Está en la página 1de 54

UNIVERSIDAD VERACRUZANA

FACULTAD DE MEDICINA

CAMPUS XALAPA

Prevalencia de obesidad infantil en la Escuela


“Luis J. Jiménez” de Xalapa, Veracruz,
en el ciclo escolar 2006-2007.

TESIS

Que para obtener el Título de:

MEDICO CIRUJANO

Presenta:

MONSERRAT VERDALET OLMEDO

Directora:
DRA. SILVIA JIMENEZ CONTRERAS

Asesores:
DRA. HANSY CORTES JIMENEZ
DR. JOSE ROBERTO CORTES MARTINEZ

Xalapa-Equez., Ver. Julio de 2007.


A Dios

Por ponerme en este mundo, regalándome una vida llena de felicidad, y porque no
hay día que no me proteja y guíe por el mejor camino.

A mi padre

Por todo el amor que siempre me has dado, por tu apoyo que nunca me falta
cuando te lo pido, por ser mi asesor en esta aventura y abrirme los ojos a un mundo
nuevo que me promete mucho en esta nueva etapa de mi vida. Recuerda que no importa
cuanto tiempo pase o cuanto crezca, siempre te va admirar y necesitar tu Cucusita.

A mi madre

Por darme la vida, porque tus enseñanzas, dedicación, paciencia, confianza y


sobre todo tu amor, me han convertido en quien soy y porque gracias a eso he alcanzado
una importante meta en mi vida. Gracias por ser la mejor de mis amigas, por escucharme
y comprenderme siempre, y apoyarme en todo. Haces que mi vida sea la más hermosa.
¡Lo logramos mamiü

A mi hermano

Por ser el gruñón al que más quiero en el mundo, gracias por 20 años de compartir
la vida conmigo y hacer que nunca me sienta sola, por escucharme a veces y apoyarme
siempre. Vas iniciando un camino muy largo, en el que te deseo lo mejor y en el que estoy
segura que llegaras muy lejos.

A Darío

Porque te encontré y desde ese día las cosas me parecen más sencillas de lograr.
Gracias por apoyarme incondicionalmente en todo, comprenderme y quererme mucho.
Cada instante vivido a tu lado ha sido especial. Te amo.
Agradecimientos

A la familia Cortés Jiménez

Porque tuve la fortuna de que la vida me acercara a ustedes. Gracias por su


disposición apoyarme siempre en este y otros proyectos, por enseñarme, por tomarme en
cuanta, escucharme y tratarme con tanto cariño.

A mi honorable jurado, Dra. Irma del Carmen Osorno Estrada, Psic. Eli Alejandra
Garcimarrero Espino, Dra. Silvia A. Jiménez Contreras y Dr. J. Roberto Cortés Martínez

Gracias por sus consejos y apoyo para alcanzar esta meta.

A la Facultad de Medicina

Por interesarse en este proyecto, brindarle su apoyo y tantas facilidades.

A Silvia Arcos

Por apoyarme desde mí llegada al Departamento de salud pública y por auxiliarme


siempre que ha podido en mis dudas.

A la Escuela Luis J. Jiménez

Por permitir la realización de este estudio y las facilidades brindadas.

A la Profesora Lizzy Camacho

Por su apoyo en la investigación, obtención de los permisos pertinentes para su


aplicación y en el manejo de los niños dentro de la escuela.

A mis amigos

Por siempre estar al tanto de mi vida, mis sueños y logros, por apoyarme y siempre
desearme lo mejor. Llevo siempre en mi mente todas las experiencias vividas juntos.

Y a todos los que colaboraron para la realización de esta investigación ¡mil gracias!.
INDICE

I. INTRODUCCION 1

II. GENERALIDADES 2

1. Obesidad 2
1.1 Concepto 2
1.2 Epidemiología 3
1.3 Clasificación 4
1.4 Anatomía Patológica 7
1.5 Complicaciones 7
1.6 Diagnostico 8

2. Obesidad Infantil 13
2.1 Concepto 13
2.2 Prevalencia 14
2.3 Etiología 15
2.4 Clasificación 17
2.5 Fases de la obesidad 18
2.6 Cuadro Clínico 18
2.7 Complicaciones 19
2.8 Diagnóstico 21
2.9 Manejo 24

3. Etapa escolar 26
3.1 Concepto 26
3.2 Crecimiento y desarrollo físico 26
3.3 Desarrollo cognitivo 27
3.4 Desarrollo social y emocional 27

III. JUSTIFICACION 28

IV. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 29

V. OBJETIVOS 30

5.1 Objetivo general 30


5.2 Objetivos específicos 30
INDICE

VI. MATERIAL 30
VII. METODOLOGIA 32
7.1 Tipo de estudio 32
7.2 Población y muestra 32
7.3 Tiempo y lugar 32
7.4 Criterios de selección 32
7.5 Operacionalización de las variables 33

VIII. RESULTADOS 36
IX. DISCUSIÓN 40
X. CONCLUSIONES 41
XI. BIBLIOGRAFÍA 42
XII. ANEXOS 44
Introducción

I. INTRODUCCION

En los países desarrollados, y en los que están en vías de desarrollo como el nuestro,
ha surgido una nueva problemática relacionada con el abuso de alimentos de alto contenido
energético, en estos tiempos muy comunes y a los que se tiene un fácil acceso, aunados a
una escasa actividad física debido a los múltiples avances tecnológicos de esta nueva era,
como son los vehículos automotores, la computadora y la televisión. Se trata de una
enfermedad crónica no transmisible, que se caracteriza por el exceso de tejido adiposo en el
organismo y que recibe el nombre de Obesidad.

En México la obesidad es la enfermedad metabòlica con mayor prevaíencia, y es un


riesgo clave para el desarrollo de las patologías que ocupan los primeros lugares en causas
de mortalidad. Los riesgos provocados por esta patología que de manera silenciosa se ha
llegado a convertir en una epidemia, son inmediatos para personas adultas que tendrán una
elevada propensión a padecer enfermedades crónicas como la diabetes mellitus o la
hipertensión arterial; además de alteraciones pulmonares, cardiovasculares y un elevado
factor de riesgo para padecer varios tipos de cáncer.

Actualmente ya no solo encontramos esta patología en personas de edad adulta, se


ha observado un incremento constante de la presencia en niños, sobre todo en etapa
escolar, que abarca de los 6 años al inicio de la pubertad, caracterizándose ésta por un
acelerado crecimiento físico, mental y social; donde el riesgo de padecer obesidad se hace
latente al desarrollarse el factor hereditario, en conjunto con los factores ambientales y
sociales. Lo preocupante de la obesidad infantil es su relación con la obesidad en la edad
adulta, ya que la probabilidad de que un niño obeso lo siga siendo durante el resto de su vida
es de 50% (13) y cuando sea adulto se convierta en un factor de riesgo para una amplia gama
de patologías.

Esta investigación va dirigida a niños de una escuela primaria local y permite el


conocimiento de la prevaíencia de obesidad infantil en nuestro medio.

l
II. GENERALIDADES

1. La obesidad

Hoy en día es común ir por la calle y observar a individuos con una obesidad evidente,
esto se ha ido haciendo cada vez más frecuente con el paso de los años, debido a las
modificaciones, que son cada vez mayores, en los estilos de vida. A continuación
mencionaremos brevemente como se define la obesidad, como ha ido aumentando cada día
su prevalencia en los países desarrollados y en los que están en vías de desarrollo como el
nuestro, los tipos de obesidad que podemos encontrar, que factores intervienen para su
desarrollo, las graves complicaciones que acarrea a quienes la padecen y los métodos más
precisos para su diagnóstico.

1.1. Concepto

Para entender una patología tan compleja como es la obesidad, debemos saber cual
es su definición. La noción de su concepto se conoce desde hace miles de años, de hecho
hacia el 15 000 a de C. en el Paleolítico se realizaban representaciones de obesidad
patológica a través de estatuillas de arcilla en forma de siluetas femeninas, que han sido
encontradas en diferentes lugares del mundo, pertenecientes a diversas culturas(1).

Tradicionalmente se ha definido a la obesidad como un aumento en la proporción del


tejido adiposo corporal (2), un aumento patológico del tejido adiposo en relación al tejido
magro (3).

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso se


definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para
la salud(4).

Según Soriguer, la define como el exceso de almacenamiento de energía en forma de


grasa, que se manifiesta la mayoría de las veces, por un peso inadecuadamente elevado,
comparado con sujetos de la misma edad y sexo(3).
También, existen otras definiciones para describirla, pero considerando los puntos
esenciales se observa que la obesidad es una enfermedad crónica, compleja, que se
caracteriza por un exceso de tejido adiposo en relación con la masa corporal magra y que
representa un alto factor de morbimortalidad y mortalidad para el individuo que la padece.

