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Deberes Del MinistroPresentation Transcript

 1. Deben ser honestos e imparciales Servirán con fidelidad en el


desempeño de sus funciones ministeriales... ...manteniendo siempre
su independencia de criterio que constituye la base del ministerio.

 2. El ministro debe ser honesto, no sólo con los demás, sino


también, lo que es aún más importante, consigo mismo como
personas, porque el ministro busca la verdad y comunica dicha
verdad antes que su propia opinión.

 3.

 4. El conocimiento de un conjunto de normas éticas es indispensable


para el ministerio, puesto que el desconocimiento de las mismas
puede acarrear graves problemas, tanto éticos como legales. 1.
Conocimiento de sus obligaciones

 5. Las verdades y principios doctrinales, transforma la vida de


aquellos que los ponen en práctica. 2. Estilo de vida consecuente El
estilo de vida que promueve la salud, la felicidad y el bienestar físico,
mental y espiritual del ministro sirve como ejemplo para preservar lo
mejor de la vida de la gente.

 6. Pocos asuntos son más importantes en la vida de los ministros,


que la forma en que utilizan su tiempo 3. El uso del tiempo ¿Qué
debe hacer un ministro? ¿Cómo maneja y emplea el tiempo en su
vida? ¿Es posible manejar el problema del tiempo?

 7. El ministerio que se necesita es el que responde a la siguiente


demanda: 4. El trabajo El trabajo es persuadir no condenar. Los
seres humanos que lo rodean poseen defectos semejantes a los
suyos. “ Todas las tareas deben ser realizadas con una sencillez
como la de Cristo, con paciencia y amor.”

 8. La comisión es la de predicar el evangelio a todas las naciones.


(Hechos 1:8). 5. La Comisión Parte de la responsabilidad consiste en
ponerse en relación con la gente que está cerca en “Jerusalén”, es
decir, en el lugar donde se encuentra.

 9. La manera de comportarse, hábitos y costumbres del diario vivir,


no se pierden sino que aportan algo bueno o malo a las vidas de las
personas que se ponen en contacto con el ministro. 6.Relaciones
Públicas El testimonio personal que se muestra mediante las
relaciones humanas, es esencial para la ganancia de los demás.

 10. Toda información tanto oral como escrita por el pastor, debe
estar estrictamente apegada a la verdad. 7. Honestidad Ello es
particularmente importante, debido a que el pastor es generador
continuo de información y ésta posee un rango altamente sensible.

 11. Es el cumplimiento cabal de las normativas internas como medio


de alcanzar el logro de las metas en conjunto. 8. Disciplina Además,
ello genera un clima de mayor armonía entre iguales.

 12. 9. Responsabilidad Es el compromiso y cumplimiento cabal de


las funciones asignadas, con los elementos de calidad, cantidad y
oportunidad como bases. Toda actividad que se realice en forma
apresurada y deficiente, por motivos personales o administrativos, se
debe considerar como reñido con la ética y puede constituir un caso
grave de negligencia.

 13. 10. Puntualidad No sólo el cumplimiento cabal del horario de


trabajo personal… ...sino además el respeto y cuidado del tiempo y
horario de los demás.

 14. También realizar un presupuesto de tiempo para normar su


trabajo (plan de trabajo) Admitir que el tiempo NO hace acepción de
personas Revisar las actitudes con respecto al tiempo El siervo de
Dios debe elegir las prioridades para la vida y vivir de acuerdo con
ellas

 15. 11. Respeto El trato debe ser considerado, cortés y atento hacia
los demás, (feligreses, niños, colegas, relaciones, otros).

 16. En la atención y el deseo de ayudar, colaborar y resolver, en


todo aquello en que se involucra. 12. Servicio

 17. 13. Modestia Es una cualidad de comportamiento y expresión


sencilla, no conlleva lo ostentoso y lo jactancioso. Tampoco debe
entenderse por ello una humildad exagerada que ignore los méritos
personales.

 18. Es la búsqueda de los niveles de excelencia en los procesos y


labores en que se involucran. 14. Mejoramiento continuo

 19. Se debe fomentar una política de apertura y de trabajo en


equipo, así como la confianza y el acceso a los niveles de
decisiones, permitiendo plantear inquietudes y sugerencias. 15.
Política de colaboración

 20. Desempeñarse únicamente en el área de su competencia. 16.


Área de ejercicio ministerial El ministro no deberá ejercer tareas para
las que no está capacitado (abogado, médico, arquitecto)

 21. Actuar de forma que sostenga y realce el honor, la integridad y la


dignidad del ministerio. 17. Honorabilidad

 22. 18. Perserverancia Todo obrero evangélico debe realizar sus


labores con dedicación y esmero, buscando dar su mayor esfuerzo
en el logro de sus tareas asignadas.

 23. La ética en la evaluación ministerial tiene que ver con la


integridad del proceso y el uso de los resultados de ella. 19. Ética
 24. “ Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como
obrero (pastor) que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la
palabra de verdad” (2 Tim.2:15)

Tabla de Contenido

Cómo resolver el conflicto en la iglesia

Por Steve Marr

La clave para el crecimiento y el progreso — a pesar del conflicto— es ver que el conflicto se
resuelva de manera positiva.

Tom era el pastor asesor en una iglesia de gran crecimiento en los suburbios. Debido a que quería
proteger la privacidad y la confidencialidad de la congregación que con frecuencia venía a recibir
consejos sobre problemas matrimoniales y otras dificultades personales, él a menudo fijaba las
citas fuera de la oficina de la iglesia. Con frecuencia estas citas se extendían por varias horas,
durante las cuales él estaba ausente de la oficina. Desafortunadamente, él también luchaba con el
manejo de su tiempo personal, y en ocasiones llegaba tarde a las citas y parecía ser desorganizado.
Con el tiempo, el pastor administrativo y la secretaria de la iglesia, quienes por lo regular tenían
que tomar el lugar del pastor, llegaron a frustrarse. Aunque ambos estaban de acuerdo en que
algo se debía hacer, ninguno estaba dispuesto a enfrentarse con Tom sobre sus ausencias y otras
prácticas.

Por fin, después de casi un año, el pastor principal pasó a investigar las quejas, cuyo número
aumentaba más y más. Cuando Tom defendió sus hábitos como parte del trabajo y parecía no
estar dispuesto a cambiar, la situación pronto se acaloró. A la postre, la única solución fue
despedir a Tom.
Con demasiada frecuencia, aún dentro de la iglesia, el conflicto no resuelto crea un ambiente de
tensión. Los asuntos entre individuos con los que se debe tratar se convierten en problemas de
personal o de toda la iglesia. Y cuando los partidos principales se niegan a resolver la situación, el
pastor principal o la junta tiene que intervenir. Al final, el fracaso en resolver los conflictos afecta a
todos — a los pastores, al personal, y a los feligreses.

Manejar una situación como la de Tom quizás nunca sea fácil. Las confrontaciones en el trabajo
raramente lo son. Sin embargo, si hubieran seguido un patrón bíblico para la resolución de
conflicto, la iglesia no se hubiera visto ante dificultades tan severas, y el pastor de asesoramiento
podría haber seguido siendo un miembro productivo del equipo.

En cualquier organización el conflicto es inevitable. Todos tienen su propia perspectiva sobre los
sucesos y las personas que componen el lugar del trabajo. Estas diferentes perspectivas no
siempre concuerdan. La clave para el crecimiento y el progreso — a pesar del conflicto— es ver
que el conflicto se resuelva de manera positiva. El proceso es tan importante como el resultado
final. Aunque la solución final no sea placentera, el proceso de resolver el conflicto puede ser una
experiencia positiva. Tres principios bíblicos gobiernan el proceso para resolver conflicto. Al
implementar estos principios se puede evitar que el conflicto se difunda entre la congregación.

Trate prontamente con el conflicto

Los fariseos atacaron a Jesús muchas veces. Cada vez la estrategia de Jesús fue confrontar el caso
inmediatamente. Él nunca dejó que nada se deslizara sólo para mantener la paz. Con sabiduría y
envidiable precisión Él trataba con cada confrontación cuando ocurría.

Actúe prontamente cuando el recuerdo del incidente todavía esté fresco. El tiempo tiende a
cambiar los hechos. Cuando nos guardamos una ofensa o cuando tardamos en confrontar el mal,
nuestra mente empieza a construir sobre el fundamento de la frustración hasta que la situación se
distorsiona.

Si faltamos en actuar prontamente cuando se nos ha ofendido, damos a nuestro enojo la


oportunidad de crecer, aumentando así la oportunidad de comportarnos indebidamente cuando
por fin confrontamos el asunto. Lo más importante, cuando faltamos en actuar prontamente, es
que perdemos la oportunidad de mejorar inmediatemente las circunstancias. Si ya sea el pastor
administrativo o la secretaria hubieran actuado prontamente para resolver el conflicto, es
probable que los malentendimientos hubieran sido aliviados y que los problemas de las citas
hubieran mejorado mensurablemente.

Trate directamente con la persona que lo ha ofendido

Jesús dijo: “Si tu hermano peca contra ti, vé y repréndele estando tú y él solos” (Mateo 18:15).
Desarrolle el hábito bíblico de ir a la persona que lo ha ofendido. ¿Quién si no ella puede cambiar
inmediatamente la situación?

Explique clara y calmadamente su perspectiva sobre el asunto. Aférrese a los hechos y explique las
consecuencias que han causado el problema. Recomiende una solución. Permanezca positivo
concentrándose en la conversación o en las soluciones y no ataque a la persona ni el problema.
Evite decir cómo se siente y cómo es afectado personalmente, de otra manera usted o su colega
fácilmente podrían hacer una digresión y meterse en un conflicto personal.

Si usted no logra tratar directamente con la persona, siga observando el modelo bíblico y tome
con usted “a uno o dos” (Mateo 18:16). Hable con sus pastores asociados o con los miembros de
su personal y pida una reunión para hablar francamente de los asuntos. Recuerde, el único que
puede cambiar eficazmente el comportamiento de la persona es la persona misma. El propósito de
traer a otros a la discusión es establecer los hechos y ofrecer una perspectiva balanceada, no
ejercer más presión. No hable del asunto con los demás sólo para desahogarse. Eso es chisme y
sólo empeorará la situación.

No deje nada sin resolver. Mire que todos los afectados comprendan todos los asuntos. Pregunte a
todos que le expresen su comprensión de los asuntos. Cuando se determine una solución, pida a
cada persona que clarifique su comprensión. Que todos verbalicen su acuerdo con los próximos
pasos que se han de dar, luego establezca el límite de tiempo para sus respuestas. Si los pasos
futuros han de ser diferentes para evitar problemas, confirme claramente el futuro cambio.
Documente la conversación en un apunte para evitar futuros malentendidos. Con frecuencia una
gran reunión se arruina por la falta de llevarla a cabo hasta el final.

Cuando esté determinado a tratar completamente con su dificultad para que no vuelva a surgir,
pueda que surja un asunto más profundo. Sólo cuando se trata con el verdadero asunto se puede
resolver el conflicto, así que esté alerta a la posibilidad de que haya un asunto más profundo. El
deseo de Tom de proteger a sus asesorados era admirable, pero su metodología no lo era. Fijar
límites a tiempo por medio de la debida confrontación pudo haber evitado el problema de casi un
año que eso ocasionó. Tristemente, alguien como Tom puede causar división en la iglesia si no es
confrontado debidamente.

Siempre que se trate de gente imperfecta, la iglesia jamás será perfecta, pero sus esfuerzos para
resolver el conflicto en el trabajo pueden hacerla un mejor lugar para todos. La próxima vez que
surja alguna dificultad, recuerde: Trate con el asunto prontamente, hable sólo con las personas
directamente afectadas, y mire que la situación se resuelva completamente. Luego siéntese y mire
a su iglesia crecer.

Steve Marr es presidente de Business Proverbs Management y de Widow’s Mite Foundation,


Tucson, Arizona. Es autor de Business Proverbs, un devocional para el trabajo. Su programa radial,
Business Proverbs, se oye en 950 estaciones de radio por todo el globo.

DOCTRINA DE LA BIBLIA

SEGUNDA EDICIÓN

Capítulo 34

Los pastores de la iglesia

“Mirad por vosotros, y por todo el rebaño” (Hechos 20.28).

La Biblia enseña que Dios ha dado a la iglesia la responsabilidad de escoger de entre sus miembros
a hermanos fieles para dirigir la obra. A esos hermanos se les da un cargo de servir en ministerios
específicos; cada uno es ordenado para cierto puesto. El hermano que es ordenado recibe un
ministerio que tiene que cumplir.
Los líderes de la iglesia cristiana son los siervos de la iglesia, no los señores de la misma. Es decir,
no reciben su cargo para su provecho personal, sino para el provecho de la iglesia. A ellos les toca
cumplir su ministerio con mansedumbre (2 Timoteo 2.24–26). Siguen el ejemplo de su Señor y
Maestro, quien “no vino para ser servido, sino para servir” (Marcos 10.45). Pero al mismo tiempo,
llevan la responsabilidad de dirigir en la obra de la iglesia y la autoridad para cumplir su obra.

La Biblia habla de dos aspectos de la obra de los pastores de la iglesia:

1. Su servicio. Se refiere a los pastores como siervos (Santiago 1.1), obreros (1 Timoteo
5.18) y colaboradores (2 Corintios 1.24). Los ministros tienen que abnegarse para servir a la iglesia.

2. Su autoridad. Dios les concede a los pastores la autoridad que les hace falta para
cumplir su obra. Ellos tienen la responsabilidad de gobernar la iglesia (1 Timoteo 5.17). Pablo
escribió a Tito, un líder en la iglesia en Creta: “Habla, y exhorta y reprende con toda autoridad”
(Tito 2.15). Los que gobiernan bien ejercen su autoridad humildemente en el temor de Dios y
siempre están dispuestos a recibir los consejos de sus hermanos fieles. Ellos tienen mucho cuidado
de hacer uso de su autoridad sólo para promover la voluntad de Dios y no la suya propia.

El trabajo principal de los pastores

¿Para qué la iglesia ordena pastores? Para que traigan a los hombres a Cristo y cuiden de la grey.
Esta obra es la continuación de la obra que Cristo empezó mientras estaba en la tierra físicamente.

1. Traer a los hombres a Cristo

Los pastores están encargados de la responsabilidad de predicar el evangelio a los incrédulos.


“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel
en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin
haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?” (Romanos 10.13–15). Dios
quiere que la iglesia envíe a hermanos fieles a la obra de predicar el evangelio a los inconversos,
sea a la comunidad misma o a sitios lejanos. Aunque a algunas personas les parezca necedad la
predicación de la palabra, es una de las maneras más eficaces de evangelizar. La Biblia dice que le
“agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1 Corintios 1.21).
2. Cuidar de la grey

La Biblia manda a los pastores: “Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de
ella” (1 Pedro 5.2). La salud de la grey depende de la fidelidad con que sus pastores cumplen con
su ministerio. Según la Biblia su ministerio incluye: presentarse como ejemplo bueno (Tito 2.7–8),
predicar la palabra, redargüir, reprender, exhortar con paciencia y doctrina (2 Timoteo 4.2),
corregir con mansedumbre a los que caen en lazo del diablo (2 Timoteo 2.24) y quitar a los
perversos de entre la iglesia (1 Corintios 5.11–13).

Requisitos para los pastores

Dios llama, capacita, provee sostén y premia a los pastores. A la vez, él da a la iglesia la facultad de
elegir, ordenar y enviar a los pastores. La Biblia declara cómo debe ser el carácter de los hombres
que están capacitados para esta obra importante a fin de que la iglesia no se equivoque al
elegirlos. A continuación presentamos una lista de las cualidades de un cristiano que es digno de
ser pastor.

1. Lleno del Espíritu Santo (Lucas 4.1; 24.49; Hechos 1.8; 6.3)

La obra del pastor es una obra espiritual. La misma tiene que ver directamente con los espíritus de
los hombres. Esta obra puede realizarse solamente por la dirección y el poder del Espíritu Santo. Si
fuera posible que alguien cumpliera con todos los demás requisitos de la Biblia sin ser lleno del
Espíritu Santo, quedaría totalmente incapacitado como pastor. Sólo el pastor que esté lleno del
Espíritu Santo puede tener éxito en su obra.

2. Una vida irreprensible (1 Timoteo 3.2; Tito 1.5–6)

Dios requiere que sus siervos sean de carácter intachable. Para que el pastor tenga éxito en el
servicio del Señor es necesario que posea un carácter irreprensible, que esté dispuesto a
reconocer los errores que tenga y corregirlos. Pueda ser que otros critiquen su vida; pero él tiene
que estar libre de manchas mundanas, y sin reproche.
3. Un buen testimonio (1 Timoteo 3.7)

Los incrédulos de la comunidad conocen el carácter de los hermanos. Es necesario que el pastor
tenga buen testimonio entre ellos “para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo (1 Timoteo
3.7). “De más estima es el buen nombre [testimonio] que las muchas riquezas” (Proverbios 22.1).
El pastor nunca podrá ganar para Cristo a aquellos que no le tienen confianza; y la confianza nace
del buen testimonio. Sin un buen testimonio de los de afuera el pastor es ineficaz en su obra y está
por desanimarse.

4. Humildad (Hechos 20.19; 1 Pedro 5.5)

Todo pastor que es humilde siempre tiene éxito. Posiblemente los dos “pastores” más
sobresalientes antes de la época cristiana eran Moisés y Juan el Bautista. El primero fue más
manso “que todos los hombres que había sobre la tierra” (Números 12.3). El segundo vivió y se
vistió con humildad durante toda su vida. Jesús dijo lo siguiente de Juan el Bautista: “Entre los que
nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que Juan el Bautista”. El fundamento de la
verdadera grandeza es la verdadera humildad. No hay nada más repugnante en un pastor que un
espíritu orgulloso, vanaglorioso, altivo y arrogante. Dios exalta a los humildes y humilla a los
orgullosos.

