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Gestion de la Lectura

En este espacio se compartiran ideas e información respecto a la lectura, la gestión de la lectura y la

organización de centros de recursos.

LUNES, SETIEMBRE 25, 2006

http://gestion-lectura.blogspot.com/

Leyendo con Amor ... Construimos un Mundo Mejor


una experiencia exitosa de lectura
Julio César Mendoza Francia

En la Institución Educativa “Corazón de María” (Tacna - Perú) se viene implementando el Plan Lector con
singular éxito. Fortalecidos por la iniciativa del Ministerio de Educación (del Perú) de implementar un
Plan Lector, la comunidad educativa de este colegio de Tacna se ha abocado a implementar un conjunto
de estrategias para fomentar la lectura y el gusto por la lectura.

Basta ingresar a la escuela y uno siente un clima social que fomenta el gusto por leer, los anuncios en los
periódicos murales y en las vitrinas, el Centro de Recursos Educativos abarrotado por chicas pidiendo y
leyendo no solamente los textos de sus áreas curriculares sino textos que ellas mismas buscan por
iniciativa propia, evidencian una comunidad orientada a la cultura del leer.

Conversando con la encargada del Centro de Recursos Educativos (lo que en nuestras épocas llamábamos
bibliotecas) nos contaba que al inicio las estudiantes visitaban el CRE solamente para pedir textos para
hacer las tareas que sus profesores les habían dejado, pero poco a poco y con la implementación del
Plan Lector, la solicitud de material de lectura se ha incrementado considerablemente.

¿Cómo se ha logrado esto?, en principio implementado ideas muy sencillas pero efectivas. En un primer
lugar, se ha respetado escrupulosamente lo que las estudiantes quieren leer, no se ha insistido que la
lectura comience necesariamente con los clásicos o algún tipo de libro impuesto desde lo que adultos
queremos que lean los adolescentes. En segundo lugar, las horas de lectura se han incorporado
estratégicamente en el Plan de Estudios de la Institución Educativa. En tercer lugar, no hay exigencias
horarias rígidas. Es común ver a las estudiante (y docentes) leyendo novelas, cuentos poemas,
periódicos, revistas, etc., la idea es que cada quien escoja para ese espacio y ese tiempo lo que quiere
leer. Como dice el Vice Ministro de Gestión Pedagógica: “Debemos difundir el placer de la lectura ... una
mejor comprensión de cualquier texto se logra a partir del desarrollo del habito de lectura”. Eso es
precisamente lo que la comunidad educativa del Colegio”Corazón de María” esta haciendo.

Los resultados son en algunos casos mas que espectaculares, conversando con una joven estudiante, ella
nos indicaba que en lo que va del año ha leído ya mas de 70 títulos. En ella como en otras de sus
compañeras de colegio, podemos identificar que ya se ha sembrado el gusto por leer que se
transformará, con toda seguridad en un futuro no muy lejano, en un habito (de lectura) que las
acompañara durante toda la vida, haciéndolas personas mas informadas, mas educadas y mas cultas.

Para apoyar este oleada de lectura por parte de las estudiantes y docentes y poder atender las
necesidades y demandas de lectura, la comunidad educativa representada por su equipo directivo ha
firmado alianzas estratégicas de compromisos de apoyo mutuo con distintas editoriales y casas editoras,
para de esa manera poder brindar un amplio abanico de posibilidades de textos. He ahí otro elemento de
éxito del Plan Lector en este colegio no solamente se ha cuidado el incentivar el “querer leer” creando
un clima favorable y propicio para la lectura sino que se atiende el “tener que y donde leer”
consolidando conjuntamente con el “saber leer” (que se construye en las aulas) una poderosa tríada que
alimenta y consolida una cultura lectora.

Finalmente, el titulo de la presente nota no es gratuito, es ese el nombre que la comunidad educativa
del colegio “Corazón de Maria” le ha puesto a su Plan Lector, y refleja de cierta manera el espíritu del
Plan Lector que el de contar con estudiantes y docentes con hábitos de lectura desarrollados para
mejorar sus aprendizajes y lograr su propio bienestar, y transformar positivamente su entorno social.

Leyendo con Amor


Construimos un Mundo Mejor

posted by julio_mendoza_francia @ 10:49 p. m. 1 comments

MIÉRCOLES, AGOSTO 23, 2006

La Lectura, la vida y el hábito de leer


Julio César Mendoza Francia
¿Qué nos hace a las personas el querer leer?
¿Qué hace que veamos a personas absortas y transportadas a otros mundos en las combis, en los parques,
en las colas de los bancos, en los buses interprovinciales?.

Ciertamente, no la escuela, no esta escuela de inicios del siglo XXI.

No es un lugar común, pero si debemos comenzar a reconocer (si no somos conscientes aún) que la
escuela (pública o privada) recibe lectores y que por once o doce años se dedica a tratar de desaparecer
esa necesidad de leer, de perseguir a esos lectores.

¡No!, dirán Uds.


Déjenme describir algunas viñetas de la vida diaria escolar como respuesta.

Los estudiantes llegan tarde al colegio, castigados a la biblioteca.

Los estudiantes hacen desorden o se portan mal en el aula, castigados a la biblioteca.

Los estudiantes leen a la hora del recreo: El Bocón, Líbero, Condorito o Tv&Novelas y vienen los
auxiliares o las profesoras y confiscan la lectura, o peor aun la rompen frente a los estudiantes.

Si llegan computadoras o cualquier otro equipo, las cajas vacías van a parar a la biblioteca.

¿Cuál es el mensaje para los estudiantes?

Que la biblioteca es un lugar de castigo o un almacén, que leer por placer es malo. Que el placer es malo
(suena conocido ¿no?)

¿Cuál es la consecuencia inmediata de todo ello?

Que como mecanismo de defensa los estudiantes “aprenden” a leer sólo lo necesario, aquello que les
permite pasar los exámenes, lo que les permite ser aceptados dócilmente en el sistema.

Y sin embargo, leen.

