seno de una familia española con pocos recursos económicos, a la


edad de doce años José Martí empezó a estudiar en el colegio municipal que
dirigía el poeta Rafael María de Mendive, quien se fijó en las cualidades
intelectuales del muchacho y decidió dedicarse personalmente a su educación.

El joven Martí pronto se sintió atraído por las ideas revolucionarias de muchos
cubanos, y tras el inicio de la Guerra de los Diez Años (1868-1878) y el
encarcelamiento de su mentor, inició su actividad revolucionaria: publicó la gacetilla
El Diablo Cojuelo, y poco después una revista, La Patria Libre, que contenía su
poema dramático Abdala. A los diecisiete años José Martí fue condenado a seis
años de cárcel por su pertenencia a grupos independentistas; realizó trabajos
forzados en el penal hasta que su mal estado de salud le valió el indulto.

Deportado a España, en este país publicó su primera obra de importancia, el drama


La adúltera. Inició en Madrid estudios de derecho y se licenció en derecho y
filosofía y letras por la Universidad de Zaragoza. Durante sus años en España
surgió en él un profundo afecto por el país, aunque nunca perdonó su política
colonial. En su obra La República Española ante la Revolución Cubana reclamaba
a la metrópoli que hiciera un acto de contrición y reconociese los errores cometidos
en Cuba.

Tras viajar durante tres años por Europa y América, José Martí acabó por instalarse
en México. Allí se casó con la cubana Carmen Zayas-Bazán y, poco después,
gracias a la paz de Zanjón, que daba por concluida la Guerra de los Diez Años, se
trasladó a Cuba. Deportado de nuevo por las autoridades cubanas, temerosas ante
su pasado revolucionario, se afincó en Nueva York y se dedicó por completo a la
actividad política y literaria.

Desde su residencia en el exilio, José Martí se afanó en la organización de un


nuevo proceso revolucionario en Cuba, y en 1892 fundó el Partido Revolucionario
Cubano y la revista Patria. Se convirtió entonces en el máximo adalid de la lucha
por la independencia de su país.

Dos años más tarde, tras entrevistarse con el generalísimo Máximo Gómez, se
incorporó a una nueva intentona que daría lugar a la definitiva Guerra de la
Independencia (1895-1898). Pese al embargo de sus barcos por parte de las
autoridades estadounidenses, pudo partir al frente de un pequeño contingente
hacia Cuba, pero fue abatido por las tropas realistas en 1895; contaba cuarenta y
dos años. Junto a Simón Bolívar y José de San Martín, José Martí es considerado
uno de los principales protagonistas del proceso de emancipación de
Hispanoamérica.

La poesía de José Martí

Además de destacado ideólogo y político, José Martí fue uno de los más grandes
poetas hispanoamericanos y la figura más destacada de la etapa de transición al
Modernismo, que en América supuso la llegada de nuevos ideales artísticos. Como
poeta se le conoce por Versos libres (1878-1882, publicados póstumamente);
Ismaelillo (1882), obra que puede considerarse un adelanto de los presupuestos
modernistas por el dominio de la forma sobre el contenido; y Versos sencillos
(1891), un poemario decididamente modernista en el que predominan los apuntes
autobiográficos y el carácter popular.

José Martí colaboró a lo largo de su vida en innumerables publicaciones de


distintos países, como La Revista Venezolana, La Opinión Nacional de Caracas, La
Nación de Buenos Aires o la Revista Universal de México. Sus Obras completas
(que en la edición de 1963-1965 constan de veinticinco volúmenes) incluyen
asimismo un nutrido epistolario (sus cartas, también reveladoras de su singular
personalidad, han merecido excepcionales comentarios) y numerosos discursos,
muchos de ellos dedicados a enardecer el sentimiento patriótico de los cubanos
que radicaban como él en la emigración, llamándolos al esfuerzo común gracias al
cual se lograría la independencia de la patria.

POEMA LA NIÑA DE GUATEMALA

Quiero, a la sombra de un ala,


contar este cuento en flor:
la niña de Guatemala,
la que se murió de amor.

Eran de lirios los ramos;


y las orlas de reseda
y de jazmín; la enterramos
en una caja de seda...