1.2. Epidemiología

La epidemiología de una enfermedad nos permite saber la magnitud de ésta y nos


ayuda en la toma de decisiones con respecto a ella, por lo que es necesario mencionar datos
sobre la prevalencia a nivel nacional e internacional de la obesidad. En la actualidad se le
considera una epidemia mundial debido al aumento en su prevalencia, constituyendo un
auténtico reto sanitario global en el inicio del siglo XXI.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el año 2000 había en términos


globales 330 millones de individuos adultos con obesidad (5), Para el año 2005 se incrementó
esta cifra a 400 millones, y se calcula que para el 2015 serán 2,300 millones de adultos con
sobrepeso y más de 700 millones con obesidad(4).

En México el panorama no es más alentador, la prevalencia parece haber aumentado


de manera gradual durante los últimos 40 años (2). Desde inicios del siglo pasado el país
sufrió una modificación en los sitios de concentración demográfica, pasando de un 80% de
población residente en las zonas rurales, a ser actualmente el 20%. El resto habita en zonas
urbanas, lo cual representa cambios en el estilo de vida, más sedentaria y consumiendo
alimentos de alta densidad energética y menor calidad nutritiva.

Zubirán en 1980, realizó un estudio en el que encontró el 28.5% de obesidad en una


zona habitacional de la Ciudad de México. La Encuesta Nacional de Enfermedades Crónicas
Degenerativas en el 2001 refiere una incidencia de 40.2% de obesos en el Distrito Federal(5).
Se ha encontrado mayor incidencia de obesos del género femenino, que en el masculino,
con cifras que van del 45.2% en mujeres, contra el 35.9% en hombres(5)
Además de ser más frecuente en los estados del norte del país. Laedad de
presentación estuvo comprendida entre los 40 y 60 años de edad (2).

La Escuela Nacional de Enfermedades Crónicas, realizó una muestra representativa


de la población de toda la república y mostró una prevalencia de 21.4% considerando un
índice de Masa Corporal (IMC) mayor de 30 (2).

1.3. Clasificación

La obesidad puede clasificarse de acuerdo a diversos criterios, a continuación


mencionaremos algunos de los más utilizados.

a) Grado de Obesidad

La práctica clínica ha demostrado que el cálculo del índice de Masa Corporal es la


forma más adecuada para formar una idea de la magnitud del éxceso de pesode unsujeto.
La clasificación de Bray(8), clasifica los obesos de 1a siguiente manera:

IMC = 2 0 - 2 5 Normo peso

IMC = 2 5 - 3 0 Sobrepeso

IMC = 3 0 - 4 0 Obesidad

IMC = más de 40 Obesidad Mórbida

IMC = más de 50 Súper obesidad

b) Tipo Celular

A nivel celular, la obesidad puede diferenciarse en:


- Hiperplásica. Cuando existe un aumento en la población de adipocitos, siendo estos de
tamaño normal.
- Hipertrófica. Aumento de la proporción de grasa, a expensas de un aumento en el tamaño
del adipocito, pero el número de los mismos normal.
c) Distribución de la Grasa

También conocida como la clasificación anatómica de la obesidad, en la zona corporal


con mayor concentración grasa (8):

-Androide. Se identifica por el acumulo de grasa en tronco y abdomen, en forma de


manzana.

-Ginoide. Se identifica por una distribución de la grasa en la región fémoro-glutea en forma


de pera.

d) Factores Etiológicos

La obesidad posee un carácter multifactorial, donde entran en juego diversos


aspectos, entre los de mayor relevancia tenemos a los genéticos y hereditarios, ambientales
y sociales.

Factores Genéticos

En 1994 se identificó el gen -O b y su producto proteico la leptina, la cual es producida


en el tejido adiposo y actúa en el centro nervioso que regula el apetito, la saciedad y el
balance energético. Actúa en el hipotálamo, inhibiendo el neuropéptido Y, el cual esta
relacionado con la estimulación de la ingesta y la disminución de la termogénesis.

En los pacientes obesos existe una resistencia a la acción de la leptina a nivel del
hipotálamo, causando aumento del apetito y disminución del gasto energético, a pesar de
una producción adecuada de leptina por los adipocitos(7).
Factores Ambientales

Los factores ambientales, son múltiples y juegan un papel importante en este


padecimiento, dentro de los de mayor relevancia encontramos: la ingesta alimentaria y la
actividad física.

Mientras los individuos normales mantienen un equilibrio entre gasto y consumo


energético, los obesos tienen una ruptura en este equilibrio, por cada 9.3 calorías de energía
se almacena 1 gramo de grasa. Pero el exceso de aporte energético solo tiene lugar durante
la fase donde se establece la obesidad; una vez ya establecida, basta con un aporte
energético que iguale el consumo, para que la persona se mantenga obesa(7).

Por otra parte los obesos tienen una disminución de la actividad física a causa del uso
de nuevas tecnologías, que propician el sedentarismo, manteniéndose todo el tiempo frente a
la computadora o el televisor y empleando poco tiempo libre para prácticas deportivas.
Además del desplazamiento permanente en automóviles, resultando una actividad muscular
nula.

Factores Sociales

Regularmente no se les considera a estos factores dentro de los causales primarios,


pero es de gran importancia su detección. Cuando el obeso no conoce su problema, poco
podrá hacer para corregirlo. Además muchos obesos saben que lo son pero desconocen
cuales son los efectos que la obesidad causa en su salud, los daños que le ocasiona el
exceso de grasa en corazón, pulmones, hígado, riñones, huesos y músculos, y minimizan su
problema (9).

Entre los trastornos principales relacionados a la obesidad podemos encontrar:


ansiedad, culpa, depresión, frustración, sentimiento de rechazo y vulnerabilidad, todos
conducen al aislamiento, soledad, mayor depresión, inactividad y consecuente aumento de la
ingesta como fenómeno de autogratificación compensatoria, iniciándose un círculo vicioso.
1.4. Anatomía Patológica

Es de gran importancia conocer el mecanismo neurohumoral implicado en el control y


regulación del peso corporal, lo describiremos a continuación (10):

1. Los adipocitos secretan una hormona polipeptídica denominada Leptina.

2. La leptina viaja a través del tracto sanguíneo hacia el hipotálamo, donde se fija a receptores
de leptina (formando el sistema leptina-receptor de leptina)

3. La leptina inhibe el apetito, incrementandó el gasto de energía, la actividad física y la


producción de calor

4. El hipotálamo envía señales, mediadas por los receptores de leptina, para aumentar la
liberación de noradrenalina a través de las terminales nerviosas simpáticas del tejido adiposo

5. Al expresar el adipocito receptores adrenérgicos, que son estimulados por la noradrenalina,


se provoca la hidrólisis ácida

6. Lo que quema grasa y la energía se disipa como calor.

El mediador hipotalámico para la leptina, es el neuropéptido Y (NPY), que se encarga


de incrementar el apetito, inhibir la actividad simpática, la producción de calor y facilitando el
aumento de peso corporal.

1.5. Complicaciones

En la actualidad no cabe la menor duda de que el incremento observado en la


morbilidad y mortalidad, se relaciona con la obesidad.
Para Hipócrates, hace 2000 años, las complicaciones eran tan evidentes, que
manifestó: “la muerte súbita es más frecuente en el obeso, que en el individuo delgado” (3).
Las consecuencias clínicas más frecuentes debidas a la obesidad son:

Tabla. 1 CONSECUENCIAS CLINICAS DE LA


OBESIDAD (8)

1. Incremento de la mortalidad.
2. Enfermedad cardiovascular
3. Cardiopatía isquémica
4. Insuficiencia cardiaca
5. Hipertensión arterial
6. Diabetes mellitus
7. Hipercolesterolemia
8. Hipertrigliceridemia
9. Disfunción pulmonar
10. Litiasis biliar
11. Neoplasias
Varón: colon y próstata
Mujer: útero, mama, vía biliar
12. Arteriopatía crónica

El impacto de estas complicaciones de la obesidad, se continúan manifestado a tal


grado que los servicios de salud no han podido dar una respuesta adecuada y oportuna. Por
lo que en demanda y costos de hospitalización médica existe un incremento importante a
causa de ellas.

También se afecta la esfera psicológica, disminuyendo la autoestima de quien la


padece y afectándole en sus relaciones sociales no permitiendo que se desarrolle en las
mismas de manera plena y saludable.

1.6. Diagnóstico

Para el diagnóstico de la obesidad se puede iniciar mencionando la inspección, que es


sencilla y su porcentaje de error aproximado es solo 5%. A pesar de esto se requiere de
métodos más certeros que a continuación mencionaremos.
Peso Relativo (CGB)

Para su determinación se requieren tablas con los pesos sugeridos o deseables de


acuerdo a grupos de edad y sexo; se utiliza el peso actual del paciente y se divide entre el
peso sugerido por la tabla y se multiplica por 100. Según la Clínica de la Obesidad del
Instituto Nacional de Nutrición “Salvador Zubiran”, se utiliza la siguiente clasificación (2):

Grado I: Mayor o igual a 110% y menor de 125%


Grado II: Mayor o igual a 125% y menor a 150%
Grado III: Mayor o igual a 150% y menor de 175%
Grado IV: Mayor o igual a 175% y menor a 200%
Grado V: 200% o más

El problema de este método radica en la estandarización de las tablas de pesos


sugeridos, utilizándose la que en mejor medida se adapte a las características de edad, sexo
y raza de cada individuo.

