Está en la página 1de 3

La conectividad entendida como una forma que tiene el ser humano para interactuar con sus

semejantes, implica una utilización adecuada de los recursos de la comunicación, sean de carácter
humano, naturales, técnicos o tecnológicos; en este sentido, es importante reconocer que desde
tiempo atrás, estamos asistiendo a una época en la que la sociedad ha cambiado progresivamente,
debido a la proliferación, generación e interacción de información a través de las tecnologías, las
cuales conectan al mundo y dinamizan las relaciones sociales.

A partir de las nuevas tecnologías los saberes se han extendido hasta tal punto que han incidido en
el desarrollo social, en cuanto, han modificado las estructuras cognitivas de las personas. Desde
esta perspectiva, la información transformada en conocimiento se convierte en factor de
productividad, ya que se encuentra implícito en todas las actividades del hombre: económicas,
culturales y sociales.

En este sentido, la sociedad actual se caracteriza por la importancia que adquiere el conocimiento,
puesto que es el pilar de transformación y desarrollo de todos los sectores sociales; sin embargo,
ese conocimiento debe ser útil, de allí la necesidad de seleccionar y evaluar el acervo
informacional registrado en las redes de comunicación tecnológicas.

Esta situación ha conllevado a la creación de unas condiciones favorables para la aparición de un


nuevo término “Sociedad del Conocimiento”, adaptado a un contexto en el que la relevancia del
saber, de la comunicación y de la conectividad es irrefutable, sobre todo si el componente
innovación está inmerso.

Educar, innovar y comunicar con base en la creación y resignificación del conocimiento,


considerando las nuevas tecnologías de la información como herramientas para desarrollar valores
de autonomía, liderazgo, pensamiento crítico y plurisignificación, respetando los derechos
humanos acoge perfectamente el concepto de sociedad del conocimiento.

“A este respecto, el ser humano debe formarse permanentemente, ya que esta es una
característica fundamental de la sociedad del conocimiento, la cual había sido anticipada en el
concepto de “capital humano”, acuñado por Gary Becker en 1964” (Forero, 2009). Por tanto, el
recurso humano es el bastión del desarrollo, en la medida en que se apropie y genere nuevos y
mejores saberes que lo conduzcan a asumir su compromiso de responsabilidad personal y social
en la construcción y avance de la sociedad del conocimiento.

No obstante, existen riesgos u obstáculos que impiden el debido proceso de arquitectura de este
tipo de sociedad; por lo que valdría la pena preguntarse: ¿la relación entre la incapacidad de
manejo y dominio repercute en la formación de sociedades del conocimiento?, ¿cómo se refleja el
egoísmo en la circulación de los saberes?
Educación Información Comunicación

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

SOCIEDAD DEL
CONOCIMIENTO

COMPETENCIAS CONOCIMIENTO

TECNOLOGÍA E
COMUNICACIÓN
INNOVACIÓN