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INTRODUCCIÓN

La elaboración de tejidos se remonta a la antigüedad más lejana. Como industria textil,

tras la invención de los telares mecánicos, comenzó a desarrollarse en Gran Bretaña,

Francia, Bélgica, Estados Unidos a partir de medidas del siglo XVIII. Las maquinas se

fueron perfeccionando rápidamente, pudiendo así incorporarse en la elaboración

distintas de fibras. La industria textil constituye el primer sector económico en muchos

países que todavía se encuentran en vías de desarrollo.

La industria textil en el Perú ha experimentado un considerable crecimiento en los

últimos años, esto gracias a la calidad de sus confecciones y de su materia prima,

teniendo claros ejemplos como la fibra de alpaca y su fino algodón.


DE ARTESANÍA A INDUSTRIA

Inicialmente, la producción textil era una actividad artesana propia del medio rural en

la que también participaban pequeños grupos de artesanos hábiles. Con el desarrollo

tecnológico nacieron las grandes empresas textiles, cuya influencia económica se dejó

sentir con especial fuerza en el Reino Unido y los países de Europa occidental. Los

primeros colonos que se establecieron en Estados Unidos llevaron las fábricas textiles

a Nueva Inglaterra; la desmotadora de algodón, una máquina inventada por Eli

Whitney que limpiaba el algodón en rama a gran velocidad, espoleó la demanda de

tejidos de algodón. Este proceso se vio acelerado por la comercialización de la

máquina de coser. A principios del siglo XVIII, varios inventores idearon máquinas

para coser telas. En Francia, en 1830, Barthelemy Thimonnier obtuvo una patente por

su máquina de coser. Más o menos por aquella época, en Inglaterra, Walter Hunt

diseñó una máquina perfeccionada, pero abandonó el proyecto porqué pensó que

dejaría a las pobres costureras sin trabajo. En 1848, Elias Howe obtuvo una patente

en Estados Unidos para una máquina muy parecida a la de Hunt.

El invento de la máquina de coser moderna se atribuye a Isaac Merritt Singer, que

diseñó el brazo voladizo, el prensatelas, una rueda que conduce el tejido hacia la aguja

y un pedal en vez de una manivela, dejando así las dos manos libres para guiar el

tejido. Además de diseñar y fabricar la máquina, fundó la primera empresa de

producción a gran escala de máquinas de uso doméstico, con novedades como la

publicidad, la venta a plazos y los contratos de mantenimiento. De este modo, los

avances tecnológicos que tuvieron lugar en el siglo XVIII no sólo impulsaron la

industria textil moderna, sino que inauguraron el sistema fabril y los profundos cambios

de la vida familiar y social que terminarían englobándose bajo la denominación de

Revolución Industrial.
El cambio continúa, pues los grandes establecimientos textiles se trasladan desde las

zonas industrializadas hacia nuevas regiones que prometen mano de obra y energía

más baratas, y la competencia fomenta el desarrollo tecnológico continuo, con

innovaciones como el control por ordenador, para reducir la necesidad de mano de

obra y mejorar la calidad. Mientras, los políticos discuten las cuotas, los cupos y otros

obstáculos económicos para ofrecer o mantener las ventajas competitivas de sus

países. De este modo, la industria textil no sólo suministra productos esenciales para

la creciente población mundial, sino que además ejerce una profunda influencia en el

comercio internacional y la economía de las naciones.


LA INDUSTRIA TEXTIL

El término industria textil (del latín texere, tejer) se refería en un principio al tejido de

telas a partir de fibras, pero en la actualidad abarca una amplia gama de procesos,

como el punto, el tufting o anudado de alfombras, el enfurtido, etc. Incluye también el

hilado a partir de fibras sintéticas o naturales y el acabado y la tinción de tejidos.

ALGUNAS FIBRAS TEXTILES

 YUTE

Conocido como la fibra dorada, el yute es una de las fibras naturales más largas y

más usadas para diversas aplicaciones textiles. Entre las ventajas del yute figuran sus

propiedades aislantes y antiestáticas, así como su baja conductividad térmica y

moderada retención de la humedad. Los principales productos manufacturados de la

fibra de yute son hilo y cordeles, arpillera, tela de yute, fondo de alfombras, así como

productos para otras mezclas textiles.

 RETAMA

Se trata de un arbusto muy ramificado, de la familia de las leguminosas, de hoja

perenne que alcanza los 3 metros de altura que crece normalmente sobre suelos

calcáreos y próxima a los cursos de agua. Para obtener fibra de buena calidad la

recolección debe hacerse del inicio al final del verano y si la rama deriva del cultivo de

semilla no podrá ser antes de los dos años de la plantación. Es una fibra óptima para

la industria textil por asemejarse al lino, con una característica más rústica, con un

peso específico menor.


