Está en la página 1de 2

La microbiología se puede definir, sobre la base de su etimología, como la ciencia encargada del estudio y análisis de los

microorganismos, seres vivos pequeños no visibles al ojo humano (del griego mikros “pequeño”, bios “vida” y logos “tratado,
estudio o ciencia”. Está ciencia se ocupa del estudio de las bacterias, los hongos, los protozoos y algas microscópicas. También
incluye los virus, entidades no celulares que a veces se consideran en el límite entre lo vivo y lo inerte.

Los microbios, también denominados microorganismos, son seres vivos diminutos que individualmente suelen ser demasiado
pequeños para ser observados a simple vista. Muchas enfermedades se producen por infecciones virales, bacterianas, fúngicas o
protozoarias (microorganismos patogenos).

Los microorganismos no se originan espontáneamente a partir de materia inanimada, sino a partir de otros microorganismos y
son responsables de muchos de los cambios que se observan en la materia orgánica e inorgánica (p. ej., la fermentación, y los
ciclos del carbono, nitrógeno y azufre que se producen en la naturaleza).

La microbiología se ha definido a menudo como el estudio de organismos y agentes que son demasiado pequeños para poder
observarlos con el ojo humano a simple vista (microorganismos). Emplea tecnicas como la esterilización y el empleo de medios
de cultivo, necesarias para aislar y cultivar dichos organismos. Puede definirse en función del tamaño de los organismos y de las
técnicas empleadas, es una disciplina extraordinariamente amplia, que abarca especialidades tan diversas como la bioquímica, la
biología celular, la genética, la taxonomía, la bacteriología de patógenos, la microbiología industrial y de los alimentos, y la
ecología.

La microbiologia como ciencia biológica basica proporciona herramientas de investigacion adecuadas para el estudio de la
naturaleza de diversos procesos vitales

Una de las más activas e importantes es la microbiología médica, que trata del estudio de las enfermedades humanas y animales.
Los microbiólogos médicos identifican el agente causal de una enfermedad infecciosa y planifican medidas para eliminarlo.

La inmunología trata de los mecanismos por los que el sistema inmunitario protege al organismo frente a agentes patógenos, y
de la respuesta de estos agentes infecciosos. La inmunología se ocupa también de problemas sanitarios prácticos, como la
naturaleza y el tratamiento de alergias y enfermedades autoinmunitarias, como la artritis reumatoide. Los anticuerpos
monoclonales y su empleo.

La microbiología agrícola se ocupa de los efectos de los microorganismos sobre la agricultura. Los microbiólogos agrónomos
intentan combatir las enfermedades de las plantas que atacan a cultivos de alimentos importantes, trabajan con métodos que
aumentan la fertilidad del suelo y los rendimientos de los cultivos, y estudian el papel de los microorganismos que viven en el
tracto digestivo de los rumiantes, como el ganado vacuno.

El campo de la ecología microbiana trata con las relaciones entre los microorganismos y sus habitat vivos y no vivos. Los
ecólogos microbianos estudian las contribuciones de los microorganismos en los ciclos del carbono, nitrógeno y azufre, en el
suelo y en las aguas naturales.

Los científicos que trabajan en microbiología de los alimentos y productos lácteos intentan evitar el deterioro de los alimentos y
la transmisión de enfermedades alimentarias, como botulismo y salmonelosis, ademas del empleo de microorganismos para la
elaboración productos como queso, yogur, encurtidos y cerveza.

En microbiología industrial, los microorganismos se emplean para elaborar productos como antibióticos, vacunas, esteroides,
alcoholes y otros disolventes, vitaminas, aminoácidos y enzimas. Los microorganismos pueden incluso liberar minerales
valiosos a partir de menas de baja calidad.

La genética y la biología molecular tratan de la naturaleza de la información genética y de los mecanismos por los que regula el
desarrollo y la función de las células y los organismos.

Tabla 1.1 Algunos acontecimientos importantes en el desarrollo de la microbiología. Del libro Prescott, L., Harley, J., Klein,
D. (2004) Microbiología. 5ta ed. McGraw Hill Interamericana. Madrid, España Pag. 37-39

Antony van Leeuwenhoek fue la primera persona que describió los microorganismos.
Los experimentos realizados por Redi y otros investigadores refutaron la teoría de la generación espontánea en relación con los
organismos de mayor tamaño.

