Está en la página 1de 2

Día de Todos los Santos

Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación
acreditada.
Puedes avisar al redactor principal pegando lo siguiente en su página de
discusión: {{sust:Aviso referencias|Día de Todos los Santos}}
~~~~

Uso de esta plantilla: {{Referencias|t={{sust:CURRENTTIMESTAMP}}}}

Día de Todos los Santos

Todos los Santos, pintado por Fra Angélico.

Origen de la celebración Cristiano

Día de celebración Católicos: 1 de noviembre


Ortodoxos: el primer domingo después
de Pentecostés

Lugar de celebración Internacional

[editar datos en Wikidata]

El Día de Todos los Santos es una solemnidad cristiana que tiene lugar el 1 de
noviembre para las iglesias católicas de rito latino, y el primer domingo de Pentecostés en
la Iglesia ortodoxa y las católicas de rito bizantino. No se debe confundir con
la Conmemoración de los Fieles Difuntos.
En este día la Iglesia celebra fiesta solemne por todos aquellos difuntos que, habiendo
superado el purgatorio, se han santificado totalmente, han obtenido la visión beatífica y gozan
de la vida eterna en la presencia de Dios. Por eso es el día de «todos los santos». No se
festeja sólo en honor a los beatos o santos que están en la lista de los canonizados y por los
que la Iglesia celebra en un día especial del año; se celebra también en honor a todos los que
no están canonizados pero viven ya en la presencia de Dios.
Es frecuente que este día las grandes catedrales exhiban las reliquias de los santos.

Índice

 1Historia
 2Referencias
 3Véase también
 4Enlaces externos

Historia[editar]
Polonia celebra este día con mucha devoción con todos los cementerios llenos de velas.

La Iglesia primitiva acostumbraba a celebrar el aniversario de la muerte de un mártir en el


lugar del martirio. Frecuentemente, los grupos de mártires morían el mismo día, lo cual
condujo naturalmente a una celebración común. En la persecución de Diocleciano, el número
de mártires llegó a ser tan grande, que no se podía separar un día para asignársela. Pero la
Iglesia, creyendo que cada mártir debía ser venerado, señaló un día en común para todos. La
primera muestra de ello se remonta a Antioquía en el domingo antes de Pentecostés.
También se menciona este día en común en un sermón de san Efrén el Sirio en 373. En un
principio, solo los mártires y san Juan Bautista eran honrados por un día especial. Otros
santos se fueron asignando gradualmente, y se incrementó cuando se fijó el proceso regular
de canonización; a principios de 411 había aún en el calendario caldeo de los cristianos
orientales una «Commemoratio Confessorum» para el viernes. En la Iglesia de Occidente, el
papa Bonifacio IV consagró, entre 609 y 610, el Panteón de Roma a la Santísima Virgen y a
todos los mártires, dándole un aniversario.
Gregorio III (731-741) consagró una capilla en la Basílica de San Pedro a todos los santos y
fijó el aniversario para el 1 de noviembre. Gregorio IV extendió la celebración del 1 de
noviembre a toda la Iglesia, a mediados del siglo IX.