5. Sin egoísmo (Romanos 15.1–3)

Hay una relación estrecha entre la humildad y el hecho de no ser egoísta. El orgullo y el egoísmo
son gemelos que destruyen el ministerio de cualquier pastor. Pero la humildad, unida con la
generosidad, trae éxito a cualquier oficio en la iglesia. ¡El pastor cristiano debe aprender de su
Maestro cómo servir a otros sin egoísmo!

6. Paciente (2 Corintios 6.4; Santiago 1.4)

La Biblia dice: “Tenga la paciencia su obra completa” (Santiago 1.4). Un hombre impaciente no
está capacitado para soportar las pruebas que el pastor tiene que soportar. Al pastor le hace
mucha falta la paciencia. En la iglesia se presenta todo tipo de problemas. Y si el pastor se
impacienta, los problemas empeoran. La paciencia y la calma ayudan mucho a resolver dificultades
y problemas. “Tenga la paciencia su obra completa...” en el pastor.

7. La firmeza (1 Corintios 15.58; Efesios 4.14–16; Santiago 1.8)

La firmeza en la fe es una cualidad que se requiere en la obra del pastor. La escritura condena el
doble ánimo. Tal hombre “es inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1.8). Precisa que el
pastor tenga mucho cuidado en llegar a cierta conclusión sobre algún punto, especialmente en
puntos poco definidos en la Biblia. Pero cuando encuentra la verdad bíblica, debe mantenerse
firme en ella sin moverse. El pastor inestable, llevado de acá para allá, no es digno de confianza ni
de dirigir los asuntos serios de la iglesia.

8. No iracundo (Tito 1.7)

La Biblia dice que el pastor no debe ser iracundo. No se gana nada con el enojo, más bien se pierde
a causa de esta falta. El mal carácter repele y destruye. Un hermano que no puede controlar su
enojo, seguramente no puede cuidar y enseñar a otros.

9. No soberbio (Tito 1.7)

El hermano soberbio rehúsa sujetarse a otros (1 Pedro 5.5), pues tiene mucha confianza en sus
propias opiniones. Él no quiere reconocer sus errores o confesar sus ofensas (Santiago 5.16). Si tal
hermano fuera pastor entonces produciría muchas discordias y divisiones en la iglesia. Al elegir a
un candidato para ser pastor guárdese del hermano soberbio.

10. Sobrio (1 Timoteo 3.2, 8)

No se requiere que el pastor sea de un carácter triste, austero y demasiado serio. Pero sí debe ser
sosegado, meditativo, sobrio y prudente. Cuando le toca tomar una decisión él debe considerarla
razonablemente. La frivolidad, la ligereza y la falta de dominio propio son rasgos que destruyen la
obra del pastor.

11. Vigilante (Hechos 20.28–31)

Los pastores son los atalayas en los muros de Sión. Es su responsabilidad velar cuidadosamente y
advertir del peligro que se acerca. Ellos tienen que estar despiertos y bien alertas a las necesidades
de su propia vida y de la iglesia. El pastor soñoliento, negligente e indiferente permite que el
enemigo entre en el rebaño y disperse la grey. “Por tanto, velad” (Hechos 20.31).

12. Estudioso (1 Timoteo 4.13)

Pablo amonestó al joven pastor Timoteo, diciéndole: “Ocúpate en la lectura”. La Biblia debe ser la
biblioteca principal del pastor, y todo lo demás que él lea debe estar de acuerdo con la misma. En
esta época el mundo puede influir en nosotros sutilmente por medio de su literatura. El pastor
debe aplicarse al estudio de la Biblia y de otros libros sanos.

13. Sano en la fe (Tito 2.1–2)

La sanidad de la fe de un miembro se debe comprobar antes de considerarlo como un candidato


para ser pastor. Los pastores que creen en doctrinas falsas pierden su utilidad y llevan consigo a
otros al naufragio. Un carpintero no construye una casa con madera podrida. De la misma manera,
la iglesia no debe poner a hombres débiles como pastores porque de ellos depende mucho la obra
de la iglesia. ¿Cómo puede un pastor hablar “lo que está de acuerdo con la sana doctrina” cuando
él mismo no es sano en la fe? ¿Cómo puede “convencer a los que contradicen” cuando él mismo
no aprueba la sana doctrina? Es muy importante que el pastor sea sano en la fe en estos últimos
tiempos en que los hombres no toleran la sana doctrina. Si queremos guardarnos de la apostasía
que nos amenaza, tenemos que elegir como pastores solamente a los hermanos que sean sanos
en la fe.

14. “No un neófito” (1 Timoteo 3.6)


Un hombre recién convertido a la fe no ha tenido ni el tiempo ni la oportunidad para probar si en
verdad es sano en la fe. Por tanto, lo que la Biblia dice acerca de los requisitos para los pastores
impediría ordenar a un recién convertido. La Biblia no prohíbe que se ordene a un hermano joven.
Sin embargo, requiere que un candidato para ser pastor haya sido cristiano suficiente tiempo para
probarse apto para este llamamiento sagrado. Sería mejor que la iglesia espere más en vez de
ordenar apresuradamente a un hombre inteligente, pero todavía nuevo en la fe. Tales pasos
apresurados muchas veces conducen al remordimiento y traen mucho daño irreparable.

15. Libre de relaciones matrimoniales que no le convienen (1 Timoteo 3.2, 11–12)

En esta época cuando muchos aceptan el divorcio y las segundas nupcias, es importante que el
pastor se mantenga firme en cuanto a lo que la Biblia enseña acerca del matrimonio. Si el pastor
no puede pararse delante de los hermanos como un ejemplo en estos puntos entonces su
influencia para el bien de la iglesia será destruida. La esposa del pastor tiene mucho que ver con el
éxito o el fracaso de la congregación. Una esposa no es “ayuda idónea para él” en la obra del
pastor si es chismosa, entremetida o si no cumple fielmente su papel en el hogar. Tal esposa es un
obstáculo a la obra de la iglesia.

16. Que tenga el don de enseñar (1 Timoteo 3.2; 4.11; 2 Timoteo 2.2, 24)

Solamente el conocimiento no hace al maestro. La capacidad de enseñar es un don. Es una aptitud


que no se adquiere sólo por acumular mucho conocimiento. Jesucristo, la cabeza de la iglesia,
“constituyó a unos (...) maestros”. El don de enseñar viene de arriba. La mayor parte de la obra del
pastor se relaciona con la enseñanza. Jesús mandó que enseñáramos “todas las cosas” que él ha
mandado. La Biblia requiere que el pastor sea “apto para enseñar” e idóneo “para enseñar
también a otros”. La iglesia tiene la obligación de elegir a pastores que sean fieles e idóneos que
tengan el don de enseñar y guiar a otros en la verdad.

17. Que sabe gobernar (1 Timoteo 3.4–5)

Puesto que los pastores tienen la responsabilidad de mantener el orden de Dios en la iglesia y
también de dirigir en ella, entonces es preciso que tengan la habilidad de guiar y gobernar antes
de que sean ordenados. La Biblia enseña que un obispo tiene que administrar bien su casa, y
declara que “el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?” (1
Timoteo 3.5). Cuando hay orden en el hogar indica que el padre gobierna bien y que haría lo
mismo si tuviera la responsabilidad en la iglesia.

18. Separado de enredos mundanos (1 Timoteo 3.3; 2 Timoteo 2.4)

La Biblia menciona varias cosas que impiden la obra del pastor. Entre ellas está desear el poder
mundano, codiciar ganancias deshonestas y estar demasiado enredado en los negocios de la vida.
Sabemos que ocuparse en las cosas materiales no es malo. Pablo mismo se ganaba la vida
trabajando, y él mandaba a otros a hacer lo mismo. La labor honrada, sea del cerebro o de las
manos, es recomendable y saludable para el pastor. Pero él tiene que mantenerse libre de
enredados mundanos en los negocios y las actividades sociales. Él tiene que estimar más la gracia
de Dios que las riquezas del mundo. Además, el pastor debe desear más ganar almas que ganar
dinero y la alabanza del mundo. Él espera la corona de vida que recibirá después de terminar la
buena batalla. Esto significa que él no estima el honor y la aprobación del mundo. El pastor debe
ser un ejemplo de cómo los cristianos se mantienen separados del mundo.

19. Consagrado a su llamamiento (1 Corintios 9.16–18; 2 Corintios 12.15)

Pablo estaba dispuesto a gastar lo suyo y hasta entregarse a sí mismo a causa del cargo que él
tenía. Pablo hacía todo esto con amor y con fe aunque no hubiera recibido la aprobación de parte
de aquellos a quienes él servía. Él estaba tan deseoso de cumplir su llamamiento que no dejó que
el rechazo y desprecio de la gente lo desanimara. Pablo se sacrificaba mucho para que el evangelio
de Cristo fuera predicado gratuitamente y para que en ninguna forma él abusara de su autoridad
en el evangelio. El celo verdadero por la obra hace que el sacrificio sea un placer en vez de una
carga.

20. Un ejemplo vivo (1 Timoteo 4.12; Tito 2.7–8)

Timoteo podía reprender con toda autoridad y no permitirle a nadie tener en poco su juventud,
con tal que él fuera “ejemplo de los creyentes”. Tito, otro pastor joven, fue exhortado a ser
“ejemplo de buenas obras” (Tito 2.7). El pastor que lleva una vida ejemplar predica un sermón
eficaz sin la necesidad de muchas palabras. Un orador elocuente puede convencer a una
congregación por medio de sus palabras. Sin embargo, si su vida no corresponde con su prédica él
está predicando un sermón sin sentido, y durante el resto del día él anulará lo que predicó. Como
dice el refrán: “No es lo mismo predicar que dar trigo”. En fin, el ejemplo personal del pastor es lo
más importante.

En este capítulo no se ha hecho ningún esfuerzo por aplicar estos requisitos específicamente a
cierto oficio en la iglesia. Algunos de estos requisitos se aplican más a un oficio que otro. La
naturaleza del oficio determina qué clase de requisitos necesita más énfasis.

¡Dependamos de la sabiduría de Dios al elegir hermanos para la obra de ser pastores!

El ministerio plural

Según el Nuevo Testamento, varias congregaciones en la iglesia primitiva tuvieron más que un
pastor. La escritura que ofrecemos a continuación indica que había más que un solo obispo o un
solo diácono en una iglesia: Filipenses 1.1 dice que Pablo dirigió esta carta a “todos los santos en
Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos” (Filipenses 1.1). Y Hechos 11.23 dice
que Pablo y Bernabé “constituyeron ancianos en cada iglesia”. “[Pablo], desde Mileto a Efeso, hizo
llamar a los ancianos de la iglesia” (Hechos 20.17). Pablo mandó a Tito a suplir la falta de pastores
en Creta al establecer “ancianos en cada ciudad” (Tito 2.5).

El ministerio plural tiene muchas ventajas. El oficio tendría menos carga si varios lo llevan. Cuando
hay más que un pastor, aun los pastores tienen un pastor que vela por sus almas. Y la contribución
de varios hermanos con sus diversos talentos, perspectivas y personalidades ofrece un equilibrio al
liderazgo de la congregación. Así no es tan probable que la obra de la iglesia llegue a ser el
proyecto de cierto individuo.

¿Cuántos pastores debe tener una congregación? Por lo menos lo suficiente para que puedan
predicar la palabra y velar bien por las almas a su cargo. Y siempre que sea posible se debe
ordenar a más para que en caso de una necesidad inmediata en cuanto al crecimiento de la iglesia
facilite esta obra evangelizadora.

¿Cuáles oficios deben ocupar los pastores? Primera de Timoteo 3 presenta una lista de requisitos
para los obispos y también otra lista de requisitos para los diáconos. También aparece una lista de
requisitos para los obispos en Tito 1. Efesios 4.11 menciona apóstoles, profetas, evangelistas,
pastores y maestros.

Los apóstoles fueron hombres escogidos y enviados por Cristo a predicar y establecer iglesias en
su nombre. Ellos habían conocido personalmente a Cristo y le habían visto después de su
resurrección (Hechos 1.20–22; 1 Corintios 15.7–9). Jesús les concedió a ellos la autoridad de
establecer la doctrina de la iglesia, y así forman el fundamento de la misma (Efesios 2.20).
Edificamos sobre este fundamento cuando aceptamos sus epístolas en el Nuevo Testamento como
la palabra de Dios. En la actualidad no existe el oficio de apóstol en la iglesia.

Según la Biblia el oficio de más responsabilidad en la congregación es el de los obispos. La palabra


obispo quiere decir “supervisor y superintendente”. Es muy probable que las palabras anciano y
presbiterio (1 Timoteo 4.14) se refieran al oficio del obispo. La palabra anciano viene de la
costumbre de poner como jefes de la gente a los mayores entre ellos. Tal vez en algunos casos se
refiera a cualquier pastor y no tan sólo a los obispos. (Lea Hechos 20.17; Santiago 5.14; 1 Pedro
5.1.)

El oficio de diácono fue instituido en los primeros días de la iglesia cristiana. Puede ser que los
siete hermanos escogidos y ordenados por los apóstoles para encargarse de las necesidades
materiales de la iglesia en Jerusalén fueron diáconos (Hechos 6.1–7). La Biblia enseña claramente
los requisitos para los diáconos (1 Timoteo 3.8–13) y muestra que es un oficio importante en la
iglesia de Cristo.

No conocemos mucho acerca del resto de los oficios. Por ejemplo, no sabemos si se ordenaron
hermanos para el oficio de evangelista o si los ancianos o los obispos que tuvieron el don de
evangelizar servían en este ministerio.

El llamamiento al ministerio

¿Cómo uno llega a ser pastor? ¿Acaso se requiere un llamamiento especial, o puede cualquiera
hacerse pastor, tal y como se escoge cualquier otra profesión según la preferencia o la aptitud de
la persona? ¿Es esencial el llamamiento divino para ser pastor en la actualidad? Veamos de
manera breve lo que enseña la Biblia:
1. El llamamiento es del Señor

Ser pastor en la iglesia de Cristo es un llamamiento. No es una mera profesión o vocación; un


comercio o negocio; algo que se puede elegir o dejar cuando se quiera. Dios siempre ha sido el
que llama a los encargados de su pueblo. Dios llamó a Moisés en una manera inequívoca. También
a los profetas les fue dada “palabra de Dios”, y él los llamó de su trabajo ordinario al oficio sagrado
de profeta. Estos hombres fueron llamados por Dios, y hablaron conforme el Espíritu Santo les dio
las palabras. El primer sumo sacerdote, Aarón, fue nombrado y llamado directamente por el
Señor. El Nuevo Testamento declara, en cuanto al sumo sacerdocio, que “nadie toma para sí esta
honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón” (Hebreos 5.4). Pablo encargó a
Timoteo y Tito que dirigieran la obra de llamar a los pastores (2 Timoteo 2.2; Tito 1.5).

2. La voz de la iglesia

El libro de Hechos nos informa acerca de dos ordenaciones donde hermanos de la congregación
fueron elegidos y ordenados para un cargo específico (Hechos 1.15–26; 6.1–7). En las dos
ordenaciones, los hermanos trajeron a los apóstoles los nombres de los que a su parecer cumplían
los requisitos. Pero en Antioquía fue el Espíritu Santo quien dijo: “Apartadme a Bernabé y a Saulo
para la obra a que los he llamado” (Hechos 13.2). No existe contradicción entre las ocasiones
cuando los miembros de la iglesia hablaron y cuando lo hizo el Espíritu Santo, porque el Espíritu
Santo habla a través de una hermandad espiritual y bíblica. Si los hermanos crucifican sus propias
opiniones y dependen del Espíritu Santo para discernir cuál hermano cumple los requisitos para el
oficio, debemos aceptar la voz de la iglesia como la del Espíritu Santo. Cuando se solicita la voz de
la congregación en una ordenación es prudente requerir que un hermano sea nombrado por dos
hermanos (por lo menos) antes de considerarlo para el oficio.

A veces los hermanos unánimemente eligen a cierto hermano para que sea pastor. Cuando esto
sucede demuestra que Dios está hablando, lo cual indica que estamos en una posición que Dios
nos puede revelar su voluntad. Por supuesto, esto presupone que el nombrado no esté haciendo
nada que Dios desaprobara, como solicitar ser pastor. Solicitar la obra del pastor es un sacrilegio.

El apóstol Pablo no entró en la obra del apostolado hasta que Ananías le impuso las manos,
dándole su comisión (Hechos 9.17; 22.12–15). Es claro que Dios llama a los pastores y que siempre
confirma su llamado por medio de la iglesia.
3. El uso de la suerte

El primer hermano escogido por la iglesia después que Jesús partió físicamente de la tierra fue
escogido por medio de la suerte. Los hermanos habían elegido a dos y los dos cumplían los
requisitos, pero sólo había necesidad de uno. ¿Cómo podían saber a cuál de ellos debían ordenar?
¿Cómo podían dejar que Dios escogiera? Ellos hicieron uso de la suerte (Hechos 1.26).

