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Serie

salud
comunitaria

Prevención Social de la Violencia

Manual de capacitación
para la prevención de la
violencia de género
Serie
salud
comunitaria

Prevención Social de la Violencia

Manual de capacitación
para la prevención de la
violencia de género
Esta publicación es posible gracias al generoso apoyo del
pueblo estadounidense mediante la Agencia de los Estados
Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid). El contenido de
esta publicación es responsabilidad única de sus autores y no
refleja de ninguna manera las opiniones de usaid, del Gobierno
de los Estados Unidos de América y del Gobierno de
los Estados Unidos Mexicanos.

“Manual de capacitación para la prevención de la


violencia de género”

Foto de portada: Paulo Gutiérrez Pérez

Impreso y hecho en México, 2015


Derechos reservados
www.pcc.org.mx
Contenido
7 Presentación
9 Introducción
13 I. Información general
15 1. El manual de capacitación
17 2. Objetivo general y saberes que se privilegian
19 3. Metodología para un aprendizaje significativo
23 4. Características generales del proceso formativo
25 II. Recorrido conceptual, preventivo y propositivo
27 1. Conceptos clave
27 1.1 Género, enfoque de género y violencia de género
27 1.1.1 Género
30 1.1.2 Enfoque de género
33 1.1.3 Violencia de género
36 1.2 Representaciones sociales, roles y estereotipos de género:
feminidades y masculinidades
39 1.3 Las brechas de la desigualdad de género
43 1.4 Políticas públicas con enfoque de género
47 2. De las diversas manifestaciones de violencia de género
47 2.1 Violencia de género como fenómeno histórico, estructural
y sociocultural
50 2.2 Violencia contra la diversidad de mujeres
56 2.3 Violencia contra la diversidad de hombres
60 2.4 Violencia contra las y los jóvenes y maltrato infantil
60 2.4.1 L@s jóvenes
63 2.4.2 Maltrato infantil contra niños y niñas
69 2.5 Violencia contra mujeres y hombres por orientación
sexo-afectiva diversa
Contenido
74 2.6 Violencia criminal y delictiva: mirándola con lentes
de género
81 3. Conocimiento básico del marco institucional y
normativo vigente en el Estado mexicano para
prevenir la violencia de género
81 3.1 Legislación mexicana para prevenir, atender, sancionar
y erradicar la violencia y discriminación por género
85 3.2 Obligatoriedad del Estado mexicano ante el Sistema
Interamericano de Derechos Humanos para prevenir,
atender, sancionar y erradicar la violencia y
discriminación por género
91 4. Seguridad ciudadana y prevención de la violencia
de género
91 4.1 Seguridad ciudadana, violencia social y violencia
de género: marco comprensivo para la acción
preventiva eficaz
95 4.2 Alianzas y participación estratégica y productiva para
la prevención de la violencia de género
99 4.3 Transformaciones culturales para la prevención en
los espacios públicos y privados
105 5. Recursos, herramientas y mecanismos para la
prevención en el ámbito local
105 5.1 Visibilización de los hechos de violencia de género como
un asunto de seguridad ciudadana: diagnósticos, análisis
de información, protocolos, estadísticas e indicadores
106 5.1.1 La observación
107 5.1.2 Diagnósticos con enfoque de género
108 5.1.3 Los protocolos
108 5.1.4 Estadísticas e indicadores
109 5.1.5 Los recursos culturales
110 5.2 Transparencia y rendición de cuentas para la prevención de la
violencia de género
114 5.3 Mecanismos de monitoreo, seguimiento y evaluación de la acción
preventiva de la violencia de género
119 6. Experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la
violencia de género
119 6.1 Ciudades seguras para todas y todos
124 6.2 Promoción de nuevas masculinidades
129 6.3 Justicia accesible para tod@s
134 6.4 Agenda educativa/formativa comprometida con la prevención de la
violencia de género
138 6.5 Institucionalidad y construcción de la ciudadanía desde el principio
de la igualdad
143 III. Herramientas facilitadoras de aprendizaje
145 1. Breve glosario de términos y glosarios de apoyo
147 1.1 Glosarios de apoyo
149 2. Cronograma por sesiones
151 3. Guía instruccional (técnicas)
161 4. Instrumentos de evaluación
162 4.1 Formato uno
164 4.2 Formato dos
166 4.3 Formato tres
169 Referencias Bibliográficas
Presentación

El Programa para la Convivencia Ciudadana (pcc) es financiado por la Agencia de los


Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (usaid, por sus siglas en inglés), en
el marco de la cooperación entre los gobiernos de México y los Estados Unidos de
América, derivado del Pilar IV de la Iniciativa Mérida. El objetivo del Programa es
fortalecer y promover comunidades resilientes a los embates del delito y la violencia
a través del trabajo conjunto con los tres niveles de gobierno, la sociedad civil y las
comunidades.

La experiencia acumulada durante los cuatro años de operación de pcc indica la


importancia que hoy reviste incluir y asegurar un proceso de transversalización del
enfoque de género en los métodos, materiales y las acciones que en materia pre-
ventiva se vienen desarrollando en México. Esto con miras a promover un trato
igualitario a las mujeres y a los hombres.

Como se sabe, la violencia de género es un problema complejo, polifacético, de


raíces biográficas, psicológicas, sociales y ambientales, para el que no existe una
solución sencilla o única; por el contrario, cada vez se extiende más la idea de que
su tratamiento requiere enfoques multidisciplinarios e intervenciones en varios
planos, con la concurrencia simultánea de diversos sectores de política pública.
El desafío radica en descifrar la forma en que las relaciones de género y sus ex-
presiones simbólicas y culturales y de poder cruzan las dinámicas contextuales
de lo público y lo privado, donde se vive y actualiza la violencia social. Asimismo,
implica analizar las formas en que las mujeres y los hombres participan en ellas y,
a partir de eso, llevar a cabo intervenciones que desactiven las relaciones violentas
hasta erradicarlas.

De ahí que ha sido crucial impulsar proyectos y acciones de prevención de la vio-


lencia de género en el marco general del pcc para hacer de la prevención de las
violencias y el delito una estrategia más eficiente, efectiva y sostenible en el tiempo,
pero sobre todo con una visión holística del problema y de las soluciones que de-
ben echarse a andar. El Manual de capacitación para la prevención de la violen-
cia de género representa un aporte fundamental para fortalecer las competencias
técnicas-profesionales e institucionales, así como ciudadanas y resilientes de todos
aquellos actores e instancias públicas, privadas y ciudadanas decididas a visibilizar y
prevenir las diversas expresiones de la violencia de género que están afectando a las
comunidades locales, contribuyendo con ello desde la acción a cambiar el presente
y construir un futuro libre de violencia.

El presente Manual de capacitación ha sido desarrollado por la consultora María


Eugenia Suárez de Garay y su equipo de apoyo, integrado por Daniel Estrada Zuñiga

7
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

y Paulo Gutiérrez Pérez. Asimismo, estuvo bajo la coordinación del Director de Ope-
ración Técnica del pcc, Guillermo Vázquez del Mercado.

Esperamos que este producto contribuya sensibilizando a múltiples actores sobre


un tema tan crucial como es la violencia de género, que no distingue étnia, edad,
orientación sexual o condición social y que merma profundamente las relaciones
sociales, comunitarias e interpersonales. Por ello, hoy la apuesta está en nombrar
sus múltiples rostros, prevenir y atajar sus complejas expresiones y, con ello, transitar
otros caminos que garanticen el derecho humano de todas y todos a la seguridad,
la paz y la justicia.

Antonio Iskandar
Director del Programa para la Convivencia Ciudadana

8
Introducción

Comprender no significa negar lo que


nos indigna, deducir lo que todavía no
ha existido a partir de lo que ya ha existi-
do o explicar fenómenos mediante ana-
logías y generalizaciones, de modo tal
que el choque con la realidad y el shock
de la experiencia dejen de hacerse notar.
Comprender quiere decir, más bien, in-
vestigar y soportar de manera conscien-
te la carga que nuestro siglo ha puesto
sobre nuestros hombros; y hacerlo de
una forma que no sea ni negar su exis-
tencia ni derrumbarse bajo su peso. Di-
cho brevemente: mirar la realidad cara a
cara y hacerle frente de forma desprejui-
cida y atenta, sea cual sea su apariencia.
Hannah Arendt

La violencia de género es un concepto que se utiliza para describir los actos per-
judiciales perpetrados en contra de las personas sobre la base de las diferencias
que la sociedad asigna a mujeres y hombres. Este tipo de violencia es reconocida
en ámbitos internacionales y nacionales como un problema multidimensional, con
componentes sociales, económicos, políticos y culturales que limitan gravemente
el uso y disfrute de los diversos espacios sociales, especialmente de la ciudad, por
tanto de su ciudadanía.

Según estudios de la Organización Panamericana de la Salud (ops), en América


Latina la violencia de género es un problema social de grandes dimensiones que
afecta sistemáticamente a diversos sectores de la población: mujeres, jóvenes,
infantes, ancian@s/adult@s mayores, migrantes, comunidades indígenas y comu-
nidades LGTBI, entre otros.

Se reconoce, además, que sus raíces están en una cultura patriarcal de poder. Es
decir, en ese histórico orden social de poder, basado en un modo de dominación
cuyo paradigma es el hombre y que asegura la supremacía de los hombres y de lo
masculino sobre la inferiorización previa de las mujeres y de lo femenino (Lagarde,
1997: 52). Muchos de los actos que caracterizan a la violencia de género violan los
derechos humanos fundamentales que están contemplados y protegidos en innu-

9
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

merables convenciones e instrumentos internacionales. Muchas de las formas de


violencia de género, pero no todas, son actos ilegales y criminales establecidos en
leyes y políticas nacionales (Caffrey, Suárez y Ornelas, 2015).

La violencia social, inseguridad y criminalidad vivida en México durante los últimos


20 años ha supuesto, entre muchas cosas, un gran desafío para potenciar y consoli-
dar la prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia de género.

Si bien existe un avance sustantivo en el marco institucional y normativo en materia


de violencia contra las mujeres, no discriminación y derechos humanos, aún queda
pendiente incorporar una visión integral y abarcativa donde todas aquellas poblacio-
nes afectadas por este tipo de violencia sean incluidas.

Hoy hay incontables evidencias del incremento considerable de las diversas expre-
siones y manifestaciones de la violencia de género y, al mismo tiempo, éstas se
han visto eclipsadas por otras violencias (especialmente las derivadas del crimen
organizado) que se consideran de mucha mayor transcendencia y urgencia en su
atención. Sin embargo, resulta vital la inclusión y abordaje de esta brutal expresión
de la violencia en toda política, programa o proyecto de seguridad y convivencia
ciudadana para prevenirla; así como para potenciar corresponsabilidad (entre auto-
ridades y comunidades) para errradicarla y garantizar con ello el derecho humano a
la seguridad de todas y todos.

Hay coincidencia en la urgente necesidad de poner en marcha medidas para atajar y


combatir la violencia de género y la prevención es una estrategia clave para lograrlo.
Impulsar acciones preventivas en esta materia supone reconocer la existencia de pa-
trones socioculturales que perpetúan la desigualdad de género, raíz de la violencia
de género.

Al tener un claro componente sociocultural, la misión preventiva es justamente eli-


minar cualquier elemento que se considere previamente dado, inmutable o natural.
Así se entiende en el entorno internacional y hoy en muchas partes del mundo
las estrategias preventivas de la violencia de género están encaminadas a generar
transformaciones culturales profundas que contribuyan a su erradicación (García
Moreno, 2013; Fulu, 2013).

Desde esta concepción de la prevención de la violencia de género resulta igual-


mente trascendente reconocer la diversidad como el valor y principio clave de toda
iniciativa para erradicar la violencia de género y abrirle paso a espacios vitales de
transformación social para la paz y una vida libre de violencia.

En el marco de esta propuesta de sensibilización y formación, la diversidad se com-


prende como el conjunto de características que hacen a las personas y a los co-
lectivos diferentes en relación con factores genéticos, físicos, históricos, culturales,
identitarios, sexuales, etcétera.

10
introducción

Muchas veces cuando se escucha el término diversidad, se cree que se refiere exclu-
sivamente a la diversidad sexual o que tiene relación con personas discapacitadas,
que profesan otras religiones o culturas que no se asemejan a las nuestras. Esta ma-
nera de percibir lo diferente es un sinónimo de “falta”, “deficiencia”, “minusvalía”,
“anormalidad”, “defecto” en tanto que se cree que no son válidas o normales. En
ello radica también la desigualdad y los múltiples procesos que establecen jerar-
quías en el saber, en las oportunidades, en la riqueza y el poder de las personas y los
diversos grupos sociales. De ahí que sea tan relevante que, desde una plataforma
de acción preventiva, la diversidad sea el valor y el principio clave de toda iniciativa.

Lo anterior supone una contribución vital a la disminución de las brechas de des-


igualdad de género que hoy complejizan hacer realidad la equidad e igualdad de
género, esto es, alcanzar un trato justo para mujeres y hombres comprendiendo sus
necesidades, problemáticas y la urgencia de un abordaje diferenciado de las solu-
ciones para corregir desigualdades, mismo que deberá favorecer un marco de con-
vivencia pacífica y seguridad donde se respete y garantice la igualdad de derechos.

De ahí que también este Manual de capacitación privilegia y propone la promo-


ción del valor y principio de la diversidad como clave central del proceso enseñan-
za-aprendizaje de lo que supone la violencia de género, sus diversas manifestacio-
nes y la urgencia de prevenirla con otra mirada: más multicomprensiva, abarcativa
y relacional.

Así pues, este Manual de capacitación hace énfasis en ello a través de un recorri-
do temático, preventivo y propositivo que busca inspirar otras y diversas iniciativas
que fortalezcan la ciudadanía sustantiva de mujeres y hombres, pero al mismo
tiempo la responsabilidad colectiva de aprender a relacionarn@s unas y otros de
otra manera y a resolver conflictos buscando consensar desde y en la diferencia.
Para promover el valor de la diversidad se recomienda recalcar cuatro ideas fuerza:

• Las sociedades en las que vivimos cada vez son más plurales porque es-
tán formadas por personas y grupos de una inmensa diversidad cultural,
ideológica y social.
• Si nuestros contextos de intervención son pluriculturales, la potencialidad
de nuestras propuestas formativas-educativas deben reconocer y adecuar-
se a las condiciones socioculturales que los caracterizan y fomentar desde
la acción preventiva actitudes de respeto mutuo.
• Si aspiramos a vivir en comunidades seguras, de paz y libres de violencia,
el ser promotor@s del principio de la diversidad resulta vital para los pro-
cesos de cambio y mejora.
• Es un desafío mayor comprender y promover la diversidad como un valor
en los procesos de enseñanza-aprendizaje encaminados a fortalecer las
capacidades y recursos para la acción preventiva en materia de violencia
de género, pero al mismo tiempo es una gran oportunidad de impulsar
los cambios culturales que hoy demandan las realidades locales donde se
busca intervenir (Jiménez y Vilá, 1999).

11
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

En ese sentido, la misión formativa desde esta perspectiva ética también implica
superar viejas recetas, modas teóricas y tecnicismos para recrear el sentido y los
fines de la acción desde visiones enriquecidas por nuevas claves intelectuales. En
este marco es insuficiente utilizar la categoría de género como un simple agregado
a teorías y prácticas convalidadas.

El Manual de capacitación que aquí se presenta articula conocimientos teóricos,


metodológicos y estratégicos en constante desarrollo en el campo de la seguridad
ciudadana, las políticas públicas y los programas sociales con los diversos enfo-
ques, experiencias y orientaciones que está produciendo la teoría de género en
los años más recientes y que se sustentan en una comprensión más densa de este
flagelo que es la violencia de género y en una orientación integrada, creativa e
innovadora que puede posibilitar su efectiva y eficaz prevención y erradicación.

La propuesta que se desarrolla aquí está sustentada en el paradigma de la seguri-


dad ciudadana que privilegia los enfoques de derechos humanos, género, cohesión
social y prevención. De éste han derivado múltiples políticas, programas, estrategías
y acciones que promueven el derecho humano a la seguridad, a la convivencia pací-
fica y a una vida libre de violencia, y se han impulsado con éxito en distintos países
de Europa y América Latina.

Este abordaje es novedoso especialmente por su carácter de visión orientada a la


acción integrada, esto es: comprender con otra mirada las diversas expresiones de
la violencia de género, producir reflexiones permanentes, situadas y contextuali-
zadas que le abran paso al diseño, implementación y desarrollo de intervenciones
preventivas que disminuyan y erradiquen su incidencia y su fuerza lesiva hacia las
personas. De ahí que este Manual de capacitación tiene el doble propósito de
servir como marco reflexivo y de referencia creativa para formadores en la materia
y potenciar una experiencia educativa que sea enriquecedora y sólida no sólo en la
sensibilización de la ciudadanía, sino especialmente en su empoderamiento para
ser agentes activos en la coproducción de la paz y en la necesidad de hacer valer el
núcleo básico de derechos.

12
I. Información general

Imagen 1. Campaña de la Junta de Castilla y León, por la Igualdad y Prevención de la violencia de


Género entre la Adolescencia y la Juventud (2010). Imagen obtenida de: https://lazonaele.files.wordpress.
com/2010/08/cartelviolencia_amp.jpg
1.

El manual de capacitación

El Manual de capacitación tiene como principal misión brindar una introducción a


conceptos, visiones, reflexiones y herramientas para abordar de manera preventiva
la violencia de género y con ello contribuir a promover y garantizar el derecho hu-
mano a la seguridad de todas y todos. Se trata de un material que está diseñado
para fortalecer las competencias y capacidades de facilitador@s de procesos de en-
señanza-aprendizaje que inspiren el diseño e implementación de intervenciones pre-
ventivas comunitarias creativas e innovadoras para favorecer la convivencia pacífica
y solidaria, así como la promoción de nuevas relaciones entre mujeres y hombres
donde ést@s se reconozcan como actores potenciales y activos en la configuración
de un mundo libre de violencia.

Asimismo, este Manual de capacitación propone una metodología que privile-


gia la reflexión teórica, analítica y práctica como soporte fundamental para el
desarrollo de saberes y habilidades para la prevención de la violencia de género
desde la visión de la seguridad ciudadana en entornos locales y comunitarios de
intervención. Esto es para que actores locales implicad@s (funcionarios públicos,
organizaciones de la sociedad civil y comunidades) compartan directrices básicas
que orienten de manera específica su labor en la prevención de la violencia de
género y potencien sus capacidades de acción, monitoreo, evaluación e incidencia
en las políticas públicas preventivas.

15
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

El material que conforma el Manual de capacitación se organiza en tres partes. En


esta primera se da cuenta de la intencionalidad del proceso enseñanza-aprendizaje,
sus objetivos y la metodología que se privilegia. En la segunda parte se presenta la
propuesta temática que se sugiere y que se divide en seis grandes temas: conceptos
claves para comprender la violencia de género, las diversas manifestaciones de la
violencia de género, los avances en el marco normativo e institucional para su pre-
vención y erradicación, la importancia de abordar esta problemática desde una pers-
pectiva de seguridad ciudadana y prevención, los recursos de los que se puede echar
mano para impulsar iniciativas preventivas en violencia de género y, por último, se
muestran algunas experiencias innovadoras y prometedoras que pueden servir para
inspirar el diseño de iniciativas propias en las comunidades de intervención del pcc.
Y en la tercera parte del Manual de capacitación se proporcionan herramientas
facilitadoras para el aprendizaje significativo: un glosario básico de conceptos de
uso constante durante la capacitación, guías instruccionales, recomendaciones para
el desarrollo de actividades, formatos de evaluación y fuentes de información para
profundizar en los diversos temas que se abordan a lo largo del recorrido temático.

16
2.

Objetivo general y
saberes que se privilegian

El Manual de capacitación tiene como función primordial ofrecer una ruta formati-
va a l@s facilitador@s para sensiblizar y formar (no sólo instruir) intelectual, profesio-
nal, técnica y éticamente a l@s participantes y que sean capaces de desarrollar una
actitud crítica para abordar y hacer posible la prevención de la violencia de género
desde una visión abierta, plural y democrática.

A través de la compilación ordenada y coherente de recursos teóricos, normativos,


metodológicos y de acción preventiva se privilegian los siguientes saberes:

• Saberes teóricos-conceptuales: l@s participantes conocerán las distintas


expresiones de la violencia de género y adquirirán una base conceptual
que les posibilite la comprensión de esta violencia como un fenómeno
histórico, estructural y sociocultural.
• Saberes prácticos: l@s participantes podrán identificar algunos instrumen-
tos metodológicos y técnicos que les permitan diagnosticar, analizar, di-
señar iniciativas preventivas y ponerlas en práctica para transformar las
desigualdades por motivo de género, al tiempo que reconocerán la im-
portancia vital de las alianzas estratégicas y productivas para las transfor-
maciones culturales que demanda como prioridad la acción preventiva.
• Saberes formativos: l@s participantes contarán con un marco de actua-
ción reflexionado que les permitirá trabajar desde el reconocimiento de
la diversidad como el principal valor orientador para la comprensión e
interpretación densa de la violencia de género y su prevención.

17
3.

Metodología para un
aprendizaje significativo

En cada una de las páginas del Manual de capacitación se registra paso a paso la
ruta conceptual, metodológica y de actividades que se sugieren para un proceso de
enseñanza-aprendizaje significativo. Esto para que favorezca una experiencia que
genere procesos autoreflexivos personales y colectivos, la comprensión del tema en
sus diversas dimensiones y que despierte ideas y propuestas creativas para diseñar e
implementar intervenciones preventivas que contribuyan a erradicar la violencia de
género en los contextos locales.

Asimismo, se proponen recomendaciones orientadas a generar conocimientos y dis-


cusiones colectivas que requerirán que la/el facilitador conduzca, supervise y oriente
con destreza a l@s participantes para que las ideas fuerza de cada tema queden
claramente asimiladas. Es muy importante recordar que la aproximación al tema de
la violencia de género regularmente se conecta con la experiencia subjetiva de l@s
participantes, ya sea por haberla vivido personalmente o a través de familiares, gen-
te cercana o conocida. En ese sentido, hay varios puntos a tomar en cuenta durante
el proceso de conducción de la capacitación:

• La/el facilitador deberá promover siempre la importancia de la diversidad


como el valor orientador para discutir los temas de manera comprensiva
y ayudar a l@s participantes a deconstruir aquellos prejuicios sociales que
representan un obstáculo para la prevención de la violencia de género.
• La/el facilitador debe promover una mirada en doble vía: por un lado per-
mitir la expresión de la reflexión personal, pero al mismo tiempo ayudar
a conectar ese nivel de reflexión con elementos propicios para el ejercicio
de la labor comunitaria.
• Es posible que durante la capacitación algun@s participantes compartan
experiencias de violencia de género (como ya se mencionó), por ello se
sugiere establecer desde el inicio (y recordar en cada sesión) reglas de
confidencialidad y discreción en los casos expuestos.
• La/el facilitador tiene que lograr incentivar la construcción de con-
fianza e identidad del grupo, especialmente para favorecer procesos

19
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

de fortalecimiento de redes de apoyo mutuo para la generación de


espacios de sensiblización y formación en la materia, el diseño de
iniciativas preventivas e incluso para el impulso de procesos colecti-
vos de monitoreo de las iniciativas emprendidas y la formulación de
reflexiones críticas y constructivas para su mejora.
• La/el facilitador debe favorecer un proceso de enseñanza-aprendizaje que
promueva un ambiente propicio, satisfactorio y respetuoso para la partici-
pación crítica, abierta y creativa de l@s participantes.

El Módulo se organiza en tres sesiones de aproximadamente seis horas cada una y


se organizan a través de cuatro tipos de actividades:

• Inicio: se realiza el saludo, la introducción a la sesión, la ambientación del


tema a través de un ejercicio de contacto y la recapitulación de la sesión
anterior (en el caso de la sesión dos y tres).
• Exposición de contenidos: que estará a cargo de la/el facilitador y que
debe siempre girar en torno a las ideas fuerza que deben quedar plena-
mente asimiladas.
• Dinámicas: ejericicios individuales y colectivos que favorezcan la dis-
cusión y reflexión personal y colectiva y, sobre todo, que contribuyan
a impulsar reflexiones sobre futuros procesos de prevención de la vio-
lencia de género.
• Cierre: en este momento de la sesión es importante la recapitulación de lo
visto y promover una ronda de comentarios finales y de compromisos por
parte de los participantes para prevenir la violencia de género.

Tomando en cuenta lo anterior, se sugieren las siguientes recomendaciones para el


mejor uso del Manual de capacitación:

• Revisar cada uno de los apartados antes de iniciar la capacitación para


identificar todos los elementos que lo integran y familiarizarse con ellos.
• Es recomendable que l@s facilitadores cuenten con competencias y expe-
riencias en el manejo de grupos y que estén familiarizados con las temáti-
cas de género, seguridad ciudadana y derechos humanos, además de que
se apoyen en las lecturas y los materiales sugeridos para profundizar en
los temas.
• Es recomendable que l@s facilitadores promuevan un proceso de ense-
ñanza-aprendizaje que sea novedoso, reconociendo que la sinergia entre
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género es un tema
todavía poco trabajado, complejo y que requiere de un discernimiento
especial. Por lo anterior, algunos subtemas deben ser reforzados a lo
largo de las tres sesiones propuestas, además de que también se deben
sugerir a l@s participantes materiales que se incluyen en la bibliografía
del Manual de capacitación.
• La persona a cargo de este proceso de sensibilización y formativo no pue-
de olvidar que el Manual de capacitación es una propuesta pedagógica
y que es una obligación echar mano de la propia creatividad para adaptar

20
metodología para un aprendizaje significativo

la metodología aquí propuesta a las condiciones del contexto local donde


se implemente.

21
4.

Características generales
del proceso formativo

Cuadro 1.
Este Manual de capacitación tiene como principales destinatarios a
formadores de capacitadores/facilitadores, entre quienes se pueden contar
Perfil de
tanto a académic@s, como a miembros de organizaciones de la sociedad
destinatarios
civil, así como a otr@s actores que participan en procesos de sensibilización
y formación de funcionarios públicos, líderes locales y comunidades.
Número de
Mínimo 15, máximo 30.
participantes
Duración 18 horas, dividadas en tres sesiones.
• Un espacio amplio, iluminado y ventilado (en la medida de lo posible)
que facilite el trabajo en equipo y con capacidad para 30 personas. De
preferencia que sea posible mover mesas y sillas para la realización de las
diversas dinámicas y ejercicios colectivos.
Recursos y
• Pantalla, computadora y proyector para las presentaciones electrónicas.
materiales
• Bocinas para potenciar el audio de videos y canciones.
• Papelógrafos y plumones.
• Impresión de los formatos de evaluación inicial y final.
• Coffee break para l@s participantes del Módulo.
El desempeño de l@s participantes se evaluará de la siguiente forma:
• Se aplicarán dos instrumentos de evaluación del proceso de enseñanza
y aprendizaje: uno inicial de diagnóstico sobre los saberes y experiencia
en materia de prevención de la violencia de género. Al final del Módulo se
aplicará un segundo instrumento que permita observar el cumplimiento
de los objetivos general y específicos durante el proceso de enseñanza-
Estrategia de
aprendizaje de l@s participantes.
evaluación
• Se solicitará a quienes participen una breve presentación del tema de
la prevención de la violencia de género en su contexto local. En esta
presentación habrán de resaltar lo más importante de lo discutido, revisado
y aprendido en el Módulo. Además, deberán articular reflexiones sobre las
posibilidades de implementar acciones preventivas en materia de violencia
de género en el contexto local.

23
II. Recorrido conceptual,
preventivo y propositivo

Imagen 2. Campaña de Naciones Unidas (2013) que visibiliza las búsquedas en Internet sobre asuntos de
mujeres. Imagen obtenida de:
http://www.periodistadigital.com/periodismo/publicidad/2013/10/26/naciones-unidas-google-buscador.shtml
1.

Conceptos clave

Género, enfoque de género y violencia de género 1.1


1.1.1 Género

El concepto de género surge en el siglo xx y es propuesto por feministas nortea-


mericanas quienes lo usaron para referirse y comprender la manera como se or-
ganizan las relaciones sociales entre hombres y mujeres (Scott, 1996). El término
aparece por primera vez en 1949 en el libro de Simone de Beauvoir El segundo
sexo. Más tarde, en los años setenta, comienza a discutirse de forma crítica desde
los feminismos de distintos países, en especial Francia, Inglaterra, Italia y Estados
Unidos de América.

En México y Latinoamérica este concepto cobra relevancia a partir de los años no-
venta, cuando de manera paralela al movimiento social y a la academia se incorpora,
no libre de controversia, el enfoque de género a las políticas internacionales firma-
das en la Conferencia de Población y Desarrollo en El Cairo, en 1994, y en la Cuarta
Conferencia de la Mujer, en Pekín, en 1995 (Lamas, 1999).

Para efectos del presente Manual de capacitación, sugerimos usar el concepto gé-
nero como lo emplea Lamas (1999) a partir de la elaboración del sociólogo Pierre
Bourdieu, esto es: como la forma en la que se perciben y comprenden, cultural y
socialmente, las diferencias entre mujeres y hombres. Tales diferencias se transfor-
man a través del tiempo y de los contextos. Como ejemplo de lo anterior podemos
mencionar los cambios en:

• La familia y la incursión activa de las mujeres en el mundo laboral y los


nuevos roles a partir de la emergencia de masculinidades alternativas
(nuevas), lo cual ha reformulado lo referente al cuidado, al menos en el
ámbito urbano, aunque no exclusivamente.
• La sexualidad: una mayor autonomía respecto del propio cuerpo por
parte de las mujeres en países desarrollados a partir de la mitad del siglo

27
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

pasado, tanto en lo que se refiere al ejercicio pleno de la sexualidad, como


a la anticoncepción e irrupción del embarazo.
• La educación y el empleo, como los campos donde es posible identificar
una creciente participación de las mujeres, aun cuando las condiciones
continúan siendo desiguales entre los sexos.
• La salud y la expectativa de vida entre los sexos muestra que los hom-
bres, a diferencia de las mujeres, se ocupan menos de la prevención de
enfermedades y conductas de riesgo.
• La migración, que había sido un fenómeno histórico eminentemente
masculino, ha comenzado a presentar un flujo creciente de mujeres que
buscan nuevas oportunidades migrando del campo a la ciudad, pero tam-
bién de un país a otro, con todas las vicisitudes que ello supone.

En esta propuesta pedagógica es fundamental ayudar a l@s participantes a cues-


tionar los determinismos biológicos con los que se ha pretendido definir a un
sexo u otro.

Recomendación
Asegúrese que la palabra/término/concepto género les permita a l@s participan-
tes diferenciar el sexo biológico de las personas de los roles sociales y culturales
que les son asignados a las mujeres y a los hombres.

Exponga algunos ejemplos y pida al grupo algunos otros y anótelos en el pizarrón


o papelógrafo:

• El color rosa es para las niñas y el color azul para los niños.
• El hombre debe trabajar para ser proveedor y la mujer debe dedicarse
a la familia y al cuidado del hogar.
• Las mujeres no sirven para la política, los hombres no sirven para el
cuidado de l@s hij@s.

Asimismo, es conveniente insistir en que el género es un concepto relacional y


no un sinónimo de mujer. ¿Qué significa relacional aquí? Significa que cuando
hablamos de la mujer/mujeres hablamos en simultáneo de hombre/hombres y a
la inversa. También que siempre una y otro están en relación y desde ese refe-
rente es importante comprender las problemáticas que les aquejan, su especifi-
cidad, pero al mismo tiempo la manera como se interconectan las problemáticas
de unas y otros.

En algunos espacios institucionales el concepto de género ha sido asociado a las


cuestiones relativas a las mujeres o ha sido utilizado como sinónimo de mujeres.
Sin embargo, dicho enfoque niega el carácter relacional del género, lo que retarda
esa visión histórica y vigente, que se distingue por una dominación masculina que
vulnera los derechos y las capacidades de las mujeres.

28
conceptos clave

Una explicación breve de por qué el género ha sido usado como sinónimo de mu-
jeres es debido a que los estudios y las políticas sociales hasta antes del siglo xx
partían de dos visiones esenciales:

• Que el mundo de los hombres y de las mujeres era opuesto (público y


privado, respectivamente).
• Que había cuestiones “propias de la mujer” dada su biología (la mater-
nidad, la crianza y el cuidado, como una esencia), que le eran ajenas y
distante al hombre y viceversa (el mundo público y del trabajo).

Por lo anterior, el tratamiento de la categoría de género en este manual debe


reforzar la idea de que “la información sobre las mujeres es necesariamente infor-
mación sobre los hombres, que un estudio implica al otro. Este uso insiste en que
el mundo de las mujeres es parte del mundo de los hombres, creado en él y por
él” (Scott, 1996: 271).

Recomendación

Se sugiere utilizar algunos ejemplos respecto de esta dimensión relacional del


género de tal forma que las y los participantes comiencen a ejercitar el pensa-
miento relacional al reflexionar sobre la prevención de la violencia de género.

Dos ejemplos que pueden ayudar a fomentar la discusión son:

• ¿Qué mensajes se suelen reforzar a las mujeres y a los hombres du-


rante nuestro aprendizaje social?
• ¿Consideran que hay algo que deban desaprender de lo que se les ha
enseñado respecto a lo que significa ser mujer y ser hombre?

Lecturas sugeridas

Una visión de género… es de justicia (III. Sistema Sexo-Género):


https://www.entreculturas.org/sites/default/files/una_vision_
de_genero.es_de_justicia.pdf
¿Qué es eso de género?
http://www.inmujeres.df.gbo.mx/wb/inmujeres/que_es_eso_
de_genero

Videos sugeridos

¿Qué es el género? I
https://www.youtube.com/watch?v=dp7PLRHYm4A
¿Qué es el género? II
https://www.youtube.com/watch?v=Ov9uKrZ9Who

29
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

1.1.2 Enfoque de género

El enfoque de género es una mirada analítica que ayuda a identificar situaciones de


inequidad. A través de esta visión se han generado políticas públicas más sensibles e
incluyentes para mujeres y hombres. El enfoque de género (o perspectiva de géne-
ro, como también se le conoce) permitió insertar en los marcos legales, instancias y
mecanismos institucionales una mirada orientada a resolver problemas derivados de
la desigualdad de género; su propósito fue prevenir y erradicar, además de las des-
igualdades, las múltiples violencias que enfrentan especialmente las mujeres, siendo
ellas, sin duda, las principales afectadas por el orden vigente.

Sin embargo, en los últimos años este enfoque también ha servido para impulsar
una comprensión más profunda de las desigualdades de género que sufren diversos
grupos sociales: niñas, niños, jóvenes, hombre migrantes, indígenas, personas con
diversas orientaciones sexo-afectivas, etcétera.

El enfoque de género es un Para hablar del enfoque de género es necesario retomar algunos as-
sistema de análisis basado pectos teóricos. Si bien el género, como ya lo hemos mencionado, se
en el reconocimiento de las refiere a la construcción social y cultural de la diferencia entre los se-
diferencias entre mujeres y xos, ha coexistido con esta visión la que asimila género a mujer o es-
hombres que determina si- tudios y políticas “de”, “para” y “sobre” las mujeres. Este énfasis en
tuaciones de inequidad para las mujeres no es arbitrario, sino que es resultado de la identificación
cualesquiera de ellas o ellos de que la experiencia de ser mujer conlleva desventajas económicas,
(sideso, 1999). políticas, culturales, sociales y simbólicas.

A partir de esta realidad, los gobiernos de diversos países, así como distintas institu-
ciones y organismos nacionales e internacionales, han venido integrado a sus agen-
das políticas el enfoque de género, puesto que reconocen que superar la inequie-
dad/desigualdad de género representa un elemento decisivo en el desarrollo de la
sociedad. Esto es, se reconoce que el enfoque o perspectiva de género no es sólo un
“asunto de mujeres”, sino fundamentalmente el conjunto de procesos sociales y cul-
turales que convierten la diferencia sexual en la base de la desigualdad de género.

El enfoque de género cobró especial relevancia a partir del marco de Conferencias


mundiales:

• La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo


(Río de Janeiro, 1992), donde se abordó la cuestión de género en Agenda 21.
• La Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos (Viena, 1993), donde se
reconoció la importancia de los derechos de las mujeres y las niñas.
• La Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994),
cuyo debate giró en torno a promover la igualdad de género y alentar a
los hombres a asumir responsabilidades en su comportamiento sexual y
reproductivo, así como en su participación social y familiar.
• La Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social (Copenhague, 1995), donde
se habló del género como eje para lograr el desarrollo social, económico y
la conservación del medio ambiente.

30
conceptos clave

• La Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Pekín, 1995), célebre por


reforzar el enfoque de género y porque se estableció una agenda para for-
talecer a las mujeres. De esta Conferencia surgió la Declaración y la Plata-
forma de Acción de Pekín en materia de eliminación de obstáculos para la
igualdad entre mujeres y hombres, así como para asegurar la participación
activa de la mujer en todas las esferas de la vida.

Desde el enfoque de género se ha impulsado el reconocimiento y esfuerzo por so-


lucionar problemas particulares:1

• Persistente y creciente carga de la pobreza sobre la mujer.


• Acceso desigual e inadecuado a la educación y capacitación.
• Acceso desigual e inapropiado a los servicios de sanitarios y afines.
• Violencia contra las mujeres.
• Efectos de los conflictos armados y de otra clase sobre las mujeres.
• Desigualdad en las estructuras políticas y económicas, en todas las formas
de actividad productiva y en el acceso a los recursos.
• Disparidad entre mujeres y hombres en el ejercicio del poder y la toma de
decisiones en todos los niveles de autoridad.
• Mecanismos insuficientes para promover la superación de la mujer.
• Inadecuada promoción y protección de los derechos humanos de la
mujer.
• Estereotipos sobre la mujer y desigualdad en su acceso y participación
en todos los sistemas de información, en especial los medios masivos de
comunicación.
• Desigualdades en materia de género, en el manejo de los recursos natura-
les y la protección del medio ambiente.
• Persistente discriminación y violación de los derechos de las niñas.

Como se ha visto, el enfoque de género está imbricado con aspectos de la vida


económica y social de hombres y mujeres, ya que las jerarquías, asimetrías, prác-
ticas sexistas, estereotipos y roles que desde ahí se visibilizan, ayudan a que las
diferencias no se cristalicen en desigualdades (Cabral & García, 2002). Mirar desde
el enfoque de género permite desdibujar las fronteras de lo público y privado, por
lo que su implementación se ha convertido en un aspecto decisivo en materia de
derechos humanos y de políticas de seguridad ciudadana, puesto que contempla
aspectos que van desde la violencia intrafamiliar (anteriormente tratada como
un problema “privado” entre las parejas) hasta el fenómeno del feminicidio (una
categoría incipiente que pone el énfasis en la comisión de un crimen por el hecho
de ser mujer, con el agravante de que quien lo comete está relacionado en términos
de parentesco o convivencia con la víctima, y que es un asunto eminentemente pú-
blico) o los adolescentes víctimas del crimen organizado, que según la Red por los
Derechos de la Infancia (redim) ascienden a poco más de 27 mil y que han encontra-

1
Fuente: Naciones Unidas (1995). “Cap. III: Áreas críticas, punto 44”, Informe de la Cuarta Confe-
rencia Mundial sobre las Mujeres, Pekín, p. 23, A/conf. 177/20. (citado en fao, 1998).

31
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

do también en los grupos criminales modelos aspiracionales ante la falta de políticas


que posibiliten gestar otros trayectos de vida.2

Recomendación
Hacer énfasis en que el enfoque, perspectiva o mirada de género posibilita y pro-
mueva la reflexión sobre las oportunidades que brinda a nivel local y comunitario:

• Desnaturalizar las explicaciones sobre las diferencias entre mujeres y


hombres basadas en la idealización de los aspectos biológicos y la ne-
gación del aprendizaje social.
• Comprender los procesos a través de los cuáles las diferencias bio-
lógicas entre los sexos generan desigualdades sociales y acceso in-
equitativo de mujeres y hombres a los recursos económicos, políticos
y culturales.
• Identificar vías y alternativas para modificar la desigualdad de género,
promover la igualdad jurídica y la equidad entre mujeres y hombres.
• Visibilizar la experiencia de mujeres y hombres en su condición de gé-
nero, contribuyendo a una mirada más integral e histórica de sus nece-
sidades, intereses y contribuciones al cambio.
Fuente: Guía metodológica para la sensibilización en género (inmujeres, 2008a).

Lecturas sugeridas

¿Qué es la perspectiva de género y los estudios de género?


http://www.mujeresenred.net/spip.php?article1395
La perspectiva de género
http://www.iimas.unam.mx/EquidadGenero/papers/LA_PERS-
PECTIVA_DE_GeNERO.pdf

Videos sugeridos

¿Qué es eso de perspectiva de género?


https://www.youtube.com/watch?v=NX-jdh-4vCE
Perspectiva de género
https://www.youtube.com/watch?v=Pz64wgM3KTc

2
Véase “Mientras EPN oferta al país, 27 mil niños explotados por el narco; los reclutan desde los
11 años”, disponible en: http://revoluciontrespuntocero.com/mientras-epn-oferta-al-pais-27-mil-
ninos-explotados-por-el-narco-los-reclutan-desde-los-11-anos/

32
conceptos clave

1.1.3 Violencia de género

Para este manual se privilegia la siguiente definición de violencia de género: “Es


una violencia que se ejerce en contra de las personas (sean adultas o infantes)
por el simple hecho de ser mujer u hombre, pero donde además se entrecruzan
otras variables que agudizan su expresión: edad, origen social, condiciones so-
cioeconómicas, nivel educativo, orientación sexual, etcétera. Tiene como conse-
cuencia un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer y para el
hombre, por el solo hecho de serlo” (inmujeres-pnud, 2006: 98).