 CÁÑAMO

El cáñamo se obtiene de los tallos de “Cannabis sativa”, se cultivan preferentemente

en climas templados. Las fibras de cáñamo se asemejan a las del lino, aunque son

mas bastas, mas largas y mucho mas resistentes, presentando extremidades

redondeadas. Su longitud media es de 28 mm y su diámetro 35 cm. Químicamente,

se componen de un 86% de celulosa, un 6% de lignina y un 8% de pectinas, ceras y

hemicelulosa.

 SEDA

La seda es una fibra natural formada por proteínas. También se conoce como seda a

la amplia variación de tejidos fabricados con esta fibra. Tiene una textura suave y lisa,

no resbaladiza, a diferencia de las fibras sintéticas. La seda es una de las fibras

naturales más fuertes, pero pierde hasta el 20 % de su fuerza cuando está húmeda.

 COCO

la fibra de coco pertenece a la familia de las fibras duras como el henequén, se trata

de una fibra compuesta por celulosa y leño que posee baja conductividad al color,

gracias a su alto nivel de resistencia y durabilidad.

La industria textil utiliza la fibra de coco para elaborar hilos, redes de pesca, así como

rellenos para colchones, incluso para la fabricación de pared.

También tiene gran demanda para usarla como relleno en los asientos de vehículos,

cuerdas, maceteros, discos para arbustos, alfombras, tutores para plantas etc.
PROCESOS Y TRATAMIENTOS TEXTILES

La industria textil comprende multitud de procesos y/o tratamientos especificados

destinado a dar a los hilos y a los tejidos propiedades y características concretas.

Dependiendo del tipo de fibra, o del efecto de acabado que se desea dar, se utilizan

variados métodos físicos y químicos.

 ABLANDADO

Es una operación consistente en eliminar la aspereza de las hilachas del yute debidas

a las incrustaciones de impurezas que mantienen unidas las fibras elementales.

 ACABADO

Es el conjunto de operaciones que se llevan a cabo sobre tejido crudo para adecuarlo

al uso final. Las principales son: repaso, lavado, cepillado, enrasado, chamuscado y

apresto. El acabado castor es un acabado especial que se confiere a la lana para

conseguir una superficie cubierta de pelo aplastado. El acabado denominado “Sajonia”

es un tipo de acabado que proporciona suavidad al tejido.

 AGRANADO

En una operación consistente en machacar y espadillar el lino, yute, etc. Después de

su maceración para conseguir las fibras limpias.

 ALISADO

Es una operación en tratar los hilos de lana a cierta tensión sometidas a temperatura

y humedad adecuadas, para evitar su posterior rizado.


 AZUFRADO

Es un proceso de blanqueado al cual se someten las lasnas mediante emanaciones

de azufre.

 MUARADO

Es un proceso que consiste en el tratamiento de una superficie para que aparezca con

visos y aguas; el muarado de los tejidos se efectúa haciéndolos pasar por calandrias

de muarar que, al aplastar el grano de tejido, le confieren un acabado toma solado

(mauré), y la irregularidad del proceso es lo que proporciona un acabado toma solado

o en forma de aguas.

 LA HILATURA

La hilatura comprende el conjunto de procesos al que son sometidas las fibras textiles,

tanto las naturales como las sintéticas, para ser transformadas en hilados

homogéneos y resistentes.

Este proceso de hilatura varía en función de las características de las fibras, tales

como la longitud, limpieza o finura, así como el origen animal, vegetal, químico, etc.

Así, se diferencia la hilatura de las fibras largas, como la lana, de las fibras cortas,

como el algodón.

El hilado, propiamente dicho, consiste en realizar un último afinado de la mecha para

transformarla en un hilo, el cual se somete al mismo tiempo a una torsión, que le dará

la tenacidad deseada. Finalmente, el hilo es enrollado sobre un soporte.

Suplementariamente, se realiza el peinado, en culla operación se elimina la totalidad

o buena parte de las fibras más cortas, con el objetivo de obtener hilos muy finos y

especialmente regulares.
Con frecuencia se realizan también otras operaciones complementarias posteriores,

como el devanado en grandes bobinas, el retorcido, el flameado, etc. Las fibras

sintéticas o químicas, ampliamente utilizadas en la industria textil, han de tener, para

poder ser hiladas, una longitud y un grosor similares a los de las fibras naturales.

 EL TINTADO

una vez confeccionados tanto los hilos como los tejidos, se someten a operaciones de

tintado para conferirles el color deseado. Para ello, se recurre a productos químicos si

las fibras no incorporan ya el color pretendido antes de la hilatura.

