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Los evangelios ayer y hoy

Una introducción hermenéutica


CEP - 292 - 2006 Eduardo
Arens
Los EVANGELIOS AYER Y HOY. UNA INTRODUCCIÓN HERMENEUTICA
© Eduardo Arens

ISBN: 9972-223-01-9
Hecho el depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú: 2006-3258
Código de barras: 9789972223013
Lima, mayo del 2006
Tiraje: 1,200 Los evangelios
Diseño de carátula y composición: CEP

Una primera edición fue publicada en 1982 por el Centro de Proyección


ayer y hoy
Cristiana, Lima; una segunda en 1988 por las Ediciones Paulínas, Lima.
Una introducción hermenéutica
ASOCIACiÓN HIJAS DE SAN PABLO
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3a. edición, revisada y aumentada

Mayo 2006

e.
A la memoria de
Marie-Emile Boismard, o.P.
maestro y amigo que me introdujo
al estudio ilustrado de los evangelios.

y en gratitud a
"los bienaventurados pobres" de
Villa el Salvador; Villa Maria del Triunfo,
Tablada de Lurin, Pamplona Alta (Lima-sur)
que me enseñaron a comprender el
evangelio con el corazón de Jesús de Nazaret.
Indice

Prólogo 13

PRIMERA PARTE:
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS 19

OBERTURA: Planteamiento 21

PRIMER MOVIMIENTO
La etapa oral: de Jesús a la predicación misionera TI
1. El término "evangelio" y sus connotaciones 28
2. El kerigma: origen, contenido, destinatarios,
evolución, propósito 32
3. El papel hermenéutico de la Resurrección 41
4. Jesús y sus discípulos 45
5. La tradición oral: la tradición como comunicación;
la tradición cristiana primitiva; tendencias transformadoras 51
6. El recorrido de la tradición oral: formación y
evolución de la tradición; proceso de sistematización;
las corrientes palestina y helenística 62
7. La "situación vital" 68
8. El contenido de la tradición oral y su desarrollo 84

SEGUNDO MOVIMIENTO
La etapa escrita: de la predicación de Jesús a los evangelios ff7
1. Del evangelio oral a los evangelios escritos ff7
2. Cuatro evangelios, cuatro perspectivas: constataciones 92

7
3. La cuestión sinóptica. El documento "Q". El "Mateo-arameo" % SEGUNDA PARTE
4. La redacción de los evangelios 110 INTRODlJCCIONES PARTICULARES A LOS EVANGELIOS 257
5. El contenido estructural de los evangelios 114
6. Las formas literarias y su situación vital 121 EVANGELIO SEGílN MARCOS 259
7. Propósito y naturaleza de los evangelios. ¿biografias?
Propósito de los Evangelios. Conciencia de la presencia de Jesús 126 A. Coordenadas históricas: autor destinatarios
8. Los autores de los evangelios 144 lugar y fecha de composición' , 259
9. Fechas y lugares de composición 146 B. La obra literaria:
10. Los destinatarios de los evangelios 148 composición, rasgos literarios, estructura, trama 268
C. Temática: la identidad de Jesús, el camino, el discipulado 279
TERCER MOVIMIENTO D. ¿Cómo leer Mc? 287
Cuestiones hermenéuticas: de ayer a hoy 151 Bibliografía 291

1. El problema del lenguaje 151 EVANGELIO SEGÚN MATEO 293


2. El texto y las traducciones 163
3. La Iglesia y los evangelios 169 A. Coordenadas históricas: autor, destinatarios,
4. Los evangelios y la Tradición 172 lugar y fecha de composición 293
5. La normatividad de los evangelios 178 B. La obra literaría:
6. La canonicidad 180 composición, rasgos literarios, estructura, la trama de Mt 304
7. Los evangelios como Palabra de Dios 184 C. Temática: cristología, el reino de los cielos, eclesiología 311
8. Los evangelios y la historia 188 D. ¿Cómo leer Mt? 320
9. ¿Retomo a Jesús de Nazaret? 201 Bibliografía 322
10. El método histórico-crítico 205
11. Los evangelios como narraciones 210 EVANGELIO SEGílN LlICAS 325
12. Cómo leer hoy los evangelios 216 A. Coordenadas históricas: autor, destinatarios,
lugar y fecha de composición 325
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: B. La obra literaria:
Un relato y una sentencia 229 composición, rasgos literarios, estructura, la trama de Le 334
1. La curación de la suegra de Pedro: C. Temática: la historia salvífica, cristología, el Espíritu santo,
Mc 1,29-31/Mt8,I4-15/Lc4,38-39 229 la Iglesia. Cuestiones sociales. Relación con el Estado 340
2. Invitación a la tolerancia: Me 9,38-401 Le 9,49-50 236 Bibliografia 349

TEXTOS DEL MAGISTERIO 245 EV:4NGELIO SEGÚN JUAN 351

Bibliografía general 254 A. Coordenadas históricas:


composición del cuarto evangelio, el autor,
los destinatarios, lugar y fecha de composición 351

8 9
B. La obra literaria: relación con los Sinópticos, Abreviaturas frecuentes
redacción, rasgos literarios, estructura, la trama de Jn 363
C. Temática: trasfondo ideológico.
Jesús el hijo del Padre: identidad.
El enviado del Padre: misión de Jesús.
La fe en Jesucristo: la respuesta. a.C. = antes de Cristo
Que tengan vida: el fruto. aprox. = aproximadamente
El Prólogo. 374 AT = Antiguo Testamento
o. El cuarto evangelio frente a la historia. ¿Cómo leer Jn? 387 cap. = capítulo
Bibliografia. 392 d.C. = después de Cristo
IBI = La Interpretación de la Biblia en la Iglesia, Vaticano 1993
DV = Dei Verbum, Concilio Vaticano 11.
incl. = inclusive
NT = Nuevo Testamento
par. = (textos) paralelos
s. = siglo
v. = versículo

la 11
Prólogo

A partir del Concilio Vaticano 11 se despertó en la Iglesia Católica un


interés sin precedentes por la Biblia, y por el Nuevo Testamento en
particular, que dejó de ser un libro "vedado" o de interés de unos pocos. El
interés por la Biblia se viene observando claramente en el creciente núme-
ro de iglesias evangélicas, movimientos y sectas, que se fundamentan en la
Biblia. Notoriamente muchas de ellas están constituidas por ex-católicos
que han encontrado unfundamento a sus creencias religiosas en la Biblia
(no lo hallaron satisfactoriamente en el catecismo), de la que se alimentan
asiduamente. De hecho, las personas que recurren a la Biblia lo hacen por
lo general por razones de carácter existencial, en busca de conocer y
seguir "la voluntad de Dios ", y no por inquietudes doctrinarias (propias
del catecismo en el que no hallaron satisfaccion espiritual ni existencial).

Sin duda, el protestantismo ha contribuido positivamente a la revalo-


ración de la Biblia dentro de la Iglesia católica, lo que a su vez está
permitiendo un acercamiento más realista entre las diversas "iglesias"
abiertas al diálogo'. De hecho, la unidad entre las iglesias -y dentro de

Este acercamiento en torno a la Biblia ha tomado forma concreta en las traduccio-


nes ecuménicas de la Biblia, en el trabajo de conjunto en las Sociedades Bíblicas,
en la publicación de comentarios bíblicos a nivel ecuménico, además de un sinnú-

13
PRÓLOGO
Los EVANGELIOS AYER Y HOY. UNA INTRODUCCiÓNHERMENÉUTICA

creen que los escritos bíblicos fueron compuestos pensando en ellos'. El


ellas- pasa ineludiblemente por esa norma normante que es la Biblia, la
salto olímpico de diecinueve o más siglos lo dan argumentando que, pues-
palabra fundante de Dios, tanto para los católicos como para las diversas
to que los redactores estaban inspirados por Dios y sus escritos son Pala-
iglesias protestantes.
bra de Dios, el factor circunstancial y el histórico-cultural carecen de
relevancia. Sólo si se reconoce que no basta con saber leer para compren-
La necesidad de una introducción a los evangelios se debe al simple
der lo que se está leyendo, se admitirá que es necesaria una introducción
hecho de que éstos son documentos históricamente situados, es decir, que
previa a la lectura del texto bíblico para que éste sea bien entendido.
fueron compuestos en tiempos y bajo circunstancias distantes y diferentes
Sucede aquello del funcionario de la reina Candace a quien, según He-
de los nuestros. Sin embargo, muchas personas los leen como si fueran
chos 8,26ss, se le acercó Felipe y "le oyó leer al profeta Isaias, y le dijo:
"historias de Jesús ", y otras como si fueran manuales de teología o de
¿Entiendes lo que vas leyendo? Y él contestó: ¿cómo podría entenderlo si
ética. Muchos los leen como si fueran palabras dictadas por Dios, sin
alguien no me lo explica? ".
influencia humana, con validez eterna tal como se entendió en aquellos
lejanos momentos históricos y culturales. En efecto, la incomprensión de
Por cierto, no es absolutamente necesario estar familiarizado con el
los evangelios (y de la Biblia en general) se observa en las interpretacio-
mundo de los evangelistas y la prehistoria o génesis de los evangelios,
nes literalistas e imaginativas, en la expansión del fundamentalismo, y
para un mínimo de comprensión. Todo texto dice algo por sí mismo, aun-
también en elfenómeno de las sectas. Saber leer no necesariamente signi-
que se desconozca su origen. Pero, para comprender e interpretar correcta-
fica comprender lo que se lee, especialmente si se trata de escritos de la
mente un texto compuesto en tiempos anteriores a los nuestros, no basta
antigüedad y de otro mundo cultural. No basta con poner en las manos de
con preguntarse por lo que pueda decir o significar el día de hoy, sino que
la mayoría de las personas una Biblia o un Nuevo Testamento; es necesa-
hay que situarlo previamente en su momento histórico y su contexto cultu-
rio ayudarlas a comprenderlo.
ral. Si se comprende mal, se interpretará mal. Para comprender algo a caba-
lidad es indispensable tener la información necesaria acerca de lo que se
No obstante ser la Biblia el libro más difundido, en gran medida es
quiere conocer. Esto es más cierto si se trata de escritos de autores cuya
uno de los menos comprendidos. Muchos simplemente ignoran, por ejem-
inspiración se dio en determinadas coordenadas históricas y culturales, y
plo, que sus redactores no pensaban igual que nosotros, que sus ideas cada evangelista escribió dentro de ellas. Precisamente por ignorarlas se
acerca del mundo, de Dios y del hombre eran distintas de las nuestras,
ha llegado a interpretaciones absurdas, incluso contradictorias.·
inclusive que las palabras no significaban en aquellos tiempos lo que hoy
para nosotros, y que la cultura y la sociedad de esas comunidades eran
Conocer el origen y la naturaleza de los evangelios es una ayuda
diferentes a las nuestras.
para su correcta interpretación. No se trata de una suerte de "curiosidad
arqueológica ", pues no se puede interpretar correctamente lo que no se
En la opinión de muchos, los evangelios son biografías o crónicas de
conoce, y no se puede conocer algo si no se informa previamente). Conocer
la vida de Jesús. Pocos son conscientes de que tienen una prehistoria y que
los evangelistas entretejieron en sus obras las tradiciones sobre Jesús con
reflexiones teológicas y sus vivencias en la fe cristiana. No faltan quienes Es indispensable tener un conocimiento bien informado sobre los orígenes, alean-
ces y ¡imites de la Biblia. Vea para ello alguna introducción crítica e informativa, p.
ej. E.Arens, La Biblia sin mitos, CEP-Asociación Hijas de san Pablo, Lima, 2004.
Vea a todo esto el documento de la Pontificia Comisión Bíblica de 1993: La
mero de eventos. El cristianismo se dividió a partir del siglo XVI en torno a la interpretación de la Biblia en la Iglesia. En relación a los evangelios como tales,
Biblia; en torno a ella se debe reunir. Es notorio que la Pontificia Comisión Bíblica
concretamente E. Arens, "Los evangelios y el Magisterio", en Id., La Biblia leída
publicó en ese sentido en 2002 una toma de postura dialogal con el judaísmo: "El
en Iglesia, CEP, Lima, 2003, 51-72 (= Páginas 141, octubre 1996,97-110).
pueblo judío y sus Escrituras Sagradas en la Biblia Cristiana".

15
14
PRÓLOGO

l. IS IV,\Nl dl.ll ,s AYI'R Y IIOY. UNA INTRODUCCiÓN HERMENÉUTICA


Conocer los evangelios no se reduce a tener información sino que es nece-
sario para ello comprenderlos, lo cual supone ser capaz de ingresar en el
e/ O/'l.I~"1I l'
/0 nut uralc:a de los evangelios no constituye una interpreta_
mundo de sus autores, en su historia, en las circunstancias que influyeron;
curn ,'11 si /111.1'/1111 de ellos, pero es un paso previo indispensable para inter-
es entrar en sus sentimientos, convicciones y expectativas existenciales.
prrt arl.»: /egililllu y correctamente, de manera que nos proteja de la tram-
/'U dI'! .1'11h/l'!iI-ismo y del dominio de los prejuicios "ideológicos ", por
Conocimiento y comprensión del sujeto son indispensables para toda in-
t ann¡ d,' l.¡ nianipul acion y la tergiversación de sus mensajes. terpretación correcta. Sólo en un segundo momento, nos detendremos en
las particularidades de cada uno de los evangelios canónicos.
/ le otra parte, conocer los evangelios (y la Biblia en general) no se
redll(,,' u ,\('/' capaz de citarlos de memoria, sino más bien afamiliarizarnos Una introducción digna de este nombre debe, ante todo, ayudar al
,'¡¡II .1'11 o/'igen, su naturaleza y sus contenidos reales. Comprenderlos es lector a comprender, a apreciar y a valorar la obra para la cual sirve de
,'1111'01' ('11 su mundo, su historia y sus circunstancias, pues conocimiento y "introducción ". Esto lo logrará ayudando al lector a comprender y a
('OIIl/I/'('lIsÍlín son necesarios para una interpretación correcta. tomar conciencia de los factores que intervinieron en la composición de
ese producto final que son los evangelios, así como de todo aquello que
/~/ origen de esta introducción a los evangelios se encuentra en mis podríamos denominar el "subconsciente" de esos escritos, o el pre-texto
inquicnides hermenéuticas yen mis insatisfacciones con respuestas super- del texto. Sólo cuando conozcamos los ingredientes, la formacion, el por-
[icialcs. ingenuas o dogmáticas que se suelen dar, las cuales remontan a qué (causas y propósitos), así como las peculiaridades de cada uno de los
mis W70S de estudiante, y fueron agudizándose a través de mis múltiples evangelios, podremos apreciarlos como portadores de mensajes pertinen-
contactos. los cursos dictados y las conversaciones con alumnos, amigos y tes para el hombre de hoy, y no como meras biografias o tratados ético-
criticos. filosófico-teológicos. Con esta finalidad he escrito estas páginas, en la
esperanza que sean realmente una "introducción a los evangelios ".
Cuando un psicólogo desea conocer la identidad y comprender el
ccnnportamiento de una persona se remite a su pasado, pues su presente es El lector observará que ocasionalmente soy repetitivo. Por un lado,
inconiprensible al margen de aquél y de las circunstancias que lo rodea- la repetición es la madre del aprendizaje, y estas páginas nacieron de mis
1'011. Cuanto más conozca del pasado, mejor conocerá a la persona y com- notas de e/ase. Por otro lado, en mi afán de ser lo más e/aro posible, he
prenderá su comportamiento actual. Por eso, no extraña que, de ser posi- optado por tratar cada punto de tal modo que se pueda comprender como
bl c, el psicólogo busque hablar con los padres del paciente e indague un tema completo en sí mismo, y eso produce algunas repeticiones, que
sobre la concepción, gestación y nacimiento de su hijo/a. Ése es el recorri- espero no cansen al lector. En estas páginas tengo en mente a todas las
do que seguiremos en esta introducción: de la gestación de los evangelios personas que desean conocer informada y reflexivamente la génesis, la
o .1'11 nacimiento. Nos detendremos en su genética, el porqué de estos evan- naturaleza y la razón de ser de los evangelios. Por eso he procurado evitar
.I:"lios, Y nos detendremos especialmente en su naturaleza de "evange- el lenguaje técnico y sofisticado, y he reducido las referencias bibliográfi-
lios ". de buena noticia.
cas al pie de página. Tampoco he querido complicar el texto con discusio-
nes con opiniones diferentes a las mías o con citas de otros autores.
En mi experiencia, resulta casi estéril discutir con alguien sobre el
/I/'·II.\Ujc de un texto bíblico cualquiera si el interlocutor no ha comprendi-
du prcvianrente su prehistoria y su naturaleza, <peor si insiste en ignorar-
//1 rctnitíéndose a la inspiración divina como única fuente, como si ésta se
d/,'I'II ('11 una suerte de gran vacío, "sin contaminación ambiental">. No

/I¡¡./.'JIIOS decir que conocemos los evangelios si no nos adentramos en su


", ilniu ". COI/IO una persona no conoce a otra si no ha entrado en su "alma ",

16 17
PRIMERA PARTE

Introducción general a
los evangelios
Obertura

L Os evangelios son para el cristianismo lo que el Pentateuco para el


judaísmo: el bloque de escritos que establecen la identidad del cristia-
nismo. Son los testimonios fundamentales en los que todo cristiano asienta
su fe, que es una relación existencial con la persona de Jesucristo', y en los
que sus autores expusieron expresa y ampliamente la respuesta a la pregunta
de Jesús a sus discípulos que reverbera aún hoy: "¿Quién dicen ustedes que
soy?" (Mc 8,29).

Ser cristiano es esencialmente ser discípulo de Jesucristo, es responder


afirmativamente a la invitación "tú, ven y sígueme", Por tanto es importante
conocer a quién se sigue y cuál es el camino al que el discípulo se comprome-
te a seguir', El cristiano no es discípulo de un desconocido ni se compromete
sin conocer lo esencial que lo involucra y supone. Conocer a una persona no
se puede reducir a la posesión de información sobre ella -la policía, por
ejemplo, tiene información sobre muchas personas, pero eso no significa
que las conoce-o Conocer a una persona significa sobre todo entrar en su
mundo, sus vivencias, su historia; significa entrar en diálogo con ella, como
sucede entre dos amigos o dos enamorados.

Pues bien, los escritos del Nuevo Testamento, en particular los evange-
lios, quieren dar a conocer a Jesús, el Cristo. Éstas son las únicas fuentes
que poseemos sobre su persona y la significación de su existencia. Dado
que los evangelios no son simplemente biografías (una serie de datos infor-
mativos), sino que se proponen llevar al conocimiento de la persona de
Jesucristo, en quien depositar la fe y las esperanzas últimas, es necesario
empezar por conocer esas fuentes, su naturaleza y su finalidad. Más aún, si

Emplearé el nombre Jesús para referirme al hijo de María en su vida histórica en


Palestina; el calificativo Cristo(griego,castellanoungido, hebreomesías)para refe-
rirme al resucitado-exaltado. En todos los idiomasse usan separados, Jesús Cristo,
comoen el griego; en el castellano en cambiose usanen unasolapalabra,Jesucristo.
En Hechos, repetidas veces se califica al cristianismo "el camino".

21
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS OBERTURA

ser cristiano es seguir a Jesucristo, entonces es necesario conocer el camino d.el ho.mbre ~ d~l mundo distinta a la que nosotros tenemos; respondían a
("yo soy el camino, ..." Jn 14,4ss), y éste se halla trazado especialmente en los situaciones distintas de las actuales y se dirigían a un público en el pasado.
testimonios que los evangelistas dejaron. Los evangelios son la vara primor- Son testimonios de fe históricamente vivida. Hoy, los evangelios están sien-
dial de la ortodoxia y la ortopraxis. Con respecto a ellos se mide nuestra do "re-descubiertos" gracias a la conciencia que ha despertado el reconoci-
condición de cristianos, pues en ellos se expone expresamente la vida que miento de que se trata de documentos históricamente situados y condicio-
debe seguir el que se ha comprometido a seguir a Jesús. nados, gracias a su estudio mediante los mismos métodos aplicados a otros
documentos históricos.
En los evangelios está expuesta la identidad cristiana; son su DNI, su
referencia insustituible, en los que se afirma la fidelidad a la Revelación Lamentablemente, las interpretaciones alegóricas, historicistas y simila-
expuesta en las perspectivas trazadas por Jesucristo. La Revelación históri- res, no siempre han ayudado a preservar vivo el mensaje que los evangelis-
ca en la persona de Jesucristo está atestiguada precisamente en los evange- tas originalmente transmitieron. Muchos siglos de celosa piedad religiosa
lios; son éstos los que más nos acercan a Jesús de Nazaret. En otras pala- contribuyeron inconscientemente a fosilizar los evangelios y a considerar-
bras, es en estos textos en los que se asienta la identidad cristiana y la los casi exclusivamente como relatos biográficos, privándolos así de su di-
fidelidad al Señor de la historia, Dios mismo. Por eso hay que conocerlos namismo y vitalidad originales. En la apreciación de muchas personas, pre-
bien para poder entrar en sus entrañas históricas y vivenciales. sentaban a un Jesús del pasado, a un maestro venerable. En el fondo, preva-
lecía (y aún subsiste) una comprensión miope de lo que es la tradición. Se
En las epístolas se trata de problemas puntuales de teología y cristología, olvidaba que tradición es historia y vida -y que así lo había sido para los
y de aclarar determinados aspectos pastorales y éticos. En los evangelios en evangelistas-o Dominaba una visión estática de la tradición, que propugna-
cambio se habla expresamente sobre Jesús de Nazaret como tal; su identi- ba la preservación inmutable de su contenido, entendido como recuerdos
dad, su proyecto, su vida "apostólica", su destino, su legado, y su relevan- del pasado, como si se tratase de una reliquia venerable, la cual se debe
cia histórica y escatológica. Y es que el cristianismo es una religión histórica, transmitir sin la más mínima alteración o actualización. Precisamente por eso,
no del "libro". La fe del cristiano, que no es unagnosis (conocimientos), es los evangelios (y toda la Biblia) se preservaron celosamente como piezas de
primordialmente una relación existencial con una persona real: Jesucristo museo, para ser admirados y venerados; dejaron de hablar y perdieron su
(no un libro o una doctrina). Esto es lo que exponen los evangelios, que se lozanía y relevancia originales. A partir de la incomprensión de la naturaleza
constituyen como referencias indispensables, pues son, además, las únicas de los evangelios, Jesús era visto y presentado casi exclusivamente como el
fuentes confiables y cercanas que tenemos para conocer a Jesús y familiari- Hijo de Dios que demostró su divinidad y debía ser adorado (de aquí la
zarnos con su propuesta y su camino. importancia dada a los milagros), y por lo mismo, su mensaje fue considera-
do como un sistema doctrinario perfecto.
Pero, ¿por qué estudiar los evangelios como tales? ¿Acaso no son com-
Pero los evangelios deben volver a hablar una vez más y hacer sentir el
prcnsibles por sí mismos? ¿No basta con leerlos sin mayor preámbulo y
palpitar de ese Jesús que presentan, de aquí que sea preciso entrar en su
practicar lo allí estipulado?
mundo y dialogar con ellos, lo que es principio fundamental de toda herme-
néutica, de toda interpretación. Para comprenderlos hay que conocer su
Si bien los evangelistas se propusieron dar a conocer a Jesucristo, el
naturaleza; para esto es necesario conocer su origen y su formación.
problema principal que ofrecen los evangelios para su comprensión provie-
Ill' de su condición de documentos históricos, condición que con frecuencia
Un ejemplo nos introducirá en el mundo de los evangelios ayudándonos
Sl' suele ignorar u olvidar. Datan de una época y pertenecen a una cultura del
a tener una idea más clara de los problemas que un intento de su recta
pasado, emplean categorías diferentes a las nuestras, y reflejan una visión

22 23
OBERTURA

INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS

¿Qué decir de los evangelios que no han sido incluidos en el Nuevo Testa-
comprensión nos plantea. Conocemos el "Padre Nuestro". La mayoría lo mento (apócrifos)?
hemos aprendido desde pequeños. Probablemente pensará el lector que la
versión que nos es tan familiar se encuentra en los cuatro evangelios y con Hay otras interrogantes más profundas que surgen a propósito de los
la misma formulación. La primera sorpresa con la que nos topamos es que se evangelios mismos: ¿Por qué se escribieron? ¿Por qué cuatro? ¿Por qué no
encuentra solamente en Mt y en Le; no está en Me ni en Jn. La segunda es fueron más fieles los evangelistas en lo que narraron? ¿Cuál fue el propósito
mayor: la versión que rezamos es la que se encuentra en Mt (6,9-13); la de Le de los evangelistas y qué papel jugaron? ¿No hicieron intervenir sus propias
(11,2-4) es más breve y no todas las palabras son idénticas: apreciaciones e interpretaciones de Jesús? ¿Por qué siguen siendo normati-
vos los evangelios?, etc.
Padre, sea santificado tu nombre, venga tu reino.
Nuestro pan cotidiano dánoslo cada dia. En resumen, el estudio de los evangelios es importante porque la fideli-
Perdónanos nuestros pecados pues también nosotros mismos dad a Jesucristo depende de nuestro conocimiento de su persona y de su
perdonamos a todo el que nos debe. proyecto o camino. Si queremos asegurarnos de que estamos en continui-
r no nos introduzcas en tentación. dad con nuestros orígenes, que no nos hemos desviado de las proyeccio-
nes trazadas por Jesús, es indispensable que conozcamos y comprendamos
No sólo eso, sino que el momento y las circunstancias en los cuales correctamente las fuentes de nuestras raíces, aquellas de las que deriva
Jesús habría enseñado esta oración son distintos. Según Mateo fue durante nuestra identidad cristiana. Vale decir, si queremos entender correctamente a
el Sermón del Monte (5, 1), mientras que según Lucas fue muchísimo tiempo Jesús y su proyecto, así como los orígenes mismos del cristianismo, es
después, al term inar de orar "en cierto lugar" (11,1). indispensable entender correctamente las fuentes en las que nos basamos,
en este caso los evangelios.
De estas simples constataciones surgen una serie de interrogantes:
¿enseñó Jesús el "Padre Nuestro" en dos ocasiones y de dos formas diferen-
tes, o en una sola ocasión? ¿Cómo explicar entonces que se encuentre en
momentos y lugares diferentes? ¿Es posible que uno de los evangelistas lo
haya ampliado (Mt), o que el otro lo haya abreviado (Le)? ¿Por qué lo habría
hecho? ¿Cómo comprender y explicarse esas diferencias? Más aún, ¿por qué
no está incluido en los evangelios según Marcos y Juan?

Si tomamos una sinopsis (visión de conjunto), es decir una presentación


de los evangelios en columnas mostrando los temas o episodios que tienen
en común, nos llevaremos muchas más sorpresas, y surgen preguntas más
profundas aún, como por ejemplo: ¿Por qué no incluyen todos los evange-
lios los mismos materiales? ¿Por qué sólo Lucas y Mateo narran la Natividad,
y de manera tan distinta? ¿Por qué no están narrados los episodios con la
misma secuencia? ¿Por qué no fueron más fieles en lo que narraron? ¿Por qué
se escribieron cuatro evangelios, y no uno solo "completo"? ¿Qué papel
jugaron los evangelistas? ¿Para quiénes escribieron? ¿Cuál fue, al final de
cuentas, el propósito para escribir evangelios, y cuatro, y tan tardíamente?

25
24
Primer movimiento

LA ETAPA ORAL:
DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

L a historia de los evangelios comienza con Jesús; de no haber aparecido


en escena, éstos no se hubieran escrito. No sólo es Jesús el centro de
los evangelios, sino que su persona misma, su misión, su pasión y su resu-
rrección, constituyen el contenido de éstos, Sin embargo, Jesús no escribió
nada, y no pidió en vida que se le predicase a él. Fue tan sólo a partir de su
resurrección cuando "se les abrieron los ojos" a sus discípulos, y empeza-
ron a comprender quién era en realidad Jesús y cuál era la significación y el
alcance de su misión, A partir de su resurrección, como veremos más adelan-
te, empezó a cobrar interés e importancia la vida y la actividad de aquél a
quien reconocieron como enviado definitivo de Dios, y como tal se le empe-
zó a predicar. El predicador pasó a ser el predicado.

En vista de lo anotado, podemos destacar tres grandes momentos que


condujeron a nuestros evangelios: el tiempo de Jesús, el de la predicación de
la iglesia naciente, y el momento de composición de los evangelios propia-
mente dichos. Podemos, pues, hablar de dos grandes etapas, en las que
dividimos esta introducción a los evangelios: la etapa que va desde Jesús de
Nazaret hasta la predicación misionera, incluida ésta, en la cual la transmi-
sión era básicamente oral, y la etapa que gira en torno a la composición
escrita de los evangelios. Evidentemente, todo esto es una simplificación.
pues la predicación oral (en la que hay que incluir la catequesis, las instruc-
ciones diversas, la apologética, etc.) no cesó allí donde se escribió un deter-
minado evangelio. La división que hacemos no tiene otra finalidad que la de
facilitar la comprensión de la formación y la naturaleza de los evangelios

En la Primera parte, que pasaré a exponer de inmediato, considcrarcmo- l'l


origen, la formación y la evolución de la tradición oral. Esta elapa I il'lIl' lOIl \()
centro focal dos realidades: la resurrección de Jesús como clave dl' íllll'lpll'LI
ción de su persona, misión y actualidad, y las vivencias de las UlllllllliLi;rLil'S
cristianas como formadoras y transformadoras de las tradicionc-, S(lhll' ,k'IIS.

27
EL TÉRMINO "EVANGELIO" Y SUS CONNOTACIONES
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

no del término "evangelio", sólo que en este último caso, no son las manifes-
1. El término "evangelio" y sus connotaciones taciones del Emperador, sino las de Jesús, las que son proclamadas como la
verdadera y gran "buena nueva".
Nuestro término castellano "evangelio" proviene del griego euaggelion
(léase euanguelion), que es un compuesto del prefijo eu y el término agge- Es notorio que los cristianos hayan recurrido a este vocablo tan poco
lion. El prefijo adverbial eu califica al sustantivo como "bueno, correcto, común, pero tan cargado de significación l. En efecto, en la Iglesia primitiva,
favorable" (eulogio> palabra agradable; eutanasia> buena muerte; eufemis- el término evangelio fue tomado del lenguaje de su medio ambiente y trans-
mo > designación favorable, etc.). El término aggelion procede del sustanti- ferido con significación propia a Jesús. Evangelio significaba el anuncio y la
vo ággelos (mensajero, de allí nuestro vocablo ángel), y significa un mensa- realización de la salvación que Dios le ofrece al hombre mediante Jesús, el
je, noticia o nueva. Euaggelion significa, pues, literalmente "buena nueva, Cristo. La aceptación de la "buena nueva" produce lo que anuncia: la libera-
mensaje o noticia favorable". ción de los pecados y la participación en la salvación.

En el Antiguo Testamento hallamos el término evangelio seis veces, para Leyendo los escritos del Nuevo Testamento, se observa que la iglesia
indicar una buena noticia en sí misma (2Sam 18,20.25.27; 2Re 7,9), o como la naciente era consciente de que Jesús no sólo fue el mensajero de la buena
recompensa que se da al mensajero de la buena noticia (2Sam 4, I O; 18,22). Se nueva de la irrupción del reino de Dios, sino que él mismo la encarnaba. Por
refería tanto al mensaje mismo como a su efecto: una buena noticia se anun- ello, el acontecimiento-Jesucristo (su vida, muerte y resurrección) era el tema
cia por la alegría que es capaz de producir -de allí su ligazón con una recom- central de la predicación apostólica. Eso se observa claramente en los escri-
pensa por traerla-o Siendo un término poco frecuente en el AT (sea en he- tos de san Pablo, quien empleó el término evangelio con mayor frecuencia
breo o en griego) y en el judaísmo apenas conocido, resulta dudable que su que los demás escritores (más de 50 veces).
empleo en el cristianismo provenga de allí. Cierto, una palabra no lo dice
todo. Si bien el vocablo euagge!ion o su equivalente hebreo (besoráh) es San Pablo empleaba el vocablo "evangelio" para designar inseparable-
poco frecuente, la idea de una "buena nueva" por parte de Dios estaba en la mente el contenido (qué se anuncia) y la realización de lo anunciado (salva-
atmósfera desde los profetas post-exílicos: Dios enviaría a un mesías que ción): el acontecimiento-Jesucristo (especialmente su muerte y resurrección,
traería la liberación y la prosperidad para su pueblo, y así se expresaron así como su posición de juez soberano) es la buena nueva, y ella es salvífica
varios de los profetas, en especial Isaías. para el que la acepta y confiesa. El "evangelio", que es casi sinónimo de
"Jesucristo", es salvación. Por cierto, el término evangelio en los escritos
En el mundo greco-romano, el término evangelio es más frecuente y tenía paulinos no se refería a ninguno de los cuatro escritos que conocemos con
básicamente los mismos significados que hallamos en el AT. Designaba una ese nombre, pues todavía no se habían compuesto, ni a un género literario,
buena noticia, generalmente asociada con un don o favor divino: el anuncio sino más bien a la "palabra" viva encarnada por Jesucristo, la cual era predi-
de una victoria obtenida, las grandes manifestaciones del Emperador (su cada de viva voz. Por eso, san Pablo podía hablar de "mi/nuestro evangelio"
nacimiento, sus visitas, sus decretos a favor de sus súbditos) que se feste- (Rom 2,16; 16,25; lTes 1,5; 2Cor 4,3), pues él predicaba lo mismo que los
jaban con júbilo. El mismo término se empleaba también para designar la apóstoles: el "evangelio de Cristo" (ICor 9, 12; 2Cor 2, 12; 9,13; Gáll ,7), es
recompensa dada al mensajero, pues su mensaje era causa de alegría. Hay decir, el evangelio es lo que Dios ha puesto de manifiesto y ha realizado en la
que tener presente que el Emperador -y no pocos reyes- era considerado
como representante de Zeus, Júpiter, u otra divinidad, de modo que su vo-
Las connotaciones primeras son sociopolíticas, como hemos visto. En la misma
luntad constituía un decreto de carácter divino. En lo positivo, la voluntad línea, es notorio que las comunidades se designasen ekklesía (iglesia), vocablo que
imperial era para sus súbditos garantía de paz, seguridad y prosperidad. Hay denota las asambleas para tomar decisiones importantes, y no sinagoga u otro
pues una cierta semejanza entre el sentido grecorromano y el sentido cristia- vocablo griego o latino que designe una reunión (éranos, thíasos, collegia, etc.).

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EL TERMINO "EVANGELIO" Y SUS CONNOTACIONES
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MIS10NERA

de Jesús afirmando que "después de ser encarcelado Juan, se fue Jesús a


persona de Jesucristo (a la vez sujeto y objeto del anuncio). Por eso la Galilea, donde proclamaba el evangelio de Dios" (1,14), Ylas primeras pala-
salvación es inseparable de la fe en Jesucristo (Rom 10,9), que no es otra bras que hallamos en labios de Jesús lo reafirman: "Se ha cumplido el tiempo
cosa que estar "en Cristo", "revestido de Cristo", "crucificado con Cristo". y está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el evangelio" (1,15).

Es notorio que san Pablo, escribiendo en la década del 50, siempre em- Evidentemente, "evangelio" no se refería a algún escrito, sino a la buena
pleó el término en el singular, pues no había más que un único evangelio, un nueva de la cual Jesús era el portador: la cercanía del reino de Dios, puesto
solo acontecimiento-Jesucristo. Pablo nunca explicó el significado del térmi- de manifiesto en la misión de Jesús y en su persona. Con la referencia al
no evangelio, lo cual quiere decir que suponía que era conocido. Los cristia- "evangelio" en el cual urge creer, Marcos tenía en mente (al igual que en
nos sabrían bien a qué se refería. Además, al escribir a cristianos del mundo 14,9) la presentación del acontecimiento-Jesucristo. Es decir que considera-
grecorromano, no extrañaría que lo entendiesen como una transposición de ba su obra como evangelio, con el mismo título que Pablo daba a su predica-
las acostumbradas referencias al Emperador, a su nuevo soberano, Jesucristo. ción. El evangelio escrito plasmó en papiro lo que se predicaba oralmente
-aunque ciertamente mucho más desarrollado-o Para eso, Marcos no pre-
En los evangelios que poseemos, el término euaggelion es menos fre- sentó un relato o una exposición acerca de Jesús, sino que dejó que fuese
cuente. En Mt aparece cuatro veces (4,23; 9,35; 24,14 Y 26, 13), Y en Mc ocho Jesús mismo quien hablase, y lo hizo mediante el frecuente empleo gramati-
(1,1.14.15;8,35; 10,29; 13,10; 14,9y 16,15).Nunca es empleado en LcyenJn. cal del presente histórico. La presentación de palabras en labios de Jesús, y
De esto se deduce que tenía una sígnificación teológica propia al cristianis- la narración colorida y vivaz, exhortaba al auditorio, de la misma manera que
mo. Sistemáticamente, el término evangelio vino a ser sinónimo de "el acon- un guión de cine puede apelar a los espectadores: como si Jesús estuviese
tecimiento-Jesucristo" visto como totalidad. Esto sugiere que Jesús mismo presente; aún HOY. En Mc 8,35; 10,29 y 13,10, el término "evangelio" denota
nunca empleó ese término, aun si aparece en sus labios (vea más adelante) la predicación oral de la iglesia, sin aludir a la presentación escrita. Es, pues,
-si lo hizo alguna vez, no fue en el sentido en que es empleado en los improbable que Jesús mismo hubiese utilizado el término "evangelio" en el
evangelios-. Por cierto eso no significa que Jesús no haya considerado su sentido que aparece en Mc.
anuncio del reino de Dios como una "buena nueva". Pero, tal como se em-
pleó en el cristianismo, evangelio se refería a todo lo que Jesús representaba: El paso del empleo del término evangelio como anuncio oral del aconteci-
su misión y su persona misma -que es el tema central en los evangelios-. Lo miento-Jesucristo al contenido fijado por escrito, se observa más claramente
importante no eran los hechos o las palabras mismas, sino lo que significa- en MI. Mientras que en 4,23 y en 9,35 Jesús aparece predicando "el evange-
ban, su valor y su relevancia para el hombre: causa y fundamento de libera- lio del reino", que es aquel expuesto por Mateo en su obra, en 24,14 Y 26,13
ción del pecado y de participación en el reinado de Dios. Así, el sentido se especifica que se trata de "este evangelio (del reino)", es decir, de la obra
grecorromano de evangelio adquirió una connotación netamente religiosa, escrita por Mateo. Para este autor, "evangelio" es sinónimo de su presenta-
cristiana: evangelio no se refería tanto a un acontecimiento ya ocurrido, ción del acontecimiento-Jesucristo o, puesto en otros términos, su exposi-
como a la salvación que a partir de él está a la mano de todos los hombres. El ción del "evangelio (del reino)". En eso, Mateo siguió el ejemplo de Marcos
término no se limitaba a etiquetar el acontecimiento histórico de Jesús de (que fue una de sus fuentes de información), quien había calificado su obra
Nazaret, sino que desde entonces conlleva la significación de ese aconteci- como "evangelio" (Me 1,1). Pero, valga la repetición, "evangelio" no se
miento: salvación ahora. limitaba a una calificación literaria de una obra o a un género, sino que se
refería al acontecimiento-Jesucristo, es decir, a la totalidad de la revelación
El evangelio según Marcos, el más antiguo que poseemos, empieza con de Dios en la persona de Jesús, incluyendo su resurrección. Es eso lo que
las palabras "Comienzo del evangelio de Jesús Cristo". Se refiere, a modo de los evangelistas presentaron por escrito. En el resto de los escritos del NT el
síntesis, al contenido de la obra: Jesucristo, que es la buena nueva que término evangelio o bien tiene la misma connotación que tenía para Pablo.
Marcos presenta, y con la que inicia su relato de la misión propiamente dícha

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EL KERIGMA
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

Jesús que leemos, por ejemplo en Me 1,15 ("Se ha cumplido el tiempo y está
Marcos y Mateo, o está referido a la predicación apostólica (Hech 15,7 y
cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el evangelio") y Le 4,21
20,24).
("Hoy se ha cumplido esta Escritura ante sus oídos"). El término predicación
se reserva para designar el kerigma ampliado y elaborado en forma de discur-
Desde un principio, lo proclamado por la Iglesia era un único evangelio,
so, que tiene como finalidad inducir a la reflexión y a la conversión, como
puesto que el término evangelio se refería esencialmente al contenido único
hallamos en Hechos 2,14-36 y 3,12-26.
que se anunciaba en todos ellos. No es sorprendente, pues, que en el NT el
término siempre aparezca en el singular. La denominación "evangelio", para
Los discípulos anunciaron en forma breve e interpelante el hecho de la
designar los cuatro escritos que conocemos con ese nombre, es posterior, e
resurrección de Jesús, con el fin de atraer a la fe en él y reconocer lo que Dios
indudablemente correcta, por cuanto éstos contienen y anuncian el mismo
había realizado mediante la persona de su Hijo. Las implicaciones eran en ese
mensaje de salvación, si bien cada uno con rasgos y un enfoque propios.
momento evidentes y no necesitaban ser elaboradas. El kerigma es el cora-
zón del evangelio.
En resumen, en sus orígenes, "evangelio" no se refería a alguna categoría
literaria o a escritos como tales. Evangelio es la buena noticia en sí, indepen-
2.1 Origen del kerigma
dientemente de la modalidad en que se comunica. La buena nueva era que
Jesús de Nazaret, el crucificado, ha resucitado, lo que significa que él es el
El origen del kerigma se halla en la fe que la resurrección de Jesús suscitó
mesías, el enviado definitivo de Dios, revelador de su voluntad salvadora.
entre los discípulos. Con el arresto de Jesús y su muerte, creyeron haber
visto el final de la "aventura" que habian estado viviendo con su maestro ,
¿Qué hace que el mensaje anunciado constituya una "buena nueva"? El
una aventura que no comprendieron bien. No sólo abandonaron a Jesús tras
hecho mismo de su proclamación indica que aquellos que lo pregonaban lo
su arresto, sino que después de esperar que se apaciguaran los ánimos se
consideraban pertinente para todos, que lo que anunciaban realmente afecta
aprestaban a reintegrarse a sus pueblos. La eventual resurrección de Jesús
positivamente la existencia del hombre y su destino, es decir, que el mensaje
no estaba incluida entre sus expectativas; por eso se resistieron a creerla.
produce lo anunciado: la salvación para el que lo acepta. "Les evangelizo
Los inesperados encuentros personales con Jesús, y el reconocimiento de
una gran alegría, la cual será para todo el pueblo: que les ha sido dado a luz
que realmente se trataba de él, resucitado, produjeron la reunión de los
hoy un Salvador, que es Cristo, Señor, ..." (Le 2, l Os; vea Rom 10,14-17). ¡Se
discípulos dispersos (Le 24,33; Jn 20,26; Hech 1,13s), y al poco tiempo se
trata de algo más que de simple información!
lanzaron a proclamar abiertamente esta buena nueva (Hech 2, 14ss; 3, 12ss):
iJe~ús de Nazaret, el que había sido crucificado, ha resucitado! El origen del
El evangelio, la "buena nueva", es pues mucho más que una biografía de
kengma y del evangelio se halla de forma inmediata en esa fe que la resurrec-
Jesús.
ción de Jesús hizo surgir, una fe que no podían guardar en secreto por la
significación trascendental que encerraba para todos los hombres, y que
2. El kerigma ellos empezaban a experimentar y a comprender. El kerigma, evidentemente,
era a la vez proclamación y testimonio de lo que Jesús les significaba. No
solamente hablaban acerca de ello, sino que lo testimoniaban. Querían com-
La proclamación o anuncio solemne y público que hicieron los discípulos
partir la buena noticia precisamente por lo que su aceptación había produci-
de Jesús, que el que había sido crucificado ha resucitado, se designa con el
do existencialmente en ellos.
término griego kerygma (proclama, declaración, bando). Es más preciso que
nuestro término predicación. El kerigma es una proclamación breve, pública
La buena nueva de la resurrección de Jesús fue proclamada al inicio por
y sole~ne hecha por un heraldo, de un hecho que concierne al auditorio y
aquellos que tuvieron el privilegio de un encuentro con él. l.os utticos "/I/OS
que exige que sea aceptado, al estilo de los profetas o de los anuncios de

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EL KERIGMA
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

era la certeza de la presencia siempre actual del Señor, y la garantía de la


para empezar a proclamar esa buena nueva eran los que habían estado con salvación para todos los que creyesen en él'.
Jesús antes, pues eran los únicos capaces de reconocer la significación de
los hechos vividos con él y, en consecuencia, de anunciarlos como revela- En los textos más antiguos se observa aún que el acento estaba puesto
ción de Dios. Por eso Jesús no se apareció a otras personas. No se trataba de en la resurrección de Jesús. En su carta a los romanos Pablo citó al inicio un
proclamar simplemente el acontecimiento en sí mismo, sino su significación breve credo: Jesucristo es
vital. aquel nacido del linaje de David según la carne;
constituido hijo de Dios con poder según el espíritu santificador,
2.2 Contenido del kerigma a partir de su resurrección de entre los muertos
(1 ,3s; cf. 2Cor 13,4;2Tim 2,8).
Si bien Jesús no se había proclamado a sí mismo, sino la inmediatez del
reino de Dios, los discípulos, a partir de la Resurrección, empezaron a procla- Similar es el cántico incluido en l Timoteo:
mar el acontecimiento-Jesucristo, es decir, lo que Dios había hecho y seguía El fue manifestado en carne, justificado en espíritu;
realizando por los hombres en la persona de Jesús, y lo que ello ineludible- visto por ángeles, proclamado entre gentiles;
mente significa para todos. El contenido del kerigma, lo proclamado, no era creído en el mundo, ascendido en gloria (3, 16; cf. Rom 8,34; 10,9).
una "verdad", una doctrina o un mandato, sino un acontecimiento sucedido
en una persona: la resurrección del Jesús crucificado. Proclamaban la reali- En el famoso himno incluido por Pablo en su carta a los Filipenses, se
dad de un Señor vivo, presente e interpelante, que asegura la salvación afirma de Jesucristo que,
anhelada por el hombre. Ese acontecimiento significativo resum ía en pocas siendo de condición divina no hizo alarde de ser igual a Dios,
palabras la identidad y la vida de Jesús en favor de los hombres, como sino que se despojó a sí mismo tomando condición de esclavo ....
veremos luego. haciéndose obediente hasta la muerte (y muerte de cruz).
Por lo cual Dios lo exaltó y le concedió el nombre que está sobre todo
Lo característico del kerigma no es tanto la forma de su presentación, nombre,... (2,6-11; cf. Ef 4,10).
como el contenido que se proclamaba y su relevancia para el hombre: un
acontecimiento inaudito y salvador: el que murió vive, constituido ahora por
Dios como juez y Señor. No debe extrañarnos que en un inicio, cuando se
proclamaba este acontecimiento, al poco tiempo de ocurrido, los discípulos
de una nueva muerte; lo sitúa en "el otro lado" de la vida y el mundo que nos
no se interesasen por simples memorias de un pasado más o menos remoto caracterizan. Estenuevo modo deexistencia explica ladificultad quetuvieron los
y datos de corte periodístico, sino primordialmente por la trascendencia y discípulos en reconocer a Jesús(resucitado).
pertinencia actual de lo que Dios realizó en Jesucristo, y la salvación que la Según la teología dcljudaísrno, sóloal final de lostiempos resucitarían losmuer-
fe en este resucitado asegura. Tampoco debe extrañarnos que el punto focal tos (vea Jn 11,23). Admitir la resurrección de Jesús significa admitir que nos
del kerigma lo constituyese la resurrección de Jesús, pues era lógico que se hallamos en los tiempos en que Dios se manifiesta definitivamente. Ningún
centraran en este hecho inaudito. Su misión y su vida eran suficientemente hombre resucita por sí mismo, sino por la intervención de Dios, el Creador. Por
conocidas y no eran lo más llamativo, por lo que no era necesario detenerse eso,el kerigrna anuncia implícitamente la "nueva y definitiva alianza". Loquees
en ellas. Lo novedoso y trascendental lo constituía el hecho de su resurrec- "escándalo paralosjudíos y necedad paralosgentiles" (1 Cor 1,23; Hech 17J I ss)
ción'. Fue su resurrección lo que encendió la fe cristiane en los discípulos: es quese proclame comoresucitado a alguien quefuecrucificado comoblasfemo
y revoltoso. Si Dios resucitó a ese Jesús, entonces Dios lo reivindicó, y la fe en
Jesús es fe en Dios mismo. Vea al respecto, especialmente, U. Wilckcns, l.a
La resurrección de Jesúsno fue un resucitar comoel de Lázaro. LaResurrección Resurrección de Jesús, Salamanca, 1981.
implica laliberación de laslimitaciones deltiempo y del espacio, la imposibilidad

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ELKERIGMA

LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

2.3 Destinatarios del kerigma


En su carta primera a los Corintios, Pablo citó el credo fundamental que él
había recibido, a saber, El kerigma estaba destinado a todos, sin excepción, pues los creyentes
que Cristo murió por nuestros pecados según las Escrituras, comprendieron que el acontecimiento-Jesucristo era de trascendental im-
quefue sepultado; y portancia para todos los hombres, y era absolutamente novedoso",
que al tercer día fue resucitado según las Escrituras;
que se apareció a Celas, después a los doce .. (15,3ss; cf. l Pdr 3,18). Como era lógico, en un principio, por razones históricas y circunstancia-
les, la proclamación de la buena nueva se dirigía a los judíos -Jesús mismo lo
Como vemos, el kerigma no se limitaba a proclamar la resurrección de había hecho-, con el fin de exhortarles a que moldeasen su fe en Dios a la luz
Jesús, sino que inseparablemente hacía mención de su muerte. Estos dos de su manifestación eminente y definitiva en la persona de Jesucristo. A
acontecimientos antitéticos del destino de Jesús constituyeron desde el decir de Hechos (9,20; 13,5; 18,4; etc.), Pablo también empezaba su predica-
principio el núcleo del kerigma apostólico (cf. Hech 2,22ss; 3, l3ss; 4,10; 5,30; ción por las sinagogas, pues los judíos (como lo había sido él), como hijos de
10,39s; 13,27-30). ¿Por qué también la muerte de Jesús? Simplemente porque la Alianza, tenían el terreno preparado para recibir al enviado definitivo de
la resurrección por sí misma carece de sentido sin ella, y porque ambos Dios (mesías). Eventualmente, la proclamación de la buena nueva se exten-
acontecimientos se apoyan mutuamente constituyendo una unidad indiso- dió hacia el mundo gentil-pagano, con el fin de que, abandonando sus dio-
luble: muerte y vida, humillación y glorificación. ses, aceptasen la fe que se les proclamaba. l.vidcntcmcntc, la proclamación
en este mundo no-palestino, de mentalidad y concepciones tan diferentes,
En los textos citados se observa que, por su carácter confesional, el exigió la adaptación del kerigma a ese otro mundo, una inculturación. El
kerigma fue adquiriendo laforma de credo, con fórmulas fijas". Éstas se mayor exponente de esta nueva modalidad de proclamar la buena nueva fue
repetían en reuniones comunitarias y otras ocasiones, como en los bautis- san Pablo.
mos (vea Rom 6,3s), ya fuesen recitadas o cantadas. Pero siguió siendo
fundamentalmente la proclamación de un acontecimiento inusitado, de una 2.4 Evolución del kerigma
persona, no simplemente de unos conceptos. La importancia de los credos
es conocida; en ellos se sintetizan las convicciones distintivas de una per- El kerigma no es un resumen o una síntesis del evangelio, sino que es más
sona o un grupo. bien su fuente o núcleo? A partir del kerigma se desarrolló la predicación, y
posteriormente el evangelio narrativo que conocemos y leemos.
El credo citado en ICor. 15 nos permite apreciar que el kerigma no se
reducía a una enumeración de puros hechos (murió-fue sepultado; resucitó- En sus escritos, que son los más antiguos del NT, san Pablo concentra-
se apareció), sino que éstos ya eran interpretados, es decir se explicitaba su ba su teología en la muerte y resurrección de Jesús. Tan sólo excepcional-
significación existencialmente salvífica: "por nuestros pecados ... según las
Escrituras .. ."s. El kerigma que Jesús mismo había anunciado, al igual que toda su predicación,
también se dirigía a todos, y exigía conversión de todos, sin excepción, pues su
mensaje era novedoso: su manera de entender a Dios y hacer manifiesta su
presencia. su concepcíón del reino de Dios y su cercanía, su manera de enfocar la
Ley, eran diferentes de aquello que sus contemporáneos pensaban. Por eso era
En general, vea J. Guillet, Lasprimeras palabras de la fe. Estella 1982. "piedra de escándalo" y terminó en un una cruz, condenado como blasfemo y
"Según las Escrituras" es un término técnico que equivale a decir "según la revoltoso.
voluntad de Dios", y no según algún texto. La voluntad de Dios está plasmada en Vea en especial la instructiva presentación de este desarrollo en CH. Dodd, La
las Escrituras. predicación apostólica y su desarrollo, Madrid, 1973.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDlCACION MISIONERA ELKERIGMA

mente hizo alguna referencia a la vida terrena o a las enseñanzas de Jesús. resucitó rompiendo las ataduras de la muerte, dado que no era posible
En los Hechos de los Apóstoles, escritos hacia el año 90, hallamos un que ella lo retuviera en su poder. Porque David dice a propósito de él:
esquema de predicación más elaborado, especialmente en los discursos "Yo veía al Señor delante de mí continuamente, porque está a mi dere-
apostólicos (2, 14ss; 3, 12ss; 4,9ss; 5,30ss; etc.). Aunque se deben en gran cha para que yo no vacile...Y hasta mi carne reposa en la esperanza de
medida a la concepción teológica de Lucas, y no a la recopilación de notas que no abandonarás mi afma af Hades, ni dejarás que tu consagrado
estenográficas de lo que Pedro, Esteban o Pablo proclamaron y predicaron, experimente corrupción ... [Sal 16,8-11]. Hermanos: séame permitido de-
como inocentemente se pensaría, preservan el esquema de la predicación cirles resueltamente acerca del patriarca David... previendo el futuro,
apostólicas. Este esquema básico de predicación constaba de los siguien- habló de la resurrección de Cristo: que no sería abandonado al Hades
tes puntos: ni su carne experimentaría corrupción. A este Jesús, Dios lo resucitó, y
todos nosotros somos testigos de ello. l-Levado a la diestra de Dios y
1. Introducción al tema, desde la perspectiva histórico-salvífica (Hech 2,14- recibida del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado lo que
21;3,12-13a; 13,16-23); ustedes están viendo y oyendo ... Sepa por tanto COI/ absoluta seguridad
2. Resumen de la misión pública de Jesús (Hech 2,22; 13,24s); toda la casa de lsrael que Dios ha hecho Seiior y ( 'risto a este Jesús a
3. El kerigma propiamente dicho: quien ustedes crucificaron (Hech 2,14-36).
a) Jesús fue entregado y crucificado (Hech 2,23; 3, 13b-15a; 13,26-29);
b) Dios lo resucitó y exaltó (Hech 2,24-36; 3, 15b; 13,30-37); En los Hechos de los Apóstoles hallamos más bien predicación que pro-
e) Exhortación a la conversión (Hech 2,38s; 3,19-26; 13,38-41). clamación, como se observa en el citado discurso de Pedro, y en otros más
en la misma obra. La predicación ampliaba el contenido del kerigma. Era más
Así, en Hechos 2 leemos el discurso de Pedro después de Pentecostés: exposición que proclamación. Tal como la leemos en Hechos, esta predica-
ción (discurso) estaba destinada sobre todo a los neófitos y simpatizantes
Hombres de Judea y ustedes todos los que habitan en Jerusalén, quede del cristianismo. Los evangelistas, por su parte, no hicieron otra cosa que
esto bien claro y escuchen mis palabras: No están borrachos estos detallar la vida de Jesús, destacando su relevancia. Así, de la proclamación
hombres, como ustedes suponen, puesto que es la hora tercia del día; (kerigma) se pasaba a la predicación, y en los evangelios a la narración
sino que esto es lo dicho por medio del profeta Joel: "Y sucederá en los detallada. Es instructivo comparar, por ejemplo, el texto de 1COI' 15,3ss, cita-
últimos días -dice Dios- que derramaré mi espíritu sobre toda carne. Y do en el párrafo anterior, con el discurso de Pedro arriba citado, y observar
profetizarán sus hijos y sus hijas, y sus jóvenes verán visiones, y sus cómo los detalles mencionados en este discurso son ampliados en forma
ancianos soñaran sueños ... Y haré portentos arriba en el cielo, y señales narrativa en los evangelios. Puesto esquemáticamente:
abajo en la tierra...y sucederá que todo el que invoque el nombre del
Señor será salvo" [JoeI3, 1-5].
Formas:
"Hombres de Israel, oigan estas palabras: A Jesús de Nazaret, hombre
KERIGMA - - - - ---. PREDICACIÓN - - - ---. EVANGELIOS
acreditado por Dios ante ustedes con milagros, prodigios y señales que
por él realizó Dios entre ustedes, como bien saben, a éste, entregado
Contenido:
según el plan definitivo y el previo designio de Dios, ustedes, crucifi-
cándolo por manos de paganos, lo quitaron de en medio. Pero Dios lo
Cruz-Resur. +- - - - - - Cruz-Resur. +- - - -. Cruz-Resur. ~
Un estudio detallado y crítico de Hechos se encuentra en E. Arens, Serán mis
testigos. Historia. actores y trama de Hechos de Apóstoles, Lima (CEP). 1996.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACION MISIOI\:ERA EL PAPEL HERMENÉUTICO DE LA RESURRECCION

A esta evolución de contenido, que hemos esbozado, le acompañó otra: Jesús: creer en él o rechazarle. Aceptar el kerigma es un acto de fe y produce
la evolución conceptual y lingüística, debida a las diferencias culturales. El lo que conlleva: salvación. La proclamación de la buena nueva por parte de
kerigma proclamado a los judíos de Judea no se podía proclamar en el mundo los discípulos, que partía de una profunda fe -sólo así se puede explicar que
pagano en los mismos términos, pues no estaban familiarizados con el tras- ellos se lanzaran a proclamar públicamente la resurrección de Jesús-, tenía
fondo veterotestamentario, y pensaban en otras categorías. Menos aún la por objeto contagiar a su auditorio de esa fe que vivían y testificaban en la
predicación. Era necesario adaptar el lenguaje y las categorías empleadas persona de Jesucristo, que según su testimonio, estaba vivo, tanto "senta-
para transmitir la misma buena nueva, de modo que fuese comprensible a los do a la diestra de Dios" como presente con ellos por medio de su Espíritu.
de mentalidad grecorromana (helenística). Sobre esto volveremos cuando
hablemos de la tradición palestina y la helenística. En la proclamación de la buena nueva, el anunciador no venía a ser más
que un mediador: hablaba en nombre de Dios, como los profetas de antaño.
Tanto en el mundo judío como en el gentil, el elemento central de procla- y su palabra era eficaz: aceptada produce la salvación que revela la resurrec-
mación era la muerte y resurrección/exaltación de Jesús. Una evolución re- ción de Jesús. De aquí que se hablase del cristiano como partícipe en la
sultaba lógica y necesaria, pues con el transcurrir del tiempo, se iba reflexio- muerte y resurrección de Jesús (vea: Rom 6,3-11). Podríamos decir que el
nando más y más sobre la significación del acontecimiento-Jesucristo. Sur- acontecimiento-Jesucristo era el kerigma acontecido -Ja palabra de Dios
gían nuevas interrogantes acerca de éste y empezaron a brotar nuevas nece- hecha carne- que ahora confronta al hombre, y exige decisión ante este
sidades, como la catequesis, la liturgia y las orientaciones éticas. No basta- kerigma: "el que les escucha, a m í me escucha" (Le 10,16).
ba, pues, con proclamar la muerte y resurrección de Jesús. Eventualmente,
se hizo necesario delinear el camino de Jesús y las razones que condujeron El kerigma era, como ya dijimos, más que una simple transmisión de da-
a su crucifixión, así como la necesidad de explicar el porqué de una muerte tos, "ese Jesús que crucificaron ha resucitado". El kerigma (y luego la predi-
tan ignominiosa. Igualmente, era indispensable afianzar la afirmación de que cación y el evangelio mismo) incluía la interpretación de la significación del
Jesús resucitó de la muerte; ¡no bastaba con mencionarla! No menos impor- acontecimiento-Jesucristo, tanto en sí mismo (quién fue y es Jesucristo)
tante era mostrar que la misión de Jesús realmente provenía de Dios. Even- como para el hombre (su razón de ser y vocación profética). La nueva fe traía
tualmente, incluso se hizo necesario afirmar la historicidad del acontecimien- consigo una nueva comprensión de la vida y del hombre. De aquí que se
to proclamado, que no solamente parecía increíble, sino que se sentía como exhortase a la conversión, a aceptar el kerigma y seguir el nuevo camino.
lejano, tanto cronológica como geográficamente. Así, fueron surgiendo dife-
rentes necesidades, que contribuyeron a la evolución de ese núcleo que era He aquí esbozados a grandes rasgos los orígenes remotos de nuestros
el kerigma, a la par que se proseguía profundizando y madurando en su evangelios. Ciertamente, hubo otros factores que intervinieron; pasaremos
comprensión. a continuación a considerar los más importantes.

2.5 Propósito del kerigma


3. El papel hermenéutico de la Resurrección
La proclamación de la buena nueva de la resurrección de Jesús tenía
como finalidad interpelar, invitar a la conversión, es decir, la aceptación no Hemos visto que el kerigma era la proclamación de que "Jesús el Nazare-
sólo del anuncio como tal, sino de la persona de Jesús como Señor. Se trata no, el crucificado, ha resucitado" (Me 16,6). El anuncio de ese hecho inaudi-
de una proclamación que espera ser aceptada y acogida; confronta al hom- to se debió al encuentro de los discípulos con su Maestro resucitado. De no
bre con una realidad, con un acontecimiento de perenne y trascendental haber sido por la resurrección de Jesús y la fe que la constatación de ese
importancia para él. La proclamación de lo acontecido era un cuestionamien- acontecimiento suscitó en los discípulos, no habría kerigma. Y, de no haber
to que confrontaba con una decisión de fe con respecto a la persona de

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA EL PAPEL HERMENÉUTICO DE LA RESURRECCIÓN

proclamado los discípulos ese acontecimiento no tendríamos los evange- lo entendieron sus discípulos al principio; mas, cuando fue glorificado Je-
lios. En otras palabras, la Resurrección (constatada y proclamada) fue el sús, se acordaron de que esto estaba escrito sobre él y esto le habían hecho"
punto focal, o el "detonador" de un proceso que desembocó en los evange- (12,16; vea también 14,26 y 16,13).
lios. Es el núcleo de nuestra fe: "si Cristo no ha sido resucitado, vacía es
nuestra proclamación (to kérygma); vacía también es vuestra fe" (1Cor 15,14). En cuanto al papel hermenéutico de la Resurrección con miras a las espe-
ranzas para el hombre, de su salvación y su propia resurrección, basta leer lo
La Resurrección proporcionó a los discípulos la clave para la interpre- que Pablo escribió extensamente en 1Cor 15, por mencionar el texto más
tación de los acontecimientos que la precedieron (la vida y muerte de Jesús), vasto. En pocas palabras, la Resurrección sirvió de clave de comprensión e
de ese tiempo que habían vivido con él, y para la comprensión de las implica- interpretación de la vida de Jesús, tanto mirando hacia atrás (incluso sus
ciones que ese acontecimiento tiene para el futuro del hombre, es decir, de antecedentes) como hacia delante, en la llamada escatología (el destino de
sus esperanzas. La Resurrección fue su "principio hermenéutico?". Jesús y de todos los hombres).

La vida y misión de Jesús de Nazaret fue contemplada retrospectivamen- Es importante tener presente, no sólo que los evangelios fueron escritos
te a la luz de la Resurrección, y los discípulos comprendieron que todo lo varias décadas después de la resurrección de Jesús, sino que fueron redac-
que habían vivido con él tenía un significado profundo, que en aquel tiempo tados en base al kerigma y su evolución, así como por la creciente convic-
no habían comprendido (cf Jn 2,22; 12,16; 13,7; 14,20.26; 16,13). Fue, pues, la ción y la profunda reflexión sobre el acontecim iento-Jesucristo, como totali-
Resurrección la que indujo a la Iglesia naciente a comprender e interpretar el dad A LA LUZ DE LA RESURRECCiÓN Y la FE de los discípulos, y eventual-
acontecimiento-Jesucristo, y a ver su significación salvífica. mente los evangelistas. Dicho en otras palabras, leyeron el pasado (la vida
terrena de Jesús) a partir de la Resurrección, retrospectivamente, con el "pre-
No fue por azar si la Cruz y la Resurrección, unidas inseparablemente, juicio" de la fe en el Señor resucitado, que sigue actuando y hablando aquí
constituyeron el meollo del kerigma y el bloque más grande y constante, y ahora. El final (la Resurrección) constituía así el inicio:
tanto del kerigma como de la predicación, de los credos e himnos, así como
de los evangelios. No fue tampoco por azar si los evangelistas con cierta Jn 20,31: "estas cosas se han escrito para que crean que Jesús es el
frecuencia destacaron la falta de comprensión por parte de los discípulos Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su nombre ",
durante la vida terrena de Jesús, pues recién con su resurrección empezarían Mt. 28,20: "yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo ".
a comprenderle a él y a su misión. En una escena altamente significativa, al
final del relato de la transfiguración (¡ un anticipo de la Resurrecciónl), Mar- El kerigma, la predicación, y eventualmente los evangelios son esencial-
cos explícitamente indicó que Jesús "les advirtió que a nadie contaran lo que mente testimonios de esta fe en el Resucitado.
habían visto, sino cuando el Hijo del hombre se levantase de entre los muer-
tos" (9,9). No habían comprendido lo que habían visto, hasta después de la Un ejemplo sencillo quizás ayude a visualizar el papel hermenéutico de la
Resurrección. Los anuncios de la Pasión y Resurrección les resultaban in- Resurrección en lo tocante a la comprensión de la vida y misión de Jesús.
comprensibles a esas alturas (vea Le 9,45; 18,34; etc.). A la hora del arresto Durante la vida terrena de Jesús, la curación de ciegos produjo admiración,
huirían y, confrontados con el hecho de la resurrección de Jesús, se mostra- y para algunos además era una señal de que era "un hombre de Dios", lo que
rían escépticos. Juan también destacó el papel hermenéutico de la Resurrec- hubiese sido recordado como un acto extraordinario del Jesús "taumatur-
ción. Después de relatar la entrada en Jerusalén, Juan comentó que "esto no go". Después de la Resurrección, al reflexionar los discípulos sobre las cura-
ciones de ciegos, llegaron a comprender la significación profunda de aque-
La hermenéutica es el proceso que busca determinar la significación de un acon- llos gestos: Jesús es quien otorga la "luz" necesaria para que el "ciego"
tecimiento o un texto. Es la ciencia de la interpretación.

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LA ETAPA ORAL: DE JESUS A LA PREDICACIÓN MISIONERA JESÚS y SUS DIScípULOS

logre "ver" los designios de Dios; es decir, Jesús abre los ojos a la vida (luz) como, a partir de laje suscitada por la Resurrección, se reflexionó, se com-
y a la salvación anunciada y mediada por él. prendió e interpretó la vida de Jesús.

En el evangelio según Juan (cap. 9) se narra una tal curación, destacando Este hecho, sin embargo, puede plantear serías ínterrogantes: ¿no habrán
clara y ampliamente su significación profunda. Allí todo se concentra en la mirado imaginariamente hacia atrás los discípulos e inventado una vida que
afirmación cristológica (confesional) "yo soy la luz del mundo" (9,5; cf. v. real e históricamente no se vivió? ¿No habrán distorsionado los hechos con
39ss), afirmación sólo comprensible desde la fe -en los relatos de los evan- el fin de resaltar la heroicidad, la santidad o la divinidad de Jesús? Al final de
gelios sinópticos, toda curación está inseparablemente unida a la fe del cuentas, ¿hasta qué punto es fidedigno, desde el punto de vista histórico, lo
enfermo-o La curación del ciego, como todos los milagros, era una parábola narrado en los evangelios? A éstas y similares preguntas críticas iremos
en acción, una predicación escenificada. En Jn 9 no se narra la curación del respondiendo en el resto de este libro. Sin embargo, es necesario detenemos
ciego como un simple acontecimiento fáctico, objetivamente narrado como brevemente a considerar la etapa previa a la resurrección de Jesús, lo histó-
un reportaje, sino que predomina la interpretación de lo que ese aconteci- ricamente vivido con él por sus discípulos y, sobre todo, su interés por
miento significa, el mensaje que comunica, que ha sido comprendido a la luz "guardar en su corazón" lo que Jesús decía y hacía.
de la resurrección de Jesús: da a conocer quién fue y quién es Jesús el Cristo,
y cuál es su importancia para el hombre: él es la luz para el mundo. Puesto
gráficamente: 4. Jesús y sus discípulos

Aquellos que aceptaban el kerigma, los convertidos al cristianismo, evi-


el hecho: significación: dentemente tenían que ser instruidos más detalladamente acerca de la perso-
curación de un ciego "Jesús es y otorga luz" na y la vida de Jesús: es la catequesis. Los evangelios, que en parte son
catequéticos, están compuestos mayormente de escenas que se sitúan en la
CV REFLEXiÓN CD FE vida terrena de Jesús. ¿Cuál es el origen del material que constituye los
t Resurrección evangelios? Para responder a esta pregunta hay que remontarse a Jesús y
sus discípulos, que vivieron con él y habían proclamado la buena nueva de
vida terrena kerigma -. predicación -. evangelios su resurrección. Después de todo, el sujeto del kerigma y de la predicación
de Jesús de Nazaret era el mismo Jesús de Nazaret que vivió, murió, y luego fue resucitado. Con
la Resurrección empezaron a hablar de Jesús de otra manera que antes de
COMPRENSIÓN E ella, y la nueva comprensión que tuvieron la proyectaron hacia el Jesús pre-
Q) INTERPRETACIÓN pascual. Pero esto no significa que se tratara de otra persona, o que inventa-
ran aspectos de su existencia histórica.