La violencia de género ha sido visibilizada de manera reciente (hace apenas poco


más de tres décadas) en el ámbito internacional y ha cobrado especial relevancia
para los gobiernos. Hacia finales de la década de los setenta se habló de la discrimi-
nación que sufrían las mujeres y fue este reconocimiento el que impulsó que se les
incluyera de manera específica en el enfoque de los derechos humanos. Sin embar-
go, no fue sino hasta 1991 que se reconoció que los instrumentos con los que se
contaba no eran suficientes ni definían a cabalidad que la violencia afectaba parti-
cularmente a las mujeres, por lo que se propusieron, más tarde, dos instrumentos
internacionales que reconocen a la violencia contra las mujeres como una violación
flagrante a los derechos humanos: la Declaración 48/104 de la Asamblea General
de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y la Con-
vención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la
Mujer, propuesta por la Organización de los Estados Americanos por intermedio de
la Comisión Interamericana de Mujeres (cim) (cepal, 1996: 11-12).

La violencia de género reproduce la subordinación de la mujer y entraña una


violación al derecho a la identidad, porque presupone una serie de desventajas a
partir de una condición de sexo y de género. La violencia contra las mujeres, en
cualquiera de sus expresiones, niega el derecho a la paz y es el último recurso para
la resolución de conflictos. Además, devalúa las relaciones personales y vulnera
los derechos básicos de las personas. Sin embargo, la distinción entre violencia
contra las mujeres y violencia de género es vital tenerla clara.

El término violencia contra las mujeres es una expresión radical de violencia de gé-
nero y ha sido empleado por el movimiento social de mujeres que ha puesto el tema
(y sigue luchando cotidianamente) para que las violencias específicas que sufren
las mujeres sea un asunto central en el ámbito político y para que ocupe un lugar
prioritario de atención en toda agenda política de seguridad humana, ciudadana
y democrática. En tanto que el término violencia de género se ha venido usando
mayormente para hacer referencia de manera profunda a la expresión estructural y
sistémica de las relaciones entre mujeres y hombres, que deviene en distintos tipos
de violencia, además de la física (inmujeres, 2008b: 15).

Como se mencionó al inicio de este Manual de capacitación, la violencia de gé-


nero es un término que se utiliza para describir los actos perjudiciales perpetrados
en contra de las personas sobre la base de las diferencias que la sociedad asigna a
mujeres y hombres. La violencia de género expresa un tipo particular de conflicto,

33
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

construido a partir de la asimetría en las relaciones sociales de poder basadas en el


sexo/género.

Hace apenas unas cuantas décadas que este tipo de violencia comenzó a ser re-
conocida como una violencia específica que tiene cualidades distintas y lo hace de
la mano de la transición del ámbito doméstico y privado en el que se expresaba
(supuestamente exento de visibilidad) hacia el espacio público (Carrión, 2007). Es
una violencia que se ejerce en contra de las personas (sean adultas o infantes) por
el simple hecho de ser mujer u hombre, pero donde además se entrecruzan otras
variables que agudizan su expresión: edad, origen social, condiciones socioeconó-
micas, nivel educativo, orientación sexual, etcétera. Tiene como consecuencia un
daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer y para el hombre, por
el solo hecho de serlo (inmujeres-pnud, 2006: 98).

La violencia de género se manifiesta de múltiples formas y es posible observarla


a través de la distinción de tres formas de violencia propuesta por el sociólogo
noruego Johan Galtung (2003): la directa, la estructural y la cultural. Los actos
violentos muestran su carácter directo y estructural cuando, por ejemplo, se trata
de maltratos, golpes e insultos que se producen en el marco de dinámica de rela-
ciones de dominación, pero esos golpes e insultos (violencia directa) varían según
se trate de las mujeres o de los hombres que los reciban o los causan y que son
inflingidos por personas que se sienten superiores y ejercen violencia sobre aque-
llas otras que consideran inferiores (violencia estructural y cultural).

Al reconocer en el género el factor que determina formas diferentes de violencia


que se ejercen contra mujeres u hombres, tomando en consideración esas otras
variables ya mencionadas (edad, origen social, condiciones socioeconómicas, nivel
educativo, orientación sexual, etcétera), se puede visualizar mejor una construcción
genérica de la violencia. Esto equivale a afirmar que la violencia es diferente cuando
se dirige contra las mujeres que cuando se dirige contra los hombres.

Gracias a la construcción del enfoque de género se pueden identificar una serie de


tipos y modalidades de violencia que antes estaban invisibilizados, sobre todo en
los casos específicos en los que el acto violento se dirigía contra las mujeres. Esta
opacidad de la violencia se ha dado en mayor medida en sociedades sustentadas
en el patriarcado, es decir, en sociedades donde las mujeres históricamente han
sido sometidas a la tutela de los hombres y a tipos de relaciones de poder que ellos
establecen con ellas.

Sin embargo, en el caso mexicano, tras la crisis de violencia, inseguridad y crimi-


nalidad que se ha agudizado durante los últimos veinte años, los casos específicos
de violencia contra los hombres cada vez son mayores y se simbolizan de manera
dramática en el exceso, el horror y la crueldad. O por ejemplo, en las muertes invisi-
bilizadas relacionadas con el origen étnico de las personas, las luchas sociales en las
que participan y su sexo; o la situación de la violencia dirigida a aquellas personas
con orientaciones sexo-eróticas-afectivas distintas a la heterosexualidad (lesbianas,
homosexuales, bisexuales, transexuales, etcétera) que se expresa en hechos tales

34
conceptos clave

como homicidios, tratos crueles, acciones de “limpieza social” o violencia por in-
tolerancia; o los interminables abusos que sufren las y los migrantes en su tránsito
por territorio mexicano hacia los Estados Unidos, donde los secuestros masivos y las
acciones violentas que los acompañan se expresan de manera diferenciada cuando
se trata de niñas, niños, mujeres u hombres.

Como se puede observar, la violencia de género es resultado de las relaciones je-


rárquicas y de poder, de relaciones asimétricas con las víctimas principales y sus
características, especialmente su género. De ahí que la violencia de género adquiera
diversos rostros en los diversos espacios sociales, se trate del familiar, educativo,
laboral, comunitario, político o crimimal. En ese sentido, la violencia de género re-
presenta un gigante y determinante obstáculo hoy para el logro de la igualdad, la
equiedad, el desarrollo y la paz (cepal, 1996). Además, uno de los principales desa-
fíos es enfrentar su erradicación reconociendo su ubicuidad, es decir, los rostros que
adquiere según los escenarios donde se presenta: la casa, la escuela, el trabajo y los
diversos espacios públicos, que más tarde, como parte de la victimización secun-
daria, reproduce el Estado al negar acceso a la justicia y protección a las distintas
víctimas de este tipo de violencia.

Para prevenir y erradicar la violencia de género es necesario un esfuerzo de corres-


ponsabilidad donde se involucren de manera activa las instituciones en sus distintos
niveles, la comunidad, los medios de comunicación y la sociedad en general. Asi-
mismo, el desmontaje de las violencias y de las relaciones de dominación implica
plantear y visibilizar la imprescindible e impostergable discusión al interior de las
relaciones sociales desiguales entre mujeres y hombres (Cabral & García, 2002).

Recomendación
Asegurarse que l@s participantes comprendan que la violencia de género se sustenta en:

• Relaciones de dominación y subordinación.


• Valoración diferenciada de la identidad, en detrimento de las identidades femeninas.
• División sexual del trabajo y roles que impiden el acceso a la remuneración laboral.
• Persistencia del orden patriarcal, donde la posición del padre es la que ostenta el poder.

Asimismo, hacer énfasis respecto de los contextos donde puede presentarse:

• En la familia: violencia familiar o doméstica. Puede ser física, psicológica-emocional,


sexual y económica.
• En el trabajo: acoso sexual y/o violencia sexual.
• En la comunidad y en la sociedad: acoso, ataque, violación, trata, feminicidio y homicidio.
• En los medios de comunicación: violencia mediática, generación de estereotipos y pre-
juicios contra mujeres y hombres.
• En el Estado: victimización secundaria por omisión o negligencia, tortura, desaparición
forzada y homicidio.
• En los conflictos armados: desplazamiento, privación de la libertad, vulnerabilizarlas
como botín de guerra.

35
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

Las raíces de la violencia de género


http://www.tienda.aranzadi.es/Aranzadi/landing/genero/pdf/CapI-
MAnualViolenciaGenero.pdf
Develando el género. Elementos conceptuales básicos para en-
tender la equidad
https://portals.iucn.org/library/efiles/documents/modulo9.pdf

Videos sugeridos

Niños y niñas víctimas de violencia de género


https://www.youtube.com/watch?v=10IdCMOBWW0
Violencia de género: violencia de género hacia el hombre
https://www.youtube.com/watch?v=yIZePLKFJ2U

Representaciones sociales, roles y estereotipos de


1.2 género: feminidades y masculinidades
Las representaciones sociales de lo que son “las mujeres” y “los hombres” se modifi-
can a lo largo del tiempo; no son fijas, sino más bien dinámicas. Una representación
social de género es la imagen que los grupos o las comunidades comparten respec-
to de lo que es una mujer y un hombre. Se configuran mediante complejas tramas
jerarquizadas de representación y poder, donde lo femenino está subordinado a lo
masculino. Ambas categorías son en sí mismas un aparato discursivo que reitera
significados y valores (Richard, 2002).

Los roles de género cumplen dos funciones esenciales: naturalizar acciones y gene-
rar la noción de un “deber ser y hacer” en función del sexo biológico. Además, han
servido para construir un sentimiento compartido de pertenencia y de identificación,
en función de las actividades que se desempeñan, en el mejor de los casos, o de
otredad y exclusión cuando no se ajustan a las normas del rol.

En cambio, los estereotipos de género dibujan los rasgos más evidentes o reiteran
las características esencializadas de las mujeres y los hombres. Los estereotipos pue-
den tener como efecto perverso violentar a las personas que no cumplen a cabali-
dad con los parámetros contextuales de feminidad o masculinidad, generando a su
vez estereotipos complementarios. La vestimenta, los nombres o los estímulos con
los que interactuamos con las personas en función del género conforman la asigna-
ción psicosocial del sexo que diferencia feminidad de masculinidad como categorías
excluyentes. De esta forma, comienza la construcción de un proceso de segregación
que niega la expresión de todas las potencialidades de niñas y niños y de las futuras
mujeres y hombres (Barragán Medero, 1999).

36
conceptos clave

Sí, existen diferencias: rasgos, color de piel, órganos sexuales, pero el modelo vigen-
te presenta una feminidad y masculinidad excluyentes y diferenciadas. Por un lado,
genera hombres autónomos frente a mujeres dependientes, valida la agresividad
en ellos y las emociones en ellas. Esta es la base del sexismo, que no es sino una
diferenciación estratégica y asimétrica del uso del lenguaje, de la asignación este-
reotipada de los juegos y los juguetes, de los roles y actitudes que invaden aspectos
de la vida social, aparentemente inofensivos, como la cortesía condescendiente de
los hombres para con las mujeres. Esto es, una visión androcéntrica y heteronor-
mativa de los roles y representaciones de género, por ejemplo, en lo referente a las
identidades laborales.

Las expectativas profesionales diferenciadas en función del género son un claro ex-
ponente de lo que aquí se está explicando. La contraparte de las representaciones
femeninas, supone una masculinidad cuyo rasgo esencial, desafortunadamente, es
la violencia física y particularmente la violencia sexual, así como “la fuerza” como
un elemento constitutivo de los varones. En el siguiente ejemplo, Barragán Medero
(1999) destaca cómo la socialización familiar y escolar han contribuido a recrear el
sistema binario del que se está hablado, reforzando las diferencias entre mujeres y
hombres:

–¿Y a ti qué te gustaría ser cuando seas mayor?


–A mí me gustaría ser secretaria o, como mi madre, hacer la comida y todo lo de
la casa.
–¿Y policía?
–No.
–¿Por qué?
–Porque es muy peligroso y se necesita mucha fuerza.
–¿Crees que ser policía es un trabajo para los hombres?
–Sí, aunque hay algunas mujeres que también trabajan de policía y son un poco
marimachas
–¿Y por qué son marimachas?
–Pues son mujeres que se portan como los hombres y son muy fuertes. A veces
son más fuertes que los hombres.
–¿Y a esas mujeres marimachas les gustan los hombres?
–A algunas sí, pero a la mayoría yo creo que le gustan las mujeres
[Yésica, 10 años]

Tanto la femineidad como la masculinidad están estructuradas mediante tres as-


pectos básicos: trabajo, poder y cathesis. La estructura del trabajo determina quién
realiza qué tareas, mientras que la estructura del poder se refiere a la toma de deci-
siones y quién tiene la autoridad para hacerlo. Esto cobra especial significado en las
comunidades indígenas, pero no excluye a las personas que viven en las ciudades.
En la estructura del poder intervienen también la clase social así como las tradicio-
nes culturales. Por último, la estructura de cathesis se refiere a las emociones en las
relaciones de género. El amor, la sexualidad, la amistad, pero desde el punto de vista
social y de la cultura. Es decir ¿qué se prohíbe, qué puede incitar deseo, qué es digno
de ser amado? (Barragán Medero, 1999).

37
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

La masculinidad se constituye a partir de reprimir o excluir lo femenino. Pero vale la


pena reiterar que las nociones de masculinidad y feminidad no tienen carácter fijo,
sino que varían en épocas, contextos y circunstancias específicas, como la prisión o
el ejército, que son espacios o instituciones que ponen entre paréntesis “lo masculi-
no” y “lo femenino”. Así, lo masculino y lo femenino “no son características inheren-
tes, sino construcciones subjetivas (o ficticias). Esta interpretación implica, también
que el sujeto está en un proceso constante de construcción” (Scott, 1996: 283). Es
el género el que funciona como un aparato clasificatorio de representaciones que
divide a los seres humanos masculinos y femeninos.

La significación atribuida al cuerpo sexuado (hombres y mujeres) va consolidan-


do prácticas, estereotipos, roles, normas, actitudes, nociones, valores, patrones de
comportamiento y formas de relación vividas y expresadas en sistemas de represen-
taciones sociosimbólicas imbuidas de contenidos sociales que se transmiten, circu-
lan y reproducen al interior de las mentalidades y de las instituciones sociales como
parte fundamental de la experiencia de vida y de la conformación de las identidades
individuales y colectivas (Cabral & García, 2002).

Recomendación
Se sugiere realizar un pequeño ejercicio para reflexionar sobre los roles y los
estereotipos de género que promueva la discución colectiva.

• En una hoja blanca cada participante dibujará un árbol genealógico que


contenga además del parentesco, los roles desempeñados por las mu-
jeres y hombres de su familia durante cuatro generaciones: la de sus
abuelos, la de sus padres, su generación y la de sus hij@s (si los tiene).

Destaca lo siguiente:

• ¿A qué se dedicaban/dedican las mujeres y a qué los hombres? ¿Quié-


nes asistían a la escuela?

Luego de responder, comentar con el grupo si ha habido cambios en términos


de empleos, participación en las labores del hogar, cuidado de l@s hij@s y l@s
ancian@s, así como asistencia escolar.

38
conceptos clave

Lecturas sugeridas

Estereotipos y roles de género en el refranero popular. Charla-


tanas, mentirosas, malvadas y peligrosas
http://commonweb.unifr.ch/artsdean/pub/gestens/f/as/fi-
les/4740/25257_155430.pdf
Estereotipos y roles de género utilizados en la publicidad trans-
mitida a través de la televisión
http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revPsycho/article/
viewFile/5854/8519

Videos sugeridos

Like a girl
https://www.youtube.com/watch?v=xH-9nWaqpws
Feliz día, hombres
https://www.youtube.com/watch?v=WmEGCN0nNHc

Las brechas de la desigualdad de género 1.3


[…] cumplir una deuda civilizatoria pendiente:
la construcción de diferencias no jerárquicas.
Bonder, 1998.

[En México, las mujeres] no llegamos a 1% del gasto público,


pero somos 52% de la población.
Teresa Incháustegui, directora del inmujeres del D. F.3

Con el propósito de comprender las brechas de la desigualdad de género es


necesario partir de tres conceptos clave que se diferencian por matices éticos y
situacionales:

• Equidad de género.
• Igualdad de género.
• Igualdad de oportunidades.

La equidad de género es un principio ético-normativo que implica un trato justo


para mujeres y hombres, con base en sus necesidades particulares y, en su caso,
un trato diferenciado para corregir desigualdades, así como medidas conducentes

3
Citado en Guzmán, Flérida (2015). Resultados contradictorios: 15 años de políticas de igualdad
en México. México: flacso, disponible en: http://www.flacso.edu.mx/noticias/Resultados-contra-
dictorios-15-anos-de-politicas-de-igualdad-en-Mexico#sthash.vIAwbyXj.dpuf

39
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

a la igualdad en términos de derechos, beneficios, obligaciones y oportunidades.


Sin equidad no es posible alcanzar la igualdad de género. Equidad e igualdad son
complementarios e indisociables. La ausencia de estos aspectos se traduce en
brechas, que sólo pueden ser erradicadas mediante acciones afirmativas hacia las
mujeres, ya que ellas son las principales afectadas por la desigualdad.

Por su parte, la igualdad de género es un derecho humano que otorga libertad para
el desarrollo de habilidades personales, sin limitaciones por estereotipos o roles de
género. La igualdad de género no supone que mujeres y hombres son idénticos,
sino más bien implica que son iguales en dignidad y derechos y que debieran tener
las mismas oportunidades para desarrollarse plenamente.

La igualdad de oportunidades, en cambio, es la situación donde tanto mujeres


como hombres están en igualdad de condiciones, con lo que garantizan el acceso a
los derechos y beneficios de cada persona. Estos tres conceptos son decisivos para
disminuir las brechas de desigualdad de género.4

Brechas de desigualdad en el mundo


En Afganistán de 6 millones de infantes que asisten a la escuela, sólo un tercio son
niñas, quienes además corren el riesgo de ser atacadas con ácido mientras cami-
nan al plantel escolar. Han muerto profesores y padres de familia que permiten que
sus hijas acudan a la escuela. 87% de las mujeres afganas son analfabetas.

En Iraq, aunque es ilegal el matrimonio con menores de 15 años, los matrimonios


con niñas de estas edades son frecuentes. Se estima que 5% de niñas se casan
antes de los 15 años, y 22% se casa antes de los 18.

En Canadá las tasas de empleo para los hombres de población originaria o nativa
son 15% más bajas que para los canadienses no-nativos. Las mujeres pertene-
cientes a la población originaria es todavía 5% menor.

En Corea del Sur la proporción de mujeres en cargos oficiales del gobierno aumen-
tó de 34% en 2003 a 42% en 2010, sin embargo sólo 2% tiene cargos de primer ni-
vel y no existen ni siquiera tres empresas que tengan a 3 mujeres como directivas.

En Ghana los índices de mortalidad materna continúan siendo altos, a pesar de


que los servicios de salud son gratuitos. En las áreas rurales las mujeres pobres,
que suelen tener entre 4 y 6 hijos, no pueden acceder a servicios de salud.
Fuente: Social Watch Report.

4
Los conceptos equidad de género, igualdad de género e igualdad de oportunidades fueron desa-
rrollados a partir de la definición de Olga Segovia en el documento de trabajo titulado Revisión del
Manual de Capacitación, México: Programa para la Convivencia Ciudadana/usaid, agosto de 2015.

40
conceptos clave

Una brecha es un resquicio donde algo empieza a perder seguridad. De manera es-
tructural, la sociedad reproduce y recrea estas brechas de la desigualdad de género.
Los mecanismos principales son, como se ha indicado, apelar a lo “natural” como
un criterio que determina las trayectorias de vida de hombres y mujeres, en térmi-
nos de derechos y libertades, pero también en cuestiones más concretas como lo
educativo, lo laboral y la toma de decisiones. Aunque la idea de que lo “personal es
político” ya se ha difundido con amplitud, aún estamos lejos de afirmar que vivimos
en sociedades con igualdad y equidad. La lógica de lo público y lo privado continúa
haciendo mella en la vida de las mujeres, en especial cuando se trata de acceder a
oportunidades para el desarrollo y el manejo de los recursos, lo cual limita seriamen-
te su autonomía. Lo que no significa tampoco que los hombres no estén padeciendo
también estas brechas, especialmente aquellos cuya condición social, bajos niveles
de escolaridad y acceso a recursos los colocan en situaciones desfavorables en tér-
minos de oportunidad y derechos laborales.

Sucede lo mismo en la participación política, donde aun cuando las mujeres rebasan
la mitad poblacional, continúan estando subrepresentadas en el ámbito de la políti-
ca y la toma de decisiones públicas. Una posible explicación de lo anterior descansa
en el fenómeno de la doble jornada, esto es: la participación de las mujeres en el
ámbito laboral, como una actividad adicional a sus actividades domésticas: el cuida-
do de niñ@s y ancian@s, así como las gestiones generales del hogar. Esta sobrecarga
tiene un impacto concreto en términos de usos del tiempo y de las condiciones con
las que accede al mercado laboral, donde los ingresos para las mujeres aún son
notoriamente menores que los que perciben los hombres por la misma actividad.
Además, las brechas de desigualdad de género se utilizan como un indicador para
medir, cuantitativamente, las desventajas de las mujeres frente a la posición y condi-
ción de los hombres en relación con un mismo indicador (inmujeres, 2008a).

Las brechas de la desigualdad se observan hoy en diversos países del mundo y


son resultado principalmente de la desvinculación entre las instituciones que ten-
drían que trabajar desde una política y misión común: abrevar las desigualdades de
género (desarrollo social, salud, seguridad y empleo). De ahí que las políticas hoy
implementadas no logren impactar de forma eficiente y eficaz mejorando la vida
de mujeres y hombres. Adicionalmente, los mecanismos diseñados para el acceso
paritario a la vida pública y política (tales como las cuotas de género) no siempre
garantizan que las mujeres sean elegidas en función de su desempeño.

El respeto a los derechos humanos, la cultura de la legalidad y la paz, así como el


acceso a una vida de calidad y libre de violencia, constituyen el escenario ideal para
transformar las relaciones de género vigentes. Como se ha visto a lo largo de este
apartado, ha habido ciertos avances en términos de visibilidad de problemas antes
ignorados. Hoy existen leyes, instituciones, políticas y programas que en cierta me-
dida han potenciado cambios para construir una sociedad donde las diferencias de
género no sean sinónimo de opresión y desigualdad.

La inercia de la cultura en la que estamos inmers@s impide reconocer que se ha


naturalizado el binarismo de género, esto es, la manera como se acepta de forma

41
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

acrítica que el mundo femenino y el mundo masculino son “opuestos” o “comple-


mentarios”. Esta visión deviene en relaciones de poder diferenciadas que favorecen
a los hombres en detrimento de las mujeres, haciendo imposible el cambio social.

Hoy estamos frente al enorme desafío de transformar las relaciones de género par-
tiendo de una comprensión certera de las desigualdades entre mujeres y hombres.
Esta comprensión conlleva repensar el papel que cumplen los estereotipos y roles
en nuestras comunidades, pero también en las instituciones y en la sociedad en
general. Esta transformación implica una voluntad política que permita
modificar el orden sociocultural, así como ofrecer alternativas para que
La transformación de
las personas puedan sensibilizarse frente al estado actual de las relacio-
las diferencias de géne-
nes de género.
ro no sólo significa pro-
porcionar oportunida-
Transformar las relaciones de género también implica replantearse las
des para la igualdad a
relaciones intrafamiliares, la vida en el salón de clases y en las parro-
las mujeres, sino cues-
quias. Transformar las relaciones de género supone repensar el uso del
tionar un modelo cadu-
espacio público, la posibilidad de transitarlo sin ser vulnerable, o doble-
co de masculinidad que
mente vulnerable si se es mujer. También será necesario repensar las
niega a los hombres y
lógicas laborales, la toma de decisiones y la oferta de oportunidades que
a algunas mujeres el
desde las instituciones se otorgan a l@s ciudadan@s; así como brindar
desarrollo integral y la
oportunidades para la igualdad y equidad de las mujeres, replantear y
diversidad. Hemos de
activar nuevos modelos de masculinidad, que no integren a la violencia
aprender a ser perso-
como algo sustancial para los hombres. Para que esta transformación
nas antes que hombres
tome curso es necesario mirar y formular con lentes de género la inver-
y mujeres (Barragán
sión y el gasto público, así como las políticas gestadas en los tres niveles
Medero, 1999).
de gobierno (municipal, estatal y Federal).

El desafío de la transformación de las relaciones de género implica dejar de pensarlo


como un objetivo retórico, el desafío es encaminarse a otro mundo más humano,
más justo y posible donde las relaciones interpersonales y las instituciones sociales
sean escenarios reales de desarrollo, igualdad y equidad para mujeres y hombres.

Recomendación
Se sugiere promover una discusión colectiva donde la pregunta disparadora sea:

• ¿Cómo creen que afecta las vidas de mujeres y hombres el no tener


igualdad de derechos y oportunidades?

Anote en papelógrafo los verbos que se incluyan en las respuestas de l@s partici-
pantes para poderlos recordar en siguientes discusiones.

42
conceptos clave

Lecturas sugeridas

The Global Gender Gap Report 2014


http://www3.weforum.org/docs/GGGR14/GGGR_CompleteRe-
port_2014.pdf
Los 8 datos más impactantes sobre desigualdad de género
http://www.lne.es/sociedad-cultura/2015/03/08/los-8-datos-
sobre-desigualdad/1723882.html
La igualdad de género. onu Mujeres
http://www.unwomen.org/~/media/field%20office20americas/
documentos/publicaciones/foll%20igualdadg%208pp%20
web%20ok.pdf

Videos sugeridos

La brecha salarial entre hombres y mujeres


https://www.youtube.com/watch?v=2gE3L8niKd8
Una radiografía a la universidad desde las brechas de género:
Entrevista a Ana Buquet
https://www.youtube.com/watch?v=8ELQ60yapk

Políticas públicas con enfoque de género 1.4


Las políticas públicas con enfoque de género son orientaciones fundamentales y
lineamientos programáticos que los gobiernos implementan para abordar y resolver
problemas de carácter público. Su finalidad es incidir de manera directa en la formu-
lación de leyes, programas, planes, acciones públicas, bienes y servicios tendientes a
prevenir, atender, sancionar y erradicar las inequidades y toda forma de subordina-
ción y dominio entre los sexos.

En ellas intervienen diversos actores, institucionales y de la sociedad civil organi-


zada, con la finalidad de planear y orientar de la manera más adecuada su diseño
y ejecución. Las políticas públicas con enfoque de género representan uno de los
aciertos más contundentes en materia de política pública a nivel mundial, puesto
que han reconfigurado la forma como tradicionalmente se planificaba la política
pública en materia educativa, económica, laboral, salud pública y seguridad, entre
otras. Además, han servido para transformar el sesgo androcéntrico en la visión y
acción de gobierno y, al mismo tiempo, han obligado a éstos a incluir en su lógica
programática el reconocimiento de los derechos, la igualdad de oportunidades y la
no discriminación de mujeres y hombres.

Como ya se dijo en el apartado anterior, es fundamental que toda política pública


con enfoque de género no se quede sólo en “un tema” o en una “retórica de actua-
lidad”, sino que sea una visión orientada a la acción integrada. Esto es, el compro-
miso y la acción del conjunto de la administración pública, la acción legislativa y la

43
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

procuración y administración de justicia. Es decir, que sirvan como medida de acción


positiva o acciones afirmativas para la justicia y la equidad de género. Desde esta
lógica, las políticas sensibles al género son eminentemente políticas basadas en la
igualdad y la equidad.

Algunas políticas con enfoque de género son exclusivamente para mujeres, con el
objetivo de compensar inequidades y acabar con la brecha de la desigualdad. Sin
embargo, esto no excluye la participación de los hombres en las políticas diferencia-
das por sexo, ya que en estas políticas se promueven roles alternativos de mujeres
y hombres. Desde el enfoque de género las políticas públicas pueden considerarse
de tres tipos:

• Políticas ciegas al género: son políticas que no contemplan las necesi-


dades e intereses de las mujeres. En apariencia estas políticas se presentan
como neutras o con beneficios para toda la población, aunque generen
efectos discriminatorios para las mujeres, o bien, refuercen la división se-
xual del trabajo. Por ejemplo: para otorgar un crédito agrario se solicita el
respaldo de una propiedad. En apariencia, se trata de un requisito neutro,
pero en realidad es discriminatorio porque sólo un porcentaje muy reduci-
do de mujeres cuenta con un título de propiedad.
• Políticas específicas para mujeres: estas políticas ven a las mujeres
como usuarias y como un agregado numérico sin considerar sus necesi-
dades y la transformación de los roles tradicionales. Políticas como éstas,
creadas expresamente para mujeres, incluyen acciones que perpetúan las
desigualdades y los estereotipos.
• Políticas género-sensitivas: toman en cuenta las necesidades de mu-
jeres y hombres, introduciendo cambios en los desequilibrios de poder.
Entre los objetivos estratégicos de estas políticas está la articulación de
“la esfera pública” y la “esfera privada” para redistribuir la carga domés-
tica, modificar las condiciones de inserción de las mujeres en el mercado
laboral, impulsar procesos que favorezcan el empoderamiento y la partici-
pación en la toma de decisiones y, en general, garantizar las condiciones
para el pleno ejercicio de los derechos humanos de las mujeres (inmujeres,
2008a: 38).

Como ya se sabe, las mujeres y los hombres tenemos los mismos derechos y obli-
gaciones y su respeto debe ser igual para tod@s. Sin embargo, mujeres y hombres
tienen necesidades específicas que demandan ser conocidas para que las políticas
públicas y las leyes de que ellas deriven respondan a las particularidades de unas y
otros. Por ejemplo, no es lo mismo el derecho a la seguridad, que el derecho a una
movilidad segura para las mujeres; no es lo mismo el derecho al seguro popular, que
el derecho a la salud reproductiva; o el acceso que tod@s deberíamos tener a una
vivienda digna, que la urgente necesidad de servicios públicos que atiendan a los
hombres violentos.

Esto es, siempre se deben distinguir necesidades prácticas y estratégicas de género.


Las prácticas están relacionadas con el conjunto de necesidades para la sobrevivencia

44
conceptos clave

humana. Las estratégias se relacionan con las inequidades de género y con los dere-
chos específicos que se deben garantizar a mujeres y hombres.

• En ambos casos se requiere de la intervención estatal a través de ade-


cuaciones normativas que hagan viable la implementación de programas,
planes y acciones específicas.
• En ambos casos se requieren nuevas fórmulas para el diseño y organi-
zación presupuestal que viabilicen las facultades y obligaciones que las
instituciones encargadas de la implementación de las políticas de género
demandan.
• En ambos casos, las políticas de género demandan monitoreo, evaluación,
continuidad y sostenibilidad que posibiliten la igualdad de género y una
vida libre de violencia.

Recomendación
Se sugiere hacer un ejercicio muy corto (máximo 20 minutos) donde l@s participantes en grupos
reducidos respondan a las siguientes tres preguntas con el objetivo de identificar la orientación de
las políticas y los programas:

• ¿Hay programas públicos en su Municipio que reconozcan las necesidades específicas


de mujeres y de hombres?
• En estos programas, ¿las mujeres y/o los hombres participan como beneficiari@s o
como sujetos activos?
• ¿Se trata de programas que atienden necesidades prácticas o estratégicas de género?

La persona facilitadora debe ayudar a que l@s participantes aclaren con precisión el tipo de necesi-
dades que atienden los programas que identifican en sus municipios.

Lecturas sugeridas

Política pública, mujeres y género


http://ces.colmex.mx/pdfs/anamaria/a_tepichin_15.pdf
Plan de Igualdad de Oportunidades entre Varones y Mujeres del
Municipio Moron, Argentina (pio) 2010-2014
http://library.fes.de/pdf-files/bueros/argentinien/08132.pdf

Audios sugeridos

¿Qué es una política pública con perspectiva de género?


Conferencia de la Dra. Teresa Inchaustegui
https://www.youtube.com/watch?v=HcaY5_CNG58
Día internacional para la Eliminación de la Violencia contra la
Mujer 2014
https://www.youtube.com/watch?v=SiYpehRUnlU

45
2.

De las diversas manifestaciones


de violencia de género

Violencia de género como fenómeno histórico,


estructural y sociocultural 2.1
La construcción social de la diferencia sexual, como ya se ha mencionado, genera
procesos de desigualdad y violencia que perjudican tanto a las mujeres como a
los hombres. El fundamento de esa desigualdad está directamente relacionada con
modelos patriarcales y heteronormativos. Estos modelos están sustentados en un
discurso binario donde prima lo masculino sobre lo femenino. Esto implica que el
ser hombre y heterosexual se ha constituido como un valor universal que ha funda-
do un sistema histórico, simbólico, estructural y sociocultural de desigualdad entre
mujeres y hombres.

El patriarcado es una construcción sobre la que descansa la sociedad La heteronormatividad


actual y funciona como una manera de organizar la vida política, econó- preserva la identidad
mica, religiosa y familiar. Además, se basa en la idea de autoridad y lide- mediante conceptos
razgo del varón, en la que se da el predominio de los hombres sobre las estabilizadores de
mujeres, el marido sobre la esposa, del padre sobre la madre y los hijos e sexo, género y sexua-
hijas, y de la línea de descendencia paterna sobre la materna. El patriarca- lidad. La heterosexuali-
do es estructural porque ostenta un poder histórico de los hombres, pero zación del deseo exige
es también un orden simbólico porque se perpetúa a través de los mitos e instaura la producción
y las religiones, así como los usos y costumbres.5 de oposiciones discre-
tas y asimétricas entre
La heteronormatividad es un concepto que apela al reconocimiento “femenino” y “masculi-
imperativo de la primacía heterosexual que implica reconocer “dimen- no”, entendidos como
siones económicas, políticas y culturales”, donde la heterosexualidad atributos que designan
no sólo es coherente sino que se presenta como la única opción viable “hombre” y “mujer”
(Butler, 1990).

5
Texto basado en el documento de Dolors Reguant (2011). Explicación abreviada del patriarca-
do. Disponible en: http://minus.co m/mFOUhCbAT

47
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

y privilegiada. La heteronormatividad tiene un carácter histórico, relacionado ade-


más con un proyecto hegemónico a partir de lo cual se define lo real, lo natural, lo
bueno y lo bello, sustentado mediante aparatos legislativos y represivos, y dotada
de eficacia social por las instituciones (dispositivos) del saber experto, responde a
los intereses de los sectores sociales que, en y por esas luchas, se constituyen en
dominantes (Villamil, s.f.: 6-7).

La heteronormatividad es también un orden simbólico dentro del cual se han cons-


truido las narrativas tradicionales del deber ser de la masculinidad y la feminidad,
que otorga privilegios en caso de cumplir con este modelo, pero que reprime, cas-
tiga y genera odio cuando hay disidencia. Ejemplo de lo anterior son las prácticas
e identidades de la diversidad sexual que desafían lo socialmente establecido y, en
consecuencia, han sido proscritos por el orden social vigente.

La heteronormatividad ha ocultado otras formas de amar, sentir, percibir, socializar,


reconocer y aceptar a otras y otros. Constriñe no sólo la sexualidad, sino todos los
componentes que regulan la vida social. En la actualidad los debates en torno a la
heteronormatividad se han enfocado en cómo se han otorgado enormes privilegios
a personas que son heterosexuales de quienes no lo son, o en cómo quienes lo son
también viven las consecuencias de un sistema que establece un tipo de moral y
ética que impone cuerpos y sexualidades que no se acomodan ante estilos de vida
contemporáneos.

Las instituciones sociales juegan un papel fundamental en la reproducción de los


roles y estereotipos femeninos y masculinos de mujeres y hombres en las socieda-
des: la familia, el Estado, la escuela, la política, los medios de comunicación y las
religiones. Por tanto, las instituciones son decisivas para erradicar las prácticas de
violencia de género que violentan los derechos humanos de niñas y niños, mujeres,
jóvenes, ancian@s, personas con distintas orientaciones sexo-afectivas (lesbianas,
homosexuales, transexuales, bisexuales, intersexuales), así como de los pueblos in-
dígenas, entre otros grupos vulnerables que han sido oprimid@s y excluid@s a partir
de ese orden social de género que no reconoce en la diversidad un valor y principio
supremo para la paz, la justicia y la democracia. Desde esta óptica, algunas de las
formas en las que se expresa la desigualdad y la discriminación por género son: la
misoginia, el sexismo, la homofobia, lesbofobia y transfobia.6

El orden heteronormativo es el paraguas (por decirlo de alguna manera) que ha


posibilitado diferentes fenómenos sociales de violencia, discriminación, opresión,
exclusión y desvalorización a partir de la forma como se han comprendido las dife-
rencias de género/sexo y que se ha dado en mayor medida en sociedades sustenta-
das en el patriarcado, es decir, en sociedades donde las mujeres históricamente han
sido sometidas a la tutela de los hombres y al tipo de relaciones de poder que ellos

6
Para una mejor comprensión de estos términos, ver “Breve glosario de términos y glosarios de
apoyo” en la parte III de este documento.

48
de las diversas manifestaciones de violencia de género

establecen con ellas (Caffrey, Suárez y Ornelas, 2015). Este impacto diferenciado
de género ha producido la exclusión histórica de la diversidad de mujeres en mu-
chos de los planos y espacios de la vida social, con graves consecuencias para el
desarrollo de las personas, comunidades, ciudades y países.

Por fortuna, en las últimas décadas la región latinoamericana ha logrado conquis-


tar importantes avances gracias a los movimientos feministas, grupos de mujeres
y activistas de la diversidad sexual que han dado una batalla frontal a la exclusión
de las mujeres, a su comprensión, pero sobre todo, a la resignificación de los
sentidos del ser mujer. En conjunto han ayudado a replantear el significado de
las categorías de sexo, género y sexualidades conforme a la manera como los
Estados–nación modernos amplían su concepción y reconocimiento de los dere-
chos humanos y de ciudadanía (Lind y Pazmiño, 2013). Deconstruir la opresión de
género, especialmente cuando se habla de la diversidad de mujeres es el reto para
hacer realidad el derecho a la seguridad desde la prevención.

Recomendación
Se sugiere una discusión colectiva sobre los significados de la feminidad y la
masculinidad en los entornos locales donde se pretende realizar intervencio-
nes de prevención de violencia de género a partir de las siguientes preguntas
disparadoras:

• ¿Qué tanto sabemos de lo que significa ser mujer y ser hombre en


nuestras comunidades?
• ¿Se observan diferencias en las casas, escuela, parque, calles? ¿Cómo
son? ¿Son diferentes las experiencias de confianza y de miedo entre
mujeres y hombres, entre las y los jóvenes? ¿Entre niñas y niños?

Lecturas sugeridas

El patriarcado somos nosotros


http://www.stopmachismo.net/patsoyo.htm
Comentarios al texto “El patriarcado somos nosotros”
http://www.stopmachismo.net/gus1.htm
Familia y heteronormatividad
http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/41330/Docu-
mento_completo.pdf?sequence=1

Videos sugeridos

Judith Butler. Filósofa en todo Género en español. Parte I


https://www.youtube.com/watch?v=KkB8O7-jGoM
Judith Butler. Filósofa en todo Género en español. Parte II
https://www.youtube.com/watch?v=z0bpayvVy58

49
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

2.2 Violencia contra la diversidad de mujeres


La persistencia y la abundancia de casos de violencia contra las mujeres en nuestro
país, así como las disposiciones internacionales en materia de derechos humanos
de las mujeres que en México se han acatado, favorecieron la promulgación de la
Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (lgamvlv) el 1º de febre-
ro de 2007, cuyas disposiciones son de observancia general en toda la República
Mexicana. En al Artículo 4, fracción IV, se define que la violencia contra las mujeres
es “cualquier acción u omisión, basada en su género, que les cause daño o sufri-
miento psicológico, físico, patrimonial, económico, sexual o la muerte tanto en el
ámbito privado como en el público”. La misma Ley, en su Artículo 2, habla de tipos
y modalidades de violencia contra las mujeres que deben ser tomados en cuenta
por “la Federación, las entidades federativas, el Distrito Federal y los municipios, en
el ámbito de sus respectivas competencias –quienes– expedirán las normas legales
y tomarán las medidas presupuestales y administrativas correspondientes, para ga-
rantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, de conformidad con
los Tratados Internacionales en Materia de Derechos Humanos de las Mujeres, rati-
ficados por el Estado mexicano”. Según esta Ley son cinco tipos y cinco modalida-
des de violencia contra las mujeres y resulta fundamental conocerlos para tenerlos
presentes en todo trabajo de prevención de la violencia de género que se desarrolle:

Cuadro 2. Tipos y modalidades de violencia contra las mujeres


Tipos de violencia contra las mujeres Modalidades de violencia contra las mujeres
(expresiones y formas de violencia) (ámbitos de ocurrencia de la violencia)
Violencia psicológica: es cualquier acto u
omisión que dañe la estabilidad psicológica,
que puede consistir en negligencia, abandono, Violencia familiar: es el acto abusivo de poder u omisión
descuido reiterado, celotipia, insultos, intencional, dirigido a dominar, someter, controlar o agredir
humillaciones, devaluación, marginación, de manera física, verbal, psicológica, patrimonial, económica
indiferencia, infidelidad, comparaciones y sexual a las mujeres, dentro o fuera del domicilio familiar;
destructivas, rechazo, restricción a la cuyo agresor tenga o haya tenido relación de parentesco por
autodeterminación y amenazas, las cuales consanguinidad o afinidad, de matrimonio, concubinato o
conllevan a la víctima a la depresión, al mantengan o hayan mantenido una relación de hecho.
aislamiento, a la devaluación de su autoestima
e incluso al suicidio.
Continúa...

