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Número 3 / Año 2003 / Pág.

31-44 EIsa Flores Ballesteros


ISSN:1666-8197 Mendoza (AR)

Lo nacional, lo local, lo regional


en el Arte Latinoamericano:
de la modernidad a la globalización y la antiglobalización

ELSA FLOR ES BALLESTEROS


Para comprender los cambios que registra el arte en tiempos de globa-
(SantaFe,Argenti.na). lización y antiglobalización, es quizá conveniente partir de la conforma-
Docente de la Maestría de Arte ción conjunta del llamado "sistema de las artes cultas" y del Estado-nación
Latinoamericano de la Facultad en la modernidad occidental.
de Artes y Diseño de la
Universidad Nacional de Cuyo. Arte y modernidad
Especialista en Historia Social, La concepción occidental del arte tuvo su punto de partida en el mun-
Sociología y Antropología del do de las ideas de Platón -donde la idea de Belleza era la única "sensi-
Arte. Se ha desempeñadocomo ble"- y se constituyó a través de las estéticas aristotélica, neoplatónica, to-
docente universitaria en nuestro mista y otras, hasta culminar en la kantiana, expuesta básicamente en la
paísy en Venezuela,donde tam- "Crítica del Juicio". Es sabido que con Kant lo estético se desplaza desde
biénfue crítica de arte. Hadirigi- la obra al Juicio -desde el objeto al sujeto-, que en tanto estético se dife-
do proyectos de investigación y rencia del lógico -pues atañe al sentimiento y no al conocimiento-, pero
de doctorado y recibído nume- está dotado como éste de universalidad, necesidad y apodicticidad.
rosos premios, entre ellos el Es interesante observar que el sistema de las artes cultas se desarrolla
Premio de Honor de la UNESCO. paralelamente a la teoría -por entonces sólo filosófica, o de estética filo-
Entre sus publicaciones se en- sófica- que lo fundamenta, lo esclarece y lo legitima. Cuando aquél ya es-
cuentra Convergencias (1983), tá constituido, en el siglo XVIII, se fundan la Estética y la Historia del Arte
Etedguy:Arte - Información pa- como disciplinas autónomas, y se consagra la Crítica de Arte.
ra la comunidad (1983).Tambíén El arte concebido en estos términos será dotado de ciertos atributos: au-
ha escrito en revistas especiali- tonomía y autosuficiencia estéticas, universalidad, unicidad, "desinterés".
zadas. Su apreciación requerirá de un juicio proveniente del Gusto o, más tarde,
de una "percepción estética pura", que apuntará precisamente a la forma.
Por otra parte, se tendió a hacer coincidir lo estético con lo artístico, o
con lo artístico culto, expulsando o marginando otras categorías. Sólo el
desarrollo de la teoría estética y las prácticas consiguientes llevaron a con-
siderar otros sistemas estéticos u otras categorías de lo artístico, permi-
tiendo también, por lo tanto, la distinción entre lo estético y lo artístico,
como lo ha hecho Juan Acha y gran parte de la estética contemporánea.
La difusión de este modelo fue posible gracias a la expansión de la cul-
tura occidental, que generalmente se presentó a sí misma como "universal".
De este modo impuso disciplinas como la Estética, la Historia del Arte, la
Crítica de Arte y organizó museos de arte, acumulando objetos que muchas
veces no habían nacido bajo el signo del arte, o que eran el resultado de
la apropiación llevada a cabo por las numerosas empresas coloniales.
En la primera mitad del siglo XX se aplicaron a dichos objetos las
Ciencias Sociales -especialmente la Antropología, la Sociología, la
Semiología-, lo que permitió la incorporación de nuevos marcos teóricos
y la revisión de muchos conceptos aceptados acríticamente. Esto hizo po-

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sible asimismo la extensión del concepto de Arte ciales, culturales, lingüísticas, históricas, geográ-
a los procesos y agentes que 10 producen, dis- ficas, etc.-, en aras de un "tipo nacional". Estos
tribuyen o consumen, así como el cuestiona- procesos están determinados por una cierta ne-
miento de algunos supuestos gracias al estudio cesidad de "universalización", aunque "univer-
de las relaciones entre los productos y los pro- salizar", en el marco de las fronteras nacionales,
cesos estético-artísticos y los fenómenos socia- no implica sólo nivelar en principio las diferen-
les, económicos, políticos, históricos, culturales. cias, sino también seleccionar hechos o situa-
Hubo que reconocer, además, el rol de la edu- ciones que se aíslan y se imponen como repre-
cación en "la inculcación de lo arbitrario", de sentativos de la "identidad nacional", en
que habla Bourdieu. desmedro de otros.
Al enfoque moderno-occidental se debió, en- Dice a este respecto Néstor García Canclini:
tonces, no sólo la elaboración del concepto de "La identidad es una construcción que se re-
Arte y sus relativas y sucesivas transformacio- lata. Se establecen acontecimientos fundadores,
nes, sino también la acumulación y clasificación casi siempre referidos a la apropiación de un te-
de las obras, su encuadramiento en el marco de rritorio por un pueblo o a la independencia lo-
los estilos primero y de las vanguardias des- grada enfrentando a los extraños. Se van su-
pués, una exploración acabada de la visualidad mando las hazañas en las que los habitantes
y de las técnicas artísticas, la sistematización de defienden ese territorio, ordenan sus conflictos y
las numerosas disciplinas que giraron en torno fijan los modos legítimos de vivir en élpara dife-
del fenómeno artístico, etc. renciarse de los otros. Los libros escolares y los
Junto al arte culto se relevó el arte popular museos, los rituales cívicos y los discursos políti-
(diferentemente interpretado según los aspectos cos, fueron durante mucho tiempo los dispositi-
ideológicos, políticos, sociales o estéticos pues- vos con los que seformuló la Identidad (así, con
tos en juego), y más tarde, con el advenimiento mayúscula) de cada nación y se consagró su re-
de los mass media, el arte masivo. El enfoque tórica narrativa. "1
moderno se caracterizó por tratar de deslindar
con cierto rigor sus fronteras. Algunos autores han observado que este mo-
Si, una vez instituida la concepción moderna delo de Estado-nación pone en su centro, como
del arte, se sometió a obras premodernas a una homogéneo actor social, al "ciudadano", que
compleja tarea de desfuncionalización para asume la herencia republicana básica, la de la
apuntar solamente a su forma y de ese modo re- "igualdad" de los derechos y deberes, 10 cual
conocerles o asignarles una categoría artística, implica olvidar -o por 10 menos cubrir- las dife-
más tarde se admitió la existencia de otros dos rencias sociales, étnicas, económicas, religiosas,
sistemas estéticos, no artísticos, en que las fun- culturales, etc. En principio, todos los ciudada-
ciones de diverso tipo conviven con los aspec- nos de tal Estado-nación comparten un mismo
tos estéticos: el sistema artesanal y el de los di- territorio, aceptan los mismos símbolos nacio-
seños. nales, hablan la lengua oficial -aunque existan
otras lenguas o dialectos-, se someten a una
Nación y modernidad educación común por lo menos en los primeros
Aunque atinentes a dominios claramente di- ciclos de aprendizaje, asumen la misma historia
ferenciados, el sistema de las artes cultas y el nacional, etc.
Estado-nación se van conformando progresiva-
mente en las primeras etapas de la modernidad. Lo nacional en el arte latinoamericano
Si bien el primero se va constituyendo con una En América Latina estos procesos -los relati-
estructura transnacional, se advierte que el cam- vos a la conformación paralela de las artes y del
po artístico, en sus instituciones y en sus rela- Estado-nación-, recibirán un fuerte impulso a
ciones con el campo del poder, respeta las fron- partir de los movimientos y luchas independen-
teras nacionales. tistas, al término de los cuales emergerán los
El paradigma Estado-nación, conformado en nuevos Estados-naciones.
Europa y adoptado en América Latina -que reci- Cada país latinoamericano tiene una prehisto-
be el modelo ya constituido, sin pasar por su ria constituida por dos etapas: la precolombina y
larga génesis- requiere un territorio específico y la colonial, pero considera que su historia co-
aplica criterios de unificación y de homogenei- mienza con su independencia y su emergencia
zación que procuran neutralizar las diferencias como Estado-nación políticamente autónomo. Lo
regionales o locales de diverso tipo -étnicas, so- mismo sucede con el Arte; por esa razón los ar-