La FE, que surgió en los discípulos por el encuentro con el Resucitado, y Partimos del hecho de que Jesús históricamente existió; que vivió y ac-
por la aceptación del kerigma por parte de los convertidos, condujo a la tuó públicamente en Galilea y Judea, y que murió crucificado en tiempos de
REFLEXIÓN sobre el significado de la acción de Jesús de Nazaret. La luz que Poncio Pilato. La historicidad de la existencia de Jesús está hoy fuera de toda
la Resurrección arrojaba sobre su identidad y su misión, llevó a COMPREN- duda razonable, aunque se puede discutir sobre los pormenores de su vida.
DER E INTERPRETAR el sentido de esa acción divina en la historia. El Las tradiciones que leemos en los evangelios son resultado de un largo y
resultado de ese recorrido lo tenemos elaborado en Jn 9. La clave de la complejo proceso de comunicación, que analizaremos luego. En éstos (las
interpretación, o "luz hermenéutica", era la resurrección de Jesús. Es así

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA JESÚS y SUS DISCípULOS

fuentes principales de información acerca de Jesús), hallamos una mezcla de nos ayuda a rescatar el meollo más antiguo, que luego fue ampliado y elabo-
datos e interpretaciones, que están tan entretejidos que resulta difícil re- rado tal como lo leemos ahora.
construir la vida de Jesús. A lo sumo se logra trazar un perfil con ciertos
puntos fijos. Segundo, además de admitir como indiscutible la existencia histórica de
Jesús de Nazaret!', debemos admitir que tuvo discípulos que luego lo predi-
Aunque se han escrito muchas "biografías" de Jesús, la mayoría de ellas caron. Los discípulos se habían interesado en él, por eso le siguieron, le
son producto de la incomprensión de la naturaleza de los evangelios, de oyeron, fueron testigos de muchas escenas, y habían quedado perplejos en
anacronismos y de mucha imaginación -al estilo de algunos de los evange- muchas ocasiones. Jesús era para ellos una incógnita que se despejó con la
lios apócrifos-o Algunos estudiosos han expresado serias dudas sobre la Resurrección; era un incomprendido que empezó a ser comprendido poste-
posibilidad de remontarse históricamente a la vida de Jesús, basándose pre- riormente.
cisamente en la naturaleza de los evangelios, entendidos mayormente como
productos de interpretaciones post-pascuales. Otros han negado categóri- Finalmente, hay que distinguir entre las narraciones de acontecimientos
camente que se pueda hacer, afirmando que el material que constituyen los situados en la vida de Jesús y las palabras que aparecen en los evangelios
evangelios, con pocas excepciones, no tuvo su origen en la vida histórica de en labios de Jesús y de otros personajes. Indudablemente, es más fácil acor-
Jesús, y son más bien relatos edificantes, leyendas y reflexiones proyecta- darse de un acontecimiento vivido o presenciado, que de las palabras que en
dos hacia su vida. alguna ocasión fueron pronunciadas. Hay, pues, mayor probabilidad de que
el relato de un acontecimiento se remonte a los hechos mismos, a que las
¿Qué decir a todo esto? ¿Hay suficiente razón para ser tan escépticos y palabras o discursos correspondan textualmente a lo que fue pronunciado.
minimalistas? Si bien no nos detendremos sobre la espinosa cuestión del
acceso al Jesús histórico, pues no es el tema de este libro!", algunas reflexio- En cuanto a los acontecimientos de la vida de Jesús, es perfectamente
nes y observaciones son indispensables con miras a los evangelios. Las comprensible y natural que los discípulos atesorasen en sus memorias un
tradiciones acerca de Jesús, en su inicio, y durante algún tiempo, fueron cierto número de ellos, que los comentasen y que luego reflexionasen acerca
formuladas y transmitidas oralmente. Pero ¿empezaron ya a ser transmitidas de su significación y sobre lo que revelaban acerca de la persona misma de
o compartidas durante la vida terrena de Jesús? En otras palabras, ¿se re- su Maestro. Así, naturalmente se acordarían del día en que Jesús los invitó
montan las tradiciones -al menos un cierto número de ellas- a Jesús mismo? a seguirle, de las cenas que tuvieron con él, de las disputas, discusiones y
controversias que tuvo con escribas y fariseos, de ciertos milagros, de la
Antes que nada, es importante tener presente que la única fuente que manera en que enseñaba, del impacto que producía, de su autoridad, de la
poseemos es precisamente ese conjunto de escritos que constituyen el Nue- misericordia y el calor humano de Jesús, del viaje a Jerusalén, de la última
vo Testamento, especialmente los evangelios, sobre cuyo origen nos esta- cena y su arresto, etc. En otras palabras, se acordarían de lo vivido con él, y
mos preguntando. Como veremos, el hecho de poseer cuatro evangelios, no después de su resurrección empezarían a comprender mejor el significado de
uno solo, es una ventaja en cuanto a la credibilidad de lo que allí leemos, y aquello que habían vivido y presenciado, de lo que le sucedió a Jesús, y se
informarían sobre la muerte ignominiosa en la cruz (que no presenciaron:
habían huido) -como sucede con una película, que se empieza a comprender
I () Entre la abundante literatura sobre la cuestión del Jesús histórico, vea especial-
mente W. Tril1ing, Jesús y los problemas de su historicidad, Barcelona, 1970; R.
Latourel1e, A Jesús el Cristo por los evangelios, Salamanca. 1982; R. Fabris, A \1 La existencia histórica de JeSÚS está atestiguada por no-cristianos como el judío
Jesús de Nazaret. Historia e interpretación, Salamanca, 1986, y sobre todo G. Flavio Josefa, la literatura rabínicajudía (que no tenía interés alguno en recordar
Theissen - A. Merz, El Jesús histórico, Salamanca. 1999 y 1. P. Meier, Unjudío a Jesús), y los historiadores romanos Suetonio y Tácito. Vea los datos en G.
marginal, 3 vols., Estel1a 1997. Theissen y en J.P. Meier, op. cit.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA JESÚS y SUS DISCÍPULOS

cuando se ha llegado a la última escena-o Esto eventualmente fue transmiti- Hay una diferencia muy importante que no se debe olvidar: Jesús predi-
do y llegó a ser parte de los evangelios. Como se comprenderá, los aconteci- caba el reino de Dios -no se predicó a sí misrno-, pero después de pascua los
mientos que se relataban ya no se limitaban a ser crónicas sino que destaca- discípulos empezaron a predicar a Jesús. Es decir, hay que estar conscientes
ban el significado de esos acontecimientos, es decir, habían sido interpreta- de la diferencia entre el tiempo pre-pascual y el post-pascual. Como vemos,
dos a la luz de la resurrección de Jesús. a los discípulos más les importaba en el inicio de su misión la etapa post-
pascual, vale decir la persona misma de Jesús, su autoridad y su relación con
Diferente es la pregunta por las palabras, sentencias y discursos de Dios, que los detalles de su vida y sus enseñanzas, como se observa en el
Jesús: ¿preservaron los discípulos fielmente en sus memorias sus palabras y kerigma y la predicación apostólica.
enseñanzas? Espontáneamente nos inclinamos a pensar que "sí". Debemos
tener presente que Jesús no era un rabino, dedicado a entrenar a sus alum- De lo anterior se deduce que fue Jesús con sus palabras y obras quíen
nos a memorizar ciertas frases o sentencias, sino que era fundamentalmente dio inicio a la tradición sobre sí mismo. Ahora bien, hay que distinguir entre
un predicador itinerante. Pero eso no significa que los discípulos no co- la tradición DE Jesús y la tradición ACERCA de Jesús. La "línea divisoria"se
mentaran e incluso trataran de recordar ciertas enseñanzas, como determina- sitúa en la Resurrección.
das parábolas, refranes o sentencias impactantes, especialmente si eran re-
petidas por él. Eran gente sencilla que, por un lado eran discipulos, seguido- La tradición DE Jesús es aquella que se sitúa en el periodo pre-pascual,
res de Jesús, más que simplemente acompañantes suyos, y él era su maes- que acabo de esbozar. Fue el periodo de su misión terrena, ~n la que estuvo
tro. Por otro lado, si bien no hay pruebas de que Jesús exigiera de ellos la mayormente acompañado de sus discípulos. La tradición que se origina de
memorización de ciertas frases o sentencias suyas (menos aún que las escri- aquí se funda en sus palabras y su praxis.
biesen), pasó mucho tiempo con ellos y con frecuencia les instruía, como se
recalca en los evangelios, especialmente a ese grupo más íntimo de "los El mensaje de Jesús no era repetición de las enseñanzas tradicionales
doce". judías, sino que tomó conceptos tradicionales, como aquel sobre el "reino
de Dios", o la idea misma de Dios, y los expresó de una manera totalmente
Todo eso sugíere que los discípulos, especialmente «los doce», reten- novedosa, dándoles un cariz nuevo e inaudito. Habló de una manera como
drían en sus memorias ciertas frases, sentencias y pronunciam ientos de nunca se había hecho antes, y actuó con una autoridad que no se apoyaba
Jesús, tales como el Padre Nuestro, ciertas parábolas, frases impactantes de en otra que la que provenía directamente de Dios, con quien estaba estre-
forma rítmica, bienaventuranzas, proverbios, sentencias gráficas, etc .. ade- chamente unido ya quien llamaba abba, padre.
más de la idea general de ciertas enseñanzas, y no por último, el tenor de
algunas de las discusiones que Jesús tuvo con los fariseos y escribas, entre Los detalles de las enseñanzas de Jesús que hallamos en los evangelios
otros. tienen paralelos en la tradición judía de su tiempo. Lo novedoso, sin embar-
go, era la manera en que los combinaba y expresaba, la clave con la que los
No es improbable que Jesús mismo hubiese recurrido a ciertas técnicas interpretaba, manifestando una concepción diferente acerca de Dios y del
didácticas (como el empleo de parábolas), o que hubiese repetido ciertas hombre: hablaba de lo mismo que sus contemporáneos, pero visto desde
frases e ideas, de modo que se hiciese fácil para los discípulos recordarlas. otro ángulo.
Eso ciertamente no significa que se acordasen al pie de la letra lo que Jesús
en talo cual ocasión dijo, como se observa fácilmente al comparar las pala- Jesús entendía a Dios de una manera diferente de sus contemporáneos.
bras que aparecen en labios de Jesús en uno y otro evangelio. Eso tampoco [Por eso pedía conversión de todos, sin excepción! Pedía que aceptasen
significa que todas las palabras que aparecen en sus labios, al igual que de como auténtica y proveniente de Dios la presentación que hacía de Él. De
otros personajes, remonten históricamente a él, como veremos más adelante. otra parte, su interpretación de la Leyera en consecuencia notoriamente

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN \1ISIONERA LA TRADICIÓN ORAL

novedosa, diferente de lo tradicional, lo que contrastaba con la interpreta-


ción de los fariseos y los escribas por su liberalidad: "el sábado se ha hecho Tradición Tradición Tradición
para el hombre, y no el hombre para el sábado" (Me 2,2:). Por eso Jesús no DE Jesús ACERCA de Jesús ACERCA DE Jesús
era comprendido, era criticado y rechazado; era un enigma para muchos:
¿quién es? ¿de dónde viene su autoridad? La tradición DE Jesús se centraba Sus palabras Kerigma- - ~predicación catequesis ",evangelios
en su manera novedosa de entender a Dios y su reinado, al hombre y a la Ley, y praxis
que se ponía de manifiesto no sólo en sus palabras, ~i~o también con su "Reino de Dios" "Jesús Cristo resucitó" El Jesús de ayer, HOY
comportamiento. Eso lo oyeron, vieron, y atesoraron -SI bien no lo compren-
dieron hasta después de Pascua- sus discípulos, que más tarde hablarían de
esa tradición DE Jesús.
5. La tradición oral
La tradición ACERCA de Jesús se sitúa en el periodo post-pascual. Su
Hemos visto que, con su misión pública, Jesús dio origen a una nueva
núcleo lo constituía el kerigma, que se expandió luego con la predicación.
tradición, la "DE Jesús". A partir de su resurrección, empezó a tomar cuerpo
Después de la Resurrección, los discípulos empezaron a hablar acerca de
la tradición ACERCA de Jesús, desde la cual se configuró la "tradición cris-
Jesús, lo que Dios había realizado por él y mediante él. Eventualmente, la
tiana" propiamente dicha, que confiesa que Jesús es el Cristo, el mesías. Con
tradición acerca de Jesús incluyó la tradición DE Jesús, especialmente en la
la necesidad de preparar a otros agentes predicadores, y de instruir adecua-
catequesis y en las instrucciones para los convertidos al cristianismo. La
damente a los recién convertidos, la tradición ACERCA de Jesús fue enri-
tradición de Jesús, después de pascua fue repensada, profundizada, de modo
quecida con la tradición DE Jesús, interpretada a la luz de la comprensión
que se entretejió son la tradición acerca de Jesús, destacando así la signifi-
que arrojaba la Resurrección.
cación del acontecimiento-Jesucristo y su pertinencia para el hombre, tal
como lo leemos en los evangelios.
¿Qué es estrictamente una tradición? El término proviene del latín tradere
(pasar de uno a otro), que designa la transmisión a lo largo del tiempo, por lo
El primer paso en la tradición ACERCA de Jesús fue dad.o ?~r su~ discí-
tanto de una persona y una generación a otra, de memorias,. conceptos, y
pulos con la proclamación de su resurrección (kerigma). AIll11C10 lo Impor-
noticias importantes de hondo significado para un grupo". Estos son pre-
tante era llamar a creer que Jesús verdaderamente era el Cristo (mesías) y
servados y transmitidos por ser parte de su identidad. Durante muchos
Señor. El interés por rescatar y transmitir las palabras y los acontecimientos
decenios, la tradición cristiana fue eminentemente oral. Lo que Pablo recibió
de la vida de Jesús fue posterior. Eso no quiere decir que entre tanto se
a modo de formación en la fe fue la tradición oral (vea ICor II ,23ss y 15,3ss),
hubiesen olvidado, sino simplemente que hasta entonces no tenían la impor-
así como los evangelistas recogieron y preservaron parte de la tradición oral
tancia que tenía la persona misma de Jesucristo y lo que él representaba,
que tuvieron a su alcance (vea Le 1,1s).
especialmente a la luz de su resurrección. Puesto esquemáticamente:

Hablar de la tradición en este caso (en el singular) es una simplificación,


pues rápidamente surgieron varias tradiciones, como veremos luego. Em-

12 Cf. y. Congar, La tradición y las tradiciones, San Sebastián, 1964: P. 1.l:I1t'skld.


"La Tradición en el periodo constitutivo de la revelación", en Mvsteriutu S,r/IIIIS.
vol.I/1, Madrid 1969,288-331; Y P. Grelot, "La tradición, fuente y I1lL',iJO \11;11 ,k
la Escritura", en Concilium 20(1966), 360-383.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDlCACION MISIONERA LA TRADICIÓN ORAL

pleamos el singular por razones de simplificación pues lo que se dice de una En todo proceso de comunicación "alguien transmíte algo a alguien".
se puede decir de las otras, y porque se trata de la misma tradición cristiana Entra enjuego, por lo tanto, una persona que transmite (u origina) un mensa-
(que es una) expresada y matizada de diferentes maneras. En los distintos je, a quien se denomina emisor. En nuestro caso, ésta es la función que
lugares se preservaron y transmitieron diferentes relatos y dichos de (o asumieron, primero Jesús y luego los discípulos y sus continuadores. Lo
acerca de) Jesús, o los mismos fueron transmitidos de forma diferente en una que el emisortransmite es, evidentemente, un mensaje: el kerigma, la predi-
y otra comunidad, como se observa al comparar los cuatro evangelios, por la cación, etc. Aquel a quien se dirige el mensaje es el receptor del mismo. El
sencilla razón que la transmisión oral por lo general no es memorística, y por emisor, por su parte, puede haber sido a su vez receptor del mensaje que
ende está sujeta a los cambios que el receptor introduce al mensaje del ahora transmite.
emisor, como veremos más adelante.
Igualmente, el receptor pasará a ser emisor si eventualmente transmite el
5.1 La tradición como comunicación mensaje recibido. San Pablo aludía a ello en Rom 10,14s: "¿cómo podrán
invocar a aquel en quien no tuvieron fe? y ¿cómo podrán tener fe en aquel de
El fenómeno de la tradición oral no era novedoso, pues se daba (y se quien no oyeron hablar? y ¿cómo van a oír, sin que nadie se lo proclame?". El
sigue dando) en todas las culturas. La tradición oral así como sus costum- esquema básico de! sistema de comunicación se presenta así:
bres, era de vital importancia en el judaísmo (vea Mt 5,21.27.31.33.38.43;
15,2ss; Gál 1,14). Jesús mismo dio origen a una nueva tradición con su pro-
clamación, predicación, enseñanzas y conducta inauditas, y especialmente
con su resurrección. EMISOR - - - - - - - mensaje - - - - - - . RECEPTOR

Tradición es fundamentalmente la comunicación de valores significati-


vos. La actividad de Jesús no hubiera llegado a ser tradición si no se hubiese Las ciencias de la comunicación han llamado la atención sobre los facto-
transmitido de unos a otros. Fueron los discípulos quienes, a través de su res que entran en juego y que, por su sutileza, se suelen pasar por alto
predicación del acontecimiento-Jesucristo, dieron definitivamente origen al cuando se habla de la comunicación humana. Es importante que estemos
proceso que se conoce como "la tradición cristiana". conscientes de ellos, pues explican el proceso de la tradición y los cambios
que ocurrieron en ese proceso.
La tradición es un fenómeno lingüístico y de comunicación. Se solía
referir a la tradición ya sea con el par de verbos "transmitir-recibir" (1 Cor Ambos polos, el emisor y el receptor, intervienen activamente en la comu-
11,23; 15,3), o con uno de éstos ("transmitir": Le 1,2; 1Cor 11,2; "recibir": nicación: el emisor debe decir algo de valor, y el receptor debe sentirlo como
1Cor 15,1; Gál 1,9). Tanto Pablo como Lucas hicieron referencia explícita a la valioso, para acogerlo. Por eso, el emisor debe adaptar el lenguaje al recep-
tradición cristiana (2Tes 2,15; 3,6; Le 1,1s). La tradición es, pues, esencial- tor, destacar el valor de su mensaje y despertar el interés del receptor, pues
mente un proceso de comunicación, de transmisión y recepción. las realidades vividas por ambos no son idénticas. En su deseo de resaltar el
valor de su mensaje, el emisor (parte activa en la tradición) tiende a alterar el
Como un hecho del lenguaje, la tradición no es estática y no puede existir mensaje, a ampliarlo, y a profundizarlo. En el paso del emisor al receptor, se
aparte de los hombres. Por tratarse de un fenómeno de la comunicación da ya un proceso de modificación del mensaje mismo.
concreta, se inicia con un individuo: alguien habló primero (Jesús, Pedro,
Pablo); y pasa a ser tradición en e l-momento en que se comunica a terceros Tomando en cuenta los factores mencionados, se entiende por qué las
que a su vez la transmiten a otros. Así se expresó Pablo: "les transmití lo que tradiciones DE Jesús y ACERCA de Jesús sufrieron desde el principio modi-
yo ami vez recibí: .." (ICor 11,23; 15,3). ficaciones. Si el receptor, como sucede con las tradiciones orales, pasa a ser

52 53
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA TRADICiÓN ORAL

emisor del mensaje recibido, el proceso de alteraciones, adaptaciones y am- El paralelismo progresivo, donde se desarrolla una idea:
pliaciones se volverá a producir, como se conoce en el "juego del teléfono Quien a ustedes recibe, a mi me recibe;
malogrado". Lo mismo sucede entre un padre y sus hijos: ése les comunica- y quien a mi me recibe, recibe a aquel que me envió (Mt 10,40).
rá, por ejemplo, lo que él recibió como formación moral, pero modificado por
sus propias experiencias y conocimientos; no les transmitirá exactamente lo El enlace o asociación de términos claves semejantes es una técnica por
mismo que él recibió de su propio padre, y los hijos eventualmente harán lo la cual una palabra evoca otro dicho. Por ejemplo, en Mt 5,22-25, los dos
mismo. Más aún, a cada uno le hablará según su edad y circunstancias; y primeros dichos están atraídos por asociación, por el término "hermano", y
cada uno lo comprenderá según su personalidad, capacidad y condiciona- los dos últimos por la referencia a la reconciliación:
mientos, y responderá en consecuencia. Con esto quiero decir que la tradi-
ción es vida y que ambas son inseparables. "Todo el que se enoje con su hermano...y el que diga a su hermano
'estúpido '...por tanto, si al ir a presentar tu ofrenda ante el altar recuerdas
El método o modo usado en aquella época para recordar una tradición allí que tu hermano tiene algo contra ti...vete primero a reconciliarte con tu
era, en buena medida, el mismo que utilizaban los rabinos y los maestros en hermano.. .procura hacer pronto las paces con tu contrario... "
tantos pueblos de ese tiempo!'. Quien hacía las veces de relator, acentuaba
los datos centrales de lo que había sucedido. Para la retención de sentencias En la comunicación de una tradición permanece inalterable un núcleo,
se empleaban técnicas de memorización, especialmente la forma rítmica (pa- que consagra incluso términos y expresiones claves. Éstos son posterior-
ralelismos) y la asociación de ideas. Frases rítmicas son fáciles de retener mente interpretados y aclarados, como se observa en el caso de las fórmulas
gracias a su cadencia. confesionales y de los credos. La tendencia a perennizar el núcleo de una
tradición es una de las razones por las que las tradiciones orales son puestas
En los evangelios hallamos todavía preservados una serie de dichos por escrito.
construidos mediante el uso de varios de estos procedimientos:
5.2 La tradición cristiana primitiva
El paralelismo sinonímico, que repite la misma idea en palabras diferentes,
como es frecuente en los Salmos: En los parágrafos anteriores, dedicados a Jesús y sus discípulos, vimos
Pidan y les darán, busquen y encontrarán, llamen y les abrirán. que era poco probable que los discípulos memorizasen las palabras pronun-
Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que ciadas por Jesús, más allá de lo que, ya sea por su forma rítmica o por
llama, le abren (Mt 7,7s). repetición, pudiesen retener en sus memorias. Es mucho más probable que
recordasen las ideas generales de la predicación, de las discusiones y ense-
El paralelismo antitético, que estable un contraste: ñanzas de Jesús, como se observa en las diferencias que hallamos, al com-
El que se ensalza será humillado. parar los mismos textos en uno y otro evangelio, por ejemplo, con respecto
y el que se humilla será ensalzado (Mt 23,12). a las importantes palabras de la institución de la eucaristía:

13 Cf. B. Gerhardsson, Prehistoriade los evangelios, Santander, 1980. Contrario a


la opinión predominante, el autor está convencido que los discípulos memoriza-
ban las palabras de Jesús, como si se tratase de escuelas rabínicas. Jesús no fue un
maestro al estilo de los rabinos, ni se autopredicó.

54 55
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA LA TRADICIÓN ORAL

Otro tanto se puede decir de los acontecimientos vividos por los discípu-
los con Jesús.

A eso hay que añadir que, por un lado, no nos consta que Jesús hubiese
ordenado a sus discípulos memorizar lo que decía. Por otro lado, Jesús no
parece haber estado preocupado por la perpetuidad de sus palabras, aunque
sí de su mensaje. Es así que, después de la Resurrección, los discípulos
predicaron a Jesús, relatando lo que Dios había realizado a través de él, y no
lo que Jesús había estado predicando o les había enseñado, como se des-
prende claramente de las cartas de Pablo y de los Hechos de los Apóstoles.
Jesús no se había propuesto fundar una escuela o "secta" en tomo a él: ¡SU
mensaje se refería a Dios, su Padre, y no a sí m ismo!

La primera tradición propiamente cristiana, es decir, post-pascual, la cons-


tituye el kerigma, Cuando se impuso la necesidad de catequizar a los con-
vertidos, cobraron importancia las tradiciones DE Jesús':'. En ese momento,
ante la necesidad catequética en particular, se impuso la necesidad de recor-
dar y retener ciertos dichos y detalles importantes de su vida, a semejanza de
la manera de instruir en las escuelas de los rabinos.

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San Pablo, por su parte, tenía formación rabínica y estaba entrenado en
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Scd su metodologia de transmitir tradiciones (Gál 1,14; Hech 22,3), y observamos
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O' e, samente en ICor 11,23ss y 15, lss, además de las referencias (1Cor 7, I O; 9,14)
Yalusiones a palabras o conceptos de la tradición DE Jesús incorporadas en
sus cartas".

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14 Vea especialmente A. Piñero (ed.), Fuentes del cristianismo, Córdoba, 1993, cap.
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1: Las formas anteriores a los evangelios (A. Salas), cap. 2: 'Evangelio' y prime-
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'" guen"); Rom 12,17; ITes 5,15 ("a nadie devuelvan mal por mal") con Mt 5,39ss
("no resistan al malo; sino que a aquel que te abofetee en la mejilla derecha,
vuélvele también la otra; ..."); Rom 13,8ss con Mc 12,28ss (sobre la preeminen-
cia del mandamiento del amor fraterno como síntesis de toda la Ley, ambos con la

56 57
LA TRADICiÓN ORAL
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

En el prólogo a su evangelio, Lucas expresamente indicó que, para com- AT, Yque no se Iimitaba a reproducir al pie de la letra las mismísimas palabras
ponerlo, había "investigado con exactitud todos esos sucesos" que "se han de Jesús.
cumplido entre nosotros, según nos lo transmitieron los que fueron desde
el principio testigos oculares y luego servidores de la Palabra" (1,1-3). Es Tal como hemos indicado, la tradición ACERCA DE Jesús ponía el peso
decir, Lucas era receptor, tanto de las tradiciones DE Jesús como de aquellas en la interpretación del acontecimiento-Jesucristo, a la luz de su resurrec-
ACERCA de él, que él a su vez transmitía en su evangelio. ción, destacando la importancia de su significación para el hombre. La tradi-
ción ACERCA de Jesús absorbió a la tradición DE Jesús, y la expandió. De
En Hech 1,21s, Lucas indicó que el reemplazante de Judas para completar hecho, no todas las tradiciones que encontramos en los evangelios se re-
el número de Doce, debía ser alguien "de entre los hombres que nos han montan históricamente a Jesús de Nazaret. No pocas se originaron en el
acompañado todo el tiempo en que anduvo el Señor Jesús entre nosotros ...", seno de la Iglesia post-pascual, como veremos luego más ampliamente, ante
No bastaba, pues, haber visto al Resucitado (como era el caso de Pablo), la necesidad de iluminar, guiar y responder a determinadas inquietudes y
sino que debía poder testimoniar y transmitir de manera confiable lo que vio problemas que iban surgiendo en las comunidades. Es así como la tradición
y oyó de Jesús durante su vida pública. Debía ser un emisor de la tradición cristiana se fue enriqueciendo con diversos aportes, guiados por el espíritu
DE Jesús digno de credibilidad. Más adelante, en 2,42, Lucas anotó que los de Cristo e iluminados por la significación de la Resurrección y la palabra del
primeros cristianos "se mantenían adheridos a la enseñanza de los apósto- AT.
les", es decir de los que fueron testigos de las tradiciones DE Jesús, e inicia-
ron aquellas ACERCA de él. Las tradiciones cristianas se tornaron estables y fijas con el transcurrir
del tiempo. Pablo retransmitió las tradiciones que él a su vez había recibido,
En el evangelio según Juan, también hallamos referencias al origen de y los evangelistas en buena medida hicieron lo mismo. La importancia de la
ciertas tradiciones en los tiempos de Jesús. Así en 12,16, después de relatar fidelidad a las tradiciones se observa especialmente en las cartas tardías del
su entrada en Jerusalén, el evangelista comentó que "esto no lo entendieron NT, como las de Santiago, de Pedro, y especialmente las Pastorales (1-2
sus discípulos al principio; mas cuando fue glorificado Jesús, se acordaron Timoteo; Tito).
de que esto estaba escrito de él y esto le habían hecho" (vea también Jn
2,22). Al referirse al envío del Espíritu Santo, se destaca que él "les enseñará 5.3 Tendencias transformadoras de la tradición
todo y les recordará lo que les he dicho" (14,26). Nótese que en estos textos
se expresa claramente que la tradición DE Jesús fue objeto de interpreta- En virtud de su transmisión oral, las tradiciones siguieron las "leyes
ción, producto de la reflexión y la meditación, alimentada por la lectura del transformadoras" comunes a toda tradición oral. Éstas han sido estudiadas
atentamente, y los evangelios atestiguan que la tradición cristiana siguió
idéntico proceso de transformación. Por cierto, estas "leyes" no se limitan a
la tradición oral, pues se observan igualmente en todo tipo de tradición
cita de Lev 19,18); Rom 14,14 con Mc 7,15 Cno hay nada impuro" por sí (costumbres, ritos, vestimenta, etc.).
mismo); 1Tes 5,2 C'saben perfectamente bien que el día del Señor vendrá como
un ladrón en plena noche") con Mt 24,43; Le 12,39; lTes 5,6 ("no durmamos
Las transformaciones que sufre toda tradición son ocasionadas especial-
como los demás, sino que mantengámonos en vigilancia y sobriedad") con Me
13,35ss; ITes 5,3 con Le 12,39ss; 1 Cor 9,14 Cel Señor dispuso que quienes mente por el contenido mismo de ésta, por la naturaleza de lo transmitido, y
anuncian el evangelio, del evangelio vivan") con Le 9,7; Mt 10,10 ("el obrero por la situación (vital) dentro de la cual se vive y se comunica la tradición en
[=evangelizador] es digno de su jornal"), Cabe añadir que en I-lch 20,35 hallamos cuestión, además del propósito e intereses por los cuales se transmite. Ya
el único dicho que no está en evangelio alguno: "recuerden las palabrasdel Señor hemos considerado los factores que intervienen en la comunicación de la
Jesús, que dijo: Se es más feliz en dar que en recibir". tradición. El fenómeno de transformación es fácilmente observable cuando,

58 59
LA TRADICIÓN ORAL
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

por ejemplo, se pide a varias personas que relaten una experiencia que han cuanto, en el momento en que una tradición dejara de ser significativa
vivido juntas, y más claramente aún, cuando se pide a los receptores que a para los miembros que la recibieron, dejaría de ser transmitida.
su vez lo transmitan a terceras personas, y así sucesivamente. ¿Qué sucede
cuando A le comunica a algo a B, y B a su vez a C, y C a O? ¿Por qué se altera e) Se introducen aclaraciones o se producen cambios en expresiones lin-
aquello que se comunica? güísticas cuando, por razones del distanciamiento temporal y cultural
con respecto al contenido y la formulación, se corre el riesgo de que no se
Entre las tendencias transformadoras más notorias que toda tradición es comprenda algo importante. Así, por ejemplo, en el evangelio según
capaz de sufrir, cabe destacar las siguientes: Marcos, se explica al lector no judío que "los fariseos y todos los judíos,
no comen sin antes lavarse hasta el codo, ..." (7,3s). Para el lector que no
a) Tendencias a embellecer el relato, a ampliarlo, no en su esencia pero si en conoce el arameo, se le aclara que Gólgota "quiere decir lugar de la cala-
cuanto al marco dentro del cual se sitúa ya ciertos detalles. El meollo es vera" (Mc 15,22).
preservado, pero detalles llamativos son introducidos, especialmente en
cuanto a lo circunstancial (cómo, cuándo, dónde). Es la tendencia a que- En el proceso de transmisión de las tradiciones, generalmente se produ-
rer presentar lo escuchado o visto de forma cada vez más atractiva o cen simultáneamente interpretaciones, adaptaciones y aplicaciones de lo
significativa. Obsérvese, por ejemplo, la diferencia entre el relato de las transmitido con la finalidad de preservar la significación y el valor del conte-
tentaciones de Jesús en Me (1, 13) Yen Mt(4,1-1l) o Le (4,1-13). Marcos nido. El sentido o significación que hace que lo transmitido sea pertinente
simplemente indica que Jesús "estaba en el desierto cuarenta días siendo es, en consecuencia, ampliado, como hemos observado en algunas de las
tentado por Satanás. Y estaba con los animales del campo y los ángeles tendencias que ya destacamos. Así, por ejemplo, las parábolas en boca de
le servían". Mateo y Lucas, que son posteriores a Marcos, proporcionan Jesús eran cortas y sencillas, pero en los evangelios ya son generalmente
el conocido relato de las tres tentaciones y otros detalles adicionales. más largas, y algunas han sido incluso alegorizadas"; ya no eran usadas
como método de predicación sobre el reino de Dios, sino como ejemplos que
b) Al relatar lo increíble, se tiende a elaborarlo y a introducir "datos" y ilustran alguna exigencia ética. La alegorización está inclusive explicitada a
posibles testimonios con el propósito de proporcionar credibilidad al propósito de la parábola del sembrador, a continuación de ésta, como se lee
relato. Asi, por ejemplo, tras mencionar el traspaso del costado de Jesús en Mc4,14-20; Mt 13,18-23; Lc8,11-15.
por una lanzada, Juan añade que "el que lo vio ha dado testimonio de
ello..." (19,35). Con no poca frecuencia, un relato y un dicho (o más) han sido unidos de
tal manera que el relato sirve de apoyo o de ilustración para el dicho mismo;
e) Los discursos, pronunciamientos y dichos, tienden a recibir, en el trans- incluso se compusieron relatos con ese fin. El relato de la cena de Jesús con
curso de su transmisión, una forma poética, rítmica, que facilita su memo- "pecadores y publicanos", en Me 2,15-17, ha sido compuesto en virtud del
rización, como ya hemos observado. dicho del v.17, "no he venido a llamar a los justos sino a los pecadores", a fin
de ilustrarlo; en este caso, lo importante y central era el dicho de Jesús, no el
d) Cuando se produce un distanciamiento temporal y cultural, se tiende a relato de la cena.
actualizar lo transmitido, a fin de que preserve su pertinencia para el aquí
y ahora del receptor. Es extremamente importante tener presente esa pro-
pensión actualizadora, pues ella explica muchos de los cambios y adapta-
ciones de las tradiciones que se hallan en los evangelios. Después de 1(, Alegoría es una composición literaria en la cual cada elemento tiene una significa-
todo, se trata de presentar a un Jesús que vive, habla e interpela en el aquí ción, simbólicamente representada en el texto: a = p, b = r, e = s, etc. La semilla
y ahora del evangelista. El interés de actualizar es fácil de comprender por es la Palabra, el sembrador es Jesús, etc.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACION MISIONERA

EL RECORRIDO DE LA TRADICiÓN ORAL

6. El recorrido de la tradición oral


La existencia de dichos (O logia) independientes de todo contexto antes
Hasta ahora hemos hablado de la tradición en general, con sólo algunas de haber sido integrados en los evangelios, es igualmente fácil de compro-
bar. Algunos dichos del Señor aún preservan su carácter independiente y se
referencias a la tradición cristiana de los orígenes. Es hora de detenemos en
hallan artificialmente concatenados en los evangelios, como por ejemplo los
aquella etapa de la tradició~ oral que va desde la resurrección de Je~ús hasta
que constituyen el cap. 7 de Mateo. Otros se repiten dentro de un mismo
la redacción de los evangelios. Empecemos por un par de observaciones. La
evangelio, o se encuentran en contextos diferentes, como por ejemplo la
tradición oral no fue toda ella fijada por escrito ni cesó con la composición de
sentencia que "el que se ensalza será humillado, y el que se humilla será
los evangelios; tampoco se circunscribió a los lugares donde se escribieron
ensalzado" que se halla en Mt 23,12 y, en contexto diferente e incluso repe-
los cuatro evangelios. En cada comunidad se preservaban y transmitían tido, en Le 14,11 Y 18,14. Dichos del Señor se encuentran también aparte de
oralmente una serie de tradiciones sobre Jesús, algunas de las cuales desco- los evangelios, como en Hech 20,35 ("Se es más feliz en dar que en recibir")
nocemos, por ejemplo las de la creciente comunidad de Alejandría. Recorde- yen los Padres de la Iglesia, además de los apócrifos!". Con frecuencia un
mos que el término "tradición oral" es una simplificación, por razones prác- relato (y ocasionalmente una parábola) concluye con uno o más dichos que
ticas de estudio, pues no había una sola tradición sino muchas tradiciones. han sido posteriormente añadidos para dar al relato un clímax, o para propor-
cionarle una aplicación práctica. Al retirar el dicho en cuestión, el relato (o la
6.1 Formación y evolución de la tradición oral parábola) recupera su sencillez original, como por ejemplo el que se refiere al
sábado en Me 2,28, o los dos dichos en Mt 9, 12-13a.
No es dificil comprobar que, en un inicio, la mayoría de los relatos y de los
dichos que contienen los evangelios existieron como unidades indepen- Con el transcurrir del tiempo, y por acción de los múltiples factores que
dientes las unas de las otras. La mayoría de los relatos son unidades fácil- ya hemos considerado (y por la "situación vital", que estudiaremos en el
mente aislables de su contexto literario actual, y son autosuficientes, cual parágrafo siguiente), las diversas tradiciones fueron paulatinamente adqui-
mini-evangelios. Con no poca frecuencia, el mismo relato se encuentra en riendoformas (estructuras) bastante estables. Así, por ejemplo, los milagros
contextos diferentes en uno y otro evangelio: han sido "artificialmente" de curaciones se llegaron a narrar según una forma fija: indicación de la
unidos después. Así, por ejemplo, la visita de Jesús a Nazaret, según Marcos seriedad del mal, encuentro con Jesús y diálogo, curación (por palabra, ges-
(6,1-6) tuvo lugar después de resucitar a la hija de Jairo, y antes de enviar a to, o ambos), prueba de la curación, y reacción del público presente. Los
dichos de Jesús tomaron diferentes formas, breves y cargadas de significa-
los doce en misión. Según Mateo (13,54-58) ocurrió al concluir Jesús las
ción. Con el método denominado "historia de las formas", se ha venido
parábolas sobre el reino y antes de recibir la noticia de la muerte del Bautista
estudiando la evolución de las diversas formas literarias que hallamos en los
(con lo cual no guarda ninguna relación), mientras que de acuerdo a Lucas
evangelios.
(4,16-24), Jesús visitó Nazaret después de haber sido tentado en el desierto
y antes de curar a un endemoniado en Cafarnaún -yen los tres evangelios 6.2 Proceso de sistematización de la tradición oral
se trata de la misma visita a Nazaret-. Ocasionalmente, el mismo relato es
narrado en dos circunstancias distintas por el mismo evangelista, con cier- Con el correr del tiempo, y posiblemente desde muy temprano, las tradi-
tas adaptaciones. Por ejemplo la curación del mudo endemoniado ocurre en ciones que circulaban fueron paulatinamente reunidas. Ante la multiplicidad
Mt 9,32ss y en 12,22ss. Todo esto indica que estas (y muchas otras) tradicio- de tradiciones, se fue imponiendo un lento proceso de sistematización agru-
nes circulaban y se comunicaban como unidades independientes y autóno- pando los materiales ya sea temáticamente, o en una secuencia cronológica
mas las unas de las otras, antes de ser coleccionadas y ordenadas en una
determinada secuencia. 17 Vea a este propósito, J. Jeremias. Palabras desconocidas de Jesús, Salamanca,
1976.

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62
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA
EL RECORRIDO DE LA TRADICiÓN ORAL

aproximada, como observamos en los evangelios. Un tal orden se imponía


ción: la helenística y la palestina. Es necesario advertir que la diferencia entre
por razones prácticas y pedagógicas. Ciertamente no se concedió igual valor éstas no era tajante, como son el blanco y el negro; nos es difícil distinguir
a todas las tradiciones disponibles; no pocas de ellas terminaron por perder- todos los matices culturales que existían en aquel tiempo. Eljudaísmo no era
se en el olvido. uniforme. Judea (Palestina), especialmente Galilea, sufrió desde la conquista
de Alejandro la influencia del movimiento cultural helenístico.
Como suele ser el caso, la pertinencia del contenido de lo que se transmi-
te con respecto a las circunstancias y necesidades concretas del momento, Los discípulos, como Jesús mismo, y posiblemente los primeros conver-
determinó en buena medida la valoración de las tradiciones disponibles. Al sos, eran de cultura y mentalidad distinta de los gentiles y del mundo paga-
iniciarse las polémicas con el judaísmo, por ejemplo, se reconoció gran valor no. El sustrato filosófico y religioso, y por ende las categorías y la compren-
y pertinencia a aquellas tradiciones que ayudaban a responder a las objecio- sión del mundo, del hombre y de lo divino, eran diferentes en ambos mun-
nes planteadas, tales como aquellas referentes a la resurrección de Jesús dos. No extraña, pues, que al extenderse el cristianismo, pronto surgiese,
(tumba vacía, posible robo de su cuerpo, etc.), entre muchas otras. Nos paralela a la originaria tradición palestina, otra tradición, la helenística (vea
detendremos más adelante en el papel determinante que jugaron las circuns- Hech 6,1-5). Así, en el cristianismo tomaron cuerpo dos tradiciones bastante
tancias concretas del momento. diferentes la una de la otra, cada cual con sus categorías y acentos caracte-
rísticos. Veamos brevemente cada una de éstas.
Los primeros bloques de tradición fueron narrativos. El kerigma procla-
maba el acontecimiento realizado por Dios en la persona de Jesucristo, es- a) La tradición palestina. En los inicios la prédica se dirigía exclusivamente
pecialmente su muerte y resurrección, en forma breve y concisa. Paulatina- a los judíos, herederos naturales de la revelación definitiva, para lo cual
mente, lo proclamado se fue ampliando en forma de relatos. El contenido Dios los había preparado a lo largo de su historia. Jesús y sus discípulos
eran judíos de Judea; su lengua, el arameo; sus Escrituras, el "Antiguo
esencial era el acontecimiento-Jesucristo, y por ello la forma predominante
Testamento" (incluidos algunos escritos luego catalogados como apó-
fue la narrativa, como se observa aún en el evangelio según Marcos, donde
crifos), además de las tradiciones y leyendas religiosas (midrashim, ha-
los relatos predominan sobre los dichos de Jesús. El relato de la pasión y
gadot). Para empezar a comprender la significación de la vida, muerte y
resurrección de Jesús fue, sin duda, el primer gran bloque de tradiciones, ya
resurrección de Jesús, sus seguidores naturalmente se refirieron a estos
que constituía el tema central del kerigma. La necesidad de instruir a los escritos y tradiciones judíos. La proclamación de la buena nueva fue
neófitos y de proporcionarles pautas de conducta, condujo a la valoración y hecha, especialmente en Judea, en términos de las categorías, los con-
colección de dichos del Señor, y eventualmente a integrarlos en relatos, en ceptos y los esquemas que les estaban a la mano y que además eran
discursos o en instrucciones. Los dichos o logia adquirieron especial im- familiares a su auditorio judío.
portancia como palabra autorizada del Señor para zanjar cuestiones de con-
ducta o de praxis, como se observa ya en el uso que hizo de ellos Pablo y Fue la tradición palestina la que vio en Jesús al profeta esperado (anun-
luego especialmente Mateo. ciado en Deut 18, l Sss), al mesiánico hijo de David, al esperado Hijo del
Hombre (de Daniel? y apócrifos). Sus enseñanzas fueron valoradas como
6.3 Las dos grandes corrientes: la palestina y la helenística las del maestro de la '~ueva Ley, del nuevo Moisés. Su vida humilde y su
muerte ignominiosa fueron interpretadas como las del Servidor Sufriente
Hemos considerado la tradición como si se tratase de un todo más o (de Isaías 42; 49; 53; así como del Salmo 110). Jesús fue presentado como
menos uniforme, pese a que, como ya indicamos, esto es una simplificación. el mesías", pero no con los rasgos que el judaísmo contemporáneo espe-
En realidad, desde muy temprano surgieron dos corrientes diferentes en su
manera de comprender el acontecimiento-Jesucristo, debido a la mentalidad l' El término "mesías" es hebraico y corresponde al griego "cristo", que significa "el
y a los conceptos propios de las dos culturas donde se efectuaba la predica- ungido".

64 65
LA ETAPA ORAL: DE J ESIJS A LA PREDICACiÓN MISIONERA EL RECORRIDO DE LA TRADICiÓN ORAL

raba, sino con los de un mesías escatológico'"; si bien fue del linaje de "temían a Dios" (simpatizantes). De éstos hablan los Hechos de los Após-
David, fue humilde y sufriente. La concepción y el nacimiento de Jesús toles: los primeros "diáconos" eran helenistas (6,5). Al extenderse el cris-
(narrados con esquemas veterotestamentarios) como iniciativa de Dios, tianismo fuera de las fronteras palestinas, la tradición de corte helenístico
los relatos sobre Juan Bautista, las teofanías o manifestaciones divinas tomó definitivamente cuerpo. San Pablo fue el mayor exponente que co-
(en el Bautismo y la Transfiguración), la irrupción del reino de Dios y su nocemos de esta corriente. La tradición helenística es la que mayormente
estrecha relación con la persona y la misión de Jesús, el interés por las ha influido en la Iglesia.
parábolas, las frecuentes referencias al AT y a las tradiciones y costum-
bres judías, la preocupación por la cuestión de la validez de la Ley de El helenismo, cuyas raíces son griegas, tiende a la filosofía y muestra gran
Moisés, son todas tradiciones que originaron y se alimentaron del am- interés por lo intelectual. Se inclina por la abstracción y la contemplación
biente palestino, no así del mundo pagano para el que todo esto resulta- teórica. Su religiosidad estaba influenciada por corrientes orientales, ten-
ba incomprensible. diendo a la mística, a lo esotérico y lo mistérico. Aquí tienen su asiento
los dualismos (oposiciones): cuerpo-alma, carne-espíritu, luz-tinieblas,
La esperanza de una pronta Parusía", al igual que de un próximo juicio etc. La relación misma entre la divinidad y el hombre era concebida en
universal, así como los textos de colorido apocalíptico (Me 13), provie- esquemas dualistas que se debían superar. La lengua era el griego "vul-
nen de esa tradición. Como es de esperarse, los relatos y dichos de carác- gar" o koiné, y las categorías y esquemas conceptuales eran indudable-
ter polémico y apologético contra el judaísmo, o las tendencias judaizan- mente diferentes a las palestinas, como lo eran sus costumbres. Al pro-
tes dentro de la Iglesia, así como las frecuentes referencias y alusiones al clamar la buena nueva en este mundo, era necesario adaptar no sólo el
AT, tuvieron su fundamento allí donde eran comprensibles y vitales: en el lenguaje sino las categorías y los esquemas mentales a este nuevo audi-
mundo palestino y en el judaísmo ortodoxo en general (aun lejos de torio, para que pudiera establecerse la comunicación, y para que el men-
Judea)". saje pudiese ser comprendido y aceptado. Los hechos y dichos de Jesús
se "tradujeron"; aquello de interés sólo dentro de la tradición palestina
Posiblemente provenían de la tradición palestina el pre-Marcos, la fuente se acomodaba, se sustituía, o simplemente se omitía por carecer de inte-
"Q" (el material común a Mt y Le, pero ausente en Me, que se suele datar rés en el mundo helenístico.
en la década deI40)ZZ, buena parte del evangelio según Mateo, y la prime-
ra fase o composición del evangelio según Juan. En la tradición helenística, Jesús fue presentado como aquél que descen-
dió de Dios y luego fue exaltado y ascendió a los cielos (vea FiI2,6-II). Su
b) La tradición helenística. La tradición helenística empezó en Judea mis- origen divino cobró importancia (Jn 1). Los milagros, que acreditaban su
ma, al extenderse la proclamación de la buena nueva a los judíos que proveniencia y misión divina, tenían especial relevancia en este mundo
habían adoptado la cultura helenística y a los habitantes no judíos que que se interesaba por lo maravilloso y por la intervención divina en el
cosmos y en la vida del hombre. Jesús aparece como el que conoce el
corazón y lee los pensamientos del hombre. Es presentado como el Hijo
19 Escatológico es lo que pertenece a los "últimos tiempos" y se proyecta más allá de Dios, como el Salvador (soter¡ que ofrece la comunión con Dios, y
de la historia terrena. Evoca lo definitivo.
especialmente como el Señor (kyrios), soberano del universo y objeto de
20 Parusia (presencia)designala segundavenida de Cristo. ahora como Señorsobe-
rano y juez del mundo. veneración y culto, pues en este mundo politeísta era necesario distin-
21 Judea era el nombre con el que se conocía en los tiempos bíblicos a la tierra de guir y destacar a Jesús de entre tantas otras divinidades.
Israel; para los "judíos" designaba concretamente la región al sur de Samaria.
Recién en el s. 11 se empezó a emplear el término Palestina. A Jesús se le muestra no tanto como el Maestro, sino más bien como el
22 Acerca de la fuente "Q", vea más adelante. camino y la luz, la fuente del conocimiento (gnosis) de Dios mismo. 1'1

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA LA "SITUACIÓN VITAL"

interés por largos discursos, en lugar de frases cortas y coloridas, provie- tamiento y su comunicación. Circunstancias concretas son las que afectan
ne de este mundo, así como los diálogos profundos (típicos de Juan). El la vida de una manera inmediata, en un aquí y ahora, y que por tanto ocasio-
evangelio según Lucas, y ciertamente la última redacción de los evange- nan una reacción inmediata.
lios según Marcos y Juan, provienen de la tradición helenística. Todos
fueron compuestos en un ambiente predominantemente grecorromano. Cuando preguntamos por la circunstancia que determinó de una manera
inmediata que Jesús dijera talo cual cosa, o que actuara de una determinada
El propósito primordial del kerigrna, de la predicación, y luego de los manera, estamos preguntando por la "situación vital" de lo dicho o hecho
evangelios, era testimoniar el acontecimiento-Jesucristo. Para ello usaron por Jesús. Su palabra o su comportamiento, en ese caso, habría sido ocasio-
categorías, esquemas y un lenguaje adecuados, que expresasen la significa- nado por una circunstancia concreta, que, de no haberse dado, no habría
ción del acontecimiento-Jesucristo y sus oyentes pudiesen comprenderlo producido esa palabra o ese comportamiento. ¡Comprenderemos el porqué
según sus conceptos culturales, acercándolo a aquellos que no conocían ni de esa palabra o ese comportamiento, cuando entendamos lo que lo ocasio-
participaban de la cultura ni de las tradiciones judías. Fueron medios que nó! Exactamente lo mismo puede decirse sobre las tradiciones y la escritura:
utilizaron tanto los diversos autores cristianos como los catequistas con el ¿qué ocasionó que se transmitíera talo cual tradición? No hay nada que se
fin de lograr una comunicación inteligible y fluida con el mundo ajeno a la comunique que no proceda de una "situación vital" concreta y determinan-
Palestina de Jesús, y por ello corresponden a un tiempo y a una cultura te. Y lo que se comunica refleja la situación vital que ocasionó su comunica-
determinados. ción. Como se observará, hay una estrecha relación entre la "situación vital"
y el propósito de la palabra o acción del emisor: se responde a una situación.
Puesto esquemáticamente":
7. La "situación vital"

En repetidas ocasiones he hecho referencia a "circunstancias", sin ma- SITUACIÓN VITAL - - .... Texto (oral o escrito) - - .... PROPÓSITO
yor especificación. Es necesario que nos detengamos a considerar más pro- ¿por qué lo dice? ¿cómo lo dice? ¿qué dice?
fundamente este importante factor condicionante. Las circunstancias, más
precisamente la "situación vital", es el conjunto de factores que intervienen
y determinan, directa o indirectamente, laformación de toda tradición. En lo tocante a las tradiciones cristianas, tenemos que distinguir tres
diferentes situaciones vitales generales:
Por "situación vital" (del alemán Siiz im Leben: asiento o lugar en la vida)
se entiende el conjunto de circunstancias o factores que en un determinado a) Jesús de Nazaret, con las características propias de Judea del primer
momento ocasionan que el hombre actúe o comunique algo a modo de tercio del siglo primero;
respuesta. Estas circunstancias o factores pueden ser generales o concre- b) La Iglesia naciente, en el segundo tercio del siglo, sobre la cual nos
tos. Circunstancias genera/es son las que afectan la vida en un determinado detendremos a continuación;
momento histórico: la cultura, la situación política, económica, social, etc. e) La situación vital de cada uno de los evangelistas. La diferencia se debe
-que podrían subdividirse en condiciones colectivas y condiciones perso- al momento histórico (tiempos y circunstancias diferentes) así como a las
nales-. Condiciones colectivas son las antes mencionadas; personales son culturas en que se movían los escritores (Judea, mundo helenístico, Roma j.
las propias del individuo: su temperamento, estado de salud, nivel de educa-
ción y cultura, etc. Todas estas circunstancias afectan al individuo de una
manera directa o indirecta, y determinan en mayor o menor grado su compor- 23 Una explicación más detallada se encuentra en 4.1.1 del volumen La Bibiia SI/I
mitos.

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LA "SITUACiÓN VITAL"
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA

po y a la misión específica de Jesús-, circunstancias y necesidades diferen-


A esto hay que añadir la diferencia de los destinatarios: Jesús se dirigía
tes, impulsaron a los cristianos a llevar a cabo una constante reactualización
esencialmente a sus compatriotas judíos; la Iglesia naciente se fue paulati-
y adaptación de las tradiciones recibidas. Lo que heredaron los evangelistas
namente moviendo hacia el mundo gentil-pagano, y los evangelistas, como
veremos, se dirigían a simpatizantes y cristianos convertidos, ya del judaís- fue un conjunto de tradiciones que ya habían sufrido transformaciones (ac-
mo, ya en la gentilidad. tualizaciones y adaptaciones), y ellos hicieron otro tanto.

No nos detendremos en las diferentes situaciones vitales que ocasiona- Veamos un ejemplo que ilustre lo expuesto. La situación vital que ocasio-
ron las palabras y el comportamiento de Jesús de Nazaret. La mayoría de nó el empleo de la parábola del Buen Samaritano por parte de Jesús, no era la
éstas son fáciles de determinar y comprender. Por el momento nos limitare- misma que la de Lucas (o anterior a él), cuando la narró varias décadas más
mos a las situaciones vitales de la Iglesia naciente, de su expansión inicial tarde. Jesús utilizó esta parábola como un modo de predicación: ésa era la
-en el curso de la cual aparecieron las tradiciones ACERCA de Jesús, y su situación vital general; más concretamente, la dirigió a un público que se
creciente interés en las tradiciones DE Jesús-. creía superior a otras personas, a quienes despreciaban como indignas del
reino de Dios. Jesús empleó esta parábola -como tantas otras- con la finali-
Dentro de las situaciones vitales de la Iglesia, hay que tener presentes las dad de llamar a la conversión, a un cambio radical de mentalidad, específica-
diversas circunstancias, especialmente las necesidades del momento que mente a todos aquellos que debían dejar sus prejuicios de lado -como era el
dieron origen u ocasionaron la adopción de las tradiciones y la sustentación supuesto de pensar que amaban a todos, cuando en realidad limitaban su
de las mismas. Estas circunstancias fueron tanto de orden interno en la amor a sus conciudadanos, lo que excluía a los sarnaritanos-, para poder
Iglesia (p. ej. problemas dentro de las comunidades), como de orden externo acoger la palabra de Dios que Jesús anunciaba como auténtica expresión de
a ella (p. ej. conflictos con el judaísmo). la voluntad divina:

Conviene aclarar que, cuando hablamos de "dar origen a una tradición", Cierto homhre bajaba de Jerusalén a Jericó, y ccryó en manos de unos
no queremos necesariamente decir que fue creada o inventada. Indudable- salteadores que, despojándolo y dándole de palos, sefueron dejándolo
mente, como es conocido, ciertas necesidades pueden ocasionar la creación medio muerto. Ahora bien, casualmente cierto sacerdote (¡judío!) baja-
de una tradición (por ejemplo, la necesidad de explicar los orígenes de algo), ha por aquel camino, y, viéndolo, dio un rodeo. Igualmente tamhién un
que generalmente se califica como "leyenda". Sin embargo, hay ciertas nece- levita (¡judío!), yendo al lugar y viéndolo, dio un rodeo. Pero, cierto
sidades concretas que conducen a laformulación de una narración toman- samaritano, viajando, fue al mismo lugar y, viéndolo, sintió compasión,
do como fundamento algún acontecimiento o hecho del pasado. Evidente- y acercándosele, vendó sus heridas, derramando encima aceite y vino,
mente, Jesús no formuló aquello que se narra acerca de él; Jesús realizó y, montándolo en su propia cabalgadura, lo condujo a un hotel, y cuidó
milagros, por ejemplo, pero no los narró. Indudablemente, Jesús hizo y dijo de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al hotelero y
mucho más que lo que los evangelios han preservado. Pero, también ha dijo: "Cuida de él, y lo que gastes demás, al retornar yo te lo pagaré"
habido tradiciones ACERCA de Jesús, sobre hechos que históricamente no (Lc 10,30-35).
ocurrieron o dichos que no fueron pronunciados, y que, por diversas razo-
nes o circunstancias, fueron "creados", como lo muestran de la manera más Obsérvese que la parábola se dirigía a un auditorio judío (no samaritano),
clara los denominados evangelios apócrifos. La situación vital que se vive y pone de relieve que fue uno de sus odiados enemigos, un samaritano,
tiene un poder estructurador y creador de tradiciones. quien cuidó deljudío malherido. i Esto sería chocante! ¿Por qué no lo dijo al
revés, que un samaritano cayó malherido y fue unjudío quien sintió compa-
Situaciones vitales sucesivas -como es evidente en el caso de la situa- sión de él? Simplemente, porque la actitud del samaritano invita a la reflexión
ción vital de los evangelistas con respecto a aquella que caracterizó al tiern-

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDlCACION MISIONERA LA "SITUACION VITAL"

y la conversión: hasta ellos pueden ser "buena gente", y por eso no deben 7.1 Origen de las tradiciones
ser excluidos o marginados ~y menos aún del reino de Dios-.
En los resúmenes de Hechos 2,42-47 y 4,32-35, acerca de la vida de la
Más tarde, en tiempos de Lucas, la misma parábola fue usada con otro comunidad cristiana en sus orígenes, hallamos mencionadas tres situacio-
propósito a raíz de una nueva situación vital: se empleó como un ejemplo de nes vitales que forjaron tradiciones: la liturgia, la predicación misionera, y la
conducta en un ambiente de instrucción (no de predicación) para cristianos instrucción catequética. Veámoslas de cerca.
(no judíos), que necesitaban que se les aclarase hasta qué punto se extiende
el concepto de prójimo. a) Fue en un ambiente litúrgico en que, muy probablemente, surgieron los
himnos (FiI2,6-11), inspirados en las prácticas de las sinagogas. El relato
¿Cómo saber quién es mi prójimo? En tiempos de Lucas y lejos de Pales- de la Pasión y el de la Última Cena, fueron narrados inspirándose en la
tina, la enemistad entre judíos y samaritanos era desconocida, de modo que costumbre de explicar la celebración de la Pascua judía, en el curso de la
poco interesaría saber quién ayudó a quién. Además, esta pregunta no es cual se narraban los acontecimientos históricos que justifican su celebra-
original, de tiempos de Jesús, sino una que invita a una explicación o instruc- ción. Las referencias bautismales y los credos confesionales se inspira-
ción, y no a una prédica. Si Jesús hubiese querido ilustrar quién es el próji- ron probablemente en prácticas análogas del judaísmo, con las cuales
mo de cualquier judío (su auditorio), hubiese invertido la figura: un samarita- estaban familiarizados. Además, los evangelios fueron escritos para ser
no herido, del que tendría compasión un judio. leidos en público ~no eran manuales de consulta o estudio-. En otras
palabras, ciertas tradiciones tuvieron su "situación vital" en el ámbito
La situación vital en tiempos de Jesús era su confrontación con un audi- litúrgico, y fue en él donde cobraron importancia.
torio judío reacio a su predicación: se sitúa en su misión predicadora. De no
haber surgido la necesidad de sacudir a su auditorio que, tan seguro de su b) La predicación misionera contribuyó a la formulación del kerigma en
fidelidad a Dios, rehusaba aceptar la predicación de Jesús, no habría pro- forma narrativa, con la paulatina inclusión de las grandes etapas de la
nunciado esa parábola. Y, de no haber sido por la necesidad de aclarar a sus vida de Jesús. A raíz de la predicación misionera, adquirieron relieve las
correligionarios cristianos -mayormente provenientes del mundo grecorro- tradiciones acerca de la práctica m isionera de Jesús y sus instrucciones
mano, donde no se estilaba el amor al prójimo salvo que fuese del mismo acerca de ella para sus discípulos. Fue en razón de la predicación en el
estrato social-, Lucas no habría narrado la escena como lo hizo, utilizando la mundo helenístico-gentil como los relatos de milagros (que acreditan la
misma parábola como un ejemplo de amor cristiano. Esas son las dos situa- divinidad de Jesús) cobraron trascendencia, asi como en el auditorio
ciones vitales que motivaron el empleo de la parábola del Buen samaritano. judío las referencias y alusiones mesiánicas del AT relacionadas ahora
con Jesús se volvieron significativas. Fue en consecuencia de la predica-
Vemos a través de este ejemplo, cómo las viejas tradiciones no fueron ción misionera como surgieron las polémicas, tanto con el auditorio judío
simplemente repetidas, sino que las adaptaron a las nuevas circunstancias y como con el pagano, yen esa "situación vital" las tradiciones sobre las
a las nuevas situaciones vitales, de modo que mantuviesen viva su capaci- polémicas y discusiones que Jesús mismo había tenido con los judíos de
dad de comunicar el mensaje. Observamos la estrecha relación entre la situa- su tiempo cobraron importancia. Los relatos de carácter apologético (p.
ción vital y el mensaje, y a la vez el propósito del género literario utilizado: la ej. aquel sobre la guardia sobornada de la tumba de Jesús, que respondía
comunicación (género-propósito), que es respuesta a una situación vital a la objeción de que se habían robado el cuerpo de Jesús, en Mt 28, 15b),
concreta. Y el recurso de apelar alATcon el afán de defender la confesión cristiana
que Jesús era el mesías o que tenía que morir violentamente, tienen su
"situación vital" en las polémicas entre los cristianos y sus detractores,
especialmente judíos.

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LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACiÓN MISIONERA LA "SITUAClÓN VITAL"

e) Las instrucciones catequéticas para los neófitos y los catecúmenos in- sia no siempre correspondían a aquellas de la vida de Jesús; las inquietudes
cluían exposiciones y reflexiones, así como orientaciones para la vida y problemas no siempre eran los mismos que los de su tiempo. No extraña
cristiana. En razón de las necesidades catequéticas ganaron relevancia que, al no poseer un dicho o pronunciamiento de Jesús de Nazaret que
ciertos dichos y parábolas de Jesús, así como relatos edificantes que respondiese a las interrogantes y los problemas planteados, hubiese quie-
sirviesen de orientación ética. Los discursos de carácter pedagógico, nes, como los profetas del AT, se atreviesen a "crear dichos" en nombre de
como por ejemplo los que hallamos en Mt 5 a 7, tienen su origen en las Jesús y a ponerlos en sus labios, de modo que la autoridad del Señor res-
necesidades de instruir a los creyentes. En esa "situación vital" tomaron pondiera a esas necesidades.
forma muchos de los relatos que hallamos en los evangelios. El interés
por las instrucciones DE Jesús se sitúa en este contexto, pues él es el La oración de Jesús en el huerto de Olivos fue compuesta por la voz
maestro. profética de la Iglesia. Jesús se hallaba solo, había dejado atrás a sus discí-
pulos y ellos se habían dormido. La oración "AMa, Padre, todo te es posi-
En el cristianismo empezaron a surgir problemas nuevos, no planteados ble; aparta esta copa de mí, pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que
antes, inclusive no previstos por Jesús, que exigían una respuesta: ¿dónde tú quieres" (Me 14,36), se compuso con fines catequéticos y ella destaca de
hallarla? Los conflictos entre judeo-cristianos y gentil-cristianos, por ejem- un modo paradigmático para el creyente la disposición de Jesús de someter-
plo en tomo a la cuestión del valor de la Ley judía, ¿cómo resolverlos ade- se a la voluntad de Dios, por más incomprensible que ésta pudiese ser. El
cuadamente? La situación de rechazo, incluso de persecución, que experi- anuncio de los signos del final de los tiempos (Me 13,24-27), que se asemeja
mentaban los cristianos, ¿cómo explicarla? Las objeciones y críticas que los a lo que leemos en el Apocalipsis, también es producto de la voz profética de
no-cristianos planteaban (o que surgían de los cristianos mismos), ¿como la Iglesia y no de Jesús de Nazaret. Cualquiera que en tiempo de Jesús le
responderlas? Por el pasado no-cristiano de los neo-conversos, y por diver- hubiese oído decir que "verán al Hijo del hombre que viene en unas nubes
sas influencias ambientales, aparecieron desviaciones e incluso errores, ex- con mucha fuerza y gloria" (v.26), habría pensado que se trataba de una
cesos y conflictos entre los mismos cristianos, como se observa claramente persona diferente de Jesús. Pero este anuncio, igual que en el Apocalipsis,
en las comunidades paulinas, ¿cómo resolverlos sin la presencia física del se comprende bien cuando se entiende que Jesús ya resucitó, y ese dicho
Maestro? expresa la fe en su retorno glorioso al final de los tiempos. Lo mismo ocurre
con lo que Mateo consigna como las últimas palabras de Jesús: "Yendo,
Estas y otras circunstancias determinaron la valoración de ciertos dichos hagan discípulos a todas las naciones bautizándolas en el nombre del Padre
de Jesús, de relatos de sus discusiones con los judíos, y de ciertas instruc- y del Hijo y del Espíritu Santo..." (28,19). En el caso que fueran palabras que
ciones que Jesús había dado a sus discípulos, que respondían a estas nece- históricamente Jesús pronunciara, esperaríamos que se refiriese a sí mismo
sidades. Todas estas situaciones y otras similares, determinaron la búsque- en términos de "(en el nombre) mio", y no "del Hijo". Se trata de la fórmula
da de respuestas en las tradiciones DE Jesús, su adaptación a esas nuevas creada por la Iglesia para el rito del bautismo.
circunstancias, e incluso la composición de tradiciones pertinentes ACER-
CA de Jesús, en su espíritu. Los cristianos necesitaban conocer mejor su fe Los famosos "yo soy (la luz, la verdad, la resurrección, etc.)", que leemos
y ser afianzados en ella, necesitaban ser guiados para poder vivirla y crecer exclusivamente en el evangelio según Juan, son todos confesiones de fe en
en ella, necesitaban se les deletrease "el camino" del Señor. Jesucristo como la luz, la verdad, etc. Fueron proyectados retrospectiva-
mente hacia la vida terrena de Jesús por Juan, quien reconocía y proclamaba
Entre los dichos DE Jesús se buscaron las respuestas, especialmente su misión salvífica, evidente por su resurrección. Es el Jesús glorioso, post-
instrucciones y orientaciones necesarias. Fue entre las memorias de los inci- pascual, el que se autoproclamaba por la voz de sus profetas, como la luz, la
dentes y la praxis de la vida de Jesús, donde se buscaron modelos de com- verdad, etc. Muchos de los discursos que hallamos en el evangelio según
portamiento. Pero las nuevas circunstancias y situaciones que vivía la Igle- Juan, por ejemplo el extenso discurso de despedida en los capítulos 14 a 17,

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LA "'SITUACION VITAL"
LA ETAPA ORAL: DE JEsús A LA PREDICACIO~ MISIONERA

tuvieron idéntico origen. Quizás esto sea chocante para el lector acostum- relaciones no eran en lo más mínimo cordiales. La afirmación en 28,15 da la
brado a pensar que todas las palabras que leemos en los evangelios fueron clave: "se divulgó esta versión entre los judíos hasta hoy". El relato tenía
históricamente pronunciadas por Jesús mismo. por finalidad desbaratar la explicación del robo del cuerpo de Jesús como
causa de la proclamación de la Resurrección: es un recurso literario de carác-
La composición de palabras, incluso de largos discursos, puestos en ter netamente apologético.
labios de un determinado personaje, no era ni es un recurso novedoso. Lo
encontramos ya en el AT, en escritos judíos del primer siglo, como los de De igual índole es el relato de Zaqueo, que se lee sólo en Le 19,1-10: una
Filón de Alejandría, que puso palabras en labios de Moisés, y en las obras de leyenda con una finalidad netamente catequética. El relato del envío de los
Flavio Josefa, y también en los apócrifos, tanto judíos como cristianos. Se 72 discípulos, en Le 10,1-12, está calcado en parte en el envío de los Doce (Le
atribuían al espíritu de la vida y del pensamiento de la persona a quien se 9,1-6). Se lee sólo en Lucas, quien además distingue claramente entre após-
adjudicaban las palabras -o a quien se le imputaban determinados aconteci- tol y discípulo: los primeros son los que fueron testigos de la vida de Jesús
mientos-. Se trata de un procedimiento que tenía porfinalidad, o bien resal- (vea Hech 1,21s) ~no hay más apóstoles después que los doce murieron-, y
tar la grandeza del personaje en cuestión, o la de destacar algún aspecto de los segundos son todos los creyentes. Ese relato tenía como finalidad des-
su personalidad o de sus enseñanzas, o dar respuesta a alguna interrogante tacar que la misión de la predicación debía de continuar, después de muertos
importante que se esperaba que el personaje en cuestión hubiese respondi- los apóstoles, y en consecuencia se extiende hasta el tiempo del evangelista
do en ese sentido, o con alguna razón similar. (y más allá de él). Ciertos relatos y leyendas servían un fin pedagógico
(Jesús como modelo o inspiración) o un fin catequético, entre otros. La
No sólo fueron compuestos palabras y discursos, sino también relatos y composición de relatos se extendió marcadamente en la tradición cristiana,
leyendas ACERCA de Jesús. Tal es el caso de las ya mencionadas tentacio- como se observa claramente en los evangelios apócrifos -en ellos encontra-
nes de Jesús. Igual sucede con la mención de los fenómenos que, según Mt mos relatos sobre la vida de María y de José, sobre la niñez de Jesús, sobre
27,51-53, ocurrieron en ocasión de la muerte de Jesús: "el velo del Santuario la manera en que resucitó, etc.-.
se desgarró en dos, de arriba abajo; y la tierra tembló, y las rocas se partie-
ron, los sepulcros se abrieron y muchos cuerpos de santos que estaban ¿Qué mejor manera de destacar la autoridad última de Jesús que "oír sus
dormidos se despertaron; y saliendo de los sepulcros después del despertar palabras"? ¿Qué mejor manera de responder a ciertas inquietudes e interro-
de él, entraron en la ciudad santa y se manifestaron a muchos". Se trata de un gantes que necesitaban respuestas autorizadas, que ponerlas en los labios
símbolo que representa el final de la antigua alianza (la rasgadura del velo del del Maestro? ¿Qué mejor manera de ofrecer ciertos modelos de conducta
Santuario), y dos signos clásicos del final de los tiempos (terremoto y resu- que de presentar relatos edificantes de Jesús? Y, ¿qué mejor manera de dar a
rrección de muertos). entender el hecho de que Jesús fue el enviado definitivo de Dios, el mesías
y salvador, que mediante relatos y palabras que lo evidencian? Valga la
Esto no tenía otra finalidad que la de expresar gráficamente el significa- aclaracíón: no todo lo que leemos en los evangelios fue "creado"; no todo
do de la muerte de Jesús; y los lectores de origen judío de la comunidad de carece de fundamento histórico (incluso muchos relatos y pronunciamien-
Mateo lo habrían entendido muy bien. El relato de la guardia puesta frente a tos tienen un núcleo histórico); pero no todo remonta históricamente a Je-
la tumba de Jesús, que se lee sólo en Mt 27,62-66 y 28,11-15, es una leyenda. sús de Nazaret.
Es incomprensible que los pontífices y fariseos supiesen que Jesús iba a
resucitar "después de tres días" (27,63). No hay indicios de que lo hubiera Por cierto, los relatos y las palabras que no remontan históricamente a
dicho en público -inclusive los discípulos eran escépticos-o Tampoco nece- Jesús de Nazaret pero se proyectaron retrospectivamente sobre su vida, es
sitaban pedir la vigilancia de la tumba a Pílato, pues los judíos contaban con decir, que se presentan como si fuesen históricos, no eran producto del
guardia propia. Que tratasen de convencer a Pilato es inverosímil, pues sus

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LA ETAPA ORAL: DI' Jrxus A LA PREDICACiÓN MISIONERA LA "SITUACiÓN VITAL"

capricho o de la imugjnación ". Eran fieles a la intención de Jesús. Por lo Las tradiciones, en base a las cuales se compusieron los evangelios, son
pronto, mientras vivían los testigos de la vida de Jesús, especialmente los en gran medida productos de la predicación y de las ensefíanzas de la Igle-
discípulos y apóslo!L:s, se esperaría que fueran ellos quienes dieran origen a sia, de los que celosamente ansiaban compartir su fe apostólica. De no haber
esas u.ulirionc«, en el espíritu de su Maestro, pues habían vivido con él y sido por la predicación y por las instrucciones, impulsadas por una fe viva,
lOIlOll'II;IU SIIS pensamientos y sus sentimientos. Lo que se decía ACERCA no se habrían preservado las tradiciones en cuestión. Evidentemente, detrás
(k .lcxux, dcbia ser coherente con la tradición DE Jesús, ahora iluminada por de todo esto, está el papel propulsor de la fe referida a la Resurrección, que
LI IUI que arrojaba su resurrección e inspirada por el Espíritu. Posteriormen- le dio origen. Como se puede entrever, la tradición no tenía como finalidad
tv, LIS autoridades en las comunidades, herederas de las tradiciones DE simplemente preservar recuerdos de un pasado como memorias de un acon-
JeSIIS y ;\CERCA de él, se mantendrían fieles a ese mismo Espíritu, y en tecimiento remoto y admirable, ni como consignas para un grupo exclusivo,
comunión las unas con las otras. Todo esto no es novedoso, pues se halla sino que tenía como fin presentar ese pasado como algo siempre actual y
ya en el AT. Es lo que se conoce como "voz profética": la que habla en relevante: presentar un Señor vivo e interpelante, guía e inspiración para el
nombre de Dios y es inspirada por Él. Finalmente, cabe destacar que había hombre. El pasado se retuvo, pero se profundizó, destacando su significa-
una clara conciencia de la continua presencia del Señor entre ellos, como se ción para el presente, y se enriqueció con otras tradiciones más recientes
destaca en textos tales como Mt 18,20 ("donde están dos o tres reunidos en que complementaban las más antiguas, a raíz de las vivencias y reflexiones
mi nombre, allí estoy en medio de ellos"; vea también 28,20); Le 10,16 ("el que que iban tomando cuerpo en las comunidades cristianas. En todo ese proce-
les oye a ustedes, a mí me oye"); y Jn 14,26 ("el Espíritu Santo, que enviará so de formación de la tradición cristiana, las comunidades se mantenían
el Padre en mi nombre, aquél les enseñará todo, y les recordará todo lo que unidas entre sí y en torno a la tradición apostólica, fieles al espíritu y a la
les he dicho"). intención de su Señor y Maestro.

De todo lo expuesto, podemos concluir que el material de la tradición, que Todo lo expuesto se puede visualizar esquemáticamente:
luego heredarían los evangelistas, no tuvo todo el mismo origen, ni fue
utilizado por cada uno de ellos con el mismo fin específico. La necesidad de
enriquecer las reuniones litúrgicas, las enseñanzas y la predicación, la nece- Sil. Vitales:}
sidad de dar pautas orientadoras para la vida cotidiana, de resolver las dis- "judíos } " polémicas
putas y tensiones, de responder conflictos y objeciones, fueron factores Kerigma -.predicación a {cateqUeSiS evangelios
que constituyeron "situaciones vitales" de la tradición cristiana, y que con- ~ gentiles ~ liturgia
tribuyeron a su formación y formulación. En todas esas circunstancias se ética
recurría a Jesús mismo y su mensaje, o al Espíritu del Señor siempre presente,
como norma definitoria y orientadora.
7.2 ¿Cómo se utilizaban los textos del Antiguo Testamento?
24 Ciertos relatos y palabras "de Jesús" no son históricos en el sentido que realmen-
te ocurrieron y fueron pronunciados por .Jesús de Nazaret. Pero, si a través de Jesús y sus discípulos eran judíos. El hecho de que naciese en Nazaret,
ellos se pone de manifiesto la realidad "histórica", como veremos más adelante, de raza hebrea, y misionara primordialmente entre sus compatriotas, indica
de que Jesús es Dios-hombre, de que sigue actuando y guiando como "camino, que, en "el plan de Dios", había una estrecha relación entre los designios
verdad y vida", entonces no se trata de invenciones o creaciones sin fundamento divinos para ese pueblo a lo largo de su historia y la persona de Jesús. Para
histórico. pues su anclaje es histórico y se remite a la realidad histórica del la Iglesia naciente, Jesús se situaba en ese designio divino: era el enviado
acontecimiento-Jesucristo. Esos relatos y pronunciamientos cumplen la funcion definitivo, y por eso los primeros destinatarios del anuncio de la buena
de poner de manifiesto que Jesús realmente sigue siendo "el camino, la verdad y
nueva fueron los judíos.
la vida", que él es el Señor.

