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“AÑO DE LA LUCHA CONTRA LA CORRUPCION E IMPUNIDAD”

SECCION BAÑOS - UNHEVAL

TEMA:
EL SISTEMA URINARIO
Alumno: Einer Barrera

Docente: MED.

Curso: Anatomía II

Ciclo: VII

2019
Dedicatoria

El presente trabajo está dedicado al docente, CPC.


HARDY ANDRE VELASQUEZ PANDURO, por
brindarnos de manera incondicional su conocimiento
día a día para en el futuro ser profesionales
competitivos.
INTRODUCCIÓN
El aparato urinario comprende una serie de órganos, tubos, músculos y nervios que
están encargados de la producción de orina mediante la cual se eliminan los
desechos nitrogenados del metabolismo (urea, creatinina y ácido úrico), y de la
osmorregulación. Trabajan en conjunto para producir, almacenar y transportar orina;
este consta de dos riñones, dos uréteres, la vejiga, dos músculos esfínteres y la
uretra.

En el presente trabajo, se hace mención del sistema urinario, su papel tan


importante dentro de un organismo animal mencionando las funciones principales
que conlleva como sistema excretor, ya que este es esencial para la vida de
cualquier organismo animal.

Los temas que se abordan en este trabajo abarcan desde el concepto del sistema
urinario en un ámbito embriológico, fisiológico, histológico y anatómico; sus
componentes y estructura, así como la diferencia entre algunos órganos de los
machos y las hembras relacionados con el aparato genital.

Para llevar a cabo la elaboración de este trabajo, fue necesaria la búsqueda y


recopilación de información a través de artículos científicos, libros, revistas, y
artículos de internet acerca de los temas tocados anteriormente, para lograr una
mejor comprensión del tema.

El objetivo de este trabajo es comprender la importancia, estructura y función que


tiene el sistema urinario en el organismo animal.
EL SISTEMA URINARIO ANIMAL

El aparato urinario se desarrolló a partir del mesodermo intermedio, que se extiende


a lo largo de la pared corporal dorsal del embrión. Durante el plegamiento del
embrión en el plano horizontal, este mesodermo es arrastrado ventralmente y pierde
su conexión con los somitas. Se forma una elevación longitudinal del mesodermo,
la cresta urogenital, a cada lado de la aorta dorsal, que da lugar a partes de los
aparatos urinario y genital. La parte de la cresta urogenital. (Noden, 1990)

Durante la vida intrauterina se forman tres sistemas renales ligeramente


superpuestos, que de sentido cefálico a caudal son: el pronefros, el cual es
rudimentario y no llega a funciona, y que es similar al que tienen los peces primitivos;
el mesonefros, que puede funcionar por un breve tiempo a inicios del período fetal,
los cuales son análogos a los que tiene los anfibios, y el metanefros, que forma el
riñón definitivo y permanente. ital que origina el aparato urinario es el cordón o
cresta nefrogena. (Lemus, 2015)

Pronefros

Al comienzo de la cuarta semana, en el embrión humano el pronefros está


representado por 7 a 10 grupos celulares macizos en la región cervical. Estos
grupos forman unidades vestigiales excretoras, los nefrotomas, que experimentan
regresión antes de que se originen los más caudales. Al final de la cuarta semana
desaparece cualquier indicio del sistema pronefrico. (Flores, 2013)
Mesonefros

El mesonefros y los conductos mesonèfricos derivan del mesodermo intermedio de


los segmentos torácicos superiores a lumbares superiores. Durante la regresión del
sistema pronefrico, a comienzos de la cuarta semana de desarrollo, aparecen los
primeros túbulos excretores del mesonefros. Estos se alargan rápidamente adoptan
la forma de una asa en forma de S y adquieren un ovillo de capilares que constituyen
el glomérulo en su extremo medial. Los túbulos forman alrededor de los glomérulos
la capsula de Bowman, y estas estructuras en conjunto constituyen el corpúsculo
renal. En el extremo opuesto, el túbulo desemboca en un conducto colector
longitudinal denominado conducto mesonefrico o de Wolff. (Flores, 2013)

Metanefros

Durante la quinta semana del desarrollo aparece un tercer órgano urinario, el


Metanefros o riñón definitivo. Sus unidades excretoras se desarrollan a partir del
mesodermo metanèfrico de manera análoga a como lo hacen en el sistema
mesonèfrico. El desarrollo de conductos difiere del de los otros sistemas renales.
(Flores, 2013)