La suerte se usaba con frecuencia en el tiempo del Antiguo Testamento para determinar la
voluntad de Dios. Algunos cristianos se oponen al uso de la suerte para ordenar pastores en este
tiempo. Tal vez se oponen porque han visto el mal uso de este orden sagrado. No se debe emplear
la suerte a la ligera ni mucho menos para evitar la responsabilidad de comprobar que los
hermanos nombrados cumplen con los requisitos. La suerte se usa solamente cuando hay más que
uno nombrado y cumplen con todos los requisitos bíblicos para el oficio. Con la suerte podemos
encomendar la decisión final a Dios, quien ve y conoce lo que el hombre no puede ver ni saber.
Cuando Dios escoge a un hermano por medio de la suerte no quiere decir que los demás que
habían sido nombrados no son calificados. Esto puede indicar que él no los ha llamado a esta obra,
sino a otra.

La preparación del sermón

La Biblia dice que Dios es el que llama a los pastores. (Vea Efesios 3.7 y 1 Timoteo 1.12.) Dios
prepara a los que él llama. El pastor que quiere ser útil a Dios tiene que conocer a Dios y entender
su modo de obrar.

Nadie puede usar una herramienta si desconoce su uso. Nadie puede enseñar gramática sin saber
de ello. Nadie puede usar la Biblia con eficacia sin conocer la Biblia. El Espíritu Santo nos ayuda a
recordar los pasajes de la escritura que necesitamos y nos guía en el uso de los mismos, pero
tenemos que prepararnos primero por medio de los tres ejercicios que mostramos a continuación.

1. La lectura de la palabra
Pablo dio este consejo al joven pastor Timoteo: “Ocúpate en la lectura” (1 Timoteo 4.13). Este
consejo es bueno y válido para los pastores de hoy día. El pastor que quiere hacer una obra eficaz
tiene que conocer la Biblia y debe leer una porción de ella cada día con solicitud y devoción. Dios
le hablará por medio de su palabra y el Espíritu Santo.

2. El estudio de la palabra

La Biblia dice: “Escudriñad las Escrituras” (Juan 5.39). La Biblia es un caudal inagotable de
conocimiento. Para encontrar los tesoros escondidos en sus profundidades el pastor tiene que
hacer más que leerla; tiene que estudiarla. El estudio de la palabra incluye: Buscar el significado de
las palabras no conocidas, hacer comparaciones entre pasajes relacionados y considerar un tema a
la luz de los pasajes que lo tratan. Otra forma es buscar los pasajes que tienen que ver con un
acontecimiento, problema o decisión actual. Es evidente que el pastor debe pasar mucho tiempo
en el estudio de la palabra y la meditación. “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado,
como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo
2.15).

3. La oración

La oración prepara al pastor para la obra. Por medio de la misma el pastor habla con Dios y Dios
habla con él. Así el pastor se comunica directamente con Dios. Antes que Jesús tuviera su plática
maravillosa del pan de vida él pasó la noche a solas con el Padre en oración (Marcos 6.46; Juan
6.22). Si a Jesús le era necesario orar, ¡cuánto más al pastor!

Predicar sin estudiar y orar es un error. El sermón que se prepara sin oración no tiene vida ni buen
efecto espiritual. Es un insulto al Autor de la predicación del evangelio que un pastor suba al
púlpito y diga a la congregación: “No he abierto mi Biblia por una semana, no he pensado en
ningún texto, ni he procurado meditar en un tema. Pero ahora abriré mi boca y dejaré que Dios
me dé palabras”. Es la responsabilidad del pastor conocer la Biblia, elegir un texto, tema o
pensamiento para presentarlo a la congregación. Él debe ordenar (de memoria o por escrito) los
puntos que quiere presentar y debe preparar algunas ilustraciones apropiadas por medio de la
dirección del Espíritu Santo. Dios ayuda al pastor que se esfuerza por preparar el sermón. Puede
ser que sea necesario usar otro texto o dejar el tema que había preparado para tener un mensaje
completamente diferente del que pensaba predicar. El pastor fiel se prepara con diligencia y
permite que el Espíritu Santo lo guíe tanto en la preparación como en la predicación.
La obra de los pastores

1. Predicar la palabra

El primer deber del pastor cristiano es predicar el evangelio eterno de Jesucristo a un mundo
perdido y arruinado. ¿Qué quiere decir predicar? Significa declarar y aclarar las verdades sagradas
de la palabra de Dios y mostrar como se aplican a la vida de los oyentes. Es una obra divina que se
lleva a cabo bajo el control del Espíritu Santo. Dios ha elegido este medio para que su pueblo oiga
su palabra y conozca su voluntad (Tito 1.3).

Juan el Bautista predicó “el bautismo de arrepentimiento” (Marcos 1.4). Jesús, al comenzar su
ministerio, “comenzó (...) a predicar” (Mateo 4.17). Los doce fueron ordenados “para enviarlos a
predicar” (Marcos 3.14). Los líderes de la iglesia en el tiempo de los apóstoles predicaban el
evangelio (Hechos 5.42; 8.35; 17.3). “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a
Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” (1
Corintios 1.21).

2. Dirigir en las ceremonias de la iglesia

Dirigir en las ceremonias de la iglesia pertenece a los pastores. Algunos de estas ceremonias son:
bautizar a los nuevos creyentes, partir el pan de la santa cena, ungir a los enfermos, solemnizar las
bodas, dirigir en los servicios fúnebres y ordenar a los líderes. (Lea Mateo 28.19–20; Hechos 19.1–
6; Tito 1.5; Santiago 5.14.)

3. Cuidar el rebaño

La obra de cuidar el rebaño descansa sobre los pastores (Hechos 20.28). Ellos se ocupan de que los
miembros reciban alimento espiritual. También cuidan de los necesitados, excomulgan a los que
persisten en andar desordenadamente, visitan a los enfermos y pastorean el rebaño. Los diáconos
tienen una gran responsabilidad en el cuidado del rebaño especialmente cuando aparecen las
necesidades materiales.
4. Gobernar

Los pastores deben trabajar unidos para mantener la iglesia en orden, gobernando “no por fuerza,
sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; no como teniendo
señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey” (1 Pedro 5.2–3). El
hecho de que los pastores tienen la autoridad de gobernar y la responsabilidad de la
superintendencia del rebaño se enseña claramente en la palabra: “Los ancianos que gobiernan
bien, sean tenidos por dignos de doble honor” (1 Timoteo 5.17). Los que gobiernan bien
reconocen la obra del Espíritu Santo en los miembros y reciben sus consejos y críticas. En muchas
ocasiones ellos piden que los hermanos den su parecer sobre los asuntos con que la iglesia se
enfrenta.

El sostén de los pastores

Al considerar este tema nos damos cuenta de que el mundo religioso tiene dos opiniones distintas
en cuanto a esto:

1. Ya que el evangelio es gratuito, sería en contra de las escrituras ofrecerle sostén


económico al pastor.

2. El pastor debe recibir y vivir de un salario estipulado como en cualquier otro oficio.

La Biblia enseña una posición entre estos dos extremos. Primero vamos a considerar la forma
bíblica de ofrecer sostén y luego la forma que no es bíblica.

1. El sostén bíblico

La Biblia enseña claramente que se debe proveer sostén al obrero cristiano: “El obrero es digno de
su alimento” (Mateo 10.10). “El obrero es digno de su salario” (Lucas 10.7). “No pondrás bozal al
buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario” (1 Timoteo 5.18). “Así también ordenó el Señor
a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio” (1 Corintios 9.14). Vemos que es bíblico
que los que trabajan en el evangelio reciban ayuda cuando la necesitan. Existen varias formas en
que debemos ayudar a los pastores:

1. Orar. Pablo nunca pidió un salario para poder enseñar mejor el evangelio, pero
repetidas veces pidió las oraciones del pueblo de Dios (Colosenses 4.2–3; 1 Tesalonicenses 5.25; 2
Tesalonicenses 3.1). Dios, por medio de las oraciones de la iglesia, sacó a Pedro de una situación
difícil (Hechos 12.5). Las oraciones de los santos ayudan a que los pastores tengan éxito en la obra
(2 Corintios 1.11).

2. Obedecer. La Biblia amonesta a la congregación diciendo: “Obedeced a vuestros


pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar
cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso”
(Hebreos 13.17). Debemos apoyar a nuestros pastores, obedeciéndolos y sujetándonos a ellos.
Esto aliviará su carga y nos será provechoso a nosotros mismos.

3. Animar. No lisonjee. Lisonjear no ayuda a nadie, más bien ha dañado a muchos. Pero
una palabra de aliento ayuda al pastor a predicar sin temor y a gobernar según la palabra sin
desanimarse.

4. Ayudar en la obra. Hay muchas maneras en que los miembros pueden ayudar a los
pastores: Visitar a los enfermos, conversar con los negligentes e indiferentes, animar a los
abatidos, instar a los incrédulos a recibir a Cristo, amonestar a los rebeldes, participar activamente
en la obra de la iglesia y asistir regularmente a los cultos. No procure tomar el lugar del pastor,
sino sea un ayudante fiel en la obra.

5. Ayudar en lo material. El pastor procura ganarse la vida al mismo tiempo que cumple
los deberes de su oficio. Sus deberes requieren tiempo, dinero y energía. Además, pueda que él
pase mucho tiempo fuera de su casa y de su trabajo a causa de la obra. Los miembros de la iglesia
también debemos velar porque el pastor no tenga que sufrir demasiado a causa de esto. Nosotros
debemos ayudarlo en su trabajo cuando esto suceda. Comparta su tiempo con él y ayúdele en el
trabajo que suple para su familia. Quizá el pastor tenga alguna necesidad y usted se dé cuenta de
la misma. Ayúdele compartiendo con él como usted pueda. No deje que la obra del Señor sufra
porque el pastor tiene que dedicarse también al trabajo de suplir para su familia. “Sobrellevad los
unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Gálatas 6.2).
Sin embargo, sepa usted que ayudar al pastor con una ayuda monetaria no es pagarle por predicar
el evangelio. Usted no debe pagarle a nadie por predicar el evangelio. Eso le corresponde al Señor.
Él recompensará a sus siervos como él quiere. Es su deber cristiano ayudarlo para que pueda servir
mejor al Señor como pastor.

2. El salario estipulado

La obra del evangelio no tiene valor monetario; no puede medirse con dinero. La Biblia condena a
los hombres que sirven en el evangelio por ganancias deshonestas o para ganar dinero (1 Timoteo
3.3; Tito 1. 7, 11; 1 Pedro 5.2). A continuación notamos algunos puntos en contra del salario
estipulado para el pastor.

1. El evangelio es gratuito. La salvación es un regalo de Dios. Jesús hizo que el evangelio


fuera gratuito. Lo que somos en Cristo Jesús lo hemos recibido sin merecerlo: “De gracia
recibisteis, dad de gracia” (Mateo 10.8). Si el evangelio se vendiera por dinero a muchas personas
les sería imposible oírlo ya que muchos no tienen dinero. El evangelio es para todos. La única
manera en que todos pueden beneficiarse del evangelio es que se ofrezca gratuitamente. Pablo
dijo: “He despojado a otras iglesias, recibiendo salario para serviros a vosotros” (2 Corintios 11.8).
Pero esto no quiere decir que él recibió pago por predicar el evangelio, sino que aceptó dinero de
otras congregaciones para poder servir a los propios corintios. Él aceptaba ayuda cuando pasaba
por necesidades. El apóstol Pablo testificó que trabajaba con las manos no solamente para su
propio sustento, sino a veces también para ayudar a sus colaboradores (Hechos 20.34–35). Es
honroso, saludable y bíblico que un pastor trabaje con las manos para el sustento de sí mismo y de
su familia, y para que pueda repartir a otros.

2. El pastor es siervo del Señor. Es de esperar que un siervo reciba un sueldo de su


patrón. El pastor es siervo del Señor, capacitado por el Señor, llamado por el Señor, responsable
ante el Señor y dependiente del Señor para su pago. Él tiene la obligación de obedecer a Dios
antes que a los hombres. Dios le amonesta así: “Procura con diligencia presentarte a Dios
aprobado” (2 Timoteo 2.15). El Señor provee para que el pastor pueda ganarse la vida. Dios
también encarga a los hermanos fieles que ayuden al pastor en sus necesidades. Pero Dios le da al
pastor un salario de mucho más valor que el dinero. El pastor que vende su llamamiento celestial
por un salario estipulado y contrata los dones y las habilidades que le dio el Señor se desvía a un
camino que no es conforme a las escrituras y al final no tendrá la aprobación de Dios.
3. El salario es un bozal. El patrón le paga al empleado una cantidad de dinero por el
trabajo que realiza. El patrón tiene el derecho legítimo de dictar el tipo de trabajo que se hace y en
qué forma se hace. Muchas veces el pastor asalariado llega a ser “empleado” de sus oyentes y
tiene que callarse en cuanto al pecado de los que le pagan. Si reprende esos pecados, conforme al
llamamiento que tiene de Dios, pierde su empleo. Tales pastores están en una situación difícil y
llegan a ser “perros mudos, [que] no pueden ladrar” (Isaías 56.10). Ellos son tentados a complacer
a los hombres, porque de ellos buscan su sostén y de ellos viene su manutención. Pero es
imposible servir a dos señores.

4. Comercializa la obra del evangelio. Si la obra del evangelio se coloca al mismo nivel
de otras profesiones es natural que el aspecto comercial esté implícito. Así uno oye decir que
cierto pastor de mucho talento ha sido llamado por el Señor de una posición de menos salario a
otra donde le pagan más. ¿Será que el Señor lo llamó a hacer eso? ¿Haría eso Jesús? Este espíritu
comercial entre los pastores asalariados echa raíces tan profundas que el pastor muchas veces
demanda su salario y lo cobra por cualquier modo que la ley le permita. El espíritu del evangelio es
un espíritu de sacrificio. El espíritu comercial es contrario al espíritu de sacrificio, y cuando se le
permite entrar en la obra del pastor mata el verdadero propósito por el cual se predica el
evangelio. Este espíritu comercial se ha hecho tan predominante que muchos hasta han formado
sindicatos de predicadores que fijan salarios y hacen demandas a las congregaciones. Y si las
congregaciones quieren que se les predique el evangelio tienen que aceptarlo conforme al modo
del sindicato y pagar el precio fijado.

5. Se hace una trampa enredadora. El salario que las iglesias pagan al pastor llega a ser
un lazo que atrapa a muchos jóvenes inteligentes quienes no cumplen los requisitos para este
oficio sagrado. Muchos de ellos son incrédulos. No conocen la voz del Espíritu Santo. No les hacen
caso a muchas de las doctrinas fundamentales de la palabra. No saben, ni quieren saber, cuál será
el destino eterno de las almas de los hombres. Ellos sólo piensan en que aquí hay una profesión
honrada que no requiere llevar ropa cotidiana, ensuciarse las manos, ni trabajar duro. Sólo
piensan que ser pastor les ofrece la oportunidad de moverse entre la mejor clase de la sociedad,
que le llamen reverendo y que el pueblo lo respete y lo honre. Les gusta la idea de dar sermones
adornados con expresiones agradables al oído y oraciones elocuentes, experimentar la sensación
agradable de dirigirse a un auditorio atento y ver su nombre publicado en los diarios como un
orador y predicador popular. Por eso los hombres incrédulos llegan a ser pastores porque desean
un buen salario y renombre personal. No tienen el deseo de ser usados por Dios para salvar a las
almas perdidas para la gloria de Dios. Así se frustra el propósito primordial de ser pastor. La iglesia
se vuelve un centro social, y las almas de los hombres se pierden. La razón es que los hombres
fueron enredados por el salario que se les ofrece a los pastores.
Hijos de pastor. . . lo peor. / Por Junior Zapata

Uno de mis primeros recuerdos de la iglesia es estar sentado en una de las bancas de cedro
adelante. Por alguna razón, a los hijos de predicadores y pastores nos sientan siempre adelante.
Alguien en algún tiempo tuvo brillante la idea de hacer pensar a los demás que mientras mas
adelante se sienta uno en la iglesia mas “santo” o mas “cristiano” es. En fin, mi recuerdo es estar
en esa banca y ver a una hermana que con su dedo apuntándome a la cara me decía: “¡¡Junior, te
tienes que portar bien porque tu papá está predicando!!”.

Hoy, 30 años después, aún no entiendo lo que la hermanita me estaba tratando de decir. ¿Qué?,
¿quiere decir que si mi papá NO estaba predicando entonces me podía portar mal? No quiero
sonar poco brillante pero ¿qué tenía que ver el hecho que mi papá estaba predicando con que yo
me portara bien? Acaso ¿no nos debemos portar todos bien todo el tiempo no importando quién
esté predicando? Ahahahaha, los grandes misterios de nuestro universo!!!!!!

Yo creo que no hay mucho misterio. Creo que es obvio el problema serio que afrontamos como
iglesia con aquellos que son hijos de “Líderes” o “Pastores”. Al mismo tiempo, no quiero poner el
problema fuera de proporción. Hay muchos hijos de líderes cristianos que no hemos tenido la
clase de problemas de rebeldía que generalmente se nos atribuyen. Hemos tenido problemas, si,
pero no hemos llenado el perfil que generalmente (y muchas veces erróneamente) se le atribuye a
los hijos de pastores.

Quiero ser claro aquí, yo se que yo no era el niño merecedor del diploma por mejor
comportamiento. De niño yo no necesitaba oración, creo que necesitaba liberación!!!!!!! Solo
pregúntenle a mis maestros de Escuela Dominical o a los compañeros de ministerio de mis papás.
No me acuerdo muy bien, pero creo que cuando yo entraba los domingos en la mañana al edificio
de la Escuela Dominical, los maestro no decían: “ Huy, allí viene Junior”, creo que decían: “ Huy
hay viene el gadareno” !!!!!!!. Y juzgando mis recuerdos ahora como persona mayor, tengo que
acceder a que mis pobres maestros tenían razón!!