Y sin embargo, encontramos a chicos y chicas absortos en la lectura de una revista, en la última de
novela de Harry Potter, de Narnia, en algún clásico universal. Leen a escondidas, a escondidas del
sistema, a escondidas de sus pares que los podrían señalar, son subversivos en el sentido más puro de la
palabra, son subversivos, es decir, que tienden a subvertir el orden público, el orden establecido, aquél
que dice que sólo se lee para rendir exámenes, “...¿cómo puedes estar leyendo?, ¡si estás de
vacaciones!... “, son subversivos de un orden que pretende imponerles que leer es sólo para estudiar.

¿Cómo sucede esa maravilla?


¿Cómo en un mundo y sistema que no promueve la lectura, podemos tener lectores?

No hay una única respuesta, no creo que ante esta pregunta exista La Respuesta, pero podemos esbozar
probables respuestas, podemos tratar de recordar y ver dónde comenzamos y a partir de ahí encontrar,
tal vez no una respuesta pero al menos alguna pista.
Parafraseando a una canción, para hablar de los demás hay que comenzar por uno mismo. ¿Cuál es
nuestro primer recuerdo de la lectura?, más viñetas nos vienen a la mente, permítanme compartir
algunas.

El mundo es muy grande y no se lo podrá recorrer completamente, es tan grande que no termina en esa
cuadra a la que nunca te atreves a pasar, sabes que hay muchas cosas más allá , sin embargo bajo la
escalera de tu casa, el mundo es más inmenso pero además puedes recorrerlo, con Salgari viajas por los
mares del sur, con Stevenson la aventura es sin fin y cuando Verne y Welles llegan a tus manos, no solo
es el mundo sino también el universo, no es que el mundo sea tuyo, el universo es tuyo. Es inmenso pero
gracias a los libros puedes recorrerlo todo, no sólo una vez sino todas aquellas que quieras.

El recuerdo de tu abuelita leyendo, siempre leyendo, el periódico, una revista, leyendo y conversando.
Cuando la ves leer y el mundo huele a agua de manzana caliente y a pan con queso, el mundo es
perfecto, placentero.

En la era pre internet, pre 150 canales de cable, pre brecha digital, el mundo era nuestro a través de
Batman, de Superman, del Hombre Araña, de Conan, alrededor de una fogata acompañado por los
primos y primas.

Leyendo la revista Collera, con historietas de Juan Acevedo, donde leí por primera vez Paco Yunque,
como historieta, y hasta ahora la recuerdo vívidamente, la injusticia de ese mundo que
lamentablemente no ha cambiado del todo.

Así era nuestro mundo, leer era viajar, tener alas, tener superpoderes, vivir y luchar alrededor de la
caída y renacimiento de un Imperio Galáctico. De ahí nos construimos, entonces cuando llegó la lectura
obligatoria lo pudimos resistir, ya habíamos nadado en la laguna dorada del leer, entonces el mar del
“deber leer” ya no asustaba tanto, la vida nos había dado crédito suficiente y de ahí construimos.

Eso no existe ahora, esa no es una especie en extinción, es un nicho ecológico en extinción. Los
blockbusters veraniegos de Norteamérica reemplazan a las novelas, internet desplaza a los libros, los
arrincona y los asusta, ¿o por lo menos eso parece?. Entonces queremos que nada cambie, que el mundo
sea como siempre fue y eso no es posible.

Y nuestra reacción como adultos es fallida, nos aferramos al pasado, tratamos de que se haga lo que en
nuestra época hacíamos, somos seres humanos del siglo pasado y no somos conscientes de ello.

Nos lanzamos a cruzadas en favor de la lectura, proponemos planes lectores, tratamos de enseñar en el
aulas el gusto por leer, el placer de la lectura.
Pero el placer no se enseña.

No se puede enseñar a nadie a besar, a amar, si hubiera reglas para ello, el beso, el amor, el sexo
perderían su magia. Lo que sucede con el beso, el sexo y el amor es que uno aprende a disfrutarlo, se es
consciente en el sentido más poético de la palabra que ese momento es efímero, que uno desea que sea
eterno pero no lo es, no lo será.

Así es leer, nadie puede enseñarnos a disfrutar la lectura, a tener gusto por ella, lo aprendemos en la
vida, sabemos que la novela terminará, que el poema acabará, pero no es el final lo que importa (ni
siquiera en los cuentos), lo que importa es la experiencia, life is a journey, not a destination canta
Aerosmith, nunca más cierto que con la lectura. Aprendemos a disfrutar de la lectura al construirnos, al
definirnos como seres humanos.

Esa es una idea, una pista, la lectura nos construye, somos todos los libros que llevamos a cuestas, así
como las personas marcan nuestras vidas, también los libros lo hacen. Nuestro itinerario vital está
marcado por estaciones que son los libros que leímos en cada etapa y que nos mostraron cosas nuevas,
en cada estación recogimos equipaje nuevo, y quizás dejamos alguno que ya no nos servía. Las personas
llegan a nuestras vidas de la manera más inesperada, nadie planea enamorarse, nadie planea hacerse de
amistades y de amigos, simplemente se dan las condiciones y la maravilla que es la vida hace que
suceda.

Entonces ahí la línea de la pista, como dice Sturgeon “cuando hay interés, cuando hay amor”, para
desarrollar ese hábito de la lectura, santo grial de estos tiempos, lo que hay que empezar a hacer (y
definitivamente no es lo único por hacer) es generar espacios, brindar oportunidades, como diría un
amigo campesino, hay que sembrar, hay que sembrar, es imposible cosechar sino se ha sembrado, eso un
campesino lo sabe muy bien, los educadores lo deberíamos aprender.

posted by julio_mendoza_francia @ 9:19 a. m. 0 comments

MARTES, AGOSTO 15, 2006

El Clima Social de la Lectura


Silvana Salazar Ayllon[1]

El Perú vive un clima social de lectura sin precedentes. A simple vista, ésta afirmación parece
exagerada, pero existen suficientes evidencias de que la población está reaccionando positivamente al
conjunto de estímulos y esfuerzos, no siempre estructurados pero válidos, para motivarlos hacia el
ejercicio de esta importante actividad, cuya trascendencia para el desarrollo personal y social no se
discute. Estamos ante la existencia de condiciones que han generado un estado de ánimo, una
predisposición, y ciertas actitudes[2] en las personas, de creciente acercamiento a los objetos de la
lectura (libros), de sentimientos favorables hacia ellos (adquisición) y deseo de apropiarse de la
actividad (ánimo lector, participación eventos asociados a la lectura).

