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UNIDAD 1

LA SEMIÓTICA PEIRCEANA
Peirce construye una teoría de la realidad y del conocimiento. Conocemos por medio de signos: no tenemos
conocimiento directo de la realidad, sino que la realidad es sígnica.
La semiótica tiene como objeto de estudio la semiosis. La semiosis es el proceso de producción del signo, es
un instrumento de conocimiento de la realidad. Cuando el sujeto realiza la semiosis, lo hace guiado por sus
experiencias previas. Como dice Peirce;
SEMIOSIS → Proceso triádico de inferencia (remitir a algo), mediante el cual a un signo (representamen) se
le atribuye un objeto a partir de otro signo (interpretante) que remite al mismo objeto.
Triádico: compuesto por tres partes, las tres partes son signos:
1. REPRESENTAMEN
Es una posibilidad. El signo para Peirce, recibe el nombre técnico de representamen, es una cualidad material.
Está en lugar de un objeto, y despierta en nuestra mente un signo equivalente o más desarrollado, que es
denominado interpretante. Este último aclara lo que el representamen significa y representa al mismo objeto.
Tres condiciones para que algo sea signo:
i. El signo debe tener cualidades que permitan distinguirlo de otros signos.
ii. El signo debe tener un objeto
iii. La relación semiótica deber ser triádica, es decir, debe existir un representamen que sea reconocido
como el signo de un objeto, por medio de un representamen
2. OBJETO
Es lo representado. Para que algo sea considerado un signo, debe representar a otra cosa, llamada objeto.
Conocemos el objeto por medio de atributos y representaciones. Existen 2 tipos de objetos:
i. Objeto inmediato: es interior a la semiosis. Es el objeto tal como es representado por el mismo signo.
ii. Objeto dinámico: es exterior a la semiosis. Es la realidad que arbitra la forma en que se determina un signo
a su representación.
El objeto dinámico tiene una existencia independiente del signo que lo representa; pero para que su signo lo
represente, este objeto debe ser algo ya conocido de antemano por el intérprete por medio de semiosis
anteriores.
3. INTERPRETANTE
Es otro signo que refiere al mismo objeto que el representamen pero de forma más desarrollada. Puede
adquirir diversas formas:
I. Un signo equivalente de otro sistema semiótico. Ejemplo: el interpretante de la palabra “contramano”
es la siguiente señal de tránsito ◯. Es un signo de otro sistema semiótico, en este caso el gráfico, diferente al
verbal que utilizamos con la palabra “contramano”.
II. Una definición ingenua o científica formulada en el mismo sistema de comunicación que se ha construído
el representamen. Ejemplo: agua = H2O
III. La traducción del término a otra lengua. Ejemplo: agua; water, eau
IV. La traducción del término a otro término de la misma lengua, mediante un sinónimo. Ejemplo: píldora =
pastilla
V. Una asociación emotiva con un valor fijo. Ejemplo: blanco=pureza
interpretación: traducción de un signo a otro signo (interpretante) que se corresponde con el significado del
primer signo. Peirce distingue 3 tipos de interpretantes, los cuales son 3 instancias de la interpretación, que se
dan en simultáneo dentro de la semiosis:
I. Inmediato: no existe en el plano concreto, es una posibilidad. Es el concepto que tiene todo signo
independientemente de su contexto y de las circunstancias de su enunciación. Es abstracto, implícito.
II. Dinámico: es un efecto particular que provoca el signo en la mente de un interpretante en una situación
concreta de enunciación y en un determinado contexto, lo cual lo convierte en un evento singular y real.
III. Final: presupone a los dos interpretantes anteriores. Es el interpretante pensado como un hábito que
permite la interpretación recurrente y estable de un signo. Permite que cualquier mente, ante determinado
signo, llegue a una única interpretación.
PRINCIPIO DE PRAGMATISMO
La creencia en verdad de un concepto determina hábitos de conducta. Ejemplo: si vemos un joven con gorra,
ropa deportiva, a las 11 pm, posiblemente crucemos la calle ¿Por qué? por la creencia que tenemos, gracias al
discurso social, de que “seguramente nos va a robar”
FUNDAMENTO
Uno o varios rasgos o atributos del objeto que permiten diferenciarlo de otros objetos. Ejemplo: el perro es
interpretado como “perro” porque es un animal, mamífero, cuadrúpedo que hace “guau”.

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SEMIOSIS INFINITA
Un signo integra una cadena de semiosis, ya que cada signo es el interpretante del signo que lo antecede, y,
su vez, es interpretado por el que le sigue. El interpretante es un signo más desarrollado que el representamen,
por tal motivo, la semiosis infinita permite un aumento en el conocimiento sobre un signo.
Ejemplo: si vemos la cruz verde, nos remite a una farmacia, que nos remite a medicamentos, que nos remite
a enfermedad, y así sucesivamente vamos incrementando el conocimiento sobre el primer signo, que en este
caso es la cruz verde.
CATEGORÍAS
Modos de ser del FANERON = IDEAS
PRIMERIDAD: Se considera algo tal como es, sin referencia a otra cosa. Es la pura posibilidad, antes de ser
manifestada en un objeto. La primeridad corresponde, en el signo, al representamen.
SEGUNDIDAD: es considerada algo pero en relación a otra cosa, es decir, es establecer una relación diádica
sin que involucre una tercer cosa. Se vincula con la idea de existencia. El objeto se corresponde con esta
categoría.
TERCERIDAD: hace posible la ley y la regularidad. El interpretante se corresponde con esta categoría. Es una
ley que relaciona un primero con un segundo
ejemplo: primeridad → blanco
segundidad → paloma blanca
terceridad → paloma blanca, símbolo de la paz
Si se aplican las categorías faneroscópicas al OBJETO, se obtiene tres signos:
● Icono: signo que entabla relación de semejanza con un objeto. (primeridad). Un icono es un
representamen- Ejemplo: foto, caricatura, mapa, etc. Es muy igual al objeto que quiere representar.
● Índice: entabla con el objeto una relación existencial (causa - efecto), se conectan físicamente. Dependen
de asociaciones por contigüidad. (segundidad). Ejemplo: palidez (enfermedad), hojas caidas (otoño).
● Símbolo: representamen que se refiere a su objeto dinámico por convención, hábito o ley, arbitrariedad.
Terceridad- No indican cosas en particular, sino que indican clases de cosas. Ejemplo: logotipos, escudo
de armas, señales de tránsito, etc.
EJEMPLO: las huellas dactilares son índices (guardan relación real con la yema del dedo que las produjo) y a la
vez son iconos (reproducen exactamente sus estrías), y, si una agencia de detectives la escoge como emblema
comercial, será además el símbolo de la agencia.
CLASIFICACIÓN DE LOS SIGNOS
Según su PRIMERIDAD SEGUNDIDAD TERCERIDAD
REPRESENTAMEN cualisigno sinsigno legisigno
OBJETO ícono índice símbolo
INTERPRETANTE rema dicente argumento

● rena: el signo representa una información en sí misma, sin relación con otra cosa.
● Dicente: el signo dice, aporta información y características concretas de algo.
● argumento: el signo aporta algo más en relación a una tercera cosa. Se trata de un razonamiento
inductivo o deductivo, es una ley que se formula a partir de algo concreto
● cualisigno: donde el signo representa una cualidad. Ejemplo: blancura
● sinsigno: donde el signo representa un objeto real y también una cualidad encarnada. Ejemplo la
blancura en el vestido de novia.
● legisigno: donde el signo representa una ley o un hábito social también puede ser una convención.
ejemplo: blancura representa pureza.

CARTA A LADY WELBY - Peirce


Ideoscopia o Fenomenología
Consiste en la descripción y clasificación de las ideas que pertenecen a la experiencia ordinaria, o que surgen
de modo natural en conexión con la vida ordinaria, sin considerar su validez o invalidez o su psicología. En base
a ella clasificó a las ideas en tres clases a las que denomina categorías:
1) La Primeridad es el modo de ser de aquello que es como es, positivamente y sin referencia a ninguna
otra cosa.
2) La Segundidad es el modo de ser de aquello que es como es, con respecto a una segunda cosa pero con
independencia de toda tercera.
3) La Terceridad es el modo de ser de aquello que es como es, en la medida en que pone en mutua relación
a una segunda cosa con una tercera.

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La Primeridad
Las ideas típicas de primeridad son cualidades de sentimiento, o meras apariencias. La cualidad misma,
independientemente de que sea percibida o recordada. Es simplemente una posibilidad cualitativa peculiar con
independencia de cualquier otra cosa. La impresión total sin analizar que produce cualquier complejo, no
pensado como hecho efectivo, sino simplemente como cualidad, como una posibilidad de aparición positiva
simple, es una idea de Primeridad.
Ejemplo: La dureza de una cosa, un color o la idea de un instante presente con los elementos que contiene.
La Segundidad
El tipo de una idea de Segundidad es la experiencia del esfuerzo, prescindida de la idea de un propósito. La
experiencia del esfuerzo no existe sin la experiencia de la resistencia. El esfuerzo sólo es esfuerzo en virtud de su
oponerse a otra cosa; y no se introduce ningún tercer elemento.
Ejemplo: La consciencia de la acción de un nuevo sentimiento al aniquilar un antiguo sentimiento.
La segundidad es o bien genuina, o bien degenerada. La segundidad genuina consiste en una cosa que actúa
sobre otra (acción bruta, sin ley específica).
Considero que la idea de cualquier relación diádica no implica ningún tercero como una idea de Segundidad.
Las relaciones diádicas se clasifican con respecto a:
1) La naturaleza del Segundo o Relato en sí mismo:
● Referido si es intrínsecamente una posibilidad. Por ejemplo una cualidad.
● Rerelato si por su propia naturaleza es un existente.
2) La naturaleza de su Primero: Se divide con respecto a:
● Primero dinámico: Un Segundo está determinado por su naturaleza intrínseca, o en virtud de una
relación real con ese segundo (una acción).
● Primero inmediato: Es una Cualidad, o un Existente.
La Terceridad
Un tercero es algo que pone a un primero en relación con un segundo: Leyes.
En cualquier relación triádica ordinaria, encontraremos siempre un elemento mental. La acción bruta es
segundidad; toda mentalidad implica terceridad.
La terceridad posee dos grados diferentes de degeneración:
– En su forma genuina: es la relación triádica existente entre un signo, su objeto y el pensamiento
interpretante considerado como lo que constituye su modo de ser un signo. Un signo media entre el signo
interpretante y su objeto.
– En un sentido amplio: Su interpretante no sea un pensamiento, sino una acción o experiencia, o incluso
una mera cualidad de sentimiento. La función de un signo es hacer eficientes relaciones ineficientes para
establecer un hábito o regla general por medio de la cual actuarán.
Signos
Un signo es algo por lo que conocemos algo más. Con la excepción del conocimiento, en el instante presente,
de los contenidos de conciencia en ese instante, todo nuestro pensamiento y conocimiento se da en signos. Por
consiguiente un signo es un objeto que por un lado está en relación con su objeto y por otro con un interpretante,
de tal modo que pone al interpretante en una relación con el objeto que se corresponde con su propia relación
con el objeto.
Un signo tiene dos objetos: su objeto tal y como está representado, y su objeto en sí mismo.
Tiene tres interpretantes: su interpretante tal como se representa o se supone que será entendido, su
interpretante tal y como es producido, y su interpretante en sí mismo.
Los signos se pueden dividir en función de: su propia naturaleza material, de sus relaciones con sus objetos y
de la relación con sus interpretantes.
➥Tal como es en sí mismo, un signo es:
1. De la naturaleza de una apariencia, y entonces se llama cualisigno.
2. Un objeto individual o un acontecimiento, y entonces se llama sinsigno. Es una réplica de legisigno.
3. De la naturaleza de un tipo general, y entonces lo llamamos legisigno. Ejemplo cuando usamos el
término “palabra”, diciendo que “el” es una “palabra” y “un” es una segunda “palabra”, una “palabra”
es un legisigno. Pero cuando decimos que una página de un libro tiene 250 “palabras”en él, de las cuales
veinte son “el”, la “palabra” es un sinsigno.
La diferencia entre un legisigno y un cualisigno, es que un legisigno tiene una identidad definida, aunque
admite una gran variedad de apariciones (“y”, “&“, “and“) y el sonido correspondiente son una y la misma
palabra. El cualisigno no tiene identidad. Es la mera cualidad de una aparición y no puede diferir mucho sin que
lo consideremos como otro cualisigno.
➥Con respecto a las relaciones con sus objetos dinámicos se divide a los signos en:
● Íconos: Signo determinado por su objeto dinámico en virtud de su propia naturaleza interna. Cuenta con
ciertas propiedades de lo representado.

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● Índice: Signo determinado por su objeto dinámico en virtud de su estar en una relación real con éste.
Por ejemplo, un nombre propio (legisigno) o la aparición de un síntoma de una enfermedad (el síntoma
mismo es un legisigno, un tipo general de un carácter definido, la ocurrencia en un caso particular es un
sinsigno)
● Símbolo: Signo que está determinado por su objeto dinámico sólo en virtud de que será interpretado de
esa manera. Por lo tanto, depende de una convención o de un hábito, o de una disposición natural de su
interpretante, o del campo de su interpretante.
Con respecto a su relación con su interpretante significado:
➥Un signo es:
a) Rhema: término, el nombre de una clase o nombre propio. Cualquier signo que no es ni verdadero ni
falso, como casi toda palabra por separado. Un signo que está representado en su interpretante significado como
si fuera un carácter o una marca.
b) Dicente: Es un signo susceptible de ser aseverado. Pero una aserción es un dicente. Una aserción es una
manifestación del hecho de que uno se sujeta a las sanciones que recibiría si lo aseverado fuera falso. Un signo
representado en su interpretante significado como si estuviera en una relación real con su objeto (o como si
fuera tal, en caso de ser aseverado).
c) Argumento: Un signo que está representado en su interpretante significado como si fuera un Signo del
interpretante o tal vez como si fuera un Signo del estado del universo al que se refiere.
➥Un signo puede apelar a su interpretante dinámico de tres maneras:
1. Un argumento sólo puede ser presentado a su interpretante como algo cuya razonabilidad será
reconocida.
2. Un argumento o dicente puede ser impuesto al interpretante mediante un acto de insistencia.
3. Un argumento o dicente puede ser (y un rhema sólo puede ser) presentado al interpretante para su
contemplación.
➥En su relación con su interpretante inmediato, dividiría los signos en tres clases:
1. Aquellos que son interpretables en pensamientos u otros signos del mismo tipo en series infinitas.
2. Aquellos que son interpretables en experiencias efectivas.
3. Aquellos que son interpretables en cualidades de sentimientos o apariencias.