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tistas de los primeros tiempos independientes no las diversidades culturales, apostando a una
salen de los talleres coloniales (salvo muy conta- cierta homogeneidad y a una cierta "universali-
das excepciones, en que son considerados "artis- dad" dentro de las propias fronteras. Dentro de
tas populares"), sino de las academias europeas, éstas actúan asimismo las políticas culturales.
a las que son enviados algunos jóvenes becarios,
porque es en Europa donde se piensa que se Lo regional en el arte latinoamericano
"hace", se enseña, se aprende y se exhibe el Arte. Aclaramos que cuando hablamos de "lo re-
A su regreso se les encargará a esos artistas gional" nos referimos, en este caso, a la macro-
noveles que registren y legitimen en imágenes región Latinoamérica. Para García Canclini el
los hechos y rostros relacionados con la funda- "latinoamericanismo" sería otra forma, amplia-
ción de la nueva nacionalidad: la firma de las da, de nacionalismo, que parte del reconoci-
actas de la independencia, las batallas decisivas, miento de la existencia de una "nación latinoa-
las efigies de los Libertadores, los retratos de los mericana". La postulación de la unidad de ésta
próceres y de la burguesía naciente. se afianza en el siglo XIX, con las acciones liber-
En el nacimiento y afianzamiento del Estado- tadoras, pero responde históricamente a distintas
nación las artes desempeñan así un papel fun- denominaciones: Hispanoamérica, Iberoamérica,
damental, no sólo documental en cuanto regis- Latinoamérica.
tro irreemplazable de eventos y personajes Esta vasta región, macro-región que coincide
históricos, sino también porque presentan de- con un subcontinente4, ocupa el mismo lugar en
terminadas interpretaciones de los mismos -co- el "proceso civilizatorio", comparte una misma
laborando de ese modo con los fundamentos de formación socioeconómica, ha sido sometida al
las historias nacionales- y sobre todo porque mismo tipo de conquista en el mismo período.
con la selección de las poéticas las nuevas so- En un primer momento abarcó sólo los pueblos
ciedades expresan qué lugar quieren ocupar en de lengua española, luego incluyó a Brasil5, y
el campo "universal", así como con la sucesión más tarde se le agregó el Caribe (incluso islas de
de las obras intentan iniciar un nuevo capítulo lengua francesa, holandesa o inglesa). En gene-
de la Historia del Arte moderno-occidental. ral, y a pesar de las diferencias, se ha procedido
La relación de las artes plásticas latinoameri- a una generalización y a una homogeneización,
canas con las identidades nacionales alcanza pro- tal como ha sucedido con el Estado-nación, aun-
bablemente su punto álgido en la segunda déca- que se han intentado varias clasificaciones. En to-
da del siglo XX, cuando comienza lo que Marta do caso se han relevado las diferencias (en tér-
Traba ha llamado "la tradición de lo nacional". minos de contraste la mayor parte de las veces)
Aparece así la necesidad de plasmar en imágenes con la América de cultura anglosajona.
la "mexicanidad", la "peruanidad", la "argenti- En cuanto a los rasgos distintivos de la iden-
nidad" 2. Muchas veces los artistas coinciden con tidad cultural latinoamericana, los mismos han
literatos e ideólogos en el compromiso de fijar variado, en sus atribuciones, histórica e ideoló-
los rasgos constitutivos de la identidad nacional gicamente: desde el arielismo, la adjudicación
respectiva, como sucede en México con el im- del "pensamiento salvaje", la inserción en el
pulso dado por Vasconcelos a los muralistas, en realismo mágico, la herencia indígena, el mes-
Perú con los escritos de Mariátegui y su apoyo al tizaje como base étnico-cultural, una hibridez
indigenismo pictórico, en Brasil con la alianza de constitutiva, el sometimiento a la dialéctica do-
Oswald y Mario de Andrade con los pintores de minación-dependencia, hasta las propuestas de
la "antropofagia", etc. Unos y otros recurren a premodernidad persistente o de posmoderni-
distintos momentos de la memoria histórica, o a dad "avant la lettre".
aspectos étnicos, o sociológicos, siempre dentro Por otra parte, en esa pregunta por la iden-
de los límites nacionales. tidad latinoamericana -como en la análoga por
Para algunos autores la irrupción de las ma- la identidad nacional- en una primera etapa se
sas en los años '30 - '60 es absorbida por las dieron respuestas sustancialistas o esencialistas
políticas populistas. Los medios masivos procu- y luego se apeló a la "construcción" histórica.
ran dar a las manifestaciones populares un se- En el primer caso se apeló a componentes on-
llo "nacional" a través del radioteatro, la tele- tológicos, basados en una primera esencia per-
novela, el cine.3 durable, fundamento de determinados atribu-
Todo este período está marcado por las "mo- tos. En el segundo caso se recurrió a procesos,
noidentidades", concebidas como homogéneas, construcciones témporo-espaciales, la dinámica
sin tener en cuenta las particularidades locales o histórica.

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Marta Traba y José Gómez Sicre (éste desde De la modernidad a la posmodernidad y
la ex Unión Panamericana) fueron los primeros a la poscolonialldad
en emplear, recurrentemente, la expresión "arte La autocrítica de la modernidad occidental ha
latinoamericano", ya desde los años '50. La mis- sido probablemente el motor más poderoso de
ma se difundió notablemente en los años '70, la posmodernidad. No intentaremos tomar posi-
gracias a la celebración de encuentros interna- ción en el intenso debate sobre el que se sus-
cionales donde artistas, críticos, museólogos y tenta la plural teoría posmoderna. Tampoco
algunos investigadores debatieron esa proble- queremos optar entre la vía "posmoderna" y la
mática, a la proliferación de revistas especializa- "neomoderna" (siguiendo las críticas a una
das, a la abundancia de exposiciones, a la aper- "modernidad incumplida" o "inacabada").
tura de museos de arte latinoamericano y quizá, Queremos sólo aludir a los considerables cam-
sobre todo, al surgimiento de una serie de teó- bios advertibles en este supuesto paso de la mo-
ricos (algunos de los cuales procedían de la crí- dernidad a la posmodernidad, y a sus conse-
tica de arte o de la historia del arte, otros de la cuencias en el campo artístico, también en
sociología del arte o de la antropología cultural, América Latina.
pero todos trataban de sistematizar, con distintos Ante la supuesta conclusión -aun imperfecta-
enfoques, una teoría del arte latinoamericano). de la modernidad, se ha hablado de la "muerte"
Entre esos teóricos, cuyas investigaciones y pu- o por lo menos la "crisis" de muchos conceptos
blicaciones abundaron a partir de los años '70, y categorías que sustentaron -y muchas veces
hay que citar, además de la precursora Marta tensionaron- la modernidad occidental: la de las
Traba, a Néstor García Canclini, Juan Acha, utopías, del "progreso indefinido" (de raigambre
Mirko Lauer, Ticio Escobar, Damián Bayón, iIuminista) de la Razón o la razón totalizante, de
Aracy Amaral, Federico Morais, Jorge Manrique, la "historia unilineal", el Sistema, la Estructura,
Rita Eder y varios otros. En esos años se deba- las "monoidentidades". La unicidad cultural mo-
tió intensamente acerca de "lo legítimamente la- derna es reemplazada por la multiculturalidad, y
tinoamericano" en arte, utilizándose diversos ar- la homogeneidad nacional por las heterogenei-
gumentos. A la pregunta pertinente respondía dades locales.
Juan Acha: En el campo del arte acaece lo que se ha lla-
"(...) si consideramos que nuestra identidad mado "la crisis de las vanguardias", lo cual trae
constituye un proceso al calor de la realidad lo- varias consecuencias: la suspensión de la macro-
cal y mundial, en cuanto somos y queremos ser historia única y lineal del arte, tradicionalmente
otros, y si pensamos que somos plurales, en tan- organizada en tomo a la sucesión de los estilos
to nacemos y crecemos rodeados de las diferen- primero y de las vanguardias después; la aten-
cias más opuestas, nos nutren varios mestizajes ción prestada a producciones artísticas no repre-
y podemos adoptar indistintamente varias ma- sentadas por las vanguardias, o por la avanzada
neras de ser (...) entonces, no todo lo latinoa- de éstas, o elaboradas en ciudades no considera-
mericano es típicamente latino ni nadie puede das como centros vanguardísticos; el cambio de
señalar con probidad lo que es y no es legítima- actitud frente a la exigencia de originalidad e in-
mente latinoamericano en arte; menos aún im- novaciones en la producción artística.
ponérseloa losartistas." 6 En América Latina el debate con respecto a la
La exigencia acerca de la fidelidad artística a modernidad y a la posmodernidad se ha diver-
"lo legítimamente latinoamericano" tuvo dos di- sificado: se ha hablado de "modernidad perifé-
recciones, una externa y otra interna. Se basó rica" (y, por extensión, de "posmodernidad pe-
frecuentemente en estereotipos, "congelando" riférica"), de radicación en la premodernidad,
la identidad colectiva a partir de algunos rasgos de posmodernidad "avant la lettre", de coexis-
erróneamente generalizados, y requiriendo de tencia de tiempos diferentes.
los artistas que los expresara. A este respecto Matizando para este subcontinente el recha-
concluía García Canclini: zo de las utopías, Ticio Escobar dice:
"(...) me parece que la operación que ha lo- "De hecho, diariamente, ciertos pueblos oscu-
grado más verosimilitud es elfundamentalismo ros y olvidados de América Latina construyen
macondista: congela lo "latinoamericano" como versiones poéticas de sus realidades postergadas
santuario de la naturaleza premoderna y subli- capaces a veces de conjurar la muerte y asegu-
ma a este continente como el lugar en que la rar siempre de reafirmar el deseo. Son las utopí-
violencia social es hechizada por los afectos. ''7 as distintas: tal vez no señalen el poroenir, como
lo hacen las utopías modernas, y sueñen con