Vejiga urinaria y uretra

La vejiga y los ureteres provienen de la cloaca, la cual se ha dividido por el tabique


urorrectal en el seno urogenital y el conducto anorrectal. Más tarde, el primero se
diferencia en una parte superior, la vejiga urinaria, una parte media o porción
pelviana del seno urogenital, y una parte inferior, el seno urogenital definitivo. La
vejiga se continúa con el alantoides, la que quedará transformada en un cordón
fibroso grueso que es el uraco, el cual en el adulto se denomina ligamento umbilical
medio. La porción pelviana del seno urogenital da origen, en el hombre, a la uretra
prostática y membranosa, en tanto que en la mujer, forma el introito vaginal. El
desarrollo del seno urogenital definitivo difiere mucho en ambos sexos. (Flores,
2013)

El sistema urinario es el conjunto de órganos que participan en la formación y


evacuación de la orina (Cutillas, 2015). El aparato urinario está formado por dos
riñones, dos uréteres, la vejiga y la uretra.
Los riñones están situados en la parte dorsal de la cavidad abdominal, a uno y otro
lados de la aorta y la vena cava, inmediatamente debajo de las primeras vértebras
lumbares, como algunos otros órganos abdominales, son retroperitoneales, es
decir, situados fuera de la cavidad del peritoneo y están más sujetos a la pared
abdominal que otros órganos; con excepción de la vaca, que tiene los riñones
lobulados y del caballo, que tiene el riñón derecho en forma de corazón, la mayoría
de los animales domésticos tienen riñones con forma parecida un tanto al de un frijol
(Frandson, 1995). Los riñones son órganos de color rojo- pardo, con superficie
dorsal y ventral convexa, un polo craneal y otro caudal y un borde lateral convexo y
otro medial más o menos cóncavo que ostenta una depresión, es decir, el hilio
renal, por el que entran y salen los vasos, nervios y el uréter (Krahmer, 1979).
Están cubiertos por una capsula de tejido conectivo, formada por una red fibrosa
colágena con una pequeña cantidad de fibras elásticas, la capsula se introduce en
el hilio y recubre el seno renal (Sisson, 1998). El seno renal es la cavidad del riñón
que se forma a continuación del hilio renal, contiene las arterias y venas renales
segmentarias e interlobulares, los ramos nerviosos principales del plexo renal y las
vías urinarias intrarrenales (Cutillas, 2015). Los riñones están formados por una
corteza externa y una medula interna, la corteza es de color rojizo oscuro y granular
provista de puntos oscuros que son los corpúsculos renales, cada uno está formado
por el origen dilatado de un túbulo renal con una red invaginada de capilares
(glomérulos) incluidos en el, la medula se proyecta dentro de la pelvis renal
(cálices menor y mayor) con una o más papilas, las papilas son los vértices de las
pirámides renales (Sisson, 1998). Los tubos colectores tienen epitelio isoprismatico
y de células altas, estos empiezan en la zona cortical y convergen en la medular
para conformar los conductos papilares (Krahmer, 1979).

Imagen: Componentes del riñón

La nefrona es la unidad estructural y funcional del riñón; está formada por


glomérulos, capsula de Bowman (capsula glomerular), túbulo contorneado proximal,
asa de Henle y túbulo contorneado distal, continuado por el túbulo colector: los
glomérulos son como manojos de capilares interpuestos en el trayecto de una
arteriola; la capsula de Bowman (capsula glomerular) es la terminación dilatada y
ciega de un túbulo, dispuesta alrededor del glomérulo, al que cubre casi por
completo, el túbulo contorneado proximal es la porción más larga y tortuosa de la
nefrona, en conjunto forma la mayor parte de la corteza renal; el asa de Henle se
halla intermedia entre los túbulos proximal y distal es un conducto en forma de U,
que comienza cerca del glomérulo como continuación del segmento proximal; el
túbulo contorneado distal es más corto que el proximal y menos tortuoso, se
extiende del final ascendente del asa de Henle al túbulo colector (Frandson, 1995).