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LA "SITLJACION VITAL"

LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACION MISIONERA

El hecho de que el judaísmo fuese la cuna del cristianismo, y que los


La única "Biblia" de Jesús, de sus discípulos, y de la Iglesia naciente, fue judíos fuesen los destinatarios privilegiados de la Buena Nueva, llevó a los
el Antiguo Testamento. En ella están plasmados los designios de Dios, sus predicadores a recurrir al argumento escrituristico, es decir, a argumentar a
acciones, promesas y anuncios salvíficos. La Iglesia recurrió al AT por razo- partir del AT yen referencia a él, para mostrar que en Jesús se realizaron las
nes internas y por razones externas a ella. promesas y los anuncios mesiánicos. Las controversias, especialmente con
los judíos, condujeron al recurso al AT confines apologéticos. Conforme la
La Iglesia mantuvo durante cierto tiempo determinadas costumbres reli- predicación se extendía hacia el mundo gentil-romano (¡no familiarizado con
giosas judías, entre ellas la lectura y el comentario de las Escrituras en sus el AT!), el argumento escriturístico perdió significación y se limitó a expre-
reuniones litúrgicas y comunitarias, como se nos presenta a Jesús haciendo siones tales como "según las escrituras":".
en la sinagoga de Nazaret (Le 4, l6ss). Embebidos en las "Escrituras", los
apóstoles y los primeros cristianos que provenían del judaísmo, pronto las En pocas palabras, el Antiguo Testamento fue utilizado como una clave
leyeron a la luz del acontecimiento-Jesucristo. Eso lo atestiguan comenta- de interpretación de los acontecimientos que predicaban los seguidores de
rios tales como los de Jn 2,22, después de la expulsión de los mercaderes del Jesús, -Ja otra clave de interpretación, anterior y más importante, fue la
templo ("cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos ...creyeron en la resurrección de Jesús-. La lectura del AT era retrospectiva, a partir de la fe en
Escritura yen la palabra que Jesús les había dicho"); Jn 12,16 en relación a Cristo:
la entrada de Jesús a Jerusalén ("Esto no lo entendieron sus discípulos al
principio; pero, cuando fue glorificado Jesús, se acordaron de que esto esta-
ba escrito sobre él y esto le habían hecho"); Jn 20,9 con respecto a la Resu- Las Escrituras (AT)'- - - -+ Jesucristo-e- - - - --. cristianos
rrección ("todavía no sabían la Escritura"); Le 24, 45, antes de la Ascensión ~
("Entonces les abrió su inteligencia para entender las Escrituras"); y más
específicamente Hech 17,11 ("Diariamente examinaban [los judíos que luego De esta manera podían mostrar los cristianos que los acontecimientos en
se convirtieron] las Escrituras para ver si las cosas eran así"), y Hech 18,28 a
la vida de Jesús eran el cumplim iento de los designios de Dios; parte de una
propósito de la predicación de Apolo ("refutaba vigorosamente en público a
trayectoria salvífica que culminó con la resurrección de Jesús. El propósito
los judíos, demostrando por las Escrituras que el Cristo era Jesús").
era asentar que Jesús era el mesías. El lector podía concluir que, si una
constelación de "anuncios" en el AT se cumplieron en Jesús, entonces cier-
De los textos citados, vemos que los cristianos partian de la convicción
tamente él fue el enviado largamente esperado y definitivo de Dios, y que
de que Jesús era el mesías, y desde ella leían, meditaban y comentaban el A'I.
con él empezaba una nueva era en la historia salvífica.
Para ellos era claro que, si Jesús era el mesías, por tanto parte de los desig-
nios de Dios, entonces esa realidad debería perfilarse expresamente en el AT.
Si se observa el empleo de textos, alusiones y figuras del AT en los
La lectura del AT desde la perspectiva de la fe en Cristo, condujo a la con-
ciencia de que en él se cumplieron las promesas y esperanzas de la antigua evangelios, se llega a la conclusión que, más que demostrar que Jesús cum-
Alianza y sustentaba sus convicciones. plió con determinadas "predicciones", los cristianos ponían de manifiesto la

Sus reflexiones sobre el significado de este acontecimiento extraordina- 25 Expresionestales como "según las Escrituras" y "la ley y los profetas", frccucn-
rio, que se relacionaba directamente con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, temente son sinónimos de "los designios de Dios", pues el AT era la fijación
de Moisés y de los profetas, fueron aclaradas y apuntaladas refiriendo al AT, escrita de esos designios y voluntad divinos. El empleo de esos términos refleja
que se utilizaba como una indispensable clave de interpretación del designio el papel interpretativo que el ATjugó en la comprensión del acontecimiento-
de Dios centrado en la persona de Jesucristo. Jesucristo. El NT,evidentemente, todavía no había sido compuestoy menos aún
constituido en Escritura.

80 81
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA LA "SITUACIÓN VITAL"

continuidad de Jesús con el AT. Veamos cómo lo utilizaron, pero tengamos Emmanuel. Otros textos fueron acomodados de tal manera que hubiese
presente que el AT era citado libremente por los cristianos, con frecuencia correspondencia entre el relato y la cita. Así, por ejemplo, con respecto a
de memoria y no al pie de la letra (sin mencionar que algunas citas provienen la entrada de Jesús a Jerusalén, en la versión de Mateo (21, lss), dado que
de un texto bíblico en hebreo, y otras de una traducción griega), y que se se cita a Zac 9,9, el relato se acomodó al texto citado de modo que a Jesús
trata de textos seleccionados según su aplicabilidad. le traen "una asna y un pollino". Marcos (11,1 ss) y Lucas (19,28ss) no
citan a Zacarías y mencionan tan sólo un pollino. Juan, por su parte
a) Los textos citados fueron referidos e identificados por los cristianos con (12, 12ss), habla de un asnillo y cita a Zac 9,9 modificándolo a "sentado en
Jesús de Nazaret, si bien en sí mismos no se referían expresamente a su un pollino de asna". Ocasionalmente se fusionaron varios textos delAT
persona. No es evidente que texto mesiánico alguno se refiriese a Jesús, de modo que formaran un todo, como es el caso en Mt 2,6, donde se ha
y no a alguna otra persona. Así, por ejemplo, el conocido e importante juntado Miq 5,1 Y 2Sam 5,2.
cántico del Servidor de Yahvéh, en Isaías 53, en su contexto se refería al
pueblo de Israel (personificado en el "Servidor"), y es así precisamente e) Ciertas citas del AT no tienen en su contexto ninguna referencia mesiáni-
como ha sido comprendido en el judaísmo. Fueron más bien los cristia- ca, y sin embargo fueron empleados como tales en la tradición. Así, por
nos quienes lo entendieron e interpretaron en términos de Jesús, espe- ejemplo, en relación con el empleo de parábolas por parte de Jesús, en Mt
cialmente en relación con su Pasión. 13,35 se cita el Sal 78,2 ("en parábolas abriré mi boca, declararé lo que
desde la creación está oculto") como si fuera un anuncio de "el profeta"
La muerte de Jesús, inocente pero ejecutado, se parece al destino esboza- (!), no siendo en realidad ni un anuncio ni un texto profético. Jer 31,15
do en Isaías 53 de este misterioso "Servidor Sufriente" de Yahvéh, Los ("Una voz se oyó en Ramá,... Raquel está llorando a sus hijos ...") se
cristianos observaron el paralelismo, incluso la analogía. Es así como refería al exilio babilónico, pero lo hallamos aplicado en Mt 2, 17 a la ma-
interpretaron el sentido de la muerte de Jesús por medio del texto de tanza de los inocentes. La cita de "Jeremías" (es más bien de Zac 11,12)
Isaías 53 -entre otros-o El relato de la muerte de Jesús se hizo entretejien- que leemos en Mt 27,9, relacionada a las treinta monedas que se pagó a
do rasgos del Servidor Sufriente, estableciendo una relación entre ellos, Judas por su traición, no era un vaticinio sino una queja profética.
como si Isaías se hubiese referido a Él. No es extraño, pues, que cuando
leemos la Pasión, [notamos una semejanza con el Servidor Sufriente del d) Los cristianos no utilizaron todos los textos mesiánicos del AT, sino que
que hablaba Isaías! La semejanza fue introducida por los cristianos que seleccionaron algunos. Muchos rasgos de la vida de Jesús no se presen-
encontraron en el texto del profeta una expl icación a la muerte violenta e tan en los evangelios como cumplimientos de supuestos vaticinios pro-
ignominiosa de Jesús. féticos. No se aplicaron a Jesús (porque no se podía!) textos que, por
ejemplo, presentan al mesías como un guerrero victorioso (vea Núm 24,17;
b) Casi infaliblemente, el texto citado del AT difiere en el NT de su formula- Zac 9; JoeI4). La imagen que se obtiene acerca del mesías a partir del AT
ción original (hebrea o griega), lo que no significa que se debiera al hecho no corresponde en mucho a la vida y misión de Jesús, menos aún a su
de haber sido citado posiblemente de memoria, sino a que algunos textos destino -no extraña, pues, que Jesús no haya sido aceptado como me-
fueron aplicado directamente a Jesús, incluso cambiándoles el sentido sías por la mayoría en eljudaísmo-.
que poseían en su contexto y su formulación originales. Es el caso, por
ejemplo, de Isaías 7,14, referido a la concepción virginal de Jesús. En su El recurso al AT no se limitaba a citas de textos concretos, sino que se
contexto, esta profecía era una señal para el rey Ajaz en el siglo VIII, no extendía al empleo de formas y estructuras típicas veterotestamentarias (com-
para un futuro lejano, varios siglos después. Más aún, en Mt 1,23, donde pare, por ejemplo, el relato de laAnunciación en Le 1,26-33 con Gén 16,7-12
es citado, se cambió de la segunda persona singular ("tú lo llamarás") al y Gén 17,15-19), a meditaciones en base a ciertos pasajes del AT(por ejemplo
plural ("lo llamarán"), por la obvia razón de que el nombre de Jesús no fue el relato de las tentaciones de Jesús en Le 4, Iss, en base a las que se prcscn-

82 83
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACION MISIONERA EL CONTENIDO DE LA TRADICION ORAL y SU DESARROLLO

taro n durante el Éxodo), al empleo de títulos mesiánicos (por ejemplo Hijo de Con la necesidad de instruir a los catecúmenos y neófitos se amplió el
David), a tipologías (por ejemplo Jesús como el nuevo Moisés, o el maná horizonte, narrando diversos episodios de la vida de Jesús, eventualmente
como tipo de la eucaristía), etc. remontándolos hasta sus orígenes. Es la tradición ACERCA de Jesús. La
necesidad de orientar la vida cotidiana de los conversos, condujo especial-
El recurso al AT, que ciertamente ya era parte de la predicación de Jesús mente a recurrir a dichos DEL Señor, por su valor normativo. Así tomaron
mismo, cobró especial importancia en la tradición palestina. Los cristianos forma la catequesis y la parénesis (exhortación ética). Ambos, tanto los rela-
leyeron el AT en clave mesiánica, ya convencidos de que Jesús era el mesías tos como los dichos, se multiplicaron, ampliaron y sistematizaron con el
y, acertadamente, comprendieron el AT como Palabra de Dios actualizable, transcurso del tiempo. No pocos fueron enmarcados o introducidos en un
como Palabra viva y relevante. "La Palabra se hizo carne..." (Jn 1,14). contexto narrativo. Muchos relatos tomaron una forma vivencial incluyendo
diálogos, ya fuesen de carácter polémico o de carácter instructivo. Si bien
ciertos dichos carecen de un contexto narrativo, pocos relatos quedaron sin
8. El contenido de la tradición oral y su desarrollo algún pronunciamiento de Jesús. La tradición vino a estar constituida por
relatos y dichos de Jesús. Entre los relatos, además del de la Pasión, desta-
can los milagros y las controversias. Entre los dichos, destacan las parábo-
A modo de síntesis, veamos el recorrido de la tradición cristiana tomando
las y los pronunciamientos de diversa índole.
en cuenta todo lo anteriormente expuesto. La evolución de la tradición se
deduce del Nuevo Testamento, puesto que sus autores utilizaron las tradi-
La paulatina ampliación del kerigma, el contenido central de la tradición,
ciones que les eran asequibles.
se puede observar en los escritos del NT. El escritor más antiguo, san Pablo,
no escribió prácticamente nada sobre la vida misma de Jesús, concentrando
Se empezó anunciando que Aquel que había sido crucificado estaba vivo,
su teología en la muerte y resurrección del Señor. No mencionó siquiera las
resucitado por Dios. Esto era el kerigma. Para poder ganar creyentes, era
parábolas, las disputas y los milagros de Jesús, que tanto espacio ocupan en
imperativo explicar más ampliamente cómo era posible que Jesús hubiese
los evangelios. De los evangelistas, Marcos (el más antiguo) no narró aún el
realmente sido el enviado escatológico de Dios, y fuese condenado y muer-
nacimiento de Jesús, lo cual harán posteriormente Lucas y Mateo. Marcos
to en una cruz. Para ello se recurrió al esquema del "plan de Dios", apelando
muestra poco interés en explayarse en la Resurrección, pero contiene mucho
a la historia del pueblo escogido y a las promesas de Dios: la voluntad divina
material narrativo; concentró su atención especialmente en la muerte de
está manifiesta en las Escrituras (recurso al AT). Son éstas las que sirvieron
Jesús (ya desde 3,6). Por su parte, Lucas y Mateo dedicaron más espacio a la
de orientación para descubrir el sentido de ese aparentemente deshonroso
Resurrección e incorporaron relatos sobre los orígenes de Jesús. Se observa
"escándalo" de la cruz. La Resurrección fue entendida como la ratificación
en ambos evangelistas un mayor interés en los dichos de Jesús, sus instruc-
por parte de Dios de la misión de Jesús -de aquí el frecuente empleo del
ciones y pronunciamientos que en sus gestos y acciones. Lucas y Mateo
transitivo "lo resucitó n_. Así, el kerigma pronto se extendió y se amplió en
usaron a Marcos como una de sus fuentes. Juan por su parte se remontó al
predicación propiamente dicha, del tipo que hallamos en los discursos en
origen divino de Jesús, y dio más peso a la Resurrección y glorificación que
los Hechos de los Apóstoles. No se hicieron esperar las controversias y las
a la cruz. En Jn destacan los discursos más que los relatos. Es instructivo
disputas con el judaísmo en torno al kerigrna, y con ello se intensificó el
observar esquemáticamente la paulatina ampliación narrativa de la vida de
recurso al AT y surgió el interés por relatos de carácter apologético. Con la
Jesús y el cambio de acento teológico:
expansión del cristianismo, se hizo necesario narrar, a grandes rasgos y
sucintamente, lo más resaltante de la misión de Jesús y los hechos en torno
a su crucifixión.

84 85
LA ETAPA ORAL: DE JESÚS A LA PREDICACIÓN MISIONERA

Autor: Origen divinolNacimiento Vida pública Muerte y Resur.


Segundo movimiento
Pablo (50-60)
Mc(70) LA ETAPA ESCRITA:
Mt-Lc(85) DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS
Jn (90) (

A esta elaboración y ampliación de contenido, se puede añadir la tenden- H asta ahora hemos co~centrado nuestra ~t.ención en la tradición oral
como un todo, sus ongenes y su evolución. Desde el punto de vista
de la génesis de los evangelios, podemos calificarla como una "etapa",
cia, anteriormente mencionada, hacia lo legendario-cuya máxima expresión
se halla en los apócrifos a partir del s. 11-. distinguiéndola de aquella en la que se fijaron por escrito las tradiciones.
Valga aclarar que no me refiero a etapas cronológicas propiamente dichas,
Debemos recordar que, mientras Jesús fue quien habló y actuó, fue la puesto que la una no sustituyó a la otra, ni dio inicio a un momento históri-
tradición la que lo relató. Ni se filmó ni se tomaron notas estenográficas o se co diferente, ya que nada cambió en la vida de la iglesia primitiva a raíz de la
grabó en cintas magnetofónicas lo que Jesús dijo, ni hubo al inicio intención escritura de los evangelios. En el análisis de esta segunda "etapa", centra-
de preservar o memorizar todo Jo acontecido. Fue en respuesta a circunstan- remos nuestra atención en la naturaleza yen la composición de los evange-
cias y necesidades concretas, "situaciones vitales", como se fue constitu- lios canónicos.
yendo la tradición cristiana, y gracias a ellas poseemos los evangelios. Es
extremamente importante no olvidar nunca que los evangelios son tributa-
rios de esas tradiciones, y que los evangelistas no hicieron otra cosa que 1. Del evangelio oral a los evangelios escritos
presentar la tradición de manera escrita y no oral como hasta entonces.
Durante varias décadas la Iglesia no poseyó evangelios escritos, sino un
único evangelio, que era predicado y enseñado oralmente, y en torno al cual
vivía y se alimentaba su fe. Cabe anotar que, además de la tradición oral, no
se excluye la posibilidad de que se hicieran anotaciones de ella, e incluso
que se redactara un pequeño evangelio. Algunos estudiosos han postulado
la existencia de un mini-evangelio, conocido como "fuente de logia" o "Q"
(el material compartido por Mateo y Lucas, pero ausente en Marcos), el cual
habría consistido en una colección de dichos y pronunciamientos diversos
de Jesús. También se ha postulado la existencia de un Mateo en arameo.
Ambos textos datarían de la década del 40. Pero se trata de conjeturas. 1-:1
hecho cierto es que los evangelios se basaron en las tradiciones orales de la
época en que fueron escritos.

Al ser puesta por escrito, la tradición oral mantuvo su vigencia e impor-


tancia y coexistió por un buen tiempo paralelamente con los cvauuclio-,
Estos congelaron, por así decirlo, un momento de la existencia (como s\lcl"lk

86 87
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDlCACION A LOS EVANGELIOS DEL EVANGELIO ORAL A LOS EVANGELIOS ESCRITOS

cuando se toma una fotografía) de unas tradiciones en un contexto determi- 2) Al igual que en el judaísmo, la tradición oral tenía preferencia sobre la
nado. La continuidad de la tradición oral se observa en el hecho que los escrita. El discurso escrito no tiene la misma espontaneidad, vitalidad y
Padres de la Iglesia prosiguieron citando algunas palabras de Jesús y refi- dinamismo que el discurso oral, especialmente cuando se trata de comu-
riéndose a algunos hechos que no encontramos en ninguno de los evange- nicar un testimonio personal de fe.
lios. Los llamados "apócrifos", que son posteriores a los cuatro canónicos, 3) En las primeras décadas del cristianismo, además, las comunidades eran
son igualmente testimonios de la continuidad de la tradición oral. Ni siquiera pequeñas y dispersas, poco asentadas. No se pone por escrito una obra
en las comunidades de los evangelistas cesó la tradición oral; prueba de ello de la envergadura de los evangelios para un grupo pequeño, donde bas-
son las ediciones y repetidas redacciones de los evangelios, tema sobre el ta con la comunicación oral. Los evangelios provienen probablemente de
cual retomaremos. comunidades más o menos grandes, bien constituidas y estables. En
pocas palabras, si no se escribieron los evangelios hasta pasadas casi
La búsqueda de una mejor comprensión del acontecimiento-Jesucristo, cuatro décadas después de la muerte de Jesús (Marcos, el más antiguo,
especialmente de su persona, continuó activa a lo largo de varios siglos, fue escrito hacia el año 70), fue porque simplemente no se sintió la nece-
como lo atestiguan las controversias con las corrientes heréticas y los im- sidad de hacerlo.
portantes concilios de Nicea (325), Efeso (431) YCalcedonia (451). Por eso,
toda oposición entre el NT y la tradición en la que se basó es infundada ya Generalmente, una obra se escribe porque su autor se siente movido a
que ésta se mantuvo viva. responder a determinadas necesidades, y éstas se reflejan en la obra. ¿Por
qué se escribieron los evangelios? Por razones de diversa índole; cada evan-
Debemos también tener presente que, por un lado, los evangelios fueron gelista tenía alguna razón especial para la composición de su obra, alguna
escritos para ser escuchados, es decir, para su comunicación oral, y por otro necesidad predominante; la de Marcos y de Juan fue particularmente cristo-
lado, que (contrario a lo que inconscientemente se piensa) no fueron escri- lógica, la de Lucas fue doctrinal, y la de Mateo catequética.
tos en grandes tirajes, sino que cada uno fue trabajosamente escrito a mano,
y tan sólo posteriormente se empezaron a hacer copias'. La mayoría de per- En términos generales, podemos destacar las siguientes razones por las
sonas eran, además, analfabetas. que fueron escritos:

La tradición oral no fue fijada por escrito sino varias décadas después de 1) La conciencia de que, conforme pasaba el tiempo (y la Parusía parecía
la muerte y resurrección de Jesús, por estas posibles razones: postergarse), se iban alejando del acontecimiento que anunciaban, y con
ello se percibía el peligro de una progresiva disolución del mensaje evan-
1) Los primeros cristianos esperaban el pronto retorno del Señor (vea 1Tes gélico original. Así lo indica Eusebio de Cesarea (+ 339) en su Historia de
4, 15ss). La fijación por escrito de tradiciones orales presupone la existen- la Iglesia (iii,24.39 y vi, 14).
cia más o menos larga de la comunidad, así como su proyección hacia el 2) El creciente peligro de desviaciones doctrinarias, falsificaciones, e inclu-
futuro. so de errores, que los líderes de la Iglesia observaron que se introducían
en la tradición, tales como la mitificación de la persona de Jesús (de ahí la
estructura histórica de los evangelios) y la errada interpretación del sig-
Las copias que se hicieron fueron para uso en otras tantas comunidades. no para
uso y posesión personal. -ni siquiera el de Lucas, dirigido a Tcófilo-. Con ello nificado del acontecimiento-Jesucristo, peligros que se mencionan en las
estamos indicando que los evangelios no fueron escritos para ser difundidos. cartas de san Pablo y otras. De hecho, los evangelios se escribieron para
"propaganda" para repartir. como algunos piensan. La facilidad de la multiplica- afianzar y aclarar la identidad cristiana, tanto en cuanto a la persona de
ción impresa de copias del NT para uso personal no debe sustituir a la lectura. el Jesús (quién es) como a lo que distingue al discípulo.
comentario y la reflexión comunitaria. Posiblemente influyeron otras razones, tales como:

88 89
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACION A LOS EVANGELIOS DEL EVANGELIO ORAL A LOS EVANGELIOS ESCRITOS

3) La necesidad de tener un texto ordenado y claro para fines catequéticos y internas y se hallaba en constante polémica con el judaísmo, además de
parenéticos (éticos) que sirviesen de pauta objetiva y normativa, y experimentar persecuciones. El evangelio según Marcos estuvo destinado a
4) el deseo de proporcionar un "texto de lectura" para las reuniones comuni- cristianos provenientes en su mayoría de la gentilidad, que sobrevaloraban
tarias. la Resurrección y olvidaban el camino de la Cruz. Cada uno de los evangelios
fue, pues, una adaptación del único evangelio a circunstancias históricas
La fijación escrita de determinadas tradiciones orales implica que ambas concretas. No debe extrañamos entonces que, al ponerse por escrito este
gozaban de igual valor y que ambas servían al mismo propósito de predicar único evangelio, se presentasen matices, énfasis, preocupaciones y pers-
la fe, de instruir en ella y de guiar en la vida. Por eso, el contenido de los pectivas diferentes en cada una de las cuatro versiones escritas. Tampoco
evangelios nos refiere siempre al único evangelio, a la Buena Nueva en su debe extrañamos que se observen muchas y notables diferencias entre ellos,
sentido original: quién es y qué significa Jesucristo. Después de todo, la como veremos. Por todo esto, cabe advertir que debemos evitar todo intento
forma narrativa debe su origen a la predicación oral, la cual tenía como con- de sistematizarlos y de hacerlos coincidir y armonizar de manera arbitraria,
tenido un acontecimiento real histórico (no una idea o un mito). como si los cuatro evangelios se complementasen y juntos constituyesen
un todo uniforme. Igualmente, conviene prevenir al lector contra la tentación
El Evangelio cuadriforme de absolutizar uno solo de éstos sobre los demás, por ejemplo el de Lucas,
por sus preocupaciones sociales. Si el Espíritu Santo inspiró cuatro evange-
Jesús no dejó nada escrito, ni mandó a sus discípulos que relataran los lios, ¿por qué querer arman izarlos y reducirlos a uno solo? No olvidemos
incidentes de su vida. A partir de la Resurrección se empezó a proclamar un que los evangelios, como toda la Biblia, son palabra de Dios en palabras de
solo evangelio, el acontecimiento-Jesucristo, y eventualmente se escribie- hombres.
ron versiones de ese único evangelio. El resultado fue, no uno sino cuatro
extensos documentos (descontando Q u otros esbozos). Cada uno de ellos Al poseer cuatro textos de la Buena Nueva, poseemos cuatro puntos de
es evangelio en el sentido pleno de la palabra, cuyo centro es el kerigma, que vista no-idénticos sobre el significado del único acontecimiento-Jesucristo,
desarrollaron y ampliaron amalgamando la predicación, la catequesis y las pues cada autor lo escribió desde su perspectiva. La existencia de cuatro, y
enseñanzas, de acuerdo a las necesidades de la comunidad a la que respon- no de uno solo, refuerza la veracidad histórica de base de lo que relatan, al
dían. Pero, ¿por qué no se escribió un solo evangelio? haber sido escritos separadamente y contener perícopas diferentes (aun si al
origen está una tradición más o menos común, o tuvieran como base otra
La razón por la que poseemos cuatro evangelios' es fácil de comprender. versión). De haber habido un solo evangelio, se podría pensar que se trata
Cada uno de ellos fue escrito bajo el influjo de circunstancias particulares, de una ficción religiosa o de un grandioso mito. Igualmente, el hecho de ser
en un tiempo yen un lugar determinado, dirigido a un auditorio específico, cuatro y no uno, proporciona una comprensión más rica de la persona y de
teniendo en cuenta las idiosincrasias y los problemas propios de sus desti- la misión de Jesús, así como de su significación para el hombre. Finalmente,
natarios, escrito por un autor que poseía una personalidad y una visión la posesión de cuatro evangelios nos permite apreciar con claridad la gama
teológica personal, etc. Es decir, cada evangelio fue circunstancial, produc- de respuestas que la Iglesia primitiva, adherida a las orientaciones apostól j-
to de un momento histórico y de situaciones vitales únicas. cas, daba a diversas situaciones y problemas, y que para nosotros constitu-
yen otros tantos modelos.
El evangelio según Mateo, por ejemplo, se dirigía especialmente ajudeo-
cristianos y, entre otras circunstancias, su comunidad sufría de tensiones

La cantidad, cuatro, es fortuita y no tiene en sí ninguna significación simbólica u


otra. Pudieron haber sido más como pudieron haber sido menos.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS CUATRO EVANGELIOS, CUATRO PERSPECTIVAS: CONSTATACIONES

2. Cuatro evangelios, cuatro perspectivas: Ustedes [=la muchedumbre] Les dijo [a sus discípulos]:
pues, oren así: Cuando oren, digan:
constataciones
Padre nuestro Padre,
Si por simple curiosidad ponemos los cuatro evangelios en columnas que estás en los CIelos,
paralelas, de manera que Jos mismos relatos y los mismos dichos que se santificado sea tu nombre santificado sea tu nombre,
hallan en dos o más de ellos se encuentren el uno al lado del otro, obtendre- venga tu Reino, venga tu Reino,
mos un cuadro sinóptico. Cuando se pone todo el material de los evangelios sea hecha tu voluntad
de esta manera, se obtiene lo que se denomina una sinopsis (palabra griega como en el cielo [ver 22,42]
que significa "visión de conjunto"), que resulta extremamente reveladora e también en la tierra.
instructiva, pues de inmediato saltan a la vista una serie de diferencias nota- Nuestro pan cotidiano Nuestro pan cotidiano
bles entre unos y otros. Son precisamente las diferencias las que permiten dánoslo !lQy dánoslo cada día
obtener una primera comprensión de la perspectiva de cada evangelista. A y perdónanos nuestras deudas y perdónanos nuestros pecados
fin de ayudar a señalar algunas de las diferencias más notorias entre estos, como también nosotros pues también nosotros
retomemos a modo de guía la enseñanza del "Padre Nuestro", con la que hemos perdonado mismos perdonamos
empezamos este libro', a nuestros deudores. a todo el que nos debe.
y no nos introduzcas y no nos introduzcas
en tentación en tentación.
Mateo (cap. 6) Lucas(cap.ll) sino líbranos del Malo.

Lugar: en "el monte", en Galilea Lugar: cerca de Samaria, en


ruta hacia Jerusalén (9,51 ss) Escena posterior: Escena posterior:
Escena anterior: Sermón del Monte. Escena anterior: Parábola del
Enseñanza sobre la limosna (6,1-4) Buen Samaritano (1 0,30ss) y Aplicación: saber perdonar, Parábola del amigo inoportuno
Ysobre la oración en general (6,5-8). visita a Marta y María (1O,38ss). y enseñanza sobre el ayuno. y enseñanza sobre el poder de
la oración.
Jesús irá luego a Cafarnaúm. Jesús continuará hacia Jerusalén.
Perícopa: 6,9-15 Perícopa: 11,1-4

y sucedió que mientras estaba Guiándonos por el texto expuesto y tomando en cuenta los evangelios
[Jesús dijo:] él en cierto lugar orando, como una totalidad, podemos destacar, en términos generales, las siguientes
"Cuando estén orando, no cuando cesó, le dijo uno de sus divergencias:
ensarten palabras y palabras, discípulos: "Señor, enséñanos a
como los gentiles.... orar como también Juan ha a) El "Padre Nuestro" no se encuentra ni en el evangelio según Marcos ni
No se parezcan a ellos .... enseñado a sus discípulos". aquel según Juan. Es un hecho que no todo el material se encuentra en
todos los evangelios. Hay pericopas" que están en los cuatro, otras que
Texto(literal) tomadode la Sinopsis de los Cuatro Evangelios preparadapor P.
Benoit,M. E. Boismardy J. L. Malillas,Bilbao 1975,con adaptación al castella- Se denomina "perícopa" a una unidad literaria que tiene sentido completo, un
no latinoamericano. relato o un discurso.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS CUATRO EVANGELIOS, CUATRO PERSPECTIVAS: CONSTATACIONES

están sólo en tres o en dos, y una buena proporción que se encuentran f) El contexto, tanto de relatos como de dichos, a menudo varía de un evan-
en sólo uno. Así vemos que sólo Juan relata la resucitación de Lázaro gelio a otro, Como se observa en el caso del "Padre Nuestro". Mientras
(cap. 11), pero no relata la institución de la Eucaristía. Lucas es el único que en un evangelio varios dichos se hallan juntos, en los otros se en-
que narró el envío de Jesús preso a Herodes (23,6ss). cuentran dispersos. Por ejemplo, los cinco dichos que hallamos en Me 4,
21-25 se hallan dispersos en Mt:
b) La secuencia topográfica del desarrollo de la vida pública de Jesús difiere 4,21 (la lámpara es para ser puesta en el portalámparas) en Mt 5,15;
en los cuatro evangelios. Si se hiciera un mapa del itinerario de Jesús 4,22 (lo oculto se expondrá) en Mt 10,26;
según cada evangelista, se obtendrían cuatro mapas diferentes. Por ejem- 4,23 (el que tenga oídos, que oiga) en Mt 11,15 Y 13,43;
plo, los tres primeros lugares hacia donde Jesús va, después de su bau- 4,24 (con la medida con que midan, serán medidos) en Mt 7,2; Y
tismo, son, según Lucas: Nazaret (4,16), Cafamaúm y alrededores (4,31ss), 4,25 (al que tenga se le dará, al que no, se le quitará) en Mt 13,12 Y25,29.
Naím (7,11). Mientras que según Juan son: Caná (2,1), Cafamaúm (2,12) Y
Jerusalén (2,13). Otro tanto ocurre con las secuencias de conflictos entre Jesús y los fari-
seos en Mc 2,1-3,6, que en Mt se hallan dispersos entre los capítulos 9 y
e) El orden cronológico es con frecuencia diferente. Así, por ejemplo, el 12.
llamamiento de los Doce ocurrió, según Marcos después de la visita de
Jesús a Nazaret (6,7ss), según Mateo antes de dicha visita (IO,2ss), y Un corolario de la variación de contextos es, entre otros, el empleo de un
según Lucas cinco capítulos después de la visita a Nazaret (9,1 ss). La mismo dicho con diferentes aplicaciones, como es el caso del referido a la
expulsión de los vendedores del Templo ocurrió, según Juan, al inicio de lámpara, que en Me 4,21 se aplica a las enseñanzas de Jesús, mientras que
la vida pública de Jesús (2, 13ss), mientras que según los otros tres evan- en Mt 5,15 se refiere a la conducta de los discípulos. Incluso los elemen-
gelistas ocurrió hacia el final de su vida (Me 11, l5ss; Mt 21,1 Oss; Le tos de una perícopa pueden hallarse en lugares diferentes dentro de la
19,45ss). misma. Así, por ejemplo, la referencia a Deut 24, 1, que en Me se halla en
medio de la discusión sobre el divorcio (10,3ss), en Mt se encuentra hacia
d) En la mayoría de los relatos encontramos diferencias en cuanto a los el final (19, 17s).
detalles de los mismos. Algunos son de poca importancia, como por
ejemplo, mientras que Marcos indica que Jesús curó a un ciego al salir de g) Además de las divergencias mencionadas, existen diferencias globales
Jericó (10,46), según Lucas esto ocurrió al entrar en la ciudad (18,35), y de estilo, de la manera en que Jesús se expresaba y de los tópicos trata-
según Mateo eran dos los ciegos que se hallaban a la salida de Jericó dos. En lo que a la forma narrativa se refiere, Marcos tiende a narrar los
(20,30). Otros detalles son de mayor importancia, como es el caso de las sucesos con muchos detalles, Mateo a ser más escueto en lo narrativo,
apariciones del Resucitado a sus discípulos: según Lucas y Juan se les Lucas más sobrio y literario, y Juan más solemne y hierático. Mientras
apareció en Jerusalén, mientras que según Marcos y Mateo habría sido que Marcos incluye más milagros que los demás, Juan es esencialmente
en Galilea. discursivo en tanto que Mateo y Lucas se centran más en las enseñanzas
de Jesús.
e) Con algunas excepciones, los discursos, enseñanzas y dichos de Jesús
presentan, en cada uno de los evangelios que paralelamente los tienen, Cada redactor escribió en circunstancias y para un auditorio bien concre-
una formulación diferente, como es evidente en el caso del "Padre Nues- to, en un momento histórico y cultural determinado, y sobre todo desde su
tro". Lo mismo ocurre con las palabras de la Institución de la Eucaristía. propia perspectiva teológica. Eso explica las diferencias y divergencias.
Además, la significación del acontecimiento-Jesucristo y sus implicaciones
tenía prioridad sobre la fidelidad histórico-biográfica. Los evangelios son

94 95
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS
LA CUESTiÓN SINOPTICA

"buena nueva", no crónicas de lo que Jesús de Nazaret hizo o dijo, cual y he aquí, y llega donde él, y he aquí,
recuerdos de un pasado más o menos lejano. un leproso, llegándose un leproso un hombre lleno
suplicándole de lepra.
De todo lo expuesto se puede advertir que cualquier intento de armonizar
los evangelios, especialmente con el fin de extraer de ellos una biografía de Ahora, viendo a
Jesús, se verá frustrado por los mismos textos. Los relatos de la Natividad, Jesús, cayente
le adoraba y cayendo de rodillas rostro a tierra
que se hallan sólo en Mt y Le, no son armónicos entre sí, como se podrá
diciendo: diciéndole que: le pidió diciendo:
fácilmente comprobar. Refiriéndonos al "Padre Nuestro", ¿lo enseñó Jesús
"Señor, "Señor,
una o dos veces?, ¿a quiénes: a los discípulos o a la muchedumbre?, ¿cuán-
si quieres "Si quieres si quieres
do? En el caso de los mercaderes del Templo, ¿fueron expulsados una o dos
puedes purificarme" puedes purificarme" puedes purificarme".
veces, y cuándo? Más sensiblemente, ¿dónde se apareció el Resucitado a
sus discípulos: en Jerusalén o en Galilea? ¿Cuál de las secuencias topográfi-
1'; Y, movido a 1';
cas y cronológicas se prefiere, aquella según Me, Mt, Le o Jn? ¿Por cuál de
las versiones de la Institución de la Eucaristía se va a optar: la de Me, la de compasión,
Mt o la de Lc?, etc. Cualquier intento de hacerlas concordar se logrará sólo extendiendo la mano, extendiendo la mano, extendiendo la mano,
al precio de descartar cierto material, de añadir lo que no está explicitado, y le tocó diciendo: le tocó y le dice: le tocó diciendo:
de interpretar arbitrariamente los datos de los evangelios, ya sea en términos "Quiero, "Quiero, "Quiero,
de factibilidad o de simbolismo. queda purificado", queda purificado", queda purificado".
Y,al momento, Y,al momento, Y, al momento,
su lepra se fue de él la lepra la lepra se fue de él.
3. La cuestión sinóptica quedó purificada. y quedó purificado.

Los tres primeros evangelios, Mt, Me y Le, son denominados "evange-


lios sinópticos" porque en muchísimos aspectos son semejantes, siguen La impresionante semejanza entre las tres versiones, tanto en la formula-
aproximadamente un mismo esquema, y pueden fácilmente compararse me- ción como en los detalles, invita a sospechar que existe algún tipo de rela-
diante una sinopsis. El evangelio según Juan, en cambio, sigue un esquema ción o parentesco literario entre los tres evangelios. Esto es más notorio por
diferente y su contenido, mayormente compuesto de discursos, es casi en cuanto tales semejanzas ocurren en un relato, dado que generalmente un
su totalidad material exclusivo, sin paralelo en los otros tres. Observemos escritor es más libre y creativo cuando narra que cuando cita palabras, di-
atentamente el siguiente relato, de la curación de un leproso: chos o pronunciamientos. Esta sospecha se refuerza cuando se toma en
cuenta que tales semejanzas se encuentran en muchos relatos, y en no po-
Mt 8, 1-3 Me 1,40-42 Le 5, 12-13 cos dichos del Señor. Esto difícilmente puede ser el producto del azar o de la
casualidad. Se impone, pues, pensar en términos de un contacto o de una
Ahora bien, bajando dependencia literaria -además de las tradiciones orales que pudieran com-
él del monte, le partir- entre los evangelios. La búsqueda de una explicación a esta relación
siguieron muchas se conoce como "la cuestión (o el problema) sinóptica".
gentes Y, sucedió, mientras
estaba él en una de Una rápida observación del material que es exclusivo a uno solo de los
las ciudades, evangelios sinópticos, o que se halla en dos o en los tres, es reveladora.

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97
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA CUESTIÓN SINÓPTICA

Según la Sinopsis de los Evangelios de K. Aland', hay un total de 367 En consecuencia, el parentesco entre los evangelios sinópticos debe
perícopas (unidades temáticas completas) si se consideran los cuatro evan- postularse en términos de dependencia literaria, y no sólo desde las tradi-
gelios. Éstas se dividen de la siguiente manera": ciones orales comunes a ellos. El evangelio según Juan comparte con los
sinópticos tan sólo 19 perícopas, pero todas narradas de una manera drásti-
camente diferente, lo cual sugiere la ausencia de una dependencia literaria
Mateo Marcos Lucas
de este evangelista con respecto de aquellos".
Perícopas en ............... 178 115 186
110 110
{
X)O(
¿Cómo visualizar y explicar esta innegable relación sinóptica? Se han
Comunes a dos de ellos X)O( 96 % propuesto varias explicaciones: ya sea que todos se basaron en la misma
131 )O(X 13] colección de tradiciones orales a su disposición (y quizás algunas anotacio-
Exclusivas de cada uno 34 5 53 nes), o que uno de ellos fue empleado en la composición de los otros dos, o
que uno de ellos tuvo ante sus ojos a los otros dos. Por cierto, esas explica-
ciones no excluyen la posibilidad de que los evangelistas hayan tenido
Esto significa que casi todo el material en Mc (excepto 5 perícopas: 1,1; acceso a varias fuentes, sean orales o proto-evangelios. En todo caso, cual-
3,20-21; 4,26-29; 7,31-37; 8,22-26) se encuentra también en los otros sinópti- quier intento de explicación de la relación entre los evangelios sinópticos
cos (temática, no verbalmente). De las 855 frases que contiene Me, 709 se será hipotético, con un mayor o menor grado de probabilidad. No hay una
hallan en Mt y 565 en Lc. explicación universalmente aceptada por los estudiosos del problema, debi-
do al simple hecho que hay posibles fuentes y factores heredados que inter-
Visto más detalladamente, tomando en cuenta el número de verslculos, vinieron en su composición, y que hasta la fecha nos son desconocidos. Sin
se obtiene el siguiente cuadro": embargo, los estudiosos han llegado a una explicación que es avalada (con
posibles variantes) por una mayoría, y que para ellos constituye una hipóte-
Mateo Marcos Lucas sis de trabajo. Esta explicación se basa en las siguientes conclusiones:
Total de versículos en ......... 1,068 661 1,149
a) El evangelio según Marcos es anterior a las versiones segú. Mateo y
568 568 X)O(

Comunes a dos de ellos


{ xxx
270
480
X)O(
480
270
Lucas, y fue utilizado por ellos en la composición de sus respectivos
evangel íos. Cuando Mt y Le tienen la misma secuencia de perícopas, ésta
concuerda con la de Me, El grado de dependencia literaria se observa
Exclusivos de cada uno 230 29 400 más claramente cuando se compara el vocabulario de los textos que tie-
nen en común, en particular las palabras de menor significación ("minar
agreements ").
K. Aland, Synopsis Quattuor Evangeliorum, Deutsche Bibelstiftung, Stuttgart,
1978.
Véase J. B. Tyson, "Sequential Parallelism in the Synoptic Gospels", New Tes- b) El material común a Mty Le, pero ausente en Me (p. ej. el Padre Nuestro),
tament Studies 22 (1975/6),276-308, Yel estudio de B. Reicke, The Roots ofthe muestra un grado tal de semejanza que se puede pensar que, o bien uno
Synoptic Gospels, Filadelfia 1986, cap. 2. "plagió" del otro, o ambos tuvieron una fuente común. El hecho es que
Los cálculos son aproximativos, pues es imposible tener certeza absoluta. El
estudio clásico es el de R. Morgenthaler, Statistik des ntl. Wortschatzes, Zürich, Para mayores detalles, vea J. Blinzler, Juan y los Sinópticos, Salamanca, 1968, y
1958. Más detallados aún son los de Mgr. de Solages y de F. Neirynek y su la introducción de R. Schnackenburg a su comentario a Juan, Barcelona, 1980,
equipo de Lovaina. Hoy contamos con estudios en base a la computación, p. ej. vol, 1, §2.
Tyson-Longstaff, The Computer Hible, Ohio, 1978.

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98
LA CUESTIÓN SINÓPTICA
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS

Es posible que cada uno de los evangelios que poseemos haya sido
ninguno de los dos evangelistas conoció la obra del otro, de aquí que se
precedido por una primera redacción, que fue posteriormente reelaborada.
postule que recurrieran a una fuente común, un mismo documento que
Así, el evangelio según Marcos que ha llegado a nosotros corresponde
ambos conocieron. Esta fuente, por sernas desconocida en sí misma, es
probablemente a la última redacción de un pre-Mc; igualmente Mt y Le de un
designada con la sigla "Q" (del alemán Quef!e, fuente), y se denomina
pre-Mt y un pre-Lc respectivamente, lo que significa que han sufrido mu-
"fuente de logia", porque se trataría mayormente de una colección de
chos retoques redaccionales". No cabe duda alguna que el evangelio según
dichos (logia) de Jesús.
Juan ha pasado por un mínimo de dos redacciones. Esto explicaría la multipli-
cidad de glosas, aclaraciones añadidas, incongruencias y desniveles que
e) El material exclusivo tanto de Mt como de Le, probablemente provenía de
hallamos dentro de cada uno de los evangelios. El hecho de que se hayan
tradiciones orales que eran conocidas en las comunidades en las que
perdido sus fuentes (las primeras redacciones, Q, M, L) no es nada novedo-
vivían los evangelistas en cuestión. El material que se encuentra exclusi-
so. Se perdieron debido a que perdieron valor al escribirse la obra definitiva,
vamente en Mt se suele designar con la sigla "M", y aquel que es exclu-
como sucede con el borrador respecto a la obra final -además que se basa-
sivo a Le, "L". Evidentemente, esta conclusión no siempre se impone,
ron en la tradición oral-o Tal fue también el destino de las fuentes de los
pues en buena medida es conjetural. escritos de Platón, de Livio, de Flavio Josefa, y de tantos otros.

La explicación de la interrelación entre los evangelios sinópticos que se 3.1 El documento "Q"
impone cada vez más, en base a las observaciones que hemos destacado, se
representa así: Desde inicios del S. XIX se empezó a sospechar que Mateo y Lucas
utilizaron para sus respectivas versiones del evangelio un documento que
ambos conocieron, no así Marcos. De los detallados estudios que se han
realizado, tanto de la tradición patrística como de los evangelios canónicos
mismos, poca duda queda hoy de que existió una suerte de evangelio centra-
do en sentencias del Señor, por eso se la bautizó como "fuente de dichos
(logia)", y con el tiempo se designó simplemente como "Q" (Quelle, fuen-
te)". Su reconstrucción se basa en estudios histórico-críticos del material
que comparten exclusivamente Mt y Le!', Q ha sido mejor preservado, en

El estudio más detallado de lejos es el de M.-E. Boisrnard, Sinopsis de los 4


evangelios, vol. 11: Comentario, Bílbao 1977.
Algunos estudiosos no postulan una fuente exclusiva ni para Mateo ni 10 Vea .I.M. Robínson - P. Hoffmann - .I.S. Kloppenborg, El Documento Q. Sala-
para Lucas (M y L); es lo que se conoce como "la teoría de las dos fuentes" manca, 2002, una instructiva síntesis de los estudios al respecto, que incluye el
(estas fuentes serían sólo Mc y Q para Mt y Lc). Entre Mt y Le no se suele documento en griego y en español. El estudio más detallado se debe a .Iohn
postular relación literaria alguna. El evangelio según Juan, por su parte, Kloppenborg, Q. El evangelio desconocido, Salamanca, 2005 (trad. de sólo la
muestra más semejanzas con aquel según Lucas que con los otros dos, pero primera mitad del original Excavating Q. The flistory and Setting ofthe Sayings
es discutible una dependencia que no pasa de ser ocasional. Menos del 8% Cospel. Minneapolis, 2000).
II Q incluía (por lo menos) Le 3,7-9.16-17; 4,1-13; 6,20-23.27-49; 7,1-10.18-35;
del total que constituye Jn se encuentra de alguna manera en alguno de los
9,57-60; 10,2-16.21-24; 11,2-4.9-20.23-2629-35.39-52; 12,2-12.22-31.33-34-
sinópticos, y de modo muy disperso. 39-46.51-53.57-59; 13, 18-21.23-30.34-35; 14,16-24.26-27.34-35; 15,4-7;
16,13.16-18; 17,3-4.6.23-24.26-30.33-37; 18,14; 19,12-27; 22,28-30, con sus

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS LA CUESTiÓN SINÓPTICA

general, por Lucas. Este texto sería más o menos contemporáneo a Marcos rablemente conservadora con respecto a la Ley judía (cf. Le 16,17)14, aunque
e inclusive posterior. ' tuvo conflictos con los fariseos, a quienes se acusa de hipócritas (Le 11,37-
52).
Aunque no es imposible que haya sido originalmente escrito en arameo
del grado de coincidencias lingüísticas en los textos de Q en Mt y Le (vea p: El documento Q no incluía dichos relacionados con la muerte y resurrec-
ej. Le 12,22-31/Mt 6,25-33), se deduce que los evangelistas lo leyeron en ción de Jesús, ni por cierto las narraciones sobre ellos. Parte importante era
griego". "La tesis de un origen arameo de Q es extraordinariamente débil. El el Sermón del Monte (Le 6,20b-23b.27-49), instrucciones sobre el discipula-
origen de la especulación, el informe de Papías sobre Mateo [vea la discu- do (Le 9,57-62; 10,2-11,16; 14,26-27) Yla oración (Lc 11,2-4.9-13),Y la cues-
sión a continuación, 3.2], es, en el mejor de los casos, legendario. Los datos tión escatológica (tiempos finales: Lc 3,7-9; 6,46-49; 10,9; 12,39-40.42-446;
lingüísticos empleados para demostrar un origen arameo son escasos y lo 17,23-37; 19,12-27).
poco que existe admite explicaciones más sencillas que evitan la hipótesis de
otro documento. Finalmente, la imponente e improbable logística necesaria La intención de Q era, aparentemente, preservar la proclamación del men-
para explicar que Mateo y Lucas pudieran ocasionalmente revisar su texto saje de Jesús, mantenerlo vivo y por tanto válido; por eso consta predomi-
griego de Q recurriendo a una versión aramea escrita, a la que ambos debe- nantemente de dichos del Señor, presentados a menudo con la introducción
rían haber tenido acceso (¡y deberían haber sido capaces de leerl), reduce "Yo les digo ... ", Eso explica también la abundancia de advertencias sobre un
casi a cero la posibilidad de demostrar la existencia de un Q arameo", senten- pronto juicio y fin del mundo. En este documento se respira un clima de
ció John Kloppenborg, uno de los connotados eruditos sobre el terna!'. crisis; son frecuentes las polémicas contra "esta generación", causante de
sus sufrimientos. Dos temas veterotestamentarios palpitan en Q: el del pro-
Es imposible determinar el origen de este documento, pero lo mínimo que fetismo y el de la sabiduría. Los cristianos son maltratados hoy como los
podemos afirmar es que se escribió en una comunidad que atesoraba el profetas de antaño (Le 6,22s; 11 ,49ss; 13,34s). Jesús es visto fundamental-
mensaje evangélico de Jesús de Nazaret, su predicación, más que su Pasión mente como el escatológico "Hijo del hombre", que es rechazado en vida
o su glorificación, y por cierto su calidad divina. Sendos estudios detallados pero que vendrá como juez universal.
de Q han puesto al descubierto al menos tres estratos, lo que ha llevado a la
conclusión que este documento es producto de un proceso de enriqueci- 3.2 El "Mateo-arameo"
miento y ampliación en su redacción (agregado de logia, comentarios). La
comunidad responsable era judeocristiana, y mantenía una actitud conside- En su Historia Eclesiástica, Eusebio de Cesarea (+ 339) reportó que el
obispo Papías de Hierápolis había afirmado dos siglos antes que oyó decir a
respectivos paralelos en Mt. Uno de los problemas es sabersi Mt o Le incluyó un tal Juan el Presbítero que "de todos los discípulos del Señor, sólo Mateo
material de Q que el otroevangelista omitió (algo másque probable). portanto y Juan nos han dejado memorias escritas ... Mateo, que primero habia predi-
estaría presente en solo uno de ellos. El estudio másdetallado de cadaunade las cado a los hebreos, cuando estaba a punto de marchar hacia otros, entregó
perícopas se debe a S. Schulz (Q. Die Spruchquelle del' Evangelisten, Zürich, por escrito su evangelio en su lengua materna" (3,24.6). Más precisamente,
1972). "Mateo puso en orden los dichos (ta logia) en dialecto hebreo (' ebraidi
12 Como veremos cuando estudiemos su evangelio, Lucas era un helenista cuya
lengua materna eraelgriego; nadaindica quedominara el hebreo o el arameo. Por
tanto, podemos asumir que Lucas al menos no habríatraducido Q del arameo. 14 Es costumbre citar los textos de Q con esa siglay referida al texto de Le, pues
sinomásbien leído directamente engriego. éste, engeneral, hapreservado mejor el tenordeloriginal-asi Q 16,17 remite a Le
13 Citado en J .M. Robinson et al, El Documento Q, 42. Baste como botón de 16.17 y su paralelo en Mt 5,18. Pero, para simplificarnos las cosas, he optado
muestra el hecho que sus referencias al AT vienen de la LXX (griego), no del porcitar a Lucas, sobreentendiéndose que hayque tenerpresente el paralelo de
hebreo. Mateo.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACION A LOS EVANGELIOS
LA CUESTiÓN SINÓPTICA

dialéktói)" (3,39.16). Esto lo aseveraron también Ireneo de Lyon" y otros


Padres de la Iglesia, todos apoyándose en Papías. 3. La expresión' ebraidi dialéktoi puede entenderse como "en dialecto he-
breo" y también como "según la manera hebrea (judía) de exposición (de
En base a esas afirmaciones se ha sostenido que el evangelio escrito más algo)", o sea al estilo rabínico". De hecho, diálektos denotaba en primer
antiguo habría sido éste, conocido como el "Mateo arameo" (el idioma que lugar el arte de la retórica, el estilo, el discurso. Además, en la expresión
se hablaba en Judea, ya que el hebreo había dejado de ser lengua hablada), de Papías la referencia a "hebreo" está sin artículo, lo que sugiere que no
que fue escrito por el apóstol Mateo, y que posteriormente fue traducido al se refería al idioma: el énfasis está en diálektos, no en "hebreo" que más
bien actuaría aquí de calificativo. Como sea, el hecho es que la expresión
griego.
fue entendida más tarde en el sentido de idioma, no de retórica".
Sin embargo, esas afirmaciones han sido cuestionadas seriamente y, de
Las afirmaciones de los Padres de la Iglesia, empezando por Ireneo de
hecho, no son admitidas como correctas por la mayoria de los exegetas, en
Lyon, en términos de un "dialecto hebreo", se deben probablemente a
base a las siguientes observaciones:
que pensaban que Papías se refería al "Evangelio de los Nazareos", que
fue escrito probablemente en arameo y se asociaba a Mateo.
1. Eusebio de Cesarea se basaba en las tradiciones de Papías, de dos siglos
antes, quien a su vez se basaba en una tradición, en lo que oyó decir a 4. Papías mencionó los cuatro evangelios canónicos, pero el único' asigna-
Juan el Presbítero, no en haber visto el evangelio de Mateo en arameo. do a Mateo es aquel supuestamente escrito "en lengua hebrea" y com-
Eusebio asentó que Papías "había claramente escrito en el prefacio de su puesto por logia del Señor. Hablaba de un único evangelio asignado a
obra que él nunca fue un oyente ni un testigo presencial de los santos Mateo, no de dos "Mt", uno en "hebreo" y otro en griego. Esto es impor-
apóstoles" (H.E. 3,39.1; énfasis míos). Dice que su información la obtuvo tante. Pues bien, el evangelio según Mateo que poseemos no es produc-
de los discípulos de éstos. A modo de acotación marginal, es conocido to de una traducción griega de un supuesto original en "hebreo" (ara-
que no pocas de las afirmaciones de Eusebio sobre los evangelios no son meo) sino que fue escrito originalmente en griego". Esto sugiere que
correctas, p. ej. en 3,24.11 sobre Juan. Papías no conocía el evangelio según Mateo que hemos heredado. Ya
sea que Papías se equivocara, o que lo que Eusebio reportó fuese erró-
2. En la cita de Papías se habla de logia (dichos, sentencias), plural (ésos neo, el Mt al que se refería no es el que conocemos bajo ese nombre.
-autá (plural)-los interpretaba), no de un "evangelio", como lo hicieron
a continuación Ireneo, Orígenes y Eusebio, entre otros. Estos logia "los
1(, CfU. Luz, Mtl, 63.
puso en orden (sunetáxato)". Podría haber estado pensando en el docu-
17 A continuación menciona Papías que "cada uno las traducía ihérménéusen) como
mento Q, una colección de logia (vea abajo). No tiene por tanto sustento
mejor podía". El verbo gríego herménéuein sígnifica traducir en el sentido de
la afirmación común que Papías hablaba de un evangelio (en forma narra- interpretar algo, explicarlo, no de traducción de un idioma a otro (metherme-
tiva, como lo es Mt) y no de una colección o florilegio de sentencias de néuein) -que además no se haría "como (cada cual) mejor podía (o era capaz,
Jesús. Si Papías se refería a un primer esbozo de Mt, "en lengua hebrea", dynatos)". Marcos es llamado por Papías "el herméneutés de Pedro" (H.E.
no lo sabemos tampoco. En cualquier caso, Papías no estaría hablando 3,39,15).
del Mt que hemos heredado sino de otra obra asignada a Mateo (vea más 1H No se puede demostrar que Mt sea traducción de un original arameo porque no
adelante lo dicho sobre el autor de Mt). tenemos ese supuesto original. La única referencia es la de Papías, que estamos
tratando de comprender. Si de lenguas semíticas se trata, Mt podría ser traduc-
ción del siríaco o del árabe, por últímo escrito en gríego por alguien que no
domínaba esa lengua -como algunos quechua-hablantes cuando se expresan en
15 Ireneo (+202) afirmó que "Mateo compuso también una escritura del evangelio castellano-o Los semitismos que aparecen no prueban nada en ese sentido (vea
entre los hebreos en su propia lengua" (Adv. haer. 3,1.1). abajo).

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LA CUESTIÓN SINÓPTICA
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS

es calco de su vocabulario. Si Mt es producto de una traducción griega


Semitismos (frases de sabor semítico, arameo), que son un argumento
del arameo, ¿por qué se basó su autor en Me? Si Mt se escribió tal como
clave para los defensores de la tesis de un Mt en arameo, se encuentran
leemos de Papías, no usó a Me y no sería el evangelio que tenemos hoy".
en todos los evangelios. Mt tiene tantos semitismos como los otros evan-
gelios", con el agravante que ha omitido algunos vocablos hebreos de y si Me es posterior y usó a Mt, ¿por qué habría omitido el Sermón del
Me (abba de Mc 5,41; Boanergés de Mc 3,17; rabbouni de Me 10,51). Monte, de Mt 5-7, por ejemplo?
Los semitismos se explican igual que los anglicismos en el habla castella-
na". Recordemos que en las comunidades se leía asiduamente el AT y Por otro lado, de haber sido el apóstol Mateo el autor de esta versión del
que la de Mateo estaba impregnada de preocupaciones propias del ju- evangelio, surgen preguntas tales como: ¿Por qué un testigo presencial
daísmo. El nuestro es un evangelio escrito desde el inicio íntegramente basaría su obra en una escrita por alguien que no fue testigo (Me), en vez
en griego, como se ha demostrado ampliamente. ¿Es que Papías ignoraba de relatar testimonialmente su propia experiencia? ¿Habría vivido hasta la
la existencia del evangelio que conocemos, a pesar de haber sido amplia- década del 80, sin que existiese rastro de él hasta esa fecha (¿ni tan
mente utilizado en la Iglesia? o, ¿quizás Papías se equivocó en cuanto al siquiera en Hechos, que se detiene ampliamente en Antioquía?)? Más
origen de este evangelio, o estaba mal informado? aún, si el apóstol fue el autor, ¿por qué no aparece en alguna otra escena
aparte de aquella de la vocación?
5. Es notorio que Eusebio menciona a Mt después de Me, Sabemos que Me
fue escrito en griego hacia el año 70, y que el evangelio según Mateo se El interés en afirmar la suposición de un original en arameo no es científi-
apoya fuertemente en aquel según Marcos. Esto indicaría que la obra de co, como se le suele presentar, sino ideológico o dogmático: "Si los sinópti-
Mateo ni fue la primera en escribirse ni fue una obra totalmente indepen- cos están escritos en una lengua semítica (como lo son el hebreo y el ara-
diente ya que se apoya en Marcos. La obra de Mateo que poseemos fue meo), significa que fueron redactados no mucho después de la muerte de
escrita después de la destrucción de Jerusalén (año 70) -por las múltiples Jesús, cuando aún vivian los protagonistas; que son el testimonio de perso-
referencias que hace a ese evento- (vea más adelante, cuando hablemos nas que estaban presentes cuando ocurrieron los hechos, que vieron y
de este evangelio). oyeron, y no elaboraciones posteriores de anónimos transcriptores de tradi-
ciones'?".
6. Mateo, en efecto, se apoyó masivamente en Me, que fue escrito en grie-
go. Todos menos unos 40 versículos de los 675 que constituyen Me se
encuentran en Mt, incluido el relato (literal) de la conversión de Levíl
Mateo. No sólo eso, sino que siguió el mismo orden y en muchas partes 21 La comunidad cristiana se dispersó pronto en Palestina y se estableció como
comunidades en otras regiones del Imperio romano. ¿Se escribiría un evangelio
para un grupo reducido en lengua aramea, siendo además que desde temprano en
19 Se han contabilizado 329 semitismos en Mt, 113 en Me y nada menos que 422 en la misma Judea no pocos miembros eran helénicos (cf. Hch 7), es decir que
un evangelio tan griego como es Le (B. Rigaux, Pour une histoire de Jésus. hablaban más bien el griego? Recordemos que Pablo escribió todas sus cartas en
Témoignage de l 'évangile de Matthieu, Paris, 1967 [hay trad. castellana], 36). griego, y Marcos su evangelio en el mismo idioma.
zo No faltan quienes afirman que los semitismos se deben a que "los traductores de 22 Revistade Comunióny Liberación, 30 Dias en la Iglesia y en el mundo, n.53(1992),
lengua griega no conocían perfectamente el hebreo y el arameo. La suya ha sido p.3, a propósito de una visceral defensa de .lean Carrnignac, que se limitó a
una traducción al pie de la letra", por tanto los semitismos demuestran que son estudios sobre el Magnificat y el Benedictus en Lucas (!), y sobre semitismos
traducciones de un original semitico (arameo o hebreo) (Comunión y Liberación, sueltos, además del Padre Nuestro -todos ellos textos reconocidos por su sabor
De la tierra a las gentes. Los orígenes históricos del cristianismo, Madrid 1998,
semítico. Vea la rigurosa pero serena réplica a la postura de Carmignac de otro
61, que sorprendentemente cita como ejemplo Hebr. 2,9 Y no un pasaje evangé-
erudíto en lenguassemíticas y (éste si) exégeta, Pierre Grelot, en su libro L 'origine
lico!).
des Évangiles, París, 1986, esp. cap. 2.

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107
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA ClJESTION SINÓPTICA

El interés por el idioma es inseparable de aquel por la fecha de composi- En resumen, si ha existido un evangelio de Mateo "en dialecto hebreo",
ción de los evangelios: de confirmarse que fueron escritos en arameo, se no nos quedan rastros reconocibles y definitivamente no es aquel que po-
argumentaría, "se derrumbarían muchas ideas que hoy se consideran segu- seemos en griego. Probablemente se pensó que el evangelio según Mateo
ras: '" la idea de que (los evangelios) serían el resultado de una elaboración se escribió originalmente en arameo porque proviene (supuestamente) de un
de las comunidades primitivas que duró 40 ó 50 años, durante los cuales lo apóstol, tiene un fuerte sabor judío, se preocupa de temas de interés primor-
'legendario' suplanta a la 'historia"?', dialmente entre judíos, e incluye grandes bloques de "sentencias" que, en
efecto, están ordenadas. El hecho es que, de no ser por la afirmación de
Como se ve, la hipótesis es simple: si el original fue en arameo, la lengua Papías citada por Eusebio de Cesarea, ¡no estaríamos especulando sobre la
de Jesús, entonces la fecha es temprana y tenemos mayor certeza de la existencia de un posible "evangelio de Mateo en arameo"!
fidelidad histórica. Sin embargo, surgen serias preguntas: ¿por qué no hay
testimonios en la tradición, otro que el de Papías en relación a Mateo, sobre Una consideración más. Como hemos visto, los primeros cristianos man-
originales en arameo? ¿Acaso la antigüedad de un documento (o el empleo tuvieron viva durante varias décadas la expectativa de la pronta venida del
del idioma de sus personajes) automáticamente garantiza la fidelidad histó- Señor (parusía): ¿para qué escribir un evangelío entonces? Además, desde
rica de lo que se narra? Dada la rápida expansión del cristianismo al mundo temprano la mayoría de convertidos al cristianismo provenían de sectores y
greco-hablante, ¿tendría sentido escribir obras en un idioma desconocido regiones de lengua griega, incluso en Jerusalén (cf. Hch 6): ¿escribiría Ma-
por sus receptores, o sea en arameo para quienes son de lengua griega? teo para una minoría que conocía el arameo, marginando al grueso de la
¡Pablo mismo, un hebreo (FiI3,5), escribió todas sus cartas en idioma grie- comunidad, que era de lengua griega? Aparte de Papías y todos los que se
g024! apoyan en él, no tenemos referencias de un Mateo-arameo. Por todo lo
dicho, con contadas excepciones, los estudiosos concuerdan en que la afir-
mación de Papías y la consecuente hipótesis de un Mateo-arameo carecen
23 lbidem. de credibilidad; es una conjetura sin fundamento; es "wishful thinking':"
24 No faltaron quienes, como J. Carrón P. y .T.M. García Pércz, han afirmado que
Pablo también escribió sus cartas en arameo, no en griego (Cuándo fueran escri-
tos los Evangelios. Ed. Encuentro, 2001). En la misma línea estos autores publi- 25 El asunto de un evangelio en arameo tiene gran importanciapara laspersonas que
caron luego otro libro en el que aseguran que, por estudios filológicos, se demues- leen los evangelíos como crónicas, no como "buena noticia" existencial, y por lo
tra que el original de los evangelios fue el arameo y que por lo tanto "no sólo no mismo atacan a la exégesis crítíca (vea al respecto, E. Arens - M. Diaz Mateas.
hay nada que se oponga a la historicidad de lo narrado, sino muchos y claros El escándalo de la Palabra, Lima (CEP) 1997). Es la lectura fundamentalista, La
argumentos en su favor": Los supuestos relatos de ficción y leyendas en los misma cuestión surge en torno al mínúsculo trozo de papiro 7Q5, que creen que
Evangelios (Ed. Encuentro, 2004). Aquí se oculta un problema de fondo sobre "prueba que Marcos fue escrito muy cercano a Jesús, en los años 40,por lo tanto
lingüística, además de un asunto de presupuestos y, sobre todo, de visión de es históricamente confiable" (volveremos sobre esto).
conjunto. El hecho de que una narración (a diferencia de la poesía, como lo son los La discusión sobre un supuesto evangelio original en arameo se dio en el ámbito
himnos en Lucas) se pueda reproducir en otro idioma, inclusive con mayor de habla francesa. Sus portavoces, kan Carmignae y Claude Tresrnontant (luego
belleza o precisión literaria, no es garantía alguna de que haya sido escrita origi- se sumaron Mariano Herranz y J.M. García Pérez), fueron apasionadamente
nalmente en ese otro idioma. ¡Es una simple petición de principio! La presencia respaldados por los grupos fundamentalistas, no así por los cxégetas. Eso ya es
de semitismos, cosa que todos reconocemos, no lleva a fortiori a concluir que de por sí sintomático. Su tesis es simple: si es en arameo es cercano a (o de) Jesús,
toda la obra era en lengua semítica. no menos que el hecho de encontrar anglicis- por tanto históricamente fiable. La discusión la redujeron a una cuestión funda-
mos en una novela castellana significa que el original haya sido en inglés. Un mentalmente lingüística, sin consideración del género literario de la obra como tal,
estudio lingüístico, filológico o afín, es solamente un aspecto a considerar; que- de la historia de la Iglesia naciente, ni siquiera del problema sinóptico. Vea las
dan los aspectos históricos, situacionales, teológicos, y literario-criticns, entre demoledoras observaciones críticas del exégeta y erudito en lenguas semíticas
Picrrc Grclot, L 'origine des Evangiles, Paris 1986, que quedaron sin respuesta.
otros, que deben ser tomados en consideración y puestos a dialogar entre sí.

108 109
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA REDACCION DE LOS EVANGELIOS

4. La redacción de los evangelios cronológicos y topográficos, así como de las inconsistencias que apare-
cen>, y del hecho de que una misma perícopa es introducida de modo distin-
Hemos visto que, para la composición de los evangelios, sus autores to por diferentes evangelistas, según el contexto donde la sitúan. Algunos
contaron con material que les precedía: la tradición oral, Q y el evangelio pueden tener cierta extensión, como las introducciones a los anuncios de la
según Marcos para Mt y Le, además de posibles notas sueltas. No es posi- Pasión en Me 9,30s y 10,32ss. La finalidad de estos lazos es simplemente
ble determinar si el material que se halla exclusivamente en Mt (M)y en Le (L) literaria; la de darle continuidad a la narración, no la de reportar datos
(al menos parte de él) era escrito u oral. El hecho es que lo que estaba a su cronológicos o topográficos exactos sobre la vida de Jesús. No extraña,
disposición, fue susceptible de ser incluido en la composición de los evan- pues, que con los "ladrillos" que tenían a su disposición, y siguiendo una
gelios. determinada perspectiva unieran esas unidades autónomas, y que cada evan-
gelio muestre una construcción particular, un itinerario, un desarrollo y una
Cada perícopa tiene un inicio y un fin que la delimitan claramente. Y cada cronología distinta.
relato y una gran proporción de dichos, son fácilmente aislables de sus
contextos actuales sin con ello perder su inteligibilidad. Como ya indiqué Hasta hace algunas décadas, los evangelios fueron considerados por
anteriormente, relatos y dichos existieron como unidades autónomas antes muchos estudiosos como el producto de coleccionistas y recopiladores que
de ser unidas dentro de un contexto. Este hecho explica la repetición y la ensamblaron los distintos materiales con los que se compusieron los actua-
concatenación de dichos, las inconsecuencias, la inesperada introducción les evangelios. Sin embargo, como se puede deducir de todo lo que hemos
de una escena, y la integración de un dicho dentro de un relato y el empleo expuesto, y de lo que añadiremos a continuación, los evangelistas fueron
del mismo dicho sin un contexto narrativo inmediato (por ejemplo, acerca del auténticos redactores de sus obras. El papel que cumplieron no fue el de
divorcio en Mt 5,32 Y en 19,9). El hecho que un cierto número de relatos y zurcidores, costureros de retazos o engarzadores de unidades pre-existen-
dichos se encuentren en contextos diferentes, es un indicio suplementario tes, sino el de verdaderos compositores que utilizaron los materiales que
de su existencia como unidades autónomas en la tradición oral. Estos fueron estaban a su alcance, modificándolos, dándoles la forma que cada uno de-
los materiales con los cuales se construyeron los evangelios, seaba darles, añadiendo comentarios y resúmenes, y empleando un estilo
personal. Su tarea fue similar a la de Garcilazo de la Vega con respecto a las
No obstante que los evangelios están compuestos en base a unidades tradiciones dellncanato en sus "Comentarios Reales", y de Ricardo Palma
autosuficientes, al leer cualquiera de ellos, se tiene la impresión de estar ante con las "Tradiciones Peruanas".
un todo armónico y orgánico debido a la labor redaccional del autor. Las
diversas unidades fueron artificialmente unidas mediante lazos a menudo Para la composición de su evangelio, cada redactor procedió:
vagos, especialmente en las introducciones a las perícopas; lazos de unión
tales como "luego...", "yen la noche", "llegando a...", "cierto día ...", La 1) a seleccionar el material que era más pertinente a su propósito, de entre
artificialidad de estos lazos se desprende de la falta de precisión sobre datos todo aquel que estaba a su disposición. Así lo indicó el redactor del
evangelio según Juan: "otras señales hizo Jesús ante sus discípulos que
no están escritas en este libro" (20,30; cf también 21,25). Esto explica por
El hecho de que una frase pueda retrotraerse al arameo no prueba que haya sido
dicha por el personaje, y no acuñada más tarde en una comunidad de lengua 26 Porejemplo, en Le 9,51 se indicaque Jesús "tornó la decisión irrevocable de ir
aramea. El idioma no es prueba de que "los evangelios son (históricamente) hacia Jerusalén". Estando ya por Samaria (9.52). repentinamente lo encontramos
fiables", no menos que la película La Pasión, de Mel Gibson, que hace hablar condenando a las ciudades del norte del lago, en 10, l Jss, como si estuviese allí.
arameo a los actores. ¡No es solo cuestión de idiomas, sino también de historia y Todavía no llegó a Jerusalén (cf 17,11) Ylanza una condenación a la mísma como
de marcos conceptuales de la época y la cultura bajo consideración! si estuviera allí, cn 13,34ss,

110 III
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LA REDACCION DE LOS EVANGELIOS

qué cierto material fue de hecho omitido (O pudo serlo) como por ejemplo Todas estas observaciones son perfectamente comprensibles si enten-
la ausencia del relato de la Institución de la eucaristía en Jn. La selección demos a los escritores de los evangelios como verdaderos redactores, que
implica un propósito. tenían un propósito preciso, que respondían a situaciones concretas, que
estaban motivados por la preocupación de responder a las necesidades e
2) El material seleccionado fue ordenado según un esquema premeditado, inquietudes de su auditorio, y que se situaban en una perspectiva teológica
que esencialmente era el de la predicación, siguiendo las grandes etapas particular. En otras palabras, la selección, el ordenamiento y la adaptación
de la vida de Jesús en su misión salvífica. Así lo indicó expresamente el del material del que dispusieron, obedecían a una intención determinada. El
redactor del evangelio según Lucas al inicio de su obra: "me ha parecido autor quería comunicar algo, y para ello seleccionó lo que más convenía a su
también a mí... escribírtelo con orden,..." (1,3). Dentro de la estructura propósito, ordenándolo de la manera más adecuada para comunicarlo, y
general, el orden de las perícopas y capítulos varía en los cuatro textos. adaptándolo a las preocupaciones y necesidades de su auditorio.
Frecuentemente agruparon materiales de contenido semejante. Así, por
ejemplo, Mateo dedicó el capítulo 18 al tema de la vida de comunidad y Al leer atentamente los evangelios, frecuentemente nos encontramos
agrupó las parábolas del Reino de los Cielos en el cap. 13; Lucas agrupó con añadiduras, glosas, aclaraciones e incongruencias. Este hecho apunta a
las parábolas de lo perdido en el cap. 15, y Marcos agrupó una serie de otro aspecto, a saber: que los evangelios son el producto de más de una sola
controversias entre Jesús y los fariseos en el texto que va de 2,1 a 3,6. Su y única redacción. La crítica literaria, mediante el estudio estilístico y gra-
ordenamiento también entraña un propósito. matical del texto, es el método por el cual se determina lo que es residuo de
una primera redacción y lo que es producto de una probable redacción pos-
3) El material fue adaptado por cada evangelista a su situación vital, al terior. El método de la crítica redaccional complementa las constataciones
auditorio al cual se dirigía, y según su propia perspectiva. El pronuncia- de la crítica literaria, con la descripción de la evolución de la obra y ofrece la
miento sobre el divorcio, por ejemplo, fue adaptado por Marcos a su explicación más probable de las razones operantes para los cambios realiza-
auditorio que vivía bajo la ley romana (no la judía), donde también la dos en ella.
mujer tenía derecho de divorciarse del marido: "Aquel que repudia a su
mujer y se casa con otra, comete adulterio respecto a ella; y si ella, La mano del último redactor es detectable a menudo por el hecho de que
repudiando a su marido se casa con otro, comete adulterio" (10, lOs; com- sus alteraciones o añadiduras ya sea quiebren la continuidad, o introduzcan
párese con las versiones de Le 16, I 8 y Mt 5,32; 19,9). Aquí hay que incluir una tensión o anomalía en la perícopa bajo estudio. Así, por ejemplo, en Me
las aclaraciones, traducciones de términos hebreos, y comentarios edito- 12,18, la inserción de la aclaración de que los saduceos "afirman que no hay
riales. Lucas llamó al lugar donde Jesús fue crucificado "el lugar de la resurrección", interrumpe la continuidad original: "Después vienen a él unos
calavera" por el arameo "Gólgota" (23,33). Para identificar a José de Ari- saduceos y le preguntaban ...". La introducción del v.21 en la perícopa de Le
matea, Marcos indicó que era "miembro ilustre del Sanedrín, y también 7,18-23, no sólo interrumpe la continuidad entre la pregunta y la respuesta
"esperaba el reino de Dios" (15,43). El material fue utilizado con cierta sobre el mesianismo de Jesús, sino que también es inconsecuente con la
libertad: el autor era un auténtico redactor. Relatos y dichos fueron acor- respuesta: Jesús no había mencionado exorcismos como una de las "prue-
tados, extendidos, o alterados por el redactor, es decir, adaptados. Eso se bas" de su mesianismo (vea v.22), pero el redactor final se propuso comple-
observa en la manera en que trataron los dichos, los cuales tenderían a tar la respuesta indicando que "en aquel momento curó... de espíritus malig-
sufrir menos alteraciones. Así, por ejemplo, mientras que en Mt 10,39 nos ...". En Le 3 encontramos una extraña secuencia: primero Juan Bautista
leemos "El que haya encontrado su vida la perderá, y el que haya perdido es encarcelado (v.18ss) y luego Jesús es bautizado (v.21 s). El redactor final,
su vida a causa de mí la encontrará", en 16,25 el m ismo dicho lee "Quien queriendo descartar toda impresión de que el Bautista fue en algún aspecto
quiera salvar su vida la perderá, mas quien pierda su vida a causa de mí la superior a Jesús, antepuso la perícopa sobre el encarcelamiento de Juan, y
encontrará". eliminó el nombre del Bautista en el relato del bautismo de Jesús (cf. Le

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACION A lOS EVANGELIOS EL CONTENIDO ESTRUCTURAL DE LOS EVANGELIOS

16,¡ 6). La misma razón expl ica la inserción de las referencias al Bautista en Jn ocupan un lugar importante, es el marco narrativo lo que las sostiene e
¡ ,6-8 Y 1,¡ 5, que interrumpen la secuencia del prólogo del evangelio. El capí- ilustra su sentido.
tulo 21 del evangelio según Juan ha sido introducido por el redactor final,
como se deduce de la conclusión al evangelio que se halla en 20,30s. Por La genialidad de Marcos es la de haber creado el género evangelio, en el
cierto, algunas (¡no todas!) añadiduras pueden haber sido originalmente que predomina la narración, no las palabras de Jesús, culminando en el
anotaciones que se hicieron al margen (o entre líneas) del texto y que, al amplio relato de la Pasión. Poco después Mateo y Lucas siguieron sus hue-
producirse nuevas copias, fueron incorporadas en el texto como si desde llas ampliando sus relatos con los de la Natividad y las apariciones del
siempre hubiesen sido parte de él. No poseemos los originales, tan sólo Resucitado, en vez de utilizar otras formas literarias, como por ejemplo la del
copias". evangelio apócrifo según Tomás, que es una concatenación de sentencias
de Jesús. Incluso Jn, con la enorme cantidad de discursos que contiene, lo
¿Por qué ha habido más de una redacción? Varias explicaciones son posi- enmarcó todo dentro de una estructura narrativa.
bles: deseo de corregir, de aclarar algo oscuro o ambiguo, de completar la
obra, etc. El denominador común ha sido el deseo de "poner al día" la obra, Lo característico del evangelio escrito por Marcos es laforma externa de
respondiendo a nuevas inquietudes, cambios de circunstancias, puntos de biografía, pero con un contenido kerigmático. El contenido (Jesús y su men-
vista y concepciones más matizados. Este hecho es un indicio más de que, saje) es interpretado (ya antes lo fueron las tradiciones que empleó), no
para la Iglesia primitiva, el Señor era alguien siempre vivo, que habla aquí y desde otros hechos, sino desde la perspectiva de la fe, El evangelio es
ahora. Pero -~se podrá objetar-, ¿por qué no ha seguido ese proceso de confesión de fe narrada. Este género literario es una conjunción de lo bio-
"puesta al día"? A eso responderemos más adelante, cuando hablemos de la gráfico y lo teológico, en la que sale a relucir la identidad de Jesucristo y su
normatividad de los evangelios. significación -el dato y su relevancia-o El género evangelio no se conoce
aparte del NT (nos detendremos en el tema más adelante).
Una última acotación antes de pasar al contenido de cada evangelio.
Contrario a la opinión de algunos círculos conservadores, los evangelios La labor de Marcos fue la de redactar, más que la de juntar tradiciones y
fueron escritos todos originalmente en lengua griega. La hipótesis de un unirlas para luego unirlas. Más bien integró aquellas que llegaron a su cono-
evangelio escrito en arameo, asociada al de Mateo, la hemos discutido más cimiento organizándolas y modelando un relato confesional (kerigmático).
arriba en éste capítulo, y la retomaremos cuando estudiemos este evangelio. Hizo de las tradiciones sueltas una unidad, con una estructura biográfica, de
Sobre las fechas de composición, volveremos con mayor detenimiento más tal modo que resulta una grandiosa interpretación del acontecimiento-Jesu-
adelante. cristo, en la que relucen Su humanidad y Su divinidad. Es cristología narra-
tiva. Como él mismo dice en su obra, el Jesús que presenta es el Cristo, el Hijo
de Dios (1,1; 8,29; 15,39).
5. El contenido estructural de los evangelios
Para lograr este efecto, juntó y ordenó las tradiciones DE Jesús y aque-
Mientras que la literatura rabínica judía está constituida predominante- llas ACERCA de él, de tal modo que se integraran en un todo, en un vasto
mente por colecciones de pronunciamientos y sabios refranes, y las biogra- relato de "la vida pública (o ministerial) de Jesucristo". La razón por la que
fías grecorromanas de la época daban poca importancia a los discursos, los integró las tradiciones en un esquema "biográfico" se encuentra en la situa-
evangelios son narraciones dentro de las cuales los diálogos, los discursos ción vital de su comunidad. Marcos fue el primero que se detuvo en la
y el relato mismo se apoyan mutuamente. Si bien las palabras del Señor cuestión acuciante de la identidad propiamente cristiana: quién es Jesús,
cuál fue su misión y su significación para el hombre, y qué significa y com-
27 Vea más adelante, y La Biblia sin mitos, pár.11.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS EL CONTENIDO ESTRUCTURAL DE LOS EVANGELIOS

porta ser su discípulo. El Jesús que presenta está en continuidad con el AT La narración es vivencial, dinámica, por su propia naturaleza invita a
pero a la vez contrasta con él. identificarse con lo narrado (piense en el cine o las novelas), y permite actua-
lizar lo que se narra; ¡trata de algo existencial! Las crónicas y los reportajes,
La importancia y el acierto de Marcos se observa ya en el simple hecho de en cambio, son distantes y fríos, limitándose a presentar los hechos ocurri-
que Mateo y Lucas lo utilizaron y siguieron su esquema, si bien adaptándolo dos; los pronunciamientos y tratados (teológicos, filosóficos u otros) son
y modificándolo según sus perspectivas. abstractos y se dirigen al intelecto. La narración por el contrario es marcada-
mente subjetiva, en tanto que el reportaje busca la objetividad. El reportaje
La pregunta que viene a la mente es, ¿por qué escogieron los evangelis- se limita a un recuento de los datos y hechos, mientras que la narración
tas la forma narrativa, pudiendo haber elegido cualquier otra? Por un lado, destaca la significación de lo relatado, en la cual entra en juego la aprecia-
el origen inmediato de los evangelios se halla en la predicación oral, que era ción y perspectiva del narrador, su vivencia personal, y lo que le significa
narrativa, a la que se añadieron material catequético e instrucciones para la -por eso lo narra y, al hacerlo, comparte-o
vida cristiana. El contenido de los evangelios, como antes el del kerigma y la
predicación, es el acontecimiento-Jesucristo y su significación e implicacio- Si la tradición se hubiera limitado a reportar la Pasión, por ejemplo, hubie-
nes, que desde la Pascua quedó claro era inseparable del acontecimiento ra sido breve, fría; circunscrita al pasado, a los hechos crudos. Pero, tal como
total, es decir de la vida y Resurrección de Jesús. la leemos en los evangelios, la Pasión está narrada, no reportada: destaca la
significación de dicho acontecimiento, y lo hace mediante la inclusión de
Los dichos y discursos no eran más que explicaciones de lo que, en otro elementos legendarios, de diálogos, de textos del AT que relacionan el acon-
lenguaje, comunicaba la praxis y la vida misma de Jesús de Nazaret. Por otro tecimiento con la voluntad salvífica de Dios, entre otros. Después de todo, la
lado, Jos evangelios son testimonios de fe, no compendios de doctrinas o Pasión, como todo el evangelio, es narrada a la luz de su comprensión a
tratados de teología, pues la fe es la experiencia de un acontecimiento que partir de laJe que suscitó la Resurrección, es decir, ha sido interpretada y lo
se vive; no es una idea o un concepto, ni simplemente el asentimiento inte- que se destacó fue su significación salvífica".
lectual a un conjunto de ideas o doctrinas.
Los evangelios contienen dichos y discursos del Señor, entretejidos
Ahora bien, toda experiencia se comunica espontáneamente en forma con relatos sobre su actividad misionera, ocupando el lugar predominante
narrativa, pues sólo ésta permite re-vivirla. Mediante el relato de "la vida de entre éstos la Pasión y la Resurrección. Concretamente, en los evangelios
Jesús", los evangelistas testimoniaban lo que significaba en su tiempo vi- hallamos:
vir como discípulo de Jesús: "hagan esto en conmemoración mía". La vida
y las enseñanzas de Jesús narradas en los evangelios servían a la cateque- DICHOS (logia):
sis como paradigmas o modelos para los tiempos del evangelista. Por eso - De corte profético, que exhortan a la conversión: "Se ha cumplido el
presentan a un Jesús "actualizado", tal como le "sentían", presente, ha- tiempo y está cerca el reino de Dios. Conviértanse y crean en el evan-
blando y actuando entre ellos, guiándolos como un Maestro siempre cerca- gelio" (Mc 1,15).
no. Se trataba del acontecimiento-Jesucristo HOY; del Jesús de ayer, sí, - Apocalípticos, que anuncian un acontecimiento futuro en lenguaje
pero actualizado y anclado en el HOY, cuyas llamadas, exhortaciones y simbólico, sobre el fin de Jerusalén (Me 13,5-27).
ejemplos mantienen aún el día de hoy plena vigencia. Yeso sólo lo podían
compartir en forma narrativa, no en forma de reportaje o como un conjunto 2M El texto bíblico "se presenta como el producto de un largo proceso de reinterpre-
de doctrinas. tación de los acontecimientos fundadores en relación con la vida de las comunida-
des de los creyentes .... los acontecímientos relatados en la Biblia son aconteci-
mientos interpretados" (lB! n.A.2).

116 117
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS EL CONTENIDO ESTRUCTURAL DE LOS EVANGELIOS

De corte sapiencial: "al que tenga se le dará, y al que no tenga, aun lo sionalmente algunos personajes son caracterizados, y ello siempre en
que tenga se le quitará" (Me 4,25). función de su relación con Jesús. Es el caso de Judas Iscariote, por
Sobre la persona de Jesús: "No he venido a llamar a los justos, sino a ejemplo: es "el que luego lo entregó" (Me 3,19).
los pecadores" (Mc 2,17).
De corte jurídico-legal: "El sábado se ha hecho para el hombre, y no el 3. Las perícopas fueron compuestas pensando en el auditorio del evange-
hombre para el sábado" (Me 2,27). lista, no en el que Jesús tuvo ante sí. No es extraño, pues, el frecuente
Parábolas y comparaciones diversas. empleo del presente verbal (en lugar del pretérito), la caracterización de
Cada una de estas formas de dichos tiene un propósito específico que actitudes frente a Jesús, el poco interés en detalles de índole histórico-
la caracteriza. Los discursos están compuestos de una o más de estas cronístico, y el que los diálogos e instrucciones siempre tengan actuali-
formas de dichos. dad (en primer lugar para el auditorio del evangelista). Un ejemplo claro
es la perícopa sobre las tres personas anónimas que, separadamente, se
RELATOS, pueden clasificarse en: ofrecieron a seguir a Jesús dondequiera que fuese, en Le 9,57-62: es un
~ Relatos de milagros. simple intercambio, que culmina en cada caso con una sentencia de Je-
- Relatos paradigmáticos o anecdóticos, con una intención pedagógi- sús, sin que se nos diga si el individuo en cuestión se sometió a la
ca para el lector, por ejemplo aquellos sobre los verdaderos parientes exigencia que Élle formulara. ¿Por qué? ¡Es el lector quien, interpelado,
de Jesús (Me 3,31-35). debe responder a la invitación hecha por Jesús!
Controversias o polémicas (Me 2,1-3,6).
Discusiones sobre la autoridad de Jesús (Me 11,27-33). 4. Una lectura atenta, especialmente teniendo en cuenta los paralelos si-
"Leyendas ", como la entrada de Jesús en Jerusalén en forma triunfal. nópticos (cuando los hay), muestra que no hay elementos superfluos:
cada elemento tiene su razón de ser, dentro de la perspectiva del evange-
No olvidemos que, si bien Jesús pudo haber vivido lo que se narra, no fue lista. Por eso los incluyó; no para satisfacer la curiosidad del lector.
él, sino la tradición la que compuso el relato en sí. La "crítica de las formas"
es la que ha estudiado y clasificado todo el material de los evangelios, en A modo de síntesis, observemos atentamente el ya mencionado relato de
base a su género literario ya la situación vital que le dio origen". la cena de Jesús con los publicanos y pecadores, en Mt 9,10-13:

Una lectura atenta de los evangelios conduce a la conclusión que, prác- (10) y sucedió que, estando él a la mesa en la casa, he aquí que muchos
ticamente, todas las perícopas tienen los siguientes rasgos: publicanos y pecadores habiendo ido, estaban a la mesa con Jesús y sus
discípulos. (11) Y viéndolo los fariseos, decían a sus discípulos: "¿Por qué
1. Todo relato converge siempre en un dicho (y/o gesto) clave de Jesús, con los publicanos y pecadores come su maestro? ",
generalmente situado al final de la perícopa. Incluso algunos relatos fue- (12) Pero él oyéndolo, dijo: "No tienen necesidad de médico los que están
ron elaborados en términos de un dicho, al cual ilustran, como es el caso, sanos, sino los que están mal. (13) Yendo, aprendan qué es: Misericordia
por ejemplo, de la perícopa sobre la cena de Jesús con los publicanos y quiero y no sacrificio. Pues no vine a llamar ajustos, sino a pecadores ".
pecadores, en Me 2,15-17.
La perícopa consta de dos partes: una narrativa (v.l 0-11) y otra discursi-
2. El centro focal es siempre la persona de Jesús. Otros personajes aparecen va (v.12-13). La ambigüedad en la mención de "la casa" (¿de quién?, ¿de
y desaparecen caprichosamente; su función es instrumental. Sólo oca- Jesús o de Mateo?) indica que la perícopa es una unidad autónoma. En
algunas traducciones se ha querido obviar esta ambigüedad añadiendo "de
29 Cf. R. Bultmann, Historia de la tradición sinóptica, Salamanca, 2000. éste" o incluso "de Mateo".

118 1.19
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LAS FORMAS LITERARIAS Y SU SITUACIÓN VITAL

El desarrollo abrupto e incluso ilógico del relato muestra que se trata de fue compuesto para ilustrarlos y darles sentido. La palabra autorizada del
una tradición ACERCA de Jesús, no DE Jesús, es decir, que es una "crea- Señor zanja un problema existente en la comunidad de Mateo.
ción" posterior a Jesús, como se observa en:
La situación vital a la que responde la perícopa es propia de la comuni-
a) la repetición en el v.lO: "estando él a la mesa...", "estaban a la mesa con dad de Mateo: los judíos (representados por "los fariseos") plantean la
Jesús..."; igualmente la repetición de la mención de "publicanos y peca- objeción que, según la Ley de Moisés, los judea-cristianos (representados
dores"; por "los discípulos") no deberían aceptar "en la mesa" (celebración comuni-
b) "los fariseos" aparecen inesperadamente en la escena: ¿cómo sabían que taria) a los gentil-cristianos (representados por los "publicanos y pecado-
Jesús estaba allí? y, ¿quién los invitó y cómo entraron en la pequeña res"). Fue con los objetores judíos (¿incluso algunos judea-cristianos?) en
casa? Dice que eran "los fariseos ", como si ya fuesen conocidos. mente por lo que Mateo citó a Oseas, mientras que para el auditorio gentil-
e) Los fariseos se dirigen a los discípulos y no a Jesús. Su objeción no es cristiano utilizó el conocido proverbio griego del médico. El dicho final (I) es
secreta, pues Jesús los oye: ¿por qué no se dirigieron directamente a Él la palabra definitiva del Maestro (note que aquí ya no se habla de "publica-
(como en Me y Le)? Nótese el empleo del imperfecto "decían", que en nos", tan sólo de "pecadores"): su misión fue llamar al reino de Dios a los
griego denota que se hacía con insistencia o frecuencia. "pecadores", invitarlos a la "mesa" con él, y sus discípulos deben hacer otro
d) Sorprendentemente es Jesús, y no los discípulos, quien responde a la tanto, especialmente en la Eucaristía (vea ICor I 1,I7-34).
objeción. La razón para poner la respuesta en labios de Jesús es obvia: él
es el Maestro y Señor, y su respuesta es la voz autorizada para todos los A modo de resumen de todo lo dicho hasta aquí, podemos afirmar que los
presentes. evangelios contienen una variedad de formas literarias, entre lo narrativo y
lo discursivo, que están en función de la comunicación del acontecimiento-
Los tres dichos que constituyen la respuesta de Jesús, han sido concatc- Jesucristo y su significación salvífica para el hombre. El corazón de los
nadas. De éstos, el primero y el tercero están directamente relacionados evangelios es la persona de Jesucristo vivo y presente, exhortando y guian-
("los que están mal", es decir los pecadores; "los que están sanos", es decir do, aquí y ahora, ayer y hoy.
losjustos). El segundo logion es una cita de Oseas (6,6) que ha sido forzada
en el contexto. Mateo es el único en citar a Oseas: se repite en Mt 12,7. En la
versión del mismo episodio en Me 2,17 se encuentra solamente el último 6. Las formas literarias y su situación vital
dicho.
Hemos hablado de la "situación vital" (el contexto inmediato en la vida
El breve análisis de la perícopa muestra que: concreta). Es momento de detenernos a considerar su estrecha relación con
la comunicación lingüística.
El relato ha sido compuesto para ilustrar el pronunciamiento final de
Jesús. El hombre responde a determinadas situaciones o circunstancias; a me-
- Los fariseos y los discípulos son figuras representativas, medios litera- nudo lo hace comunicándose con otra persona. La manera o "forma" en que
rios, que permiten situar en un contexto las palabras de Jesús. se expresa obedece a la situación a la que responde. La liturgia, por ejemplo,
Mateo tenia en mente a su comunidad y no al supuesto auditorio de da origen a himnos, que son una forma literaria. Pero, antes de proseguir,
Jesús: la objeción se dirige a los discípulos, representativos de la comu- ¿qué es precisamente una "forma literaria"?
nidad cristiana, y el que responde es el Señor.
- Los dichos tuvieron existencia independiente del relato, y son éstos los La forma de una silla, de un gesto, o de una celebración, está determinada
que ocupan el centro, y de ellos, el último es el más importante. El relato por su funcionalidad, es decir, por el hecho de responder a una necesidad.

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LAS FORMAS LITERARIAS Y SU SITUACIÓN VITAL
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACION A LOS I'VANGELlOS

mas ante nosotros por la manera en que se inicia y concluye. Lo que comien-
En literatura, una forma lingüística es más que una simple estructura externa
za con "Había una vez" y termina por vy vivieron muy felices", es un cuento.
de palabras. Una determinada forma literaria ("literaria" porque se estudia en
su presentación escrita) responde a la pregunta: ¿cómo expresar adecuada-
Las formas literarias son medios de comunicación, adecuados al propó-
mente "x" (el propósito, lo que quiero decir)? A modo de definición, podría
sito del emisor. No se inventan repentinamente, sino que nacen de necesi-
decirse que una forma literaria es una unidad de expresión con sentido pro-
pio, que se distingue por la modalidad particular de formular su contenido dades de comunicación efectiva, dentro de una cultura y una situación
con miras a un propósito particular. La forma literaria puede ser extensa (un determinadas, dentro de las cuales una forma es más comprensible que otra.
relato) o corta (un refrán). Es un mini-género literario. Se hace evidente, entonces, la ineludible necesidad de estar familiarizados
con el mundo cultural y con las diversas situaciones vitales de los evange-
Todos conocemos y empleamos muchas formas literarias: cartas, recetas, lios y de toda la Biblia, ya que las formas que los escritores emplearon están
chistes, anuncios, proverbios. Cada una de ellas tiene una estructura seme- marcadas por éstas. Muchas de las formas literarias que hallamos en los
jante que la distingue; toda carta se escribe básicamente de la misma/orma, evangelios nos son extrañas, pues corresponden a aquellas que eran típi-
por eso se la reconoce como carta. Pero cada una se distingue a su vez por su cas en aquellas culturas. Sin embargo, hay un peligro que es necesario
contenido y su propósito; así, tenemos cartas familiares y cartas comercia- advertir. Ciertas formas literarias en la Biblia pueden asemejarse a las que
les, recetas de cocina y recetas médicas. Las formas literarias son bastante empleamos hoy, y sin embargo no ser más que apariencia, pues su fin puede
fijas y estables dentro de un mismo contexto cultural, puesto que responden ser diferente.
de la manera más adecuada que se conoce a una m isma necesidad de com u-
nicación. ¿Qué otra manera conocemos de participar un matrimonio, por Después de haber determinado la forma literaria que se está consideran-
ejemplo, si no es dando los nombres de los contrayentes, y el lugar y la fecha do, mediante la observación de su estructura y su lenguaje, es necesario
de la ceremonia? Un parte matrimonial nace de una situación vital concreta preguntarse por el propósito del escritor: ¿se propone exhortar, informar,
de celebración, y tiene por finalidad invitar a participar en la alegría del convencer, confrontar, advertir, etc.? Si sabemos que un refrán, a pesar de su
acontecimiento que anuncia -y no simplemente de informar-o Cuando se forma afirmativa, no se debe tomar al pie de la letra, sino como una invitación
conoce una forma literaria determinada, es posible identificar la situación a actuar sabiamente, otro tanto debe hacerse en el caso de una serie de
vital de la cual procede y el propósito de la misma. El estudio de las formas afirmaciones de los evangelios. Y así, como, por ejemplo, "Mafalda" tiene la
literarias existentes en la Biblia ha sido la labor y el aporte de la "crítica de forma de una tira cómica pero se propone invitar a la reflexión, así también
formas", que se intensificó en la primera mitad del siglo XX. tenemos que estar atentos a frases tales como "si tu ojo derecho es para ti
ocasión de escándalo, sácatelo y arrójalo de ti" (Mt 18,9), cuya estructura
Si queremos comprender bien un texto bíblico, es necesario determinar la externa es la de una sentencia legislativa, pero su intención profunda es la de
forma literaria que empleó el escritor, pues él se expresaba (al igual que exhortar a tomar en serio la necesidad de evitar el escándalo a todo precio;
nosotros) por medio de ella. Para un primer intento de determinación de una por tanto no debe ser tomada literalmente, pues ésa no es la intención del
forma literaria, es necesario observar atentamente su estructura y su lengua- autor, como se desprende de su contexto literario" Por eso, se puede con-
je, que es lo que la distingue de tantas otras formas. Así, por ejemplo, "el que cluir con la advertencia antes mencionada, que la estructura y el lenguaje
despida a su mujer, que le dé un certificado de divorcio" (Mt 5,31), tiene una empleados no siempre son indicativos infalibles de la intención del autor.
estructura jurídica, bimembre (situación-obligación), y emplea un lenguaje
típicamente legal, que permite determinar su origen y su propósito, en este 30 La forma es la misma que aquella citada antes sobre el divorcio! Esto, que es
caso la paz y la armonía entre las partes. Pensemos en la estructura y el fundamental, invita a reflexionar seriamente sobre el sentido y propósito de
lenguaje de una carta familiar, y bien podremos anticipar su propósito gene- aquélla: ¿era legislar y al pie de la letra? Vea al respecto G. Lohfink, Ahora
ral. A menudo es posible adivinar anticipadamente qué forma literaria tene- entiendo la Biblia, Madrid, 1977, esp. 201-216.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS LAS FORMAS LITERARIAS Y SU SITUACIÓN VITAL

Lamentablemente, con frecuencia se olvida o ignora esto y proyectamos ¿por qué se relata esto?, y ¿por qué se describe de esta forma y de esta
nuestra mentalidad en el evangelio, cayendo en elliteralismo. manera? Las respuestas a estas y similares preguntas conducen a determi-
nar la situación vital del texto en cuestión, y dan a conocer la intención
Hemos indicado que las formas literarias están estrechamente relaciona- última del autor, la que él tenía en mente ~y no la que suponemos o le
das a las situaciones vitales de las cuales proceden. Las formas literarias proyectamos-o
responden a situaciones concretas, con fines de comunicación. Podríamos
decir que ése es su contexto espiritual: situaciones vitales concretas que La manera de expresarse obviamente refleja la esfera histórico-cultural en
determinaron el empleo de una específica forma literaria, así como la preser- la que se sitúa el autor, de la cual procede. Cambios culturales, momentos
vación y la eventual modificación de las tradiciones, como en el caso de los históricos (políticos, sociales, económicos, etc.) nuevos, tienen como efecto
evangelios. Ello explica por qué se preservó lo que se preservó (así como por un cambio en las maneras de expresarse, en el lenguaje empleado, e incluso
qué no se salvaguardó lo demás), y por qué se puso por escrito lo que se en las formas literarias adoptadas. Bajo nuevas circunstancias, la misma
escribió. Evidentemente, entre la situación vital y el propósito del autor, hay forma literaria tiende a cambiar de función (de finalidad). Las parábolas de
una relación estrecha en cuanto a la forma Iiteraría se refiere: Jesús, por ejemplo, tal como él las utilizó, revelan su condicionamiento pa-
lestino y su contexto de predicación, y revelan que su finalidad era la de
interpelar y llamar a la conversión a los que le escuchaban. En la tradición
Situación vital - - - - ---. Forma literaria - - - - ---. propósito evangélica, algunas de estas mismas parábolas fueron empleadas con otro
¿Qué ocasiona ¿Cómo dice? ¿qué dice? fin: ya sea en la catequesis, para ilustrar la necesidad de estar abiertos a la
la comunicación? palabra de Dios predicada por Jesús (por ejemplo, la parábola del sembrador,
(causa) (medio) (finalidad) Me 4, 13ss), o en las instrucciones, para ilustrar la conducta propiamente
cristiana (por ejemplo, la del buen samaritano, Le 10,29ss).

La situación vital da origen a la forma en cuestión, y el autor responde a En los parágrafos anteriores, al hablar del contenido estructural de los
la necesidad que brota de su situación vital mediante la forma literaria que evangelios, hice mención de una serie de formas literarias, entre ellas los
emplea. Por la función misma del lenguaje, existe una estrecha relación entre dichos y relatos. Los dichos del Señor sirvieron para una multitud de propó-
lo que se "dice y lo que se vive". Por eso, toda forma literaria (especialmente sitos en la Iglesia, razón por la cual fueron preservados. Varían precisamente
la manera en que se expresa el tema) lleva impresa la huella de la situación de en razón de la diversidad de situaciones vitales a las que respondían. Tal
la que surgió (a la que responde). El descubrimiento de la situación vital como se hallan en los evangelios, tuvieron una situación vital inmediata en
concreta que dio origen al empleo de una forma determinada de comunica- la Iglesia: la predicación, la catequesis, las instrucciones, las polémicas. Eran
ción, es una etapa complementaria en la búsqueda de la intención del autor. palabras del Señor que hablaba con autoridad en un aquí y ahora concretos,
Una misma forma literaria, pero proveniente de dos situaciones vitales dife- no simplemente recuerdos del pasado.
rentes, no expresará una idéntica intención profunda. Cuando no se toma en
cuenta la situación vital, se corre el riesgo de caer en errores de interpreta- Los relatos, en la forma en que los encontramos en los evangelios, tam-
ción. La confesión de Juan Bautista, "yo no soy el Cristo" (Jn 1,20; 1,19-36), bién respondían a situaciones vitales concretas de la Iglesia, de las comuni-
en un contexto de catequesis tendría por finalidad hacer resaltar la figura de dades de Mateo, de Marcos, de Lucas y de Juan. Sirvieron a la reflexión
Jesú.. Sin embargo, en un contexto polémico, como es el caso aquí, la misma sobre la persona e identidad de Jesús., y su relevancia, particularmente en
confesión tenía por finalidad refutar la pretensión de los seguidores del situaciones de predicación y de catequesis. Los relatos paradigmáticos, las
Bautista sobre el mesianismo de éste. Puesto que toda forma literaria emplea- controversias y disputas, provienen de una situación didáctica: son instruc-
da es ocasionada por una situación vital concreta, es necesario preguntarse ciones para la vida y el testimonio cristianos. En síntesis, la situación vital

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PROPÓSITO y NArURALEZA DE LOS EVANGELIOS
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS

preguntaremos si los evangelios son biografías en el sentido moderno, afín


del contenido de los evangelios se halla en la vida de la Iglesia misma, de la a crónicas. Recordemos que el género literario responde a una necesidad
comunidad donde se compuso el evangelio a diferencia de la situación de la comunicativa, y está relacionado al propósito del emisor.
predicación y actuación de Jesús de Nazaret. Incluso la manera en que cada
evangelista estructuró su obra, sus acentos y énfasis, respondían a situa- Cuando afirmamos que son biografías, lo hacemos pensando en lo que
ciones vitales determinadas. Así, Mateo agrupó material temáticamente por-
nosotros consideramos como tal, en nuestra definición de biografía, que no
que respondía a la necesidad didáctica de su comunidad, y Juan subrayó la corresponde exactamente a la de antaño, por nuestras exigencias de veraci-
primacía del amor fraterno porque no se vivía ese amor en su comunidad dad verificable']. Para apreciar y juzgar correctamente una obra de otros
(nadie hace hincapié en lo innecesario).
tiempos tenemos que hacerlo en primer lugar desde su propio mundo, no
desde el nuestro, y para ello la mejor manera es la de comparar la obra con
En resumen, para comprender el propósito del evangelista en talo cual
biografías de aquellos tiempos.
pasaje, es necesario tener presente la forma literaria de la que se valió y la
situación vital concreta que lo motivaba, y a la cual respondía. Quien desee
Los cuatro evangelios se escribieron en ambientes grecorromanos, en
profundizar sobre esta materia, cuenta con la excelente obra de G. Lohfink,
lengua griega, y para comunidades inmersas en la cultura helénica. Sus po-
Ahora entiendo la Biblia (Ed. Paulinas).
sibles referencias literarias eran básicamente dos: los géneros propios del
mundo helénico y aquellos de la Biblia, con la que estaban más familiariza-
7. Propósito y naturaleza de los Evangelios dos los miembros de origen judío, pues ésta era su sagrada Escritura y la
leían con frecuencia. Por tanto sus lectores los encuadrarían dentro de algu-
no de los géneros literarios que les eran familiares. Veámoslos de cerca.
Para comprender y valorar correctamente una obra, es necesario tener
presente la intención o propósito de su autor. Si sabemos que el propósito
En su introducción a la biografía que escribió sobre Alejandro Magno, el
de una determinada obra es entretener, no la leeremos como leemos un libro
renombrado historiador griego Plutarco (+ 125 d.C.) advirtió al lector en sus
de historia, ni esperamos que la posible información que contenga sea nece-
sariamente verídica. En base a todas las observaciones que hemos venido
Vidas Paralelas: "No estoy escribiendo una obra de historia, sino unas
biografías ... a menudo una anécdota, una frase, una broma, revelan el ca-
haciendo acerca de los evangelios, es posible tener una primera idea del
propósito de sus autores.
rácter de un individuo más que lo que puedan hacerlo grandes batallas ... ha
de concedérseme adentrarme más prolijamente en aquellos hechos o aspec-
7.1 ¿ Biografías? tos de cada uno en los que se revela su ánimo", y por tanto el lector no debe
esperar encontrar un relato completo ni preciso de la vida y acciones de
Es común pensar que los evangelios son presentaciones de "la vida de Alejandro Magno tVita Alex. 1). Y es que antaño se escribía la biografía de
Jesús", en el sentido de ser biografías, tal como entendemos esta palabra alguien cuando se quería presentarlo como modelo a imitar, a diferencia de la
hoy. Ésta es, de hecho, la impresión primera que se tiene cuando se leen, historia que se dedicaba a presentar los hechos en forma precisa y fiel. La
pues ésa es su estructura. Ésa ha sido por siglos la convicción en el cristia- biografia tiene un fin parenético, de servir de enseñanza o modelo ético,
nismo, y fuera de él. Por cierto, en los evangelios se trata de la vida de una según "la verdad" ética, no la histórica como tal". En cuanto a ésta, Dionisio
persona histórica, su blos. En el caso de Jesús, es una vida que discurre
entre dos puntos históricos firmes: su bautismo y su crucifixión. La cuestión 31 En un capítulo aparte, más adelante, nos ocuparemosampliamentede la cuestión
es saber si la perspectiva del evangelista era la de un historiador, la de un de la verdad histórica. Aquí la pregunta es por el género literario.
biógrafo de la antigüedad, u otra. ¿Se queria contar la vida de Jesús y sus J2 El griego entendía por bios. no la vida en cuanto biológicani en cuanto secuencia
acontecimientos, o dar a conocer la persona de Jesús, o ambos? Luego nos de actividades, sino primordialmente cn cuanto al "carácter" de la persona, su

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS PROPOSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

de Halicarnaso (+ 8 a.C,) dio algunas pautas sobre la manera de escribir Recapitulando, puesto que la tradición griega entendía la biografía" como
historia: se debe considerar "dónde conviene y hasta dónde se ha de lle- la presentación de un modelo de vida moral, el autor escogía qué incluir,
gar. .. qué hechos conviene escoger para el escrito y cuáles hay que dejar. .. introducía discursos adecuados, pero sobre todo se esmeraba en hacer la
(en las descripciones) la vivacidad es una de las primeras cualidades ... En obra estéticamente atractiva y agradable, como una obra de arte, poniendo el
los discursos, la primera de todas las cualidades ha de ser la congruencia... " contenido de la misma al servicio de la estructuración y el estilo, pues enten-
(Epist. adPomp. 3,8.11.17.20). En otras palabras, la historia narrada debía ser día que son las acciones las que revelan el carácter del héroe, y no al revés.
antes que nada una obra de arte. Ya antes, Herodoto (+ 421 a.C.), "el padre de Lo que contaba era la significación que transmitía el relato biográfico en
la historia", consideraba la historia como una experiencia viva y personal, términos morales. La historia, en cambio, se entendía como ocupada con una
que aporta reglas provechosas de conducta. En la misma vena, Tucídides (+ plétora de personajes y el recuento de escenas, los cuales también trataban
396 a.Cv) había advertido en su Historia del Peloponeso, que "cada uno de de hacer vivenciales y cercanos al lector, con la diferencia que todas éstas se
los personajes habla tal como me parecía a mí que él diría las cosas según la centraban en el campo político y militar. Ocasionalmente se interesaban por
oportunidad y las circunstancias" (1,22). Polibio (+ 125 a.C.) por su parte algún filósofo, como Diógenes Laercio (s. III a.Ci), y Filostrato (+245 d.C.),
introdujo en su Historia general de Roma un factor nuevo: encuadrar la que escribió la Vida de Apolonio de Tiana, pero no se cultivó ni la historia ni
historia particular en la universal, mirando además al presente como resulta- la biografía religiosa.
do de aconteceres pasados y con proyección al futuro, es decir, vio la histo-
ria en términos lineares, no cíclicos como era tradicional, es decir como carre- "La indagación histórica griega era pragmática en un sentido absoluta-
ra de la humanidad propiamente dicha. mente dístinto del nuestro: los griegos querían saber a fin de obtener una
orientación en su mundo. ajin de vivir como era debido; el conocimiento
Por su parte, siglos más tarde, en su influyente tratado sobre Cómo se estaba estrechamente vinculado a la acción, era de hecho parte de la ac-
ción'?".
debe escribir historia, Luciano de Samosata (+ 190 d.e.) aclaró que "el mejor
historiador debe venir equipado con estas dos cualidades fundamentales:
En su Vida de Moisés, el filósofo judío Filón de Alejandría (+45 d.C.)
inteligencia política y capacidad de expresión ... Lo útil debe ser el fin que
aclaró que su propósito era que los lectores supiesen "quién fue él realmen-
cualquier autor sensato ha de proponerse al escribir la historia ... En cuanto
te ... (para eso) expondré cuanto concierne a Moisés tal como lo he aprendi-
a los acontecimientos mismos, no deben reunirse al azar, sino con una inves-
do, por una parte, de los libros sagrados, ... y por otra, de algunos hombres
tigación laboriosa y concienzuda de los mismos ... debe ordenar con belleza
de los de mayor edad dentro de nuestra nación", y procedió a exponer "el
los acontecimientos y exponerlos con la mayor claridad posible ... Si en algu-
alma bien dotada" del patriarca (i,2.4.22). Su íntención fue la de revelar al
na ocasión hay que introducir a alguien pronunciando discursos. su lengua-
mundo no judío la grandeza de Moisés, digno de la máxima admiración (i,22-
je debe acomodarse al personaje y ajustarse al tema ante todo. y además
29), no de fidelidad histórica. De hecho, la vida de Moisés narrada por Filón
debe ser lo más claro posible; ahí se te permite también actuar como orador
difiere notablemente de aquella de la Bíblia. Note la mención de sus fuentes:
y demostrar tu elocuencia... " (34.42.47.51.58). En opinión de Luciano, el
la Escritura y las tradiciones orales.
aspecto artístico tiene más importancia que la exactitud de los hechos y
discursos; la obra histórica debe asemejarse a la de un escultor como Fidias
y Praxíteles.

33 Vea R. Pcnna, Ambiente histórico-cultural de los origenes del cristianismo, Bil-


manera de viviry su incidenciaen otros. Se narra una "vida" por su calidad moral bao, 1994,235-260, que ofrece sendos textos que aclaran el sentido de historia y
y su valor parenético. Por eso no importan ni las precisiones y la fidelidad a los de biografíaantaño.
hechos como tales (sino en cuanto significativos)ni el ser completos en cuanto a 34 E. Kahler, ¿Qué es la historia? FCE 1966,36 (énfasis míos).
lo que se incluye (por eso se escoge qué narrar).

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICAClON A LOS EVANGEliOS PROPÓSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

Por su parte, el historiador judío Flavio Josefo (+ l 00 d.C.), radicado en que una persona como Jesús significaba para los cristianos, no era necesa-
Roma, subrayó que se preocupaba por "la exactitud histórica" (BJ 1,2.9.16); rio escribir un evangelio, una narración de estructura biográfica; hubiera
pese a que a menudo se dejaba llevar por la imaginación y por la exaltación bastado escribir una carta, al estilo de aquella a los Hebreos, por ejemplo.
de su pueblo. En Las guerras judías y Antigüedadesjudías escribió la histo- Vale decir que hay un aspecto biográfico, sin ser biografías, inclusive en el
ria de su pueblo, no biografías, y lo hizo de manera a congraciarse con Roma. sentido grecorromano.
En la misma época, en Roma, biógrafos como Suetonio (+ 124 d.C.), en sus
Vidas de los Doce Césares, y luego Tácito (+ 120 d.C.) en su Vida de Agríco- Por otro lado, si se comparan los evangelios con los géneros literarios del
la, se preocuparon más por acercarse a la exactitud histórica, pese a que en AT y la literatura judía, que desde el punto de vista religioso le es más afín al
todos predomina el interés por la personalidad del héroe, su impacto, sobre cristianismo, pues éste la leía asiduamente y su cuna era judía, vemos que se
sus actividades y la veracidad fáctica de los hechos; la intención no aparece asemejan a las vidas de grandes personajes narrados allí, que son historias
en términos de crónicas sino de retórica, de influenciar a los lectores con una de héroes en las que se destaca lo admirable, es decir el significado de su
determinada visión política. actuación, y no los detalles exactos de lo sucedido. De hecho, las citas y
alusiones al AT en los evangelios los acercan.
Sin embargo, fue en el ámbito romano donde se acercó el género biográ-
fico a la historia, como ésta se entendía en el mundo griego: proporcionar la Si miramos atentamente las narraciones de la vida de Moisés, Jueces,
información sobre determinados hechos. Pero, como ya dije, las biografías Samuel, Saúl, David, Salomón y Elías en 1Samuel- 1Reyes, vemos que los
romanas se centran en el carácter del personaje, y los datos y episodios se episodios relatados no interesan en sí mismos, sino lo que éstos reflejan
escogen con el fin de resaltarlo, no con un fin cronístico imparcial y exacto. sobre la personalidad del héroe, lo que explican de su carácter y también de
su destino -siernpre interpretado desde su fe religiosa-o Leyendas como
Aunque los evangelistas no conocieran estas obras, se les asemejan Tobías, José y Asenet, la Vida de los Profetas (del s. I d.C.) que se asemejan
formalmente en cuanto presentan el concepto griego de biografía en una en forma y estilo a las historias de los reyes, ya las narraciones épicas como
estructura historiográfica como la entendían los romanos (R.A. Burridge). La Rut, Judit Y Ester, inclusive la parábola de Jonás, que pudiesen haber influi-
sustancia de las biografías antiguas y de los evangelios, cubre la actividad do en la presentación narrativa de Jesús que leemos en los evangelios, son
pública y la muerte del personaje. Su interés se centraba en la personalidad sólo remotamente semejantes desde la perspectiva literaria biográfica.
del héroe o del personaje por el atractivo que pudiese tener y por los patro-
nes éticos que pudiese inspirar, más que en los datos concretos o cronoló- El recurso de los evangelistas al AT indica con meridiana claridad que
gicos. Pero el interés no era simplemente biográfico". éstos no pretendían escribir una biografía como tal, sino lo que Marcos
mismo dijo al introducir su versión: "inicio del evangelio" (por eso empezó
Si miramos atentamente a los evangelios, tanto en la manera de presentar citando a "el profeta Isaias", 1,2s): es lo que Pablo ya antes repetía como
al héroe y su personalidad, se constata que hay notables diferencias entre contenido de su predicación: "el evangelio", no una biografía ni una historia
éstos y las biografías e historias grecorromanas (A. Dihle). Las diferencias pasada". Se trata de lo que Dios ha hecho por la humanidad en y a través de
se comprenden: el héroe de los evangelios no es un ser común, es el Hijo de la persona de Jesús de Nazaret.
Dios, y es presentado como tal. Por otro lado, si se trataba de comunicar lo
36 Dada la importancia concedida a la predicación de Jesús (Me 1,145),Yel hecho
35 Un indicador de que el interés de los evangelistas al escribir no satisfacía una de que Marcos escribió resaltando que la Revelación se daba en Jesús (el predica-
curiosidad biográfica es que, al poco tiempo, se escribieron evangelios apócrifos dor es predicado), de acuerdo con D. Dormeyer se le puede calificar como "una
con el afán de completar lo que se esperaría de una biografía. Se empezó a biografía kcrigrnática" (Evangelium als literarische und theologische Gattung,
agudizar el interés por lo propiamente biográfico. Darrnstadt, 1989, 188).

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACION A LOS EVANGELIOS PROPOSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

En resumen, si se comparan los evangelios con las biografías más o b) Se observa una notable falta de interés por las coordenadas importantes
menos coetáneas, y aun con los apócrifos, la diferencia salta a la vista. El en toda biografía: lugares, fechas, nombres de los personajes que intervi-
interés de los evangelistas no era biográfico (parenético) sino soteriológico nieron, etc. ¡Ni siquiera la muerte de Jesús está datada!
(fe), no era tampoco histórico sino teológico. Jesús no es modelo sino maes-
tro y kyrios. Por eso, si de historia se trata, no lo era según el género helénico e) Los evangelios no dicen nada acerca del ambiente familiar, el crecimiento
o romano sino más cercanamente el judío, es decir histórico-salvífica. Con y la formación de Jesús, su carácter y personalidad (incluyendo su apa-
este trasfondo teológico están escritos los evangelios -por eso refieren al riencia física). Piénsese en el famoso vacío entre su nacimiento y su vida
AT-. Pero tenemos que recordar que Marcos, el primero de los cuatro, que pública. Mucho de esto será proporcionado posteriormente por evange-
fue seguido de cerca por Mateo y Lucas, escribió para una comunidad de lios apócrifos.
cultura grecorromana, no hebrea"; sus lectores se guiarían básicamente por
los patrones literarios que conocían del mundo grecorromano, y pensarían d) No pocas veces, lo que se relata es cuestionable desde el punto de vista
en términos del género bios, pero una "vida" especial en la que importa el histórico. Por ejemplo, las escenas del juicio de Jesús (ante Herodes, en el
significado perenne del personaje (resucitado), más que su pasado histórico Sanedrín, ante Pilato), los ultrajes, descritos con todo lujo de detalles: es
como tal. seguro que ninguno de los discípulos estuvo presente y mucho ocurrió
a puertas cerradas.
Conviene advertir aquí, una vez más, que una obra de la antigüedad no
debe ser juzgada con criterios modernos, ni nuestros conceptos deben ser e) Aquello que es relatado, generalmente lo está en un estilo directo e inter-
proyectados sobre ella. Cuando nosotros usamos el vocablo biografía lo pelante, que confronta al lector. Con frecuencia predominan las palabras
entendemos según nuestros patrones, no los helénicos o hebreos, aunque de Jesús sobre el relato mismo. Más que biografías, a menudo se impone
se acercan a los de los romanos. Lo cierto es que, según nuestros patrones, la impresión de estar ante una serie de protocolos de conversaciones,
para ser catalogados como biografía, los evangelios deberían ser más impar- diálogos, discusiones y discursos. Esto es evidente en el evangelio se-
ciales, dando menos importancia a las palabras de Jesús y más a los datos y gún Juan, que es tanto o más "evangelio" que los otros tres.
hechos objetivos, y deberían haber reducido a un mínimo la interpretación
teológica de Su vida. Pero eso son expectativas nuestras. f) La figura del supuesto testigo desaparece del relato. De hecho, los evan-
gelios son concatenaciones de escenas, de origen muy diverso, con va-
Algunas observaciones, además de las ya mencionadas, conducen a la cíos más o menos grandes entre no pocas de ellas. No son narraciones
conclusión de que los evangelios na son ni se escribieron con el propósito continuadas.
de ser primordialmente biografías de Jesús de Nazaret, en nuestro sentido de
la palabra: g) El carácter fragmentario del material, el hecho de haberse seleccionado y
adaptado al auditorio, la secuencia artificial y arbitraria, las incoherencias
a) Los evangelios difieren entre sí, e inclusive imposibilitan establecer una y tensiones tanto internas a cada evangelio como con los demás, son
secuencia de los acontecimientos. Muchos datos de tipo biográfico son otros tantos indicios que apuntan en otra dirección que la de una inten-
imposibles de armonizar cuando se toman en cuenta los cuatro evange- ción meramente biográfica y son éstos los que imposibilitan la composi-
lios. ción de una biografía de Jesús en el sentido estricto. Esto salta a la vista
cuando se trata de reconstruir el nacimiento de Jesús en base a Le 1-2 y
Mt 1-2.
37 Vea la descripción del autor y los destinatarios de Mc en el capítulo a él dedicado,
más abajo.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS PROPOSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

La mayoría de pequeñas unidades que sirvieron de base a los evangelios, memorias, no se preocupó en preservar muchos datos de corte histórico-
son en sí mismas de poco o ningún valor biográfico. Pensemos, por ejemplo, biográfico, y dejó grandes lagunas. Tampoco se interesó en exaltar a "su
en el que pueda tener un dicho o un relato aislado; y éstos son los "ladri- héroe", como en las gestas heroicas. Para la Iglesia, Jesús no era simplemen-
llos" con los cuales se construyeron los evangelios. Para convencerse de te un modelo o un héroe del pasado, sino su Señor, y era a éste a quién
esto, bastaría tomar una perícopa cualquiera y leerla atentamente, anotando predicaba: un Señor vivo e interpelante aquí y ahora. El de ayer - hoy.
las posibles incongruencias, las tensiones en el texto, la información que
necesitaríamos para su valoración como historia pero que no nos proporcio- Valgan un par de observaciones adicionales. Ser cristiano significó, y
na el texto, los desacuerdos con los posibles textos paralelos en los otros sigue significando, ser discípulo de Cristo, seguir el camino que él abrió e
evangelios", Tomemos, por ejemplo, el relato de las tentaciones de Jesús en indicó (Me 8,34). Por esta razón, entre otras, los evangelios fueron compues-
Mt 4,1-11 Yparalelos en Le, 4,1-12 Y Me 1,12-13. Mientras que Marcos no tos en forma de una biografía, que es el recorrido de un camino: la "vida"; la
menciona un ayuno, los otros sí, e inician la primera tentación. Y, mientras de Jesús fue un camino que condujo a la Cruz ya la Resurrección. Jesús es,
que Marcos no da ninguna razón para la ida al desierto, Mateo indica que lo más que su vida, "el camino". Este camino que esbozaron los evangelistas
fue "para ser tentado por el diablo". Ninguno nos dice qué desierto era. Las no fue descrito periodísticamente, sino de manera que quedara estrecha-
referencias al Espíritu, al diablo y a los ángeles, todos seres "espirituales", le mente entrelazado con sus implicaciones y su significación última para el
dan al relato más bien un carácter mitológico que biográfico. En cuanto a las hombre ji-ente a Dios. Por eso, los evangelios son a la vez un llamado a la
tentaciones mismas, no mencionadas por Marcos, lo que predomina es el conversión total y una guía en la vida del discípulo. Este camino no es para
diálogo entre el diablo y Jesús, especialmente las respuestas de éste, que ser "imitado" (a la manera de la conocida obra de Tomas a Kempis o del
van en forma de crescendo: la palabra de Dios - no tentar a Dios - adorar remedo artístico), sino para ser seguido: "tú, ven y sigueme'?". Por ello los
sólo a Dios; además de la temática de cada tentación (el placer, el orgullo y el evangelios son la actualización pertinente al aquí y ahora de sus destinata-
poder), ¿quién fue testigo de estas conversaciones? Las traslaciones, del rios, del acontecimiento-Jesucristo. Son retratos, no fotografías de Jesús.
desierto al Templo, y de allí a la cima de un monte (¿cuál?), pertenecen al
orden de lo increíble. Finalmente, ¿qué pasó después de que esta odisea "Tú, ven y sígueme" es un llamado por el que Jesús conmina al hombre a
concluyó? Desde un punto de vista biográfico, éste, como otros relatos seguir el camino de la fe y de la transformación que lo acerque al reino de
tomados aisladamente, es difícilmente aceptable como tal, si bien Jesús pro- Dios, proceso que Él mismo vivió: la conmiseración, la compasión, el perdón,
bablemente pasó un tiempo decisivo en un lugar desértico, como luego lo la tolerancia, la acogida del desvalido, que entre otras, eran manifestaciones
haría san Pablo, y en su vida sufrió múltiples tentaciones. Pues bien, el de esa motivación del amor que fluía de Él hacia los demás, y que sus segui-
conjunto de unidades autónomas, que han sido unidas entre sí y retrabaja- dores deben asumir y manifestar en su actuar y en su visión del mundo".
das por el redactor, es lo que produce como efecto la impresión deseada, la
de ser una biografía de Jesús. Pero esto sólo es una impresión, y no el
propósito primordial de los evangelistas. Sobre la historicidad del contenido 39 Vea especialmente sobre esto M. Hengcl. Seguimiento y carisma, Santander,
de los evangelios nos detendremos más adelante. 1981; .J.M. Castillo, El seguimiento de Jesús, Salamanca, 1987; B. Fernández,
Seguir a Jesús, el Cristo, Madrid, 1998; J.D.G. Dunn, La llamada de Jesús al
seguimiento. Santander, 200 l.
Precisamente porque la Iglesia primitiva no se interesaba mayormente en 40 El personaje quc se describe en esta forma cuasi biográfica ya la vez kerigmática
conservar los recuerdos de un pasado más o menos remoto, como simples en la Buena Nueva es tan humano. que sus autores no dudaron en relatar también
las emociones perturbadoras a las que nadie ni Él mismo fue ajeno: la ira (los
3M Todo esto se estudia mediante el método histórico-crítico, que es fundamental mercaderes del templo), el miedo y la rebelión frente a los designios del destino
para discernir la cuestión histórica. Sobre su importancia, vea el documento que le imponía su Padre (en la oración del Huerto) y hasta el caprichoso despre-
vaticano La interpretación de la Biblia en la Iglesia ( 1993). cio que mostró hacia la higuera sin frutos, a la que incluso maldice.

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PROPOSlTO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS

Los evangelios no fueron escritos como panfletos propagandísticos, con vez el sentido teológico y el valor soteriológico de ese hecho. Como dijo
el propósito de convertir a los no creyentes. No corresponden a ese género Martin Kaehler, el de Marcos es "un relato de la Pasión con una extensa
literario, como algunos creen. Para empezar, hay que tener presente que no introducción".
existían muchas copias, y es muy probable que ninguno fuera escrito con la
intención de que fuese copiado. La mayoría, además, eran analfabetos. Más Los lectores grecorromanos ubicarían los evangelios en términos gene- .
aún, la terminología y los conceptos que hallamos en los evangelios presu- rales dentro de la categoría de "vidas" (híoi). Pero, dado el tema mismo, y la
ponen un mínimo de familiaridad con el cristianismo y con el trasfondo vete- naturaleza de las fuentes usadas por los evangelistas (provenientes del ke-
rotestamentario que se respira en ellos. Este hecho es fácil de comprobar. rigma, la catequesis, la parénesis), constituyen una subcategoria especial,
Baste con poner en las manos de alguien que no está absolutamente familia- la "vida de Jesús, el hijo de Dios", en algo afín a las "vidas de filósofos". Son
rizado ni con el judaísmo ni con el cristianismo, una copia de cualquiera de biografías en el sentido helenístico, más no en el moderno.
los evangelios, y preguntarle si comprende lo que está leyendo. Finalmente,
la cantidad de problemas a los cuales se dirigen muchas de las perícopas, Sintetizando lo expuesto, los evangelios constituyen una categoría espe-
eran de interés tan sólo para las comunidades cristianas para las que fueron cial dentro de los géneros literarios que se caracteriza,fórmalmente por su
escritas. estructura de una biografía (género literario) que recorre la vida pública de
Jesús de Nazaret, con el peso puesto en la Pasión, y materialmente (conte-
Podemos resumir lo expuesto hasta aquí afirmando que ninguno de los nido dominante) por tratarse del mensaje salvífica de Dios revelado en la
evangelios es biografía en el sentido literario moderno. Lo que se resalta no vida del hijo de María de Nazaret, que concretiza las esperanzas mesiánicas
es lo ordinario de la vida de Jesús, sino lo extraordinario asociado a una expresadas en el AT. Su finalidad es dar a conocer lo que Dios ha hecho en
suerte de designio divino, destacado con citas y escenas que rememoran el favor de la humanidad en la persona de Jesucristo. Tienen elementos biográ-
espíritu profético de las sagradas Escrituras. Lo que predomina es el signifi- ficos, pero no son biografías per se (según nuestros criterios y tal como
cado de los episodios narrados, lo que éstos dicen sobre la personalidad del entendemos el vocablo nosotros); en ellos predominan sobre los datos his-
héroe, y no su verdad cronística verificable. tóricos las interpretaciones teológicas, sin tratarse de obras de teología pro-
piamente dichas. Se trata más bien de composiciones literarias en forma
El calificativo "evangelio" para designar estas obras, como vimos, ya se narrativa (como las biografías) que combinan un acontecimiento histórico
conocía desde temprano, antes que Marcos escribiese -por eso empleó el con la interpretación del mismo en términos de revelación divina. Quizás la
vocablo en 1,I como conocido (usado a menudo por Pablo, por ejemplo). Si respuesta correcta a la pregunta por el género literario de los evangelios
hablamos del género evangelio para referirnos a Me, Mt, Le YJn, es porque -que no corresponde exactamente a ninguno de los que conocemos- es la
Marcos calificó así su obra (1, 1) Y los demás lo imitaron, además que luego de una narración teológica en forma de biografla",
así fueron calificadas esas narraciones (euanguelion katá ... ). Lo novedoso
no es el contenido como tal, que ya estaba in nuce en el kerigma, y más La tendencia a presentar más detalles de la vida de Jesús -como ya se da
explícito en la predicación (cf. Hch 10,34-42), sino el hecho de ampliarlo en Le, comparado con Mc-, pero con episodios de carácter legendario o
dándole la forma de una extensa narración en la cual, además, los persona-
jes cobran vida (hablan, actúan, sufren) y por tanto implícitamente interpe- 41 Es común considerar el tema de los evangelios en términos de cristología. Sin
lan al lector. Esta novedad en la composición de un relato fue utilizada por embargo, es Dios quien es el fundamento y referente último: Jesús predicaba el
primera vez por Marcos (o quizás por un pre-Marcos), que centra su relato reino de Dios, su mesianismo se fundamenta en las Escrituras inspiradas por
en la Pasión -un punto central de la predicación junto con la Resurrección. Dios, y Jesús es visto como el Hijo de Dios. Jesús es loque es por su relacióncon
Los episodios que preceden la Pasión, provenientes de la tradición cristiana, Dios. Los evangelistas no pensaban en términos de dos naturalezas(humana y
explican cómo y por qué motivos se llegó a ese trágico final, y resaltan a la divina) al presentar a Jesús, sino come una única persona: en vida, la humana.

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PROPOSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS
LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS

creaciones piadosas, se observa en algunas obras apocrífas (vea más aba- ella, no se les podrá comprender plenamente si no es leyéndolos con los ojos
jo). Tenemos, por ejemplo, los evangelios de Santiago, de Tomás, y Seudo- de esa fe -cierto, una fe informada, debido a su condición de escritos cir-
Mateo dedicados a narrar los orígenes de Jesús, desde Joaquín y Ana hasta cunstanciales y condicionados-, de la que brotaron. De lo contrario, serán
la niñez del hijo de María, y el evangelio de Pedro que se concentra en la entendidos simplemente como recuerdos de un remoto pasado, que no es lo
Pasión y resurrección. Eso indica que había un creciente interés por cono- que se propusieron compartir los evangelistas. Cabe añadir aquí que la fe
cer más de la vida misma de Jesús, por la historia, insatisfechos con lo que evangélica no se reducía a un asentimiento intelectual-cognitivo a hechos
legaron los evangelios canónicos. Interés centrado más en lo biográfico que del pasado, sino que era un compromiso con un Señor vivo y presente, de
en lo catequético, que es el motivo principal de los evangelios canónicos. quien se era seguidor y con quien se mantenían en comuníón.

En resumen, los evangelios, como el kerigma mismo, se basan en hechos Puesto que los evangelios, como su prehistoria, se propusieron presen-
de carácter histórico, el personaje central es real, y en ningún momento tar a un Señor vivo, son adaptaciones y actualizaciones de las tradiciones
quieren dar la impresión que se trata de un personaje mitológico, sino todo lo que tuvieron a mano. El que se pone de manifiesto en ellos es un Señor que
contrario: Marcos reaccionó fuertemente contra esa tendencia. Vistos aten- seguia hablando, interpelando, guiando, orientando, enseñando e instru-
tamente, y tomando en cuenta nuestras observaciones sobre el material que yendo, al cual oraban, recurrían, y que estaba presente con sus discípulos
los evangelistas emplearon y la manera en que lo hicieron, se observa que, en las celebraciones comunitarias. La constante adaptación y actualización
debajo de la superficie biográfica. aparece un propósito más profundo en la que resultó de la conciencia de la presencia del Señor, se observa en las
composición de los evangelios que hace que nos preguntemos, ¿cuál es. al diferencias que existen entre los evangelios.
final de cuentas, el propósito de los evangelios?
Puesto que los evangelios se dirigían a los creyentes, respondiendo a
7.2 Propósito de los Evangelios necesidades de afianzamiento y de orientación en la fe, contienen elementos
de catequesis y de instrucción paren ética, así como respuestas a diversos
La cuestión del género literario es inseparable de aquella del propósito problemas. Sin embargo, no pretendieron ser manuales de catequesis, de
del mismo; son dos lados de una misma medalla. El uno es el medio para el predicación, de moral, o de apologética, aunque todos estos aspectos son
otro ". Para determ inar con precisión el propósito general de los evangel íos, parte de ellos. Los evangelios son y se proponen ser la palabra del Señor que
es necesario tener presente lo que hasta ahora hemos expuesto sobre ellos, se dirige a esta u otra comunidad, palabra que es llamado, exhortación y
en especial su prehistoria y su trasfondo. orientación. El evangelista, inspirado, escribió consciente de la contempora-
neidad entre el Señor y su comunidad, al igual que nosotros que buscamos
Si los evangelios son productos del evangelio oral, como venimos di- en sus textos la palabra que el Señor nos dice hoy, es decir su actualidad,
ciendo, entonces no difieren en perspectiva, pues son testimonios de la fe cuando por ejemplo instintivamente decimos que "en este pasaje el Señor
viva de comunidades concretas; de una fe que paulatinamente había ido nos / me dice que ...",
adquiriendo forma y expresión cada vez más reflexiva y responsable, sin
embargo no del todo libre de vicisitudes. De lo expuesto se desprende una implicación: la tarea de adaptar y actua-
lizar el mensaje evangélico nunca podrá darse por concluida. Así como lo
Puesto que los evangelios fueron puestos por escrito desde la fe, de la hicieron los evangelistas (y el resto de los autores del NT), así también
cual son testimonios, y su propósito sólo se puede captar en términos de debemos hacerlo nosotros. Si ese mismo Señor sigue vivo, presente en nues-
tro aquí y ahora, entonces es necesario entrar en un proceso hermenéutico
<2 Vea la detallada exposición de esta correlación en G. Lohfink, Ahora entiendo la de constante actualización. De lo contrario, su palabra se convertiría en letra
Biblia, Paulinas, 1977. y E. Arens, La Biblia sin mitos. Lima. 2004, cap. 9. muerta.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS PROPÓSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

A través de los evangelios nos habla el Señor mismo. Los evangelios Señor, lo que conlleva, como se afirma en el Bautismo, un significado y unas
presentan a Jesús hablando directamente, en lugar de resumir en forma na- exigencias propias.
rrativa lo que dijera en talo cual ocasión. En lugar de leer "Jesús dijo que no
vino a llamar a los justos, sino a los pecadores", por ejemplo, hallamos En el caso de Lucas, vemos desde el inicio de su obra el propósito que la
"Jesús dice: 'No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores' " (Me motiva: ee••• muchos han intentado componer una narración de las cosas que
2,17). No en vano encontramos en los evangelios un elevado porcentaje de se han cumplido entre nosotros (¡solidaridad con el pasado!), ... me ha pare-
palabras y discursos en labios de Jesús. De éstos, algunos tienen probabili- cido también a mí, ... escribírtelo con orden, ilustre Teófilo, para que conoz-
dad de remontarse a él, si bien son excepcionales los casos en que no hayan cas la solidez de las palabras en que has sido instruido" (1,1-4). Su propó-
sido modificados, debido principalmente a la imperfección del proceso de sito era fundamentar las enseñanzas ya impartidas a Teófilo, y a través de él
transmisión de la tradición oral. Otros muchos, en cambio, tienen muy poca a su comunidad. Su cimiento se halla en el acontecimiento-Jesucristo ("las
o ninguna probabilidad de remontarse a él, siendo productos de la Iglesia cosas que se han cumplido entre nosotros"; Lucas escribió lejos de Judea!),
profética, como por ejemplo, todos los "yo soy (el camino, la luz, la vid, etc.)" no en cuanto algo perteneciente al pasado, sino en cuanto a su actualidad
que se hallan exclusivamente en el evangelio según Juan, que son revelacio- en su significación y exigencias. La certeza o "solidez" de lo que Teófilo
nes de identidad que se comprenden perfectamente como puestas en labios había aprendido, se la dio Lucas al situar las instrucciones (catequesis y
de Jesús por parte de una Iglesia consciente de la identidad del Resucitado. parénesis) en la vida misma de Jesús: no se trata de verdades o doctrinas en
El Jesús que habló antaño, hablaba en el hoy del evangelista. Los evangelis- sí mismas, sino del acontecimiento-Jesucristo como un todo. Lo que Lucas
tas presentaban al Jesús de ayer hoy. presenta es la historia salvífica, del Señor para los hombres ("nosotros").

Es notorio y significativo que los evangelistas mismos indicaron, explíci- El evangelio según Juan también indica expresamente su propósito, al
ta o implícitamente, su propósito. Así, el evangelio según Marcos empieza final de la obra: " ...estas (cosas) se han escrito para que crean que Jesús es
con las palabras "Comienzo del evangelio de Jesús Cristo", lo que corrobora el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengan vida en su nombre"
que el autor consideraba su obra como un "evangelio", es decir, como la (20,31). j Más claro no podía ser!
Buena Nueva, que no es otra que el acontecimiento-Jesucristo que presen-
taba en su obra, porque la consideraba pertinente y significativa para su En resumen, los cuatro autores coinciden al redactar su obra, en hacer de
auditorio. En consecuencia, Marcos anticipaba que no pretendía escribir la Buena Nueva un testimonio defe, y tienen también en común la finalidad
una biografía de Jesús, sino sobre la "buena nueva" que, más que en accio- de afianzar, extender y orientar la fe de sus destinatarios en Jesús el Cristo,
nes y palabras, se centra en la persona misma de Jesucristo, en quien depo- con el cual se hallan existencialmente comprometidos. Pero ese Jesús es el
sitó su fe, y sobre quien escribió. De hecho, su evangelio consta de dos histórico, no mítico. El Cristo no es otro que Jesús de Nazaret, ahora glorifi-
partes: ¿quién es Jesús? (1,2-8,30),y ¿cuál es su razón de ser? (8,31-16,8). cado.

En el evangelio según Mateo el autor da a conocer el propósito primor- Para despejar posibles dudas que puedan haber sembrado estas páginas
dial de su obra al final de la misma, cuando en 28, 19s el Resucitado exhorta a sobre la naturaleza de los evangelios, permítaseme aclarar que su género
los suyos, ce••• hagan discípulos..., bautizándolos..., enseñándoles a guardar literario atestigua la importancia que la Iglesia concedía al Jesús de la histo-
todo cuanto les he mandado". La enseñanza se dirigía a los ya convertidos, ría". Si no hubiese estado interesada en la persona y la vida terrena de Jesús,
y ésta es lo que constituye el evangelio según Mateo. Es la enseñanza del la Iglesia no hubiera producido "vidas de Jesús" (bioi), como describí págí-
Señor mismo, no la de Mateo -él es sólo el portavoz, "profeta"-. El evange-
lio según Mateo es, de hecho, una obra de carácter eminentemente catequé- 43 Vea. capitulo aparte, la discusión de la relación entre evangelios e historia, y la
tico y parenético que tiene como finalidad hacer discípulos y seguidores del cuestión del Jesús histórico como tal.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS
PROPÓSITO y NATURALEZA DE LOS EVANGELIOS

nas arriba, sino más bien discursos de un revelador divino al estilo de los serviría ahora-. Note que emplean los tiempos verbales presente y futuro,
evangelios gnósticos o alguna carta al estilo de Hebreos. El simple hecho de mas nunca el pretérito. En resumen, el Señor seguía hablando a sus seguido-
que los evangelistas escogieron expresarse -jncluido Juan- mediante un res y simpatizantes, por medio de la boca profética de sus líderes, guiados e
"evangelio", con estructura narrativa y marco cronológico real, indica que inspirados por su Espíritu.
hay una vida histórica real en la base de los testimonios allí expresados, la de
Jesús de Nazaret. Al poner ciertas palabras en los labios de Jesús, éstas adquirían todo el
peso y la autoridad de aquel en cuyo nombre se estaban pronunciando.
7.3 Conciencia de fa presencia de Jesús Muchas de esas palabras y discursos que Icemos en los evangelios, explici-
tan el significado profundo del acontecimiento-Jesucristo, significado que
Tanto la modificación de los dichos que probablemente se remonten a los discípulos fueron lentamente descubriendo, inspirados por el Espíritu
Jesús de Nazaret, como la puesta en sus labios de otros tantos que no se Santo, como lo dan a entender las múltiples alusiones a la incomprensión por
remontan verbalmente a él, obedecieron fundamentalmente a la conciencia parte de los discípulos.
de la presencia siempre actual y hablante del Señor, que no es otro que Jesús
de Nazaret ahora glorioso. Para los evangelistas existía una continuidad sin Tanto las actualizaciones como las palabras puestas en labios de Jesús
interrupción entre el Jesús de entonces y el de ahora, el de antes y el de no son, históricamente hablando, reproducciones del pasado, por lo tanto
después de la Resurrección: es el mismo Jesús que seguía hablando y orien- son inauténticas; pero, desde el punto de vista del propósito y la naturaleza
tando. de los evangelios, cristologicamente hablando, son auténticas. De haberse
limitado a aquello que históricamente Jesús dijo y exactamente Como lo dijo,
Los evangelistas dejaron claros indicios de la conciencia de la presencia la tradición eclesial hubiera reducido el acontecimiento-Jesucristo a un acon-
del Señor entre ellos. Así, después de la Transfiguración (glorificación anti- tecimiento totalmente del pasado, sin mayor validez para el hombre en su
cipada de Jesús), se oyó una voz del cielo que proclamaba: "Este es mi Hijo aquí y ahora concreto. Pero los evangelistas no se propusieron presentar a
amado; escúchenle" (Mc 9,7 par.), refiriéndose al Señor glorificado que ha- un Jesús que(zw, ni tampoco en primer lugar demostrar que es alguien que es
bla, quien es a quien se debe escuchar. Pero, ¿cómo habla? Por medio de sus Hijo de Dios, el mesías, el Profeta, etc., sino más bien presentar a un Jesús
"profetas" en la comunidad. En Le 10,16 leemos: "Quien a ustedes escucha, que es alguien para alguien, es decir su significación e implicaciones salví-
a mí me escucha", refiriéndose a los enviados del Señor (Le 10, I ss). En el ficas para las personas -no es una cristología óntica, sino relacional-.
evangelio según Mateo encontramos dos menciones explícitas de la con-
ciencia de la presencia siempre actual del Señor en la comunidad. La primera ¿Qué garantía podemos tener de que las palabras del Señor en los evan-
en 18,20, donde leemos la afirmación que "donde están dos o tres reunidos gelios sean cristológicamente auténticas? Los evangelios fueron reconoci-
por razón de mi nombre, allí estoy yo entre ellos". Y al concluir el evangelio, dos por la Iglesia como normativos (canon), como expresiones auténticas de
el Resucitado exhorta a sus discípulos a enseñar lo que él les mandó, asegu- Jesús el Señor, porque exponen la fe que desde antaño sustentaba y expre-
rándoles: "yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo". En el san la intención de Jesús de forma consistente con el testimonio de sus
evangelio según Juan también encontramos indicios de esa misma concien- discípulos. Para la Iglesia naciente, fue de vital importancia que quien tomara
cia de la presencia del Señor entre ellos, en textos tales como 14,18ss: "No el lugar de Judas hubiese sido testigo de ese acontecimiento para poder ser
les dejaré huérfanos; vendré a ustedes ... ", y en 14,26, "El Paráclito, el Espí- incluido en el círculo de los apóstoles (vea Hch 1,21 s). Posteriormente, para
ritu Santo que el Padre enviará en mi nombre, él les enseñará todo, y les ser miembro de la Iglesia continuó siendo indispensable estar en estrecha
recordará cuanto les he dicho" (vea también Le 24,45; Me 4,9; Mt 7,24; Jn comunión con la tradición apostólica.
10,27; 12,47s; etc.). Todas estas referencias se dirigían al auditorio de los
evangelistas, no al que Jesús de Nazaret había tenido ante sí -que de poco

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS Los AUTORES DE LOS EVANGELIOS

Así pues, los evangelios se hallan en el mismo cauce de Jesús de Nazaret, (fecha aproximada de la vida pública de Jesús), y asumimos que siguieron a
completando lo que él físicamente no pudo hacer, dando expresión a las Jesús cuando tenían unos 20 años de edad, ¿qué edad debían de tener
perspectivas trazadas por él: hay una continuidad de contenido e intención cuando compusieron sus evangelios? Mateo por lo menos 70 años, y Juan
-garantizada por la presencia del Espíritu (inspiraciónj-, en la discontinui- sería octogenario --edades excepcionales en esa época.
dad del tiempo y de las circunstancias. Toda garantía es sólo aceptable
dentro del marco de la fe, y en el cauce de la tradición cristiana. Jesús es para Más adelante estudiaremos detenidamente la autoría de cada uno de los
la Iglesia alguien que seguía actuando (Me 16,17s; Jn 14,12; Hch 3,6ss: cuatro evangelios canónicos. Por ahora valga aclarar que en ninguno de
4,29s; 5,16; 8,7). ellos su autor se identifica. El prescrito "evangelio según (katá) Marcosl
Mateo/Lucas/Juan" fue añadido a inicios del siglo segundo para distinguir-
los; en él se expresa la perspectiva del autor mencionado, pero no se pronun-
8. Los autores de los evangelios cia sobre su autoría (no es el "evangelio de ..."). La asociación obra-nombre
ciertamente no fue caprichosa o fortuita, sino producto de una tradición.
La tradición ha supuesto, desde muy temprano, que los evangelios fue- Cabe pensar que los evangelios se asociaron a los nombres que conocemos
ron escritos por testigos oculares de aquello que relatan (Mt, Jn), o por en base a la identificación de la comunidad donde surgió talo cual evangelio
discípulos inmediatos de éstos (Me, Le), Esto está estrechamente relaciona- con, ya sea su fundador o garante, o un miembro representativo y líder en
do a otro supuesto: que los evangelios son biografías de Jesús. Con ello dicha comunidad.
supuestamente está garantizada la veracidad histórica de todo lo relatado en
los evangelios. ¿Es esto así? De los cuatro nombres asociados con los evangelios, tan sólo dos co-
rresponden a discípulos de Jesús: Mateo y Juan. Marcos es tradicionalmen-
Por un lado, hay que tener presente el proceso de evolución que va te asociado con Pedro, y Lucas con Pablo (que no fue testigo presencial de
desde el kerigma hasta la composición de los evangelios, del cual sus auto- Jesús). La asociación de escritos con nombres de discípulos se observa
res son tributarios. No hay que olvidar tampoco el papel formativo de las igualmente en los apócrifos: Evangelios según Tomás, Felipe, Pedro, Santia-
diversas situaciones vitales, ni el hecho de que los evangelios ni son ni go, etc. Así como en la Edad Media, ya en la antigüedad era frecuente el uso
pretendieron ser primordialmente biografías de Jesús de Nazaret. Por otro de seudónimos para firmar una obra, por lo general el de un nombre famoso.
lado, si los autores de los evangelios fueron testigos presenciales, o discí- Ello obedecía a dos razones. Por un lado, el autor hacía aceptable su obra, al
pulos de éstos, ¿cómo explicar que Mateo y Lucas dependieran de Marcos mismo tiempo que con ella honraba al personaje cuyo nombre tomaba pres-
(quien no fue testigo) y de la fuente Q para la mayoría de su material? ¡Un tado. De otra parte, la obra había sido escrita en la vena del pensamiento de
testigo no necesita apoyarse en fuentes para escribir acerca de lo que él la persona bajo cuyo nombre se presentaba, la cual la aprobaría. Estas razo-
mismo ha vivido! Más aún, ¿cómo explicar las varias redacciones y las ten- nes han podido estar en la base de las asociaciones de nuestros evangelios
siones, tanto internas como externas, entre los evangelios? Incluso, desde el con Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Con ello se les impregnaba con un sello
punto de vista de la fecha de la composición final de los evangelios, halla- de garantía de ortodoxia apostólica, que los hacía dignas de confianza; un
mos materia para la reflexión. factor que jugó un papel importante al momento de decidir sobre el canon.

Los evangelios según Mateo y Juan son los únicos asociados a apósto- Dos observaciones finales. Primero, en cuanto a los supuestos autores,
les de Jesús. Marcos y Lucas no lo fueron. El evangelio según Marcos, el no sabemos prácticamente nada acerca de ellos (con excepción de Juan).
más antiguo, se escribió hacia el año 70. La versión de Mateo se escribió en Aun si fuesen discípulos de Jesús, o cercanos de ellos, los evangelios se
la década del 80 y la de Juan a inicios de la del 90. Si a ello le restamos 30 años presentan primordialmente como testimonios de fe en un Señor presente
aquí y ahora, no como memorias del pasado. Segundo, el valor de una obra

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIO:" .A LOS EVANGELIOS FECHAS y LUGARES DE COMPOSICiÓN

no depende del nombre o la calidad del autor, sino de su contenido. La composición, del momento histórico y las circunstancias que vivían sus
trascendencia e importancia de los evangelios se halla en su contenido de fe, autores al redactar su obra. El estudioso investiga si hay alguna correlación
no en su autoría, ni en la posible calidad de testigo de los hechos que se entre determinadas afirmaciones o alusiones en la obra con la realidad en el
atribuya a sus autores. Todos conocemos obras escritas por personajes imperio romano. Es una tarea de "detectives" que los estudiosos han lleva-
famosos que no valen casi nada, y también conocemos obras de autores do a cabo, y nos permite llegar a ciertas conclusiones o a formular una
desconocidos (por ejemplo, el Cantar del Mío Cid) que son de gran valor hipótesis.
literario.
Una nota parentética: en algunos círculos la cuestión de la datación de
los evangelios es de vital importancia para su interpretación historicista de
9. Fechas y lugares de composición los mismos, como lo ilustra la siguiente afirmación: "Si los evangelios han
sido redactados después del año 70 (como sostiene la mayoría de exégetas
La fecha y lugar de composición de cada uno de los cuatro evangelios críticos), esto significaría que quienes escribieron los Evangelios se encon-
será estudiada más adelante, cuando nos detengamos en ellos. Sin embargo, traban muy lejos de los hechos que narraban (40,50,60 años o más), tan lejos
valgan algunas observaciones al respecto en este momento. como para no estar en condición de reconstruir prácticamente nada de lo
realmente acontecido en los tiempos de JesÚs"44. Pero, ¿acaso el haber sido
Quizá parezca de poca importancia conocer la fecha y el lugar de compo- escritos después del año 70 implica necesariamente falta de fidelidad histó-
sición de cada uno de los evangelios. Sin embargo. fácilmente se compren- rica, o el haber sido escritos en la década del40 garantiza fidelidad histórica?
derá su importancia cuando se considere su relación con el acontecimiento- Más seriamente, ¿de dónde se deduce que la fidelidad histórica era el interés
Jesucristo que ocurrió históricamente en el primer tercio del primer siglo en primordial de los evangelistas (ni siquiera en Le 1, 1-4)? ¿No será éste un
Judea (o Palestina), y la distancia cronológica y geográfica con respecto a supuesto infundado? Por otro lado, ¿qué nos revela la comparación sinópti-
los evangelios, que explica una serie de aspectos que los caracterizan. Un ca de los evangelios en cuanto a fidelidad histórica, p. ej. entre Me y Jn,
evangelio escrito en la década del 40 en Judea, tendría notorias diferencias como hemos visto más arriba y retomaremos en el capítulo dedicado al cuar-
con otro de fines de siglo en Roma. Como ya observamos repetidas veces, to evangelio? Para algunos, el trocito de Qumrán que supuestamente sería
cualquier obra está condicionada por el tiempo histórico y por las circuns- del evangelio según Marcos (7Q5) respaldaría su suposición de que data de
tancias ambientales en los que es compuesta. los años 40, y no posterior como sostiene la exégesis histórico-crítica".

Cuanto más cercana a los hechos que se narran, mayor será la confiabili- Las razones de fondo para estas preocupaciones, comunes en círculos
dad histórica de la obra. especialmente si los testigos viven cerca; cuanto fundarnentalistas, no son de índole científica o por la historia como tal-que
más distante, mayor facilidad para entretejer las interpretaciones, y profun- también preocupa a todo exegeta- sino de carácter ideológico: la defensa de
dizar en su significado y contenido. Si conocemos el tiempo y el lugar de sus posturas dogmáticas. Su lógica es como sigue: si la fecha de composi-
composición, podemos familiarizamos y percibir la influencia del mundo en ción es temprana, entonces está garantizada la fidelidad histórica de lo que
el que la obra en cuestión fue compuesta.
44 Comunión y Liberación, De la tierra a las gentes, Madrid 1998, 62 (énfasis mío).
Lamentablemente, ninguno de los evangelistas indicó la fecha y el lugar Como prueba para una datación temprana remite a "el análisis histórico (=?), los
de composición de su obra. ¿Cómo, entonces, podemos determinarlos? datos arqueológicos (=?) y los papiros más antiguos", sin mencionar uno solo,
Mediante la observación atenta de ciertos detalles en la obra misma, que excepto el dudoso 7Q5 (p. 57).
inconscientemente, cual huellas digitales, revelan algo del mundo de su 45 Vea al respecto la discusión en el capítulo dedícado a Me, el apartado sobre la
datación.

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACIÓN A LOS EVANGELIOS Los DESTINATARIOS DE LOS EVANGELIOS

Jesús exacta y precisamente hizo, y no es producto de una interpretación nos o a los no creyentes en general. Las pocas copias que se hicieron
de la tradición; por lo tanto, debe tomarse al pie de la letra y -en sintonía fueron preservadas celosamente en las comunidades, especialmente para
con su particular idea de tradición en términos de invariabilidad- debe acep- su lectura pública durante las reuniones comunitarias. El evangelio según
tarse sin variaciones ni adaptaciones a otras culturas o momentos históri- Mateo fue escrito para su comunidad, aquel según Marcos para la suya, y
cos. Es un postulado que para ellos debe aceptarse "sin dudas ni murmura- así los otros dos.
ciones". Pero la afirmación de que los evangelios reportan con fidelidad lo
que Jesús dijo e hizo, es decir la exactitud cronística, se estrella contra las En resumen, los evangelios son documentos histórica y culturalmente
simples observaciones sinópticas que estamos viendo, cuando se compara condicionados, que no fueron escritos para nosotros hoy, diecinueve siglos
un evangelio con otro, se observan sus particulares tendencias, y se les más tarde, sino a sus destinatarios que vivían circunstancias concretas, que
ubica en sus contextos histórico-religiosos. nada tienen que ver con las nuestras. Esto se observa ya en las adaptacio-
nes que los evangelistas hicieron de las tradiciones a sus propias situacio-
nes vitales. Nosotros nos damos cuenta claramente del resultado de este
10. Los destinatarios de los Evangelios hecho cuando, al leerlos, sentimos que estamos entrando en un mundo
diferente al nuestro, que no tocan nuestros problemas e inquietudes, que no
Instintivamente tendemos a acercamos a los evangelios como si éstos emplean nuestras categorías, y que incluso emplean un lenguaje que, cultu-
hubiesen sido escritos para nosotros, o como si sus autores nos hubiesen ralmente, no es el nuestro. En otras palabras, que los evangelios no fueron
tenido en mente. Sin embargo, la realidad es diferente. Los evangelios fueron escritos con nosotros en mente, se observa desde el momento en que nos
escritos para personas bien concretas, que vivieron en un tiempo y un mun- cuesta comprenderlos, y que es necesario escribir introducciones y comen-
do bastante lejano del nuestro. Sus autores estaban inmersos en situaciones tarios a ellos.
vitales concretas y escribieron teniendo en mente las circunstancias, pre-
ocupaciones y necesidades que vivían en aquel entonces, a las cuales res- Puesto que los evangelios no fueron compuestos para nosotros, no pro-
pondieron y que se descubren fácilmente en la obra misma. Recordemos que ducen el mismo efecto que entonces, y no son comprensibles hoy como lo
los evangelios son documentos históricamente situados que respondían a fueron para su auditorio original, al cual se dirigían. Tomemos, por ejemplo,
necesidades de un momento histórico único e irrepetible, y fue a ese momen- el símbolo del "reino de Dios" y las parábolas que se refieren a él. No los
to y a ese auditorio al que se dirigían. Sobre su valor normativo para el comprendemos en sus términos originales, pues provienen de una cultura y
presente volveremos más adelante. un trasfondo diferente del nuestro, y necesitamos que alguien nos explique
y enseñe incluso su sentido y su propósito. Por eso, para comprender los
Cada uno de los evangelios fue escrito tanto para creyentes de una deter- evangelios (al igual que toda la Biblia), tenemos que familiarizamos con esa
minada comunidad, como para los que dudaban y los que simpatizaban con cultura y con esa historia pues su comprensión no es fácil, aunque sepamos
el cristianismo. No fueron escritos para extraños. Esto lo muestran tanto el leer. Para comprenderlos en su intención original, queramos o no, tenemos
propósíto de los evangelistas, como el hecho de que las preocupaciones y necesidad de ayuda y de orientación. Cuanto más familiarizados estemos
problemas, así como el lenguaje y los conceptos que emplearon, conocidos con ellos y su mundo, más nos dirán y mejor los comprenderemos. Para
sólo para un "iniciado", son aquellos propios de la comunidad cristiana. escuchar, comprender y dialogar con los evangelios, somos nosotros quie-
Fueron escritos de la comunidad y para la comunidad. nes tenemos que acercarnos a ellos.

No olvidemos que en aquel entonces no había imprentas, y que no Si bien los evangelistas escribieron directamente para sus respectivas
fueron folletos que se distribuían masivamente para convencer a los paga- comunidades, no consideraron que sus obras se limitaran exclusivamente a
sus auditorios inmediatos. Marcos contemplaba la propagación de su ver-

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LA ETAPA ESCRITA: DE LA PREDICACiÓN A LOS EVANGELIOS

sión del evangelio por todo el mundo, como lo deja entrever al final del relato
de la unción de Jesús en Betania: "Dondequiera que se proclame el evange-
Tercer movimiento
lio en todo el mundo, se hablará también de lo que ésta (la mujer que lo
ungió) ha hecho, en memoria suya" (14,9). Mateo expresó su intención uni- CUESTIONES HERMENÉUTICAS:
versalista al referirse a las persecuciones, en 24, 14: "este evangelio del reino
será predicado en toda la tierra como testimonio para todos los pueblos". A DEAYERAHOY
ello se refiere el mandato último del Resucitado: "Yendo, hagan discípulos a
todas las naciones bautizándolas..." (28, 19s). Si bien se dirigía directamente
a su comunidad, Mateo no limitó su concepto de Iglesia a su comunidad,
sino que se refería al cristianismo como totalidad (16, l8s); las instrucciones H asta ahora h.em.os concentrado nuestra aten.ción en el desarrollo y los
aspectos mas Importantes de la trayectoria que va desde Jesús de
Nazaret hasta la redacción de los evangel ios. Sin embargo, en el transcurso
de Jesús a sus discípulos eran válidas para todas las comunidades de todos
los tiempos. El reino de Dios, como el juicio final, es de alcance universal. de nuestra presentación, posiblemente el lector se habrá planteado pregun-
tas de fondo, más profundas, en torno a la naturaleza de los evangelios. A
Lucas es el evangelista que más consistentemente se refería a un cristia- algunas de éstas volvemos ahora nuestra atención. Trataremos cuestiones
nismo universal, como se observa claramente en su composición de Hechos de no poca importancia para la comprensión de los evangelios como palabra
de los Apóstoles: "serán testigos míos en Jerusalén y en toda Judea y Sama- de Dios expresada en palabras de hombres.
ría y hasta los confines de la tierra" (Hch 1,8); es también el encargo del
Resucitado antes de su ascensión (igualmente Le 24,47: "en su nombre ha-
bía de predicarse la conversión para perdón de los pecados a todas las 1. El problema del lenguaje
naciones"). Lucas mostró una clara preocupación con la tarea misionera, lo
que significa que su evangelio debía servir de estímulo (junto con Hechos) Lo primero que nos sale al encuentro, al tomar contacto con los evange-
para ello. No pretendió suplantar la "narración de las cosas que se han lios, ya sea al leerlos o al escucharlos, es que son textos, formulados en un
cumplido entre nosotros" compuesta por otros, sino más bien componer lenguaje determinado, el de sus escritores. El lenguaje es un medio de comu-
una narración que le permitiese a Teófilo ver "la seguridad de las palabras en nicación, por lo que es necesario y perfectamente justificado su estudio
que ha sido instruido" (1,1-4). Aunque Juan escribió su evangelio pensando desde el punto de vista literario y lingüístico.
casi exclusivamente en su comunidad, mucho más que los demás, dejó entre-
ver que no se restringía a ella, especialmente en el discurso de despedida J.J La comunicación lingütstica
(cap. 13-17), donde destacan las promesas del Paráclito a sus discípulos
(esp. 14,16s.25s; 16,8-11). Los evangelistas estaban conscientes de que la Informaciones, conceptos, ideas, vivencias, etc., se comunican mediante
presencia del Resucitado era la presencia de un Señor universal, no regional. el lenguaje. Este puede ser hablado, escrito, gesticular, u otro. La Buena
Nueva fue comunícada al principio en forma oral, y posteriormente también
Si bien, como hemos visto, los evangelios no fueron directa y específica- en forma escrita. Lo que hemos heredado es su forma escrita, de modo que
mente escritos para nosotros, no por ello tienen nada que decirnos. Los hoy nos hallamos confrontados con textos.
evangelios siguen siendo Palabra de Dios, pero en palabras dichas por hom-
bres concretos (los evangelistas), con todo lo que esto implica para nuestra El lenguaje es esencialmente un sistema de signos; es el medio o vehículo
fe en el acontecimiento-Jesucristo. que nos remite a aquello que quiere SIgnificar. Como todo signo, el lenguaje
apunta a otra cosa, a aquello a lo que nos refiere. Una luz roja en un cruce no

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL PROBLEMA DEL LENGUAJE

es un adorno, sino una señal que por un acuerdo consensual nos da la a menudo difiere entre ellos. Esto se debe al hecho de que la comunicación
orden: "alto, pare". La palabra "mesa" no es un compuesto de cuatro fone- lingüística conlleva una interpretación: el emisor comunica el mensaje de la
mas (m-e-s-a), sino un conjunto de ellos que se refiere a un mueble que todos manera en que él lo ha comprendido y con los términos que él mejor conoce,
conocemos, y empleamos esa palabra cuando nos referimos a ese mueble. y el receptor lo comprende según su interpretación de lo que se le comunica.
Ahora bien, comprender es captar la significación que el emisor desea co- Esto también es parte de nuestra experiencia, y sobre ello ya nos hemos
municar mediante el lenguaje que emplea: "comprendo lo que quiere decir- detenido cuando hablamos de la tradición oral. Lo importante es tomar con-
me". Mientras el símbolo empleado signifique la misma realidad para el emi- ciencia de que es necesario comprender bien lo que el emisor (el evangelista)
sor y el receptor, cumple su función de medio adecuado de comunicación. quiso comunicar, no sea que lo interpretemos incorrectamente, especialmen-
Por eso es posible la comunicación mediante palabras dentro de una misma te por la distancia cultural que nos separa. Ésta es la labor que desempeña el
cultura y con el mismo lenguaje. exegeta, y se encuentra en los comentarios bíblicos.

El lenguaje está culturalmente condicionado. Los signos que lo consti- Por darse mediante signos, la comunicación lingüística ofrece una gama
tuyen cumplen su función como medios adecuados de comunicación dentro de posibles significaciones en tomo a un mismo signo o vocablo: a menos
de la cultura que los ha constituido precisamente como signos convencio- que sea unívoco, presenta una gama de connotaciones. Las diferentes de-
nales. Con el cambio de cultura. o con el transcurrir del tiempo, la significa- notaciones y connotaciones de un vocablo son precisamente las que halla-
ción de estos signos que constituyen el lenguaje suele cambiar. Esto es, mos en los diccionarios. El contexto en el cual se emplea un vocablo, sea el
indudablemente, parte de nuestra experiencia, y es una de las limitaciones literario, cultural o ideológico, determina su significado preciso. El término
del lenguaje convencional-al margen del problema de los idiomas-. El térmi- "Reino de Dios", por ejemplo, es susceptible de varias connotaciones: para
no "burguesía", por ejemplo, en la Edad Media se refería a los habitantes de unos es un mito, para otros una realidad temporal (incluso topográfica), y
la ciudad (burg), pero hoy se refiere a la gente acaudalada. El térm ino "cuer- otros lo entienden en un sentido espiritual. Lo cierto es que este término ni
po" (utilizado por Jesús en la institución de la eucaristía), en el mundo pales- expresa adecuadamente la realidad a la que nos remite, ni la abarca en su
tino se refería a la persona total desde el punto de vista de su comunicabili- totalidad; por ello Jesús lo presentó mediante diferentes parábolas.
dad, pero en el mundo griego (igual que entre nosotros) se refería a la mate-
rialidad: "Esto es mi cuerpo", en labios de Jesús (palestino) significaba "esto Una lectura atenta de los evangelios revela que el lenguaje y las catego-
soy yo en cuanto comunicable", por eso se entregó a sus discípulos bajo la rías que emplearon sus autores, su concepción del mundo, del hombre y de
forma del pan. lo trascendental, no eran los nuestros. La distancia cultural nos resulta bas-
tante evidente; hoy se hubiesen escrito con un lenguaje y en categorías
El hombre se expresa según las concepciones que tiene del mundo, de sí diferentes. No sólo fueron escritos en otro idioma (griego) y con frecuencia
mismo, y de lo trascendental. Aquel que sostiene que el cuerpo es la prisión reflejan un modo de pensar que mezcla lo semítico con lo griego, sino que
del alma (visión platónica), hablará de ello como si se tratase de una realidad incluso las imágenes empleadas provienen de un contexto distante del nues-
indiscutible. En consecuencia, lo primero que es necesario asegurarse, es la tro. ¿Qué significa para el hombre de hoy el término "Reino de Dios", las
comprensión lingüística de aquello que se lee (o escucha). Cuando no se expresiones "hacer la verdad" y "negarse a sí mismo", etc.? ¿Qué le pueden
comprende talo cual término o expresión, especialmente si proviene de otra decir al hombre de la ciudad las imágenes tomadas del campo? ¿Significan lo
cultura, se impone recurrir a un diccionario que explique su significación en mismo para nosotros las imágenes de la Biblia (a menudo con un trasfondo
el contexto de la cultura en que ha sido empleado. veterotestamentario) que para sus destinatarios originales? En síntesis, ¿po-
drán comprenderse los evangelios sin un mínimo de información que nos
Aunque el emisor y el receptor sean coetáneos y participen de una misma sitúe en su mundo, en su contexto cultural?
cultura, empleando un mismo lenguaje, la manera de comprender un mensaje

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CUESTIOI"ES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Er, PROBLEMA DEL LENGUAJE

Los evangelios no son un compendio de ideas o de conceptos. Su len- tienen en sus contextos, queremos detenernos ahora en este importante
guaje no es filosófico ni abstracto, sino más bien concreto y vivencial, con aspecto para la lectura de los evangelios.
abundancia de imágenes y de narraciones. El breve episodio después del
bautismo de Jesús, por ejemplo, según el cual "saliendo de dentro del agua, Existe una estrecha relación significativa entre un texto y sus contextos,
vio los cielos que se desgarraban y al Espíritu como una paloma que bajaba entre ellos el literario. Las palabras suelen darse en frases, las frases en
a él. Yuna voz, de los cielos: 'Tú eres mi hijo amado, en ti me he complacido?' párrafos, y los párrafos en una obra, siendo cada uno el contexto del otro -
(Me 1,1Os), es la manera narrativa e imaginada de decir aquello que en forma la frase es el contexto de la palabra, el párrafo lo es de la frase, etc.- Tene-
conceptualizada equivale a la afirmación que "la misión de Jesús le venía mos, pues, una serie de contextos literarios, desde el más inmediato hasta
del Padre"; por ello se sitúa al inicio de su vída pública y "la voz" es, eviden- los más amplios y totalizantes. Es extremamente importante tener presente
temente, la del Padre. Como se ve en este ejemplo, la comunicación mediante la relación texto-contexto para la correcta interpretación de un pasaje evan-
referencias a realidades concretas y visuales es más fácil de comprender que gélico. Pero lamentablemente se suele olvidar este simple hecho, y así, es
aquella a través de conceptos abstractos, al mismo tiempo que el lenguaje de muy frecuente comprobar que se toman pasajes de la Biblia y se citanfuera
imágenes es más fácil de reinterpretar que el de conceptos. Jesús mismo de su contexto, dándoles un significado que no tienen dentro del esquema,
recurrió con frecuencia a metáforas y parábolas, y los evangelios han preser- mentalidad y cultura en los que fueron escritos. El dicho: "Si tu ojo derecho
vado esa manera de expresarse como algo que le era connatural. La gente te escandaliza, sácatelo y arrójalo de ti; etc.", en sí mismo parece ser un
sencilla, como los niños, comprende por imágenes, no por abstracciones, y mandato o una prescripción. Pero, en el contexto de Mt 5,29 es una exhorta-
fue para ese tipo de gente para quienes Jesús hablaba y los evangelistas ción a no codiciar la mujer del prójimo, y en el contexto de Mt 18,9 el mismo
escribieron. dicho es una exhortación a evitar escandalizar a los miembros más débiles
de la comunidad.
Lamentablemente, por un lado, es común tratar los evangelios como bio-
grafías de Jesús y exposiciones de verdades atemporales. Por otro lado, con El contexto más amplio y totalizante es el evangelio como unidad. Cada
frecuencia se interpreta el lenguaje de imágenes de una manera demasiado evangelio presenta una determinada perspectiva, una teología y cristología
literal, sin estar conscientes que es aquél propio de otra cultura: se leen los propias, de modo que cada perícopa (dicho o relato) hay que entenderla
evangelios (y la Biblía en general) como si hubiesen sido escritos aquí y dentro del contexto del evangelio donde se encuentra: ¿qué quiso comuni-
ahora. Los evangelistas, como Jesús, emplearon el lenguaje convencional car Mateo (Marcos, Lucas, o Juan, según sea el caso) en esta perícopa?
de sus tiempos, pues sólo así podían comunicarse con sus respectivos audi- ¿Cómo la comprendió él? Además, el evangelista adoptó un cierto orden en
torios. la composición de su obra: puso las perícopas en una determinada secuen-
cia, a menudo diferente de otro evangelista, no por casualidad, sino porque
1.2 Texto y contexto el escritor quería que el texto o perícopa en cuestión fuese comprendido
dentro de ese contexto.
El término "infierno" connota sufrimiento, negación, desgracia, pérdida,
etc. El contexto en el cual se emplee determinará la connotación que se le De lo hasta ahora expuesto, se podrá tener una idea de una parte del
deba atribuir: "esto es un infierno", "cuesta un infierno de plata", "vive en problema lingüístico-comunicativo que presentan los evangelios (y la Biblia
los quintos infiernos". Hemos hablado anteriormente del contexto cultural en general). Su lenguaje tiene que ser comprendido como lo que es, como
dentro del cual se emplea el lenguaje, y en el cual se debe comprender al medio de comunicación. Si no se entiende bien el lenguaje, mal se podrá
escritor. Puesto que es muy frecuente leer textos bíblicos desencarnados de comprender el mensaje.
sus contextos literarios, lo que permite darles significados otros que los que

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CUESTIONES IIERMENÉUTICAS: DE AYER A 1I0Y EL PROBLEMA DEL LENGUAJE

nuestro mundo, de modo que hablen, sean auténticamente "palabra de


EMISOR - - - - - ---. LENGUAJE - - - - - ---. MENSAJE Dios", expresada en palabras de hombres, como lo fue en su origen. Sólo así
podremos escuchar al autor a través de su texto, y no hacerle decir lo que
queremos que nos diga proyectándole nuestros prejuicios, como sucede
El problema lingüístico no se resuelve totalmente ofreciendo traduccio- entre los fundamentalistas. Pero, -se objetará-, los evangelios fueron escri-
nes que empleen equivalentes modernos a giros antiguos, si bien pueden tos para todo hombre de buena voluntad, no sólo para unos cuantos selec-
ser una ayuda, pues lo que está en juego es la cosmovisión de una determi- tos, ni para que se apropiasen de ellos los exegetas. Cierto. Pero su carácter
nada cultura lejana y antigua. de documentos situados en un momento históricamente determinado, con
todo lo que ello implica en términos de condicionamientos y limitaciones, así
Dado que el lenguaje es tan sólo un medio, la comunicación (la finalidad como de riquezas, establece una distancia entre ellos y nosotros, y depende
del lenguaje) se obtendrá cuando, pasando a través del lenguaje mismo, de nosotros acortarla. Sobre este problema y los niveles de lectura y com-
logremos comprender las realidades y vivencias que el autor pretendía trans- prensión de los evangelios, retomaremos detenidamente más adelante.
mitir. Tengamos presente que, anterior a un texto escrito hubo un pre-texto,
que es el "texto" en la vida, lo vivido. El escrito es testimonio de ese otro 1.3 Mito y realidad
"texto" anterior a él, que es la realidad o la vivencia acerca de la cual se
escribió. Volviendo a los evangelios, la tradición oral precedió a la puesta El problema de la presencia de "mitos" y de un lenguaje "mitológico" en
por escrito, y la tradición oral hablaba de realidades vividas, sea por Jesús de los evangelios (yen la Biblia en general), así como la necesidad de "desmiti-
Nazaret o por sus discípulos, incluso más allá de la Resurrección. Los evan- ficarlos", se ha planteado seriamente desde principios del siglo XX. Esta
gelios, como he insistido, son testimonios (textos) de vivencias de fe (pre- preocupación suele asociarse al nombre de su mayor expositor, el exegeta
textos). Las tradiciones orales, fuente de los evangelios, fueron tomando alemán RudolfBultmann (1884-1976). ¿Cuál es el problema y cuál su verdad?
forma según las situaciones vitales a las que respondían. Toda tradición es
inseparable de la vida misma; la tradición le da expresión comunicativa a las En el habla popular, el término "mito" se aplica a todo aquello que se
vivencias, y éstas le dan forma a las tradiciones. La puesta por escrito no es circunscribe a lo fantástico, la ficción o la fábula, producto de la imaginación
más que la cristalización o congelación de un momento dado (y para ese creadora o proyección de ésta, generalmente haciendo hincapié en la inter-
momento) de la tradición oral y vivida. vención de seres y acontecimientos sobrenaturales. Sin embargo, en el cam-
po bíblico, así como en la teología, la antropología, la literatura y la filosofía,
el término "mito" se aplica al modo de hablar de experiencias de realidades
Vivencia- - ---'tradición oral- - -'fijación escrita- - -'mensaje existenciales y trascendentales en un lenguaje esencialmente simbólico y
pre-texto texto analógico, generalmente producto de la reflexión no-científica. La explica-
ción de la esquizofrenia como posesión demoníaca, por ejemplo, es en este
sentido, mitológica.
De lo escuetamente dicho, surge la ineludible necesidad de familiarizarse
tanto con el texto como con el pre-texto y sus condicionamientos, con la El mito como tal es un relato, producto de una concepción o una cosmo-
cosmovisión y la cultura en la que se desenvolvieron y comunicaron, con el visión mitológica. Responde a la necesidad de dar expresión comunicativa a
lenguaje que emplearon (modos de expresarse) y los contextos en los que se las experiencias, vivencias e intuiciones de situaciones cuyas causas u orí-
sitúan. Dicho con otras palabras: para comprender los evangelios, hay que genes se encuentran (supuestamente) fuera de este mundo, en el mundo de
empezar por "transportarse" al mundo de sus redactores. Tan sólo cuando lo sobrenatural. En el relato mítico -producto de una cosmovisión primitiva-
se logre dar ese primer paso, se podrá "traducir" o transportar los textos a intervienen generalmente fuerzas, poderes y/o seres que no son de este

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A IIOY EL PROlJLEMA DEL LENGUAJE

mundo: espíritus, dioses, demonios. En el mito se habla de realidades signi- influencia de la manera de hablar y de pensar de esa época -piénsese en la
ficativas para el hombre que se sitúan más allá de las limitaciones de su mitología religiosa en el mundo grecorromano y en la herencia cananea y
humanidad y que intentan explicarlas -situadas en un pasado remoto, en un mesopotámica presente en la literatura judía, incluida la apocalíptica-o
futuro lejano (los orígenes de algo o su destino final), o en un "lugar" no
accesible al hombre (cielos, infierno )~. Los mitos y las expresiones míticas están culturalmente condicionados,
como lo están las concepciones del hombre y del cosmos (incluyendo el
Las realidades de las que se habla en los mitos se expresan por medio de ámbito de lo divino) y, en consecuencia, las imágenes y símbolos con los
imágenes y símbolos, tomados de realidades que le son familiares al hombre; que se expresan. Hablan de Dios en términos antropomórficos (ve, habla, se
del mundo empírico y objetivo. El mito se expresa en términos no-conceptua- encoleriza o compadece), y del mal en términos de personajes malignos (de-
les; no emplea un lenguaje abstracto, sino visual, similar al de los cuentos monios) que se representan de diversas maneras. Cuando en el mundo bíbli-
(por eso se suelen confundir). Ahora bien, el modo de hablar en imágenes co se relataba un mito, o se empleaba un concepto mítico (¡que no se llamaba
(que forman el relato mítico) para expresar una realidad que es de otro modo así!), el que lo hacía estaba convencido que aquello de lo que hablaba era
inexpresable -r-O difícilmente expresable, aparte del lenguaje filosófico-, se una realidad indiscutible. El cielo "arriba" era tenido por la morada o el lugar
denomina mitológico. Es así que en la Biblia se habla de Dios utilizando donde habita Dios, con su corte celestial, de modo que la Encarnación era
imágenes de nuestro mundo: padre, rey, juez, que habla, actúa, ve, se enco- considerada corno un indiscutible descenso, y la glorificación como un as-
leriza, etc. Como sus contemporáneos, Jesús habló frecuentemente en imá- censo al cielo. Obviamente, estas convicciones se debían a los conocimien-
genes y símbolos míticos, por ejemplo al referirse al reino de Dios, al infierno, tos pre-científicos y a las ideas pre-filosóficas propios de aquella época.
al juicio final. Ese modo de hablar se denomina lenguaje mitológico, por ser
típico de los mitos. Se trata, pues, de un modo de hablar de lo meta-humano Si hemos de hallar algún valor en los mitos y en las expresiones míticas,
en términos tomados de este mundo, de lo divino en términos humanos, del tenemos que fijar nuestra atención en el valor significativo de las imágenes,
"otro lado" en términos de "este lado". Esto obedece a una necesidad fun- los símbolos y las expresiones empleados, es decir, tenemos que situamos
damental de comunicación: ¿cómo si no, hablar de esas realidades? detrás de ellos y descubrir la realidad a la que nos remiten. El "cielo" como
lugar de residencia de Dios, por ejemplo, remite a la realidad de un modo de
Es necesario recordar que el mito es producto de conceptos arcaicos. Una existir libre de las limitaciones de la existencia humana, infinitamente feliz (en
cosa es el mito, y otra el lenguaje mitológico -que se puede tomar prestado, sin oposición al infierno) y que domina la tierra (está arriba, no debajo de ella).
por eso ser empleado para referirse a un mito-. Un mito como tal es un relato,
por ejemplo el de la creación y el del paraíso en Génesis. Un concepto mítico no Debido a las limitaciones en los conocimientos que se tenían en los
necesariamente constituye un mito, por ejemplo, la idea de que la epilepsia es tiempos bíblicos sobre el mundo, el hombre y la trascendencia, los concep-
producida por posesión demoníaca (es una idea, no un relato), como leemos en tos y las expresiones míticas con las que el hombre se comunicaba en mu-
Me 9,17-27' en cierta ocasión le trajeron a Jesús para que curara a unjoven "que chos casos se pueden traducir en términos que son concordes con nues-
está poseído de un espíritu mudo; y cuando se apodera de él lo tira por tierra, y tros conocimientos y que expresan la realidad profunda a la que se referían.
el niño echa espumarajos y rechina los dientes, y se queda rígido", mal que lo Las imágenes que constituyen el relato del juicio final en Mt 25,31-46 refle-
aquejaba "desde la infancia"; traído ante Jesús "inmediatamente el espíritu jan una visión mítica del "más allá" y por lo tanto no deben tomarse como
agitó al muchacho con violentas convulsiones, el cual cayendo por tierra se descripciones de aquello que realmente sucederá aquel "día". Sin embargo,
revolcaba echando espumarajos". este relato se refiere a una realidad significativa' habrá un encuentro defini-
tivo con Dios, a otro nivel que el nuestro actual, y pasaremos a un modo de
Si bien en los evangelios no hay mitos como tales, sí encontramos con- existencia irreversible que está estrechamente relacionado con nuestra con-
ceptos miticos y el empleo de un lenguaje mitológico, debidos a la natural

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A HOY EL PROBLEMA DEL LENGUAJE

ducta en la vida terrena -ésta es la esencia de lo significado y aceptado por to es una retroproyección. Por eso se destaca que Pedro no sabía lo que
lafe-. decía, y el relato concluye con el comentario de que Jesús les prohibió
contárselo a nadie "hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los
Ante un mito o una expresión mítica, hay que preguntarse por sufunción muertos" (Mc 9,9).
significativa, por aquello a lo que nos remite (¿de qué se habla?), no por su
veracidad histórica o científica. El lenguaje mitológico (y los mitos mismos) Cuando el lenguaje mitológico se convierte en extraño e incomprensible,
es una manera de expresar realidades más profundas, existencialmente más cuando las concepciones del hombre y el cosmos cambian, y cuando se
pertinentes y significativas para el hombre, que aquellas captadas por la arriesga confundir lo que es lenguaje simbólico con realidad, entonces se
ciencia y la lógica. Por eso, su verdad es de orden existencial, no científico. hace necesaria una re-interpretación de aquello que mediante el mito o el
lenguaje mitológico se quería decir. Este proceso necesario de reinterpreta-
Los mitos y el empleo del lenguaje y de conceptos mitológicos son más ción, que se conoce como "desmitificación", tiene la finalidad de hacer com-
frecuentes en el campo de lo religioso que en cualquier otro. Esto se debe a prensible y comunicable para el hombre de hoy la significación que origi-
que lo divino y el "más allá" es difícilmente descriptible de otra manera, y la nalmente proponía la expresión mítica, pero que por razones histórico-cultu-
fe no es fácilmente comunicable de otro modo. El lenguaje mitológico es rales ya no significa -e inclusive se interpreta literalmente-. Desmitificar,
inevitable desde el momento en que se desea comunicar lo trascendental, entonces, significa procurar comprender la realidad a la cual los símbolos e
especialmente a los no intelectuales (sin recurrir a términos filosóficos abs- imágenes empleados remitían, para luego otorgarle significado a esa misma
tractos), puesto que nuestro lenguaje común proviene del mundo de nues- realidad profunda en términos comprensibles al hombre de hoy. Desmitificar
tras experiencias sensibles, especialmente visuales. ¿Cómo comunicar y com- no significa por tanto eliminar el relato mítico, sino cambiarle de ropaje:
partir la experiencia del encuentro con el Señor resucitado, por ejemplo, si no desnudarlo del ropaje mítico con el cual ha sido preservado para descubrir la
es con el lenguaje mitológico que hallamos en los evangelios? Esos relatos realidad que encierra, y revestirlo con uno tomado del ajuar contemporáneo.
remiten a una realidad de fe que en sí no se puede definir ni circunscribir a lo Esto, evidentemente, es un proceso que constantemente tendrá que repetir-
sensitivo, pero que es significativa y pertinente para el hombre -que con- se si la expresión mítica ha de seguir hablando, y no convertirse en letra
cierne a su existencia ya su destino, pero que no es de conocimiento empí- muerta. Por eso, mejor sería hablar de re-mitización. Puesto esquemática-
rico o sensible-, a saber, lo que Dios llevó a cabo en la persona de Jesús, mente:
resucitándolo de la muerte. La realidad es que Jesús está vivo y se dio a
conocer a sus discípulos de una manera indescriptible. Pablo, que también
fue testigo de que Jesús resucitó, nunca intentó en sus cartas describir sus
encuentros o experiencias, limitándose a mencionarlos (cf. ICor 15,8; Gál expresión
1,15s). El significado mismo del acontecimiento-Jesucristo es expresado en mítica
términos míticos, entretejidos con los relatos de los evangelios, pues en este
tipo de lenguaje las imágenes son tomadas de nuestro mundo, y su visión o (3)
concepto del "más allá" está culturalmente condicionado, inclusive influen- remitizada o
ciado por otros mitos ya existentes. conceptual izada

La verdad de que el acontecimiento-Jesucristo no se puede comprender


si no es a partir de su Resurrección (y la fe que de allí nació), fue expresada En la Biblia, la desmitificación será más o menos radical, dependiendo del
por medio del relato de la Transfiguración, cuyo lenguaje es mitológico. La mayor o menor cambio que sea necesario. Ciertas concepciones míticas ne-
Transfiguración es la Resurrección (Jesús glorioso) por anticipado; el rela- cesariamente son abandonadas, dando lugar a la desmitologización. Así,

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES

por ejemplo, hemos abandonado la concepción tripartita del cosmos (con un 2. El texto y las traducciones
cielo arriba y abismos infernales abajo), la asignación de males de tipo psí-
quico o neurológico a posesiones demoníacas, etc. El relato de la Ascensión No pocas veces se discute sobre el texto original y con frecuencia las
refleja la concepción tripartita del cosmos, con el cielo arriba (la residencia de personas se sienten perplejas ante la cantidad y variedad de traducciones
Dios), y emplea un lenguaje mitológico (por ejemplo: "fue elevado y una que existen en nuestro idioma. Ambos son problemas relacionados. Su im-
nube lo ocultó", Hch 1,9) tomado del judaísmo (la ascensión de Enoc y de portancia se pone de manifiesto cuando se discute acerca del significado de
Moisés, el rapto de Elías, etc.). Sin embargo, la realidad a la cual este relato algún término clave que es traducido de una o de otra manera según la
apunta, la ausencia física de Jesús de nuestro mundo y su existencia real versión que se lea. Veamos brevemente el problema más de cerca.
como meta-humano, como ser divino, es su significación válida: es eso lo
que, mediante ese relato mítico, se quiso comunicar]. El texto

Algunos estudiosos han propuesto desmitificar, especialmente el Nueve Lamentablemente, no poseemos ningún manuscrito original (autógrafo)
Testamento, cambiando el lenguaje de imágenes por el conceptual, en el que de ninguno de los escritos del Nuevo Testamento. Lo que poseemos es una
predomine el lenguaje filosófico, especialmente el del existencialismo de cantidad abundante de copias, de las cuales la gran mayoría son copias de
Heidegger (por ejemplo: Bultmann). El pecado por ejemplo, no es entendido copias]. De los manuscritos conocidos, el más antiguo es el Papiro de Man-
como una ofensa a Dios, sino como la existencia inauténtica, el hecho de chester n. 52 (P52), que data del año 130 aproximadamente. Se trata de un
someterse a la creación en lugar de al Creador; el demonio sería "la dictadura pequeño fragmento del evangelio según Juan (18,31-33.37-38). Cuatro papi-
del hombre mismo" que optó contra Dios, y no una fuerza o un ser ajeno al ros datan de fines del siglo segundo; una veintena del siglo tercero, y otros
hombre. La conversión del lenguaje mitológico en filosófico abstracto tiene tantos del siglo cuarto. Los papiros que se han encontrado provienen todos
sus limitaciones y sus peligros; arriesga convertir la fe en ideología y deshis- de lugares donde las condiciones climatológicas eran favorables (calor seco),
torizar el acontecimiento-Jesucristo, además de hacerlo comprensible sólo a casi todos en Egipto". Las copias más antiguas fueron hechas en papiro,
los intelectuales. Pero tiene la ventaja de proteger de la tentación delliteralis- material proveniente de la planta llamada "papyrus", que abunda en el Nilo.
mo al que no dejamos de estar proclives en la lectura de conceptos mitológi- Si bien también se utilizó el cuero, este material se descompone con más
cos -jY a crear otros tantos más basados en ellos!-. Por otro lado. la traduc- facilidad; las copias que poseemos en cuero son todas tardías, del siglo
ción del lenguaje mitológico al filosófico hace menos comunicable su signi- cuarto d.C. en adelante. La cantidad de copias de escritos del NT que posee-
ficado a la gente sencilla. El lenguaje de imágenes es comprensible a todos, mos asciende al sorprendente orden de cinco mil, ciertamente no todas de
por eso es el predominante en la Biblia". igual valor textual.

Antigüedad no necesariamente es garantía de fidelidad al texto original.


En efecto, en el proceso de hacer una copia, como se podrá fácilmente com-
La ascensión de Jesús es realidad en cuanto paso de las coordenadas materiales
prender, el copista ha podido incurrir en una serie de errores, de los cuales no
del mundo a la dimensión propia de Dios. Tomarla literalmente es confundir
lenguaje(ascensión)con realidad(fin de la presencia Iísica). Desdeel momentoen
que murió, .Jesús ya no estaba sujeto a las coordenadas espacio-temporales. Vea VeaA. Piñero - J. Peláez, El Nuevo Testamento. Introducción al estudio de los
el sencillo pero instructivo estudio sobre la Ascensión, y otros pasajes del N.T.. primeros escritos cristianos, Córdoba, 1995, cap. 2: El texto.
en V VAA. Exégesis bíblica, Ed. Paulinas, 1979. Famosos son los documentos de Qumrán, en el Mar Muerto, escritos en papiro,
El lector interesado en profundizar sobre esto, puede referirse, entre otros estu- en cuero, e inclusive en láminas de cobre, que se preservaron por la misma razón:
dios, a aquel de A. Salas, Mito y desmitificación en el Nuevo Testamento. Madrid. clima seco y caluroso. En cambio, no se han encontrado en Jerusalén, o enAtenas
1971. o Roma.

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EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY

siempre estaba consciente: saltos de una línea a otra, omisión de palabras, aquel que se aboque al trabajo de traducción. Aquí tenemos un factor que
lectura errada del texto base, errores gramaticales debidos al cansancio, a la puede explicar ciertas diferencias en las traducciones que existen, al preferir-
distracción, o a conjeturas. A todo ello se suma el hecho que algunos copis- se una lectura sobre otra, como es el caso del añadido "porque tuyo es el
tas introdujeron cambios intencionales por una variedad de posibles razo- reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén" en Mt 6,13, en la
nes: mejoras estilísticas, correcciones, añadiduras o expurgaciones debidas versión Dios llega al Hombre (2" edición), que efectivamente se encuentra
a razones doctrinales, etc. Una copia hecha en base a un texto que ya ha sido en algunos manuscritos. Muchos ejemplos de variantes se podrán encon-
alterado, fácilmente produce más alteraciones, y así sucesivamente. Al to- trar en las notas al pie de página de la Biblia de Jerusalén, entre otras. Los
marse en cuenta todos los manuscritos importantes y fidedignos, se obtiene Testigos de Jehová, en su pretensión de poseer la única traducción correcta,
una cantidad sorprendente de variantes de un mismo texto. Muchas de hacen mucho hincapié en la cuestión de los manuscritos "originales", razón
éstas son fácilmente descartables al detectarse sin dificultad cuáles son las por la que rechazan como equivocadas todas las otras traducciones'.
variantes debidas a errores o a cambios introducidos por el copista. A esto
hay que añadir que, por un lado, en la antigüedad el griego se escribía sin Las traducciones
separación entre palabras y sin signos de puntuación, y que, por otro lado,
algunos manuscritos antiguos son traducciones del griego al copto, al arme- El idioma que hablaban Jesús y sus discípulos fue el arameo, pero la
nio, al latín o al siríaco. lengua en que se escribieron los evangelios fue el griego popular (koiné).
Los evangelios fueron escritos para auditorios de lengua griega, y no pocas
tradiciones se originaron también en griego. Al extenderse la predicación

<
M3: "Cristo Hijo de Dios" fuera de Judea, las tradiciones de origen arameo fueron traducidas lingüísti-
M]: "Cristo Hijo de Dios" camente y en términos de categorías griegas. Sin embargo, en los evangelios
/ M4: "Cristo Hijo del Señor" todavía se observan expresiones, giros y construcciones que no son propia-
Mcl,] mente griegas, sino semíticas; por ejemplo, "el reino de los cielos" (en lugar
de "de Dios"), "el que hace la verdad" (Jn 3,21). Tanto la traducción como la
-, <M5:"cristo"
M2: "Cristo Hijo del Señor" reformulación en griego de tradiciones arameas, fue más que un simple "tra-
M6: omite todo bajo de diccionario", Toda traducción conlleva modificaciones tanto de or-
\.. ) \.'- ~ 1 den lingüístico como conceptual. Cada idioma tiene su riqueza de giros y
V V
Perdidos ¿Cuál de estos cuatro preser- expresiones propios, de términos con matices exclusivos. Cada idioma es
vó el texto autógrafo de expresión lingüística de un cierto modo de concebir y evaluar al hombre ya
Mc I,I? su mundo. Por ello, cuando interviene la necesidad de adaptar un mensaje a
otra mentalidad y cosrnovisión, surgen alteraciones con respecto al original,
tanto en lo lingüístico como en lo conceptual. Es lo que sucedió cuando
La crítica textual es la ciencia que, mediante una metodología y criterios
probatorios, busca recomponer, en la medida de lo posible, la lectura del Es notorio que los mismos Testigos de Jehová han revisado repetidas veces la
texto original. Si bien se ha establecido un texto que tiene un alto grado de traducción que presentan como única correcta. Compare su versión Traducción
probabilidad de corresponder al original autógrafo, quedan cierto número de del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras de 1967, con aquella "revisada
pasajes cuya lectura es conjetural. El exegeta, quien trabaja en base al texto basada en la versión de 1984 en inglés(! !) ... " publicada en 1987. Las variantes
griego, antes de proceder al estudio del contenido de un pasaje, se ve obli- que escogen se guían por sus doctrinas, y NO por la crítica textual como dicta el
gado a considerar seriamente las variantes más importantes ya determinar trabajo científico y está publicado en las versiones en lengua hebrea (Biblia
cuál es, en su opinión, la lectura más probable. Otro tanto tendrá que hacer Hebraica Stuttgartensia) y griega (Nestlé, Aland et al.),

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL TEXTO Y LAS TRADUCCIONES

Pablo predicó el evangelio entre los griegos. Más aún, cuando no se com- un texto literal, que es útil para el estudio. Entre éstas están las traducciones
prende bien el original, por falta de familiaridad con el idioma o sus concep- de Bover-Cantera, de Serafín Ausejo, y de Reina- Valera. Ciertas traduccio-
tos y cosmovisión, se arriesga oscurecer o incluso cambiar su sentido origi- nes intentan preservar la cadencia, sonoridad y significación conceptual del
nal. Cuanto más remoto y ajeno es el original al mundo del receptor, más texto original. de modo que produzca en la medida de lo posible, el mismo
susceptible es de alteraciones e inclusive de transformaciones significati- efecto que originalmente produjo en sus destinatarios inmediatos, sin ser
vas. Este es uno de los problemas de toda traducción de escritos tan anti- rígidamente literales. Tal ha sido el monumental esfuerzo del equipo dirigido
guos como los de la Biblia. A pesar de los esfuerzos que se hagan, toda por L. Alonso Schokel, en su edición de la Nueva Biblia Española. Las
traducción será siempre un alejamiento del pensamiento, el dinamismo y las conocidas traducciones de Nácar-Colunga y del equipo de la Biblia de Jeru-
riquezas originales, incluso del sabor y el impacto original; el texto habla salén, se sitúan entre los dos últimos tipos de traducciones.
entre líneas, "se deja sentir". De aquí el conocido dicho "traduttore, tradi-
tare" (el traductor es un traidor). A fin de ilustrar las diferencias en traducciones, baste como ejemplo el
texto de Mt 5,32:
Toda traducción es, en mayor o menor grado, una interpretación. Por un
lado, el original es comprendido bajo la influencia de una serie de supuestos BIBLIA LATINOAMERICANA:
por parte del receptor. Por otro lado, no pocas expresiones y términos son "El que despida a su mujer
susceptibles de varias posibles traducciones, e incluso de ser comprendi- -fuera del caso de infidelidad-
dos en más de un sentido. Así, por ejemplo, mientras que en Le 11,3 leemos la empuja al adulterio"
"nuestro pan cotidiano danos cada día", una referencia al pan material, en
Mt 6,11 leemos "nuestro pan cotidiano danos hoy", que se refiere al pan DIOS LLEGA AL HOMBRE:
escatológico, de vida. El término arameo 'bd puede significar "obras", "hi- "Si un hombre se divorcia de su esposa,
jos", y "siervos". En Mt 11,19 Y Le 7,35 hallamos dos de estos sentidos a no ser por motivo de inmoralidad sexual,
empleados en griego por el mismo término original: "ha sido justificada la la pone en peligro de cometer adulterio"
sabiduría por las obras/los hijos de ella". Ante una variedad de posibles
traducciones, el traductor escoge aquella que en su opinión considera más BIBLIA DE AMERICA:
acertada, pero su opinión puede ser orientada por supuestos e intereses de "Todo el que se separa de su mujer,
diversa índole, ya sean ideológicos, teológicos, dogmáticos, u otros. El im- salvo en caso de unión ilegítima,
portante término griego dikaiosune, por ejemplo, ha sido traducido por jus- la expone a cometer adulterio"
tificación, liberación, salvación, términos que no son exactamente equiva-
lentes. BOVER-eANTERA:
"El que despidiere a su mujer,
Algunas personas se quedan perplejas ante la cantidad de traducciones excepto el caso de fornicación
castellanas existentes. La explicación de este fenómeno es fácil de compren- la hace cometer adulterio"
der a la luz de lo que he expuesto: cuestión de manuscritos, de léxico y
lenguaje, de pre-juicios. Algunas traducciones buscan ofrecer un texto lin- REINA-VALERA:
güísticamente asequible, fácil de leer, con un vocabulario sencillo. Tal es el "El que repudia a su mujer,
caso de la Biblia Latinoamericana, la versión Dios llega al Hombre, la a no ser por causa defornicacián,
Biblia de América y la Biblia de nuestro pueblo. Otras traducciones se hace que ella adultere"
proponen ser lo más fieles posible a las formulaciones originales, ofreciendo

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY LA IGLESIA Y LOS EVANGELIOS

NUEVA BIBLIA ESPAÑOLA 3. La Iglesia y los evangelios


"Todo el que despide a su mujer,
fuera el caso de unión ilegal, La Iglesia existió antes que los evangelios. La Iglesia, comunidad de
la lleva al adulterio" creyentes, se constituyó en base a la fe que expresaba el kerigma primitivo,
yen torno a la persona de Jesús el Cristo, a quien se predicaba. No se puede
NACAR-COLUNGA hablar de Iglesia, es decir, de una comunidad de creyentes, si no es en base
"Quien repudia a su mujer a aquello que los reunió: la fe en el Resucitado, que se originó en los encuen-
-excepto el caso de fornicacion- tros que algunos tuvieron con el que había sido crucificado y ahora se
la expone al adulterio" manifestaba vivo. Hay una simultaneidad entre la constitución de la comuni-
dad de creyentes y la predicación del evangelio: Cristo los reunía y su fe en
BIBLIA DE JERUSALÉN: él era proclamada.
"Todo el que repudia a su mujer,
excepto el caso de fornicación, En los evangelios canónicos hallamos la predicación y las enseñanzas de
la hace ser adúltera" la Iglesia, tal como se realizaba en esas cuatro comunidades. Pero también
hallamos en ellos las preocupaciones, vicisitudes, inquietudes y problemas
Se trata de un texto cuya importancia está demás subrayar. En las diver- que se vivían en esas comunidades, tanto entre sus miembros como en sus
sas traducciones se observan dos importantes diferencias: la excepción que relaciones con el mundo ajeno a ellas. Por eso, los evangelios son a la vez
permite el divorcio (infidelidades, inmoralidad/fornicación, unión ilegítima/ testimonios de laje de esas comunidades y de lo que significaba vivir esa fe
ilegal) y el efecto que pueda tener para la divorciada (la hace cometer adulte- concretamente; son testimonios deje vivida y expresiones defecomparti-
rio, la expone al adulterio). ¿A qué se deben estas diferencias? da. Los evangelios son, pues, más que simplemente textos acerca de Jesús.
Los evangelios, que se fundamentan en el evangelio único (expresado se-
Algunas traducciones son defectuosas, ya sea por no haberse traducido gún cuatro vivencias diferentes), son los testimonios más cercanos a los
de las lenguas originales sino de la traducción latina (Vulgata), por ser clara- orígenes mismos de la Iglesia; en cierto sentido son sus actas de fundación.
mente tendenciosas, como es aquella de los Testigos de Jehová (Traduc-
ción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras), o por ser una paráfrasis En cuanto documentos históricos, los evangelios son posesión de la
marcada por supuestos dogmáticos, como es el caso del Nuevo Testamento Iglesia: surgieron de ella y fueron escritos dentro de ella. En cuanto testimo-
"traducido" por C. Ballester (además de basarse en la Vulgata y no el griego). nios de fe.justifican la razón de ser de la Iglesia y dan sentido a su existencía:
fueron escritos primordialmente para comunidades de creyentes. En cuanto
¿Cómo decidir qué traducción es "buena" o recomendable? Hoy no pue- testimonios de vida, son productos de la fe vivida dentro de una comunidad
de partirse del supuesto que una "traducción protestante" no es recomen- humana y son orientaciones para esa vida.
dable para un católico, excepto para el caso de aquella de los Testigos de
Jehová. Hay traducciones protestantes que son lingüísticamente superiores Los evangelios fueron escritos, pues, en la Iglesia y para ella. Por eso,
y más fieles al texto de base establecido que algunas católicas. Lo decisivo para comprenderlos adecuadamente hay que acercarse a ellos dentro del
es que se mantengan fieles al texto original (hebreo y griego, no latino) marco de la comunidad de creyentes, no al margen de ella. Sólo viviendo
establecido por la crítica textual. Todas las traducciones antes destacadas unidos a la comunidad de creyentes, y leyendo y escuchando los evange-
son buenas para la meditación y reflexión, pero no todas son de igual valor lios en Iglesia, podrán ser apreciados en su plenitud, puesto que sólo vivien-
para el estudio bíblico. N inguna traducción es perfecta. Toda traducción do una experiencia de vida comunitaria se podrán comprender documentos
tiene sus limitaciones y ninguna podrá sustituir al original griego (o hebreo).

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CUlSTIONES JIERMlNÉlITICAS: DE AYER A HOY LA IGLESIA Y LOS EVANGELIOS

que provienen de una tal experiencia; no fueron escritos para ser leídos por pelación, un camino y una orientación indispensable e insustituible para
individuos aislados. Visto desde otro ángulo, los evangelios no se podrán ella, es decir, para toda la comunidad de creyentes. El lugar privilegiado que
comprender si no son leídos o escuchados desde la fe -fueron escritos ocupan se debe al simple hecho de que éstos nos refieren directamente, a
desde la fe y son testimonios de ella-, yeso de por sí implica su comprensión través del testimonio apostólico que encierran, a la persona de Cristo mismo.
en Iglesia, dentro de la comunidad de aquellos que profesan su fe en ese
mismo Señor que los une y reúne. No debe extrañamos, pues, que la lectura Los otros escritos del NT son relativos con respecto a los evangelios por
de los evangelios ocupe un lugar privilegiado en la celebración de la eucaris- cuanto, por un lado, presuponen de sus destinatarios el conocimiento de los
tía y en tantas otras celebraciones litúrgicas y reuniones comunitarias. principales rasgos del acontecimiento-Jesucristo y su significación, y por
otro lado estos escritos complementan dentro del canon lo que exponen los
La Iglesia está al servicio de la Palabra de Dios (D V 10). Por un lado, la evangelios explicitando ciertos aspectos de la Buena Nueva y de sus impli-
misión de la comunidad de creyentes es evangelizar, testimoniando y com- caciones y exigencias para la vida concreta.
partiendo su fe con todos los hombres, a ejemplo de Jesús y sus primeros
discípulos. Para asegurar su fidelidad a esta misión y su contenido, tiene que En Hechos de los Apóstoles, mediante la forma externa de la historia
referirse siempre a los evangelios, escucharlos y dejarse guiar, interpelar y (parcial) de los orígenes y la expansión de la Iglesia, Lucas presentó un
cuestionar por ellos". cuadro actualizado y paradigmático de las grandes interrogantes y proble-
mas planteados en su comunidad. Hechos -donde Pedro y Pablo (los perso-
Vistos desde hoy, la Iglesia es posterior a los evangelios, que pennane- najes en quienes se centra) hablan el mismo lenguaje, el de Lucas-, tenía por
cen como su insustituible punto de referencia crítica. Los evangelios de finalidad presentar tanto una síntesis del contenido de la fe cristiana (me-
hecho median entre nosotros y los testimonios apostólicos, de los cuales la diante los múltiples discursos apostólicos que incluye), anteriormente ex-
Iglesia se considera heredera y continuadora. Los evangelios son testimo- puesta por Lucas en su evangelio, como la significación comunitaria de esta
nios de la Iglesia naciente, de la cual los cristianos nos decimos herederos fe (modelada en el ideal de la iglesia primitiva), y la exigencia evangelizadora
solidarios. Por tanto, para ser fieles a su proyecto y proyección, es necesario y misionera que de ella se desprende (que es evidente por la concentración
estar en constante diálogo, a la escucha de sus orígenes, de ese Señor que a en la actividad misionera de los primeros cristianos). Hechos saca a relucir,
través de los evangelios nos guía, no sea que nos desviemos .... Por eso no por medio de modelos, las implicaciones de la Buena Nueva para la Iglesia:
hablan sobre Jesucristo, sino que él mismo habla en ellos, en un estilo direc- ce ••• serán testigos míos en Jerusalén y en toda Judea y Samaría y hasta los

to e interpelante. Por otro lado, dialécticamente, la Iglesia está llamada a confines de la tierra" (1,8).
interpretar los evangelios, pues surgieron de ella, fueron escritos para ella, y
el Señor está presente en ella con su Espíritu. fue la Iglesia la que reunió los Las Cartas son en su mayoría escritos circunstanciales, dirigidos a co-
escritos que constituyen el "canon del Nuevo Testamento", reconociendo munidar'es ya formadas, que explicitan las implicaciones de la fe en ciertos
en ellos (varios siglos más tarde) la expresión de su propia fe, de esa fe que aspectos concretos. Su contenido es tanto de orden doctrinario como pare-
la constituyó en Iglesia. nético: advierten sobre amenazantes desviaciones en cuanto a la compren-
sión de la realidad y el significado del acontecimiento-Jesucristo, tales como
En resumen, si bien los evangelios son inseparables de la Iglesia y fue las provenientes de las corrientes gnósticas y docetistas, y corrigen a aque-
ésta su cuna, también es cierto que los evangelios son una constante inter- llos que muestran una conducta que no es consecuente con la fe que han
abrazado. Algunas epístolas, como aquellas a los Romanos, a los Efesios y a
Vea a este propósito el documento magistral del papa Pablo VI, Evangelii nun- los Hebreos, se centran en exposiciones sobre aspectos doctrinales.
tiandi. La Evangelización fue el tema de los obispos latino-americanos reunidos
en Puebla en 1979.

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CUESTIONES IIERMENEUTIC\S: DE ,\YER A 110\ Los EVANGELIOS Y LA TRADICIÓN

El Apocalipsis, y de un modo similar la Primera carta de Pedro, exhorta a de un futuro. Por esto, la decisión de fe se sitúa dentro de una tradición y de
sus destinatarios a permanecer fieles a la fe en Cristo, a pesar de las adversi- una comunidad, y no fuera o al margen de ella: la fe no nos llega sin la
dades y rechazos que les afligen. Todos estos escritos presuponen la fam i- comunicación humana, sin alguien que nos lleve hacia ella -además de
liaridad con la Buena Nueva, que es el tema central de los evangelios. Dios-. Se nace y se crece cristiano, budista, musulmán, etc., y eventualmen-
te se hace una opción religiosa en el seno de una comunidad humana. Tradi-
ción implica continuidad y solidaridad comunitarias; implica evolución y
4. Los evangelios y la Tradición proyección históricas. Es todo lo contrario de estatismo o inamovilidad (que
es como comúnmente se entiende tradición).
La relación entre Escritura y Tradición ha sido desde hace varios siglos
materia de discusión, especialmente entre católicos y protestantes", A los En un sentido más estricto tradición es comunicación, es el acto de
católicos se les acusa de darle tanto o más valor a la Tradición (prácticas, transmitir algo (traditio, parádosis). Por el camino de la tradición podemos
ritos, dogmas, costumbres) que a la Biblia. Lo cierto es que, en buena medi- remontarnos a los orígenes de lo heredado y transm itido (traditum), e inclu-
da, hay una falta de claridad sobre el tema e incluso en cuanto a los concep- sive identificarnos y solidarizarnos con ello. La tradición es, pues, de orden
tos mismos, especialmente el de tradición. lingüístico. Como comunicación continuada, la tradición nos conduce hasta
los evangelios, y a través de ellos a la tradición que les precedió, que nos
Por lo pronto, Tradición (con mayúscula) es el conjunto de tradiciones lleva hasta Jesucristo mismo. ¡No llegamos a él directamente! Ahora bien, la
(con minúscula) que configuran la vida de un grupo humano. Pensando en el Revelación tuvo lugar y fue transmitida en un momento histórico y cultural
judea-cristianismo, no es una cantidad de material o información comple- determinado, dando lugar a la tradición judea-cristiana. Parte de esta Tradi-
mentaria a la Biblia, sino que es la fe vivida. Por eso hablamos de "la tradi- ción, que era eminentemente oral y vivida por medio de costumbres e institu-
ción judía", "la tradición luterana", o "la tradición católica", las cuales a su ciones, fue fijada por escrito. No es necesario recalcar una vez más el papel
vez se pueden matizar, por ejemplo conservadora, liberal. oriental. medieval. que jugó la Tradición en la Iglesia primitiva, que desembocó en gran parte en
En su sentido más amplio, es el conjunto de costumbres, estructuras y modo los escritos que constituyen el Nuevo Testamento. Pero, sí es importante
de pensar y de actuar de un grupo humano CI7 1117 momento histórico y tener presente que el hecho de ser puesta por escrito no significó que la
cultural. Tradición dejaría de existir. Es más, ésta no sólo no llegó a su fin sino que
siguió transformándose y adoptando nuevas expresiones. Tratándose de
Las personas nacen. crecen y viven en el marco de un conjunto de tradi- multitud de relatos orales, no todos fueron incluidos en los evangelios canó-
ciones, las cuales les permiten comprenderse y comprender al mundo en el nicos, prueba de lo cual es que más tarde a partir de ellos se escribieron los
que se encuentran. Tradición es, pues, situación e historia: es vida. La tradi- evangelios apócrifos.
ción no existe como concepto abstracto, sino que es lo vivido por el hombre
en una determinada sociedad o comunidad. No existe nada aparte del hom- El creyente es, pues, receptor de una tradición religiosa y se alimenta de
bre y la sociedad, donde converjan el pasado y el presente, y la proyección ella, a la vez que la asimila y la transforma proyectándola hacia el futuro y
hacia otros. No es un "algo" estático, sino que es tan dinámica como lo es la
No nos detendremos a considerar la tradición como proyección del evangelio. tal historia y la vida misma, de las que es inseparable
como lo hallamos por ejemplo en la tradición patrística, ni como respuesta a
nuevas necesidades. Nos limitaremos a considerar la relación Escritura-tradición. A lo dicho, hay que añadir una observación importante. Las tradiciones
Para ahondar el tema, vea P. Lengsfcld, Tradicion, Escritura e Iglesia en el diálo- plasmadas por escrito en el NT no llegaron a su máximo desarrollo, sino que
go ecuménico, Madrid, 1976. En general, vea E. Arcns, La Biblia sin mitos, Lima, se "congeló" o fijó la comprensión a la que se había llegado en el !IlOl/lCII/O
2004, cap. 23 (con vasta bibliografía). de la composición de los diversos escritos, por ejemplo, con respecto a la

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA TRADICiÓN

comprensión de la persona de Jesucristo o a la manera de vivir el cristianis- re-vivir aquel acontecimiento-Jesucristo en el que desea hacer participar, de
mo en comunidad. El NT muestra un desarrollo en la comprensión del acon- modo que la predicación sea siempre anuncio, y no se reduzca a un simple
tecimiento-Jesucristo y sus implicaciones: la manera de entender a Jesús por recuerdo del pasado: "la fe viene de la predicación, escuchada, y esta predi-
parte de Pablo es más rudimentaria que aquella que hallamos en el evangelio cación se hace en virtud de la palabra de Cristo" (Rom 10,17). La ininterrum-
según Juan, por ejemplo; o la manera de organizar la vida comunitaria está pida transmisión e interpretación de la Revelación es el papel vital y el servi-
más detallada en las Cartas Pastorales (1-2 Tim ; Tito) que en el resto del NT. cio que presta la Tradición.
Son como fotografías que fijaron el estado de evolución en ese momento.
Si tradición es vida, entonces debe ser pertinente y actual para el hombre.
En los escritos neotestamentarios hallamos caminos, perspectivas y pro- No se trata de pasar algo muerto, una momia o un cuadro, de una generación
yecciones, pero no el máximo desarrollo en la comprensión de la Revelación. a otra, sino la palabra viva del Señor. Puesto que la tradición no existe aparte
Prueba de ello es el desarrollo que siguió dándose a través de la teología de de los hombres, pues es configurada por hombres y vive entre ellos, como se
los Padres de la Iglesia en los siglos siguientes, que se extiende hasta hoy, y podrá fácilmente comprender, cabe la posibilidad del error o de la desviación.
en la exégesis bíblica misma: los mismos textos fueron entendidos y predica- Por esta razón, el protestantismo rehúsa darle un peso normativo a la Tradi-
dos de distintas maneras en distintos momentos. Cuando se decidió, varios ción, y se aferra a la Escritura como única y exclusiva norma de fe y vida, sin
siglos después de haber sido compuestos los escritos del NT, sobre su valor caer en la cuenta de que también hay una "tradición protestante". Lo cierto,
normativo (el canon), se reconoció su suficiencia normativa para la salva- sin embargo, es que, para evitar caer en la infidelidad a la intención y revela-
ción. Pero, "suficiencia" no quiere decir que todo está explícitamente ex- ción del Señor, la Tradición debe ser constantemente confrontada con la
puesto allí, y que lo que no está expresado en el NT debe rechazarse, como Escritura y debe dejarse criticar por ella.
los fundamentalistas predican Biblia en mano. La tarea de explicitar lo impli-
cito, de comprender mejor el acontecimiento-Jesucristo y sus exigencias, fue Como hemos visto al hablar de la formación de los evangelios, la Tradi-
asumida por la Tradición. Con la fijación escrita de la Tradición, ésta no cesó ción se dio mucho antes de que se escribiese el primer renglón. Y la puesta
ni se paralizó: la vivencia de la fe continuó, y se expresó en formas nuevas a por escrito no le puso punto final, sino que continuó profundizando en la
lo largo del tiempo. ¡Tradición es vida! Pretender paralizarla es negar su comprensión del acontecimiento-Jesucristo yen las costumbres y prácticas,
influencia en la historia del hombre, además de anti-histórico pues converti- incluso en la organización eclesial, que fueron tomando forma a lo largo del
ría la Palabra de Dios en letra muerta. tiempo. El protestantismo mismo ha desarrollado sus propias tradiciones.
Prueba de ello es que cada comunidad o grupo "evangélico" tiene su propia
El problema de la relación entre Biblia y Tradición surgió cuando la con- identidad, organización, prácticas, y sobre todo su manera particular de in-
junción "y" fue entendida como aditiva, dando a entender que la Tradición terpretar la Biblia, reclamando cada grupo ser auténtico seguidor de Cristo.
es una adición a la Revelación, lo que implica que la Biblia es insuficiente ¿A qué se debe tanta variedad? ¿No es acaso a las diversas tradiciones, y no
para la salvación. A diferencia de una larga tradición que afirmaba que había a la Biblia misma?
dos fuentes de la Revelación, la Biblia y la Tradición, en la Constitución
sobre la Divina Revelación, el Concilio Vaticano 11 afirmó que "la Sagrada Así como la Revelación se transmitió como tradición viva y vivificante
Tradición y la Sagrada Escritura constituyen un solo depósito sagrado de la (no sólo como textos escritos), como palabra de Dios aquí y ahora, así debe-
palabra de Dios" (n. 10). rá asegurarse que no se convierta en letra muerta o en un recuerdo del
pasado preservado sagradamente inalterado -como sucede en ciertas co-
El papel primordial de la Tradición eclesial es el de comunicar la Revela- rrientes "conservadoras" y fundamentalistas-. Valga la redundancia: la Tra-
ción. Este papel lo realiza interpretando y actualizando el contenido de la dición tiene por función primordial hacer accesible y mantener vigente aquí
Revelación plasmada por escrito, de manera que transmitir es un re-animar, y ahora, aquello que en la Escritura se halla expresado en las formas de un

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA TRADICIÓN

lenguaje de tiempos y culturas remotos. La Tradición ni es primordialmente No se trata de dos caminos convergentes o fuentes complementarias de
una cantidad de material suplementario (dogmas, costumbres, instituciones) la Revelación, sino de un todo "íntimamente unido y compenetrado" (DV
a la Escritura, ni tampoco se reduce a ella, de modo que podemos afirmar que n.9). La Tradición es el "río" en el que la Biblia navega y llega hasta nosotros,
la suma de Escritura más Tradición es el total de la Revelación, que no se como palabra de Dios que habla aquí y ahora.
manifestó mediante afirmaciones o verdades, sino en acontecimientos sig-
nificativos vividos, cuyo epítome fue la muerte y resurrección de Jesús. Toda tradición es histórica. Así como los escritos de la Biblia fueron
cristalizaciones de determinados momentos de la Tradición, en la cultura y
Biblia y Tradición son inseparables, como lo son el envase y su conteni- en el lenguaje de su tiempo (sus límites), así también, bajo nuevas circuns-
do. Tienen el mismo origen (la Revelación que testimonian) con el cual vin- tancias y con la inspiración divina, se dio y se sigue dando una paulatina
culan al creyente; tienen la misma finalidad (testimoniar la fe y guiar en ella) maduración y profundización del sentido y de las implicaciones profundas
y el mismo contenido (la Revelación que culminó con el acontecimiento- de la Revelación histórica. Esto es evidente cuando se comparan los escritos
Jesucristo). bíblicos según su momento histórico de composición. Precisamente porque
la Tradición es viva e histórica, por ejemplo, no seguimos aceptando la
Entre Biblia y Tradición hay una gran interdependencia e interacción, de esclavitud, aunque los autores del NT lo hicieran. Igualmente por eso, en
modo que no cabe hablar de dos fuentes complementarias y autónomas de la nuestro Credo profesamos las concepciones cristológicas y trinitarias que
Revelación, ni de una alternativa excluyente, "sólo la Escritura" o "Escritura y no se hallan explicitadas en el NT, sino que provienen de la reflexión post-
Tradición". Si bien la Biblia es la fuente normativa insustituible (sellada como bíblica fijadas recién en el siglo cuarto. j No podemos retroceder las maneci-
canon: norma), sin la Tradición vivificadora y comunicante sería estéril, letra llas del reloj y pretender pensar y vivir "como en los tiempos bíblicos" sin
muerta. La Tradición es la transmisión, interpretación y actualización de la Es- adaptación alguna! La fe se vive y se expresa en un determinado momento
critura de modo que se mantenga siempre como la palabra viva e interpelante histórico y cultural, y el de hoyes diferente del de esos tiempos, como lo era
del Señor vivo. Si la Escritura es la norma normante no nonnada, la Tradición es el de la comunidad de Mateo y el de las comunidades griegas en tiempos de
la norma normada: debe siempre escuchar atentamente los testimonios bíbli- Pablo. Rechazar la Tradición, como se pretende en algunos sectores "evan-
cos que son la fuente original (su norma fija y objetiva, normante), a fin de gélicos", limitándose a la Biblia, es negar la propia historia. Lo mismo se debe
permanecer fiel a sus origenes. La Escritura tiene, pues, una función crítica ante decir de aquellos que pretenden sacralizar un momento determinado de la
la tradición. Resumiendo lo dicho esquemáticamente: Tradición, llámense ritos o teologías, sin dejarse criticar por la Palabra de
Dios. Ambos tienen una visión miope de la tradición y de la Biblia.

critica a la La Tradición no existe aparte de la sociedad y de los hombres que la


constituyen. En su sentido amplio constituye, determina e identifica a un
Tradición grupo o comunidad: la Tradición los unifica y les da su identidad propia,
porque es viva y vive en ella. La Iglesia es una comunidad constituida en
no-escrita torno a una tradición de fe en un mismo Señor. En consecuencia, Tradición e
Iglesia son inseparables, pues la primera tiene siempre su asiento en la co-
transmite, munidad: parte de ella, refiere a ella, y vive en ella. En conclusión, quien dice
interpreta, actualiza la Tradición, dice comunidad, vida, evolución y continuidad histórica.

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A IIOY LA NORMATlVIDAD DE LOS EVANGELIOS

5. La normatividad de los evangelios con las enseñanzas e instrucciones dirigidas exclusivamente a ellos, se des-
taca el hecho de que el testimonio apostólico es el único que conduce al
En el parágrafo anterior he afirmado que la Escritura es normativa. Es Señor, que es un testimonio autorizado, normativo, indispensable e insusti-
necesario detenemos es este punto centrándonos en los evangelios. El tér- tuible. Puesto que este testimonio, único garante de fidelidad y continuidad,
mino "normativo" no se refiere aquí a un supuesto valor legal o jurídico, sino se halla eminentemente en los evangelios canónicos, éstos son normativos
que es una referencia al lugar dominante de los evangelios como testimonios e insustituibles.
fundamentales e imprescindibles de la fe. ¿Qué hace que los evangelios (y
todo el NT), y no otros escritos, tales como la Suma Teológica de Santo Los evangelios son mediacionesfundamentales e insustituibles. A tra-
Tomás y obras similares, sean la norma de fe y vida para el Cristianismo? ¿Por vés de ellos llegamos a la fe apostólica, en la cual apoyamos la nuestra. Los
qué se recurre a ellos como corte de apelación decisiva? ¿Por qué son sólo evangelistas median entre nosotros y la fe apostólica de la cual fueron here-
estos cuatro, y no tantos otros evangelios (apócrifos) los que fueron acep- deros y portavoces. En cuanto lenguaje, los evangelios no son la voz misma
tados como canónicos, y por ende como normativos para la Iglesia? ¿Por del Señor, sino mediaciones de su palabra siempre actual; de ahí la necesidad
qué se preservan tal como están y no se traducen en un lenguaje más com- de escuchar siempre de nuevo lo que mediante ellos el Señor dice hoy. Lo
prensible, el de nuestra cultura y teología actuales, incluso consolidándolos autorizado no son los evangelios como tales, sino lo que éstos comunican.
en un solo evangelio "puesto al día"? Los evangelistas no se propusieron hablar sobre Jesucristo (no narraron de
esa manera), sino que dejaron que fuese él mismo quien hablase a través de
Para la Iglesia primitiva, al igual que hoy, la autoridad última ha sido y ellos aquí y ahora (por eso emplearon el estilo directo). El lugar privilegiado
sigue siendo el Señor. Esta autoridad fue asumida y delegada por los após- de los evangelios se debe precisamente a que, mediante ellos, habla el Señor
toles, compañeros y testigos de su resurrección. Su testimonio del aconteci- mismo.
miento-Jesucristo está preservado en los evangelios, y éste es el único auto-
rizado, pues sólo los que estuvieron con Jesús durante su vida terrena esta- La normatividad de los evangelios se revela también en el simple hecho
ban en condiciones de comprenderlo e interpretarlo correcta y auténtica- que, desde relativamente temprano, antes que se constituyese oficialmente
mente. En consecuencia, su testimonio apostólico recogido por la tradición el canon, eran citados por los Padres de la Iglesia como escritos autorizados,
fue preservado y continuó vivo en los evangelios, que son los únicos que y se leían en las celebraciones comunitarias junto con el Antiguo Testamen-
nos muestran que la propia fe se apoya en la fe apostólica: creemos porque to, lo que revela que implícitamente eran considerados como "Escritura", es
ellos creyeron y en lo que ellos creyeron. decir, como obras que gozaban de una autoridad religiosa única.

En resumen, la normatividad de los evangelios proviene del hecho que


Jesucristo +- - - Apóstoles +- - - Evangelio +- - - Nosotros contienen testimonios insustituibles del acontecimiento-Jesucristo, inter-
pretado a la luz de la fe apostólica, de forma excepcionalmente fidedigna y
autorizada. Los evangelios median entre nosotros y el acontecimiento-Jesu-
El testimonio apostólico preservado en los evangelios es, no sólo crono- cristo. Si nos referimos a estos escritos como autoridad directriz es para
lógicamente el más cercano a los acontecimientos, sino también el que repre- dejamos guiar.juzgar y criticar por su testimonio apostólico de Jesucristo, y
senta la autoridad del mismo Jesús, como lo evidencia la orden del Resucita- para asegurarnos que se predica a ese mismo Señor, y no a otro, en nuestro
do en Me 16,15ss; Mt 28, 18ss; Le 24,27ss. Por esa misma razón, encontramos empeño de serle fieles.
en los evangelios un gran número de instrucciones dirigidas a los apóstoles
y no a las multitudes. Con el mandato del Resucitado de ser sus testigos y

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LA CANONICIDAD
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE WFR A \-I0Y

mún de la tradición apostólica. A ello contribuyó especialmente el hecho de


6. La canonicidad
que, hacia el año 140, el influyente Marción, con un espíritu anti-judío, dicta-
minó que el único evangelio auténtico era aquel según Lucas -pero depura-
El hecho de que Mateo y Lucas hayan recurrido al evangelio según
do de sus referencias al Antiguo Testarnento-, y su opinión recibió sorpren-
Marcos para la composición de sus obras. además de haber utilizado otras
dente acogida en diversos sectores de la Iglesia. Así, hacia la segunda mitad
tradiciones (orales y/o escritas), es un claro indicio de que ninguno de ellos
del siglo segundo, empezó un paulatino proceso de selección de aquellos
consideraba su obra como sagrada. Más aún, el hecho que sufrieran reto-
escritos considerados como autorizados y fieles al espíritu de Cristo, que
ques y añadiduras posteriores, apunta en el m ismo sentido. A esto hay que
eventualmente constituirían el canon o colección de escritos normativos
añadir que cada evangelista compuso su obra para su comunidad y no para
para la fe y la vida de la Iglesia apostól ica.
la Iglesia universal. Eventualmente se empezaron a hacer copias, lo cual es
un primer indicio del valor autorizado que se les reconocía.
A inicios del s. 11, el obispo Papías (reportado por Eusebio de Cesarea dos
siglos más tarde) destacaba como únicos apostólicos los cuatro que cono-
La producción de evangelios no se limitó a esos cuatro que, sólo más
cemos como tales, es decir, aquellos según Marcos, según Mateo, según
tarde, fueron "canonizados", es decir, sellados como normativos v exclusi-
Lucas y según Juan. Su tono era apologético. A mediados del mismo siglo,
vos. En el siglo segundo se escribieron, entre otros: el Evan~eíio de los
Nazareos, el Evangelio de los Ebionitas, el Evangelio de los ~Hebreos, el
Justino Mártir consideró en gran estima a los tres sinópticos como "memo-
rias de los apóstoles", y menciona que se leían en las reuniones litúrgicas
Evangelio de los Egipcios, los evangelios según Pedro, según Felipe. según
(Apo/. 1,67). Pero Justino también recurrió a otras tradiciones acerca de Je-
Tomás y según Santiago, todos los cuales contaron con buena aceptación
sús que no conocemos a través de los cuatro canónicos. Hacia el año 170,
en diversas comunidades. Hay otros más que datan de la misma época, pero
que sólo conocemos por nombre o poseemos en pequeños fragmentos (P. Taciano compuso su "Armonía de los Evangelios" (Diatessaron), que es
Ox. 840; P.Eg. 2). Esto indica que hasta fines del s. I1 los cuatro "canónicos" una vida de Jesús a modo de "collage" en base a los evangelios, para lo cual
no eran los únicos existentes, ni gozaban de una autoridad exclusiva. De empleó los cuatro canónicos que conocemos, pero no literalmente (lo que
hecho, algunos eran considerados en pie de igualdad con los cuatro. Pero indica que no les concedía sacralidad) ni exclusivamente (lo que indica que
también indica que, cuando se decidió a favor de "los cuatro canónicos", se empleó otras fuentes: ¿evangelios?). La primera evidencia clara que tenemos
procedió a una selección en base a determinados criterios, y que por ello a a favor de un reconocimiento de una autoridad exclusiva de los cuatro evan-
éstos se les reconoció una autoridad exclusiva. gelios canónicos se halla en los escritos de san Ireneo de Lyon, en el último
tercio del s. 11, quien repetidamente los destaca apologéticamente, implican-
Si bien no todos los evangelios tuvieron el mismo origen, al principio do un rechazo hacia cualquier otro evangelio (vea Adv. Haer. 3,11). Otro
todos tuvieron básicamente la misma función, la de servir para la catequesis tanto hicieron Tertuliano, Orígenes y Clemente de Alejandría, por citar nom-
y la instrucción; cada uno reflejaba las inquietudes y perspectivas teológi- bres representativos, si bien todavía se tendía a concederle importancia a
cas dominantes en sus comunidades de origen; y todos eran reconocidos ciertos evangelios, como el de Pedro y el evangelio a los Hebreos. Conforme
como autorizados, almenas en aquellas para las que fueron escritos. Ciertas avanzaba el tiempo, la atención se empezó a centrar y luego se focal izó en los
comunidades o grupos (los gnósticos), que se alejaron de la tradicional cuatro canónicos hasta que se les reconoció oficialmente una autoridad
apreciación de Jesucristo, apelaban a determ inados evangelios para susten- exclusiva.
tar sus posturas no-ortodoxas, de donde nació la necesidad de determinar la
fidelidad apostólica de los evangelios existentes --por eso su paternidad se La lista de escritos normativos que se halla en el "Canon de Muratori"
solía asignar a algún apóstol (Mateo, Juan, Pedro, Tomás, Felipe, etc.j-, Esta (Roma, inicios del s. 111), menciona como autorizados sólo los cuatro evange-
necesidad fue en parte acelerada por la aparición de herejías y evangelios de lios, y todavía lo hace con un tono netamente apologético, especialmente a
origen dudoso o de tendencias netamente diferentes del denom inador co- favor del evangelio según Juan. Eso significa que a inicios del siglo tercero,

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A HOY LA CANONICIDAD

los cuatro todavía no habían recibido reconocimiento universal como los La determinación de incluir nuestros cuatro evangelios en el canon indi-
únícos evangelios autorizados y normativos, y que el evangelio según Juan ca, sin lugar a dudas, el valor normativo que la Iglesia reconoció en ellos,
era el más discutido -probablemente porque desde temprano fue el predilec- tanto por cuestiones de fe como de un modelo de vida, haciendo de ellos
to de los grupos gnósticos (herejes)-. En el siglo cuarto, se había llegado testimonios insustituibles, auténticos y fidedignos de la fe apostólica, de la
prácticamente a un consenso: sólo los cuatro canónicos gozaban de valor cual somos tributarios. Los evangelios canónicos ofrecen la perenne garan-
normativo, Así lo atestiguan el catálogo de escritos bíblicos del Código tía de fidelidad a la revelación definitiva de Dios en Jesucristo, de la que
Claromontano, la lista del obispo Atanasia de Alejandría (en 367), y los siguen siendo los testimonios. Son documentos de identidad del cristianismo.
Concilios de Laodicea (363), de Hippo (393) y de Cartago (397).
Los apócrifos
Al plantearse la necesidad de fijar un canon de escritos normativos, la
Iglesia se planteaba la cuestión de su identidad y se obligaba a autodefinir- Se denominan "apócrifos" (del griego, "oculto, oscuro") a aquellos escri-
se, no en base a escritos existentes sino a su propia vivencia de la fe. Aún no tos que, a pesar de una cierta apariencia "bíblica", no fueron incluidos en el
existían textos normativos, pero las cuatro versiones habían sido compues- canon. Los evangelios apócrifos, que rebasan los cuarenta, no fueron inclui-
tas en la iglesia y desde una perspectiva que correspondía a su vivencia de dos en él ya fuese por mostrar tendencias disconformes con la fe de la
"el evangelio". Si algún evangelio ofrecía garantías de ser auténtico testimo- Iglesia, o por tener un origen dudoso, o por haberse concentrado en lo
nio de la fe apostólica y de fidelidad al Señor, debía hallar eco en la vida a legendario. Todos son de origen tardío, posteriores a los cuatro canónicos.
pesar del tiempo transcurrido, máxime si ambos (Iglesia-vida y evangelio- Un buen número de éstos han querido llenar el vacío biográfico que han
texto) eran fieles a la proyección apostólica en la cual se fundamentaban. La dejado los cuatro canónicos, y de ellos hemos heredado muchos de los
Iglesia debería poder reconocer en esos evangelios la fe que vivía, como si detalles que han alimentado la fantasía piadosa, especialmente en tomo a los
de un espejo se tratara -de no ser así, no podían ser auténticos testimonios padres de Jesús, su nacimiento e infancia, así como su pasión y resurrec-
apostólicos de Jesucristo-. Por ello los cuatro evangelios canónicos son ción". Su contenido carece de valor histórico.
garantía de la auténtica fe apostólica, al mismo tiempo que documentos
históricos que preservan esa fe apostólica a la que la Iglesia siempre se ha Otros evangelios apócrifos son netamente sectarios, especialmente mar-
remitido como referencia insustituible y como parámetro que salvaguarda de cados por el gnosticismo". El lector interesado puede referirse a la colección
posibles desviaciones, que fue una de las razones por las que se constituyó Evangelios Apócrifos realizada por Aurelio de Santos (B.A.C., Madrid 1963)
el canon.

Si bien no se establecieron criterios explícitos en base a los que se deter- A. Piñero ofrece unaexcelente visión panorámica en Id. (ed.), Fuentes del cristia-
minaría los escritos que serían incluidos en el canon (colección normativa), nismo, Córdoba. 1993, cap. 10.
ciertamente operaron algunos criterios que implícitamente fueron determi- Elgnosticismo es unsistema filosófico-teológico queconsidera lasalvación como
nantes en este proceso vital de autodefinición. Los textos que se eligieran resultado del conocimiento (gnosis) de sí mismo. de su origen y su destino. El
deberían reflejar la fe vivida por la iglesia; ser lo suficientemente cercanos al "yo" de lapersona es considerado comounfragmento de luz. unachispa caídade
la sustancia divinaque. extranjera, es prisionera de los poderes maléficos, y no
tiempo de Jesús, y a su vez guardar coherencia con otros escritos de induda-
puede liberarse si no es por la revelación que permite al hombre conocer su
ble origen apostólico (por ejemplo, las cartas de Pablo); haber sido acepta- "hogar"enelde Dios. Suliberación sedaconlamuerte, y estachispa dedivinidad
dos y reconocidos como apostólicos por la mayoría de las comunidades viajaal destino que conoce. su patria. Elgnosticismo es dualista y noconsidera a
(con lo que se descartaban aquellos escritos utilizados en pequeños gru- Dioscomo responsable de lacreación visible. queseríaobrade lasfuerzas malig-
pos), lo que significa que sobre todo debían ofrecer confiabilidad apostólica nas. Cristo descendió solamente para impartir el conocimiento del orígen y des-
y recibir un reconocimiento universal, no sectario. tino del hombre. y no fue auténticamente humano (docetismo).

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS COMO PALABRA DE DIOS

7. Los evangelios como Palabra de Dios sagrada Escritura -lo cual ciertamente no habían previsto sus redactores,
pues escribieron para sus comunidades, y no para el cristianismo de todos
De la presentación que hicimos de los evangelios, posiblemente se tenga los tiempos-o Como he indicado con anterioridad, los evangelistas estaban
la impresión que se trata de escritos exclusivamente humanos y que, en conscientes de la presencia del espíritu del Señor entre ellos.
cuanto Palabra de Dios, carecen de valor, pues no he mencionado el papel
inspirador de Dios en su formación. Sin embargo, generalmente no es tanto Conjuntamente con la inspiración, se suele plantear el problema de la
esto lo que constituye un problema en la comprensión de los evangelios, inerrancia o, en términos más acertados, de la verdad. Así como la inspira-
como lo es su paternidad humana. De hecho, los evangelios, como toda la ción fue en vistas a la edificación salvifica de la Iglesia, así también la verdad
Biblia, son "Palabra de Dios en palabras de hombres". Algunas reflexiones de los evangelios (y de la Biblia en general) se sitúa en el orden de lo salví-
en torno a la primera parte de esta afirmación se imponen a estas alturas. fica, y no de lo científico (histórico, gcopolítico, cosmológico, etc.): ee ••• Ios
libros de la Escritura enseñan firmemente, con fidelidad y sin error, la verdad
La inspiración que Dios quiso consignar en las sagradas letras para nuestra salvación"
(DV n.II). Por cierto, dado que la inspiración no hacía genios de los compo-
La inspiración es un carisma, un don gratuito de Dios, otorgado a ciertas sitores bíblicos, sino que se daba dentro de las limitaciones propias de la
personas (¡no a libros!) con el fin de edificar la Iglesia, que capacita a los naturaleza humana, no los preservó de la ignorancia. j Ignorancia no es sinó-
agraciados para comprender, interpretar y transm itir fiel y correctamente la nimo de error! Esto explica por qué en los evangelios no encontramos una
revelación salvífica de Dios en la historia". La inspiración, expresión de la comprensión tan profunda acerca de Jesucristo como en la teología post-
presencia activa del Espíritu en la comunidad y sus miembros, abarca todo el bíblica. Hasta donde alcanzaban sus conocimientos, los redactores de los
proceso de formación de los escritos bíblicos, y los condicionamientos evangelios expresaron correctamente su comprensión del acontecimiento-
histórico-culturales en los cuales se gestó. Jesucristo!'. Pero la inspiración divina no cesó con la plasmación escrita de
la tradición en aquellos tiempos: Dios no ha cesado de guiar a los hombres
La presencia divina no ignora ni anula la libertad del hombre ni sus limita- en su búsqueda de una mayor y más profunda comprensión del aconteci-
ciones y condicionamientos naturales. Esto explica la multiplicidad de pers- miento-Jesucristo. Esto debe ser fácil de comprender a la luz de todo lo hasta
pectivas y la redacción de cada uno de los evangelios, incluso el hecho de ahora expuesto, y de lo que consideraremos a continuación.
que sean cuatro y no uno. En virtud de esta presencia del Espíritu. los
evangelios son testimonios deje, de la fe apostólica en Jesucristo y la acción Palabra de Dios
salvífica de Dios por Cristo para los hombres (Jn 7,39; 14, 17s; 16, 12ss). Por
eso, para comprenderlos plenamente, y para que hablen hoy como lo hicie- He insistido en que los evangelios no son primordialmente memorias del
ron ayer, es necesario estar abiertos a esa fe y a ese Espíritu que movió a sus pasado, sino testimonios auténticos de la fe apostólica, garantizados y guia-
autores humanos a testimoniarla. dos por la presencia activa del Espíritu del Señor quien, a través de los

Por su propia naturaleza, la inspiración no es susceptible de comproba- 11 Baste a modo de ejemplo observar la cristología de san Pablo expresada en 1COI'
ción objetiva, sino tan sólo admisible por la fe. La Iglesia reconoció el carác- 15,23-28, donde afirma que Cristo al final se someterá a Dios "para que Dios sea
ter inspirador de los evangelios al "canon izarlos" y elevarlos al rango de todo en todos": Jesucristo no era visto por Pablo c xno Dios! Y difícilmente
podría, pues como buen judío tenía como dogma fundamental que hay un solo
Dios, y no dos (el Padre y el Hijo). Fue necesario esperar varios siglos para
1 () Para una exposición más detallada y sustentada, vea el cap. 17 de E. Arens, La aclarar esas relaciones y tener el vocabulario preciso para evitar pensar en tres
Biblia sin mitos, Lima, 2004. dioses. Esa es una de tantas limitaciones de san Pablo.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A ¡¡OY Los EVANGELIOS COMO PALABRA DE DIOS

evangelistas, se dirigió a sus respectivas comunidades. Los evangelios son Con cierta frecuencia se consideran los evangelios como una serie de
calificados como "Palabra de Dios" por cuanto, mediante ellos. el que está doctrinas o verdades a-temporales y eternas, como una especie de manuales
hablando, guiando e interpelando a la comunidad a la que se dirige, es el de teología dogmática y moral, y con ese espíritu se citan textos, desprovis-
Señor vivo, presente aquí y ahora, por la boca (o pluma) profética de sus tos de todos sus contextos (literario, histórico, cultural, etc.). Se olvida que
enviados. No debe extrañarnos que predominen los diálogos, las sentencias son fundamentalmente testimonios de fe, circunstanciales y condicionados.
y los discursos de Jesús, sobre todo los de tono interpelante: es una palabra Ahora bien, si los evangelios son realmente "Palabra de Dios", deben ha-
que exige una respuesta, que no se reduce a simple información, sino que es blar, guiar, interpelar, fortalecer a su auditorio, tanto hoy como ayer. Sin
dialogante y transformadora, por cuanto es vitalmente pertinente para el embargo, no existe "Palabra de Dios" en sí, sino "Palabra de Dios para
hombre y su existencia. alguien". Los evangelistas mismos lo comprendieron así al haber adaptado
cada uno el material del que disponían, en vistas a su auditorio y sus circuns-
En los evangelios, el Señor habla en un lenguaje humano, en aquel de los tancias concretas, lo cual era necesario si a través de ellos iba a hablar el
evangelistas, con todos los condicionamientos que hemos considerado a mismo Señor al aquí y ahora de su auditorio. Por eso tenemos cuatro, y no
propósito del lenguaje: el empleo de expresiones y categorías culturalmente un solo evangelio escrito, y éstos se diferencian entre sí.
condicionadas. Es "palabra de Dios en palabras de hombres", en las que hay
que redescubrir constantemente la palabra de Dios. Desde un punto de vista Lo dicho conduce a la pregunta si los evangelios son de alguna manera
metodológico, hay que distinguir entre lo inspirado (el contenido) y su ex- "Palabra de Dios para nosotros". Por lo pronto, hay que reconocer que todo
presión lingüistica (la forma literaria), si bien en la realidad no se da el uno sin texto, una vez salido de la pluma de su autor, tiene un valor y una significa-
el otro. Para que sea accesible al hombre la Revelación, tenía que darse en ción para su lector, sea quien fuere y cuando fuere, independiente de la
términos comprensibles; el mensaje es el fin, y el lenguaje en el que se intención inmediata de su autor. El valor y la significación que se halle en un
expresa, el medio. texto variará de lector en lector; ésta es nuestra experiencia con cualquier
documento o libro que leamos. Lo importante es, sin embargo, estar en con-
A menudo nos referimos a los evangelios (y a la Biblia en general) como sonancia con la intención del autor, si se va a ser fiel a su razón de ser.
"Palabra de Dios" en términos absolutos, como si en ellos nos hablase Dios Después de todo, la inspiración divina se dio al autor del texto, que es
directamente y como si el texto hubiese sido escrito para nosotros. Con inspirado por haberlo sido su escritor -¡no a pesar suyol-: Por ello, es
frecuencia se ignora o se olvida que fueron escritos circunstancialmente: indispensable leer y escuchar los evangelios con el mismo espíritu defe con
escritos a partir de circunstancias lejanas de las nuestras (situaciones vita- el que fueron escritos (D V n.12).
les, condicionamientos múltiples) y para un auditorio que no éramos noso-
tros; fueron "Palabra de Dios" directa para aquellos a quienes estaba dirigi- Los evangelios hablan todavía hoy por cuanto marcan claramente el ca-
da: Mateo para su comunidad, Juan para la suya, etc. ¿Hubiese sido "Palabra mino que se proyecta desde el acontecimiento-Jesucristo, camino que no
de Dios" para los cristianos de Roma la primera carta que Pablo escribió a los termina con los evangelios escritos, sino que llega a nuestro hoy. Aquí se
corintios? ¿Qué dirían los romanos al recibir la carta que en realidad estaba sitúa el papel de la tradición, anteriormente destacado: asegurar que el mis-
destinada a los corintios, con todos sus reproches? Pues bien, algo similar mo Señor siga hablándonos. El hecho de que los evangelios no hayan sido
ocurre con respecto a nosotros, que no somos los destinatarios originales escritos para nosotros directamente, ni que sus autores nos tuvieran en
de ninguno de los escritos de la Biblia. Si son "Palabra de Dios" para noso- mente, no significa en modo alguno que, despojados de sus elementos pura-
tros, lo son de modo indirecto. Hay que saber distinguir entre los aspectos mente circunstanciales y revestidos del ropaje de nuestro aquí y ahora, no
circunstanciales de esos escritos, y su valor o mensaje perenne. tengan nada que decirnos. Serán "Palabra de Dios para nosotros hoy" en la
medida en que los traduzcamos a nuestras circunstancias y cultura, en la
medida en que, manteniéndonos dentro de su proyección, recojamos la pers-

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA HISTORIA

pectiva y orientación de aquella Palabra de Dios que le hablaba a sus desti- tamente este problema, de acuerdo con los avances en los estudios bíblicos
natarios originales, es decir, en la medida en que los mantengamos como voz intitulado Instrucción sobre la Verdad Histórica de los Evangelios, -Jos
de un Señor vivo, presente aquí y ahora. Por ello, hay que escucharlos pasajes pertinentes se encuentran en el Apéndice-, y en 1993 la Comisión
primero, entrar en su mundo, para luego traducirlos al nuestro. Bíblica nos proporcionó la brillante guía sobre La interpretación de la Bi-
blia ~n la Iglesia, qu~ en gran medida tiene en mente a los evangelios,
especialmente en su Pnmera parte",
8. Los evangelios y la historia
Puesto que nuestro estudio ha puesto de relieve que los evangelios no
Cuando hablamos del género literario de los evangelios, vimos que la son primordialmente biografías de Jesús, sino testimonio de fe, parecería
perspectiva desde la cual fueron escritos es histórico-salvífica. En esto se que hemos movido el péndulo al extremo opuesto al historicismo, hacia un
inspiran del AT, especialmente en los escritos de los profetas; por eso se escepticismo total sobre el posible contenido histórico de los evangelios.
citan pasajes y se alude al AT. Esto es lo que los distingue, como hemos Surge, pues, la válida pregunta por el valor histórico que los evangelios
visto, de las biografías helénicas y romanas. Lo novedoso no es la forma puedan tener: ¿contienen datos históricos?, ¿hasta qué punto se puede con-
literaria de biografía, sino la persona de la cual trata y su actuación salvífica. fiar en ellos, históricamente hablando?, ¿no son, tal vez, creaciones o pro-
En efecto, a diferencia de las biografías helénicas, Jesús no es sólo una yecciones de la fe de la Iglesia primitiva?, ¿no estamos siendo demasiado
figura ejemplar que sirve de modelo e inspiración. sino que es el portador del escépticos y minimalistas?
Espíritu de Dios; es el Hijo de Dios, el mesías (Mc 1,1). Lo que tenemos,
pues, no es la historia de un héroe idealizado, sino el retrato de una persona Sijuzgamos que los evangelios (no) son biografías o historia, es en base
real (no mitológica) que nos invita a seguir sus huellas hacia el reino de Dios. a nuestros criterios sobre lo que constituye biografía o historia!', Decir que
Ese retrato está pintado, además, desde la perspectiva de la Resurrección; el no son historia significa que no responden satisfactoriamente a nuestras
"héroe" es el histórico Jesús de Nazaret visto desde su resurrección, que es preguntas y exigencias de objetividad y verificabilidad. Sin embargo, esto
la clave hermenéutica desde la cual es releída su vida. Los evangelios ates- no significa necesariamente que sean falsos o invenciones, que sean a-
tiguan esa fe en la Resurrección -lo que nos lleva más allá de la simple históricos o que, desde otro punto de vista (el de un tiempo y una cultura
biografía y trasciende los límites del pasado histórico. Pero pasemos ahora diferentes), no pudiesen haber sido considerados como históricos (Lc 1,1-
del aspecto biográfico en sí, a la pregunta por la historicidad de los episo- 4). Por eso, es indispensable procurar comprender el sentido de lo histórico
dios narrados en los evangelios. en la antigüedad que nos ocupa.

El "biblicismo" popular y piadoso ha fortalecido durante muchos siglos Para nosotros, histórico es todo relato que corresponde exactamente a
el supuesto de que los evangelios son historias absolutamente fidedignas los hechos que se narran, cual crónicas. Para poder ser calificado como
de lo que hizo y dijo Jesús. Todo hallaba fácil explicación en base al dogma histórico, el relato deberá contener información precisa, objetivamente veri-
de la doble naturaleza (la divina y la humana) en la persona de Jesús. Ade- ficable, y explicarse por causas naturales: lo relatado sucedió tal y como se
más, se asumía que los autores de los evangelios habían sido testigos ocu- relata. Este concepto de historia no acepta como tal el ámbito de lo trascen-
lares, o discípulos de éstos. Pero muchos se sienten comprensiblemente dental y divino, por no ser objetivamente verificable. La historia se circuns-
consternados hoy cuando se afirma que no todo es así. La Iglesia católica cribe y explica íntegramente dentro de los límites de nuestro mundo físico.
defendió oficialmente la estricta y total historicidad de los evangelios, hasta
que Pío XII publicó en 1943 la encíclica Divino afflante Spiritu. En abril de 12 Vea también E.Arcns, La Biblia leida en Iglesia, Lima, 2003, esp. cap. 2 y 3.
1964, la Pontificia Comisión Bíblica publicó un documento que trata explíci- 1) Vea todolodichoenel capítulo dedicado al género literario de losevangelios. en
relación a lahistoria y la biografía griegay romana.

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( "'1' 11< INI' III'RMI':Nl'IITICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA HISTORIA

In \'1 ( )11\'111\' Medio antiguo (los evangelios son tributarios de tradiciones mento en que valoró el suceso y decidió narrarlo. La interpretación es inevi-
de (111/',1'11 mayonncutc palestino), era tenido por histórico, verdadero y real, table, y lo es porque el suceso es interiorizado por un sujeto. Fue precisa-
Iodo :lqudlo qUl' de alguna manera tuviese incidencia en la vida del hombre, mente el significado o valor que el narrador vio en el suceso lo que le condu-
;¡f\'cLllldo su existencia. Un hecho era considerado histórico, no por haber jo a relatarlo, y no el mero hecho que haya sucedido. Sólo la significación
,,,cedido en el pasado, sino por el efecto que ese hecho produce al ser (objeto de interpretación) de un acontecimiento permite que éste traspase el
I rl.u.rdo, es decir, por su significación para el hombre; no se distinguía entre umbral del pasado y sea relevante para el presente.
hechos fácticos y la interpretación significativa de los mismos, El acento
esl;lb;1 puesto en lo que el pasado significaba para el hombre en el momento A diferencia de las matemáticas, la historia no se limita a datos fríos
qUl' lo Ida o escuchaba, Es así como se consideraba histórica toda experien- (fechas, nombres, lugares, resultados), sino que se narra. La narración se
cia personal, no objetiva (por ejemplo, un sueño); al ser narrada, si se logra- hace desde el punto de vista del narrador, quien es su intérprete. Tan sólo el
ba comunicar esa experiencia, era considerada histórica, verdadera y real ingenuo cree que lo narrado es idéntico al suceso, que es un reportaje obje-
para su auditorio, en la medida que le fuese significativa, Por eso, esta con- tivo, completo e imparcial, como si él mismo lo hubiese visto, tipo video-
cepción de lo histórico no descartaba lo trascendental y lo divino. Por tanto, cassette; que tampoco sería imparcial, ya que una filmación es también enfo-
la concepción antigua de la historia era menos objetiva y más subjetiva que cada desde cierto ángulo, el del director.
la nuestra: no se interesaba tanto por el pasado fáctico como por el presente
vivencial (lo que me dice y significa para mí). La idea griega de historia, y la Para ser aceptable, nosotros exigimos que toda interpretación de los he-
romana, no era mayormente diferente, aunque en los últimos había un cons- chos históricos lo sea en términos lógicos y verificables, fundamentada en
ciente deseo y esfuerzo por ser más fieles a los acontecimientos acaecidos datos a su vez históricamente verificables, y con causas y efectos igualmen-
(vea más arriba, sobre el género evangelio). te verificables objetivamente. Ahora bien, los evangelistas interpretaron el
acontecimiento-Jesucristo en términos de fe, fundamentada en un "hecho"
Generalmente, cuando se habla de historia, o se dice que tal aconteci- no verificable: la Resurrección de Jesús". Hay que tener presente el papel
miento es histórico, se piensa en lo que (el suceso) realmente sucedió en tal hermenéutico de la Resurrección, que destacamos anteriormente: los evan-
o cual ocasión. No nos solemos percatar que algo no es historia hasta que ya gelios fueron escritos en base a la comprensión del acontecimiento-Jesu-
sucedió y alguien lo ha relatado. Y es que solemos establecer una identi- cristo que proporcion -) la Resurrección.
dad casi absoluta entre el suceso y el relato del suceso. Un suceso no es
historia por el hecho de haber sucedido, sino a partir del momento en que es Con cierta frecuencia, los evangelistas indicaron que los discípulos no
relatado. No existe historia en sí, sin alguien que relate determinado aconte- comprendieron lo que Jesús les decía, e incluso que lo comprenderían recién
cimiento. Ahora bien, el que relata el suceso (supuestamente ocurrido) inevi- a partir de su resurrección (cf. Me 9,9; Jn 2,22; 13,7). Estas incomprensiones
tablemente lo hace desde su punto de vista, lo cual, a pesar de su objetividad se mencionaron porque eran parte de la experiencia misma de los discípu-
en describir los hechos, le introduce un sesgo personal 14. los, tanto antes como después de Pascua. A partir de la Resurrección, la vida

No hay historia objetivamente narrada. Toda historia, como toda narra-


15 La resurrección de Jesús no es verificable; sólo es admisible en el ámbito de la fe:
ción, es una interpretación. La interpretación se da desde el momento en que
es una realidad que se sitúa al "otro lado" de nuestro mundo temporal y sensible.
el narrador selecciona, ordena y describe los datos, es decir, desde el rno- La tumba vacia sólo se puede interpretar como resultado de la Resurrección (y no
de un robo, p. ej.) si se admite previamente que .Iesús resucitó. Vea al respecto
14 "El desarrollo de la exégesis se debe repensar teniendo en cuenta la hermenéutica más ampliamente X. Léon - Dufour, Resurrección de Jesús y mensaje pascual,
filosófica contemporánea, que ha puesto en evidencia la implicación de la subje- Salamanca. 1973. Y los artículos de J. Delorme y G. Lohfink, en Selecciones de
tividad en el conocimiento, en particular en el conocimiento histórico" (fBI 11.2). Ieologia n. 33 ( 1970).

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA HISTORIA

de Jesús fue "vista" e interpretada con los anteojos de la fe pascual, y por lo Además de destacar la diferencia en la concepción de lo histórico, y el
tanto dejó de transmitirse como una simple crónica. Fue precisamente la hecho de que toda historia es interpretada, es necesario recordar que el
significación de lo sucedido, y no lo sucedido en sí mismo, lo que dio origen propósito primordial de los evangelistas fue esencialmente el de guiar en la
a la predicación; no lo fue la muerte y resurrección en sí misma, sino su fe, no el de narrar la vida (biografía) de Jesús. Lo que relataron lo hicieron en
significación ("para nuestra salvación") lo que se predicó. función y en términos de laje. No es sorprendente pues que lo narrado,
históricamente hablando, pudiese o no haber sucedido de la manera en que
Evidentemente, la comprensión del acontecimiento-Jesucristo no fue ins- fue descrito, e inclusive, que pudiese o no haber sucedido". Lo narrado es el
tantánea. Conforme se comprendía mejor su significado en todos sus aspec- medio mediante el cual el relator comunicó su mensaje. Por eso, como en
tos, se les daba una mejor interpretación. A esto hay que añadir que la toda obra, hay que comprender los evangelios en sus propios términos y en
interpretación de los sucesos que leemos en los evangelios no se limitaba al consonancia con su propósito rector.
pasado, las tradiciones de Jesús, sino que incluía las inquietudes y situacio-
nes del presente del relator (situaciones vitales), y que incluso se extendió a Recordemos que el material empleado en la composición de los evange-
sus consecuencias escatológicas: su pertinencia salvífica para el hombre, lios provenía predominantemente de la predicación y de la catequesis. En
puesto que Jesús fue comprendido como el enviado definitivo de Dios, éstas, el interés no era tanto la vida de Jesús en sí misma, como su relación
mesías y Señor. con la salvación. Por eso se concentraron en la vida pública de Jesús y en el
sentido de su Pasión, y no se interesaron por su juventud, por ejemplo. Su
Hay dos niveles de "historia" que se deben tener presentes ante un niñez y su juventud eran la vida privada de Jesús, no relacionada directa-
relato evangélico, siendo ambos igualmente historia, pero que en los relatos mente con el mensaje de salvación, el cual recién irrumpió a partir de su
aparecen entretejidos: (1) la historia pasada, aquella del tiempo en que ocu- bautismo!". No era tanto la vida pasada de Jesús, como su importancia para
rrieron los sucesos relatados en los años 30, y (2) la historia y circunstancia el hombre aquí y ahora, la que la tradición mantuvo viva y que se manifestó
del narrador, la de su comunidad y sus vicisitudes, de la cual el relato puede poderosamente en los evangelios. Entonces, lo que nos sale al encuentro
ser reflejo o expresión. Esta última, que es la que menos se nos suele ocurrir directamente en los evangelios, ya desde sus orígenes orales, es un conjun-
tomar en cuenta, a menudo se expresa mediante la retroproyección de algún to de testimonios de fe; de donde se entiende que predomine la interpreta-
problema, interrogante o anhelo propio del tiempo del narrador, hacia el ción de los hechos, debido a su significación existencial para el hombre. TLI1
tiempo en que se sitúan los sucesos relatados (años 30). De hecho, los sólo indirectamente son testimonios de hechos históricos.
relatos evangélicos nos cuentan, tanto la historia de Jesús de Nazaret como
la historia de la comunidad que narra esa historia. Así, por ejemplo, la pará- Después de esta breve presentación introductoria de la cuestión, quizá
bola del sembrador (Me 4,3-8) no se narró sólo porque Jesús en alguna se tenga la impresión de que hemos ido alejando una vez más a los evange-
ocasión la dijo, sino porque lo que decía seguía siendo válido, y es asi como lios de la historia narrada. Queda pues en pie la pregunta por su posible
posteriormente se le añadió una explicación que refleja la realidad que cono- contenido y valor histórico. El que los evangelistas (y la tradición que les
cían los misioneros cristianos y que, inclusive, era conocida dentro de la
comunidad misma (Me 4,14-20), pero que en el texto aparece como si su
1(, "Cuando se trata de un relato, el sentido literal no comporta necesariamente la
explicación la hubiese dado el mismo Jesús (Me 4, 13). La frecuente pregunta
afirmación de que los hechos narrados se han producido efectivamente, ya que un
que diferentes personas se hacen acerca de la identidad de Jesús, en el relato puede no pertenecer al género histórico, sino ser una obra de imaginación"
evangelio según Marcos (2,7; 4,41 ; 6,3 .14s.49s), concluye con una pregunta (IBIII.B.I).
que revela una preocupación con ese tema aun en tiempos del evangelista: 17 Mateo y Lucas relataron el nacimiento de Jesús porque de esa manera se respon-
"¿quién dicen ustedes que soy yo?" (8,29) .... día a la pregunta por su origen, como se hará luego en Jn mediante el Prólogo, al
empezar más bien con su pre-existencia.

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Los EVANGELIOS Y LA HISTORIA
CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY

de lo que históricamente fue. Y es así como el kerigma y la predicación tenía


precedió) no pusiesen en primer plano lo histórico y que predominase la como contenido a un personaje histórico, y la fe que se pedía era fe en
interpretación sobre los hechos objetivos y verificables, no significa que se alguien que fue y es. Los evangelistas tuvieron sumo cuidado en asentar la
desinteresasen de la historia como tal ni que sus obras no contuvieran datos
historicidad del acontecimiento-Jesucristo, probablemente advertidos por
históricos, pero sí significa que no es siempre fácil determinar con certeza si
las desviaciones de tipo docetista y gnóstico!", a fin de evitar que Jesús se
talo cual perícopa corresponde a un hecho objetivamente sucedido, es decir
diluyera en una suerte de ser mitológico (como tantos de la mitología griega)
que podamos calificar lo narrado como historia.
y la fe se convirtiera en ideología o se transformara en religión mistérica.
Como se observa en las cartas de Pablo, la predicación se remontaba a lo que
Los evangelistas, por haber escogido la forma externa de una biografía
sucedió, y en el cristianismo naciente era de suma importancia la figura de
para presentar los testimonios de fe, ciertamente revelan un interés por la
los testigos. Lo que éstos interpretaban y valoraban eran acontecimientos
historia de Jesús de Nazaret -aunque sea limitado-o Hay una serie de datos
históricos. El cristianismo es una religión histórica: no está forjado a partir
que difícilmente pudieron ser inventados: el hecho de su nacimiento, los
de verdades aternporales, sino desde la revelación histórica que se sitúa en
nombres de sus padres y otros muchos personajes, su bautismo por Juan, el
unas coordenadas en el espacio y el tiempo, en la persona histórica del hijo
círculo de apóstoles, el hecho de que entrara en repetidas ocasiones en
de María de Nazaret.
conflicto con las autoridades religiosas judías, su actitud frente a la Ley y
ciertas tradiciones, el hecho de que realizara ciertos milagros y que predicara
utilizando parábolas, que su mensaje haya sido el anuncio de la inminencia He indicado insistentemente que los evangelios presentan de manera
del reino de Dios, etc. Sin embargo, la probabilidad histórica de cada períco- estrechamente entrelazada los hechos y su significación, es decir que pre-
pa en particular tiene que ser estudiada separadamente: Jesús expulsó "de- sentan el acontecimiento-Jesucristo de manera interpretada. Ahora bien, no
monios", pero, ¿lo hizo en talo cual ocasión y de la manera en que está hay interpretación posible si no hay qué interpretar. Si se interpretan he-
relatado? ¿Sucedieron las tres tentaciones de Jesús, y tal como se narran? chos, entonces debe haber sucesos ocurridos, o al menos ciertos rasgos
¿Qué decir de la caminata sobre las aguas? históricos de la vida que se presenta y que son significativos. La afirmación
"Jesús murió por nuestros pecados", por ejemplo, es la interpretación ("por
Los evangelios, como la predicación, se concentraron en quién es Jesús, nuestros pecados") de un hecho ("Jesús murió"); si no murió, tampoco
no tanto en quién fue; presentaron al Jesús de ayer HOY. Sin embargo, el expió. Igualmente "Jesús Cristo" es la afirmación combinada de un dato
hecho que pusieran palabras en su boca y que relataran episodios que a ("Jesús") y una interpretación ("Cristo" = mesías).
todas luces no ocurrieron, es un claro indicio que para los evangelistas, y
para la Iglesia en general, no habia una diferencia abismal entre el Jesús Uno de los rasgos que distinguen a los evangelios de otros documentos
anterior a la resurrección y el de después: es el mismo encarnado el que históricos profanos, es el predominio de la interpretación; interpretación en
ahora está gloriosamente presente y sigue vivo": Más aún, la importancia y base a un "hecho histórico", pero que no es "objetivo" ni verificable, la
el significado que alguien pueda tener es inseparable de lo que fue, de lo que Resurrección, y que no se limita al pasado sino que se proyecta hacia el
realizó y dijo: de su pasado se desprende su importancia para el presente. futuro y conlleva una serie de implicaciones existenciales. La veracidad de
Igualmente, para conocer a una persona es necesario familiarizarse con su las interpretaciones que hallamos en los evangelios no es posible confirmar-
pasado: lo que se es ahora es inseparable de lo que se era antes. Así, el
significado de la persona de Jesús y el conocimiento de ella es inseparable 1'J El docetismo es la concepción cristológica que sostiene que Jesús poseía un
cuerpo celestial. no humano. y sufrió y murió sólo en apariencia. La gnosis
1" Nótese cómo, por ejemplo, el relato de la pesca milagrosa es situado después de sostiene que la salvación depende fundamentalmente del conocimiento, no de un
la Resurrección en Jn 21,3ss, mientras que en Le el mismo acontecimiento se salvador. cuya única misión es la de proporcionar la gnosis, los conocimientos
sitúa en la vida pública de Jesús (5,4ss), y difiere en no pocos detalles. necesarios para caminar hacia la salvación.

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la mediante métodos estrictamente históricos; es sólo aceptable en el ámbito Acerquémonos un paso más en el camino hacia la comprensión de la
de la fe y en la medida en que se confíe en los testimonios allí ofrecidos verdad histórica de lo narrado en los evangelios canónicos. Si resultase que,
-"verificables" tan sólo en cuanto son consistentes con la multiplicidad de tras un estudio serio y con criterios históricos, tal discurso o milagro no lo
testimonios que hallamos en los escritos neotestamentarios-. La persona pronunció o realizó Jesús de Nazaret, habríamos llegado a una conclusión de
misma de Jesús era interpretable en varios sentidos: para unos fue un poseí- orden histórico. Afirmar que "no lo pronunció" o que "no sucedió" es un
do (Me 3,30), para otros un alucinado (Me 3,21), o un reformador rebelde, juicio sólo sobre la historicidad de lo "reportado", pero no significa que el
mientras que para sus discípulos era "el Cristo": "¿quién dicen los hombres dicho o el relato no tenga ningún valor -rio menos que una fábula o una
que soy yo?" (Me 8,27s). Los evangelios presentan una línea de interpreta- parábola-o Con la pregunta histórica ni se agota ni se determina todo el valor
ción de su persona y de los diversos episodios y rasgos de su vida que que un texto pueda encerrar.
destacan, aceptable tan sólo en la fe -no es objetivamente demostrable que
sea correcta-o Precisamente por la variedad de interpretaciones posibles, era Hay un segundo aspecto que considerar: el valor comunicativo de lo
necesario ofrecer una interpretación autorizada, si la Iglesia deseaba que se relatado, independientemente de su historicidad que exige tener presente el
pusiese la fe y confianza existencial en el Jesús que predicaba. De haberse propósito del autor de la obra. Dado que el propósito de los evangelios no
limitado al simple reportaje histórico o a una crónica de lo sucedido, sin una fue el de hacer historia, sino que se sitúa en el campo de lafe, como produc-
clara interpretación, los evangelistas hubieran dejado las puertas abiertas a tos de la predicación y de la catequesis, es a este nivel, el teológico, en el que
cualquier posible interpretación de los hechos y de la persona misma de hay que considerar y evaluar primero los evangelios. Si, por ejemplo, con
Jesús. Si querían compartir su fe, tenían que hacer evidente quién era Jesús criterios históricos, se concluyese que es improbable que Jesús haya resuci-
para ellos, es decir, su importancia y significación actual para la vida. Valga la tado al hijo de la viuda de Naím, se habría emitido un juicio sobre el valor
redundancia: que se predicase a Jesús no quiere decir que el contenido de lo histórico de lo relatado en Le 7,11-1 TI. Sin embargo, no por ello carece de
predicado no fuese histórico, sino que no se informaba sobre el pasado por valor alguno o de verdad, pues, teológicamente este relato afirma que Jesús
interés propio de una curiosidad pasajera, sino en cuanto a su significación es la fuente de vida: "un gran profeta ha surgido entre nosotros; Dios ha
para el presente como para el futuro de la comunidad, interpretado desde la visitado a su pueblo" (v. 16) en la persona de Jesús. Históricamente, Le 7,11-
fey para lafe. 17 sería inauténtico y falso, por cuanto no sucedió realmente como se relata,
pero teológicamente es auténtico y verdadero. La valoración teológica (que
Dicho sucintamente: los evangelios contienen historia, pero no se redu- es de orden interpretativo y es el mensaje), como se observa, es indepen-
cen a ser el recuento de una serie de hechos; es mediante la historia interpre- diente de la valoración histórica (que es de orden fáctico). Preguntas de tipo
tada como los evangelistas comunicaron su fe en Jesucristo. Por lo tanto, histórico obtendrán respuestas sólo a nivel histórico. Si preguntamos por la
preguntar si los evangelios son testimonios de acontecimientos históricos o fecha del nacimiento de Jesús, no obtendremos respuesta alguna de los
testimonios de fe predicada, es una alternativa excluyente ilegítima. La predi- evangelios. Si preguntamos a cuántos ciegos curó Jesús al salir (o al entrar:
cación y la fe son inseparables de lo que se predica y en quién se cree: la Lucas) de Jericó, obtendremos dos respuestas: según Mateo a dos, y según
revelación definitiva de Dios en la persona de Jesús de Nazaret. Los evange- Marcos y Lucas a uno; pero sólo una puede ser verdadera y la otra será,
lios, repito, contienen historia y contienen testimonios de fe, estrechamente históricamente hablando, falsa.
entrelazados, pero no tienen por finalidad primordial la historia, sino lafe 20 .

21 El hecho de que sea narrado sólo por Lucas debería hacernos pensar. Vea el
20 Por eso se hablaba de euanguelion, buena noticia (Me 1,1), no simplemente de cuidadoso estudio de A. Harbart al respecto, en VY.AA. Exégesis Bíblica. Ma-
anguelion, noticia. Vea lo dicho al respecto al inicio de este libro. drid, 1979, 115-125.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS Y LA HISTORIA

Para muchas personas, lamentablemente, es significativo para su fe sólo ciones, y un porcentaje de relatos y discursos que demostrablemente no se
aquello que es estrictamente histórico, es decir, lo que realmente sucedió-y remontan a Jesús de Nazaret y que por lo tanto no son históricos en el
tal y como se narra-o Esto se debe a una ingenua identificación de lo histó- sentido antes descrito. Inversamente, la fe no determina lo que es o no es
rico con lo verdadero, con la tácita suposición que lo no-histórico no es histórico; la significación teológica, catequética, etc., no determina la factici-
verdadero, lo que da la impresión de afirmar que la única verdad es la histó- dad de lo relatado. Tengamos pues muy presente que ¡la verdad histórica ni
rica, y que los otros géneros literarios (leyendas, mitos, epopeyas, etc.) se es la única, ni agota el significado de un suceso o de un relato!
sitúan en el ámbito de la falsedad, incluso la mentira. Quien así piensa recha-
za como indigno de atención aquello que, en nuestros evangelios (y la Biblia La significación y pertinencia para la fe de aquello narrado es algo distin-
en general), no es histórico, a menos que sea evidente, como es el caso de las to de su facticidad y veracidad histórica: son dos niveles diferentes, y deben
parábolas -aunque no dirá que son verdaderas, pues asocia verdad con enfocarse separadamente. Limitarse a aquello que históricamente es fidedig-
suceso ocurrido-. Caso típico son los milagros": se afirma su veracidad no, auténtico y veraz, a lo que realmente Jesús hizo y dijo, sería olvidar el
inseparablemente de su estricta historicidad; son verdad porque (presunta- papel central de la Resurrección, la presencia orientadora del Espíritu en la
mente) ocurrieron, como se relatan. Pero, no se percatan que están leyendo Iglesia primitiva, y el sentido de la inspiración -que conciernen a la fe que
un relato, y que como todo relato ha sido producto de interpretación, y su brota del significado de los sucesos históricos-o Reducir el objeto de la fe a
origen debe ser previamente investigado antes de afirmar categóricamente lo que históricamente sucedió, sería relegar a Jesús al pasado, haciéndolo
que realmente sucedió. Prueba de que inconscientemente se asocia verdad objeto de admiración (no de fe-confianza), lo que sería a su vez contrario al
con historia, es la reacción instintiva de aquellos que se enteran que talo propósito que comparten todos los evangelios canónicos, que era y es el de
cual relato que creían tenía la condición de tal, en realidad no lo es: o presentar a un Señor siempre presente, un Señor vivo; el de ayer hoy", Si
rehúsan creer que pueda ser así, o descartan el relato como si fuera una alguien conociese exactamente todo lo que hizo y dijo Jesús, toda su vida
falsedad; no se les ocurre que pueda haber una verdad no-histórica, y me- (incluso filmada y grabada, sí se quiere), no significaría necesariamente que
nos que un relato de apariencia histórica (o sea, una narración) pueda ser creyese en él. Hay ateos que conocen tanto o más acerca de Jesús que
verdad sin ser historia fáctica. ¿Cómo reacciona Ud. si se le demuestra que muchos creyentes. No hay que confundir información cognitiva con fe vi-
no hubo una visita de "reyes magos" al niño Jesús, ni una matanza de "niños vencial-si bien la fe es siempre fe informada-o Valga la repetición: la verdad
inocentes" (Mt 2), o que el relato de las tres tentaciones de Jesús es un histórica (si sucedió o no) no agota el significado del relato (teológico u
midraslr"l otro).

El valor y la verdad teológica, catequética, parenética, u otra, de un relato Un hecho histórico cobra vida sólo cuando se le interpreta, cuando se
en los evangelios no están supeditados a la historicidad del episodio narra- pone de relieve su valor y significación para el hombre. Por eso los evange-
do. Lo contrario significaría que lo histórico tendría preeminencia sobre lo lios presentan el acontecimiento-Jesucristo a través de una multiplicidad de
teológico, catequético, parenético, etc., y que determinaría lo que es relevan- relatos interpretados desde la fe cristiana -relatos que pueden ser históri-
te para la fe, como hacen los fundamentalistas. En ese caso, tendríamos que cos, legendarios, paradigmáticos, etc.-. De haberse filmado la muerte de
desterrar de nuestros evangelios todas las confesiones de fe, las interpreta- Jesús, por ejemplo, mostraría solamente a unjudío que moría condenado en
una cruz; la película no proporcionaría el significado de este acontecimiento.
La interpretación se impone desde el momento en que se presenta a un Señor
22 Vea al respecto la magistral exposición de A. Weiser, ¿A qué llama milagros la
Biblia], Madrid, 1979. 24 "No se es fiel a la intención de los textos bíblicos, sino cuando se procura
23 Género popular judío que se caracteriza por la construcción de un relato en base encontrar, en el corazón de su formulación, la realidad de fe que expresan, y se
a textos bíblicos con fines instructivos. enlaza ésta a la experiencia creyente de nuestro mundo" (IB1II.A.2).

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY ¿RETORNO A JESÚS DE NAZARET?

vivo, Aquel en quien el hombre puede confiarse como el único realmente la pregunta por la historicidad de lo narrado es legítima, no debe ser la
significativo para su existencia. Pero las interpretaciones evangélicas no primera que se imponga al texto, ni la que prime y determine su valor último,
son susceptibles de verificación por medios históricos, como ya destaqué, sino que debe ser posterior a la pregunta por lo que el texto comunica
sino que son admisibles como veraces por medio de la fe y la confianza". teológicamente, y su significación en términos de fe.

Resumiendo: al acercarse a los evangelios, hay que distinguir claramente


el punto de vista desde el cual se enfocan: histórico o teológico, desde la 9. ¿Retorno a Jesús de Nazaret?
ciencia o desde la fe. A preguntas de carácter histórico se obtendrán res-
puestas de carácter histórico, no teológico; a preguntas teológicas, res- Hemos visto que, externamente, los evangelios tienen la forma y el aire
puestas teológicas. Dada la naturaleza de los evangelios, en éstos no tene- de ser biografías, y así son considerados por la mayoría de personas. Esta
mos ciencia de la historia, sino teología de la historia de Jesús, y la verdad impresión no es del todo falsa, si bien es más aparente que real pues no
que afirman no es tanto de orden histórico (sobre lo cual persiste una inse- corresponde al propósito primordial de los evangelistas. De hecho, estruc-
guridad) como teológico. Por eso, no podemos esperar obtener de ellos turalmente se asemejan a los bloi (vidas) de la literatura grecorromana, como
estricta fidelidad histórica en absolutamente todo lo relatado, y menos aún ya hemos visto. La forma narrativa, la secuencia de acontecimientos en la
debemos utilizarlos como si fueran reportajes o crónicas históricas, o inclu- vida del biografiado según una sucesión ordenada, con localizaciones y
so intentar historizar aquello que no lo es" Lo importante no es cuándo, nombres concretos, producen la impresión de ser biografías. Pero ... podría
dónde, y cómo sucedió talo cual acontecimiento o pronunciamiento, sino ser una biografía ficticia de un personaje imaginado -y no faltan quienes así
más bien, qué es lo que se quiso comunicar mediante el relato y cuál es la lo afirman-o Por eso, entre otras razones, la pregunta por el Jesús histórico es
significación de lo narrado. Metodológicamente, y en conformidad con el de vital importancia.
propósito motor de los evangelistas, al acercarse a un texto evangélico, la
primera pregunta debe ser sobre la significación teológica, pues fue escrito Por otro lado, no pocas personas se sienten inclinadas a hacer normativo
desde esa perspectiva y es la única que se sitúa en la esfera de la fe. Si bien y determinante exclusivamente aquello que se remonta a la vida terrena de
Jesús de Nazaret. Para ello, buscan determinar lo más exactamente posible
2' De ser objetivamente verificable, no se explica cómo -aparte de una razón de aquello que supuestamente hizo y dijo durante su vida terrena (sus ipsissi-
conveniencia personal- se pueda negar la significación que la tradición vio en el mafacta e ipsissima verba), haciendo de él un objeto de imitación y culto. Es
acontecimiento-Jesucristo.Igualmente, de ser objetivamente verificable. es inex- el interés que muestran muchas de las biografías que se han escrito sobre
plicable que eljudaismo hubiese negado la resurrección de Jesús, y ~:·.)n ello sus Jesús.
implicaciones.
26 La tendencia a historizar, es decir, a tratar como si fuese histórico aquello que no
¿Podemos recuperar datos importantes incuestionables sobre un tal Je-
lo es, se observa con frecuencia en catecismos y entre predicadores que descono-
cen la naturaleza y el propósito de los relatos evangélicos. A menudo se tratan sús de Nazaret? ¿Nos lo permiten las fuentes que poseemos, primordiales
textos de los evangelios como si fuesen reportajes estrictamente histórico-biográ- entre ellas los evangelios canónicos?
ficos. Más aún, se suele rellenar los datos de los evangelios con otros que son
producto de la imaginación piadosa -al estilo de algunos apócrifos-oIgualmente, A partir del hecho de que los evangelios son escritos culturalmente con-
es frecuente la psicologización de la persona de Jesús: Ios relatos son tratados dicionados e "ideológicamente" interpretados, algunos objetan que éstos
como biográficos y, en base a ellos. se busca determinar el temperamento. los presentan a un Jesús que ha sido moldeado por las preocupaciones e intere-
sentimientos, e incluso la posible conciencia que se presume que Jesús tuvo de su ses de los evangelistas y de sus respectivas comunidades, que no son las
identidad (Hijo de Dios, mesías, etc.). Estas y similares tendencias muestran una nuestras; se objeta que los evangelistas "leyeron" la vida de Jesús desde su
ignorancia de la naturaleza de los evangelios.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY ¿RETORNO A JESÚS DE NAZARET?

situación vital, la cual no es precisamente la nuestra. Por ello, -continúan- exhortó a los cristianos a tener "los mismos sentimientos que tuvo Cris-
se impone la necesidad de "leer los datos sobre el Jesús histórico desde to Jesús" (Fil 2,5), a "poseer la mente de Cristo" (1 Cor 2,16), a ser sus
nuestro mundo concreto (desde el pobre, el obrero, el sufriente, etc.)", Es imitadores (1Cor 11,1). Aquí se vislumbra la importancia que tiene cono-
decir, se propone dejar de lado la interpretación de Jesús hecha por el evan- cer a ese Jesús histórico, humano, cuyas huellas debemos seguir. El
gelista, para retomar al Jesús terreno despojado de las interpretaciones cir- comportamiento histórico de Jesús tiene un carácter normativo para sus
cunstanciales con las que aparece en los evangelios, y reinterpretarlo nor- discípulos.
mativamente desde nuestra realidad: no interesa quién era Jesús para Mar-
cos, sino quién es Jesús para mí. Si bien las objeciones aqui enumeradas son e) Pero limitarse exclusivamente al Jesús histórico sería olvidar el lugar cén-
válidas, es necesario tener presente lo siguiente: trico que, desde los orígenes del cristianismo, han tenido la Resurrección
y la fe que suscitó este hecho. De no haber sido por éstas, no hubiese
a) No es posible determínar con absoluta certeza todo lo que Jesús hizo y surgido el cristianismo, la persona de Jesús no hubiese cobrado impor-
dijo durante su vida terrena. Nuestra fuente fundamental de información tancia religiosa, y no se hubiesen escrito los evangelios. Es bastante
(y casi exclusiva) es el conjunto de los cuatro evangelios que poseemos. significativo el hecho que la Iglesia misma, desde sus orígenes, no se
Ahora bien, éstos, como ya debe estar claro, presentan a un Señor "ac- haya limitado al aspecto biográfico de la vida de Jesús y que, incluso en
tualizado", que ya había sido interpretado y reinterpretado a lo largo de la los evangelios, este aspecto no ocupase un lugar de preeminencia. La
tradición oral; presentan a un Jesús visto desde la fe, confesado por los prioridad fue dada a la fe (cierto, una fe vivida concretamente), no a una
creyentes. Su interés es religioso, no biográfico. Aun aquellos episodios, ética o praxis que no brotase consecuentemente de la fe en Jesús el
sucesos y escenas narrados en los evangelios que parecerían acercarse Cristo, Hijo de Dios y Señor de señores.
a la historicidad, con pocas excepciones presentan un margen de incerti-
dumbre desde el punto de vista de la verdad histórica. d) Limitarse a lo que Jesús de Nazaret históricamente hizo y dijo sería perma-
necer en el pasado, contemplarle como a un héroe que a lo sumo produce
Las biografías de Jesús que se han escrito han mostrado que, para llevar admiración o inspira imitación, pero que no necesariamente confronta a la
a cabo esa tarea, es necesario violentar las fuentes mismas (los evange- persona con una opción deje en él. Para el cristiano, Jesús no es sólo un
lios) manipulándolas, ignorando su naturaleza, presentando a un Jesús héroe, un gran filósofo o humanista, incluso un maestro, sino su Señor,
distorsionado (místico, revolucionario, reformador, etc.) por los intere- objeto de su fe. Esto se destaca precísamente en las interpretaciones de
ses, prejuicios y la óptica del biógrafo (A. Schweitzer). la persona y la misión de Jesús que leemos en los evangelios. Ahora bien,
las interpretaciones de "la vida de Jesús" que hallamos en los evangelios
b) El deseo de conocer al Jesús histórico, especialmente su actuación y canónicos son las únicas normativas, pues son estrictamente tributarias
comportamiento, no sólo es válido sino necesario, y porque se trata de de la comprensión y valoración del acontecimiento-Jesucristo por parte
conocer a aquel en quien depositamos nuestra fe (no un personaje mito- de sus discípulos, los únicos que podían hacerlo por su privilegiado
lógico) y porque, en el aspecto ético, sólo se pueden seguir las huellas lugar de testigos de los acontecimientos. Nosotros, ni hemos sido testi-
de alguien humano (histórico). Si ser cristiano es fundamentalmente ser gos ni podemos relativizar válidamente esos testimoníos fundacionales.
discípulo de Jesucristo, es decir, haber respondido afirmativamente a la El Jesucristo en quien los cristianos creemos es el mismo de los evange-
invitación "ven y sígueme", entonces están involucradas dos dimensio- listas. En los evangelios, la interpretación es en términos de fe, de la
nes: la fe y la expresión de ésta, la conducta. El comportamiento caracte- relación Jesucristo-hombre, y solamente en térmínos de comportamiento
rístico cristiano (moral, ética, praxis) es primordialmente el seguimiento o ética.
del Jesús histórico, terreno y humano: "ámense como yo (de la misma
manera) les he amado". Esto lo comprendió muy bien san Pablo cuando

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL MÉTODO HISTÓRICO-CRiTICO

Ampliemos lo expuesto, retornando a la pregunta inicial. Las fuentes histórico del mismo, la objetividad de los testimonios, la imposibilidad de un
que poseemos no nos permiten delinear con trazos precisos y claros la vida origen eclesial de lo relatado (vea abajo).
de Jesús. San Pablo y los testimonios de los restantes autores de los escri-
tos del NT -así como los pocos testimonios extra-bíblicos- no nos propor- Si llegásemos a determinar con absoluta certeza aquello que se remonta a
cionan nada que no se encuentre ya en los evangelios. Varias décadas de Jesús de Nazaret (y no poco se ha "recuperado"), no habríamos ganado
estudios y de debates acerca de la problemática en torno al "Jesús históri- mucho, ya que los hechos crudos no pueden proporcionarnos por sí mis-
co" (aquel cuya vida concluyó con su muerte), han arrojado como balance mos su significación. Por eso, en el Nuevo Testamento, no se separa al Jesús
la toma de conciencia de la dificultad de recuperar más que unos pocos de Nazaret histórico pre-pascual del Señor resucitado, como se ha pretendi-
datos y rasgos seguros acerca de Jesús de Nazaret, desde una perspectiva do hacer en algunos círculos.
estrictamente histórica. Entre nosotros y el Jesús histórico se interponen la
fe y la teología de la Iglesia primitiva, mediadas por los evangelistas, los Una biografía de Jesús que se limite a los brutafacta (hechos crudos) no
cuales a su vez son tributarios de una más o menos larga tradición, en la puede ser normativa en sí misma, ni será testimonio de lare apostólica (en la
cual predominaba igualmente la interpretación significativa sobre los datos cual nos basamos). Tampoco conducirá a lafe en ese Jesús de los evange-
históricos; interpretación marcada por adaptaciones, intereses, perspecti- lios, ya que su personaje pertenecería al pasado y, al no trascender los
vas teológicas, etc. hechos hacia el presente y el futuro, no tendría nada que ofrecer y nada que
prometer, puesto que pertenecería al "reino de los muertos". A lo sumo pro-
Lo expuesto no debe empujarnos al extremo de afirmar que simplemente duciría admiración y respeto, como a un héroe. Tan sólo el Señor de los
no sabemos nada acerca de Jesús, lo cual sería falso, pero sí nos pone en evangelios, ese Señor cuya vida terrena ha sido interpretada por sus segui-
guardia acerca de la dificultad de obtener información histórica exacta sobre dores, ese Señor vivo e inspirador, es digno de fe, y puede garantizar la
él, y de la cautela que se debe tener al intentar construir alguna tesis en base liberación total que todo hombre anhela. Si prescindimos de la Resurrección,
al Jesús histórico. Los evangelios contienen información histórica, sí, pero y todo lo que ese hecho conlleva de significativo e interpretativo, nos ha-
ésta no es fácil de destilar", bríamos quedado en la humanidad de Jesús, que no podría ser objeto de fe y
de confianza ya que perteneceria exclusivamente al pasado.
Dada la naturaleza de nuestras fuentes -predominantemente los evange-
lios-, las conclusiones a las que se llegue sobre el histórico Jesús de Nazaret Sintetizando: las interpretaciones de la persona y la misión de Jesús que
serán en la mayoría de los casos tentativas, probables. Cada episodio narra- hallamos entretejidas con los hechos históricos en los evangelios, son nor-
do debe ser estudiado críticamente. Para determinar aquello que posible- mativas para la dimensión de lafe. La praxis histórica de Jesús, al margen de
mente se remonta a la vida terrena de Jesús, los estudiosos han establecido su interpretación posterior, es normativa especialmente para la dimensión de
rigurosos criterios a partir de las ciencias históricas, entre ellos la compara- la expresión de la fe, que es el comportamiento "al estilo de Jesús". Ambas
ción con el medio ambiente de tiempos de Jesús, la multiplicidad de testimo- son indispensables y deben permanecer inseparablemente unidas, como el
nios independientes sobre el episodio o el pronunciamiento supuestamente Jesús pre- y el post-pascual: los datos históricos y su interpretación desde
la fe, la praxis cristiana y su razón de ser o fundamento (fe en Jesucristo).

27 De entre todos los estudios realizados sobre Jesús desde la perspectiva histórica,
vea las sobrias e informativas obras de G. Bornkamm, Jesús de Nazaret, Salaman-
ca, 1976, y de E.P. Sanders, Lafigura histórica de Jesús, Estella, 2000. El estudio 10. El método histórico-crítico
más detallado es el de 1.P. Meier, Unjudio marginal, 4 vols., Estella, 1997, y la
exposición metodológica e informativa más útil viene de la pluma de G. Theis- Si admitimos que los evangelios son documentos históricos, entonces se
sen-A. Merz, El Jesús histórico, Salamanca, 1999: les debe estudiar utilizando el mismo método que los estudiosos han esta-

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A IIOY EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO

blecido para lograr la comprensión integral y objetiva de cualquier texto miento de las lenguas originales (hebreo, arameo y griego), de la cultura y el
histórico. Este método se conoce con el nombre de "histórico-crítico". No medio ambiente dentro de los cuales la obra estudiada se originó, la historia
hay que olvidar que los evangelios son testimonios en lenguaje humano, de en todas sus dimensiones, conocimiento de los estudios más importantes
un determinado tiempo histórico y ambiente cultural, y que son el producto que se han realizado, y una buena dosis de paciencia, disciplina y absoluta
de un largo proceso de transmisión y adaptación -adernás de inspirados-. honestidad.

Si los evangelios han de hablarle al hombre de hoy, hay que empezar por Puesto que no poseemos los textos autógrafos originales, sino una can-
entrar en diálogo con ellos, escuchándolos en sus propios términos. Lo tidad considerable de copias no-idénticas, por medio de la CRÍTICA TEX-
lograremos si primero entramos en su mundo. La tarea de la exégesis, con sus TUAL el estudioso determina el texto (manuscrito) que, a su criterio, tiene el
métodos e instrumentos de estudio, es precisamente sacar a la luz lo que mayor grado de probabilidad de aproximarse al original. Para eso se ha esta-
esos viejos documentos comunicaban a sus lectores; es el estudio del texto, blecido una serie de reglas y principios críticos, que no es necesario mencio-
su lenguaje, su origen, el mundo de su autor y de sus destinatarios, y su nar aquí, pero que son de fácil acceso al interesado:". El segundo paso es el
mensaje original. La exégesis es parte (y el primer paso) de la hermenéutica, estudio atento del vocabulario empleado, la construcción gramatical (lin-
la ciencia de la interpretación. El exegeta busca primero comprender el texto güística) y la semántica, con la finalidad de comprender idiomáticamente el
en su mundo, para luego traducirlo al nuestro. Llevar a cabo esta tarea no es texto.
posible para la gran mayoría por lo exigente que es, por el tiempo que requie-
re y por las energías que pocos pueden dedicarle. Llevando a cabo una CRÍTICA ESTILÍSTICA O LITERARIA, el cxegcta
observa atentamente las posibles tensiones, incongruencias, redundancias,
Lamentablemente, muchos no comprenden la importancia del servicio y otros "desniveles estilísticos" que el texto pueda revelar, tanto desde el
que rinden quienes se dedican a esa labor, los exegetas, y otros tantos los punto de vista gramatical (por ejemplo, cambios en los tiempos verbales) y
consideran "destructores de la fe" por no poder armonizar sus prejuicios desde el estilístico, como de los significados (por ejemplo, empleo repetido
con los resultados de los trabajos que realizan. La Iglesia católica, comen- del mismo término con distintas connotaciones), pues estos indicios permi-
zando por Pío XII (con su encíclica Divino afflante Spiritu, de 1943) hasta ten detectar las posibles tradiciones utilizadas. Este trabajo le permite al
llegar al Concilio Vaticano 11 (con la Constitución Dei Verbum) y la Pontificia exegeta adelantar una primera hipótesis sobre la evolución del texto.
Comisión Bíblica (con su lnstruccion sobre la verdad historica de los Evan-
gelios, en 1964, y recientemente con sus lineamientos para La interpreta- Mediante la denominada CRÍTICA DE FORMAS, el exegeta busca determi-
ción de la Biblia en la Iglesia, en 1993 28 ) , ha incentivado la tarea exegética, nar la forma primitiva del texto tomando en cuenta otros de similar forma y
exhortando explícitamente a emplear el método histórico-crítico, que durante estructura. Puesto que toda forma literaria obedece a un propósito determi-
muchas décadas había sido atacado. "El método histórico-crítico es el méto- nado, el estudioso indaga sobre la probable situación vital, tanto del texto
do indispensable para el estudio científico del sentido de los textos anti- en su estadio final como en su forma original. Mediante la crítica de formas y
guos", sentenció el último documento vaticano sobre la Biblia (lBI LA). la crítica estilística (por la cual se determina qué se debe al redactor y qué es
anterior a él), el exegeta habrá llegado a establecer el origen del supuesto
Entre los "instrumentos" con los cuales el exegeta debe estar armado texto (escrito u oral) anterior al actual, que puede ser el original. Dos cuestio-
para llevar a cabo un estudio histórico-crítico, cabe mencionar: el conoci-
29 El método histórico-críticoes explicado y aplicado a ejemplos,en las obras de H.
2" Este documento ha resaltado reiteradas veces la importancia que tiene para la Zimmermann, Los métodos histórico-críticos en el Nuevo Testamento, Madrid,
exégesis tomar con toda seriedad como base los estudios histórico-críticos. Vea 1969, y 1. Schreiner (ed.), Introducción a los métodos de la exégesis bíblica,
especialmente la Primera parte: Métodos y acercamientos. Barcelona, 1974.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY EL METODO HISTORICO-CRIT1CO

nes suplementarias se le plantean: la probable relación de interdependencia


e influencias de otros textos o tradiciones, así como las fuentes (entre ellas la Pre-evangelio . - - - - - - - - - - - - - - Evangelio
cuestión sinóptica) y la cuestión histórica, en un intento por determinar si el crit ica estilística crítica (texto)
relato o el dicho bajo estudio tiene origen histórico en la vida de Jesús de y crítica de formas textual
Nazaret. (
Pre-evangelio - - - - - - - - - - - - - --.. Evangelio
En una última etapa, el exegeta recorrerá el camino inverso, desde su historia de la historia
probable origen hasta su fijación en el evangelio escrito, tal como lo hemos tradición redaccional
heredado. Por la HISTORIA DE LA TRADICIÓN, el exegeta explica los cambios
que detectó, que ocurrieron en el proceso de transmisión previo a la redac-
ción. A continuación describe la HISTORIA DE LA REDACCIÓN, observando Generalmente, la labor del exegeta se da por concluida cuando ha pene-
las supuestas adiciones y modificaciones hechas por el evangelista, con lo trado en el mundo del texto y ha expuesto sus particularidades. Sin embargo,
cual determina su teología y las necesidades de su comunidad, a las que la tarea de comprensión de un texto no se puede dar por totalmente conclui-
respondía. El texto es estudiado tanto en sí mismo como en sus contextos da con eso, pues no ha completado el circuito de comunicación: debe retor-
(histórico, cultural, literario), teniendo en cuenta las posibles situaciones nar del mundo en el cual el texto nació y respiró hasta ubicarlo en nuestro
vitales, intereses y perspectivas teológicas del evangelista y de la tradición mundo. Esta es la tarea hermenéutica. Es necesario que el texto recobre su
que le precedió. Así, el exegeta habrá puesto en evidencia la tendencia teo- pertinencia y vivacidad de modo que hable al hombre de hoy".
lógica del evangelista, la situación a la que respondía, y su labor como
redactor. Una vez captada la idiosincrasia, la línea de desarrollo en la cual se pro-
yecta el texto antiguo, y las vivencias que se expresaron por escrito, es
Si el texto pertenece al género histórico o parece narrar un acontecimien- necesario que esta línea de desarrollo se extienda hasta el presente. Esto fue
to, el exegeta procede a la CRÍTICA HISTÓRICA, para determinar la posible lo que proponía RudolfBultmann al llamar la atención sobre la importancia
historicidad de lo narrado. Para ello apela a conocim ientos sobre la historia y de la desmitificación del Nuevo Testamento, a la vez que ofrecía una reinter-
cultura del tiempo narrado", así como sobre las tendencias literarias y teoló- pretación existencialista. Otros lo han ensayado mediante aproximaciones
gicas del narrador. Hay varios criterios que se aplican, como para cualquier sociológicas, económicas y antropológico-culturales (entre ellas la feminis-
relato de la antigüedad: la verosimilitud, la concordancia con la época, la ta). Lo cierto es que hay que hacer aquello que los evangelistas mismos
credibilidad de las fuentes, la posible influencia literaria e ideológica de otras hicieron: actualizar y hacer pertinente para hoy la misma Buena Nueva. Para
obras, el estudio de las supuestas causas y efectos del episodio narrado, esto, lo primero que se requ iere es conocer el mensaje evangélico tal como lo
pero sobre todo los testimonios externos, tanto los provenientes de la ar- presentaron los evangelistas. En este proceso de comprensión y de actuali-
queología como los de escritores de la época. zación, como en todo proceso hermenéutico, interviene un factor que juega
un papel importante: el de los supuestos. La intervención de supuestos, es
En forma diagramática, el método histórico-crítico recorre el siguiente decir, de pre-concepciones, especialmente de tipo filosófico-teológico, es
camino: inevitable. Todo aquel que se propone interpretar y traducir para el hombre

JO "La tarea que incumbea la exégesis, de comprender bien el testimonio de fe de la 3I La exégesis histórico-crítica se interesa por el origen del texto; lo usa como una
Iglesia apostólica, no puede ser llevada a buen término de modo riguroso sin una suerte de ventana a través de la cual procura ver a Jesús de Nazaret. La hermenéu-
investigación científica que estudie las estrechas relaciones de los textos del tica invita a ver el texto como una suerte de espejo en el cual el lector se vea
Nuevo Testamento con la vida social de la Iglesia primitiva" (lBI 1.0.1). reflejado, por tanto le hable a él aqui y ahora.

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CUESTIONES HERMEI'ÉUTICAS: DE AYER A ¡¡OY Los EVANGELIOS COMO NARRACIONES

de hoy un documento histórico (su mensaje y significación), lo hará a partir sus coordenadas histórico-culturales. Cuando se desea saber lo que decía
de una determinada concepción del mundo, del hombre y de su existencia, y originalmente, se da un paso hacia atrás y el lector se sitúa en las coordena-
eventualmente de Dios. Los escritores del NT hicieron lo mismo: interpreta- das históricas del texto. En el primer caso, se considera el texto como una
ron y actualizaron el kerigma en términos de su particular manera de com- totalidad acabada. En el segundo, se procura comprender sus contextos
prender al mundo, al hombre y su existencia, a Dios mismo, y la misión de culturales e históricos y las circunstancias que lo motivaron, para conocer lo
Jesucristoy su persona. Esto explica la multiplicidad de teologías en el NT, que el autor quiso comunicarles a sus receptores inmediatos.
así como las diferencias de opiniones entre los exegetas -diferencias que no
se deben a defectos metodológicos necesariamente, sino a los supuestos Cuando leemos o escuchamos los evangelios, lo hacemos refiriéndonos
operantes-o La tarea hermenéutíca es tal que, a fin de cuentas, cada exegeta a ellos como textos terminados, tal como los hemos heredado, sin preguntar-
tiene que hacerla, puesto que se trata de destacar el mensaje evangélico para nos por su origen o la historia de su composición. ni por lo que el autor quiso
el aquí y ahora concretos de cada uno. comunicar a sus destinatarios inmediatos. De hecho, cada evangelio tiene
plena capacidad comunicativa, transmite un mensaje en la forma en que lo
En esta línea se sitúa el método estructuralista, de relativamente reciente conocemos. Después de todo, una obra es capaz de comunicar un mensaje
aparición en la escena. Este método (y todos los estudios desde la perspec- en sí misma; desde el momento en que salió de la pluma de su compositor,
tiva lingüística) se concentra en el texto tal como lo hemos heredado, y adquiere vida propia. Si calificamos los textos bíblicos como palabra de Dios,
observa atentamente el estado de interdependencia entre los componentes lo es porque reconocemos que a través de ellos Dios nos comunica algo a
lingüísticos del mismo, así como las posibles significaciones de cada uno de nosotros, no sólo a sus destinatarios originales. ¿Significa esto que es inne-
éstos. Otro tanto sucede con el enfoque literario que, por su importancia y cesario el estudio histórico-crítico o preguntarse por el mensaje original?
novedad en el campo bíblico, expondremos en el parágrafo siguiente. Mu-
chas luces han arrojado los estudios narratologicos de los evangelios, que A lo largo de este libro he venido destacando la importancia que tiene la
ven el texto como un relato continuado dirigido al lector según el esquema comprensión del origen y de la naturaleza de los evangelios para su recta
de la comunicación humana (vea abajo). Estos enfoques son complementa- interpretación. Para interpretar algo correctamente, hay que conocerlo y com-
rios al método histórico-crítico, que es el fundamental para el exegeta que prenderlo. La interpretación es la traducción de lo que el texto significaba
quiere conocer el texto desde sus orígenes e interpretarlo por tanto correcta- originalmente a lo que significa hoy. Y, si esa traducción ha de ser correcta, y
mente, y cuyos frutos ya he expuesto. en el espíritu y la intención de su autor inspirado, deberá tomar en cuenta lo
que significaba originalmente, empezando por comprender su lenguaje y sus
referencías históricas y culturales. Después de todo, sus autores fueron
11. Los evangelios como narraciones inspirados en el contexto de su historia y con miras al auditorio para el cual
escribieron directa e inmediatamente. Por eso es indispensable conocer y
Todo texto nos habla; significa algo para el lector. El lector establece una comprender el mundo en el cual se expresaron esos autores inspirados, pues
relación con el texto, tratando de descubrir lo que dice, y lo hace como si escribieron en referencia directa a un mundo que era el suyo, no el nuestro.
fuera escrito para él. Pero todo texto tiene una prehistoria, un pre-texto. Así, Un ejemplo clásico lo proporciona la frecuente incomprensión del Apocalip-
son dos las preguntas que se plantean en torno a su mensaje: qué me dice sis y las consecuentes interpretaciones caprichosas que abundan hoy, pro-
ahora el texto, y qué decía (o quería decir) originalmente. Las dos no siempre ducto de la ignorancia del mundo de su autor, de la naturaleza de ese escrito,
coinciden, especialmente si no ha sido escrito directa y expresamente para mí. y de su función original.

Sí se desea saber lo que el texto dice ahora, se debe relacionar con él La relación texto-lector (o auditorio) considera al texto como un todo
proyectándolo hacia adelante, hacia mí, independientemente de su origen y acabado, al margen de toda consideración histórica; es lo que practica el

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS COMO NARRACIONES

común de los lectores, que se pregunta por lo más importante y pertinente: lo El medio más idóneo para transmitir una experiencia es la narración (hoy
que el texto mismo es capaz de comunicarle, su mensaje para él como lector. incluiría la narración visual, el cine). La narración permite darle vida, invita al
Si la relación con el texto se reduce al estudio histórico, como una ventana a lector o auditorio a que se inserte en el relato, que viva la experiencia aproxi-
través de la cual se pueda contemplar la vida de Jesús o de la comunidad del mativamente. Permite identificarse con ese estilo de vida, esa ideología, ese
evangelista, se arriesga reducir el valor comunicativo del texto al de simples credo del héroe. Conocemos a alguien a través de lo que hace y dice, más
memorias irrelevantes para el presente, o a lo sumo a ser admirables modelos que a través de datos históricos o periodísticos. Conocer es entrar en su
y sabias disquisiciones. Pero, por otro lado, si no se toma en serio el origen, mundo, entrar en su espíritu, como un amigo. Desde esa perspectiva la pre-
los condicionamientos histórico-culturales y la naturaleza (género literario) gunta histórica, es decir si lo que leo sucedió o se dijo tal como lo leo, pasa
del texto, se arriesga caer en el literalismo ingenuo. En este caso, no se a segundo plano, eso si no resulta irrelevante. Lo fundamental es la pregunta
llegaría a la traducción de lo que significaba antaño a lo que significa hoy, por la postura frente a Jesús y su propuesta. De hecho, las perícopas evan-
sino que se haría una traslación simplista del significado de ayer a hoy, gélicas no tienen otra finalidad que la de acercarnos a Jesús, de invitarnos a
dando un salto olímpico de diecinueve siglos. Sabiamente advertía un re- escuchar su mensaje (mediado por el discurso y la praxis), y alentarnos en el
ciente documento vaticano que "el método histórico-crítico es el método camino de su seguimiento. Por eso la fe es una relación existencial de com-
indispensable para el estudio científico del sentido de los textos antiguos" promiso con Jesucristo, y el cristianismo se llamó "el camino" (Hch).
(lBIl.A).
En la relación texto-lector", el texto viene a ser como un espejo, en el cual
El enfoque histórico-crítico y el literario, son ambos necesarios para la el lector es confrontado con el mundo de lo narrado, con los valores que el
recta valoración del texto y del mensaje que encierra. La consideración histó- narrador expresa a través de su manera de presentar al personaje principal y
rica del texto y la relación texto-lector son complementarias, no excluyentes. los diferentes momentos conflictivos de la trama. El significado y el mensaje
La relación texto-lector es la que más nos concierne, pues nos involucra y de la narración fluye de su relación con el lector (o auditorio). Es la confron-
nos confronta. Pero, en esa relación, tarde o temprano nos sabemos remiti- tación de los valores que el narrador proyecta en su narración, con aquellos
dos a la prehistoria del texto y al mundo de su compositor. La búsqueda del del lector. Por medio de la trama de su narración y la manera en que presenta
significado o mensaje para hoy, inevitablemente conduce a la búsqueda de a los personajes, el narrador se propone introducir al lector en su mundo,
su sentido original (que sólo el ingenuo cree que es idéntico al sentido que atraerlo a sus conceptos y valores, concientizarlo y convertirlo. El valor
le damos hoy), y de la razón oor la que se narró. Puesto que ya nos hemos comunicativo y la capacidad de "absorber" al auditorio de un relato son
detenido ampliamente en la relación texto - pre-texto, consideraremos sucin- obvios. Esto lo experimenta el lector que se deja guiar por el narrador, como
tamente la relación texto-lector, la dimensión dramática o literaria del texto, sucede en los cuentos y en el cine. Aquí no entran en juego consideraciones
visto como una narración comunicativa. de carácter histórico, cultural o circunstancial en relación con el texto: la
relación texto-lector es inmediata. Refiriéndonos a la relación evangelios-
El relato, que consiste esencialmente en acontecimientos, personajes y lector, no se trata del mensaje para los destinatarios del primer siglo, sino
situaciones, interrelacionados especialmente por conflictos, une al narrador para los lectores de hoy.
con su auditorio. En general, es más fácil relacionarse con un relato o una
narración que con un discurso. Un relato tiende a ser universalista ya tras-
cender el tiempo y las circunstancias que le dieron origen, por eso es más 32 La relación texto (narrativo) - lector (auditorio) es estudiada en la crítica literaria,
plástico que un discurso. Es el caso de los evangelios en su presentación del especialmente por la narratología, profundizada hoy por los aportes de las cien-
acontecimiento-Jesucristo. cias de la comunicación. Vea al respecto M. Bal, Teoría de la narrativa, Madrid,
2001, YD. Marguerat (Y. Bourquín, Cómo leer los relatos biblicos. Iniciación al
análisis narrativo, Santander, 2000.

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CUESTIONES HERMENELJTICAS: DE AYER A HOY Los EVANGELIOS COMO NARRACIONES

Valga una aclaración. La trama de una narración es la estructura de las a aceptar su visión acerca de Jesús, porque quería comunicarle la Buena
acciones descritas, ordenadas y relacionadas de cierto modo, con el fin de nueva en toda su amplitud, y no simplemente hacer historia del pasado. El
producir un determinado efecto emocional en el lector. En toda trama hay evangelista quería que su narración fuese un espejo, no una ventana, que
una secuencia, marcada por una serie de causalidades, y una consecuente confronte al lector. En otras palabras, la intención del evangelista era que su
capacidad de involucrar afectivamente al lector. La trama lo "absorbe" pre- auditorio fuese partícipe de su manera de apreciar y de entender a Jesucristo,
sentando oposiciones y conflictos entre situaciones y entre personajes, de y de su fe en él. Por eso la trama gira en torno a la identidad de Jesús
tal manera que se identifique con uno o con otro, y al final responda emocio- (cristología) y lo que supone estar de su parte (discipulado). Este propósito
nalmente, ya sea con aprobación, solidaridad, desilusión, o simple rechazo e del evangelista es una de las razones por las que su obra no haya perdido
incluso oposición. actualidad.

En toda trama, el héroe encarna valores apreciados y defendidos por el La comunicación del narrador con el lector se observa especialmente en
narrador, como una especie de alter-ego perfeccionado e idealizado, incluso sus comentarios editoriales, aclaraciones y observaciones, por ejemplo en la
divinizado, el cual se encuentra en conflicto con otros valores, representa- manera en que describe a los diferentes personajes o ciertas escenas. Co-
dos por sus adversarios. El narrador desea que el lector se identifique con mentarios son introducidos para asegurarse que el lector comprenda bien su
sus mismos valores, encarnados en el héroe. Éstos se subrayan especial- punto de vista. Es precisamente en los comentarios -además de las escenas
mente en las funciones de los personajes, en los conflictos, y en las escenas en las que se detiene e incluso repite- donde más claramente se pone de
en las que se detiene e incluso repite. La trama está determinada por el manifiesto aquello que el evangelista quería compartir: su manera de ver al
mensaje que el narrador desea comunicar; por eso, el mismo relato puede ser mundo, a Jesucristo y a la fe cristiana. La implicación de todo esto es que el
narrado de diferentes maneras, siguiendo diferentes tramas. La trama es la evangelista se presenta como intérprete autorizado de Jesús -así lo toma-
manera en que el evangelista presenta su particular interpretación del acon- mos y así fue reconocida canónicamente su obra- de modo que, a menos
tecimiento Jesucristo; ¡por eso hay cuatro evangelios! que el lector valore a Jesús desde esa perspectiva o punto de vista, no podrá
comprender a Jesucristo (quién fue y quién es) yen consecuencia no podrá
El género literario de los evangelios, que ya hemos caracterizado ante- ser discípulo suyo. En otras palabras, el evangelista compuso su obra para
riormente, se parece al guión de una película: personajes que se interrelacio- atraer a su auditorio a su manera de apreciar y de valorar a Jesucristo, con
nan, actúan y hablan, se confrontan, y mediante conflictos llevan la trama todo lo que ello comporta. Es la teología del evangelista; y por eso tenemos
progresivamente a su conclusión. Los discípulos, las diversas figuras ju- cuatro evangelios con cuatro puntos de vista, cuatro teologías y cristolo-
días, y la muchedumbre, se entrelazan en torno al personaje principal, Jesús, gías, cuatro tramas diferentes.
ya sea simpática o antagónicamente. Los conflictos van definiendo los cam-
pos, y mediante ellos la trama lleva a la crucifixión de Jesús. El lector (o Dicho de manera más directa, los evangelios nos llevan a vivir una expe-
auditorio) se siente involucrado y toma parte afectivamente, identificándose riencia de vida con Jesucristo. Son mediaciones de la experiencia primera
con el héroe, Jesús. Su posición frente al personaje principal queda definida vivida por los discípulos originales. Esa experiencia primigenia fue transmi-
en la escena final, que es la Resurrección, la victoria del "héroe" después de tida tanto verbalmente como por la nueva visión de la vida que el autor
su aparente derrota. El lector ha sido conducido a asumir los valores repre- traduce en la necesidad de una conducta consecuente con la de un discípulo
sentados por Jesús y su drama: son los valores del evangelista, que corres- de Jesús de Nazaret: "en esto conocerán (las gentes) que ustedes son mis
ponden a los de la tradición cristiana. discípulos: en que se aman los unos a los otros -como yo los he amado" (Jn
13,34s).
El evangelista escogió el género narrativo, que dinamizó al máximo con
múltiples diálogos, por su capacidad de involucrar al lector y de conducirlo

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY
CÓ\10 LEER HOY LOS EVANGELIOS

12. Cómo leer hoy los evangelios debido a que (supuestamente) fueron escritos por testigos oculares (Mt, Jn)
o por discípulos de éstos (Me, Le), Esta preconcepción de los evangelios ha
Nadie lee, así como nadie escucha, sin interpretar lo que lee o escucha. dado origen al sinnúmero de "vidas de Jesús" que todavía hallamos en
Esto es inevitable, ya que comprendemos según nuestra cultura, formación, bibliotecas y escaparates, tantas y tan variadas como sus autores. Esta
historia, y la información que tenemos sobre el tema, elementos todos que en manera de entender los evangelios centra la atención del lector en el pasado
su conjunto nos introducen a la circunstancia, calidad y sentido del texto histórico, y suele conducir a todo tipo de especulaciones historizantes. Es
como paso previo a su interpretación". Es decir, leemos con una serie de una lectura que produce admiración por Jesús pero que no compromete.
condicionamientos que en gran medida están en consonancia con la com-
prensión que tenemos de nosotros mismos. de nuestro mundo, y de nues- Igualmente frecuente es considerar los evangelios como textos de teolo-
tras expectativas a partir de una determinada filosofía de vida. Éstos son gía o manuales de moral; se les reduce a un conjunto de doctrinas de Jesús,
nuestros supuestos inconscientes, que provienen de nuestra historia. Por o recetarios de "verdades eternas", de los cuales se extraen pasajes que
eso, no existe una comprensión e interpretación totalmente neutra u objeti- supuestamente responden de un modo absoluto, inalterable e indiscutible
va: ese alguien que comprende e interpreta aquí y ahora lo hace desde los a talo cual problema. En este caso la atención se fija en las "palabras de
supuestos de su propia historia, lo cual no necesariamente significa que lo Jesús" como orientaciones éticas, pero poco o nada tienen que ver con la fe
que interpreta hoy de una manera, no pueda hacerlo diferentemente mañana. como tal. Estas dos ideas que se tienen sobre los evangelios han sido
reforzadas en las enseñanzas en los colegios, en la catequesis y también en
Toda comprensión e interpretación responde a la búsqueda de la inciden- las hom ilias.
cia del mensaje en nuestra existencia, de su pertinencia para mí. A su vez,
todo texto está abierto a una gama de posibles interpretaciones, como es Existe también un tercer grupo de personas que lee los evangelios con
evidente cuando un mismo texto es leído por varias personas, pero no todas ciertos prejuicios de carácter ideológico, y recoge tan sólo aquello que les
son igualmente válidas o legítimas, algo evidente cuando se dan interpreta- conviene e interesa, incluso acomodando caprichosamente el texto a sus
ciones contradictorias. Nuestros prejuicios y preconceptos nos inclinan a supuestos (lectura feminista, neoliberal, doctrinaria). Esta manera selectiva
proyectar nuestras expectativas hacia el texto en cuestión. Esto explica la de acercarse a la Biblia, arriesga desfigurarla y tergiversarla en aras de ideas
dificultad que experimentamos en dejamos cuestionar por él, o el escándalo preconcebidas.
que nos producen ciertas afirmaciones que podamos leer sobre los evange-
lios, por ejemplo. El denominador común a estas tres maneras de acercarse a los evangelios
(y a la Biblia en general) es su carácter fundamentalista: parten de un su-
Entre los condicionamientos que tenemos al leer un texto están las ideas puesto absolutizado y leen el texto sin tener presente su naturaleza de "pa-
previas que se tiene sobre él. En el caso de los evangelios, el más común y labra de Dios en palabras de hombres". Su preocupación dominante es co-
firmemente arraigado es el de considerarlos como crónicas de la vida de nocer la verdad cognitiva, con un fuerte carácter doctrinario, mas no "hacer
Jesús, y por lo tanto se asume que no hay nada que interpretar sino que la verdad" (Jn 3,21). El subjetivismo con el que se acercan al texto, conduce
simplemente se deben asumir como reportajes incuestionables y objetivos tanto a unos como a otros a pensar que éste está diciendo "x", cuando
probablemente está diciendo "z". Nos hallaríamos en tal caso ante un pro-
33 Comprender e interpretar son dos momentos cognitivos diferentes. El primero es blema de comunicación: el receptor (el lector de hoy) no comprende al emi-
la aproximación al texto y su mensaje entrando en su propio mundo; el segundo sor, pero cree comprenderlo debido al predominio de sus ideas previas, es
es la valoración que le doy al texto para mi, es mi apreciación. La comprensión decir sus prejuicios sobre el emisor (el evangelista) o sobre el mensaje del
depende de la información que tenga; la interpretación depende de la compren- mismo.
sión que tenga del texto.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY CÓMO LEER HOY LOS EVANGELIOS

En el camino hacia la comprensión correcta el inspirado por Dios. Para esto hay que tener presente (1) la situación
vital en la cual originó, (2) el género literario empleado, y (3) el modo de
Una vez salido de la mano de su autor, un texto puede ser comprendido e pensar y de expresarse del autor.
interpretado de diferentes maneras. Para evitar la interpretación ingenua,
caprichosa o acomodaticia, es indispensable estar bien informados acerca No olvidemos que estamos ante "la Palabra de Dios en palabras de hom-
del género literario, de los condicionamientos culturales y del contexto vital bres": el Espíritu Santo se expresó a través del lenguaje humano de los
del cual brotó". "La Biblia no se presenta como una revelación directa de redactores de los evangelios -y de aquellos que les precedieron-o En
verdades aternporales, sino como el testimonio escrito de una serie de inter- consecuencia, debemos comenzar comprendiendo ese lenguaje condi-
venciones por las cuales Dios se revela en la historia humana. O Los escri- cionado por múltiples factores, siendo el cultural el más notorio. Esto
tos bíblicos no pueden, por tanto, ser correctamente comprendidos sin un significa que quien quiera comprender los evangelios y su mensaje, tiene
examen de sus condicionamientos históricos. Las investigaciones 'diacró- que entrar primero en el mundo del autor, empezando por familiarizarse
nicas' serán siempre indispensables a la exégesis", nos recuerda la Comisión con su modo de pensar y de expresarse". Antes de preguntarnos por lo
Bíblica (lBl, Conclusión). Aquí entra a tallar la tradición, de la cual el lector que dice, debemos fijar nuestra atención en la manera en que lo dice, ya
no puede desligarse si es solidario con la historia y si se sitúa en continuidad que nuestra manera de hablar (incluido el significado de las palabras) no
con la comunidad de la cual surgió el texto. Seremos cristianos si nos situa- es idéntica a aquella de los evangelistas o de Jesús.
mos en comunión y en continuidad con la interpretación apostólica del
acontecimiento-Jesucristo que hallamos en el NT. Si queremos comprender el mensaje que el evangelista quiso comunicar
a su auditorio inmediato, tenemos que conocer algo acerca de lo que lo
El problema fundamental en la comprensión de los evangelios (y de la movió a hacerlo: las circunstancias y necesidades a las que respondía.
Biblia en general) tiene su raíz en el hecho que son escritos provenientes de Con demasiada frecuencia se piensa ingenuamente que los evangelios
un tiempo, una mentalidad y una cultura muy diferentes de los nuestros, y en fueron escritos para todos los cristianos de todos los tiempos, sin tomar
la naturaleza de su contenido, la relación Dios-hombre. Por lo tanto, es por en consideración que sus autores lo hicieron sin pensar en la importancia
allí por donde debemos empezar nuestro recorrido. que tendrían para la posteridad". Esto es característico de aquellos que
leen la Biblia literalmente: no sólo toman cada palabra al pie de la letra,
a) El primer paso es comprender lo que el autor tuvo la intención de comu- haciendo caso omiso de los géneros literarios que fueron empleados,
nicar, es decir, el mensaje original": "Es no solamente legítimo, sino sino que (y esto es más grave) omiten toda consideración de la situación
indispensable, procurar definir el sentido preciso de los textos tal y como
han sido producidos por sus autores; sentido llamado 'literal"?". Éste es una parábola es un relato imaginario; tomada en sentido "literal" se la entiende
como reportaje de un hecho real.
]7 Todo esto ya lo resaltó Pío XII en su encíclica Divino afJlante Spiritu, y ha sido
34 "Para evitar el subjetivismo, una buena actualización debe estar fundada sobre el reiterado en la Dei Verbum y el documento de la Comisión Bíblica, La interpre-
estudio del texto, y los presupuestos de lectura deben ser constantemente some- tación de la Biblia en la Iglesia.
tidos a la verificación por el texto." (lB! ¡I.A.2) 3" El hecho que los escritos bíblicos responden a alguna necesidad concreta surgida
ss "Todo el esfuerzo de la exégesis histórico-crítica se dirige a definír "el" sentido de en ese momento es evidente en las cartas de san Pablo, que responden a proble-
talo cual texto bíblico en las circunstancias de su producción" (lBllI.B). mas y necesidades de orientación surgidas de las comunidades para las cuales
36 Más preciso sería hablar de sentido literario, pues se trata del sentido que pro- escribió. Lucas escribió el evangelio para Teófilo motivado por la necesidad que
viene del género literario utilizado por el autor. En el habla común, sentido "lite- surgió de asegurarle "la solidez de las enseñanzas que has recibido" (1,1-4). Las
ral" es el que ignora los géneros literarios y toma todo como realidades; entiende circunstancias a las que respondía cada evangelista están expuestas en el estudio
las palabras y frases en su sentido denotativo, primero. En su sentido "literario" detenido de cada uno de ellos, más adelante.

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A ¡¡OY COMO LEER HOY LOS EVANGELIOS

vital en la que fueron compuestos, argumentando que, puesto que se Así se establece un diálogo entre el texto y el lector. Los evangelios me
trata de la Palabra de Dios, debe ser válida tal cual para todos los tiem- hablan desde su situación y yo los escucho desde la mía, y éstos no
pos, independiente de las circunstancias en las que fue escrita. tendrán incidencia en m i existencia (1) si no los comprendo en su situa-
ción, y (2) si no soy capaz de traducirlos para mi aquí y ahora; lo cual no
Se ignora que no sólo es "palabra de Dios en palabras de hombres", sino será posible si no estoy familiarizado con la situación y el mundo de los
que son testimonios escritos de la fe vivida, y del grado de comprensión evangelistas. Sólo así el acontecimiento de entonces puede seguir sién-
al cual habían llegado acerca del acontecimiento-Jesucristo, en aquellos dolo hoy, mediado por el texto y su comprensión e interpretación.
tiempos. Es decir, ignoran que el texto escrito proviene de uno anterior, el
de la fe vivida, es decir de una tradición encarnada. Lo único que parece- El que lee o estudia los evangelios desde el ángulo histórico o informati-
ría contar es el texto en cuanto tal, y no el autor y su mundo, los destina- vo solamente, estará leyendo o estudiando un documento que pertenece
tarios, y las circunstancias de aquellos tiempos que condujeron a la escri- al pasado y se mantendrá en esas coordenadas, pero no vibrará con el
tura de los mismos; ni siquiera se toma en cuenta seriamente el género mensaje sino que, a lo sumo, admirará lo que allí lee. En efecto, como nos
literario que nos lleva a hacernos preguntas tales como ¿qué implica que recuerda el documento vaticano, "el sentido de un texto no se da plena-
sea un evangelio y no una novela?, o ¿cuál es la naturaleza y el propósito mente si no es actualizado en la vivencia de lectores que se lo apropian.
del género evangelio? A partir de su situación, éstos son llamados a descubrir significaciones
nuevas, en la línea del sentidofundamentai indicado por el texto" (IB!
b) Además de la necesidad de comprender el texto lingüística, cultural e II.A.l), que ha sido puesto de relieve por el estudio exegético. Una con-
históricamente -que puede ser una suerte de trabajo de arqueología-, en secuencia inmediata de lo dicho es que quien quiere comprender los
última instancia lo que nos interesa es descubrir lo que, como "palabra de evangelios (y la Biblia en general), deberá estar dispuesto a dejarse inter-
Dios", nos pueda decir aquí y ahora. pelar; dispuesto a cambiar y a abandonar sus ideas pre-concebidas; a
dejar caer las murallas de sus prejuicios y supuestas seguridades; en una
Los evangelios son palabra viva de Dios, palabra que habla al hombre palabra, estar dispuesto a la conversión.
que la escucha. Las llamadas e interpelaciones son las mismas hoy que
ayer. Las preocupaciones que guiaron a los autores de los evangelios Los evangelios hay que escucharlos con humildad. Así como Jesús
pueden bien pasar por circunstanciales, pero las hay análogas en nues- llamaba a abandonar el camino del orgullo y la autosuficiencia (aun la
tra época, y el mensaje que se dirige al hombre es el mismo mientras el religiosa), así la lectura o escucha de los evangelios es una llamada a la
hombre sea humano: las vicisitudes e inquietudes existenciales del indi- conversión, para seguir humildemente y con confianza el camino que nos
viduo han sido y serán fundamentalmente idénticas; su búsqueda de están indicando. Los evangelios no son de por sí "palabra de Dios"; tan
liberación y realización, de salvación y expansión. de felicidad y eterni- sólo lo serán para quien asuma las actitudes mencionadas y las sienta y
dad, son las mismas en cualquier tiempo y a ellas responden los evange- las entienda como palabra viva que habla hoy y da vida.
lios. Pero, tenemos que escucharlos con desprendimiento por debajo del
ropaje lingüístico y de sus elementos circunstanciales, y saber trasponer En resumen, la actualización de los textos bíblicos es absolutamente in-
o traducir las situaciones a las que se refieren los evangelistas a aquellas dispensable si éstos han de seguir hablando al hombre de hoy como lo
que vivimos hoy: los fariseos son un grupo del pasado, pero la actitud hicieron en aquellos tiempos, yeso supone adaptación. "La actualización
que los caracterizó no ha desaparecido; la incomprensión sigue presente, es necesaria porque, aunque el mensaje de la Biblia tenga un valor duradero,
así como el escándalo y las marginaciones, etcétera. sus textos han sido elaborados en función de circunstancias pasadas y en
un lenguaje condicionado por diversas épocas. Para manifestar el alcance
que ellos tienen para los hombres y las mujeres de hoy, es necesario aplicar

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CUESTIONES HERMENHJTlCAS: DE AYER A HOY CÓMO LEER HOY LOS EVANGELIOS

su mensaje a las circunstancias presentes y expresarlo en un lenguaje adap- En cuanto al receptor de los evangelios, éste no es un lector inocente que
tado a la época actual. Esto presupone un esfuerzo hermenéutico que tiende por primera vez conoce a Jesucristo y su camino; es un cristiano, que por lo
a discernir a través del condicionamiento histórico los puntos esenciales mismo ya está familiarizado con la vida de Jesús de Nazaret, razón por la cual
del mensaje" (lB! lV.A.]). el autor puede presuponer muchas cosas, por ejemplo que sus lectores co-
nocen suficientemente el AT,y que es innecesario explicar términos técnicos
Leer narraciones o ciertas costumbres.

Es sumamente instructivo tener presente el circuito de toda comunica- Desde la perspectiva literaria, debemos leer los evangelios como lo que
ción: "alguien (emisor) dice algo (mensaje) a alguien (receptor)". Esquernáti- son: narraciones. Este es su marco literario y desde él fluye el relato, por
camente,E- - M - ~R. tanto debemos dejar que la narración nos vaya conduciendo, involucrando,
integrando". Los personajes debemos verlos como caracteres de la narra-
ción, no como personas históricas (lo que no significa negarlas ni tomarlas
Visto desde nuestra lado, "yo leo en (p. ej. la parábola del buen samarita-
como ficticias). Por eso, por ejemplo, cuando nos topamos con alguna ac-
no) lo que Lucas (E) estaba diciendo (M) a Teófilo (R)". El episodio narrado
ción o pronunciamiento de Jesús (o de Pedro) que nos desconcierte, debe-
es el medio a través del cual comunica su mensaje -por eso la importancia de
mos preguntarnos por qué hizo o dijo eso el personaje Jesús (o Pedro) en la
conocer el género literario-o Consciente de esto, evitamos la lectura histori-
trama del evangelio que estamos leyendo, y no por qué el histórico Jesús de
cista, preocupada con lo que Jesús dijo o hizo históricamente, en vez de lijar
Nazaret (o Simón) habría hecho o dicho tal cosa en los años 30. No debemos
la atención en el mensaje (palabra de Dios) comunicado mediante la obra
preocuparnos (al menos al inicio) si aquello "realmente sucedió", sino más
que leo.
bien interesarnos por lo que nos trata de decir el autor del relato, su mensaje
-que es "palabra de Dios".
El emisor actúa como "narrador", es decir como la voz que relata la histo-
ria -pero una voz anónima-. Aunque no estuvo históricamente presente, el
Desde la perspectiva temporal, dos observaciones. Primero, no debemos
evangelista narra como si lo hubiera estado, tanto con Jesús como con los confundir el año 70 con el año 30, el de la escritura de los evangelios con el
otros personajes (omnipresente), inclusive como si hubiese conocido los de la vida terrena de JesÚs4 1• Segundo, debemos escuchar los evangelios en
pensamientos íntimos de los personajes (omnisciente). Este proceder permi- estéreo: en un canalla que el texto decía a su auditorio original e inmediato,
te que el lector se sienta introducido en la trama al punto de sentirse involu- yen el otro lo que nos pueda decir hoy. Para esto es de gran ayuda introdu-
crado y muy próximo a los personajes. Más aún, el emisor comunica su cirse mentalmente en la trama de la narración, como hacemos en el cinema, y
ideología, su punto de vista, sus apreciaciones, en la persona del héroe de la escuchar como si fuéramos los destinatarios originales.
obra, con el cual espera que el lector se identifique!'). Este es el "emisor
virtual" (el "real" es el autor), su alter ego. Ahora bien, ¿qué sucede en el acto de lectura de una narración? El lector
recuerda algo de lo ya leído y se anticipa o se crea expectativas sobre lo que
No olvidemos que lo que leemos es la interpretación (valoración, apre-
ciación) de Jesucristo y su camino por parte del evangelista, no un frío 40 Un buen ejemplo es la presentación de Lucas por J.-N. Aletti, El arte de contar
reportaje; eso es lo inspirado por Dios: i la interpretación! (De esto he habla- a Jesús. Salamanca. 1992.
do ampliamente en la introducción general.) 41 "En lo que concierne a los evangelios, el fundarnentalisrno no tiene en cuenta el
crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente el estadio
final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el estado inicial (las
39 Una explicación detallada de la narración como medio de comunicación se en- acciones y las palabras del Jesús de la historia)", advierte el documento vaticano
cuentra en E. Arens, Serán mis testigos, Lima (CEP). 1996. cap. 3. del 93 (/BII.F).

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY CÓMO LEER HOY LOS EVANGELIOS

sigue pero aún no leído. Se forma opiniones acerca de los personajes, se Marcos, debe tomarse en serio el hecho de que es según Marcos, y no
identifica más con unos que con otros, y espera, con su cuota de ansiedades según otro evangelista.
y temores, un desarrollo favorable para unos y desfavorable para otros. En
todo este proceso el lector es un participante activo en la narración -aunque La lectura horirontal (diacrónica) en forma sinóptica, es decir, compa-
entra y sale de la historia, a veces tomando distancia y otras involucrándo- rando un mismo pasaje en sus diferentes versiones (Mt, Me, Le, Jn) es la más
se-o Pero el proceso no se detiene allí: la narración nunca es completa, siem- recomendable para quien desee estudiar más a fondo los evangelios. Este
pre al lector le queda algún aspecto de la obra que ha quedado sin respuesta, modo de aproximarse a ellos permite descubrir las variantes en el texto y el
sea un diálogo o la descripción de un suceso o cualquier otro aspecto de la contexto, haciendo posible discernir la evolución de uno a otro, y el enfoque
trama. Haciendo uso de sus fuerzas imaginativas y emocionales llenará los particular de cada evangelista. Es un tipo de lectura más de estudio, que
vacíos y silencios, y hasta se proyecta más allá del final de cada episodio. Al plantea una serie de preguntas, como las que hemos venido considerando a
final, el lector le asigna un significado al relato leído, y no pocas veces lo largo de estas páginas.
reflexiona sobre algún aspecto concreto de la vida, y de la suya en particular.
El lector no es el escritor, pero, concluida su lectura de la narración, la ha ido Puesto que los evangelios ni son ni se propusieron ser estrictamente
reescribiendo en su interior basado en sus experiencias y apreciaciones, y biografías de Jesús de Nazaret, hay que evitar la gran tentación de leerlos
hasta podría escribirla pero ahora desde su punto de vista, que fue lo que en como si lo fueran. evitando centrar toda la atención en los detalles de índole
buena medida hicieron Mateo y Lucas con respecto a Mc. histórico-biográfica, o inclusive interpolando detalles que el texto mismo no
incluye. Escritos desde la fe y con la finalidad de testimoniarla concretamen-
Diacronía y sincronía te en el mensaje que mediante el relato comunican, hay que empezar por fijar
nuestra atención en este aspecto: ¿cuál es el mensaje que quiso comunicar el
La lectura de los evangelios se puede realizar de dos maneras, según la evangelista en este texto", distinguiendo siempre entre las preguntas de tipo
razón por la cual se leen. Una lectura vertical (sincrónica) o continuada, es histórico (qué, cómo, cuándo, algo sucedió) y aquellas de tipo teológico. La
decir, cada evangelio leído en sí mismo, como un todo, es la más natural, y asi pregunta histórica, si bien es válida y necesaria, no debe plantearse al inicio,
lo hicieron sus destinatarios originales. En esta lectura hay que estar atento sino alfinal. Se debe empezar por descubrir el mensaje que se propuso
a no añadir nada a lo que se lee. mediante la transposición armonizante o compartir el evangelista, antes de preguntarse por lo que nos pueda decir
historizante de aquello que no se halla en el texto pero que quizá se encuen- aún hoy, y antes de cuestionar los aspectos de su historicidad.
tre en otro. Este tipo de lectura permite apreciar los intereses y la perspectiva
de su autor. Antes de empezar una lectura vertical, es altamente recomenda- Después de todas estas observaciones y sugerencias, quizás el lector se
ble familiarizarse a grandes rasgos con el mundo del autor, su comunidad, preguntará si no resulta difícil y exigente comprender los evangelios, y si
sus preocupaciones, y su manera particular de entender a Jesucristo (cristo- éstos fueron escritos para ser comprendidos por eruditos o para gente sen-
logía). Es recomendable tener una visión panorámica de la obra como uni- cilla, sin necesidad de tanto estudio y preparación. ¿No son acaso los evan-
dad, antes de concentrarse en algún texto en particular, a fin de comprender gelios palabra de Dios para todos los hombres? ¿No fueron acaso los desti-
su relación con el conjunto. Esto es necesario si se quiere comprender una natarios originales de los evangelios gente sencilla, incluso casi analfabeta?
obra, pues los textos son productos y expresiones de vivencias que es En principio, todo esto es cierto: los evangelios no son ni pueden ser propie-
indispensable conocer para poder comprender el texto en su integridad: ¿por dad exclusiva de ningún grupo. Sin embargo, por un lado, hay una incuestio-
qué se escribió este episodio", ¿por qué de esta manera", ¿por qué se sitúa nable distancia histórica y cultural que franquear y, por otro lado, saber leer
en este lugar? etc. Lamentablemente, con frecuencia se leen los pasajes o escuchar no necesariamente implica comprender lo que se lee o escucha, al
aislados de todo contexto, y la interpretación de los mismos resulta a menu- menos en la intención de su autor.
do distorsionada, incluso errónea. Si se lee un pasaje del evangelio según

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CUESTIONES HERMENEUTICAS: DE AYER A HOY Coxio LEER HOY LOS EVANGELIOS

Por su naturaleza, los evangelios no son tan fáciles de comprender como Un tercer nivel es el de la lectura desde la profundidad de la fe. Los
se presupone o pregona. Quien desea comprender, necesita tener un mínimo evangelios son fundamentalmente testimonios de fe: escritos desde la fe y
de instrucción sobre aquello que desea comprender, especialmente si vive para la fe, esa fe apostólica de la cual los cristianos somos herederos, y con
otra época o un mundo como el nuestro. Aquí se sitúa el reto a la catequesis la cual nos identificamos. Esa fe se vive, y se vive en comunidad -recorde-
y la evangelización. Eso no significa, sin embargo, que no sea posible enten- mos que los evangelios son productos de vivencias personales y comunita-
der al menos aproximadamente el mensaje real del texto. De hecho, la sintonía rias del seguimiento de Jesucristo-: Los evangelios son testimonios de fe
entre el texto y el lector se da más significativamente al nivel de las vivencias vivida. Este nivel de lectura es el único que nos permite comprender los
que les son comunes (vea abajo) -la fe en un primer momento se vive; en un evangelios en su plenitud y profundidad. No obstante, valga la aclaración
segundo momento se discurre-o que estos niveles de lectura no son paralelos o exclusivos, sino complemen-
tarios.
Tres niveles de lectura
Sugerencias complementarias
Podemos distinguir tres niveles de lectura de las Escrituras. Un primer
nivel es el sencillo, inocente, sin mayor preparación que la buena voluntad. Leer, en contraste con escuchar, sugiere un contacto atento con el texto,
Un tal acercamiento, que es el de la mayoría, no necesariamente implica pues lo escrito generalmente está más sopesado y ponderado que lo habla-
comprensión o incomprensión. Todo texto por sí mismo comunica algo al do. Generalmente, la lectura es privada. Para obtener un máximo de provecho
lector, de allí que cuanto mayor sea su actitud de escucha, más le dirá el texto. de ella, es recomendable hacerlo con atención con la ayuda de un comenta-
Los evangelios fueron escritos por gente sencilla y para gente sencilla -no rio serio y sobrio, para así entrar en el mundo cultural y teológico del autor.
por teólogos y para teólogos o exegetas- como productos de vivencias Leer y releer es extremamente provechoso: una segunda lectura suele revelar
reflexionadas en la fe: "Te bendigo. Padre, porque has ocultado estas cosas más que la primera. Una lectura pausada y meditativa, sin apuros, será espe-
a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños" (Mt 11,25; cf. cialmcnte fructífera para la oración y para entrar en ese mundo de fe.
1Cor 1,17-2,9).
Cada obra debe ser leída como una unidad independiente, pues así se
A menudo se percibe una cierta afinidad entre lo que vivieron los cristia- escribió, no mezclando elementos de un evangelio con los de otro. En el
nos en aquellos tiempos y lo que vivimos hoy; entre su fe y la nuestra, así relato de la Natividad en el evangelio según Lucas, por ejemplo, no debemos
como las vicisitudes de la vida. La empatía o connaturalidad que se puede introducir a los "reyes magos", que están exclusivamente en Mt. El papel
sentir entre la vivencia sobre la cual se habla en el texto y la nuestra, hace que cumplen los personajes en Me, por ejemplo, no es el mismo papel que
que se lo comprenda intuitivamente. Sin embargo, este nivel de lectura tiene cumplen en Jn --el Bautista en Me actúa como precursor del mesías, en Jn es
ciertas limitaciones, provenientes de los evangelios mismos (su distancia su testigo, no precursor. Tampoco debemos proyectar nuestras ideas doctri-
histórica), y se presta a incomprensiones de diversa índole, especialmente narias, que son posteriores y más elaboradas, cayendo en anacronismos.
debido alliteralismo. Así, en los relatos de la Natividad no debemos proyectar la doctrina de los
Concilios del S. IV sobre la Encarnación o la Trinidad".
Un segundo nivel de lectura es el informado. Es fácil comprender que,
cuanto más familiarizado se está con el mundo del cual han surgido los
textos, mejor se les podrá comprender, y más enriquecedora será su lectura.
y que cuanto más se les comprenda, mayor será la probabilidad de llegar a 42 "Toda precomprensión comporta sin embargo peligros. En el caso dela exégesis
una interpretación correcta. católica, existe el riesgo de atribuir a los textos bíblicos un sentido que no expre-
san, sino que es el fruto de un desarrollo ulterior de la tradición" (fB! I1I).

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CUESTIONES HERMENÉUTICAS: DE AYER A HOY

Para comprender los evangelios y su mensaje hay que dedicarles tiempo Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS:
y esfuerzo. Individualmente es difícil. Felizmente, hoy contamos con publi-
caciones, círculos de estudios, charlas, y ocasionalmente un predicador que UN RELATO Y UNA SENTENCIA
orienta su prédica en este sentido. La situación es semejante a la de un
viajero -y para comprender la Biblia hay que seguir un carnino-, que al ir a
tierras extrañas debe "perder tiempo" si desea conocerlas, y logrará su pro- 1. La curación de la suegra de Pedro:
pósito en menos tiempo y con mayor eficacia si se deja guiar por alguien que Mc 1,29-31; Mt 8, 14-15; Lc 4,38-39.
las conoce. ¿No es acaso ésa la experiencia que tenemos cuando queremos
comprender algo -Ilámese arte, literatura, ciencia-, con lo cual no estamos Por razones metodológicas, consideraremos cada evangelista indepen-
fam iliarizados? dientemente (lectura vertical, sincrónica). No nos detendremos en la cues-
tión sinóptica, por ser un problema complejo y que no aporta mucho al que
Es importante que estemos conscientes de nuestros supuestos, de modo se inicia en el estudio de los evangelios.
de no acomodar o tergiversar el mensaje del texto bíblico a nuestras ideas,
pues terminaría diciéndonos lo que ya sabemos de antemano. Si queremos Mt 8, 14.1' Me 1, 29-31 Le 4, 38.1'
escuchar la Palabra de Dios en los evangelios, tenemos que afinar el oído,
14. Y 29. Y de inmediato 38. Ahora bien,
ponemos en sintonía con ellos, y dejarles hablar. Callando nuestros prejui-
saliendo de la sinagoga levantándose
cios, curiosidades, intereses, debemos dejar que la Palabra tenga la iniciati-
de la sinogoga
va en retamos, cuestionamos, ilustramos. Una de las dificultades en la com-
prensión del mensaje evangélico es que no se escucha lo que el texto dice, cuando Jesús fue fueron entró
escuchamos sólo lo que conviene, o proyectamos sobre ellos lo que quere- a la casa de Pedro, a la casa de Simón a la casa de Simón.
mosoír. y de Andrés.
con Santiago y Juan.
Para concluir, cabe recordar que, si los evangelios interpelan y exigen una
respuesta vivencial, entonces, como bien dice Santiago 1,22: "pongan por vio a la suegra 30. Pero la suegra Pero la suegra
obra la palabra y no se contenten solo con oírla" (cf. Le 8,21; 11,28; Mt de éste de Simón de Simón
7,24ss; Jn 14,21). De lo contrario, nos estaríamos acercando a los evangelios echada yacía era presa
como curiosos, desde fuera. Vivir la palabra es "hacer la verdad", lo que y con fiebre. con fiebre, de una fiebre grande,
equivale a "vivir" los evangelios para de esa manera entender lo que sus y de ínmediato y
autores vivieron y transmitieron. le hablan en su favor le rogaron en su favor

15. Y 31. Y acercándose 39. E inclinándose


la levantó encima de ella,
tocó su mano cogiéndole la mano,
increpó a la fiebre,
y la fiebre la dejó. y la fiebre la dejó, ya la dejó.
y Al instante,
se levantó alzándose,
y le servía. y les servía. les servía.

228 229
Dos EJEMPLOS DE EXEGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA LA CURACIÓN DE LA SUEGRA DE PEDRO

La versión de Marcos (1,29-31) La inclusión de Andrés, Santiago y Juan obedece al relato de la vocación
de éstos (v. 16-20); no fueron incluidos por Mateo y Lucas que la relatan
a) Crítica textual posteriormente. No sólo extraña la asociación Simón-Andrés, sino que
La única variante textual que merece nuestra atención es aquella del v. 29: introduce una aspereza gramatical que ya he destacado en la crítica tex-
"salíendo...fue" o "saliendo...fueron". El autógrafo probablemente leía tual, lo que obligó a RMc a subrayar que la suegra era "de Simón" (y no
en el plural, como suponen la mayoría de los exegetas. Por un lado. no de Andrés también). Posiblemente la tradición que recibió Marcos reza-
hay ninguna indicación explícita de que Jesús estuviera acompañado por ba: "Cuando Jesús entró a Cafarnaún, fue a la casa de (¿la suegra de?)
Simón y Andrés, de modo que se comprende un cambio posterior al Simón". La mención del nombre de Jesús y del pueblo de Cafamaún
singular: "y fue a casa de ... con ...". Por otro lado, como se observa en el desapareció cuando se unió esta perícopa a la anterior.
texto, el supuesto original es gramaticalmente incoherente: "y fueron
(¿quiénes?) a la casa de ... con ...". Es más comprensible un cambio del El v. 30, cuyos trazos redaccionales ya he destacado, posiblemente leía
plural al singular, que a la inversa. El testimonio de los manuscritos está "Su suegra yacía con fiebre y le hablaron en su favor". El vago "le habla-
dividido entre ambas lecturas; no hay una que predomine. ron" (el griego está en el presente indicativo) es un indicio adicional de
que originalmente nombraba sólo a Simón; los que "le hablaron" eran los
b) Contexto literario que estaban en la casa -Io que es más comprensible-o
Nuestra perícopa se halla precedida por la curación de un endemoniado
en la sinagoga (v. 23-28), y seguida por una serie de curaciones (v. 32-34). La forma transitiva, "la levantó", probablemente se debe a la mano de
entre las cuales se detallan las de un leproso (v. 40-45) y de un paralítico RMc. La secuencia coger la mano-levantar se encuentra también en 5,41 s
(2,1-12). Como veremos, el contexto en el cual Marcos ha situado el epi- y 9,27. Más aún, el griego "levantó" es el mismo vocablo utilizado para
sodio es intencional, y nos ayudará a comprender su mensaje. Es un decir "resucitó". ¿Es que Marcos quiso introducir el tema de la resurrec-
contexto de curaciones que son liberaciones de algún mal. ción? Nótese que en 5,41 s se trata de la hija muerta de Jairo, y en 9,27 de
un epiléptico que "estaba como muerto". De ser así, cogerle la mano y
c) Crítica literaria levantarla correspondería a resucitarla. Posiblemente el texto heredado
Desde el punto de vista literario, en base a criterios estilísticos, lingüísti- por Marcos rezaba, "y cogiéndole la mano, la fiebre la dejó, y ella levan-
cos y teológicos, los siguientes detalles se deben probablemente al re- tándose les servía" (similar a Mt y Le),
dactor final (= RMc):
d) Crítica de formas
La introducción, V. 29. La expresión "y de inmediato" al final del v.30, es El texto de Marcos sigue el esquema típico de tantas otras curaciones: (1)
típica de RMc. La mención de la sinagoga, que cumple la finalidad de encuentro, (2) indicación del mal, (3) petición de curación, (4) la curación
empalmar con el relato anterior, también se debe a RMc. De haber sido propiamente dicha, mediante un gesto o una palabra, (5) constatación de
original, supondría que Jesús realizó otro milagro en día sábado, lo cual la curación, y (6) demostración de ello. Esto no es tan insignificante como
estaba prohibido por la Ley judía. Todo lo relatado en 1,21-34 ha sido podría pensarse. Si estamos ante un esquema de curaciones, entonces el
concentrado en un día en Cafarnaún, a modo de paradigma de la activi- detalle que la suegra "les servía", por ejemplo, es prueba de su curación,
dad de Jesús, resumido en el V. 39. La expresión "saliendo fueron", es sin otra significación. Sin embargo, el contexto puede sugerir una signifi-
típica del estilo de RMc. Todo esto significa que la perícopa no estaba cación más profunda que RMc le haya querido proyectar.
originalmente unida a la anterior, sino que tenía una existencia propia e
independiente. Así lo entendió (¿o recibió?) Mateo. La situación o contexto vital que le dio forma al relato de la curación de la
suegra de Pedro, ha sido probablemente catequética, ya que los milagros

230 231
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA LA CURACIÓN DE LA SUEGRA DE PEDRO

de Jesús se narraban especialmente con este fin; generalmente para trans- tado. Cabe añadir que, si creemos a Jn 1,44, Pedro era de Betsaida, no de
mitir alguna enseñanza acerca de su persona. Cafarnaún. Sabemos por ICor 9,5 que estaba casado, por lo que cabe
deducir que Pedro no vivía en Cafarnaún con su suegra (¿con Andrés?).
e) Historia de la redacción Estos detalles introducen un halo de duda sobre ciertos detalles del rela-
Originalmente se relataba simplemente la curación de la suegra de Simón. to, si bien toda elucubración historizante, en base a esta perícopa, es
No es seguro que se mencionara que "les servía". El empleo del imperfec- gratuita. No estamos, pues, tanto ante un simple recuerdo biográfico
to implica un acto continuado, y evoca el servicio diaconal, tal como se como ante una composición de carácter (y mensaje) cristológico.
refiere de las mujeres en la iglesia primitiva. Es muy probable que en el
transcurso de la tradición, a pesar de no ser un elemento del esquema de g) Significación estable
curaciones, este detalle (al menos en el imperfecto) fue incorporado, dán- Si bien Jesús es quien restituye la integridad de la vida, la fe que se
dole así un matiz suplementario al relato: ya no es tanto la curación en sí, muestra en él y hace posible tal restitución, debe expresarse activamente
como una que hace posible el servicio en comunidad. Este detalle confir- en el servicio, de la misma manera que él hizo con nosotros, y los v. 32ss
ma el hecho de que la situación vital del relato se hallaba ya en la cate- nos lo muestran. Cierto, Marcos puso el acento en Cristo y lo presenta
quesis. El significado profundo es que Jesús sana del mal cuando se le como liberador -pero, no sólo liberador de, sino liberador para el servi-
recibe, y ello obliga al servicio eclesial. No es del todo imposible que "la cio- y éste es el mensaje que permanece en nuestra perícopa.
casa de Simón" hiciese alusión a un centro de reunión de discípulos/
cristianos. Desde alli el Señor cura "a muchos pacientes de diversas La versión de Mateo (8,14-15)
enfermedades" que venían a esa casa (v. 32ss). El empleo del término
"casa" en ese sentido es frecuente en el Nuevo Testamento. a) Crítica textual
La versión de Mateo (así como la de Lucas) no ofrece ningún problema
El redactor final, Marcos, encerró esta perícopa en su contexto actual y textual digno de mención.
llevó a cabo las alteraciones que hemos observado. En este contexto,
entre exorcismos, y con la alteración en el v. 31 ("la levantó cogiéndole la b) Contexto literario
mano"), la perícopa adquiere un carácter netamente cristológico. Jesús, En Mateo, la perícopa se encuentra en un contexto distinto al de Marcos.
adversario del mal (fiebre-demonio), restituye la plenitud de la vida, lo Se halla precedida por [as curaciones de un leproso (8, 2-4) Y del siervo
cual hace factible la plena participación en la comunidad de creyentes, y del centurión (v. 5-13), y le sigue el mismo resumen de curaciones que
explicaría también la mención específica de los (hasta ahora) cuatro discí- mencionó Marcos y las exigencias que plantea el seguimiento de Jesús
pulos. Marcos habría querido subrayar una vez más el poder salvífica de (v. 19-22), con lo que existe una relación significativa.
Jesús, del cual tienen necesidad incluso los parientes de los discípulos.
Más aún, la fe (y gratitud) se debe expresar en el servicio (diakonía). e) Crítica literaria
El texto de Mateo muestra muy pocas alteraciones, Es más sucinto que el
j) Historicidad de Marcos y Lucas. El cambio de nombre, de Simón a Pedro, se debe
Este relato, que frecuentemente se asigna a los recuerdos de Pedro, difi- probablemente a RMt (vea 4,18 Y luego 16,18). Es muy probable que el
cilmente habría sido creado por la Iglesia. Su carácter sobrio, escueto, así texto de Mateo represente, sin alteraciones significativas, aquél que éste
como la asociación con la suegra de Pedro, nos obligan a reconocer la recibió.
historicidad del hecho, si bien no todos ios detalles del relato. Nótese
que no se menciona el nombre de la suegra, la presencia de los otros tres
discípulos es cuestionable, y el relato ya está cristológicamente interpre-

232 233
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA LA CURA ero» DE LA SUEGRA DE PEDRO

d) Crítica de formas muestra. Así, nuestra perícopa le ha servido a Mateo de transición entre
En su forma escueta, desprovista de todo detalle superfluo, el relato la actividad taumatúrgica de Jesús y las exigencias vocacionales que
entreteje dos formas literarias: la de curaciones y la de vocaciones. Por un plantea a los dos personajes anónimos que se le presentan con la inten-
lado, nuestra perícopa sigue el esquema de curaciones, que ya hemos ción de seguirle, en los v. 19s y 21 s. En algún momento de la tradición
visto a propósito de Marcos. Por otro lado, es significativo que la versión premateana (?) se introdujo el verbo ver ("vio a..."). Este verbo es emplea-
mateana también siga el esquema de vocaciones. Comparemos nuestro do en los relatos de llamamientos vocacionales (vea Mt 4, 18.21; 9,9).
texto con el relato de la vocación de Mateo, en Mt 9,9:
La versión de Mateo es marcadamente más cristológica que las otras dos.
La concentración cristológica es evidente: no hay mención de acompa-
Mt 8,14s A1t 9,9 ñantes o de otras personas presentes, se nombra a Jesús por nombre, él
es quien toma la iniciativa (nadie le ruega), y ella le servía solamente a él.
y cuando Jesús fue a la casa y pasando por allí Jesús Jesús la cura simplemente tocándola (no cogiéndole la mano o inclinán-
de Pedro, dose sobre ella), con lo que destaca su fuerza salvadora. Seguir a Jesús,
ser su discípulo, exige servirle como único Señor.
vio a la suegra de éste vio a un hombre
echada y con fiebre sentado en el despacho de impuestos j) Historicidad
llamado Mateo, Si consideramos la versión mateana por sí misma (sin referimos a las otras
dos), y si no se tratase de la suegra de Pedro, podría pensarse que este
y tocó su mano y le dice "Siguerne".
relato es una posible creación de la Iglesia. No hay mención de testigos,
y la fiebre la dejó.
ni siquiera de Pedro. La carga cristológica es masiva. Sin embargo, valen
las observaciones destacadas a propósito de la versión de Marcos.
y se levantó y, levantándose
y le servía. le siguió.
g) Significación estable
Aquello que quiso comunicar Mateo mediante este relato, en su contexto,
permanece válido para todos los tiempos: Jesús sana por propia iniciati-
En Jn 12,26 se establece explícitamente el paralelismo entre servir y seguir
va, por pura gracia, y ello constituye un llamamiento a servirle. Él es
a Jesús. ¿Ha sido concebido este relato en algún momento como un relato
quien, solidariamente, tomó sobre sus hombros nuestras enfermedades y
vocacional? ¡Vea Jn 12,19-22! Mediante este caso concreto podemos
dolencias (Isa. 53,4, citado en el v. 17) para así otorgamos la plenitud de
observar que la "crítica de formas", lejos de ser un ejercicio superfluo,
la vida y hacer factible que "nos levantemos y le sirvamos".
ayuda a descubrir la probable intención profunda del texto. La situación
vital de este relato, como vimos al hablar de Marcos, ha sido catequética,
La versión de Lucas (4,38-39)
tocante al tema del servicio al Señor cómo vocación, previa a la curación.

Dejaré la versión de Lucas sin analizar, con el fin de que el lector, por
e) Historia de la redacción
iniciativa suya y ayudado con la breve exposición hecha de los paralelos en
En un inicio, como hemos visto al hablar del texto en Marcos, el relato
Marcos y Mateo, pueda ejercitarse. Valgan algunas preguntas que sirvan de
probablemente se centraba en la curación misma. Posteriormente, fue
orientación:
desprovisto de algunos detalles, se centró más en la persona de Jesús
(¡hay testigos!), y fue marcado por la perspectiva vocacional que ahora

234 235
INVITACIÓN A LA TOLERANCIA
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA

¿Es éste el contexto original de la perícopa? ¿Hay alguna relación que se La versión de Marcos (9,38-40)
observe entre ésta y la perícopa anterior?
¿Qué diferencias se observan con respecto a Marcos? Como se observa en la presentación sinóptica, la versión de Marcos es
¿Cómo trata Jesús a la fiebre? (vea Le 4,35; 9,42). idéntica a aquella de Lucas, con algunas pequeñas variantes y la notoria
¿Cómo sana Jesús, según esta versión, y por qué? ausencia en Lucas del logion que hallamos en Me 9,39. Esto nos lleva a
- ¿Por qué no incluyó Lucas a Andrés, Santiago y Juan? concluir que existió una dependencia literaria, ya sea de uno con respecto al
- ¿Qué imagen de Jesús resalta en esta versión? otro, o de ambos con respecto a una fuente común. Dejaremos de lado esta
¿Cuál es el mensaje específico de Lucas? cuestión sinóptica, contentándonos con la afirmación de que ambos depen-
¿Es coherente con el desarrollo del evangelio la mención de Simón? (vea den de un pre-Marcos.
5,1-11). ¿Qué sugiere con respecto a nuestra perícopa?
a) Crítica textual
Además de la lectura tenida por la mayoría de los exegetas como la más
probable en el v. 38, "que no nos sigue, e intentamos impedírselo porque
2. Invitación a la tolerancia:
no nos seguía", un cierto número de manuscritos presentan dos lecturas
Mc 9,38-40; Lc 9,49-50
simplificadas: (a) "e intentamos impedírselo porque no nos seguía", y (b)
"que no nos sigue e intentamos impedírselo". Ambas han eliminado la
Me9 Le 9
redundancia del seguimiento. Por un lado, (a) representa el punto de
49. Pues bien, tomando la palabra vista historizante, por cuanto limita el "nos" al grupo de los doce y el
38. Le manifestó Juan: Juan dijo: pretérito "seguía" haría eco al tiempo de Jesús. Por otro lado, (b) repre-
"Maestro, "Preceptor, senta el punto de vista eclesial al preservar el presente, "no nos sigue".
hemos visto a uno hemos visto a uno Mientras que (a) eliminó la primera cláusula para mantener así la acción
echando demonios echando demonios más cerca del objeto bajo discusión (exorcizar), (b) eliminó la tercera cláu-
en tu nombre, en tu nombre, sula para centrar el dicho más en la importancia del seguimiento/discipu-
que no nos sigue, lado. Es posible que (a) haya sido influenciado por la lectura que halla-
e intentamos impedírselo e intentamos impedírselo mos en Le. No sólo es fácil comprender el deseo de simplificar el texto,
porque no nos seguía". porque no (nos) sigue con eliminando la aparentemente inútil redundancia --como lo hiciera Lucas-,
nosotros. sino que también la lectura preferida está atestiguada por importantes y
fidedignos manuscritos.
39. Pero Jesús dijo: 50. Pero le dijo Jesús:
"No se lo impidan: "No lo impidan; b) Contexto literario
pues nadie hay que haga Nuestra perícopa se halla precedida por aquella en que se narra la discu-
un portento por (medio de) sión entre los discípulos sobre la primacía (v. 33-37). En ambas perícopas
mi nombre y pueda de se habla de actuar "en mi/tu nombre" (v 37 y 38). Posiblemente esta
inmediato hablar mal de mí.
expresión las atrajo, y en consecuencia fueron puestas la una a continua-
ción de la otra. El mismo fenómeno de atracción se observa en los dichos
40. Pues aquel que no está pues aquel que no está
que siguen: el v. 41 asegura una recompensa al que da de beber a los
contra nosotros contra ustedes
por nosotros está", por ustedes está". discípulos "en nombre de que ustedes son de Cristo (en lugar de "mío")",
y el v. 42 hace eco a la referencia a los niños mencionados en los v. 36s. Es

236 237
Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA INVITACiÓN A LA TOLERANCIA

probable que los v. 4 I Y42 seguían inmediatamente al v. 37, en una colec- v. 38: planteamiento del problema (formulado aquí en "nosotros")
ción de proverbios. Los v. 43 y 48, sobre el escándalo, han sido atraídos v. 39: respuesta n.1 (formulada en primera persona)
por la temática del v. 42, así como el v. 49 fue atraído por la referencia al v. 40: respuesta n.2 (formulada en "nosotros", como el v. 38).
fuego, y el v. 50 por aquella a la sal. El logion del v. 39 tiene una estructura condicional, y la forma de un
principio. Ellogion del v. 40 es una sentencia sapiencial. Nos hallamos
El contexto vital de nuestra perícopa es un conjunto de discusiones pues ante un relato con fines instructivos.
sobre la manera de comportarse entre sus miembros y con «los de fuera»:
con humildad y receptividad, no con arrogancia, asuntos de gran interés El empleo del plural colectivo "nos(otros)" en los v. 38 y 40 nos sugiere
para la Iglesia. La perícopa precedente es una discusión sobre la prima- una situación vital originaria en la Iglesia (post-pascual). Ambas res-
cía, y se pone de ejemplo la simplicidad del niño. El v. 41 aplica lo dicho en puestas ofrecen un principio general a tener presente frente a aquellos
el v. 40 y, al igual que el v. 39, es un ejemplo de la manera positiva como se que no integran la Iglesia. Esa situación vital eclesial se vislumbra más
debe ver a los que, si bien no se profesan seguidores de Cristo, no sólo claramente cuando se tiene en mente que el v. 38 explicita "no nos sigue",
no se oponen sino que se muestran generosos hacia los discípulos. En en lugar del esperado "te sigue". Se refiere a los discípulos como un
los v. 42-44, ampliando el v. 37, los pequeños, es decir los sencillos que grupo homogéneo, como comunidad de creyentes (seguidores de Cristo)
fácilmente pueden ser alejados (en lugar de atraídos) por el escándalo, que continúa su misión en comunión con el Señor. Esto representa el
deben ser tratados con atención. El contexto literario de nuestra perícopa tiempo post-pascual, y la perícopa ofrece una respuesta a una problemá-
nos da ya una primera idea sobre su orientación general. Más aún, obser- tica que surgió de sus experiencias misioneras (vea Mt 12,24.27, Yespe-
vamos que nos hallamos ante una concatenación netamente redaccional cialmente Hch 19, l3ss): ¿qué actitud tomar frente a aquellos que actúan
de dichos introducidos por relatos. El marco de nuestra perícopa es, en nombre de Jesús pero no son miembros de la Iglesia o pertenecen a
pues, artificial. una comunidad "desviada"?

e) Crítica literaria e) Historia de la redacción


La mano del redactor final es apenas perceptible. A él se debe la califica- Nuestra perícopa ha pasado por tres etapas. Los v. 38s y 40 no estaban
ción de Jesús como "maestro", que es uno de los acentos en Me, En el v. unidos desde el principio. Al v. 40 se le antepuso el incidente narrado en
39, ya sea el redactor final o su predecesor, añadió el logion que allí el v. 38 a modo de ejemplo concreto de lo expresado en el pronunciamien-
hallamos. A esta conclusión conducen, no sólo su ausencia en Le, sino la to sapiencial del v. 40, respondiendo al mismo tiempo al problema plan-
duplicación del "pues" (v. 39 y 40) Yel cambio de "por (en tói. usando) tu teado paradigmáticamente en el v. 38 -nótese que ambos versículos em-
nombre" (v. 38) a "en (epi tói) mi nombre" (v. 39). Ellogion del v. 40 es de plean la primera persona plural (nosotros)-. Posteriormente, el redactor
origen independiente: es fácilmente aislable y se encuentra, si bien con final, o probablemente su predecesor, añadió ellogion del v. 39 -nótese
otra formulación, en otro contexto en Le I 1,23/Mt 12,30 (que es anterior a aquí el empleo de "por tu (v. 38) / en mi (v. 39) nombre", además del
Mc9,40). cambio de persona gramatical-, a fin de dar una respuesta más directa a la
problemática planteada por el v. 38. La perícopa tiene su centro de atrac-
d) Crítica de formas ción en ellogion "aquel que no está contra nosotros, está por nosotros",
La perícopa muestra la estructura típica de una discusión escolástica y fue paulatinamente compuesta en base a él. Un procedimiento similar se
(¿qué hacer en caso de ...?), en la que predomina el pronunciamiento del halla, por ejemplo, en el relato de la cena de Jesús con pecadores y publi-
maestro (apotegma): canos en Me 2, I 5ss. Allí el centro es el logion "no he venido a llamar a los
justos, sino a los pecadores" (Me 2, I 7b). A éste se le antepuso, a modo
de explicación gráfica, el problema concreto que planteaba el incidente

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Dos EJEMPLOS DE EXÉGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA INVITACIÓN A LA TOLERANCIA

paradigmático relatado en v. 15-16. Posteriormente se le añadió el prover- uno de los problemas de la iglesia de aquel entonces. Valga la redundan-
bio sapiencial del v. 17a. cia: notoria es la insistencia en el "nosotros", referido a los seguidores de
Jesús en tiempos post-pascuales. El incidente narrado en el v. 38 tiene su
Ellogion de Me 9,40 refleja una situación ambiental de adversidad, e origen en la Iglesia, al igual que ellogion del v. 39, que proviene de la
invitaba a los cristianos ("nosotros") a ser tolerantes con los que, si bien boca profética de la Iglesia de pre-Marcos, Esto se refleja, además de las
no confesaban la fe en Cristo, no se manifestaban contrarios al cristianis- observaciones ya hechas, en la práctica del empleo del nombre de Jesús
mo. Es una situación diferente de aquella que refleja Le II ,23a /Mt 12,30a: con fines taumatúrgicos (no sólo en el caso de exorcismos: vea Hch 3,6;
"quien no está conmigo, está contra mí; y quien no recoge conmigo, 9,34; 16,18; Sant 5,14). Que sepamos, Jesús nunca curaba "en nombre de
desparrama", que se refiere a una situación de tensiones dentro de la Dios/el Padre". La máxima sapiencial del v. 40, de la cual conocemos
comunidad de seguidores del Señor. paralelos inclusive en la literatura profana (por ejemplo, Cicerón la atribu-
ye a Julio César y a Pompeyo), podría en su esencia remontar a Jesús pero
Al juntarse este dicho con el relato del v. 38, por un lado se aclaraba que en la primera persona singular ("mí" en lugar de "nosotros?"), tal como se
no era posible estar contra Cristo y expulsar demonios "en su nombre", y halla en Le 11,23a/Mt 12,30a. Sin embargo, este logion tiene claras alusio-
por extensión se entiende que menos aún se podía estar al mismo tiempo nes confesionales, pues se supone el reconocimiento de Cristo como
de parte del adversario. Esta aclaración encontró una formulación afirma- Señor, tal como sucede con el v. 39 al referirse al "hablar mal de" él y hacer
tiva en el logion del v. 39. Por otro lado, visto desde la historia de la portentos en su nombre.
tradición de nuestra perícopa, el peso y la amplitud que encierra el v. 40 se
restringió al tipo de problema referido en el relato: el caso de aquellos que g) Significación estable
expulsaban demonios (¿y hacían curaciones?) recurriendo al nombre de Si bien no vivimos exactamente el problema planteado en el v. 38, las
Jesús (por su poder mágico), que sabemos que ocurrieron. Visto desde respuestas siguen teniendo plena actualidad. Basta que pensemos en las
nuestra perícopa, en orden inverso, el caso (paradigmático: ejemplo de actitudes que frecuentemente encontramos de parte de algunos cristia-
otros tantos) planteado en el v. 38 se generalizó y amplió con es logion del nos hacia aquellos "de fuera" que, sin profesar una afiliación con la
v. 40. Así, la problemática ilustrada en el v. 38 y las soluciones ofrecidas Iglesia, actúan benéficamente en nombre de Cristo; o la adversidad e
por los v. 39 Y 40 se apoyan mutuamente. intolerancia que ciertos grupos cristianos muestran hacia aquellos que
no comparten su particular apreciación de Cristo. El recurso al nombre y
Mediante esta perícopa, la Iglesia exhortaba a la tolerancia y apertura al poder salvífica de Jesús no es privilegio exclusivo de nadie, pues el
hacia aquellos "de fuera" que, sin confesarse cristianos, apelaban al "nom- Señor está entre aquellos que le invocan. El Señor cuenta con más simpa-
bre" de Jesús para realizar el bien. Lo cual se afianza con ellogion del v. tizantes que aquellos que se suscriben a la Iglesia o a una determinada
41: "Aquel que les dé a ustedes de beber una copa de agua en nombre de comunidad. Toda obra (poder, milagro) que se haga en su nombre, aun-
que son de Cristo, en verdad les digo que no perderá su recompensa". que no sea dentro del marco de la Iglesia, no debe ser obstaculizada ni
Aquellos "de fuera" tácitamente reconocen el poder salvífica de Jesús, y rechazada. La exhortación a la tolerancia y a la apertura mantiene hoy
por ello no están "en contra". plena vigencia.

j) Historicidad La versión de Lucas (9,49-50)


Después de haber considerado esta perícopa desde el punto de vista
histórico-crítico, es fácil observar que la pregunta por su anclaje en la a) Crítica textual
vida de Jesús de Nazaret no reviste la primacía que de otro modo tende- La versión lucana no ofrece ninguna dificultad textual digna de mención.
ríamos a concederle. En su forma actual, la perícopa refleja claramente Cabe resaltar que algunas traducciones han optado por la pobremente

240 241
Dos EJEMPLOS DE EXEGESIS: UN RELATO Y UNA SENTENCIA INVITACiÓN A LA TOLERANCIA

atestada lectura de "nosotros", en el v. 50, que se halla en algunos ma- el discipulado, como revelan sus cambios en v. 49, "con nosotros", y v.
nuscritos en lugar de la aceptada segunda persona plural, "ustedes". 50, "ustedes". Su interés era marcadamente eclesiológico (como lo es en
¿Intento de armonizar con la versión de Marcos? general característicamente su evangelio), acentuando el alcance y la
importancia de la comunidad de seguidores de Jesús. A fin de no debilitar
b) Contexto literario su punto focal, tam bién omitió el logion que hallamos en Me 9,41, Ysituó
Nuestra perícopa se halla precedida por la disputa sobre la primacía, igual esta perícopa a modo de transición entre la misión de Jesús en Galilea y el
que en Me, pero le sigue el inicio del gran viaje de Jesús hacia Jerusalén, inicio del largo "viaje" hacia Jerusalén, especialmente en el relato sobre el
que empieza por no hallar hospitalidad entre los samaritanos. Nuestra rechazo samaritano (9,51 ss).
perícopa se sitúa entre aquella sobre la arrogancia de los discípulos y la
que expone la hostilidad samaritana. Los v. 40-50 concluyen el ciclo de la Lucas delimitó más claramente que Marcos el grupo de seguidores de
misión de Jesús en Galilea, y el logion del v. 50 sirve de transición. Esto es Jesús, al mismo tiempo que invitaba a reconocer que no se debía rechazar
significativo dentro de la teología universalista de Lucas. ni temer a aquellos que no adoptasen una postura abiertamente hostil al
cristianismo. Para Lucas, como ya para Marcos, era importante subrayar
c) Crítica literaria que el cristianismo no debía cerrarse al mundo ambiente ni adquirir un
Lucas llama a Jesús "preceptor", apelativo que emplea otras cinco veces espíritu de ghetto, marcado por temores.
en su evangelio. En el mismo v. 49, omitió la primera cláusula del logion
que hallamos en Me, asociando así más de cerca las acciones bajo consi- f) En cuanto a la historicidad de lo narrado en nuestra perícopa, así como
deración, y evitando la redundancia. Lucas tiende a pulir y mejorar el su valor actual, remítase a lo dicho a propósito de Marcos.
estilo de sus fuentes; su griego es el más literario de los cuatro evange-
lios. En el v. 50, cambió la primera por la segunda persona plural en el Ejemplos de perícopas detalladamente analizadas se podrán encontrar en
logion, dándole así un cariz marcadamente eclesial. las obras de Delorme, Lohfink, Quesnell y Grelot, mencionadas en la
Bibliografía, así como en la obra colectiva Exégesis Biblica, Ed. Paulinas,
d) Crítica de formas Madrid 1979; en los "Cuadernos Bíblicos" n.50, Jesús. 13 textos del Nue-
La forma de nuestra perícopa es idéntica a la de Me, como es natural, al vo Testamento, y n.l03, Lectura sinóptica de los evangelios, de Ed. Ver-
seguirle de cerca. bo Divino.

Para un estudio más detallado, centrado en cada uno de los evangelios


La situación vital original era similar a la de Me: discusión escolástica
en particular, vea la bibliografia al final.
sobre aquellos que exorcizan apelando al nombre de Jesús, tenido como
poseedor de un poder mágico, sin ser discípulos suyos. A partir de esta
problemática común, ya sea la comunidad lucana o el evangelista mismo,
centró la atención más en las implicaciones eclesiales que planteaban los
simpatizantes pero no miembros de la Iglesia: "con nosotros", "por uste-
des". En Le se detecta más claramente que en Me una atmósfera de
hostilidad hacia el cristianismo: "quien no está contra ustedes... ".

e) Historia de la redacción
Lucas siguió de cerca la perícopa en su versión pre-marcana. Omitió el
logion que hallamos en Me 9,39 con el probable fin de centrarse más en

242 243
TEXTOS DEL MAGISTERIO

A. Pío XII: Encíclica Divino afflante Spiritu (1943)

19. El intérprete debe esforzarse con todo esmero, y sin descuidar ninguna
luz que hayan aportado las investigaciones modernas, por averiguar cuál
fue la índole y condición de vida del escritor sagrado, en qué edad creció,
qué fuentes utilizó, sean escritas u orales, y qué formas de decir empleó.
Porque nadie ignora que la norma principal de interpretación es aquella que
lleva a averiguar con precisión ya definir qué es lo que el escritor pretendió
decir. A nadie se le oculta que la suprema norma para la interpretación es
precisar y delimitar qué pretendió decir el escritor, como egregiamente lo
advierte San Atanasio: "Aquí, como conviene hacerlo en todos los otros
lugares de la divina Escritura, debe observarse con qué ocasión habló el
Apóstol; ha de atenderse con cuidado y exactitud a cuál es la persona a
quien escribe y cuál el motivo de que le escriba, no sea que al ignorar tales
cosas o al malentender una cosa por otra se aleje del verdadero pensamiento
del autor".

20. Es absolutamente necesario que el intérprete se traslade mentalmente a


aquellos remotos siglos del Oriente para que, ayudado convenientemente
con los recursos de la historia, arqueología, etnología y otras disciplinas,
discierna y vea con distinción qué géneros literarios quisieron emplear y de
hecho emplearon los escritores de aquella edad antigua. Porque los anti-
guos orientales no empleaban siempre las mismas formas y las mismas mane-
ras de decir que nosotros hoy, sino más bien aquellas que estaban acepta-
das por el uso corriente entre los hombres de sus tiempos y países. Cuáles
fueron éstas, no lo puede el exegeta establecer de antemano, sino después
de la escrupulosa indagación de la antigua literatura del Oriente.

21. Por esta razón, el exegeta católico,... debe buscar cuál es la forma de
decir o el género literario adoptado por el escritor sagrado que contribuye
a la recta y genuina interpretación, y debe estar persuadido de que esta parte
de su oficio no puede ser descuidada sin causar grave perjuicio a la exége-
sis católica.

245
INTRODLJCCION GENERAL A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO

25. Y tengan, en primer lugar, ante los ojos que en las normas y leyes dadas advertencia, Pío XII, de v.m., enuncia una regla general de hermenéutica,
por la Iglesia se trata de la doctrina tocante a las cosas de fe y costumbres, y válida para la interpretación de los libros del Antiguo y Nuevo Testamento,
que de lo mucho que en los Libros Sagrados, legales, históricos, sapiencia- pues para componerlos los hagiógrafos siguieron el modo de pensar y de
les y proféticos se contiene, son muy pocas las cosas cuyo sentido haya escribir de sus contemporáneos. En suma, el exegeta utilizará todos los me-
sido declarado por la autoridad de la Iglesia y no son tampoco más aquellas dios con que pueda penetrar más a fondo en la índole del testimonio de los
en que unánimemente convienen los Padres. Quedan, pues, muchas y muy Evangelios, en la vida religiosa de las primitivas comunidades cristianas, en
graves cosas en cuyo examen y exposición puede y debe ejercitarse lihre- el sentido y en el valor de la tradición apostólica.
mente el ingenio y la agudeza de los intérpretes católicos, para la utilidad de
todos, para un adelantamiento cada día mayor de la doctrina sagrada, para la 2. El exegeta, para afirmar el fundamento de cuanto los Evangelios nos refie-
defensa y el honor de la Iglesía. Esta es la verdadera libertad de los hijos de ren, atienda con diligencia a los tres momentos que atravesaron la vida y las
Dios, el mantener fielmente la doctrina de la Iglesia y el recibir como un don doctrinas de Cristo antes de llegar hasta nosotros.
de Dios, con gratitud, y aprovechar todo cuanto los conocimientos profa-
nos aporten. Cristo escogió a los discípulos, que Lo siguieron desde el comienzo,
vieron sus obras, oyeron sus palabras y pudieron así ser testigos de su vida
y de su enseñanza. El Señor, al exponer de viva voz su doctrina, siguió las
formas de pensamiento y expresión entonces en uso, adaptándose a la men-
talidad de sus oyentes, haciendo que cuanto les enseñaba se grabara firme-
mente en su mente, y pudiera ser retenido con facilidad por los discípulos.
B. Instrucción de la Pontificia Comisión Bíblica sobre la Los cuales comprendieron bien los milagros y los demás acontecimientos de
la vida de Cristo como hechos realizados y dispuestos con el fin de mover a
verdad histórica de los evangelios (AA S 56, 1964, p.712-18) la fe en Cristo y hacer abrazar con la fe el mensaje de salvación.

Los Apóstoles anunciaron ante todo la muerte y la resurrección del Señor,


1. Que el exegeta católico, bajo la guía del magisterio eclesiástico, aproveche dando testimonio de Cristo, exponían fielmente su vida, repetían sus pala-
todos los resultados conseguidos por los exegetas que lo han precedido, bras, teniendo presente en su predicación las exigencias de los diversos
especialmente por los santos padres y los doctores de la Iglesia, sobre la oyentes. Después que Cristo resucitó de entre los muertos y su divinidad se
inteligencia del texto sagrado, y se dedique a proseguir su obra. Con el fin de manifestó de forma clara, la fe no sólo no les hizo olvidar el recuerdo de los
poner a plena luz la verdad y la autoridad de los Evangelios, siguiendo acontecimientos, antes lo consolidó, pues esa fe se fundaba en lo que Cristo
fielmente las normas de la hermenéutica racional y católica, será diligente en había realizado y enseñado. Por el culto con que luego los discípulos honra-
servirse de los nuevos medios de exégesis, especialmente de los ofrecidos ron a Cristo, como Señor e Hijo de Dios, no se verificó una transformación
por el método histórico universalmente considerado. Este método estudia suya en persona "mítica", ni una deformación de su enseñanza. No se puede
con atención las fuentes, define su naturaleza y valor sirviéndose de la negar, sin embargo, que los Apóstoles presentaron a sus oyentes los autén-
crítica del texto, de la crítica literaria y del conocimiento de las lenguas. El ticos dichos de Cristo y los acontecimientos de su vida con aquella más
exegeta pondrá en práctica la recomendación de Pío XII, de v.m., que le plena inteligencia que gozaron a continuación de los acontecimientos glo-
obliga a "prudentemente... buscar cuánto la forma de la expresión o el género riosos de Cristo por la iluminación del Espíritu de la verdad. De aquí se
literario adoptado por el hagiógrafo pueda llevar a su recta y genuina inter- deduce que, como el mismo Cristo después de su resurrección les interpreta-
pretación; y debe estar persuadido de que esta parte de su oficio no puede ba tanto las palabras del Antiguo Testamento como las Suyas propias, de
ser descuidada sin causar grave perjuicio a la exégesis católica". Con esta esta forma ellos explicaron sus hechos y palabras de acuerdo con las exigen-

246 247
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO

cias de sus oyentes. "Asiduos en el ministerio de la palabra", predicaron con Si el exegeta no pone atención en todas estas cosas que se refieren al
formas de expresión adaptadas a su fin específico y a la mentalidad de sus origen y composición de los Evangelios y no aprovecha todo lo bueno que
oyentes, pues eran "deudores de griegos y bárbaros, sabios e ignorantes". han aportado los recientes estudios, no cumplirá realmente su oficio de
Se pueden, pues, distinguir en la predicación que tenía por tema a Cristo: investigador, cuál fue la intención de los autores sagrados y lo que realmen-
catequesis, narraciones, testimonios, himnos, doxologías, oraciones y otras te dijeron. De los nuevos estudios se deduce que la vida y la doctrina de
formas literarias semejantes, que aparecen en la Sagrada Escritura y que Cristo no fueron simplemente referidas con el único fin de conservar su
estaban en uso entre los hombres de aquel tiempo. recuerdo, sino "predicadas" para ofrecer a la Iglesia la base de la fe y las
costumbres; por ello el exegeta, escrutando diligentemente los testimonios
Esta instrucción primitiva hecha primero oralmente y luego puesta por de los evangelistas, podrá ilustrar con mayor penetración el perenne calor
escrito -de hecho muchos se dedicaron a "ordenar la narración de los he- teológico de los Evangelios y poner de manifiesto la necesidad y la impor-
chos" que se referían a Jesús- los autores sagrados la consignaron en los tancia de la interpretación de la Iglesia.
cuatro Evangelios para bien de la Iglesia, con un método correspondiente al
fin que cada uno se proponía. Escogieron algunas cosas; otras las sintetiza- Quedan muchas cosas de gran importancia, en cuya discusión se puede
ron; desarrollaron algunos elementos mirando la situación de cada una de y se debe ejercer libremente el ingenio y la agudeza del intérprete católico,
las iglesias, buscando por todos los medios que los lectores conocieran el para que cada uno, por su parte, aporte su contribución en beneficio de
fundamento de cuanto se les enseñaba. Verdaderamente de todo el material todos, para un creciente progreso de la doctrina sagrada, para preparar el
que disponían los hagiógrafos escogieron particularmente lo que era adap- juicio de la Iglesia y documentarlo, en defensa y honor de la Iglesia. Sin
tado a las diversas condiciones de los fieles y al fin que se proponían, embargo, esté dispuesto a obedecer al magisterio de la Iglesia y no olvide
narrándolo para salir al paso de aquellas condiciones y de aquel fin. Pero, que los Apóstoles predicaron la Buena Nueva llenos del Espíritu Santo y
dependiendo el sentido de un enunciado del contexto, cuando los evange- que los Evangelios fueron escritos bajo la inspiración del Espíritu Santo, que
listas al referir los dichos y hechos del Salvador presentan contextos diver- preservaba a sus autores de todo error. "Verdaderamente, nosotros, no por
sos, hay que pensar que lo hicieron por utilidad de sus lectores. Por ello el medio de los demás hemos conocido la economía de la salvación, sino por
exegeta debe investigar cuál fue la intención del evangelista al exponer un medio de aquellos por los que nos viene el Evangelio, que primero predica-
dicho o un hecho en una forma determinada yen un determinado contexto. ron y luego, por voluntad de Dios, lo transmitieron en las Escrituras, destina-
Verdaderamente no va contra la verdad de la narración el hecho de que los do a ser columna y fundamento de nuestra fe. No se puede, pues, decir que
evangelistas refieran los dichos y hechos del Señor en orden diverso y hemos predicado antes de tener un conocimiento perfecto, como algunos
expresen sus dichos no a la letra, sino con cierta diversidad, conservando su osan decir, gloriándose de ser los que corrigen a los Apóstoles. Pero luego
sentido. Pues dice San Agustín: "Es bastante probable que los evangelistas que el Señor resucitó de entre los muertos y ellos fueron investidos de lo alto
se creyeran en el deber de contar, con el orden que Dios sugería a su memo- por la virtud del Espíritu Santo descendido sobre ellos, fueron adoctrinados
ria, las cosas que narraban, por lo menos en aquellas cosas en las que el sobre todas las cosas y tuvieron un conocimiento perfecto, y partieron lue-
orden, cualquiera que sea, no quita nada a la verdad y autoridad evangélica. go para los confines de la tierra evangelizando los bienes que nos vienen de
Pues el Espíritu Santo, al distribuir sus dones a cada uno como le parece, y Dios y anunciando la paz celestial a los hombres, para que todos y cada uno
por ello también, dirigiendo y gobernando la mente de los santos con el fin poseyera el Evangelio de Dios".
de situar los libros en tan alta cumbre de autoridad, al recordar las cosas que
habían de escribir, permitiría que cada uno dispusiera la narración a su modo, Si se observan las normas expuestas, el estudio de las Sagradas Escritu-
y que cualquiera que con piadosa diligencia lo investigara lo pudiera descu- ras resultará ciertamente de utilidad para los fieles. Aún en nuestros días
brir con la ayuda divina". cualquiera podrá experimentar el dicho de san Pablo: las Sagradas Letras
"pueden instruir para la salvación, mediante la fe en Cristo Jesús. Toda la

248 249
TEXTOS DEL MAGlSTER10
INTRODUCCION GENERAL A LOS EVANGELIOS

Escritura divinamente inspirada es útil para enseñar, argüir, corregir, educar que el autor sagrado quiso afirmar en sus escritos, hay que atender cuidado-
en la justicia, para que el hombre de Dios sea perfecto y capaz de toda obra samente tanto a las formas nativas usadas de pensar, de hablar o de narrar
buena". vigentes en los tiempos del hagiógrafo, como a las que en aquella época
solían usarse en el trato mutuo de los hombres.

18. Nadie ignora que entre todas las Escrituras, incluso del Nuevo Testamen-
to, los Evangelios ocupan, con razón, el lugar preeminente, puesto que son
el testimonio principal de la vida y doctrina del Verbo Encarnado, nuestro
Salvador.

C. Constitución dogmática sobre la Divina Revelación La Iglesia siempre ha defendido y defiende que los cuatro Evangelios tienen
origen apostólico. Pues lo que los Apóstoles predicaron por mandato de
(Dei Verbum), del Concilio Vaticano Il (18 de noviembre de 1965).
Cristo, luego, bajo la inspiración del Espíritu Santo, ellos y los varones apos-
tólicos nos lo transmitieron por escrito, fundamento de la fe, es decir, el
9. La Sagrada Tradición y la Sagrada Escritura están íntimamente unidas y
Evangelio en cuatro redacciones, según Mateo, Marcos, Lucas y Juan.
compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma divina fuente, se fun-
den en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la Sagrada Escritura es
19. La Santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los
la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del
Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los suceso- cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican
res de los Apóstoles la palabra de Dios, a ellos confiada por Cristo Señor y fielmente lo que Jesús Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y
por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden enseñó realmente para la salvación de ellos, hasta el día que fue levantado al
fielmente, la expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue cielo. Los Apóstoles, ciertamente, después de la ascensión del Señor, predi-
que la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca caron a sus oyentes lo que El había dicho y obrado, con aquella crecida
de todas las verdades reveladas. Por eso se han de recibir y venerar ambas inteligencia de que ellos gozaban, amaestrados por los acontecimientos glo-
con un mismo espíritu de piedad. riosos de Cristo y por la luz del Espíritu de verdad. Los autores sagrados
escribieron los cuatro Evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas
12. Habiendo, pues, hablado Dios en la Sagrada Escritura por hombres y a la que ya se trasmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicán-
manera humana, para que el intérprete de la Sagrada Escritura comprenda lo dolas atendiendo a la condición de las Iglesias, reteniendo por fin la forma de
que El quiso comunicarnos, debe investigar con atención lo que pretendie- proclamación de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera
ron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar con las acerca de Jesús. Escribieron, pues, sacándolo ya de su memoria o recuerdos,
palabras de ellos. ya del testimonio de quienes "desde el principio fueron testigos oculares y
ministros de la palabra" para que conozcamos "la verdad" de las palabras
Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas hay que que nos enseñan (cf. Le 1,2.4).
atender a "los géneros literarios". Puesto que la verdad se propone y se
expresa de maneras diversas en los textos de diverso género: histórico, pro-
fético, poético o en otros géneros literarios. Conviene, además, que el intér-
prete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en
cada circunstancia según la condición de su tiempo y de su cultura, según
los géneros literarios usados en su época. Pues para entender rectamente lo

250 251
INTRODUCCiÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS TEXTOS DEL MAGISTERIO

D. En su breve alocución del 5 de Abril de 1986 al comité En lo que concierne a los evangelios, el fundamentalismo no tiene en cuenta
ejecutivo de la Federación Bíblica Católica Mundial, el Papa Juan Pablo II el crecimiento de la tradición evangélica, sino que confunde ingenuamente
reiteró un principio fundamental del proceso de comprensión de los textos el estadio final de esta tradición (lo que los evangelistas han escrito) con el
bíblicos, principio que se debe aplicar en particular al estudio de los evange- estadio inicial (las acciones y las palabras de Jesús en la historia). Descuida
lios: por eso mismo un dato importante: el modo como las primeras comunidades
cristianas han comprendido el impacto producido por Jesús de Nazaret y su
"Debe prestarse atención a las formas literarias de los diversos libros mensaje. Ahora bien, éste es un testimonio de origen apostólico de la fe
bíblicos con el fin de determinar la intención de los escritores sagrados. cristiana y su expresión directa. El fundamentalismo desnaturaliza así la lla-
y es muy útil, a veces crucial, ser conscientes de la situación personal del mada lanzada por el evangelio mismo.
escritor sagrado, de las circunstancias culturales, del tiempo, el lenguaje
y cosas semejantes, que influyen en la forma como está presentado el El fundamentalismo tiene tendencia también a una gran estrechez de puntos
mensaje ... De esta manera se puede evitar unfundamentalismo estrecho de vista, porque considera conforme a la realidad una cosmología antigua
que desfigura la verdad completa...''. superada, solamente porque se encuentra expresada en la Biblia. Esto impide
el diálogo con una concepción más amplia de las relaciones entre la cultura
y la fe. Se apoya sobre una lectura no crítica de algunos textos de la Biblia
para confirmar ideas políticas y actitudes sociales marcadas por prejuicios,
racistas, por ejemplo, y completamente contrarias al evangelio cristiano.

El acercamiento fundamentalista es peligroso, porque seduce a las personas


E. Pontificia Comisión Bíblica: La interpretación de la que buscan respuestas bíblicas a sus problemas vitales. Puede engafiarlas,
Biblia en la Iglesia (Abril 1993). ofreciéndoles interpretaciones piadosas pero ilusorias, en lugar de decirles
que la Biblia no contiene necesariamente una respuesta inmediata a cada
1. F. Lectura fundamentalista. uno de sus problemas. El fundamentalismo invita tácitamente a una forma de
suicidio del pensamiento. Ofrece una certeza falsa, porque confunde incons-
La lectura fundamentalista parte del principio de que, siendo la Biblia palabra cientemente las limitaciones humanas del mensaje bíblico con su sustancia
de Dios inspirada y exenta de error, debe ser leída e interpretada literalmente divina.
en todos sus detalles. Por "interpretación literal" entiende una interpreta-
ción primaria, literalista, es decir, que excluye todo esfuerzo de comprensión
de la Biblia que tenga en cuenta su crecimiento histórico y su desarrollo. Se
opone, pues, al empleo del método histórico-crítico, así como de todo otro
método científico para la interpretación de la Escritura.

El fundamentalismo insiste también, de un modo indebido, sobre la inerran-


cia de los detalles en los textos bíblicos, especialmente en materia de hechos
históricos, o de pretendidas verdades científicas. Frecuentemente considera
como histórico lo que no tenía pretensión de historicidad, porque incluye en
tal categoría cuanto es referido o narrado con verbos en pretérito, sin la
atención necesaria a la posibilidad de un sentido simbólico o figurativo.

252 253
INTRODUCCiÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS BIBLIOGRAFÍA GENERAL

1
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254 255
INTRODUCCIÓN GENERAL A LOS EVANGELIOS

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256
Evangelio según Marcos

El evangelio según Marcos, el primero en ser escrito, al que siguieron los


de Mateo, Lucas y Juan, inauguró un género literario muy particular, que su
autor calificó como "evangelio" (1, 1). Pero, ¿qué sabemos de su origen:
autor, fecha, lugar, destinatarios, y propósito?

A. Coordenadas históricas

Para comprender correctamente cualquier escrito debemos tener presen-


te, además de su género literario, su matriz vital: el autor y las coordenadas
espacio-temporales en las que vivió, así como las circunstancias que moti-
varon su composición las cuales explican su contenido y sus acentos, que le
dieron la personalidad que distingue esta obra.

El autor

Empecemos por observar que, al igual que en los otros evangelios, el


autor de Mc no se identificó", Su nombre aparece solo en el epígrafe que se
agregó hacia fines del primer siglo para distinguirlo de los otros evangelios:
"(evangelio) según Marcos". El autor no se identificó porque, probablemen-
te, era conocido por sus destinatarios. Para él era más importante dejar que

Sobre el sentido de "evangelio" en Me, vea el tercer estudio de W. Marxsen, El


evangelista Marcos, Salamanca, 1981, Ymás ampliamente P.-M. Beaude, ¿ Qué
es el Evangelio", Estclla, 1998.
Habria que distinguir entre autor y escritor. El primero es el que produce las
ideas, el otro es el que las fija por escrito, que puede ser secretario o quien
tomando las ideas las desarrolla y escribe. El escritor puede ser también el autor
mismo. Pero, por amor a la simplicidad hablaré de autor y escritor intercambia-
blemente.
Emplearé el nombre "Marcos" cuando hable del autor; y la abreviación «Me»
cuando me refiera a la obra.

259
EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

Jesús mismo se presente: es "el evangelio de Jesucristo", no el de Marcos Cesarea dejó entrever sus dudas cuando escribió que Marcos es "de quien
(1,1)3. se dice que es el evangelio y que era compañero de Pedro" (2,15.1).

La mención más antigua que tenemos acerca del autor de este evangelio Entonces, ¿de quién obtuvo Marcos la información de todos los episo-
es la que Eusebio de Cesarea escribió a inicios del siglo IV en su Historia dios en los que no participa Pedro, por ejemplo de la Pasión? iSi no fuera por
Eclesiástica, refiriéndose al obispo Papías que, a inicios del siglo II, a su vez la mención de Papias, no pensaríamos que Marcos hubiese mantenido algu-
se remitía a lo que oyó decir al "anciano Juan" (cuya identidad desconoce- na relación con Pedro! Posiblemente Papías repitió sin mayor averiguación
mos): "Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió cuidadosamente, aun- lo que oyó, y la relación que describe no tenía otro propósito que afirmar el
que no en orden, cuanto recordaba de lo dicho y hecho por Jesús. Pues él no sustento apostólico de este evangelio -escrito por alguien que "no fue
había escuchado personalmente al Señor ni había sido discípulo suyo, sino discípulo de Jesús", sino más bien producto de un "intérprete de Pedro".
posteriormente de Pedro, como ya dije. Pedro no se propuso presentar una
exposición sistemática del ministerio del Señor, sino que adaptaba sus ense- Hay otros textos en el NT que mencionan a personas de nombre Marcos,
ñanzas según las necesidades. Así, pues, Marcos no se equivocó al poner relacionadas más bien con Pablo: "Juan, por sobrenombre Marcos", en cuya
por escrito algunas cosas tal como las recordaba, porque su única preocupa- casa se reunía la comunidad de Jerusalén (Hch 12,12.25; 15,37ss), que fue
ción fue no omitir ni falsear nada de lo que había oído" (3,39.15). La relación compañero de viajes de Bernabé, el tutor de Pablo (Hch 13,5-13); y un Mar-
de Marcos con Pedro se sustenta en IPdr 5,13: "Los saluda la iglesia que cos ayudante de Pablo (Col 4, IO; Film 24; 2Tim 4, 11). ¿Fue este Marcos el
está en Babilonia (= Roma), elegida como ustedes, y mi hijo Marcos" (cf. evangelista? Es dudoso pues en el evangelio no se vislumbra la teología
H.E. 2,15.2). Pero la teología del autor de 1Pedro en nada se parece a la paulina ni existe alusión alguna que lo conecte con Pablo. Como sea, no por
teología de Marcos". Como es el caso con otras afirmaciones basadas en azar ni por capricho se asoció este evangelio con el nombre "Marcos", y se
Papías, lo dicho por Eusebio no corresponde en todos los detalles a lo que le puso el epígrafe "evangelio según Marcos", que además no es el nombre
sabemos por otras fuentes y por el estudio mismo del evangelio, por ejem- de ninguno de los apóstoles. Sin duda quien así se llamara debió ser una
plo, la relación de Marcos con Pedro: Pedro no ocupa un lugar de preeminen- persona importante, y estar de alguna manera relacionado con esta obra, eso
cia en el evangelio, ni es presentado bajo una luz favorable (vea p. ej. 8,32s). si de hecho no fue su autor.
De haber sido Marcos un discípulo de Pedro se esperaría relatos más detalla-
dos en los que le atribuyera una mayor relevancia al apóstol, por ejemplo en Salvo por el nombre, no sabemos prácticamente nada del autor de este
el relato de su vocación, si se trata de auténticas memorias personales (1,16- evangelio, excepto que no fue discípulo de Jesús pero que posiblemente
18), o en relación con el arresto de Jesús. Por otro lado, el evangelio muestra estuvo cercano a tradiciones apostólicas, en las cuales se basó para escribir
ser una colección de tradiciones de diverso origen, y no se puede demostrar su obras, de la cual se deduce que fue una persona criada en la cultura griega
una relación entre Marcos y una supuesta tradición petrina. Eusebio de

No han faltado quienes han querido ver al autor en el anónimo joven que huyó
desnudo durante el arresto de Jesús (14,51s). Por un lado, no sólo no hay susten-
Es importante, por eso, distinguir entre el evangelio de Jesucristo, y el evangelio to alguno para esa identificación, sino que, de haber sido así, cabe preguntarse si
según Marcos. La Buena Nueva es Jesucristo, no Marcos, que entiende su tarea hubiera incluído episodio tan vergonzoso que en sí no añade nada al relato. Por
literaria como solamente mediadora. Es, además, la versión (según, katá) de otro lado, hay un evidente paralelismoentre éste y eljoven también anónimo que
Marcos, como los otros son las versiones según Mateo, Lucas y Juan. aparece sentado sobre la tumba vacía, de quíen se dice que "está a la diestra (I),
La mayoría de exegetas hoy sostienen que 1Pedro data de fines del siglo 1y que vestido con una túnica blanca (color de triunfo)" (16,5). ¿No será que Marcos
no se debe al apóstol(como en otros escritos, el nombre es un seudónimo), lo cual introdujo el personaje para sugerir simbólicamente que a Jesucristo no se le
invalida la referenciaa 1Pdr5,13 para afirmar que Marcos fue discípulode Pedro. puede retener? Es la única vez que se habla de un joven, que es muy cercano a

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EVANGELIO SEGUN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

-su nombre es grecolatino (Markos, Marcus}-. Su estilo poco elegante re- ción del sordomudo provocó la admiración; decían: "Todo lo ha hecho per-
vela un nivel más bien popular que culto. No proviene de Palestina, ni cono- fectamente: hace oír a los sordos y hablar a los mudos" (7,37).
ce bien su geografía'. Escribía en griego, y su obra no refleja una mente
semítica (M. Reiser, H. Cancik). Desconocemos si fue un judío helénico de la Marcos presentaba así a Jesús como el profeta que puso fin a la distin-
diáspora, o un pagano convertido al cristianismo que conocía bastante bien ción entre lo puro y lo impuro, categorías que incluían a las personas (judíos-
el judaísmo. Probablemente fue un miembro de la comunidad para la cual paganos). Las discusiones con los judíos sobre la Ley concluyen con el
escribió, por eso no necesitaba poner su nombre. mandamiento del amor como síntesis de ella (12,28-34). Es notorio que no se
emplea el vocablo mismo "ley" (nomos). Todo eso se entiende si la comuni-
En resumen, desconocemos quién exactamente fue el escritor. Esto care- dad era predominantemente de origen pagano, no judío. Cuando leemos que
ce de importancia pues lo que debemos tener presente es que el valor de la Jesús habla de la predicación a "todos los pueblos" (13,10.27; 14,9), obvia-
obra proviene de su contenido, que calificamos como "palabra de Dios", no mente incluye las tierras paganas. Paralela a la confesión de la identídad
de la identidad del escritor. mesiánica de Jesús en boca del judío Pedro (8,29) es aquella del centurión
romano al pie de la cruz: "Realmente este hombre era hijo de Dios" (15,39). El
Los destinatarios calificativo "hijo de Dios" tenía para el oído pagano la misma resonancia
básica que "mesías" (Cristo) tenía para el oído judío (note que ambos títulos
Marcos escribió para una comunidad de cristianos convertidos mayori- están yuxtapuestos al inicio del evangelio, 1,1).
tariamente del paganismo (3,4), razón por la que explicaba las costumbres y
prescripciones judías que les eran en gran medida desconocidas (7,3s; 14,12; Por cierto, la comunidad incluía a judeo-cristianos, como lo atestigua el
15,42). La Ley de Moisés, de capital importancia para todo judío, es tenida en hecho de que se discute la validez de las tradiciones judías sobre los alimen-
Me como relevante sólo en cuanto ley moral, no cultual (10,1-27). Amplio tos (7,1-23). Esta perícopa, tan ampliamente desarrollada, cumple la función
espacio ocupa la discusión sobre las prescripciones judías tocantes a las en el evangelio de aclarar un punto esencial para la convivencia entre cristia-
comidas, que culmina con su abolición (7,1-23), -lo que obviamente tiene en nos provenientes del judaísmo y cristianos convertidos del paganismo (vea
mente a los no-judíos-. Según este evangelio, luego Jesús se dirige a tierras sobre lo mismo Hch 10 Y 15). Más importante que el sábado es el hombre
paganas, a Tiro y Sidón y luego a la Decápolis, donde realiza sendas sana- (2,23-3,6).
ciones (7,24-37), para terminar con una nueva multiplicación de panes para
"una gran multitud ... ; algunos de ellos vinieron de muy lejos" (8,1-1 O)". Ya En la comunidad había otros problemas, además del de la aceptación por
antes había exorcizado a un endemoniado en la Decápolis (5,1-20) -notar parte de judíos conversos de sus hermanos provenientes del paganismo,
que éste "comenzó a pregonar por la Decápolis todo lo que Jesús había como era el deseo de algunos de dominar o encumbrarse por sobre los
hecho con él y todos se maravillaban" (5,20}-. En la misma región, la cura- demás. Esto se deduce de las advertencias que Marcos incluyó sobre la
tentación de buscar "ser el primero" (9,33-37; 10,31.35-45).

Jesús, y se menciona su vestimenta. Hay una suerte de juego de luces y sombras, Esta comunidad sufría rechazos y persecuciones (4,17; 10,30; 13,11-13.19),
de realidades y apariencias, del mismo modo que hace con el nombre de Galilea
por eso Jesús advierte que quien quiera seguirlo deberá estar dispuesto a
(vea abajo) en contraste con Jerusalén.
"tomar su propia cruz", y se anticipa tres veces la pasión del Maestro que
No conoce la distancia de Gerasa al lago de Galilea (5, 1.13); Sidón está al norte de
Tiro, no al revés, y cllago no está en el medio de la Decápolis (7,31); confunde las será "rechazado" por las autoridades judías (8,31), anuncios que están estre-
ubicaciones de Bctsaida y Gcncsaret con respecto aliaga (6,45.53). chamente ligados a anticipos de persecuciones (8,31-35; 9,30-32; 10,32-34.44s).
Cf. S.R. de Lima, En territorio defrontera. Una lectura de Marcos 724-30, San Es particularmente en el cap. 13 donde se advierte sobre la necesidad de
José de Costa Rica (DEI), 200 l. mantenerse firmes frente a persecuciones: "Los entregarán a los tribunales,

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EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

serán azotados en las sinagogas y tendrán que comparecer ante gobernado- se hablaba predominantemente en Italia. El hecho de que los vocablos lati-
res y reyes por mi causa... y entregará a la muerte el hermano al hermano, y nos que usa son solamente del mundo military económico, y que en 12,42 el
el padre al hijo, ... y serán odiados por todos a causa de mi nombre, pero evangelista indique el equivalente romano (quadrans) de las monedas que
quien se mantenga firme hasta el final se salvará" (v.9.12s). No era una reali- puso la viuda en el Templo, dos lepta, que era moneda griega en uso en
dad futura, sino actual: 10,30 ("ahora ... , persecuciones"); 13,19 ("ahora"). Palestina, apunta a que Me fue escrito fuera de Italia. A ello se suma el hecho
de que no se percibe en el evangelio ninguno de los problemas que algunos
Lugar de composición años antes había enfrentado san Pablo en su carta a la iglesia en Roma, en
particular el tema de la Ley de Moisés. Además, el evangelio como tal mues-
¿Qué importancia tiene saber dónde se escribió una obra? La misma que tra poco o ningún interés en asuntos romanos, ni siquiera en su relato de la
tiene saber cuándo y para quiénes se escribió. Se trata de las características Pasión, y a su vez tampoco manifiesta mucho interés por lo propiamente
históricas, culturales, sociales, religiosas y afines, que nos permiten com- judío.
prender la obra en su integridad así como las razones que indujeron al autor
a introducir los temas tratados y los acentos que la caracterizan". ¿Dónde pues exactamente se escribió este evangelio? Lo único que po-
demos decir con seguridad es que fue en algún lugar entre Italia y Palestina,
El evangelio mismo no indica el lugar de composición. Eusebio de Cesa- posiblemente en Asia Menor no muy lejos de esta zona, donde se fundaron
rea, basado en la mención de un tal Marcos en 1Pdr S, 13 Y la tradición que muchas comunidades gentil-cristianas. El hecho que en 10,12 Marcos adap-
heredó que asegura que Marcos fue discípulo de Pedro, afirma que "se dice tara el dicho sobre el divorcio extendiendo la iniciativa a la mujer, según el
que (su evangelio) fue compuesto en Roma misma" (HE. 2,15.2). Sin embar- derecho romano, indica que fue escrito fuera de Palestina y de sus áreas de
go, el hecho es que este evangelio fue escrito en un lugar donde el griego era intluencia.
la lengua común, y se conocía el latín", lengua que se usaba entre romanos y
No sabemos si el autor vivía en un lugar distinto de sus destinatarios,
pero suponemos que vivía en un centro de poder romano (cf. 10,42) con
Una descripción de las condiciones sociales y económicas en Asia Menor en intluenciajudía como Siria, una región de importantes comunidades cristia-
tiempos de los evangelistas se podrá encontrar en E. Arcns, Asia Menor en
nas, donde fácilmente llegaban reportes de "guerras y rumores de guerras"
tiempos de Pablo, Lucas y Juan, Córdoba. 1995; M. Rostovtzcff, Historia
social y económica del Imperio Romano, 2 vols .. Madrid, 1962; M. Sartre, El
(13,7) en Palestina". Esa localización explicaría la importancia dada a Galilea
Oriente romano, Madrid, 1994; M.I. Finley, La economía de la Antigüedad. (revestida de sentido simbólico; vea abajo) como lugar de encuentro con el
México, 1974; E. Y W. Stegernann, Historia social del cristianismo primitivo. resucitado (16,7), Yexplicaría la mención de las misiones de Jesús fuera de
Estella, 2001; W.A. Meeks, Los primeros cristianos urbanos. El mundo social Galilea". También haría más comprensible que Mateo y Lucas tuvieran acce-
del apóstol Pablo, Salamanca, 1988, y J. González Echegaray, Los Hechos de los
Apóstoles y el mundo romano, Estella, 2002. El mundo religioso y filosófico está
descrito en J. Leipoldt - W. Grundrnann, El mundo del Nuevo Testamento. 2 vols. ellos se suman expresiones más bien latinas que griegas, como "hacer camino"
Madrid, 1973, y H. Koster, Introducción al Nuevo Testamento. Historia, cultura (2,23), "estar en las últimas" (5,23), "dar consejo" (3,6).
y religión de la época helenística e historia y literatura del cristianismo primitivo, 111 En algunos aspectos Me nos recuerda a Pablo: llama su obra "evangelio", vocablo
Salamanca, 1988. En cuanto a Roma, vea especialmente J. Guillen. Urbs Roma. frecuente de Pablo; y se interesa por la pureza ritual, igual que Pablo. Por eso
Vida y costumbres de los romanos, Salamanca, 1995. Y L. Friedlander, La socie- algunos piensan se trata de Juan Marcos, mencionado en Hch 12,12.25; 13,5, que
dad romana, Madrid, 1982. estuvo activo en esa parte del mundo.
Aunque escrito en griego, encontramos vocablos latinos: modius (4,21), legio 11 Vea F. de la Calle, Situación al servicio del kerigma, Salamanca, 1975, el excurso
(5,9.15). speculator (6,27), denarius (6,37; 12,15; 14,5), sextarios (7,4), qua- "Galilea", en el comentario a Marcos, por J. Gnilka, y el segundo estudio de W.
drans (12,42),flagellare (15,15), praetorium (15,16), centuria (15,39.44). A Marxsen, El evangelista Marcos, Salamanca, 1981.

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EVANGELIO SEGÚN MARCOS COORDENADAS HISTÓRICAS

SO a Me, si bien no se escribió en un ámbito donde se hablara arameo, pues damente que Me fue escrito hacia el año 70, posiblemente después, a la
tradujo las palabras arameas al griego, incluidas sencillas como talitá, kumi sombra de la destrucción de Jerusalén, entendida como castigo divino por
(niña, levántate), effathá (ábrete), abbá (padre), eloi, lamá sabachthani (Dios rechazar a Jesús. La preocupación por las persecuciones también apunta a
mío, ¿por qué me abandonaste?), además de Golgothá (de la calavera) y una fecha más bien tardía que temprana -quizás estaba fresca aún la perse-
Boanergés (hijo del trueno). cución de Nerón el año 64, además de los hostigamientos que los cristianos
empezaban a sufrir por parte de los judíos (13,9).
Fecha de composición
Desde hace unas décadas, basándose en un minúsculo trozo de un papi-
La obra no menciona la fecha de su composición. Son ciertos indicios y ro (2.7 x 3.9 cm) conocido como 7Q5, hallado en Qumrán, que supuestamente
referencias en ella los que permiten deducirla, especialmente el cap. 13, que corresponde a Me 6,52-53, en ciertos círculos se ha impugnado la datación
alude a la destrucción de Jerusalén y su Templo, hecho que ocurrió el año 70 tardía de Me afirmando que tiene que haber sido escrito en la primera mitad
a manos de los romanos para sofocar la rebel ión judía. La datación depende del primer siglo, mucho antes del año 70, pues ésa es (dicen) la datación de
en buena medida de la comprensión de Me 13,2 y 14 en particular: refiriéndo- ese manuscrito (basada en la caligrafía que dataría entre los años 50 a.c. y 50
se al Templo, Jesús dice que "no quedará piedra sobre piedra que no sea d.C.). Esta suposición sin embargo está plagada de problemas que por razo-
derribada" y, preguntado cuándo ocurrirá eso, responde que será "cuando nes de espacio no puedo abordar aquí", salvo hacer mención de los más
vean la abominación de la desolación (expresión de Daniel 9,27; 11,31) que saltantes: (1) la datación de este trozo es aproximativa, basada solamente en
ha sido instalada donde no debe", es decir cuando se introduzca el culto la caligrafía (no en carbono 14); (2) sus 20 letras no forman una palabra
pagano en el Templo (cf. 1Mac 1,54-59). (excepto la conjunción kai, "y"), además que 9 de ésas son dudosas; (3) se
asume a priori que el fragmento pertenece a Me y que no puede correspon-
Si ese pasaje se entiende como un reportaje de lo que Jesús históricamen- der a otro texto, inclusive inédito p. ej. a una carta; (4) para encuadrarlo en
te habría anticipado que sucedería, puede pensarse que el evangelio se Me 6,52-53 al que supuestamente corresponde, hay que eliminar "en tierra"
escribió algunas décadas antes del año 70. Si por el contrario lo entendemos (epi ten gen) como se lee en todos los manuscritos; (5) es cuestionable, por
como una composición de Marcos con fines catequéticos, referido a un no decir sorprendente, que un documento cristiano hubiese sido parte de la
hecho ya ocurrido o inminente (Jerusalén estuvo sitiada varios meses por biblioteca de esos judíos radicales que eran los esenios de Qumrán, y que
los romanos), podemos atribuir al autor la intención de resaltar el carácter éste fuera el único trozo cristiano hallado en medio de millares de fragmentos
profético de la prédica de Jesús (similar a la maldición de la higuera, en 11,12- todos judíos".
14), Y se podría comprender que fuera escrito hacia el año 70, por eso la
advertencia en 13,14 "entiéndalo bien el que lee". La mayoría de estudiosos
piensan que Me se escribió en ese tiempo!'. Ahora bien, si tomamos en 13 Para un estudio más detallado vea E. Arens - H. Cáceres, Evangelios, papiros y
cuenta otros pasajes, como la maldición de la higuera (figura de Israel), la fundamentalismo: 7Q5, Lima (CEP), 1995 (abreviado en Páginas 135(1995),
mención en la parábola de los viñadores homicidas de que Dios "acabará 57-65); F. García Martínez, "¿El Nuevo Testamento en Qurnrán?", ReseñaBibli-
con los viñadores" que crucificaron a Jesús (12,9), y que al expirar Jesús "el ca 19 (1998) 59-63; A. Piñero - J. Peláez, El Nuevo Testamento. Introducción al
estudio de los primeros escritos cristianos, Córdoba, 1995, 243-246, especial-
velo del templo se rasgó de arriba abajo" (15,38), podemos pensar justifica-
mente G. Stanton, ¿La verdad del evangelio", Estella, 1999, cap. 1II-Y.
14 Se pretendió identificar otros trocitos del mismo lugar con sendos textos neotes-
12 Calígula había accedido a que se introduzca una estatua suya en el Templo de tamentaríos. 7Q4 sería un fragmento de 1Tim 3,16; 4,1.3; 7Q6.1 de Me 4,28;
Jerusalén, pero antes que se concretara el emperador falleció y el proyectó quedó 7Q6.2 de Hch 27,38; 7Q7 correspondería a Mc 12,17; 7Q8 a Stgo 1,23-24; 7Q9
trunco (Josefa, Ant.Jud. 18,8.2-9), por tanto no se refiere a este episodio, como a Rom 5,11-12; 7Q 10 a 2Pdr 1,15 y 7Q 15 correspondería a Mc 6,48. Todos
algunos afirman. éstos han sido desbaratados como meras quimeras, productos de la imaginación.

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EVANGELIO SEGÚN MARCOS LA OBRA LITERARIA

La convicción de fondo de quienes sostienen que la redacción de Me es presiones, así como la sintaxis y el léxico mismo, llevan las huellas de la
temprana es que, si fue redactado en la década del 40 (supuesta fecha de personalidad y la cultura del mundo del autor. Por ser la obra el medio de
7Q5), y en Palestina, entonces podríamos estar seguros que este evangelio comunicación de su autor, su estudio literario permite determinar su cuna y
es mucho más fiel a los hechos que reporta que lo que sostiene la mayoría de también su propósito.
los exegetas críticos -y no faltan quienes lo toman como una suerte de notas
tomadas en tiempos de Jesús-, inclusive no falta quien afirma que "el Evan- Composición
gelio de Marcos fue escrito por un testigo directo de la vida de Jesús". Por
tanto, Me sería una biografía plenamente fiable de la vida de Jesús. Quedaría El evangelio como lo tenemos está constituido en base a materiales a los
así descalificada la exégesis histórico-crítica (contrario a lo afirmado por el que tuvo acceso Marcos, que llamamos "pre-Mc". El bloque pre-existente
magisterio Vaticano en La interpretación de la Biblia en la Iglesia, 1993). más elaborado era un relato de los últimos días de Jesús en Jerusalén, sobre
Pero esta argumentación no se impone: antigüedad no es garantía de fideli- todo relativos a su Pasión. Existían además relatos de controversias de Je-
dad. Por lo demás, al no existir pruebas inimpugnables de que 7Q5 sea un sús con judíos (2,1-3,6; 11,27-12,37), que reflejan conflictos entre cristianos
texto de Me, ya que esta datación es conjetural, el estudio de este evangelio, y judíos. También un bloque de parábolas (4,3-8.26-29.30-32) que luego se
por las razones expuestas en los párrafos precedentes, apunta a una circuns- hizo más extenso al agregársele otras; un discurso apocalíptico (13,5-8.21-
tancia y contexto político social que correspondería, como ya he menciona- 27), que también fue luego ampliado; un conjunto de enseñanzas éticas
do, a la época de la destrucción de Jerusalén, o sea en tomo al año 70. (lO, 1-12. 17-31.35-45) que fue reelaborado por Marcos, y un bloque con rela-
tos de milagros que se atribuían a Jesús, algo común en esos tiempos cuan-
Nadie menos que Ireneo de Lyon (+ 202) afirmó que "después de su do se trataba de héroes. Además de esos, Marcos tendría acceso a tradicio-
muerte (de Pedro y Pablo), Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos nes sueltas sobre Jesús, algunas quizás en forma escrita (p. ej. 12,1-12), y
transmitió él también por escrito lo que había sido predicado por Pedro, ...." otras más que se transmitieron oralmente (p. ej. 9,33-50)16.
(Adv. haer. 3,1.1). Los apóstoles murieron a fines del reinado de Nerón, poco
antes del año 68. Si le creemos a Ireneo, tenemos que afirmar que Me no se Los materiales escritos de lo que llamamos "pre-Mc" eran escuetos. Esto
escribió antes de la década del 60, como lo viene confirmando la exégesis se deduce de las inserciones que rompen la secuencia de ciertos relatos,
histórico-crítica. Sorprende que en esta discusión se ignore la afirmación de inserciones provenientes de la pluma de Marcos. Es el caso del relato del
Ireneo, que inclusive Eusebio de Cesarea tomó como una de sus más confia- poseído en Gerasa (5, 1-20), al que el redactor añadió 5,2b-5.9-12.14-17, lo que
bles fuentes para su Historia eclesiástica. resulta en dos encuentros con Jesús (5,2.6) y se pasa de un solo demonio a
una legión (5,2.9). Haciendo uso de todos estos materiales que el evangelis-

B. La obra literaria
es el primero que encontramos en el Nuevo Testamento; el "segundo evangelio"
es Marcos, es decir, está a continuación del de Mateo; etc. No es una referencia
El segundo evangelio", como los demás, es una obra compuesta con una a un orden cronológico de composición. Mateo fue puesto al principio (primero)
estructura que conforma su género literario. La conjugación de giros y ex- porque era el más apreciado en la Iglesia, considerado como el evangelio más
completo.
Estas pretendidas identificaciones demuestran la facilidad con la que se presenta 1(, Es dificil determinar con absoluta certeza y precisión qué relatos, partes, frases,
como si fuera real lo que sólo es imaginario, producto de la fuerza de prejuicios conocía Marcos de forma oral y cuáles conocía de forma escrita, inclusive lo que
doctrinarios que llegan a proyectarse sobre textos. posiblemente él mismo compuso e incluyó en su obra. Vea al respecto las atina-
1j La frecuente designación de los evangelios como "primero", "segundo", etc., es das observaciones de R.E. Brown, Introducción al Nuevo Testamento, Madrid,
una referencia a su posición en el canon. El "primer evangelio" es Mateo, es decir, 2002, par.?, "Fuentes".

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EVANGELIO SEGUN MARCOS LA OBRA LITERARIA

ta tuvo a su alcance, hizo no pocas aportaciones propias elaborando períco- ¿Cómo concluía Mc?
pas e introduciendo comentarios, apreciaciones, ilaciones y resúmenes, al
redactar la narración que conocemos como "evangelio según Marcos". El texto que hemos heredado termina en 16,8, un final desconcertante: no
hay aparición alguna del resucitado, y las mujeres no comunican a los discí-
Es fácil observar que Me está compuesto por unidades (perícopas) inde- pulos que vayan a Galilea para encontrarse allí con Jesús resucitado "por-
pendientes, muchas de ellas con inicio y fin propios, que han sido yuxta- que tenían miedo (ephobounto)". Sorprende el silencio de las mujeres, y uno
puestas unas junto a otras pero no siempre con una relación directa entre se pregunta a qué tendrían miedo. La advertencia de Jesús en 14,28, que
ellas. Por ejemplo, en 6,6-13 Jesús envía discípulos en misión; acto seguido después de su resurrección se aparecería en Galilea, recordada en 16,7, invita
leemos la opinión de Herodes sobre Jesús, que nada tiene que ver con lo a suponer que Me originalmente incluía un relato de dicho encuentro. Sin
anterior (6,14-16), a la que Marcos adjuntó el relato de la ejecución del Bau- embargo, el silencio de las mujeres conduce más bien a pensar que 16,8 era el
tista (6,17-29), después de lo cual traslada la atención al retorno de los final, y que los encuentros los debe suponer el lector, cristiano y por tanto
misioneros (6,30s). Lo que tenemos es una suerte de cuadros puestos uno al conocedor de la Resurrección -isi no, no habría cristianismo! 18
lado de otro. Por eso encontramos aporías en Me, p. ej. la inserción del relato
de la caminata de Jesús sobre las aguas (6,45-52) tras la multiplicación de los Los manuscritos más confiables, Vaticano y Sinaítico (s. IV), terminan
panes crea confusión, pues según 6,45 Jesús ordenó que fueran a Betsaida, ambos en 16,8, así como las versiones siríacas y vetero-latinas. Gramatical-
pero terminan en Genesaret (6,53). Es poco probable que Jesús se dedicara mente lo llamativo es la construcción final: ephobounto gar, literalmente
dos días a no hacer otra cosa que milagros (l ,21-45), Y luego dedicara varios "tenían miedo porque". Copias más recientes terminan con algunas líneas
días sólo a discutir con sus adversarios (2,1-3,6). Ha sido Marcos quien ha más, la conclusión breve. Otras incorporan la llamada terminación larga,
unido escenas similares para formar esos bloques, así como juntó las pará- 16,9-20, que es en la que concluye el texto en nuestras Biblias (véalo). El
bolas en el cap. 4. El efecto es claro: deja un impacto en el lector, el destina- estilo y el vocabulario son notoriamente diferentes del de Me, y está cons-
tario de la obra. El evangelio según Me resulta ser una suerte de collage truido por una combinación de frases de los otros evangelios, especialmente
compuesto con materiales (pre-existentes) que el autor usó, adaptó y com- de Lc'", Esta conclusión era conocida por algunos padres de la Iglesia ya en
plementó (vea abajo, Trama). la primera mitad del siglo III (Ireneo, Taciano), en tanto que otros la descono-
cían (Orígenes, Clemente Alej.). En ningún caso se da una transición fluida y
No obstante basarse en materiales pre-existentes para la composición de natural de 16,8 a 16,9, ni gramatical ni temáticamente (v. 1Ocontradice al v.8);
su obra, Me es el evangelio con más vida y movimiento, con un sabor narra- el quiebre es notorio sea con una conclusión o con otra.
tivo. Sus anotaciones concretas, su caracterización de los personajes y sus
descripciones lo manifiestan. Se siente a los actores vivientes. A eso se Algunos explican la abrupta conclusión como resultado de la pérdida del
añade que Me contiene pocos discursos, aparte del bloque dedicado a pará- último folio; otros piensan que por alguna razón se eliminó intencionalmen-
bolas en el cap. 4 y aquel centrado en la parusía en el cap. 13; no hay un te. Una supuesta pérdida de un folio sugeriría poca estima por la obra de
discurso como el del Sermón del Monte!', En cambio, en contraste con Mt, Marcos. En todo caso, si se perdió tuvo que ser antes que se hicieran copias
los relatos son amplios por incluir elementos que les dan colorido y vivaci-
dad (vea p. ej. 2,1-12; 5,21-43; 7,31-37).
1" Si el autor, que escribió para cristianos, que por tanto conocían la vida de Jesús,
decidió por un propósito netamente instructivo centrarse en "el camino", cuyo
final terrenal es "la cruz", entonces no tenía necesidad de narrar apariciones del
17 Compare, p. ej. el discurso sobre la misión en 6.8-11 con el mismo en Mt 10,5- resucitado. Recordemos que Me tampoco incluye un relato de la natividad.
41, o la crítica a los escribas en 12,38-40 con la misma en Mt 23.1-36/Lc 11,37- 1') Mc 16,9-10 = Jn 20,11-18; v.12-13 = Le 24,13-35; v.14-15 = Le 24,36-49; v.15
52. = Mt 18,18-20: v.19 = Le 24,50-53.

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EVANGELIO SEGUN MARCOS LA OBRA LITERARIA

de Me, pues aparentemente Lucas y Mateo no conocieron otra conclusión ausencia de proposiciones subordinadas. El segundo evangelio es una yux-
en Me que 16,8. Es precisamente a partir de la visita a la tumba que los relatos taposición de perícopas, logia y elementos redaccionales, en un estilo vivaz,
de encuentros con Jesús difieren notoriamente en ambos evangelios, es más que con una sintaxis cuidada o elaborada.
decir, no tuvieron a Me como base, a pesar de que en ambos leemos la orden
de ir a anunciar el kerigma, igual que en Me. Por todo eso, afirmamos que 16,8 La narración, que es relativamente breve, se desarrolla con agilidad y
fue la conclusión original. velocidad. Esto lo resalta, además de lo dicho, la recurrencia de euthús (in-
mediatamente), y érxato (comenzó/aba). El autor gusta de cifras y de diminu-
Desde la perspectiva literaria, no es estrictamente necesario un "final tivos. Excepto por media docena de episodios extensos, todos son narrados
feliz" o una conclusión a la trama de una narración. Un tipo de conclusión brevemente (vea p. ej. las tentaciones y las vocaciones: 1,12s.16-20)22y, al
abrupta se encuentra en Hechos con Pablo preso en Roma sin que la obra margen de las parábolas y el discurso del cap. 13, los personajes hablan en
diga qué le sucedió luego. Se encuentran conclusiones gramaticalmente frases cortas; en cambio, las situaciones son descritas con detalles. Marcos
similares en el Tracto 32 de Plotino (... teleióteron gar) y el Tracto 12 de tendía a generalizar y universalizar: todos, mucha gente, etc. (1, 14s.21 s.28;
Musonio Rufo (... gnárimon gar). El relato deja al lector con la interrogante 2,2.13; etc.). Pero también usaba con frecuencia el plural impersonal "ellos",
para que sea él quien, en su propia vida, empalme y decida sobre la continua- sin especificación del sujeto". Igualmente, es notoria la abundancia de resú-
ción del camino: ¿irá al encuentro con el resucitado? Lo que Marcos parece menes, algunos incluso amplios, como los de 1,32-34; 3,7-12, Y 6,53-56, todos
haber querido hacer, como en ciertas tragedias griegas, fue invitar a los de la pluma de Marcos". No son raras las frases incompletas (anacolutos,
lectores a caminar hacia la conclusión que falta explicitar: los cristianos una veintena de veces), p. ej. "Cada día estaba entre ustedes enseñando en
están invitados a ir a "Galilea" al encuentro con el resucitado, concretamente el Templo y no me arrestaron; pero para que se cumplan las Escrituras"
a recorrer hasta las últimas consecuencias "el camino" de Jesús, que había (14,49). Podría pensarse que Marcos escribió como hablaba.
empezado en la Galilea palestina, pero sin "miedos" pues el Señor está con
ellos (4,40). Es notoria la frecuencia con la que el autor cambiaba los tiempos verba-
les; frecuente es el empleo del presente histórico, como si los personajes
El hecho que desde relativamente temprano se haya incluido la conclu- estuvieran hablando ahora (normal en griego es el aoristo, pasado puntual).
sión larga (16,9-20), y Mc fue incluido con ella en el canon del Nuevo testa- El personaje principal, Jesús, a pesar de pertenecer ya al pasado, habla tam-
mento, la canoniza. La tradición lo consagró como un final válido -corno bién en diversas ocasiones de un futuro que ya es presente para el lector, p.
aceptó a Mt y Le, que reelaboraron a Me, ej. el ayuno cuando hayan arrebatado al novio (2,20), la venida del reino con

Rasgos literarios
dos que Dios ha elegido" (13,20), "estaba inscrita una inscripción" (15,26). A
Escrito en un griego popular, Me revela su origen y su finalidad oral, que esas podemos añadir las redundancias como "por todas partes en toda la región"
fue la de ser escuchado como narración. Su carácter oral se trasluce en la (1,28), "llegada la noche, cuando se hubo puesto el sol" (1,32), "por la mañana,
mucho antes del amanecer" (1,35; cf. 16,2), "entonces ayunarán en aquel día"
sobreabundancia de la conjunción kai (y, aun, también) sobre todo al co-
(2,20), "calla, cállate" (4,39), etc. Cf B. Rigaux, Para una historia de Jesús.
menzar una frase; por la sencillez del vocabulario", las redundancias" y la
Testimonio del evangelio de Marcos, Bilbao, 1967, 87s.
22 Excepciones son la curación de un paralítico (2, 1-12), exorcismo en Gerasa (5, 1-
20 De un total de 11,242 palabras, 1,345 son diferentes. Frecuente también es la 17), la resucitación de la hija de Jairo (5,21-43), la ejecución del Bautista (6,17-
ausencia de la partícula coordinativa (asíndeton). 29), la curación del epiléptico (9,14-29), Ypor cierto la Pasión.
21 Notorias son expresiones como "les enseñaba y decía en sus enseñanzas" (4,2), 23 Vea 1,21.22.29.30.45; 2,3.18; 3,2.32; etc.
"enseñan enseñanzas" (7,7), "la creación que Dios ha creado" (13,19), "los elegi- 24 Vea ],5.14s.21s; 2,13; 4,2; 6,6.34; 10,1; etc.

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EVANGELIO SEGÚN MARCOS LA OBRA L1TERARlA

poder (9, 1), el anuncio de la Buena Nueva porel mundo entero (14,9), además camino", antes de entrar a Jerusalén, y cierra el capítulo centrado en las
de todo el cap.13 y la advertencia de que aparecerán falsos mesías (13,21; exigencias de la aceptación de la buena nueva. Ceguera y visión tienen un
14,62). Todo esto es reflejo de la intención de Marcos de involucrar al lector sentido más-que-literal: "¿Teniendo ojos, no ven?" (8,18). En esta sección se
en la trama de su obra para que al leerla la viva, y así refuerce su compromiso intercalan los tres anuncios de la Pasión, los que no caben en el esquema
de seguir a su Señor. mental de los apóstoles (8,33): son ciegos. Esta sección presenta a Jesús
constantemente en camino (8,27; 9,33s; 10,32). El tema del camino, que tiene
Estructura de Mc un sentido metafórico", ya está indicado al inicio (I,2s) y el autor vuelve
tácitamente a él al final de la obra (16,7). Se descubre así que un tema de Me
Marcos no escribió pensando en una estructura previa, sino que ésta era la ceguera de algunos cara a los riesgos del camino del Cristo; es Jesús
surgió naturalmente. La estructura resulta de lalorma en que el autor comu- quien puede curar de esa ceguera.
nica el mensaje que quería compartir con sus lectores, es decir que está en
función de los temas que configuran su obra, aquellos que tenía por impor- - Antes y después de esa parte central, la atención se centra en la activi-
tantes". A grandes rasgos podemos discernir la siguiente estructura (1,1 es dad de Jesús en Galilea, y su destino en Jerusalén, respectivamente. Así
una suerte de título o epígrafe): como la sección centrada en Galilea tiene un amplio discurso, el de parábolas
en el capA, aquella en Jerusalén tiene el extenso discurso sobre el fin de
Prólogo: 1,2-14. Jerusalén en el cap.13. El uno es una exposición en lenguaje figurado del
A) En Galilea: 1,15-8,21. La identidad de Jesús. reino de Dios con la invitación a tener parte en él; el otro es una anticipación,
B) De camino: 8,22-10,52. El camino del discípulo. también en lenguaje figurado (apocalíptico), de las consecuencias del recha-
A') En Jerusalén: 11,1-15,47. El desenlace. zo del reino de Dios. Además, a modo de gran marco del evangelio, hay
Epílogo: 16,1-8. semejanzas notables entre Juan Bautista y el joven sentado sobre la tumba:
ambos son mensajeros y con ellos se inicia un proceso, se menciona sus
Mirando atentamente el texto se observa que, vestimentas, hablan del camino de Jesús, y hay un trasfondo bautismal.
- La sección central (8,22-10,52) está enmarcada por las únicas dos histo- Mientras 1,2-11 es el anticipo de la "buena noticia", 16,1-8 es el inicio de la
rias de curación de ciegos. La primera (8,22-26), después de cuestionar a los "buena noticia" para la comunidad -cuya fe se basa en la Resurrección.
discípulos "¿Todavía no comprenden?" (8,21), tiene lugar cuando llegan a
Betsaida, al extremo oriental de la Galilea, y hace eco a la advertencia de
Jesús a los discípulos de que son ciegos (8,15-21). El silencio impuesto al TAREA: Rellene la estructura dada con la secuencia de episodios, de
ciego se reitera tras la confesión de Pedro (8,26.30). La segunda curación modo que al ver esa secuencia se obtenga una visión sintética del
(10,46-52) tiene lugar en Jericó, al extremo oriental de la Judea, estando "en desarrollo de la trama de la obra.

25 Una estructura se observa por la manera (arte) en que se organiza el material


(claro en arquitectura). No hay una estructura evidente en Mc. Hablamos de una
estructura para ayudarnos a tener una visión de conjunto de la obra y entender la 2(, El cristianismo fue llamado "el camino" en Hch 9,2; 19,9.23; 22,4; 24,14.22. La
relación de las diferentes partes. Para descubrir la estructura implícita es necesa- opción cristiana se describía como un caminar (Rom 6,4; 13,13; 14,15; Gál 5,16;
Fil 3,17; 1 Tes 2,12), hasta llamar a Jesús mismo "el camino" (Jn 14,6). Esa
rio ignorar las divisiones que encontramos en las Biblias, que han sido hechas por
los traductores, y leer el texto como en su original: de corrido, sin títulos, subtí- metáfora probablemente tenga como trasfondo la teología del éxodo, camino a la
tulos, ni números. La estructura que propongo es aproximativa, y no tiene otra tierra prometida, que ciertamente está tras la carta a los Hebreos (2,10; 3,7-4,16;
finalidad que ayudar al lector a ver sintéticamente el derrotero de la narración. 10,19s; 12, Is).

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EVANGELIO SEGÚN MARCOS

El esquema más amplio y englobante de Mc es de una narración que se ¿Cómo se desarrolla la narración de Mc? Es una secuencia concebida
centra en las dos grandes regiones geográficas de Palestina: los cap. I a 10 como el recorrido de un camino: empieza con el Bautista como el que exhorta
se sitúan en Galilea, y los cap. II a 16 en Judea. Las dos, Galilea y Judea, son al pueblo en Judea a que "preparen el camino del Señor" (I,2s), camino que
más que simplemente regiones geográficas; a nivel narrativo tienen un ca- es recorrido por Jesús hasta sus últimas consecuencias. Es un camino que
rácter simbólico. Están contrapuestas. En Galilea empieza Jesús su misión y se va recorriendo a través de una serie de episodios que conducen inevita-
a Galilea remite eljoven sentado en la tumba (16,7). La comunidad cristiana blemente a la cruz, a lo largo del cual se va develando "la buena noticia", la
está en "Galilea", más cercana al mundo (gentil) de Tiro y Sidón y de la cual provoca respuestas diversas. La trama de este evangelio se asemeja a
Decápolis, que de Jerusalén. De Jerusalén (capital de Judea) en cambio pro- las tragedias griegas.
vienen los adversarios de Jesús; allí no cura a nadie, sino más bien advierte
de su trágico fin (suyo y de Jerusalén). Jerusalén es lugar del rechazo de Para apreciar el desarrollo de la trama, hay que observar aquellos elemen-
Jesús; de allí inclusive vienen hacia Galilea las autoridades religiosas (vea tos que constituyen un giro determinante en la historia. En Mc se observan
3,22; 7,1). tres giros significativos: el inicio de la misión de Jesús en Galilea (1, 14s), el
anuncio de su decisión de enrumbar hacia Jerusalén que terminará en su
Las dos confesiones, en 8,29 en boca de un discípulo ("tú eres el me- ejecución (8,31), Y el descubrimiento de la tumba vacía (16,1-4). Esta es la
sías"), yen 15,39 en boca de un centurión ("este hombre verdaderamente era manera en que Marcos presentó su narración -en Jn, en cambio, Jesús sube
hijo de Dios"), son los centros focales de carácter cristológico de la obra. La a Jerusalén tres veces para la Pascua-o Con éstos en mente, se deduce que
primera es la culminación de un recorrido en el que reiteradamente se trata de hay dos grandes etapas en la trama: un ministerio que va planteando la
determinar quién es Jesús, y se centra en Galilea". La segunda parte, a partir pregunta "¿quién es éste?" (1 ,27.45; 2, 12; 3,22; 4,41; 5,20; 6,2s.48-50; 7,37), y
de 8,29, pone los ojos en Jerusalén: se abre con el primer anuncio de la un camino hacia Jerusalén marcado por anticipos de una Pasión, con el
Pasión. La concentración es soteriológica y la pregunta de fondo es: ¿cuál es desenlace fatal, con la pregunta implícita "cuál es el sentido de su existen-
el sentido de la misión de Jesús? Es una misión salvadora, pues su vida es cia?".
una pro-existencia. Se trata de una misión paradigmática; por lo mismo, la
misión del discípulo es en términos de su seguimiento hasta la cruz. Estas A lo largo de este evangelio el camino recorrido, desde la vocación hasta
dos partes están co