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Capítulo 1

Química: El estudio de los cambios

Química, una ciencia para el siglo XXI

La química es una ciencia activa y en continuo crecimiento

El método científico proporciona los cimientos para la investigación

Los caracteres chinos para la química significan “el estudio del cambio” 化學

La química es el estudio de la materia y de los cambios que experimenta, es considerada la ciencia


central

Los átomos y las moléculas son las unidades fundamentales en las que se basa el estudio de la
química

Microscopios electrónicos : Utilizan electrones en lugar de fotones o luz visible para formar
imágenes de objetos diminutos.

La terapia génica promete ser la cuarta revolución en la medicina, un gen es la unidad


fundamental de la herencia

Fibrosis quística: Es una enfermedad genética, que afecta principalmente a los pulmones y en
menor medida al páncreas, hígado e intestino, provocando la acumulación de moco espeso y
pegajoso en estas zonas .

Hemofilia: El sistema de coagulación funciona gracias a 13 factores (Factor I, Factor II, Factor III,
Factor IV, Factor V, Factor VI, Factor VII, Factor VIII, Factor IX, Factor X, Factor XI, Factor XII y Factor
XIII) coagulantes que trabajan conjuntamente en lo que se llama la “cascada de coagulación”. Si
uno de estos factores no funciona bien, la cascada se interrumpe y se forma más lentamente el
coágulo que impide el sangrado. Como consecuencia de esta interrupción en la cascada de
coagulación, las lesiones o heridas sangran durante más tiempo del debido, pudiéndose producir
hemorragias internas y externas.

Los químicos trabajan afanosamente para encontrar nuevas fuentes de energía. Actualmente las
principales fuentes de energía son los combustibles fósiles ( carbón, petróleo y gas natural). La
energía solar promete ser una fuente viable de energía para el futuro.

La energía solar puede aprovecharse eficientemente de dos manera, una es la transformación


directa de la luz solar en electricidad mediante el uso de dispositivos denominados celdas
fotovoltaicas. La otra consiste en utilizar la luz solar para obtener hidrógeno a partir de agua. El
hidrógeno generado posteriormente se alimenta a una celda combustible para generar
electricidad.

Se proyecta que para el año 2050, la energía contribuirá con poco más del 50 % para satisfacer las
necesidades energéticas del mundo.