En este proceso han confluido diversos esfuerzos. En principio, el Estado, con sus acciones para
enfrentar la emergencia educativa desde el año 2003; la dotación a los colegios públicos con más de 30
millones de libros[3] y, paralelamente, la generación de un marco normativo[4]que incentiva el
desarrollo de la industria editorial y la promoción de la lectura. El hecho que más de 18 mil peruanos
hayan sido preguntados por sus necesidades y prácticas lectoras, para la primera Encuesta Nacional
sobre “Hábitos de lectura y ciudadanía informada en la población peruana-2004”[5], junto con la
campaña pública de “Un Nuevo sol”, para la culminación del nuevo edificio de la Biblioteca Nacional,
abonaron a este clima. De otro lado, la tenacidad de PROMOLIBRO, instancia multisectorial creada por la
Ley del Libro, para conducir la política de lectura en el Perú, ha permitido instalar en las zonas urbano-
marginales más alejadas de la capital nacional, más de un centenar de bibliotecas e iniciar la
elaboración consensuada del Plan Nacional de Lectura a través de mesas de concertación, habiéndose
instalado la primera[6] en Lima, con la participación de representantes del Estado, la industria gráfica y
la sociedad civil organizada.

En el ámbito del sector privado, la lectura ha ingresado en las agendas de las principales empresas,
medios de comunicación, instituciones académicas y organizaciones sociales, sumándose a los esfuerzos
del sector editorial por dinamizar y diversificar la producción y comercialización de libros, y sensibilizar
a la población para generar disposiciones favorables hacia el libro y la lectura. Esto explica la amplia
oferta de actividades relacionadas con el fomento de la lectura: proyectos y experiencias de
capacitación en lectura, creación de bibliotecas, realización de ferias locales regionales y nacionales de
libros, seminarios, conferencias, cuentacuentos, eventos motivadores y propaganda; que visibilizan a los
actores y consumidores de la creación intelectual y productos para leer. Las autoridades Regionales y
Municipales[7] no se han quedado al margen, algunos han optado por institucionalizar la hora pública de
lectura en su ámbito, otros por desarrollar programas de dotación de libros a bajo costo o gratuitos para
los pobres, campañas de donación de libros y otras iniciativas.

En el plano simbólico, la creatividad se ha desbordado en innumerables carteles, afiches, eslóganes,


consignas y objetos artísticos y decorativos en forma de libros o que representan el acto de leer. Algunos
ejemplos notables son los afiches de la librería Crisol en el año 2004, a propósito del campeonato por la
Copa América de fútbol, que presentaba la caricatura de una selección de escritores iberoamericanos –
uno representativo por cada país-, vestidos de futbolistas; o los objetos de artesanía popular de
Ayacucho, Chulucanas, Cusco, Loreto, que simbolizan la lectura y al libro. Una muestra destacada es el
libro de tela con la técnica de la arpillería, que recoge algunos cuentos andinos. El ambiente festivo ha
estado matizado con caravanas, pasacalles, y todo tipo de ceremonias con igual propósito.
A partir de estos rasgos y de otros, que por razones de espacio, no se consignan, se puede establecer la
configuración de un clima social favorable a la lectura, con base en tres elementos: 1) la intensificación
y extensión del discurso sobre la importancia del libro y la lectura, el mismo que no es sólo cognitivo
sino que está imbuido de tonalidades afectivas o modos de sentir, tanto de los productores como de los
receptores del discurso; 2) la circulación intensiva y extensiva de libros que es el soporte material del
proceso de lectura; y 3) la consecuencia práctica de la combinatoria de los elementos anteriores,
expresada en el mejoramiento de las disposiciones, actitudes y comportamientos personales asociados a
la actividad lectora - aunque ello no necesariamente implique una correlación directa con su ejercicio-.
En efecto, la adquisición de libros, la concurrencia a las ferias y eventos culturales, el interés por
conocer a los escritores, la disposición a colaborar con las campañas por la lectura, y en general, el
aumento de los consumos de objetos culturales asociados, indican que las personas están elaborando
sentidos válidos para sí, en relación con la actividad lectora . Un ejemplo de ello es el éxito de la
Décima Feria Internacional del Libro de Lima, realizada en julio del 2005, tanto en ventas (US $ 1,5
millones), como en asistencia del público (240 mil visitantes), que constituye un incremento del 50% en
relación con anteriores eventos similares.

No obstante, si bien todos estos esfuerzos y avances son muy importantes y, en nuestra opinión, abonan
a la afirmación de que existe un clima de lectura en el Perú, las personas no necesariamente están
leyendo más, ni puede afirmarse que han internalizado la actividad, camino a la formación de hábitos
perdurables. De hecho, los primeros sondeos realizados por las propias editoriales y Promolibro, indican
que las personas están comprando más libros pero no necesariamente están leyendo más. Igualmente no
es significativo el incremento de lectores en los reportes de las bibliotecas públicas y escolares. Es decir,
existen condiciones contextuales para avivar el fuego de la lectura, pero el carbón todavía no está
encendido como para arder por sí mismo. Esto no significa desvalorizar la atmósfera social de lectura
que se ha generado; por el contrario, estamos frente a un valioso activo para la construcción de la
sociedad lectora. La experiencia de Finlandia, que según la prueba PISA es el país con mayores niveles
de comprensión lectora en el mundo, es sugerente al respecto. Se ha establecido que, uno de los
factores que estimula poderosamente a los estudiantes fineses para leer (21 libros por año), es el clima
de lectura antes que los programas escolares formales. Factores como ver a sus profesores leyendo o
hablando de libros, motivarse entre pares, leer en grupos por libre elección, disponer de espacios para
sus comentarios y opiniones sobre las obras que han leído, y contar con interesantes programas muy bien
preparados y difundidos a través de los medios de comunicación masiva[8], tienen gran incidencia en el
acercamiento de los estudiantes a la actividad lectora. El soporte cognitivo o desarrollo de las
competencias comunicativas y en particular de la comprensión lectora, se trabaja en el aula con
estrategias metodológicas adecuadas, lo que da consistencia, coherencia y rigurosidad a todo el proceso.