50
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Tipos de violencia contra las mujeres Modalidades de violencia contra las mujeres
(expresiones y formas de violencia) (ámbitos de ocurrencia de la violencia)
Violencia laboral y docente: se ejerce por las personas que
tienen un vínculo laboral, docente o análogo con la víctima,
independientemente de la relación jerárquica, consistente
en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la
autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de la víctima
e impide su desarrollo y atenta contra la igualdad.
Considerando que en el ámbito laboral y docente existen
Violencia física: es cualquier acto que inflige
prácticas de hostigamiento y acoso sexual, como una forma más
daño no accidental, usando la fuerza física
de violencia contra las mujeres, la Ley determinó en el Artículo
o algún tipo de arma u objeto que pueda
13 que “el hostigamiento sexual es el ejercicio del poder, en una
provocar o no lesiones ya sean internas,
relación de subordinación real de la víctima frente al agresor
externas o ambas.
en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas
verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de
connotación lasciva. El acoso sexual es una forma de violencia
en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio
abusivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de
riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en
uno o varios eventos”.
Violencia patrimonial: es cualquier acto u
omisión que afecta la supervivencia de la
víctima. Se manifiesta en la transformación, Violencia en la comunidad: son los actos individuales o
sustracción, destrucción, retención o distracción colectivos que transgreden derechos fundamentales de
de objetos, documentos personales, bienes las mujeres y propician su denigración, discriminación,
y valores, derechos patrimoniales o recursos marginación o exclusión en el ámbito público (lgamvlv:
económicos destinados a satisfacer sus Artículo 16).
necesidades y puede abarcar los daños a los
bienes comunes o propios de la víctima.
Violencia económica: es toda acción u Violencia institucional: son los actos u omisiones de las y
omisión del agresor que afecta la supervivencia los servidores públicos de cualquier orden de gobierno que
económica de la víctima. Se manifiesta a través discriminen o tengan como fin dilatar, obstaculizar o impedir el
de limitaciones encaminadas a controlar el goce y ejercicio de los derechos humanos de las mujeres, así
ingreso de sus percepciones económicas, así como su acceso al disfrute de políticas públicas destinadas a
como la percepción de un salario menor por prevenir, atender, investigar, sancionar y erradicar los diferentes
igual trabajo, dentro de un mismo centro laboral. tipos de violencia.
Violencia sexual: es cualquier acto que degrada Violencia feminicida: Es la forma extrema de violencia
o daña el cuerpo y/o la sexualidad de la víctima y de género contra las mujeres, producto de la violación de
que por tanto atenta contra su libertad, dignidad sus derechos humanos, en los ámbitos público y privado,
e integridad física. Es una expresión de abuso de conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden
poder que implica la supremacía masculina sobre conllevar impunidad social y del Estado y puede culminar en
la mujer, al denigrarla y concebirla como objeto. homicidio y otras formas de muerte violenta de mujeres.

Para reflejar la dureza de la violencia contra las mujeres en México, la Encuesta de


la Dinámica de los Hogares (inegi/inmujeres, 2011)7 sigue mostrando cifras demasiado
desalentadoras de cómo los tipos y modalidades de violencia de género que afectan
a las mujeres siguen manteniéndose presentes en los espacios públicos y privados.
Aquí unos datos significativos:

7
Para consulta 2003, 2006 y 2011 de la Encuesta de la Dinámica de los Hogares véase: http://
www.inegi.org.mx/est/contenidos/Proyectos/encuestas/hogares/especiales/endireh/

51
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

• 63 de cada 100 mujeres de 15 años y más han padecido algún incidente de


violencia, ya sea por parte de su pareja o de cualquier otra u otras personas.
• 47 de cada 100 mujeres de 15 años y más que han tenido al menos una
relación de pareja o matrimonio o noviazgo han sido agredidas por su
actual o última pareja a lo largo de su relación.
• Entre las mujeres unidas en concubinato está más extendida la violencia
de pareja de cualquier tipo (49.3%) que entre las casadas (43.2%).
• La prevalencia de violencia de pareja más alta es entre las mujeres que
trabajan, donde alcanza 52.1% de todas las mujeres en esta condición.
• Se estima que 1.2 millones de mujeres actual o anteriormente casadas o
unidas enfrentaron violencia física muy grave o extrema y su vida estuvo
en riesgo.
• 85% de las mujeres que enfrentaron violencia física y/o sexual infligida por
su pareja fue violencia grave y muy grave, alcanzando a 5.1 millones de
mujeres de 15 años y más, actual o anteriormente unidas.
• 21% de las mujeres que sufrieron violencia física y/o sexual ha pensado
en suicidarse (12%) o lo ha intentado (9%), mientras que 2.2% de entre
quienes sólo sufrieron violencia emocional, también tuvieron ideas o in-
tento de suicidio.
• Una cuarta parte del total de las mujeres asalariadas (26.3%), que traba-
jaron durante 2010, enfrentaron actos de discriminación laboral por parte
de sus empleadores.
• Las tasas de homicidios de mujeres que se encuentran por encima de la
media nacional (4.6 por cada cien mujeres) se registran en Baja California
(6.0), Chihuahua (22.7), Durango (6.9), Guerrero (10.4), Morelos (4.7), Na-
yarit (9.7), Nuevo León (9.5), Sinaloa (7.9) y Colima (5.0).

¿Quién agrede y violenta a las mujeres? Se reconoce que los actos de violencia en
contra de las mujeres son ejercidos por diversos sujetos con quienes establecen
diversas relaciones, desde las más cercanas como la pareja o familiares, pero
también personas relacionadas por motivos laborales, como directivos o compañe-
ros de trabajo, maestros o compañeros de escuela e incluso hasta desconocidos que
las violentan en el espacio público.

• La violencia contra las mujeres más extendida es aquella que ocurre en el


ámbito de las relaciones más cercanas, como la de pareja, por ende el prin-
cipal agresor es o ha sido el actual o último esposo, la pareja o el novio.
• Entre las mujeres de 15 años y más que han tenido al menos una pareja,
sea por matrimonio, convivencia o noviazgo, 47 de cada cien de ellas
han sido agredidas por el actual o último esposo, pareja o novio en algún
momento de su vida marital o durante su relación de pareja o noviazgo.
• Entre las mujeres que están o estuvieron casadas o unidas, y que mantu-
vieron una relación de cohabitación, la prevalencia de violencia de pareja
es aún más alta, alcanzando a casi la mitad de ellas (49.3%).
• Entre las mujeres que nunca se han casado o unido, pero que han soste-
nido al menos una relación de noviazgo o pareja, 37.2% fueron agredidas
por su actual o último novio o pareja.

52
de las diversas manifestaciones de violencia de género

• 45 de cada cien mujeres de 15 años y más han experimentado actos de


violencia, de agresores distintos a la pareja.

El ámbito laboral se ubica como el tercer espacio donde se violentan los derechos
de las mujeres; un cuarto del total de las asalariadas (26.3%) que trabajaron durante
2010 enfrentaron actos de discriminación laboral, tales como: despido, reducción
de salario o no re-contratación por su edad o estado civil; menor salario, prestacio-
nes u oportunidades para ascender que aquellas que tuvieron los hombres en sus
centros de trabajo; además, otro acto de discriminación es la solicitud de prueba de
embarazo como condicionante para su ingreso o permanencia.

Uno de los grandes problemas que las mujeres enfrentan en el espacio público es
la violencia sexual, que no sólo se expresa y tipifica en los llamados delitos sexuales
(por ejemplo, violación), sino también en aquellas expresiones que regularmente en
los ordenamientos jurídicos locales se nombran como faltas administrativas, como
el acoso sexual.

Sin embargo, la vigencia del orden discursivo de género hace precisamente que el
acoso sexual no sea visto como una situación que genera una enorme percepción
de inseguridad en las mujeres, y sí como una parte de las costumbres y expresiones
sociales de la masculinidad tradicional y hegemónica y que percibe a las mujeres
como objeto sexual del que se puede disponer sin límite. Si bien es cierto que las
mujeres y hombres pueden vivir hostigamiento y acoso sexual, hoy la realidad en
México es que la mayor parte de los casos de acoso sexual que se registran ocurren
de hombre hacia la mujer (inmujeres, 2009a).

En México se tipificó por medio de la Ley General de Acceso a las Mujeres a una
Vida Libre de Violencia que al acoso y hostigamiento los distinguen: “el ejercicio
del poder, en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en
los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas,
relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva. El acoso sexual es una for-
ma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio abu-
sivo de poder que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima,
independientemente de que se realice en uno o varios eventos”.8 Sin embargo, el
acoso sexual ambiental, ese que se da en la calle, por medio de chiflidos, palabras,
tocamientos, miradas, bromas, insultos, tocadas de claxon, intentos de abuso se-
xual y abuso sexual, entre otros, se da en todos los espacios públicos donde las
relaciones humanas contrastan con la organización social de género en el tiempo
y espacio donde se desenvuelven. Esto genera graves consecuencias en el ejercicio
de la ciudadanía y los derechos humanos de las mujeres.

Mientras que el acoso y el hostigamiento sexual sigan dándose en los espacios pú-
blicos y privados como prácticas naturalizadas que perjudican principalmente a las

8
Cfr. Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, Artículo 13, disponible en:
http://www.inmujeres.gob.mx/inmujeres/images/stories/normateca/legislacion2014/lgamvlv.pdf

53
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

mujeres, la equidad y la igualdad de género difícilmente se alcanzarán. Los mitos y


estereotipos de género que delinean estas expresiones de la violencia contra la di-
versidad de mujeres sustentan injustamente la violencia sexual en el ámbito público
y que comienza con el acoso, el hostigamiento y abarca hasta el feminicidio.

Por ello, en términos de estrategias, proyectos y acciones preventivas es prioritario


promover la desconstrucción y desnaturalización de estas prácticas e incentivar otro
tipo de relaciones interpersonales y sociales entre unas y otros que fomenten otra
forma de ser más humana y más libre. Tal como lo demanda el movimiento amplio
de mujeres latinoamericanas: “No es no” y “Mi cuerpo es mío”. Otro ejemplo rele-
vante al respecto se dio en Canadá en 2011 después de que el oficial de la Policía
de Toronto, Ontario, Michael Sanguinetti expresara “que las mujeres deben evitar
vestirse como putas”, como medida de precaución contra el acoso sexual. Ello ge-
neró lo que hoy se conoce como SlutWalk (la Marcha de las Putas), un movimiento
transnacional de protesta contra la cultura de la violación y contra toda explicación
sobre la violación que argumente que los motivos de tal delito son cualquier aspecto
de la apariencia de la mujer. En estas protestas participan muchas mujeres jóvenes
y muchas de ellas hablan en público por primera vez de su identidad como sobrevi-
vientes del delito de violación.9

Como se ha venido diciendo párrafos arriba, el clima de violencia social prevalecien-


te en amplias zonas del país resultado tanto de la diversificación y extensión de la
presencia de las organizaciones criminales, como de la llamada “guerra contra el
narcotráfico”, ha elevado la violencia contra las mujeres, especialmente la incidencia
de los feminicidios en los siguientes estados (por zona): norte: Chihuahua, Nuevo
León, Sinaloa, Sonora y Tamaulipas; centro y Bajío: Distrito Federal, Estado de Méxi-
co, Guanajuato, Jalisco, Morelos y Tlaxcala, y sur: Tabasco y Yucatán.10

De acuerdo a los datos oficiales basados en la estadística de defunciones, los asesi-


natos dolosos de mujeres se habrían incrementado 68% entre 2007 y 2009. Según
el Observatorio Nacional Ciudadano del Feminicidio en los últimos años no sólo se
produce un incremento de homicidios dolosos de mujeres en que se supone la per-
sona activa es la expareja de la víctima, sino también del número de ejecuciones de
mujeres realizadas por las organizaciones criminales que han pasado de sólo 2 casos
registrados en 2006 a 865 en 2010, haciendo un total de mil 919 mujeres asesina-
das violentamente entre 2006 y 2010.11

9
Cfr. SlutWalk Toronto, disponible en: http://www.slutwalktoronto.com/
10
Una mirada al feminicidio en México, disponible en: http://www.alianzaintercambios.org/fi-
les/doc/1236619840_Una%20mirada%20al%20feminicidio%20en%20Mexico%202007%20
a%202008%20pdf.pdf
11
Información tomada de la Base de Datos de Homicidios Presuntamente Relacionados con
la Delincuencia Organizada, en la página http:/www.presidencia.gob.mx/?DNA=117 Hay que
señalar que de acuerdo a esa misma fuente las características que se imputan a las organi-
zaciones criminales como forma típicas de dar muerte, pueden ser y de hecho son con fre-
cuencia las mismas que utilizan los homicidas de mujeres, de suerte que pueden clasificarse

54
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Esta nueva manifestación del feminicidio se agrega al derivado de la violencia sis-


temática en contra de las mujeres existente en el país y reconocida por la cidh (Sen-
tencia Campo Algodonero, 2009), como originada por la vigencia de las estructuras
discriminatorias y la extendida cultura sexista y misógina en la violencia comunitaria
(Monárrez, 2010; Valdés y Arteaga, 2008).

El feminicidio es la expresión culminante y atroz de la violencia que existe en con-


tra de las mujeres porque es un acto que culmina con la privación de la vida, una
cadena de ofensas y agresiones que van desde el acoso, la tortura, las lesiones, la
violación, los ultrajes, la mutilaciones y la privación de la libertad.

Buena parte de las entidades federativas que integran el país no cuentan con las
instituciones policiales y las capacidades idóneas para enfrentar este fenómeno y
el sistema de justicia carece del instrumental jurídico, los recursos humanos, ma-
teriales y técnicos necesarios para cumplir con su obligación de procurar justicia,
garantizar la seguridad y la libertad y mantener el orden, necesarios para preservar
la paz comunitaria.

De acuerdo a estimaciones, solamente 2% de los delitos cometidos alcanzan la


penalización debida y ello a pesar que sólo 9 de cada 100 son denunciados (onu
mujeres/inmujeres, 2013). En el caso de los feminicidios, la expresión más grave de esta
violencia contra la mujer, las cifras de la impunidad delictiva son todavía más alar-
mantes ya que sólo 1% de los mismos son castigados. Lo cual incide directamente
en la persistencia y aumento de este fenómeno.

Recomendación
Se sugiere a la persona facilitadora promover una discusión colectiva a partir de
las siguientes preguntas:

• ¿Cuáles son los tipos y manifestaciones de violencia contra la diversi-


dad de mujeres en sus comunidades y municipios?
• ¿Se han logrado algunos avances para su prevención, atención, san-
ción y erradicación? ¿Sí o no? ¿Cuáles?

La persona facilitadora habrá de poner en un papelógrafo la síntesis de las res-


puestas colectivas para recordarlas al final de la sesión.

como homicidios del crimen organizado a feminicidios practicados por tratantes, o parejas
violentas. Las cifras de feminicidios coinciden en su gravedad en las diferentes fuentes institu-
cionales, como la Comisión Nacional para Prevenir y Eliminar la Violencia contra las Mujeres,
Instituto Nacional de las Mujeres y fevimtra, y por parte de la sociedad civil, como el observa-
torio Nacional Ciudadano del Feminicio y cladem.

55
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

Violencia contra las mujeres. La situación


http://www.un.org/es/events/endviolenceday/pdfs/unite_the_si-
tuation_sp.pdf
Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar
la Violencia contra las Mujeres 2012-2018
http://www.conavim.gob.mx/work/models/CONAVIM/Resour-
ce/114/2/images/PIPASEVM_DOF_2014-2018.pdf
Familia y heteronormatividad
http://sedici.unlp.edu.ar/bitstream/handle/10915/41330/Docu-
mento_completo.pdf?sequence=1

Videos sugeridos

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer


(25 de noviembre)
https://www.youtube.com/watch?v=dA0IMvPTJ0Q
Preguntas y respuestas. Sesión 1A. Estadísticas sobre violencia
contra las mujeres
https://www.youtube.com/watch?v=GERKnWIHnWc

2.3 Violencia contra la diversidad de hombres


Regularmente cuando se aborda el tema de la violencia de género se asocia con los
tipos y modalidades de la violencia contra las mujeres y que es ejercida por los hom-
bres. En ese sentido (como ya se reiterado) el concepto de violencia de género du-
rante mucho tiempo se ha usado como sinónimo de violencia contra las mujeres. Sin
embargo, es recomendable utilizarlo desde una perspectiva mucho más amplia que
ayude a visiblilizar otras formas de violencia que se han ido incrementando, como
es el caso de la violencia contra los hombres. Es cierto que en términos estadísticos
las violencias contra las mujeres presenta índices alarmantes en muchas partes del
mundo, ello no significa que invisibilicemos hechos violentos que hablan de des-
composición social en términos de salud, seguridad, desarrollo, justicia y derechos.

Se ha mencionado ya en este Manual de capacitación (y se abordará con detalle


más adelante) que muchas de las víctimas de la llamada guerra contra el narcotrá-
fico son especialmente jóvenes cuyas edades fluctuan entre los 15 y los 25 años.
Ese es un rostro de la violencia machista y contra los hombres, pero hay otro rostro
de la violencia contra los hombres, quizá el que más se ha documentado hasta hoy.
Se trata de la violencia física, verbal y psicológica que padecen algunos hombres a
manos de sus parejas mujeres. Ciertamente prevalece una renuencia y negación en
muchos ámbitos para reconocer que en el contexto de las relaciones sexo-afectivas
como el noviazgo, las uniones libres o el matrimonio e incluso en los procesos de
divorcio, se dan esta expresión de la violencia de género.

56
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Hay quienes afirman que se trata de una especie de revancha histórica o quienes no
la consideran violencia de género porque ésa sólo se ejerce contra las mujeres por el
“simple hecho de ser mujeres”. Como ya se ha explicado también, la violencia de gé-
nero tiene que ver con los actos perjudiciales y violentos que se suscitan sobre la base
de las concepciones de lo que signfica ser mujer u hombre en las diversas sociedades.

En el ámbito privado y de la pareja, muchas mujeres padecen violencia precisamente


porque sigue teniendo vigencia la idea de que son objeto propiedad del hombre y
por tanto esos actos son considerados “normales”, “cotidianos” y “válidos”. Pero
esas nociones no son exclusivamente masculinas; son parte de un orden discursivo
de género, que le abre el paso a que las mujeres también se apropien, echen mano y
recreen esas nociones de propiedad como algo consustantivo a la relación de pareja.

Las formas más comunes de violencia familiar son el maltrato infantil, la violencia
conyugal y el maltrato a los ancian@s. El hombre es responsable de 75% de los
episodios de violencia (el hombre que maltrata a su mujer), los casos de violencia
cruzada se calculan en 23% (ambos integrantes de la pareja se maltratan) y los casos
que el hombre es víctima de violencia de parte de su mujer es alrededor de 2%.12 La
diferencia es abismal, pero crece la violencia contra la diversidad de hombres.

En el caso de México, según antecedentes del dif Nacional, para 2004 2% de las
denuncias fueron realizadas por varones (mientras que, de acuerdo a los casos de
agresiones de la Secretaría de Salud, en 2010 40% de las denuncias tienen como
víctimas a los hombres, cifra similar a la del inegi en su Encuesta Nacional sobre Vio-
lencia en el Noviazgo 2007 (envinov).13

Ciertamente hoy no contamos con toda la información que se requiere para lograr
dimensionar a plenitud el fenómeno, pero poco a poco ha ido avanzando el interés
por el tema. Por ejemplo, en 2012 el Municipio de Irapuato reportó que:

[…] cuatro mujeres han sido violentadas por sus parejas cada día. Pese a que la
cifra es alta, lo que llama la atención es que la violencia hacia los hombres au-
mentó 10% en este año respecto al 2011. Estos son los datos que se registran en
los 11 meses que va del año en el Centro Multidisciplinario de Atención Integral
a la Violencia (cemaiv). Las cifras reflejan que mensualmente 137 mujeres reportan
algún tipo de agresión física, sexual, psicológica o económica. En este año (2012)
un hombre reportó algún caso de violencia al día ante el propio cemaiv.14

En este sentido, la violencia de género es un problema que debe incluir a los hom-
bres en diversas situaciones: desde aquellas que se dan el ámbito del hogar (que es

12
Cfr. Leonore Walker, en Violencia contra los hombres https://www.youtube.com/
watch?v=arbmVzx-QEA
13
Valadez, B. (2010). “Aumenta a 40% el maltrato a hombres”, en Milenio, 2 de marzo.
14
Cfr. Guanajuato Informa, “Aumenta violencia contra las mujeres… y contra los hombres”, no-
viembre de 2012.

57
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

la que más se ha comenzado a documentar), hasta ataques o violaciones sexuales,


prostitución forzada, tráfico de personas, acoso u hostigamiento en organizaciones
masculinas, ataques homofóbicos hacia personas o grupos de homosexuales, bi-
sexuales y transgéneros, entre otros.

Negar estas formas de violencia ejercidas contra el hombre no ayuda a una prevención
efectiva de la violencia de género y ello demanda también avanzar en la generación
de información cuantitativa y cualitativa que respalden este otro rostro de la violencia,
muchas veces negado por esa construcción de la masculinidad hegemónica, cuyo atri-
buto principal es la violencia como la forma predominante de resolución de conflictos.
De ahí que muchos hombres no denuncien o siquiera conversen con sus cercan@s res-
pecto a situaciones de violencia en mucho por la sanción social o por lo que cuestio-
naría tal actitud respecto de su masculinidad. Sin embargo, la invisibilidad, la falta de
denuncia y de información es tierra fértil para que este fenómeno crezca (no sólo en
el espacio privado, sino también en el público), no se le prevenga, atienda y sancione.

Profundizar y reflexionar sobre los sentimientos, emociones y problemas silenciados


desde una masculinidad tradicional (silenciamiento que también puede ser consi-
derado una expresión de violencia de género) es una forma también de imaginar y
promover otras formas de ser hombre; promover al hombre como constructor de
paz y agente activo en la configuración de una vida vida libre de violencia. Algunos
de los temas que pueden ser tratados y que contribuyen a visibilizar lo que esas
masculinidades tradicionales no abordan son:15

• La salud de los hombres: no existe una cultura de autocuidado y de revi-


sión periódica de su salud, lo que genera que muchas de las enfermedades
que padecen no sean diagnósticadas a tiempo. La creencia enraizada de
su fuerza y fortaleza inhibe el autocuidado y potencia el miedo a enfer-
marse o morir. O quienes al no disponer de recursos para ir al médico,
priorizan otro tipo de gastos antes que su salud.
• Los espacios de esparcimiento y distracción masculina: prevalece una cultura
de la no reflexión sobre una vida espiritual o emocional y muy pocos espacios
sociales donde pudiesen abordar dichos temas. Casi siempre los espacios de
distracción de los hombres se relacionan con los deportes, las competen-
cias y la fiesta donde el tabaco, el alcohol y los tratos rudos son frecuentes,
lo que causa un detrimento serio en su salud mental y física.
• El trabajo y el dinero: tener dinero y acceder a él se trata de una preocu-
pación constante de los hombres. Hay una cultura masculina extendida
donde prevalece que el trabajo es el centro de la vida de todo hombre,
obviando la importancia de otras distracciones y/o autocuidado.
• La vida sexual y erótica: otro tema del que los hombres suelen hablar con
frecuencia, pero del que les hace falta mucha información: infidelidad como

15
Cfr. Garda Salas, R. (2006). Manual de Técnicas para la Sensibilización sobre Violencia de Gé-
nero y Masculinidad en la Comunidad. Guadalajara: Gobierno de Jalisco/Instituto Jalisciense de
las Mujeres/indesol/Hombres por la Equidad, A. C.

58
de las diversas manifestaciones de violencia de género

práctica común de su mundo, la reducción de las relaciones sexuales a la


genitalidad y sus temores sobre la falta de erección, tamaño del pene y muy
poco conocimiento sobre la importancia de prácticas de autocuidado para
prevenir las infecciones sexuales.
• La paternidad: hay hombres que disfrutan a plenitud la paternidad, pero
al mismo tiempo hay hombres que maltratan, regañan y abandonan a sus
hij@s delegando en las mujeres el cuidado, desarrollo y manutención de
sus hijos.
• La vida emocional de los hombres: para muchos hombres la expresión pú-
blica de los sentimientos es difícil. No expresan lo que sienten, no hablan
de sus miedos ni de sus experiencias de dolor.16

Todos estos temas son una clara expresión de vigencia de una masculinidad tradicio-
nal que disocia, separa, recrudece y le abre el paso al daño físico, psicológico y social
que viven muchos hombres y que demanda ser comprendido en clave y desde el en-
foque de igualdad y equidad para una efectiva prevención de la violencia de género.

Recomendación
Se sugiere promover una discusión grupal sobre las expresiones de masculinidad tradicional que
observan en las comunidades de intervención del pcc a partir de algunas preguntas disparadoras:

• ¿Cómo se comportan los hombres en esas comunidades?


• ¿En qué participan?
• ¿Cómo procesan los liderazgos femeninos?
• ¿Qué argumentan para no participar?
• ¿Qué piensan del trabajo comunitario, de su importancia?

Lecturas sugeridas

Masculinidad y emociones. Una aproximación a su construcción


social
http://actacientifica.servicioit.cl/biblioteca/gt/GT26/GT26_Rami-
rezRodriguez.pdf
El suicidio masculino: una cuestión de género
http://www.isdfundacion.org/publicaciones/revista/numeros/13/
secciones/tematica/pdf/t_13_suicidio_masculino_433-491.pdf

Videos sugeridos

#ViolenceIsViolence: Domestic abuse advert Mankind


https://www.youtube.com/watch?v=u3PgH86OyEM
Violencia contra los hombres
https://www.youtube.com/watch?v=arbmVzx-QEA

16
Temas sugeridos en el mismo Manual de Garda Salas.

59
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

2.4 Violencia contra las y los jóvenes y maltrato infantil


2.4.1 L@s jóvenes

Hoy en México l@s jóvenes son participes de episodios de violencias que tiene enor-
mes repercusiones en sus trayectorias de vida y su desarrollo. La prevención de la
violencia juvenil demanda un marco comprensivo común que haga posible la sinergia
entre el enfoque de género, los derechos humanos y, sobre todo, una educación para
la paz que promueva el respeto al valor y principio de la diversidad de identidades
juveniles que coexisten en el país y enriquecen el principio de la diferencia: plataforma
angular de la igualdad.

Para el Banco Mundial de Desarrollo la violencia juvenil tiene que ver con el:

involucramiento de jóvenes (entre 10 a 29 años), como víctimas o agresores, en el uso


intencional de la fuerza física o el poder, como amenaza o acción efectiva, contra sí
mism@, contra otra persona o en contra de un grupo o comunidad, ya sea que pro-
duzca o tenga una alta probabilidad de producir una lesión (daño), la muerte, daño
psicológico, mal desarrollo o la privación de la(s) persona(s) agredida(s) (bid, 2012).

Particularmente, la violencia de género se expresa con contundencia en las relacio-


nes juveniles de noviazgo adolescentes. Suele ocurrir en una relación amorosa cuan-
do una de las personas abusa física, emocionalmente o sexualmente para dominar
y mantener el control sobre la otra.

En México son escasos los estudios realizados sobre violencia en la etapa del noviaz-
go, uno de los más importantes es la Encuesta Nacional de Violencia en las Relacio-
nes de Noviazgo (envinov), cuya última aplicación se realizó en 2007 por el Instituto
Mexicano de la Juventud (imjuve) y el Instituto Nacional de Geografía y Estadística
(inegi). Esta encuesta recogió la opinión de personas de ambos sexos que oscilaban
entre los 15 y 24 años. Los resultados no fueron nada alentadores:

• 76% sufrió episodios de violencia al menos una vez en el noviazgo.


• 6.8% dijo haber sufrido violencia física por parte de su pareja actual o en
los últimos 12 meses previos a la entrevista: 2.9% por parte de las mujeres
y 10.3% proviene de los hombres.
• 39.4% padeció violencia emocional: 35.8% de mujeres y 42.7% de hombres.
• 8.2% sufrió violencia sexual: 38.4% de las mujeres y 461% de los hombres.17

Sin embargo, con la crisis de violencia, inseguridad y criminalidad que ha vivido


México en los últimos 20 años, también se han agudizado las expresiones de la

17
Cfr. Encuesta Nacional de Violencia en las Relaciones de Noviazgo 2007 Resumen Ejecutivo. Mé-
xico: Secretaría de Seguridad Pública/Instituto Mexicano de la Juventud/inegi, disponible en: http://
www.imjuventud.gob.mx/imgs/uploads/ENVINOV_2007_-_Resultados_Generales_2008.pdf

60
de las diversas manifestaciones de violencia de género

violencia juvenil en otros sentidos. Hoy en México hay cerca de 5 mil menores de
edad que se encuentran presos, más de mil de ellos (alrededor de 22%) están ahí
porque han cometido asesinatos, al convertirse en sicarios del crimen organizado. A
la par ese porcentaje mató a una o varias personas, participó en robos con violencia
y colaboró en la comisión de secuestros, según informes de la Comisión de Puntos
Constitucionales de la Cámara de Diputados.18

Las consecuencias de estas expresiones de violencia juvenil, al leerse en clave de géne-


ro, no dejan lugar a dudas de que se trata de un rostro aún poco explorado y analiza-
do de la violencia de género que se recrudece en el caso de los jóvenes varones, que
son a quienes con más frecuencia se busca cooptar por parte de las organizaciones
criminales. Así lo muestran también algunos datos de “La violencia juvenil en México.
Reporte de la situación, el marco legal y los programas gubernamentales”, del Banco
Interamericano de Desarrollo (bid) realizado durante 2012:

• La tasa de homicidio juvenil se ha incrementado desde 7.8 en 2007 a 25.5


en 2010.
• Los jóvenes representan 38.2% de las víctimas de homicidios en México
de 2000 a 2010.
• La evolución de la tasa de homicidio juvenil siguió una tendencia descen-
dente de 11.0% en 2000 a 7.8% en 2007 y un aumento a partir de 2008
hasta 25.5% en 2010. Del total de homicidio juvenil de 2000 a 2010,
43.4% se produjo en 2008-2010.
• Los grupos etarios más afectados son 20-24 y 25-29, donde la tasa de ho-
micidio se triplicó entre 2007 y 2010. Las tasas, respectivamente, en 2010
fueron de 38.9% y 45.5 por ciento.
• Los datos evidencian que la tasa de homicidio juvenil afecta en una gran
proporción a los hombres. Entre 2000 y 2010, mientras que el promedio
anual por cada 100 mil habitantes para mujeres fue 1.4, para los hombres
se elevó a 10.8. Esto se traduce en una proporción de 8 hombres por una
mujer. Además, ambas tasas han crecido a lo largo del periodo, en parti-
cular a partir de 2008. Así, de 2007 a 2010, en el caso de las mujeres se
ha multiplicado por 2.6, mientras que para los hombres por 3.4. A raíz del
mayor crecimiento en este último caso, la proporción de homicidio juvenil
entre hombres y mujeres se elevó de 7 a 9.
• El homicidio de jóvenes de 10 a 29 años se ha concentrado geográfica-
mente, sobre todo en el norte del país. En 2010, 56.7% de los homicidios
de jóvenes ocurrió en cinco entidades: Chihuahua, Sinaloa, Estado de Mé-
xico, Baja California y Guerrero.
• De acuerdo con Mozlahn (2012), mientras en el 2006 las organizaciones
dedicadas al narcotráfico fueron responsables por 31.9% de todos los ho-
micidios intencionales en el país, en 2010 pasaron a serlo de 63.4%. Uno

18
Cfr. (s.d.) (2015). “Más de mil menores ‘sicarios’, en las cárceles del país”, Milenio, 20 de abril,
disponible en: http://www.milenio.com/policia/sicarios_menores_de_edad_en_carceles-adoles-
centes_sicarios-jovenes_encarcelados_0_503349664.html

61
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

de cada cuatro mexicanos ejecutados en el marco de la “guerra contra el


narcotráfico” es joven.
• El uso de armas de fuego en la violencia juvenil se ha incrementado sobre
todo a partir del 2008. Entre 2007 y 2010 los homicidios de jóvenes por
armas de fuego casi se han triplicado.
• Los jóvenes han sido responsables de la mitad de los delitos en 2010. So-
bre los jóvenes que participaron en delitos, 6 de cada 10 tienen entre 18 y
24 años (60.5%) y 9 de cada 10 son hombres (91.5%).19

En algunos estudios sobre juventudes como “Porque soy así: identidad, violencias y
alternativas sociales entre jóvenes pertenecientes a barrios o pandillas en colonias
conflictivas de Zapopan”, se señala que para comprender el incremento de la vio-
lencia entre jóvenes en agrupaciones barriales y otros fenómenos de violencia que
resquebrajan el tejido social en las comunidades, es necesario enmarcarlas dentro
del contexto de lo que se ha llamado la guerra contra el crimen organizado (Marcial
y Vizcarra, 2014).

De nueva cuenta, la comprensión de estas expresiones de violencia con fuertes


componentes de violencia de género demandan ejercicios analíticos relacionales
que permitan analizar cómo se configuran en los diferentes espacios sociales las
relaciones entre las y los jóvenes, y cómo se pueden replantear estrategias de pre-
vención que posibiliten promover la igualdad y equidad para todas y todos. Pero,
especialmente, ¿cómo logramos prevenir la participación de los jóvenes varones en
el crimen organizado, y cómo ello puede contribuir a una educación para la paz y la
no violencia de l@s jóvenes?

Recomendación
Se sugiere que se invite a l@s participantes a que reflexionen sobre los espacios de intervención
en los que han trabajado y que nombren las diferencias que han logrado observar entre jóvenes
mujeres y hombres.

Especialmente interesa que reflexionen sobre la relación con la salud, el empleo, la educación, el
desarrollo, el acceso a los recursos, el tiempo del uso libre y la violencia de género. Y, en un se-
gundo momento, que hagan una reflexión respecto a si las intervenciones que se han hecho con
jóvenes han tenido como plataforma también un enfoque de género que promueva la igualdad y
la equidad en las comunidades.

La persona facilitadora anota en el papelógrafo la síntesis de las respuestas surgidas tras la re-
flexión colectiva para la recapitulación final.

19
Toda la información se tomó de http://siteresources.worldbank.org/EXTSOCIALDEVELOPMENT/
Resources/244362-1164107274725/3182370-1164110717447/MX-Country-Assessment.pdf. Te
invitamos a que consultes este reporte del bid (2012).

62
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Lecturas sugeridas

Prevención de la violencia juvenil. Una propuesta de política pú-


blica con enfoque de género y en juventud
http://library.fes.de/pdf-files/bueros/fesamcentral/09880.pdf
La violencia juvenil en México. Reporte de la situación, el marco
legal y los programas gubernamentales
http://siteresources.worldbank.org/
EXTSOCIALDEVELOPMENT/Resour-
ces/244362-1164107274725/3182370-1164110717447/MX-
Country-Assessment.pdf

Videos sugeridos

Prevención de la violencia en la juventud. Grábatelo


https://www.youtube.com/watch?v=4maVL0Jyvr4
Ni princesas ni superhéroes. Especialista Dr. Roberto Castro
https://www.youtube.com/watch?v=AlltkOd1Khc

2.4.2 Maltrato infantil contra niños y niñas

El maltrato infantil es otra de las expresiones de violencia de género que se da tanto


en los espacios privados como en los públicos. En los privados históricamente se le
ha asociado a las relaciones familiares y prácticas vinculadas con cierta noción de
“orden” y disciplina”. En los públicos, especialmente en la escuela, se le ha asocia a
un no renocimiento de los derechos humanos y sociales de las y los infantes. Tanto
en un espacio como en otro el maltrato infantil afecta directamente y de forma ne-
gativa en el desarrollo pleno de niñas y niños y provoca consecuencias inmediatas y
a mediano y largo plazo

Para unicef México esta expresión de la violencia es un componente definitivo en la


deserción escolar y una causa importante de muertes infantiles.

Miles de niños, niñas y adolescentes en México, crecen en un contexto de violen-


cia cotidiana que deja secuelas profundas e incluso termina cada año con la vida
de centenares de ellos. Gran parte de esta violencia, que incluye violencia física,
sexual, psicológica, discriminación y abandono, permanece oculta y en ocasiones
es aprobada socialmente. 20

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud establece que el maltrato infantil


se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18

20
Véase unicef México, disponible en: http://www.unicef.org/mexico/spanish/proteccion_6932.htm

63
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, des-
atención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan
causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad de la niña o niño, o poner en peli-
gro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza
o poder.

Asimismo, la Secretaría de Educación Pública reconoce tipos, fases y modalidades,


así como los síntomas que caracterizan al maltrato infantil que es vital conocer para
toda iniciativa preventiva:21

Cuadro 3. Tipos, fases y modalidades de maltrato infantil


Se refiere a cualquier acto no accidental que
Maltrato físico provoque lesiones físicas, enfermedades o
riesgos a padecerlas.
No atender las necesidades de la niña o el niño,
Tipos de maltrato Negligencia así como incumplimiento de los deberes de
guarda, cuidado y protección.
El maltrato infantil Todas aquellas acciones, generalmente
se puede practicar de tipo verbal o actitudinal que provoquen
tanto por acción o puedan provocar daños psicológicos:
o por omisión. De Maltrato emocional rechazar, ignorar, aterrorizar, no atender sus
estos parámetros necesidades afectivas y de cariño, necesidades
se definen cuatro de socialización, desarrollo de la autoestima
modalidades positiva, estimulación.
básicas de Incluye tanto conductas de carácter físico
maltrato. (como puede ser la violación, el incesto o la
prostitución de niñas, niños y adolescentes),
Abuso sexual
como otras conductas sin contacto físico
(como puede ser la pornografía infantil o el
exhibicionismo ante niñ@s).
Fases en las que Se refiere a los meses antes del nacimiento y
se presenta el se da provocando daño al feto. Este puede ser
maltrato mediante hábitos tóxicos de madres y padres,
Fase prenatal
como: alcoholismo, toxicomanías, ausencia de
El maltrato infantil seguimiento médico, agresión física al feto o a
se puede dar la madre gestante.
desde la etapa de
gestación del feto Se refiere al maltato que se le da a la niña o
hasta posterior a Fase postnatal niño en su etapa más temprana de forma física,
su nacimiento. emocional, negligencia y abuso sexual.
Continúa...

21
Secretaría de Educación Pública. Subdirección de Actualización e Investigación Educativa, 2014.

64
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Se presenta cuando es ejercido por un miembro


Maltrato familiar de la misma familia, como padre, madre,
Modalidades del
herman@s, tí@s, sobrin@s, etcétera.
maltrato
Es ejercido por alguien ajeno a la familia,
Extrafamiliar
Existen diferentes amigos de familiares y cuidadores, entre otros.
modalidades del Cuando las instituciones no garantizan una aten-
maltrato según Institucional
ción adecuada al niñ@.
la persona que lo Cuando se presentan una serie de factores
ejerce. de carácter social/contextual que impiden
Social
garantizar la protección y atención al niñ@.

Cuadro 4. Indicadores de maltrato infantil


Maltrato físico 
Indicadores conductuales
Indicadores físicos
• Cautelos@ ante el contacto con las
personas adultas
• Lastimaduras y moretones en el cuerpo
• Temor a conversar
• Cicatrices o quemaduras en el cuerpo
• Aprensiv@ cuando otr@s niño@s lloran
• Fracturas inexplicables
• Extremos en la conducta: o muy retraídos
• Dislocación del hombro o el codo
o muy agresiv@
• Hemorragia de la retina por zarandeo
• Tiene miedo a su padre o madre
• Magulladuras o ulceraciones en la piel
• Busca afecto de cualquier adult@
• Marcas de mordeduras humanas
• Tartamudeo
• Lastimaduras y heridas frecuentes
• Rechazo a recibir ayuda
inexplicables
• Viste mangas o ropa no adecuada para la
estación para ocultar las heridas
Maltrato psicológico Maltrato por negligencia
• Hambre frecuente
• Indicadores físicos y conductuales
• Poca higiene personal
• Trastorno de lenguaje
• Vestimenta inadecuada
• Retraso en su desarrollo físico y psicológico
• Problemas de salud sin recibir atención
• Trastorno de los hábitos (se chupa el dedo,
• Abandono
muerde, tic nervioso)
• Faltas frecuentes a clases
• Trastorno de sueño
• Declara que no tiene quien lo cuide
• Extremo en las conductas (quejas, pasividad,
• Consume alcohol o drogas
timidez, agresividad)
• Duerme en clase o está frecuentemente
• Baja autoestima
cansado
• Intentos de suicidio
• Estadías prolongadas en la escuela
Continúa...

65
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Abuso sexual

Signos conductuales
Signos físicos
• Uso constante de vocabulario relacionado
• Dificultades para caminar o sentarse
a lo sexual
• Ropa interior manchada o ensangrentada
• Aprensiv@ ante uno de los progenitores
• Dolor, hinchazón o picazón en los órganos
o una persona particular de su ámbito
sexuales
familiar
• Lastimaduras o sangrado en los órganos
• No quiere quitarse la ropa o participar en
sexuales externos o áreas vaginales o anales
las clases de educación física
• Dolor al orinar o infecciones urinarias
• Retraimiento o conducta fantasiosa
repetitivas
• Conducta delictivas o fugas en el hogar
• Cuerpos extraños en la vagina o recto
• Informa acerca del ataque o agresión
• Infecciones de transmisión sexual, incluyendo
sexual por parte del cuidador
el vih
• Miedo a dormir sol@
• Terrores nocturnos y aislamiento

El “Informe Nacional sobre Violencia de Género en la Educación Básica en México”


(sep-unicef México, 2009) representa un esfuerzo fundamental por dar cuenta de las
percepciones de las y los principales participantes en el entorno escolar respecto de
diversas formas de violencia que se expresan en el hogar y en la escuela y ayuda a
entender por qué es importante distinguir cómo se manifiesta este problema desde
el enfoque de género. Entre los datos más significativos que aportaron niñas y niños
de 4° y 5° año de primaria sobre situaciones de violencia en sus hogares, se pueden
anotar los siguientes a los que niñas y niños respondieron:

• En mi casa manda mi mamá, 44.0%.


• En mi casa manda mi papá, 42.8%.
• Mi mamá me pega, 31.0%.
• Mi mamá y mi papá consienten más a las hijas, 25.8%.
• Mi papá me pega, 22.4%.
• A los hijos hombres los dejan salir a jugar y a las mujeres no, 19.0%.
• Mi papá no quiere que los hijos hombres estudien porque tienen que ayu-
darlo con su trabajo, 5.9%.
• Mi mamá le pega a mi papá, 4.6%.
• Mi papá le pega a mi mamá, 4.5%.
• Mi papá no quiere que las hijas estudien porque no es cosa de muje-
res, 4.3%.
• Nada de esto pasa en mi casa, 4.6%.