Imagen: Estructura de la nefrona de un riñón

La pelvis renal de cada riñón se continúa con el uréter correspondiente. La pelvis


renal es el origen dilatado del conducto excretor, se halla situada en el seno del
riñón y tiene forma de abanico, pero esta aplanada dorsoventralmente, la cresta
renal se proyecta dentro de la parte más externa de la pelvis en forma de una cresta
horizontal con un borde libre cavo; los túbulos de la parte media de la medula se
abren sobre esta cresta dentro de la pelvis; la pared de la pelvis esta formada por
tres capas: la capa fibrosa externa o adventicia que continua con el tejido de sostén
del riñón, la capa muscular constituida de fibras longitudinales y circulares y la capa
mucosa que tiene una apariencia amarillenta y forma numerosos pliegues (Sisson,
1998).
El uréter es un tubo musculo-membranoso por cuyo interior circula la orina desde
la pelvis renal hasta la vejiga, cada uno se extiende de manera caudal hasta su
desembocadura vesical, en la zona conocida como trígono (Frandson, 1995). Es un
conducto par, situado al principio en el espacio retroperitoneal de la pared dorsal
del abdomen, después discurre en dirección ventral hacia el pliegue urogenital, en
el que alcanza la superficie dorsal de la vejiga y perfora la túnica muscular de esta
(Krahmer, 1979).

La pared de los uréteres está constituida por tres capas: la más externa es la
adventicia (compuesta por tejido conectivo con abundantes vasos sanguíneos,
linfáticos y nervios); la lámina intermedia o capa muscular (formada por fibras de
músculo liso) y la capa más interna o mucosa (constituida por epitelio de
revestimiento) (Martínez, 2015).

Imagen: Estructura histológica de los uréteres

La vejiga difiere en su forma, tamaño y posición según su contenido, es un saco


ovoide o periforme situado sobre el suelo pélvico cuando esta vacío o próximo a
estarlo; la vejiga está fija por tres pliegues peritoneales, los ligamentos laterales y
medio, el ligamento redondo, o vestigio de la arteria umbilical fetal; en el cuello de
la vejiga existe un esfínter de musculatura lisa (Sisson, 1998). Es un reservorio de
orina con capacidad máxima de hasta 800 ml aproximadamente, cuando está vacía,
la vejiga adopta una forma triangular de base ancha situada hacia atrás y hacia
abajo, el fundus, el cuerpo vesical se estrecha hacia delante coincidiendo en su
borde anterior con el borde superior de la sínfisis púbica; la cara superior es
ligeramente cóncava, en el fundus vesical hay tres orificios, los dos uretrales,
separados por unos 4-5 cm. y el orificio uretral, punto de partida de la uretra, los tres
delimitan un espacio triangular denominado trígono vesical (Cutillas, 2015).
Imagen: Estructura y capas de la vejiga urinaria

La vejiga urinaria es pequeña y globular cuando está totalmente contraída y


entonces es notable por el engrosamiento de sus paredes y la extensión
insignificante de su luz, la vejiga contraída descansa sobre los huesos púbicos, esta
confinada a la cavidad pélvica en las especies más grandes pero se extiende hasta
el estómago en los carnívoros, cuando la vejiga se expande adquiere la forma de
una pera, con vértice craneal (ápice), un cuerpo intermedio y un cuello caudal que
se estrecha hacia el orificio uretral interno en la unión con la uretra (Dyce, 2012).

La pared de la vejiga consta de afuera hacia dentro por una serosa, una túnica
muscular y una mucosa provista de un epitelio de transición; la muscular es de fibras
lisas dispuestas en 3 capas y cruzadas en diversas direcciones; esta túnica se dilata
cuando está llena la vejiga, hasta que llega el momento en que se contrae de modo
de reflejo para expulsar la orina, las fibras musculares forman el esfínter vesical
(musculo oclusor) en el cuello de la vejiga, del cual sale la uretra (Krahmer, 1979).

El orificio uretral y el inicio de la uretra están rodeados por dos esfínteres: uno de
control involuntario formado por haces del músculo pubovesical y otro de control
voluntario formado por fibras del músculo transverso profundo del periné que forma
parte del diafragma urogenital (Cutillas, 2015).

La uretra se extiende desde la vejiga al arco isquiático; en el macho desembocan


en esta porción los conductos deferentes, así como los propios de las glándulas
sexuales accesorias; está rodeada de musculo uretral estriado, continuación en
cierta manera del musculo bulbocavernoso, que parcialmente rodea la pars
spongiosa (uretra peneana) (Frandson, 1995).