[1] El concepto de clima social refiere al “conjunto de características objetivas de la organización, perdurables y fácilmente
medibles, que distinguen una entidad laboral de otra. Son unos estilos de dirección, unas normas y medio ambiente fisiológico, unas

finalidades y unos procesos de contraprestación. Aunque en su medida se hace intervenir la percepción individual, lo fundamental

son unos índices de dichas características”. (Forehand y Gilmer, 1965). O, ésta otra definición: “Conjunto de percepciones globales

(constructo personal y psicológico) que el individuo tiene de la organización, reflejo de la interacción entre ambos; lo importante es

cómo percibe un sujeto su entorno, sin tener en cuenta cómo lo percibe otros; por tanto, es más una dimensión del individuo que de

la organización”. (Nicolás Seisdedos). Primera parte del art. "Claves para pensar la formación del hábito lector de Silvana Salazar

Ayllón.

[2] Regularidad en los sentimientos, pensamientos y predisposiciones del individuo para actuar en relación con algún aspecto de su ambiente (Secor y Backman,1964)

[3] Fuente: Ministerio de Educación. Portal Web.

[4] Ley de democratización del libro y fomento de la lectura. Ley Nº 28086. 11-10-2003.

[5] Realizada por la Biblioteca Nacional en convenio con la Universidad Nacional de Ingeniería. La muestra alcanza a 19,968 personas.

[6] Acto realizado el 13 de octubre de 2005. Le antecedió la firma de la Declaración de Principios para el Plan Nacional del Libro y la Lectura, suscrito por tres

ministros, de Educación, de la Producción y de Justicia, así como por el Director del INC y representantes de la Sociedad Civil. Cf. Web del MED, correspondiente al 13

de octubre de 2005.

[7] Regiones como Tumbes y Moquegua. En Lima, las municipalidades de Lima, San Borja, Miraflores e Independencia desarrolla programas estructurados y sostenidos

de fomento de la lectura.

[8] España duplica a media da Unión Europea en fracaso escolar. Finlandia ten o índice máis baixo. En: La voz de Galicia, Voz Programa Prensa Escuela. Galicia,

Jueves, 8 de Diciembre de 2005. www.lavozdegalicia.es/vozescuela

posted by julio_mendoza_francia @ 11:14 p. m. 0 comments

LUNES, DICIEMBRE 12, 2005

Lectura recreativa y la lectura funcional


Silvana Salazar Ayllon & Julio Mendoza Francia

La organización del Centro de Recursos Educativos responde a dos propósitos, de un lado, a las
intenciones educativas expresadas en el Proyecto Curricular de Centro, lo que se hace a través de la
lectura funcional o instrumental, y de otro lado, a los intereses de los estudiantes y docentes expresados
en el Perfil de Usuarios, los que se atienden mediante la lectura recreativa o de placer.

LECTURA FUNCIONAL O INSTRUMENTAL

En función al “DEBE SER”

Toma en cuenta: Currículo Nacional, Currículo de la Institución Educativa

· Lectura para realizar tareas


· Libros y materiales seleccionados por el docente de cada
área curricular
· Enfatiza la comprensión lectora
· Enfatiza las habilidades informativas
· Acompañamiento docente
· Evaluación pedagógica permanente de los resultados de las lecturas

LECTURA RECREATIVA O DE PLACER

En función al “SER”

Toma en cuenta: PERFIL DE USUARIOS

· Lectura para entretenerse y gozar


· Temas y formatos elegidos por el usuario
· Enfatiza la generación de hábitos de lectura
· Respeta las maneras de leer propias
· Respeta el espacio íntimo
· No está sometida a evaluación pedagógica pero es medible

La lectura recreativa o de placer debe proveerse en el marco de la más amplia libertad. Es la base para
la formación de hábitos, es la dimensión que forja las actitudes y decisiones para continuar leyendo o no
toda la vida. Este tipo de lectura debe ser respetada como el espacio íntimo donde el estudiante y el
maestro ejercen su total autonomía. Corresponde al Centro de Recursos Educativos generar espacios y
servicios destinados a satisfacer la necesidades de este tipo de lectura.

posted by julio_mendoza_francia @ 12:05 p. m. 2 comments

LUNES, NOVIEMBRE 28, 2005

Aprender a informarse: promover la autonomía de los estudiantes desde


el CRE
Silvana Salazar Ayllón
Julio César Mendoza Francia

El Centro de Recursos Educativos dispone de un rico caudal de datos e información organizada y


estructurada en distintas presentaciones y soportes, como son libros y todo tipo de impresos,
audiovisuales e informáticos y manipulativos, donde se vive y se produce la lectura cotidianamente.

Las habilidades informativas que fortalecen la autonomía de los estudiantes para aprender a aprender y
que pueden desarrollarse en el Centro de Recursos Educativos son:

1. Formula su necesidad de información, sabe expresarla y comunicarla adecuadamente.


2. Elabora planes de lectura
3. Selecciona estrategias para la búsqueda de información
4. Diferencia datos, información y conocimiento
5. Diferencia hechos, opiniones y argumentos
6. Analiza y contrasta ideas e informaciones
7. Organiza información recopilada en diferentes fuentes
8. Elabora productos de lectura: fichas de resumen, de ideas, bibliográficas, etc., bibliografías, informes
de lectura y otros.
9. Utiliza diferentes servicios de información de su entorno.