Entre las explicaciones que ofrece el mismo informe sobre el sentido de las percep-
ciones de las niñas y los niños sobre situaciones de violencia en el hogar, se señala
que “éstas se pueden deber a una característica que se atribuye a lo masculino y tiene
que ver con cómo se brindan mayores libertades para los hijos y más control para las
niñas” (sep-unicef México, 2009: 33). El que ambos padres consientan más a las hijas,
dice el informe, “puede estar relacionado con la creencia de que las mujeres son más

66
de las diversas manifestaciones de violencia de género

sensibles que los hombres, lo que puede generar una mayor cercanía emocional por
parte de papá y mamá hacia ellas” (sep-unicef México, 2009: 33). Los datos también
confirman cuan vigente es la idea y el uso de la violencia física como forma de educar.

Así pues, estas experiencias que sufren niñas y niñas son afectaciones directas
hacia ellas y ellos (golpes, castigos, amenazas, insultos y descuidos, entre otros).
En tanto, también hay una afectación indirecta por las enormes consecuencias
negativas que tienen estas experiencias en su desarrollo integral de niñas y niños,
especialmente porque son testigos de situaciones violentas en su propio hogar o
entorno inmediato.

El mismo informe estima que en México 62% de los niños y niñas han sufrido mal-
trato en algún momento de su vida, 10.1% de los estudiantes han padecido algún
tipo de agresión física en la escuela, 5.5% ha sido víctima de violencia sexual y
16.6% de violencia emocional. Aunque se registra una leve disminución de la inci-
dencia en maltrato infantil, sigue siendo un enorme desafío su erradicación. En el
caso de las entidades federativas, Chihuahua muestra un incremento significativo
(85.3 niñas por cada 100 niños en 2009 a 96.4 en 2010).

De acuerdo al Instituto Nacional de las Mujeres,22 el tipo de maltrato que se ejerce


en contra de los menores son determinados por algunos factores familiares.

En el caso de los niños:

• El maltrato físico y físico severo es más alto entre niños varones que viven
con otros familiares (22.3%) y en donde no hay presencia de padre ni de
madre (30.9%).
• El maltrato emocional es más común en hogares donde hay mamá y pa-
drastro (61.6%).
• El maltrato por negligencia y abandono es de 22.4% en los hogares donde
vive el papá y la madrastra.
• El abuso sexual tiene una prevalencia más elevada en los hogares de papá
y madrastra (7.1%).

En el caso de las niñas:

• El maltrato físico severo presenta prevalencia más alta en las niñas que viven
con otros familiares (25% maltrato físico y 20% maltrato físico severo).
• El maltrato emocional por negligencia y el abuso sexual son más frecuen-
tes en hogares donde viven mamá y padrastro (maltrato emocional por
negligencia niñas, 66.3%; maltrato emocional por abuso, 10.6%, y cuan-
do viven con madre y padrastro, 15%).

22
Cfr. Instituto Nacional de las Mujeres Maltrato Infantil (s.f.). Sistema de Indicadores de Género,
disponible en: http://estadistica.inmujeres.gob.mx/formas/tarjetas/Maltrato_infantil1.pdf; con-
sultado el 2 de abril de 2015.

67
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

México cuenta con instrumentos legales internacionales y nacionales para proteger


de esta violencia a niñas y niños. Basta recordar la Convención de los Derechos del
Niño adoptada en Nueva York, Estados Unidos, el 20 de noviembre de 1989, ratifi-
cada y aprobada por México el 19 de junio de 1990. Esta Convención obliga a los
estados a armonizar sus normas legales con los principios y disposiciones de este
tratado internacional. Asimismo, en México se reformó y adicionó al Artículo 4º de
la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos la noción de los derechos
de la infancia en 1999 y a partir de ello se aprobó la Ley para la Protección de los
Derechos de Niñas y Niños en México, en abril de 2000. De manera reciente, se ha
creado la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con la fina-
lidad de reconocerlos como titulares de derechos.23

Lo anterior permite confirmar que la violencia es un complejo conjunto de meca-


nismos que operan en distintos niveles, que se retroalimentan y dinamizan entre sí,
y que tienen lugar en distintos ámbitos, con distintas manifestaciones y grados de
intensidad. Por ello, la violencia contra las niñas y los niños se relaciona con el grado
de violencia social, política y económica, es decir, con la violencia estructural de una
sociedad (pueg, 2008: 2). Este armazón produce las condiciones para que la violencia
se reproduzca en distintos contextos como, por ejemplo, el familiar y el escolar.

Recomendación
Se sugiere leer en equipos “La violencia contra los niños y las niñas” y/o mirar
el video “Así reacciona un niño cuando le dicen: ‘Pégale’ a una niña” y promover
una breve discusión colectiva donde la pregunta disparadora sea:

• ¿Cómo podemos involucrar a las propias niñas y niños en el desarrollo de


programas de prevención del maltrato infantil con un enfoque de género?

Anote en el papelógrafo la síntesis de las respuestas surgidas tras la reflexión


colectiva para la recapitulación final.

Lecturas sugeridas

La violencia de género como causa de maltrato infantil


http://scielo.isciii.es/pdf/cmf/n43-44/11.pdf
La violencia contra los niños y las niñas
http://unicef.org/spanish/protection/files/La_violencia_contra.pdf

Videos sugeridos

Así reacciona un niño cuando le dicen: “Pégale” a una niña


https://www.youtube.com/watch?v=yES5Rz9TmaU
unicef: Derechos de la infancia
https://www.youtube.com/watch?v=sGUWhHaNsko

23
Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, disponible en: http://www.dof.
gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5374143&fecha=04/12/2014

68
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Violencia contra mujeres y hombres por orientación


sexo-afectiva diversa 2.5
Desde diversas disciplinas del conocimiento, especialmente aquellas relacionadas
con la teoría de género y los derechos humanos, así como desde los diversos espa-
cios de activismo social ha sido posible evidenciar que la discriminación y la violen-
cia histórica contra lesbianas, homosexuales, transgénero, transexuales, travestis,
bisexuales e intersexuales (lgtttbi) está estrechamente vinculada con la construcción
social de género y con las estructuras patriarcales y heteronormativas que niegan,
sancionan y criminalizan la diversidad sexual.

Como se ha manifestado desde el inicio en este Manual de capacitación uno de los


principios fundamentales que hay que promover para lograr una efectiva prevención
de la violencia de género es precisamente el de la diversidad, que en el plano de la
sexualidad supone respetar y garantizar el derecho y la libertad que toda persona
tiene de relacionarse con otra/otras personas de su mismo sexo o diferente de ma-
nera erótica y sexual (censida).24 Sin embargo, a pesar del enorme avance legislativo
en materia del matrimonio igualitario por medio de la jurisprudencia de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación,25 en México ser lesbiana, homosexual, transgéne-
ro, transexuales, trasvestis, bisexuales e intersexual genera frecuentes y recurrentes
episodios de interpretación, valoración y juicio negativo, así como discriminación e
incluso violencia por parte de terceros o alguna institución y/o organización pública
o privada hacia estas personas.

La Encuesta Nacional contra la Discriminación de 2010 muestra datos muy preocu-


pantes de discriminación y violencia de género hacia las personas lgtttbi:

• En México 8 de cada 10 personas de más de 50 años están en desacuerdo


y muy en desacuerdo con permitir a las parejas de hombres homosexuales
adoptar niñas y niños. 7 de cada 10 personas que se encuentran entre los
30 y 49 años de edad opinan lo mismo.
• 7 de cada 10 personas de más de 40 años opinan estar en desacuerdo y
muy en desacuerdo con permitir a las parejas de mujeres lesbianas adop-
tar niñas y niños. 6 de cada 10 personas que se encuentran en los rangos
de edad de entre los 12 y los 39 años tienen la misma opinión.
• 4 de cada 10 mexicanas y mexicanos no estarían dispuest@s a permitir
que en su casa vivieran personas con distinta orientación sexo-afectiva a la
heterosexualidad. 3 de cada 10 afirman lo mismo en el caso de personas
que viven con vih-sida.

24
Disponible en: http://www.censida.salud.gob.mx/interior/prevencion/diversidad.html
Por medio de una jurisprudencia emitida por la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
25

Nación se resaltó que aquellos códigos civiles de las entidades que pretendan limitar el concepto
de matrimonio a la unión entre un hombre y una mujer serán considerados como contrarios a la
Constitución mexicana por excluir a las parejas del mismo sexo.

69
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

• 7 de cada 10 personas de nivel económico alto y medio alto estarían dis-


puestas a vivir en la misma casa con personas con distinta orientación
sexo-afectiva a la heterosexualidad. 5 de cada 10 personas de nivel eco-
nómico muy bajo no estarían dispuestas a hacerlo.
• La opinión más favorable a que una persona con distinta orientación se-
xo-afectiva pueda vivir en la propia casa es mayor en estados del norte
del país, como Durango, San Luis Potosí, Zacatecas, Baja California, Baja
California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora, aunque también es alta en
Tabasco y Veracruz. La menor es en la región del Bajío, especialmente en
Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro.
• A menor escolaridad se incrementa la intolerancia hacia las personas con
distinta orientación sexo-afectiva. 6 de cada 10 personas sin escolaridad
no estarían dispuestas a permitir que en su casa vivieran personas con
distinta orientación sexo-afectiva. Con nivel primaria, son 5 de cada 10
personas; con secundaria, 4 de cada 10; con bachillerato y licenciatura, 3
de cada 10, y con posgrado únicamente 2 de cada 10.
• 3 de cada 10 personas en México consideran que se justifica mucho, algo y
poco oponerse a que dos personas del mismo sexo contraigan matrimonio.
• Al observar el comportamiento en las regiones, se advierte que en Tabas-
co, Veracruz, Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala 2 de cada 10 personas
justifica oponerse al matrimonio de personas del mismo sexo.
• 3 de cada 10 personas mayores de 40 años consideran que es negativo y
muy negativo que la sociedad esté compuesta por personas con diferen-
tes orientaciones o preferencias sexuales. Esta relación es inversamente
proporcional al hecho de que 3 de cada 10 personas jóvenes, de entre 18
y 39 años, lo consideran positivo. Las niñas, niños y jóvenes entre 12 y 17
años consideran que es algo positivo y muy positivo.
• Una de cada 10 personas de todas las edades considera que las personas
con distintas orientaciones sexuales a la hetersexualidad deben cambiar
sus preferencias, y una de cada 10 piensa que deben ocultarlas. Las perso-
nas cuyas opiniones implican no respetar las preferencias de las personas
con distinta orientación sexo-afectiva a la heterosexualidad alcanzan ma-
yores porcentajes a partir de los 40 años
• Una de cada 10 personas está de acuerdo con que las personas con distin-
tas orientaciones sexo-afectiva a la heterosexualidad cambien sus prefe-
rencias en siete de las zonas metropolitanas: Ciudad Juárez, Puebla, Tlax-
cala, Tijuana, Torreón, Guadalajara, Monterrey y la Ciudad de México. Por
otra parte, 1 de cada 10, en las zonas metropolitanas de Puebla, Tlaxcala,
Querétaro, Toluca, Torreón y Monterrey, piensa que las personas deben
ocultar sus preferencias.26

Como se puede observar las personas lgtttbi en muchas regiones de México se


encuentran en situación de vulnerabilidad y cotidianamente enfrentan distintas

26
Cfr. conapred (2010). Encuesta Nacional contra la Discriminación 2010. México, disponible en:
http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/Enadis-2010-DS-Accss-001.pdf

70
de las diversas manifestaciones de violencia de género

formas de exclusión, discriminación y negación de acceso pleno a sus derechos


fundamentales. Ello se debe principalmente a la difusión y aceptación normaliza-
da de prejuicios acerca de la diversidad sexual, que en lo cotidiano se traducen
en diferentes formas de violencia de género y discriminación en los espacios
sociales, culturales, religiosos, laborales, legales y político. Por ello, resulta re-
levante conocer la percepción que las personas lgtttbi tienen sobre cómo viven
estas expresiones de violencia de género por haber optado por otra orientación
sexo-erótica-afectiva:

• Una de cada 2 personas lesbianas, homosexuales o bisexuales considera


que el principal problema que enfrenta es la discriminación, seguida de la
falta de aceptación, las críticas y burlas.
• La discriminación es el principal problema para las personas lesbianas,
homosexuales y bisexuales según las propias personas que pertenecen a
grupos distintos al heterosexual. Así lo confirman 8 de cada 10 personas
de entre 50 y 54 años; 7 de cada 10, de entre 30 y 34 años y entre 40 y 44
años; y 4 de cada 10, entre 15 y 29 años y entre 35 y 39 años.
• 6 de cada 10 personas con orientación sexo-afectiva distinta a la hete-
rosexualidad que pertenecen a niveles económicos altos consideran que
los principales problemas de las personas lesbianas, homosexuales y bi-
sexuales son los relacionados con la falta de aceptación. Mientras que las
personas de niveles económicos menores, piensan que principal problema
que enfrentan es la discriminación.
• 7 de cada 10 personas sí han comunicado su orientación y preferencia se-
xual a su madre y a sus amigos; 6 de cada 10 personas lo han comunicado
a su padre y a la gente con quienes trabajan o estudian. Sólo 4 de cada 10
lo han comunicado a su comunidad religiosa o congregación.
• Las mujeres con preferencia sexual distinta a la heterosexual comunican,
en menor porcentaje que los hombres, su orientación sexual a la madre
y al padre (4 de cada 10 no se lo han dicho a ninguno). 6 de cada 10
hombres con preferencia sexual distinta a la heterosexual se lo comu-
nican al padre, 7 a la madre. 5 de cada 10 mujeres lo comunican tanto
a una como al otro. 7 hombres y 7 mujeres de cada 10 comunican su
orientación sexual a todos sus amigos, y 2 de cada 10 lo comunican a
algunos amigos.
• En el ámbito laboral o escolar, la proporción de quienes sí lo han comuni-
cado es de 7 de cada 10 mujeres, y 6 de cada 10 hombres.
• 8 de cada 10 mujeres piensan que es mejor que las personas hagan públi-
ca su preferencia sexual, mientras que 6 de cada 10 hombres homosexua-
les coinciden con ese planteamiento. En sentido contrario, una de cada 10
mujeres piensa que es mejor que no hagan pública su preferencia sexual y
1 de cada 10 hombres también lo piensan así.
• 7 de cada 10 mujeres y hombres con orientación sexo-afectiva distinta a
la heterosexualidad están totalmente de acuerdo y de acuerdo en que en
México no se respetan sus derechos.
• En la mayoría de las regiones de México las personas lesbianas, homosexua-
les o bisexuales manifiestan estar totalmente de acuerdo y de acuerdo en

71
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

que en México no se respetan sus derechos. En la región de Hidalgo, More-


los, Puebla y Tlaxcala la mitad de los entrevistad@s señaló estar totalmente
en desacuerdo y desacuerdo en parte.
• L@s entrevistad@s perciben más intolerancia de la policía y la gente de su
iglesia o congregación, en contraste con la que perciben de su familia, sus
amigos y los servicios de salud.27

Hay otras fuentes de información que revelan datos muy importantes sobre estas
expresiones de violencia de género. Por ejemplo, 67% de las mujeres transgénero
en la Ciudad de México reportan haber sido objeto de discriminación alguna vez en
su vida.28 En cuanto al acoso escolar en la Primera Encuesta Nacional sobre Bullying
Homofóbico en México, 67% de las y los participantes reportaron haber sido víc-
timas de bullying lesbofóbico y homofóbico en su etapa escolar.29 Y en el caso de
hombres homosexuales, 56% reportaron haber sido discriminados alguna vez en su
vida, según la Encuesta de sero-prevalencia en sitios de encuentro de hombres que
tienen sexo con otros hombres.30

Los crímenes de odio a la población lgtttbi que tienen como consecuencia los ho-
micidios por homofobia, lesbofobia o transfobia es una dura situación de la cual
se desconocen datos por diferentes circunstancias. Son las organizaciones de la
sociedad civil quienes se han dado a la tarea de identificar y cuantificar qué es lo
que pasa al respecto. En el Informe de Crímenes de Odio por Homofobia. Monitoreo
de Medios, elaborado por Letra S, se reconoce que en México (al menos) se han
sucedido 325 homicidios de personas lgtttbi de 2010 a 2014, de los cuales 219 víc-
timas fueron hombres, 100 víctimas fueron transexuales, transgénero y trasvestis y
6 víctimas fueron mujeres.31 Para la organización civil Letra S los elementos de odio
que generan la violencia anti-gay, lésbica y transgénero es un ejercicio activo en la
construcción del género:

• El odio basado en la diferencia sexual y de género es una emoción social


que se asienta en las fronteras entre diferencias de distinto tipo.

27
Cfr. conapred (2010). Encuesta Nacional contra la Discriminación 2010. México, disponible en:
http://www.conapred.org.mx/userfiles/files/Enadis-2010-DS-Accss-001.pdf
28
Cfr. Instituto Nacional de Salud Pública/Clínica Condesa/usaid y psi México (2013). Encuesta de
salud con sero-prevalencia de VIH a las mujeres transgénero en la Ciudad de México, México,
disponible en: http://condesadf.mx/pdf/ecuesta_trans2013.pdf
29
Cfr. Youth Coalition/l Coalición de Jóvenes por la Educación y la Salud Sexual (cojess) y Foro
Enehache (2012). Primera Encuesta Nacional sobre Bullying Homofóbico en México, México,
disponible en: http://homozapping.com.mx/2012/04/presentan-la-primera-encuesta-nacional-
sobre-bullying-homofobico-en-mexico/
30
Cfr. Resultados principales de: Instituto Nacional de Salud Pública/Centro de Investigación en
Evaluación y Encuestas (2012). Encuesta de sero-prevalencia en sitios de encuentro de hombres
que tienen sexo con hombres, México, disponible en: http://mex-910-g01-h.funsalud.org.mx/
productos/Resultados-encuesta-HSH.pdf
31
Cfr. Letra S, disponible en: http://www.v1.letraese.org.mx/

72
de las diversas manifestaciones de violencia de género

• El victimario actúa con un odio que no sólo es individual y psicológico sino


uno de carácter colectivo y social.
• Género y sexualidad son dos campos imprescindibles para comprender los
crímenes de odio por homofobia.

A nivel internacional 76 países tienen penalizada la homosexualidad. En México,


desde el lenguaje hasta las percepciones y por medio de prácticas se discrimina a la
diversidad sexual lgtttbi. Si queremos diseñar e impulsar intervenciones con fuerte
eficacia en la prevención de la violencia de género es fundamental tomar en con-
sideración esta expresión radical de la no aceptación de la diversidad como valor
central de la paz y la no violencia.

Recomendación
Se sugiere a la persona facilitadora que promueva una discusión colectiva a par-
tir de exponer el video “onu contra la homofobia”, que es parte de la Campaña
Libre e Igual del Alto Comisionado de las Naciones Unidas: https://www.youtube.
com/watch?v=iNwB98Xq94M

Oriente la reflexión colectiva con la siguiente pregunta: ¿qué desafíos y retos nos
plantea este mensaje para la prevención de la violencia de género?

Anote en el papelógrafo la síntesis de las respuestas surgidas tras la reflexión


colectiva para la recapitulación final.

Lecturas sugeridas

La formación de un campo de estudios: estado del arte sobre


sexualidad en México
http://www.clam.org.br/uploads/arquivo/Estado_del_Arte_Mexi-
co.pdf
Honrar la memoria: las víctimas de la homofobia, lesbofobia y
transfobia
https://www.youtube.com/watch?v=sYFNfW1-
sM8&list=PLulksUIM-KNF9lF4LZNKuowYe3eG9br48

Videos sugeridos

Levántate, contra la discriminación gay no a la homofobia, trans-


fobia y lesbofobia
https://www.youtube.com/watch?v=sYFNfW1-
sM8&list=PLulksUIM-KNF9lF4LZNKuowYe3eG9br48
¿Qué Pasa Si Juntas A Una Persona Gay Y A Una Homofóbica
En Una Sala Y Les Pides Que Se Abracen?
https://www.youtube.com/watch?v=2HrGrslms8&list=PlulksU
lM-KNF9lF4LZNKuowYe3eG9br48&index=11

73
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Violencia criminal y delictiva: mirándola con lentes


2.6 de género
En los últimos años en México se ha incrementado la violencia causada por el de-
lito común y por organizaciones criminales y cada vez se acortan más las brechas
entre una y otra. La violencia criminal tiene sus propias características, sus causas y
sus circunstancias cuando se trata de una o de otra. Sin embargo, en la última dé-
cada la violencia del crimen organizado se ha caracterizado por la crueldad, por la
venganza, por la exhibición de poder y por la intención de intimidar a quienes son
considerados rivales y a la sociedad en su conjunto.

Algunas de las prácticas criminales más comunes hoy en día son: la extorsión, el
secuestro, el narcotráfico, la trata de personas, el lavado de dinero, las ejecuciones
y las desapariciones forzadas. Por ejemplo, el Secretariado Ejecutivo del Sistema
Nacional de Seguridad Pública (sesnsp), a partir de los datos proporcionados por las
procuradurías y fiscalías del país, a principios del 2015 hizo pública información que
permite confirmar lo anterior:

• El balance del sesnsp revela que en 2014 se cometieron en México un mi-


llón 590 mil 282 delitos del fuero común en el país, cifra que, comparada
con el 2013, representa una disminución de 5.5%.
• El Estado de México fue la entidad en donde se cometieron más delitos,
con 240 mil 833, seguido del Distrito Federal con 179 mil 856. El top ten
lo completan Baja California, Guanajuato, Jalisco, Puebla, Tabasco, Chi-
huahua, Coahuila y Tamaulipas.
• La estadística ubica a Guerrero como el estado más violento en cuanto
a los asesinatos. Su índice en 2014 fue de 42.69 homicidios dolosos por
cada 100 mil habitantes, casi cuatro veces más que la media nacional. Le
siguieron Sinaloa, con una tasa de 33.3 crímenes; Chihuahua, con 29.5;
Morelos, con 21.9, y Baja California, con 20.8.
• Por su alta concentración de población, el Estado de México no aparece
entre las mayores tasas criminales, sin embargo, fue la entidad con más
denuncias por homicidio en 2014 con mil 994, cifra que, contrario a la
tendencia nacional, sí presentó un incremento de asesinatos respecto a
2013 en donde se registraron mil 932 casos.
• En cuanto a los secuestros, Tamaulipas tiene el primer sitio con una tasa de
7.48 plagios por 100 mil habitantes, muy por encima del promedio nacional
que es de 1.16 casos. Le siguen Morelos, con 6.06 secuestros; Tabasco, con
4.24; Guerrero, con 3.10, y Michoacán, con 1.82 plagios. Cabe señalar que
estas 10 entidades del país son las que acumularon más de 60% de todos los
delitos que se cometieron y denunciaron en el Ministerio Público en 2014.
• En los principales delitos de alto impacto hubo disminuciones desde la
perspectiva nacional. Los 15 mil 649 homicidios dolosos denunciados en
2014 con una disminución de 14.7% respecto a 2013. En cuanto a se-
cuestros, se registraron mil 394 casos, una disminución de 18%. Las ex-
torsiones sumaron 5 mil 775 casos, una caída de 29.6%.

74
de las diversas manifestaciones de violencia de género

Destacan de las anteriores cifras varias cosas. Por un lado, la vigencia de la violen-
cia letal; esto es, la tasa de homicidios sigue siendo extraordinariamente elevada
en varias zonas del país. Por otro lado, las modalidades de secuestro en las distin-
tas entidades federativas también se han ido transformando: actualmente cual-
quier persona puede ser víctima, tanto en las ciudades como en comunidades más
desfavorecidas. Estas modalidades van desde amenaza de secuestro, el secuestro
exprés o el secuestro que priva de la libertad por tiempo indefinido, tratando con
crueldad a la víctima para exigir el rescate correspondiente. Para quienes son vícti-
mas y para sus familias, el secuestro es la experiencia de una interminable agonía
que deja en ellas profundas secuelas emocionales. Llama la atención el uso de
altas tecnologías por parte de los plagiarios y la complicidad, con relativa frecuen-
cia, de los cuerpos policiales.

Asimismo, aunque las estadísticas reportan una disminución de casi 30%, lo cierto
es que la extorsión es una modalidad que llegó para quedarse, pues cada vez es
más frecuente que la gente sea extorsionada, principalmente por vía teléfonica.
Ello consiste en la intimidación de una persona mediante amenazas, contra la
libertad o integridad física propia, de sus familiares o contra su patrimonio, con
la finalidad de conseguir de ella trasferencias de dinero o comportamientos con-
trarios a su voluntad.

La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2014


(envipe) también arroja datos muy relevantes respecto a la incidencia delictiva, misma
que será difícil disminuir si no se moderniza el sistema de justicia, se incrementa la
tasa de denuncia y la eficiencia en la sanción a responsables, la reparación a las vícti-
mas y, sobre todo, si no se logra de manera decidida disminuir el nivel de impunidad.

Valga decir respecto a los datos siguientes que al igual que el incremento del robo,
también existe un marcado crecimiento en el uso de la violencia al cometerlo. La
violencia o amenaza en los robos suele involucrar el uso de arma de fuego o arma
blanca. En algunos casos, ya sea porque las víctimas del robo se resisten o porque el
victimario es inexperto o incapaz de someter a la víctima por medio de la amenaza
del arma, el atacante dispara, por lo cual algunos robos pueden derivar en heridas
graves u homicidios.

• Se estima que durante el 2013 se generaron 33.1 millones de delitos, aso-


ciados a 22.5 millones de víctimas.
• De los 33.1 millones de delitos estimados, la víctima estuvo presente en
55% de los casos, lo que representa 18.2 millones en términos absolutos.
• De los 22.5 millones de víctimas de 18 años y más, se estima que 49.9%
fueron hombres y 50.1 mujeres.
• El nivel de delitos no denunciados o que no derivaron en averiguación
previa en el país fue de 93.8 % el año pasado, mientras que en el 2012
alcanzó 92.1 por ciento.
• Cada día en México mueren 6 mujeres por crímenes de violencia de género.
Aunque la tendencia de muertes de mujeres se ha nivelado entre 2011 y
2013. En general ha habido menos muertes de mujeres que hombres: 35%

75
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

al nivel nacional y en las entidades federativas: Baja California, 34%; en Chi-


huahua, 38%, y Nuevo León, 36%.
• Las víctimas de delito por cada 100,000 habitantes ha incrementado en
Baja California cada año entre 2010 y 2013, de 30,943 hasta 39,507
(24.6% extorsión, 19.5% robo de vehículo y 12.7% robo en habitación).
• En Chihuahua, las cifras han bajado de 35,828 a 27,344 (21.2% extorsión,
20% robo de vehículo y 19.5% robo en habitación), en Nuevo León in-
crementó en 2012 de 27,962 en 2010 a 31,316 en 2012 y después bajo
hasta 26,516 en 2013 (17.9% extorsión, 17% robo de vehículo y 26.3%
robo o asalto en la calle).

En cuanto a la percepción de inseguridad:

• Para 58.1% de la población encuestada, la inseguridad y la delincuencia


son los problemas más importantes que aqueja su lugar de residencia.
• Le siguen el desempleo, para 46.1% de la población encuestada, y 37.7%
mencionó el aumento de precios.
• Entre los motivos que llevan a las víctimas de un delito a no denunciar
están circunstancias atribuibles a los gobernantes, como considerar la de-
nuncia una pérdida de tiempo y la desconfianza en la autoridad, con 65.6
por ciento.
• Entre marzo y abril del 2014, la percepción de inseguridad en 95,516 vi-
viendas de todas las entidades federativas llegó a 73.3% de la población
de 18 años, mientras que en el 2013 fue de 72.3% entre la población
mayor de 18 años en el país.
• 84.4% identifica a la Marina como la autoridad que mayor confianza le
inspira y por nivel de confianza, a esta institución le sigue el Ejército, con
80.7 por ciento.

Los datos sobre percepción de inseguridad están relacionados con múltiples fac-
tores que incluyen la cobertura noticiosa del delito, los relatos ciudadanos y la
falta de confianza interpersonal y en las instituciones. Pero al mismo tiempo son
necesarias mayores distinciones respecto a las diferencias en las percepciones de
inseguridad en mujeres y hombres, así como las diferencias entre la percepción
de inseguridad y el porcentaje de personas que han sido víctimas del delito. La
crisis de inseguridad y criminalidad que se ha experimentado en diversas zonas
del país permite afirmar que la violencia criminal no es homogénea. Ni el delito
menor ni el abuso de autoridad ni la impunidad ni la criminalidad organizada se
dimensionan de la misma manera ni se viven de igual forma por parte de las ciu-
dadanas que de los ciudadanos en las distintas regiones de México. Las percep-
ciones diferenciadas de unas y otros están íntimamente relacionadas justamente
con el impacto diferenciado de género que ha excluido a las mujeres de distintos
espacios de la vida social.

Ciertamente siempre es mayor la percepción de inseguridad que la victimización


directa. Por ello, la opinión de las ciudadanas y los ciudadanos es un parámetro
fundamental para observar la dimensión y la intensidad de la inseguridad y para

76
de las diversas manifestaciones de violencia de género

promover una prevención con enfoque de género. Es percepción de inseguridad el


temor según el género, la situación social y la de edad.

Si contemplamos estas variables es posible afinar la mirada y crear evidencia sólida


para esclarecer cómo es que el miedo afecta la vida individual, comunitaria y social
de forma diferenciada a las ciudadanas y ciudadanos. Una evidencia que ilustra
cómo el miedo afecta a las y los mexicanos es que regularmente en muchas de las
encuestas de victimización que se realizan en México, las y los encuestados mani-
fiestan la necesidad de cambiar su lugar de residencia por temor a ser víctima del
delito. Sin embargo, cuando privilegiamos el enfoque de género para comprender
cómo el miedo afecta de maneras diferenciadas a mujeres y hombre se puede con-
cluir que la agudización de la crisis de violencia e inseguridad ha mermado mucho
más la participación e inclusión de las mujeres en diversas actividades comunitarias,
laborales, sociales y culturales, precisamente por el temor a ser víctimas de violencia
de género en los espacios públicos.

Así, se puede afirmar que la violencia en México sigue produciendo muertos, huér-
fanos, viudas; dolor en las almas de las niñas, niños y adolescentes que han visto pe-
recer a sus padres, a sus madres, a sus herman@s, a sus abuel@s. Además, produce
discapacitad@s físicos y traumatizad@s psicológica y emocionalmente. Incrementa
también los hogares monoparentales que son estructuras familiares más vulnerables
ante la falta de empleos. Especialmente en el caso de la violencia de género, la exten-
sión de estas violencias se corona con la ineficiencia e insensibilidad del aparato de jus-
ticia o de los servicios de seguridad, salud y protección que debieran atender a las mu-
jeres en la prevención o atención de casos, así como en la procuración de justicia, por
lo que la violencia institucional en contra de las mujeres se intensifica hasta este último
nivel, de ahí que un alto porcentajes de las víctimas de delitos no quieran denunciar.

En los contextos violentos, la noción de riesgo ha contribuido a construir la percep-


ción de inseguridad en los distintos ámbitos de la vida social de ciudades y comu-
nidades. A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana
2014 se puede concluir que el que exista el temor de que se produzca un acto
violento sin haberlo vivido directamente es ya un dato subjetivo de inseguridad que
alerta contra todo aquello que no es conocido y termina avalando las medidas de
mano dura que demandan las y los ciudadanos y las comunidades. Así, se tienen los
siguientes indicadores:

• 67.9% de la población de 18 años y más consideró que vivir en su ciudad


es inseguro. Este indicador da referencia de la percepción en diciembre del
2014, lo que representa un aumento de 0.9 puntos en comparación con el
trimestre de septiembre, cuando fue de 67 por ciento.
• Para el último mes del 2014, 68.3% de los encuestados manifestó que en
los últimos tres meses atestiguó consumo de alcohol en las calles, 67.9%
vio robos o asaltos y 60% presenció actos de vandalismo como grafitis y
daños, entre otros.
• En cuanto a las expectativas sobre las condiciones de la seguridad, la po-
blación opinó mayoritariamente que serán negativas en vez de favorables.

77
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Según los datos, 35.3% considera que “seguirá igual de mal”, 27.9% prevé
que “empeorará”, 20.2% considera que “seguirá igual de bien” y 15.1%
estima que “mejorará”.

Por otra parte, una de las expresiones más tenaces de la violencia criminal y de gé-
nero que se sucede hoy en México es la trata de personas que oprime, esclaviza y
vulnera a las personas. Son las mujeres, niñas, niños, adolescentes, adult@s mayores
y migrantes las principales víctimas de la trata de personas.

Según el Protocolo de Palermo la trata de personas tiene que ver con la capta-
ción, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurrien-
do a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción; al rapto, al
fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, o a
la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento
de una persona que tenga autoridad sobre otra con fines de explotación. Esa ex-
plotación incluye, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras
formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o
las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos
(Protocolo de Palermo, Artículo 3a).32

La trata de personas es un problema mundial y un delito que priva la dignidad de


millones de personas alrededor del mundo. México no es la excepción. La mayoría
de las víctimas en situación de trata en nuestro país son nacionales y mujeres. Sin
embargo, la trata de personas también está asociada con la población migrante o
refugiada. Quienes tratan a las personas engañan a las mujeres, hombres e infantes
y les someten a situaciones de explotación y de violencia con dolo y crueldad reite-
rada. Si bien la forma más conocida de trata de personas es la explotación sexual,
cientos de miles de víctimas también son objetos de trata con fines de trabajo for-
zoso, subordinación doméstica, indigencia infantil o extracción de órganos (United
Nations Office on Drugs and Crime).

La Ley General para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en Materia de Trata
de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos men-
ciona en su Artículo 10 que la trata es:

[…] toda acción u omisión dolosa de una o varias personas para captar, engan-
char, transportar, transferir, retener, entregar, recibir o alojar a una o varias perso-
nas con fines de explotación; se le impondrá de 5 a 15 años de prisión y de un mil
a veinte mil días de multa, sin perjuicio de las sanciones que correspondan para
cada uno de los delitos cometidos, previstos y sancionados en esta Ley y en los
códigos penales correspondientes.

En esta Ley se entiende por explotación de una persona a:

32
Protocolo de Palermo, disponible en: http://www.accem.es/ficheros/documentos/pdf_trata/
Protocolo_Palermo_-_ESP.pdf

78
de las diversas manifestaciones de violencia de género

I. La esclavitud, de conformidad con el artículo 11 de la presente Ley;


II. La condición de siervo, de conformidad con el artículo 12 de la presente Ley;
III. La prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, en los términos de
los Artículos 13 a 20 de la presente Ley;
IV. La explotación laboral, en los términos del Artículo 21 de la presente Ley […]

Pese a la existencia de este importante instrumento jurídico, el Informe Anual de


Datos Estadísticos y Georreferenciados del Sistema Alerta Roja (sar) de la Coalición
Contra el Tráfico de Mujeres y Niñas en América Latina y el Caribe (catwlac), eviden-
ció que hasta el 2012 el Sistema de Alerta Roja refiere que los principales estados
de la República Mexicana de destino de trata interna son: Distrito Federal, Chiapas,
Puebla, Morelos, Estado de México, Oaxaca, Baja California, Hidalgo y Tabasco.

Asimismo, el Programa Nacional para Prevenir, Sancionar y Erradicar los Delitos en


Materia de Trata de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas de es-
tos Delitos 2014-2018 (dof, 2014), de la Organización de las Naciones Unidas (onu),
refiere que miles de víctimas de trata son utilizadas con fines de explotación sexual,
venta de órganos y trabajos forzados, lo que afecta a 21 millones de persona,33 so-
bre todo mujeres, niñas y niños, y genera ganancias para la delincuencia de 32 mil
millones de dólares. 

La onu señala que la trata es el tercer crimen en la lista de delitos de las autori-
dades internacionales, sólo después del tráfico de armas y drogas. México ocupa
el segundo lugar de entre los países donde este flagelo tiene mayor presencia. Por
lo regular, la trata es una forma de violencia-delito por parte de la delincuencia or-
ganizada y recurre a prácticas migratorias y transnacionales para lograr sus fines de
esclavitud. De ahí que resulte tan vital avanzar en los diagnósticos que esclarezcan
los puntos de origen, tránsito o destino de tratantes y víctimas para hacer llegar
información de calidad y realizar intervenciones locales a nivel local que prevengan
esta expresión de la violencia de género.

33
Ver: Estimación Mundial sobre el Trabajo Forzoso, Resumen Ejecutivo, Organización Interna-
cional del Trabajo, 2012, disponible en http://www.ilo.org/global/about-the-ilo/newsroom/news/
WCMS_181993/lang--es/index.htm; consultado el 9 de octubre de 2015.

79
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere impulsar una reflexión colectiva sobre la relación entre violencia
criminal o delictiva y violencia de género a partir de las siguientes preguntas
disparadoras:

• ¿Cómo observan ustedes que la violencia criminal o delictiva tiene una


estrecha relación con lo que entendemos por violencia de género en sus
municipios y comunidades?
• ¿Tenemos información cuantitativa y cualitativa que nos permita dimen-
sionar de mejor manera esta relación y a partir de ello impulsar iniciati-
vas de prevención de la violencia de género?

La persona facilitadora anota las respuestas colectivas de manera sintética para


la retroalimentación final.

Lecturas sugeridas

Un país que cubre sus espejos


http://redaccion.nexos.com.mx/?p=7308
Diagnóstico sobre la Situación de la Trata de Personas en
México
http://200.33.14.34:1033/archivos/pdfs/diagnosticoTrataPerso-
nas.pdf

Videos sugeridos

Alma. Cortometraje contra la trata de personas


https://www.youtube.com/watch?v=ExKrOTNzd8Y
Trata de Mujeres de Tenancingo a Nueva York. Documental
https://www.youtube.com/watch?v=dN7Ur1uV6vo

80
3.

Conocimiento básico del marco


institucional y normativo vigente en
el Estado mexicano para prevenir la
violencia de género

Legislación mexicana para prevenir, atender, sancionar


y erradicar la violencia y discriminación por género 3.1
Desde hace ya varias décadas las naciones han venido avanzando de manera decidi-
da en la comprensión, estudio, reconocimiento y atención de la violencia que atenta
contra los derechos humanos, especialmente los de las mujeres y niñas. Como ya se
ha explicado antes, esto no es casual, sino que es producto de la lucha internacional
y nacional de las mujeres porque se reconozca que la violencia contra ellas no es un
problema de “índole personal”, sino un problema social, con enormes repercusiones
en el plano de su seguridad, desarrollo y paz. Lamentablemente el rubro que más
tarde se ha atendido es justo el de una eficaz, decidida e innovadora prevención
que parta de esa visión más amplia que ofrece el concepto de violencia de género
y donde la violencia que se ejerce contra las mujeres se pueda comprender desde
su especificidad, pero también en un plano más relacional con las otras muchas
expresiones que hoy se observan con respecto a este flagelo y que ha agudizado y
exacerbado aún más la violencia contra las mujeres.

Como se ha expresado desde la introducción de este Manual de capacitación el


objetivo fundamental es fortalecer nuestras experiencias en el diseño y puesta en
marcha de iniciativas que la política pública y el marco jurídico con el que hoy cuenta
México ya posibilita en materia de prevención. Se trata de una plataforma jurídica
interesante en materia de derechos humanos. Sin embargo, hay que mencionar que
en términos de la realidad violenta, insegura y criminal que ha venido viviendo el
país en los últimos 20 años esa plataforma jurídica no ha garantizado la adecuada
acción del Estado mexicano para hacer respetar, proteger, promover y garantizar
una vida libre de violencia para todas y todos.

Aunque ello es así y hay muchas evidencias que así lo demuestran (las cifras de fe-
minicidios, desapariciones forzadas, violencias intrafamiliar, violencia comunitaria,

81
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

tortura, homicidios, etcétera), también es verdad que es desde ese marco jurídico
que es posible impulsar con otras lógicas acciones afirmativas, programas, planes,
investigaciones e intervenciones preventivas que pueden achicar las brechas de des-
igualdad de género que hoy afectan a mujeres y hombres de diversas edades, etnias,
experiencia social, preferencias sexo-afectivas, etcétera. ¿Esto qué significa? Que el
diseño y puesta en marcha de iniciativas preventivas demanda el conocimiento del
marco jurídico que cobija las políticas públicas actuales en materia de igualdad y no
discriminación de género.

Lo anterior permite, en nuestros planteamientos, lógicas técnicas y de instrumenta-


ción, contribuir a acortar la brecha entre el reconocimiento formal de los derechos
consagrados en el marco normativo y jurídico y su ejercicio, al tiempo que permiten
comprender las obligaciones institucionales que en dichos marcos también tienen
las dependencias públicas, que deben ser líderes y aliados estratégicos justamente
en todo proceso preventivo.

Así pues, entre más clara se tenga la plataforma jurídica, estarán mejor sustentadas
las orientaciones fundamentales de la acción preventiva que tiene que intervenir en
distintos niveles:34

• Individual: fortaleciendo la autonomía, la capacidad y la participación de


mujeres y hombres en la prevención de la violencia de género y donde
haya un fuerte énfasis en la apropiación de los derechos que el marco
jurídico otorga, dando validez así a sus reclamos, demandas e intereses.
• Social-comunitario: fortaleciendo el capital social de las comunidades a
través de la dimensión asociativa formal y de acceso a las redes sociales
primordiales para adquirir información, intercambiar recursos de apoyo
para la prevención en el hogar, la comunidad y los espacios públicos que
se comparten.
• Cultural-ideológico: fortaleciendo la transformación de normas sociales,
prejuicios y estereotipos de género que restringen la actuación positiva,
justa y democrática de mujeres y hombres, a través de actividades cultu-
rales y comunitarias que hagan visibles otras formas de ser, expresarse y
hacer distintas y que promuevan otras relaciones entre los géneros.