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orígenes concurrentes, con pasados por venir o Algunos autores han encontrado profundas
futuros ya sidos. Son utopías que, más movidas relaciones entre la teoría posmoderna y la pos-
por resortes míticos que hechizadas por los can- colonial. Walter Mignolo afirma:
tos de sirena de la modernidad, a veces inaudi- "(...) nos encontramos con dos maneras fun-
bles, no están obligadas a cargar con las conse- damentales para criticar la modernidad: una,
cuencias de loserroresde ésta." 8 la poscolonial, desde las historias y herencias co-
Ticio Escobar condena asimismo la visión eu- loniales; la otra, la posmoderna, desde los lími-
rocéntrica que releva la "forma pura", supuesta- tes de la narrativa hegemónica de la historia oc-
mente autónoma, y excluye otro tipo de pro- cidental" 11
ducción: El mismo autor define a la razón pos colonial
"( ..) el arte de los pueblos indígenas y el co- como
rrespondiente a inmensas zonas rurales de "( ..) un grupo diverso de prácticas teóricas
América Latina, involucrado en distintos plura- que se manifiestan a raíz de las herencias colo-
les, no puede aislar el momento estético-formal niales, en la intersección de la historia moderna
ni garantizar la genialidad individual del artis- europea y las historias contramodernas colonia-
ta y se convierte en mera artesanía, inofensivo les."12
producto de destreza manual." 9 Alfonso de Toro prefiere hablar de poscolo-
En esta línea, Ticio Escobar ha sistematizado nialidad, a la que explica del siguiente modo:
las investigaciones efectuadas entre los indíge- "( ..) como categoría epistemológica se puede
nas paraguayos en La belleza de los otros. Allí entender como una re-escritura del discurso del
exige la calificación de "arte indígena" para la centro, de un "contra-discurso ': como un dis-
producción de tribus recolectoras y agrícolas, curso subversivo de descentramiento, en un sen-
encontrando en la misma algunas notas caracte- tido semiótico-epistemológico (y no ideológico-
rísticas: 1) Las manifestaciones expresivas se ar- militante comprometido) y no de la
ticulan en torno a un núcleo mítico-ritual que reconstrucción de una identidad sustancial
fundamenta las identidades individuales y co- (esencia), sino de una apropiación de los dis-
lectivas y encuentran su soporte privilegiado en cursos del centro y de su inclusión en un nuevo
el cuerpo humano, base de la ornamentación contexto y paradigma histórico".
plumaria, los tatuajes y las pinturas corporales; "( ..) como palimpsesto en su sentido episte-
la fiesta ritual reúne todas las expresiones y mológico. Así, el discurso de los colonizadores y
constituye una obra de arte total. 2) La creación de los colonizados, de la periferia y del centro,
estética se asocia también a la producción de tiene como base el palimpsesto el cual supera es-
objetos aliados a la subsistencia, como la ceste- ta oposición tradicional ".
ría guaraní y los textiles chaqueños. Así: "( ..) como categoría cultural incluye, natu-
"Es imposible desconocer el gran número de ralmente, dentro de una teoría de la cultura, lo
utensilios domésticos y rituales, así como de re- sociológico, lo político, lo económico y lo cientí-
presentaciones ceremoniales, que están diseña- fico, sin caer en clasificaciones dogmáticas. "13
dos y realizados de forma tal que implican tra- Lo poscolonial, como lo posmoderno, se ca-
bajos ornamentales y soluciones formales no racteriza por ser deconstruccionista, intertextual,
requeridos por las meras funciones domésticas o e intercultural; recodificador de la historia, en re-
las exigencias del culto; en esa franja excedente lación con el descentrarniento; híbrido, heterogé-
trabaja laforma. De hecho, el indígena (...) sa- neo, de una radical particularidad y diversidad.
be que, a través de los recursos de laforma pue- Si sólo se tiene en cuenta la descolonización
de recalcar y manifestar aspectos profundos de posterior a 1945 -observa Walter Mignolo- se
la identidad social o momentos íntimos de su presta atención -desde la teoría poscolonial- a
propia subjetividad que no pueden ser alcanza- excolonias de Gran Bretaña, Alemania y Francia
dos de otra manera. "10 básicamente, pero no a las que habían caído ba-
La teoría poscolonial ha agregado Otros enfo- jo el dominio de España y Portugal, como es el
ques. En "Cultura e imperialismo", el palestino- caso de los países latinoamericanos, a los que
norteamericano Edward Said ha sacudido la ba- no siempre, o no totalmente, se incluye en el
se misma de la concepción moderna del Arte, al Tercer Mundo. Esta es una de las razones por
cuestionar su "autonomía", su "desinterés", su las que el concepto de poscolonialidad se ha ig-
autosuficiencia estética, y desenmascarar su es- norado en los últimos (y sólo recientemente se
trecha relación con determinadas actitudes polí- haya introducido en algunos círculos latinoame-
ticas y económicas (imperialistas, colonialistas). ricanos de los Estados Unidos), mientras que el