MATERIALIDAD DEL SENTIDO - Verón


En el núcleo de la noción de “medios de comunicación” se encuentra la idea de mediación. Si toda
comunicación es mediada en el sentido en que implica necesariamente una materialización bajo una forma
sonora, visual o del tipo que fuere, está claro que no hay comunicación sin mediación.
Los “medios” identifica aquellos procesos en los cuales la materialidad del mensaje resulta de la intervención
de las llamadas tecnologías de comunicación, y su uso reiterado se explica por la importancia creciente de esas
tecnologías. Los “dispositivos de comunicación” sería una denominación más adecuada que “medios”. El
concepto de “medios” designa los usos de las sucesivas tecnologías de comunicación, tal como estos usos se
estabilizaron a lo largo de la historia.
La materialización del mensaje resulta siempre de una secuencia de operaciones técnicas. El punto clave es
el de las propiedades materiales del discurso producto de las operaciones técnicas: la aparición de soportes no
evanescentes de los mensajes. En la historia de la comunicación humana, los dos aspectos cruciales son la
autonomización del mensaje y su persistencia en el tiempo.
En las situaciones naturales de conversación hay mediación porque el mensaje es material, es decir, se
distingue tanto del individuo que lo produce como del que lo recibe, pero se trata de un mensaje en “tiempo
real”, que desaparece de inmediato. La escritura fue el primer proceso que combinó la autonomización de signos
lingüísticos respecto de la fuente que lo produce, con la persistencia del mensaje en el tiempo.
En este contexto, debemos distinguir cuidadosamente entre “mediación” y “fenómeno mediático”. La
mediación resulta de la materialidad sensorial, inevitable, del soporte. En cambio, un fenómeno mediático es
solo a partir del momento en que los signos poseen las propiedades de autonomía tanto respecto de la fuente
como del destino, y de persistencia en el tiempo. La materialidad que hace posible la autonomía y la persistencia
de los signos necesita de la intervención de operaciones técnicas más o menos complejas, y la fabricación de un
soporte.
La mediatización es la secuencia de fenómenos mediáticos históricos que resultan de determinadas
materializaciones de la semiosis obtenida por procedimientos técnicos. hay que tener en cuenta que la
emergencia de una nueva tecnología de comunicación produce siempre efectos retroactivos.
En el periodo de mediatización que comienza con el surgimiento de la escritura y termina cuando aparecen
los primeros dispositivos de grabación de sonido del S. XiX, la autonomía y la persistencia resultaron de
materializaciones especiales que generaron superficies restringidas, delimitadas e identificables como espacios
de inscripción.

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En síntesis: la comunicación humana es necesariamente “mediada” en todos sus niveles porque el sentido
solo puede circular materializado. Podemos ordenar las características de los fenómenos mediáticos y de los
modos en que ellos han marcado la evolución de la especie (la mediatización):
La primeridad del proceso es la materialización del sentido en soportes que hacen posible su autonomía,
mientras que la secundariedad tiene que ver con la historia generada por la persistencia del soporte. Cuando el
sentido cobra cuerpo y entra en relaciones históricas, se plantea inmediatamente la terceridad de las reglas que
definen las condiciones de acceso al sentido, es decir, las condiciones de su circulación.
RESUMEN:
ETAPAS
1. Mediación: la idea de ser “espejos”, “reflejos” de la realidad, esta era la característica de los medios de
esta época (década de los 30 aprox), existían periódicos y la radio.
2. Mediatización: un nuevo medio ocupa el centro de atención de la familia: la televisión. El cambio
fundamental pasa porque los medios ya no intentan ser “espejos” de la realidad, sino que son
productores de acontecimientos. Etapa de la década del 80.
3. Hipermediatización: cambia aquí por la aparición del internet.
CONCEPTO DE MEDIACIÓN
No hay comunicación sin medio. Po esto es que Verón dice que está mal el uso del concepto “medio de
comunicación”, ya que suena reiterativo. Por esto se asocia al concepto de mediatización. En la mediatización
aparecen los medios de comunicación. Tienen en común que son dispositivos; son la evolución técnica al mismo
tiempo que la evolución social, van cambiando a partir de las necesidades sociales.
SOCIEDAD HIPERMEDIATIZADA
Donde coexisten los viejos sistemas (radio-tele) y los nuevos sistemas de comunicación (internet).
Características:
- nuevos enunciados, ejemplo: cualquiera que pueda acceder a la plataforma puede crear enunciados.
- transformación de medios: ejemplo desaparición de diario papel
- nuevos modos de circulación de sentido. ejemplo velocidad.

ELISEO VERÓN Y EL “TRAYECTO LARGO DE LA MEDIATIZACIÓN” - Traversa


Eliseo Verón, acerca del trayecto largo de mediatización, considera a la mediatización como un proceso
articulado con el cumplimiento evolutivo de la especie. Según Verón, nos encontramos frente a un fenómeno
cuyo carácter es el de regulador constitutivo del total de los desenvolvimientos de las sociedades humanas.
Pensado de ese modo las estructuras biológicas, los instrumentos, los recursos cognitivos y simbólicos, forman
parte y se modifican de manera asociada y mutuamente dependiente, de manera autopoiética (capaz de
reproducirse por sí mismo). De ser así, la teoría de la semiosis social tendría alcances genéticos, los que no
pueden limitarse a las ambiguas fórmulas, del tipo “procesos de relación discurso sociedad”, que caracterizaron
a esa región del conocimiento.
El tiempo y los cambios: el proceso ontogénico
La mediatización es un proceso que se instala en el tiempo. Verón toma lo que sucede con el esquema triádico
peirceano, donde el signo se desplaza en su configuración de entidad clausurada a proceso. De modo que es
posible realizar la articulación entre cualidades procesuales del signo y cursos madurativos, paso que posibilita
poner en juego al cuerpo en todas las modalidades de manifestación como materialidad significante. Esta
condición enraiza el signo con el cuerpo y sus relaciones con el mundo.
La exteriorización de las conductas comportan los entre juegos de admisibilidad (sociabilización) que no hacen
otra cosa que producir organizaciones que reconfiguran la pluralidad de la materia intercorporal, dando por
resultado conjuntos de cadenas estables socialmente aceptadas. Ese proceso de “linearización” es el que abre
paso al lenguaje que darán lugar a secuencias de fragmentos sonoros conmutables.
El esfuerzo de Verón va en dirección de ligar, para configurar el soporte de los procesos semióticos en general,
la relación entre tres órdenes de fenómenos propios de la ontogenia, a saber: “un tejido metonímico de
contactos intercorpóreos”, sus reducciones propias de los “puntos de fijación” icónicos y las organizaciones
presentes en el lenguaje (linealizaciones y propiedades meta operatorias que dan curso a la referenciación); el
último de los mencionados es el único componente de la tríada que puede remitir a los otros dos y a sí mismo.
El paso siguiente consiste en señalar el alcance de esa relación:
«Se podría decir que el surgimiento de la cultura y la constitución del lazo social se define por la transferencia
de estos tres órdenes sobre soportes materiales autónomos, en relación con el cuerpo significante: desde el arte
rupestre de la prehistoria hasta los medios electrónicos masivos, la cultura implica un proceso por el cual
materias significantes distintas del cuerpo son investidas por los tres órdenes del sentido».

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El tiempo y los cambios: el proceso filogenético
El homo sapiens difiere del resto de las entidades biológicas y, en especial, de los mamíferos dichos
superiores, por ser la exclusiva “productora de cultura”, es decir de subsistemas de complejidad creciente y de
variabilidad inconmensurables.
Sostener el trayecto largo de la mediatización comporta, en primer lugar, dejar de lado las restricciones
epistemológicas, propias de lo que ha dado en llamarse la “excepción humana”, situarse entre las que admiten
integrar el decurso del Homo Sapiens en todas sus fases de desenvolvimiento, esquematizando: integrar lo que
compete a su fase “biológica” y a la “cultural”, en un campo común de determinaciones y, en consecuencia, con
instrumentos analíticos homogéneos.
Las articulaciones necesarias para justificar la hipótesis del trayecto largo de la mediatización: Leroi-Gourhan,
Holloway
Leroi-Gourhan➜la cuestión de las “cadenas operatorias”, que consisten en la secuencia de actos corporales
y relacionales necesarios para fabricar un objeto. Pero, no solo eso, sino la secuencia que incluye un “antes”,
determinar una finalidad, y un “después”, un uso y sus consecuencias. Este paso en el desarrollo es crucial, en
tanto justifica el punto de partida de la hipótesis del trayecto largo de mediatización.
Los modestos útiles cortantes serían la “primera materialización” dotada de autonomía (puede ser empleado
por quien sea), en el tiempo presente o futuro (persistencia de procesos mentales), requisitos que reúnen los
libros y toda forma de manifestación y “envase” de esos procesos. Surgiendo así el curso de la mediatización: se
desencadena una aceleración en términos de los tiempos filogenéticos, se emprenderá el camino para la
definitiva constitución del Homo Sapiens. La “aceleración se acelera” en consonancia con los fenómenos
mediáticos y, de manera paralela, con modificaciones morfológicas y también de volumen en los componentes
cerebrales, que suman cualidades operatorias (cada nueva herramienta que agrega capacidad operativa requiere
asimismo nuevas destrezas y nuevos recursos para socializarlas e instalarlas en el tiempo: hacer y enseñar a
hacer).
El paso siguiente es la emergencia de la especificidad semiótica del Homo Sapiens.
Holloway➜en la fabricación de herramientas líticas se manifiestan unidades de pequeña talla habilitadas para
participar en distintas secuencias operatorias, poniendo de manifiesto un léxico operatorio y una «lengua» que
puede dar lugar a variadas herramientas.
Estas secuencias operatorias que pueden ser descriptas como secuencias indiciales que culminan en un ícono
final, en el que se pueden “leer” los actos de su producción y de su uso, la emergencia de la semiosis no se puede
reducir a la emergencia del lenguaje, el primer proceso del que tenemos huellas arqueológicas corresponde a
una combinatoria específica del orden icónico y el orden indicial».
Obsérvese bien: el requisito de autonomía del observable (una punta de flecha bifacial es distinta de una
raedera), va de suyo, la diferenciación corresponde a una diferenciación propia de las culturas del pasado o bien
de una emisión de televisión educativa del presente. Mediatización icónica, entonces, por un lado, indicación de
dos cadenas operatorias indiciales, por otro, gracias a la persistencia, indicando una secuencia pautada de
acción, un conjunto de reglas de los cazadores del pasado y sus empleos en la provisión alimentaria, por vías de
las técnicas del presente. Tres requisitos, entonces, propios de la mediatización del pasado y –no olvidarlo–
también del presente y de cualquier situación que comporta mediación.
La señal, propia del instrumento lítico, se incluye en dos travesías discursivas: un producto lejano de la
actividad mental –la construcción de un instrumento y sus consiguientes aplicaciones– se inscriben en dos
fragmentos de acción: uno del pasado y otro del presente. Sus respectivas inclusiones se cumplen en cadenas
distintas: una experiencial inmediata, otra en una histórico-didáctica, sea una u otra, dan lugar a un fenómeno
mediático, es decir han participado en la constitución de un vínculo, incluirse entonces en el proceso de
mediatización. Si lo hacen es por la presencia de la señalada triple condición: autonomía, exteriorización y
regulación, fenómenos de hoy y que acompañan al Sapiens desde siempre.
Comentarios
1. La hipótesis del “trayecto largo” es consistente con los desarrollos que la preceden referidos a las
relaciones entre configuraciones del desenvolvimiento corporal y procesos de semiotización.La consistencia se
manifiesta a partir de los intentos de asociar las propiedades semióticas con las que podían adscribirse como el
soporte operacional básico de las configuraciones mentales. Tal hipótesis es coherente con el establecimiento
de una continuidad, que se articula a través de un soporte sistémico, cuyo despliegue es regulado por una
homogeneidad de funcionamiento operacional fundada en la articulación de las tres dimensiones señaladas por
Peirce, como soporte cognitivo universal (primeridad, segundidad, terceridad).
2. La cualidad ternaria se manifiesta como constitutiva del proceso de mediatización, en tanto sus actores
dan lugar a productos, fruto de su capacidad semiótica, susceptibles de exteriorizarse, lo que se hace evidente a
través de sus concreciones materiales. Las condiciones que establece para el conjunto del proceso de
mediatización: las exteriorizaciones deben manifestar autonomía, propia de la exteriorización y una dimensión
regulatoria, propia del empleo y de sus posibilidades de acceso.

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3. Puede haber autonomía pero no persistencia en el tiempo, caso de los vínculos fundados en la oralidad,
caracterizados por la evanescencia, ellos median pero no mediatizan. La mediatización requiere la independencia
tanto de quienes producen como de quienes reconocen, los resultados de su actividad mental se “despega” de
esas instancias y transita, tanto en el tiempo como en el espacio.
Ese despegue es el momento cuando se produce el fenómeno característico básico de la mediatización: la
descontextualización, el tránsito de los productos de la actividad mental fuera del ámbito donde se originaron.
RESUMEN
Es el proceso de mediatización integrado al proceso de evolución del homo sapiens
La mediatización frente a un fenómeno actúa como regulador constituido del desenvolvimiento de las
sociedades humanas.
La producción de sentido se desenvuelve como un proceso anclado en las condiciones estructurales de una
especie, hace necesario mostrar los caambios observables en el desenvolvimiento del homosapiens.
Se encarga de integrar lo que compete a lo biológico y a lo cultural (procesos de semiotización) en un campo
común de determinaciones.
Las manifestaciones de las exteriorizaciones de la mente no son otra cosa que materialización de sentido.
En el proceso de semiosis se construye la realidad social. Es un componente constitutivo y constituyente. Las
transformaciones en los artefactos que produce el hombre, interviene con el medio en el que se desenvuelven y
sus relaciones.
Verón habla de útiles cortantes. La primera materialización está dotada de autonomía y persistencia en el
tiempo.

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UNIDAD 2
EL SENTIDO COMO PRODUCCIÓN DISCURSIVA - Verón Commented [1]: revisar Resumen Unidad II (power
La teoría de los discursos sociales es un conjunto de hipótesis sobre los modos de funcionamiento de la point) de sofi
semiosis social, entendiendo a ésta como la dimensión significante de los fenómenos sociales: el estudio de la
semiosis es el estudio de los fenómenos sociales en tanto procesos de producción de sentido..
La teoría de los discursos sociales descansa sobre una doble hipótesis:
1. Toda producción de sentido es necesariamente social: descansa sobre las condiciones sociales
productivas.
2. Todo fenómeno social es, en una de sus dimensiones constitutivas, un proceso de producción de sentido.
Toda forma de organización social, todo sistema de acción, todo conjunto de relaciones sociales, todo sistema
de acción, todo conjunto de relaciones sociales implican una dimensión significante: las “ideas” o las
“representaciones”. Todo funcionamiento social tiene una dimensión significante constitutiva, y toda producción
de sentido está insertada en lo social. Sin embargo, si la semiosis es condición de funcionamiento de una sociedad
en todos sus niveles, ello no quiere decir que manifieste las mismas modalidades en todos lados, ni que la
sociedad en su conjunto tenga algún tipo de unidad significante.
Esta doble determinación puede ser puesta en evidencia a condición de colocarse en los niveles de los
funcionamientos discursivos. Del sentido de lo social y de lo social en el sentido, sólo se puede develar cuando
se considera la producción de sentido como discursiva. Solo en el nivel de la discursividad el sentido manifiesta
sus determinaciones sociales y los fenómenos sociales develan su dimensión significante.
Es en la semiosis donde se construye la realidad de lo social. El mínimo acto en sociedad de un individuo
supone la puesta en práctica de un encuadre cognitivo socializado, así como una estructuración socializada de
las pulsiones.
Toda producción de sentido tiene una manifestación material. Esta materialidad del sentido define la
condición esencial, el punto de partida necesario de todo estudio empírico de la producción de sentido. Partimos
siempre de configuraciones de sentido identificadas sobre un soporte material (texto, imagen, etc.) que son
fragmentos de la semiosis, lo que llamamos un discurso no es otra cosa que una configuración espacio-temporal
de sentido.
Las condiciones productivas de los discursos sociales tienen que ver con las condiciones de producción
(determinaciones que dan cuenta de las restricciones de generación del discurso) y de las condiciones de
reconocimiento (determinaciones que definen las restricciones de su recepción). Es entre estos 2 conjuntos de
condiciones que circulan los discursos sociales.
La primera condición para poder hacer un análisis discursivo es la puesta en relación de un conjunto
significante con aspectos determinados de esas condiciones productivas. El análisis de los discursos es la
descripción de las huellas de las condiciones productivas en los discursos.
Un objeto significante, en sí mismo, admite una multiplicidad de análisis y lecturas;. Solo deviene legible en
relación con criterios que se deben explicitar y que movilizan siempre elementos que tienen que ver con las
condiciones productivas del objeto significante analizado (sea en producción o en reconocimiento).
Los “objetos” que interesan al análisis de los discursos no están en los discursos, tampoco están fuera de ellos.
Son sistemas de relaciones: sistemas de relaciones que todo producto significante mantiene con sus condiciones
de generación por una parte, y con sus efectos por otra.
Las relaciones de los discursos con sus condiciones de producción y de reconocimiento deben poder
representarse de forma sistemática; debemos tener en cuenta reglas de generación (gramática de producción)
y reglas de lectura (gramática de reconocimiento).
Las reglas que componen estas gramáticas describen operaciones de asignación de sentido en las materias
significantes, estas operaciones son siempre operaciones subyacentes, reconstruidas a partir de marcas inscritas
en la superficie material. Cuando la relación entre propiedad significante y sus condiciones se establece, estas
marcas se convierten en huellas de uno u otro conjunto de condiciones. Estos dos conjuntos no son jamás
idénticos.
La semiosis social es una red significante infinita: toda gramática de producción puede examinarse como
resultado de determinadas condiciones de reconocimiento, y una gramática de reconocimiento sólo puede
verificarse bajo la forma de un determinado proceso de producción.

