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Ser para la muerte

El para qué de los funerales


El paso del “ser-ahí” al no-existir-más no tiene equivalencia con el morir de
los seres vivientes en general. El difunto a diferencia del muerto, no se trasforma
en útil, o una cosa-ahí, sino que en su no-existir, más los otros atienden su
solicitud en el duelo, en las exequias, en el culto a las tumbas. Es un co-estar
solicitante con el muerto. Desde este mundo, los que aún quedan, pueden estar
todavía con él.

El Dasein que es ser-para-la-muerte


La muerte nos revela nuevos matices sobre el Dasein:

1. Al Dasein le pertenece, mientras está siendo, un no-todavía.


2. El llegar a-su-fin de lo que es aun-no-todavía, tiene carácter de no-existir-
más.
3. El llegar-a-fin implica para cada Dasein ser insustituible.

j
El Dasein es devenir

Ya-sido
Estar-siendo
Todavía-aun-no

Estructura originaria del


tiempo

La muerte del Dasein


La muerte es la posibilidad más propia del ser del Dasein, que es así
misma, insuperable, inesquivable, impostergable. El Dasein desde que existe está
arrojado a su no-existir-más, la estructura ontológica total del ser del Dasein se
reduce a “anticiparse-así”
Anticiparse-a-sí
El ser del Dsein quede finalmente como: anticiparse-a-sí estando ya (en el
mundo) en-medio-de (los entes que comparecen dentro del mundo). Este
anticiparse-a-sí es a priori a toda situación y comportamiento del Dasein.

Dese siempre el Dasein es cuidado de sí= anticiparse= actuar sabiéndose finito

La estructura ontológica del hombre

Estar-en-el-mundo

Anticiparse-a-sí Coestar y coexistir

Ser-para-la-muerte ex-sistir Ser-con-los-otros