Dicho lo anterior, se recomienda recordar que desde 2001 se expidió la Ley del
Instituto Nacional de las Mujeres. Una ley muy importante, ya que entre sus atri-
buciones destacan la incorporación de la perspectiva de género en la planeación
nacional del desarrollo, programación y presupuesto de egresos de la Federación;
además de estimular la incorporación de la perspectiva de género en las políticas
públicas, en la elaboración de programas sectoriales o, en su caso, institucionales

34
Estos niveles son sugeridos en inmujeres (2008). Guía metodológica para la sensibilización en
género. Derechos humanos de las mujeres. Vol. 3. México. pp. 34 y 35. Sin embargo, se retoman
estas dimensiones y se presentan desde una lógica más amplia y relacional con la propuesta com-
prensiva e inclusiva de la violencia de género que este Manual de capacitación propone.

82
conocimiento básico del marco institucional y normativo vigente en
el estado mexicano para prevenir la violencia de género

específicos, así como en las acciones de las dependencias y entidades de la Admi-


nistración Pública Federal.

Posterior a esta ley, se suman dos avances legislativos que han marcado un prece-
dente en la institucionalización de la perspectiva de género. En primer momento se
dió la promulgación de la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres
(2006), que establece la obligación de garantizar la igualdad entre mujeres y hom-
bres, al mismo tiempo que promueve los mecanismos institucionales que provean el
cumplimiento de la igualdad sustantiva: el Sistema Nacional de Igualdad, la Obser-
vancia en Materia de Igualdad y el Programa Nacional para la Igualdad entre Muje-
res y Hombres, que toma en cuenta las necesidades de los estados, el Distrito Fede-
ral y los municipios, así como las particularidades de la desigualdad en cada región.

Después llegó la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia
(2007), donde se crea el Sistema Nacional para Prevenir, Atender, Sancionar y Erra-
dicar la Violencia contra las Mujeres, y el Programa Integral para Prevenir, Atender,
Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.

Con el transcurso de los años el progreso legislativo ha dado cumplimiento al marco


legal antes mencionado y por tanto se generó una coordinación entre los poderes Le-
gislativo y Ejecutivo. Así, desde el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejer-
cicio fiscal 2008 se incorporó un anexo que determina las Erogaciones para la Igualdad
entre Mujeres y Hombres, el cual impulsa la igualdad de oportunidades a partir de la
incorporación de la perspectiva de género en el diseño, elaboración y aplicación de
los programas de la Administración Pública Federal (apf).

Asimismo se incorporaron reformas a la Ley Federal de Presupuesto y Responsa-


bilidad Hacendaria y a la Ley de Planeación (2012). Sobre todo, en la Ley Federal
de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria se establece que los recursos que se
asignen a los programas presupuestarios y a las inversiones contenidas en el Anexo
Transversal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres no podrán reducirse, salvo
los casos previstos en dicha ley. Y en el caso de la planeación con perspectiva de
género, también se incorpora como principio la igualdad de derechos entre mujeres
y hombres y la perspectiva de género en todo proceso de planeación de la apf.

A continuación sugerimos la revisión y lectura de las leyes más relevantes en materia


de no discriminación, igualdad de género y derechos humanos que son fundamen-
tales y pueden dar sustento a toda propuesta y desarrollo de acciones preventivas
en el ámbito local:

• Gobierno de la República (1917). Constitución Política de los Estados


Unidos Mexicanos. Última reforma dof 10-07-2015. Disponible en: http://
www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/htm/1.htm
• Gobierno de la República (2001). Ley del Instituto Nacional de las Muje-
res. Última reforma dof 09-04-2012. Disponible en: http://www.inmujeres.
gob.mx/inmujeres/images/stories/normateca/legislacion2014/ley%20in-
mujeres.pdf

83
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

• Gobierno de la República (2003). Ley Federal para Prevenir y Eliminar la


Discriminación. Última reforma dof 20-03-2014. Disponible en: http://
www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/262.pdf
• Gobierno de la República (2006). Ley General para la Igualdad entre Mu-
jeres y Hombres. Última reforma dof 04-06-2015. Disponible en: http://
www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGIMH_040615.pdf
• Gobierno de la República (2007). Ley General de Acceso de las Mujeres a
una Vida Libre de Violencia. Última reforma dof 15-01-2013. Disponible
en: http://www.inmujeres.gob.mx/inmujeres/images/stories/normateca/
legislacion2014/lgamvlv.pdf
• Gobierno de la República (2012). Ley General para Prevenir, Sancionar y
Erradicar los Delitos en materia de Trata de Personas y para la Protec-
ción y Asistencia a las Víctimas de estos delitos. Última reforma dof 19-
03-2014. Disponible en: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/
LGPSEDMTP.pdf
• Gobierno de la República (2014). Ley General de los Derechos de Niñas,
Niños y Adolescentes. dof 4-12-2014. Disponible en: http://www.diputa-
dos.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LGDNNA_041214.pdf

Es fundamental también no olvidar que en junio del 2011 se llevó a cabo la re-
forma constitucional en derechos humanos. Se trata de una de las reformas en la
materia más importante que se ha dado en México. Es importante tener especial-
mente presente los Artículos 1, 4 y 133, que abordan la no discriminación y por
tanto la igualdad de género. A continuación se comparten las modificaciones (en
cursivas) realizadas al Artículo 1 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos:

Artículo 1°. En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los
derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados interna-
cionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para
su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los
casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de conformidad


con esta Constitución y con los tratados internacionales de la materia favore-
ciendo en todo tiempo a las personas la protección más amplia.
 
Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de
promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad
con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresivi-
dad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las
violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los esclavos del
extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por este solo hecho, su
libertad y la protección de las leyes.
 

84
conocimiento básico del marco institucional y normativo vigente en
el estado mexicano para prevenir la violencia de género

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o nacional,


el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las condiciones de
salud, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil o cual-
quier otra que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o
menoscabar los derechos y libertades de las personas.35

Recomendación
Se sugiere la lectura del ánalisis sobre la reforma constitucional en derechos
humanos y sus principales novedades realizado en este breve artículo del jurista
Miguel Carbonell: http://www.miguelcarbonell.com/articulos/novedades.shtml

También se pueden presentar los videos ahí contenidos para facilitar una dis-
cusión sobre las posibilidades que abre dicha reforma para la prevención de la
violencia de género.

Lecturas sugeridas

De papel, derechos de las mujeres mexicanas


http://contralinea.info/archivo-revista/index.php/2013/01/15/de-
papel-derechos-de-las-mujeres-mexicanas/
La discriminación y el derecho a la no discriminación
http://www.cndh.org.mx/sites/all/doc/cartillas/2_Cartilla_Discri-
minacion.pdf

Videos sugeridos

Racismo en México Prueba con Niños


https://www.youtube.com/watch?v=FkVq71SWglc
¿Cuál es la relación entre valores y derechos?
https://youtu.be/0FLSupzkRJw

Obligatoriedad del Estado mexicano ante el Sistema


Interamericano de Derechos Humanos para prevenir,
atender, sancionar y erradicar la violencia y
discriminación por género 3.2
México se ha adherido y ha signado diversos instrumentos internacionales que for-
man parte de la Carta Universal de los Derechos Humanos y cuyos mecanismos de

35
Fuente: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, disponible en: http://www.
diputados.gob.mx/LeyesBiblio/htm/1.htm

85
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

seguimiento son parte sustancial del Sistema de las Naciones Unidas para la promo-
ción y la defensa de los derechos humanos. Se trata de un extenso marco normativo
vigente en materia de derechos humanos que obliga al Estado mexicano a promover
y proteger el derecho a la no discriminación y a las garantías de igualdad entre mu-
jeres y hombres.

Desde la fundación de la onu, la discriminación en función del sexo de las personas


fue prohibida. Además, el principio de igualdad de derechos entre mujeres y hom-
bres quedó consagrado en la Carta de las Naciones Unidas de junio de 1945 (onu
Mujeres) y posteriormente quedó asentado en la Declaración Universal de Derechos
Humanos (1948) desde su Artículo primero: “Todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Esto significa que todas las personas tenemos todos los derechos y libertades procla-
mados en esta declaración, sin distinción alguna de sexo, edad, lugar de nacimiento,
raza, religión, origen social, social, condición socioeconómica, etcétera. ¿Y por qué
resulta tan fundamental tener claro este principio normativo que hace las veces de
paraguas de toda normativa internacional a favor de la no discriminación e igualdad
entre mujeres y hombres? Porque cuando se ejerce violencia contra las personas se
está atentando contra los derechos humanos y se considera que la obligación de
todos los Estados Parte (entre los que está México) es realizar acciones que garan-
ticen su prevención, atención, sanción y erradicación. Y, por ende, que favorezcan
contextos donde igualmente se garanticen las libertades y la ausencia de necesida-
des y temores.

Por ello, vale la pena conocer algunos de los instrumentos internacionales a favor
de la igualdad entre mujeres y hombres que pueden ser referente clave para toda
iniciativa que se pretenda emprender a nivel municipal en materia de prevención de
la violencia de género. Para ello, se sugiere la lectura de los dos siguientes folletos
de onu Mujeres:

• Las expectativas son altas (2011), que ayuda a comprender los enormes
desafíos que todo país, ciudad y comunidad tienen hacia delante para al-
canzar la igualdad de género. Disponible en: http://www.unwomen.org/~/
media/headquarters/media/publications/es/unwomenbrochurees.pdf
• La igualdad de género, elaborado por onu Mujeres y donde queda asenta-
da una clara diferencia entre los conceptos de igualdad de género y equi-
dad de género. Disponible en: http://lac.unwomen.org/~/media/field%20
office%20americas/documentos/publicaciones/foll%20igualdadg%20
8pp%20web%20ok2.pdf

86
conocimiento básico del marco institucional y normativo vigente en
el estado mexicano para prevenir la violencia de género

Recomendación
Se sugiere dividir a l@s participantes en dos grupos (A y B) y que cada uno haga
un ejercicio de reflexión colectiva para compartir en plenaria y donde respondan
a la siguiente pregunta:

• ¿Qué desafíos nos plantea esta información para impulsar intervencio-


nes y acciones en materia de prevención de la violencia de género?

La persona facilitadora debe ayudar a que los equipos sean concretos en su


exposición y anotar en papelógrafo, de manera síntetica, lo que plantea cada
equipo.

Ahora bien, a partir de la exposición de contenidos que hemos venido trabajando,


vale la pena prestar atención a la Convención sobre la Eliminación de Todas las For-
mas de Discriminación contra la Mujer (cedaw, por sus siglas en íngles) adoptada por
la Asamblea General de Naciones Unidas en 1979. Ésta es conocida como la carta
magna de los derechos humanos de las mujeres y como la más importante conven-
ción en los derechos de las mujeres a nivel hemisférico. México la ratificó en 1981 y
obliga al Estado mexicano a impulsar la igualdad y erradicación de la violencia que
se ejerce contra la diversidad de mujeres, así como promover programas y acciones
en todas las esferas públicas y ámbitos de gobierno con este mismo fin.

El Protocolo Facultativo de la cedaw (documento que establece los procedimientos


a seguir en relación con el tratado suscrito) complementa el marco jurídico para la
aplicación de las disposiciones de la convención al otorgar a las mujeres la posibi-
lidad de acceder a los recursos necesarios para reivindicar sus derechos humanos.

Asimismo, resulta fundamental conocer y prestar especial atención a la Conven-


ción Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mu-
jer, adoptada en Belém, la capital del estado brasileño de Pará (de ahí que se le
conozca como la Convención Belém do Pará), suscrita por la mayoría de los países
de la región y ratificada por México el 19 de junio de 1998. Ésta es un importante
instrumento jurídico que da cobijo a una comprensión más amplia de la violencia
de género.

Esta convención es donde por primera vez se reconoce que la violencia de género
(particularmente en una de sus expresiones más agudas y drámaticas que es la vio-
lencia contra las mujeres, jóvenes y niñas) la viven éstas tanto en el espacio privado
como en el público; y por tanto deben protegerse los derechos de las diversidad de
mujeres y promover el desarrollo de estrategias, proyectos y acciones preventivas
que busquen eliminar las situaciones que les afectan en todos los ámbitos de la vida
social (desde los más íntimos, privados o “familiares” hasta los comunitarios, socia-
les, educativos y políticos).

87
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

A continuación se incluyen los cuatro principales Artículos que le dan fuerza a una
visión multicomprensiva de la violencia de género y que hacen énfasis en su expre-
sión contra la diversidad de mujeres:

• Artículo 1. Violencia contra la mujer: cualquier acción o conducta, basada


en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psico-
lógico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado.
• Artículo 2. Se entenderá que violencia contra la mujer incluye la violencia
física, sexual y psicológica:
a. que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en
cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor com-
parta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer y que
comprende, entre otros, violación, maltrato y abuso sexual;
b. que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier
persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual,
tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro y aco-
so sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones edu-
cativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar, y
c. que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, don-
dequiera que ocurra.
• Artículo 3. Toda mujer tiene derecho a una vida libre de violencia, tanto en
el ámbito público como en el privado.
• Artículo 4. Toda mujer tiene derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y
protección de todos los derechos humanos y a las libertades consagradas
por los instrumentos regionales e internacionales sobre derechos huma-
nos. Estos derechos comprenden, entre otros:
a. el derecho a que se respete su vida;
b. el derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral;
c. el derecho a la libertad y a la seguridad personales;
d. el derecho a no ser sometida a torturas;
e. el derecho a que se respete la dignidad inherente a su persona y
que se proteja a su familia;
f. el derecho a igualdad de protección ante la ley y de la ley;
g. el derecho a un recurso sencillo y rápido ante los tribunales com-
petentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos;
h. el derecho a libertad de asociación;
i. el derecho a la libertad de profesar la religión y las creencias
propias dentro de la ley. Y
j. el derecho a tener igualdad de acceso a las funciones públicas
de su país y a participar en los asuntos públicos, incluyendo la
toma de decisiones.

Nuestro país también ha suscrito otros instrumentos internacionales relacionados


con la no discriminación contra las mujeres y ha asumido compromisos irreductibles
para avanzar en materia de igualdad de género: la Convención Americana sobre De-
rechos Humanos (1969); la Declaración y el Programa de Acción de Viena (1993); el

88
conocimiento básico del marco institucional y normativo vigente en
el estado mexicano para prevenir la violencia de género

Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe (1994);


la Declaración y el Programa de Acción de El Cairo (1994); la Plataforma de Acción
de Beijing (1995); la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las
Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad (1999); los Obje-
tivos de Desarrollo del Milenio (2000); el Programa Interamericano sobre la Pro-
moción de los Derechos Humanos de la Mujer y la Equidad e Igualdad de Género
(2000); el Consenso de México (2004); el Consenso de Quito (2007), y el Convenio
sobre el Trabajo Decente para las Trabajadoras y Trabajadores Domésticos (2011),
entre otros.36

Por ejemplo, la Plataforma de Acción de Beijing (1995)37 establece que los meca-
nismos institucionales para el adelanto de la mujer se han orientado, entre otras
cosas, a diseñar, fomentar, aplicar, ejecutar, vigilar, evaluar, estimular y movilizar el
apoyo de políticas que promuevan el adelanto de la mujer. La Novena Conferencia
Regional de la Mujer de América Latina y el Caribe, Consenso de México (2004),38
señala el compromiso de los gobiernos para asegurar la plena incorporación de la
perspectiva de género en todos los planes y programas de gobierno, con especial
énfasis en el fortalecimiento de los mecanismos institucionales para el adelanto de
las mujeres. Además, enfatiza la necesidad de fortalecer los mecanismos nacionales
para el adelanto de la mujer con recursos financieros y humanos, y reforzar su capa-
cidad política y la consolidación de su rango institucional al más alto nivel, a fin de
que puedan cumplir sus mandatos con eficacia y eficiencia.

Por último, es importante hacer mención a la Décima Conferencia Regional de la


Mujer de América Latina y el Caribe, Quito, Ecuador, Consenso de Quito,39 que
alude a los países que se comprometieron a adoptar medidas en todos los ámbitos
necesarios, incluidas medidas legislativas, presupuestarias y reformas instituciona-
les, para reforzar la capacidad técnica y de incidencia política de los mecanismos
gubernamentales para el adelanto de las mujeres, así como garantizar que alcancen
el más alto nivel jerárquico en la estructura del Estado y se fortalezca la instituciona-
lidad de género en su conjunto, a fin de que puedan cumplir sus mandatos.

En toda acción estratégica de prevención de la violencia de género es importante


hacer referencia al Sistema Interamericano de Derechos Humanos, especialmente a
todos aquellos instrumentos que tienen una relación directa con la protección de
los derechos humanos, de conformidad con los Artículos 1 y 133 de la Carta Magna
de nuestro país: son ley suprema y por tanto están sujetos de ser aplicados. Por
supuesto, resulta vital darle un fuerte seguimiento a los compromisos suscritos por
el Estado mexicano en materia de protección y cumplimiento de los derechos de la

36
Tomado del Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación contra las
Mujeres, 2013-2018.
37
Naciones Unidas (1995). Declaración y Plataforma de Acción de Beijing. Cuarta Conferencia
Mundial sobre la Mujer.
38
Naciones Unidas (2004). Comisión Económica para América Latina y el Caribe, cepal.
39
Naciones Unidas (2007). Comisión Económica para América Latina y el Caribe, cepal.

89
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

diversidad de mujeres, quienes históricamente han sido las principales víctimas de


la violencia de género. Particularmente (y como ya se mencionó) hay que tomar en
cuenta la relevancia de la Convención para la Eliminación de Todas las Formas de
Discriminación contra la Mujer (cedaw) y la Convención Interamericana para Prevenir,
Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Belém Do Pará, 1984).

Sin embargo, también resulta fundamental echar mano de todos aquellos tra-
tados, algunos referidos ya en el folleto La Igualdad de Género (onu Mujeres),
que abordan desde una lógica inclusiva y amplia la importancia de transformar
la discriminación que se ejerce contra mujeres y hombres y que atenta contra sus
derechos y libertades.

Lecturas sugeridas

Informes de México sobre cumplimiento cedaw


http://cedoc.inmujeres.gob.mx/InfoCEDAW.php
Convención de Belém do Pará/Inmujeres
http://inmujeres.gob.mx/index.php/ambito-internacional/con-
vencion-de-belem-do-para

Videos sugeridos

Aung San Suu Kyi: Defensora de los derechos de las muje-


res y las niñas
https://www.youtube.com/watch?v=rGHy59jKQRg
Michelle Bachelet: Cuando la equidad sea un hecho y no un
anhelo…
http://unwomen.org/es/digital-library/
videos?videoid=l7UVeeHulwg

90
4.

Seguridad ciudadana y prevención


de la violencia de género

Seguridad ciudadana, violencia social y violencia


de género: marco comprensivo para la acción
preventiva eficaz 4.1
Uno de los más grandes desafíos que enfrentamos en materia de seguridad ciudada-
na es generar mayores evidencias sobre la manera como se relacionan e interactúan
las violencias social, comunitaria, urbana y delictiva con las violencias de género.
Aunque los estudios de la violencia a nivel local han logrado establecer ciertos datos
sobre los ciclos de estas violencias cuyos efectos se sabe, distorsionan las actitudes
y el comportamiento en una sociedad dada. Con base en estas evidencias se puede
afirmar que la irrupción de la violencia en una comunidad o sociedad determinada
desplaza, a la corta y a la larga, la resolución pacífica de los conflictos. Lo anterior
viene de la mano del uso de armas, la generalización de los enfoques represivos y
una cultura extendida de normalización o glorificación de las agresiones físicas y la
violencia extrema.

En la actualidad, el debate sobre violencia social y delictiva ha encontrado una re-


novada veta de análisis en su articulación con el crimen organizado, las políticas
para su combate y las de seguridad nacional que todavía demandan un mayor co-
nocimiento y la formulación de nuevas categorías analíticas para abordar su mul-
ticomplejidad. Basta señalar, por ahora, que el fenómeno del crimen organizado
específicamente ha puesto en evidencia la cada vez mayor presencia de hombres,
jóvenes, niños, mujeres y niñas en diversos papeles y escenarios: como parte de las
organizaciones o como eslabón de las cadenas de distribución, sobre todo de dro-
gas y como mercancía (tráfico de personas para prostitución forzada, producción de
pornografía y divertimento de integrantes de las organizaciones).

Estas presencias muestran que las mujeres son víctimas, pero también pueden ser
victimarias, lo que debiera contribuir a problematizar la idea de que las mujeres,
en el mundo de la violencia vinculada al crimen organizado, no sólo son víctimas

91
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

colaterales de conflictos que no les competen. O por otro lado, la participación


activa de jóvenes hombres que son cooptados para engrosar las filas de los grupos
criminales, pero que al tiempo encuentran en ese mundo un modelo aspiracional
relacionado con el valor que en nuestra sociedad se le otorga al dinero fácil, al po-
der sin límite y a la instrumentalización de las mujeres como mercancia de la que se
puede disponer y tirar, entre otras cosas.

En ese sentido, sí se puede sostener que el complejo problema de violencia social


que enfrenta México está crudamente atravesado por el modo como se estable-
cen relaciones sociales a partir de los cuerpos sexuados y no de los cuerpos per
se. Esto es: de lo que aquí y ahora significa ser mujer y ser hombre, aunado a las
diversas categorías que ello atraviesa (ser niñ@, joven, pobre, ric@, emplead@ o
desemplead@, etcétera). Es esa relación lo que permite comprender no sólo la par-
ticipación diferenciada de mujeres y hombres en el crimen organizado, sino también
la forma como se han venido incrementando los índices de violencia de género en
aquellos espacios sociales donde la violencia social y delictiva tiene una presencia
avasalladora.

Ciertamente, la seguridad es un asunto de vital interés para la ciudadanía, vincula-


do con el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada. Pero independien-
temente de la dimensión e importancia de estos fenómenos y sus consecuencias
para la seguridad, las ciudades y las comunidades deben comprenderse mucho más
como escenarios de inseguridad por motivos que preceden a la actual relación entre
inseguridad y crimen organizado y las respuestas gubernamentales. Las ciudades y
las comunidades son espacios con historia donde se refleja un crecimiento desor-
denado, falta de sustentabilidad económica, una urbanización dispersa que genera
espacios desocupados, subutilizados e improductivos y, sobre todo, un diferenciado
acceso a los servicios básicos.

Todos los fenómenos anteriores conducen al deterioro económico, social y ambien-


tal y al decremento de la calidad de vida de sus habitantes. Las ciudades, además,
son escenarios de diversas manifestaciones de la violencia y la delincuencia. El Esta-
do mexicano ha respondido a la inseguridad con un modelo punitivo, que privilegia
el incremento de armas y policías y la represión del delito, y apenas hasta hace
muy poco ha comprendido la necesidad de trabajar mucho más sobre sus raíces,
causas y diversas manifestaciones y ahí el enfoque de género se vuelve crucial para
comprender las interfases y entrecruzamientos de las diversas dimensiones de la (in)
seguridad en general.

El proceso de incorporación del enfoque de género en los proyectos preventivos


todavía es lento, complicado en términos de su implementación (aunque esté pre-
sente en los líneamientos, programas y proyectos) y está lejos de convertirse en un
eje/dimensión transversal de las políticas de seguridad y preventivas, de modo que
mujeres y hombres sean igualmente significativos y destinatarios de una acción ins-
titucional que responda con sensiblidad y eficacia a las necesidades de protección
de las personas, sin distinciones arbitrarias (Tamayo, 2002).

92
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

En un contexto así, el debate contemporáneo sobre seguridad y la prevención


social de la violencia desde el enfoque de género se vuelve fundamental. Esto es,
se trata de que el Estado ponga las condiciones para la seguridad de la ciudada-
nía, de el y la ciudadana, que l@s convierta en eje de las políticas preventivas y de
seguridad que garanticen el respeto a los bienes y a las libertades, a la dignidad
e integridad de las personas, al goce de una vida sin miedo, a la capacidad para
actuar en nombre propio y a realizar el potencial humano personal. Todo ello, en
el marco de la defensa de los derechos y responsabilidades ciudadanas. A ello
hay que agregar la importancia de incluir en el debate actual sobre seguridad y
prevención desde el enfoque de género la concepción de que la inseguridad tiene
dos dimensiones: una subjetiva y otra objetiva (Dammert, 2007).

Comúnmente, las acciones en materia de seguridad se orquestan en torno a los datos


duros (objetivos) de inseguridad, cuyo indicador por excelencia es la incidencia de
delitos. La percepción de inseguridad de la ciudadanía (la dimensión subjetiva de la
inseguridad) ha sido ignorada o considerada como indicador de las fallas en la co-
municación entre gobierno y ciudadanía, de las medidas a favor de la seguridad. Sin
embargo, como se ha hecho énfasis en este Manual de capacitación la dimensión
subjetiva de la inseguridad (percepción) es una de las más valiosa fuentes de informa-
ción en términos de lo que mujeres y hombres creen acerca de la inseguridad y que
posibilita conocer coincidencias y disidencias a partir justo de comprender el rol que el
género juega en las definiciones de la vida individual, cotidiana y comunitaria.

Considerar estas dos dimensiones fundamentales de la seguridad (objetiva y subjeti-


va) puede contribuir justamente a que las mujeres y los hombres convivan con con-
fianza y respeto, de tal forma que la resocialización se sustente en una comprensión
del espacio público y privado, como lugares donde se ejerza plenamente el derecho
a la vida de calidad, en igualdad y equidad de condiciones.

Pero al mismo tiempo es fundamental cruzar esas dos dimensiones de la seguridad


con lo que hoy podríamos llamar la erosión de la frontera entre el espacio público y
el espacio privado. Por mucho tiempo se ha pensado que la violencia y inseguridad se
concretizan en el espacio púbico y se ha comprendido al hogar como sinónimo del
espacio privado y como un archipiélago contenedor, protector y salvador de lo que su-
cede fuera de allí. Sin embargo, está demostrado que cuando se privilegia el enfoque
de género en el acercamiento a la diversas problemáticas sociales, como la violencia e
inseguridad, la realidad es muy diferente, especialmente para las mujeres.

El aumento de la incidencia de la violencia de género que las personas están experi-


mentando tiene un efecto negativo en la calidad de vida de tod@s (mujeres, niñas,
niños y hombres). El impacto es especialmente grave para aquellas y aquellos que
han sido víctimas y que se ven impedid@s de ejercer sus derechos, ya sea a través de
la intimidación o la imposibilidad de acceder a los servicios apropiados. Las víctimas
de la violencia de género son particularmente vulnerables y todavía es necesario la
existencia de una amplia cartera de servicios que les permita mejorar su situación
y contribuir al desarrollo de competencias ciudadanas y resiliencia para prevenir y
erradicar la violencia (social, delictivia, comunitaria y de género) que les aqueja.

93
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

De ahí que la comprensión del enfoque de género y su inclusión como eje cen-
tral y articulador en los programas de prevención social de la violencia y el delito
resulta capital.

Trabajar por hacer de nuestras ciudades y comunidades espacios cada vez más re-
silientes supone transformarnos en una ciudadanía fuerte, responsable y activa en
la promoción de una cultura de reducción de los riesgos asociados a la violencia de
género. Cuando esta violencia es comprendida desde la óptica de la seguridad ciuda-
dana, dos cambios fundamentales se favorecen:

• Es entendida como un nuevo ámbito de los derechos de la población, en


particular de los relacionados con los procesos de ciudadanización de las
mujeres que les otorga la capacidad de reclamar la equidad en sus múlti-
ples formas.
• Es comprendida en el escenario urbano, que tiende a superar el mundo
doméstico para visibilizarse como parte del espacio público, eliminado la
compleja dicotomía público-privado (Carrión, 2007: 2).

En otras palabras, uno y otro están directamente vinculados al tema de la demo-


cracia, en términos del respeto a la diversidad y de la satisfacción de derechos.
Aunque ha habido avances importantes en materia preventiva en México, todavía
hoy la demanda por ciudades y comunidades más inclusivas, compartidas, seguras
y libres de violencia es una asignatura pendiente. En ese sentido es importante
destacar que la prevención cobra fuerza y esencia precisamente en el conjunto de
esfuerzos que identifican la causalidad de la violencia directa e indirecta y del de-
lito, así como en el diseño y ejecución de todas aquellas medidas orientadas para
subsanar las condiciones de precariedad, victimidad y vulnerabilidad que aumen-
tan los riesgos y amenazas a la seguridad integral de mujeres y hombres.

Recomendación
Se sugiere que la persona facilitadora explore con el grupo cómo entienden la relación entre vio-
lencia social, delictiva y violencia de género. Al mismo tiempo deberán identificar la manera como
usan el concepto de seguridad ciudadana y la importancia que le dan para la prevención de la
violencia de género. Algunas de las preguntas disparadoras que se pueden usar para ello son:

• A la luz de lo que han vivido sus municipios, comunidades y barrios en términos de vio-
lencia criminal o delictiva, ¿cómo observan que se ha agudizado o no la violencia social y
la violencia de género?
• En el marco de las intervenciones realizadas en sus municipios, comunidades y barrios,
¿ustedes observan que el paraguas que les abre paso a estas iniciativas trabaje desde el
marco de la seguridad ciudadana con enfoque de género?

La persona facilitadora ayudará a puntualizar estos conceptos a través de su exposición, pero tam-
bién durante la discusión que genere la respuesta a las preguntas antes señaladas y de las cuales
se sugiere que haga síntesis en el papelógrafo para la recapitulación posterior.

94
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

Políticas de seguridad ciudadana con enfoque de género: una


difícil pero posible alianza
http://library.fes.de/pdf-files/bueros/quito/07392.pdf
Violencia urbana, su relación con la violencia de género
http://www.revistas.una.ac.cr/index.php/geografica/article/view-
File/2861/2734

Videos sugeridos

Regional 2013: Seguridad ciudadana con rostro humano


https://www.youtube.com/watch?v=t9buRJbcoGQ
Seguridad Ciudadana en América Latina
https://www.youtube.com/watch?v=iCYDTRX5Z7o

Alianzas y participación estratégica y productiva para


la prevención de la violencia de género 4.2
En la última década en México se ha venido dando un tránsito bastante lento del
paradigma de la seguridad pública [entendida como la defensa del Estado (y su
protección) bajo la lógica del orden público, contra los enemigos internos y que
cuenta con un marco institucional nacional compuesto por la tríada clásica: policía,
justicia y cárcel], hacia el de seguridad ciudadana [que implica poner por delante la
búsqueda de la armonía en las relaciones interpersonales, regidas por la ley (pacto
social de convivencia y tolerancia) y quien las puede llevar a cabo y garantizar (el
Estado)] (Carrión, 2007: 13). Y aunque con mayor frecuencia se escucha el uso de
este concepto tanto en espacios institucionales, en los medios de comunicación,
así como en el discurso de las organizaciones de la sociedad civil, todavía tenemos
un importante camino que recorrer (como ya se ha dicho) para redimensionar las
potencialidades de dicha mirada y su especial relevancia para la prevención de la
violencia de género.

Este enfoque de seguridad plantea un cambio estructural en la relación entre el


Estado y la sociedad (en su pluralidad y diversidad). La ciudadanía adquiere un lugar
central y se convierte en el sujeto histórico sobre el cual debe recaer toda la acción
del Estado y en ese sentido se podría decir que esa visión orientada a la acción inte-
grada coloca en el centro de su acción:

• La protección de las personas en su diversidad.


• El respeto a los derechos humanos que asisten a las personas en su diversidad.
• El fortalecimiento y la modernización de las instituciones del Estado para
cumplir con ese mandato.
• El aumento de la ciudadanía sustantiva y la participación social de tod@s
en los asuntos públicos.

95
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

• La solución pacífica de los conflictos sociales para asegurar la convivencia


pacífica, la erradicación de violencia en sus múltiples manifestaciones y
expresiones.
• La apuesta por la prevención como la estrategia central para disminuir las
dinámicas sociales que generan contextos de violencia y busca aminorar
el nivel de riesgo de que ocurran.
• Promueve políticas, programas, planes e intervenciones integradas coordi-
nadas de carácter preventivo, que posibiliten mejorar el bienestar de l@s
ciudadan@s, promover una cultura de la paz y fortalecer la cohesión social.

Desde el interés central de este Manual de capacitación esta visión que propone la
seguridad ciudadana representa un reto para ser efectiv@s en términos institucio-
nales, organizacionales, comunitarios e individuales en la prevención de la violencia
de género. En primer lugar porque obliga a pensar los problemas de la violencia de
género de otra manera, más inclusiva y reconociendo las necesidades de la pobla-
ción desde el principio de la diversidad. En segundo lugar porque obliga a pensar
de manera imprescindible en la organización de la participación ciudadana y el lu-
gar estratégico y productivo que ocupan las alianzas entre actores institucionales y
ciudadan@s como socios comprometidos, responsables, activos y propósitivos en
la coproducción y el respeto al derecho humano a la seguridad que tenemos todas
y todos. En tercer lugar porque obliga a incluir la noción de convivencia (vivir en
compañía de otr@s) desde un enfoque de género, que es una mirada clave para
erradicar la violencia en las relaciones sociales a través de la deconstrucción y trans-
formación de las reglas de comportamiento y convivencia que se han fundando en
la idea de la supremacía masculina, generando con ello severos problemas indivi-
duales, familiares, comunitarios y sociales a miles de mujeres y hombres de todas
las edades, etnias, condiciones socioculturales y políticas que hoy demandan vivir en
paz, con justicia, dignidad y libres de todas las violencias.

¿Qué implicaciones tiene pensar las alianzas y la participación ciudadana, desde


un enfoque de seguridad ciudadana, derechos humanos y género, para ser más
efectiv@s en la prevención de la violencia de género?

• Un mayor empoderamiento de l@s ciudadan@s como agentes activ@s y


no sólo actores pasiv@s que demandan alto a la violencia y a la seguridad
de una instancia superior.
• Fomentar la corresponsabilidad en la generación de condiciones de vida
seguras para tod@s en los espacios comunitarios y promover así socieda-
des más democráticas, abiertas y diversas.
• Prácticar la vigilancia ciudadana en la trasparencia, la rendición de cuentas
y en la necesidad de hacer valer los derechos y libertades de tod@s.
• Aumentar las alianzas y la participación ciudadana en la atención a los
problemas de violencia de género y la formulación de las propuestas que
se perfilan para su solución en sus distintas fases: diseño, ejecución, imple-
mentación, monitoreo, replicabilidad y sostenibilidad.

96
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

Cuando se considera la seguridad como un derecho humano y se entiende la pre-


vención de la violencia de género como un camino prioritario para garantizar ese
derecho, no sólo se amplían las posibilidades de acción, sino también la gama de
sectores responsables de participar en su atención y erradicación. No hay que con-
fundir algo vital, lo dicho en este apartado no implica olvidar que el principal res-
ponsable de promover la prevención de la violencia de género desde un enfoque de
seguridad ciudadana, derechos humanos y género es el poder público. Sin embargo,
se hace énfasis aquí de que, dada la magnitud de fenómeno que se está tratando y
del que ya se han dado importantes datos para dimensionarlo con mayor claridad, la
participación de tod@s es vital. ¿Quiénes son tod@s desde esta perspectiva y visión
de la seguridad y la prevención de la violencia de género? Algun@s podrían ser:

• Gobiernos: su liderazgo es esencial, tanto a nivel municipal, estatal como


Federal pues son quienes cuentan (o deberían contar) con los recursos y
las capacidades para movilizar a sus instituciones, a los diversos actores
y sectores sociales, así como a la cooperación internacional, tanto para
comprender las causas, factores y determinantes de la violencia de gé-
nero, como para impulsar mayores y mejores condiciones de igualdad, a
través del diseño y elaboración de programas, planes, estrategias e inter-
venciones para contener y prevenir la violencia de género.
• Agencias y organizaciones internacionales: que han venido acumulando
experiencia en la prevención y atención de la violencia de género, que
suelen ser interlocutores privilegiados con las instancias políticas locales,
aunado a los recursos con los que suelen contar.
• Sector privado: la iniciativa privada tiene mucho que aportar por sus ca-
pacidades instaladas en múltiples ámbitos, creatividad, dinamismo, poder
político, acceso a recursos y experiencia de gestión.
• Sector cultural y artístico: el impacto de la presencia y el reconocimiento
de muchos de sus representantes en amplias capas de la población, por su
capacidad creativa e innovadora para abordar y posicionarse hoy frente a
los problemas sociales. Se trata de un sector muy escuchado y que puede
contribuir de manera significativa a la configuración de otras representa-
ciones sociales de lo que signfiica ser mujer y ser hombre en una sociedad
plural y diversa.
• Medios de comunicación: juegan un rol fundamental en la prevención de
la violencia de género y están llamados, hoy más que nunca, a impulsar la
deconstrucción de estigmas, prejuicios y mandatos sociales que favorecen
la desigualdad y la discriminación por género. Ello implica que asuman el
enorme reto de formarse desde otros saberes para comunicar con inteli-
gencia y sentido democrático.
• Organizaciones de la sociedad civil, universidades y centros de inves-
tigación: son fundamentales para la generación y el desarrollo de in-
vestigaciones, proyectos y metodologías innovadoras para apoyar a los
gobiernos en el diseño e implementación de políticas de prevención de
la violencia de género.
• Comunidades y las personas en general: son l@s destinatari@s de muchas
de las iniciativas en materia de prevención de la violencia de género que

97
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

se emprenden desde el Estado y en alianza con otros sectores. Su mayor


contribución puede ser abrirse a comprender otras lógicas de ser y vivir la
diversidad y, al mismo tiempo, ser replicador@s de otras miradas y prácti-
cas que inhiban y erradiquen las diversas manifestaciones de la violencia
de género.

En un esfuerzo de síntesis para dejar en claro las condiciones de algunas experien-


cias exitosas, innovadoras y promisorias en el ámbito de la seguridad urbana y co-
munitaria en la región se pueden destacar las siguientes:40

• Se trata de experiencias que se inscriben en enfoques integrales (o in-


tegrados) de prevención. Esto significa que no solamente están orienta-
dos a la prevención social y el control de las situaciones generadoras de
inseguridad, sino que también abordan varios de los factores de riesgo
asociados a ellas (drogas, desempleo, deserción escolar, la violencia como
comportamiento y forma de resolución de conflictos, factores individuales
y psicológicos).
• Se caracterizan por una coordinación y articulación de diferentes institu-
ciones y agentes que juegan un rol relevante en la seguridad ciudadana41
y que actúan como diseñadores, ejecutores y/o evaluadores, que movili-
zan recursos tanto públicos nacionales y locales, pero también privados e
internacionales.
• Se caracterizan también por ser programas que se desarrollan en el espa-
cio local, con una significativa participación de la comunidad y el recluta-
miento de actores locales clave, con experiencia en la materia, tales como
organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil.
• Son experiencias exitosas, innovadoras y promisorias aquellas en las que
se han implementado sólidas campañas de sensibilización de la opinión
pública, usando los medios de comunicación masiva, no sólo para buscar
apoyo a las iniciativas, sino también para lograr la desestigmatización so-
cial en el caso de programas dirigidos a mujeres, jóvenes, niñas y niños,
especialmente de bajos recursos.

40
Estas condiciones se retoman de las observaciones hechas por Olga Segovia en el documento
de trabajo titulado (2015). Revisión del Manual de Capacitación. México: Programa para la Con-
vivencia Ciudadana/usaid, agosto. También, Cfr. Fernando Carrión, Jenny Pontón y Blanca Armijos
(2009), 120 estrategías de seguridad ciudadana. Ecuador: flacso. Así como el “Banco de Buenas
Prácticas de la Red de Prevención del Delito+Comunidad+Prevención”, disponible en: http://co-
munidadyprevencion.org/wp/
41
En términos institucionales no sólo se está haciendo referencia a la policía, sino también a
aquellas áreas de los gobiernos locales que trabajan en temas y servicios de y para la prevención,
desarrollo social, juventud, mujeres, niñas y niños, obras públicas, parques y jardínes, etcétera.

98
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere una discusión grupal sobre qué tanto han avanzando o formulado alian-
zas estratégicas para una participación ciudadana efectiva en la prevención de las
violencias de género en los municipios, comunidades y barrrios de intervención del
pcc. Sería importante que l@s participantes pudiesen detectar tres cosas:

• ¿Cuáles han sido los aciertos de esas alianzas?


• ¿Cuáles sus limitaciones?
• ¿Cuáles sus mayores desafíos para avanzar en una eficaz y efectiva pre-
vención de la violencia de género?

La persona facilitadora síntetiza respuestas en papelógrafo para la retroalimen-


tación final.

Lecturas sugeridas

Mecanismos para la participación, diálogo y difusión de la co-


munidad
http://www.endvawnow.org/es/articles/1097-mecanismos-
para-la-participacion-dialogo-y-difusion-de-la-comunidad-.
html?next=1098
Género y seguridad ciudadana: el papel y reto de los gobiernos
locales
http://www.uca.edu.sv/publica/eca-proceso/ecas_anter/
eca/2005/681-682/art4-eca-681-682.pdf

Videos sugeridos

Alcances de la violencia de género y desafíos de los gobiernos


locales del siglo XXI. Conferencia de Ana Falú
https://www.youtube.com/watch?v=Y2Uv4v5NQzE
usaid, Prevención de la violencia
https://www.youtube.com/watch?v=EBcWaN9z0ro

Transformaciones culturales para la prevención en los


espacios públicos y privados 4.3
En varias ciudades latinoamericanas la violencia en las calles sigue afectando princi-
palmente a los hombres, pero son las mujeres quienes perciben un mayor temor de
ser violentadas en las calles (Falú, 2009). Este hecho resulta relevante porque signifi-
ca que en las ciudades la vida no es igual para las mujeres que para los hombres. Las
consecuencias negativas impactan directamente y en mayor medida la vida cotidia-
na de las mujeres, limitando sus maneras de apropiarse de la ciudad y de transitar
con libertad en el espacio público.