Una gramática de producción define un campo de efectos de sentido posibles: la gramática de reconocimiento
aplicada a un texto en un momento dado sólo puede resolverse en relación con la historia de los textos. La red
infinita de la semiosis social se desenvuelven en el espacio-tiempo de las materias significantes, de la sociedad y
de la historia.

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El conocimiento es un efecto de sentido cuya naturaleza sólo puede ser aclarada volviendola a situar en la red
infinita de los discursos entrelazados, interminablemente, a ciertas prácticas sociales y a las que se convirtieron
en “las ciencias”. El sujeto no es el soporte de ese saber, porque sólo hay conocimiento cuando el discurso del
sujeto se encuentra “atenazado” entre sus condiciones discursivas de producción (que él efectúa) y sus
condiciones de reconocimiento.
La red discursiva reencuentra así el modelo ternario de la semiosis, porque la estructura de esta red está
hecha de relaciones triádicas tejidas unas a otras.
En un punto de la red identificamos un discurso de referencia (Di), las relaciones de un discurso con sus
condiciones productivas se pueden representar:

Discurso de referencia
Condiciones discursivas de Condiciones discursivas de
producción de Di reconocimiento de Di

Objeto del discurso


Se trata de dos relaciones triádicas con dos puntos comunes, Di y Oi
La reducción de la relación triádica al par (Di) ↔(Oi) es el efecto ideológico, según el cual un discurso
verdadero mantiene una relación frontal con su objeto, relación que es la única posible. El efecto ideológico se
constituye por desconocimiento de la red interdiscursiva y se alimenta de la ilusión del sujeto como fuente del
sentido.
La red discursiva contiene dos veces el gráfico triádico de Peirce. Considerado en relación con sus condiciones
discursivas de producción, Di es el interpretante de estas condiciones, y es sólo en esta medida que constituye a
Oi como su objeto. Considerado en relación con sus condiciones productivas de reconocimiento, Di es signo de
su objeto y R(Di) deviene el interpretante. Lejos de ser respondiente aislado del discurso que lo habla, el objeto
sólo existe en cuanto tal en y por esa red interdiscursiva. Considerado en su único vínculo con Di, Oi puede ser
designado, según la terminología de Peirce, como el objeto inmediato de Di. En la relación triádica [P(Di) - Oi - Di],
Oi es el objeto dinámico, porque si mi objeto desborda el discurso que mantengo sobre él, es porque otros
discursos han hablado ya de mi objeto.
RESUMEN
Se articula con el modelo ternario de Peirce:

El análisis del discurso abre la posibilidad de un pensamiento ternario sobre la significación, y el análisis a la
materialidad del sentido y la construcción de lo real en la red de la semiosis.
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FUNDACIONES Y TEXTOS DE FUNDACIÓN - Verón


Un proceso de fundación tiene la forma de un tejido extremadamente complejo de conjuntos discursivos
múltiples, la forma de una red intertextual que se despliega sobre un período temporal dado. supongamos un
Di, habrá un conjunto de otros discursos PDi, históricamente anteriores (D1,D2,D3…) que forman parte de las
condiciones de producción de Di, es decir, Di ha sido producido en relación con estos textos. A su vez, Di forma
parte de un conjunto de textos que constituyen el proceso de reconocimiento del conjunto PDi (R(Pdi)). También
existe un conjunto de discursos RDi, históricamente posteriores (Di+1;,Di+2, Di+3…)que expresan el proceso de
reconocimiento de Di. Para cualquier texto de la red siempre es posible definir los cuatro conjuntos

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En una disciplina dada ha habido con certeza una primera fundación, pero han habido varias fundaciones. La
noción de fundaciones no se aplica sólo al momento del surgimiento. El comienzo no se encuentra en los
discursos, está contenida en las condiciones de producción de los discursos.
El concepto de fundación concierne a un proceso recurrente en el interior de una práctica de producción de
conocimiento. La localización histórica de una fundación es en sí misma un producto del proceso del
reconocimiento. Una fundación es inseparable del reconocimiento retroactivo del hecho de que, efectivamente
ocurrió. Es siempre después que se reconoce, en una región dada del pasado, el comienzo o recomienzo de una
ciencia. La pregunta que se plantea es la de saber cuáles son las condiciones de producción de este efecto de
reconocimiento que llamamos fundación.
Los tres supuestos: la fundación puede ser fechada (se la concibe como un evento), puede ser situada en un
lugar preciso (un texto) en el que se identifica un descubrimiento o la producción de un concepto nuevo; puede
estar ligada a un sujeto (el autor del texto).
Esta red no es otra cosa que el sistema de distancias variables, de desfasaje en transformación, entre
condiciones de producción y condiciones de reconocimiento, encontrándose más en otras a lo largo del proceso
de la producción discursiva en una disciplina determinada (en la medida en que las condiciones de
reconocimiento de un discurso forman parte, a su vez, de las condiciones de producción de otro discurso).
Un texto Di, cuya relación compleja entre su relación con las condiciones de producción y su relación con las
condiciones de reconocimiento presenta un desajuste máximo, tiene todas las posibilidades de convertirse en
textos de fundación, es decir,de producir (después) un efecto de reconocimiento que consiste en darle el status
de lugar de fundación.
El desajuste entre producción y reconocimiento está siempre mediado por una intervención de lo ideológico.
Que este desajuste se vuelve máximo quiere decir que el sistema ideológico que opera en un momento dado en
reconocimiento no es ya el mismo que operaba en producción. Es a partir de un ideológico “B” que opera en
reconocimiento, que se pone de manifiesto un ideológico “A” que ha operado en producción.
Todo discurso es el lugar de encuentro de dos conjuntos de relaciones, las que hacen a la producción y las
que hacen al reconocimiento; siendo la circulación la puesta en relación de estos dos conjuntos de relaciones.
Una fundación es un proceso particular de circulación.
Una fundación no es más que un sistema de diferencias entre dos sistemas de relaciones, estas relaciones
que los recursos mantienen con las condiciones que los sostienen y explican en tanto productos de una práctica
significante, que se desarrolla en la historia.

APROXIMACIONES A LA NOCIÓN DE DISPOSITIVO - Traversa


Dispositivo: artificio destinado a obtener un resultado automático.
1° Aproximación: la materialidad de los signos, las técnicas y los vínculos
Cuando hablamos de producción de sentido hablamos de cosas que remiten a materialidades, cosas que están
en el mundo al alcance de nuestros analizadores biológicos.
Toda producción de sentido tiene una manifestación material. Partimos de configuraciones de sentido
identificadas sobre un soporte material. Si algo hace sentido, se integra a un fragmento de semiosis; y cuando se
integran para ser reconocidas, como un conjunto de marcas sobre la materia que lo soporta, resulta de un
ejercicio técnico, es decir, resulta de acciones pautadas de reglas que instauran operaciones de producción de
sentido.
Las reglas conllevan operaciones y éstas están sometidas, en su generación, a exigencias técnicas, cada una
de estas últimas suponen campos de despliegue y situaciones que hacen a su existencia, y dependen de ellas.
2° Aproximación: un comentario acerca de ciertas diferencias entre fotografía turística y tarjeta postal
el lugar de acción del dispositivo es el desplazamiento del nivel de la enunciación que no está previsto de la
técnica y la sustancia. La disolución del enunciado frente a la enunciación se asocia a la articulación técnica -
sustancia (fotografía - fachada iglesia). Al cambiar la técnica, otra hipótesis de producción de sentido podría
formularse.
3° Aproximación: los dispositivos en otra escala, un caso de mención de la noción de dispositivo.
Blow up, algo ha sido captado no previsto ni previsualizado que, por medio de una intervención, tampoco
prevista, de alguno de los componentes del sistema, puede llegar a modificar el curso de los acontecimientos (o
construir un acontecimiento no incluido de antemano dentro de los posibles). Constituye un feedback, no Commented [2]: Devolución de una señal modificada
contemplado en el sistema, pero sin embargo posibilitado por él. a su emisor.
Capacidad de un emisor para recoger reacciones de
Entre medio y técnica se abre un espacio que requiere ser precisado (el del dispositivo) lugar soporte de los los receptores y modificar su mensaje, de acuerdo con
desplazamientos enunciativos. lo recogido.
Se patentiza lo que Verón señalaba del desfasaje entre producción y reconocimiento acerca de la
imposibilidad de deducir el efecto de un discurso a partir de un análisis en producción, valiéndose de una
comparación con conceptualizaciones propias de la física de los sistemas alejados del equilibrio, donde solo es
posible, para el observador,, predecir la clase de fenómenos que podrán observarse en su desempeño pero no

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en su configuración específica. E examen de las cualidades del dispositivo permitiría ponderar la distancia a la
que un sistema se encuentra del equilibrio.
Los hiperdispositivos, aquellos que articulan de manera singular técnica o medios, como la televisión y
pantalla gigante, televisión o radio y teléfono “al aire”, en toma directa, se situarán a la distancia mayor del
equilibrio, mientras que un dispositivo mediático en “modo transmisión”, a la menor distancia, el primero incluso
podría disolver (construir-destruir( lo que se ha dado como objeto.
4° Aproximación: olvidos y reconfiguraciones de la noción de dispositivo
Cada dispositivo tiene sus formas: variables o inseparables, que pueden hacer o desaparecer a los objetos
que no existen sin este.
El análisis debe apelar a una distancia al evaluar los dispositivos, los debe describir teniendo en cuenta su
articulación técnica y sustancial.

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UNIDAD 3
EL ANÁLISIS DEL “CONTRATO DE LECTURA” - Verón
La lectura, en tanto que actividad significante, proceso socio–cultural de “captura” del sentido de un texto,
de un discurso, se ha constituido como un objeto de conocimiento.
Los conocimientos se constituyen por una parte sobre los lectores, y por otra, sobre los textos, de modo que
estos dos saberes empíricos han estado siempre separados.
En tanto que los soportes y los lectores sean conocidos como dos realidades separadas, el problema no puede
ser abordado de un modo satisfactorio; hay que comprender su relación: la lectura.
El contrato de lectura
La relación entre un soporte y su lectura reposa sobre lo que llamaremos el contrato de lectura. El discurso
del soporte por una parte, y sus lectores, por la otra. Ellas son las dos “partes”, entre las cuales se establece,
como en todo contrato, un nexo, el de la lectura. En el caso de las comunicaciones de masa, es el medio el que
propone el contrato.
El éxito de un soporte de la prensa escrita se mide por su capacidad de:
- proponer un contrato que se articule correctamente a las expectativas, motivaciones, intereses y a los
contenidos del imaginario de lo decible visual.
- Hacer evolucionar su contrato de lectura de modo de “seguir” la evolución socio–cultural de los lectores
preservando el nexo.
- modificar su contrato de lectura si la situación lo exige.
La primera cuestión es saber por cuáles mecanismos y en qué nivel de funcionamiento del discurso de un
soporte de prensa se construye el contrato de lectura.
La respuesta nos la da la teoría de la enunciación. Se trata de distinguir, en el funcionamiento de cualquier
discurso, dos niveles: el enunciado: es aquel de lo que se dice (“contenido”); la enunciación: concierne a las
modalidades del decir. Un discurso construye una cierta imagen de aquel que habla (el enunciador ), una cierta
imagen de aquél a quien se habla (el destinatario) y en consecuencia, un nexo entre estos “lugares”.
Un mismo contenido puede ser tomado a cargo por estructuras enunciativas muy diferentes: en cada una de
estas estructuras enunciativas, el que habla (el enunciador) se construye un “lugar” para sí mismos, “posiciona”
de una cierta manera al destinatario, y establece así una relación entre estos dos lugares.
En un soporte de prensa, como en cualquier discurso, todo contenido es necesariamente tomado a cargo por
una o múltiples estructuras enunciativas. El conjunto de estas estructuras enunciativas constituye el contrato de
lectura que el soporte propone a su lector.
El análisis del contrato de lectura permite determinar la especificidad de un soporte, hacer resaltar las
dimensiones que constituyen el modo particular que tiene de construir su relación con sus lectores. Lo que dice
la teoría de la enunciación es que el contenido no es más que una parte de la historia y que en ciertos casos, es
la parte de menor importancia.
La lectura no reside solamente en los contenidos; reside en los contenidos siempre “tomados a cargo” por
una estructura enunciativa donde alguien (el enunciador) habla, y donde un lugar preciso le es propuesto en
tanto que destinatario.
El estudio del contrato de lectura implica todos los aspectos de la construcción de un soporte de prensa, en
la medida en que ellos construyen el nexo con el lector: coberturas, relaciones texto/imagen, modo de
clasificación del material redactado, dispositivos de “apelación” (títulos, subtítulo, copetes, etc.), y las variaciones
que se produzcan, modalidades de compaginación y todas las otras dimensiones que puedan contribuir a definir
de modo específico los modos en que el soporte constituye el nexo con su lector.
Tres exigencias presiden el análisis de un soporte a fin de localizar su contrato de lectura:
- La regularidad de las propiedades descriptas: Las propiedades invariantes, las propiedades
relativamente estables, que son recurrentes en el discurso del soporte a través de temas diferentes.
- La diferenciación obtenida por la comparación entre los soportes: localizar semejanzas y diferencias
regulares entre los soportes estudiados, para determinar la especificidad de cada uno.
- La sistematicidad de las propiedades exhibidas por cada soporte: La descripción debe permitir
determinar la configuración de conjunto de estas propiedades, a fin de delimitar el contrato de lectura
y de identificar sus puntos fuertes y débiles, sus zonas de ambigüedad y sus incoherencias eventuales.

PRENSA ESCRITA Y TEORÍA DE LOS DISCURSOS SOCIALES - Verón


La prensa es una suerte de laboratorio para el estudio de las transformaciones socioculturales de los grupos
sociales y para el estudio de las relaciones entre estas transformaciones y la evolución y el entrelazamiento de
los géneros discursivos; admite una red de producción de discursos cuya complejidad aspira a poner en acción
un cuadro conceptual de múltiples niveles.
Algunos comentarios a guía de introducción
A propósito de la prensa escrita se la debe recorrer dentro de la teorización de los objetos discursivos.