Lo interesante es que ahora también puedo juzgar que mi comportamiento no era porque era hijo
de un predicador sino era resultado de ser un niño hiperactivo. Sí, yo era hijo de pastor, pero
también era hiperactivo. Y recuerdo que había en la iglesia otros niños hiperactivos y traviesos
como yo, pero en ellos, ese comportamiento los hermanos lo veían como normal. En mi, lo
miraban como resultado de ser hijo de pastor.

Esta creo que es la raíz del problema; las expectativas que tenemos de los hijos de nuestros
líderes. Los medimos con la misma vara con que medimos a nuestros líderes. Vemos a Pedrito,
vemos a Susanita, y queremos ver a un pastorcito a una pastorcita. Estamos muy equivocados.

Si tan solo dejáramos en paz a los hijos de nuestros pastores y líderes. Si los dejáramos ser según
su personalidad. Si los disciplináramos según su edad y no según la posición de sus padres, ellos
crecerían en un ambiente que ellos respetarían porque percibirían que la gente al rededor respeta
su personalidad, su forma de ser y su espacio personal.
¿Cómo queremos que los hijos de nuestros líderes sean lumbreras si desde pequeños han crecido
con la famosa frasecita: “ Hijo de pastor. . .lo peor” ?

Una vez, después de hacer una de mis famosas travesuras en la iglesia (le puse una rata blanca en
la bolsa a mi maestra---ya me perdonó--) uno de los adultos me miró hacia abajo con mirada de
dios griego y me dijo: “Bien dicen, hijo de pastor lo peor”.

En la noche, después de que en mi casa me habían disciplinado por mi hazaña, pregunté a mi


mamá qué significaba esa frase. Ella me dijo: “¿Quién te dijo eso hijito?” –“ El hermano Ramiro”—
le contesté, no entendiendo la cara de curiosidad de mi mamá (ahora ya la entiendo!!). “Ah”—me
contestó—“ el hermano Ramiro se confundió, lo el quiso decir fue ‘hijo de pastor lo mejor’!!!!!!!”
Mi mamá siempre sembrando positivismo en mi corazón. “ Lo que hiciste estuvo mal”,--continuó
diciéndome—“ pero lo que el hermano Ramiro te dijo no fue por eso. Eres tan bueno y tan lindo –
(quiero creer que aún lo soy!!!!!!!)—que eres lo mejor”.

¿Qué le estamos sembrando en el corazón a los hijos de nuestros líderes? ¿No creen que si
sembramos en ellos que son lo mejor y que son especiales, crecerán comportándose como los
mejores y los mas especiales?

Quiero pedirles perdón por ponerme de ejemplo, pero humildemente les digo que es el mejor que
pude encontrar!!!!!! Basado en mi propia experiencia, quisiera compartir lo que yo creo que son
las responsabilidades de la iglesia hacia los hijos de pastores y líderes. También quisiera compartir
lo que aprendí de mis padres creciendo como hijo de líder. Y como “bonus track” le quiero
compartir unos pensamientos a mis compañeros de batalla, los hijos de pastores.

Cosas que aprendí de la iglesia:

Mi papá es el pastor, no yo. En 1 Crónicas 29 vemos un ejemplo clásico de esto. El Rey David
estaba dando sus últimas instrucciones para la construcción del templo y la continuidad del Reino.
El capítulo abre con la instrucción firme y específica a toda la congregación: “ Sólo a mi hijo
Salomón ha elegido Dios. El es joven e inmaduro . . .”. Wow!!! David no sólo le estaba hablando a
“su” congregación, nos estaba hablando a todos nosotros. Los hijos de nuestros líderes han sido
escogido por Dios para estar en La Obra con sus padres pero no son como sus padres, por un
tiempo serán jóvenes e inmaduros. La iglesia adulta y madura tiene la responsabilidad de amarlos
así y ayudar a su crecimiento espiritual para que su amor por la iglesia crezca y no disminuya como
muchas veces lastimosamente es el caso.

Castíguenme porque me porto mal, no porque mi papá es pastor. Yo no digo que hay que tolerar
el mal comportamiento. Pero sí creo que debemos ser justos y disciplinar por las razones
correctas. Los procedimientos disciplinarios que la iglesia tenga se deben aplicar. Pero no hay
excusa de sacar la ya trillada bandera de que “tienes que dar el ejemplo”,--¿ejemplo de qué? o
“No te da vergüenza, tu papa es el pastor”--¡No!, no me da vergüenza portarme mal, ni me da
vergüenza que mi papá sea el pastor.

Prémienme por lo que soy no por lo que mis papás son. Muchas veces los hermanos de la iglesia
cometen el error de darle privilegios a los hijos del pastor no porque son competentes sino para
que el pastor se sienta bien que a sus hijos los toman en cuenta. Si los hijos del pastor son buenos
para cantar hay que ponerlos a cantar, si no sirven para cantar, pónganlos de burritos en el drama
de Jesús entrando a Jerusalén, pero no les den un privilegio que no les corresponde. Y cuando se
lo den, asegurense de que sepan que es por sus méritos y no por los méritos de sus papás.

El líder de la congregación es mi papá, no yo. Muchas veces, se le otorga a los hijos de pastores
cierta aura de autoridad por el puesto que el papá o la mamá tiene. Eso es un grave error,
especialmente si son adolescentes. Los hijos de líderes, tienen el derecho a hacer fila afuera en el
estacionamiento antes de un evento como el resto de la gente. Tienen derecho a sentarse hasta
atrás si llegaron tarde. Tienen derecho a no poder estacionar su propio vehículo en un
estacionamiento preferencial. Le damos el mensaje equivocado a los hijos de los líderes y al resto
de la congregación cuando los hijos tiene privilegios desproporcionados. A menos que la
congregación sea propiedad del pastor y de la pastora, la verdad es que debería haber miembros
de la iglesia con mejores “beneficios”.

Cosas que aprendí de mis papás:

Nunca los oí hablar mal del Ministerio. Mis papás nunca nos envenenaron con las quejas del
ministerio. Y me imagino que las había. Nunca hablaron mal de “los hermanos” enfrente de
nosotros. Me recuerdo una vez que mi papá tuvo que dejar el liderazgo de un ministerio por la
ambición de alguien mas que quería su puesto, mis papás nunca hablaron mal de la situación ni
del hermano. Como mis papás nunca se quejaron del ministerio, yo crecí aprendiendo que era la
vida mas emocionante que había y naturalmente le pedí a Dios que me llamara a La Obra así como
había llamado a mis padres

Nunca nos pidieron que nos portáramos como “hijos de pastores”. Muchas veces nuestros líderes
les piden a sus hijos que dejen de hacer algo o se comporten de cierta forma por la posición de
liderazgo que ellos tienen. Les tengo malas noticias, su hogar es mas importante que su ministerio.
Si se siente presionado porque sus hijos “den el ejemplo”, de el ejemplo usted primero, dedíquese
a sus hijos mas que a su ministerio. Muchas de las cosas que yo hacía y mucho de mi
comportamiento muchas veces tuvo que haber avergonzado a mis papás. Pero ellos pedían que yo
cambiara no porque ellos eran “líderes” sino porque yo tenía que honrar a Dios. Eso era lo
importante para ellos, yo, entonces crecí aprendiendo también que eso debía ser lo importante
para mi.

En la Iglesia y en la casa, mis papás eran los mismos. Con tristeza tengo que decir que al hacer
consejería con muchos hijos de pastores, me doy cuenta del doble mensaje que reciben de parte
de sus padres. En la iglesia mi papá era caballeroso con mi mamá, en la intimidad de nuestra casa
también. Delante de los hermanos mi mamá era cariñosa conmigo—a pesar de mis maravillosas
travesuras!!—en la intimidad de nuestra casa también. En el púlpito mi papá predicaba con poder
acerca de la oración y cuando yo me levantaba al baño a las 4:00 a.m. yo miraba a mi papá de
rodillas orando—todos los días—. Mi mamá regañaba a las hermanas para que dejaran de ver
telenovelas y leyeran su Biblia. En la casa, si mi mamá no estaba haciendo el oficio, estaba leyendo
su Biblia—siempre— En la Iglesia y en la casa, mis papás eran los mismos.

Cosas que aprendí como hijo de pastor:

Dios tiene un lugar especial en Su corazón para los hijos de pastor. Dios sabe que muchas veces yo
tuve que “ compartir ” a mis papás con Su Obra. Las noches que tal vez me dormí y mi papá no
había llegado porque el servicio se había alargado. Los fines de semana que no pude ir al parque
de diversiones como todos mis amiguitos porque nosotros íbamos a la iglesia. La vez que yo quería
ir a ver a mi equipo preferido de fútbol pero ese día mi papá ya tenía compromiso para predicar.
Todo esto Dios lo guarda en Su corazón de Padre y nos lo recompensa. Tal ves hemos llorado
porque nuestro sistema de vida es diferente al de las familias de nuestros amigos. Dios sabe esto,
por eso ha prometido que los que sembramos con lágrimas cosecharemos con regocijo. En mi
caso, ¡¡cómo he cosechado de bien!!

Los hijos somos el regalo de Dios a nuestros padres. En el Salmo 127 Salomón describe lo que él
vio en su padre el Rey David. Obviamente, David le hizo sentir a Salomón que el como hijo era la
bendición mas grande que tenía. “He aquí, heredad de Jehová son los hijos; recompensa es el
fruto del vientre.”(vr. 3) Nosotros somos la herencia que Dios le ha dado a nuestros padres. Es
privilegio de ellos tenernos, y es privilegio nuestros ser ese regalo para ellos. Tal vez no muy te
gusta la idea de haber nacido en un hogar de pastores, pero eso no lo puedes cambiar porque Dios
quiere que esa sea bendición para tus padres y para ti. Es un privilegio muy alto. No somos hijos
de los ancianos de la iglesia, no somos hijos de la maestra de Escuela Dominical. Somos hijos de
nuestros padres y somos el regalo de Dios para ellos, si eso no le gusta a la iglesia, el problema es
de ellos.
Mi papá es el pastor todo me faltará. . . . A veces, dependiendo de la naturaleza del Ministerio, los
hogares de pastores y líderes no tienen todas las comodidades que los hijos quisieran tener. Aún
así, Dios nunca los abandona y siempre les da lo necesario. Afortunadamente, muchos ministerios
cuidan bien de sus líderes y sus familias. Tal ves como hijo de pastor o líder te has sentido limitado
en lo que tienes y en lo que puedes tener. Tenemos que recordar que fuimos llamados como
familia a servir a Dios por fe, no por dinero. Y al final del camino te darás cuenta que vale mucho
mas la pena vivir por fe que por el trabajo. Tal ves no pudiste tener todas las cosas que quisiste
pero se que tuviste lo que necesitabas. Cada ves que deseaste algo y no lo podías tener a causa del
llamado de tus padres, Dios te lo va a dar a lo largo de tu vida. Tus hijos van a cosechar lo que tu
sembraste. No digas que creciste en pobreza, porque ese es un termino de nuestra sociedad
consumista y materialista. Pobre no es el que no tiene, pobre es el que no cree. Los hijos de
pastores tal vez no heredamos terrenos, ni fortunas, ni reinos, heredamos algo mas valioso.
Heredamos algo que otros, por mucho que amen a Dios, no pueden heredar si no están en La
Obra. Se nos deja una legado espiritual, el hecho que nuestros padres no sirvieron en la industria,
no sirvieron en el gobierno o en los negocios, sirvieron con sus vidas y sus hijos al Dios Altísimo
creador del universo. “. . .pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” , es mas que un versículo bonito
en Josué 24 para colgar en la cocina. Es la declaración de Josué a la congregación y a sus propios
hijos que lo mas importante que el le dejaba a su familia no eran los terrenos, las pertenencias o
cualquier otra cosa material, la herencia que el dejaba era que él y su familia habían servido y
servirían a Jehová.

“Hijo de pastor . . . ¿lo peor”?, no creo. Seremos lo que la iglesia espera que seamos. Iglesia,
instruye al hijo de pastor en su camino y cuando sea grande no se apartará de el.

El ministerio y el matrimonio: Las esposas de pastor lo dicen todo

Por Gabriele Rienas

Las estadísticas respecto a los matrimonios de pastores son alarmantes:

Ochenta por ciento de los pastores dicen que no tienen suficiente tiempo con su cónyuge y que el
ministerio tiene un efecto negativo en su familia.

Treinta y tres por ciento dice que estar en el ministerio es un peligro declarado para sus familias.
Cincuenta por ciento de los matrimonios de pastores terminan en el divorcio.1

Ochenta por ciento de los cónyuges de pastor desean que su cónyuge tuviera otra profesión.

La mayoría de las esposas de ministro encuestadas dijeron que lo más destructivo que había
ocurrido en su matrimonio y en su familia fue el día que entraron en el ministerio.2 Especialmente
alarmante es la entrada de las esposas de pastor. Un elevado porcentaje desea que su esposo
tuviera otra profesión. Creen que el matrimonio es destructivo para su matrimonio. Estas
preocupaciones convincentes necesitan atención.

La vida en el ministerio añade un grupo determinado de problemas a una relación conyugal. Por lo
visto, esos son problemas serios. Los obstáculos, aunque no insalvables, necesitan cuidadosa
atención porque pueden causar destrucción.

En un día de enero cuatro esposas de pastor se reunieron para comparar notas acerca del tema de
estar casada con un pastor. Su objetivo era conversar acerca de los problemas específicos y los
beneficios de esta función. Vacilantes al principio, rápidamente se ganaron la confianza las unas de
las otras y descubrieron sus experiencias comunes y hablaron de las lecciones aprendidas.

El grupo estaba bien representado. Joyce (se han cambiado los nombres) ha estado casada por
treinta y siete años y tiene dos hijos adultos. Ella y su esposo comenzaron como evangelistas y
después pasaron al pastorado. Hace poco, dejaron un largo pastorado para aceptar un puesto en
una nueva iglesia.

Diane ha estado casada por dieciséis años y tiene dos hijos adolescentes. Ella y su esposo
pastorean una congregación grande e importante. Antes tuvieron varias funciones de asociados
que abarcó varios años.

Abby fue llamada al ministerio pastoral junto con su esposo. Han estado trabajando juntos en el
ministerio de jóvenes durante toda su vida conyugal de diez años. Han estado en una iglesia
suburbana durante tres años. Tienen dos hijos menores de cinco años.

Katie y su esposo han estado en una gran iglesia metropolitana durante tres años. Han estado
casados siete años y tienen tres niños de edad preescolar. Su esposo es pastor asociado. Antes de
esto fueron pastores de jóvenes en otro distrito.
¿Qué tienen que decir cuatro esposas de ministros acerca de estar casada con un pastor?
Escuchemos en esta reunión de esposas de ministro que lo dicen todo.

LA FUNCIÓN DE UNA ESPOSA

Uno de los mayores retos para la esposa de un pastor es definir su función y propósito. Al
principio, esto parece personal y pudiera parecer no tener nada que ver con su matrimonio. Sin
embargo, tiene todo que ver con su nivel de satisfacción en su vida y en su matrimonio. “La esposa
de un pastor tiene que ser quien ella es. Tiene que sentirse bien como es. Su esposo desempeña
una función importante en afirmar esto”, dice Joyce, que ha apoyado con mucho entusiasmo a su
esposo durante muchos años.

Una mujer que sabe qué es y qué no es, que entiende su llamado y propósito dado por Dios, y que
usa sus dones estará mucho más satisfecha en su relación con su esposo. El esposo puede tanto
fortalecer y bendecir a su esposa por ser excepcional, o imponer su propio plan. “A las
congregaciones les agrada saber que su pastor y su esposa son un equipo y que se apoyan el uno
al otro”, añade Joyce.

Katie nos recuerda que definir la función de una esposa en el ministerio lleva tiempo y trabajo.
“Fue duro al comienzo de nuestro matrimonio. Llevó diálogo y tiempo obtenerlo. Lleva un rato
desarrollar sus dones y entender qué son”.

La mayoría de las veces el comienzo de un matrimonio y el comienzo del ministerio coinciden. Eso
significa que la pareja pastoral entra en nuevas funciones sin ninguna experiencia. El idealismo
cede el paso a la vida real y a la aplicación práctica. Las parejas tienen que trabajar juntas en esto.

A veces los esposos pueden imponer expectativas a la esposa por simple necesidad, desesperación
o pensamiento poco realista. La comunicación y la negociación se vuelven importantes. Expresar y
recibir aportes son necesarios en todo matrimonio, pero son muy importantes en el matrimonio
del pastor debido a las presiones externas del ministerio.

Diane, que tiene un ocupado esposo en una iglesia suburbana importante y próspera, emplea una
analogía convincente: “Veo expectativas en una relación conyugal como depósitos y extracciones
bancarias. Cuando satisfago las expectativas o requisitos de mi esposo, estoy haciendo depósitos
en nuestra relación. Cuando establezco límites o rechazo un requisito, estoy haciendo una
extracción. Para tener un sano equilibrio en la cuenta de la relación, sólo hago extracciones
cuando me siento fuerte acerca de algo. Si hago depósitos frecuentes en la cuenta, mi esposo me
ve como que lo apoyo, y es más probable que entienda y aun celebre mis deseos cuando tienen
que hacerse extracciones.”