Asimismo, los valores que en este proceso se desarrollan son:

1. Respeto
2. Responsabilidad
3. Honestidad
4. Tolerancia
5. Rigurosidad
6. Perseverancia

¿Cómo hacerlo?

Es posible desarrollar las habilidades informativas y las actitudes y valores asociados al realizar pequeños
cambios en el modo de atender al estudiante que hace uso de los materiales en el Centro de Recursos
Educativos. A continuación se presentan los problemas más frecuentes que tienen los estudiantes en el
desarrollo de las habilidades seleccionadas y las sugerencias para ayudar a superarlos.

Formula su necesidad de información, sabe expresarla y comunicarla adecuadamente.


Situación: El estudiante no puede explicar el tema que necesita desarrollar, ha olvidado el autor, no
recuerda el título de la obra o tiene datos equivocados.
Sugerencias: En un clima de confianza y mucha paciencia ayudarle a precisar su búsqueda, al formularle
preguntas sencillas como: ¿a qué área curricular pertenece el tema?, ¿qué profesor (a) ha encomendado
la lectura?, ¿qué tema se trabajó en la clase?. Acompañarlo a reconocer en qué consiste la tarea que lo
lleva a buscar información: ¿precisar conceptos?, ¿elaborar una monografía?, ¿verificar datos?, ¿ilustrar
una idea?, ¿a qué época o lugar geográfico hay que restringirse?, etc. Una vez que el propio estudiante
haya realizado este ejercicio de reconocimiento de su necesidad de información, se le puede prestar una
enciclopedia u obra general para que explore el tema y alcance una mayor comprensión y precisión del
trabajo que va a realizar.
Logro esperado: Demanda información de manera espontánea y coherente, expresa sus intereses,
preferencias, sentimientos y emociones con relación a su proyecto de lectura.

Elabora un plan de lectura (s)


Situación: El estudiante ha establecido las características de la información que necesita y las lecturas
que debe hacer, pero no sabe cómo organizarse para llegar a su meta.
Sugerencias: Acompañarlo a planificar su tiempo, las acciones y recursos necesarios para cumplir con el
propósito lector que le anima.
Logro esperado: Elabora planes de lectura con indicación del propósito central, un esquema temático
inicial, tiempo disponible, materiales necesarios, otras bibliotecas a las cuales recurrir, etc.

Selecciona estrategias para la búsqueda de la información


Situación: El estudiante tiene un plan de lectura (s) pero una vez frente a los materiales, no tiene idea
por dónde empezar.
Sugerencias: Dependiendo del propósito de la lectura y del esquema del trabajo que tenga, el estudiante
deberá elegir entre: usar los catálogos o empezar por las obras de referencia (diccionarios,
enciclopedias), o hacer ambas cosas. Por ejemplo, si no tiene muy claro un concepto es mejor que
empiece por un diccionario o enciclopedia para verificar el significado de palabras o expresiones, y luego
pase a revisar el catálogo temático y toda la bibliografía necesaria. Si lo que necesita es información
gráfica o estadística, su búsqueda puede resolverse con otro tipo de materiales como vídeos, CDs,
láminas, Internet o recurrir a otros Centros de Información. Para registrar opiniones tendrá que recurrir
a los periódicos y revistas.

Si existen diversos libros sobre el tema de su interés, es conveniente que haga una primera revisión de
todos los índices o tablas de contenido de los mismos, para que elija el que mejor se ajusta a su
proyecto de lectura.

La estrategia más importante: acostumbrarse a revisar las tablas de contenido o índices de los libros.
Este es un paso crucial para revertir la tendencia de los estudiantes a abrir el libro por cualquier página
y hojear sin rumbo. Es un ejercicio muy sencillo pero valioso, porque además de ahorrar tiempo en la
búsqueda de información, permite reconocer y comparar los esquemas de organización de textos, decidir
si se leerá todo el texto o algunos capítulos, etc. Lo mismo se puede hacer con los periódicos, revisar
rápidamente los titulares y recuadros para formarse una idea general.
Logro esperado: Elige las estrategias adecuadas para acceder a la información, en función a sus objetivos
de lectura y al tipo de material seleccionado.
Diferencia datos, información y conocimiento
Situación: El estudiante desea encontrar un libro o texto con el tema desarrollado tal y como el docente
le ha solicitado, si no es así tiende a desanimarse y a pensar que “no hay información”. Cuando
encuentra datos sueltos no sabe aprovecharlos para continuar con su búsqueda.
Sugerencias: Usar los mismos datos que trae el alumno: un tema, un autor, un título, un año, etc., para
revisar diccionarios y enciclopedias que permitan elaborar información sobre el tema a investigarse. El
mismo estudiante puede darse cuenta que ordenando los datos y dándoles un sentido puede obtener
información valiosa para continuar con su búsqueda. Cuando pasa a revisar, analizar y elaborar
conclusiones en base a sus lecturas es bueno hacerle reparar que está elaborando conocimiento para sí
mismo.
Mediante ejercicios sencillos de revisión y comparación entre diccionarios, enciclopedias y tratados es
posible reconocer datos, información y conocimiento de otros. La revisión de todo el proceso de
búsqueda de información, hasta la elaboración de la tarea escolar que motiva la lectura, crea sensación
de logro en el estudiante.
Logro esperado: Identifica y usa con facilidad las diversas fuentes bibliográficas y documentales que le
pueden aportar datos, información y conocimiento.

Diferencia hechos, opiniones y argumentos


Situación: El estudiante no acostumbra a hacer distinciones entre hechos, opiniones y argumentación.
Sugerencias: El análisis de los artículos periodísticos es muy útil para distinguir hechos, opiniones y
argumentación; también se puede trabajar con revistas, vídeos, y otros materiales. Cuando la tarea se
refiera a un suceso histórico o a una teoría en debate, es indispensable proporcionarle la mayor cantidad
de material, especialmente donde hay puntos de vista distintos, pero también textos de análisis. Por
ejemplo, si se trata de analizar la Guerra del Pacífico, es necesario que reconozcan en las mismas
fuentes, las distintas posiciones sobre el conflicto y lo que la verdad histórica ha establecido. Asimismo,
es indispensable que registre su propia opinión sobre el tema investigado o leído.
Logro esperado: Reconoce y usa diferentes fuentes bibliográficas y documentales para establecer
hechos, opiniones y argumentación; acostumbra a registrar su propia opinión y argumentación en los
trabajos que realiza.

