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Las diferentes corrientes artísticas que han surgido consecutivamente unas de otras alrededor del

mundo y los años han traído mucha esencia y vitalidad. Gracias a la necesidad de reflejar y
representar la vida misma, estas se convirtieron en herramientas para expresar y convertir el
pensamiento; no olvidar y revivir el pasado; santificar y venerar figuras religiosas y sus
símbolos; retroalimentar la espiritualidad y la reflexión interpersonal, entre infinitas cosas más.
Todo esto de mano de grandes artistas, escultores y arquitectos, que con su virtud pudieron
satisfacer todas estas necesidades, propias y del mundo.

Todas las corrientes artísticas son importantes, pues cada una aportó algo de su propia
cualidad. Sin embargo, en este trabajo trataremos principalmente dos de estas, el arte gótico y el
arte barroco. Expondremos las características en la pintura, la arquitectura y su escultura, además
de sus puntos referenciales con el fin de hacer una comparativa y retroalimentar el contexto de
cada una de estas corrientes.

Iniciamos con el arte gótico. Se desarrolló en Europa occidental durante los últimos siglos
de la edad media, desde mediados del siglo XII. Se trata de un amplio período artístico, que
surgió en el norte de Francia y se expandió por todo Occidente. Coincide con el resurgimiento de
las ciudades, donde se desarrollaron la burguesía y las universidades, y con la aparición de
nuevas órdenes religiosas.

Este arte tuvo una obra arquitectónica emblemática, pues este era prácticamente un arte
religioso, naturalmente los elementos arquitectónicos que más se dieron fueron las prodigiosas
catedrales llenas de luz así como de gran altura. Se destacó en este periodo la obsesión por la
verticalidad y la luz.

Su escultura nació en los muros de las iglesias a mediados del siglo XII, en la isla de
Francia. Las esculturas que se crearon eran meramente para la adornación de dichas iglesias, por
lo tanto eran esculturas religiosas. Las tallas en piedra continuaron usándose, pero cada vez se
emancipaba más, pasando del relieve al bulto redondo. Evolucionó desde un estilo alargado y
rígido, aún en parte románico, hacia un sentimiento espacial y naturalista a finales del siglo XII y
principios del siglo XIII.

La pintura no apareció hasta alrededor del año 1200, es decir, casi 50 años después del
comienzo de la arquitectura y la escultura. La pintura gótica trata de representar el naturalismo,
pero no se acerca tanto a la belleza. Aumenta el realismo, aproximándose a la imitación de la
naturaleza, incluyendo la representación de paisajes, que, no obstante, si siendo poco usual. Se
tendió a aproximar la representación de los personajes religiosos en un plano más humano que
divino, dejándoles demostrar emociones, rompiendo el hieratismo y formalismo románico.

En este periodo se utilizaban cuatro técnicas principales: Los frescos, las vidrieras, la
pintura sobre tabla y las miniaturas, (en manuscritos).
Continuamos entonces con el arte barroco. Este fue un periodo de la historia en la cultura
occidental originado por una nueva forma de concebir el arte (el “estilo barroco”) y que,
partiendo desde diferentes contextos histórico-culturares, produjo obras en numerosos campos
artísticos. Se manifestó principalmente en la Europa occidental, aunque debido al colonialismo
también se dio en numerosas colonias de las potencias europeas, principalmente en
Latinoamérica. Todo esto abarco desde el siglo XVII y principios del siglo XVIII.

Aquí la arquitectura se caracterizó por el gusto de lo curvilíneo, las formas se hacían


onduladas, los muros y los entablamentos se alabean y dinamizan, los frontones se parten y
resuelven en curvas y contra curvas hasta la completa desaparición de las normas y proporciones
clásicas. Exuberante decoración y un sentido escenográfico de las formas y los volúmenes.

En la escultura adquirían una movilidad y un dinamismo proyectados hacia el exterior en


donde las figuras se agitan y sus miembros se contorsionan en actitudes extremas o dislocadas
que sorprendían al espectador; la luz intervenía activamente en la expresión de esta movilidad.
Hay un naturalismo que refleja la realidad tal como es.

La pintura barroca desarrolló nuevos géneros como los bodegones, paisajes, retratos,
cuadros de géneros o costumbristas, así como se enriquece la iconografía en los asuntos
religiosos. Hay un predominio del color sobre el dibujo, un claroscuro en donde la luz en juego
con la sombra cobra una gran importancia, sensaciones de profundidad, uso de escorzos en
donde había una representación de las figuras en actitudes no paralelas a los lados del lienzo o
fresco y una composición asimétrica usándose un desequilibrio en donde aparecen figuras
cortadas como si continuaran fuera de la tela.

Ahora bien, estos dos tipos de corrientes artísticas son separadas por casi cinco siglos
aproximadamente. Al haber entrado en contexto con estas, nos podemos dar cuenta de las
grandes diferencias en los aspectos artísticos que las caracterizaron.

En la arquitectura, el arte gótico se destacó por iglesias y catedrales de gran tamaño y


espaciadas, sin embargo en el arte barroco se caracterizaban por lo exuberante y con la
preferencia por las curvas cóncavas y convexas, poniendo especial atención en los juegos
ópticos, mientras en el gótico se caracterizaba por la obsesión en la luz y la verticalidad.

La escultura gótica fue principalmente para adornación, siendo esculturas religiosas.


También la escultura barroca por temática, junto a la religiosa tuvo bastante importancia la
mitológica. Siendo expuestas en palacios, fuentes y jardines, mientras que las esculturas góticas
se encontraban en los muros de las iglesias, como anteriormente dicho, meramente para
decoración.

Finalmente en la pintura, el gótico se caracterizó por el naturalismo, al igual que el


barroco, pues parte de su arte se planteaba en la imitación de la realidad natural, sin embargo en
esta última con cierto gusto por el claroscuro, además del clasicismo, que era igual de realista
pero con un concepto de la realidad más intelectual e idealizado. La pintura gótica representaba
las figuras religiosas en un plano más humano que divino principalmente, mientras que la pintura
barroca, posteriormente, evolucionó del naturalismo y el clasicismo a un estilo más decorativo,
con predominio de la pintura mural y cierta predilección por el efecto óptico y las escenografías
lujosas y exuberantes.

Concluyendo, el arte gótico tomo como punto referencial la parte espiritual o todo lo
divino, mientras que el barroco tomó la parte humanista, pero su tendencia era más áspera; el uso
de la iluminación y contraste de sombras producían volumen. Sobrecargaban sus obras creando
una decoración recargada. Mientras que el gótico se valía de los elementos espirituales para
narrar las historias y a su vez servían de adornos para los mismos templos o iglesias; exageraban
la imagen principal de tal manera que le daban un realce e interés.

Fuentes
 “Arte gótico”. https://es.wikipedia.org/wiki/Arte_g%C3%B3tico (Recuperado: 28/11/17)
 “Barroco”. https://es.wikipedia.org/wiki/Barroco (Recuperado: 28/11/17)