LAS LIMITACIONES DEL TIEMPO

Hallar tiempo juntos como pareja es a menudo un reto. Como se ha dicho, ochenta por ciento de
los pastores dicen que no tienen suficiente tiempo con su cónyuge.3 Las esposas de pastor
confirman esa estadística y ponen ese problema entre los primeros cinco retos de ser la esposa de
un pastor. La falta de tiempo con su esposo es sobre todo difícil cuando los hijos son jóvenes,
porque las esposas se sienten abrumadas por la responsabilidad de cuidar de ellos y llevar la casa.

Joyce, en asociación del ministerio con su esposo durante muchos años, dice: “Hemos estado en el
ministerio mucho tiempo. Pudiera decirse que mi esposo es un pastor que trabaja en exceso.
Nuestra generación simplemente esperaba eso. Aprendimos a afrontar eso. Muchos días, mi
esposo trabajaba de seis de la mañana a diez de la noche.” Sin embargo, ella decidió celebrar eso
como el llamado de Dios en su vida, optando por ver su función tanto como organizador de la casa
y padre principal como importante y fortalecedora de su esposo.

“Aunque no hubiera querido nada distinto, sí le eché la culpa una que otra vez”, admite ella.

Aunque en varias oportunidades tuvieron conflictos al respecto, miran atrás a sus años de
ministerio como recompensa ahora que están en los años del nido vacío. “Acostumbrábamos
llevar a los muchachos a la iglesia el domingo antes de las seis de la mañana. Tomábamos
rosquillas y los dejábamos jugar y ver juegos de video mientras nos preparábamos para el culto.
Hace poco mis hijos crecidos recordaron los buenos tiempos que tenían los domingos por la
mañana, sobre todo las rosquillas. Fui a la vez sorprendido y deleitado de oír cómo lo tomaron.
Pienso que tenía que ver con que lo hicieron una experiencia positiva en vez de refunfuñar por
ella”, recuerda Joyce.

Abby, la esposa de un pastor de jóvenes con dos niños de preescolar, cuenta la lucha emocional
que sintió cuando nacieron sus hijos. Ella tuvo un llamado específico al ministerio. Casada durante
seis años y asociada con su esposo en todos los aspectos del ministerio, las cosas cambiaron
radicalmente cuando llegó su primer hijo. “Por mucho que amaba a mi hijo, me sentí celosa del
tiempo que mi esposo podía continuar dedicando al ministerio, cuando ahora estaba preocupada
con el cuidado de nuestro hijo lo sentía distante de las cosas por las que me apasionaba. Al
principio, luché.”

Ayudaron el tiempo, la perseverancia, y la comunicación conyugal. “Las cosas están mucho mejor
ahora. Mi esposo valora el tiempo en el hogar y con la familia. Esto me ayuda a sentirme vinculada
a él. Conversamos acerca de cómo me siento, y él trata de comprender. Los muchachos son
mayores ahora y participan con nosotros en el ministerio. Pasan un gran tiempo en las actividades
de jóvenes y salidas de la iglesia. Creo que está enriqueciendo sus vidas”, supone Abby.

“Los líderes de nuestra iglesia hacen énfasis en las familias saludables; por lo tanto, animan a los
pastores a hacer de sus familias una gran prioridad”, dice Katie. “Las esposas de ministro en
nuestra iglesia se ven como asociadas valiosas de su esposo. Esto trae como consecuencia un
fuerte sentido de esfuerzo en equipo.” Esa clase de ánimo proveniente de una familia de la iglesia
es una poderosa bendición en la vida de una pareja de pastores jóvenes.

Diane es pragmática acerca del tema tiempo. “Somos nuevos en eso, y la cuestión es hundirse o
nadar. Mi esposo sale a menudo. Viajó veintitantos días el mes pasado. Es simplemente la manera
en que es ahora. Lo bueno es que cuando entra por la puerta se aísla completamente del mundo y
está con nosotros.” Ella celebra la función de su esposo en la iglesia y admira el trabajo que él
hace.

La conducta del esposo-pastor hacia su esposa acerca de su programa puede ayudar muchísimo.
Aunque esté ocupado, si comunica con toda claridad que ama a su esposa y la valora como parte
importante de su vida y su ministerio, eso ayudará a ganar su apoyo a sus obligaciones. Muchas
veces una mujer tiene que saber que su esposo anhela emplear tiempo con ella y que busca la
oportunidad para hacerlo. El estar a la defensiva y en conflicto respecto a su programa sólo
aumentarán el problema. Si la pareja puede ponerse de acuerdo en el reto y cooperar como
equipo, eso aumentará la satisfacción en ambas partes.

“Estoy agradecida al Señor por hacerme una joven independiente”, añade Diane. “Es obvio que
dependo de Dios, pero puedo lidiar sola con el tiempo. Cuando mi esposo viaja, a veces me siento
solitaria. En esos tiempos, le doy gracias al Señor por la lectura. También tengo algunos buenos
amigos a los que puedo llamar.”
Una mujer que desarrolla una sensación de bienestar e independencia tiene un tiempo mucho
más fácil. Esperar porque la vida comience cuando su esposo sale por la puerta lleva a una mujer a
la frustración y a convertirse en víctima. Si ella desarrolla pasión personal y significado en otras
actividades, estará más realizada y menos resentida. Si le añade buenos amigos a la mezcla, se
beneficiará aun más.

CONSEJEROS

La mayoría de las esposas de pastor, si no todas, dirían que quieren apoyar al esposo y tratar de
animarlo más que derribarlo en el ministerio. Hace algún tiempo algunas veteranas esposas de
pastor estaban hablando acerca del escuchar a su esposo predicar semana tras semana. Ellas
cambiaron impresiones sobre lo que era oír sermones de la misma persona semana tras semana,
año tras año. La mayoría planteó que disfrutaban de oír al esposo predicar. Pero otras pocas
admitieron que estaban dolorosamente conscientes de las veces que el esposo parecía no
preparado en su expresión oral. También admitieron que a veces fueron tentadas a corregir la
gramática del esposo o su selección de las palabras después del culto. Una esposa tímidamente
sacó de su cartera una larga lista hecha jirones. Ella llevaba esta lista semana tras semana,
anotando meticulosamente los errores que su esposo cometía para que los pudiera corregir
después del culto.

La mayoría de las esposas no están plenamente conscientes de los detalles cotidianos del trabajo
del esposo. Su conciencia de la realización de sus trabajos se basa principalmente en lo que ellos
les dicen más que en experiencia de primera mano. Sin embargo, las esposas de pastor a menudo
observan al esposo cuando trabaja. Esa familiaridad trae consigo la tentación de evaluarlo y de
criticar su conducta.

“A través de los años, he aprendido que puedo confiar en sus elecciones”, dice espontánea Joyce.
“Por supuesto, no estamos de acuerdo a veces, y entonces se vuelve un asunto de oración. En esos
tiempos, digo, ‘el es el pastor de la iglesia, y no yo. No veo todo el funcionamiento todos los días, y
no sé todos los detalles. Voy a dejar que esa decisión sea suya.’ ” Después de pensar un momento,
añade: “A veces diré lo que pienso porque me considero a mí misma que soy un equilibrio para mi
esposo. Creo que él está de acuerdo.”

“No soy una líder natural, pero me aferro a mis ideas. A veces pongo las ideas aparte cuando mi
esposo llega a casa”, admite Abby. “Debo que tener cuidado con eso.”
Katie es sincera en cuanto a esa lucha en los primeros tiempos de su matrimonio. “Cuando éramos
pastores de jóvenes, me encontré haciendo más eso. Amaba aquellos muchachos, y tenía mis
propias ideas de qué podría dar resultado. No estaba clara sobre qué parecía la asociación. No
podía entender por qué no usaba mis ideas si eran buenas. Aprendí que él tenía un buen plan,
aunque no fuera mi plan. Tuve que dar un paso atrás, respetarlo y apoyar su visión.” Ella ha
aprendido rápidamente.

Tal vez las parejas que entran juntos al ministerio y al matrimonio pudieran tener una vista
ligeramente idealizada de cómo sería eso. Esto es cierto sobre todo si la esposa se considera
llamada a la misma clase de ministerio que su esposo. El imaginarse la unidad armoniosa, el tomar
decisiones juntos, y trabajar codo a codo en el reino de Dios parecen deseables, aun espiritual. Sin
embargo, la realidad es que dos personas no piensan exactamente igual ni enfocan las cosas de la
misma manera todo el tiempo. Se multiplica en las diferencias de personalidad, y se potencia al
aumentar los conflictos.

El respeto por su esposo y sus métodos y enfoque tiene prioridad sobre el tener razón y hacer las
cosas a nuestra manera. Diane admira a su esposo. “Tengo un profundo respeto por los
llamamientos que hace mi esposo. Quiero ser como él”. Dijo que debido a que ella rara vez trata
de influir en él, su aporte trae mucho más peso cuando surge algo importante.

La buena comunicación es la clave. “Soy cuidadosa de cómo expreso las cosas. El cuestionamiento
dogmático no caería bien”, dice franca Diane. “Por lo general, expresaré preocupaciones en una
pregunta: ‘¿Qué piensa de eso…?’ Obtengo su respuesta y entonces regreso con: ‘He aquí cómo
me siento al respecto.’ Es como tomarse una medicina con un poco de azúcar”.

Diane cuenta acerca de una eficaz herramienta de comunicación. “Descubrimos este truquito hace
algunos años y ahora lo usamos constantemente. Les damos puntuación a las cosas en una escala
de 1 a 10. Le diré: ‘Esto es un 8 o un 9.’

“Él dirá: ‘Esto es sólo un 4 para mí.’ Esto nos ayuda a saber dónde está en la escala.
“Rara vez uso 8 a 10 a no ser que sea muy importante. Si lo uso, él sabe que es muy importante. A
menudo uso 4 y 5. Si es un 6, sé que es importante para él. Descubrimos esa escala por casualidad,
y de repente una luz se encendió. Da buen resultado para nuestra comunicación.”

RESPETO Y ADMIRACIÓN

Libros recién publicados han hecho énfasis en que la mayor necesidad de un hombre es el respeto
y la admiración de su esposa. Esa necesidad es tan grande como la necesidad de una mujer de que
su esposo la ame. Los hombres están de acuerdo en que eso es cierto.

Sin embargo, pastores confiados y seguros de sí mismos aparecen en lo exterior, la vulnerabilidad


y la inseguridad pueden estar presentes al mismo tiempo. Los hombres no expresan verbalmente
estos sentimientos. Diane contó que su esposo frecuentemente dice: “Sólo quiero que estés ufana
de mí”.

Con prudencia ella añade: “Cuando la esposa constantemente corrige al esposo, el hombre piensa:
Piensas que soy un tonto, y no crees en mí. La esposa pudiera sólo estar tratando de mostrar su
reacción, pero el esposo no lo capta así. Él necesita estímulo más que consejo.”

Ser pastor es un oficio muy visible, y la iglesia es la familia de Dios. Por lo tanto, el pastor está
abierto a mucho escrutinio y análisis. Cada vez que predica, se hace vulnerable, dando a la gente la
oportunidad de examinar o criticar lo que ofrece. La esposa opta, o por volverse aliada del esposo,
o por volverse otra fuente de tensión en la vida de él. “Cuando mi esposo entra por la puerta, sé
de inmediato cómo ha tenido el día”, dijo Katie. “Él es fuerte. Nadie diría que es inseguro. Pero él
admite que en lo más íntimo necesita seguridad”.

SEGURIDAD EN EL MATRIMONIO

Muchos de nosotros hemos sido afectados por las revelaciones de inmoralidad en algunos
matrimonios de pastores notorios. También sabemos que nuestro esposo trata con almas
atribuladas que a menudo no tienen límites sanos. Katie admite de buena gana que las
revelaciones de inmoralidad en personalidades públicas del ministerio la asustan. Cuando oye de
tales casos, se pregunta cómo las parejas pueden salvaguardar su matrimonio.
La prevención y la protección del matrimonio antes de que surja un problema es la clave. Si la
relación conyugal es sólida antes de que venga la tentación, será mucho más probable que la
pareja la venza. El luchar por el buen éxito de su matrimonio parece ser común en matrimonios de
pastores de larga duración. Una actitud en la que hemos estado de por vida lleva a la
perseverancia y a la prevención.

Diane dice que ella y su esposo han analizado esto. “Estamos en esto de por vida. Cualquier
dificultad que surja en nuestra relación, quiero una recuperación rápida. Haré todo lo que pueda
para resolverlo entre nosotros y movernos de ahí.” Ese tipo de compromiso persevera a través de
los tiempos duros y trae seguridad a la relación.

En un nivel práctico, Diane añade: “Si me convierto en una gran compañera sexual de mi esposo,
se adelanta mucho en el camino hacia la relación a prueba de aventuras amorosas. La unidad
sexual con su esposa es enorme para un hombre. En una escala de 1 a 10, es un 12.” Una esposa
tiene mucho poder en ese aspecto tanto para edificar como para derribar a su esposo.

Además, los límites y las salvaguardas apropiados son necesarios para cualquiera que trabaje con
personas. Eso incluye responsabilidad y limitaciones que impidan aun la aparición de conductas
impropias.

Es lo mejor para las parejas pastorales el predeterminar los límites y estar de acuerdo con ellos.
¿En qué circunstancias, si es que las hay, estaría el pastor solo con otra mujer? ¿Cuáles serían las
salvaguardas? ¿Qué sobre las reuniones en la oficina? ¿Cuándo estas tendrían lugar y bajo qué
condiciones? ¿Ante quién es responsable? ¿Quién formulará esas preguntas y se las hará a ellos?

La visibilidad de la esposa para la congregación también desempeña una función de proteger el


matrimonio y tiene otros beneficios. Aunque las funciones, las responsabilidades, y aun el grado
de participación puede variar mucho, las esposas de pastor tienen que estar presentes en la vida
de la iglesia. Un esposo que celebra la presencia excepcional de su esposa invierte en su
matrimonio. También contribuye a la confianza que ella tiene en sí misma y en su llamado
excepcional, cualquiera que sea.

CÓMO OBTENER AYUDA


¿Qué tiene que hacer una pareja pastoral cuando surjan dificultades que parecen insalvables?
¿Qué si los intentos de comunicación fallan y los temas sin resolver causan heridas y fatiga en su
relación? La realidad es que los matrimonios de pastores no son inmunes al divorcio. Cuando
sucede esto, la destrucción es grande y de largo alcance. En el pasado, buscar ayuda externa
parecía una posibilidad impopular y remota.

Gracias a Dios, la orientación y la ayuda matrimonial han sido cada vez más aceptadas. Katie
confirma eso. “El primer año de nuestro matrimonio fue difícil. Mi esposo acudió al pastor
principal en busca de ayuda. No hubo vergüenza en su respuesta a mi esposo. Él le recomendó
orientación externa.” Libres para buscarla sin reservas, fueron muy ayudados por lo que
aprendieron.

“Si usted va al médico para la salud física, ¿por qué no iría a un consejero matrimonial si su
matrimonio tiene dificultades?”, añadió Diane. “Si fuéramos perfectos, ¿cómo nos relacionaríamos
con nuestro pueblo? La gente habla más acerca de lo que en realidad está pasando. Vivimos en
una sociedad de mucha comunicación. La gente habla de todo. Todo está al descubierto. El
beneficio es que podemos ser más libres para pedir ayuda cuando la necesitamos.”

UNIDAD ESPIRITUAL

Aunque haya beneficios definidos a una mayor apertura y al diálogo sincero, hay también
desventajas. El peligro es que nos volveremos tan cognoscitivos en nuestro enfoque de los
problemas que dejaremos fuera el componente espiritual de una relación matrimonial fuerte. El
adagio es viejo pero cierto: la familia que ora unida permanece unida.

El grito de muchas mujeres es para que los esposos asuman más el liderazgo espiritual en el hogar.
La esposa de pastor tiene el privilegio de observar a su esposo ejercer el liderazgo espiritual en
una iglesia. Si este liderazgo se extendiera al hogar dependerá de la pareja.

Perece lógico que un hombre que exhorta apasionadamente y ora públicamente lo haría así en la
privacidad de su hogar. Sin embargo, en un ambiente de entera sinceridad, muchas parejas
pastorales admiten que ellos no oran ni ejercitan una vida devocional juntos. Una encuesta
informó que noventa y cinco por ciento de los pastores no oran regularmente con su cónyuge.
Este es un hecho misterioso. Tal vez la espiritualidad en público sea más segura que la expresión
espiritual privada e íntima. La espiritualidad de uno es más vulnerable en un ambiente en que su
cónyuge lo conoce íntimamente. Cualquiera que sea la razón, las parejas pastorales tienen que
esforzarse por hacer de la oración parte normal de su relación.

LOS BENEFICIOS INESPERADOS

Aunque estar casado y en el ministerio tiene sus problemas, también tiene sus beneficios. Cuando
se le pidió que contara lo que a ella más le complace de su matrimonio, Joyce dijo: “Tengo un
esposo que es apasionado acerca de Dios. Es un hombre de Dios. Dirige su casa acorde con la
Palabra”.

“Estoy anonadada con las cosas que hemos visto hacer a Dios en nuestra iglesia y en nuestra
familia”, dice Katie. “Lo hemos visto proveer. Hemos visto milagros, y hemos sido bendecidos.
Hemos criado a nuestros hijos en un hogar en el que una y otra vez han sido testigos de milagros.”
Disfrutar de estas bendiciones juntos provee un vínculo especial a la familia.

Abby señala que la esposa de un pastor se beneficia de la flexibilidad que trae el programa de su
esposo. “Aunque a veces pueda estar ocupado, también me puede ayudar a hacer cosas en pleno
día si surge la necesidad. Me encanta esta flexibilidad.”