99
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Estos usos sociales diferenciados del espacio, marcados y normados por el orden
de género, fortalecen la dependencia de las mujeres y colocan a los hombres en
condiciones de hacer del espacio público un lugar de su propiedad con todo lo
que circule en él, incluidas las mujeres. De ahí que se observe cada vez un mayor
índice de hechos violentos hacia las mujeres a manos de desconocidos hombres en
diversas ciudades mexicanas. Ello debilita el ejercicio de la ciudadanía de las mujeres
y contribuyen a restringir sus movimientos, incluso en el trabajo, la recreación y la
participación política.

Con regularidad los daños que ello ocasiona a las mujeres se suelen obviar e incluso in-
visibilizar, así como se invisibilizan las implicaciones de esos comportamientos mascu-
linos violentos que no favorecen la convivencia pacífica de todas y todos en el espacio
público. Esto se agrava cuando se habla de violación, feminicidio o desapariciones, ya
que estas mismas mujeres o sus familiares suelen ser objeto de una doble victimiza-
ción por parte de las instituciones públicas que tendrían la obligación de atender de
manera pronta y expedita lo sucedido. Es decir, por parte del Estado a través de las
instituciones de seguridad, procuración de justicia y de salud a las que recurren regu-
larmente las víctimas directas o indirectas para pedir justicia y contención.

Sin embargo, estas instituciones todavía hoy no cuentan con todas las competen-
cias y capacidades necesarias para proteger y garantizar el derecho humano a la
seguridad, especialmente cuando se trata de las mujeres que se ven sometidas a
estos procesos en los ámbitos familiares y comunitarios, pues se suele subestimar la
agresión o se responsabiliza a las mujeres de ello (Rainero, 2004). Así, se les somete
a una doble víctimización que en lugar de contribuir a la reparación del daño, se
suma al conjunto de actores que producen violencia.

Este es un rostro de la violencia de género que se expresa de manera exacerbada


en el espacio público y que contribuye a la pérdida de solidaridad, interés y respeto
hacia l@s otr@s. La percepción de inseguridad y el abandono del espacio público, en
su dimensión física, social y simbólica, funcionan como un proceso circular y acumu-
lativo (Segovia y Dascal, 2000). La gente tiene temor, deja de acudir a los espacios
públicos y pierde el interés en participar y hacer uso de los mismos. Sin embargo,
hay que reconocer el alto valor y la importancia que supone para el desarrollo de
una comunidad y de sus poblador@s la existencia de un espacio público de encuen-
tro y copresencia. Estos es, espacios donde el encuentro cara a cara contribuya al
desarrollo y fortalecimiento de competencias ciudadanas para que l@s ciudadan@s
sean agentes activos en la coproducción de la seguridad y la prevención social.

Ello obliga a impulsar procesos de prevención de la violencia de género en donde se


atienda particularmente la preservación, cuidado y protección de aquellos espacios
colectivos de encuentro que sirven para reforzar una convivencia ciudadana pacífica
y para deconstruir la arquitectura y los imaginarios del miedo que llevan a las perso-
nas a refugiarse en lugares privados.

Desde esta perspectiva resulta vital promover espacios sociales y físicos que inter-
vengan en la construcción de una vida libre de violencia y segura para las mujeres.

100
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

Al mismo tiempo fomentar el diseño, recuperación, procesos de implementación,


participación y corresponsabilidad en la configuración de dichos espacios deben ser
ejes de atención prioritaria en la política preventiva y social.

En estos esfuerzos se vuelve vital la deconstrucción de estereotipos y prejucios so-


bre lo que significa ser mujer u hombre y las libertades diferenciadas que se cree
que caracterizan a unas y otros. Ejemplo de ellos hay muchos: desde la idea de que
únicamente las mujeres pobres padecen sólo violencia intrafamiliar; que los abusos
sexuales sólo le suceden a las mujeres jóvenes por provocar a los victimarios en las
calles; que los hombres con diversas orientaciones sexo-afectiva no son violentados
en la calle por el simple hecho de ser hombres o que los hombres tienen la libertad
de solucionar cualquier controversia en las calles de manera agresiva porque esa
forma de resolución de conflictos es parte de su naturaleza.

Si no se atiende este importante esfuerzo de transformar culturalmente las nociones


de lo femenino y lo masculino se corre el riesgo de construir espacios públicos sin
vida y en los que la ciudadanía ni se vea reflejada ni se los apropie.

Asimismo, cuando analizamos la violencia urbana desde el enfoque de género se


puede observar que son las mujeres quienes más dificultades tienen para transitar
sin miedo, con seguridad y libertad por la ciudad y sus calles, y una constante es
que en muchos casos los agresores son los hombres. Esta reflexión es clave para
comprender cómo lo que sucede puertas adentro (en los espacios privados) tiene
una clara relación con lo que sucede puertas afuera (en los espacios públicos): una
mayor agresión y violencia hacia las mujeres ejercida tanto por conocidos como por
desconocidos (Rainero, 2004).

Por ello, es necesario generar una política de seguridad ciudadana que incorpore
una mirada transdisciplinaria donde se privilegie la visión socioespacial y diferen-
ciada por riesgos, que coloque la noción de violencia de género no sólo como ex-
presión de un poder que surge desde el centro mismo de las relaciones de género
y de las relaciones entre mujeres y hombres, sino como expresión de un poder
múltiple, localizado en diferentes espacios sociales, tanto en lo público como en
la cotidianidad.

Se debe reconocer esa área de oportunidad importante para la acción de la política


pública preventiva y de seguridad en esos espacios de intersección entre lo público y
la cotidianidad donde se cruzan y relacionan lo público y lo privado (escuela, traba-
jo, barrio, política y familia, casa, relaciones interpersonales), toda vez que el territo-
rio es contenedor no sólo de las acciones de violencia, sino también de aquellas que
tienen como norte la ampliación de derechos y la transformación de las relaciones
de género, que pueden convertirse en el punto de arranque para la superación de
las violencias (Vargas, 2009: 56).

Tiene que quedar claro que la violencia de género es un problema de seguridad


en la ciudad y particularmente en el territorio, esto es, en las comunidades y
barrios. Empero, esto no es completamente reconocido o está poco tipificado,

101
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

convirtiéndose en una de las limitaciones fundamentales para el ejercicio de la ciudada-


nía, especialmente de las mujeres (De la Cruz, 2007).

Los enfoques tradicionales suelen dar respuesta con base en indicadores que buscan reducir
la violencia a tipologías delictivas que por lo general excluyen la violencia que se ejerce sobre
las mujeres, haciéndolas invisibles y deformando la realidad (De la Cruz, 2007).

Por ello, resulta fundamental articular el enfoque de género al de seguridad ciudadana y


promover profundas transformaciones culturales cuyo objetivo sea la plena asimilación de
derechos, libertades y obligaciones que tod@s tenemos para el uso y disfrute de la ciudad.

Cuando se habla de “transformaciones culturales”, se apunta la mirada especialmente a pro-


fundizar y comprender aquellas construcciones sociales de género que inciden en la adop-
ción de comportamientos violentos, así como la manera en que participan mujeres y hom-
bres y en la perpetración de diversos delitos, para promover una cultura de la legalidad, de la
sanción frente a todo aquello que atente contra el derecho a la seguridad de todas y todos;
además de para hacer visibles aquellos conceptos de masculinidad tradicional vigentes que
representan un riesgo para la seguridad de toda la ciudadanía, lo que puede contribuir a
generar beneficios para jóvenes y hombres con su inclusión en el desarrollo de estrategias
educativas y preventivas más exitosas, en la medida que se les busque transformar (Bac-
khaus, 1999: 54).

En la actualidad todavía se necesita impulsar una mejor sinergia entre la enfoque de género
y los planteamientos más actuales en seguridad ciudadana, además de generar procesos de
participación de las mujeres y hombres en el diseño del espacio, los cuales permitan capitali-
zar su experiencia en temas como seguridad, cuidado, educación, transporte público, vivien-
da, equipamientos y servicios urbanos (De la Cruz, 2007: 210). Todo esto involucra colocar
en el debate el tema de la seguridad/inseguridad, y los temores y vivencias, desde una óptica
más amplia, en el marco de los derechos humanos, la prevención más que la punición, y en
específico en la promoción del derecho a vivir y disfrutar de las ciudades y el ejercicio pleno
de la ciudadanía.

En este sentido, vale la pena recordar, por ejemplo, los Principios de Montreal sobre el Diseño
de Espacios Públicos Seguros, que si bien fueron formulados para promover la seguridad de
las mujeres, hoy resultan útiles para promover ciudades con un enfoque de género inclusivo.
Lo anterior significa ciudades que son pensadas y diseñadas para desactivar las lógicas de
género que separan a mujeres y hombres divers@s que están convencid@s de la necesidad
de contribuir a la paz, la justicia y a un mundo libre de violencia, y que se enumeran de la
siguiente forma:42

1. Saber dónde se está y a dónde se va. La señalización. Este principio apunta a la


necesidad de mejorar la orientación general de una persona en el ambiente físico, a partir
de elementos visuales. Por ejemplo, una clara, precisa y estratégicamente dispuesta informa-

42
Tomado de Rainero, L. (coord.) (2006). Herramientas para la promoción de ciudades seguras desde la
perspectiva de género. Argentina: ciscsa/unifem/Red Mujeres y Hábitat.

102
seguridad ciudadana y prevención de la violencia de género

ción para facilitar su comprensión y que sea visible sin opacar el paisaje. Asimismo,
supone contar con señales y carteles con colores, íconos e instrucciones indicando:
teléfonos públicos, las salidas de los lugares, recorridos más frecuentes sobre un cir-
cuito (por ejemplo, en un parque), el nombre de las calles, mapas del barrio o lugar
público del que se trate.

2. Ver y ser vista. La visibilidad. El diseño de los espacios urbanos debe permitir
ser visto y poder ver, esto implica tener un control más o menos cierto acerca del
espacio por donde se desplazan las personas. El principio de la visibilidad implica
una visibilidad adecuada, el control de escondites y ampliar el campo de visión para
controlar los desplazamientos previsibles.

3. Oír y ser oída. La concurrencia de personas. Se trata de generar espacios o


lugares donde se den distintas actividades sociales y que permita la concurrencia de
personas. Éste es un factor protector en sí mismo. A la inversa, la ausencia de perso-
nas constituye un factor agravante de la inseguridad y la violencia.

4. Poder escapar y obtener auxilio. La vigilancia formal y acceso a la ayuda.


La posibilidad de encontrar ayuda rápidamente remite tanto a la vigilancia formal
directa (agentes de seguridad) o indirecta, es decir la concurrencia de personas. Este
principio implica la distribución en espacios de una gran extensión de teléfonos pú-
blicos, así como señalar los lugares y la distancia en metros donde es posible solicitar
ayuda e indicar las horas de apertura y cierre de los comercios. Esta medida permite
a las mujeres localizar, en forma preventiva, los lugares donde pueden recurrir para
ser auxiliadas.

5. Vivir en un ambiente limpio y acogedor. La planificación y el manteni-


miento de los lugares públicos. Un espacio público acogedor estimula su utiliza-
ción por parte de las personas y evita que se altere la función para la que fue dise-
ñado. Promover su uso disminuye la sensación de vulnerabilidad. En este principios
se contemplan dos aspectos: la planificación y el mantenimiento. Es importante
incluir en el mantenimiento no sólo los servicios públicos municipales, sino también
la participación de los habitantes del entorno.

6. Actuar en conjunto. La participación de la ciudadanía en las políticas de


seguridad. Un espacio público acogedor estimula su utilización por parte de las
personas y evita que se altere la función para la que fue diseñado. Promover su
uso disminuye la sensación de vulnerabilidad. En este principio se contemplan dos
aspectos: la planificación y el mantenimiento. Es importante incluir en el manteni-
miento no sólo los servicios públicos municipales, sino también la participación de
los habitantes del entorno.

103
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere una discusión colectiva donde se analice si en las intervenciones de
recuperación de los espacios públicos en el Municipio, comunidad o barrio de inter-
vención del pcc se han tomado en cuentas algunos de estos principios formulados
en Montreal por el movimiento de mujeres.

La persona facilitadora debe ayudar a que se alcancen precisiones sobre los


aciertos, limitaciones y desafíos que estas intervenciones han tenido en México
y, principalmente, en los municipios que mayoritariamente han sido beneficiados
con subsidios federales para ello.

Lecturas sugeridas

Estado del arte de los programas de prevención de la violencia


en jóvenes. Basados en el trabajo con la comunidad y la familia,
con enfoque de género
http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd65/comunidad-violencia.pdf
Emociones en el espacio público. Acciones para enfrentar la
violencia de género
http://culturayrs.org.mx/revista/num18/MartinMunyoz15.pdf
Prevención del delito en México. ¿Cuáles son las prioridades?
México Evalúa
http://mexicoevalua.org/prevencion/wp-content/
uploads/2015/07/Prevencion-del-delito-prioridades-
versi%C3%B3n-final-com-correcciones-junio-29.pdf

Videos sugeridos

Quito: una ciudad comprometida con la prevención del acoso


sexual en los espacios públicos
https://www.youtube.com/watch?v=HvHoFNniCyU
Violencia de género en espacios públicos y privados. Conferen-
cia de la Dra. Marisol Dalmazzo
https://www.youtube.com/watch?v=vf3mRF9KMPQ
Documental sobre intervenciones en espacios públicos en Bogotá
https://www.youtube.com/watch?v=UgWgO7bJleI

104
5.

Recursos, herramientas
y mecanismos para la
prevención en el ámbito local

Visibilización de los hechos de violencia de género


como un asunto de seguridad ciudadana:
diagnósticos, análisis de información, protocolos,
estadísticas e indicadores 5.1
Las dinámicas sociales que generan contextos de violencia de género y aumentan
el nivel de riesgo para las mujeres y los hombres necesitan ser visibilizadas como
asuntos inminentes de seguridad ciudadana. Llevarlas a la luz permite determinar
qué información será crucial para la intervención integral y, en especial, para una
prevención eficaz.

Sólo a través de la elaboración acertada de diagnósticos y análisis cualítativos que


posibiliten una comprensión más honda de los problemas, de protocolos que ayu-
den a anticipar la agudización de los hechos violentos, de estadísticas e indicadores
que permitan ir midiendo el comportamiento de las expresiones de violencia de
género será posible actuar en aras de la cultura de la paz, la igualdad y a favor de la
configuración de una vida libre de violencia.

Visibilizar es hacer evidente lo que antes era invisible. La visibilización de la violencia


de género ha permeado de manera desigual en hogares, comunidades, ciudades y
países. En algunos hogares continúan ejerciendo prácticas de violencia física y psico-
lógica de manera cotidiana, como parte de las dinámicas propias de la familia. Existen
también comunidades y ciudades donde la diversidad de formas de ser mujer u hom-
bre representa una afrenta para las identidades tradicionales, lo cual deviene en femi-
nicidios o crímenes de odio. Asimismo, hay países donde las brechas y los roles han
ido modificándose de manera positiva (Suecia, Noruega o Finlandia), mientras que en
otros aún va la vida de por medio si se quiere asistir a la escuela o tomar decisiones
sobre el cuerpo, especialmente en aquellos donde las mujeres han estado sojuzgadas
a los mandatos sociales definidos y controlados por los hombres (Afganistán o Iraq).

105
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Así, coexisten y persisten prácticas que no son consideradas como violencia de gé-
nero (aun cuando lo son), pero al mismo tiempo cada vez se percibe una mayor
voluntad de sensibilizar, formar e impulsar acciones a favor de la igualdad de dere-
chos y libertades. Por ello es que la visibilización se presenta en este apartado como
una práctica decisiva en la estrategia de prevención y erradicación de la violencia
de género.

Además de lo mencionado, existen varias razones por las cuales es valioso contar
con estrategias de visibilización de la violencia de género, entre las más destaca-
bles se encuentran: generar indicadores que nos permitan ver si existe, y en qué
medida, la violencia de género en una comunidad o ciudad. Esto nos ayuda a mi-
rar cómo son las dinámicas naturalizadas entre mujeres y hombres en un espacio
determinado o en ciertas actividades. De ahí la importancia de que se impulse una
política de transversalización de género en el sector público, especialmente en la
gestión de la administración municipal, pues es justo el aparato institucional quien
más cerca se encuentra de las comunidades y a través de sus diversas instituciones
puede alimentar indicadores de género que permitan un conocimiento acertado
para la generación de acciones afirmativas. Partiendo de esta primera observación,
también es posible comparar resultados con otras comunidades, estados o países,
para entender mejor el fenómeno de la violencia de género desde una perspectiva
local pero también global.

Para determinar si se han superado las tendencias negativas en una comunidad o es-
pacio de intervención es requisito básico visibilizar cuáles son las dinámicas sociales
y culturales de las poblaciones. Ir a la raíz y la causa de los problemas y no sólo mirar
sus consecuencias es uno de los principios básico de toda acción preventiva. Sólo
de esta forma podrán proyectarse cambios en las relaciones de género, para que las
actitudes, los comportamientos y los cambios en la población (cuando hay progra-
mas, políticas, intervenciones o acompañamientos), sean susceptibles de evaluación
y tengan un impacto positivo en la vida de las personas.

Enseguida se presentan cinco elementos que conforman la visibilización de la vio-


lencia de género. A través de ellos, tanto los gobiernos como las organizaciones de
la sociedad civil pueden generar información valiosa para la creación de programas,
proyectos, fundaciones e instituciones que atienden dicho fenómeno.

En el ámbito internacional y de derechos humanos estas herramientas están integra-


das dentro de lo que se conoce como buenas prácticas.

5.1.1 La observación

Es una de las formas más comunes de generar la visibilización de un fenómeno y un


principio clave para la comprensión de sus raíces, causas, dinámicas y consecuencias.
En ocasiones se le denomina observación participante porque quien la lleva a cabo
se integra de manera natural a las comunidades de intervención o también porque
forma parte de la sociedad donde se da el fenómeno de la violencia de género.

106
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

La observación puede ponerse en práctica a través de mapeos comunitarios lleva-


dos a cabo por organizaciones comunitarias, civiles, instituciones y actores clave de
la comunidad. Un mapeo es una representación gráfica de la realidad y la experien-
cia de mujeres y hombres de la comunidad (en sus distintas edades, necesidades y
expectativas y de acuerdo a la temática que se quiera abordar). Esta herramienta
ayuda a las personas a pensar con otra mirada sus territorios y las problemáticas que
los caracterizan.

Al mismo tiempo, se acompaña también de lo que se conoce como caminatas ex-


ploratorias, que es un ejercicio de observación in situ donde es posible comprender
y profundizar en las percepciones diferenciadas de mujeres y hombres (consideran-
do necesidades diferenciadas también por otras categorías: edades, condiciones so-
cioespaciales, socioculturales, etcétera) sobre la (in)seguridad, los factores de riesgo
y de prevención y sobre las posibilidades de contribuir en la definición/implementa-
ción de las soluciones para procurar entornos seguros para todas y todos.

Se trata pues de ejercicios vitales que permiten cualitativamente tener una primera
radiografía donde es posible entrejer la relación entre seguridad ciudadana, de-
rechos humanos y prevención de la violenica de género en divesos escenarios y
contextos.

5.1.2 Diagnósticos con enfoque de género

Éstos cumplen la función de hacer inteligencia social preventiva. A través de ellos


es posible generar información para la acción, así como conocer causas, evolución,
tendencias, actores y riesgos del fenómeno. Asimismo, permiten construir acciones
anticipadas a la violencia de género.

Los diagnósticos orientan las políticas y las acciones, lo cual implica el seguimiento
y la evaluación del diseño, gestión e impacto de los proyectos implementados, es-
pecialmente de aquellos proyectos que impliquen la instalación de nuevos servicios
de atención de la violencia de género, como lo son las Unidades de Atención Policial
a la Violencia de Género (que cada vez se van abriendo más a lo largo y ancho del
país) y donde coinciden para su gestión las instancias de la mujer y de seguridad y
justicia o las Casas de Justicia para las Mujeres o la Familia, donde se ofrecen todos
los servicios de prevención y atención ante casos de violencia de género, en lugar
de que la víctima tenga que acudir a uno y otro lugar, haciendo del desplazamiento
constante entre una oficina y otra una de las razones para que se desista de la de-
nuncia o de su atención integral.

Es decir, los buenos diagnósticos permiten incorporar las necesidades, intereses y


visiones de la diversidad social urbana y, al mismo tiempo, comprender la efectivi-
dad en el menú de servicios de prevención y atención que se ofrecen y las mejoras
que demandan. De manera ideal, estos esfuerzos para conocer y comprender las
realidades de la violencia de género deben hacerse desde un marco mucho más
multicomprensivo donde coincidan el enfoque de la seguridad ciudadana, derechos
humanos y cohesión social.

107
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Asimismo, los diagnósticos con enfoque de género que incluyen la participación


comunitaria (como las Auditorías de Seguridad) orientan su función al modelo de
la coproducción de seguridad, lo cual es un aspecto deseable en las herramientas
de visibilización de la violencia de género. ¿Qué significa esto de las Auditorias de
Seguridad? La posibilidad de una movilización amplia de actores a nivel ciudad, co-
munidad y/o territorios para que participen en la comprensión de los fenómenos de
violencia, inseguridad y criminalidad que les aqueja y de la situación que padecen
sus principales víctimas, con miras a reconocer los activos, los recursos y las priorida-
des y desde ahí definir estrategias preventivas que atiendan esas prioridades.

5.1.3 Los protocolos

La mayoría de los países ha ratificado el Estatuto de Roma (1998) que creó la Corte
Penal Internacional; el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación
de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (1999) y el Protocolo para
Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas (especialmente mujeres y niños)43
que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia
Transnacional (2000).

Desde este marco normativo, cualquier protocolo diseñado para la visibilización e


intervención frente a la violencia de género debería contener las siguientes líneas de
acción (Falú y Segovia, 2007: 174):

• Procesos de sensibilización.
• Formación y capacitación.
• Atención inmediata.
• Atención a largo plazo.

5.1.4 Estadísticas e indicadores

Las estadísticas y los indicadores cumplen la función de medir la igualdad o la au-


sencia de ella. Además, se traducen en gran medida en indicadores de brechas,44
y cuando están planteados desde el enfoque de género son de gran impacto para
cualquier política o programa.

En México, por ejemplo, de acuerdo con el Observatorio de Igualdad de Género no


existe información respecto del indicador de: muerte de mujeres ocasionada por su
pareja o expareja íntima: número absoluto y tasa (por cada 100,000 habitantes) de
mujeres de 15 años y más víctimas mortales de su pareja o expareja íntima (cepal,

43
Estatuto de Roma, disponible en: http://www.un.org/spanish/law/icc/statute/spanish/rome_
statute%28s%29.pdf; Protocolo Facultativo cedaw, disponible en: http://www.ohchr.org/SP/Pro-
fessionalInterest/Pages/OPCEDAW.aspx, y Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata
de Personas, disponible en: http://www1.umn.edu/humanrts/instree/Strafficking.html
44
Un indicador de brecha es la medida abstracta y/o estadística que expresa el fenómeno de la
desigualdad.

108
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

2015). Este vacío ha sido cubierto de manera parcial por organizaciones de la so-
ciedad civil, sin embargo existe una indiferencia desde el ámbito de la política que
impide poner en marcha la figura de la “alerta de género” y que ha favorecido la
negativa recurrente de los gobiernos de los tres niveles para atender casos extremos
de violencia de género en diversas entidades federativas o municipios del país.

A su vez eso implicaría comenzar a generar dichos indicadores y enfrentar la realidad


de los números. Uno de los ejemplo más claro de esta falencia ha sido el gobierno del
Estado de México, que tras años de enorme presión de organizaciones de la socie-
dad y del cúmulo de evidencias que han venido presentando del número de mujeres
asesinadas, ultrajadas, violadas, torturadas y de feminicidios, apenas este año se vio
empujado a activar la alerta de género en diez municipios del Estado de México.

5.1.5 Los recursos culturales

Los recursos culturales son determinantes en la erradicación de la violencia de géne-


ro. Las campañas públicas temáticas, las caminantas exploratorias, los mapeos con
enfoque de género, así como la ocupación creativa del espacio público (cine, teatro,
actividades simbólicas y recreativas al aire libre, como cursos y talleres de arte) son
algunas estrategias empleadas para sensibilizar y visibilizar la violencia de género.

Algunos de los recursos culturales que pueden detonar cambios sustanciales son
los ciclos de cine con enfoque de género, exposiciones de arte cuyo tema sean las
violencias que viven mujeres y hombres, conciertos encausados a visibilizar víctimas
de feminicidio y crímenes de odio, o bordar por l@s desparecid@s, entre otros. Estas
actividades, al igual que la observación y el diagnóstico, tienen la virtud de generar
comunidad y suponen la participación de agentes de cambio locales y articulados
con organizaciones e instancias gubernamentales.

Recomendación
Se recomienda que el grupo trabaje con el texto “150 canciones para trabajar la
prevención de la violencia de género en el marco educativo”. La persona facilita-
dora dividirá el grupo en dos equipos (A y B) y les pedirá que hagan un análisis
con enfoque de género de 3 canciones, visibilizando si hay en ellas enunciados
relacionados con: violencia, exclusión o menoscabo del valor las personas.

Al final se hará una discusión respecto de si los contenidos culturales (en este
caso las canciones) influyen en la manera de recrear y perpetuar los dos para-
digmas de los que se habló al principio de este manual (patriarcado-heteronor-
matividad).

109
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

150 canciones para trabajar la prevención de la violencia de


género en el marco educativo
http://www.educatolerancia.com/pdf/150%20canciones%20
para%20trabajar%20la%20prevencion%20de%20la%20violen-
cia%20de%20genero%203n%20el%20marco%20educativo.pdf
Enfoque en la prevención de la violencia
http://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-aga-
inst-women/prevention
Modelo de protocolo latinoamericano de investigación de las
muertes violentas de mujeres por razones de género (femicidio/
feminicidio)
http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/
sections/library/publications/2014/modelo%20%de%20protoco-
lo.ashx
Taller Mujeres frente a las violencias y riesgos urbanos
http://www.sitiosur.cl/publicacionescatalogodetalle.
php?PID=3548

Videos sugeridos

Aplicación de 5 Protocolos para Elaborar Programas de Preven-


ción [de la] Violencia de Género
https://www.youtube.com/watch?v=xkoTDbrWz7o
Protocolo de intervención en Delitos de Violencia Familiar-Tu
Derecho a Saber
https://www.youtube.com/watch?v=f7x-IDqozho

Transparencia y rendición de cuentas para la


5.2 prevención de la violencia de género
En las democracias modernas la transparencia y rendición de cuentas del ejerci-
cio público es indispensable para la construcción de una ciudadanía en desarrollo.
Desde un enfoque teórico, la transparencia y rendición de cuentas se vincula con
los principios de los derechos humanos para facilitar la construcción de un Estado
“honesto, eficaz y eficiente; el actuar público se documenta, toma decisiones y se
fundamenta; y robustece el Estado de Derecho para promover un mejor desempeño
gubernamental” (Ackerman, 2008).

Tomando en cuenta lo anterior, resulta trascendente que la ciudadanía (a través de


las organizaciones sociales cuya misión esté relacionada con los derechos humanos
de mujeres y hombres, y con la prevención y la seguridad desde un enfoque de gé-
nero) tenga acceso e información a lo que se está haciendo en el tema específico de
la prevención de la violencia de género.

110
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

Para ello, es importante volver a tomar en cuenta los marcos jurídicos y normativos
donde está inscrita la agenda de la prevención de los diferentes tipos y manifesta-
ciones de violencia de género. Es a través de esas plataformas normativas que se
pueden atraer los diferentes programas nacionales donde están colocadas las estra-
tegias y líneas de acción comprometidas en la materia en la actual administración:

• Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No Discrimina-


ción contra las Mujeres 2013-2018, disponible en: http://www.dof.gob.
mx/nota_detalle.php?codigo=5312418&fecha=30/08/2013
• Programa Nacional de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia,
2014-2018, disponible en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?co
digo=5343087&fecha=30/04/2014
• Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violen-
cia contra las Mujeres, 2014-2018, disponible en: http://www.dof.gob.
mx/nota_detalle.php?codigo=5343064&fecha=30/04/2014
• Programa Nacional para la Igualdad y No Discriminación 2014-2018, dis-
ponible en: http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5343069
&fecha=30/04/2014

Dentro de los programas nacionales antes mencionados, según el Decreto por el


que se expide la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública
Gubernamental (dof, 04/05/2015), la mayor parte de las dependencias federales
(dependiendo sus atribuciones) tienen el deber de informar sobre las acciones que
lleven a cabo, como las que se encuentran plasmadas en acciones afirmativas y po-
líticas públicas para prevenir la violencia de género.

Además, hubo reformas en materia de igualdad de género en la Ley de Planeación


y con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, para contar con
políticas, programas y presupuestos diseñados con perspectiva de género, alineados
y articulados entre sí con el objetivo de impulsar la institucionalización del enfoque
de género en todo el quehacer gubernamental.

Y es ahí donde l@s diferentes actores institucionales y sociales comprometidos con


la transformación radical de la violencia de género y su erradicación total en los
diversos entornos sociales, pueden y deben de hacer válido el derecho al acceso a
la información. Se trata de un derecho que abrevia el camino para conocer cómo se
promueve, garantiza y respetan los derechos humanos de las personas que por cual-
quier motivo o circunstancia se le discrimina o violenta por cuestiones de género.

En el siguiente cuadro se presenta y propone conocer la existencia de una experiencia


de formación clave para comprender la importancia de la transparencia y rendición de
cuentas respecto de las políticas públicas en materia de prevención de la violencia de
género, impartido por el Instituto Nacional de las Mujeres. Además se muestra un do-
cumento que ayuda a tener claridad respecto de los elementos que deben conformar
un marco nacional de rendición de cuentas en la lucha por erradicar la violencia de
género y la necesidad de impulsar su ejercicio. Asimismo, se propone mirar un video
donde tres especialistas debaten sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de

111
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

transparencia y rendición de cuentas de la política, los presupuestos y programas


que trabajan a favor de la igualdad y la equidad de género.

Cuadro 5. Experiencia de formación clave para comprender la importancia de la rendición de


cuentas y la transparencia
País/
Institución Año Programa Breve descripción
ciudad
El curso “Presupuestos públicos: acciones para
la igualdad de género” consta de tres unidades
temáticas. En la primera se conocen las reformas
a la Ley de Planeación y a la Ley Federal de
Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria en
Taller virtual materia de género. En la segunda se revisan las
Instituto Nacional
“Presupuestos nociones de igualdad sustantiva, no discriminación
de las Mujeres.
públicos: y violencia de género, las cuales deben orientar
Dirección de México 2015
acciones para el diseño de las acciones a incluir desde los
Capacitación y
la igualdad de programas públicos para lograr la igualdad
profesionalización
género” entre mujeres y hombres. Finalmente en la
tercera unidad se presenta el tipo de acciones
a implementar para dar cumplimiento al Anexo:
Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres
y Hombres del Presupuesto de Egresos de la
Federación 2015. 
En 2008, el Secretario General de las Naciones
Unidas lanzó la campaña “Únete para poner fin a
la violencia contra las mujeres” con el fin de hacer
frente con firmeza a esta pandemia.
Es responsabilidad de los gobiernos garantizar
que las mujeres y las niñas tengan acceso a
la justicia, que no haya impunidad para los
agresores y que se adopten todas las medidas
disponibles para prevenir y dar respuesta a la
Rendición de
violencia basada en el género, de conformidad
cuentas a nivel
con la norma de “diligencia debida” exigida por
nacional.
unifem la Convención de las Naciones Unidas sobre la
El marco para
(ahora onu onu 2008 eliminación de todas las formas de discriminación
poner fin a la
Mujeres) contra la mujer (cedaw), la Declaración de las
violencia contra
Naciones Unidas sobre la eliminación de la
las mujeres y las
violencia contra la mujer y la Relatora Especial de
niñas.
las Naciones Unidas sobre la violencia contra la
mujer, sus causas y consecuencias.
A pesar de las iniciativas mundiales para acabar
con la violencia contra las mujeres y las niñas,
los sistemas de aplicación y rendición de cuentas
siguen siendo incipientes y fragmentados. En
este documento se consignan los diez elementos
fundamentales de un marco nacional de rendición
de cuentas.
Continúa...

112
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

País/
Institución Año Programa Breve descripción
ciudad
Se aborda el tema de la rendición de cuentas en
los programas gubernamentales destinados a la
equidad de género y se analizan experiencias de
grupos de mujeres que se capacitan para exigir
Pesos y transparencia e información sobre la aplicación de
contrapesos. diferentes políticas públicas.
Auditoría Superior Perspectiva Participan:
México 2012
de la Federación de género y Emilia Reyes, coordinadora del área de Equidad
rendición de de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia.
cuentas Dolores Ruiz, directora Ejecutiva de Con
Transparencia e Información, las Mujeres
Construimos Ciudadanía.
Martha Juárez, colaboradora de Consorcio para el
Diálogo Parlamentario y la Equidad.

Recomendación
Se sugiere una discusión colectiva sobre cómo en el Municipio, comunidad y barrios se promueve la
vigilancia ciudadana a través de ejercicios y solicitudes de transparencia y rendición de cuentas de
las autoridades respecto al trabajo que realizan en materia de prevención de la violencia de género.

La persona facilitadora debe explorar si estos conceptos han sido considerados fundamentales
dentro de los procesos e intervenciones que en materia de prevención de la violencia de género
se han realizado desde el pcc y cómo se podrían fortalecer.

La persona facilitadora habrá de sintetizar en el papelógrafo las reflexiones derivadas de esta


discusión para incluirlas en la recapitulación del trabajo realizado.

Lecturas sugeridas

Informe de Rendición de cuentas de la Administración Pública Fe-


deral 2006-2012. conavim
http://www.conavim.gob.mx/work/models/CONAVIM/Resour-
ces/527/3/images/IRC_CONAVIM_Final.pdf
Rendición de cuentas a nivel nacional. El marco para poner fin a
la violencia contra las mujeres y las niñas
http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/media/publica-
tions/unifem/evawkit_01_10pointchecklist_es.pdf

Videos sugeridos

Pesos y contrapesos. Perspectiva de género y rendición de cuentas


https://www.youtube.com/watch?v=-KXu09-9X7k
El Presupuesto con Perspectiva de Género en Andalucía: el Pro-
grama G+
https://www.youtube.com/watch?v=93vqK0Jo=oc

113
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Mecanismos de monitoreo, seguimiento y evaluación


5.3 de la acción preventiva de la violencia de género
La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia señala en
su Artículo 17, del apartado “De la violencia en la comunidad”, que el Estado mexi-
cano debe garantizar a las mujeres la erradicación de la violencia en la comunidad
y para ello propone también el diseño de un sistema de monitoreo que permita
observar el avance el compromisos, objetivos y metas que se plantea la propia
ley. Si bien ésta se centra en el comportamiento violento de los individuos y de la
sociedad contra las mujeres, es necesario ampliar el espectro de acciones que pre-
vengan la violencia de género y potenciar un sistema de seguimiento continuo de
los presupuestos, programas, estrategias y acciones que se emprenden en el país y
su evaluación constante no sólo para medir los impactos de la inversión realizada
(en términos humanos y materiales), sino también para poder mejorar toda política
pública comprometida con la igualdad y la equidad de género.

Particularmente, el monitoreo y la evaluación del diseño, la gestión, el seguimiento e


impacto de las políticas públicas para la prevención, atención, sanción y erradicación
de la violencia de género son un mecanismo eficaz para conocer si existen avances
o no en los esfuerzos emprendidos desde el Estado en alianza con diversos sectores
sociales comprometidos con transformar las complejas realidades que provocan este
tipo de violencia. A través de ello se pueden identificar desde las visiones que privile-
gian estas políticas públicas, la forma como se describe y conocen los problemas que
se buscan transformar, hasta las capacidades instaladas para poder diseñar e imple-
mentar estrategias, procesos y acciones congruentes y sus potencialidades para gene-
rar cambios positivos a nivel individual, socio-comunitario y culturales-ideológicos que
permitan construir espacios, comunidades y ciudades libres de violencia.

A la luz de lo dicho anteriormente, vale la pena mencionar que un sistema de mo-


nitoreo está compuesto por una base de datos que contiene campos que permiten
consignar el sexo, la edad, así como aquellas variables que son útiles para medir los
procesos de inicio, gestión y avances de las acciones preventivas con la finalidad de
dar sustento a fases de seguimiento y evaluación.

El seguimiento consiste en llevar cabo cortes parciales de información para poder


medir bajo ciertos criterios (eficacia, eficiencia, impacto, alcances) la eficacia de las
políticas públicas, programas, planes u observatorios puestos en marcha. Finalmen-
te, la evaluación permite tener claridad respecto de la eficacia general de todos los
aspectos monitoreados, los aciertos, pero también todos aquellos aspectos que de-
mandan un rediseño y mejoramiento de fondo de la política preventiva en materia
de violencia de género.

Luego de una evaluación es posible continuar, reorientar o cambiar la estrategia en


materia de prevención de género. Los insumos que se desprendan de la evaluación
serán vitales para entender el impacto de las acciones monitoreadas, así como para
la toma de decisiones a corto, mediano y largo plazo.

114
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

Los mecanismos de monitoreo preferentemente deberán generar información cua-


litativa (reportes, dossiers, recomendaciones) y cuantitativa (información estadística
y de impacto). Es recomendable recabar información tanto cualitativa como cuanti-
tativa de manera permanente, aunque el volumen de cada una de ellas dependerá
del tipo acción preventiva que se esté monitoreando o evaluando. De entre los
mecanismos de monitoreo, seguimiento y evaluación de las acciones preventivas de
violencia de género se destacan:

• Indicadores actitudinales de las personas respecto del entorno y la


comunidad.
• Indicadores de coproducción de seguridad. Por ejemplo: ¿qué relación
tienen con otros actores en la comunidad, en las instituciones y con la
policía?
• Estudios de opinión respecto de violencia intrafamiliar o en el noviazgo.
• Estudios de clima y percepción de seguridad (implementando el enfoque
de género).
• Percepción de los programas gubernamentales en la comunidad.
• Historias de vida, entrevistas o estudios de caso de mujeres, hombres,
adolescentes, niñ@s y ancian@s.

A continuación se presentan dos ejemplos de mecanismos para el monitoreo y uno


de evaluación de acciones preventivas de violencia de género:

Cuadro 6. Ejemplos de mecanismos para el monitoreo


Mecanismo Descripción breve Tipos
Los estudios de caso se clasifican
en explicativos, descriptivos y de
Su propósito es metodología combinada, como se
identificar y explicar un explica a continuación:
fenómeno a través del • Los estudios explicativos
estudio profundo de un intentan entrar en el detalle
caso que se considere de las relaciones entre los
ejemplo. componentes del fenómeno.
• Los estudios de caso
Estudio de caso El estudio de caso descriptivos pueden ser
ofrece evidencia
ilustrativos y tienen como
relevante sobre lo que
objetivo principal añadir realismo
ocurrió y analiza los
factores que influyeron y ejemplos relacionados con el
en el curso de los fenómeno de estudio.
hechos (por qué ocurrió • La metodología combinada se
de esta forma). trabaja mediante la acumulación
documentada de hallazgos de
múltiples estudios de caso.
Continúa...

115
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Mecanismo Descripción breve Tipos


Existen dos tipos de historias de
vida: las historias de éxito y las
historias de aprendizaje.
• Una historia de éxito ilustra
Las historias de el impacto de un proyecto,
vida personalizan detallando la experiencia
los resultados y positiva de una persona en sus
los informes sobre propias palabras. Las historias
el impacto de los de éxito incluyen el cuándo,
proyectos, ya que qué, dónde, cómo y por qué del
documentan la
Historia de vida impacto de un proyecto.
experiencia personal
• Una historia de aprendizaje
de las personas
se enfoca en las lecciones
que participaron
directamente en el aprendidas a través de las
proyecto, enfatizando experiencias positivas y
la prevención de la negativas (si las hubiera) de
violencia de género. una persona en un proyecto.
Las historias de aprendizaje
examinan las respuestas de las
personas ante los desafíos que
se derivan del proyecto.

Cuadro 7. Ejemplo de mecanismo para la evaluación


Evaluación Tipos de evaluación
Hay tres tipos de evaluación,
que depende de quién la realiza:
• La autoevaluación la
realizan los participantes en
el Programa y/o proyecto.
Cuando se habla de evaluación se hace Fortalece la integración del
referencia a un periodo determinado equipo y permite evaluar
de un proceso de intervención para el empoderamiento de sus
conocer los avances de acuerdo a metas integrantes y la apropiación
planteadas. Se pone especial énfasis en
del mismo.
si las acciones preventivas de violencia
de género han logrado cambios en la • La evaluación interna o
población. Se hace una revisión profunda externa es realizada por
de acuerdo a metas y productos. colaboradores responsables
del proyecto.
• La evaluación independiente
es elaborada por personas
distintas a l@s responsables
del proyecto.
Fuente: Manual para inclusión de la perspectiva de género en programas con población interna-
mente desplazada. Enero de 2013. Disponible para su descarga en: http://cinu.mx/minisitio/Cultu-
ra_de_Paz/11.GuiaTransversalizacionGenero_PobDesplazada.pdf

116
recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito local

Lecturas sugeridas

Evaluación en materia de diseño del programa: Fortalecimiento


a las Políticas Municipales de Igualdad y Equidad entre Mujeres
y Hombres
http://www.inmujeres.gob.mx/inmujeres/images/stories/cuader-
nos/c13.pdf
Guía de evaluación de programas y proyectos con perspectiva
de género, derechos humanos e interculturalidad
http://www.unwomen.org/~/media/headquarters/attachments/
sections/library/publications/2014/gu%C3%ADa%20de%20
evaluaci%C3%B3n%%20de%20progrmas%20onu%20muje-
res%20-%20esp%20pdf.ashx

Videos sugeridos

Edna Jaime presenta el estudio Prevención del delito en México


(Completo)
https://www.youtube.com/watch?v=NkmJ25Qt_vQ
Milenio TV-Edna Jaime y Lilian Chapa Koloffon: Programa de
prevención del delito
https://www.youtube.com/watch?v=MQjDAxrTfV4

117
6.