Debido a que los materiales textiles sometidos al teñido o al tintado son de naturaleza

química muy diversa, los colorantes actúan de muy distintas maneras. Antes de

efectuar esta operación, por lo general se blanquea el producto textil y, si es necesario,

se trata con un mordiente. Las materias textiles pueden teñirse en diferentes fases de

su manufactura: en estado de fibra, la cinta cardada, de hilado o de tejido. Para que

se pueda producir el fenómeno de absorción, capilaridad y adherencia, las materias a

teñir deben ser necesariamente porosas.

Químicamente se asume que el colorante se combina con las moléculas a teñir. En la

teoría-coloidal, los colorantes se unen a otras materias gracias a que en estado

coloidal poseen una carga eléctrica positiva o negativa, lo cual origina una fuerza de

atracción sobre las cargas de signo contrario de dichas materias.


MAQUINARIA TEXTIL

La industria textil emplea una gran variedad de maquinarias, además de telar, en las

que se realizan operaciones específicas de aplicación generalizada en la mayoría de

las fibras, o características de la confección de determinados tejidos.

Una vez la materia prima ha sido producida, recolectada y, según el caso, algún

proceso previo al transporte, es almacenada normalmente en balas. Algunas materias

requieren procesos específicos anteriores o posteriores.

Del conjunto de maquinarias utilizadas en la industria textil, destacan:

 EL ABREBALAS

Es una máquina utilizada para abrir las capas de algodón procedentes de balas

prensadas, mediante la esponjadura y el desmenuzamiento de las fibras.

 EL ABRIDOR

Consiste en una máquina usada para separar la fibra de algodón de las impurezas

que la acompañan.

 EL ABLANDADOR

Es una máquina utilizada para ablandar las hilachas de yute o de cáñamo; consta de

rodillos cilíndricos con estrías helicoidales, que provocan continuas flexiones a las

hilachas.

 LAS APRESTADORAS

Son máquinas utilizadas para aprestar los tejidos; constan de una cubeta de

imbibición, de cilindros directos y de calandra para el exprimido.


 EL BATIDOR

es una máquina provista de una devanadora o aspa con la que se abren y afofan las

fibras textiles y se la libra de impurezas.

 EL RAME

Es una máquina utilizada en el acabado de los tejidos, para ensancharlos y corregir

las distorsiones de la trama.

 EL ROLLER-GIN

Es una máquina utilizada para desgranar las capsulas de algodón, también conocida

como “máquina de cilindros”, consiste en un cilindro forrado de cuero provisto de

estrías. En su movimiento de giro, el cilindro arrastra las fibras textiles, que se

enganchan en las estrías, y las conduce frente a una cuchilla dotada de movimiento

alternativo en sentido vertical, lo que provoca al desprendimiento de las semillas que

estaban adheridas a las fibras.

 EL TELAR

Es la maquina de tejer, esta operación consiste en la fabricación de tejidos mediante

el entrelazado de dos juegos de hilo: la urdimbre y la trama.

Existen distintos tipos de telares como el telar de lanzadera, telar sin lanzadera, que

permiten obtener tejidos mas anchos que los comunes.


PROBLEMAS DE SEGURIDAD Y SALUD

A medida que iban siendo más grandes, más veloces y más complicadas, las

máquinas introducían riesgos nuevos; la creciente complejidad de materiales y

procesos multiplicaba los peligros potenciales del lugar de trabajo; y la mecanización

y el aumento forzoso de la productividad provocaban un grado de estrés, casi siempre

negado o infravalorado, que socavaba el bienestar de los trabajadores. Donde la

Revolución Industrial dejó sentir con mayor fuerza su efecto fue probablemente en la

vida social, ya que los trabajadores se trasladaban del campo a las ciudades, donde

tenían que soportar todos los males de la urbanización. Estos efectos se repiten en la

actualidad, cuando el textil y otros sectores se trasladan a países y regiones en vías

de desarrollo; la única diferencia es que los cambios son ahora más rápidos. Los

peligros a que se enfrentan los diversos segmentos del sector se resumen en los

demás artículos de este capítulo. Subrayan la importancia de la atención y el

mantenimiento adecuado de máquinas y equipos, la instalación de protecciones

efectivas y rejillas para evitar el contacto con las piezas móviles, la ventilación

aspirante local (LEV) como complemento de la buena ventilación general y el control

de la temperatura, y el uso de equipos de protección personal (EPP) adecuados

siempre que un peligro no se pueda evitar o controlar totalmente con medidas de

diseño y modificación o sustitución por materiales menos peligrosos. La necesidad de

educación y formación continuas de los trabajadores a todos los niveles y una

supervisión efectiva son también temas recurrentes.