Ella también señala los beneficios de la familia de la iglesia que sea cariñosa. “A pesar de todo,
usted es especial porque es la familia del pastor. La mayoría de ellos lo aman y son comprensivos.
Les complace amarlo”. Ese tipo de apoyo congregacional recuerda la clase de apoyo que las
jóvenes parejas acostumbraban recibir de las familias antes de que nuestra sociedad se volviera
ambulante. Eso enriquece una relación y provee perspectiva, contrarrestando la tensión del
aislamiento con la que luchan muchas parejas.

Una lista de los beneficios de que disfruta la esposa de un pastor no está completa si no se
mencionan las muchas oraciones que la gente hace a favor de su matrimonio. La esposa del pastor
aprecia el aliento y el consuelo que vienen de la seguridad de que los santos están orando
diariamente por ella, su matrimonio y su familia. Ellas están en muchas listas de oración desde el
día en que aceptan el llamado de una iglesia.
La mayoría de las personas conocen de matrimonios de pastores que se han destruido.
Dondequiera que oímos de tal tragedia, nos entristecemos. Nos volvemos más conscientes de
cuán frágil puede ser nuestra vida. Nos recuerda nuestra humanidad y nuestras vulnerabilidades.

Admiro a las parejas pastorales que buscan una relación apasionada, unificada, y sana. El tema
recurrente que aparece con las esposas de pastor en tales matrimonios es el mantener una
perspectiva positiva y orientada a la solución de los problemas del matrimonio pastoral. Quizá la
actitud lo sea todo.

Joseph Barth dijo: “El matrimonio es nuestra última y mejor oportunidad de crecer”. Aunque cada
persona es diferente en carácter, fortalezas, y pasiones, una resolución a hacer que una relación
dé resultado adaptando y buscando el crecimiento personal parece ser la clave. La esposa de un
pastor que sea sincera respecto a sus problemas, pero que adapte pragmáticamente sus
expectativas, puede buscar soluciones y disfrutar del buen éxito y de la realización en su relación
matrimonial.

No estamos solas en nuestro viaje. Si pudiéramos describir el matrimonio como un banco con tres
patas, la ayuda del Espíritu Santo es la tercera pata en la relación. Hacemos lo que podemos, y
dependemos de su ayuda. Diane lo resume así: “No soy una víctima. Opto por asumir una función
activa en mi vida”. Este enfoque de la vida y del matrimonio en el ministerio lo hace diferente

La esposa del pastor (bosquejos)

Estamos proveyendo este estudio en formato PDF.

La Esposa del Pastor

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Autor: Autor desconocido - Temas relacionados: Bosquejos, Mujer en la iglesia, Mujeres, Pastor

Juan Wesley

junio 21, 2008 a las 3:14 pm

Que tema tan importante, ya que el “Mandilismo” a entrado a la iglesia. Las libertades de la mujer
en el mundo han llegado hasta en las familias del pastor. Los pastores de hoy en dia dicen amar a
sus esposas, se lo muestran ayudando en los quehaceres de la casa, ayudando con los hijos, e
incluso por tal de mantener a las esposas contentas dejan que tomen desiciones importantes en la
casa asi como en la iglesia. La escusa de los pastores es que la mujer tambien tiene derecho de
decidir, la esposa tiene derecho de estar contenta.

Pero algo peor hay iglesias donde la esposa del pastor es la reyna, solo es la que da las ordenes,
que por un lado es correcto ordenar, pero tambien deben ordenar y hacer cuando no hay nadie
quien haga.

Ojala pastores puedan reflexionar en esto, y sea un tema en conferencias misioneras y pastores.

Responder

Anonymous

junio 25, 2008 a las 3:20 am

Pues mi estimado Juan Wesley. yo soy Cristiano Bautista Independiente Fundamental a raja tabla,
entiendo y sostengo que la Biblia prohibe a las mujeres ejercer dominio sobre el hombre y en
especial, liderazgo en la iglesia. Pero no estoy de acuerdo que el ayudar a la esposa lavando platos,
cocinando, barriendo en los que haceres del hogar sea algun tipo de liberación femenina. Yo no
veo el problema en ayudar a su amada esposa de vez en cuando. La mujer es parte escencial del
hogar pero tampoco hay que irrespetar o pensar que son un robot. El hombre es la cabeza y debe
ejercer su posición pero la mujer es el alma y no una esclava. No es ninguna falta cocinar un
domingo para que ella pueda descansar.

Responder

Anonymous

julio 27, 2008 a las 1:19 am

En mi iglesia la esposa del pastor tiene un trabajo secular , ademàs ella estudia para graduarse
como profesional , eso por supuesto le quita tiempo para dedicarse a las labores de casa y apoyar
a su esposo (el pastor) en el ministerio que Dios le ha encomendado.

El pastor en las mañanas , hasta el mediodìa se dedica a los quehaceres de casa y por las tardes
recièn tiene tiempo para hacer la obra, su esposa se esfuerza a pesar del poco tiempo que tiene
para servir en la Iglesia , pero me parece que sus labores adicionales le quitan tiempo para hacer
un mejor trabajo en la obra.

¿Què podrìa sugerir para que esto que parece un problema se pueda revertir?

Responder

Rey

agosto 6, 2008 a las 6:04 am

La esposa del pastor tiene un ministerio de mucha importancia y puede llegar a ser de incalculable
bendición cuando entiende cual es el lugar que Dios ha establecido para ella tanto en el hogar
como en la iglesia, y no solamente ella, sino en general la esposa del creyente.

Nunca una hermana debe pretender suplantar a su esposo en las funciones que solamente un
hombre puede realizar….. porque somos machistas? NO, porque así lo ha establecido el Señor.

Por nuestra parte, mostrémosle amor a nuestras esposas, seamos colaboradores también con
ellas, eso no nos denigra, sino que ayuda a que ella pueda sujetarse a nuestro liderazgo, es con
amor, “como Cristo ama a la iglesia”, no es dictadura…., claro está, todo esto sin permitir bajo
ninguna circunstancia que no se sometan “como al Señor”.

Los hombres, al jugar nuestro papel correctamente, contribuímos a evitar esa epidemia que se
llama “la desobediencia femenina a la palabra de Dios”.

Responder

Christian Acevedo Esquivel

octubre 6, 2008 a las 3:12 pm

Antes que nada quiero agradecer a los hermanos que se preocupan por este ministerio tan dificil
como lo es ser esposa de pastor, dejenme contarles que yo estoy estudiando para ser pastor, y
estoy planemente convencido que la esposa de pastor juega un papel muy importante dentro de
nuestro ministerio, porque es quien nos apoya, la que nos de animos cuando lo necesitamos, la
que nos ayuda en todo lo que puede para que nuestro ministerio crezca, y aparte sumenle los
trabajos en el hogar, los pequeñines, dejenme atreverme a decir que el ser esposa de pastor es un
ministerio muy complicado, y por el cual nuestras mismas iglesias y nosotros mismos como
pastores deberiamos ayudar mucho en oración, ya que no es nada facil tener la paciencia, el
desempeño de sus obligaciones en la iglesia y en casa, el crecimiento espiritual y personal, si no
hay una intima comunion con Dios, quiero proponer una cadena de oracion por todas nuestras
hermosas esposas para que el Señor las ilumine abundantemente y les de sabiduria para que su
ministerio sea grande y agradable para nuestro Señor.

Responder

Anonymous

octubre 8, 2008 a las 5:47 pm

SEGUN LA ESCRITURA LA MUJER DEBE ESTAR SUJETA A SU MARIDO Y DENTRO DE LOS REQUISITOS
PARA UN PASTOR ESTAN QUE SU ESPOSA E HIJOS DEBEN ESTAR EN SUJECION, PUES DEBE
RESPONDER LA PREGUNTA QUE ALLI SE LE HACE QUE ES ¿COMO GOBERNARA LA CASA DE DIOS
SINO LO HACE CON SU PROPIA CASA?. CREO FIRMEMENTE QUE SU PASTOR ESTA EN GRAVES
APRIETOS CON NUESTRO SEÑOR Y EL DEBERIA PENSAR O MEDITAR CALMADAMENTE SOBRE SU
MINISTERIO. NO VEO PROBLEMAS EN QUE LA ESPOSA COOPERE CON SU ESPOSO, PERO EN LO
QUE DIOS LE HA MANDADO QUE ES EN LA DIRECCION DEL HOGAR. LA PROVISION SIEMPRE DEBE
LLEVARLA EL CABEZA DEL HOGAR. DIOS BENDIGA A SU PASTOR.

Responder

hija de Dios

octubre 29, 2012 a las 12:24 pm

mide tus palabras hijo, recuerda que de la sabiduria humana no estamos sujetas

Responder

Araceli Trujillo

enero 13, 2009 a las 11:52 pm

Es muy ligero hablar de un papel como la que ejerce la esposa de un pastor. Seria muy interesante
que ellas misma pudieran opinar acerca de su rol y de lo que ellas mismas tienen que vivir en el
ministerio. Considero que todas las mujeres que estamos en el ministerio desarrollando cualquier
papel es porque hemos recibido un llamado individual de parte de Dios y actuamos en obediencia
a El. Quien es esposa de pastor no solamente tiene que lidiar con su llamado si no que todavia aun
tiene que lidear con un papel donde todos opinian y juzgan, pero que sin embargo solo ellas
comprenden.

En mi opinion deberian ser mas comprensivos y menos listos para juzgar y emitir toda clase de
opinion negativa sobre el rol de la mujer en el ministerio, mucho menos acerca de estas mujeres
santas que ejercen sin duda alguna uno de los papeles mas dificiles en el ministerio.

La Palabara de Dios dice que la mujer es ayuda idonea del varon, es decir, el complemento ideal.
Por otra parte, el varon es la cabeza en el hogar, entiendase como la fuente que provee, guia y
proteje a la mujer; una mujer a quien se le provee, guia y proteje con amor, nunca querra ser
cabeza del varon y como consecuencia el respeto a ese varon nunca le va a faltar.

Responder

Raquel Esposa de Pastor

enero 22, 2009 a las 7:38 pm

Dios planificó en su soberana voluntad que las mujeres en general seamos ayuda idónea para
nuestros esposos, no es fácil cumplir con todos los roles, sin embargo se logra con el sometimiento
a Dios y a nuestros esposos. Es necesario que cada mujer piense en lo felíz que sería si solo se
somete a Dios y vierte todo el amor, la virtud y la creatividad que Dios nos diopara cuidar de
nuestra familia. Para una esposa de pastor el privilegio es doble porque es servidora, esposa,
amante, maestra y colaboradora, consejera y madre. Para todo esto Dios nos ha dado capacidad,
no desmayemos. Es bueno recibir consejos de aquellos que como tu caminamos al lado de un gran
hombre. La esposa de un pastor demuestra su madurez espiritual no importando la edad, si es una
mujer virtuosa permanecerá en bendición. Prov. 31

Responder

abi

julio 18, 2009 a las 9:03 pm

DIOS LES BENDIGA MUCHO EN ESTE PRECIOSO MINISTERIO, ME GUSTARIA QUE ME AYUDARAN
CREO YO QUE COMO ESPOSA DE PASTOR,LA GENTE DE LA CONGRACION ME QUIERE VER,PERO
LEJOS DE LA IGLESIA,SOY UNA PERSONA QUE TRABAJO EN LA HOBRA PERO LA MAYORIA LES HE
ESCUCHADO QUE DICEN QUE LA ESPOSA DEL PASTOR NO HACE NADA ALCONTRARIO SOY LA
PERSONA QUE MAS TRABAJO,ME SIENTO MUY CANSADA EN EL MINISTERIO QUE LA GENTE NO
VEA LO QUE YO HAGO SOLO VEN LO QUE MI ESPOSO HACE ,SABE YO TENGO MI TRABAJO
DESPUES QUE SALGO DE MI TRABAJO SALGO ATRABAR PARA LA IGLESIA SOY LA PERSONA QUE
HACE LIMPIESA EN LA IGLESIA SOY LA PERSONA QUE ORA EN LA IGLESIA SOY LA PERSONA QUE
DIRIJO UN CULTO SOY LA PERSONA QUE ESTA CON LOS NIÑOS SOY LA PERSONA QUE PREDICO EN
LAS CASAS DE PAZ SOY LA PERSONA QUE LAVA LOS BAÑOS SOY TODO EN LA IGLESIA. Y AUN ASI
DICEN QUE NO ME IMBOLUGRO EN NADA, ME SIENTO AGOBIADA NO SE COMO AGRADAR A LOS
DEMAS.MI SEÑOR ME ADICHO QUE BASTA QUE LE AGRADE A EL QUE LOS DEMAS EL SE
ENCARGA.QUE PIENSA USTED DE ESTO. DIOS LES BENDIGA MUCHO

Responder

Anonymous

agosto 31, 2009 a las 11:39 pm

Dejeme le hago una preguntita. ¿Ustedes sostienen bien a su pastor?

Responder

Anonymous

diciembre 11, 2009 a las 9:56 pm

todo lo que hagamos para Dios no es vano,hermana Dios la bendiga espero que puede desahogar
todo lo que siente con el señor para que pueda hallar la paz,la fortaleza que necesita. Como seres
humanos siempre buscamos el reconocimiento de los demas pero Dios es quien nos va
recompensar animo hermana y siga trabajando para el señor, acuerdese que lo que siembra
cosecha, que mi Señor la guie y estoy segura que una bendicion en la iglesia si esta orando por la
congregacion, no permita que las artimañas del enemigo la quieran engañar lucha con toda la
armadura espiritual que Dios nuestro Señor nos ha provisto.

Responder

marisabel flores

diciembre 25, 2009 a las 1:39 pm

Hna Dios la bendiga queria compartir con usted que sucede que a muchos se les olvida que la
esposa del pastor tambien es una alma de Dios que necesita la salvacion y que

tambien fue hecha del polvo la palabra de Dios nos dice que a nuestro Senor no se le olvida que
somos barro. El Senor ha puesto su tesoro en vasos de barro pero hna recuerde tambien en mateo
13:46 nos habla de una perla por la cual el lo dio todo y ese es el valor que usted tiene para
nuestro Senor. Hna el ya lo dio todo por usted y usted vale mucho el pago a precio de sangre y
nunca tenga duda del valor que usted tiene. Por favor medite en mateo 13:46 tomese un
momento a solas con el Senor mientras usted lo lea y reflexion y por ultiomo usted es la nina de
sus ojos. Dios le bendiga

Responder

Consierva

enero 9, 2010 a las 5:37 pm

Un abrazo para todos y todas. Y para toda esposa de pastor un cariñoso abrazo. Hay que recordar
que “esposa de pastor” no es la esencia de ser. A cada una Dios le dio un nombre, la “hizo
admirablemente complicada” y así como son, así es como Dios las ama y forman parte del plan
maravilloso del Señor para su esposo, usted y sus hijos e hijas. Ustedes no estan solas, Dios
escucha sus gemidos; El sabe lo que les pasa y angustia. Ustedes son importantes para Dios. Ahora
bien, si vamos a todos los textos bíblicos sobre como ser mujer, esposa y madre, están dirigidos a
TODAS en todas las épocas. Y la verdadera carga y yugo que es fácil y ligero es ser sencillamente
HIJA DE DIOS. Les recomiendo el libro “Los pastores también lloran” de Lucille Lavender y la
película “La esposa del predicador”. Gracias.

Responder

Anónimo

enero 23, 2010 a las 8:35 pm

siempre estamos detras d ela esposa del pastor,,, que si no ayuda en la iglesia, que si no vino a
ganar almas, que se le olvido sellar folletos, que los niños… creo que la esposa del pastor, es nada
mas que eso “ESPOSA DEL PASTOR” no de la iglesia, y realmente ellas hacen un maravilloso
trabajo, pero claro, no lo vemos porque siempre estamos viendo que es lo que ellas no hacen, si el
pastor, sigue ejerciendo, en primer lugar es por su llamado el llamado que Dios le dio, y segundo,
porque posee una esposa que detras de todo, lo apoya y lo anima, cuando la congregacion no lo
hace.

ser esposa de pastor, sin duda ha de ser una bendicion, pero tambien un dolor… hay un libro muy
bueno que se titula asi, EL DELEITE Y EL DOLOR DE LA ESPOSA DEL PASTOR
Responder

SIERVA DEL SEÑOR

marzo 19, 2010 a las 4:56 pm

Hola, les comento que yo soy la esposa del pastor de jovenes, y aunque no es el pastor general,
requiere de mucho tiempo y dedicacion.

En la iglesia se supone que yo sea una ayuda idonea, lo que pasa es que trabajo en lo secular, y les
aclaro que no tengo otra opcion, ya que mi marido que tambien trabaja en lo secular, me ha dicho
que no ahy otra opcion ya que el no puede sostener el hogar solo (tenemos 1 hijo).

Aparte tambien estudio, ya que si voy a tener que trabajar lo quiero hacer en mejores condiciones.

Mi sueño ha sido poder estar en el hogar durante muchos años, pero me he visto fustrada en este
aspecto.

Aparte que tengo que dedicar a mi hijo mas tiempo de lo normal en sus estudios ya que le cuesta
mucho y fue diagnosticado con Deficit atencional.

Tambien casi todas las labores de mi casa.

Todo esto sumado a lo que dijo una hermana arriba, de que solo ven el trabajo del pastor (hasta
nuestros liderez) a echo que en realidad yo evite involucrarme en cualquier cosa.

Lo que si tengo que aceptar que me molesta, es que se me pida que este en reuniones,
actividades,etc sabiendo la situacion que acabo de mencionar.