Analiza y contrasta ideas e información


Situación: El estudiante tiende a usar una sola fuente y transcribir párrafos sin realizar su propio análisis
y constrastación.
Sugerencias: Este es el momento en el que los estudiantes elaboran información y producen su propio
conocimiento de manera autónoma. La clave es proporcionarle varios libros o textos sobre el mismo
tema, nunca uno solo ni el “más fácil”. Proporcionarle materiales donde aparece el proceso de análisis y
contrastación y ofrecerlo como modelo para que el estudiante haga lo propio. Usar técnicas como la
elaboración de cuadros comparativos o mapas conceptuales para ayudarlos a registrar el resultado del
análisis y constrastación. A pesar de que esta capacidad se trabaja fundamentalmente en el aula, el
Centro de Recursos Educativos apoya esta labor al ofrecer la mayor variedad de materiales e información
para hacer posible el análisis y la contrastación.
Logro esperado: Analiza y constrasta la información y los textos que acopia, registra los resultados de
este proceso en sus informes o trabajos.

Organiza la información recopilada en diferentes fuentes


Situación: Luego de revisar y seleccionar diversos materiales, elaborar fichas o tomar apuntes, el
estudiante no sabe cómo organizar lo acumulado. A veces en este proceso pierde información valiosa,
por no saber dónde colocarla.
Sugerencias: Revisar con el estudiante el esquema original de lectura, el que fue elaborado al inicio de
su búsqueda. (Ver Formular su necesidad de información, saber expresarla y comunicarla
adecuadamente). Seguramente después de haber leído y analizado diversos textos y materiales, el
esquema original tenga que ser ampliado o rectificado en función a la información encontrada. Sin
perder de vista el propósito central de la tarea, es conveniente que se aproveche toda la información
recopilada. Los criterios para organizar la información tienen que ver con la tarea y con la naturaleza del
tema. Por ejemplo, si se trata de una tarea sobre un acontecimiento histórico habrá que considerar el
tipo de fuentes utilizadas, los lugares geográficos donde se produjeron los hechos, el orden cronológico
de los acontecimientos, las diversas teorías u opiniones de los investigadores, entre otros. Es de mucha
utilidad remitirse a las tablas de contenido de los libros revisados.
Logro esperado: Organiza la información recopilada en diferentes fuentes de acuerdo a su propósito
inicial de lectura.

Elabora productos de lectura: fichas de resumen, de ideas, bibliográficas, etc., bibliografías, informes de
avance de investigación y otros
Situación: Los estudiantes leen diversos materiales pero no saben cómo extraer información para
utilizarla al momento de redactar informes de lectura. Tiende a copiar párrafos de Internet o de
fotocopias, juntarlos y presentarlos sin haberlos trabajado.
Sugerencias: Primero, hay que reconocer que no siempre es por “pereza” que los estudiantes no hacen
fichas, sino por desconocimiento y falta de práctica. Todo lo leído y revisado por ellos debe convertirse
en productos intermedios como fichas, resúmenes, citas, referencias bibliográficas, cuadros, etc., para
sustentar el análisis y los argumentos que ha elaborado. El Centro de Recursos Educativos tendrá a la
vista modelos de fichas de trabajo y acompañará a los estudiantes a reconocer los datos de
identificación de los materiales que utilizan. Es muy importante que se acostumbren a registrar las
fuentes de donde toman la información, en forma de referencias bibliográficas, notas de pie de página,
citas, etc. Es necesario que estos datos se tomen en el momento que leen los textos para no tener que
volver a revisarlos durante la redacción del trabajo. Coordinar con los docentes para que soliciten y
revisen las fichas que los alumnos elaboran durante su investigación.
Logro esperado: Elabora productos intermedios de sus lecturas para ser usados en su análisis y redacción
final de trabajos escolares.

Utiliza diferentes servicios de información de su entorno


Situación: El estudiante no encuentra los materiales que necesita en el Centro de Recursos Educativos.
Sugerencias: Elaborar un directorio de bibliotecas, centros de información, archivos y otras instituciones
que puedan tener información de interés para los estudiantes, con indicación de horarios, requisitos y
materiales disponibles.
Logro esperado: Recurre a diversas bibliotecas, centros de información y otras instituciones de la
comunidad en busca de información.

Los valores

El Centro de Recursos Educativos es un espacio privilegiado para acompañar a los estudiantes en el


desarrollo de actitudes y valores. Será necesario alentar su responsabilidad para cumplir con el Plan de
Lectura(s) previsto, a respetar sus propios plazos, a perseverar si no encuentra la información, a trabajar
con rigurosidad, a utilizar con precaución las fuentes en función a su calidad y confiabilidad y, a ser
tolerante con las diversas opiniones.

Una práctica muy sencilla como registrar los autores y títulos de los textos, las notas de pie de página y
las citas textuales, permite que aprendan a respetar la propiedad intelectual y los derechos de autor.

Convertir el Centro de Recursos Educativos en un espacio de aplicación del currículo, no significa


convertirlo en un aula más para los alumnos y alumnas, hecho que desvirtuaría totalmente su naturaleza
y ahuyentaría a los chicos de este servicio. Hay que generar un clima que favorezca la percepción y
sensación de autonomía y placer en los estudiantes al hacer uso de los servicios y desarrollar la actividad
lectora.

posted by julio_mendoza_francia @ 8:57 a. m. 1 comments

DOMINGO, NOVIEMBRE 20, 2005

Centro de Recursos Educativos (CRE) y Biblioteca Escolar


Silvana Salazar Ayllón
Julio César Mendoza Francia

El Centro de Recursos Educativos (CRE) es el espacio privilegiado de gestión de la lectura, centrado en


las necesidades e intereses de los alumnos y alumnas, que asisten a la Institución Educativa para realizar
aprendizajes que les permitan desarrollar sus capacidades fundamentales: pensamiento creativo,
pensamiento crítico, resolución de problemas y toma de decisiones. Complementa el trabajo realizado
en el aula, con la aplicación del Diseño Curricular Básico (DCB) mediante el Proyecto Curricular del
Centro (PCC), y el uso de diversos materiales informativos y educativos.