índice de Masa Corporal (IMC)

También conocido como índice de Quelet, se obtiene dividiendo el peso entre la altura
y elevando el producto al cuadrado. Tiene la ventaja de que el peso y talla, se miden
fácilmente y con precisión (3).

IMC = Peso (kg) / A ltura2 (m)

Según la OMS se acepta el uso de un IMC > 25 para el diagnóstico de la obesidad (2),
pero para la población mexicana se acepta un IMC > 27, en personas menores de 1.40
metros de altura, y un IMC de 25 sin diferenciar entre sexos (2).

Garrow sugiere la siguiente clasificación por clases, con base al IMC, aceptado por la
Organización Mundial de la Salud <2):
Tabla 2. Clasificación de Garrow

1. Bajo peso: <18.5 kg/ m2

2. Rango normal: 18.5 a 24 kg/ m2

3. Clase I (sobrepeso): 25.0 a 29.9 kg/ m2

4. Clase II a (obeso): 30.0 a 34.9 kg/ m2

5. Clase II b (obeso): 35.0 a 39.9 kg/ m2

6. Clase III (obeso): >40.0 kg/ m2

Pliegues cutáneos

Otro de los métodos más utilizados consiste en medir los pliegues cutáneos del tejido
subcutáneo del cuerpo, como son:

1. Bíceps

2. Tríceps

3. Subescapular

4. Suprailiaco

Utilizando un lipocalibrador (plicómetro), sumando la transformación matemática de los


pliegues, con el siguiente procedimiento:

Antropometría y determinación del porcentaje de grasa corporal mediante el uso de la


fórmula de Durin y Womersley(1):

1. Registrar sexo, edad y peso del sujeto

2. Sumar los cuatro pliegues (bíceps, tríceps, subescapular y suprailiaco)


3. Calcular el logaritmo de la sumatoria de los pliegues

4. Determinar la densidad corporal (D) según las siguientes ecuaciones:

Tabla 3.
Edad Ecuaciones

17-19 D= 1.1620 - 0.0630 x log SP*

20-29 D= 1.1631 -0 .0 6 3 2 x log SP

30-39 D= 1.1422-0.0544 x log SP

40-49 D= 1.1620-0.0779 x log SP

50 - más D= 1.1715-0.0779 x log SP

MUJERES

17-19 D= 1.1549-0.0678 x log SP

20-29 D= 1.1599-0.0717 x log SP

30-39 D= 1.1423-0.0612 x log SP

40-49 D= 1.1333-0.0612 x log SP

50 - más D = 1 .1 3 3 9 -0.0645 x log SP

*SP = Sumatoria de pliegues

5. Estimar la IMG en Kg., utilizando las tablas de los mismos autores

6. Por diferencia, calcular la masa libre de grasa:

Peso corporal (kg) - masa grasa (kg)

No obstante algunas causas de error común a la utilización de este método son: la


variabilidad con la que se comprima el pliegue, grosor de la piel (según localización
anatómica y sexo). La proporción de grasa corporal total es de 0.75 en varones y de 0.89 en
mujeres(1).
Excreción computarizada

Existen también otras técnicas para determinar el contenido de tejido adiposo del
cuerpo, pero que dada su complejidad y muchas veces costos se descartan, pero vale la
pena considerarlas para el posible diagnóstico.

La tomografía computarizada (TC) es un método radiológico que determina la


composición regional del cuerpo. Detecta diferencias en la densidad física de los tejidos en
cuanto a rayos X, pero tiene limitantes prácticas debido al costo.

Ultrasonido y rayos infrarrojos

Este método puede considerarse en la etapa de desarrollo. La distribución regional


adiposa representa una desventaja para determinar la grasa corporal a través de estos
métodos.

Resonancia magnética nuclear

Es un método seguro, pues evita exposición a radiación. Utiliza onda de frecuencia de


radio, que al ser dirigidas al cuerpo hacen que la actividad del átomo emita señales de radio;
desarrollando esta emisión una imagen a través de la computadora. Es un método novedoso,
pero al igual que los métodos antes mencionados, tiene el defecto de la complejidad de sus
procedimientos y un costo económico elevado.
2. Obesidad infantil

Desde hace muchos años la desnutrición se plantea como un problema de salud


pública, pero en la actualidad existe otra patología que va, año con año, incrementando su
prevalencia y afectando no únicamente a los individuos de edad adulta, sino también a los
niños. Niños que si no son diagnosticados y tratados a tiempo se convertirán en adultos con
un factor de alto riesgo para una gama de enfermedades crónicas no transmisibles. A
continuación mencionaremos los aspectos más importantes para conocer la obesidad en
etapa pediátrica.

2.1. Concepto

Las distintas definiciones que se usan para describir esta patología, parten de la
premisa de que la nutrición a lo largo de la vida es una de las principales determinantes de la
salud, el desempeño físico y mental, y la productividad (12). La obesidad infantil es la forma
más común de la patología de la nutrición en los países desarrollados(13).

Se puede definir a la obesidad infantil como la manifestación fenotípica resultante de


una acumulación excesiva de grasa corporal, ocasionada por un grupo heterogéneo de
causas que interactúan entre sí, y que pueden manifestarse de diferentes maneras(14).

En otras palabras, es el exceso de grasa corporal, secundaria a una alteración de la


ecuación ingesta (incrementada) y gasto energético (disminuido); es decir es el consumo de
una dieta de valor calórico superior a las necesidades energéticas del niño(12).

Lo anterior resulta de dietas con altas e innecesarias concentraciones de calorías y


poca fibra, acompañado de escasa actividad física; asociadas a la urbanización, el
crecimiento en la economía, cambios tecnológicos, así como en los estilos de vida y
recreación, donde se desarrollan los niños actualmente.
2.2 . Prevalencia

Es evidente el aumento de la prevalencia de obesidad infantil en las últimas décadas,


por lo que es importante conocer cifras actualizadas sobre el panorama en México y otros
países. Se estima un incremento de por lo menos 50% a nivel global desde 1976 (6). En los
estados unidos la obesidad es el trastorno nutricional más común en los niños, su
prevalencia es de alrededor de 33.3%. La incidencia del sobrepeso ha aumentado de manera
radical en un lapso corto. En los últimos 25 años ha aumentado de 20 a 27%, siendo más
marcada la tendencia en la población hispana y en niños citadinos de entre cuatro y cinco
años(13).

En México el porcentaje de niños obesos en edad escolar se estima entre 5 y 10% (9>.
En niños en edad escolar, los porcentajes, a nivel nacional, considerando el IMC por arriba
del percentil 85, arrojó cifras de 25.7% en niños y 28.6% en niñas(9).

Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, la prevalencia nacional, de


sobrepeso y obesidad en niños de 5 a 11 años, utilizando los criterios de la IOTF
(International Obesity Task Forcé), fue alrededor de 26%, para ambos sexos, 26.8% para
niños y 25.9% para niñas, lo que representa más de 4 millones de escolares con sobrepeso u
obesidad (10). En 1999, bajo el mismo criterio fue de 18.6%, 20.2% en niñas y 17% en niños.
Lo que significa que el aumento de entre 1999 y 2006, es de 39.7%, en 7 años(10).

Según el Instituto Nacional de Salud Pública, la prevalencia de la obesidad infantil tuvo


un incremento equivalente a 77% en niños y al 47% en niñas. La prevalencia de sobrepeso
aumentó progresivamente entre los 5 y 11 años de edad, tanto en niños, como en niñas (10).
Lo alarmante de esta situación es que uno de cada tres hombres o mujeres adolescentes
tiene sobrepeso u obesidad; es decir alrededor de 6 millones de adolescentes (10). Se ha
demostrado que un alto porcentaje de niños obesos, lo seguirán siendo en la vida adulta:
14% si es obeso a los 6 meses, 41% si lo es a los 7 años, 70% si lo es entre los 10 y 13 años
y un crítico 80% si lo es durante la adolescencia (4). La obesidad infantil representa, por lo
tanto, un alto factor de riesgo para padecer obesidad en la vida adulta, con graves
consecuencias, bien conocidas en morbilidad asociada a esta enfermedad (4).
2.3. Etiología

Se mencionó anteriormente que la obesidad es una patología de carácter


multifactorial, por lo tanto la obesidad infantil parece vincularse con un grupo heterogéneo de
condiciones que interactúan entre sí. Es decir, se necesita de una predisposición genética y
de circunstancias ambientales para su final consecuencia (4). La herencia, por ejemplo, es un
factor de vulnerabilidad para el desarrollo de obesidad en la infancia, pero éstos pueden
estar influenciados por factores ambientales que caracterizan el aporte calórico y/o
disminución del gasto energético.

Factores Hereditarios

La probabilidad de que un niño obeso lo siga siendo en la edad adulta es de 50%; y si


es adolescente, la probabilidad aumenta al 70% (13).