Ella dio al desmemoriado


una almohadilla de olor;
él volvió, volvió casado;
ella se murió de amor.

Iban cargándola en andas


obispos y embajadores;
detrás iba el pueblo en tandas,
todo cargado de flores...

Ella, por volverlo a ver,


salió a verlo al mirador;
él volvió con su mujer,
ella se murió de amor.

Como de bronce candente,


al beso de despedida,
era su frente -¡la frente
que más he amado en mi vida!...

Se entró de tarde en el río,


la sacó muerta el doctor;
dicen que murió de frío,
yo sé que murió de amor.
Allí, en la bóveda helada, Callado, al oscurecer,
la pusieron en dos bancos: me llamó el enterrador;
besé su mano afilada, nunca más he vuelto a ver
besé sus zapatos blancos. a la que murió de amor.

NOLGALGIAS JULIAN DEL CASAL

(La Habana, 1863 - id., 1893) Poeta cubano. Aunque inició su trayectoria dentro del
romanticismo decimonónico, es considerado un precursor de la estética
modernista. Nacido en el seno de una familia acomodada, de padre español y
madre cubana, perdió a su madre siendo muy niño, y a su padre cuando contaba
22 años; la fortuna paterna se vino abajo y su vida cambió radicalmente. Julián del
Casal se encontró sin recursos frente a la vida, tras los estudios que había cursado
en el Colegio Belén, y a solas con el caudal de sus inclinaciones literarias y
periodísticas.

Modesto empleado de Hacienda, perdió su empleo cuando inició la publicación de


La Sociedad de la Habana, cuyo primer capítulo contenía alusiones mordaces para
la familia del gobernador; la publicación fue suspendida por orden de las
autoridades. Dedicado íntegramente a las letras, vivió primero en un cuarto de la
redacción de La Habana Elegante; hizo un viaje de pocos meses a España, donde
trabó amistad con Salvador Rueda, y al volver se hospedó en un cuarto de la
redacción de El País, por no disponer de medios de subsistencia. Una rotura de
aneurisma acabó tempranamente con su vida.

Considerado uno de los precursores del modernismo en la literatura


hispanoamericana, Casal incorporó a las letras cubanas y a las de toda
Hispanoamérica el tono de una nueva sensibilidad, y fue el creador de algunas
nuevas combinaciones métricas que el modernismo generalizó. Maestro del soneto
endecasílabo (Pax Animae, Salomé), intentó también el dodecasílabo y el
alejandrino (Profanación); bello ejemplo de verso eneasílabo es Tarde de lluvia, y,
de verso en diez sílabas, Horridum Somnium. Casal representa una anticipación
del movimiento modernista, que en Cuba fue interrumpido en su desarrollo por la
última guerra de independencia.

Casi al final de su vida publicó los tres libros que constituyen sus obras completas:
Hojas al viento (1890), todavía con marcada influencia del romanticismo español y
francés; el parnasiano Nieve (1892) y, finalmente, Bustos y Rimas (1893), conjunto
de prosas y versos en el que se aprecia la influencia de Charles Baudelaire y de
Paul Verlaine, y una intuición que preanuncia el modernismo. En este último libro
predomina el subjetivismo peculiar de Casal, su alma lírica dominada por la tristeza
irreparable, por el ensueño superador de la estrecha y mísera realidad provinciana,
monótona y vulgar, que le rodea. Se añade a ello su necesidad espiritual de
refinamiento, su aptitud para la expresión tanto de estados de alma como de
escenas brillantes de la naturaleza y su progresiva maestría para la factura del
verso nuevo.

Julián de Casal conoció a Rubén Darío en 1892, poco antes de morir, por lo que
poca pudo ser la influencia rubeniana en su obra; fue más bien Casal quien influyó
poderosamente en el alma lírica de Rubén Darlo. Aunque su inspiración enfermiza
nos haga recordar a Gustavo Adolfo Bécquer, Julián de Casal no es un
posromántico, sino un renovador, maestro de la rima y de las formas métricas que
tanto habría de cultivar el modernismo; no se detiene en Heinrich Heine: pasa por
Teófilo Gautier, Verlaine y Baudelaire, y forja una lírica de inquietud íntima que
expresa una angustia de sentido universal desde una oscura habitación de La
Habana. Poeta cubano de la angustia, como ha sido llamado, Casal sentía una
apasionada inclinación hacia una niña de alma lírica que se llamaba Juana Borrero,
a la que cantó en redondillas; como contagiada de la mortal angustia del poeta, la
joven murió tres años después que él, a los diecinueve de edad.