El objetivo central del Centro de Recursos Educativos es gestionar la lectura escolar. Se entiende por
lectura el acto de construir por sí mismo el sentido de un mensaje[1]. Esta noción es aplicable a los
libros y también a los gestos, películas. fotografías, pinturas, hechos sociales, etc. Desde esta
perspectiva el texto pasa a ser un cuerpo de análisis, es decir, un objeto o lugar donde se ha producido
un mensaje que toma forma y se actualiza al ser tocado por el lector. La operación cardinal de la
lectura, su esencia, es pues, la construcción del sentido. La misma que se hace a partir de la experiencia
previa, del mundo afectivo, en el momento que aparece el texto con sus mensajes.

A partir de la lectura es posible incentivar la autonomía personal de los estudiantes en el proceso de


aprender a aprender. La educación asume la lectura como una actividad fundamental para el desarrollo
integral de las personas, tanto en el aspecto académico, como en el subjetivo, asociado al uso del
tiempo libre y fomento de estilos de vida saludables.

En su relación con los docentes el Centro de Recursos Educativos es el soporte fundamental para la
diversificación e innovación curricular, la investigación y la formación continua.

Gestiona los documentos impresos, audiovisuales e informáticos, que se encuentran en su espacio físico,
como también la totalidad de los recursos y la información que circula en la Institución Educativa. Un
rasgo distintivo del Centro de Recursos Educativos es su capacidad de recuperar y conservar los mejores
trabajos producidos en la Institución para ponerlos al servicio de la comunidad educativa.

Orientado por el enfoque de sociedad educadora, el Centro de Recursos Educativos establece lazos
dinámicos y colaborativos con el entorno social y cultural del centro.

La Biblioteca Escolar, que ya existe en algunas Instituciones Educativas, constituye el antecedente


natural del Centro de Recursos Educativos, porque organiza y gestiona libros, revistas, periódicos,
láminas, mapas y otros materiales educativos. No obstante, debido a que el paradigma base de la
Biblioteca está centrado en el libro y no en la persona (lectura), ésta no ha sido asimilada al sistema
educativo como espacio vital de la gestión pedagógica, se encuentra más bien desconectada de la
propuesta curricular y poco atendida en sus necesidades de orientación, recursos y personal adecuado.
De otro lado, la introducción de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación en el aula,
en la mayoría de los casos, ha aislado a la Biblioteca Escolar en lugar de fortalecerla, debido a la
ausencia de una concepción de gestión integradora de todos los recursos para el aprendizaje-enseñanza.

Es necesario recoger toda la experiencia generada por la Biblioteca Escolar y sobre esa base constituir el
Centro de Recursos Educativos. Las Instituciones Educativas que ya cuentan con bibliotecas organizadas
pueden proceder a su evaluación y redimensionamiento con el auxilio de la presente Guía, para
convertirlas en el núcleo del Centro de Recursos Educativos.

posted by julio_mendoza_francia @ 8:21 p. m. 2 comments

DOMINGO, NOVIEMBRE 13, 2005

COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL, CINE y EDUCACIÓN


Por Julio César Mendoza Francia

La Educación que debería ser fundamentalmente un medio para el cambio y desarrollo social y personal,
suele operar de una manera muy conservadora en lo que se refiere a las manifestaciones culturales. Por
ejemplo el acercamiento escolar a la Literatura ha sido tradicionalmente visto como un culto a los
clásicos y un estudio de la historia de la literatura (fechas, autores y obras) dejando de lado la
apreciación artística, el disfrute y por ende el desarrollo integral de la persona.

El Cine no ha tenido ni siquiera esa suerte. A fines del siglo pasado, a muchos se nos hace difícil
comprender que el siglo XX, es el siglo pasado y por ende de una u otra forma nosotros somos personas
del siglo pasado, el Diseño Curricular Básico de Educación Secundaria (versión 1999) organizaba al área
de Comunicación en cuatro componentes: Comunicación Oral, Comunicación Escrita, Literatura y
Comunicación Audiovisual. En este ultimo componente se consideraban aprendizajes relacionados a la
imagen en movimiento y una visión critica de las tecnologías de información y comunicación.
Lamentablemente en los procesos de discusión curricular, entre los años 2002 y 2003, y sobretodo debido
a la presión de movimientos conservadores con una visión extremamente tradicional del proceso
aprendizaje – enseñanza de la comunicación, la versión 2005 del Diseño Curricular Básico aparece
organizada con los siguientes componentes: Elocución, Lectura, Redacción y Literatura, desapareciendo
prácticamente toda mención a la comunicación audiovisual y por ende a la presencia del cine como
medio pedagógico para el desarrollo integral de los estudiantes.

Sin embargo no todo esta perdido, porque la propuesta curricular de Educación Secundaria permite a las
Instituciones Educativas, plantear Temas Transversales y proponer contenidos de aprendizaje que
pueden relacionarse con la Educación audiovisual en general y el cine en particular, sin embargo los
educadores somos consientes de que en un mundo donde lo urgente se impone sobre lo importante, las
posibilidades de que la Educación acerca de Medios Audiovisuales y el Cine se incorpore como
aprendizajes esperados en los currículos de las Instituciones Educativas (llamados en la jerga educativa
Proyecto Curricular de Centro) es mínimo.