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de posmodernidad es difundido, sobre todo en una "desterritorialización". La globalización así
Brasil y el Cono Sur (con mayor población de entendida contradice conceptos establecidos
origen europeo). Sin embargo, Alfonso de Toro por las Ciencias Sociales desde fines del siglo
considera que a partir de los años '80 se habla XIX, como los de "Estado-nación", "clase so-
de posmodernidad en los Estudios Culturales cial", "territorio", "identidad", "cultura", y exige
sobre América Latina, y en los años '90, de pos- la aplicación de nuevos instrumentos teóricos y
colonialidad. metodológicos.
Creemos que la convergencia de la teoría Renato Ortiz distingue asimismo entre "glo-
pos moderna y la poscolonial ha conmovido balización" -que atañe sobre todo a la economía
profundamente los distintos niveles del campo y a la técnica- y "mundialización" -que com-
artístico latinoamericano, aunque los cambios prende los universos culturales-o Considera que
en los enfoques no sean siempre inmediata- la "modernidad-mundo" es la sede de la cultura
mente perceptibles. La conmoción no se ha da- mundializada.
do sólo en la producción de las obras, sino tam- Entre lo local, lo nacional y lo global se esta-
bién en las aproximaciones teóricas, en los blecen distintas relaciones: lo local se asocia a
encuadramientos metodológicos, en las asocia- lo próximo, cotidiano, familiar, "auténtico" y
ciones interdisciplinares, en los reordenamien- frente a lo nacional, está marcado por la diver-
tos institucionales. sidad. A ésta se opone la unicidad de lo nacio-
nal, espacio ampliado, que sin embargo se di-
Globallzaclón versifica frente a lo global, ya que las naciones
Para algunos autores la posmodernidad y la difieren en su especificidad.
poscolonialidad se inscriben ya en la globaliza- Se puede interpretar a estos niveles espaciales
ción. Para otros ésta es un hecho nuevo, dife- como unidades autónomas, dotadas de una cier-
rente. ta lógica y una identidad propias, circunscriptas
Renato Ortiz entiende la globalización como a un territorio y sometidas a relaciones externas.
continuidad y como especificidad. En el primer En otra interpretación los niveles espaciales son
caso tiene sus antecedentes modernos en la ex- concebidos como círculos concéntricos, de modo
pansión capitalista de los siglos XV a XVIII y la que lo global incluye lo nacional, y éste lo local.
de las sociedades industriales. En el segundo Ortiz rechaza estas opciones y prefiere hablar de
-acepción dominante en nuestros días- se trata "líneas de fuerza", que configuran las tres di-
de una nueva configuración que a finales del si- mensiones. Esto permite hablar de "transversali-
glo XX alcanza la sociedad, que supera los lími- dad", que a la vez explica la "localización" de lo
tes nacionales.14 local y la "desterritorialización" del espacio glo-
El fenómeno de la globalización puede ser bal, como sucede en el "espacio mediático", el
interpretado de dos maneras: 1) Como relacio- "espacio publicitario", el "ciberespacio".
nado con los procesos internacionales o interci- La globalización, en relación con la "moder-
vilizatorios: en esta interpretación hay una pre- nidad-mundo", modifica el juego de referentes a
existencia de naciones autónomas, que se los que apelaban las identidades locales y na-
vinculan entre sí y constituyen la sociedad glo- cionales. Así, los jóvenes "globalizados" se iden-
bal; se supone que hay un centro expansivo, y tifican entre sí merced a nuevos referentes iden-
se distingue entre "centro" y "periferia", "aden- titarios, que se constituyen en nuevos signos.
tro" y "afuera" (con respecto a dicho centro). Al Los públicos mundializados consumen los mis-
postular como modelo de esta sociedad el colo- mos objetos y están marcados por el mercado
nialismo y el imperialismo, se encuentra una internacional, los medios masivos, las empresas
analogía entre la expansión norteamericana y la transnacionalizadas 15.
romana imperial. Aunque se preserva la inde- Por otra parte, García Canclini habla de "glo-
pendencia de los núcleos civilizatorios, se pien- balizaciones imaginadas", no sólo porque hay
sa que en la actual globalización lo que se ex- distintas maneras de entender lo global (por
pande es la civilización occidental. 2) En la ejemplo, entre los diversos países), sino tam-
segunda interpretación se postula la existencia bién porque
de una "megasociedad", una "sociedad global" <t(...)el discurso globalizador recubre fusio-
dotada de una lógica y una estructura propias, nes que en verdad suceden. .. entre pocas nacio-
que no surge de la suma de las partes ni de las nes. Lo que se anuncia como globalización está
interrelaciones entre las mismas, que detenta generando, en la mayoría de los casos, interre-
una "cultura mundializada" y se edifica sobre laciones regionales, alianzas de empresarios,

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circuitos comunicacionales y consumidores de no dependen generalmente de patrimonios na-
los países europeos o los de América del Norte o cionales sino de otras empresas, transnaciona-
los de una zona asiática. No de todos con to- les, privadas que se concentran en Estados
dos. "16 Unidos, Europa y Japón.
Desde el punto de vista de los imaginarios, b) La diferencia no se da ya entre actividad
éstos se liberarían de las adherencias nacionales estatal y privada, sino entre políticas públicas de
y pasarían a formar parte de una especie de alcance nacional, por una parte, y políticas em-
imaginario transnacional, lo que facilitaría el in- presariales de escala transnacional, por otra.
tercambio de culturas. Por esta razón García c) En América Latina muchos artistas siguen
Canclini aproxima globalización a interculturali- apelando a la "identidad nacional" o "regional",
dad, concibiendo sus relaciones como las que pero las instituciones que giran en tomo al arte
existen entre épica y melodrama, y extendiendo se orientan hacia las estéticas metropolitanas.
el paralelo a las distintas disciplinas: d) Las artes visuales se acercan cada vez más
"Las escisiones que hoy separan a las ciencias a los procesos de industrialización y a las indus-
sociales ocurren, en gran medida, entre quienes trias comunicacionales, tanto en su producción
buscan armar relatos épicos con los logros de la como en su distribución y comercialización.
globalización (la economía, cierta parte de la so- e) La globalización se hace más notoria en la
ciología y la comunicación) y los que construyen producción audiovisual y en los circuitos infor-
narraciones melodramáticas con las fisuras, las macionales.
violencias y los dolores de la interculturalidad (la O En la distribución la vigencia de una "vo-
antropología, el psicoanálisis, la estética). "17 luntad ecuménica", que favorecería la omnipar-
El autor encuentra diferencias entre "intema- ticipación, se revela ilusoria, ya que persisten
cionalización", "transnacionalización" y "globali- los criterios eurocéntricos y un poder exacerba-
zación". Se refiere a dos interpretaciones básicas do, que proviene del Centro y regula la circula-
de ésta: a) La que la identifica como neolibera- ción, legitimación e investigación de las obras.
lismo, con su escuela de economía de mercado, g) Un desvergonzado mercadocentrismo -ge-
libre circulación de capitales, inversiones extran- neralmente localizado en dicho Centro y/o diri-
jeras, etc. b) La que permite la coexistencia de gido y controlado por él- confunde valores es-
"narrativas múltiples". Prefiere pensarla como: téticos y económicos, desnudando de funciones
"Un conjunto de procesos de homogeneiza- simbólicas la mayor parte de la producción ar-
ción y, a la vez, de fraccionamiento articulado tística.
del mundo, que reordena las diferencias y las h) La producción periférica, y del Tercer
desigualdades sin suprimir/as. "18 Mundo es marginada, dejada fuera del sistema o
En esta posición el rol de la interculturalidad directamente apropiada, en tanto se la conside-
en la globalización es imprescindible, ya que és- re sede de valores estético-históricos "universa-
ta sin aquélla es un "Ocni" (objeto cultural no les" o, por el contrario de "signos folklóricos".
identificado). Se señala también el requerimien- i) El centro realiza lo que Gerardo Mosquera
to recíproco de lo local y lo global, lo global y ha llamado "curadoría invertida", que consiste
lo local (o nacional). en seleccionar muestras de arte periférico y lue-
Se advierte que la globalización no es consi- go exhibir "las periferias en las periferias".
derada del mismo modo en el arte, la literatura, el j) El mismo Gerardo Mosquera señala que la
cine, la televisión, la música, y por lo tanto por ar- imposición de una "visión eurocéntrica ecume-
tistas plásticos, galeristas, museólogos, escritores, nizada" por parte del Centro aporta, entre otras
editores, músicos, etc. En cuanto a las artes plás- consecuencias, "(...) una posible respuesta del
ticas, es posible detenerse en dos procesos: arte de las culturas comisariadas a adaptarse
"(...) el reordenamiento de los mercados e para satisfacer las preferencias de las culturas
imaginarios nacionales bajo la lógica globaliza- comisarias, deformando internamente su pro-
dom, y el pasaje del liderazgo de las vanguar- ducción (...). La adecuación anterior se ha no-
dias cosmopolitas a instituciones y empresarios tado en la plástica latinoamericana donde al-
globalizados. "19 gunos artistas y procesos han desarrollado cierta
Otras observaciones que se pueden hacer capacidad del arte de América Latina para ofre-
son las siguientes: cer alteridad sin salirse de lo occidental, ema-
a) Las políticas culturales siguen teniendo nada de su propia etnogénesis híbrida. Es la al-
una proyección nacional, en tanto que las em- teridad del mestizo: a la vez consanguíneo y
presas editoriales, audiovisuales e informáticas diferente, occidental y no occidental. " 20