Si uno de los padres es obeso, existe una probabilidad aproximada del 40% de que el
niño sea obeso y aumenta a más de 80% cuando ambos padres lo son. Cuando ninguno de
los padres padece de obesidad esta probabilidad oscila entre el 7 y el 14% (4>.

Factores Genéticos

A pesar de que al igual que en los obesos de edad adulta, en los niños la señal de
adiposidad en el cerebro se da por la leptina (11), vale la pena explicar este proceso usando
referencias específicas de edad pediátrica. La leptina circula a por el plasma, atravesando la
barrera hematoencefálica para acoplarse a su receptor localizado en hipotálamo, donde
enviará una señal que inhibirá la secreción de neuropéptido Y (NPY), dando lugar a la
supresión de la saciedad y a un incremento de la actividad física. La concentración de leptina
sérica está elevada en los adipocitos de los niños obesos. Los adipocitos de los niños
producen más leptina cuando incrementa la masa adiposa. Mutaciones de estos receptores
se han asociado con la obesidad. En casos de obesidad nutricional se ha encontrado que la
concentración de leptina sérica esta elevada; por lo tanto la obesidad infantil podría
originarse por una resistencia a nivel hipotalámica a la acción de la leptina (11).
Factores Ambientales

La relación de factores ambientales capaces de influir en el determinismo de la


obesidad incluye, además del estilo de vida, aspectos relacionados con el estado
socioeconómico, tamaño familiar y ambiente físico (11). Son de gran importancia fas
conductas familiares, como el tiempo dedicado a la televisión, la conducta alimentaria en la
mesa familiar y la actividad física.

El niño obeso tiende a subvalorar su consumo energético, tiene hábitos alimentarios


inadecuados, adquiridos en la niñez y que persistirán durante la edad adulta, prefiriendo
alimentos ricos en grasas y azúcares simples (4).

Aunado a esto, el gasto energético tiende a ser menor en los niños con obesidad, una
razón que explica la inactividad, es la gran parte del tiempo que los niños destinan a juegos
computarizados y ver la televisión; y si tenemos en cuenta los continuos anuncios
publicitarios sobre alimentos atractivos, ésta actividad resulta inadecuada, por no representar
ningún gasto energético, y al estimular el consumo de alimentos.

Las practicas defectuosas de los padres en la primera infancia, como supresión


temprana de la lactancia, uso de fórmulas lácteas con elevada densidad calórica, el
interpretar siempre el llanto del niño como hambre, el forzar al niño a vaciar el biberón sin
respetar su apetito, la introducción temprana de alimentos sólidos, el uso indiscriminado de
alimentos industrializados de alto contenido energético y el mal balance dietético, contribuyen
a la obesidad temprana.

Los conceptos erróneos como "el niño gordo es un niño sano y saludable” y "cuahdo
comience a caminar adelgaza”, no permiten dar la importancia de los cambios necesarios en
alimentación para prevenir obesidad futura (4).

Además, otros factores como el ser hijo único o sobreprotegido, los conflictos
familiares como la separación de los padres, o el fallecimiento de uno de ellos, el cambio de
colegio o de vivienda que implica cambio de arhigos y de hábitos, pueden contribuir a la
obesidad.
Factores Psicológicos

En niños obesos se ha observado trastornos como la ansiedad, culpa, depresión y


frustración, que conducen a su aislamiento, con un consecuente aumento en la Ingesta como
fenómeno de autogratificación compensatoria (4).

2.4. Clasificación

La mayoría de los niños obesos son la consecuencia de la ingesta enérgica y un gasto


calórico reducido. Menos del 5% padecen enfermedades causantes de obesidad. Por ello, en
la infancia se pueden considerar dos grandes formas de obesidad:

1. Obesidad nutricional, simple ó exógena: Constituye el 95% de los casos y se asocia a


talla alta, edad ósea normal o aumentada, menarquía precoz, y frecuentemente asociada a
historia de obesidad familiar.

2. Obesidad orgánica, mórbida intrínseca 6 endógena: Corresponde al 5% de casos y es


causada por alteraciones metabóllcas o endocrinas. Se asocia a talla baja, retraso de la edad
osea y en la aparición de características sexuales secundarias. Puede acompañarse de
retraso mental y anormalidades físicas asociadas y muy infrecuentemente hay historia de
obesidad familiar.

Los síndromes más usualmente asociados con este tipo de obesidad son: Síndrome
de Cushing, Prader-Willl, Turner, Laurence-Moon-Bield y las disfunciones hipotalámicas por
tumor, traumatismo e inflamación.

Otra manera de clasificar a la obesidad infantil, es de acuerdo a su grado de intensidad (4):

Leve o Grado I, entre 20 y 29% de exceso de peso.

Moderada o Grado II, entre 30 y 39% de exceso de peso.

Severa o Grado III, entre 40 y 50% de exceso de peso.

Obesidad Mórbida, cuando supera el 50% de exceso de peso.


2.5. Fases de la obesidad.

En la obesidad infantil existen, tres fases claramente definidas, que son muy
importantes conocer, ya que permiten su detección temprana y por ende su prevención (4):

1. Obesidad compensada. Fase de aceleración del conocimiento, donde el niño cambia


en un periodo corto de tiempo, hacia percentiles mayores.

2. Sobrepeso. Cuando el incremento de la talla en incapaz de compensar la ganancia de


peso; el peso excede del 10 al 20% lo estimado por la talla y el tejido adiposo aumentó
con respecto a la masa magra normal.

3. Obesidad franca. Cuando a pesar de persistir la talla alta, el peso sobrepasa el 20%
de lo estimado para su talla.

2.6. Cuadro Clínico

En este punto debemos considerar a niños con un aumento de peso paulatino, con el
que los familiares estarán al principio contentos, porque su hijo se ve bien, después llenito,
más tarde gordito y finalmente, al sobrepasar los límites estéticos es cuando se llevará al
médico(13).

Cuando se hace la exploración física se observa un escolar rubicundo, con un


sobrepeso variable, con tejido graso aumentado y distribución uniforme, tejidos firmes,
huesos anchos, genitales normales (regularmente, con un pene escondido en la grasa púbica
exagerada); y con discreta alza en la tensión arterial.

En cuanto a la esfera psicológica es frecuentemente un niño inhibido, inadaptado,


frustrado, con poco aprovechamiento escolar, rendimiento deportivo bajo, situaciones que
probablemente originaron el escape a comer demasiado. Su comportamiento se caracteriza
por una ingesta exagerada, asociada la mayoría de las veces a poca actividad física.
2.7. Complicaciones

Siempre se ha tenido la idea de que la obesidad en niños se asocia a pocos factores


de riesgo de morbilidad; pero esta mentalidad se debe modificar ya que se ha encontrado
alteraciones directamente proporcionales al grado de sobrepeso en niños muy similares a las
descritas en el adulto.

Mencionaremos a continuación algunas de ellas(14):

Alteraciones psicológicas.

Son las principales consecuencias de la obesidad en la infancia, ya que los niños


obesos son blanco de discriminación temprana. Existen estudios que han demostrado que
tanto los varones, como las mujeres de entre 10 y 11 años, prefieren tener como amigos a
niños con una gama amplia de discapacidades físicas antes que a compañeros obesos.
Además, a los seis o siete años, se suele relacionar a la obesidad con características
negativas sociales y culturales, como pereza, negligencia y desorden (14).

Por otro lado, las alteraciones en los parámetros de alimentación se observan sobre
todo en adolescentes que fueron obesos durante la infancia, ya sea que cuiden en extremo
su ingestión calórica o adopten conductas patológicas del tipo de la anorexia nerviosa y la
bulimia.

Alteraciones ortopédicas

El sobrepeso modifica la carga esquelética y articular en individuos en fase de


crecimiento, así como la postura adecuada. Entre las principales alteraciones en niños, sobre
todo con sobrepeso mayor a 20%, se observa: pie plano, rotación tibial Interna, necrosis
avascular de la cabeza del fémur, genu valgo, coxa vara, displasia acetabular adquirida,
xifoescoliosis e hiperiordosis. Estas alteraciones son la causa de menor capacidad para
realizar ejercicios físicos y un rendimiento inadecuado en actividades deportivas, lo que
favorece el sedentarismo.
Alteraciones cardiovasculares

Cuando el sobrepeso es mayor de 20% se presenta hipertrofia de cavidades, aumento


en el gasto cardiaco, incremento del volumen sistòlico e hipertensión arterial.

Asimismo la sobrenutrición crónica aumenta la secreción de insulina, elevando la


reabsorción tubular de sodio y el tono adrenérgico, con incremento de las resistencias
periféricas y la tendencia al desarrollo de hipertensión arterial. Los adipocitos abdominales,
producen neuromoduladores asociados a la hipertensión arterial(14):

-Angiotensinógeno: causa hipertensión arterial sistèmica desde la etapa pediátrica.

-Factor inhibidor del activador de plasminógeno-1 : disminuye la activación del plasminógeno


y bloquea la fibrinólisís, lo que favorece trastornos vasculares.