La uretra del macho consta de dos partes: la pelviana y la peniana, la porción


pelviana yace sobre el suelo de la pelvis, es un tubo musculomembranoso que
empieza en el cuello de la vejiga y que está revestido interiormente por un epitelio
de transición, desde ahí discurre caudalmente, dobla alrededor de la arcada
isquiática en dirección ventral y continua en la porción peniana dentro del pene hacia
el ombligo; en la primera porción desembocan los conductos excretores de las
glándulas genitales accesorias situadas sobre ella; la porción peniana está incluida
en el pene y por eso forma parte de el (Krahmer, 1979).

La uretra de la hembra corre caudalmente sobre el piso de la pelvis, ventral al


tracto reproductor, atraviesa oblicuamente la pared vaginal para abrirse
ventralmente en la porción de la vagina y el vestíbulo, su longitud y anchura varían
en grado considerablemente entre las especies, es notablemente corta en las
yeguas, en algunos animales como la vaca y la cerda se abre junto con un
divertículo suburetral, en otros como la perra, sobre una elevación; cuando está
presente un divertículo, está encerrado dentro del musculo uretral, que rodea la
uretra en la mayor parte de su longitud; los fascículos craneales de este musculo
circundan la uretra, mientras que los caudales la sostienen dentro de asas en forma
de U que se originan y terminan en la pared vaginal. La estructura de la uretra es
semejante a la de la vejiga (de dentro hacia fuera formada por una serosa, una
túnica muscular y una mucosa) (Dyce, 2012).

Imagen: Posición de la uretra del caballo y la yegua


Micción

La micción es el término que significa la expulsión de la orina contenida en la vejiga.


Por lo normal es un acto reflejo estimulado por la distención de la vejiga al entrar en
ella en forma continua nuevas cantidades de orina por los uréteres. Así, la vejiga se
va ajustando de manera gradual a su contenido liquido,hasta que la presión se eleva
a un punto en que estimula los centros reflejos de la medula, que a su vez causan
la contracción de la pared muscular vesical por la vías de los nervios parasimpáticos
sacros. Sin embargo, el reflejo de expulsión puede ser regulado mediante control
del esfínter externo que rodea el cuello de la vejiga. (Frandson, 1995).

Fisiología de la nefrona

El funcionamiento depende en especial de la contracción relativa de las arteriolas


aferentes y eferentes. Además del corpúsculo de Malpighi, forman parte de la
nefrona los túmulos contorneados distales y proximales y el asa de Helen. Los
capilares destinados a esta región son ramas de arteriola eferente.

El funcionamiento de está, ayuda a la filtración de la sangre, excreción de la orina y


regular el volumen y la presión sanguínea. (Frandson, 1995).
La sangre entra por medio de la arteriola aferente a la cápsula de bowman donde
se encuentran los glomérulos donde se absorben todos los elementos de la sangre
a excepción de proteínas y glóbulos rojos, las moléculas pequeñas como el sodio,
agua, aminoácidos y glucosa son reabsorbidas por células especiales del túbulo
contorneado proximal. Luego pasa al asa de Henle en donde hay una contra
corriente de agua y sodio, Los iones de hidrógeno y potasio, así como el exceso de
agua y otras sales (desperdicios), van a parar al conducto colector.

Funcionamiento del riñón

El aparato urinario tiene por misión excretar varios productos innecesarios del
organismo. Es así mismo factor importante para mantener la homeocinesis
(homeostasia), estado relativamente constante del medio interno de un organismo.
Esto incluye la regulación de factores tan diversos como el equilibrio hídrico, el pH,
la presión osmótica, los niveles de electrolitos y la concentración de otras muchas
sustancias. Esos equilibrios se logran por la filtración de gran cantidad de plasma y
pequeñas moléculas a través del glomérulo. Las cantidades necesarias de cada una
de las sustancias se resorben entonces en forma pasiva en virtud de osmosis y
difusión, o de manera activa por trasporte en las células tubulares. (Frandson, 1995).

La producción metabólica de una sustancia, su ingestión o inyección en el


organismo por lo general va seguida de la excreción urinaria de dicha sustancia o
sus metabolitos, lo que mantiene así una composición relativamente constante de
la sangre. Dicho de otro modo, un aumento de la concentración de una sustancia
en la sangre induce a que se excrete más cantidad por la orina.

En el animal sano y en condiciones normales, los pequeños excesos de


determinado ingrediente por lo general solo provocan la excreción de ese exceso.
(Frandson, 1995).

