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Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los
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abrojos?

Y luego que hubo hablado, rogóle un Fariseo que comiese con él: y entrado Jesús, se
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sentó á la mesa.

38 Y el Fariseo, como lo vió, maravillóse de que no se lavó antes de comer.

39 Y el Señor le dijo: Ahora vosotros los Fariseos lo de fuera del vaso y del plato limpiáis;
mas lo interior de vosotros está lleno de rapiña y de maldad.

40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de dentro?

41 Empero de lo que os resta, dad limosna; y he aquí todo os será limpio.

42Mas ay de vosotros, Fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortliza; mas el
juicio y la caridad de Dios pasáis de largo. Pues estas cosas era necesario hacer, y no
dejar las otras.

Ay de vosotros, Fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las
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salutaciones en las plazas.

Ay de vosotros, escribas y Fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven,
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y los hombres que andan encima no lo saben.

45Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando dices esto,
también nos afrentas á nosotros.

Y él dijo: Ay de vosotros también, doctores de la ley! que cargáis á los hombres con
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cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocáis las cargas.

Ay de vosotros! que edificáis los sepulcros de los profetas, y los mataron vuestros
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padres.

De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres; porque á la
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verdad ellos los mataron, mas vosotros edificáis sus sepulcros.

Por tanto, la sabiduría de Dios también dijo: Enviaré á ellos profetas y apóstoles; y de
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ellos á unos matarán y á otros perseguirán;


50Para que de esta generación sea demandada la sangre de todos los profetas, que ha
sido derramada desde la fundación del mundo;

51Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el
templo: así os digo, será demandada de esta generación.

Ay de vosotros, doctores de la ley! que habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros


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mismos no entrasteis, y á los que entraban impedisteis.

Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariseos comenzaron á apretar le en gran
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manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas;

54 Acechándole, y procurando cazar algo de su boca para acusarle.

12 En esto, juntándose por millares la multitud, tanto que unos a otros se atropellaban,
comenzó a decir a sus discípulos, primeramente: Guardaos de la levadura de los
fariseos, que es la hipocresía.

Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero
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por dentro son lobos rapaces.

!!Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían
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sus padres con los falsos profetas.

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40 1 ¡Consuelen, consuelen a mi Pueblo, 1 dice su Dios!

8 La hierba se seca, la flor se marchita,8 pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre” .

11 Como un pastor, él apacienta su rebaño,


11 lo reúne con su brazo;
11 lleva sobre su pecho a los corderos
11 y guía con cuidado a las que han dado a luz.

41 8 Pero tú, Israel, mi servidor,


8 Jacob, a quien yo elegí,
8 descendencia de Abraham, mi amigo;

431 Y ahora, así habla el Señor, el que te creó, Jacob,

1 el que te formó, Israel:


1 No temas, porque yo te he redimido,
1 te he llamado por tu nombre, tú me perteneces.
2 Si cruzas por las aguas, yo estaré contigo,
2 y los ríos no te anegarán;
2 si caminas por el fuego, no te quemarás,
2 y las llamas no te abrasarán.
3 Porque yo soy el Señor, tu Dios,
3 el Santo de Israel, tu salvador.
3 Yo entregué a Egipto para tu rescate,
3 a Cus y a Sebá a cambio de ti.
4 Porque tú eres de gran precio a mis ojos,
4 porque eres valioso, y yo te amo,
4 entrego hombres a cambio de ti
4 y pueblos a cambio de tu vida.
5 No temas, porque yo estoy contigo:
5 traeré a tu descendencia desde Oriente
5 y te reuniré desde Occidente.

5410 Aunque se aparten las montañas

10 y vacilen las colinas,


10 mi amor no se apartará de ti,
10 mi alianza de paz no vacilará,
10 dice el Señor, que se compadeció de ti.

552 ¿Por qué gastan dinero en algo que no alimenta

2 y sus ganancias, en algo que no sacia?