37
k) El análisis del supuesto ecumenismo glo- la humillación y la obediencia. Hay cada vez
balizador permite descubrir la continuación, más injusticia en la distribución de los panes y
transformada, del "colonialismo cultural", que lospeces. Y la dignidad está cada vez más aplas-
intenta alcanzar no sólo a las obras, sino tam- tada por la prepotencia que ha sido capaz de
bién a los marcos teóricos empleados para su sentarse en la mesa de su anfitrión para ofre-
interpretación y evaluación. cer/e el postre envenenado de un bombardeo a
Bagdad. Nada de lo que en Chiapas ocurre, na-
¿De la globalizaclón a la da de lo que ocurre en México nos es ajeno. En
antiglobalización? la patria de la solidaridad, no hay extranjeros.
Si los años '90 parecen haber dirigido una Somos millones de ciudadanos del mundo que
mirada en algunos aspectos positiva a la na- ahí estamossin estar estando. '>22
ciente globalización, nos preguntamos si el in- Hacia el año 2000 fueron haciéndose cada
greso en el "Tercer Milenio" no implica asimis- vez más visibles los aspectos negativos asocia-
mo el deslizamiento hacia las más fuertes dos a la globalización: crisis de los Estados-na-
críticas, cada vez más generalizadas, y si las mis- ciones, crisis de las instituciones, crisis de la de-
mas no pueden conducir, progresivamente, no mocracia representativa o parlamentaria, crisis
sólo a una postura, sino también a una etapa del Trabajo, crisis del Arte y de la Ciencia, sa-
"antiglobalización". A las puertas del 2000, es- queo o dominación de las zonas periféricas,
cribía Ignacio Ramonet: acabada la militarización del Centro, expansión
"Llegados al umbral del 2000, fecha mítica, unilateral del capitalismo neoliberal (y no, por
durante mucho tiempo sinónimo de futuro que ejemplo, del regulado), deterioro ecológico,
de ahora en más será nuestropresente, ¿cómono conflictos regionales y étnicos, luchas religiosas,
interrogarse sobre el estado actual del mundo? El etc. La situación se agravó con el derrumbe de
fenómeno central es que todos los Estados se ven las Torres Gemelas de Nueva York, el "recono-
envueltos en la dinámica de la globalización. Se cimiento" norteamericano de un "Eje del Mal",
trata de una segunda revolución capitalista. La los preparativos de la guerra a Irak y la ocupa-
mundialización alcanza los últimos rincones del ción de éste después de Afganistán.
planeta, ignorando tanto la independencia de En los últimos tiempos ha habido una escala-
los pueblos como la diversidad de los regímenes da de movimientos "antiglobalización", aún en las
políticos. La Tierra pasa por una nueva era de capitales del Primer Mundo. En dichos movi-
conquista, como en la época de los descubri- mientos -generalmente reprirnidos- han participa-
mientos y de las colonizaciones. Pero mientras do ecologistas, estudiantes, intelectuales, trabaja-
que los principales actores de las principales ex- dores subocupados o desocupados, representan-
pansiones conquistadoras precedentes fueron los tes de Organismos No Gubernamentales de los
Estados, los que ahora se proponen dominar el más diversos tipos, pacifistas, artistas, etc.
mundo son empresas y conglomerados, grupos Asimismo se han realizado debates en distin-
industriales y financieros privados. Nunca los tos foros internacionales. Uno de los más rele-
dueños de la tierra fueron tan pocos, ni tan po- vantes por su "Declaración de Principios" es el
derosos. Estosgrupos están situados en la Tríada Foro Mundial de las Alternativas, entre cuyos
Estados Unidos-Europa-japón, un fenómeno fun- fundadores se puede nombrar al egipcio Samir
damentalmente estadounidense. Esta concentra- Amín y al mexicano Pablo González Casanova,
ción del capital y del poder se aceleró de manera los cuales señalaban:
formidable en el curso de los últimos veinte años, "Mientras el Foro de Davos moviliza a los mi-
impulsada por las revoluciones de las tecnologías llonarios del mundo y acreedores en torno a pro-
de la información (...)"21 gramas de mundialización desbocada, que se
Por su parte, Eduardo Galeano agradecía a inspiran en una supuesta ideología liberal ex-
los zapatistas y a otros movimientos la lucha por trema, nuestro Foro se propone contribuir a im-
la reivindicación de la "democracia", la "justi- pulsar alternativas humanistas en pro de la vida
cia", la "dignidad", supuestamente abatidas por de los pueblos y de la democracia liberadora. " 23
la globalización: La fundación del Foro fue acompañada de un
(. ..) Democracia, justicia, dignidad: millones Maniftesto, precedido de una Declaración de
de personas, en todos los países, agradecemos a Principios subtitulada Es tiempo de revertir el
los zapatistas y a otros movimientos de los que curso de la historia. Las frases que encabezan
mueven al mundo la resurrección de esas ban- los sucesivos párrafos indican la dirección de las
deras en este mundo regido por la contabilidad, críticas y propuestas:

38
"Estiempo de revertir el curso de la historia "; Antes y después de la guerra a lrak, una co-
"... de poner la economía al seroicio de lospue- piosísima bibliografía trató de analizar distintos
blos"; "... de derribar el muro entre el N011ey el aspectos de la realidad internacional contempo-
Sur';' ".. .de encarar la crisis de civilización "; ránea. En algunos casos se intentó comprender
".. .de rechazar el poder del dinero "; "...de y evaluar la actitud norteamericana, con los más
transformar el cinismo en dignidad y la digni- variados matices en las interpretaciones. Edward
dad en poder"; "... de reconstruir y democratizar Said comenzaba así su exposición:
el Estado"; "...de ser verdaderos ciudadanos':' "Quisiera proponer un bosquejo del extraordi-
"...de volver a nuclear los valores colectivos; nario panorama que presenta Estados Unidos, tal
"...de despertar la esperanza de los pueblos". como lo ve un estadounidense como yo, pero que
"Ha llegado el tiempo de las convergencias"; "el (a causa de mis orígenes palestinos) conseroa la
tiempo de la acción ya ha comenzado". "Hoy, es perspectiva de un extranjero. Quiero sugerir diver-
menester crear una red de personas comprome- sasformas de entender a Estados Unidos,para ac-
tidas, de organizaciones populares, de movi- tuar más eficazmente, y si la situación mundial lo
mientos sociales, de centros de estudio. Ha llega- permite, resistir a estepaís que no es tan monolíti-
do el momento de constituir un foro de losforos co como sepuede creer. " 28
dispersosen el mundo. "24 Noam Chomsky, por su parte, comenzaba de
El Manifiesto del Foro Mundial de las una manera mucho más crítica uno de sus nu-
Alternativas inscribe a éste, detalladamente, en merosos textos:
lo que podríamos llamar una "antiglobalización "Elmes de septiembre de 2002 estuvo marcado
constructiva", que abarca todos los aspectos del por importantes acontecimientos íntimamente
fenómeno globalizador que domina el mundo relacionados entre sí. Estados Unidos, el Estado
actual, asignando un lugar destacado al respec- más poderoso de la historia de la humanidad,
to por la diversidad cultural. Así, uno de los ob- implementó una nueva estrategia de seguridad
jetivos del Foro es el siguiente: nacional, anunciando que mantendría en forma
"Promover todas las culturas, con base en la permanente su hegemonía mundial y que respon-
consideración de que las diferencias culturales y dería a cualquier desafío por lafuerza, campo en
religiosas, las diferencias de opinión y de visiones el que no tiene ningún rival. En elpreciso momen-
forman parte del patrimonio de la Humanidad y to en que esa política se daba a conocer, empeza-
constituyen contribuciones potenciales a la mejo- ban a redoblar los tambores de guerra, preparan-
ría de la vida de la gente, aunque sin dejar de do al mundo para la invasión a Irak. " 29
oponerse a las tendencias reduccionistas que des- Algunos escritos tomaron la forma de alega-
cansan en un nacionalismo estrecho, en etnicis- tos contra la guerra. Uno de ellos, posiblemen-
mos o en fundamentalismos religiosos.'125 te el último, es el manifiesto titulado Ellosy nos-
Por otra parte, el mismo Samir Amín se ha en- otros, del Premio Nóbel José Saramago:
cargado de aclarar que las diferencias culturales "Nos manifestamos contra la ley de la selva
no deben ser consideradas a partir de un enfo- que Estados Unidos y sus acólitos antiguos y mo-
que ontológico (que las "esencialice" e inmovili- dernos quieren imponer al mundo (...) Nos ma-
ce), sino reconociendo su posibilidad de cam- nifestamos en contra del concubinato de los
bio, su dinamismo, es decir, su historicidad 26. Estados Unidos con los super poderes económicos
En consonancia con este Manifiesto, el Foro de todo tipo que gobiernan el mundo. La tierra
Social Mundial realizado en Porto Alegre a co- pertenece a lospueblos que la habitan (...) Si los
mienzos del año 2003 tuvo una gigantesca con- seres humanos hemos sido capaces de crear, a lo
vocatoria. Las innumerables ponencias presen- largo de la historia, bellezas y maravillas que a
tadas fueron distribuidas teniendo en cuenta el todos nos dignifican y engrandecen, entonces es
siguiente temario: tiempo de meter mano a la más maravillosa y
1. Desarrollo Democrático y Sustentable. hermosa de todas las tareas: la incesante cons-
2. Principios y Valores. Derechos Humanos. trucción de la paz. Pero que esa paz sea la paz
Diversidad e Igualdad. de la dignidad y el respeto humano (. ..) Un nue-
3. Medios, cultura y alternativas a la vo grito de 'No pasarán', con las palabras 'No a
Mercanti/ización y Homogeneización. la guerra', recorre el mundo (...) la opinión pú-
4. Poder Político, sociedad Civil y blica mundial contra la guerra se ha convertido
Democracia. en una potencia con la cual el poder tiene que
5. Orden Mundial Democrático, Lucha contra contar. Nos enfrentamos deliberadamente a los
la Militarización y Promoción de la Paz. 27 que quieren la guerra, les decimos No. "30