ADH y aldosterona

El ADH (hormona antidiurética secretada por la neurohipofisis) y la aldosterona


(hormona conservadora de iones de sodio, secretada por la corteza suprarrenal)
son las dos hormonas que normalmente producen e máximo efecto en el riñón. La
ADH actúa en los túbulos colectores la aldosterona en todas las partes de los
túbulos; la primera aumenta la resorción de agua y la segunda, la resorción de iones
de sodio. Se cree que la mayor resorción de agua se debe a mayo permeabilidad al
agua en los túbulos colectores, en tanto que el aumento de la resorción de iones de
sodio se considera producido por trasporte activo a través de las membranas
celulares. (Frandson, 1995).

Filtración glomerular

Consiste en la formación de un ultrafiltrado a partir del plasma que pasa por los
capilares glomerulares. Se denomina ultrafiltrado, pues sólo contiene solutos de
pequeño tamaño capaces de atravesar la membrana semipermeable que constituye
la pared de los capilares. La orina primitiva, que se recoge en el espacio urinario del
glomérulo, y que a continuación pasa al túbulo proximal, está constituida, pues, por
agua y pequeños solutos en una concentración idéntica a la del plasma; carece no
obstante, de células, proteínas y otras sustancias de peso molecular elevado. El
filtrado es producto únicamente de fuerzas físicas. La presión sanguínea en el
interior del capilar favorece la filtración glomerular, la presión oncótica ejercida por
las proteínas del plasma y la presión hidrostática del espacio urinario actúan en
contra de la filtración. La resultante del conjunto de dichas fuerzas es la que
condicionará la mayor o menor cantidad de filtrado producido por cada glomérulo.
(Cunningham, 2009)

En las células tubulares, como en la mayoría de las del organismo, el transporte de


sustancias puede efectuarse por mecanismos activos o pasivos. En el primer caso
el proceso consume energía, en el segundo no y el transporte se efectúa gracias a
la existencia de un gradiente de potencial químico o electroquímico. No obstante la
creación de este gradiente, puede precisar un transporte activo previo.
(Cunningham, 2009)

Regulación de la excreción de agua

En función del estado de hidratación del individuo, el riñón es capaz de eliminar


orina más o menos concentrada, es decir, la misma cantidad de solutos, disueltos
en menor o mayor cantidad de agua. Esta es una función básicamente del túbulo
renal. Además de la variable fracción de sodio u agua reabsorbidos en el túbulo
proximal, la acción de la hormona antidiurética en el túbulo colector hace a éste más
o menos permeable al agua, condicionando una mayor o menor reabsorción del
15% de ésta que llega a ese segmento y, por tanto, una orina más o menos diluida.
(Frandson, 1995).

Regulación de la excreción de sodio

En condiciones normales, menos de un 1% del sodio filtrado por el glomérulo es


excretado en la orina. El principal factor que determina la reabsorción tubular de
sodio es el volumen extracelular. Si el aporte de sodio disminuye y se produce una
contracción de este espacio, se estimula la secreción de renina por el aparato
yuxtaglomerular. Este enzima facilita la conversión de Angiotensinógeno en
Angiotensina I; el enzima de conversión, a su vez, el paso de Angiotensina I a
Angiotensina II, y ésta, además de producir vasoconstricción, estimula la secreción
de aldosterona por la glándula suprarrenal. La aldosterona actúa sobre el túbulo
distal provocando un aumento de la reabsorción de sodio, restableciendo así la
homeostasis. (Frandson, 1995).

Regulación de la excreción de potasio

El potasio filtrado por el glomérulo es reabsorbido en su totalidad por el túbulo


proximal (70%) y el asa de Henle (30%), el balance entre secreción y reabsorción
en el túbulo dista es el que determina la cantidad excretada en la orina. En una dieta
normal conteniendo 100 mEq de potasio, los riñones excretan 90 mEq. Ante una
sobrecarga oral, la excreción urinaria aumenta de forma rápida, eliminando en 12
horas el 50% de esa sobrecarga. En situaciones de depravación el riñón reacciona
de forma más lenta, pudiéndose provocar una depleción del "pool" total del potasio
del organismo. Los mineralcorticoides, un contenido alto de sodio en la orina y la
mayoría de los diuréticos inducen un aumento de la excreción de este ión.
(Frandson, 1995).
Regulación renal del equilibrio ácido-base

Las alteraciones del pH del líquido extracelular condicionan disfunciones en todos


los procesos biológicos y producen una alteración del pH intracelular, con lo que se
modifica la actividad de los diferentes sistemas enzimáticos responsables del
metabolismo celular Por dicho motivo el pH del líquido extracelular debe mantenerse
entre limites estrechos de 7,35 y 7,45. Esto se consigue a través de sistemas
tampones que contienen una forma ácida y otra básica que participan en la siguiente
reacción genérica. Acido: H+ + Base. La adición de hidrogeniones a una solución
de tampón conduce a la aceptación de éstos por las moléculas de la base,
disminuyendo así la concentración libre de hidrogeniones y por tanto la acidez del
medio. El sistema tampón más importante del organismo en el líquido extracelular
es el bicarbonato - ac. Carbónico dióxido de carbono. (Frandson, 1995).

