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En Brasil, la energía renovable representa una importante participación en proporción

de energía renovable consumida en el mundo. Se observa que la cadena productiva en


el sector del azúcar y el etanol también desempeña un papel importante en el
desarrollo del país.
La optimización del proceso productivo se puede utilizar como una estrategia para
superar las dificultades encontradas en el mercado y en el escenario macroeconómico.
El buen desempeño de la producción de azúcar y etanol depende no solo de los
aspectos ambientales, sociales y culturales, sino también la eficiencia se convierte en
un importante; ocurre una pequeña cantidad de estudios que evalúan la eficiencia bajo
la óptica productiva de la cadena de azúcar y etanol. Por ello la industria ha dirigido
sus esfuerzos en la reducción del uso de agua en las plantas y el uso regular de vinaza.
Para mejorar la eficiencia industrial, se debe medir y controlar los procesos,
recomendar estudios que usen modelos matemáticos para identificar puntos de
intervención, explicar la variación de la eficiencia operativa y, en consecuencia, la
eficiencia general de los molinos de energía. Este estudio propone etapas de control
para el análisis de eficiencia en los ingenios de azúcar y etanol.
El proceso de producción de un molino de azúcar y etanol se puede dividir en 3 fases,
una primera fase común a ambos productos, una segunda fase de producción de
azúcar y una tercera fase de producción de etanol, se realizan de análisis y medición
de los datos del proceso.
Analizando los procesos que ocurrieron en la industria antes de la descarga de la caña
de azúcar, se recopilan datos sobre el contenido de sacarosa y el tiempo de llegada a
la planta. Después comienza el proceso de molienda y extracción del jugo. En el
tratamiento del jugo extraído se produce la eliminación de impurezas orgánicas y
minerales a través de procesos de sulfatación en caliente, encalado y decantación, al
final del proceso de tratamiento, el jugo regresa para la producción de azúcar y / o
etanol.
El jugo tratado se somete a un proceso de evaporación y, se le dirige al proceso de
cocción, lo que provoca la cristalización de la sacarosa, que se llama masa cocida, y
luego se descarga en centrífugas, lo que produce la división de las melazas de los
cristales.
Para la producción de etanol, los molinos que producen azúcar y etanol utilizan una
mezcla de melaza y jugo para la preparación del lodo, que se envía a las cubas de
fermentación, transformando los azúcares en etanol, enviando a centrifugadoras para
recuperar la levadura. Después de este proceso, se envió a las columnas de destilación
donde se recupera el etanol del jugo, y además de la destilación, la rectificación y la
deshidratación, se obtiene la obtención de etanol hidratado, que puede deshidratarse
más con un agente deshidratante, produciendo, finalmente, etanol anhidro.

En la medición de la eficiencia técnica, se utilizó la herramienta DEA, que es una


técnica de frontera no paramétrica. Permite la comparación dentro de un grupo
homogéneo de unidades de producción, llamadas Unidades de toma de decisiones
(DMU). Los mejores niveles de eficiencia conforman la frontera, reciben una
puntuación de 1 y se llaman eficientes. Las otras unidades reciben una puntuación
relativa a la distancia de la frontera, denominada ineficiente.

El modelo inicial propuesto recibió la nomenclatura CCR o CRS (rendimientos


constantes a escala) y tiene como característica la no diferenciación de las ganancias
de escala de las DMU. El modelo BCC, tiene como principal diferencia del modelo
anterior la consideración de la ganancia de escala en los diferentes niveles de
producción. Otra opción del análisis DEA consiste en las dos formas posibles de
moverse hacia la frontera: la orientación de entrada y la orientación de salida. El
primero apunta a minimizar las entradas utilizadas en el mismo nivel de salida,
aumentando así la eficiencia de la DMU. En la orientación de salida, el objetivo es
maximizar la cantidad de salidas producidas con la misma cantidad de entradas,
generando así el mayor nivel de eficiencia posible.

Para llevar a cabo esta investigación, usó el modelo BCC, con orientación de salida,
considerando que las unidades productoras tienen diferentes niveles de escala. Con
este modelo, también fue posible medir la eficiencia operativa de los molinos de azúcar
y etanol para maximizar la producción de azúcar y etanol para una cantidad dada de
TRS.

En este estudio se logró sugerir etapas para el control y la mejora de la eficiencia


industrial, dentro de la limitación de este recurso, se indican etapas para contribuir a la
eficiencia general de los molinos de caña de azúcar. Es decir, el objetivo es contribuir
al aumento de la eficiencia en los procesos de producción de azúcar y etanol,
considerando que las unidades productivas son fuente de energía limpia y sostenible.

Las mejoras en el proceso de la caña de azúcar deben continuar en el campo y en la


industria, a fin de aumentar su competitividad, permitiendo la integración de la
producción junto con las perspectivas para el futuro de la industria de la caña de
azúcar.