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La prensa escrita es un buen dominio para ejercitar la única estrategia posible consistente en confrontarse
con lo complejo como tal, a su propio nivel.
Si se parte de objetos complejos, los macro-funcionamientos discursivos sobredeterminan los micro-
funcionamientos del lenguaje. Es a nivel de los macro-funcionamientos que se puede emprender la toma de las
condiciones productivas sobre los discursos, y por lo tanto, la enraización de estos últimos dentro de la sociedad
y de la evolución histórica.
Los lugares de manifestación de estos macro-funcionamientos discursivos son, en nuestras sociedades
industriales, los medios de comunicación. El término “medio” señala no solamente un dispositivo tecnológico
particular sino la conjunción de un soporte y de un sistema de prácticas de utilización
(producción/reconocimiento). El “medio de comunicación” es por lo tanto para mí un concepto sociológico y no
tecnológico.
El Análisis en producción: tipos, géneros, estrategias.
Sistema productivo es la articulación entre la producción y el reconocimiento de los discursos producidos. En
el plano de los macro-funcionamientos, y para un análisis en producción, distinguiremos tres nociones:
● Tipos: La noción hay que asociarla, por un lado, a las estructuras institucionales complejas que
constituyen los “soportes” organizacionales, y por otro lado, a las relaciones sociales cristalizadas de
ofertas/expectativas que son los correlatos de estas estructuras institucionales. Unos y otros son inseparables
de los sistemas de representaciones que, en producción, estructuran lo imaginario donde se construyen los
rostros de los emisores y de los receptores de los discursos.
● Géneros:un género será caracterizado necesariamente por un cierto agenciamiento de la materia del
lenguaje, identificaría este uso como el de los géneros-L ‘entrevista’, ‘reportaje’, ‘encuesta’, ‘alocución’, ‘mesa
redonda’, ‘debate’. Un mismo tipo de discurso podrá ser reconocido bajo diversos géneros-L. Por el contrario,
desde luego, un mismo género puede encontrarse dentro de diferentes tipos de discursos.
Un segundo concepto de género, que nos permita designar y clasificar lo que se debe llamar los productos,
los géneros-P. Estos poseen una relación mucho más estrecha con los tipos de discursos.
Los géneros-P se encuentran muy directamente ligados a los fenómenos de competencia, dentro del universo
de los medios de comunicación: una “zona de competencia directa” no es otra cosa que el enfrentamiento de
un cierto número de productos discursivos pertenecientes a un mismo género-P, donde aparecen ciertos
invariables de “contenido”.
● Estrategias: Son las variaciones confirmadas dentro de un mismo tipo de discurso o de un mismo género-
P. Las variaciones estratégicas que aquí se tratan remiten muy directamente a los fenómenos de competencia
inter-discursiva propios del campo de la discursividad en tanto que mercado de producción de discursos. La
noción de ‘estrategia’ nos debe permitir rodear en un sector dado de la red de medios de comunicación, las
variaciones, debidas a la competencia, entre los múltiples representantes de un mismo género-P.
Las condiciones de producción de los discursos de la prensa
Muchas propiedades de los discursos de la prensa escrita no se explican sino por el funcionamiento del
conjunto de la red de medios de nuestras sociedades.
Es importante precisar bien bajo cuales condiciones opera el mercado de la prensa de lectura masiva, cuál es
el dispositivo por el cual un título de prensa dado se constituye en mercadería definida por su valor (en el sentido
económico del término).
Este dispositivo admite no menos de tres niveles fundamentales.
1. Producción de su masa de lectores: el conjunto de características que permiten definir a los lectores a
los que apunta el título de referencia. se hace a través de percepciones-representaciones que los actores sociales
involucrados en la producción del título de referencia en tanto que producto, tienen de los sectores sociales
designados como “blanco”.
2. El posicionamiento del título frente a los títulos de la competencia: La constitución de una masa de
lectores supone la estructuración, en el discurso del título, de un vínculo propuesto al receptor bajo la forma de
un contrato de lectura.
3. Habiéndose producido la masa de lectores, se le adjudica un valor (por medio de un metadiscurso que
es una representación particular del discurso del título) con el objeto de venderlo como colectivo de
consumidores potenciales entre diversas categorías de anunciantes.
{Las condiciones de producción son un conjunto de restricciones que resultan de interpretaciones de las
características “objetivas” de la población que constituyen la masa de lectores del título, de la percepción que
los anunciantes mismos tienen del título de referencia y de sus competidores, en función de su propia lectura y
de las imágenes de los títulos que circulan en el ambiente publicitario.}
La apuesta de las estrategias enunciativas
El universo de la prensa escrita de gran masa de lectores puede ser visto como una configuración
extremadamente compleja de “zonas de competencia directa”. Cada “zona de competencia directa” está
compuesta por una pluralidad de representantes de un mismo género-P que se enfrentan en el seno del proceso
de producción-reproducción de sus masas de lectores.

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En un universo de discurso donde, desde el punto de vista del contenido, la oferta es más o menos la misma,
el único medio para que cada título construya su “personalidad” es a través de una estrategia enunciativa que le
sea propia, dicho de otra manera, construyendo un cierto vínculo con sus lectores. Es por ello que en la prensa
escrita, cada “zona de competencia directa” es un verdadero laboratorio para el estudio de fenómenos
enunciativos.
El encontrarse frente a una superficie discursiva dada que se supone poder analizar, implica encontrarse
frente a un objeto multi-determinado, en el cual las prioridades resultan del entrecruzamiento de una pluralidad
de niveles diferentes de determinación.
El análisis del discurso consiste en la referencia, en la superficie discursiva, de las huellas que conducen a las
condiciones de producción de los discursos. Estas huellas son el soporte de operaciones que se deben
reconstituir, operaciones que toman la forma de reglas de generación de estos discursos.
Los fenómenos de regulación
El sistema productivo de la prensa escrita se encuentra sometido a fenómenos de regulación muy complejos,
podemos decir que se trata de un sistema de equilibrio inestable, y que regularmente aparecen turbulencias.
Tratemos antes que nada de inventariar las fuentes de evolución y de eventuales turbulencias:
1. Las condiciones de producción mismas pueden admitir importantes contradicciones internas.
2. Un título de la prensa de gran masa de lectores se encuentra inserto en una zona de competencia directa
extremadamente estructurada.
3. La oferta tanto como la demanda evolucionan de manera permanente.Los discursos producidos, por un
lado, y las expectativas por el otro, cambian constantemente.
4. Debemos ocuparnos de una masa de lectores que puede variar en volumen. Esta masa de lectores es,
necesariamente, heterogénea. La evolución socio-cultural de un sector relativamente pequeño dentro de esta
masa de lectores puede traducirse en un desequilibrio del contrato de lectura y en consecuencia, en una pérdida
de lectores.
Basta tal vez comprender que debemos ocuparnos de fenómenos de regulación que se ubican en varios
niveles.
Estos fenómenos de regulación presentan un punto visible: la conducta compra/no compra.
Los “efectos” del comportamiento (compra/no compra) son los únicos que interesan a los productores, estos
“efectos” forman parte de las condiciones de producción de estos discursos: los productores podrán ser llevados
a modificar la estrategia discursiva del título en función de estas interpretaciones.
Dentro del sistema productivo de la prensa escrita nos reencontramos pues accionando, a nivel de las
condiciones de producción, una verdadera teoría de la recepción.
Comportamiento de compra y sentido en recepción
El comportamiento de compra, al expresar una preferencia, es un “efecto” localizado en recepción, pero no
nos dice estrictamente nada sobre los efectos de sentido de los discursos que son los objetos de las preferencias
así manifestadas.
La “teoría de la recepción” se encuentra fundada en el análisis y la interpretación de datos cuantitativos de
encuesta. Estos datos se relacionan con dos tipos de información: aquella que describe propiedades “objetivas”
del lector (edad, estado civil, artefactos del hogar que habita, prácticas de consumo, entrada mensual, etc.) y
aquella que se relaciona con los elementos “subjetivos” (actitudes, opiniones, expectativas, intereses, etc.)
Sin embargo, son las estrategias enunciativas las decisivas, y son ellas quienes construyen la especificidad del
título.
¿Cómo estudiar los “efectos de sentido” producidos por el dispositivo enunciativo de los discursos?
Hacia una teoría del reconocimiento del discurso de la prensa
El estudio del reconocimiento no se presenta de la misma manera cuando uno se interesa por los procesos
históricos en una misma práctica de producción discursiva (en caso de darse, aquella organizada alrededor del
conocimiento del lenguaje) y cuando uno adopta un punto de vista sincrónico, destinado a comprender, en un
momento dado, el funcionamiento de un sistema productivo de discursos.

EL LIVING Y SUS DOBLES. ARQUITECTURAS DE LA PANTALLA CHICA - Verón


La mediatización
El proceso que nos interesa es el que empezó por la prensa escrita de masas en el siglo XIX, que se acelera
con el advenimiento de la fotografía, del cine, de la radio, de la televisión y es lo que hoy se conoce como “nuevos
medios”. Los soportes tecnológicos, cada vez más complejos se han vuelto socialmente disponibles y dieron
nacimiento a nuevas formas de discurso
En un primer momento ese proceso se pensó como una concepción representacional, característica de la
modernidad y fundada sobre una visión funcional e instrumental de la comunicación: todos esos nuevos soportes
que aparecen cada vez más rápido son medios al servicio de un fin que es la comunicación.

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Sociedad industrial mediática: la ideología representacional le provee un principio de inteligibilidad que le
permite “comprender” aquello que está por llegar.
Sociedad mediática: es una sociedad donde los medios se instalan y representan sus mil facetas, constituyen
así una clase de espejo donde la sociedad industrial se refleja y por el cual ella se comunica. Este imaginario
marca una frontera entre un orden que es el de lo “real” de la sociedad y el de la representación, de la
reproducción y que progresivamente han tomado a su cargo los medios. Este orden de re-producción no se limita
a una discursividad descriptivo – referencial.
La sociedad mediática en la aceleración del proceso que llamamos la “revolución de las tecnologías de la
comunicación” cambia sin saberlo de naturaleza: se vuelve poco a poco una sociedad mediatizada.
La mediatización de la sociedad industrial mediática hace estallar la frontera entre lo real de la sociedad y sus
representaciones. Lo que se comienza a sospechar es que los medios no son solamente dispositivos de
reproducción de un “real” al que copian más o menos correctamente, sino más bien dispositivos de producción
de sentido.
Una sociedad en vías de mediatización es aquella en donde el funcionamiento de las instituciones, de las
prácticas de los conflictos, de la cultura, comienza a estructurarse en relación directa con la existencia de los
medios.
El resultado de un tal proceso de mediatización sería la transferencia total de las prácticas colectivas al
universo de los medios; la vida privada- cotidiana definida, por diferencia como el conjunto de los campos
significantes no mediatizados. La pantalla chica se volvió uno de los lugares fundamentales de producción de
espacios imaginarios de la ciudad. Habla de ciudad y no de espacio urbano porque:
- La ciudad es una entidad cuyo espacio está enteramente construido en lo imaginario
- Es una entidad del imaginario político y el proceso que le interesa es particularmente el sistema político:
la mediatización es particularmente sensible en el dominio del aparato del Estado y de sus ceremoniales.
De la escritura al contacto:
Toma de la semiótica de Peirce la distinción entre tres órdenes de funcionamiento del sentido:
● el orden del símbolo: predomina en la actividad lingüística
● el orden de lo icónico: preside en el funcionamiento de la imagen
● el orden de los fenómenos indíciales
Insiste en el de los índices que es el más olvidado. Un reenvío significante de naturaleza indicial implica
siempre un vínculo existencial. El orden indicial funciona siempre por contigüidad por eso también se llama el
orden de los fenómenos metonímicos. Commented [3]: fenómeno de cambio semántico por
Si estos tres órdenes son modalidades de funcionamiento significante y no tipos de signos, es porque se trata el cual se designa una cosa o idea con el nombre de
otra, sirviéndose de alguna relación semántica
de una cuestión de predominio relativo y no de presencia o ausencia. existente entre ambas. Son casos frecuentes las
Desde el punto de vista del sujeto, la materia privilegiada del orden indicial es el cuerpo. El cuerpo significante relaciones semánticas del tipo causa-efecto, de
se constituye como configuración compleja de reenvíos metonímicos, sin olvidar que es por ese hecho mismo el sucesión o de tiempo o de todo-parte.
operador fundamental de la apropiación del espacio.
Cuerpo-espacio-objetos: la capa metonímica de producción de sentido es la más arcaica, la primera que se
instala a partir del nacimiento. El niño significa por su cuerpo mucho antes de dominar el lenguaje y antes de
poder operar en el orden icónico, es decir antes de tener una imagen de su cuerpo. La matriz originaria del
funcionamiento indicial es la relación madre-niño es por esto que este nivel de funcionamiento es el orden del
contacto.
Estos tres órdenes se vuelven a encontrar siempre en los discursos sociales mediatizados, se trata de una
cuestión de dominio relativo.
La mediatización de estos tres niveles de funcionamiento se ha producido en un orden inverso al de la
ontogénesis: si el sujeto se constituye a partir de la estructuración de su cuerpo significante en el contacto para
llegar al orden simbólico del lenguaje, pasando por la figuración, los medios se han apropiado en primer lugar de
la escritura, después del orden de la figuración por la fotografía y el cine, para conducir a la mediatización del
contacto parcialmente con la radio y plenamente con la televisión.
“Televisión para el gran público”: la tv es un medio, el video no es un medio sino un dispositivo tecnológico.
Por lo tanto para Verón el concepto de medio es sociológico. La definición de medio debe tener en cuenta las
condiciones de producción (que incluye el dispositivo tecnológico) y recepción.
Esta televisión se instalÓ en la sociedades industriales haciendo de la información su género mayor y de lo
directo su modalidad discursiva fundamental.
El espacio de la información
Noticiero de televisión: la evolución de la puesta en forma del discurso televisivo sobre la actualidad.
El ancestro del noticiero fueron las actualidades cinematográficas que acompañaban la proyección de
películas en el cine, construidas como un documental.
El noticiero marcó la aparición del contacto: el conductor. En el comienzo este aparecía sobre un fondo neutro
y el conjunto de la imagen era plano sin profundidad. El era un altavoz por el cual pasaba el discurso sobre la
actualidad (conductor ventrílocuo)

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Poco a poco su cuerpo comenzó a existir, a emitir signos y a adquirir un espesor. Lo que se mostraba de él se
fue ampliando. La construcción del cuerpo significante del conductor y el aumento del espacio del piso fueron
dos procesos inseparables. El espacio de contacto había nacido y con él, el eje alrededor del cual todo el discurso
vendría a construirse para encontrar su credibilidad: el eje de la mirada, los ojos en los ojos.
Esta evolución ha consistido en otorgar un privilegio creciente a la enunciación sobre el enunciado.
En la relación instaurada por el conductor ventrílocuo, el enunciador y el destinatario son diferentes: el que
sabe informa y yo que no sé me informo. Es una relación de complementariedad. Con el conductor moderno, la
transformación de la posición del enunciador frente a lo que enuncia acerca el anunciador al destinatarios,
instaurando una la relación es de simetría. Con esta simetria, el enunciador construye su credibilidad.
Por esta mediatización la puesta en discurso de la actualidad está fundada sobre la puesta en contacto entre
dos cuerpos que se produce en el espacio imaginario del piso: la credibilidad del discurso que así se produce
depende enteramente de las reverberaciones de un cuerpo significante.
Espacios de lo político
Una campaña electoral es siempre la ocasión de negociaciones, complejas y difíciles, entre enunciadores que
juegan a juegos de discurso diferentes: los periodistas y los políticos. Estas negociaciones tienen que ver con el
acceso al contacto con el telespectador.
Aspecto fundamental de la mediatización de lo político deriva del hecho de que la estrategia política está
obligada a abrirse camino a través de la red de la metonimia en busca del buen contacto.
La mediatización de lo político fuerza a traducirse en códigos indíciales: la estrategia política se convierte en
una estrategia de dominio de las configuraciones espaciales del imaginario televisivo y la puesta en espacio de
las grandes emisiones políticas en un juego crucial.
Ejemplos de la campaña presidencial francesa de 1981: dos series: Cartes sur table y Le gran debat.
● Cartes sur Table
○ 1 candidato y dos periodistas
○ Ei 1 y Ei 2 son las zonas de intercambios de palabra.
○ Zona rayada y pintada: espacio umbilical, donde se establece y se mantiene el contacto con el
telespectador.
○ Esto es un dispositivo de control del acceso al contacto: el candidato no tenía posibilidad alguna de
apropiarse del espacio umbilical.
○ Al dirigirse directamente a los telespectadores, el candidato cortaba el intercambio con el que lo
interrogaba

La configuración de Cartes sur Table comportaba


cierta simetrización de la relación entre los periodistas y el candidato, la estructura de Le gran Debat en cambio
se construye sobre un principio complementario. El candidato da la espalda al público, esta configuración reenvía
a la imagen de un tribunal.
Una estrategia política, aparece entonces, como una lógica de intercambio, en el seno de una interacción
sobre determinada por la puesta en espacio de las posiciones de enunciación.
La estrategia del enunciador pedagógico consiste en definir su Otro no como un adversario poseedor de otra
voluntad, sino como otro que no posee el saber necesario. El lugar propuesto por tal enunciador es
complementario y el destinatario es situado en una posición complementaria inferior.

