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LEYDY YOHANA CAICEDO MURILLO. CÓDIGO 1840273-3841.

PRINCIPIOS ÉTICOS EN LA FORMACIÓN CONT-FINAN. PRIMER PARCIAL.

PROFESOR ALVARO REVEN GARCÍA.

Análisis de comparación de la lectura del segundo capítulo del libro Ética en las
organizaciones, Construyendo confianza, título Ética en el trabajo, págs. 27-57, del escritor
Manuel Guillén Parra, Profesor titular de Organización de Empresas de la Universidad de
Valencia, y la película The Insider (El Informante), dirigida por Michael Mann en 1999 y
protagonizada por Al Pacino y Rusell Crowe.

Para comenzar, en el texto, Guillen Parra hace referencia reiteradamente al comportamiento


ético de los profesionales cuando hacen parte de una organización, lo que refiere la
importancia que el autor expresa al uso de la ética como parte del desarrollo y el crecimiento
en términos humanos y profesionales, como persona responsable y transmisor de confianza
hacia los individuos internos y externos de la organización, desde su propio criterio y libertad
de toma de decisiones.
En el orden de la estructura de la ética en la organización, el autor expone La graduación de
la calidad ética en consideración al hecho que las organizaciones están conformadas por
seres humanos que poseen un comportamiento dinámico y que presenta diversas variaciones,
además de las relaciones interpersonales, por lo que no es prudente asegurar la perfección
ética en un ente aún cuando el equipo de trabajo quiera mantener esta dirección.
Asimismo, Guillen argumenta que existen organizaciones a las que él llama Éticamente
enfermas, dado aquellas organizaciones en las que priman los fines lucrativos más que la
responsabilidad empresarial y social, estas sociedades entrenan a su personal de trabajo desde
una perspectiva ética muy conveniente a sus fines, usando además el Poder para lograr dicho
objetivo, en este orden de ideas, según Guillen, el subordinado tiene la libre elección de hacer
o no parte de estos grupos deshumanizantes.
Paralelamente, en el desarrollo de la película El informante, se manifiestan hechos afines al
texto anteriormente mencionado, inicialmente, se evidencia la finalidad específicamente
lucrativa de una organización tabacalera, la cual combina el amoníaco con la nicotina para
crear adicción al consumidor, esto sin importarles las consecuencias de salud pública que
esto acarrea, y violando el principio de que la empresa debe estar para prestar un servicio a
los involucrados pero también a la sociedad, y no para dañar a ninguna de las partes
beneficiarias, esto cabría en lo que según Guillen es una Empresa éticamente enferma hasta
un punto patológico.
Seguidamente, el científico Wigand, al descubrir el hecho mencionado, intenta lograr que la
organización abandone la práctica, pero como era de esperarse, los directivos lo liquidan y
lo obligan a cumplir el contrato de confidencialidad, el cual, de romperse, podría traer
consecuencias judiciales. En este caso en particular, se demuestra como el comportamiento
“antiético”, podría ser mas peligroso para una organización que el comportamiento ético,
puesto que para el señor Wigand, lo ético sería respetar el contrato de confidencialidad, pero
del mismo modo existe una ambivalencia, ya que tampoco es ético ante la sociedad ocultar
una información que pueda evitar un daño de salud pública.
Respecto al señor Bergman, puede decirse que es un individuo que anda en busca de la
verdad, y que para él la norma no tiene prioridad alguna, púes la verdad prima por encima de
los intereses particulares, aunque haya que enfrentar las consecuencias, también demuestra
un comportamiento antiético al inmiscuirse en la vida privada del científico, bajo el dicho de
la protección de la información. Y es interesante ver como estos sucesos logran un fin
esperado, aún sin ser técnicamente lo correcto.
De una forma destructiva, y antiética, los dueños de la organización logran valiéndose de
amenazas destruir integralmente al señor Wigand, en cuanto este hace la divulgación de las
acciones a los noticieros, violando las características contractuales de la organización. En la
organización, el término de la autoridad es usado de manera déspota e injusta.
Así entonces, nos encontramos ante una organización que afecta a todos los participantes y
que denigra al recurso humano, pero como dice Guillen, “Si los miembros de la organización
confían en que ésta procura el bien común, podrá existir fidelidad incluso en tiempos
difíciles.” Y en este caso podemos ver como el compromiso y la autoridad del señor Wigand,
se ve quebrantado, impulsado por sus virtudes y por su conciencia.
En la película El informante se percibe la ética desde dos puntos opuestos, en un caso se ve
como el comportamiento ético afecta de manera perjudicial a los consumidores, y que el
compromiso organizacional es debilitado tras conocerse las prácticas para crear la adicción,
y en otro caso, vemos que el comportamiento antiético del señor Bermag, quién está
dispuesto a perder su empleo si fuese necesario tras la divulgación puede traer consecuencias
positivas para el resto de los ciudadanos.
Por lo anterior, desde un punto de vista racional, los miembros de una organización deben
estar en capacidad de elegir su participación en las empresas, y que el compromiso ético debe
ser de dos vías, de la empresa y del profesional, y no solo del profesional como ahora se usa
de manera muy común.
La ética no es solamente un compromiso con la organización, como es el caso del señor
Wigand, debemos tener ética como seres humanos, y prevalecer nuestros principios y
virtudes que van más allá de los intereses específicos de un grupo en común, y así hace uso
de nuestra condición de obrar libremente en bien común.