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Confesión de Fe de los Valdenses

1. Creemos y mantenemos firmemente todo lo que está contenido


en los doce artículos del símbolo, comúnmente llamado el credo de
los apóstoles, y consideramos herética cualquier inconsistencia con
los doce artículos citados.

2. Creemos que hay un solo Dios – El Padre, Hijo, y Espíritu Santo.

3. Reconocemos como Escrituras Sagradas y canónicas los libros


de la Santa Biblia.

4. Los libros arriba mencionados nos enseñan: Que hay un DIOS,


todopoderoso, ilimitado en sabiduría, infinito en bondad, y quien, en
Su bondad, ha hecho todas las cosas. Porque El creó a Adán a Su
misma imagen y semejanza. Pero por medio de la enemistad del
diablo, y su propia desobediencia, Adán cayó, el pecado entró en el
mundo, y nos volvimos transgresores en y por Adán.

5. Que Cristo había sido prometido a los padres que recibieron la


ley, a fin de que, conociendo su pecado por la ley, y su injusticia e
insuficiencia, puedan desear la venida de Cristo para realizar
satisfacción por sus pecados, y cumplir la ley por El mismo.

6. Que en el tiempo señalado por el Padre, Cristo nació – en un


tiempo cuando la iniquidad abundaba, para manifestar que no era
por razón de bondad alguna de nuestra parte, porque todos éramos
pecadores, pero para que El, quien es verdadero, pudiera mostrar
Su gracia y misericordia hacia nosotros.

7. Que Cristo es nuestra vida, y verdad, y paz, y justicia – nuestro


pastor y abogado, nuestro sacrificio y sacerdote, quien murió por la
salvación de todo aquel que cree, y que resucitó para la justificación
de ellos.

8. Y también creemos firmemente, que no hay otro mediador, o


abogado para con Dios el Padre, sino Jesucristo. Y con respecto a
la Virgen María, ella era santa, humilde, y llena de gracia; y esto
también creemos concerniente a todos los otros santos, que están
esperando en el cielo la resurrección de sus cuerpos en el día del
juicio.
9. Creemos también, que, después de esta vida, existen sólo dos
lugares – uno para los que son salvos, el otro para los condenados,
los cuales llamamos paraíso e infierno, negando por completo el
purgatorio imaginario del Anticristo, inventado en oposición a la
verdad.

10. Además, siempre hemos considerado todas las invenciones [en


materia de religión] como una abominación indecible delante de
Dios; tales como los días de festivales y vigilias de santos, y la
llamada “agua bendita”, el abstenerse de carne en ciertos días y
cosas parecidas, pero sobre todo las misas.

11. Nos mantenemos en contra de todas las invenciones humanas,


como procedentes del Anticristo, las cuales producen angustia y
que son perjudiciales para la libertad de la mente. (Se alude
probablemente a las penitencias y prácticas ascéticas)

12. Consideramos los Sacramentos como signos de las cosas


santas, o como emblemas de las bendiciones invisibles. Creemos
que es propio y aun necesario que los creyentes utilicen estos
símbolos o formas visibles cuando esto pueda ser realizado. En el
entendido de que, mantenemos que los creyentes pueden ser salvos
sin estos signos, cuando no disponen del lugar o la oportunidad de
observarlos.

13. No aprobamos otros sacramentos [como instrucción divina], a


parte del bautismo y la cena del Señor.

14. Honramos los poderes seculares, con sujeción, obediencia,


prontitud y pago.