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Querido hno la Misericordia divina, se experimenta, se vive, se siente en su plenitud a través

del Sacramento de la Confesión, una buena confesión trae paz al corazón afligido por pecados,
como es el caso de este hombre del evangelio de hoy día al cual el rey le perdona toda su
deuda ¿Cuánto debía el hombre al rey? 10000 Talentos y cuanto le debía su amigo a este
hombre 100 denarios y para entender un poco la magnitud de la diferencia que hay entre
estas cantidades. 1 denario es lo que un jornalero ganaba en tiempos de nuestro Señor Jesús,
podemos leer Mateo 20;1-2, entonces este amigo le debía por lo menos 100 días de trabajo a
este hombre.

Pero ahora escuche esto 1 Talento = 6000 denarios si yo divido esto entre 365 días que tiene 1
año, sale que para poder pagar 1 Talento esta persona debería trabajar 16 años todos los días
sin descanso y este hombre no debía 1 talento sino que debía 10000, es decir 160000años de
trabajo.

La diferencia entre lo que Dios nos ha perdonado, y nos pide perdonar es imposible de medir,
a ver hagamos un ejercicio, en este momento usted va cerrar sus ojos y va recordar algo de su
1ra confesión ante el sacerdote después de su conversión, porque yo sé que todos hemos
tenido ese encuentro con Dios que nos cambió el pensamiento y que nos hizo ver nuestros
gravísimos errores.

Hno la razón por la cual tenemos que ser movidos a ser misericordiosos es por la misma
compasión y misericordia que recibo de parte de Dios ¿Como puede ser que tantas veces soy
tan duro con mi prójimo?, con aquel que no sabe, con mi esposo, con mi hno de comunidad.
En la última reunión que tuvimos en comunidad donde cada uno hacía su autoanálisis de cómo
ha sido su participación en la comunidad, llegó mi turno de hablar y fui sincero y yo dije que no
apoyé a mi coordinador en muchas ocasiones que el me necesitó, que muchas veces me
encontró de mal humor o quizás desganado y le hablé de mala manera. Yo dije eso porque
Dios siempre me ayudó a mí, pero cuando me tocó a mi yo no lo hice.

Entonces el evangelio nos muestra que el perdón es algo que recibimos pero que no queda
solamente allí sino que el perdón es también algo que tenemos que dar, nosotros no podemos
recibir más perdón si no estamos perdonando, esa es una condición que incluso la
encontramos en la oración del Padre Nuestro “Perdona nuestras ofensas COMO también
nosotros perdonamos a los que nos ofenden”.