Ante este escenario es imperativo desarrollar una propuesta para una Educación para los Medios
Audiovisuales y el cine. Al nivel teórico (o de Diseño Curricular) esto significa identificar que capacidades
se desarrollan al ver y apreciar cine (curricularmente se diría: el estudiante identifica, discrimina,
analiza, interpreta, infiere, etc) e igualmente identificar contenidos de aprendizaje para las áreas
curriculares - un buen punto de inicio para desarrollar esta propuesta son las ideas esbozadas (un listado
de contenidos de aprendizaje para las áreas curriculares) por René Weber en su articulo “Educación para
los Medios: Avanza por doquier y en el Perú camina para atrás como el cangrejo” publicado en el número
23 de la Revista Butaca - El desarrollo de la ideas expresadas en el mencionado articulo podría ser el
primer paso, pero como en todo viaje de un millón de leguas (y parafraseando al dicho chino) es solo el
primer paso.

Un Diseño Curricular Básico (currículo nacional) no es nada sin un adecuado desarrollo curricular, en
otras palabras podemos tener el mejor plano para el mejor edificio, pero sino no tenemos materiales
adecuados, arquitectos y albañiles calificados y actualizados, puede quedar en un buen plano solamente.
Todos aquellos vinculados a la planificación curricular somos conscientes de ello.

Entonces imaginemos que hemos logrado incorporar capacidades y contenidos de aprendizaje en el


Diseño Curricular, ¿hemos logrado atender la necesidad?. Creo que no. Se necesita preparar la
aplicación, y aquí lo interesante es que contamos con los elementos lo que nos falta es integrarlos y
protegernos del lado oscuro como diría Yoda en las películas de “Star Wars”.

El lado oscuro en este caso tiene dos rostros, por un lado el que el Cine reciba el mismo tratamiento
tradicional que tuvo la Literatura en la escuela. Una idea que siempre se me ha pasado por la cabeza es
que muchos peruanos y peruanas no somos lectores porque en Educación Secundaria nuestro primer
acercamiento a la Literatura era el Quijote, el cantar del Mio Cid y además hacer un resumen y
contestar 20 preguntas. Por otro lado la amenaza para el cine, es que reciba un tratamiento esnob que
lo aleje de los jóvenes, es decir que si no ven a los clásicos (Kurosawa, Bergman o Truffaut) no están
viendo cine. Ese es siempre el riesgo de las buenas intenciones, Anakin Skywaler se vuelve Darth Vader
no por que era intrínsicamente malo sino porque quería controlarlo todo para que nada malo suceda; el
gran Aligheri dice que “el camino al infierno esta empedrado de buenas intenciones”.

¿Como lograr que la incorporación de capacidades y contenidos relacionados a la Educación para Medios
Audiovisuales y Cine no siga estos caminos o una mezcla de los dos? Creo que parte de la respuesta esta
en tener un acercamiento abierto y flexible al tratamiento de estos aprendizajes. Así como la lectura no
se desarrolla solamente con el desarrollo de las capacidades comunicativas (Saber Leer), sino con el
Querer Leer y el Tener Que y Donde leer. Se podría hacer un paralelo que para apreciar y desarrollar una
Educación en Medios Audiovisuales y Cine no basta el aprender acerca de apreciar el cine, sino es
necesario el desarrollar el querer ver Cine y el proveer el que ver y donde verlo.
Lo mencionado en el párrafo anterior, como muchas otras cosas mas en el campo educativo (el
desarrollo de Valores y Actitudes en la escuela, por ejemplo) requiere de una refundación de la escuela
(llamadas en Perú ahora Instituciones Educativas). El refundar la escuela va a ser un proceso de esta
primera mitad del siglo XXI, pero podemos empezar por algunos frentes.

Un primer frente es la transformación de la bibliotecas escolares (ahí donde existan) en Centros de


Recursos Educativos que consideran no solamente el trabajo con material impreso sino que se comprenda
que en esta sociedad del conocimiento, el texto se ha liberado del papel y viaja por muchos medios, uno
de ellos es el de las películas (sea en cinta en los VHS o en formato digital en los DVDs y VCDs) en ese
sentido en estos Centros de Recursos se pondría a disposición de los estudiantes ya no solamente libros
sino también películas, lo que plantea por lo menos dos retos, así como tradicionalmente se organizaban
salas de lectura, hay que organizar pequeñas salas para la exhibición de películas, nada complicado una
T.V. y una DVD player. En este escenario la siguiente cuestión a resolver es ¿qué películas?, para esa
pregunta no hay una respuesta fácil, solamente pistas. Una primera es que tendrían que ser películas
que por un lado capturen el interés de los estudiantes y por otro sirvan para desarrollar aquellos
aprendizajes que nos hemos (o habríamos puesto) como metas. No voy a proponer una lista pero invito a
los que me estén acompañando en esta conversación que en este instante hagan una lista de 10 películas
(y luego comparen la lista con algún amigo o amiga, conversemos de cine por ahí comienza todo ).

Algunas pistas para tratar de elaborar una respuesta integral y no quedarnos con la sensación de que
nada se esta haciendo: en algunos colegios estatales se esta utilizando, pedagógicamente, en un
programa experimental (“Cultura de la Legalidad”) la película de Scorcese “Buenos Muchachos”, otra es
que en el texto para estudiantes de 3° de Ciencias Sociales que el Ministerio de Educación va a repartir a
todos los estudiantes, una de las actividades en el texto es un Taller en el que se realiza la observación
de un film (“El Hombre de la Mascara de Hierro”), lo interesante es que no solamente se ve el film sino
que hay un conjunto de actividades sugeridas – que tienen la misma estructura que para una actividad de
lectura (actividades previas a la lectura, actividades durante la lectura y actividades posteriores a la
lectura) es decir actividades: antes de ver la película, al momento de ver el film y luego de ver el film.

Como podemos apreciar hay experiencias que hay que sistematizarlas y desarrollarlas, para integrarlas a
los procesos educativos, no con una visión de futuro, sino para atender las necesidades inmediatas del
presente, porque el cine ya no es vanguardia tecnológica para las actuales generaciones, los estudiantes
están en otro mundo ya, el de los videojuegos, pero el desarrollar esas ideas son tema de otra
conversación.