39
Arturo Andrés Roig ha enfocado esta proble- l. Adherimos plenamente a la propuesta de re-
mática "desde el Sur"31.En Necesidad de una se- cuperación de las instancias nacionales, pero re-
gunda independencia propone, para América chazamos la concepción de lo nacional como ho-
Latina, el rescate de categorías y símbolos na- mogéneo, unificado y "esencializado" en aras de
cionales y latinoamericanos, y el rechazo de una un "ser nacional" concebido como fijo o anclado
"humillante situación de dependencia", comen- en un momento histórico generalmente pretérito.
zando con el "desmontaje de un discurso in- Pensamos en lo nacional heterogéneo y en cons-
consistente". Este texto paradigmático, que tante construcción, en relación imprescindible
apunta a un "rearme categorial" indispensable, con la diversidad cultural y la pluralidad local.
termina con un ejemplar "Manifiesto a la juven- En esta posición, "lo local" y "lo nacional" se
tud latinoamericana": implican recíprocamente. En nuestro país, esto
"( ..) cunde entre la juventud, desde el rio significa fortalecer el conocimiento de "lo local"
Bravo hasta el Estrecho de Magallanes, una cris- comenzando por él, pero sin quedarse definiti-
pación de solidaridad, traducida en la fónnula vamente en su entorno, ya que remite necesa-
que lanzamos en 1912: "laAmérica Latina para riamente a "lo nacional".
los latinoamericanos". Es indispensable que la Esta revalorización de "lo local" no tiene na-
juventud interoenga en el gobierno de nuestras da que ver con la actitud "provincialista" denos-
repúblicas (.. .J. El fracaso de la mayoria de los tada por Marta Traba y otros críticos e historia-
dirigentes anuncia la bancarrota del sistema. Y dores del arte, ya que aquélla designaba en ese
es contra todo un orden de cosas que debemos le- momento un -supuesto- retraso de la produc-
vantamos. Contra laplutocracia que, en nuestra ción artística de los países dependientes con
propia casa, facilita los planes del imperialismo. respecto a los avances de las vanguardias me-
Nuestras patrias se desangran por todos losporos tropolitanas y de sus poéticas. Retiene asimismo
en beneficio de capitalistas extranjeros o de al- sólo algunos aspectos de la relación que en-
gunos privilegiados del terruño, sin dejar a la in- contraba Juan Acha entre la producción de las
mensa mayoria más que el sacrificio y la incerti- provincias y de la capital de un país depen-
dumbre. Ea salvación exige energías nuevas y diente, paralela a la existente entre esta última y
será obra sobre todo de las generaciones recien- las metrópolis del Centro. Dichas caracterizacio-
tes, del pueblo, de las masas anónimas eterna- nes no alteran nuestra reinvindicanción de "lo
mente sacrificadas. ('..J hay que proceder sin de- local", ya que éste, repetimos, implica necesa-
mora a una renovación dentro de cada riamente "lo nacional", al que en su pluralidad
república, a un acercamiento entre todas ellas. y diversidad constituye.
Entramos en una época francamente revolucio- El anclaje de "lo nacional" en la diversidad y
naria por las ideas. Hay que realizar la segunda pluralidad local tiende, por otra parte, a desco-
independencia, renovando el continente (..). nocer el prejuicio imperante en Argentina aún
Remontémonos hasta el origen de la común his- en nuestros días, según el cual, y de hecho, se
toria. Volvamos a encender los ideales de Bolívar, considera "arte argentino" el que se produce,
de San Martín, de Hidalgo, de Morazán. .. " 32 distribuye y/o consume en la Capital Federal o
la Ciudad de Buenos Aires -con algunas esporá-
Algunas conclusiones dicas extensiones-, relegando el resto del país a
Teniendo en cuenta el intenso debate que se la -ignota- categoría de "arte del interior". Este
viene efectuando en las últimas décadas entre prejuicio ha tensionado la mayor parte de las
los teóricos de la modernidad, la posmoderni- "historias del arte argentino".
dad, la poscolonialidad, la globalización o la Los instrumentos aconsejables para el cono-
mundialización y recordando asimismo los va- cimiento de "lo local" serían, a nuestro juicio: 1)
riados argumentos de los "antiglobalizadores", para su constitución, ampliación, sistematiza-
nos preguntamos si no sería conveniente pro- ción, etc., la investigación específica; 2) para su
mover una reflexión colectiva acerca de qué lu- difusión -para nosotros indispensable en una
gar deberían ocupar "lo nacional", "lo local", "lo formación democrática que tenga en cuenta los
regional", "lo global" en nuestro arte, en las ac- factores identitarios básicos, aunque encarados
tuales (y tal vez también en las futuras) circuns- con un enfoque no ontológico sino "constructi-
tancias. vista", dinámico, plural- la educación común, ya
Por nuestra parte, nos permitimos esbozar al- desde el nivel primario, y más acabadamente en
gunas propuestas, parciales y provisorias: el secundario, como sucede en otros países, aun
latinoamericanos.