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Los debates televisivos plantean otros plantean otros problemas. La figura 3ª representa el debate Giscard-
Mitterand de 1981, parecido al de 1974. En 1974, los periodistas se limitaban a enunciar las reglas del juego y a
controlar el tiempo del uso de la palabra de cada candidato.
Se compara el caso francés con el estadounidense.
En el caso francés, encontramos el mismo principio aplicado en escena de los grandes programas de la
campaña electoral: el espacio umbilical es controlado por los periodistas y es transversal a los espacios de
interacción a los que los políticos tienen acceso.
En el caso norteamericano, los candidatos constituyen uno de los polos de espacio umbilical, el otro polo es
una condensación de la posición de los periodistas que interrogan y de la del telespectador (3b) Los periodistas
aparecen como portavoces, están del lado de los telespectadores y el espacio se constituye como una
polarización frente a frente con cada candidato. El periodista enfrenta al candidato, en Francia, enfrenta al
telespectador.
El debate a la francesa se construye en un espacio cerrado. En esta diferencia en la concepción de los debates
presidenciales en Francia y en Estados Unidos no es difícil leer una diferencia entre 2 concepciones del
funcionamiento de la democracia y de los medios respecto del poder político
Lo global por lo local, o de la semiosis de los espacios mediáticos
Gracias a la televisión para el gran público, el proceso de mediatización de las sociedades industriales
democráticas se completa con el establecimiento de nuevos espacios imaginarios. Poco a poco estos espacios se
autonomizan, encuentran su especificidad. Contribuyen a anular la distinción entre la ciudad y el campo.
En una sociedad pre-mediática el orden del contacto y de la apropiación del espacio por el cuerpo significante
era el orden de lo cotidiano, definía la inmediatez de la vida organizada alrededor del “yo” social y de sus
prolongamientos territoriales, en oposición al simbolismo distanciado de las instituciones. La mediatización
audiovisual introduce todos los mecanismos significantes de esa territorialidad subjetiva generada por el cuerpo,
en la producción de lo real más global: lo económico, lo político, lo religioso, los acontecimientos empiezan a
construirse en el registro microscópico de lo indicial.
Es un hecho que la mediatización en curso pone en circulación a escala de la sociedad global, todos los signos
que operaban antes en la esfera de la territorialidad subjetiva. Esto quiere decir que los discursos sociales buscan
actualmente más o menos bien apropiarse de los mecanismos significantes que reenvían a ese lugar dinamizado
por el juego de la proximidad y la distancia donde toda noción de territorio encuentra para cada uno de nosotros,
sus orígenes: el vínculo del niño con su madre.

LAS IMÁGENES FOTOGRÁFICAS EN TIEMPO REAL: UNA APROXIMACIÓN - Zelcer


Existe hoy un uso extendido del empleo de los teléfonos inteligentes o smartphones, que consiste en el envío
de fotografías tomadas en tiempo real. El usuario captura una imagen con la cámara del teléfono, y a través de
alguna aplicación que permite compartir este tipo de archivos, se la envía a alguno de sus contactos.
WhatsApp permite también el envío de mensajes de texto; de este modo, las fotografías van habitualmente
acompañadas de algunas frases que operan como un epígrafe, explicación o comentario de la imagen enviada.
Acotamos el fenómeno del envío de imágenes fotográficas tomadas por el mismo usuario, es decir, nos
ubicamos dentro de la esfera de la utilización privada de la técnica fotográfica. Y dentro de estas fotografías,
aquellas que son tomadas y enviadas de inmediato.
La postfotografía, fenómenos que han tenido lugar a partir de “la fotografía que fluye en el espacio híbrido
de la sociabilidad digital y que es consecuencia de la superabundancia visual”. Tres factores centrales

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caracterizan este orden visual de lo fotográfico “la inmaterialidad y transmitabilidad de las imágenes; su
profusión y disponibilidad; y su aporte decisivo a la enciclopedización del saber y de la comunicación”.
Las imágenes fotográficas
Schaeffer trabaja con las clasificaciones del signo de Peirce y, retomando la segunda tricotomía, caracteriza
la imagen fotográfica como un ícono indicial. Según explica, se trata de un ícono porque guarda semejanza con
lo fotografiado, al tiempo que es indicial porque posee con lo fotografiado una relación existencial: en la génesis
de esa imagen, los fotones han impregnado la película fotográfica y “han dejado su huella” allí.
Barthes caracteriza el noema de la fotografía, que consiste en el “haber estado allí”, lo que es al mismo tiempo
una constatación de realidad y de pasado.
Verón: en la fotografía “el discurso producido por el dispositivo es portador inequívoco de las marcas del
momento de su producción, y esas marcas forman parte inseparable del sentido final del discurso”.
Hoy “la imagen fotográfica” ya no es un único tipo de imagen, en dos niveles. Por un lado, las imágenes
fotográficas pueden articularse en distintas producciones discursivas generadas con otros dispositivos o
combinación de ellos, que den como resultado alteraciones o acentuaciones sobre su estatuto semiótico original.
Por el otro, en un nivel lógicamente anterior: el de las técnicas empleadas para producir las imágenes.
En la fotografía digital, las imágenes tienen una génesis radicalmente diferente a la analógica: ya no son
generadas por impregnación de una película de plata, sino por un escaneo secuencial que genera un conjunto
de datos matemáticos. Sin embargo, conserva al mismo tiempo los modos de representación visual que se habían
generado históricamente con la fotografía analógica.
- Los dispositivos técnicos de generación de fotografías digitales (cámaras, “teléfonos inteligentes”, o
cualquier otro dispositivo que posea una cámara incorporada) siguen operando, al igual que las analógicas,
mediante la captura de las imágenes que tienen frente a la lente. El estatuto semiótico de los textos visuales
que generan sigue siendo el de ser íconos indiciales. Seguimos estando ante dispositivos de registro de
imágenes: las fotografías digitales constituyen a la vez una prueba de existencia de aquello que se ve en la
imagen y un signo que opera por similitud.
- Entre las numerosas implicancias que se desprenden del carácter digital de estas imágenes, se señala la
posibilidad que se abre de que sean enviadas en forma instantánea a través de Internet, y esto de múltiples
maneras: como archivo adjunto en un e-mail, como una publicación en una red social o a través de una
aplicación como WhatsApp que permite, junto con las “conversaciones” escritas y otras funcionalidades,
compartir archivos en tiempo real.
Dos clases de fotografías
Textos de análisis: fotografías que han sido tomadas y compartidas a través de conversaciones de WhatsApp
en tiempo real.
Frente a otras dinámicas preexistentes, en las que las fotografías digitales eran compartidas diferidamente
(como el envío por e-mail), la articulación de los distintos dispositivos reseñados habilita el compartir fotografías
tomadas en tiempo real.
Dentro del conjunto amplio de imágenes observadas, dos grandes tipos que insisten con frecuencia en los
distintos grupos relevados: las fotos de comida y las selfies.
Las fotos de comida: no son exclusivas de WhatsApp, la práctica de fotografiar el plato que se tiene delante
(habitualmente antes de comenzar a ingerirlo) está muy extendida en múltiples redes sociales digitales. Éstas
ilustran un fenómeno mucho más amplio que acompañó la transición de la fotografía analógica a la digital, y su
articulación con los servicios en tiempo real de Internet, que puede resumirse como la expansión de lo
cotidianamente fotografiable. La fotografía analógica, con sus altos costos, sus largos tiempos entre toma y
revelado y sus restricciones para ser compartidas provenientes del soporte —que requería la copresencia— hacía
que en el uso doméstico la toma de imágenes fotográficas se circunscribiera a ciertos momentos, eventos o
situaciones, a lo extraordinario dentro de lo cotidiano. La imagen se capturaba sólo si se podía pensar que en
más adelante tendría algún valor en relación con ese presente que ya sería pasado: fotografía como testimonio,
como recuerdo, como rememoración.
La fotografía digital terminó rápidamente con las dos primeras restricciones: tomar una fotografía se volvió
virtualmente gratuita, y los tiempos de revelado desaparecieron. Con las articulaciones con Internet
(principalmente los smartphones, que tienen cámara integrada y están conectados a la Red), también se
redujeron las distancias espaciales y temporales en relación con la distribución de las fotografías, y se hizo posible
compartirlas en tiempo real a una multiplicidad de receptores simultáneamente.Las fotos de comida son una
materialización de estas nuevas posibilidades de tematizar lo cotidiano.
La operación retórica de base es la metonimia, y se observa con dos sentidos que en muchas ocasiones
coexisten. La primera metonimia es productor-producto: se trata del plato que acaba de ser elaborado. Si la
foto es del momento de elaboración, el efecto es de tiempo presente: ese plato está siendo cocinado. Si es del
plato terminado, la acción se encuentra en tiempo pasado: el plato ya ha sido elaborado, y lo que se ve en la
imagen es un resultado de ese proceso. Se observa como tematización recurrente la habilidad culinaria. La
segunda metonimia es comida-comensal: se trata del plato que está a punto de ser consumido. En estos casos

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se observan imágenes del plato terminado. En ese sentido, la acción se encuentra en un tiempo futuro: el plato
aún no ha sido ingerido. Las tematizaciones del comer (el buen comer, el comer sencillo, el comer sano, el comer
sofisticado, etc.), una actividad que involucra la interioridad corporal.
Son generalmente los fragmentos de lenguaje verbal los que terminan de decidir el funcionamiento
metonímico de cada imagen. Sobre estas metonimias se montan funcionamientos del orden de lo metafórico, y
entonces aquí entra en juego el espesor de la discursividad vinculada a cada plato, que lo inscribe en un cierto
estilo. El estilo se traslada por la contigüidad metonímica y entonces opera una comparación: es el cocinero (o
el comensal) los que son sencillos, saludables o gourmet.
Las selfies: Parientes cercanas de los autorretratos, se distinguen sin embargo de ellos por una multiplicidad
de rasgos. Se trata siempre de fotografías; no se encuentran entre las selfies producciones pictóricas. Se entiende
siempre en la selfie que hay coincidencia entre quien ha tomado la fotografía y quien aparece en ella. Las
restricciones técnicas de la toma fotográfica marcan la composición;
Son tomadas prácticamente siempre desde una distancia equivalente a un brazo del sujeto. Por esta razón,
el encuadre y la composición son muy diferentes de los que se observan en los autorretratos que las precedieron.
Predominan los ángulos aberrantes, y el sujeto está casi siempre descentrado de la composición.
Funcionando en forma predominantemente metonímica, es muchas veces es el fondo el que construye “el
aquí y ahora”. Si bien la figura sigue recortándose del fondo como en el caso de los retratos, figura y fondo no
tienen necesariamente una relación de primacía y secundariedad. Lo que parece observarse, en cambio, es una
sintaxis del tipo sujeto-predicado: en el “Yo estoy aquí”; el “yo” es la figura, que opera como sujeto sintáctico, y
el “aquí” es el fondo que opera de predicado; la tematización ya no es la figuración de una singularidad como en
los retratos, sino la figuración de una singularidad situada. Los eventuales sujetos que acompañan al fotógrafo
autorretratado tienen el mismo funcionamiento; la enunciación es “Yo estoy con X”; en ambos casos es un “yo
estoy en esta situación”. Los fondos y los eventuales acompañantes funcionan sintácticamente como
circunstanciales.
Como se adelantó, no hay rasgos en las fotografías que permitan distinguir si han sido tomadas en el momento
o no. Son las frases de los chats las que funcionan como epígrafes que anclan el sentido e insertan esas imágenes
en relatos de un presente. Frente a la enunciación del retrato, que presenta a un tercero, el sujeto de la
enunciación se desplaza a una autopresentación, y el componente situacional debilita la descripción: no es de
hecho una mera presentación de esa figura, sino un fragmento narrativo de esa figura situada (en algún lugar,
con alguien, haciendo algo, etc.).
Conclusiones
Históricamente, las dinámicas de circulación vinculadas a los retratos visuales (pictóricos o fotográficos)
implicaban un consumo diferido con respecto al momento de la producción. Esta distancia temporal, que estaba
determinada por restricciones propias de los dispositivos puestos en juego en cada caso, resultó modeladora de
la vida social del género.
Así, las imágenes mostraron a la figura retratada siempre en un tiempo pasado, que podía ser más o menos
lejano. El foco estaba puesto sobre la figura y no sobre el fondo; los rasgos se proponían como característicos
del retratado y así, como duraderos en el tiempo. Las instancias de consumo podían ser múltiples y extenderse
también a lo largo del tiempo; en las selfies el foco está puesto sobre la situación del ahora que captura la cámara.
El tiempo tiene así presencia puntual e instantánea; su consumo se propone como concomitante al momento de
la toma fotográfica, pierden fuerza como objeto de conservación. Algo similar ocurre con las fotos de comida:
esos platos están allí por su contigüidad temporal con el momento de la toma, que es casi coincidente con el de
la recepción.
Esta cuasi coincidencia temporal viene habilitada por las posibilidades que brinda la técnica de los
smartphones articulada con las regulaciones generadas por WhatsApp, que funcionan al modo de un
hiperdispositivo singular. Hemos nombrado esta particularidad como tiempo real.
El primer sentido de “tiempo real” se corresponde exactamente con el de la toma directa o el vivo, en el que
están abolidos los tiempos entre la captura y su distribución, tal como ocurre en la televisión o en la radio en sus
formas canónicas.
La toma directa implica textos en vivo en los cuales ahora quiere decir estrictamente ahora.
Internet como plataforma puede funcionar con el modo de la toma directa; aplicaciones o sitios que
transmiten imagen audiovisual en vivo operan exactamente así. Se trata de funcionamientos al modo del
broadcasting, en los que hay coincidencia entre los tiempos de producción, distribución y consumo.
Sin embargo, el tiempo real sólo hace referencia a la instantaneidad en el envío o la distribución. El proceso
tiene dos instancias consecutivas: la producción por un lado, y la distribución y el consumo —que son
simultáneos— por el otro. Entonces, mientras que en la toma directa o el vivo el texto se produce al mismo
tiempo que el fenómeno que está siendo capturado o registrado, en la segunda acepción que estamos
considerando para “tiempo real”, el texto primero es producido, y luego es publicado.
Por un lado este tiempo de aprobación resulta despreciable, puesto que estas fotografías producen el efecto
de mostrar un “ahora”; en ese sentido, se experimentan como inmediatas. Sin embargo, por el otro, no se
confunden las imágenes obtenidas por toma directa: mientras que el vivo implica la imprevisibilidad de los

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acontecimientos (entonces la imagen sería distribuida sin ninguna aprobación previa), en el tiempo real hay una
selección y decisión previa acerca de qué es lo que se da a ver. Esto le da un matiz durativo a la enunciación del
“ahora” que proponen las imágenes. En el tiempo real “ahora” no quiere decir estrictamente ahora, sino “apenas
recién”, o “durante este rato”.
La enunciación de la imagen fotográfica podría resumirse en dos orientaciones: la mostración de la visión que
está teniendo el emisor (“yo ahora estoy viendo esto”, como el caso de las comidas) y la mostración de la propia
situación del emisor (“yo estoy ahora aquí, en esta situación”, como en el caso de las selfies). En forma
esquemática, podría decirse que las fotografías tomadas con la cámara principal de los dispositivos tienden a
construir la primera enunciación, y aquellas tomadas con la cámara frontal se orientan hacia la segunda.