Función endocrina del riñón

El riñón tiene la capacidad de sintetizar diferentes sustancias con actividad


hormonal:

1. Eicosanoides.- Se trata de un grupo de compuestos derivados del ácido


araquidónico, entre los que se incluyen las prostaglandinas E2 y F2, prostaciclina y
tromboxano ~. Se sintetizan en diferentés estructuras renales (glomérulo, túbulo
colector, asa de Henle, células intersticiales y arterias y arteriolas). Determinadas
sustancias o situaciones aumentan su producción, como la angiotensina II, hormona
antidiurética, catecolaminas o isquemia renal, mientras que otras inhiben su
producción, como los antiinflamatorios no esteroideos. Actúan sobre el mismo riñón
de varias formas: • Control del flujo sanguíneo y del filtrado glomerular: en general
producen vasodilatación. • Ejercen un efecto natriurético, inhibiendo la reabsorción
tubular de cloruro sódico. • Aumentan la excreción de agua, interfiriendo con la
acción de la HAD. • Estimulan la secreción de renina. (Guyton, 2011)

2. Eritropoyetina.- Esta sustancia que actúa sobre células precursoras de la serie


roja en la médula ósea, favoreciendo su multiplicación y diferenciación, se sintetiza
en un 90% en el riñón, probablemente en células endoteliales de los capilares
periglomerulares. El principal estímulo para su síntesis y secreción es la hipoxia.
(Guyton, 2011)

3. Sistema renina-angiotensina.- La renina es un enzima que escinde la molécula


de angiotensinógeno, dando lugar a la angiotensina I. En el pulmón, riñón y lechos
vasculares, ésta es convertida en angiotensina II, forma activa de este sistema, por
acción de conversión de la angiotensina. La renina se sintetiza en las células del
aparato yuxtaglomerular (agrupación de células con características distintivas
situada en la arteriola aferente del glomérulo), en respuesta a diferentes estímulos
como la hipoperfusión. La angiotensina II actúa a diferentes niveles, estimulando la
sed en el sistema nervioso central, provocando vasoconstricción del sistema
arteriolar y aumentando la reabsorción de sodio en el túbulo renal al estimular la
secreción de aldosterona por la glándula suprarrenal. (Guyton, 2011)

4. Metabolismo de la vitamina D.- El metabolito activo de la vitamina D,


denominado 1,25 (OH)2 colecalciferol, se forma por acción de un enzima existente
en la porción cortical del túbulo renal, que hidroxila el 25(OH) colecalciferol formado
en el hígado. La producción de este metabolito, también denominado calcitriol, es
estimulada por la hipocalcemia, hipofosforemia y parathormona. La hipercalcemia,
en cambio, inhibe su síntesis. El calcitriol, por su parte, actúa sobre el riñón
aumentando la reabsorción de calcio y fósforo, sobre el intestino favoreciendo la
reabsorción de calcio y sobre el hueso permitiendo la acción de la parathormona.
(Guyton, 2011)
CONCLUSIÓN
 El aparato urinario es muy importante porque si no desecha lo que el cuerpo
ya no necesita puede propiciar enfermedades graves e infecciones; Este es
un sistema muy delicado ya que es la que se encarga de controlar las toxinas
del cuerpo y una complicación puede provocar que el individuo muera.

 Se logró hacer más entendible el tema del aparato urinario incluyendo los
órganos que lo componen, tanto embriológicamente como histológicamente,
también sus funciones, y demás características fundamentales de dicho
aparato.
BIBLIOGRAFIA
 Noden, D. & de Lahunta, A, 1990 Embriología de los animales domésticos.
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 Cunningham G. James, Klein G. Bradley 2009 “Fisiología veterinaria”


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 Martínez Díaz Teresa Suhall 2015 “Sistema Urinario” Salud y Medicina Slide
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