40
ll. Una revalorización semejante debería ha- profundo y cuya categoría básica es la de inclu-
cerse de "lo nacional", acosado desde la "crisis sión en una humanidad y en una tierra, aun
de la modernidad" por los planteas posmoder- cuando la patria real haya sido construida de
nos y luego globalizantes, que pusieron en el marginacionesy exclusiones." 34
centro de la escena la "crisis del Estado-nación" Aunque Arturo A. Roig distingue entre la pa-
y sus instituciones, sus fundamentos, sus aspec- tria "real" y la "ideal" y propone, en nombre de
tos identitarios y hasta la legitimidad de sus ésta (que desempeñaría el rol de un "deber
fronteras, lo cual estuvo asociado a la preemi- ser"), una especie de refundación de aquélla a
nencia de las empresas transnacionales, la uni- partir de una "nueva independencia", se advier-
versalización del mercado, la imposición de lo te que el objetivo de esta propuesta es el forta-
privado sobre lo público, la revolución tecnoló- lecimiento del Estado-nación latinoamericano, y
gica que traspasó los límites nacionales gracias por consiguiente de "lo nacional".
a las tecnologías informacionales, etc. Si bien la historia del arte latinoamericano es-
A este respecto, adherimos al manifiesto que tá unida, en las primeras décadas del siglo XX
fundamentó el Foro Mundial de las alternativas, (sobre todo en los años '20 y '30) a la "tradición
cuando dice: de lo nacional"35, sabemos que ésta, en los últi-
"Es tiempo de reconstruir y democratizar el mos tiempos, ha sido cuestionada y alterada o
Estado. El desmantelamiento del Estado, el en- negada por motivos de diversa índole, internos
cogimiento de sus funciones, las privatizaciones y externos, entre éstos, la avalancha globaliza-
a ultranza desembocan en la desmoralización dora. Sin embargo, la nueva reivindicación de
del servicio público, en el debilitamiento de los "lo nacional" no debería implicar un regreso o
sectores educativos y de salud, y a fin de cuen- una "restauración", sino una nueva "inclusión
tas en su tutelaje por los intereses económicos en una humanidad y una tierra", como dice
privados. La mundialización neoliberal tiende Roig. En el terreno estético-artístico esto debería
a alejar al Estado de la población, y a fomentar favorecer, en cuanto a la producción, el respeto
la corrupción. Nace del Estado un instrumento a factores identitarios plurales, diversos y móvi-
represivo al servicio de sus propios objetivos. Es les; en cuanto a la distribución, la articulación
tiempo de ser verdaderos ciudadanos (.. .J. Pero por parte del Estado-nación de políticas cultura-
la democracia no consiste en las solas eleccio- les y educativas idóneas, democráticamente di-
nes. Es la participación en todos y cada uno de rigidas a "todos" los ciudadanos; con respecto al
los niveles de la vida económica, política y cul- consumo, la formación de públicos (y/o agentes
tural. "33 de la recepción) participativos, creativos y com-
De un modo análogo, Arturo Andrés Roig prometidos con los valores colectivos.
reivindica la idea de "patria":
"Como surge de las palabras de Simón m. Entre lo local y lo nacional por una par-
Bolívar, la patria tiene que ver con nuestros pa- te, y el mundo por otra, está para nosotros la
dres, es la "madre patria" tal como ellos la lla- gran región latinoamericana, la "patria grande"
maron desde la que también soñaron con una de Bolívar y San Martín, "nuestra América" según
patria mejor. Es, pues, en cuanto ámbito C011S- José Martí. Por eso favoreceremos la integración
truido y reconstruido y por eso mismo, un ethos latinoamericana, intentada muy tempranamente
que sejuega, en cuanto tal, entre el ser y el deber y a lo largo de nuestra historia común36, pero
ser. Es el referente identitario lejano, añorado, en igualmente acosada por ideologías o intereses
relación con el cual se elabora la dolorosa expe- en pugna, o por la fragmentación propiciada por
riencia del exilio, es el conjunto heterogéneo de las sucesivas dependencias y/o por los tutelajes
paisajes que gozamos como riqueza compartida disociadores del Norte.
y proPia; es la ciudad, el campo, la montaña, Como "lo nacional", "lo latinoamericano" es
nuestra ciudad, nuestro campo, nuestra monta- plural, dinámico y diverso, lo que nos une es qui-
ña; es, en fin, elpunto de apoyo de nuestra resis- zá, como apuntaba Juan Acha, la similitud de los
tencia y de nuestra protesta; es, volvamos a lo di- procesos, que han contribuido a perfilar históri-
cho, un ser transido de deber ser, construido camente nuestros aspectos identitarios. Las dis-
desde nuestra interna diversidad humana, tan tintas interpretaciones de éstos han permitido di-
colorido de paisajes como de historia, transido de versificar las historias culturales latinoamericanas,
miserias y surcado de cicatrices. Hay pues, una que según Enrique Dussel han estado marcadas
patria que juega como ideal y que es a la vez sen- por cinco límites que contribuyeron a distorsio-
timiento y, muchas veces, sentimiento de dolor y nar el pasado cultural latinoamericano: 1) el de

41
los que niegan una parte de la historia total (re- te con el campo de las ideas). Deberíamos asi-
chazando detenninados períodos); 2) el de los mismo extender la atención a las instituciones
que redescubren la etapa preliberal (cayendo, artísticas o para artísticas (museos, galerías de ar-
por ejemplo, en el Revisionismo histórico); 3) el te, centros culturales) y a la mediación teórica
de los que efectúan una reinterpretación cultural (crítica, historia del arte, estudios sociológicos o
liberal (negando el período colonial o la cultural antropológicos centrados en esta temática).
popular); 4) el de los indigenistas (que en su for-
ma extrema no aceptan la historia cultural mesti- v. Uno de los aspectos que queremos seña-
za); 5) el de los que proponen una "nueva sínte- lar aquí en relación con esta problemática, de
sis cultural" (poniendo en el centro de la escena nuestro punto de vista con respecto a la (su-
al "pueblo oprimido" o a la "cultura popular re- puesta) inexistencia de una teoría latinoameri-
volucionaria"). cana del arte. En efecto, autores tan prestigiosos
Por su parte, Enrique Dussel distingue cuatro como Juan Acha, Ticio Escobar y Adolfo
períodos fundamentales: 1) El amerindio; 2) el Colombres han denunciado dicha inexistencia y
de la Cristiandad colonial (siglos XVI y XVI!); 3) han reclamado la urgencia de fonnular una teo-
el de la dependencia del capitalismo industrial ría del arte que parta de nuestra producción ar-
(siglo XVIII a XX); 4) el de la cultura poscapita- tística y de nuestros propios contextos. Así,
lista, que correspondería a una liberación de lo Adolfo Colombres afinna:
popular (desde 1959), cuestionado o matizado "(..) abundan aquí obras que no vacilamos
por otros autores 37. en incluir entre lo más representativo de nuestro
Una vinculación estrecha con la historia cul- ser en el mundo, pero falta un pensamiento ca-
tural se encuentra en la sucesión de "culturas paz de contextualizarlas debidamente, con toda
estéticas de América Latina" propuesta por Juan la autonomía conceptual que demanda su espe-
Acha, quien reconoce las siguientes etapas: 1) cificidad, porque para destacar su valor se posee
El período paleoamericano (en que distingue de hecho más parámetros que los proporciona-
las estéticas mesoamericanas de las centroandi- dos por lospaíses centrales, al parecer los únicos
nas); 2) el período colonial (caracterizado por indicados para teorizar la respecto." 39
los "mestizajes estéticos bajo la Iglesia y la Juan Acha ha dicho:
Corona); 3) "La independencia y la consolida- "Elproblema más imporlante que actualmen-
ción" 0810-1920) (se separa la primera -de 1810 te enfrentan las artes visuales de nuestra
a 1850- de la segunda -de 1850 a 1920); 4) El América, es la falta de un pensamiento visual
despertar latinoamericanista" 0920-1950) (en autónomo que las nutra y las renueve. Porque
que se estudian los indigenismos, las "actualiza- esta autonomía tiene que ser el obligado primer
ciones eurocéntricas" y las "síntesis o mestizajes paso de nuestros esfuerzos de independencia ar-
estéticos"); 5) La "invasión tecnológica" 0950- tística y de la consiguiente autodeterminación
1970, en que se incluye la "norteamericaniza- estética. " 40
ción" y el desarrollismo); 6) "De la moderniza- Ticio Escobar comienza de este modo suabor-
ción a la pos modernidad" 0970-1990)38 daje del "mito del arte" y el "mito del pueblo":
Las distintas maneras de entender la historia ''A la hora de acercamos al hecho de la crea-
cultural de América Latina se relacionan con los ción popular latinoamericana, nos encontra-
modos de comprender su identidad cultural, y mos enseguida ante el escollo de una carencia:
esto a su vez repercute en las políticas cultura- la falta de conceptos para nombrar ciertas prác-
les, la mediación teórica y práctica del arte, los ticas propias y el escaso desarrollo de un pensa-
mismos procesos artísticos. miento critico capaz de integrar las diferentes
producciones culturales en una comprensión or-
IV. Para el estudio de "lo local", "lo nacional" gánica." 41
y "lo latinoamericano" creemos conveniente Sin embargo, creemos que ese "pensamiento
aplicar el concepto ampliado de "cultura estéti- crítico", con ingredientes estéticos pero también
ca" de Juan Acha, comprendiendo de ese modo políticos, antropológicos, sociológicos, históricos,
las categorías estéticas dominantes, los sistemas según los casos, ha existido por lo menos desde
estéticos históricamente vigentes, la confonna- las primeras décadas del siglo XX. Por lo tanto es
ción del campo artístico, la coexistencia o suce- imprescindible reconocer, en América Latina, la
sión de las poéticas, las prácticas populares, la sucesión paralela de las formas artísticas y de las
relación histórica con los procesos políticos, ideas que las sustentaron, aunque éstas asumie-
económicos, sociales y culturales (especialmen- ran, en su fonnulación, modalidades específicas42.