¿Cómo se ve afectado su estatuto semiótico de las imágenes fotográficas a partir de su articulación


compleja con los usos y las técnicas hasta aquí mencionadas?
Las fotografías son íconos indiciales, resultado de un dispositivo de captura, productor de imágenes que son
a su vez similares a lo fotografiado y testimonio de que hubo un existente. Este estatuto puede estar gobernando
los efectos de sentido, como ocurre con el caso de la fotografía familiar, o puede estar atenuado, dejando lugar
a una dominante diferente según las articulaciones técnicas y discursivas en las que se encuentre la imagen
fotográfica en cada caso.

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UNIDAD 4
ATAQUES A LOS PODERES, MEDIOS “CONVERGENTES” Y GIRO ANTROPOCÉNTRICO: el
nuevo escenario con base en internet - Carlon Commented [4]: resumen de sofi
Durante décadas hemos vivido en un ambiente, el de los medios masivos. Carecimos de un “anti-ambiente”.
Pero hoy ya vivimos en ese “anti-ambiente”, debido a la emergencia de un nuevo sistema de mediatización con
base en internet.
La emergencia del sistema de “medios digitales” o “nuevos medios” con base en internet implica un giro
antropocéntrico frente al tipo de discursividad que pusieron en juego los medios masivos. Fue el registro y la
representación de la vida, su articulación con ella y, por ende, con la naturaleza lo que les permitió finalmente
construir discursos de aceptación y alcance global y, para nuestra especie, universales como son el fotográfico,
el cinematográfico y el televisivo.
Necesitamos una comprensión del proceso de producción de sentido que los medios masivos instauraron,
porque el giro antropocéntrico de los “nuevos medios” sólo puede ser conceptualizado a partir de una teoría no
antropocéntrica, capaz de brindarnos un diagnóstico acabado de la novedad que el sistema de medios masivos
instauró.
¿Qué fueron los medios masivos?
Los medios masivos, entre principios del S.XIX y fines del S.XX dominaron de modo hegemónico la vida social
y fueron responsables de muchos cambios. Hay dos considerados claves, los que se instauraron a nivel discurso
y de la circulación.
Los medios masivos tuvieron principalmente dos desarrollos. El primero fue el libro y la cultura impresa,
derivados de la invención de imprenta. El segundo es el de los discursos en los que la dimensión icónica y la
indicial ocupan un lugar central.
Distribución broadcast, globalización y programación de la vida social: cómo los medios masivos tomaron el
poder
Como antecedentes de los grandes medios masivos contemporáneos (radio, cine, televisión), los medios
impresos se sitúan entre el pasado y el futuro. En el pasado, porque se apoyaron en dispositivos y lenguajes
milenarios. En el futuro porque instauraron la modalidad de distribución Broadcast, es decir, de un mismo
discurso producido en serie para muchos. Esta modalidad de distribución broadcast articulada con una frecuencia
regular de adición son los pilares fundamentales que permitieron conceptualizar, desde el punto de vista de la
circulación discursiva, a los medios masivos. Se encuentran presente ya aquí una ida y vuelta entre el ritmo de
los medios y el de los acontecimientos de la vida social.
La aparición del cinematógrafo a fines del S. XIX fue una novedad desde el punto de vista de la producción del
sentido debido a su carácter audiovisual. La aparición de la radio es importante ya que constituyó una
programación que brindó programas de acuerdo a los ritmos del día. El modelo de la radio es el que adoptaría la
televisión. Gracias a que ambos medios son de consumo hogareño y a que fueron aumentando la oferta, lograron
programar desde la oferta el consumo y, por ende, la vida social.
instaurar una distribución broadcast, fijar una frecuencia de emisión y por lo tanto, la programación de la
vida social, constituye en el nivel de la circulación discursiva el máximo logro de los medios de comunicación
masiva.
Simbólico, icónico, indicial. Distintas interpelaciones a los sujetos: de los medios de expresión a los medios de
registro
A nivel de la producción de sentido, los medios impresos son continuadores de la cultura escrita que venía
desde la Antigüedad. La cultura impresa se ha basado ante todo en la escritura, que siguiendo a Peirce,
consideramos simbólica. La mejor forma de conceptuar el modo de producción de sentido de la cultura impresa
es considerarla un medio de expresión.
Medio de expresión: aquellos que son decididamente antropocéntricos: buenos canales para la comunicación
individual, grupal o social; sin condicionamientos “externos”, naturales, que los afecten. Producen discursos con
alto grado de autonomía y de control por parte de los enunciadores, sin vínculos indiciales con los referentes
que alteren imprevistamente su discurrir.
La dimensión icónica en los medios masivos (con la incorporación de imágenes) está referida a la modalidad
representativa analógica de la antigüedad, el principio de testigo ocular que imita nuestro modo de ver.
El carácter simbólico impuso límites a la globalización de los discursos escritos debido a la existencia de
diferentes lenguas. Los discursos representativos icónicos, en cambio, tienen otro alcance.
Este hecho es no antropocéntrico, dado que a diferencia de tradiciones basadas en la dimensión simbólica, la
icónica representativa realiza una eficaz interpelación a nuestro dispositivo óptico.
El éxito de un medio depende ante todo de su capacidad de interpelar exitosamente nuestro dispositivo
perceptivos preexistentes.
En el estudio de los discursos de los medios y sus efectos además de “interfases” como medios/cultura o
medios/sociedad debemos atender a la relación medios/naturaleza, dado que los discursos interpelan de modo

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específico nuestro aparato perceptivo. Así como nuestros sentidos fueron considerados en el diseño de los
medios, el grado y la pertinencia con que nos interpelan, además de como sujetos sociales como seres biológicos
es un aspecto clave para comprender la circulación discursiva en la vida social.
La novedad de medios masivos, a nivel de la producción de sentido, es la instalación, en la vida social, de una
dimensión que la semiótica reconoció como la indicialidad. Pero las teorías antropocéntricas niegan la
indicialidad del mismo modo que niegan que haya que atender a la naturaleza, porque niegan que haya que
considerar a las máquinas productoras de sentido. El problema es que todos los dispositivos y lenguajes
característicos de los medios masivos son indiciales, debido a que son máquinas producto de la Revolución
Industrial. Y como son indiciales, no son sólo medios de expresión, son también medios de registro.
Los dispositivos y lenguaje de los medios masivos de registro debido a que los productos de la Revolución
Industrial ya no son artesanales sino maquinísticos. Que son medios de registro quiere decir que son operadores
de inscripción, capaces de realizar de forma automática operaciones de denotación o referenciación.
Fotografía, cine y televisión son medios que establecieron en su desarrollo histórico condiciones de
circulación específicas gracias a que son lenguajes y dispositivos icónicos-indiciales. Entre el s. XIX y el XX estos
medios, lenguajes y dispositivos programaron la vida social y construyeron nuevos sujetos capaces de interpretar
a partir de nuevos saberes laterales nuevas discursividades.
Los medios surgidos en esta nueva etapa de mediatización abandonaron el proyecto de representar a la
naturaleza que caracterizó a la era de los medios masivos y establecieron un giro antropocéntrico. E
Este giro implica la constitución de nuevos dispositivos y lenguajes (digitales) y de nuevas redes y relaciones
en el interior de lo social, introduciendo nuevos enunciadores (todos nosotros) en el espacio mediático global.
La multiplicación de enunciadores trajo un debilitamiento del poder que los medios masivos habían acaparado.
Internet y los “nuevos medios”: giro antropocéntrico, sobreoferta y “medios flexibles”.
Características generales: imposibilidad de programar la vida social, sobreoferta y disponibilidad: gracias a
la digitalización se instaló un escenario de fin de la escasez debido a la emergencia de una sobreoferta discursiva,
la cual saturó la vida cotidiana.
En la era actual, los sujetos tienen más poder que las instituciones, la conjunción de nuevas prácticas sociales
y una oferta fácilmente accesible tiene 3 consecuencias:
- desencadena la crisis de los medios masivos que ya no pueden programar la vida social.
- impone límites a los nuevos medios
- desencadena la producción de los usuarios
Cambios a nivel discursivo: digitalización de dispositivos y lenguajes y giro antropocéntrico: los nuevos
medios con base en Internet, producto de la Revolución Informática, han llevado a cabo un giro antropocéntrico.
Este giro está vinculado al estatuto digital de los nuevos dispositivos y lenguajes que contienen los nuevos
medios. Se debe a que, en producción, la manipulación digital afecta a las modalidades históricas de producción
de sentido: principalmente la icónica y la indicial. Y en reconocimiento, modifica los “saberes laterales”. la
generalización de la digitalización no sólo permite una manipulación de la iconicidad, sino que cortocircuita la
indicialidad, la principal modalidad de producción de sentido que instauraron los dispositivos y lenguajes de los
medios masivos.
La importancia de distinguir “medios masivos” de “comunicación masiva” en la era de los “medios
convergentes”: la era de los medios masivo acabó, ninguna institución mediática podrá programar la vida social
y controlar la oferta discursiva.
Los medios masivos eran rígidos en el sentido de que una vez establecidos como instituciones emisoras en la
vida social, presentaron mucha dificultades para circunscribir a los receptores de sus discursos. En cambio, estos
nuevos medios son flexibles, porque permiten fácilmente determinar los receptores.

LA REVOLUCIÓN DEL ACCESO - Verón


Si nos focalizamos en la red como configuración de trayectorias. llegamos a la inevitable noción de
“hipertexto”. La hipertextualidad es una invariante de la dinámica histórica de los textos desde el surgimiento de
la escritura.
En una primera aproximación, lo que está produciendo la Red es una transformación profunda de la relación
de los actores individuales con los fenómenos mediáticos. Las tres dimensiones de la semiosis ya estaban
integradas al proceso de la mediatización antes del surgimiento de la Red. El protocolo Internet ha permitido
introducir los resultados discursivos de las operaciones cognitivas de la primeridad, la secundariedad y la
terceridad en el ciberespacio, a través de la digitalización de todos los productos mediáticos existentes hasta el
momento.
Podemos identificar como perteneciendo a la dimensión de la primeridad todos los usos “de búsqueda”, la
navegación a través de o que sería la totalidad de los contenidos de la cultura humana, que a su vez pueden ser
predominantemente primeros (búsqueda de una experiencia estética musical, visual o literaria), segundos
(búsqueda de una información factual, un dato) o terceros (búsqueda de principios normativos aplicables a
comportamientos, recetas). En los usos “relacionales”, que se configuran en las llamadas “redes sociales”,

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predomina la dimensión de secundariedad. La terceridad de la aplicación de las normas específicas destinadas a
producir un cierto resultado.
El usuario controla el pasaje de ciertos contenidos del orden privado al espacio público mediatizado.
Lo que nos interesa es que la WWW comporta una mutación en las condiciones de acceso de los actores
individuales a la discursividad mediática, produciendo transformaciones inéditas en las condiciones de
circulación.
Esta mutación tiene múltiples consecuencias, una de esas es la transformación de los mecanismos de creación
de valor en el mercado de los medios.
Estos tres grandes tipos de usos ya establecidos, plantean tres cuestiones cruciales: el acceso al conocimiento
y a la cultura, la relación con el otro y el vínculo del actor social con las instituciones..
La Red pone en el centro de la escena el inmenso tema de la relación de los actores individuales con el
conjunto del saber humano.
El dispositivo de la Red permite a los usuarios producir contenidos y los procesos de la circulación son el nuevo
gran campo de batalla.
La revolución del acceso, producida por la emergencia de la Red, ha perturbado profundamente todos los
aspectos del mercado tradicional de los medios. Es conveniente distinguir los procesos que tienen lugar en uno
y otro polo de la circulación, es decir, en la producción y en la recepción.

¿QUÉ ESTÁS PENSANDO? El dispositivo de enunciación de la red social Facebook - Suarez


Las nuevas modalidades de interacción discursiva se producen a partir de la representación de la subjetividad
en espacios digitales. Facebook habilita el desarrollo de dos niveles enunciativos donde las posiciones de los
participantes permiten la aparición de distintos procesos de subjetividad. La facilitación propuesta por el
dispositivo y la construcción, por parte del sujeto de su avatar, favorece la inclusión de enunciados (imágenes y
textos diseñados por otros).
Observar el fenómeno en perspectiva, permite dar cuenta de los juegos de fuerza entre agentes e
instituciones que se traducen en procesos de subjetivación particulares y también diferentes respecto a los que
se producían en épocas pasadas y recientes.
El análisis de procesos como los mencionados, que se sostienen en la vinculación entre individuos con
máquinas de distinta especie, lleva al concepto de “dispositivo”. Nos proponemos entonces, a partir de esos
enfoque teóricos, detenernos en el dispositivo de enunciación que se configura en la red social Facebook para
dar cuenta de cómo las fuerzas y posiciones interactuantes posibilitan, favorecen, orientan y restringen los
procesos de subjetivación que allí se producen.
Aproximaciones al concepto de dispositivo
Foucault se encarga de aclarar tres conceptos que definen al dispositivo:
● se trata de un conjunto heterogéneo de elementos que pertenecen tanto a lo dicho como a lo no dicho
(discursos, instituciones, leyes, medidas administrativas, enunciados científicos, entre otros);
● el concepto hace referencia tanto a la naturaleza del vínculo que se mantiene entre esos elementos
como al juego de los cambios de posición;
● es una especie de formación que en un momento histórico tuvo como función mayor responder a una
emergencia, es decir que cumple una función estratégica dominante.
Deleuze (1990) conjunto multilineal, “un ovillo o madeja” que constituye regímenes de visibilidad y
enunciación, compuestos por líneas de fuerza. De este modo, cada dispositivo habilita modos de mirar y de decir,
y oculta otros.
Finalmente, Giorgio Agamben (2001) los ubica entre los distintos elementos con los que se interactúa
cotidianamente. Así entendido, llama dispositivo a “cualquier cosa que tenga de algún modo la capacidad de
capturar, orientar, determinar, interceptar, modelar, controlar y asegurar los gestos, las conductas,las opiniones
y los discursos de los seres vivientes”
En el campo de la interacción entre el hombre y el ordenador, y específicamente a la interfaz en tanto proceso
donde se experimenta un intercambio o transferencia de información, Scolari (2004) utiliza como conceptos
descriptores a las “metáforas”. Las distintas metáforas, por su carácter icónico, permiten comprender ciertos
aspectos de la interfaz privilegiando algunas de sus propiedades y ocultando otras al mismo tiempo. La metáfora
conversacional explica las primeras experiencias entre el hombre y el ordenador implicados en el feedback que
se construye en base a instrucciones y respuestas (MS DOS). La metáfora instrumental, presenta a la interfaz
como una prótesis que permite manipular los objetos virtuales representados por el ordenador en una pantalla.
La metáfora superficial, por su parte, entiende la cuestión estética en cuanto al diseño o arquitectura de las
interfaces como fundamental. Así, Scolari sostiene que la mirada superficial es más perceptiva que cognitiva: los
objetos informan su función mediante su superficie. La metáfora espacial en la cual se articulan la interacción
entre el cuerpo humano, el artefacto objeto y la finalidad de la acción.
Desde la mirada de la Semiótica, un punto importante para el tratamiento de los dispositivos es su carácter
material. En este sentido, Fernández (1994) define la materialidad de la expresión que circunscribe la facultad