La fantasía desbordada de Casal pareció prever los honores que se le habían de


rendir después de la muerte (Fatuidad póstuma); José Martí y Rubén Darío
cantaron su grandeza. Su obra dispersa en El estudiante (periódico manuscrito de
su primera juventud), en el semanario La Habana Elegante, en El País, La
Discusión, El Fígaro y La Caricatura, ha sido recogida y publicada recientemente.
Ejerció el periodismo con los seudónimos El conde de Camors, Hernani y Alceste.
POEMA NOLGALGIAS por la llanura africana
bajo el sol
Suspiro por las regiones que, con sus vivos destellos,
donde vuelan los alciones pone un tinte a los camellos
sobre el mar, tornasol.
y el soplo helado del viento Y cuando el día expirara
parece en su movimiento mi árabe tienda plantara
sollozar; en mitad
donde la nieve que baja de la llanura ardorosa
del firmamento, amortaja inundada de radiosa
el verdor claridad.
de los campos olorosos Cambiando de rumbo luego,
y de ríos caudalosos dejara el país del fuego
el rumor; para ir
donde ostenta siempre el cielo, hasta el imperio florido
a través del aéreo velo, en que el opio da el olvido
color gris; del vivir.
es más hermosa la luna Vegetara allí contento
y cada estrella más que una de alto bambú corpulento
flor de lis. junto al pie,
Otras veces sólo ansío o aspirando en rica estancia
bogar en firme navío la embriagadora fragancia
a existir que da el té.
en algún país remoto, De la luna al claro brillo
sin pensar en el ignoto iría al Río Amarillo
porvenir. a esperar
Ver otro cielo, otro monte, la hora en que, el botón rojo,
otra playa, otro horizonte, comienza la flor de loto
otro mar, a brillar.
otros pueblos, otras gentes O mi vista deslumbrara
de maneras diferentes tanta maravilla rara
de pensar. que el buril
¡Ah! si yo un día pudiera de artista, ignorado y pobre,
con qué júbilo partiera graba en sándalo o en cobre
para Argel, o en marfil.
donde tiene la hermosura Cuando tornara el hastío
el color y la frescura en el espíritu mío
de un clavel. a reinar,
Después fuera en caravana cruzando el inmenso piélago
fuera a tahitiano archipiélago rauda huir,
a encallar. y hasta olvidando la hora
A aquél en que vieja historia incierta y aterradora
asegura a mi memoria de morir.
que se ve Mas no parto. Si partiera
el lago en que un hada peina al instante yo quisiera
los cabellos de la reina regresar.
Pomaré. ¡Ay! ¿Cuándo querrá el destino
Así errabundo viviera que yo pueda en mi camino
sintiendo todo quimera reposar?

EL DIA QUE ME QUIERAS AMADO NERVO

El poeta Amado Nervo (Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo) nació el 27 de agosto de


1870 en la ciudad mexicana de Tepic, Nayarit. Nueve años después murió su
padre, dejando a la familia en situación económica comprometida. Otras dos
muertes habrían de marcar su vida: el suicidio de su hermano Luis, que también
era poeta, y el gran amor de su vida Ana Cecilia Luisa Dailliez el 7 de enero de
1912.

Amada Nervo fue un poeta romántico, autor también de novela y ensayo, al que se
encasilla habitualmente como modernista por su estilo y su época, clasificación
frecuentemente matizada por incompatible con el misticismo y tristeza del poeta,
sobre todo en sus últimas obras, donde intentan reflejar sentimiento religioso y
melancolía, progresivo abandono de artificios técnicos, incluso de la rima, y
elegancia en ritmos y cadencias como atributos del estilo de Nervo.

El nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en


realidad el que le habían dado al nacer y el cual ,segun Amado , era un elemento
importante que influyó en su éxito, por ser un nombre tan adecuado para un poeta.
Sus primeros estudios los realizó en el colegio de San Luis Gonzaga de Michoacán
y posteriormente, en el Seminario de Zamora, los abandonó rápidamente porque
en 1891 ya trabajaba como escritor, colaborando en Mazatlán en el Correo de la
Tarde. En 1894 prosiguió su carrera en la Ciudad de México, donde empezó a ser
conocido y apreciado.

En la Ciudad de México colaboró en la famosa revista Azul, allí conoció a otros


grandes como fueron Luis G. Urbina, a Pagaza, a Othón, Manuel Gutiérrez Nájera
e inclusive a Rubén Darío, a través de sus colaboraciones en la mencionada
publicación.

Entre 1898 y 1900 fundó y dirigió con Jesús Valenzuela la Revista Moderna,
sucesora de Azul. En este mismo año publicó su primer libro de versos llamado
Misticas.

En 1900 viajó a París, enviado como corresponsal del periódico El Mundo a la


Exposición Universal. Allí se relacionó con Verlaine, con Oscar Wilde, y otra vez
con Darío, pero posiblemente le influenció más el primer encuentro con Ana Cecilia
Luisa Daillez,cuya prematura muerte le inspiraría los poemas de La Amada Inmóvil,
publicado postumamente en 1922.

Luego de escribir un par de libros, de regreso en México publica Los Jardines


Interiores, que es el mismo que había comenzado a preparar con el título de Savia
Enferma. A su vuelta a este país obtuvo el cargo de profesor de lengua castellana
en la Escuela Nacional Preparatoria, nivel equivalente al de bachillerato superior de
otros países.

En 1905 ingresó a la carrera diplomática como secretario de la embajada de


México en Madrid. Desde allí escribía como corresponsal de El Mundo, y a la vez
escribía informes sobre lengua y literatura para el Boletín de la Secretaría de
Instrucción Pública.

Más tarde colaboró en periódicos de Buenos Aires y La Habana. Una de las


principales características de su obra es el tratamiento de temas patrios mezclados
con arte y amor. La raza de bronce, Los niños mártires de Chapultepec, Morelos y
Guadalupe la Chinaca, son algunos ejemplos.

En 1914, debido a la Revolución, cesó en su cargo de primer secretario y volvió


una vez más a la pobreza. Pero más tarde fue restituido en su puesto por el
Gobierno de México.

En 1918, volvió a ser reconocido como diplomático, pasando a ser ministro


plenipotenciario en Argentina y Uruguay, partiendo de México a principios de 1919.
Amado Nervo, murió en la ciudad de Montevideo Uruguay, el 24 de mayo de 1919,
en el Parque Hotel, donde vivía, siendo Jefe de la Misión Diplomática de México en
Uruguay.

POEMA EL DIA QUE ME QUIERAS

el dia en que me quieras tendra mas luz que junio


la noche que me quieras sera de plenilunio
con notas de Betoven vibrando en cada rayo
sus inefables cosas
y habra juntas mas rosas
que en todo el mes de mayo
fuentes cristalinas
iran por las laderas
saltando cantarinas
el dia que me quieras
el dia que me quieras, los sotos escondidos
resonaran arpegios nunca jamas oidos
extasis de tus ojos, todas las primaveras
que hubo y habra en el mundo, sera cuando me quieras
cogidas de las manos cual rubias hermanitas
luciendo golas candidas, iran las margaritas por montes y praderas
delante de tus pasos, el dia que me quieras
y si desojas una, te dira su inocente
postrer petalo blanco, ¡ apasionadamente!
al rebentar el alba del dia que me quieras
tendran todos los treboles 4 hojas agoreras
y en el estanque, nido de germenes ignotos
floreceran las misticas corolas de los lotos
el dia que me quieras, cera cada celaje
ala maravillosa cada arrebol, un miraje
de las mil y una noches, cada brisa un cantar,
cada arbol una lira, cada monte un altar
el dia que me quieras para nosotro dos
cabra en un solo beso la beatitud de dios
DOLOR ALFOSINA STORNI

(Capriasca, Suiza, 1892 - Mar del Plata, Argentina, 1938) Poetisa argentina de
origen suizo. Alfonsina Storni pasó a ocupar un lugar destacado en el panorama
literario hispanoamericano por la fuerza con que aparece en sus versos la
afirmación de una mirada femenina sobre el mundo. Junto a la chilena Gabriela
Mistral y la uruguaya Juana de Ibarbourou, contemporáneas suyas, conformó la
primera avanzadilla en la lucha de las mujeres por ocupar lugares de
reconocimiento en los espacios de la literatura de América.