2 Háganme caso, y comerán buena comida,
2 se deleitarán con sabrosos manjares.

59 21 Por mi parte, dice el Señor, esta es mi alianza con ellos: mi espíritu que está sobre ti y mis palabras que
yo he puesto en tu boca, no se apartarán de tu boca, ni de la boca de tus descendientes, ni de los
descendientes de tus descendientes, desde ahora y para siempre, dice el Señor

9 Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel, a todos los desterrados que yo hice deportar de
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Jerusalén a Babilonia: 5Construyan casas y habítenlas; planten huertas y coman sus frutos; 6 cásense y tengan
hijos e hijas; casen a sus hijos y den a sus hijas como esposas, para que tengan hijos e hijas: multiplíquense allí
y no disminuyan. 7 Busquen la prosperidad del país adonde yo los he deportado, y rueguen al Señor en favor de
él, porque de su prosperidad depende la prosperidad de ustedes.

10 12 ¡Vuelve, apóstata Israel – oráculo del Señor–

12 y no te mostraré un rostro severo,


12 porque yo soy misericordioso – oráculo del Señor–
12 y no guardo rencor para siempre.
13 Pero reconoce tu culpa,
13 porque te has rebelado contra el Señor, tu Dios,
13 y has prodigado tus favores a los extranjeros,
13 bajo todo árbol frondoso:
13 ¡ustedes no han escuchado mi voz!
13 – oráculo del Señor–

3 Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Enmienden su conducta y sus acciones, y yo haré que
ustedes habiten en este lugar. 4 No se fíen de estas palabras ilusorias: “ ¡Aquí está el Templo del Señor, el
Templo del Señor, el Templo del Señor!” . 5 Pero si ustedes enmiendan realmente su conducta y sus acciones, si
de veras se hacen justicia unos a otros, 6 si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, si no derraman en
este lugar sangre inocente, si no van detrás de otros dioses para desgracia de ustedes mismos, 7 entonces yo haré
que ustedes habiten en este lugar, en el país que he dado a sus padres desde siempre y para siempre.

11 Porque el día en que hice salir a sus padres del país de Egipto, no les hablé ni les ordené nada acerca
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de holocaustos y sacrificios. 23 Esta fue la orden que les di: Escuchen mi voz, así yo seré su Dios y ustedes
serán mi Pueblo; sigan por el camino que yo les ordeno, a fin de que les vaya bien.

7¡Bendito el hombre que confía en el Señor7 y en él tiene puesta su confianza!8 Él es como un árbol plantado al
borde de las aguas,8 que extiende sus raíces hacia la corriente;8 no teme cuando llega el calor8 y su follaje se
mantiene frondoso;8 no se inquieta en un año de sequía8 y nunca deja de dar fruto.
Dos proverbios: el enigma del corazón humano y las riquezas mal adquiridas
9 Nada más tortuoso que el corazón humano
9 y no tiene arreglo: ¿quién puede penetrarlo?
10 Yo, el Señor, sondeo el corazón
10 y examino las entrañas,
10 para dar a cada uno según su conducta,
10 según el fruto de sus acciones

10Porque así habla el Señor: Una vez que se hayan cumplido setenta años para Babilonia, yo los visitaré y
realizaré en favor de ustedes mi promesa, haciéndolos volver a este lugar. 11 Porque yo conozco muy bien los
planes que tengo proyectados sobre ustedes – oráculo del Señor– : son planes de prosperidad y no de desgracia,
para asegurarles un porvenir y una esperanza. 12Entonces, cuando ustedes me invoquen y vengan a suplicarme,
yo los escucharé; 13 cuando me busquen, me encontrarán, porque me buscarán de todo corazón, 14 y yo me
dejaré encontrar por ustedes – oráculo del Señor– . Yo cambiaré la suerte de ustedes y los reuniré de todas las
naciones y de todos los lugares adonde los expulsé – oráculo del Señor– y los haré volver al lugar de donde los
había deportado.