Está en la página 1de 4

El abuso a las personas de la tercera edad es un problema social y mundial que afecta a la

salud y los Derechos Humanos de millones de adultos mayores en el mundo. Debido a la


relevacia de este problema la Asamblea General de las Naciones Unidas decide designar
el 15 de junio Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez.

Este es un llamado a la sociedad a reflexionar sobre el trato que merecen y que le damos a
aquellos que, en las últimas etapas de la vida, demandan la misma dignidad y consideración
que los demás. Esta es una jornada para expresar oposición a los abusos y sufrimientos
infligidos a algunas de nuestras generaciones mayores.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el riesgo de abuso


de los mayores aumenta proporcionalmente al envejecimiento de la población. Se calcula que
para el año 2050 la población mundial de más de 60 años alcanzará los 2.000 millones de
personas.

Así, cuando ponemos bajo la lupa a este sector de la población, vemos que la violencia hacia
los adultos mayores se manifiesta en forma de maltrato físico, psicológico, sexual o
financiero, o como negligencia y abandono.

Para erradicar esta problemática es necesario que se eliminen los estereotipos y los estigmas
sobre el envejecimiento y que se propicien dinámicas familiares sanas que permitan construir
puentes intergeneracionales que nos lleven a eliminar y prevenir el maltrato en la vejez.

Urge fomentar una cultura de respeto hacia nuestros adultos mayores a fin de que se les
garantice una atención integral y se protejan sus derechos.

TIPOS DE MALTRATO:
Dentro de la categoría general de «maltrato hacia las personas mayores» se incluyen varios
tipos, destacando entre ellos el maltrato físico, psicológico, económico, sexual, la negligencia
y la auto negligencia. Se especifican como:

 Abuso físico: uso de fuerza física que puede resultar en daño corporal, dolor o
deterioro físico. Puede incluir golpes, pellizcos, empujones, patadas, quemaduras,
castigos físicos, latigazos, uso inapropiado de fármacos, restricciones físicas, ingesta
forzada, etc.
 Abuso sexual: contacto sexual no aceptado, de cualquier clase. Puede incluir:
tocamientos, hacer fotografías impúdicas sin consentimiento, violación, desnudez
forzada, etc.
 Abandono: desamparo de un anciano por una persona que había asumido la
responsabilidad de proporcionarle cuidados, o bien por la persona a cargo de su
custodia (tutor legal). Incluye el abandono en instituciones asistenciales tales como
hospitales, residencias y clínicas, así como en centros comerciales, locales y en la vía
pública.
 Abuso económico: uso ilegal o impropio de todos o algunos de los fondos
económicos, bienes, propiedades o posesiones del anciano.
 Negligencia: conducta que amenaza la propia salud o seguridad personal del mayor
de edad mediante restricciones, ausencias o deficiencias en la provisión de comida,
bebida, ropa, higiene, aseo, refugio, medicación o seguridad.
 Abuso psicológico o emocional: Se define como la acción de infligir pena, dolor o
angustia a través de acciones expresas verbales o no verbales. Se expresa como
insultos, amenazas, intimidación, humillación, ridiculización, infantilización,
indiferencia a sus sentimientos, falta de respeto a sus creencias, rechazo a sus deseos,
silencio peyorativo y falta de respuesta a sus consultas en forma intencionada. Genera
sentimientos de mayor inseguridad, baja autoestima, invasión de la privacidad,
despersonalización y refuerzo de aislamiento.
 Abandono y negligencia: Deserción o fracaso, intencional (activo) o no intencional
(pasivo), de un de un individuo que ha asumido la responsabilidad de proveer custodia
física o cuidado a un anciano. Presenta una amplia gama de manifestaciones, como
no administrar cuidados o supervisión necesaria respecto a alimentación, vestido,
higiene, cobijo y cuidados médicos apropiados, dejar solo a un mayor que no pueda
valerse en forma personal, hacer consultas tardías, no tomar medidas para evitar
accidentes previsibles y prevenibles y descuidar el suministro de enseres. También la
exclusión forzada o mediante engaño del grupo familiar, el olvido de la persona
mayor por parte de la familia y la falta de comunicación regular, entre otros.
 Maltrato financiero (patrimonial, económico): Todo tipo de explotación,
aprovechamiento o despojo de los fondos o patrimonio, o ambas cosas, de las
personas mayores por acciones de terceros.

