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EL NADAÍSMO

En 1958 apareció el Nadaísmo, suscitado por Gonzalo Arango, Nacido en Andes Antioquia
en 1931, y murió en 1976, el profeta acompañado de un grupo de jóvenes que le apoyaron
en ese aventura o como él lo nombro una revolución en la forma y en el contenido del
orden espiritual, un estado esquizofrénico-consciente, contra los estados pasivos del espíritu
y la cultura, así empieza el primer manifiesto nadaísta, y continua inquietando con las
palabras, con contundencia entre las líneas que fueron conformando el manifiesto, como
adelantándose sobre la pregunta de que es el nadaísmo, Gonzalo dice que no sabría decir
que es, todo definición implica un límite, reconociendo al nadaísmo como algo vasto, y
precisamente por no ser algo definitivo, en este ensayo caminare la palabra, las expresiones
nadaístas para no definir sino encontrar sobre él, construir como referirme al nadaísmo, o
que fue, que provoco, que era.

Por esa época que saltaba un grito nadaísta en manifiesto, en Colombia en ese año se
realizaban elección presidenciales, se manejaba una cosa que llamaban frente nacional,
todo medido, todo calculado, el presidente Camargo, una sociedad conservadora, una
sociedad limitada que estaba divida entre dos bandos, o que debía escoger entre azul o rojo,
y en la literatura Colombiana romanticismo, costumbrismo, el modernismo, los nuevos, que
desde una revista hablaban de arte, critica, política y piedra y cielo, inspirado en la tradición
clásica española, emotividad, insolencia los caracterizaba, después de todo ello aparecía el
nadaísmo, apartándose de todos los nombrados, y no siguiendo nada del más
inmediatamente anterior a él.

Se ha discutido sobre el nadaísmo como algo más que un movimiento literario, de su


importancia o no en la literatura colombiana, se le ha nombrado también la vanguardia que
como todo en Colombia llego tarde, hijo o resultado de todo ese movimiento vanguardista
del siglo XX, que lucharon contra las tradiciones, que exploraron otras maneras de entender
el arte, de expresarlo de distintas maneras, nacido en medio del contexto hostil colombiano
por rebeldía de un hombre, de unos jóvenes que asqueados de lo buscaban otra forma de
ser, así continuo mi búsqueda a continuación.
“La inusitada y furiosa irrupción del nadaísmo en el ámbito cultural colombiano de 1958 a
1972 trajo como consecuencia un duro enfrentamiento entre el sector social tradicionalista
y la vanguardia juvenil. La reacción del sector tradicionalista consistió en un franco rechazo
de la belicosidad iconoclasta adoptada por los miembros del movimiento nadaísta”.
(Acevedo, 2012, p.142) La inusitada, la extraordinaria aparición del nadaísmo, irrumpía
entre un sector social tradicionalista, Acevedo nos contextualiza en la época, en el modelo
de sociedad vigente para aquella época, el sector tradicionalista que manejaba el país, el
nadaísmo se enfrentó a ello, sin pedir permiso sino provocando, llego con furia, los impíos,
los “destructores”, por ello menciona actitud iconoclasta.

Gonzalo Arango en el primer manifiesto dice: “el nadaísmo nace sin sistemas fijos ni
dogmas, es una libertad abierta a las posibilidades de la cultura colombiana”. Desafía los
dogmas, y son dogmas los que rondan en Colombia, religiosos, políticos, niega los sistemas
fijos y menciona la palabra libertad, esa que es mencionada en el himno del país como algo
sublime pero que como que era respetaba y podría ser desarrollada en la realidad, abierta a
las posibilidades de la cultura colombiana, una cultura colombiana amplia, diversa, en
medio de mandos y reglas, Gonzalo hablo de posibilidades.

En ese orden de ideas, Quintero (2015) menciona:

El entorno colombiano no fue ajeno a los cambios geopolíticos del mundo ni a las

transformaciones socio-culturales, pues la influencia en la cotidianidad nacional de las

guerras, las revoluciones, la contracultura, los cambios económicos y políticos, el

expansionismo hacia el tercer mundo, el catolicismo, las tendencias vanguardistas en el

campo social, ideológico y cultural, conllevó a los nadaístas a repensar el mundo y dejar

entrever una de sus mayores preocupaciones; impermeabilizar la mente y el espíritu del

individuo contemporáneo contra la racionalidad irracional, las doctrinas enfermizas, los

prejuicios sociales, y los convencionalismos manipuladores, con el propósito de

salvaguardar su integridad (p.17)


Quintero, manifiesta que los nadaístas repensaron el mundo, producto o como reacción a

todos esos cambios geopolíticos, el modelo económico, político, la religión. Revelarse ante

esa racionalidad irracional, esas doctrinas, esos prejuicios sociales los nadaístas irrumpió en

las mentes y en el espíritu, con una idea compartida la nada.

Repensar el mundo, por ello el nadaísmo fue y es entonces algo más que un movimiento

literario porque su única preocupación no fueron resultados literarios sino toda una burla a

la sociedad, un estado del pensamiento y del espíritu, terriblemente inconformes de ser

vuestros semejantes, se lee en el manifiesto nadaísta al homosapiens. Así el nadaísmo se

revela ante esa realidad, ante ese actuar “humano”, a emanciparse de esas maneras de ser y

hacer como hombres, como mujeres, como humanos como colombianos. El manifiesto va

dirijo a ese homosapiens y todas sus prácticas, de parte de unos locos. Porque así lo

menciona:

Por fortuna nosotros no somos razonables. ¡Nosotros somos locos!

El nadaísmo se pregunta sobre el artista, Gonzalo Arango en el primer manifiesto empieza

a contrastar con el ideario de artista, dice reivindicar al artista, volverlo a su condición

humana, sin superioridades sobre los demás hombres, sobre la poesía nadaísta dice que es

la libertad que desordena lo que ha organizado la razón, la poesía como una rebelión contra

las leyes, belleza, protesta desobediencia.

A cerca de la posa Gonzalo menciona en el primer manifiesto nadaísta:


En la prosa Nadaísta hay que buscar contrastes tonos, de colores, de significados de

expresión; los mismos efectos que buscan las artes plásticas y la música para producir

sensaciones no contenidas en la realidad del mundo visible y de las formas.

Así vislumbra, incita construye una estética, una manera propia de la prosa nadaísta, luego

el nadaísmo como principio de duda y verdad y ello derivado de la experiencia. Así sugiere

dudar de las instituciones de todo eso que rige que siempre había regido la sociedad

colombiana y nombra al nadaísmo como una empresa del espíritu revolucionario, pero que

no es un idealismo romántico. Critica aquellos que comprometieron el pensamiento para

defender el orden tradicional, desde novelas, cuentos, o poemas.

Gonzalo Arango titula el nadaísmo, como legitima revolución colombiana. Recalca que uno

es una imitación, que no están siguiendo un modelo europeo, que buscaran parentescos, con

movimientos surrealismo, el futurismo, el nihilismo, el existencialismo, ciertamente todavía

hoy en día se toman como influencias fuertes del nadaísmo, el surrealismo, el nihilismo.

América debe superar el complejo de infantilismo espiritual, así Gonzalo hace un llamado a

todo un continente, universalizar el pensamiento.

Y continua, haciendo una crítica a la educación Colombiana, culpándola del atraso cultural

y la mediocridad espiritual, a esa educación dogmática, Gonzalo Dice:

Tanto la Iglesia Católica como el Estado Ortodoxo han prohibido el libre examen y la libre
investigación, decretando una rígida censura inquisitorial a las ideas modernas. En ello
evidencian el complejo ante una educación liberal racionalista, abierta a todas las
investigaciones. Pero esto traería, naturalmente, funestas consecuencias para la
estabilidad del orden social. (Primer Manifiesto Nadaísta)

Gonzalo aleja el nadaísmo de la religión o el idealismo filosófico, nombrándolo como


posición y no una metafísica.
Este es el mundo y este es el hombre, asevera. Ubicando al hombre en un destino terrestre
y temporal, para la existencia en sí.

Gonzalo continua con Prohibido Suicidarse y empieza con una frase llena de contundencia

A pesar de todo no vamos a matarnos. El suicidio como un atentado contra la libertad del
ser.

Continua con Hacia una Nueva ética, La estética y la ética, como valores correlativos y
complementarios.

Desprendiéndose de las normas y leyes y hablando de códigos de la nueva ética nadaísta, de


delitos extraordinarios.

Seguidamente Gonzalo Arango menciona la soledad y la libertad, así dándole importancia


al sentido de la soledad y el artista, la libertad del mismo, menciona

El artista solitario no debe pedir piedad al mundo que traiciona. En lugar de esa cobardía,
debe elegirse un hombre y un artista comprometido, si quiere dar el salto sobre la soledad
que lo destruye. Ese salto sólo puede darse para caer de pie en el mundo del hombre, en el
propio corazón de su esencia. No puede darse sobre el hombre por el peligro de eludir
ciertas leyes de gravedad del espíritu, que podrían lanzarnos con una fuerza inhumana y
misteriosa a la seducción de lo angélico.

El artista no debe entonces estar sufriendo por su soledad, o sentirse mal por la traición de
la sociedad, sino asumir su rol de artista con entereza.

El nadaísmo y los Cocacolos, de esta manera Gonzalo Arango da importancia a este actuar
de los jóvenes, y menciona coincidir en la idea de que no hay que aceptar el mundo como
es sino como uno quiere que sea, describe a los cocacolos

La generación de los Cocacolos ha nacido y crecido en tiempos difíciles en que no han


sido posibles ninguna fe verdadera, ninguna revolución salvadora, porque la sociedad no
ha permitido ninguna fe ni revolución en su nombre, sino contra ella, y los invita a unirse
al nadaísmo y que ellos decidan.

Termina el primer manifiesto nadaísta con no dejaremos una fe intacta, ni un ídolo en sus
sitio, menciona la necesidad de esa revolución nadaista, desacreditar él orden establecido,
el nadaísmo como un movimiento que hará una lucha revolucionaria contra el orden
espiritual y cultural del país, promueve los cimientos de una sociedad nueva. Recalca que
no importa el fin, porque no llegar también será válido en el recorrer de ese destino
escogido.

He traído a colación el primer manifiesto nadaísta porque considero que allí Gonzalo
aborda de manera fuerte y contundente todo lo que el aspira que sea el Nadaísmo, el
mismo lo llama movimiento no menciona la palabra literario y mencionada revolucionario,
denota el ánimo de decir desde la poesía, desde la prosa pero que fundamentalmente habla
de la necesidad de una revolución, un sacudón en la sociedad colombiana. Convertirse en
molestia para ese orden o modelo que no puede seguir imperando, reflexionando sobre una
manera de ser en el mundo, un estado del espíritu y del pensamiento que va más allá de ir a
recintos a presentar novelas o recitar poemas.

Gonzalo, hace un llamado, comunica su pensamiento que él prefiere no llamar ni ideales ni


filosofía, que resultan manifiestos cargados de irreverencia, furia, cambio, inquietud,
perturbación para los jóvenes que ansiosos leen, que termina molestando a los señores que
mantienen ese orden y que abogan por una cultura a su medida.

Quintero (2015) dice:

El Nadaísmo, por la intencionalidad inicial de su fundador y por la preocupación explícita

emanada de su propia naturaleza, al establecerse como una vanguardia cultural en el

entorno caótico de la segunda mitad del siglo XX, se determina a sí mismo como una

propuesta literaria comprometida con el cambio social en oposición a los cánones

tradicionales, vistos desde esta corriente como limitantes para la libertad creadora del

escritor, pero del escritor comprometido con el mundo, el que pretende hacer hablar al

mundo y el que puede liberarse sin miramientos de las limitantes academicistas en las que

lo quieren inscribir para ser reconocido.( p.35)

De acuerdo con quintero, en que es una propuesta literaria en oposición a los cánones

tradicionales, el que se libera de los limitantes de la academia, y de la búsqueda del

reconocimiento de unos cuantos, Gonzalo habla de una revolución nadaísta por tanto

evidentemente habla de estar comprometidos con la sociedad Colombiana.

Pero comprometidos no desde el pensamiento de doctrina de alguno de derecha o izquierda

sino ser la molestia, incomodar, destruir ese orden de distintas maneras, una propuesta
literaria contraconductual, que no se encapsula en agradarle a la academia y a los críticos

sino que está en la calle, en la ciudad, en cada rincón donde florece el desorden, el estado

del espíritu que es dueño de todo porque no es dueño de nada, donde la paz como el amor

no se habla sino que se hace, donde no importa los impedimentos morales, donde son

peores antes que virtuosos.

Jota Mario Arbeláez, X504, Elmo Valencia, Darío Lemos, Amilkar Osorio, Jaime Espinel,

Eduardo escobar, Imprescindibles en todo lo que fue y continua siendo el nadaísmo. Y que

permiten seguir encontrado definiciones, aunque Gonzalo no gustara de esa palabra y yo

tampoco, del nadaísmo, sentires, modos de entender este movimiento.

Yo soy Darío Lemos, aquí un fragmento del poema.

Yo soy de nombre y apellido Dario Lemos. Todo el mundo cree que dice una gran verdad

cuando declara que existe. Yo digo para contrariar la verdad que yo no existo. Mido 1,76 en

verano y 1,78 en invierno. Soy la dimensión de las estaciones. A veces, cuando no tengo

que pensar, mido por kilómetros la angustia y la inutilidad de vivir.

Visto simplemente, sin exageraciones, con un formidable desdén por la moda. Tengo

chaqueta de aviador que nunca estuvo en la guerra. (…)

Este poema lo he querido plasmar aquí no para analizarlo, sino para compartir el

pensamiento de este gran poeta, que estuvo en una silla de ruedas, en cuatro paredes

encerrado que soñó con el mar con la plata, que fue ese poeta irreverente que sabía que

escribía muy bien, que gusto de contrariar la verdad, porque eso es el nadaísmo, fue lo que

quiso aun estando limitado a una silla recuerdas, por ejemplo la dimensión de la estaciones.
Fuimos bellos, vagos e irreverentes, sumidos en esa búsqueda interminable del hombre.

Dina Merlini

La búsqueda interminable del hombre, de ser en el mundo, la belleza, la irreverencia esto es

una definición de nadaísmo por parte de Dina Merlini, junto a ella Fanny Buitrago, María

de la estrellas, Patricia Ariza, Rosa, Eliana, Dora, rosita, Raquel.

Mujeres nadaístas, que se fueron interesando por le nadaísmo, que hicieron poesía, teatro,

música, fotografía, novela desde y para el nadaísmo aunque la historia no les haya

reconocido mucho, el nadaísmo fue también la libertad para la mujer, en una sociedad

como la Colombiana donde difícilmente se reconocía a otro menos si era otra. El nadaísmo

les permitió repensarse como mujeres, empezar siendo acompañantes y terminar

convirtiéndose en parte vital del nadaísmo.

A continuación una sublime definición de nadaísmo por parte de una mujer nadaísta

Hoy años después, supe que el nadaísmo no era sólo un movimiento de poetas, era también

una actitud corporal, una manera de ser y de estar en la vida, en la calle y en la plaza

pública, un no querer estar en la casa ni en el sistema. Nuestra presencia era un acto político

y nuestro andar en las calles un acontecimiento poético.

Patricia Ariza

Y aquí Ariza, de manera tajante despeja dudas acerca de que el nadaísmo haya sido tan solo

un movimiento de poetas, y digo yo un movimiento literario que esto ya tiene una infinita

trascendencia pero que fue más que eso, una actitud corporal menciona, el ser y el hacer en

la vida, así el nadaísmo como una actitud. La ruptura con el dogma, el escape del sistema,
y la innegable acción política del nadaísmo, y la relevancia poética, así esta definición la

considero acertada, contundente y prometedora.

El nadaísmo podrá morir pero sus gusanos son inmortales, Dijo alguna vez Jota Mario

Arbeláez, permitiendo comprender y reafirmando la posición de Gonzalo de no dar o

entender como una definición tajante quizás ya murió muchas veces y ha vuelto a resurgir

con esos gusanos que continúan rondando, como Jota Mario, que entre su poesía continua

manteniendo viva esa huella nadaísta, poema de invierno, el más humilde universo o

después de la guerra son poemas que perduran en la historia y que reflejan el sentir del

nadaísmo.

Después de la guerra

Un día

Después de la guerra

Si hay guerra

Si después de la guerra hay un día

Te tomaré en mis brazos

Un día después de la guerra

Si hay guerra

Si después de la guerra hay un día

Si después de la guerra tengo brazos


Y te haré con amor el amor

Un día después de la guerra

Si hay guerra

Si después de la guerra hay un día

Si después de la guerra hay amor

Y si hay con qué hacer el amor

El nadaísmo un movimiento Contracultural, contrarresto la cultura oficial de distintas

formas, por tanto traspaso las barreras de un movimiento literario, incomodo esa sociedad

colombiana tradicional, abogo por una nueva Eva, hubieron ateos por estética, fue un

sacudón totalmente necesario en la época, muchos cuestionan y dicen que no surgió la

suficienciente producción literaria, los nadaístas estaban siendo acontecimiento poético en

la calle.

Acción política, hablaron de una revolución desde otros sentires, una mano con otro mano

decían Gonzalo Arango desde la unidad, incomodar para que no funcionara el orden

establecido permitieron el empoderamiento de muchos jóvenes, que re surgieron entre lo

que a otros les daba asco, para poder ser. En una sociedad uniformada, hubo otra manera

ser en el mundo, tomar otra actitud actuar de forma distinta a los hipócritas, a los doble

moralistas, a los corruptos, poder ir hacia un camino que no condujera a ninguna parte, que

importaba. O salvar el mundo, vomitarse entre tapetes de burgueses, dejar en la historia

manifiestos que aún viven en nuestra generación.

Para que dure para siempre, mejor seamos nada.


BIBLIOGRAFÍA

Quintero, R., (2015) Una aproximación al pensamiento de Gonzalo Arango. Bogotá


Colombia, Universidad distrital francisco José de caldas

Recuperado de:

http://repository.udistrital.edu.co/bitstream/11349/2224/1/QuinteroMorenoRa%C3%BAl20
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Saganogo, B., (2010) Nadaísmo colombiano: Ruptura socio-cultural o extravagancia


expresiva. Ciudad de México, Universidad de Guadalajara

Recuperado de:

http://biblioteca.org.ar/libros/152091.pdf

Acevedo, A., Nadaísmo y revolución cultural: 1958-1972. Bucaramanga Colombia, Revista


politécnica, Universidad industrial de Santander

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http://revistas.elpoli.edu.co/index.php/pol/article/viewFile/219/190

Arbeláez, J., Los milagros del profeta. Bogotá Colombia, El Tiempo, columna de opinión,
octubre 2 de 2002.

Escobar, J., (2011). Método fácil y rápido para ser poeta. Medellín Colombia, Fondo
Editorial Universidad EAFIT. Medellín, Colombia.
Arango, G,. (1963). Sexo y saxofón. Medellin Colombia, Ediciones Tercer Mundo.

WEBGRAFÍA

Corporación Otra Parte, página web. http://www.gonzaloarango.com

Las Nadaístas. (2013) Realizado por Sandra Milena Ramírez Giraldo. Ilustraciones por
Ricardo Ramírez. http://reyneyro.wixsite.com/lasnadaistas

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