Está en la página 1de 2

Mantenimiento y reparación en

calderas
El mantenimiento obligatorio de las calderas de gas domésticas de
potencia inferior o igual a 70kW, que son la mayoría , debe de hacerse
cada dos años . Así lo estableció el Real Decreto 238/2013, en abril de
2013.
Para el caso de las instalaciones de calefacción que funcionan con gasóleo,
electricidad de hasta 70 kW sí deben revisarse como mínimo una vez al año y
en el caso de las térmicas de más de 70kW (instalaciones comunitarias, locales
comerciales, viviendas unifamiliares que dispongan de piscina térmica o spa), la
revisión es obligatoria cada mes. Por último, los calentadores de agua sanitaria
a gas con una potencia entre 24,4 y 70kW deben revisarse cada dos años y los
de hasta 24,4kW, cada cinco años.
Quién se encargará de contactar con una empresa instaladora habilitada para
llevar a cabo ese mantenimiento es el propio consumidor. El precio de este
servicio es libre y lo abona el usuario, por lo que es conveniente solicitar un
presupuesto previo.
Independientemente del mantenimiento de la caldera, el consumidor está
obligado a realizar cada cinco años otra revisión de las instalaciones en general.
En este caso, es la empresa distribuidora la que se pone en contacto con el
usuario, excepto en el caso de las instalaciones de gas envasado (por ejemplo,
butano), y se encarga de comprobar que las zonas comunes y las propias
cumplen con las condiciones establecidas en la ley. El cliente debe permitir a la
empresa que lleve a cabo esta inspección y se le cobrará en la siguiente factura
de gas.

Instalación y seguridad de las mismas


Para construir, ampliar, reformar o revisar cualquier instalación de gas es de vital
importancia establecer unas medidas de seguridad mínimas garantizando de
esta manera un buen servicio. Entre otras medidas, se pueden recoger las
siguientes:

 El diseño y dimensiones deben ser reguladas y estrictas que garanticen


el adecuado flujo del gas.
 Todos los materiales y accesorios utilizados, deben cumplir con las
normas UNE vigentes.
 Las instalaciones tienen que ir acompañadas de rejillas o salidas de
ventilación para que, en el caso de una mala combustión, los productos
tóxicos no se concentren en la vivienda.
El mantenimiento
Es obligación de los titulares y usuarios de las instalaciones de gas mantenerlas
en perfecto estado de conservación y usarlas adecuadamente.
Los elementos de las instalaciones que tengan fecha de caducidad deben ser
sustituidos antes de que finalice. Las fechas de caducidad estarán grabadas en
los propios elementos.
Además, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE)
contempla que se debe realizar un mantenimiento periódico de todas las
instalaciones fijas de climatización (calefacción, refrigeración y ventilación) y de
producción de agua caliente sanitaria (calderas, calentadores, etc.)
En función del tipo y potencia del aparato, la periodicidad de las actuaciones,
que se efectúa de acuerdo con las instrucciones contenidas en el Manual de uso
y mantenimiento, es la siguiente:

 Calentadores de agua sanitaria a gas de potencia inferior o igual a


24,4kW, cada cinco años.
 Calentadores de agua sanitaria a gas de potencia superior a 24,4kW e
inferior o igual a 70kW, cada dos años.
 Calderas murales a gas de potencia inferior o igual a 70kW, cada dos
años.
 El resto de instalaciones de calefacción que funcionan con gasóleo,
electricidad, etc, y con una potencia inferior o igual a 70kW, como
mínimo anual.
 Las instalaciones térmicas de potencia superior a 70kW (instalaciones
comunitarias, locales comerciales, viviendas unifamiliares que dispongan
de piscina térmica o spa), cada mes.

Porque el mantenimiento?

 El mantenimiento alarga la vida de su caldera y la conserva en perfecto


estado.
 Ahorra en su factura gracias al correcto mantenimiento y limpieza.
 Evitará averías futuras.
 Se identifican posible averías y fugas
 Evita una mala combustión que perjudica y contamina el aire que respira
en la atmósfera.

En que consiste la Revisión y limpieza anual o cada dos años:


Limpieza y mantenimiento de los filtros
Limpieza de la batería
Comprobación y puesta a punto de los sistemas de regulación y seguridad
Comprobación de flujo y presiones
Comprobación del consumo promedio
Comprobación de saltos térmicos y polaridad invertida
Comprobación de funcionamiento general