Experiencias innovadoras y
prometedoras de prevención
de la violencia de género

Ciudades seguras para todas y todos 6.1


Los países de América Latina tienen una tradición histórica de desigualdad social y
económica. Este escenario produce en las ciudades inequidad, hacinamiento, segre-
gación, inseguridad y violencia en sus diferentes expresiones. En lo que respecta a la
violencia de género en las ciudades, ésta ha presentado el desafío de que mujeres y
hombres se comprometan en la coproducción de seguridad, es decir, en la creación
conjunta entre los gobiernos y l@s ciudadan@s de una agenda que posibilite impul-
sar la transformación de las ciudades en espacios seguros para todas y todos desde
un enfoque de género.

La inseguridad y la violencia en las ciudades han afectado de manera diferenciada el


derecho a la ciudad, y han sido las mujeres quienes han visto mermada
su autonomía y su derecho a transitar sin miedo en los espacios públi- Cuando decimos que
cos. Esto impide que se consolide la noción de ciudades democráticas, existe violencia contra
donde la convivencia segura y pacífica ayude al empoderamiento y la las mujeres en las ciuda-
des no sólo nos referimos
promoción de los derechos de l@s ciudadan@s.
a los delitos tradicionales
Un aspecto decisivo para impulsar la noción de seguridad en las ciudades que dificultan la vida coti-
es, sin duda, contar con información de calidad que permita identificar diana, tales como hurtos,
cuáles son las manifestaciones y los tipos de violencia que afectan la robos, asaltos, violacio-
vida de las mujeres en el ámbito urbano. Para ello, es requisito indis- nes; también estamos
pensable repensar la seguridad, la prevención y la ciudadanía desde el aludiendo a fenómenos
vinculados a la forma en
enfoque de género.
que se concibe el desa-
Además de la información, se requiere articular a divers@s actor@s en rrollo urbano, a la falta de
una agenda de seguridad ciudadana con enfoque de género. Est@s participación ciudadana,
agentes son: gobiernos y dependencias en sus distintos niveles, univer- a la dificultad de accesos
sidades, organismos no gubernamentales, así como la participación ac- a servicios –los más pri-
tiva de l@s ciudadano@s en general. Si bien la violencia al interior de los vatizados–, a la desregu-
hogares es un fenómeno constante, la violencia en el espacio público lación, entre otros (Falú y
ha replanteado nuevos desafíos y hoy por hoy las interconexiones entre Segovia, 2007: 9).

119
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

unas y otras son muy evidentes. Esto es, lo que sucede dentro es reflejo de lo que
sucede afuera y viceversa.

En el siguiente cuadro se presentan tres experiencias latinoamericanas que son inno-


vadoras y prometedoras para la prevención de la violencia de género y que pueden
ser referentes claves para impulsar iniciativas semejantes en los municipios y comu-
nidades de intervención:

Cuadro 8. Experiencias latinoamericanas para la prevención de la violencia de género


Nombre
País/ciudad
Breve descripción
Año
Alianza
Programa Regional Ciudades sin violencia Entre los impactos principales de esta
hacia las Mujeres, Ciudades seguras para experiencia está la ampliación, el conocimiento
tod@s y el fortalecimiento del debate público sobre
la seguridad de las mujeres en las ciudades.
Guatemala, El Salvador, Perú, Bogotá, Además, la inserción del tema de la violencia
Santiago y Rosario de género en la agenda social y en las políticas
Realizado entre 2006 y 2012 públicas, el empoderamiento de las mujeres en
el derecho al uso y disfrute de la ciudad y en
unifem los espacios de decisión de políticas públicas.
Agencia Española de Cooperación Asimismo, la demostración y replicabilidad
Internacional para el Desarrollo de experiencias de intervención
Red Mujer y Hábitat de América Latina participativas de uso de la ciudad y de
Asociación de Vivienda Popula (avp), barrios con mayor seguridad para las
Colombia. mujeres, y con mayor equidad de género.
Asimismo, en algunas iniciativas tuvieron parte El programa prevé acciones concretas de
las redes: Red de Educación Popular Entre intervención participativa en el espacio
Mujeres (repem); Comité de América Latina y urbano desde la perspectiva de género.
el Caribe para la Defensa de los Derechos de
la Mujer (cladem); Centro de Intercambios y Referencias bibliográficas para profundizar:
Servicios Cono Sur (cicsa), Argentina; Centro
de la Mujer Peruana Flora Tristán, Perú; 1. Programa Regional: Ciudades sin
Colectiva Feminista de Desarrollo Local, El Violencia hacia las Mujeres Ciudades
Salvador; Fundación Guatemala, Guatemala, y Seguras para Todas y Todos,
sur Corporación, Chile. disponible en: http://www.unifem.org.br/
Se incorporó en algunas acciones sos Corpo sites/700/710/00000471.pdf
de Brasil. Este programa fue coordinado por 2. Proyecto: “Colombia, Chile, El Salvador.
unifem y apoyado por aecid Un nuevo paso en la implementación
de políticas contra la violencia hacia las
mujeres, con actores policiales. Mujeres
más seguras”, disponible en: http://www.
unifem.org.br/sites/700/710/00000471.pdf
3. Programa “Ciudades inclusivas y
género”, disponible en: http://www.
redmujer.org.ar/ciudades_inclusivas.html
Continúa...

120
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad
Breve descripción
Año
Alianza
Este proyecto tuvo como propósito visibilizar
la violencia que viven las mujeres en la
ciudad (transitar sin temor, permanecer en
los espacios sin miedo y convivir en plazas y
calles con otr@s).
Inicialmente se contactó con el Área Mujer y
con las distintas áreas de gobierno del Distrito
Noroeste para identificar a vecinas y dialogar
sobre las violencias cotidianas y qué se hace
frente a esas situaciones. Llevaron a cabo
un mapeo de organizaciones, instituciones
y agentes de cambio, con la finalidad de
Las mujeres trabajando por un Distrito Sur sin construir un diagnóstico participativo para
miedos ni violencia. Cartilla de trabajo. Distrito conocer de primera mano la experiencia de las
Sur, Rosario mujeres y generar propuestas de cambio más
eficaces.
2009-2010
Referencias bibliográficas para profundizar:
Programa Regional Ciudades sin violencia
hacia las Mujeres, Ciudades seguras para 1. Las mujeres trabajando por el Distrito
tod@s Sur sin miedos ni violencias, disponible
en: http://www.redmujer.org.ar/pdf_
publicaciones/art_54.pdf
2. Las mujeres trabajando por un Distrito
Noroeste sin miedos ni violencia. Cartilla
de trabajo. Distrito Noroeste, Rosario,
disponible en: http://www.redmujer.org.
ar/pdf_publicaciones/art_55.pdf
3. Caja de Herramientas: Caminando
nuestros barrios, construyendo ciudades
sin violencia, disponible en: http://www.
redmujer.org.ar/pdf_publicaciones/
cartilla_pedagogica.pdf
Continúa...

121
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad
Breve descripción
Año
Alianza
Esta campaña identifica los aspectos comunes
de la violencia contra las mujeres en las
ciudades; pone en marcha una campaña piloto
con aspectos conceptuales clave que permiten
desarrollar un modelo de intervención para
la seguridad de las mujeres en las ciudades
desde el marco de la seguridad humana;
incorpora algunos elementos para la medición
objetiva del fenómeno, y realiza algunos
Espacios ciudadanos, violencia de género y aportes para el diseño de políticas públicas
seguridad de las mujeres (Falú y Segovia, 2007: 203).

Bogotá Referencias bibliográficas para profundizar:

2005 a 2006 1. Guía Práctica. Municipios en Búsqueda


de Equidad, disponible en: http://www.
Programa Regional Ciudades sin redmujer.org.ar/pdf_publicaciones/
violencia hacia las Mujeres, Ciudades seguras art_24.pdf
para tod@s 2. Cartilla-Acciones y Estrategias: Ciudades
sin violencia para las mujeres. Ciudades
seguras para todos, disponible en: http://
www.redmujer.org.ar/pdf_publicaciones/
cartilla_verde.pdf
3. Cartilla de capacitación: Ciudades sin
violencia para las mujeres. Ciudades
seguras para todos, disponible en: http://
www.redmujer.org.ar/pdf_publicaciones/
cartilla_naranja.pdf  
Sitios web de interés
• Blog: Proyecto “Colombia, Chile, El Salvador: Un nuevo paso en la implementación de políticas
contra la violencia. Mujeres mas seguras”; disponible en: http://mujeresmasseguras.sitiosur.cl/
• Sitio: Observatorio Regional, disponible en: http://www.ciudadesygenero.org/
• Mapa Experiencias: Organizaciones de Mujeres y Actores Policiales: Contribuyendo a erradicar
la violencia de género, disponible en: http://mujeresmasseguras.sitiosur.cl
• Campaña Mujeres por la Ciudad, disponible en: http://www.mujeresporlaciudad.org/

122
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere hacer una reflexión colectiva sobre la experiencia de las mujeres en el
espacio público y la ciudad, tomando en cuenta el aspecto de la vulnerabilidad y
la existencia o carencia de acciones y políticas públicas sobre este tema.

Una forma de generar participación es ver el video sugerido: “Cada día la ciudad
es más mía. Las mujeres por una ciudad sin violencia”, disponible en: https://www.
youtube.com/watch?v=EmCwa9jPEOc&index=1&list=PL72C211ED4C29414F

Lecturas sugeridas

Acoso sexual callejero. Cuando el cuerpo de la mujer es terreno


de dominio público
https://rotativo.com.mx/noticias/internacionales/401075-acoso-
sexual-callejero-cuando-el-cuerpo-de-la-mujer-es-terreno-de-
dominio-publico/
Todas en Juárez Seguras: Ciudades, mujeres y derechos
humanos
http://www.conavim.gob.mx/work/models/CONAVIM/Resour-
ce/309/1/images/Todasenjuarezseguras%281%29.pdf
Ciudades para Convivir sin violencia hacia las mujeres
http://www.zaragoza.es/contenidos/sectores/mujer/ciudades-
para-convivir.pdf
Mujeres en la ciudad. De violencias y derechos
http://www.sitiosur.cl/publicacionescatalogodetalle.oho?PID=35
35&doc=Y&lib=Y&rev=Y&art=Y&doc1=Y&vid=Y&autor=&colec
cion=Coediciones&tipo=ALL&nunico=2147483647
Construyendo ciudades seguras. Experiencias de redes de mu-
jeres en América Latina
http://www.sitiosur.cl/publicacionescatalogodetalle.
php?PID=3546

Videos sugeridos

Cada día la ciudad es más mía. Las mujeres por una ciudad sin
violencia
https://www.youtube.com/watch?v=EmCwa9jPEOc
Derecho a una ciudad segura y equitativa para las mujeres 1 y 2
https://www.youtube.com/watch?v=JSizY671pmQ
https://www.youtube.com/watch?v=VqinzHCvc00

123
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

6.2 Promoción de nuevas masculinidades


Retomando la histórica frase de Simone de Beauvoir, “la mujer no nace, llega a
serlo”, lo mismo se puede decir del hombre. Aun cuando convivan en las mismas
sociedades, la diversidad y pluralidad de formas de ser hombre es una constante.
Gracias al desarrollo de los movimientos feministas y a favor de la diversidad sexual,
hoy la masculinidad tradicional (o hegemónica, como también se le llama), cuando
se mira desde el enfoque de género, posibilita comprender cómo en la vivencia
cotidiana prevalece un trato diferenciado e inequitativo tanto a mujeres como a
hombres (Garda, 2006).

De ahí que surja también la necesidad de proponer la deconstrucción de aquellos


mandatos sociales que le dan sentido a la masculinidad tradicional y que tienen un
alto costo emocional, social, cultural, económico y político para la diversiad de hom-
bres y sus experiencias. En ese sentido es que se habla de la promoción de nuevas
masculinidades, que cuestiona directamente el modelo heteronormativo y promue-
ve investigaciones, políticas públicas, programas e intervenciones que contribuyen
a la transformación de dicho modelo con una fuerte implicación de los hombres y
la atención de aquellos aspectos que laceran directamente su experiencia de vida
y social (y que han estado en el centro mismo de su rol como victimarios de la
violencia de género hacia las mujeres y hacia otros hombres que se encuentran en
situación de desigualdad de poder y capital social frente a quien la ejerce).

Al menos desde hace 20 años los estudios sobre masculinidades han venido
avanzando a paso lento, pero de manera cada vez más importante. Al igual que las
intervenciones experimentales que promueven (como sucediera en sus inicios en los
movimientos de mujeres) plantean reflexiones hondas entre los propios hombres,
respecto de su propia condición. En palabras del director de la organización civil gen-
des A. C., Mauro Vargas Urías: “se trata de un paso necesario el trabajo con hombres
para avanzar hacia la igualdad de género” (2014).45

Entre algunos de los avances innovadores que se han venido dando en términos
de la promoción de nuevas masculinidades se pueden mencionar las siguientes
iniciativas:

• Programas de reeducación para agresores de mujeres o en familia.


• Producción de investigaciones académicas y de las organizaciones de la
sociedad civil para una mayor comprensión del significado de ser hombre
en nuestras sociedades.
• Avances legislativos en materia de sanción de la violencia contra las mu-
jeres en los que se ha incorporado (no con el impacto esperado) la impor-
tancia de una atención integral a los hombres victimarios, pero al mismo

45
Vargas V., Mauro (2014). “Un paso necesario: el trabajo con hombres para avanzar hacia la
igualdad”. Defensor. Masculinidad por la igualdad de género, marzo, 3 (12), pp. 5-11. cdhdf.

124
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

tiempo se han registrado avances por ejemplo con respecto a la licencia


de paternidad, recientemente incorporada a la Ley Federal del Trabajo.
• Grupos de sensibilización, formación y autoayuda para promover pater-
nidades igualitarias y afectivas que contribuyan a la transformación del
significado tradicional de la paternidad y al reconocimiento paternidades
y maternidades diversas.

Además, en los últimos años también ha habido un especial interés por el tema de
la salud sexual y reproductiva de los hombres.

En el siguiente cuadro se presentan cuatro experiencias que son innovadoras y pro-


metedoras para la prevención de la violencia de género, desde el enfoque de las
masculinidades diversas:

Cuadro 9. Experiencias para la prevención de la violencia de género, desde las


masculinidades diversas
Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
Es un espacio virtual donde se pueden encontrar organizaciones
de la sociedad civil que están promoviendo nuevas
masculinidades:
1. ahige, Asociación de hombres por la igualdad de género.
Su revista resulta interesante por las aportaciones que hace
en materia educativa. Tiene otros enlaces y propone cursos
también.
2. co-responde es un programa de ámbito estatal
Masculinidad y desarrollado por ahige y subvencionado por el Instituto de
Coeducación las Mujer del Ministerio de Igualdad, dirigido a fomentar la
corresponsabilidad doméstica y familiar en los hombres.
España 3. Heterodoxia: red de hombres pro-feministas. Blog de
noticias con enlaces a otros blogs muy interesantes.
Consejería de Educación. 4. Hombres por la igualdad: página de la concejalía de
Junta de Andalucía Igualdad y salud del Ayuntamiento de Jerez de la Frontera.
Tiene documentos y ponencias muy interesantes y enlaces
de interés.
5. masculinitat: página con artículos de personalidades
relevantes en materia de masculinidad y con enlaces de
interés.
6. Mujeres en red: hombres profeministas. Artículos muy
interesantes y enlaces a páginas de todo el mundo
relacionadas con masculinidad.
Continúa...

125
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
Con la idea de contrarrestar las cuestiones culturales patriarcales
y heteronormativas, organizaciones de la sociedad civil como
gendes producen un interesante acervo de materiales que se
pueden consultar e implementar en espacios comunitarios,
haciendo las adecuaciones propias a partir de las características
socioculturales del entorno de intervención.
1. Machismo no es destino. Manual de prevención de violencia
contra las mujeres para niños y niñas de primaria.
2. Aprendiendo a querer: noviazgos libres de violencia. Guía
metodológica para prevenir la violencia contra las mujeres
entre estudiantes de secundaria.
3. Los retos de lo inasible. La discriminación como delito penal:
análisis y propuestas.
4. Por una sexualidad libre... guía para la sensibilización y
capacitación de promotoras y promotores juveniles en salud
sexual.
5. Hacia otras sexualidades masculinas: una apuesta para
reducir la trata de personas con fines de explotación sexual.
Guía de intervención.
Publicaciones y materiales
6. Revisión crítica sobre la atención de las y los servidores
de difusión y capacitación
públicos a la población migrante. Diagnóstico.
7. Las políticas de igualdad de género... Elementos críticos
México
para activar la responsabilidad masculina.
8. Hombres que compran cuerpos: aproximaciones al consumo
gendes, S. C.
asociado a la trata de mujeres con fines de explotación
sexual.
9. El involucramiento de los hombres en la trata con fines de
explotación sexual: un estado de la cuestión (versión en
inglés).
10. AMORes CHIDOS Guía para docentes: sensibilización,
prevención y atención básica de la violencia en el noviazgo
con las y los jóvenes.
11. La caracterización de las redes de amistad de varones
jóvenes: su impacto sobre la violencia.
12. La oportunidad del cambio. Guía metodológica para el
trabajo comunitario con hombres desde la perspectiva de
género.
13. Los riesgos de la esperanza. Discriminación por género
y violencia ejercida contra niñas, niños y adolescentes
migrantes.
14. Propuesta de lineamientos para la atención y reeducación
de hombres agresores, a partir del diagnóstico sobre los
modelos de intervención en México.
Continúa...

126
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
Se trata de una organización que se ha especializado en la
capacitación, asesoría y atención de la violencia intrafamiliar
masculina. El cecevim tiene tres importantes objetivos de
capacitación:

• Preparar facilitadores para que repliquen el modelo de


intervención con hombres.
• Enseñar las bases del análisis de género.
• Por medio de ejercicios vivenciales cuestionar el aprendizaje
genérico que los y las participantes han aprendido y aceptan en
sus vidas.

Training Center To Las capacitaciones en lugares distantes se hace en sesiones de 5


Erradicate Masculine días ocho horas al día. Al final de la capacitación los facilitadores
Intrafamily Violence tienen:
(cecevim)
• Habilidad de empezar el programa inmediatamente.
Estados Unidos
• Materiales de cecevim para usarse en las clases.
Capacitación y asesoría
Referencias bibliográficas para profundizar:

• Contigo o sin ti sigo siendo yo, disponible en: https://www.euskadi.


eus/contenidos/informacion/material/es_gizonduz/adjuntos/
CONTIGO%20O%20SIN%20TI%20SIGO%20SIENDO%20
YO-%20STEE-EILAS.pdf
• La violencia machista cuesta 109,000 millones al año a los
países de la ue, disponible en: http://internacional.elpais.com/
internacional/2014/12/29/actualidad/1419886472_465998.html
• Adolescencia y Violencia Machista, disponible en: https://www.
euskadi.eus/contenidos/informacion/material/es_gizonduz/
adjuntos/Adolescencia%20y%20violencia%20machista.pdf
Continúa...

127
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
La Academia Mexicana de Estudios de Género de los Hombres,
Asociación Civil (amegh, A. C.) es una organización científica
y cultural sin fines de lucro fundada el 03 de septiembre del
2005. El objetivo principal de la amegh es producir, intercambiar,
sistematizar, difundir información y conocimiento científico sobre
los hombres como sujetos genéricos. Además, se propone:

• Promover, fomentar y consolidar los estudios sobre los varones


como sujetos genéricos como campo científico.
• Promover la reflexión teórica, metodológica y la producción de
conocimientos sobre los varones y la masculinidad desde una
perspectiva de género.
• Propiciar el intercambio de conocimientos sobre los estudios
de género de los varones entre profesionales de diferentes
disciplinas, ámbitos de acción e instituciones a nivel nacional e
Academia Mexicana de internacional.
Estudios de Género de • Participar a través de la generación y la difusión de conocimiento
los Hombres de los varones como sujetos genéricos en la construcción de
una sociedad libre de discriminaciones entre los hombres y entre
Investigación académica las personas en general a partir del sexo biológico, la identidad
genérica, la clase, el origen étnico-racial, la orientación sexual
México
y afectiva, la condición de salud o gravidez, el estado civil, la
discapacidad física y la edad,
• Alentar la incorporación de los estudios de género de los varones
en la discusión y en el establecimiento de las políticas públicas,
con una visión de corto, mediano y largo plazo.

Referencias bibliográficas para profundizar:

1. Género y poder: vida cotidiana y masculinidades, disponible


en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=37717215
2. Masculinidades diversas, disponible en: http://
www.app.cenlexz.ipn.mx/Conducta_y_
Normatividad/17Masculinidades%20diversas.pdf
3. Las nuevas masculinidades positivas, disponible en: http://
www.produccioncientificaluz.org/index.php/utopia/article/
view/2811

128
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere una discusión colectiva donde se mencionen cuáles son los princi-
pales problemas que enfrentan los hombres en materia de salud, empleo, afec-
tividad, participación en el cuidado de l@s hij@s y violencia, con el objetivo de
generar información precisa de los hombres de cada comunidad de intervención.

Otra opción es ponderar cómo se ha ido transformando la masculinidad, luego


de que las mujeres entraron al mundo laboral y en ciertos casos los hombres han
comenzado a ser quienes cuidan a l@s hij@s y se quedan en el hogar.

Lecturas sugeridas

Los hombres en México. Veredas recorridas y por andar


http://www.xoxochitlan.com/detalle.php?libro=3
Marsculinidades por la Igualdad de Género. Defensor. Revista
de Derechos Humanos
http://dfensor.cdhdf.org.mx/DFensor_03_2014.pdf

Videos sugeridos

Juan Guillermo Figueroa, Conferencia inaugural V Coloquio Int.


Masculinidades 2015
https://www.youtube.com/watch?v=cOHFGEsun8I
Igualdad y Nuevas Masculinidades
https://www.youtube.com/watch?v=xP-yJugrf6U

Justicia accesible para tod@s 6.3


El acceso a la justicia constituye uno de los temas urgentes en materia de seguridad
ciudadana con perspectiva de género y de derechos humanos, tanto en Latinoamé-
rica como en México. En el caso mexicano, pese a que se registran avances en la
generación de alternativas que contribuyen a la
reinserción de quienes cometen ilícitos y trasgren- En México con frecuencia leemos noticias so-
den la ley (medidas de desinternamiento, acom- bre menores de edad que cometen algún delito
pañamiento en capacidades para una posterior y se ven involucrados en lo que formalmente
actividad laboral, tratamientos específicos según se conoce como un conflicto con la ley. Sin
las necesidades de l@s jovenes), todavía es ne- embargo, poco se sabe sobre la respuesta
cesario fortalecer, consolidar y lograr una mayor de las autoridades frente a este fenómeno, y
cobertura nacional de estas alternativas, especial- mucho menos sobre los resultados (ya sean
mente a través del fortalecimiento de alianzas y éxitos o fracasos) del sistema de justicia para
adolescentes.
participación ciudadana.

La impartición de justicia mediante el debido pro-


ceso continúa siendo la base que permitirá transitar de un sistema tradicional pu-
nitivo a un sistema que garantice que los derechos humanos de las personas serán

129
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

respetados. En México, desde el 18 de junio de 2008, se modificó la manera de


impartir justicia en toda la República. A partir de entonces los órganos jurisdiccio-
nales de las entidades federativas implementaron el Sistema Acusatorio Oral como
la nueva base de sus procesos judiciales. Este cambio tiene como propósito generar
igualdad entre las partes en el proceso penal, ya que en el modelo anterior el Minis-
terio Público podía establecer la culpabilidad con base en la información recabada
en una averiguación previa, sin que la parte acusada pudiera refutarlo (inegi, 2013).

El acceso a la justicia es un derecho l@s ciudadan@s. Sin embargo, existen factores


económicos, culturales y geográficos que impiden que cientos o miles de casos
lleguen a los ministerios públicos y a las fiscalías; y, cuando alguien es procesado o
sentenciado por la comisión de un delito, no hay certeza de que se actúe bajo los
protocolos establecidos ni conforme a la ley. Esto a pesar de que la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, las diferentes leyes y tratados expresan
que las personas deben gozar de los mismos derechos.

En la práctica, la desigualdad de género y la vulnerabilidad también han impactado


en la administración de justicia y son l@s jóvenes, quienes se convierten en las víc-
timas de estos fallos.

Con el propósito de documentar que existen alternativas innovadoras que buscan


garantizar el acceso a la justicia para tod@s, se presentan enseguida tres experien-
cias relevantes en lo que se refiere a la presunción de inocencia, la perspectiva de
género y las buenas prácticas.

46

47

48

49

46
Fuente: ijpp, disponible en: http://www.presunciondeinocencia.org.mx/home/historia
47
Fuente: Comisarías/Unidades de Mujeres, onu, disponible en: http://www.endvawnow.org/es/
articles/1093-comisarias-unidades-de-mujeres.html
48
Cfr.http://www.aguascalientes.gob.mx/iam/LIBROS%20PDF%27s/Programa%20para%20
el%20Fomento%20de%20la%20Transversalidad%20de%20la%20Perspectiva%20de%20
G%C3%A9nero.pdf
49
Cfr. http://portal2.edomex.gob.mx/cofactor/numeros_anteriores/desigualdad_genero_enve-
jecimiento_desarrollo/enfoque_agenda_gobierno/groups/public/documents/edomex_archivo/
cofactor_pdf_articulo4_n2.pdf
130
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Cuadro 10. Experiencias sobre presunción de inocencia, perspectiva de género


y buenas prácticas
Nombre
País/ciudad Descripción
Alianza
Promueve en México el respeto a los derechos humanos en el
sistema de justicia penal. Trabaja, particularmente, en favor del
acceso a la justicia para l@s adult@s y l@s adolescentes en
conflicto con la ley penal; el principio de presunción de inocencia;
el uso racional de la “prisión preventiva”; la implementación
de los servicios previos al juicio, y la defensa penal efectiva.
Además, supervisa la adecuada implementación de la reforma al
sistema de justicia penal que tiene lugar en México, y promueve
un lenguaje democrático con enfoque de derechos humanos en
el sistema acusatorio y la eliminación de los juicios mediáticos.
Fue creado con esta misión en 2004, como Proyecto Presunción
de Inocencia en México, bajo los auspicios de Open Society
Justice Initiative, sumándose al movimiento de la sociedad civil
organizada comprometido con la implementación del sistema de
justicia penal.
Es una de las organizaciones civiles fundadoras del Observatorio
Ciudadano del Sistema de Justicia, cuyo objetivo primordial
es el de dar seguimiento técnico con perspectiva de derechos
humanos a la implementación institucional de la reforma en la
Instituto de Justicia Procesal
materia.46
Penal, Asociación Civil (ijpp)
Asimismo, unicef México concedió al ijpp el primer lugar del 4°
Premio unicef Los derechos de la niñez y la adolescencia en
México
México, en la categoría de Mejores Prácticas en 2012, por la
asistencia técnica al gobierno de Morelos en el diseño y creación
de la Unidades de Medidas Cautelares para adolescentes,
que han venido ya replicando en otras partes de la República
Mexicana.

Referencias bibliográficas para profundizar:

1. Unidades de Medidas Cautelares para adolescentes del


Estado de Morelos, México, 2011, disponible en: http://
www.unicef.org/mexico/spanish/mx_Servicios_Previos_al_
Juicio_Morelos_UNICEF1MP.pdf
2. Unidad de Medidas Cautelares para Adolescentes de
Morelos: uso e integración de la información del sistema
de justicia para adolescentes para fortalecer la toma de
decisiones, disponible en: http://www.iijusticia.org/docs/
AGUILAR_CARRASCO.pdf
3. Adolescentes bajo sospecha, disponible en: http://
proyectojusticia.org/odisea2016/justicia-para-adolescentes/
Continúa...

46
Fuente: ijpp, disponible en: http://www.presunciondeinocencia.org.mx/home/historia

131
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Descripción
Alianza
La iniciativa es ejecutada por la Organización no Gubernamental
Fundación Artística y Social La familia Ayara.
Es un grupo heterogéneo en cuanto a sus problemáticas,
considerando a niños, adolescentes y jóvenes recluidos por
infracción a la ley penal o en fase postpenal, en rehabilitación
de drogas o internos en instituciones para niños abandonados o
víctimas de abuso.
Su objetivo es la reinserción social, laboral y el desarrollo
personal a través de una metodología basada en las expresiones
artísticas del Hip Hop, de alta adhesión entre los niños y jóvenes
colombianos.
Tienen una cobertura de 540 jóvenes, de los cuales 60%
son hombres y 40% son mujeres. Su financiamiento es de
Proyecto yip-Colombianos
organizaciones internacionales.
renaciendo en el Hip Hop
Referencias bibliográficas para profundizar:
Colombia
1. Proyecto yip. Colombianos renanciendo en el Hip
Hop, disponible en: http://seguridadenbarrios.cl/
buenaspracticasenprevencion.org/bbp_docs/04_proyecto_
yip_colombia.pdf
2. Video sobre Proyecto Cooperativa del Hip Hop, disponible
en: http://vimeo.com/16998300
3. Documental: “Hip Hop: el 5to elemento” (Appiolaza y
Pacheco, 2009), disponible en: http://vimeo.com/7309597
4. ¿Cómo prevenir la violencia en grupos de niños, niñas y
jóvenes afectados por la violencia armada?, disponible en:
http://www.martinappiolaza.com/2014/01/como-prevenir-la-
violencia-en-grupos-de.html
Continúa...

132
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Descripción
Alianza
El objetivo de las Comisarías/Unidades de Mujeres es mejorar el
acceso a la justicia de mujeres que han sufrido diferentes formas
de violencia de género. Desde los años ochenta y noventa, esta
figura ha sido instituida y popularizada en diferentes países, a
partir del crecimiento en la demanda por reconocer los derechos
de las mujeres. Estas Comisarías/Unidades fueron creadas
como una de las principales respuestas de los estados frente a la
violencia contra la mujer, precediendo incluso a la aprobación de
leyes específicas de violencia contra las mujeres en muchos de
estos países.
Hacia 2010, había 475 comisarías-unidades en Brasil, 34 en
Ecuador, 59 en Nicaragua y 27 en Perú.
Existen diferentes modelos por cada país y se han ido
modificando históricamente. Las características principales de
Comisarías/Unidades de
estas Comisarías/Unidades son:
mujeres, onu
1. Quien opera usualmente una comisaría recibe capacitación
Bolivia
especializada en violencia de género.
Brasil
2. La primera comisaría se implementó en Brasil y estuvo
Ecuador
coordinada exclusivamente por mujeres, aunque
Ghana
actualmente no existe alguna política que restrinja la
India
operación sólo a mujeres.
Kosovo
3. Son de carácter interinstitucional e interdisciplinar en lo que
Liberia
se refiere a los servicios ofertados.
Nicaragua
4. Entre sus servicios se encuentran: coordinación entre
Perú
la policía y el sistema de justicia, medicina forense y
Filipinas
psicología, acompañamiento terapéutico y servicios
Sierra Leona
médicos y legales. Asimismo: información y representación
Sudáfrica
legal en casos de violencia, albergues de emergencia,
Uganda
talleres y capacitación en derechos de mujeres, así como
Uruguay
cursos para adquirir habilidades que les permita insertarse
en el mundo laboral.47

Referencias bibliográficas para profundizar:

1. Mapeo Regional de las Comisarías de la Mujer en América


Latina, disponible en: http://www.endvawnow.org/uploads/
browser/files/MAPEO%20Spanish.pdf
2. Estudio cultural de la práctica jurídica en las comisarias
de la mujer y la familia, disponible en: http://repositorio.
flacsoandes.edu.ec/handle/10469/305#.VbjOwLc6st8
3. Comisarias de la Mujer. Evaluaciones independientes,
disponible en: http://www.endvawnow.org/es/articles/1109-
evaluacionesindependientes.html?next=1111

47
Fuente: Comisarías/Unidades de Mujeres, onu, disponible en: http://www.endvawnow.org/es/
articles/1093-comisarias-unidades-de-mujeres.html

133
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Recomendación
Se sugiere hacer una lluvia de ideas respecto de lo que l@s participantes saben o conocen sobre
el principio de “presunción de inocencia” y cómo desde ese principio se puede prevenir la violencia
de género, especialmente con jóvenes en conflicto con la ley.

Mientras que la o el facilitador@ anota las aportaciones en un papelógrafo. Al final se recomienda re-
visar las lecturas sugeridas sobre este principio y comparar con lo que mencionaron l@s participantes.

Lecturas sugeridas

Estado, justicia y decepción por María Marván Laborde


http://www.excelsior.com.mx/opinion/maria-marvan-labor-
de/2015/07/23/1036210
Principio de presunción de inocencia
http://www.presunciondeinocencia.org.mx/el-sistema-de-justicia-
penal/presuncion-de-inocencia

Videos sugeridos

Adolescentes serán juzgados en juicios orales, a partir del 3 de julio


https://www.youtube.com/watch?v=aGNY3xWxr2c
El Nuevo Sistema de Justicia Penal en México
https://www.youtube.com/watch?v=WCfLufllxd8

Agenda educativa/formativa comprometida con la


6.4 prevención de la violencia de género
Sensibilizar, aproximarse a otr@s para ofrecer herramientas prácticas y pedagógi-
cas que promuevan diversos espacios de reflexión para enriquecer el conocimiento
y las competencias ciudadanas a nivel local que incentive las transformación de
las relaciones de género desde el principio de la diversidad y que dimensione la
importancia de contribuir de manera corresponsable en la prevención de la violen-
cia de género es parte de la ruta que toca recorrer para hacer posible la seguridad
ciudadana, la convivencia pacífica y una vida libre de violencia.

Formular agendas educativas/formativas comprometidas con la prevención de la


violencia de género, en sus muy diversas expresiones, es una de las tareas imposter-
gables para que las personas se empoderen y sean capaces de convertirse en agen-
tes de cambio y en promotores activos de la vigilancia y respeto en el cumplimiento
de sus derechos y libertades.

La formación en la prevención de la violencia de género también supone abrirse al


abordaje de temas y recursos antes poco utilizados: desde temas que buscan fortale-
cer las capacidades emocionales para enfrentar la agresión o violencia, hasta la utili-
zación de recursos tan comunes como el teléfono celular para promover una cutlura

134
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

preventiva. Ello, desde luego, no compite con la importancia que siguen teniendo las
experiencias de sensibilización, capacitación y formación presencial. Pero es impor-
tante comprender que la población más joven (niñas, niños, adolescentes, incluso
hasta personas adultas) le dan un gran sentido a estos recursos tecnológicos (celular,
internet, redes sociales, etcétera) como canales centrales de sus relaciones sociales y al
abrirnos a potenciar de manera positiva su utilización se está también experimentando
en nuevas formas de prevenir la violencia de género, que seguramente demandarán
investigaciones y ejercicios cualitativos para medir sus alcances e impactos.

En el siguiente cuadro se presentan tres experiencias de capacitación/formativas que


son innovadoras y prometedoras para la prevención de la violencia de género:

Cuadro 11. Experiencias de capacitación/formativas para


la prevención de la violencia de género
Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
El Laboratorio del Amor es una red de trabajo internacional en torno
a los estudios sobre el amor; un espacio para reflexionar individual
y colectivamente sobre nuestra cultura amorosa bajo el lema “Lo
romántico es político” y con la filosofía basada en la idea de que
“otras formas de quererse son posibles”.
El Laboratorio del Amor, coordinado por Coral Herrera Gómez
(prestigiada académica y activista por los derechos de las mujeres),
lleva un tiempo funcionando como un espacio de trabajo para
las alumnas de los talleres de “Señoras que... dejan de sufrir por
amor”, y que se ha abierto al público para todas las mujeres que
quieran unirse al trabajo de deconstrucción y construcción en torno
a los afectos, el erotismo y la sexualidad, las emociones y los
sentimientos. 
Red
En este taller permanente, presencial y virtual, se trabaja
Laboratorio del Amor
fuertemente por prevenir también la violencia de género desde
ejercicios reflexivos de fondo que permiten a las participantes
España
empoderarse y poder asumir las riendas de su vida.
Coral Herrera
Referencias bibliográficas para profundizar:
Gómez
1. La violencia de género y el amor romántico, disponible en:
http://www.pikaramagazine.com/2012/11/la-violencia-de-
genero-y-el-amor-romanticocoral-herrera-gomez-expone-que-
el-romanticismo-es-el-mecanismo-cultural-mas-potente-para-
perpetuar-el-patriarcado/
2. El amor romántico como utopía emocional de la
posmodernidad, disponible en: http://www.entretantomagazine.
com/2012/10/21/el-amor-romantico-como-utopia-emocional-de-
la-posmodernidad/
3. Del amor romántico a la violencia de género. Para una
coeducación emocional en la agenda educativa, disponible en:
http://www.ugr.es/~recfpro/rev171ART7.pdf

135
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Continúa...
Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
La app “DetectAmor” es una herramienta que pone especial énfasis
en la educación afectivo-amorosa de la juventud andaluza a través
del uso educativo de la telefonía móvil (app). Está dirigida a jóvenes,
para que de una forma lúdica, puedan reflexionar acerca de sus
ideas sobre el amor, sobre cómo son las relaciones de pareja que
establecen, si éstas son en igualdad o son relaciones de abuso o
violencia. Su finalidad es llegar a la juventud, por su carácter viral,
para sensibilizar, informar y prevenir la violencia de género.
El planteamiento fundamental de “DetectAmor” es el abordaje y la
detección de indicadores de abuso en las parejas jóvenes, sobre los
mitos de amor romántico y la importancia de mantener relaciones
igualitarias y sin machismo.
La aplicación ofrece 10 juegos que la convierten en un recurso
educativo versátil y flexible que permite utilizarlo directamente por
jóvenes, así como por cualquier agente educativo para introducir,
informar y profundizar en el tema de la prevención de la violencia
machista en parejas jóvenes. Un recurso para que chicos y chicas
APP DetectAmor jueguen, se diviertan, investiguen sobre las relaciones de pareja y su
idea del amor y al mismo tiempo reflexionen sobre sus actitudes en
España relación al machismo y la violencia de género.
Cuando la violencia se explica desde la óptica del sexismo debe
Instituto Andaluz de la entenderse que es el hombre sexista, el varón sexista, quien la
Mujer, dependiente de la ejerce y la mujer quien la padece. Dicho de otro modo, todo acto
Consejería de Igualdad, de abuso, maltrato y violencia derivado de ideas sexistas de
Salud y Políticas legitimidad de autoridad del varón frente a la mujer es lo que se
Sociales denomina violencia de género (también llamada violencia contra
las mujeres, violencia machista o violencia sexista). Esta iniciativa
es resultado del estudio Andalucia Detecta.

Referencias bibliográficas para profundizar:

1. Andalucía Detecta. Sexismo y violencia de género en la


juventud, disponible en: http://www.juntadeandalucia.es/iam/
catalogo/doc/iam/2011/143337353.pdf
2. Andalucía Detecta. Impacto de la imposición a violencia de
género en menores, disponible en: http://www.inmujer.gob.
es/publicacioneselectronicas/documentacion/Documentos/
DE0584.pdf
3. Del amor al control a golpe de “click”. La violencia de género
en las redes sociales, disponible en:
http://minoviomecontrola.com/ianire-estebanez/Ponencia.Del-
amor-al-control-a-golpe-de-click.-La-violencia-de-genero-en-
las-redes-sociales.Ianire-Estebanez.pdf
Continúa...

136
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
cualifica incorpora los contenidos curriculares oportunos para
que las usuarias mejoren su calidad de vida. Desde el año 1999
se vienen desarrollando ediciones, participando 200 mujeres en
cada una de las tres primeras, distribuidas en las ocho provincias
andaluzas. Desde la cuarta edición, participan 220 mujeres al
incorporarse una actuación en la zona del Campo de Gibraltar.
El objetivo de esta iniciativa es la inserción laboral de las mujeres
víctimas de violencia de género mediante la mejora de sus
competencias profesionales, a través de un proceso integral de
cualificación con una duración de 700 horas, que incluye orientación,
cualifica. Programa formación y prácticas en empresas. Está dirigido a mujeres víctimas
dirigido a mujeres de violencia de género de todo el territorio andaluz que necesitan
víctimas de violencia de rehacer sus vidas a través de un proceso de integración sociolaboral
género que evite el riesgo de marginación y exclusión social.
Los pilares fundamentales del programa son el diseño de itinerarios
España formativos a medida, diversificación profesional y participación activa
de las empresas. cualifica se concibe como un programa integral
Instituto Andaluz de la en el que se desarrollan acciones de empleo destinadas a mejorar
Mujer, Consejería de la cualificación profesional y el desarrollo personal de las mujeres
participantes. El programa optimiza el proceso de enseñanza
Empleo, Consejería para
aprendizaje conjugando en cada una de sus etapas las necesidades
la Igualdad y Bienestar
formativas de las usuarias con los requerimientos de las distintas
Social, Fondo Social ocupaciones.
Europeo, Fundación Están vinculados a cualifica los siguientes sectores productivos:
Andaluza, Fondo de industria alimentaria, hostelería y restauración, servicios personales,
Formación y Empleo fabricación de embarcaciones de fibra de vidrio,
industrias manufactureras, edificación y obras públicas e industrias
gráficas.

Referencias bibliográficas para profundizar:

Catálogo completo de libros y otras obras de carácter monográfico


para descargar del Instituto Andaluz de la Mujer: Guías,
manuales, estudios y obras generales, disponibles en: http://www.
juntadeandalucia.es/iam/index.php/fondo-documental/publicaciones/
libros_y_otros_recursos_de_caracter_monografico/

Recomendación
Se sugiere pedir al grupo de participantes que enuncien cuáles serían los temas/
problemas con que podrían formar una agenda para sus municipios y comunida-
des de intervención.