La teoría de la generación espontánea en relación con los microorganismos fue refutada por Spallanzani, Pasteur, Tyndall y
otros.

Los argumentos de la teoría «germenenfermedad» proceden del trabajo de Bassi, Pasteur y Koch, entre otros. Lister presentó
pruebas indirectas a partir del desarrollo de la cirugía antiséptica.

Los postulados clásicos y moleculares de Kocli sirven para demostrar una relación directa entre un agente patógeno sospechoso
y una determinada enfermedad.

Koch estableció también las técnicas necesarias para el crecimiento de las bacterias en medios sólidos, y para aislar agentes
patógenos en cultivos puros.

Pasteur desarrolló vacunas contra el carbunco y la rabia; von Behring y Kitasato prepararon antitoxinas frente a la difteria y el
tétanos.

Metchnikoff observó que algunos leucocitos podían fagocitar y destruir bacterias patógenas.

Pasteur demostró que las fermentaciones estaban causadas por microorganismos y que algunos de éstos podían vivir en ausencia
de oxígeno.

El papel de los microorganismos en los ciclos del carbono, nitrógeno y azufre fue estudiado por primera vez por Winogradsky y
Beijerinck.

Existen fundamentalmente dos clases de células diferentes. Las células procariotas [griego pro, antes, y karyon, nuez, núcleo;
organismo con un núcleo primordial] tienen una morfología mucho más sencilla que las eucariotas y carecen de un núcleo
delimitado por una membrana. Todas las bacterias son procariotas. Por el contrario, las células eucariotas [griego eu, verdadero,
y karyon, nuez, núcleo] poseen un núcleo rodeado por una membrana; son más complejas y generalmente mayores que las
procariotas. Las algas, hongos, protozoos, las plantas superiores y los animales tienen células eucariotas.

La primera descripción de los organismos como plantas o animales era claramente demasiado simple, y durante muchos años los
biólogos clasificaron los organismos en cinco reinos: Moriera, Protista, Fungí, Animalia y Plantae

Los organismos se ubican en cinco reinos en función de al menos tres criterios principales: 1) tipo celular: procariota o
eucariota; 2) nivel de organización: organización unicelular solitaria y en colonias u organización multicelular; y 3) tipo
nutricional. En este sistema, el reino Animalia contiene animales multicelulares con células eucariotas desprovistas de pared y
nutrición principalmente ingestiva, mientras que el reino Plantae se compone de plantas multicelulares con células eucariotas
con pared y nutrición principalmente fotoautotrófica. s. El reino Moriera o Procaryotae contienen todos los organismos
procariotas. El reino Protista es el menos homogéneo y el más difícil de definir. Los protistas son eucariotas con organización
unicelular, ya sea en la forma de células solitarias o de colonias de células sin formación de tejidos verdaderos. Pueden tener
nutrición ingestiva, absortiva o fotoautotrófica, y comprenden a la mayoría de los organismos conocidos como algas, protozoos
y muchos de los hongos más sencillos. El reino Fungí contiene organismos eucariotas y predominantemente multinuclea-dos,
con núcleos dispersos en un micelio con pared y a menudo tabicado, su nutrición es absortiva.

El árbol filogenético se divide en tres ramas principales, que representan los tres grupos primarios: Bacteria, Archaea y Eucarya.
Las arqueas y las bacterias fueron las primeras en separarse, y posteriormente se desarrollaron los eucariotas. Estos tres grupos
primarios se denominan dominios y se ubican por encima del nivel de reino (los reinos tradicionales se distribuyen entre estos
tres dominios). Los dominios difieren notablemente entre sí. Los organismos eucariotas con lípidos de membrana formados
fundamentalmente por acil diésteres de glicerol y rRNA eucariótico pertenecen a Eucarya. El dominio Bacteria corresponde a
las células procariotas con rRNA bacteriano y lípidos de membrana constituidos principalmente por diacil diésteres de glicerol.
Los procariotas cuyas membranas están compuestas por lípidos isoprenoides del tipo diéter de diglicerol o tetraéter de diglicerol
y rRNA arqueano componen el tercer dominio, Archaea