42
VI. Pensamos que el fortalecimiento de "lo Notas
local", "lo nacional", "lo latinoamericano" (aún a
García Canclini, Néstor, Consumidores y ciudadarlOs,
partir de la jurisdicción de bloques regionales) México, Grijalbo, 1995, p. 95.
puede jugar dialéctica mente con la globaliza- 2 Ver Flores Ballesteros, Eisa, "Arte, identidad y globaliza-
ción e incidir en la antiglobalización. Sin em- ción", en Bayardo, Rubén y Lacarrieu, Mónica (comp.):
Globalización e identidad cultural, Buenos Aires, Ed.
bargo, los espacios locales, nacionales y regio- Ciccus, 1997
nales son atravesados transversalmente por "lo 3 Ver Martín Barbero, Jesús, De los medios a las media-
global", sobre todo si se acepta que la globali- cio/les, México, Ed. Gustavo Gili, 1987, P. I Y n.
zación o mundialización cultural reside en un 4 Ver Flores Ballesteros, EIsa, "De la 'tradición' de lo
nacional a la tradición de lo latinoamericano", en
espacio "desterritorializado", pero activado por Ravera, Rosa María (comp.), Estética y crítica. Los signos
los nuevos signos masivos y las tecnologías de del arte. Buenos aires, Eudeba, 1998.
la información, que a su vez influyen en la pro- 5 Ver Pizarro, Ana (comp.), La literatura latinoamericana
como proceso, Buenos Aires, C. E. A. L., 1985.
ducción, la distribución y el consumo artísticos, "Introducción" .
así como en la actual "cultura estética". 6 Ver Acha, Juan, "¿Existe el arte latinoamericano como
una expresión distinta? Si existe ¿en qué términos?", en
Acha, Juan, E/lSayos y Ponencias Latinoamericanistas,
Caracas, G. N. N., 1984, p. 156.
7 García Canclini, Néstor: Op. Cit., p. 94.
8 Escobar, Ticio, "Precapitalismo/posmodernismo. La
encrucijada dependiente", en Colombres, Adolfo
(coord.), América Latina: el desafío del Tercer Milenio,
Buenos aires, Ediciones del Sol, 1993, p 268-269.
9 Ibídem, p 269.
10 Escobar, Ticio, La belleza de los otros. Arte indígena del
Paraguay, Asunción, R P Ediciones, Centro de Artes
Visuales, Museo del Barro, 1993, p. 20.
11 Mignolo, Walter, "La razón postcolonial: herencias colo-
niales y teorías postcoloniales", en De Toro, Alfonso
(ed.): Posmodemidad y Postcolonialidad. Breves rejlexio-
/IeSsobre Latinoamérica, Madrid, Vervuert, 1997, p. 52.
12 Ibídem.
13 De Toro, Alfonso, "Fundamentos Epistemológicos de la
condición contemporánea: posmodernidad,
Postcolonialidad en diálogo con Latinoamérica", en De
Toro, Alfonso (ed.): Op. Cit, p. 28-29.
14 Ver Ortiz, Renato, Otro territorio, Buenos Aires,
Universidad Nacional de Quilmes, 1996.
15 Ibídem.
16 García Canclini, Néstor, La globalización imaginada,
Buenos Aires, Paidós, 1999, p.32.
17 Ibídem, p. 54.
18 Ibídem, p. 49.
19 Ibídem, p. 145-146.
20 Mosquera, Gerardo, "Arte global. Cambiar para que
todo siga igual", en Revista "Lápiz" N° 11, Madrid, abril
de 1995, p. 17.
21 Ramonet, Ignacio, "El año 2000", en "Le Monde
Diplomatique" N° 6, París, diciembre de 1999 (en edi-
ción Cono Sur de Buenos Aires en 2001). También en
Historia de América Latina N° 60, Página /12, Buenos
Aires, julio de 2003, p. 947.
22 Galeano, Eduardo, "Una marcha universal", en
Página/l2, Buenos Aires, 11 de marzo de 2001.
También en Historia de América Latina N° 60,
Página/12, Buenos Aires, julio de 2003, p. 947
23 Amín, Samir, El Capitalismo Senil. Foro Mundial de las
Altemativas, Rosario, Asociación Gremial de Docentes e
Investigadores de la U.N.R. y eO.A.D., 2003, cita en p. 19.
24 Ibídem. p. 19-22.
25 Ibídem, p. 24.
26 Ver texto de la conferencia de Amín, Samir:
"Alternativas posibles de los Pueblos del Tercer Mundo:
Transformaciones Culturales", Rosario, Centro Cultural
Parque de España, agosto de 2003.
27 Ver Forum Social Mundial 2003. World Social Forum,
Programa\;ao 2, Porto Alegre (Brasil), enero de 2003,
p.2 Y sigs.

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28 5aid, Edward, "Otm manera de ver a Estados Unidos",
en "Le Monde Diplomatique", Año IV, N° 45, Buenos
aires, marzo de 2003. p. 20-22.
29 Chornsky, Noam, "El mejor de los mundos, según
Washington", en "Le Monde Diplomatique", Año IV, N°
50, Buenos Aires, agosto de 2003, p. 16-17.
30 Saf'..lmago, José, "Ellos y nosotros", manifiesto contra la
guerra, leído en Madrid el 2 de agosto de 2003.
Difundido simultáneamente por Internet.
31 Roig, Arturo Andrés, "Pensar la mundialización desde el
sur", en Revista "Huellas...", Mendoza, Universidad
Nacional de cuyo, noviembre de 2002, p. 15-20
32 Roig, Arturo Andrés, Necesidad de u/la segUllda inde-
pendencia, Mendoza, Facultad de Artes y Diseño,
Universidad Nacional de Cuyo, 2003, p. 36-38.
33 Amín, 5amir, Op. Cit., p. 20-21.
34 Roig, Arturo Andrés, Necesidad de una segunda inde-
pendencia, Op. Cit., p. 7-8.
35 Ver Flores Ballesteros, EIsa, "De la 'tmdición de lo
nacional' a la tradición de lo latinoamericano", Op. Cit.
36 Ver Roig, Arturo Andrés, "La idea latinoamericana de
AmériC'.1", en "Alternativa Latinoamericana" N° lO,
Mendoza, 1990, p. 35-40.
37 Ver Dussel, Enrique, "Pam pensar la historia y la cultu-
m", en "Alternativa Latinoamericana" N° lO, Mendoza,
1990, p. 35-40.
38 Ver Acha, Juan, Las culturas estéticas de América
LatÍlla, México, U. N. A. M. 1993.
39 Colombres, Adolfo, "Prólogo", en Acha, Juan,
Colombres, Adolfo, Escobar, Ticio, Hacia una teoría
americana del arte, Buenos aires, Ediciones del Sol,
1991, p. 9.
40 Acha, Juan, "La necesidad latinoamericana de un pensa-
miento visual independiente", en EllSayos y pO/lencias
latinoamericallistas, Op. Cit., p. 57.
41 Escobar, Ticio, El mito del arte y el mito del pueblo,
Asunción, Museo del Barro, R P Ediciones, 1981, p. 9.
42 A este propósito responden las investigaciones de
nuestro proyecto colectivo "Teoría social del arte en
América Latina", f'.1dicado en U. B. A. C. Y. T. de próxi-
ma publicación.

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