Responder

Anonymous

marzo 19, 2010 a las 9:50 pm

soy pastor y estoy pasando un grave problema.tengo varios meses o años por decirlo asi que mi
esposa me quiere manejar en todo.en el principio del ministerio todo estaba bien pero despues
cambió ornena alas hnas de mala manera tenemos dos hijas y ella dice que hay una hna. que le
hace mala cara a nuestras hijas y ya hablamos en la oficina se reconciliaron pero todo sigue igual .
ella dice que mis hijas que ya son adultas le cuentan que me miraeon mal otra vez ella cuando nos
subimos al carro comienza a pelear com migo a decir que no quiero a mis hijas por que no pongo
en su lugar a estas hnas. pero no es asi yo amo a mi familia pero no podemos estar asi peleando
con los hnos siento que hasta se an ido muchos hnos de la congregacion por causa de que ella se
quiere salir con la de ella. cuando me reclama me siento mal y hasta me enojo hasto ponerme
iracundo esty desesperado hasta el punto de decirle ala congregacion que nuestro matrimoniom
es un infierno. necesito la oracio por favor .

Responder

Anonymous

marzo 24, 2010 a las 8:33 pm

Que se le puede decir a una mujer cuando te pregunta “¿En dónde estaba Dios cuando me
violaron cuando tenía 6 años de edad?”

Gracias

Responder

hija de Dios

octubre 29, 2012 a las 12:27 pm

recuerda la historia de Job…y sabes? todos pasamos por cosas con un proposito aqui en la tierra,
todo pasa por algo..pero si tienes muchas incognitas solo uno con sabiduria que viene del cielo
puede dartela sin mentiras y es el Señor..ten una cobertura mas abierta a él ya que es tu mejor
amigo. Dios te Bendiga

Responder

Anonymous

marzo 25, 2010 a las 4:43 am

Hola: envio este comentario para las hermanas que tienen el privilegio y la bendicion tan grande
de tener un esposo que ama a DIOS. a veces no valoramos lo que Dios nos manda, y cuando lo
hacemos es demasiado tarde porque quizas con nuestras propias manos empezamos adestruir lo
que Dios nos da. yo les digo en amor que no desmayen ni flaquen quizas tengan mucha
responsabilidad y quizas es donde mas se fijan los demas hermanos. pero les digo en verdad
sientanse privilegiadas al tener un esposo que ama a Dios y todo lo que hagan haguenlo como
para Dios. Yo desgraciadamente me case con un mundano y caro estoy pagando mi error. hoy
desearia con toda mi alma que mi esposo fuera pastor. pero el no quiere nada con Dios. SON
LAGRIMAS QUE DERRAMO POR LA VIDA QUE ESTOY LLEVANDO CON EL PERO MI CONSUELO SOLO
VIENE DEL SEÑOR. DIOS LES BENDIGA HERMANAS Y RECUERDEN DIOS DA LA VICTORIA NO SE
DEJEN INFLUENCIAR POR LOS ATAQUES DEL DEMONIO QUE SOLO QUIERE ROBAR LA PAZ Y EL
GOZO DE UN HOGAR. PELEEN COMO BUENAS CRISTIANAS AMADORAS DEL SEÑOR.

Responder

Anonymous

junio 10, 2010 a las 8:56 pm

HOLA YO SOY UNA CHICA QUE HACE AÑOS EMPEZE A NOVIAR CON UN MUCHACHO DE LA IGLESIA
EL QUERIA SER PASTOR PERO DESPUES TERMINAMOS Y CADA AÑO QUE VENIA EL SENTIMINETO
CRECIA AHORA DESPUES DE 3 AÑOS EL REGRESA Y EL SENTIMIENTO CONTINUA POR QUE LO
QUIERO AHORA EL ME HIZO UNA PREGUNTA QUE SI QUERIA SER LA ESPOSA DE UN PASTOR YO
NO SE COMO SER ESA ESPOSA ME DA MIEDO ADEMAS HACE TIEMPO ME SALI DE LA IGLESIA PERO
YO LO QUIERO Y QUIERO SER ESA ESPOSA QUE HAGO?

Responder

Anonymous

junio 23, 2010 a las 8:07 pm

Hola, yo no soy esposa de un pastor, pero amo a un hombre que es un pastor. Yo no soy bautista,
pero la vida me ha llevado a amar a esta persona tanto que estaría dispuesta a unir mi vida a la de
él a pesar de las diferencias. Entré a este espacio a leer que es ser la esposa de un pastor, porque
en eso me convertiría de así hacerlo, aunque creo que algo distinto por no compartir la misma fe.
Encuentro en algunas una labor muy grande a cumplir, pero en otras un gran cansancio. Me quiero
imaginar, sin el afán de ofender en ningun momento, a una mujer que tiene que compartir el
esposo que Dios le concedió con la Iglesia de Cristo. Compartir su tiempo, sus momentos de
esparcimiento, de convivencia familiar, sus momentos diarios…todo en realidad. Y pienso en que
nunca me había imaginado la situación que vivían estas personas. El simple hecho de no contar
con ellos un fin de semana completo por ejemplo. Dios todo lo recompensa, eso es una realidad,
pero que complejo la verdad. No conozco a las esposas de los pastores que aqui han escrito, he
leido en otros espacios todo lo que llevan sobre sus hombros, solo les digo que oro por ustedes, y
que encuentren fortaleza y consuelo en su Señor y una gran felicitación por su renuncia diaria.
Que Dios les premie.

Responder
Anonymous

julio 1, 2010 a las 6:34 am

Hola! mira estamos en las mismas… mi novio esta muy metido en lo que es la iglesia lo cual yo
siempre lo he apoyado pero ultimamente siento q me ha hecho a un lado pues pasa bien
pendiente de ciertos proyectos que tiene con unos amigos que son para exaltar a DIOS, el siempre
me ha dicho que en un futuro quiere que yo sea su esposa pero es bien dificil considerar eso
cuanod sabes que te hacen a un lado y que nunca seras lo numero 1 en su vida, semrpe lo es DIOS.

Hace un par de das me pelee con el por esta razon que yo siento q me esta hacienod a un lado y
me dijo: mi razon de ser es DIOS despues de EL mi razon eres tu.

mi consejo es que si de verdad amas a esa persona aceptes su propuesta pero antes hablen con el
consejero de la iglesia a la que asisten, tu tienes que empezar a crear una relacion con DIOS poco a
poco se logra cuesta muchisimo porque siempre hay diablo que pone trampas pero empieza con
una oracion cortita en la mñan y en la noche pidiendole a DIOS sus fuerzas su sabiduria su perdon
y su presencia. veras grandes cambios en tu vida y como dije anteriormente, si amas a este
hombre no dejes pasar la oportunidad dde ser la esposa de un pastor que seguro sera de
bendicion para tu vida!

Responder

Martha

julio 8, 2010 a las 4:04 am

queria decirle a la persona que pregunto donde estaba Dios cuando la violaron con 6 anos.

Yo le aconsejaria que mejor preguntara, porque el diablo y satanas se le introduce a las personas
de tal manera que los maneja y los lleva hacer actos tan repugnantes y delictivos como es violar
una nina.

Pero quiero decirte que Dios no tiene la culpa de lo que quieran hacer los hombres, algunas veces
queremos que Dios este al tanto de nuestra vida pero nosotros estamos ignorando a Dios en todo
tiempo, reclamamos de Dios su presencia cuando a nosotros nos conviene pero despues no le
necesitamos y simplemente no queremos que se meta en nuestra vida, simplemente lo quieremos
para las necesidades y punto.

Creo que Dios se merece todo nuestro respeto y nuestra adoracion, y debemos ser dignos del
cuidado de Dios para poderle pedir que si estamos en peligro no socorra de lo contrario no
tendremos moral para pedirle nada.
Asi que acercate a Dios para el pueda acercarse a ti, tu tienes que pedirselo en oracion y ruego
porque Dios es digno de toda nuestra adoracion.

Dios te ama mucho mas de lo que tu mente humana puede imaginar aunque el diablo quiera
demostrarte con sus actos delictivos lo contrario, y Cristo que dio su vida por ti tambien te ama, y
te esta buscando para salvarte. Escucha su voz y aceptalo.

Responder

Elizabeth

agosto 24, 2010 a las 4:31 pm

WOW que problema tan grande lo que le esta pasando a usted Pastor se me intristese el Corazon
en escuchar como satanas esta queriendo destruir su llamado y ustedes se lo estan permitiendo
con sus actitudes..Pastor mi consejo para usted como esposa de Pastor le exorto a que usted
doble rodillas y busque el rostro de su Senor y clame aquel que le dio su llamado aquel que le
entrego las ovejas que usted esta Pastoriando a El usted tiene que Buscar en Oracion y pidale que
le muestre que lo guie en tomar deciciones correctas primero dentro de su matrimonio y despues
en la Iglesia..Yo le aconsejo que busque Consejeria de sus superiores de sus Pastores. Pastor
recuerde que la palabra de Dios nos dice en Proverbios 15:1 La blanda respuesta quita la ira, mas
la palabra aspera y necia ase subir el coraje. Pastor su lucha no es contra su esposa oh contra sus
hijas su lucha es Espiritual es contra potestales de las tinieblas. Tome toda la armadura del senor y
luche la buena batalla en Cristo no en sus propias fuerzas porque en nustras propias fuerzas nos
cansamos pero en las del senor jamas se agotaran. El enemigo de Dios y de usted se llama satanas
y la palabra nos dice que el diablo vino para matar,robar y destruir pero JESUCRISTO vino para
darnos vida eterna. Porque en Jeremias nos dice que Dios tiene planes de Bien y no de mal para
nuestras vidas. Pastor lo animo a que busque la Precencia de Dios y alli allara descanso y
respuestas para su problema. Pastor que nuestro Dios todopoderoso lo ilumine a toda verdad en
su vida. Amen

Responder

candy

septiembre 14, 2010 a las 6:36 pm

excelentisima respuesta!! Sin embargo no considero que nuestro hno critique tanto el punto de
lavar platos o algo asi, espero no equivocarme.

Estoy de acuerdo en que la esposo tambien debe involucrarse en los quehaceres de la casa si tiene
el tiempo de hacerlo y es voluntad propia, tampoco considero que lo haga solo por tener contenta
a la mujer, sino mas bien, el que practica tales cosas, lo hace porque ama a su esposa en una
manera muy significativa, y ningun hombre puede juzgar eso. Cada pastor es diferente!! yo amo al
mio por ser como es y… ¡¡vaya que se parece mucho a ti mi hno!!!

Dtb.

Responder

Anonymous

septiembre 14, 2010 a las 6:46 pm

quiza esperabas la respuesta de alguien mas, pero dejame dar mi opinion por favor.

Fijate que el tiempo en el que vivimos es una epoca en la que pocas iglesias le dan importancia al
diezmo, y quierase o no, de eso viven las familias pastorales, porsupuesto que no todas, y lo que
sucede es que hay iglesias que no se responsabilizan en ayudar a sus pastores ya que el trabajo de
ellos es estar pendiente de la obra y esa es la razon por la que no deben trabajar en una forma
secular, entonces, por el mismo amor a la obra, es la mujer la que se ve obligada a trabajar para
mantener el hogar, ya que su esposo debe entenderse de la iglesia. Entonces muchas veces
queremos que la mujer del pastor esté involucrada al igual que su esposo en la iglesia, pero hay
miembros que ni siquiera sabemos si los siervos del Señor ya comieron, o necesitan zapatos, un
segundo pantalon, etc, Hay que analizar muchas cosas y esto se da mas que todo en paises donde
predomina la pobreza.

Responder

esposa de pastor

septiembre 14, 2010 a las 7:25 pm

Dios te bendiga amado Siervo del Señor!! tengo 28 años de edad y tengo 9 años de estar en el
ministerio con mi esposito, y creeme que siento una profunda tristeza saber que su esposa no me
le de el lugar que le corresponde, ese lugar en el que Dios le ha puesto que es apacentar su grey.

hno. creo que unos consejitos le vendran bien ok.

1- ORE. ponga totalmente en las manos de Dios la vida de su esposa e hijas. Yo se que ud sabe ya
esto.

2- PIDA A DIOS AUTORIDAD. Usted es la cabeza y cualquier cambio que desee hacer siempre y
cuando sea atravez de la voluntad de Dios, su esposa tiene que aceptarlo.
3- HABLE CON SU FAMILIA. No sin antes hacer lo antes mencionado porsupuesto!! siente un dia a
su esposa primeramente y abrale su corazon y con humildad y sinceridad, digale cuanto le ama y
desea que este a su lado, pero que necesita su comprension y apoyo de parte de ella,y digale que
comiencen como si fuera la primera vez, formen el habito de orar juntos (esto trae una enorme
bendicion).

Cuando usted considere que toco el corazon de su amada esposa, preparela para hablar con sus
hijas y depositen en la mente de ellas pensamientos positivos.

En una pareja es dificil recuperar la confianza mas no imposible, pero, ganarse la confianza de la
congregacion es aun mas dificil y en algunas ocasiones hasta imposible, asi que si ud. pudiera pedir
traslado para otra congregacion, seria saludable, tanto para la iglesia como para ud. y su familia.
Hacer ver a su familia que no debe repetirse el mismo drama en la nueva congregacion, pues esto
habre oportunidades para uno cambiar aquellos errores que se cometieron en la antigua
congregacion y puede ser un NUEVO COMIENZO LLENO DE OPORTUNIDADES.

Le deseo lo mejor yme gustaria saber como siguio la situacion. Mi esposo y yo oraremos por ud y
su familia. Si desea escribirme mi correo es estrelladeluzazul@ymail.com

BENDICIONES!

Responder

esposa de pastor 28 años de edad

septiembre 14, 2010 a las 7:40 pm

amada hna, no se cuantos años tu tengas pero cuando yo sali al ministerio con mi esposo andaba
por los 19 años de edad ahora ya con 28 gracias a Dios, y quiero decirte que no es facil, pero desde
el preciso momento en que decides ser la esposa del pastor, estas dispuesta a gozar y a sufrir al
lado de tu esposo, y te lo dire antes ok!! si decides casarte con este siervo del Señor, estas
casandote con el ministerio tambien, por lo tanto cuando vengan pruebas que sin duda vendran,
nunca, nunca de los nunca!!!! te heches para atras ni disputes con tu esposo porque el casarte con
el es una decision que la estas tomando tú, y por eso alguien te esta preguntando si te quieres
casar! no te estan obligando. Digo esto porque hay esposas de pastor que despues de casadas, le
hechan la culpa al pobre pasto r como si el las hubiera obligado a casarse con ellas.

te deseo lo mejor y creemelo que es un gran priivlegio ser esposa de estos siervos del Señor.

ADELANTE!! NO TENGAS MIEDO.


Responder

Anonymous

septiembre 22, 2010 a las 1:09 am

Dios les Bendiga..

Soy Una joven que en tiempos pasados sufri mucho

y despues que pase varios conflictod decidi cambiar y obrar para elSeñor

pues yo era de las hijas desobedientes con sus padres y malcriadas.

ahora tengo un novio lo cual esta preparado para ser misionero o pastor.

Le doy Gracias a Dios, es obligatorio estudiar en un instituto?

Estamos lejos ,pues el vive al sur del pais i yo en monterrey.

Doy clases a los ñiños y me da mucho animo.

pero todos los hermanos dicen que no me puedo casar con el porque yo no hestoy estudiando.

Amo al SEñor y se que si pedimos sabiduria el nos la da.

pero necesito saber consejo

Gracias.

Dios los Bendiga

Responder

marite

octubre 27, 2010 a las 7:54 pm

HOLA AMIGA ,HNA EN CRISTO,TE SALUDO DESDE PERU Y CONGREGO EN UNA IGLESIA BAUTISTA
MAS DE 10 AÑOS Y A LO LARGO DE ESTA TRAYECTORIA HE VISTO Q LA ESPOSA DE UN PASTOR
DEBE SER SABIA PARA SER LA AYUDA IDONEA QUE NECESITA . PARA GOBERNAR SU CASA COMO
DICE LA PALABRA PRIMERAMENTE Y MEJOR AUN LA OBRA DE DIOS. YO TE ACONSEJO QUE LEAS
BASTANTE LA BIBLIA SOBRE EL ROL DE LA MUJER . Y SOBRE TODO QUE TENGAS TEMOR AL SEÑOR
,ORA BASTANTE, ESTAS DOS COSAS HARAN DE TI UNA PERSONA EQUILIBRADA PARA PODER ,SER
LA ESPOSA QUE UN MINISTRO NECESITA .LUEGO QUE EN UN MOMENTO DADO SI SIENTES EL
LLAMADO DEL SEÑOR PARA ESTUDIAR ,TU SOLA TENDRAS LA NECESIDAD DE ESTUDIAR EN UN
SEMINARIO Y NO HABRA NINGUNA EXCUSA PARA SALIR ADELANTE ,Y AUN EL DINERO DIOS LO
PROVEERA,NO TENGAS MIEDO AL QUE DIRAN ,AFERRATE DE DIOS ,EL DICE NO TE DEJARE NI TE
SOLTRE…CONFIA EN ESO Y NO TE ANGUSTIES DE NO SER LA IDONEA Q TU FUTURO ESPOSO
NECESITA ,LA SABIDURIA VIENE DE DIOS ,PERO DEBES BUSCARLA .

BENDICIONES Y QUE SEAS DE BENDICION EN EL LUGAR QUE TE ENCUENTRAS.