Alteraciones pulmonares

En los casos de sobrepeso mayor a 30%, hay un aumento del volumen ventilatorio
residual, del trabajo ventilatorio, aumento de las apneas durante el sueño, hipercapnia y
somnolencia (Síndrome de Pickwick), e hipoventilación alveolar por hipertensión alveolo
capilar(12).

Las apneas del sueño, se asocian al detrimento leve en la capacidad intelectual de los
adolescentes. Esto repercute en el rendimiento escolar.

Alteraciones endocrinas.

Entre las más importantes, se encuentran las alteraciones en el metabolismo de


carbohidratos, con desarrollo de diabetes insulinodependiente e hipotrofia de los islotes de
Langerhans. También se incrementa la liberación de hormona del crecimiento y disminuye la
globulina transportadora de esteroides sexuales, lo que ocasiona hiperandrogenismo relativo,
que puede favorecer la presencia de hirsutísmo, acné y acantosis nigricans, en mayor
medida en el sexo femenino(14).
Alteraciones metabólicas.

En los niños la obesidad puede aumentar la producción y concentración de colesterol.


También aumenta la posibilidad de ateroesclerosis y sucesos vasculares coronarios (14).

Autopreservación del tejido adiposo.

El tejido adiposo se autoperpetua, mediada por sustancias como la monobutirina y la


prostaciclinas y adenosinas; por lo que, cuanto mayor sea la cantidad de tejido adiposo,
mayor será el número de factores neuroendocrinos producidos por éste, que facilitarán
mayor producción de adipocitos maduros y mayor capacidad de almacenamiento de grasa.
Es decir que autoperpetuarán la cantidad y función del tejido adiposo para garantizar la
supervivencia en condiciones inadecuadas de alimentación, pero potencialmente nociva en
caso de sobrenutrición crónica <14),

2.8. Diagnóstico

Conociendo los conceptos básicos sobre la obesidad infantil, los principales factores
que se relacionan, y sus consecuencias a corto y largo plazo es conveniente conocer las
formas más prácticas y acertadas para diagnosticarla. Se enumeramos a continuación:

Apreciación visual.

Es la más sencilla y se puede realizar bajo cualquier circunstancia de tiempo y


espacio, pero la veracidad de su resultado la garantiza el grado de experiencia de quien la
realice. Consiste en la simple observación del niño, es un buen medio clínico para su
diagnóstico y se correlaciona con obesidad diagnosticada por otros medios.
Datos antropométricos.

Ante la falta de recursos tecnológicos en la práctica diaria de la medicina para


determinar cuantitativamente el tejido adiposo, la dudosa utilidad de la medición del grosor
de los pliegues cutáneos de diferentes áreas anatómicas en los niños, y la dificultad para la
reproductibilidad y comparación de los resultados por médicos generales y pediatras, se ha
propuesto utilizar la relación entre el peso y la estatura con el fin de poder realizar un análisis
diagnóstico, aun cuando debemos estar conscientes de que esta relación habla más de
sobrepeso que de adiposidad (14).

Diversos autores han recomendado el uso del IMG como ayuda diagnóstica en niños
mayores de 6 años y adolescentes <4), debido a la facilidad con la que se pueden obtener los
parámetros de peso y talla en la práctica diaria. Un niño o adolescente con el IMC mayor al
percentil 85, debe ser considerado en sobrepeso y obeso por encima del percentil 9 5 (4).

Para poder obtener una precisión confiable, será necesario que se obtengan
procedimientos regulares en la obtención de las variables (14), a través de la talla y el peso en
las condiciones siguientes:

a. Talla. Distancia entre el vértex y el suelo. El paciente con la cabeza en posición neutra, el
cuello, la columna y las rodillas completamente extendidas y las plantas de ambos pies
apoyadas en una superficie horizontal. Una tracción de la cabeza en sentido ascendente, con
firmeza y suavidad, ayuda a verificar que las articulaciones de columna y miembros inferiores
se encuentran en extensión fisiológica.

b. Peso. El niño preferentemente desnudo o solo en ropa interior, con la vejiga y el intestino
vacíos, preferentemente en ayuno y parándose en el centro de la báscula.

Para usar los valores de IMC en la población mexicana para ambos sexos y a
diferentes edades se recomienda la tabla siguiente(14):
Tabla 4. INDICE DE MASA CORPORAL POR EDAD Y SEXO

Edad en año$ Varones Mujeres


17 17 ± 0 33 17 1 1 1 0 2 L
b w b h h i 16 49 ±0 .0 7 Ib 50 + U 09
16 27 1 0 03 16 76 ± 0 03
I 16 24 + 0 0 4 16 l b ± 0 0 5
16 13 ± 0 01 16 1 1 1 0 02
BW W M I 16.23 ± 0 09 lo 23 1 0 05
16 46 ± 0 06 16 49 ± 0 12
1 6 .8 4 1 0 .2 1 Ib 81 í 0 19
17 4 2 1 0 1 5 17 4 4 1 0 1 8
18.19 = 0 3 l
18 6 5 1 0 25 19 4G + 0 4 2
19 42 ± 0.24 20 3 8 1 0 1 8
20 9 / 1 0 1 '
21 7 0 1 0 24
2? 1 1 1 0 0 5
21 82 ± 0 09 22 16 i 0 02
22 07 ± 0 03 22 10 + 0 02

Para conocer la distribución de la grasa corporal en los diferentes segmentos


corporales, porque localizar la zona de acumulación sirve para valorar riesgos de salud; aún
cuando a nivel pediátrico, el sobrepeso se asocia a una acumulación androide y es hasta la
pubertad cuando empieza a señalar factores de riesgo. Se puede determinar midiendo la
circunferencia cintura-cadera, que permite clasificar a los obesos en dos grupos(14):

Gluteofemoral o ginecoide: con predominio en el segmento inferior.

Abdominal o androide: predominio en el segmento superior.

Otros métodos.

Para cuantificar la masa grasa se puede utilizar el ultrasonido, la resonancia nuclear


magnética, y la tomografía axial computarizada, pero son exámenes que por su costo tienen
una utilidad limitada.
2.9. Manejo

El manejo de un niño con obesidad es cosa seria y no debe tomarse a la ligera, no


consiste únicamente en suprimir alimentos, sino que al tratarse de una patología de origen
multifactorial, su manejo deberá llevarse a cabo conjuntado un equipo multidisciplinar del
área de la salud, con médicos, nutriologos, psicólogos, educadores físicos, además de
profesores y padres de familia, todo adecuado a cada caso en particular, con la finalidad de
obtener beneficios reales.

Intervención dietética

Probablemente este punto sea una de las piezas claves en el manejo de los niños con
obesidad, aunque éste trabajo se mencionarán datos a nivel general. La dieta prescrita, en
especial en niños prepúberes, debe proporcionar al inicio 300 a 400 Kcal. /d menos para
conservar el peso, estimadas por la historia dietética. Debe dar por resultado una pérdida de
peso de 300 a 400 g/semana aproximadamente(14).

En caso de niños mayores, se puede restringir su ingreso calórico hasta 500 a 700
Kcal/d debajo de los requerimientos para sostener el peso, que produciría una pérdida de
peso de 500 g por semana(14).

Se recomienda que el plan nutricional sea hipocalórico, balanceado, suficiente en


proteínas (20-25%), con carbohidratos complejos (45-50%) y bajos en grasa (25-30%)(6).

Lo anterior es aproximado, ya que todo dependerá de cada niño, y en algunos casos


se puede disminuir las calorías y el peso sin cambiar el patrón general de consumo de
alimentos en la familia; únicamente disminuyendo el uso de alimentos densos calóricamente
(altos en grasa y fritos) y añadiendo más frutas y verduras a la dieta, además de sustituir las
bebidas que contienen edulzantes no nutritivos (jugos, té helado, sodas) por agua. La
disminución del número de comidas preparadas fuera de la casa también es una estrategia
eficaz para perder peso.
Actividad física

El ejercicio regular promoverá un incremento de la masa muscular y aumentará el


metabolismo. Además de reducir la masa de tejido adiposo visceral independiente de
disminuir el riesgo de hiperlipidemia y diabetes mellitus.

Un estudio (14), indica que la televisión se asocia directamente con la frecuencia de


obesidad y de modo inverso con la remisión de la misma. Por lo tanto es necesario alentar a
los niños y adolescentes para disminuir el tiempo destinado a ver televisión. La limitación de
la televisión, juegos de video y el navegar por Internet fomentarán una participación mayor en
actividades físicas.

Intervención quirúrgica y farmacoterapia

La importancia de este punto radica en dejar claro que no existe causa comprobada
en la actualidad para el tratamiento quirúrgico o con medicamentos en la obesidad pediátrica,
únicamente se realizará en casos extremos, con morbilidad que pone en peligro la vida (por
ejemplo en Síndrome de Pickwickian). No se recomienda administrar medicamentos a niños
y en la actualidad la Food and Drug Administration (FDA) no han aprobado ningún fármaco
para uso en menores de 16 años de edad(14).

Una vez diagnosticada la obesidad, el manejo consistirá básicamente en una


disminución de la ingesta diaria, de acuerdo a las necesidades de cada niño, y un incremento
en su actividad física, apoyándose todo esto en una terapia psicológica. El manejo del niño
con sobrepeso debe, por necesidad, ser individualizado.
3. Etapa escolar

Una de las etapas de la vida en la que el individuo presenta más cambios físicos,
mentales y emocionales, se denomina etapa escolar por lo que aquí se plantean los puntos
más relevantes que la caracterizan.

3.1. Concepto

La etapa escolar se considera que va desde los 6 años de edad hasta el inicio de la
adolescencia, alrededor de los 11 años en las niñas y de lo 12 años en los niños.

3.2. Crecimiento y desarrollo físico

El promedio de aumento de peso durante la edad escolar es de unos 3 a 3.5 Kg. por
año, mientras la estatura registra una ganancia de 6 cm en lapsos iguales (13).

El incremento del perímetro cefálico (PC) es muy lento, pasando de 51 cm a los 6


años, a cerca de 54cm a los 12 años. Para el segundo año de la etapa la masa encefálica ha
alcanzado el peso y volumen del adulto.

La pérdida de la dentadura temporal es uno de los signos característicos de esta


etapa, la que es seguida por la erupción de los primeros molares definitivos.

El sistema linfático está en plena actividad, mostrando un gran desarrollo de sus


órganos, como las amígdalas y los nódulos linfáticos. El sistema nervioso está completando
entre los 6 y 7 años la mielinización, y con ella su crecimiento. El sistema músculo-
esquelético presenta una curva de velocidad de crecimiento similar a la talla, atenuándose
las curvaturas de la columna vertebral y corrigiéndose algunos casos de genu valgum y pie
plano(15).

El tórax posee paredes más gruesas y la respiración se torna toracoabdominal en


ambos sexos, teniendo como promedio de frecuencia respiratoria entre 19-22 por minuto.
El corazón sextuplica su peso hacia los 9 años, con una frecuencia cardiaca (FC) de
85 a 95 por minuto y una tensión arterial (TA) promedio de entre 100-115 de sistòlica y 60 de
diastólica (13).

El abdomen es plano y se observa con una moderada acumulación de grasa,


alrededor de los 8 años en las niñas y los 10 años en los niños(15).

El crecimiento gonadal es mínimo y se considera en estado de latencia hasta el inicio


de la adolescencia.

Como resultado de todo lo anterior se puede apreciar un niño con mayor fuerza
muscular y mejores habilidades motoras, lo que le permite la realización de movimientos más
complejos, como jugar fútbol, andar en bicicleta, tocar instrumentos musicales o dibujar.

3.3. Desarrollo cognitivo

En la etapa escolar, el pensamiento mágico y egocéntrico del preescolar es


reemplazado por otro más racional. El niño es capaz de observar el mundo que lo rodea
desde una perspectiva mas objetiva, lo que significa una fuente inagotable de conocimientos.
Es capaz de separar la fantasía de lo real, de elaborar un pensamiento más lógico y de
aplicar reglas basadas en conclusiones de fenómenos observables(15).

3.4. Desarrollo social y emocional

El desarrollo social y emocional se dá en los contextos: el hogar y la escuela. La


relación con los padres sigue siendo la base para enfrentar los desafíos de una socialización
cada vez más exigente. Sin embargo, la escuela representa el escenario de mayor exigencia
social, donde el niño debe demostrar y demostrarse que es capaz de hacer amigos, ser
aceptado y querido por sus pares, cumplir con las expectativas que sus padres y profesores
tienen puestas en él y saber levantarse frente a los pequeños tropiezos.
Justificación

III. JUSTIFICACIÓN

La obesidad es un problema de Salud Pública que en la actualidad se ha calificado


como la "epidemia del siglo", a la cual se han desainado gran cantidad de recursos
económicos y humanos para su manejo, control y prevención (2).

Según la Organización Mundial de la Salud, en el año 2000 había en términos


globales 330 millones de adultos obesos a nivel m undial(2). Dicha cifra se ha incrementado y
para el año 2005 alcanzó los 400 millones de obesos, además de 1,600 millones de
personas con sobrepeso (3). En México el panorama no es más alentador, la obesidad
aumentó su prevalencia de 59.7% en el año 2000 a 66.7% en el 2006(4).

Considerando que la obesidad es un factor de riesgo para padecer enfermedades


crónicas no transmisibles, y que éstas constituyen las primeras causas de mortalidad del
país, resulta fundamental abatirla o controlarla. Se debe buscar su prevención desde las
primeras etapas de la vida, ya que la obesidad infantil es un factor de riesgo para la obesidad
en la vida adulta. Aproximadamente 41% de los niños de 7 años y 70% de quienes la
padecen entre ios 10 y 13 años continuarán siendo obesos el resto de sus vidas(5).

La literatura nacional e internacional indica porcentajes de obesidad en la etapa


escolar, sin embargo no se encuentran cifras específicas de estudios actualizados en las
escuelas primarias de carácter público en la ciudad de Xalapa, en el municipio de Xalapa o
en el estado de Veracruz.

Por lo tanto con el fin de implementar estrategias de intervención que coadyuven al


control de la incidencia de obesidad en niños mexicanos es necesario conocer su prevalencia
en nuestra localidad.
Planteamiento del problema

IV. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El proceso de globalización que vivimos ha provocado una serie de cambios a partir


de la confluencia de una compleja serie de procesos sociales, políticos, económicos y
culturales. Modificando nuestras costumbres y estilos de vida.

Lo anterior ha generado que actualmente exista una tendencia global en el incremento


de la prevalencia de enfermedades ligadas a estos cambios y por lo tanto a los excesos
ocasionados por la abundancia en alimentos y comodidades. Un claro ejemplo de ello es la
obesidad, que ha visto aumentada su incidencia por el consumo excesivo de dietas ricas en
calorías y poco nutritivas, además de una disminución en la actividad física debida a las
mejoras en los medios de transporte, trabajo y entretenimiento.

La población infantil se encuentra inmersa en esta variedad constante de cambios, por


lo que no se descarta su afección y como consecuencia el incremento de la incidencia de
individuos obesos en edad pediátrica.

Una de las características de la etapa escolar, que va de los 6 a los 12 años de edad,
son los constantes cambios físicos sufridos por los niños, así como el aumento de su
contacto con el ambiente que los rodea, haciéndose más vulnerables a padecer sobrepeso u
obesidad a edad temprana. En México el aumento de la prevalencia ha sido constante
durante las últimas décadas en individuos tanto en edad adulta, como en niños.

De acuerdo con esto es probable que los niños en etapa escolar de la Escuela
Primaria Luis J. Jiménez, presenten una prevalencia alta de obesidad.

Por lo que sería importante determinar ¿cuál es la prevalencia de obesidad infantil en


la Escuela Primaria “Luis J. Jiménez”, de Xalapa Veracruz, en el ciclo escolar 2006-2007?.
V. OBJETIVOS

5.1 Objetivo General

Determinar la prevalencia de obesidad en niños en etapa escolar, de la Escuela


Primaria “Luis J. Jiménez”, de la ciudad de Xalapa, Veracruz, en el ciclo escolar 2006-2007.

5.2 Objetivos Específicos

1. Obtener la talla y el peso de los alumnos en etapa escolar inscritos a dicha


escuela.
2. Determina el Indice de Masa Corporal (IMC).
3. Determinar la prevalencia de obesidad en la población estudiada.
4. Determinar el porcentaje de obesidad por sexo.
5. Determinar el porcentaje de obesidad por edad.
6. Determinar el porcentaje de obesidad por grado escolar.

VI. MATERIAL

- 5 básculas de baño marca Stil de Vie, modelo RTZ320C

- 5 cintas métricas de 150 cm. marca Fiber Glass

- 5 calculadoras

- 400 copias fotostáticas de la Cédula de Concentración de Información.

-1 0 lapiceros de tinta negra, 10 lapiceros de tinta azul y 10 lápices del No.2

-1 0 borradores para lápiz

-1 cartucho de tinta a color para impresora

-1 cartucho de tinta negra para impresora


Una computadora equipada con procesador de textos Microsoft Word, paquete
estadístico Epi Info, internet e impresora.

Recursos humanos, por lo que colaboraron los grupos: 201, 202, 203 y 401 de la
Facultad de Medicina, de la Universidad Veracruzana.

INSTRUMENTÓ DE MEDICIÓN.

Para la obtención y concentración de los datos se diseñó una Cédula de Información


(ver anexo 1), con los siguientes apartados:

Datos generales:

1. Nombre

2. Grado

3. Grupo

4. Dirección

5. Teléfono

Variables:

1. Edad

2. Sexo

3. Talla

4. Peso

5. IMC

6. Observaciones
VII. METODOLOGIA

7.1 Tipo de estudio

Observacional, Prospectivo, Transversal y Descriptivo.

7.2 Población y Muestra

Niños de ambos sexos, entre 6 y 12 años, alumnos de la Primaria “Luis J. Jiménez”.


De un total de 660 alumnos de los cuales 325 son varones y 335 mujeres. Se censó al total
de la población por lo que no existe un tamaño de muestra.

7.3 Tiempo y Lugar

Del 11 de junio al 15 de junio del 2007, en horario de 8 a 12:30 hrs. En la Escuela


Primaria “Luis J. Jiménez”, de Xalapa, Ver.

7.4 Criterios de selección

Criterios de inclusión:

Niños inscritos a cualquier grado del ciclo escolar 2006-2007 en la Escuela Primaria
“Luis J. Jiménez”.

Criterios de Exclusión:

Niños menores de 6 años ó mayores de 12 años.


7.5 Operacionalizaoión de las variables

VARIABLE DEFINICION DEFINICION TIPO DE VARIABLE FUENTE DE


CONCEPTUAL OPERACIONAL OBTENCIÓN

Tiempo que una Numero de años


persona, animal o cumplidos desde su
Edad
planta ha vivido desde nacimiento. Cuantitativa Cédula de información
que nació(19).

División del género


humano en dos
Sexo Femenino ó masculino
grupos: mujer u Cualitativa Cédula de información
hombre(19>.

Sistema de
clasificación de un
Grado escolar V , 2°, 3°, 4o, 5o y 6°
conjunto(19). Cuantitativa Cédula de información

Fuerza con la cual un


objeto es atraído hacia
Peso Kilogramos (Kg.)
la Tierra <19). Cuantitativa Cédula de información

Dimensión de un
objeto, en cm .(19)
Talla Centímetros (cm.) Cuantitativa Cédula de información

Medida del contenido Masa en kilogramos


de grasa del cuerpo entre el cuadrado de
IMC ( 19)
la estatura en metros. Cuantitativa Cédula de información

..................
Se dio inicio a la aplicación del proyecto acudiendo con los directivos de la Facultad de
Medicina, para hacerles saber sobre la investigación que se llevaría a cabo, además de
requerirles el apoyo para la misma. Posteriormente se contactó con los directivos de la
Éscuela Primaria “Luis J. Jiménez” a los que se les solicitó la autorización para su
implementación.

Se diseñó una Cédula de Información, en la que se almacenarían los datos generales


y las variables obtenidas durante el estudio. Diseñándose de igual manera una base de datos
para el vaciamiento y análisis posterior de la información obtenida de dichas cédulas.

Mediante el apoyo de parte de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana,


se adquirieron 5 básculas de baño y se reprodujeron 400 formatos de la Cédula de
Información. Además de brindarse la autorización para que los grupos 201, 202, 203 y 401
participaran en el proyecto de investigación asistiendo a la escuela primaria dentro de sus
horarios de la clase de Medicina Comunitaria para apoyo en la recolección de la información.

A estos alumnos, se les brindó capacitación para que conocieran la temática de


investigación, la metodología a emplear para la obtención de la talla, el peso, el IMC, la
recolección de información y el llenado de la Cédula.

Cada día de recolección de información se evaluó alrededor de 3 a 4 grupos, con un


aproximado de 30 alumnos cada uno, los cuales pasaron a el área asignada para la
realización del estudio. De cada uno se llenó una Cédula de Información (ver anexo 1) y se
pesó tomando en cuenta las siguientes consideraciones:

Se calibraron previamente las básculas.

Se colocaron las básculas en una superficie plana.

Cada niño se peso con el mínimo de ropa y sin zapatos.

Se les coloco en el centro de la báscula, en posición erecta, sin que su cuerpo


estuviera en contacto con algo de su alrededor y sin balancear los pies.
Para la obtención de la talla se requirió:

Que el niño estuviera de pie descalzo.

Con los talones juntos, los brazos relajados a los lados. Y su espalda posición erecta,
en contacto con plano vertical.

De preferencia en inspiración profunda en el momento de la medida ó con una leve


tracción hacia arriba desde el maxilar inferior.

Una vez realizadas las anteriores acciones, mediante los resultados se obtuvo el
índice de Masa Corporal por medio de la ecuación:

IMC * Peso (kg) / Talla (m)2

Mediante este resultado se fue ubicando a cada niño en las tablas de percentiles
desarrolladas por el Centro Nacional de Estadísticas de Salud, en colaboración con el Centro
Nacional para la Prevención de Enfermedades Crónicas y promoción de la Salud (2000),
para niñas y niños de entre 2 a 20 años (ver anexos 2 y 3). Considerando a los niños de
acuerdo con los percentiles:

- Menos de 5 igual a bajo estado nutricional

Entre 5 y 15 igual a riesgo de bajo estado nutricional

- De 15 a 85 normal

- De 85 a 95 igual a sobrepeso

- Mayor a 95 igual a obesidad

Finalmente concluida la anterior etapa se capturó la Información obtenida en la base


de datos. Y por medio de su análisis se obtuvieron los resultados del estudio.
VIII. RESULTADOS

El número total de alumnos inscritos al ciclo escolar 2006-2007 de la Escuela Primaria


“Luis J. Jiménez” fue de 660; de los cuales 335 son mujeres y 325 varones. Lo anterior lo
podemos observar en la figura 1.

Figura 1. Frecuencia del total de alumnos inscritos al ciclo escolar 2006-2007 de la “Escuela Luis J.
Jiménez”, de Xalapa, Ver.

El total de alumnos a los que se les aplicó el estudio y de los cuales se obtuvo el
índice de Masa Corporal fue de 598 (90.60%), de los cuales 300 corresponden al sexo
femenino (50.16%) y 298 al sexo masculino (49.83%) (Figura 2).

Alumnos estudiados

49.83% 1 5 0 .16%

0 Niñas

0 Niños

Figura 2. Porcentaje por sexo de los alumnos de la Escuela Primaria “Luis J. Jiménez” a los que se
les aplicó el estudio. Junio 2007, Xalapa, Ver.
La prevalencia de niños obesos, del total de alumnos estudiados, y que presentaron
un percentil mayor a 95, sin discriminar sexo ó edad, fue que 19.56 niños por cada 100
alumnos.

Se determinó que el porcentaje de niños obesos en la Escuela “Luis J. Jiménez” es de


19.56% (117 niños).

Porcentajes de acuerdo al IMC de los alumnos

n Obesidad

2.50%,3.20% B Sobrepeso

□ Normal
-,,..53%
0 Riesgo de Bajo estado
■- ^ ... nutricional
□ Bajo estado Nutricional

Figura 3. Porcentajes de los alumnos de la Escuela Primaria “Luis J. Jiménez” de acuerdo a su IMC,
en la tabla de percentiles. Junio 2007, Xalapa, Ver,

Los resultados obtenidos también permitieron conocer que el 21.6% de los alumnos
tienen sobrepeso (figura 3).

El porcentaje de alumnos con bajo estado nutricional es de 3.2% (19 alumnos) y el


2.5% (15 alumnos) se encuentran en riesgo de padecerlo.

El porcentaje de alumnos con un IMC considerado dentro de los límites normales es


del 53% (316 alumnos).

De acuerdo al sexo, como se observa en la figura 4, se encontró un mayor porcentaje


de obesidad en los varones, con el 21.6% (64 alumnos) y en comparación del 17.8% (53
alumnos) de las mujeres.
Porcentajes de obesidad por sexos

Figura 4. Porcentaje de obesidad de acuerdo al sexo de los alumnos del periodo 2006-2007 de la
Escuela Primaria “Luis J. Jiménez" de Xaiapa, Ver.

Se encontró también que 20.9% de las mujeres (62 alumnas) y 22.6% de los hombres
(67 alumnos) presentan sobrepeso, mientras que 2% (6 mujeres) y 4.1% (12) hombres
presentan bajo estado nutricional.

Como se muestra en la figura 5, a mayor edad del niño el porcentaje de obesidad se


hace más evidente. Siendo a los 12 años la edad en la que se encontró mayor frecuencia de
casos: 23 alumnos (23.7%). La menor frecuencia se presentó a los 6 años, con 2 alumnos
(6.3%).

Porcentajes de obesidad por edad

91.70% BJ10 años


B 11 años
□ 12 años
m i o%( ) 2 i-6o% □6 años
B7 años
14.70% ^ j L ^ 23 7Q% □ 8 años
6.30% D9 años

Figura 5. Porcentajes de obesidad de acuerdo a la edad de los alumnos de la Escuela “Luis J.


Jiménez”, de Xaiapa, Ver. Junio 2007.
Se observó variabilidad de los porcentajes de obesidad según el grado escolar que se
encontraban cursando los alumnos (figura 6). Los resultados muestran que existe un mayor
porcentaje de obesidad en el cuarto grado con 23.2% (23 alumnos), y en el sexto grado con
igualmente 23.7% (23 alumnos), siendo los grados en los que se registraron mayor numero
de niños obesos. Se identificó que los grados escolares con menor numero de niños obesos
fueron primero y segundo con un porcentaje del 14.6% (15 alumnos) en cada uno.

Porcentajes de obesidad por grado escolar

25.00% --------------- 2 3 .7 0

s * ______
3 .2 0
2 2 % r ' " ” ’

<M
0 .6 0 %

20 .00 % e» — *qi

|
,
:

15.00%
1 4 . 6 0 % 1 4 .4 0 % É
i§ jjj
¡ S i l .

10.00 %

5.00%
\
j

jjj i

!
- ll
0 .00 % __ _ _ _ _ ,,

Figura 6. Porcentajes de obesidad de acuerdo al grado escolar que cursan los alumnos de la Escuela
“Luis J. Jiménez”. Junio 2007.
Discusión

IX. DISCUSIÓN

Como resultado de esta investigación se encontró, que el constante incremento de la


frecuencia de obesidad infantil, del que ya se tenía conocimiento a nivel tanto internacional,
como nacional, lo podemos encontrar también actualmente a nivel local.

Hace una década el porcentaje de niños mexicanos en etapa escolar se estimaba


entre 5 y 10% (9), esto contrasta con los resultados obtenidos con esta investigación, con la
que se encuentra que el 19.56% de los niños de la escuela primaria “Luis J. Jiménez” son
padecen de obesidad.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006, el porcentaje de


niños mexicanos de entre 5 y 11 años con obesidad es de 26%, para ambos sexos, 26.8%
para niños y 25.9% para niñas (12), Nuestras cifras obtenidas a través de este estudio
muestran valores ligeramente menores pero preocupantes ya que la frecuencia entre los
alumnos de sexo masculino fue mayor, con un 21.6%, en comparación con la frecuencia en
alumnos de sexo femenino 17.8%.

Según el Instituto Nacional de Salud Pública, en la obesidad infantil el aumento de


peso es progresivo entre los 5 y 11 años de edad (12). Observándose de igual manera éste
fenómeno dentro de la población estudiada en la Escuela “Luis J. Jiménez”, ya que se
encontró un aumento de la frecuencia de niños obesos en los grados de estudio más
avazados y a mayor edad, entre los 9 y 12 años.

Resultan preocupantes los resultados obtenidos si consideramos que la mayoría de


estos niños se encuentran en el inicio de la pubertad, ya que si continúan siendo obesos
durante la etapa de la adolescencia la posibilidad de que se conviertan en adultos obesos es
de casi el cien por ciento.
X. CONCLUSIONES

1. La prevalencia de obesidad de los alumnos en etapa escolar de la Escuela


Primaria “Luis J. Jiménez” es de 19.56 niños por cada 100 alumnos.

2. Se encontró que el 21.6% de alumnos de ambos sexos en etapa escolar de


ésta escuela primaria cuenta con sobrepeso, lo que pudiera evolucionar y convertirse
en niños obesos.

3. Se determinó que entre los alumnos inscritos al curso escolar 2006-2007 de la


Escuela “Luis J. Jiménez” el mayor número de obesos es de sexo masculino, con un
porcentaje del 21.6%.

4. El mayor porcentaje de alumnos con obesidad, se encontró entre los que


asistían a los últimos grados de estudio: 22% en tercer grado, 23.20% en cuarto grado
y 23.70% en sexto grado, siendo este el que contó con una mayor frecuencia de niños
obesos.

5. Los alumnos de ésta escuela primaria con mayor porcentaje de obesidad


contaban con edades entre los 9 y 12 años.
XI. BIBLIOGRAFIA

1) Müller W. Crónica de la Medicina. 3era ed. México: Editorial Intersistemas; 2003. p.


13.

2) Castro MG, López J. Temas de Medicina Interna, Obesidad. México: Editorial Me


Graw Hill Interamerícana; 2000. p. 1:4-9.

3) Casimiro F, Soriguer E. La obesidad, Monografía de la sociedad española de


endocrinología. España: Editorial Díaz de Santos; 1994. p. 27:35:6:21.

4) Organización Mundial de la Salud. Obesidad y Sobrepeso. 2007; [en línea].


Disponible en: http://who.int/medicentre/factsheets/ fs311/es/ index.html.
Consultado Mayo 12. 2007.

5) González J. Obesidad. México: Editorial Me Graw Hill Interamericana; 2004.p.6:1.

6) Rojas M, Guerrero L. Nutrición Clínica y Gastroenterología Pediátrica. Colombia:


Editorial Medica Panamericana; 1999. p. 159-164.

7) Guyton A, Hall J E. Tratado de Fisiología Médica, Decima edición. Philadelphia,


USA: Editorial Me Graw Hill Interamericana; 2001. p. 973.

8) Aranceta J, Foz M, Gil B, Jover G, Mantilla T, Millán J, et al. Obesidad y Riesgo


Cardiovascular. España: Editorial Médica Panamericana; 2004. P.1-4.

9) Álvarez R. Obesidad y Autoestima. México: Editorial Me Graw Hill Interamericana;


1999. p. 16.

10) Cotran R, Kumar V, Tucker C. Robbins Patología Estructural y Funcional.


Philadelphia, USA: Editorial Me Graw Hill Interamericana; 2000. p: 21.

11) Tapia R. El Manual de Salud Pública, segunda edición. México: Editores


Intersistemas; 2006.

12) Instituto de Salud Pública. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006. 2006;
(132 paginas), Disponible en: http//insp.mx/ensanut2006/ pdf. Consultado Mayo
7, 2007.
(13) Bueno M, Sarria A. Pérez - González JM. Nutrición en pediatría, segunda
edición. Madrid: Editorial Ergon; 2003. p. 343.

(14) González J. Obesidad. México: Editorial Me Graw Hill Interamericana; 2004. p,


165-175.

(15) Martínez R. La Salud del niño de la adolescente, cuarta edición. México:


Editorial Manual moderno; 2001. p. 114.

(16) Kleiman R. Manual de Nutrición Pediátrica, quinta edición. México: Editores


Intersistemas; 2006. p. 570-581.

(17) Guzmán MP, Téllez A. La Salud del niño en edad escolar; [2 paginas].
Disponible en: http://escuela.med.puc.cl/paqinas/publicaciones/ManualPed/
SaludEsc.html. Consultado Mayo 10, 2007.

(18) J. García. Preocupan índices de obesidad infantil. Diario de Xalapa 2007 junio
24, Sec. Nacional e internacional: 12B.

(19) Wikipedia. La enciclopedia libre.2007; (en línea]. Disponible en:


http://es.wikipedia.org/wiki/. Consultado Mayo 18, 2007.

(20) Verdalet I, Silva E, Ojeda M. Diagnostico alimentario y nutricional en familias


mexicanas. Información Tecnológica 2001, Vol. 12 N°5:77-88.

(21) Valderrabano C. Diagnóstico nutricional y alimentario de escolares en la ciudad


de Xalapa, Ver. I. Aspectos antropométricos [Tesis Licenciatura]. Veracruz,
México: Universidad Veracruzana; 1994.

(22) Grande F. La alimentación y la vida. España: Editorial arté; 2000.

(23) Taddei A, Colugnati F, Monteíro E, Sigulem D, Ancona F. Desvíos Nutricionales


en menores de cinco años. SP, Brasil: UNIFESP- Universidad Federal de Sao
Paulo; 2002. p. 26-30.
ANEXO 1

Cédula de registro de información.


FACULTAD DE MEDICINA

CEDULA DE INFORMACIÓN
“Prevalencia de obesidad infantil en la Escueia
Primaria Luis ,1. Jiménez."

INSTRUCCIONES: Llenar o tachar los siguientes espacies correctamente, con ¡a información proporcionada por los alumnos.
DATOS GENERALES - — ----------------------------------------- ----- -

Nom bre:

Grado: 1o □ 2“ □ 3° □ 4' □ 5o n 6' 'J

Grupo: A □ B □ C □ D □

Dirección:______

Teléfono:

V A R IA B L E S
Edad (en artos cumplidos):_____________________ aflOS.

Sexo: F D M □

Talla (onmetros):_________________ m.
PéSO <snWIOQramos): ______________ Kg.

i M C (Obtener et Indice de m asa corporal mediante la ecuación Peso/ Talle*}:

OBSERVACIONES:

DATO S G E N E R A LE S FQUO

Nombre; _______________________ _ _ _ ______ _________________________

Grado: 1“ □ 2o □ 3o □ 4* □ 5* G 6“ c:.

Grupo: A □ B d C □ D □

Dirección:_________ __________________ __________ ____________

Teléfono:

V A R IA B L E S

Edad (enanoscumplidos):_____ ______ años.

Sexo: F □ M □

Talla (en metros):___________ _ ___ m .

PéSO ten kilooramos): _____________ Kg.

IM C (Obtener el índice de m ase corporal m edíanle la ecuación Peso/ Talla*);

OBSERVACIONES:
ANEXO 2

Tabla de percentiles de IMC para niños entre 2 y 20 años de edad.


AÑOS
ANEXO 3

Tabla de percentiies de IMC para niñas entre 2 y 20 años de edad.


CDC