Está en la página 1de 8

Objetivos generales

- Aprender a redactar documentos con los elementos esenciales de tipo jurídico-

administrativo.

- Expresar por escrito los contenidos lingüísticos de forma correcta, precisa, sencilla y

ordenada.

- Aplicar formatos tipográficos que favorezcan la claridad y el orden lógico.

Módulos

PARTE PRIMERA: ASPECTOS GENERALES DEL DOCUMENTO ADMINISTRATIVO

Unidad 1. El documento administrativo: concepto, características y clasificación

Unidad 2. Elementos esenciales del documento administrativo

Unidad 3. Estructura general del documento administrativo

Unidad 4. Organización informativa del documento

Unidad 5. Tratamientos personales y honoríficos

Unidad 6. Aspectos formales del documento

Unidad. 7. La comunicación electrónica

PARTE SEGUNDA: TIPOLOGÍA DE LOS DOCUMENTOS ADMINISTRATIVOS


Unidad 8. Documentos de decisión

Unidad 9. Documentos de transmisión (I)

Unidad 10. Documentos de transmisión (II)

Unidad 11. Documentos de constancia

Unidad 12. Documentos de juicio

Página 5 de 16
2
Presentación

La inmensa mayoría de los actos de la Administración se reflejan por escrito: de ahí

que la comunicación escrita sea un elemento decisivo en la actividad administrativa.

Con esa premisa, el anterior curso Manual de estilo del lenguaje administrativo (o

Manual de lenguaje y estilo administrativo) proponía como objetivo una comunicación

escrita de calidad entre la Administración y el ciudadano. Su instrumento debía ser un

estilo administrativo actualizado y moderno, caracterizado por la claridad, la precisión,

la sencillez y la corrección en el uso de la lengua.

Pero la extensión de la materia ha hecho necesaria esta segunda parte que ahora

presentamos. El curso Práctico de redacción de documentos administrativos comparte

objetivo con su predecesor y lo completa con el estudio de la lengua aplicada a las

diversas clases de documentos utilizados en la Administración pública.

Cualquier texto escrito (un documento lo es), necesita para transmitir con éxito la

información aplicar unas estrategias comunicativas distintas de las que empleamos en

la comunicación oral. Sin poder recurrir al lenguaje corporal o a la presencia física de

los interlocutores, es muy importante:

Transmitir la información justa (ni insuficiente ni excesiva) que debe conocer el lector

para poder interpretar el texto.

Adecuar su contenido y hacerlo accesible a su destinatario.


Reproducir el texto sobre su soporte material (papel, pantalla, etc.) con orden lógico y

visual.

Ajustarse al tipo de texto que el uso ha consagrado para cada caso.

Respetar las normas de corrección ortográfica y gramatical del código de la lengua

escrita.

Si un texto reúne estas cualidades, será más fácil de comprender por el lector o lo hará

con menos esfuerzo y menor pérdida de información.

Página 6 de 16
2
Por otra parte, el uso, la costumbre y la necesidad de economizar medios han

consagrado unos formatos más o menos homogéneos, que denominamos documentos

administrativos. Aunque el antiformalismo es una de las bases de la actividad

documental de la Administración, el empleo de modelos similares para idénticos actos

administrativos ofrece indudables ventajas al redactor y al destinatario.

Pero la redacción de documentos no consiste solamente en elegir un formato

adecuado, sino también en expresar correctamente un mensaje lingüístico que sea

inteligible y coherente.

Las páginas que siguen van dedicadas a compaginar la redacción correcta y actual que

una sociedad moderna exige con las necesidades y usos particulares de la

comunicación de la Administración.

jurídico-administrativo;

ordenada;
Objetivo general del curso

Adquirir una visión integral del documento administrativo que permita

& redactar cada documento con todos los elementos esenciales de tipo

& expresar su contenido lingüístico de forma correcta, precisa, sencilla y

& aplicar formatos tipográficos que favorezcan la claridad y el orden lógico.


El resultado de todo ello será una redacción cuidada que transmita los mensajes de
la Administración con eficacia, corrección y calidad.

Para conseguir ese fin, el manual se divide en dos partes:

La primera estudia los elementos, requisitos y criterios comunes a la redacción de

documentos: concepto y características, elementos esenciales informativos y

estructurales, formato y tratamientos. El avance de las nuevas tecnologías ha

Página 7 de 16
2
aconsejado incluir una unidad dedicada al correo electrónico, como uno de los medios

de comunicación electrónica más extendido y de creciente uso en la Administración.

La segunda parte examina los distintos tipos de documentos y sus particularidades

tanto de contenido como de estructura. Pese a la gran la diversidad de formatos

usados en las distintas oficinas públicas, pueden agruparse según el fin que persiguen:

decidir, trasmitir, constatar y proponer.

Cada una de estas clases va acompañada de una selección de modelos, propuestos por

el MAP en el Manual de documentos administrativos y en su página de Internet, que

pueden servir de orientación; en ningún caso pretenden ser obligatorios, pero serán un

buen complemento a tu experiencia.