Responder

Anonymous

noviembre 11, 2010 a las 4:42 am

Soy esposa de pastor y quiero decirles que es un privilegio bien grande pero tambien un reto , lo
primero es que si tu deseas agradar a Dios y respondes al llamado porque el llamado es para los
deo pues son una sola carne lo que tienen diferentes funciones si respondes heme aqui al llamado
debes entender que es a la manera de Dios ,el hombre fue creado primero por eso se le dejo que
fuera la cabeza del hogar y pues debemos someternos a el nosotras fuimos llamadas a ser la ayuda
idonea y eso no nos hace menos pues somos el complemento de ellos tambien tenemos la gracia
de Dios , talentos el proposito es engrandecer el reyno de Dios en lo personal trabajo con las
damas , enseno en la escuela dominical dirijo la alabanza y mas, mi esposo predica toca el piano da
consejeria etc……El pastor necesita la ayuda de su esposa y la esposa reconoce que el es la cabeza
del hogar y lo respeta ……

Responder

Anonymous

marzo 11, 2011 a las 7:39 pm

creo que el problema esta en que ella no ha entendido que el ministerio, recae en los dos pues
ahora son solo uno, ella debe ser ayuda idonea o sea ” ayuda perfecta en el ministerio, y en todas
las areas, por ejemplo, yo en este momento estoy investigando para la materia que mi esposo esta
impartiendo, yo busco en internet mientras el trabaja, al final el lee la informacion y prepara su
clase, ella deberia apoyarlo mas. ojo pero solo como ayuda, no que ella tome el lugar del pastor.

Responder

ALMA ROSA MORENOAnonymous


mayo 16, 2011 a las 3:56 pm

saludos de paz y bendiciones a todas las esposas de pastores,Dios les bendiga por su entrega y
fidelidad a Dios aún en circunstancias difíciles,oremos por esas mujeres que sacrifican muchas
cosas por apoyar el trabajo en el ministerio de sus esposos y son dignas de admiración por su
paciencia y amor por la obra.

Responder

Anonymous

julio 11, 2011 a las 1:52 am

Muchas Gracias.

Soy nieta de pastor y esposa de pastor, la verdad es un privilegio enorme, al igual que una gran
responsabilidad.

Pero no es nada fácil, Dios nos dio dos hermosos hijos, los cuáles viven también muchas
situaciones que se desencadenan en la iglesia.

Somos humanos, por lo tanto cometemos errores y el pastor debe mediar, también preparar
mensajes, visitar, y cuidar de la grey, durante esas actividades muchas veces no está conmigo,
muchas veces me cuesta saber que casi nunca se va a sentar a mi lado en la iglesia porque siempre
tiene algo que hacer, o que tengo que sostenerlo en oración. Él no percibe sueldo de la iglesia,
tiene un trabajo y en el resto del tiempo se dedica a las cosas de Dios y a su familia.

Estoy muy orgullosa de él, aunque pasamos por pruebas o situaciones difíciles, Dios siempre nos
acompaña y nos da fuerzas. Nuestro texto es Esfuérzate y sé valiente… sabemos que la
recompensa viene del Señor, aunque no trabajamos por ella, sino por amor a Cristo que dio su
Vida por nosotros y procuramos esforzarnos para él.

Responder

Analu
agosto 17, 2011 a las 2:59 am

Hola Queridos Hermanos:

Les cuento que sus comentarios han edificado mi vida, soy esposa de Pastor y en realidad es algo
muy comprometedor ya que pesa una responsabilidad muy grande sobre nosotras.

En este momento tengo que tomar una decision muy grande en mi vida y quisiera , saber sus
comentarios, ya que he trabajado por 25 años como maestra pero ahora veo la necesidad de
dejarlo de hacer ya que la congregacion esta creciendo y logicamente el trabajo con las damas de
la congregacion tambien, en algunas ocasiones siento que ya no me doy a basto con todo lo que
tengo que hacer , ya que ademas de todo esto debo atender mi casa. Por favor aconsejenme.

Responder

yaneth

septiembre 18, 2011 a las 9:25 pm

HOLA HERMANA QUERIDA, NO SE CUANTOS AÑOS TENGA EN EL MINISTERIO, NI QUE EDAD


TENGA USTED, PERO LE COMENTO ALGO, SOY ESPOSA DE PASTOR, TENGO 2 AÑOS DE CASADA, Y
MI ESPOSO (PASTOR) DE LA CONGREGACIÓN TIENE 2 AÑOS MINISTRANDO ES UNA PEQUEÑA
IGLESIA. PERO SABE ALGO HERMANA MIA, DISCULPEME HERMANA PERO LA BIBLIA DICE QUE
TODOS SOMOS UN CUERPO EN CRISTO,,A SI QUE TODAS LAS PERSONAS QUE SE CONGREGAN
ESTAN A LA DISPOSICION DE DIOS A SU SERVICIO, USTED NO PUEDE HACER TODO AQUELLO QUE
LOS DEMAS PUEDEN HACER,,SI ES LA ESPOSA DE PASTOR PERO NO ES LA ESPOSA DE DON
TODO…CUIDADO POR QUE LLEGAN LAS ENFERMEDADES Y ES PELIGROSO,CLARO ESTAMOS PARA
APOYAR A NUESTROS ESPOSOS,,PERO NO ESTAMOS OBLIGADAS HACER TODO. MEDITE EN TODO
AQUELLO QUE REALMENTE VALE LA PENA PARA LA OBRA DE DIOS. DIOS MAS QUE NADIE ESTA
INTERESADO EN QUE SIRVAMOS-..PERO NO DE UNA MANERA AGOTADORA..TODO DEBEMOS
HACERLO CON AMOR… EN NUESTRA IGLESIA.HAY ORDEN EL PASTOR ES EL PASTOR Y LA ESPOSA
DEL PASTOR SOLO LA ESPOSA..YO DIRIJO A LAS MUJERES BAJO LA DIRECCION DEL PASTOR..YO
ATIENDO MI CASA,, Y DOY CLASES DE ESC.DOM.PERO LOS ASEOS HAY ROLES, DONDE TODOS LOS
HERMANOS PARTICIPAN,, HAY OTRAS HERMANAS QUE TAMBIEN DAN CLASES, PERO YO LES DIJO
NO TODO ES DE LA ESPOSA DE PASTOR, NI DEL PASTOR…DEBERIA DE DAR CLASES DE HUMILDAD Y
SERVICIO Y EMPEZAR A QUE LA RESPETEN…Y UNA COSA LE DIJO,, NO VIVA PENSANDO QUE A
TODOS LES CAERA BIEN, CON QUE USTED AGRADE A DIOS Y SIRVA DE CORAZON. SI DE JESUS
HABLARON QUE NO HABLEN DE NOSOTRAS,,SERIA IMPOSIBLE. NO ESTA OBLIGADA A AGRADAR A
LA CONGREGACION Y SABE QUE PONGALAS A TRABAJAR A LAS MUJERES Y USTED POCO A POCO
DEJE DE HACER COSAS QUE NO LE CORRESPONDEN LLEVAR ESAS CARGAS. 1 COR.12:1-31
GAL.12:15 FIL.4:8 Y PARA AQUELLAS QUE NO QUIEREN HACER NADA 2 TES.3:6-18 2 TIM.2:15 DIOS
LE BENDIGA EN GRAN MANERA Y SIGA ADELANTE. 1 PED 5:7
Responder

Anonymous

octubre 25, 2011 a las 10:47 pm

Yo estoy de acuerdo con su comentario. Muchas veces la iglesia quiere que los dos esten siempre
ahi, pero no los ayudan financieramente, entonces quien va a sostener la casa. El Pastor debe
dedicarse a estudiar, no se nos olvide que ellos son humanos y al igual que todos tienen gastos y
un hogar que sostener. Sin contar los hijos que nesecitan ropa, comida, utiles escolares, etc….

Responder

oscar

noviembre 2, 2011 a las 9:22 pm

Hermanos en Cristo el Señor lesbendiga rica y abundantemente.pues yo yo soy bautista


fundamental independente.y estoy de acuerdo en ayudar Ala esposa deves encuando. Apesar q
ami me gusta cosinar no es escusa para mi esposa q yo cosine..yo cosino cuando siento deseos d
meterme Ala cosina.o cuando mi esposa esta enferma.a eso yo le llamo AMOR.q Dios lesbendiga

Responder

oscar

noviembre 2, 2011 a las 9:46 pm

Soy bautista fundamental independiente.hermana q el Señor labendiga grande mente.viendo la


lista de los que haseres de la iglesia yo creo q es mas q suficiente apoyar asu esposo en el
ministerio del Señor q eso es lo que el Señor desperate d usted

Responder

el comentarista

noviembre 5, 2011 a las 8:13 pm

MI OPINIÓN ES QUE ANTES DE ESCRIBIR ALGO, APRENDAS LAS REGLAS ORTOGRÁFICAS, PORQUE
DE TANTOS ERRORES, NO SE PUEDE LEER LO QUE DICES.
Responder

Anonymous

noviembre 11, 2011 a las 1:48 pm

ola soy esposa de pastor pero tengo muchos problemas con el por el es una persona que a su
familia la tiene a un lado para el no hay hijos ni esposa en la iglesia para el todos son iguales a
parte de eso me trata muy mal en la iglesia y no da par el sustento ya que yo trabajo y si esta todo
el tiempo en casa de una hermana quisiera su consejo por yo pienzo divorciarme ya no lo aguanto

Responder

Anonymous

noviembre 15, 2011 a las 11:08 pm

HOLA MI PRECIOSA HNA.

SOY ESPOSA DE UN DIACONO

Y MI CONSEJO, ES QUE DIOS NOS ENSEÑA

EN LA VIDA DE MOISES QUE SU SUEGRO JETRO

LE ACONSEJO, QUE DELEGARA EL TRABAJO PORQUE

EL PODIA DESMAYAR, Y DIOS NOS ENSEÑA A SER SABIOS

Y PRUDENTES, PARA HACER LA OBRA. ADEMAS DIOS ES FIEL

EL LA AMA, Y UD ES MUY VALIOSA, PARA EL, CUIDESE Y TAMBIEN

VALORE LO IMPORTANTE. QU ES UD PARA EL SEÑOR Y EL MINISTERIO

DE SU ESPOSO, SALUDOS Y BENDICIONES

Responder

Brunnette

febrero 5, 2012 a las 12:09 am


Hola…No estoy casada con un pastor, pero estoy enamorada de un joven a quien Dios ha llamado
a ser pastor. Tengo un llamado a las misiones, y leer los comentarios de ustedes me han hecho
tener un pequeno panorama de lo que puedo esperar si el y yo nos llegamos a casar. Estoy
espectante y al mismo tiempo me da un poco de miedo saber de todas las cosas que tenemos que
dejar, pero estoy convencida que este tipo de miedos es el que pone el enemigo para que la
Palabra de Dios no se propague. Wow, Dios es bueno y me alegra haber leido todos esos
comentarios de las esposas de Pastores que se sienten bendecidas con este ministerio.

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Rosa Fonseca

mayo 14, 2012 a las 3:41 am

La esposa del pastor.

! Bendiciones! En referencia a su comentario, puedo decirle que muchas personas han mal
interpretado lo que es sujeción. Primeramente Dios nos hizo libres y no esclavos. Someterse a la
autoridad de un esposo fiel a Dios es lo más hermoso y sencillo del mundo. Un pastor o cualquier
hombre que Dios sea su cabeza raramente se equivoca. Por lo tanto ese varón es guiado por el
Espíritu Santo, guarda sus estatutos y ha entendido el primer mandamiento que es el amor. De ser
así es un varón que ama y respeta su esposa, entiende que Dios le dio una compañera y no una
esclava, ese es el varón que trabaja junto con su esposa en todas las áreas. Esto es primeramente
en lo espiritual y luego en todo lo que tiene que ver con su vida diaria, esto incluye lavar, planchar,
cocinar, cuidar sus hijos, educarlos entre tantas otras cosas. Si el hombre no es capaz de tomar
decisiones correctas y su esposa ve que continuamente se ha esquivado ella debe tomar las
arriendas de lo que sea necesario. Dios no lo llamo al pastorado para que ponga a su esposa e
hijos en el último lugar, primero es Dios y luego su casa. Usted tiene idea de los pastores que dicen
que Dios los llamo a las misiones y su esposa tiene que trabajar para poder pagar los gastos y sacar
sus hijos adelante. En este caso Dios le dijo vete a las misiones habla de salvación mientras tu
esposa y tus hijos se llenan de amargura, dolor y se pierden.

Este es un tema muy delicado que solamente los que guardan los estatutos de Dios pueden
entender.

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alicia beltran c

mayo 14, 2012 a las 10:16 am


Puedes pedir a tu Iglesia que aumenten el salario de tu pastor y su esposa no necesite de trabajar
para que pueda dedicarse a la obra y sus estudios, si la iglesia no tiene recursos financieros, tal vez
puedan algunos miembros ayudarles ofreciendo cocinar o realizando tareas domesticas. El estudio
solo dura unos años y creo firmemente que necesitamos cristianos profesionales que puedan
impactar a otros profesionales.

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ruby

mayo 17, 2012 a las 7:14 pm

Muchas veces se juzga sin saber antes la realidad y nos guiamos desgraciadamente por las
apariencias: En realidad hay muchas esposas de Pastores que apoyan a sus esposos Trabajando
secularmente y mucha veces es debido a que como Pueblo de Dios no valoramos el trabajo de
nuestros pastores y no hemos aprendido a ser fieles con nuestros diezmos; a veces queremos
exigir de los pastores mucho pero nosotros ni siquiera somos capaces de cumplir con nuestros
diezmos se nos olvida que de ahi se sostienen ellos; o cuantos se acercan a sus pastores y les
preguntan si necesitan algo? muchos realmente no sabemos ni la fecha de su cumpleaños; su
palabra dice … acoordaos de vuestros pastores que os hablaron la palabra de Dios…. Hebreos 13:7.
yo les digo sinceramente que amen a sus pastores y siempre apoyenlos a veces no tiene que ser
economicamente pero si orando por ellos, que ellos puedan sentir tu apoyo; HAZLO Y VERAN
COMO DIOS PREMIA LA OBEDIENCIA Y LA HUMILDAD DE CORAZON… EN CUANTO A LAS ESPOSAS
DE LOS PASTORES NO ME ATREVO SIQUIERA A CRITICARLAS PUES SER MAMA, ESPOSA, AMIGA,
CONSEJERA, HIJA, DIRECTORA DE ESCUELA DOMINICAL, CANTAR EN EL GRUPO DE ALABANZA,
TENER UN TRABAJO SECULAR, NO ES NADA FACIL Y SOLAMENTE ELLA SABE LAS LAGRIMAS QUE
DERRAMA DELANTE DE DIOS Y LAS FUERZAS QUE SACA DE DIOS PARA LLEVAR TODO ESTO A
CABO….BENDICIONES A TODAS LAS ESPOSAS DE PASTORES POR ESA LABOR QUE HACEN Y QUE
NADIE RECONOCE.

Responder

dora

julio 30, 2012 a las 9:39 pm

hno. yo lo entiendo porque asi esta pasando en nuestra iglesia. la esposa del pastor. le hace
chismes al pastor y lo pone en contra de la congregacion.y a cada rato esta pidiendo dinero. ya los
hnos. estamos cansados y desanimados porque vemos que el pastor, no le dice nada.estamos
viviendo en tiempos muy dificiles.mi consejo es que nos mantengamos firmes y que nuestra fe siga
adelante porque dice dios mia es la venganza y yo pagare. a cada quien .y deje todo a dios .dora
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Rafael Herrera

julio 31, 2012 a las 8:31 pm

Buen dia Dios lo bendiga lo mejor es que ella misma se lo pregunte a Dios, nuestro señor siempre
responde.

Responder

Rafael Herrera

julio 31, 2012 a las 8:48 pm

Dios lo bendiga hermano mi consejo seria el siguiente

1.-A doblar rodilla y a orar con fe, nunca pierda la fe Dios es fiel.

2.-Parece a mi ver que hay celos de parte de su esposa tenga cuidado con la undimentaria de las
hermanas no enseñar los hombros ni rodilla, ni ropa ajustada mucho maquillaje repase los libros
de Timoteo y Tito.

3.-Pida ayuda a otro pastor de otras iglesias para que intercambien actividades y asi usted y su
esposa puedan ayudar en otra iglesia y otros pastores le ayuden a usted en la suya, si es necesario
disuelva las actividades por un tiempo de los grupos de mujeres la Iglesia es el templo de Dios no
un club social.

4.-Busque ayuda psicologica para usted y su esposa hay muchos profesionales que son cristianos

5.-Acuerdese que es el templo de Dios no de su esposa o de otras personas a respetar la ley.

Todos nos descompones alguna vez como los automoviles y necesitamos entrar a mantenimiento

Disculpe lo duro pero me da pena que un templo de Dios este enmedio de chismes y toda clase de
problemas.Dios lo ama porque es un siervo de Dios.

Responder

Isabel

marzo 29, 2013 a las 9:45 pm


Soy esposa de pastor, preparada en un Seminario Teologico al igual que mi esposo, pienso que la
iglesia se equivoca al pensar que al llamar a un pastor para ministrar la congregación tambien está
incluido dentro del paquete la esposa y los hijos y por lo tanto son ellos como familia pastoral los
que deberían encargarse de todo y siempre estaran en la mira de si cumplen o no las espectativas
que tienen, es una equivocación porque la esposa y los hijos deberían cumplir solo las labores que
un creyente cualquiera cumple en la iglesia con la cual participa y tienen derecho a equivocarse
como cualquier otro miembro común. La responsabilidad de la esposa del pastor primeramente es
con su esposo y sus hijos y por ende como creyente con la iglesia, el pedir más es imponer una
carga muy pesada y creo que Dios no lo apueba. Dios los bendiga.

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