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discursiva de un medio como: “el conjunto de las restricciones y posibilidades discursivas que establecen los
dispositivos técnicos utilizados para la comunicación”
Esta forma de entender permite dar cuenta de cómo la superficie significante de un medio resulta de la
articulación de un dispositivo técnico, en nuestro caso la interfaz que posibilita el desarrollo de la red social
digital, y una práctica social, el individuo en soledad conectándose con otros a partir de los distintos puertos de
acceso, y un tipo de textos, enunciados icónicos-lingüísticos que aparecen en las pantallas.
Dispositivo de enunciación y redes sociales
Verón define puntualmente al dispositivo de la enunciación en base a la figura de quien habla, el enunciador,
la imagen de aquel a quien se dirige, el enunciatario, y la relación que entre ambos se propone en el discurso y
a través del discurso.
Siguiendo estos lineamientos veamos cómo se configura este dispositivo en el ámbito de las redes sociales, y
puntualmente en Facebook. Primero, los dos niveles enunciativos, para luego dar cuenta de los procesos de
subjetivación que resultan de la facilitación o restricción que opera el dispositivo en cada nivel, y de algunas de
las prácticas discursivas resultantes.
El primer nivel enunciativo se constituye a partir de la figura del enunciador construido por el dispositivo
técnico, y el usuario, que se prefigura en el soporte como enunciatario. En un segundo nivel enunciativo aparece
la figura del yo, representada en tanto enunciador, quien establece una suerte de diálogo con otros enunciatarios
prefigurados por el dispositivo en la red.
Una vez realizada la incorporación a la red Facebook, el usuario adquiere una fracción virtual del espacio
continuo digital donde podrá comenzar a dejar las marcas de su inscripción y cobrará existencia por medio de la
visibilidad en tanto enunciador. El dispositivo le ofrece una forma particular para representarse a sí mismo y ante
los otros. Esta posibilidad le permite ocultar total o parcialmente su identidad. El proceso de subjetivación para
adquirir visibilidad comienza con la representación desde un nombre (apelativo) y una imagen. Ambos producen
el efecto de sentido de un avatar. Así, tanto el nombre como la imagen pueden reproducir su propia materialidad
o construir otras a partir de imágenes y nombres ficticios.
El segundo nivel de enunciación: El enunciador-ordenador presenta una nueva configuración de los
procedimientos que el usuario irá implementando para producir discurso. Así, y según se requiera, el enunciador-
ordenador aparecerá sobre la superficie significante para guiar, facilitar o restringir, cambiando la posición del
sujeto Yo a la de enunciatario en tanto destino de esa enunciación.
Una vez que el enunciatario produzca su enunciado y se transforme en un enunciador figurado por su avatar,
el enunciador-ordenador vuelve a la configuración propia de éste según el nivel: detrás de las funciones
operatorias de diálogo y navegación.
Cabe aclarar que esta posibilidad de desvanecimiento del enunciador ordenador, y su ocultamiento detrás de
la figura del enunciador (ahora asumida por el usuario), es una de las funciones básicas del modo de operar del
dispositivo.
El muro como figuración espacio temporal del sentido
La superficie significante, en el caso de la red Facebook, se fragmenta en unidades discretas por un lado, lo
que suele llamarse “muro” y que da cuenta de la propia parcela de sentido o propiedad en el ciberespacio, y una
unidad sincrética por el otro, los muros de los contactos –las otras subjetividades inscriptas― que aparecen como
un contínuum de novedades. El dispositivo brinda la posibilidad de fraccionar ese espacio sincrético y, así,
seleccionar uno de los contactos con el cual el enunciador puede dialogar, o bien inscribirse en un proceso de
diálogo ya iniciado por otros y en el que, a su vez, pueden incluirse en cualquier momento usuarios desconocidos
o contactos de otros usuarios.
La particular configuración del dispositivo para el segundo nivel enunciativo permite, entre otras
posibilidades, mirar sin ser visto. En este sentido, el usuario navega por el ciberespacio deteniéndose en los
emplazamientos que resultan de las configuraciones de sus contactos, materializadas en el espacio significante
del muro.
El enunciador-ordenador dispone, sobre el fondo sincrético del ciberespacio, las inscripciones que dan cuenta
de las voces de los contactos del usuario. Éste recorre ese lienzo virtual donde se presentan fragmentos
dialógicos de discurso, enunciados estos que responden a la presencia de distintos usuarios o a fragmentos de
diálogo de un sujeto con otros, otras subjetividades que quizá le resulten extrañas. Esos fragmentos sobre el
espacio sincrético conforman, por su parte, un gran enunciado proferido de modo polifónico por el enunciador-
ordenador
El enunciador-ordenador dispone en este nivel de un procedimiento conformado por tres links: elementos
icónico-lingüísticos que se encuentran activos y listos para conformar diálogos virtuales. Uno de ellos es el botón
“me gusta” en el que asume como propia, a través de la deixis, su posición de locutor. El segundo link,
“comentar”, habilita un fragmento de espacio virtual para que inscriba allí su enunciado. El tercero, “compartir”,
reenvía a su muro, o al de uno de sus contactos, el enunciado como un discurso referido en estilo directo.
La dinámica del dispositivo posibilita al usuario recorrer las manifestaciones de las otras subjetividades como
un “voyeur”; hurgar en comentarios, imágenes y fotografías, y ostentar el poder que le permite emerger sobre

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la superficie –inscribirse allí en tanto enunciador― o continuar observando desde el otro lado de la pantalla;
colocar y poner a la mirada de los otros (sus contactos, o cualquiera que hurgue en los muros si sus enunciados
son de carácter de “público”). Las líneas de visibilidad del dispositivo se bifurcan entonces en base a dos ejes:
mostrar/ ocultar. Muestran: dan la posibilidad de mostrar, también de ver las marcas de otras subjetividades.
Ocultan: permiten ocultar comentarios o imágenes que se juzguen de carácter inapropiado, y hasta el muro de
otros puede restringirse en el propio espacio significante, o incluso eliminarse de los contactos.
Sobre la materialidad significante del muro convergen enunciados propios y ajenos en un constante diálogo.
Los enunciados propios suelen manifestar determinadas figuraciones del cuerpo (sensaciones, estados de ánimo,
acciones cotidianas), mientras que la aparición de enunciados ajenos puede responder a réplicas, que de modo
polifónico, figuran la cercanía o la distancia con determinados puntos de vista por parte del enunciador.

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UNIDAD 5
DE LOS NUEVOS MEDIOS A LAS HIPERMEDIACIONES - Scolari
Un primer acercamiento a las principales conversaciones teóricas sobre la comunIcación digital interactiva
nos permite revelar la existencia de diferentes enunciadores -las empresas, los investIgadores, los periodistas,
etcétera- y tipos de discursos -los comerciales, los informativos, los contraculturales, los académicos, etcétera-
que hablan de lo digItal. Los discursos comerciales tienen como objetivo la venta de productos y servicios (hacer
hacer) mientras que los académicos y periodísticos, cada uno a su modo, se plantean la transferencia de un
conocimiento (hacer saber).
2.1. Construir el objeto
Cada vez que aparece una nueva tecnología ésta es hablada por la sociedad y sus instituciones. La tecnología
se convierte en objeto del discurso y entra a formar parte de una trama cultural donde conocimiento y poder se
entremezclan. Estas condiciones culturales, tarde o temprano, terminarán por resignificar a esa tecnología
No podemos seguir hablando de nuevos medios. "lo nuevo de los nuevos medios es, en parte, real, ya que
esos medios no existían antes. Pero tomar en consideración estos cambios no implica abolir la historia porque
en ésta abundan los momentos de novedad”.
2.1.1. The new thing
New media, medios interactivos, comunicación digital, cibermedios, metamediums, cibercomunicación o
eComunicación son algunos de los conceptos barajados en los últimos años. Pero la baraja semántica no se acaba
aquí.
Pierre Lévy propone el concepto de superlenguaje para hablar de lo nuevo, el cual iría más allá de la oralidad
y del texto impreso para ubicarse en el cruce entre el multimedia y el dialogismo colectivo que permite la red
digital. La comunidad de hablantes del superlenguaje acabarían por conformar un espacio del saber,
cosmopedia. Otro concepto es transmedialidad. Según Marshall, una de las características primordiales de los
nuevos dispositivos de comunicación es su capacidad para borrar las barreras entre los medios y contaminarlos
entre sí. Los medios digitales también habrían disuelto los límites entre las máquinas de reproducción y las de
diseminación. De esta manera la new thing podría ser la aparición de una transmedialidad que atraviesa y
combina los viejos lenguajes y medios.
Cibermedios: los medios presentes en el ciberespacio. El ciberespacio, según el diccionario de la Real
Academia Española, es un «ámbito artificial creado por medios informáticos» y el cibernauta es la «persona que
navega por los ciberespacios». Los cibermedios, descendientes de los teletextos de los 80, habrían surgido a
mediados de los 90, cuando aparecieron en las pantallas los primeros productos del periodismo electrónico. El
cibermedio es aquel emisor de contenidos que tiene voluntad de mediación entre hechos y públicos, utiliza
fundamentalmente criterios y técnicas periodísticas, usa el lenguaje multimedia, es interactivo e hipertextual y
se actualiza y se publica en la red internet.
El término eComunicación para nombrar las nuevas experiencias donde la tecnología digital se encuentra en
el centro de los intercambios simbólicos. Este gran cambio desde los clásicos modelos de los medios masivos
hacia los nuevos paradigmas mediáticos, donde el usuario se convierte en el eje de los procesos comunicativos,
el contenido es la identidad de los medios, el multimedia es el nuevo lenguaje, el tiempo real es el tiempo
dominante, el hipertexto es la gramática y el conocimiento el nuevo nombre de la información.
Los diez paradigmas de la eComunicación
- La imagen del telespectador pasivo frente a la pantalla se desplaza hacia el usuario activo, que navega
en una red hipertextual y produce contenidos.
- Los medios se definen ahora a partir del reconocimiento de su autoridad en materia de contenidos (por
ejemplo la marca CNN) y no desde sus condiciones técnicas de producción (radio, televisión, etcétera).
- Diferentes formatos y lenguajes (texto escrito, audio, fotos,etcétera) hasta ahora autónomos confluyen
en un mismo soporte.
- Los medios tradicionales estaban anclados a ritmos y restricciones temporales (diario, semanal, mensual,
etcétera), mientras que los medios digitales deben actualizarse en tiempo real. Esto da lugara nuevas
formas de escritura y lectura (soft writing, soft reading).
- El incremento exponencial de la información a disposición de los usuarios hace difícil sugestión,
generando situaciones de infoxicación o infocontaminación. Para paliar esta sobreabundancia
informativa se han generado recursos que aceleran la búsqueda y localización de la información
(motores de búsquedas, blogtracking, sindicación de contenidos).
- Al descentralizarse la comunicación, las figuras intermedias estudiadas por los teóricos que gestionaban
los flujos informativos (como el gatekeeper) tienden a desaparecer.
- Del modelo punto-multipunto se pasa al paradigma de la red, que permite el acceso (multipunto-punto)
o el intercambio entre usuarios (multipunto-multipunto).
- El usuario puede elegir entre diferentes contenidos, manipularlos, reproducirlos, retransmitirlos y
regular su tiempo de consumo.
- De la linealidad temporal del texto tradicional se pasa a la no linealidad espacial de las redes textuales.

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- En el ecosistema de la comunicación digital aparecen nuevas formas colectivas de generación de saberes.
La tecnología favorece este proceso, el resto lo pone la inteligencia y la creatividad de los usuarios.

Si filtramos las diferentes propuestas teóricas nos encontraremos con un puñado de características que
tienden a repetirse una y otra vez. Las nuevas formas de comunicación se diferenciarían de las tradicionales
debido a la/s:
• Transformación tecnológica (digitalización).
• Configuración muchos-a-muchos (reticularidad).
• Estructuras textuales no secuenciales (hipertextualidad).
• Convergencia de medios y lenguajes (multimedialidad).
• Participación activa de los usuarios (interactividad).
Si nos centramos en el proceso productivo y en la materia prima de las nuevas formas de comunicación, el
concepto clave es digitalización; si consideramos el contenido (multimedia) y el soporte tecnológico (redes) del
proceso de comunicación, la noción que lo distingue es hipermedia. Si concentramos nuestra mirada en el
proceso de recepción de los contenidos, la palabra clave es interactividad.
Viejos medios frente a nuevos medios
Comunicación de masas (“viejos medios”) Comunicación digital interactiv (“nuevos medios”)
Tecnología analógica Tecnología digital
difusión (uno a muchos) reticularidad (muchos a muchos)
secuencialidad hipertextualidad
monomedialidad multimedialidad
pasividad interactividad

2.1.2. Digitalizaciones
La digitalización es un proceso a través del cual las señales eléctricas pasan de un dominio analógico a uno
binario.
La digitalización nace del interés por reducir o directamente erradicar las distorsiones y pérdidas de
información. Por medio de este proceso la señal analógica original se convierte en un valor numérico en sistema
binario. De esta manera una simple señal analógica se registra como una masa de valores numéricos expresados
por medio del sistema binario, los cuales se pueden reconvertir en señal analógica en cualquier momento y sin
ningún tipo de distorsión. Los sistemas digitales también permiten que las señales sean amplificadas, moduladas,
archivadas, identificadas, reconvertidas y reproducidas manteniéndose idénticas al original, sin perder
información.
La digitalización de los medios de comunicación crea el potencial de un nuevo contenido originado a partir de
una combinación totalmente nueva de fuentes. La conversión de los textos en un formato digital facilita no sólo
la reproducción y distribución sin pérdida de calidad, sino también la fragmentación, manipulación, combinación
y recomposición de sus elementos.
2.1.3. Hipertextualidades
El hipertexto existe sólo y en tanto es parte de una red infinita: La red hipertextual permite el acceso a
cualquier cosa que esté registrada en la red; se trata de una diferencia enorme, que aumenta continuamente.
2.1.4. Reticularidades
Los usos comunicacionales de la red ya estaban presentes en las primeras experiencias de interconexión
dentro del programa Arpanet a finales de los años 60. El intercambio de correos electrónicos ha sido y es una de
las principales actividades que ejecutan los usuarios de las redes digitales. Pero en la comunicación mediada por
computadoras (CMC) confluyen diferentes estilos, desde el uno-a-muchos (por ejemplo en las listas de correo)
hasta el uno-a-uno del correo electrónico, pasando por el muchos-a-uno, un formato mixto que integra la
comunicación de masas y la interpersonal o el muchos-a-muchos de las comunidades virtuales o de los sistemas
entre pares. La web es, simultáneamente, una forma de comunicación de masas y un uno-a-uno. Desde una
perspectiva teórica las configuraciones muchos-a-muchos son las más interesantes, ya que han demolido el
clásico paradigma uno-a-muchos del broadcasting sobre el que se asentaban las viejas teorías de la comunicación
de masas.
Con la aparición de weblogs, wikis y la denominada web 2.0, podemos decir que ya no estamos hablando
tanto del hipertexto entendido como una estructura de documentos interconectados sino de una red de usuarios
interactuando entre sí mediatizados por documentos compartidos y dispositivos de comunicación.
2.1.5. Interactividades
El concepto de interactividad puede asumir diferentes sentidos. A veces la interactividad es una respuesta
preprogramada dentro de un sistema; en ese caso el mensaje que recibirnos hace referencia al inmediatamente
anterior o a una serie de mensajes intercambiados antes. Hay interactividad en las comunicaciones sujeto-sujeto
pero también en los intercambios entre un sujeto y un dispositivo tecnológico. En este segundo ejemplo la
interactividad se desarrolla en la interfaz, que se podría definir como el lugar de la interacción.
La interactividad puede vincularse a seis dimensiones:

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• Mayor número de opciones: los usuarios -ya no se habla de público o espectadores- deben tomar decisiones,
incluso cuando consumen los medios tradicionales. La información siempre es seleccionada o buscada, nunca
simplemente recibida. Los nuevos medios exigen diferentes niveles de actividad (no todos en la misma
proporción) a diferentes usuarios (no todos dispuestos a interactuar en el mismo grado).
• Mayor esfuerzo por parte de los usuarios: considerando que para acceder a la información los usuarios
deben invertir más tiempo y energía, la problemática de la interacción entre el sujeto y las máquinas se coloca
en el centro del debate.
• Respuestas del sistema a los inputs del usuario: la interactividad se asocia al diálogo; en este contexto, si la
máquina dialoga con el usuario debe ofrecerle respuestas rápidas y pertinentes.
• Control permanente del usuario/espectador: a diferencia de los medios tradicionales, los medios
interactivos generan una retroalimentación continua (continuous feedback) que resulta de gran utilidad para
medir la conducta de los usuarios, los cuales ni siquiera llegan a advertir este control.
• Facilidad para que el usuario genere informaciones: en algunos casos los medios digitales tienden a eliminar
la diferencia entre emisor y receptor.
• Facilidad para la comunicación interpersonal: los nuevos sistemas pueden promover la comunicación de
masas,interpersonal, o ambas.
Nos encontramos frente a una ruptura de las categorías que fundaban el proceso cultural y ante un
desplazamiento desde el consumo a la producción comunicacional. Al participar en el control de los contenidos,
el usuario de los medios interactivos termina por convertirse en parte de ese contenido. Podría decirse que en
las nuevas formas de comunicación digital el usuario es el mensaje.
Más allá de los posible efectos colaterales sobre las teorías de la comunicación de masas, las cuales ya
superaron hace años la fase de! receptor hipnotizado por las imágenes de la pantalla, podemos afirmar que 1)
los textos de cualquier medio de comunicación -más o menos interactivo que sea- siempre generan un amplio
espectro de interpretaciones posibles, y 2) en los últimos años se han desarrollado medios de comunicación que
exigen una mayor participación del receptor (ahora reconvertido en usuario). La interactividad, desde esta
perspectiva y con sus luces y sombras, se encuentra en el centro de esta experiencia comunicacional.
2.1.6. Multimedialidad, convergencias y remedacíones
La digitalización ha favorecido la convergencia de todo tipo de información en un único soporte. mágenes,
sonidos, palabras... todo puede ser reducido a una masa de ceros y unos.
Desde la perspectiva de la comunicación digital la multimedialidad realza la experiencia del usuario, el cual
puede interactuar con textualidades complejas donde se cruzan y combinan diferentes lenguajes y medios.
Ambos términos (multimedia y multimedialidad) han sufrido tanto desgaste a nivel discursivo que, desde
una perspectiva teórica, si se desea trabajar las hibridaciones de diferentes medios y lenguajes quizá convendría
recuperar otros conceptos, por ejemplo remedación o convergencia.
2.2. Definir el objeto
Tanto la hipertextualidad corno la interactividad, la reticularidad, la digitalización, el multimedia o la
convergencia son en mayor o menor medida rasgos pertinentes de las nuevas formas de comunicación. Cada
uno de estos conceptos esclarece algún aspecto de estos procesos: si el adjetivo hipertextual realza la
importancia de las estructuras textuales complejas, la interactividad nos orienta hacia la navegación dentro de
las redes y al intercambio entre usuarios dentro de un modelo participativo muchos-a-muchos. Lo digital apunta
los reflectores sobre el tipo de materialidad que subyace a las nuevas formas de comunicación. Esta propiedad
tecnológica, al permear todos los procesos de producción y sus creaciones, tiende a volverse invisible.
Finalmente, conceptos corno multimedia nos remiten a la convergencia de medios y lenguajes.
2.3. Definir las hiperrnediaciones
El término hipermedia se usa como una extensión lógica de hipertexto donde se cruzan e integran elementos
de audio, vídeo, texto escrito y enlaces no lineales para crear un medio no lineal de información. Esto lo contrasta
con el multimedia donde, si bien se puede acceder de manera aleatoria al soporte físico, es esencialmente lineal.
La World Wide Web es un ejemplo clásico de hipermedia, mientras que una presentación cinematográfica no
interactiva es un ejemplo de multimedia estándar debido a la ausencia de enlaces.
Hipermedia confluye una buena parte de las propiedades que distinguen a las nuevas formas de
comunicación: la hipertextualidad dentro de un contexto de convergencia de lenguajes y medios. En ese contexto
podemos definir a la hipermedialidad como la suma de hipertexto más multimedia. La dimensión interactiva
está presente en el mismo concepto de hipertexto -para navegar hay que interactuar- y la digitalización, como
ya indicamos, es una propiedad transversal y basilar de las nuevas formas de comunicación. En otras palabras,
hablar de comunicación digital o interactiva es lo mismo que decir comunicación hipermediática.
El proceso de hipermediación.Al hablar de hipermediación no nos referimos tanto a un producto o un medio
sino a procesos de intercambio, producción y consumo simbólico que se desarrollan en un entorno caracterizado
por una gran cantidad de sujetos, medios y lenguajes interconectados tecnológicamente de manera reticular
entre sí.

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Cuando hablamos de hipermediaciones no estamos simplemente haciendo referencia a una mayor cantidad
de medios y sujetos sino a la trama de reenvíos, hibridaciones y contaminaciones que la tecnología digital, al
reducir todas las textualidades a una masa de bits, permite articular dentro del ecosistema mediático. Las
hipermediaciones, en otras palabras, nos llevan a indagar en la emergencia de nuevas configuraciones que van
más allá -por encima- de los medios tradicionales.
si en las mediaciones se pierde la fascinación por el objeto (los medios) para recuperar el proceso, ahora
debemos perder la fascinación por los nuevos medios para recuperar las hipermediaciones. En otras palabras:
las hipermediaciones no niegan a las mediaciones, sólo miran los procesos comunicacionales desde una
perspectiva diferente y los ponen en discurso desde otra perspectiva.

MEDIACIONES HIPERMEDIACIONES
Soportes analógicos Soportes digitales
estructuras textuales lineales estructuras hipertextuales
consumidor activo Usuario colaborador
baja interactividad con la interfaz Alta interactividad con la interfaz
Modelo difusionista uno-a-muchos fundado en el Modelo mucho a muchos fundado en la colaboración (wikis,
broadcasting (radio, televisión, prensa) blogs, plataformas participativas)
Confluencia/tensión entre lo masivo y lo popular confluencia/tensión entre lo reticular/colaborativo y lo masivo
Monomedialidad multimedialidad/convergencia
Se estudia la telenovela, el teatro popular, los se estudia la confluencia de lenguajes y la aparición de nuevos
informativos, los graffitis, etc. sistemas semióticos
mirada desde lo popular (se investigan los procesos de Mirada desde lo participativo (se investigan la convergencia de
constitución de lo masivo desde las transformaciones en medios y la aparición de nuevas lógicas colaborativas).
las culturas subalternas).
Espacio político territorial (constitución desviada de lo Espacio político virtual (constitución desviada de lo global-
nacional - moderno) posmoderno)

NARRATIVAS TRANSMEDIA: nuevas formas de comunicar en la era digital - Scolari


¿Qué son las narrativas transmedia?
El concepto de narrativa transmedia fue introducido por el investigador estadounidense Henry Jenkins en un
artículo publicado en enero de 2003. Posee dos rasgos: Por una parte, se trata de un relato que se cuenta a través
de múltiples medios y plataformas. La narrativa comienza en un cómic, continúa en una serie televisiva de dibujos
animados, se expande en forma de largometraje y termina (¿termina?) incorporando nuevas aventuras
interactivas en los videojuegos. Ejemplo: Superman, un relato que nació en el cómic, pasó a la radio y la televisión
en los años 1940 y terminó volando por la gran pantalla por primera vez en los 1970. Por otra parte, también se
caracterizan por otro componente: una parte de los receptores no se limita a consumir el producto cultural, sino
que se embarca en la tarea de ampliar el mundo narrativo con nuevas piezas textuales. YouTube o Fanfiction.net
nos permitirá descubrir todo tipo de historias creadas por sus fans, desde parodias hasta crossovers con otros
personajes.
¿Por qué las narrativas se vuelven transmedia?
La industria televisiva o la cinematográfica funcionaban porque millones de personas consumían sus
productos; si esos consumidores ahora distribuyen su tiempo en diferentes experiencias de recepción mediática,
¿cómo se sostiene el mercado? Las narrativas transmedia, en este contexto, se presentan como una posible
solución –seguramente no la única– para afrontar la atomización de las audiencias. Como ya se dijo, el
transmedia storytelling propone una experiencia común que abarca diferentes medios y dispositivos, todos ellos
unidos por un hilo narrativo.
Si bien nunca volveremos a las viejas audiencias con millones de televidentes mirando el mismo programa al
mismo tiempo –esa forma de broadcasting quedará probablemente limitada a ciertos eventos de alcance
planetario, como la final del mundial de fútbol o la elección de un papa–, las narrativas transmedia permiten
reagrupar a las audiencias alrededor de un relato. Si antes las audiencias eran media‐centred, ahora tienden a
ser narrative‐centred.

EN EL OJO DE LA CONVERGENCIA: Los discursos de los usuarios de Facebook durante la


transmisión televisiva de la votación de matrimonio igualitario - Carlón
Vattimo sostiene que los discursos de los medios masivos (MM) ocuparon un lugar central en la concreción
del polémico diagnóstico del “fin de los relatos”. El advenimiento de la “sociedad de la comunicación”
constituye, junto con el fin del imperialismo y del colonialismo, un factor clave en la “disolución de los puntos
de vista centrales” debido a que los MM se han convertido en “componentes de una explosión y multiplicación

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generalizada de visiones del mundo”. El tomar la palabra por parte de un creciente número de subculturas,
constituye el efecto más evidente de los masss media, hecho que determina el tránsito de nuestra sociedad a
la posmodernidad. Los objetos en los que nos vamos a concentrar, los medios por un lado, y los discursos de
una minoría por otro.
1. La actividad de los sujetos entre el fin de los medios masivos (MM) y la consolidación de los medios
digitales (MD)
Primer desafío consiste probablemente en distinguir en su nueva manifestación lo discursivo de lo
tecnológico.
Dos niveles sobre “nuevos medios” o “medios digitales”:
El primero, de estatuto sociotécnico y de profunda consecuencia sobre el sentido, es el de las posibilidades de
los sujetos de operar dispositivos, ya sea en producción, en reconocimiento o en esa compleja interacción, que los
medios digitales habilitan. Dos claras consecuencias, por un lado son sujetos y no los medios broadcast quienes
deciden qué discursos consumir, cuando y a través de qué dispositivos. Por otros lado, ha favorecido la
imposición en la vida social de los MD.
El segundo nivel en el que la actividad de los sujetos debe ser atendida compete a la dimensión discursiva. Se
trata de determinar si gracias a estos nuevos medios y dispositivos con base en Internet nuevas posibilidades
discursivas (nuevas formas de decir) y nuevos sujetos han emergido o están irrumpiendo en la vida social.
2. La mediatización
Los estudios sobre mediatización se ocupan de cuestiones cruciales. Atienden al estatuto de los diferentes
medios (de los MM a los MD, con sus respectivos dispositivos y lenguajes), y de los distintos sujetos que ya sea
en producción o en reconocimiento se articulan con los discursos producidos por estos diferentes sistemas de
mediatización.
No podemos descuidar el contexto mediático en el que estos discursos se produjeron, que desde nuestra
perspectiva corresponde al tercer cambio que viene afectando a la televisión argentina en estos últimos años, el
de la convergencia.
La información que recibimos a través de la transmisión devela mucho del estatuto actual de la televisión
masiva.
Esta convergencia que se da en la pantalla del canal: un rectángulo ubicado en la zona baja de la pantalla a
través del cual se iban sucediendo, de izquierda a derecho, los nombres de los usuarios seguidos de los mensajes
que iban dejando en la página del canal en Facebook.
2.2 Facebook ¿red de social o red de medios?
Facebook es una red social, un medio no masivo, dado que se presupone que gran parte de los intercambios
discursivos que se establecen gracias a ella no son, a diferencia de lo que sucede con los MM, públicos.
¿En qué radica la novedad de las redes sociales que habilitan la existencia de discursos convergentes?? en su
estatuto de red de medios. Porque los usuarios desde que abren sus “páginas personales” en Facebook se
convierten en medios de comunicación.
Es la principal diferencia entre el proceso que han desencadenado las redes sociales y el uso del correo de
lectores por parte de los MM, donde los espacios discursivos aún son administrados por ellos como instituciones.
Facebook es, en nivel general, una red de medios además de una red social, ya que contiene un diseño de
págin con correo electrónico, chat, fotografía, videos, etc., que habilitan distintas discursividades.
El correo electrónico permite a cada sujeto determinar uno a uno a los receptores de sus mensajes. En
Facebook cada sujeto también puede determinar los receptores, son flexibles, porque habilitan usos
diferenciados y la producción de discursos de diferente estatuto. Estos medios pueden utilizarse a) como medios
interpersonales (mensaje dirigido a un solo destinatario); b)como medios grupales; c) como medios más que
grupales, casi masivos.
La flexibilidad la encontramos también a nivel discursivo.
2.3 La mediatización convergente: los discursos de Facebook en la pantalla
nos enfrentamos a un discurso convergente, en el que dos discursividades, uno proveniente de los MD y otra
de los MM, confluyen.
Quien deja un mensaje en el muro de un canal de televisión en Facebook no puede restringir los receptores.
ese espacio no es, como sucede con sus páginas, administrado por los sujetos que gracias a la red social han
develado en enunciadores mediáticos y se han convertido en medios de comunicación. Ese espacio pertenece al
canal y es administrado por un MM.
Los mensajes no dialogan entre sí, ni con lo que en ese momento se está manifestando en pantalla. Pero esto
no quiere decir que la sucesión de mensajes en la pantalla no haya producido sentido alguno en relación a la
transmisión: le dieron a la transmisión un sesgo particular.
3.2 Discursos de las redes e institucionales. La novedad de la convergencia. El nuevo sujeto espectador
convergente.
Los discursos publicados en la pantalla revelan que los discursos producidos por los sujetos mediáticos
tienden a repetir los principales argumentos que a favor o en contra sostienen los actores institucionales.

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Ver una transmisión convergente no recuerda, permanentemente, que el discurso de los MM no es el único.
Y nos obliga todo el tiempo a pensar relaciones entre lo que se dice o se muestra desde el tradicional discurso
televisivo con lo que esos diversos mensajes momento a momento.
Esta convivencia en la pantalla de discursividades en tensión y muchas veces entre sí, nos lleva a considerar
una nueva figura de sujeto espectador de las transmisiones televisivas en directo.

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