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INTRODUCCION

Electroquímica es una rama de la química que estudia la transformación de la


energía eléctrica y la energía química. En otras palabras, las reacciones
químicas que se dan en la interfaz de un conductor eléctrico (llamado electrodo,
que puede ser un metal o un semiconductor) y un conductor iónico (el electrolito)
pudiendo ser una respuesta y en algunos casos especiales, un sólido. Si una
reacción química es conducida mediante una diferencia de potencial aplicada
externamente, se hace referencia a una electrólisis. En cambio, si la caída del
potencial eléctrico, se ha creado como parte de la reacción química, se conoce
como un "acumulador de energía eléctrica", también se llama batería o celda
galvánica. Las Reacciones Químicas Donde se producirá Una transferencia de
electrones Entre Moléculas sí Conocen Como Reacciones redox y su
Importancia En La electroquímica es de vital importancia, pues Mediante Este
tipo de Reacciones se Llevan un Cabo Los Procesos Que generan electricidad
o en Caso contrario, es Producido de Como consecuencia de ella. En general, la
electroquímica se encarga de estudiar las situaciones donde se dan las
reacciones de oxidación y reducción encontrada, físicamente o mejor, se
encuentra en un entorno conectado a un circuito eléctrico. Este último es motivo
de estudio de la química analítica, en una sub disciplina conocida como análisis
potencio métrico. La Celda Electroquímica es el dispositivo utilizado para la
descomposición
OBJETIVOS
OBJETIVOS GENERALES
Aplicar las leyes de Faraday al fenómeno de electrodeposición y observa el
mecanismo de electrodeposición del cobrizado de una pieza metálica
OBJETIVOS ESPECIFICOS
Identificar las reacciones que intervienen en el proceso
Extraer el cobre de soluciones sulfatadas utilizando la deposición electrolítica
Visualizar las reacciones electrolíticas y relacionar los productos obtenidos con
las leyes de la electroquímica.
MARCO TEORICO
La electrodeposición es un procedimiento electroquímico mediante el cual se
logra cubrir una pieza con una fina capa de determinado metal. Para lograrlo se
sumerge la pieza a cubrir en una solución electrolítica que contiene los iones del
metal que formará la capa.

La pieza se pondrá en contacto con una fuente de corriente continua y con un


electrodo que cumplirá la función de ánodo, cediendo electrones para que los
iones metálicos en solución se reduzcan y se depositen sobre la pieza, que
cumple la función de cátodo. De esta manera se obtiene el recubrimiento
metálico en la pieza.
Recordemos que el ánodo de este sistema estará hecho del metal con que se
quiere recubrir la pieza, para que pueda disolverse, oxidarse, cediendo
electrones y aportando iones a la solución, a medida que los iones que estaban
presentes en la solución, se reducen y se depositan sobre la pieza a recubrir,
que funciona como cátodo en el sistema. Todo este proceso es posible gracias a
la corriente continua que permite la movilización de electrones.

Otro punto a destacar es que las propiedades que tendrá la capa que recubre la
pieza, depende directamente de la corriente que se haya aplicado. La adherencia
de la capa, su calidad, la velocidad de deposición, dependen del voltaje y de
otros factores relacionados con la corriente aplicada.

También hay que tener en cuenta que si el objeto a recubrir tiene una superficie
intrincada, la capa formada será más gruesa en algunos puntos y más fina en
otros. De todos modos, existen maneras de eludir este inconveniente, por
ejemplo, utilizando un ánodo con forma similar a la de la pieza a recubrir.

Este procedimiento es utilizado para brindarle resistencia a la corrosión a una


determinada pieza, también para que aumente su resistencia a la abrasión, para
mejorar su estética, entre otras funciones.

Una de las aplicaciones frecuentes de este procedimiento, es en la joyería, en


donde una pieza realizada con un material barato, se recubre de una capa de
oro o plata, para protegerla de la corrosión y para aumentar el valor de la pieza.

Incluso se logran recubrir piezas plásticas con capas metálicas, logrando que la
pieza tenga las propiedades del metal, en su superficie.

La electrodeposición es uno de los procesos electroquímicos aplicado a nivel


industrial, que tiene mayor importancia en cuanto a volumen de producción, y es
también uno de los que causan mayor impacto económico, ya que se logra que
piezas constituidas por material barato, tengas excelentes características de
resistencia a la corrosión, gracias a la capa metálica electrodepositada. Algunos
ejemplos son el zincado electrolítico, los procesos de estañado y cormado, entre
otros.

Los electrodepósitos de aleaciones de zinc tienen frecuentemente mayor


resistencia a la oxidación que los de zinc, y sustituyeron a los antiguos
recubrimientos con cadmio, metal potencialmente tóxico.

Un ejemplo de electrodeposición fácil de realizar en cualquier laboratorio, es la


electrodeposición de cobre sobre un clip.

Sólo necesitamos un trozo de cobre, una solución de sulfato de cobre, un clip y


una fuente de corriente continua. El dispositivo se armará como se ve en la figura
de abajo.
El trozo de cobre actuará como ánodo, oxidándose para brindar iones cobre a la
solución, mientras que los iones cobre de la solución se reducirán y se
depositarán sobre el clip, que actuará como cátodo.