MANUFACTURAS TEXTILES

Los principales problemas ambientales que provocan las fábricas de géneros textiles

están relacionados con las sustancias tóxicas que liberan a la atmósfera y las aguas

residuales. Además de los agentes potencialmente tóxicos, también los malos olores

suelen ser motivo de preocupación, sobre todo cuando las plantas de estampación y

tintura están cerca de zonas residenciales. Las salidas de ventilación pueden contener

vapores de disolventes, formaldehído, hidrocarburos, ácido sulfhídrico y compuestos

metálicos. A veces los disolventes se recuperan y destilan para reutilizarlos. Las

partículas se eliminan con un buen filtrado. La depuración es eficaz para los

componentes volátiles solubles en agua, como el metanol, pero no funciona en el

estampado con pigmentos, cuyas principales emisiones son hidrocarburos. Los

productos inflamables se pueden incinerar, aunque esto es relativamente caro. La

solución definitiva, sin embargo, es el uso de materiales con el mínimo de emisiones

posible, y no sólo al elegir los tintes, aglutinantes y ligantes que se utilizan en el

estampado, sino también con respecto al contenido de formaldehído y monómero

residual de los tejidos. La contaminación de las aguas residuales por tintes no fijados

es un problema ambiental grave, no sólo debido al peligro potencial que representa

para la salud humana y animal, sino también por el cambio de color, muy notorio. En

la tintura ordinaria se logra una fijación de más del 90 % del tinte, pero en la

estampación con tintes reactivos es habitual alcanzar sólo un valor del 60 % o menos.

Esto significa que más de una tercera parte del tinte reactivo entra en las aguas

residuales cuando se lava el tejido una vez teñido. También entran más tintes en las

aguas residuales durante el lavado de los tamices, los paños de estampación y los

tambores. En varios países se han establecido límites para el cambio de color de las

aguas residuales, pero a menudo son muy difíciles de cumplir sin un sistema de
depuración muy costoso. Una solución sería usar colorantes menos contaminantes y

desarrollar tintes y agentes espesantes sintéticos que aumenten el grado de fijación y

reduzcan así el exceso vertido en las aguas residuales (Grund 1995).

TENDENCIAS MUNDIALES EN LA INDUSTRIA TEXTIL

Desde que aparecieron sobre la Tierra, los seres humanos han recurrido a la ropa y

el alimento para sobrevivir. La industria de la confección textil empezó muy pronto en

la historia de la humanidad. El algodón y la lana empezaron a tejerse y tricotarse a

mano para transformarlos en tejidos y prendas de vestir, y la Revolución Industrial no

alteró esta forma de confección hasta el final del siglo XVIII y principios del XIX. El

hombre empezó a utilizar distintas fuentes de energía para mover las máquinas. No

obstante, el algodón, la lana y las fibras de celulosa siguen siendo las principales

materias primas. A partir de la II Guerra Mundial, la producción de fibras sintéticas

desarrollada por la industria petroquímica experimentó un gran crecimiento. En 1994,

el volumen de consumo de fibras sintéticas en los productos textiles del mundo era de

17,7 millones de toneladas, un 48,2 % del total de fibras, y se espera que sobrepase

el 50 % a partir del año 2000 (véase la Figura 89.2). Según el estudio sobre consumo

mundial de fibra para prendas de vestir realizado por la Organización de las Naciones

Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), los índices anuales medios de

crecimiento del consumo textil durante 1969–1989, 1979–1989 y 1984–1989 fueron

2,9 %, 2,3 % y 3,7 %, respectivamente. Partiendo de la tendencia de consumo anterior,

del crecimiento de la población, del crecimiento del PIB (Producto Interior Bruto) per

cápita y del aumento del consumo de cada producto textil asociado al aumento de los

ingresos, la demanda de productos textiles en los años 2000 y 2005 será de 42,2 y de

46,9 millones de toneladas, respectivamente, tal como muestra la Figura 89.2. La


tendencia señala que hay un crecimiento coherente de la demanda de productos

textiles y que el sector seguirá empleando mucha mano de obra. Otro cambio

importante es la automatización progresiva de la tejeduría y el tricotado que, junto con

el aumento del coste de la mano de obra, ha desplazado la industria desde los países

desarrollados hacia los países en vías de desarrollo. Aunque la producción de hilo y

tejidos, así como de algunas fibras sintéticas, se han quedado en los países

desarrollados, una proporción considerable de los procesos finales del sector de la

confección se ha trasladado a los países en vías de desarrollo. En la actualidad, el

sector de la confección y textil de la región de Asia y el Pacífico supone

aproximadamente el 70 % de la producción mundial; la Tabla 89.1 muestra un cambio

de tendencia del empleo en esa región. Por este motivo, la seguridad y salud laboral

de los trabajadores textiles se ha convertido en un asunto importante en los países en

vías de desarrollo; las figuras 89.3 a 89.6 ilustran algunos procesos de la industria

textil tal como se llevan a cabo en las regiones menos desarrolladas.