Es importante que estén presentes aquellos problemas que afectan de manera


recurrente a las comunidades, pero incorporando la visión y el enfoque de gé-
nero para la prevención de las violencias.

137
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

Género. Formación para la Igualdad


http://puntogenero.inmujeres.gob.mx/Portal/materiales-didacticos/mate-
rialesdigitales.html
Educagénero
http://www.educagenero.org/PVG.html
Actividades didácticas para la prevención de la violencia de género. Ma-
terial para el profesorado
http://zaharra.steilas.eus/dok/arloak/emakumea/violencia03_g.pdf

Videos sugeridos

III Concurso de Fotografía bajo el lema “Educación contra violencia de


género”
https://www.youtube.com/watch?v=_8R1Rj2xU_c
Cortometraje “Un día más”. Segundo Certamen de Cortometrajes “No hay
sexo incorrecto si hay amor en él” Cineteca Zacatecas, VI Festival Cultural
de la Diversidad Sexual Zacatecas, 2011
https://www.youtube.com/watch?v=M_OyShyvyg
Guimel. Yo tampoco
https://www.youtube.com/watch?v=hkcqwSGfsWs

Institucionalidad y construcción de la ciudadanía


6.5 desde el principio de la igualdad
La inclusión del enfoque de género en toda política preventiva de seguridad y justicia re-
sulta vital para alcanzar la meta de la erradicación de la violencia de género. Eso supone
un fuerte y potente trabajo de institucionalización y transversalización de esta mirada y
la generación de los mecanismos y herramientas adecuadas para que este vital esfuerzo
no se quede en una retórica generalizada y alejada de lo que mandatan los tratados
internacionales y leyes nacionales que establecen dicha obligatoriedad para los actores
e instituciones de las administraciones públicas en todos los niveles de gobierno.

Particularmente relevante resultan las experiencias que buscan incidir de manera


general o incluso a veces de forma temática (salud, economía, seguridad, etcétera)
en la transversalización del género en las agendas públicas de los gobiernos locales.
Ello tiene la finalidad de garantizar no sólo el acceso igualitario a políticas y acciones
de seguridad ciudadana y convivencia en las ciudades donde labora el pcc, sino tam-
bién colocar en un lugar estratégico la voz y las acciones de mujeres y hombres y sus
experiencias para la formulación de políticas, programas y acciones encaminadas a
la erradicación de la violencia de género y al cuestionamiento a los roles tradiciona-
les asignados a unas y otros dentro de la sociedad.

A continuación se presentan algunas experiencias innovadoras que pueden con-


tribuir a esclarecer la importancia de concebir la prevención de la violencia de

138
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

género como uno de los ejes prioritarios en todo proceso de institucionalización


y transversalización de políticas públicas de género. Ése es el esfuerzo que de-
mandan las diversas manifestaciones que hoy se documentan de la violencia de
género: esfuerzos intersectoriales, coordinados y, sobre todo, centrados en la im-
portancia de promover la igualdad y la equidad para todas y todos.

Cuadro 12. Experiencias innovadoras y promisorias en la transversalización


del enfoque de género
Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
El Instituto Aguascalentense de las Mujeres logró implementar en dos años (2008
y 2009) una estrategia integral de transversalización de la perspectiva de género
extensiva a municipios y localidades del estado, por medio de diversas acciones y
mecanismos que tienen como fin principal visibilizar la desigualdad entre hombres
y mujeres así como el establecimiento de metodologías para abatirla.
Entendiendo la imperiosa necesidad de cambiar las representaciones de lo femenino
y lo masculino a través de normatividades y mecanismos que promuevan la igualdad
de oportunidades y la distribución equitativa de los beneficios y recursos generados
por las políticas públicas, todas las acciones realizadas hasta el momento contribuyen
de manera importante al logro de las metas y objetivos convenidos en los diversos
Integralidad de
compromisos internacionales y su manifestación en el Plan Nacional de Desarrollo y
la perspectiva
el Plan Estatal de Desarrollo del Estado de Aguascalientes.
de género en la
En el inicio de la estrategia, en 2008, se concibieron como principales actividades
Administración
la sensibilización de los funcionari@s de la administración pública estatal, la
Pública Estatal
realización de investigaciones que generaron conocimiento sobre las brechas
y Municipal en
de género existentes en el estado, así como la realización de un diagnóstico
el Estado de
que permitió evidenciar la situación de cultura institucional de la administración
Aguascalientes
pública estatal (ape) con la finalidad de que, a partir de sus áreas de oportunidad
identificadas y tomando como estrategia operativa el modelo de gestión
Aguascalientes
gubernamental denominado Excellentia, se definieran contenidos y directrices que
fomentaran el reconocimiento del principio de equidad.
Instancias del
En este orden de ideas, se conformó la estructura base del proyecto de
Gobierno Federal,
transversalización, teniendo como partes fundamentales un enlace de género,
estatal y municipal
comité de equidad de género, un convenio de colaboración suscrito por titulares
de Aguascalientes
de dependencias y entidades de la administración pública estatal, así como
dos formatos desagregados por sexo debidamente integrados y relativos a la
planificación del capital humano y a la capacitación.

Referencias bibliográficas para profundizar:

1. Integralidad de la perspectiva de género en la Administración Pública Estatal


y Municipal en el Estado de Aguascalientes.48
2. El enfoque de género y la agenda de gobierno. Una aproximación al proceso
de institucionalización en el Estado de México.49
Continúa...

48
Cfr. http://www.aguascalientes.gob.mx/iam/LIBROS%20PDF%27s/Programa%20para%20el%20Fomento%20
de%20la%20Transversalidad%20de%20la%20Perspectiva%20de%20G%C3%A9nero.pdf
49
Cfr. http://portal2.edomex.gob.mx/cofactor/numeros_anteriores/desigualdad_genero_envejecimiento_desarro-
llo/enfoque_agenda_gobierno/groups/public/documents/edomex_archivo/cofactor_pdf_articulo4_n2.pdf

139
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Nombre
País/ciudad Breve descripción
Alianza
Este proyecto tuvo como objetivo generar un material básico que contribuyera a
que los municipios y estados de la República Mexicana tuviesen una guía para
saber incursionar en la transversalización de género en sus administraciones
públicas locales, ya que al no existir experiencia ni capacidades instaladas en
ellas, se dificultaba un proceso que ya también estaba siendo demandado desde
Materiales y
los propios marcos normativos y jurídicos de la Federación. Este proyecto se llevó
Herramientas
a cabo durante 2010.
Conceptuales para
la Transversalidad
Referencias bibliográficas para profundizar:
de Género
1. Herramientas y Herramientas Conceptuales para la Transversaidad
México
de Género, disponible en: http://www.inmujeres.gub.uy/innovaportal/
file/21672/1/36_manual_transversalidad_tere_y_yamileth.pdf
Instituto Nacional
2. Género y políticas públicas: ¿camino a la transversalización?, disponible
de las Mujeres
en: http://www.germina.cl/secciones/articulos/genero-y-politicas-publicas-
%C2%BFcamino-a-la-transversalizacion
3. Desarrollo económico con perspectiva de género, disponible en: http://ovsyg.
ujed.mx/docs/biblioteca-virtual/Desarrollo_economico_con_perspectiva_de_
genero.pdf
Estrategias para Este proyecto da cuenta del proceso que ha seguido Chile en cuanto a la inclusión
promover la e incorporación de la transversalidad de género en las funciones e instituciones
incorporación del estado. Se llevó a cabo durante 2001.
transversal de
la dimensión Referencias bibliográficas para profundizar:
de género en
las funciones e 1. Estrategias para promover la incorporación transversal de la dimensión de
instituciones del género en las funciones e instituciones del Estado, disponible en: http://www.
Estado cepal.org/mujer/proyectos/gtz/publicaciones/word_doc/estrategias.PDF
2. El Género: Un enfoque transversal en las políticas de salud del Estado
Chile Venezolano, disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/290/29002702.pdf

cepal

Recomendación
Se sugiere una discusión colectiva sobre el concepto de transversalidad de gé-
nero y la importancia que puede suponer para la prevención de la violencia de
género. La persona facilitadora puede preguntar a propósito de los espacios ha-
bilitados en los municipios para el impulso y ejecución de una política preventiva
y el lugar que ahí ocupa la prevención de la violencia de género.

La persona facilitadora habrá de sintetizar las respuestas en el papelógrafo para


incluirlas en la recapitulación de lo trabajado.

140
experiencias innovadoras y prometedoras de prevención de la violencia de género

Lecturas sugeridas

Manual La transversalidad de género en las políticas públicas


de discapacidad. Volumen I
http://www.um.es/estructura/unidades/u-igualdad/recur-
sos/2013/transversalidad-genero.pdf
El camino hacia la transversalidad de género, el empoderamien-
to y la corresponsabilidad en las políticas de igualdad de género
http://universitas.idhbc.es/n16/16-05.pdf

Videos sugeridos

Habla Evo Morales a favor de la transversalidad en equidad de


género
https://www.youtube.com/watch?v=ARsNuH53VUU
Superando los obstáculos para la Igualdad de Género en Amé-
rica Latina y el Caribe
https://www.youtube.com/watch?v=mpgs_Yoh1Ns&list=PL6:zr
VxyYDstyaV11G4wtJFNbp6w5wruE

141
III. Herramientas facilitadoras
del aprendizaje

Campaña Lazo Blanco, Chile. Comprometiendo hombres con poner fin a la violencia contra las mujeres.
Imagen obtenida en: http://www.lazoblanco.cl/
1.

Breve glosario de términos y


glosarios de apoyo 50

Enseguida se presenta un breve glosario con los términos empleados a lo largo del
documento y una selección de glosarios de apoyo, que sin duda serán de gran uti-
lidad e interés.

El sexo es… una categoría biológica y médica que designa a hombres, mujeres e
intersexo en función de sus órganos genitales.

El género es… un concepto del feminismo que sirvió para pensar la construcción
social y cultural de mujeres y hombres, así como la relación entre los sexos. Actual-
mente es utilizado no sólo en el mundo académico sino también en las instituciones
y los organismos internacionales.

El enfoque de género es… una forma de mirar las diferencias, desigualdades e


inequidades entre mujeres y hombres, desde el ámbito institucional y en aras de
implementar políticas públicas que eliminen las brechas de la desigualdad.

La violencia de género es… aquella que se da a partir de relaciones jerárquicas y


de poder entre mujeres y hombres. Sin embargo, las principales víctimas de la vio-
lencia de género son las mujeres y niñas.

Los roles son… aquellos comportamientos, funciones, tareas y responsabilidades


que generan expectativas respecto de las personas en función de su sexo, su edad

50
Los conceptos y términos aquí presentados se han adaptado de documentos incluidos en la bi-
bliografía final, en especial del glosario de la inmujeres (2008). Guía metodológica para la sensibili-
zación en género: Una herramienta didáctica para la capacitación en la administración pública.
Vol 2; sideso (1999). La perspectiva de género. Una herramienta para construir la equidad en la
familia y el trabajo, y conavim (2010). Glosario de Términos Sobre Violencia contra la Mujer, dis-
ponible en: http://www.conavim.gob.mx/work/models/CONAVIM/Resource/309/1/images/Glosa-
rio%20de%20Terminos%20completo%281%29.pdf

145
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

u otra variable. Los roles en función del sexo han asignado tradicionalmente lo
laboral a los hombres y el hogar a las mujeres. Sin embargo, este panorama se ha
modificado y las mujeres han asumido nuevos roles. Por ejemplo, jefas de familia:
proveedoras y encargadas del hogar.

Los estereotipos son… representaciones sociales de mujeres, extranjeros, perso-


nas de la diversidad sexual, indígenas y minorías que se generan entre los grupos
sociales. Un estereotipo simplifica la complejidad de las personas, caricaturizando
o exaltando rasgos determinados en detrimento de los derechos humanos. La
generalización es uno de los mecanismos a través del cual se pone en función el
estereotipo.

La equidad de género… el concepto de equidad es un principio ético-normativo


asociado a la idea de justicia. Bajo la idea de equidad se trata de cubrir las necesida-
des e intereses de personas que son diferentes, especialmente de aquellas que están
en desventaja, en función de la idea de justicia que se tenga y haya sido socialmente
adoptada.

La igualdad de género… es un derecho humano protegido por distintos instru-


mentos nacionales e internacionales en materia de derechos humanos. No significa
que mujeres y hombres deban ser tratados como idénticos, sino que el acceso a
oportunidades y el ejercicio de los derechos no dependan del sexo de las personas.

Los derechos humanos de las mujeres son… facultades, prerrogativas, inte-


reses y bienes de carácter cívico, político, económico, social, cultural, personal e
íntimo, adscritos a la dignidad del ser humano, reconocidos por los instrumen-
tos jurídicos nacionales e internacionales (cedaw, Conferencia de Belém do Pará,
conavim, inmujeres).

La diversidad sexual… describe y nombra las diferencias sexuales de las personas


en general. Se emplea para referir la diversidad dentro de la heterosexualidad. Por
ello, habitualmente se usa para describir a todas aquellas personas que forman par-
te de las llamadas minorías sexuales: homosexuales, lesbianas, transgéneros, tran-
sexuales, travestis e intersexuales (lgtttbi).

El feminicidio es… el asesinato de mujeres que se presenta a veces en forma


de violencia sexual y se considera una expresión extrema de la fuerza patriarcal.
Esta violencia extrema se funda en una relación de desequilibrio, misoginia y sexis-
mo. Así, el feminicidio es el asesinato de niñas y mujeres cometido por hombres,
por el simple hecho de ser mujeres. Y si bien toda violencia que ocasiona la muerte
de la mujer por cuestiones de género es feminicidio, hay asesinatos de mujeres
que no se pueden llamar así, por ejemplo: cuando el género de la víctima no es
determinante para el asesino. En este caso se habla de asesinato no feminicida.

La misoginia se basa en… conductas de odio hacia la mujer y se manifiesta en


actos violentos y crueles contra ella por el hecho de ser mujer.

146
breve glosario de términos y glosarios de apoyo

El sexismo es… discriminación basada en el sexo de las personas. El sexismo be-


neficia a un sexo sobre otro. Es una situación que discrimina únicamente en este
criterio. El sexismo, desde la heteronormatividad, muestra a las mujeres como un ser
inferior respecto a los hombres debido a las características biológicas.

La homofobia es un… comportamiento que se define como el odio, rechazo,


aversión, prejuicio y discriminación contra las personas que tienen preferencias se-
xuales diversas a la heterosexual. Se asocia principalmente con el rechazo a los
homosexuales y tiene un efecto directo sobre esta población, con la falta de opor-
tunidades, de educación, etcétera. En ocasiones puede llevar a cometer crímenes de
odio en contra de personas con tal orientación sexual.

La lesbofobia es… el odio y rechazo a las mujeres lesbianas. Alude a un término


para definir al miedo o negativa de personas, instituciones, agencias y/o gobiernos
a enfrentar la realidad y las especificidades que tiene este comportamiento sexual
no heterosexual. La lesbofobia fomenta el maltrato de muchas personas: crímenes
de odio, abandono familiar, despidos laborales, etcétera. Además, obstaculiza de
manera concreta la puesta en práctica de estrategias de educación, prevención y
sensibilización en torno a la diversidad sexual.

La transfobia es… aversión, rechazo o temor patológico e irracional a la transe-


xualidad, transgeneridad o travestismo, a personas transexuales, transgénero, tra-
vestis o que parecen serlo, o a sus manifestaciones. Al igual que la homofobia y la
lesbofobia, la transfobia se expresa a través de la discriminación y otras formas de
violencia. En algunas sociedades, se puede observar incluso transfobia cultural, ins-
titucional y transfobia internalizada e interpersonal, entre otras.51

Glosarios de apoyo 1.1


(2010). Glosario de Términos. Sobre violencia contra la mujer. México: conavim/
Secretaría de Gobernación. Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=h67
joNlobPg&index=12&list=PL0A5FCA6CC5D356A1

(2007). Glosario de Términos Relacionados con la Transversalidad de Género. Pro-


yecto Equal “En Clave de Culturas”, Secretaría Técnica del Proyecto Equal “En Clave
de Culturas”. Disponible en: https://www.um.es/estructura/unidades/u-igualdad/
recursos/2013/glosario-terminos.pdf

(2007). Glosario de Género. México: Instituto Nacional de las Mujeres. Disponible
en: http://cedoc.inmujeres.gob.mx/documentos_download/100904.pdf

(s/f). “Glosario de términos sobre género y derechos humanos”, Documento de Tra-

51
Onofre, V. (s/f). Glosario de género. México: Espolea. Disponible en: http://www.espolea.org/
uploads/8/7/2/7/8727772/3.ddt-glosariodegenero.pdf

147
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

bajo. Costa Rica: Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Disponible en:


http://www.iidh.ed.cr/comunidades/derechosmujer/docs/dm_documentospub/
glosario_genero.pdf

(s/f). “Glosario de términos de políticas de igualdad”. España: Universidad de Valen-


cia. Disponible en: http://www.uv.es/igualtat/GLOSARIO.pdf

(s/f). Glosario Mujeres y Trabajo. Barcelona: Generalitat de Catalunya, De-


partamento de Trabajo. Disponible en: http://www.gencat.cat/treball/doc/
doc_28719849_2.pdf

(2011). Glosario de Género. México: Unidad de Género de la Universidad Peda-


gógica Veracruzana, Xalapa. Disponible en: http://sistemas.cgever.gob.mx/2012/
Equidad%20Genero/Glosario%20de%20%20g%C3%A9nero.pdf

(2010). Glosario de Género y Desarrollo. Una herramienta para el periodismo y la


comunicación. Filipinas: Inter Press Service. Disponible en: http://www.cubaener-
gia.cu/genero/teoria/t2.pdf

148
2.

Cronograma por sesiones

Cuadro 13. Cronograma por sesiones


Primera
Desarrollo
sesión
(contenidos y actividades)
(horario)
Bienvenida y presentación al Módulo de Capacitación Presencial en
9:00-09:20 Prevención de la Violencia de Género del Programa de Prevención Social de
las Violencias y la Delincuencia.
09:20-09:50 Presentación de participantes.
09:50-10:00 Metodología del Módulo de Capacitación (aplicación de evaluación inicial).
Tema: Conceptos claves
• Género, enfoque de género y violencia de género.
• Representaciones sociales, roles y estereotipos de género: feminidades y
10:00-11:40
masculinidades.
• Las brechas de la desigualdad de género.
• Políticas públicas con enfoque de género.
11:40-12:00 Receso.
12:00-12:20 Técnica “La raíces de la discriminación”.
Tema: De las diversas manifestaciones de violencia de género
• La violencia de género como fenómeno histórico, estructural y sociocultural.
• Violencia contra la diversidad de mujeres.
12:20-14:20 • Violencia contra la diversidad de hombres.
• Violencia juvenil y maltrato infantil contra niños y niñas.
• Violencia contra mujeres y hombres por orientación sexo-afectiva diversa.
• Violencia criminal: desaparición, trata y prostitución forzada de personas.
14:20-15:00 Cierre y evaluación de la sesión.

149
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Segunda
Desarrollo
sesión
(contenidos y actividades)
(horario)
9:00 – 9:30 Recapitulación del día anterior y explicación de la sesión.
Tema: Marco institucional y normativo vigente en el Estado mexicano
• Legislación mexicana para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia
contra las mujeres.
9:30-11:00
• Obligatoriedad del Estado mexicano ante el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos para erradicar la violencia de género y contra la
discriminación.
11:00-11:20 Receso.
Tema: Seguridad ciudadana, violencia social y violencia de género: una
sinergia fundamental para la prevención
• Alianzas estratégicas y productivas para la prevención de la violencia de
11:20-13:20 género.
• Transformaciones culturales para la prevención en espacios públicos y
privados.
• Procesos y consensos participativos y otras estrategias preventivas.
13:20-14:00 Técnica “Cambiemos el rumbo”. Cierre y evaluación de la sesión.
14:00-15:00 Recapitulación del día anterior y explicación de la sesión.

Tercera
Desarrollo
sesión
(contenidos y actividades)
(horario)
9:00-9:30 Recapitulación del día anterior y explicación de la sesión.
Tema: Recursos, herramientas y mecanismos para la prevención en el ámbito
local
• Visibilizar la violencia de género: observación, diagnósticos, estadísticas,
indicadores y recursos visuales.
9:30-11:00 • Protocolos básicos para la prevención y atención de la violencia de género.
• Transparencia y rendición de cuentas sobre las políticas de prevención de la
violencia de género.
• Monitoreo, seguimiento y evaluación de las políticas de prevención de la
violencia de género.
11:00-11:20 Receso.
Tema: Experiencias exitosas y posibles para la prevención de la violencia de
género
• Ciudades seguras para todas y todos.
11:20-13:20 • Promoción de nuevas masculinidades.
• Justicia accesible para tod@s.
• Agenda educativa/formativa comprometida con la prevención de la violencia de
género.
13:20-14:20 Cierre del Módulo de Capacitación y evaluación final.
14:20-15:00 Técnica “Generemos compromisos por la igualdad y la convivencia ciudadana”.

150
3.
Guía instruccional (técnicas)
En este Manual de capacitación, específicamente en el “Cronograma de las se-
siones”, se contemplan cuatro tipos de actividades en el proceso de enseñanza-
aprendizaje: actividades de inicio, exposición de contenidos, técnicas para facilitar
la reflexión y comprensión de temas y actividades de cierre.

En este apartado se presentan de manera detallada el desarrollo de cada una de


las técnicas propuestas, así como los criterios y factores que la persona facilitadora
debe tomar en cuenta para su mejor y más efectiva realización.

Para comenzar es importante que se tengan presente algunos criterios sobre cada
uno de los momentos que componen a una técnica:

Cuadro 14. Momentos que componen una técnica


Momento Elementos de consideración
• Da claridad a las instrucciones.
Introducción de la técnica
• Hablar con seguridad y calidez.
• En los ritmos individuales y grupales evitar forzar la participación.
• Respetar el proceso de cada persona.
• Recordar que todas las personas tienen puntos de vista que aportar.
Desarrollo de la técnica
• Ofrecer libertad de acción a cada participante mientras no interfiera con el proceso de
l@s demás.
• Buscar que el proceso de aprendizaje sea impactante, novedoso y divertido.
• Si la persona facilitadora hace comparaciones, debe hacerlo sobre las ideas y/o
experiencias, no sobre las personas.
• No realizar interpretaciones de lo que le sucede, piensan o sientan algunas de las
personas del grupo.
• Procura que todas las personas participen evitando el acaparamiento. Se puede invitar a
Discusión de la técnica
otras personas a hacerlo, ya sea verbalmente o bien orientándose visualmente hacia ellas.
• Realizar preguntas que lleven a que la persona se descubra a sí misma.
• No negarse u oponerse al sentimiento que las personas expresen.
• Ayudar a cada participante a expresar sus comentarios personalmente, es decir que
hable en primera persona.
• Retomar los comentarios grupales resaltando los conceptos clave.
Cierre de la técnica
• Utiliza un lenguaje accesible al grupo.
Estrategias de aprendizaje • Tener en cuenta que las técnicas que se implementarán se emplean en diferentes tipos:
de las técnicas diálogo discusión, demostrativas vivenciales y expositivas.
• Se espera que las habilidades y destrezas en el taller por parte de participantes sean
Habilidades, destrezas y la escucha, participación y apertura a opiniones diferentes. Como actitud, individual y
actitudes grupal, se busca la motivación, entusiasmo y empatía. Comportamientos para aprender
en grupo y en un proceso de enseñanza abierto al diálogo.

En segundo lugar es muy importante contar con la información general del módulo
para poder organizar adecuadamente cada una de las técnicas que se implementarán.

151
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Cuadro 15. Información general


Información general
Capacitación Presencial
en Prevención de la
Violencia de Género del
Nombre del curso Nombre de las personas capacitadoras
Programa de Prevención
Social de las Violencias y
la Delincuencia (ppc)

Actores locales claves: funcionarios públicos, líderes sociales y miembr@s de las


Perfil participante organizaciones de la sociedad civil de los contextos locales del pcc (de Ciudad
Juárez, Monterrey y Tijuana).

Técnica

Momento Actividades/descripción

La persona facilitadora presenta el tema y ofrece


un breve panorama del mismo, toma en cuenta los
Presentación del curso siguientes elementos:
• Objetivo general del taller
• Metodología de trabajo
Se le solicita a cada un@ de l@s participantes que se
Presentación de presenten en grupo mencionando:
participantes • Nombre, profesión y ¿qué es lo que les motivó a
estar aquí?
La persona facilitadora pide al grupo que escriban
Encuadre: en una tarjeta cuáles serían las expectativas
presentaciones Expectativas de la de aprendizaje en este curso y qué les gustaría
capacitación aprender.
• L@s participantes escriben en tarjetas, las leen y las
pegan en la pared en un rotafolio
La persona facilitadora propone pautas de
convivencia y abre espacio para que l@s
Pautas de convivencia participantes propongan algunas otras reglas
para llevar un adecuado proceso de enseñanza y
aprendizaje.
La persona facilitadora entregará el cuestionario
inicial a l@s participantes, esto para identificar el
Evaluación diagnóstica nivel de conocimientos que tienen respecto al objetivo
general. Los resultados serán importantes para el
informe final de la implementación del módulo.

152
guía instruccional (técnicas)

Número de
Fecha y lugar s/d 3
sesiones

Ofrecer una ruta formativa a l@s facilitador@s


para sensiblizar, formar (no sólo instruir)
intelectual, profesional, técnica y éticamente
Objetivo a l@s participantes y que sean capaces de
Duración 18 horas
general desarrollar una actitud crítica para abordar
y hacer posible la prevención de la violencia
de género desde una visión abierta, plural y
democrática.

Sesión uno
Técnicas
Material didáctico Tiempo
instruccionales

Expositiva pp 5 min.

Demostrativa Ninguno 20 min.

Diálogo Tarjetas, plumas, masking


10 min.
discusión tape y rotafolios.

Rotafolios,
Diálogo
Plumones y 5 min.
discusión
masking tape

Diálogo Cuestionario 10 min.

Continúa...

153
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Técnica

Momento Actividades/descripción

La persona facilitadora proporcionará a las y los


participantes etiquetas u hojas rotuladas y agrupadas
en razón de etnia, filiación cultural, género, edad,
salud, religión y orientación sexual. Solicitará que
valoren a qué categoría se le proporciona socialmente
mayor y menor valor para ejemplificar los procesos de
creación de desigualdad y discriminación.
Las y los participantes valoran las categorías
mostradas y construyen un personaje que vive menor
y mayor discriminación. Se reflexionan las decisiones
Instrucción y reparto de
tomadas durante el ejercicio y se concluye señalando
material
que las personas estamos cruzadas por múltiples
situaciones de vulnerabilidad ante la discriminación.
Se recuperan las experiencias personales de
asimetrías de poder en el espacio social, educativo
y laboral. Al final se promueve compromisos por la
Desarrollo: igualdad y no discriminación.
las discriminaciones Solicitará que valoren a qué categoría se le
proporciona socialmente mayor y menor valor para
ejemplificar los procesos de creación de desigualdad
y discriminación.
Las y los participantes valoran las categorías
mostradas y construyen/recuperan un personaje de
alguna comunidad de intervención o de su entorno
que vive menor y mayor discriminación.
Construcción personajes • Los equipos reflexionan sobre las decisiones
y explicitación colectiva tomadas durante el ejercicio y se concluye
de respuestas para señalando cuáles son las personas cruzadas por
generación compromisos múltiples situaciones de vulnerabilidad que padecen
mayor discriminación, asimetrías de poder en el
espacio social, educativo y laboral
• Se promueve discusión y compromisos por la
igualdad de género y no discriminación

154
guía instruccional (técnicas)

Sesión uno
Técnicas
Material didáctico Tiempo
instruccionales

Hojas, plumas 15 min.


Vivencial

Vivencial Masking tape 15 min.

Continúa...

155
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Técnica

Momento Actividades/descripción

La persona facilitadora pedirá a l@s participantes que


organicen una fila horizontal. Para ello se requiere
de un espacio amplio y que l@s participantes se
encuentren relajad@s y en tranquilidad.
Posteriormente se les invita a que en confianza
cierren los ojos y atiendan las preguntas que se les
Instrucciones del hará a continuación de forma individual, tomando en
ejercicio cuenta la siguiente indicación.
• Si la respuesta es positiva se dará un paso hacia
delante; si la respuesta es negativa se dará un paso
hacia atrás
• Si la persona no sabe responder o no tiene qué
responder se queda en el mismo lugar
En voz lenta y en calma, las preguntas son las
siguientes:
• ¿Te ha tocado presenciar alguna vez la
discriminación a un(a) ciudadan@ indígena?,
¿Alguna vez que has referido a alguien como “puto”,
“maricón”, “pinche vieja chismosa”? ¿Has escuchado
la frase, “lloras como niñas”, “está panzona porque
Desarrollo: abrió las piernas”? ¿En tu casa las mujeres limpian
cambiemos el rumbo la casa? ¿En tu familia la mayor parte de hombres
son quienes o fueron proveedores económicamente?
Trabajando con ¿Te han discriminado por tu apariencia física? ¿Has
preguntas discriminado por orientación sexual?
• ¿Has presenciado pleitos entre vecin@s de tu
comunidad? ¿Quiénes fueron l@s protagonistas
del pleito: hombres, mujeres, jóvenes, niños,
niñas? ¿Otros vecin@s intervinieron para resolver
la discusión? ¿Llegaron a algún consenso? ¿Las
decisiones derivadas del consenso funcionaron?
¿Cambiaron las condiciones de convivencia
comunitaria a partir de ello? ¿Para bien? ¿Para mal?
¿Crees que podemos ser promotores de paz? ¿Crees
que podemos realmente hacer cosas para cambiar?
Posteriormente, permite unos segundos y menciona
que abran los ojos y volteen a ver dónde se
encuentran parados en el salón. Después, se les
invita a ver dónde se encuentran sus compañer@s.
Reflexión grupal y final Es obvio que algunas personas quedaron adelante,
otras en medio y otras al final. Motiva la reflexión
individual y grupal preguntando
• ¿Cómo se sintieron? ¿Qué diferencias encontraron?
¿Podemos convivir entre las diferencias?

156
guía instruccional (técnicas)

Sesión dos
Técnicas
Material didáctico Tiempo
instruccionales

Demostrativa Ninguno 30 min.

Continúa...

157
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Técnica

Momento Actividades/descripción

Resumen general de La persona facilitadora pide en plenaria que


contenidos y verificación voluntariamente comenten sobre los contenidos
de expectativas de vistos en el curso, pregunta si se cumplieron los
participantes objetivos y si se lograron o no sus expectativas.
La persona facilitadora solicita a l@s participantes
Cierre: Evaluación final que en dos instrumentos de evaluación final
Cambiemos el rumbo respondan con sinceridad sus opiniones.
La persona facilitadora invita a l@s participantes
a formar un círculo tomados de la mano. Cada
participante mencionará:
Compromisos • Un compromiso para promover una prevención en
individuales
violencia de género en su espacio local
• Y ¿cómo se va a partir de la experiencia adquirida
en este curso?

158
guía instruccional (técnicas)

Sesión tres
Técnicas
Material didáctico Tiempo
instruccionales

Diálogo Rotafolio, plumones 20 min.

Ninguna Cuestionarios 15 min.

Ronda de
compromisos
por la igualdad
de género y Ninguno 10 min.
la convivencia
ciudadana
pacífica

159
4.

Instrumentos de evaluación

Los procesos de formación buscan siempre lograr el desarrollo de las personas, como
parte de un proyecto institucional. De ahí que una de las partes más importantes
resulte siempre la evaluación de estos procesos, ya que se trata de una herramienta
que posibilita detectar qué está funcionando (o qué no está funcionando), con quién
y por qué. Además, genera y entrega información del estado, progreso, impacto y
primeros resultados de estas iniciativas de sensibilización, capacitación y formación
en materia de prevención de las violencias y la delincuencia. Especialmente en lo
concerniente a la idoneidad del diseño de la acción formativa: ejecución del módulo,
métodos de formación, participantes y facilitador@s.

En ese sentido, una parte fundamental del Módulo de capacitación presencial para
la prevención de la violencia de género del programa de prevención social de las
violencias y la delincuencia es el monitoreo y la evaluación de su puesta en mar-
cha e implementación. Evaluarlo desde una perspectiva formativa puede facilitar los
espacios de aprendizaje y superación de dificultades, así como las necesidades de
ajustes en la ejecución con miras a lograr mayores indicadores de eficacia, efectivi-
dad y resultados.

Se trata de que la evaluación genere información relevante respecto lo que está


sucediendo en el proceso formativo; sobre la contribución que el módulo está ha-
ciendo para que l@s participantes alcancen determinados resultados en términos de
aprendizajes significativos para su rol y quehacer como facilitador@s y sobre cuáles
son los mayores retos y desafíos que se visualizan hacia delante para que esta for-
mación tenga impactos mayores en su labor como replicador@s de conocimiento en
materia de prevención de la violencia de género.

Para cumplir con ese propósito se propuso privilegiar dos ejes orientadores del mo-
nitoreo y la evalución:

Aprendizaje: ¿cómo es evaluado el contexto y la dinámica de aprendizaje en el mó-


dulo de capacitación por l@s participantes?

161
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

Este eje se ocupa de profundizar en el conjunto de competencias que se buscan


fomentar, transmitir y promover, particularmente en términos de cómo cambiar las
actitudes, ampliar los conocimientos y aumentar las habilidades de l@s participantes
para participar como facilitador@s en otros procesos formativos en materia de pre-
vención de la violencia social y la delincuencia.

Reacción: ¿qué tan relevante y pertinente resulta el módulo para las y los participantes?

Se puede definir la reacción como el grado en el que las y los participantes valoran
el módulo de capacitación, o sea, se evalúan sentimientos y percepciones, no apren-
dizajes. El propósito de este eje es conocer las opiniones sobre los distintos temas
tratado, su contexto y cómo lo relacionan con su rol profesional, especialmente el
de facilitador@s.

4.1 Formato uno


Encuesta cualitativa inicial

Con la finalidad de conocer tu opinión y experiencia sobre temas centrales para el Módulo de
capacitación para la prevención de la violencia de género te agradecemos tus respuestas sinceras
a las preguntas que se muestran a continuación. ¡Gracias por tu colaboración!
Personales
Mujer
1. Sexo
Hombre
a) Menos de 20
b) 20-29
c) 30-39
2. Edad:
d) 40-49
e) 50-59
f) 60 y más
3. Último grado de estudios:
4. Institución o dependencia
donde laboras:
5. Antigüedad en el puesto:
Continúa...

162
instrumentos de evaluación

Acercándonos al enfoque de género


¿Qué es para ti el enfoque de
género y que relevancia tiene
para la prevención social de la
violencia y la delincuencia?
¿Cómo definirías el término-
concepto violencia de género?
¿Qué significa para ti la no
discriminación?
¿Qué necesitamos para
impulsar una eficaz prevención
de la violencia de género?
¿Quienes serían l@s principales
destinatari@?

Continuación
Desde tu perspectiva profesional y en el ámbito local donde vives y te desenvuelves, ¿cuáles
serían los principales problemas de violencia de género que se están presentando y que
requieren de más urgente atención?
Desde tu perspectiva profesional y en el ámbito local donde vives y te desenvuelves, ¿conoces
experiencias innovadoras, exitosas en materia de prevención de la violencia de género? ¿En
qué ha radicado su éxito? ¿Son sostenibles estas experiencias?
Desde tu perspectiva profesional y en el ámbito local donde vives y te desenvuelves, ¿quiénes
son los actores estratégicos y cuáles serían las alianzas estratégicas para llevar a cabo una
prevención eficaz de la violencia de género desde un enfoque de seguridad ciudadana?

Usa este espacio para expresar cualquier comentario, recomendaciones o propuestas que
complementen tu opinión sobre los temas tratados en esta pequeña encuesta.

163
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

4.2 Formato dos


Encuesta cualitativa final

Con la finalidad de conocer tu opinión y experiencia de aprendizaje sobre los temas abordados en
el Módulo de capacitación para la prevención de la violencia de género te agradecemos tus res-
puestas sinceras a las preguntas que se muestran a continuación. ¡Gracias por tu colaboración!
Personales
1. Sexo Mujer
Hombre
2. Edad: a) Menos de 20
b) 20-29
c) 30-39
d) 40-49
e) 50-59
f) 60 y más
3. Último grado de estudios:
4. Institución o dependencia donde laboras:
5. Antigüedad en el puesto:

Ahora que conocemos el enfoque de género


¿Cuál consideras el aprendizaje más valioso que te ha
dejado este Manual de prevención de la violencia de
género?
¿Cómo definirías ahora el término-concepto violencia de
género?
¿Sigues pensando lo mismo o cambió tu visión de la
importancia del derecho a la no discriminación de género?
Como persona facilitadora en procesos de enseñanza-
aprendizaje en materia de prevención de la violencia de
género, ¿cuáles serían los temas en los que crees necesitar
mucha más información y capacitación?
Continúa...

164
instrumentos de evaluación

Reflexionando sobre lo que pasa en nuestro municipio, comunidades y barrios


De las experiencias innovadoras y prometedoras que se revisaron en el módulo, ¿cuáles
ves más factibles de implementar en el municipio, comunidades o barrios de intervención del
Programa para la Convivencia Ciudadana? ¿Por qué?
¿Qué competencias, capacidades y habilidades sería importante reforzar en funcionari@s
públicos y miembr@s de organizaciones de la sociedad civil y otr@s actores que hoy están
implementando procesos de prevención de la violencia de género en el Municipio, comunidad o
barrios de intervención del Programa para la Convivencia Ciudadana?
¿Cuáles serían los mayores desafíos y retos para lograr impulsar experiencias innovadoras y
prometedoras como las revisadas durante el módulo?

Usa este espacio para expresar cualquier comentario, recomendaciones o propuestas que
complementen tu opinión sobre los temas tratados en esta pequeña encuesta.

165
manual de capacitación para la prevención de la violencia de género

4.3 Formato tres


Encuesta de satisfacción con el módulo de capacitación

Con la finalidad de conocer tu opinión sobre la calidad del módulo te agradecemos tu respuesta sincera a
las preguntas que se muestran a continuación. ¡Gracias por tu colaboración!

No. de
Sexo:
Módulo
Desarrollo del módulo
Muy
Cómo calificarías…. Bien Regular Malo
bien
1. El temario del módulo.
2. La fluidez y claridad de los argumentos e ideas
de los temas abordados.
Estructura 3. La pertinencia de los aprendizajes obtenidos
temática y al concluir el curso, para el desempeño de tu
contenidos trabajo.
4. El nivel de profundidad de los temas abordados.
5. En una escala del 5 al 10, ¿Con cuál número ca-
5 6 7 8 9 10
lificarías los temas y los contenidos del módulo?
Muy
Bien Regular Malo
bien
Duración del 1. El tiempo programado para la realización del
curso módulo.
2. Se ha respetado las horas de inicio y cierre de
las sesiones.
1. Las instrucciones para realizar las actividades.
2. La pertinencia de las actividades para la com-
Actividades prensión de los contenidos.
didácticas 3. En una escala del 5 al 10, ¿con cuál núme-
ro calificarías las actividades realizadas en el 5 6 7 8 9 10
módulo?

166
instrumentos de evaluación

Muy
Bien Regular Malo
bien
1. ¿Consideras que este módulo tuvo un buen
a) Sí b) No
equilibrio entre teoría y práctica?
2. Los ejemplos, casos, problemas y dilemas
prácticos estimulan la capacidad de análisis,
el desarrollo de acciones, la toma de decisio-
Aprendizaje nes y la formación de juicios.
3. El cumplimiento de tus expectativas de apren-
dizaje.
4. El cumplimiento de los objetivos de aprendizaje.
5. Utilidad del módulo en la contribución a la reso-
lución de los problemas relacionados con la pre-
vención social de la violencia y la delincuencia.
Desarrollo del módulo
Muy
Cómo calificarías… Bien Regular Malo
bien
1. Siempre inicia la clase explicando el objetivo
de la misma y el plan de trabajo.
2. Organiza lógicamente los temas y actividades.
3. Las retroalimentaciones del facilitador(a).
Facilitador(a)
4.
El dominio de los temas por parte del
facilitador(a).
5. El acompañamiento y resolución de dudas por
parte del facilitador(a).
Usa este espacio para expresar recomendaciones y propuestas que complementen tus opiniones y nos
ayuden a mejorar el módulo y el curso en general.

167
Referencias
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tores estructurales de riesgo. Violencias y prácticas de riesgo frente al
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173
Cuidado editorial: Miguel Ángel Hernández Acosta
Diseño y diagramación: Editorial Resistencia S. A. de C. V.
Este libro se terminó de imprimir en los talleres de
Ediciones Corunda, ubicados en calle Tlaxcala,
No. 19, San Francisco,
México, D. F.

Noviembre 2015
Serie
salud
comunitaria

La violencia de género describe los actos perjudi-


ciales perpetrados en contra de las personas sobre
la base de las diferencias que la sociedad asigna
a mujeres y hombres. Este tipo de la violencia es
reconocida en ámbitos internacionales y nacionales
como un problema multidimensional, con compo-
nentes sociales, económicos, políticos y culturales,
que limitan gravemente el uso y disfrute de la ciu-
dad y, por tanto, de su ciudadanía. Este manual tie-
ne como principal misión brindar una introducción
a conceptos, visiones y herramientas para abordar
de manera preventiva la violencia de género y, con
ello, contribuir a promover y garantizar el derecho
humano a la seguridad de todas y todos. Se trata
de un material que está diseñado para fortalecer las
competencias y capacidades de las y los facilitado-
res de procesos de enseñanza-aprendizaje que ins-
piren el diseño e implementación de intervenciones
preventivas comunitarias creativas e innovadoras
para favorecer la convivencia pacífica y solidaria,
así como la promoción de nuevas relaciones entre
mujeres y hombres donde se reconozcan como ac-
tores potenciales y activos en la configuración de
un mundo libre de violencia.

Programa para la
Convivencia Ciudadana

w w w. p c c . o r g . m x

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