A los cuatro años se trasladó con sus padres a Argentina, y residió en Santa Fe,
Rosario y Buenos Aires. Se graduó como maestra, ejerció en la ciudad de Rosario
y allí publicó poemas en las revistas Mundo Rosarino y Monos y Monadas. Se
trasladó luego a Buenos Aires y fue docente en el Teatro Infantil Lavardén y en la
Escuela Normal de Lenguas Vivas.

En 1917 fue nombrada maestra directora del internado de Marcos Paz. Por esa
época comenzó Alfonsina Storni a frecuentar los círculos literarios y dictó
conferencias en Buenos Aires y Montevideo; colaboró en las publicaciones Caras y
Caretas, Nosotros, Atlántida, La Nota y en el periódico La Nación. Compartió
además la vida artística y cultural del grupo Anaconda con Horacio Quiroga y
Enrique Amorín y obtuvo varios premios literarios.

En la década de 1930 viajó a Europa y participó de las reuniones del grupo Signos,
donde asistían figuras importantes de las letras como Federico García Lorca y
Ramón Gómez de la Serna. En 1938 participó en el homenaje que la Universidad
de Montevideo brindó a las tres grandes poetisas de América: Gabriela Mistral,
Juana de Ibarbourou y ella misma. Víctima de una enfermedad terminal, el 25 de
octubre de ese mismo año decidió suicidarse en Mar del Plata.

Madre soltera, hecho que no era aceptable en su época, Alfonsina Storni fue sin
embargo la primera mujer reconocida entre los mayores escritores de aquel tiempo.
Su trayectoria literaria evolucionó desde el romanticismo hacia el intimismo
sintomático del modernismo crepuscular para desembocar en la vanguardia. El
rasgo más característico de su producción fue un feminismo combativo en la línea
que se observa en el poema Tú me quieres blanca, el cual se halla motivado por
las relaciones problemáticas con el hombre, decisivas en la vida de la poetisa.

La obra poética de Alfonsina Storni se divide en dos etapas: a la primera,


caracterizada por la influencia de los románticos y modernistas, corresponden La
inquietud del rosal (1916), El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919),
Languidez (1920) y Ocre (1920). La segunda etapa, caracterizada por una visión
oscura, irónica y angustiosa, se manifiesta en Mundo de siete pozos (1934) y
Mascarilla y trébol (1938).

Storni hizo también incursiones en la dramaturgia: en 1927 estrenó en el Teatro


Cervantes El amo del mundo, y en 1931 aparecieron Dos farsas pirotécnicas, que
incluían Cimbellina en 1900 y pico y Polixena y la cocinerita. En 1950 se editó
Teatro infantil, pero varias de sus obras para niños permanecen inéditas. En 1936
colaboró en el IV Centenario de la fundación de Buenos Aires con el ensayo
Desovillando la raíz porteña.

POEMA DOLOR

Quisiera esta tarde divina de octubre


pasear por la orilla lejana del mar;
que la arena de oro, y las aguas verdes,
y los cielos puros me vieran pasar.

Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera,


como una romana, para concordar
con las grandes olas, y las rocas muertas
y las anchas playas que ciñen el mar.

Con el paso lento, y los ojos fríos


y la boca muda, dejarme llevar;
ver cómo se rompen las olas azules
contra los granitos y no parpadear;
ver cómo las aves rapaces se comen
los peces pequeños y no despertar;
pensar que pudieran las frágiles barcas
hundirse en las aguas y no suspirar;
ver que se adelanta, la garganta al aire,
el hombre más bello, no desear amar...
Perder la mirada, distraídamente,
perderla y que nunca la vuelva a encontrar:
y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar