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DESCRIPCIÓN BREVE

Después de una negociación de un año, el 1 de


octubre de 2018, Estados Unidos, México y
Canadá lograron alcanzar un nuevo acuerdo
trilateral que reemplaza al Tratado de Libre
Comercio de América del Norte (TLCAN).

Luis Alberto Alcantar Palacios


Comunicación Administrativa

TLCAN AHORA USMCA


Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá
(USMCA)
Adiós al TLCAN (ahora USMCA): un año y ocho rondas de
negociaciones llenas de obstáculos

CIUDAD DE MÉXICO (apro).—Tuvieron que pasar ocho rondas de negociaciones


y más de un año para que Estados Unidos, Canadá y México alcanzaran un acuerdo
para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) –
vigente desde 1994—y diera a luz el nuevo acuerdo rebautizado Acuerdo Estados
Unidos, México, Canadá (USMCA, por sus siglas en inglés).

El camino al nuevo acuerdo comercial, que aún falta que sea aprobado por los
respectivos congresos de los tres países, se encontró con obstáculos colocados
desde la Casa Blanca donde gobierna el presidente republicano Donald Trump,
quien desde el inicio de las rondas de negociación impuso sus condiciones y
amenazó de salir del TLCAN.

La primera ronda tuvo lugar en Washington, del 16 al 20 de agosto del 2017. No


obstante, fue en la segunda ronda cuando la Unión Americana propuso incluir la
cláusula “Sunset”, que obliga a revisar el nuevo tratado cada cinco años. En los
últimos meses del año pasado, no hubo acuerdo de temas controversiales como las
reglas de origen, los salarios, así como la misma cláusula de “muerte súbita”.

El 2018 inició ya con cinco rondas con las declaraciones de Trump quien de plano
sentenció que “si no hay un buen acuerdo para Estados Unidos” se retiraría. Ya en
marzo, el presidente estadunidense impuso aranceles del 25% a las importaciones
de acero y de 10% a las del aluminio, excepto a las mexicanas y canadienses, pero
con la condición de lograr su objetivo de alcanzar un acuerdo a favor de Estados
Unidos.

Ante los pocos frutos recogidos en las ocho rondas de negociación del TLCAN, a
finales de mayo, la Unión Americana extendió la cuota arancelaria a sus socios
comerciales; México respondió de la misma manera a otros productos
estadunidenses y lanzó una denuncia ante la Organización Mundial de Comercio.

Antes de las elecciones federales en las cuales arrasó Andrés Manuel López
Obrador y su partido Morena, el peso había perdido más del 2.7% de su valor ante

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el dólar, por la incertidumbre generada en los mercados por la falta de acuerdo
comercial y los constantes golpes de Trump en el discurso y en los hechos.

Pasó el 1 de julio y el peso empezó a recuperarse. López Obrador manifestó su


interés de que el nuevo TLC llegara a buen puerto y tuvo comunicación y simpatía
con Trump, además de que el primer ministro canadiense Justin Trudeau también
le manifestó su apoyo e incluso le pidió interceder ante Trump.

En los meses restantes hasta septiembre comenzaron las pláticas de alto nivel que
derivaron en un entendimiento, primero entre México y Estados Unidos, y este
domingo entre la economía más poderosa del mundo y Canadá.

Las reacciones

La Secretaría de Economía lo comunicó de la siguiente manera:

“Esta nueva versión del Tratado es resultado de la voluntad política, la visión y la


flexibilidad que mostraron los equipos negociadores de los tres países para lograr
los balances necesarios y mantener el carácter trilateral del mismo”.

La dependencia encabezada por Ildefonso Guajardo, agregó:

“El gobierno de México manifiesta su beneplácito con el acuerdo logrado con


Canadá y Estados Unidos, ya que el Tratado permitirá a la región de América del
Norte profundizar su integración productiva, a fin de continuar siendo una de las
regiones más competitivas del mundo”.

Ya el pasado 28 de septiembre Guajardo Villarreal, entregó al Senado de la


República los textos del acuerdo con Estados Unidos y Canadá.

Por su parte, el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y los organismos que lo


integran, así como el Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones
Internacionales (CCENI), felicitó al gobierno federal y se congratuló de haber
logrado conjuntamente un acuerdo de libre comercio trilateral con Estados Unidos
y Canadá.

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“El tratado constituye una herramienta fundamental para fortalecer la posición de
México frente al mundo: traerá más oportunidades y disciplinas de inversión, así
como fomentará el empleo para nuestro país, y consolidará a la región de América
del Norte como la más competitiva del mundo”, acotó el organismo cúpula.

El CCE felicitó a Enrique Peña Nieto, a Guajardo, al canciller Luis Videgaray y a


todo el equipo negociador “por haber mantenido un diálogo constructivo que
permitió facilitar y alcanzar consensos entre los socios comerciales; así como por
su profesionalismo y capacidad para lograr un acuerdo potente y exitoso.

“La cercana comunicación entre el equipo negociador mexicano y el sector


productivo, a través del Cuarto de Junto y el CCENI, fue un factor clave de éxito. El
Cuarto de Junto funcionó durante todo el proceso como órgano de consulta para el
gobierno federal, expresando posiciones, así como cabildeo y análisis de más de
300 especialistas de todas las áreas del sector privado”, señaló el organismo
presidido por Juan Pablo Castañón.

Para el sector empresarial el nuevo USMCA representa “una nueva etapa de éxitos
para América del Norte”.

3 diferencias entre el TLCAN y el USMCA, el nuevo acuerdo


comercial entre EU, México y Canadá

El texto completo del acuerdo, que ya no se llamará TLCAN sino USMCA, se enviará
ahora a los congresos de cada uno de los países, que tienen 60 días para revisarlo,
proponer cambios y aprobarlo o no.

Tras meses de negociaciones, finalmente el nuevo acuerdo sobre el Tratado de


Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) contará con los tres miembros
originales del pacto, en vigor desde 1994.

Este domingo Canadá anunció que se sumaba al acuerdo que ya habían alcanzado
México y Estados Unidos el pasado 27 de agosto.

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La noticia fue recibida con alivio entre muchas industrias que dependían del TLCAN.

El texto completo del acuerdo, que ya no se llamará TLCAN, se enviará ahora a los
congresos de cada uno de los países, que tienen 60 días para revisarlo, proponer
cambios y aprobarlo o no.

Una vez que los congresos den su aval, los presidentes de México y Estados Unidos
y el primer ministro de Canadá firmarán el pacto.

La renegociación del TLCAN era una promesa electoral del presidente


estadounidense, Donald Trump, quien lo llamó “el peor acuerdo económico de la
historia de Estados Unidos”.

“Hoy, Canadá y Estados Unidos llegaron, junto a México, a un nuevo acuerdo


comercial adaptado para el siglo XXI: el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá
(USMCA, por sus siglas en inglés/ AEUMC, por sus siglas en español)”, dijeron el
representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y la ministra de
Asuntos Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, en una declaración conjunta el
domingo, y refiriéndose al nuevo nombre del acuerdo.

Además del cambio de nombre, estas son algunas de las principales diferencias con
el TLCAN:

1. El mercado lácteo canadiense

El acuerdo preservará un mecanismo de solución de controversias comerciales que


Canadá luchó por mantener para proteger su industria maderera y otros sectores
de los aranceles de Estados Unidos, informó la agencia Reuters citando a
funcionarios canadienses.

El Capítulo 19 previsto en el TLCAN vigente permite que cualquiera de los tres


integrantes del acuerdo pueda solicitar la conformación de paneles binacionales
independientes cuando sientan que son víctima de decisiones comerciales
desleales por parte de otro miembro del acuerdo.

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Pero en contrapartida, Canadá acordó brindarles a los productores de lácteos de
Estados Unidos acceso a un 3,5% de su mercado doméstico de productos lácteos,
de aproximadamente US$16.000 millones al año.

Según Reuters, el gobierno canadiense se está preparado para ofrecer una


compensación a los productores lecheros perjudicados por el acuerdo.

2. Automóviles

Canadá y México acordaron un cupo de 2,6 millones de vehículos exportados a


Estados Unidos en el caso de que Trump imponga aranceles de autos globales de
un 25% por motivos de seguridad nacional.

La cuota permitiría un crecimiento significativo en las exportaciones de automóviles


libres de aranceles desde Canadá por encima de los niveles actuales de producción
de alrededor de 2 millones de unidades, según Reuters.

Además, se requerirá que para poder ser exportado sin aranceles, 75% de un
vehículo tiene que ser producido en uno de los tres países (en la actualidad se exige
un 62,5%). El cambio es una victoria para los sindicatos y los trabajadores, pero un
dolor de cabeza para los proveedores mundiales de la industria automotriz, señaló
The Wall Street Journal.

Estados Unidos se garantizó en el nuevo acuerdo que entre 40% y 45% del auto
debe ser fabricado por trabajadores que ganen al menos US$16 por hora. Con esto
se busca evitar la deslocalización de fábricas a zonas de bajo coste en México.

3. Revisión periódica

El acuerdo tendrá una duración de 16 años, pero será sometido a revisión cada seis
años.

Esta no acarreará la amenaza de expiración automática del tratado —como había


propuesto originalmente EE.UU.— y permitirá renovar el pacto por otros 16 años.

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Además, en el apartado de derechos laborales del nuevo acuerdo se incluye un
anexo en el cual las partes se comprometen a adoptar normas y prácticas laborales
conformes a lo establecido por la Organización Internacional del Trabajo, a hacerlas
cumplir y a no derogarlas de su legislación.

También se acordó mantener los tipos de cambio determinados por el mercado, no


incurrir en manipulación cambiaria y combatir la corrupción.

¿Una victoria para Trump?

¿Es esta una victoria para el presidente Trump? Sin duda, logró que Canadá y
México acordaran algunos puntos importantes que él quería.

Será más difícil, o al menos más costoso, que los fabricantes de automóviles utilicen
piezas de fuera de América del Norte, especialmente de China. Los productores
lecheros estadounidenses lograron un mejor acceso al mercado canadiense, que
estaba altamente protegido.

Podría resultar en algún beneficio político para él en las próximas elecciones del
Congreso estadounidense.

Pero Trump tiene otro objetivo más amplio: reducir el desequilibrio en el comercio
internacional de Estados Unidos, con socios comerciales individuales y
globalmente.

Estados Unidos importa más de lo que exporta y el presidente Trump quiere cambiar
eso, pero juzgar si ha ganado en ese sentido necesitará más tiempo.

Sin embargo, muchos economistas creen que las balanzas comerciales no son
principalmente el resultado de la política comercial, sino que reflejan decisiones de
préstamos gubernamentales, inversión privada y ahorro, así como movimientos
internacionales de capital.

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Opinión Personal.

Considero que el tiempo que se llevó acabo para establecer un acuerdo y cumplir
con las negociaciones fue muy extenso más de un año, pero a su misma vez, lo
bueno fue siguieron con un acuerdo trilateral y este acuerdo tiene una duración de
16 años, con sus revisiones periódicas y tendrá opción a renovación. Además he
escuchado opiniones de personas expertas en la rama, y concluyo con ellos que
este acuerdo es y debería ser mejor que el anterior (TLCAN) porque en nuevo
acuerdo (USMCA), es mucho más completo que anterior y a un mejor que es
moderno. Pero por otro lado tiene su parte negativa o mala, Estados Unidos logro
su deseo con los aranceles, el cual tiene el propósito de aumentar sus impuestos
en las importaciones de acero y aluminio. Por último, quisiera concluir que siendo
bueno o malo este nuevo acuerdo, tengo la fe de que México saldrá adelante y
veremos un futuro prometedor para nuestro país, siempre con una visión positiva.

Bibliografía

BBC Mundo. (01 de 10 de 2018). Animal Politico. Recuperado el 10 de 10 de 2018, de


https://www.animalpolitico.com/2018/10/diferencias-tlcan-usmca/
Cruz Vargas, J. C. (01 de 10 de 2018). Proceso. Recuperado el 10 de 10 de 2018, de
https://www.proceso.com.mx/553223/adios-al-tlcan-ahora-usmca-un-ano-y-ocho-
rondas-de-negociaciones-llenas-de-obstaculos