CARACTERÍSTICAS DE LOS ACTORES


Víctima: Es frecuentemente femenina, de más de 75 años (es decir, de edad avanzada) y vive
con sus familiares. El perfil es generalmente de una persona pasiva, complaciente, impotente,
dependiente y vulnerable. Suelen ser personas muy solas y aisladas con escasas
alternativas posibles. Pueden presentar depresión y una baja autoestima reforzados con
sentimientos de culpa y vergüenza.
El victimario: es frecuentemente un miembro de la familia, generalmente un hijo/a2,
responsable de proveer el cuidado. Suelen padecer también de un grado bajo de autoestima
y en general proyectan la culpa de sus acciones sobre terceros como así también sus
frustraciones. Poseen frecuentemente temperamentos explosivos e incapacidad para
controlar sus impulsos
Respecto al género de los victimarios, varios estudios mostraron que aquellas que
maltrataban, generalmente eran mujeres, debido a que son las que mayoritariamente les
toca hacerse cargo del cuidado delas personas mayores de su familia.
FACTORES DE RIESGO:
Diversos trabajos han estudiado cuáles son los factores de riesgo para sufrir maltrato y para
provocarlo, y cuáles son las circunstancias que lo favorecen.

En general se puede afirmar que los factores de riesgo para que un anciano sufra malos tratos
son:

 Edad avanzada, viudedad, sexo femenino.


 Aislamiento social, antecedentes de maltrato doméstico, cambios frecuentes de
domicilio y centro de salud.
 Empeoramiento reciente de la salud, deterioro físico o cognitivo, demencia.
 Trastornos del comportamiento: agitación, incontinencia.
 Dependencia funcional, financiera o emocional.
 Depresión, baja autoestima.

INDICADORES DE MALTRATO:

Maltrato físico:

 Aspecto externo: mala higiene, vestimenta inadecuada, caquexia


 Signos físicos: alopecia traumática, caídas frecuentes, lesiones cutáneas
inexplicables, simétricas, en diferentes fases evolutivas, quemaduras, úlceras por
presión en mal estado, fracturas múltiples…

Abuso sexual:

 Enfermedades de transmisión sexual


 Ropa rasgada, con manchas de sangre
 Signos irritativos, laceraciones, heridas, hematomas o dolor en zona genital.

Abuso emocional

 Actitud temerosa, paranoia


 Ansiedad, depresión
 Baja autoestima, conducta pasiva, indefensión, sentimiento de culpa
 Búsqueda de atención y afecto

Señales de alerta y signos precoces de maltrato

 Cambios de médico frecuentes


 Sobrecarga del cuidador
 Miedo de la víctima al cuidador, negación de la lesión por la víctima
 Explicaciones poco coherentes respecto al mecanismo de producción de las lesiones
 Retraso en solicitar la asistencia médica
 Visitas reiteradas a servicios de urgencia y hospitales por motivos cambiantes
 Mala higiene
 Desnutrición sin motivo aparente
 Deshidratación
 Caídas reiteradas
 Contradicciones en el relato de lo sucedido entre paciente y maltratador
 Actitud de miedo, inquietud o pasividad
 Alteración del estado de ánimo, depresión, ansiedad o confusión
 El anciano maltratado es llevado al hospital por otra persona
 Abandono en la sala de urgencias del hospital por su cuidador
 Frecuentes visitas al servicio de urgencias por exacerbación de enfermedades
crónicas a pesar de un tratamiento correcto y recursos adecuados
 Vivienda que presenta unas condiciones higiénicas pésimas y es inadecuada para
poder vivir en ella
 Historia previa de episodios sospechosos de malos tratos
 Monitorización de fármacos que demuestra dosis inadecuadas (infraterapéuticas o
toxicidad) o empleo de fármacos (psicotropos) no prescritos por el médico